Los órganos administrativos son instrumentos del Estado para expresar su voluntad y prestar servicios públicos que beneficien el bien común. Tienen elementos personales como servidores públicos, elementos materiales como recursos y una competencia administrativa asignada por ley. La competencia administrativa son las atribuciones y facultades legales de cada órgano. La jerarquía es la relación entre órganos donde uno está subordinado al otro, otorgándole poderes de mando, revisión, revocación y delegación.