Este documento describe la evolución de la percepción que las mujeres tienen de sí mismas al mirarse en el espejo a diferentes edades, desde los 2 hasta los 80 años. A medida que envejecen, se vuelven menos críticas de su apariencia física y más seguras de sí mismas. Finalmente, al llegar a los 80 años, ya no se preocupan por mirarse en el espejo y simplemente salen a divertirse. El documento también sugiere que las mujeres deberían ser menos críticas con su apariencia y disfrutar más de