La tecnología neuromórfica imita el procesamiento de información del cerebro en tiempo real mediante chips de computadora. Esto podría permitir máquinas más inteligentes y eficientes energéticamente. Proyectos notables incluyen el chip TrueNorth de IBM de 2011, que emula un cerebro real, y el Proyecto del Cerebro Humano de 2014, un proyecto europeo multidisciplinario para simular el cerebro.