La retroalimentación es un mecanismo por el cual una parte de la salida de un sistema regresa a la entrada para controlar su comportamiento. Los ejemplos incluyen celulares, computadoras y automóviles, que se retroalimentan a través de la energía eléctrica que ingresa nuevamente al sistema. La retroalimentación permite que los sistemas se corrijan a sí mismos en base a la información que reciben.