El salmo 71 expresa gratitud a Dios por ser un refugio protector y una roca espiritual en la que se puede confiar. El salmista ha dependido de Dios desde su nacimiento y alaba las maravillas que Dios ha hecho en su vida. A pesar de la vejez y la debilidad, el salmista confía en que Dios no lo abandonará y desea declarar el poder y la misericordia de Dios a las futuras generaciones.