P U EB L OS
                  O R IG INA R I OS

                          TEHUELCHES

    ORIGEN DEL NOMBRE
L    os pueblos tehuelches o patagones (del mapudungun: Chewel che "gente
    bravía", o tal vez de una de las etnias
    Tehuelches llamada teushen más la palabra mapuche che, "gente, pueblo" es
    el nombre general dado a un conjunto de etnias amerindias de la Patagonia y
    la región pampeana que compartían varios rasgos culturales, aunque estaban
    divididos en varios grupos que hablaban lenguas diferentes, algunas de las
    cuales estaban emparentadas entre sí.



    UBICACIÓN GEOGRAFICA

           os aonikenk (tehuelches
      L    meridionales), se encontraban en
           Santa Cruz y principalmente en las
    costas; los günün a küna se extendieron
    desde el centro de Chubut hasta Tandil, y
    los chehuache kenk habitaron cerca de la
    cordillera.

    -Tehuelches septentrionales (guenaken):
    continentales

    -Tehuelches meridionales (penken y
    aoniquen): continentales




    IDIOMA
as diferentes etnias conocidas con el término amplio de "tehuelches"
    L    hablaban varias lenguas pertenecientes al grupo Tshonk. La lengua de
    los aonikenk (tehuelches propiamente dichos) parecía más estrechamente
    relacionada con la de los teushen (tshonk centro-oriental), éstas a su vez
    guardan un parentesco más cercano con las lenguas de la isla Grande de
    Tierra del Fuego
    (tshonk meridional) y algo más distante con la lengua de los gününa küne
    (tshonk septentrional. Lenguas del grupo es discutida y a menudo se lo
    considera una lengua aislada a falta de más información; los "tshoneka
    centrales", es decir, los ubicados en la actuales provincias del Neuquén, Río
    Negro y el norte de la del Chubut (entre los gennakenk al norte y los
    aonnikenk al sur), hablaban la lengua llamada pän-ki-kin (penken) o günün
    a'yajič o günün a'ajech.




    VESTIMENTA
    u vestimenta fue básicamente de piel, y
S   utilizaban adornos, pinturas y plumas. La
    vestimenta era el manto de pieles pintado usado
    con el pelo hacia el interior. Utilizaban unas
    vinchas en la cabeza, llamadas "cochel" de lana o
    algodón; diademas de plumas; y pintura blanca en
    el pelo largo, dispuesto a llevar con él las flechas.




    ASPECTO FÍSICO


    elatos de cronistas los describen como una nación cuyos individuos eran: «de
R   buen aspecto físico, complexión robusta, estatura aventajada, saludables
    formas y hasta agradable presencia Visten con piel de animales, con el pelaje
    vuelto hacia adentro gustan de adornos de sus personas y caballos no tienen
    un carácter feroz y que hasta puede considerárseles amistosos». Aparte de su
imponente estatura, los Aonikenk, tenían un gran desarrollo toráxico. Sus
espaldas eran amplias y sus piernas fuertes, rasgos que facilitaban la caza
terrestre. Las mujeres eran de caderas anchas, más gruesas que los hombres,
pero proporcionadas. También se caracterizaban por poseer dientes muy
blancos. Esta característica, algunos autores se la atribuyen a la costumbre
de masticar el fruto de color oscuro del maqui o molle, arbusto con cuya
resina se elabora el incienso.




SEDENTARIOS O NÓMADES


Aunque móviles, sus movimientos este y viceversa. circuitos,
 predominantemente de oeste a
                                grupales solían ser

Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos,
llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos.
Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y
                                                          tenía un territorio
                                                          específico de caza y
                                                          recolección; los
                                                          límites solían estar
                                                          precisados
                                                          ancestralmente por
                                                          accidentes muchas
veces poco notorios: una loma, un abrevadero, una hondonada, un árbol
importante.




OFICIOS
     l trabajo artesanal del metal no solo lo
E    realizaban los varones, pues consta por
descripción del viajero Radburne que las mujeres
trabajaban la plata, adornos y broches entre otros
objetos.
 Dominaron la técnica de martillar, moldear,
perforar, desgastar y cortar, empleando en parte
sus herramientas tradicionales y en parte las de
origen extraño. En el s. XIX eran famosos por su destreza en la fabricación
de variados objetos, entre ellos: botones, grandes y pequeños, cuadrados y
redondos; campánulas, discos y piezas laminares, tupus y aros de variadas
formas, trabajados en bronce, cobre, plata, algunas de ellas de incrible
maestría más usada por los aónikenk en sus trabajos feldespática .




RELIGIÓN:


C omo en el caso de muchasfueron etnias quenonoposeían un sistema sectario
  estructura estatal o que
                           otras
                                 ágrafas,
                                                desarrollaron una

religioso (liturgia y estructura vertical) como en occidente tal cual se suele
entender comúnmente, es algo antojadizo; los tehuelches, como todos los
pámpidos, tenían sistemas de creencias basados en mitos, y ritos, no
existiendo un sacerdocio sino el tipo de función que suele ser llamada
chamanismo. Sus chamanes ejercían la medicina con la ayuda de esos
espíritus.
Por otra parte los tehuelches creían en espíritus de los matorrales y en una
    deidad suprema que creó el mundo pero que no interviene en él. Una de las
    versiones cosmogónicas es el mito según el cual la deidad llamada Kóoch
    ordena lo confuso creando los elementos diferenciados; destaca que
    similarmente en Tierra del Fuego los selknam.



    CULTURA

    MÚSICA


    L    os aonikenk fueron un pueblo que tuvo una especial sensibilidad por la
         música, manifestada especialmente en el canto. Fuera como expresión de
    alegría, tristeza u otra situación que los afectara colectivamente o
    personalmente, el canto siempre estaba a flor de labios, y en tal sentido los
    testimonios son reiterados, tanto que sin exagerar podría afirmarse que ellos
    vivían cantando. También los cantos eran a causa de agradecimientos o de
    bienvenida. Su sentido musical se manifestó de distintas maneras. Especial
    interes demostraban por tocar la corneta y el acordeón y les agradaba de
    manera particular escuchar las cajitas de música, que solían presentarles
    viajeros y colonos. El tocar su instrumento llamado koolo era lo que les
    provocaba mayor placer, obteniendo de él una extraña y dulce melodía llena de
    sugestiones. El koolo era un instrumento formado por el arco y su complemento
    de hueso que se deslizaba sobre la cuerda de crines. Era prácticamente el
    único instrumento propio, ya que el tamboril y el sonajero, se empleaban en
    dar ritmo a los pasos de baile con sus sonidos secos. Munster da a entener
    que el hueso también era soplado, sirviendo como instrumento de viento, lo que
    explicaría los agujeros practicados en algunos, a manera de una flauta,
    afirmación que ha fueron diestros en la elaboración de todo tipo de artesanías
    y utensilios de uso corriente en la vida de la comunidad.


    ORGANAZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA



A   unque móviles, sus movimientos grupales solían ser circuitos,
    predominantemente de oeste a este y viceversa.
    Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos,
    llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos.
    Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y
    tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar
    precisados ancestralmente por accidentes muchas veces poco notorios: una
loma un abrevadero, una hondonada, un árbol importante. En caso de que una
agrupación no pudiera satisfacer sus necesidades en su propio territorio, debía
pedir permiso a agrupaciones vecinas de la misma etnia para aprovechar los
recursos de sus territorios; una trasgresión a esta norma solía implicar
guerra. De un modo análogo, al ser fuertemente exogámicos los varones se
veían obligados a buscar compañera matrimonial en otros grupos y solían
practicar el trueque de mujeres. Esta norma reforzaba los vínculos de unidad
étnica. No pocas veces, en lugar del trueque se practicaba el rapto de
mujeres, conducta que casi siempre derivaba en guerras intraétnicas.




CONDICIONES DE VIDA EN LA ACTUALIDAD

     n la Provincia del Chubut existen grupos mestizos de mapuches y
E    tehuelches muy mapuchizados y que se denominan mapuches-tehuelches.
      Según el Censo Indígena Nacional, hay en la Argentina unos 52
ciudadanos descendientes la lengua tsonek y 113 no hablantes. La población
con linaje tehuelche que se ha mantenido más apegada de esta cultura se
ubica en la meseta central de la provincia argentina de Santa Cruz aunque,
como otras etnias originarias de la Argentina, hoy en día se encuentra
acriollada.
y asentamientos en los Lotes 6 y 28 del lago Cardiel y en Cerro Índice, entre
los que se encuentran algunos hablantes del aonek'o 'a'jen, el resto hablan
castellano. Esta reserva contaba con un área de 97.000 ha cuando fue cedida
por el Decreto del 11 de enero de 1898. El 30 de abril de 1953 fue reducida
a 30.000 ha.[7] Otra comunidad, llamada Copolque, se halla en las cercanías
de Las Heras. También existen en Santa Cruz las comunidades de: Limonar
Paisman Vera y comunidades de la zona de Tres Lagos y Gobernador Gregores.
En Chubut se hallan las reservas de El Chalía (comunidad "Manuel Quilchamal",
a 60 km de la localidad de Ricardo Rojas. Censo 1991 solo reportó dos
ancianas con recuerdos de la lengua aonek'o 'a'jen.




PROPÓSITO:

LUEGO DE HABER REALIZADO ESTE INFORME NOS HEMOS DADO
CUENTA QUE NO SOLO APRENDIMOS ALGO DE LA HISTORIA DE
NUESTRA TIERRA SI NO QUE CONOCIMOS OTRA CULTURAS
CONSTRUIDAS POR HOMBRES Y MUJERES, PERSONAS, COMO
NOSOTROS.
DESDE HOY NUESTRO PROPOSITO SERA:

Respetar su trabajo, su cultura, respetar sus costumbres, su forma de vida,
tenemos que ayudarlos.
Si fuera yo le brindaría: amor, cariño, respeto, humildad, una vivienda.
Yo no puedo llegar hasta allá, pero puedo ayudarlos desde acá, conociendo su
historia y contándosela a otras personas.

“TENEMOS QUE AYUDARLOS, Y PODEMOS AYUDARLOS”


          Emilse Vansini y Micaela Sequeira…
5ºC

Tehuelches

  • 1.
    P U EBL OS O R IG INA R I OS TEHUELCHES ORIGEN DEL NOMBRE L os pueblos tehuelches o patagones (del mapudungun: Chewel che "gente bravía", o tal vez de una de las etnias Tehuelches llamada teushen más la palabra mapuche che, "gente, pueblo" es el nombre general dado a un conjunto de etnias amerindias de la Patagonia y la región pampeana que compartían varios rasgos culturales, aunque estaban divididos en varios grupos que hablaban lenguas diferentes, algunas de las cuales estaban emparentadas entre sí. UBICACIÓN GEOGRAFICA os aonikenk (tehuelches L meridionales), se encontraban en Santa Cruz y principalmente en las costas; los günün a küna se extendieron desde el centro de Chubut hasta Tandil, y los chehuache kenk habitaron cerca de la cordillera. -Tehuelches septentrionales (guenaken): continentales -Tehuelches meridionales (penken y aoniquen): continentales IDIOMA
  • 2.
    as diferentes etniasconocidas con el término amplio de "tehuelches" L hablaban varias lenguas pertenecientes al grupo Tshonk. La lengua de los aonikenk (tehuelches propiamente dichos) parecía más estrechamente relacionada con la de los teushen (tshonk centro-oriental), éstas a su vez guardan un parentesco más cercano con las lenguas de la isla Grande de Tierra del Fuego (tshonk meridional) y algo más distante con la lengua de los gününa küne (tshonk septentrional. Lenguas del grupo es discutida y a menudo se lo considera una lengua aislada a falta de más información; los "tshoneka centrales", es decir, los ubicados en la actuales provincias del Neuquén, Río Negro y el norte de la del Chubut (entre los gennakenk al norte y los aonnikenk al sur), hablaban la lengua llamada pän-ki-kin (penken) o günün a'yajič o günün a'ajech. VESTIMENTA u vestimenta fue básicamente de piel, y S utilizaban adornos, pinturas y plumas. La vestimenta era el manto de pieles pintado usado con el pelo hacia el interior. Utilizaban unas vinchas en la cabeza, llamadas "cochel" de lana o algodón; diademas de plumas; y pintura blanca en el pelo largo, dispuesto a llevar con él las flechas. ASPECTO FÍSICO elatos de cronistas los describen como una nación cuyos individuos eran: «de R buen aspecto físico, complexión robusta, estatura aventajada, saludables formas y hasta agradable presencia Visten con piel de animales, con el pelaje vuelto hacia adentro gustan de adornos de sus personas y caballos no tienen un carácter feroz y que hasta puede considerárseles amistosos». Aparte de su
  • 3.
    imponente estatura, losAonikenk, tenían un gran desarrollo toráxico. Sus espaldas eran amplias y sus piernas fuertes, rasgos que facilitaban la caza terrestre. Las mujeres eran de caderas anchas, más gruesas que los hombres, pero proporcionadas. También se caracterizaban por poseer dientes muy blancos. Esta característica, algunos autores se la atribuyen a la costumbre de masticar el fruto de color oscuro del maqui o molle, arbusto con cuya resina se elabora el incienso. SEDENTARIOS O NÓMADES Aunque móviles, sus movimientos este y viceversa. circuitos, predominantemente de oeste a grupales solían ser Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos, llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos. Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar precisados ancestralmente por accidentes muchas
  • 4.
    veces poco notorios:una loma, un abrevadero, una hondonada, un árbol importante. OFICIOS l trabajo artesanal del metal no solo lo E realizaban los varones, pues consta por descripción del viajero Radburne que las mujeres trabajaban la plata, adornos y broches entre otros objetos. Dominaron la técnica de martillar, moldear, perforar, desgastar y cortar, empleando en parte sus herramientas tradicionales y en parte las de origen extraño. En el s. XIX eran famosos por su destreza en la fabricación de variados objetos, entre ellos: botones, grandes y pequeños, cuadrados y redondos; campánulas, discos y piezas laminares, tupus y aros de variadas formas, trabajados en bronce, cobre, plata, algunas de ellas de incrible maestría más usada por los aónikenk en sus trabajos feldespática . RELIGIÓN: C omo en el caso de muchasfueron etnias quenonoposeían un sistema sectario estructura estatal o que otras ágrafas, desarrollaron una religioso (liturgia y estructura vertical) como en occidente tal cual se suele entender comúnmente, es algo antojadizo; los tehuelches, como todos los pámpidos, tenían sistemas de creencias basados en mitos, y ritos, no existiendo un sacerdocio sino el tipo de función que suele ser llamada chamanismo. Sus chamanes ejercían la medicina con la ayuda de esos espíritus.
  • 5.
    Por otra partelos tehuelches creían en espíritus de los matorrales y en una deidad suprema que creó el mundo pero que no interviene en él. Una de las versiones cosmogónicas es el mito según el cual la deidad llamada Kóoch ordena lo confuso creando los elementos diferenciados; destaca que similarmente en Tierra del Fuego los selknam. CULTURA MÚSICA L os aonikenk fueron un pueblo que tuvo una especial sensibilidad por la música, manifestada especialmente en el canto. Fuera como expresión de alegría, tristeza u otra situación que los afectara colectivamente o personalmente, el canto siempre estaba a flor de labios, y en tal sentido los testimonios son reiterados, tanto que sin exagerar podría afirmarse que ellos vivían cantando. También los cantos eran a causa de agradecimientos o de bienvenida. Su sentido musical se manifestó de distintas maneras. Especial interes demostraban por tocar la corneta y el acordeón y les agradaba de manera particular escuchar las cajitas de música, que solían presentarles viajeros y colonos. El tocar su instrumento llamado koolo era lo que les provocaba mayor placer, obteniendo de él una extraña y dulce melodía llena de sugestiones. El koolo era un instrumento formado por el arco y su complemento de hueso que se deslizaba sobre la cuerda de crines. Era prácticamente el único instrumento propio, ya que el tamboril y el sonajero, se empleaban en dar ritmo a los pasos de baile con sus sonidos secos. Munster da a entener que el hueso también era soplado, sirviendo como instrumento de viento, lo que explicaría los agujeros practicados en algunos, a manera de una flauta, afirmación que ha fueron diestros en la elaboración de todo tipo de artesanías y utensilios de uso corriente en la vida de la comunidad. ORGANAZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA A unque móviles, sus movimientos grupales solían ser circuitos, predominantemente de oeste a este y viceversa. Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos, llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos. Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar precisados ancestralmente por accidentes muchas veces poco notorios: una
  • 6.
    loma un abrevadero,una hondonada, un árbol importante. En caso de que una agrupación no pudiera satisfacer sus necesidades en su propio territorio, debía pedir permiso a agrupaciones vecinas de la misma etnia para aprovechar los recursos de sus territorios; una trasgresión a esta norma solía implicar guerra. De un modo análogo, al ser fuertemente exogámicos los varones se veían obligados a buscar compañera matrimonial en otros grupos y solían practicar el trueque de mujeres. Esta norma reforzaba los vínculos de unidad étnica. No pocas veces, en lugar del trueque se practicaba el rapto de mujeres, conducta que casi siempre derivaba en guerras intraétnicas. CONDICIONES DE VIDA EN LA ACTUALIDAD n la Provincia del Chubut existen grupos mestizos de mapuches y E tehuelches muy mapuchizados y que se denominan mapuches-tehuelches. Según el Censo Indígena Nacional, hay en la Argentina unos 52 ciudadanos descendientes la lengua tsonek y 113 no hablantes. La población con linaje tehuelche que se ha mantenido más apegada de esta cultura se ubica en la meseta central de la provincia argentina de Santa Cruz aunque, como otras etnias originarias de la Argentina, hoy en día se encuentra acriollada. y asentamientos en los Lotes 6 y 28 del lago Cardiel y en Cerro Índice, entre los que se encuentran algunos hablantes del aonek'o 'a'jen, el resto hablan castellano. Esta reserva contaba con un área de 97.000 ha cuando fue cedida por el Decreto del 11 de enero de 1898. El 30 de abril de 1953 fue reducida a 30.000 ha.[7] Otra comunidad, llamada Copolque, se halla en las cercanías de Las Heras. También existen en Santa Cruz las comunidades de: Limonar Paisman Vera y comunidades de la zona de Tres Lagos y Gobernador Gregores. En Chubut se hallan las reservas de El Chalía (comunidad "Manuel Quilchamal", a 60 km de la localidad de Ricardo Rojas. Censo 1991 solo reportó dos ancianas con recuerdos de la lengua aonek'o 'a'jen. PROPÓSITO: LUEGO DE HABER REALIZADO ESTE INFORME NOS HEMOS DADO CUENTA QUE NO SOLO APRENDIMOS ALGO DE LA HISTORIA DE NUESTRA TIERRA SI NO QUE CONOCIMOS OTRA CULTURAS
  • 7.
    CONSTRUIDAS POR HOMBRESY MUJERES, PERSONAS, COMO NOSOTROS. DESDE HOY NUESTRO PROPOSITO SERA: Respetar su trabajo, su cultura, respetar sus costumbres, su forma de vida, tenemos que ayudarlos. Si fuera yo le brindaría: amor, cariño, respeto, humildad, una vivienda. Yo no puedo llegar hasta allá, pero puedo ayudarlos desde acá, conociendo su historia y contándosela a otras personas. “TENEMOS QUE AYUDARLOS, Y PODEMOS AYUDARLOS” Emilse Vansini y Micaela Sequeira…
  • 8.