El documento habla sobre el camino que los creyentes deben seguir para conocer a Jesús a través de la lectura del Evangelio domingo tras domingo. Insta a los fieles a descubrir la alegría de ser bautizados y a estar dispuestos a conocer dónde vive Jesús no solo a través de la acumulación de misas sino mediante la oración, el silencio y la contemplación. Finalmente, anima a dejar espacio para Dios cuando se entra a la iglesia y a preguntarle dónde vive.