El gobierno ecuatoriano decidió adoptar software libre en las instituciones gubernamentales para ahorrar costos significativos. El software libre otorga a los usuarios la libertad de ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar y mejorar los programas. Además, respeta los derechos de autor al proteger la libertad del software con licencias libres que aseguran que siga siendo de código abierto, mientras que también protege la propiedad intelectual de los autores.