El documento describe el terremoto de magnitud 8.8 que afectó a Chile el 27 de febrero de 2010, causando más de 5,000 muertes y dañando aproximadamente 440,000 viviendas. El sismo afectó principalmente las regiones de O'Higgins, Maule y Bío Bío, donde se concentra el 23% de la población chilena. Se analizan los posibles efectos macroeconómicos, como una contracción inicial del PIB y un deterioro de las finanzas públicas, aunque el impacto final dependerá de las políticas