El Real Decreto modifica el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido y otros reglamentos para adecuarlos a cambios legales recientes y combatir el fraude. Las modificaciones incluyen ajustes a exenciones relacionadas con operaciones aduaneras, nuevas normas sobre inversiones del sujeto pasivo, obligaciones de facturación rectificativa en concursos de acreedores, y la introducción del régimen especial de caja para pequeñas empresas.