El documento reflexiona sobre la necesidad de recordar el primer encuentro personal con Jesús, simbolizado por 'Galilea', para resurgir de las desilusiones y la impotencia. Se invita a los creyentes a no quedar estancados en la tristeza, sino a recordar y revivir la alegría del encuentro con Cristo, quien ofrece esperanza y un nuevo inicio. La Pascua se presenta como un impulso para avanzar hacia el futuro con confianza, recordando el amor y la cercanía de Dios en nuestras vidas.