El TKSAT-1 es un satélite de comunicaciones artificial con un costo total de 295.44 millones de $us, construido en colaboración con China, que tiene una vida útil de 15 años y beneficiará a 3.5 millones de personas en áreas rurales de Bolivia. Su implementación permitirá el acceso universal a telecomunicaciones, educación a distancia, y el monitoreo de actividades económicas y ambientales. El satélite, ubicado en una órbita geosíncrona a 3,500 km de altura, representa un paso significativo para el desarrollo tecnológico y social del país.