Este documento discute tres ideas equivocadas comunes sobre Dios. Primero, que Dios hace lo que quiere sin propósito. Segundo, que Dios abandona a las personas cuando más lo necesitan. Tercero, que Dios no se preocupa por el sufrimiento humano. El documento argumenta que estas ideas son erróneas y que Dios obra con propósitos perfectos y jamás abandona a sus hijos, aunque a veces su amor es incomprensible para los humanos.