El documento analiza la inconstitucionalidad del decreto legislativo n° 586 de 2005, que permite la reinscripción de partidos políticos cancelados tras las elecciones de marzo de 2004, argumentando que infringe principios constitucionales como el de irretroactividad de las leyes y la seguridad jurídica. Los demandantes sostiene que el decreto evade la aplicación de disposiciones legales previas al 19 de enero de 2005, mientras que la Asamblea Legislativa defiende su constitucionalidad alegando que es necesario para preservar derechos adquiridos y que se considera de orden público. La Sala de lo Constitucional eventualmente admitió la demanda basada en la supuesta violación al artículo 21 de la Constitución, pero desestimó varios otros argumentos de inconstitucionalidad presentados por los demandantes.