El documento describe un servicio llamado SAFE DRIVE que coloca un dispositivo en los pallets para medir las fuerzas a las que se somete la carga durante el transporte. Esto permite conocer si la carga ha sido sometida a fuerzas excesivas, saber cuándo ocurrió, evaluar el proceso de embalaje y el nivel de cuidado en el transporte, reclamar daños, y evitar futuras reclamaciones por desperfectos. El servicio mejora la eficiencia del transporte y permite ahorrar costes.