El documento habla sobre la obediencia, amor y fidelidad que debemos tener solo a Dios y no a los hombres. Explica que nuestra justicia a los ojos de los hombres no concuerda con la justicia de Dios. También enseña que Jesucristo nos da el poder de ser hijos de Dios a través de la fe y no por decisión humana. Finalmente, el documento resalta la importancia de dirigirnos a Dios como nuestro Padre celestial.