El documento resume un experimento que muestra que las personas tienden a buscar seguridad asociándose con otros durante situaciones estresantes. El experimento colocó a sujetos solos o acompañados en una sala de espera después de una prueba estresante. Aquellos que esperaron acompañados mostraron menos ansiedad, especialmente si podían hablar entre sí. Esto demuestra que las interacciones sociales pueden ayudar a reducir el estrés.