Este documento discute las nuevas formas en que la ciencia se compromete con la sociedad. Explica que la sociedad ya no le da a la ciencia la misma autonomía que antes, y que ahora se espera que los científicos se hagan responsables de los resultados e impactos sociales de su trabajo. También describe cómo los centros de investigación deben integrarse en ciclos completos de innovación que incluyan investigación básica, aplicaciones y comercialización. Finalmente, argumenta que el sector público debería establecer mejores vínculos con los