El esqueleto está formado por huesos de distintos tamaños y formas que nos permiten movernos y mantenernos de pie, además de proteger algunos órganos internos. Las articulaciones unen los huesos y permiten doblarlos, mientras que los músculos permiten que el cuerpo se mueva al estirarse y contraerse. El documento también describe los cinco sentidos humanos - la vista, el olfato, el gusto, el oído y el tacto - y los órganos asociados a cada uno.