El documento presenta pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento que enseñan sobre el amor al prójimo. En el Antiguo Testamento, Dios le dice a Moisés que los israelitas deben amar a su prójimo como a sí mismos. En el Nuevo Testamento, Jesús enseña que debemos amar incluso a nuestros enemigos y orar por los que nos persiguen, para ser hijos de Dios.