La terapia marital ha crecido significativamente desde los años 80, surgiendo como un campo importante debido a la demanda de ayudar a parejas con problemas en sus relaciones íntimas. La investigación empírica ha demostrado que la terapia marital es generalmente eficaz, aunque aún se requiere mayor atención a enfoques específicos y estudios comparativos. Se resalta la importancia de entender procesos emocionales y la dinámica de las interacciones en la terapia para mejorar los tratamientos y resultados en las parejas.