Las diferencias entre los miembros de una pareja, originadas por contextos socioculturales distintos, son normales y pueden generar desconfianza y celos, especialmente en momentos de cambio. La terapia de pareja puede ayudar a resolver conflictos y mejorar la comunicación entre las partes, proporcionando herramientas para enfrentar problemas relacionales. La disposición a trabajar juntos en el proceso terapéutico es esencial para la convivencia y el fortalecimiento de la relación.