El suicidio es un fenómeno multifactorial que se ha disparado y está asociado a factores como la ansiedad, trastornos de la personalidad, depresión y trastorno bipolar. Como terapeutas, debemos conocer estos factores para diagnosticar cuál conducta está incidiendo en un sujeto con ideación suicida y planificar un modelo de intervención que movilice al sujeto a resignificar los imaginarios que generan su ideación suicida y convertirlo en una persona feliz y reflexiva.