El salmo 1 compara la felicidad del justo con la ruina del impío. El justo es como un árbol plantado junto a un río que da fruto, mientras que el impío es como la paja que se lleva el viento. El salmo enseña que Dios juzgará a cada hombre según sus obras y que el camino del justo tendrá éxito mientras que el del impío acabará mal.