En la década de 1930 en Argentina, se llevó a cabo un proceso de modernización industrial impulsado por el mercado mundial y luego por la sustitución de importaciones. Si bien los trabajadores urbanos fueron el motor de este crecimiento económico, no vieron mejoras en su situación social y política. De hecho, la crisis de 1930 empeoró su situación con más desempleo, hacinamiento y pobreza. Además, el tango reflejaba y denunciaba los problemas de la época para los sectores subalternos en las ciudades.