La sífilis es una infección de transmisión sexual crónica causada por la bacteria Treponema pallidum, que se transmite principalmente a través del contacto sexual sin protección. El VIH también se transmite sexualmente y puede pasar de madre a hijo; ambos virus atacan el sistema inmunológico y no tienen cura, pero sus efectos pueden controlarse con tratamiento. El uso correcto de preservativos es la forma más efectiva de prevenir las infecciones de transmisión sexual.