El tabaco proviene de América y se cultiva principalmente de la planta Nicotiana tabacum. Se consume principalmente por combustión en cigarrillos, aunque contiene nicotina que lo hace adictivo y tiene efectos dañinos para la salud. Su origen data de entre 5000-3000 a.C. en los Andes entre Perú y Ecuador, y los españoles lo introdujeron en Europa en el siglo XVI donde se popularizó.