El servicio DNS es un sistema jerárquico que traduce nombres de dominio en direcciones IP, facilitando la localización de recursos en internet. Este sistema consta de tres componentes principales: clientes, servidores DNS y zonas de autoridad, que en conjunto permiten gestionar y resolver peticiones de nombres. Existen diferentes tipos de servidores DNS, incluyendo primarios, secundarios y locales, cada uno con funciones específicas en el proceso de resolución de nombres.