El Tribunal Supremo español consideró el suicidio de un conductor de autobús como un accidente laboral debido al estrés causado por conflictos laborales. El conductor sufrió ansiedad por el estrés laboral que derivó en problemas de salud. A pesar de las recomendaciones médicas, la empresa no cambió su horario. Finalmente se suicidó.
El director de una empresa aceitera llamó a un empleado, Antonio Mejías, debido a su bajo rendimiento y aumento de absentismo. Mejías llevaba años siendo un empleado