La teletransportación consiste en dividir los componentes de un objeto y lograr que una copia idéntica aparezca en otro lugar sin mover el objeto original. Aunque la materia y energía no pueden ser teletransportadas, sí es posible con la "entidad cuántica" de una partícula mediante la transferencia de su "estado cuántico". En 2005, físicos austríacos teletransportaron partículas de luz a través de 600 metros de fibra óptica, y en 2009 se logró teletransportar miles de átomos a 23 kilómetros