El salmista expresa su admiración por la sabiduría de Dios que conoce todos los detalles de su vida, incluyendo sus pensamientos y acciones. Aunque esto podría parecer abrumador, el salmista encuentra consuelo en saber que Dios lo comprende completamente. El salmo describe cómo Dios forma al ser humano en el vientre materno y guía sus pasos, ilustrando el profundo conocimiento y cuidado de Dios.