La sexualidad forma parte del desarrollo normal de los niños y adolescentes. Durante la pubertad aumenta la preocupación por la sexualidad, incluyendo la masturbación y fantasías sexuales. En la adolescencia media hay los primeros contactos físicos como besos y caricias, y en la tardía comienzan las relaciones sexuales. Sin embargo, las enfermedades de transmisión sexual representan un riesgo para los jóvenes, especialmente el VIH. La abstinencia es la forma más segura de prevenir estas enfermedades.