El grupo OAS, un conglomerado brasileño de ingeniería civil, ha enfrentado serias fallas en el control interno que han resultado en casos de corrupción y multas millonarias por tráfico de personas. La empresa ha sido implicada en sobornos a funcionarios en varios países de América Latina, lo que ha afectado su reputación y capacidad operativa. Este caso resalta la necesidad de controles internos efectivos y gestión de riesgos para prevenir prácticas corruptas y sus graves consecuencias legales.