El documento discute el impacto ambiental negativo de la tecnología y las actividades humanas desde la Revolución Industrial, incluyendo la sobreexplotación de recursos no renovables, la desertización, la contaminación y la generación de residuos. También describe cómo ciertas obras, la minería y los accidentes petroleros han dañado ecosistemas. Finalmente, señala que la tecnología puede usarse para monitorear incendios forestales y desarrollar energías renovables.