El documento aborda el principio de 'primum non nocere' en la práctica médica, enfatizando la obligación de los médicos de no causar daño a sus pacientes y prevenir complicaciones iatrogénicas. Se discute la ética médica, las consecuencias del daño y cómo su aceptación no excusa la necesidad de evitarlo, presentando alternativas para reducir el riesgo y promover el bienestar del paciente. Finalmente, se plantea la importancia de la vigilancia comunitaria y la participación activa del paciente en su tratamiento como estrategias para minimizar daños y mejorar la atención médica.