El documento discute varios retos macroeconómicos y sociales actuales como el envejecimiento, la salud crónica, el desempleo, la educación y el cambio climático. Propone el uso de herramientas económicas complementarias como monedas locales y bancos de tiempo para abordar estos retos mediante el fomento de la economía colaborativa y el aprovechamiento de recursos ociosos.