El documento discute por qué Dios ya no agrega nuevos creyentes a las iglesias. Argumenta que es porque los obreros no están mostrando suficiente amor y compasión, y en ocasiones son un tropiezo o estorbo para la obra de Dios. También dice que Dios no quiere que seamos injustos al no hacer el bien que sabemos. El documento concluye diciendo que Dios no agrega nuevos creyentes para protegerlos de posibles tropiezos causados por la falta de amor y compromiso de los obreros.