La segunda generación de computadoras usaba transistores en lugar de tubos de vacío, lo que permitió que fueran más pequeñas, rápidas y confiables. Almacenaban información en anillos magnéticos y se desarrollaron nuevos lenguajes de programación como COBOL y FORTRAN, permitiendo un uso más amplio de las computadoras en aplicaciones como reservaciones aéreas y simulaciones.