El software libre permite copiar, modificar y distribuir programas sin solicitar permiso, promoviendo el conocimiento al servicio de la sociedad. Su origen se remonta a los años ochenta con Richard Stallman y se basa en cuatro libertades fundamentales que fomentan el uso y mejora del software. Ejemplos incluyen sistemas operativos como Linux y navegadores como Firefox, que ilustran su aplicabilidad en diferentes áreas.