El stop motion se remonta a 1900 y es considerada la técnica de animación más antigua. Involucra tomar fotografías sucesivas de objetos en pequeños incrementos de movimiento para crear la ilusión de movimiento cuando las imágenes se reproducen rápidamente. Aunque requiere mucha paciencia, cualquiera puede crear un video de stop motion con una cámara y software de edición. Un pionero español utilizó esta técnica en 1905.