El documento describe cómo los sentimientos son nuestra realidad más básica y que buscamos satisfacerlos cuando no nos sentimos bien. Argumenta que la mente vive del pensamiento y la imaginación, mientras que el corazón necesita sustancia como el amor y la paz. Finalmente, afirma que la verdad, la alegría y la paz están dentro de nosotros mismos y que el corazón sólo acepta lo que puede sentir, no las ideas de la mente.