Esta compilación de Emanuel Hammer constituyeya un clásicode la
disciplinapsicológica, con ella se han formado generaciones y
generaciones de psicólogos. Ha sido una de las primeras obras en
reunir el estudio completo de las técnicas gráñcas, con su lenguaje
infinitamente sutil. A lolargo de sus capitulos, los diversos autores -de
la talla de Lauretta Bender, Karen Machover o Paul Schilder- exponen
sus investigaciones, los casos observados, sus preguntas y
conclusiones. Todo ello con un lenguaje accesible que no desdeña las
dudas que amenudo han suscitado las técnicas proyectivas. Ya
sabiendas de que es precisamente su probada riqueza lo que obliga a
una exploración profunda de estos recursos.
En la primeraparte Hammer expone consideraciones generales
relativas alos conceptos de proyección yencuadre clínico, para luego
adentrarse en los aspectos expresivos de los dibujos proyectivos
(secuencia, tamaño, trazo, presión, emplazamiento, etc.). Luego, con las
contribuciones de otros autores, se analizan en profundidad diversas
técnicas: el test dela figura humana, los testsde dibujos de animales,
de completamiento de dibujos. el test del concepto más desagradable,
de persona bajo lalluvia, el HTP (casa-árbol-persona), entre varios
otros. En las últimas secciones se aborda el encuadre psicoterapéutico
en que se inserta la bateña gráfica, y se desgranan cuestiones clave ala
hora de realizar una interpretación o postular un diagnóstico.
Hemos respetado la edición de Jaime Bernstein -quien introdujo con su
impronta pionera este libro en América latina-, esta vez con una
presentación de la Dra. Teresa Veccia, que confirma la absoluta
vigenciade la obra de Hammer.
ISBN 978-950-12-7198-0
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TESTS
PROYECTIVOS
GRAFICOS
EMANUEL F. HAMMER
TESTS
PROYECTIVOS
GRÁFICOS
Emanuel F. Hammer
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TESTS
PROYECTIVOS
GRÁFICOS
Prólogo de Teresa Veccia
~PAIDÓS
Hammer, Emanuel F.
Tests proyectivos gráficos I Emanuel F. Hammer. - 2ª ed. - Ciudad
Autónoma de BuenosAires: Paidós, 2016.
448 p. ; 27 X 20 an. · (Evaluación Psicol6gica)
ISBN 978-950-12-7198-0
1. Evaluación Psicológica. l. Título.
CDD153.9
Primera edición francesa, 1962, Presses Univetsitaries de Franca, Parfs
Primera edición enArgentina, 2004
Cubierta de Gustavo Macri
? edición, 2016
Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente
prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del
copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la
reproducción parcial o total de esta obra por cualquier me-
dio o procedimiento, lnclu!dos lareprografíayel tratamiento
infoonático.
e 2016 Charles c. Thomas Publisher
e 2016 de todas las ediciones en castellano para América Latina
Editorial Paldós SA!CF
Av. Independencia 1682/66, Buenos Aires
E-mail: dep@areapaidos.com.ar
www.paidosdep.com.ar
Queda hecho el depósito que previene la Ley 11.723
Impreso en la Argentina - Prfntecl in Argentina
Impreso en Mastergraf, Moreno 4794 - Munro
en febrero de 2016
Tirada: 2000 ejemplares
ISBN 978-950-12-7198-0
Colaboradores
Lauretta Bender
Profesora de Psiquiatría Clínica del College of Medicine de la Universidad de Nueva York.
Psiquiatra asociada del Bellevue Medical Center de la Universidad de Nueva York.
Senior Psychiatrist del Servicio Infantil del Hospital Bellevue de Nueva York.
Fred Brown
Psicólogo jefe del Hospital Mount Sinai de Nueva York.
Profesor aáJUnto de Psicología del Washington Square College de la Universidad de NuevaYork.
John N. Buck
Psicólogo jefe de Lynchbur State Colony, Lynchburg, Virginia.
Aorence Halpem
Profesora asistente del College of Medicine de la Universidad de Nueva York.
Emanuel F. Hammer
Titular de la Unidad Psicológica de la Clínica Psiquiátrica, Corte de sesiones especiales.
Psicólogo consultor jefe del Home Advisory Council, Nueva York.
Profesor del Child Guidance League, Nueva York.
Molly R. Harrower
Directora del Psychological Testing Program de la Universidad de Texas, Rama médica,
Galveston, Texas.
Psicóloga asesora e investigadora, Nueva York.
Everett Heldgerd
Psicóloga del Vocational, Education and Extension Board Rockland Country,
New City, Nueva York.
lsaacJolles
Psicólogo de las Quincy PubUc Schools, Quincy, lllinois.
COLABORADORES 7
G. Marian Kinget
Profesora asistente de la Universidad del Estado de Michigan.
Selma Landisberg
Psicóloga del Hospital de Lenox Hill, Nueva York.
Sidney Levy
Director del Instituto de Investigación de la personalidad, Psicoterapia y Educación.
Profesor de Psicología de la Universidad de Nueva York.
Práctica privada del psicoanálisis en la ciudad de Nueva York .
Karen Machover
Psicóloga de la División Psiquiátrica del Kings Country de Nueva York.
Profesora de The New Schoolof Social Research, Nueva York.
Instructora de clínica psiquiátrica del College of Medicine de Long lsland.
Margaret Naumburg
Ex miembro del Departamento de Psiquiatría Clínica del Instituto Psiquiátrico del Estado de
NuevaYork.
Psicóloga de grupo de estudio de niños del Instituto del Hospital de Pennsylvania.
PaulSchilder
Ex miembro del Bellevue Medica! Center de la Universidad de Nueva York.
Edwin S. Schneidman
Jefe de investigación del Setvicio Psicológico del Hospital Neuropsiquiátrico, Los Angeles,
California.
Psicólogo clínico asocia~o de la Universidad de Southem, California.
8 COLABORADORES
Índice
Colaboradores
Palabras preliminares, Teresa Veccia
Prólogo a la primera edición en Argentina, Jaime Bemstein
PREFACIO, E. F. Hammer
Parte 1
PREPARANDO EL ESCENARIO
CAPÍTULO 1. la proyección en el taller artístico, por E. F. Hammer
Resumen33
CAPÍTULO 2. la proyección en el encuadre clínico, por E. F. Hammer
La fase temprana de los dibujos proyectivos 36; Lineas convergentes de evidencia que
fundamentan la validez de la interpretación de los dibujos proyectivos 37; Algunos breves
ejemplos clínicos 41 ; Efecto del entrenamiento artístico en los dibujos proyectivos 52;
Postulados teóricos 54; Resumen 55.
Parte 11
COMPONENTES EXPRESIVOS
CAPÍTULO 3. Aspectos expresivos de los dibujos proyectivos, por E. F. Hammer
Secuencia 63; Tamaiio 64; Presión 65; Trazo 65; Detanes 66;Simetría 67; Emplazamiento 67:
Movimiento 68; Síntesis defectuosa y otros iná1Ces de psicosis 69; Lecturas recomendadas 70.
Parte 111
COMPONENTES DEL CONTENIDO
Unidad 1
Test de la Figura Humana
INDICE 9
CAPÍTULO 4. Dibujo proyectivo de la figura humana, por Sidney Levy
Introducción 77; Supuestos 1g; Técnica del dibujo de una persona 80; Procedimiento básico 80;
Conducta 82; Análisis del dibujo 82; Secuencia de la figura 82; Descripción de figuras 83;
Comparación de figuras 85; Tamaño 87; Movimiento 88; Distorsiones y omisiones 90;
Grafología g3; Miscelánea 94.
CAPÍTULO 5. Estudio del caso de un niño enfermo de ocho años, por Florence Halpem
Comentarios generales acerca de los dibujos infantiles 97; Estudio del caso 101.
CAPÍTULO 6. Estudio de un caso adolescente: niña adolescente enferma,
por Karen Machover
Ruth 108.
CAPÍTULO 7. Estudio del caso de un adulto: el caso del señor P., por Sidney Levy
PARTE 111 (cent.)
COMPONENTE DEL CONTENIDO
Unidad 2
Test de la Casa-Árbol-Persona (H-T-P)
CAPÍTULO 8. lnterprelación del contenido de la técnica proyectiva gráfica H-T-P,
por E. F. Hammer
Administración 127; La elección de la casa,del árbol, y de la persona como conceptos
gráficos 128; Los aspectos proyectivos de los dibujos de la casa·árbol·persona 129;
Simbolismo inherente a la traída casa-árbol-persona 131; Interpretación de los elementos
constttutivos de la casa, del árbol, y de lapersona 132; Casa 132; Árbol 137; Persona 146;
Bibliografía del HTP 151 .
CAPÍTULO9. El HTP cromático, una técnica más profunda para captar la personalidad,
por E. F. Hammer
Casos ilustrativos 158; caso A: Hombre pseudo energético 159; Caso 8: Mujer prepsicótica
161; Caso C: Hombre prepsicótico 162; caso O: Paciente manifiestamenle psicólico 162;
Caso E: Débil mental psicótico 164; Caso F: Exhibicionista 164; Caso G: Estado reaclivo 165;
Caso H: Perturbación caracterológica tipo ·machismo· 166; Caso 1
: Niño con vestimenta de
guerrero 166; Caso J: Caso leve de donjuanismo 167; Comentario 169; Simbolismo del color
en el HTP 170; Resumen 171.
CAPÍTULO 1O. Estudio de un caso infantil: la proyección de la personalidad de un niño
en los dibujos, por Isaac Jolles
B caso de Daisy Mae 174.
CAPÍTULO11. Estudio de un caso adolescente: delincuente sexual adolescente tardío,
por E. F. Hammer
Informe del psiquiatra 182; Informe del visitador social psiquiátrico 183; Interpretaciones
·a ciegas" del HTP 184
1 0 INDICE
CAPÍTULO 12. Estudio de un caso adulto: validación clínica de los dibujos del HTP en el
caso de un adulto (colitis ulcerosa crónica con ileostomía), por Fred Brown
Introducción 189; El paciente 190; Nivel intelectual 190; HTP 191.
CAPÍTULO 13. El caso de R.: antes y después de la terapia, por John N. Buck
lnterrogalorio ulterior al dibujo 200; Análisis del HTP anterior ala terapia 206; Análisis
cuanlitativo 206; Análisis cualitativo 207; Casa 207; Árbol 208; Persona 209; Interrogatorio
ulterior al dibujo después de la terapia 211; Análisis del HTP posterapéutico 216; Análisis
cuantitativo 216; Análisis cualitativo 2t 7; Casa 217; Árbol 218; Persona 219
COMPONENTES DEL CONTENIDO
Unidad 3
Otras técnicas proyectivas gráficas
CAPÍTULO 14. El simbolismo en los tests de dibujos de animales, por Sidney Levy
y Richard A. Levy
Literatura 224; Causalidad unidimensional 225; Técnica del dibujo ehistoria de un animal de
Levy (LAOS) 226; Análisis de animales especificas 227; Camero 227; Cuervo 231; Pájaros 235;
B caballo del mar y el gato (dibujos complementarios realizados por marido y mujer) 236;
Gato 238; Víboras 239; Caballo 240.
CAPÍTULO 15. Test de completamientos de dibujos, por G. Marian Kinget
Origen y desarrollo 248; Conslrucción del test 248; 8 protocolo 250; Factores cualitativos 251;
Factores organizacionales y cuantitativos 262; 8 mecanismo diagnóstico 255; La relación
estimulo dibujo 255; El contenido 256; La ejecución 257; Puntuación 258; La interpretación
259; Algunas ventajas prácticas 260.
CAPÍTULO 16. Test del concepto más desagradable. Una técnica proyectiva gráfica
para uso diagnóstico y terapéutico, por M. R. Harrower
Introducción 263; Materiales 263; Examinados 264; Consignas para la administración 264;
Resultados 265; Reacciones del examinado alas consignas del test 265; Contenido: el tema
del concepto más desagradable 266; Material ilustrativo 267; El concepto más desagradable
en psicoterapia 276; Resumen y conclusiones 277.
CAPÍTULO 17. Diversas técnicas proyectivas gráficas, por E. F. Hammer
Test del dibujo de una familia 21g; Test de una persona bajo la lluvia 281: La variante técnica
de Rosenberg del test del dibujo de una persona 288; Test del dibujo de ocho hojas 289;
La técnica de Hammer del test del dibujo de-un·miembro-de·un·grupo-minoritario 296; B HTP
en la fantasia verbal 2g5,
INDICE 11
Parte IV
LOS DIBUJOS PROYECTIVOS INTEGRADOS EN EL ESTUDIO DE CASOS
CAPÍTULO 18. La batería proyectiva gráfica: ilustración de un caso, por E. F. Hammer
Datos identificatorios 302; Sintoma de presentación 302; HTPP 302; Acromático 302;
Cromático 305; Test del concepto más desagradable 307; Test del dibujo de una familia 307;
Test del dibujo de una persona bajo la lluvia 308; Test de completamiento de dibujos 308; Test
del dibujo de un animal 31 O; Test del dibujo en ocho hojas 31O; Retest ulterior al progreso
terapéutico 314; HTPP 315; Acromático 315; Cromático 316; Test del dibujo de una familia
317; Test del dibujo de una persona bajo la lluvia 317; Test del dibujo de un animal 318;
Resumen 319.
Parte V
INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS CLÍNICOS
CAPÍTULO 19. La investigación en las técnicas gráficas, por Everett Heidgerd
Introducción 323; Problemas especfficos en los estudios sobre validación 324; Estudios de
investigación 324; El dibujo de figuras y el HTP 325; Confiabiliclad 325; Validez 326;
Completamiento de dibujos 331; Técnica de dibujo en ocho hojas 332; Otras técnicas
gráficas 333; Dibujo libre 334; Resumen y conclusiones 334
Parte VI
LOS DIBUJOS PROYECTIVOS EN UN ENCUADRE PSICOTERAPÉUTICO
CAPÍTULO 20. La terapia artística: su alcance y función, por Margaret Naumburg
CAPÍTULO 21. Ilustración de un caso: terapia artística con una muchacha esquizofrénica
de diecisiete años, por Margare! Naumburg
La familia y la historia personal 349; Estructura psicológica y factores etiológicos 350;
Diagnóstico y pronóstico álferenciales realizados por el psiquiatra (después de cuatro meses)
351; Test psicométricos 351; Interpretación del Rorschach 351; Las sesiones de terapia
artística 352; Primer intento de utiíizar la técnica del ·garabato 360; Consulta con el psiquiatra
de la paciente en relación con la madre 362; Introducción por parte de la terapeuta de la
menstruación precoz de la paciente 364; Deseo de la paciente de tener un novio 364;
Las sesiones finales 374; La paciente se da cuenta de la repetición compulsiva en sus
dibujos 374; Los sueños diurnos, las fantasías y los sueños de la paciente 374; Conclusión
375; Contacto final entre la paciente y la terapeuta 375; Resumen 375.
CAPÍTULO 22. Los garabatos: una técnica proyectiva informal, por E. F. Hammer
Resumen 388.
CAPÍTULO 23. Simplificación del mundo y de sus problemas en el arte de varones
delincuentes asociales, por Lauretta Bender y Paul Schilder
12 INDICE
Parte Vlt.
RELACIÓN ENTRE LOS DIBUJOS Y EL RESTO DE LA BATERIA PROYECTIVA
CAPÍTULO 24. Áreas que resultan especialmente ventajosas para los dibujos proyectivos,
por E. F. Hammer
Resumen 407.
CAPÍTULO 25. Relaciones entre el Rorschach y los tests proyectivos gráficos,
por Selma Landisberg
Introducción 411 ;Observaciones clínicas 413.
CAPÍTULO 26. Algunas relaciones entre materiales temáticos y materiales gráficos,
por Edwin S. Shneidman
Estudios de la literatura 417; Presentación de un caso 420; Punto de vista 420.
CAPÍTULO 27. Función pronostíca de los dibujos de la batería proyectíva, por E. F. Hammer
Comparaciones intra-acromáticas 424; Comparaciones acromático-cromáticas 425;
Resumen 426.
Parte VIII
LA INTEGRACIÓN FINAL
CAPÍTULO 28. Retrospectiva y prospectiva, por E. F. Hammer
La proyección yla percepción desplazada 432; La cualidad amorfa de la personalidad y
algunas precauciones 433; Los dibujos, los sueños y la batería proyectiva 434; El problema
de la predicción 435; Integración de los hallazgos gráficos 437; Una limitación 437; Usos
prácticos 437; Por via de la perorata 438.
BIBLIOGRAFÍA EN CASTELLANO
INDICE 13
Palabras preliminares
por Teresa Veccia*
Escribir un prólogo para una reimpresión de una obra tan amplia, rica eimprescindible como lo
es ésta de Emanuel Hammer no puede menos que resultar emocionante y motivador. 8 vínculo
que creamos con ciertos libros como el aquí presente trasciende a veces lo estrictamente téc-
nico yse instala como una marca en la historia de la propia identidad profesional.
Al igual que muchos otros colegas, conocí las técnicas proyectivas gráficas de la mano de
este texto de Hammer. Luego, en la práctica profesional, innumerables veces volví asus pági-
nas para disipar dudas, encontrar una guía en el abordaje de los materiales gráficos de algún
paciente, o repensar mis interrogantes personales en tomo de estas aplicaciones técnicas.
Revfsitar la obra, para quienes la conocimos hace mucho tiempo, en los inicios de nuestra
propia fonnación, redunda en un beneficio adicional: el de verificar que en toda disciplina es
conveniente de tanto en tanto volver la vista atrás y reflexionar sobre la evolución posterior de
aquellas miradas iniciales yel impacto einfluencia que han tenido en los puntos de vista que les
sucedieron. Esa retrospectiva ayuda aidentificar nuevos objetivos, delinear modificaciones que
expanden los alcances de la aplicación práctica en pos de otros desafíos e, incluso, pennite
abrir el camino afuturas perspectivas de investigación.
Hoy -casi cincuenta años después de que este texto viera la luz por primera vez en caste-
llano, de la mano del Profesor Jaime Bemstein y la editorial que fundara, Paidós- resulta admi-
rable constatar cómo a pesar del tiempo transcurrido, la obra mantiene su referencia señera en
la mayoría de los programas universitarios dedicados a la transmisión de las técnicas proyecti-
vas. Innumerables generaciones de estudiantes y profesionales sostuvieron ycompartieron a lo
largo de los años su interés por el libro de Harnmer.
¿Porqué?
En principio, porque la obra de Hammer representa ytransmite cabalmente un período fruc-
tífero de la psicología clínica de la primera mitad del siglo XX. Un período caracterizado por la
búsqueda tenaz, creativa eilusionada de nuevos instrumentos diagnósticos cap~ces de -como
el propio autor plantea- "descorrer las cortinas" que abren a la posibilidad de comprender la
* Doctora en Psicologfa. Profesora universitaria de grado y posgrado. Trtular de "Técnicas de Oiagnóstico Psicológico"
en la Universidad de Buenos Aires yPro-titular de "Técnicas de Evaluación Psicol6glca" en la Universidad Católica Ar·
gentina. Autora de emétodo psicocfiagnóstico yel eieroooprofesional delpsicólogo" (1998), Diagnóstico de la perso-
nalidad (2002}. Ha participado en las compilaciones Probfeml1ticas actuales en niffos yadolescentes (2009) yTdcnlcas y
métodos cualitativos en Evafuacl6n Psicológica (2014).
PALABRAS PRELIMINARES 15
personalidad profunda o menos visible de quienes nos consultan. Alo largo de su obra, Ham-
mer deja en claro, una y otra vez, que el recurso de los dibujos proyectivos auxilia en las prime-
ras formulaciones de hipótesis diagnósticas de una manera que podrfamos caracterizar como
concreta yeficaz. Gracias ala interpretación que se haga de la constelación de indicadores grá-
ficos, aquellas primeras formulaciones habrán de interactuar, enriquecerse y hasta ser puestas
aprueba, mediante su correlación con otros instrumentos diagnósticos.
El otro aspecto que me gustarla señalar es que el libro de Hammer se encuentra instalado
en el corazón de la práctica clínica institucional. Tanto el autor como sus destacados colabora-
dores invitados (nombres de la talla de Lauretta Bender, John N. Buck, Sidney Levy, Karen Ma-
chover o Paut Schilder por citar sólo algunos) desarrollaron su labor profesional en instttuciones
de salud mental, donde la experiencia puede resumirse en dos preguntas básicas y comunes
a todo psicólogo clínico: ¿cómo comprender al ser humano concreto que tengo enfrente? y
¿cómo ayudarlo a través de un marco terapéutico adecuado asu situación y a sus característi-
cas individuales?
Para responder ambas preguntas los autores utilizan las técnicas proyectivas gráficas y hacen
"hablar" a los dibujos de sus consultantes, accediendo por esa vfa a sus pensamientos y senti-
mientos menos "visibles•, más desconocidos. Así pues, por la capacidad para responder con un
abordaje metodológicamente consistente ainterrogantes pennanentes del quehacer psicológico,
es que este texto sigue siendo de consulta obligada en quienes se entrenan o desempeñan en el
expandido campo clínico de la evaluación psicológica y et psicodiagnóstico.
Alo largo de sus capítulos el lector hallará tres características que me gustarfa destacar: la in-
tención de dar respuesta a los problemas e interrogantes emanados de la práctica; la exposición
clara ysistemática, casi didáctica por momentos, de una profusa casufstica presentada para ava-
lar las hipótesis emergentes; yel esfuerzo puesto en ampliar el campo de la investigación psicoló-
gica con el objetivo de dar una base más sólida alos hallazgos emanados de la praxis.
Hammer escribe este libro para satisfacer la necesidad de reunir en un mismo volumen dife-
rentes técnicas basadas en el dibujo proyectivo. Muchas de ellas contaban ya con una trayec-
toria previa que las avalaba, como el dibujo de la figura humana o el test de la casa-árbol-per-
sona (HTP), los cuales formaban parte del instrumental de los psicólogos clínicos en diferentes
países de América y Europa. Otras técnicas eran de gran interés por ser nuevos desarrollos y
modificaciones de las primeras y constituirse en complemento de la psicoterapia y el psicodiag-
nóstico en situaciones específicas, tal el caso del dibujo de la persona bajo la lluvia, el dibujo del
concepto más desagradable o el test del dibujo de la familia.
En la primera parte del libro se hallan los fundamentos de la proyección gráfica y las bases
de la interpretación de dicha expresión. Los textos gráficos -según se sostiene en esas pági-
nas- poseen una gramática y sintaxis similares alas que gobiernan las fantasías y los símbolos
oníricos. Pero las conclusiones que de ellos se obtienen no se basan en indicios únicos ni la
tarea resulta análoga a la traducción de un diccionario. Cada gesto gráfico condensará una
intensa actividad asociativa y es por ello que una interpretación adecuada debe considerar la
particular constelación de indicadores que cada dibujo brinda.
Estos planteas, muy impregnados de la influencia del psicoanálisis, se acompañan insisten-
temente con una advertencia que consideramos aún vigente en relación a los alcances de la
tarea de descifrar un símbolo gráfico: las conclusiones obtenidas deberán considerarse siempre
•provisionales", no expresan certezas sino probables senderos en búsqueda de mayor valida-
ción experimental.
Las técnicas proyectivas gráficas demuestran así su utilidad en la generación de hipótesis
que luego deberán ser sujetas a verificación. Los dibujos que se producen en una situación pro-
yectiva están determinados por múltiples factores: culturales, de entrenamiento personal, psi-
16 TERESA VECCIA
comotrices, caracterológicos, emanados de la propia situación de evaluación e, incluso, del vín-
culo particular establecido con el psicólogo. Tal complePdad, debida a la cantidad de variables
intervinientes, ha hecho siempre difícil la cuantificación de estas técnicas, que aún hoy gozan de
extendido estatus clínico pero de cuestionable estatus científico en términos de validez y con-
fiabilidad estadísticas. Se trata de instrumentos que deben ser cuidadosamente seleccionados
en la estrategia diagnóstica, difíciles de objetivar, y que en gran medida dependen de la expe-
riencia del especialista que los aplica. Es por ello que el dominio de estas técnicas requiere de
formación y de estudios sistemáticos.
Hay otro rasgo fundamental de esta obra que me hace recomendar su lectura para quienes
se inician en el campo del psicodiagnóstico: este libro ayuda a pensar clínicamente.
Frente a la infonnación multidimensional que recogemos en cada encuentro con nuestros
pacientes, y alos cfiversos materiales -autobiográficos, narrativos, gráficos que surgen en ellos-
la obra de Hammer se ofrece como una guia inmejorable a fin de pensar las relaciones exis-
tentes entre esas diversas exteriorizaciones del paciente. Brinda una enorme ayuda para que
el profesional arribe a sus propias conclusiones, emanadas de la complejidad propia de tales
producciones, a la par que ayuda a pensar crfticamente las correlaciones que en cada caso se
plantean, lo que sirve de soporte para el comienzo de la fonnulación de las hipótesis diagnósti-
cas, objetivo común de toda intervención clínica.
PALABRAS PRELIMINARES 17
11
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Prólogo ala primera edición en Argentina
por Jaime Bernstein
E
1instrumento principal de la clínica psicológica es la entrevista; los tests proyectivos
están al servicio de ella, pues, en rigor, no son sino dispositivos para conducir una
forma especial de entrevista. En efecto, tanto en la entrevista corriente (cara a cara)
como en la entrevista proyectiva (con tests) se registran e interpretan los diversos materiales
biográficos expresivos, comportamentales y proyectivos que brinda el sujeto: la entrevista pro-
yectiva se diferencia solamente por su empleo de un estímulo estándar para provocar -sobre
todo- las proyecciones del sujeto y por el hecho de que opera dentro de límites preestablecidos
y en forma más ªeconómica". Se trata, pues, ciertamente, de una variedad-experimental- de
entrevista, que moviliza, dirige y controla, específicamente, la proyección del sujeto. Estas preci-
siones sirven para poner bien en claro la naturaleza, la importancia operativa y el nivel de espe-
cialización profesional de las técnicas proyectivas.
La batería proyectiva cuenta con un gran número de tests, agrupables de diversas maneras
según el criterio con que se los clasifique. Si los distribuimos en función de la vfa de comunicación
que proponen al entrevistado para lanzar sus proyecciones (tal vez el más práctico de los crite-
rios), l~ instrumentos se nos organizan en tres grandes familias proyectivas: verbales, lúdicas y
gráficas. Laverbal (Rorscharch, Murray) yla lúdica {Lowenfeld) son las que aparecen antes del de-
sarrollo de la psicología académica, pero si se reconoce -legítimamente- que la grafología consti-
tuye el primer intento de producir y anafizar proyecciones con fines diagnósticos, la familia gráfica
deberá considerarse como la más antigua de la exploración psicológica proyectiva.
Esa temprana preferencia por el examen psicológico a través del comportamiento gráfico
implica una precoz percepción de su valor comunicativo, de su eficiencia para recoger infor-
maciones más veraces, menos trampeadas que las que se obtienen por la engañosa vía del
lenguaje ("que sirve para ocultar el pensamiento"*). Pero los conocimientos y la experiencia a
menudo útiles que fueron acumulando los grafólogos (muy frecuentemente sospechados ydes-
valorizados, aunque aveces sin razón) no bastaron para que las técnicas gráficas alcanzaran la
bondad operativa que sí, en cambio, han logrado las verbales.
Esta relación inversa entre antigüedad e idoneidad es, sin embargo, explicable: las técni-
cas proyectivas gráficas exigen del operador una actitud y una capacidad inhabituales, casi a
contrapelo de la educación. La cultura nos moldea para comprender los mensajes que se nos
*No me vengas con historias I ni conjugues tantos verbos:/habla con toda la boca I y dascúbreme tupecho, dice una
primitiva poesía espailola.
18 JAIME BERNSTEIN
transmiten oralmente y que nos llegan por la audición. Cuando se nos habla decimos "com-
prendo", "entiendo", "está claro• o pedimos -confiamos en-la aclaración. En cambio, nada de
esto ocurre con los trazados. Toda la educación está dirigida a promover la comunicación y la
comprensión del lenguaje oral. Cuando el niño pequeño articula sus primeras palabras y ora-
ciones, captamos su significado fácilmente, y si no, lo adivinamos o procuramos conseguirlo;
cuando más tarde el niño tiene oportunidad de expresarse por medio de dibujos, los observa-
mos con risueña benevolencia••. y nada más: no creemos que tengan mayor sentido o, en el
mejor de los casos, no confiamos en nuestra capacidad de descifrar qué quieren decir. Con-
templando la producción pictórica de artistas no convencionales, a menudo reconocemos o
protestamos con decepcionado mal humor: •¡No se entiende nada!" La cultura alienta, entrena
y compele al individuo, desde el comienzo de su desarrollo, para que transmita y reciba casi
exclusivamente mensajes verbalizados, ylo lleva aabandonar, antes o después, todo intento de
comunicarse por otras vfas.
A pesar de todo este, digamos, contraentrenamiento de la comunicación gráfica, lo que
siempre ha servido realmente para establecer un contacto hondo entre los hombres, una rela-
ción a nivel intimidad, son los profundos y horadantes mensajes que nos llegan por formas de
expresión subverbales: la voz, el silencio, el gesto, el movimiento. Por ello el psicólogo clínico
receptivo siente una especial atracción por los dibujos: sabe que el trazo y la figura le dan ac-
ceso a estratos básicos y que constituyen expresiones menos controladas de la personalidad
del sujeto. Sabe que puede confiar en ese lenguaje, más ingenuo y espontáneo, y más com-
plejo y diñcil; en ese idioma extraño que -ya avanzada su formación humana- debe aprender
profesionalmente a desentrañar ypara cuyo manejo debe ejercitarse.
Lo dicho hasta aqul explica que, a pesar de todo ello, o precisamente por ello, el psicó-
logo cuenta con pocos auxilios bibliográficos para esa formación y entrenamiento. 8 manual
de Tests proyectivos gráficos de Emanuel Hammer constituye, por el caudal de fundamentos,
repertorio técnico y estudios de casos que contiene, la más importante guía sistemática de
que disponen el estudiante y el estudioso para un mejor aprendizaje de este rico y expresivo
lenguaje proyectivo, especialmente indicado para comprender a aquellos sujetos que, por su
edad, incapacidad o inhibiciones, no pueden comunicarse verbalmente.
PROLOGO A LA PRIMERA EOICION EN ARGENTINA 19
A
DIANE
Que nació el mismo año que este libro
;.
PREFACIO
por Emanuel F. Hammer
L
a psicología proyectiva gráfica ha hablado con distintos tipos de voz durante los años
que transcurrieron desde su nacimiento, hace más o menos veinte años, años de desa-
rrollo dudoso, en un comienzo, y de crecimiento más directo y vigoroso, ulteriormente.
En el presente es cada vez más evidente (a medida que el trabajo continúa adelantando con
energía y entusiasmo y que las técnicas proyectivas gráficas se desarrollan y modifican) que
estos métodos han comenzado asuperar sus formas primitivas y provisionales y que ha llegado
el momento de confiar en sus actuales y más completas dimensiones.
Como instrumento técnico los dibujos proyectivos han encontrado, relativamente pronto,
un lugar seguro en la batería proyectiva. En virtud de su economía de tiempo, de su facilidad
de administración y de la riqueza de información clfnica que producen, se han convertido, junto
con el TAT (Test de Apercepción Temática), en el más frecuente complemento del Rorschach
en el instrumental proyectivo diario del psicólogo clínico.
Si bien existe un vasto cuerpo de literatura dedicado al tema del significado proyectivo de
los dibujos, es la primera vez que se integra en un solo libro el estudio completo de las técnicas
gráficas y de su lenguaje infinitamente sutil. Además, según observa Machover (5r, las publica-
ciones relacionadas con las técnicas gráficas "no han estado al día con el trabajo creciente de
verificación y de fundamentación que (sobre estas técnicas) se han realizado, durante más de
veinte años, en lo que se refiere asu aplicación alos problemas clínicos• (página 89).
B objetivo de este libro es satisfacer la apremiante necesidad que existe hoy de concentrar
en un solo volumen -para su más fácil referencia- la variedad de procedimientos proyectivos
gráficos que integran el grupo cada vez mayor de instrumentos disponibles para la clínica psi-
cológica. Este libro intenta explorar y examinar los límites continentales y las diversas islas cos-
teras del Estado de la técnica del dibujo proyectivo.
Los primeros exploradores de este continente fueron Paul Schilder (6), y Lauretta Bender (2),
John Buck (3) y Karen Machover (4). Gracias a su esfuerzo los psicólogos conocieron los pri-
meros conceptos acerca de la imagen corporal Oa concepción interna que el indMduo tiene de
su propio cuerpo y de sus funciones en el mundo social y ffsico, y su relación con el fenómeno
de la motilidad). Este concepto escoltó a los psicólogos hasta el punto de observación desde
* Alo largo de la presente edición, el lect°' hallará números entre paréntesis que remiten a la bibliografía que se halla al
final de cada capllulo. En este caso, el número 5, por ejemplo, remite a la obra de Karan Machover, cuyas referencias
se encuentran en la página 23.
PREFACIO 21
el que se podía vislumbrar el área de los dibujos proyectivos. Allí se realizó un feliz matrimonio
entre el nivel teórico y el empírico, que también resultó ser una unión productiva.
Además de los parientes mayores de esta familia de dibujos proyectivos (el test de la Casa-
Árbol-Persona de Buck, y el test del dibujo de dos personas de K. Machover) se cuenta tam-
bién con la modificación de Abrams (dibujo de una persona bajo la lluvia) que intenta obtener
datos sobre la idea de sí mismo bajo condiciones -simbólicas- de estrés ambiental; la técnica
del dibujo de un animal de Schwartz (útil para poner de manifiesto el aspecto biológico de la
unidad biosocial), el test de las ocho hojas de Caligor, que penetra en las capas más profun-
das de la identificación psicosexual del examinado; el test del dibujo de una familia, el test del
concepto más desagradable de Harrower, el test de completamiento de dibujos de Kinget, y la
técnica del garabato libre.
Alimentados con una sustanciosa dieta de experiencia clínica y de estudios experimen-
tales, los dibujos proyectivos son cada vez más aceptados por lo que realmente son: téc-
nicas en desarrollo de persistente y fundamental importancia en la baterfa clínica de las
técnicas proyectivas.
Este libro se propone encarar a los dibujos proyectivos fundamentalmente desde un
punto de vista clínico como método útil para un diagnóstico económico, y como un acce-
sorio para la psicoterapia. En líneas generales se trata de una obra cllnica destinada antes
que nada para servir a la práctica del psicólogo clínico, del ya formado y del que está en
formación. •A menudo, los procedimientos se establecen sobre la base de su utilidad em-
pírica mucho antes de que la ciencia experimental pruebe su validez y le brinde una fun-
damentación consistente. De allí que con mucha frecuencia el enfoque clínico se anticipe
al académico•(1). En consecuencia las observaciones de base empírica que constituyen la
columna de este libro son hipótesis que, en su mayor parte, requieren .todavía una Investi-
gación experimental y una verificación.
8 autor y sus colaboradores esperan además que las hipótesis que presentan los estudios
sobre investigación preparen el encuadre que lleva a intensificar los estudios sobre investiga-
ción de la validez. (Una de las secciones resume la investigación realizada hasta la fecha en
el campo de los dibujos proyectivos.) Los integrantes de la familia proyectiva gráfica han de-
jado los pañales hace ya tiempo, pero se necesita aun investigación experimental y clínica de
las hipótesis que presentan este libro sobre bases predominantemente empfricas (excepción
hecha de aquellas que ya han recibido fundamentación experimental). Se trata de hipótesis
establecidas en la práctica clínica y que -como ocurre con la técnica de Rorschach- pueden
ser utilizadas hasta tanto finalice la amplia investigación que, en parte, es aun necesaria para el
establecimiento final de su validez.
8 campo de los dibujos proyectivos constituye una subespecialidad en la que participan
muchos científicos. Por ello he procurado que algunos capítulos que tratan de las modificacio-
nes de las técnicas gráficas estuviesen acargo de distinguidos profesionales destacados por su
sobresaliente competencia en dichas técnicas. Así, entre los colaboradores, contamos con los
propios creadores de las técnicas, en varios casos, yelfos mismos han escrito secciones dedi-
cadas alas innovaciones. Entiendo que el producto logrado de este modo ha sido más rico que
el que podría haberse obtenido si el autor hubiese pretendido presentar él solo todo el campo
de los dibujos proyectivos a partir de su experiencia.
Deseo reconocer la especial deuda de gratitud que he contraído con mis colaboradores,
quienes en sus contribuciones han penetrado más allá de la superficie de la personalidad para
hallar, con trabajo, perseverancia y sensibilidad, a los seres humanos tal como son, y han lo-
grado transmitir esta Imagen con veracidad y simpatía.
Mi reconocimiento se extiende a los estudiantes, quienes en los laboratorios de dibujos pro-
. 22 EMANUaF. HAMMER
yectivos, con sus penetrantes preguntas, estimularon gran parte del pensamiento teórico que
se desarrolla en este libro.
Estoy especialmente agradecido a John N. Buck, maestro y amigo, no sólo por su cuida-
dosa revisión del manuscrito y por sus múltiples sugerencias útiles, sino también por el cons-
tante aliento y colaboración que me ha prestado durante años, en todos los problemas de la
técnica de la interpretación. También debo expresar mi agradecimiento a Lila K. Hammer, tanto
por su constante y paciente asistencia como por sus útiles ideas. ·
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Be!lak, L: A study of !imitations and "failures": toward an ego psychology of projective techniques. J.
Proj. Tech., 18:279-293, 1954.
2. Bender, L: Schizophrenic cllndhood. Nerv. Child.: 138-140, 1952.
3. Buck, J. N.: 1he H-T-P technique, a qualitative and quantitative scoring method. J. Clin. Psych.,
Monografía Nº 5: 1-120, 1948.
"4. Machover; Karen: PersonalityProjection in the Drawing ofaHuman Figure. Springfle!d, lhomas, 1949.
5. Machover, K: Drawings ofthe human figure, en Frank, L K; Harrison, R.; Hellersbef'g, E. Machover, K, y
Steiner, M.: Persona/ity Development in Adolescent Girfs. Yel!ow Springs, Antioch Press, 1953.
·s.Schilder, P.: lmage andAppearance ofthe Human Body. NuevayYork, lntemat. Univ. Press, 1950.
• Las obras preced'ldas por un asterisco tienen edición en castellano.
Nota: Se han respetado en esta edición las notas aportadas por Jaime Bemstein para la primera edición en Argentina. La
bbliografia en castellano que confeccionó especialmente para dicha primera edición se encuentra en la pági1a 441.
En la presente edición hemos conservado las imágenes origilales, aiJstando el tamaño de las mismas pero siempre mante-
niendo las poporc:iolm, de modo de alcanzar un diseño de págha más homogéneo.
PREFACIO 23
·.t.•.
1. La proyección en el taller artístico
por Emanuel F. Hammer
D
ime lo que lees y te diré quién eres. Estamos relativamente seguros de alguna vez al-
guien dijo esto. Este truismo puede, con seguridad, ampliarse, y decir: ·1éeme lo que
escribes o muéstrame lo que dibujas y te diré quién eres." Incluso los no iniciados en
psicología podrán reconocer con bastante claridad a James Barrie, a Poe y a Kafka en sus
obras. 8 hombre común siente esto, aunque luego se reduzca aespectacular acerca del grado
en que Mike Hammer representa el aspecto sombrío de la personalidad de Mickey Spillane y
acerca de cuánto habrá en Hemingway de B viejo y elmar.
Para la mayoría de los psicólogos está fuera de discusión la hipótesis de que un escritor se
proyecta a sí mismo en sus escritos, y que, por lo tanto, ha de ser posible analizar su perso-
nalidad a partir de lo que ~ribe. Mc-Curdy -para citar sólo a uno- demuestra esto en forma
convincente en su libro La personalidad de Shakespeare (7). ·
Esta misma hipótesis proyectiva es válida para los pintores, arquitectos, dibujantes y para
cualquiera que produzca algo con su imaginación.
En rigor, puede afümarse con seguridad que todo acto, expresión o respuesta de un indM-
duo -sus gestos, percepciones, sentimientos, elecciones, verbalizaclones o actos motores- de
algún modo llevan la impronta de su personalidad.
El modo que se tiene de caminar, presuntuoso, audaz, tímido, autoconsciente o desma-
ñado; el modo de clavar un clavo: con seguridad, Impaciencia, irritación o alegría, e incluso, el
modo de anudarse un zapato, sea que la persona -aloplásticamente- apoye el pie en una verja,
acercando el zapato hacia sí o que -autoplásticamente- se encorve hacia el piso, en procura
del cordón del zapato, todo eso refleja algún aspecto de la personalidad.
En los dibujos proyectivos las actMdadespsicomotoras de la persona se capturan en un papel.
La línea utilizada puede ser firme o tímida, insegura, hesitante o atrevida, o puede consistir
en una manipulación de salvaje raspado, hasta perforar el papel. Además, según se verá luego,
la autopercepción consciente e inconsciente del examinado, y las personas significativas del
medio determinan el contenido del dibujo. En este tipo de expresión los niveles inconscientes
de la persona tienden a utilizar símbolos, cuyos significados pueden ser desentrañados a través
del examen y la comprensión de sueños, mitos, folklore, producciones de psicóticos, etc. En el
capítulo siguiente se fundamentará y elaborará la tesis de que la realización de dibujos consti-
tuye una de las muchas formas del lenguaje simbólico.
Amenudo he encontrado que los pacientes psiquiátricos pueden expresarse más fácilmente
a través de los medios de comunicación gráficos que através de los verbales. Freud (4) mismo
descubrió este fenómeno. Hablando de las dificultades que tienen a menudo los pacientes,
1. LA PROYECCIÓN EN EL TALLER ARTISTICO 27
para comunicar sus sueños, escribe que quién sueña suele expresar: "podría dibujarlo, pero no
sé cómo decirlo."
También el caso del conocido dramaturgo August Strindberg ilustra acerca de esta mayor
afinidad que existe entre los sentimientos y la expresión gráfica que entre los sentimientos y las
palabras. Strindberg, tan extraordinariamente hábil en el área verbal, recurría a los dibujos du-
rante los periodos en que, debido a la depresión y a otras perturbaciones psíquicas, se sentía
incapaz de expresarse adecuadamente por la palabra. A través de medios pictóricos trataba de
"decir" sus experiencias mentales de otro modo inexpresables (5).
Cuando se observan los dibujos de los niños, se ven transmitidas cosas que ellos jamás
habrían podido verbalizar, aunque hubiesen podido conciencializar algunos de los sentimien-
tos que los afectaban. Los ejemplos gráficos de los capítulos siguientes ilustran cómo los
sentimientos del sujeto aparecen frecuente-
mente en sus dibujos en forma inconsciente
y/o involuntaria.
Históricamente, el hombre utilizó dibujos
para registrar sus sentimientos y acciones
mucho antes que símbolos que registraran
específicamente el habla. Desde el hombre
de las cavernas en adelante, el ser humano -
tanto el primitivo como el civilizado- expresó
sus emociones, sentimientos, ideas religiosas,
y necesidades mediante el trabajo artístico.
El hombre alcanzó el estudio del lenguaje
escrito sólo hace poco más de dos mil años.
El primitivo intentó hacer perdurar su expre-
sión únicamente por medio de dibujos. Desde
este punto de vista, la comunicación pictórica
constituye un lenguaje básico o elemental.
También el individuo comienza a emplear
la comunicación gráfica ya hacia una época
FIGI..™ 1 muy temprana de su vida. Los niños primero
dibujan y sólo después escriben. Por ello,
en los dibujos proyectivos así como en los sueños los conflictos inconscientes emplean el
lenguaje simbólico con bastante facilidad. Los dibujos, al igual que el lenguaje simbólico, al-
canzan las capas primitivas del sujeto. Freud y sus continuadores hicieron que no sólo el
clínico sino también el artista y el público tomaran conciencia en general del hecho de que
el inconsciente se expresa en imágenes simbólicas. El psicoanálisis demostró en forma muy
convincente que "la intelectualización y el exagerado verbalismo de nuestra cultura fueron so-
breimpuestos a los niveles más primitivos y profundos de nuestra modalidad inconsciente de
expresión en imágenes" (8).
Siempre que se intenta emprender algún tipo de actividad creadora, la tendencia es basarse
en los niveles más profundos o primitivos de uno mismo. 8 observador de una obra de arte
siente a menudo una relación integral entre la obra y el artista, como si la obra encarara aquello
más personal, sagrado o significativo del artista.
En todo ser humano sigue siempre viva la infancia, con todas sus luchas, anhelos e incer-
tidumbres, con todas sus dificultades para poder asir el mundo y lograr un contacto más cer-
cano con los demás, y "es posible que el hombre tenga que volver a ella cada vez que desee
crear" (1). Los dibujos proyectivos se capitalizan en esta corriente creadora.
28 EMANUEL F. HAMMER
Hace ya cientos de años que se ha reconocido la influencia que los aspectos físicos tienen
en el arte de pintar retratos. Se asegura que fue Leonardo, genio en tantas esferas de la crea-
tividad, quién por primera vez observó este proceso de proyección. Afirmó que la persona que
dibuja o pinta, "si no está protegida por estudios prolongados tiende a prestar a las figuras que
realiza su propia experiencia corporal" (6).
Hace ya mucho tiempo que se ha reconocido que todo arte contiene algún ingrediente de
la personalidad íntima del artista. Fue un ar1ista, Bbert Hubbard, quien observó que "cuando
un ar1ista pinta un retrato, en rigor pinta dos, el del modelo y el propio" y Alfred Tunnelle, otro
ar1ista perspicaz, comentó: "el ar1ista no ve las cosas como son, si no como es él." Las figuras
1 Y2 constituyen una ilustración gráfica de este principio de proyección. La figura 1 la dibujó
un sujeto de sexo masculino que caminaba con ayuda de muletas. El dibujo fue realizado en
respuesta a la consigna: "por favor dibuje una persona." Si bien no dibujó una persona apoyada
en muletas, hizo una línea adicional e innecesaria, que se extiende desde la base de los pies
hasta el piso, como si no pudiese concebir la posición de pie sin la ayuda de algún soporte. Es
importante destacar que el examinado no se estaba dibujando conscientemente a sí mismo, y
que, sin embargo, no podía dejar de proyectar la sensación interna de que es imposible estar
de pie sin algún apoyo adicional. La necesidad de sostén físico se imprime en la hoja de dibujo
para formar parte del retrato de un hombre.
También la figura 2 fue dibujada por un adulto lisiado de sexo masculino. En este caso ca-
recía del brazo izquierdo de nacimiento. Aunque no dibujó una persona con un solo brazo, le
dio al izquierdo un tratamiento distinto: aparece debilitado y más torpe que el derecho, y en el
dibujo cromático de una persona (figura 3) refleja, otra vez, sus sentimientos de insuficiencia en
el área del miembro ausente.
Al observar el árbol que dibujó esa misma persona (figura 4), notamos una llamativa rama
mocha que sale del tronco. Si aún fuese necesaria una prueba adicional para la tesis proyectiva,
podemos señalar que la rama amputada está emplazada del mismo lado que el miembro au-
sente del sujeto.
F!GU1A 2 FIGl..™3
1. LA PROYECCIÓN EN El TALLER ARTfSTICO 29
Comprobamos, por lo tanto, que el
truismo formulado por Tunnelle -el artista no
ve las cosas como son, sino como es él- se
confirma tanto en los dibujos de los artistas
en el taller como en los dibujos de los pacien-
tes en la clínica.
En relación con Leonardo, que hizo sus
observaciones no sólo a propósito de sus pro-
pios dibujos sino también de los de sus pro-
pios discípulos, se ha dicho: 'la sonrisa de la
Mona Usa probablemente no pertenecía en
absoluto a la Mona Usa; representaba la pers-
pectiva ante la vida del propio Leonardo Da
Vinci y reflejaba la distraída superioridad de
que se había provisto para compensar su re-
sentimiento contra el trato poco generoso que
le había deparado el destino y la frecuente falta
de reconocimiento del lugar que le correspon-
FIGI..™ 4 día en la vida" (2). En este retrato de la Mona
Usa no sólo se proyectó Leonardo a sí mismo:
proyectó también su penetración psicológica y su enigmática serenidad.
Del mismo modo, el Cristo, de La última cena de Leonardo posee "la grandiosidad, la gracia
imperturbable yla tranquilidad caracteristicas delmás noble modo de ser de Leonardo mismo" (2).
Para apreciar contrastes, es suficiente observar las enormes diferencias de modalidad que
se reflejan en la obra artística de El Greco, por un lado, y de Van Gogh, por otro. El Greco
emplea tono depresivos, disfóricos y sombríos, cuyo tratamiento más evidente puede, quizás,
verse en su Vista de Toledo y refleja de ese modo su propio estado emocional de desaliento Y
tristeza. Van Gogh, en cambio, utiliza colores chocantes, calientes, brillantes, volátiles; colores
con los que irrumpe en la tela con una fuerza que surge de la presión de emociones tumultuo-
sas, vibrantes y rebeldes, derivadas de su intento de vivir la vida con una mezcla de soledad y
locura, y con una total y desgastadora dedicación al arte. Este contraste entre las telas de Van
Gogh y El Greco sirve para ilustrar las palabras de un artista anónimo: "El ojo ve lo que la mente
quiere que vea."
También en la obra de Toulouse-Lautrec encontramos en primer plano el mismo principio
expresivo. Su historia es muy conocida: aristócrata de los genios, Don Juan enano y deforme,
se arroja de cabeza, por su desgracia física, su autorrepugnancia y por la búsqueda de un amor
imposible al círculo de "parias de la sociedad". A causa de sus excesos muere en la flor de la
edad, después de inmortalizarcon su arte el submundo de París.
Toulose-Lautrec fue una persona profundamente infeliz que encubría su existencia torturada
con una apariencia brillante de alegría e ingenio, del mismo modo como intentaba hacerlo en
sus famosos cuadros. Se lo conocía como un amargo sensualista que así como buscaba a
tientas la belleza en la sordidez de los cafés y por los burdeles de Montmartre, se esforzaba por
encontrar algo positivo en su autoconcepto, esencialmente negativo. Las restricciones de su
personalidad, su frialdad defensiva y su miedo constrictivo a las experiencias emocionales y a
sun intercambio interpersonal más profundo, se reflejan claramente en su manejo de los tonos,
chatos, casi apáticos, y en su desprecio por el color. Esto restringió su pintura, y le impidió
obtener la posición artística que, de otro modo, podría haber logrado. Marcado por un destino
fatídico, nunca se animó a emprender una nueva aventura profunda con la vida, ni en la realidad
3 0 EMANUEL F. HAMMER
ni en sus telas. En lugar de esto, en la pintura buscó la alegría superficial de las fonnas, y en las
relaciones sociales una fachada de alegría, pero era tan incapaz de expresar emociones más
profundas mediante el uso de colores más cálidos, como de establecer relaciones más íntimas
con todos aquellos que lo rodeaban.
Existe otro principio de los dibujos proyectivos o expresivos que se encuentran en la obra
de Botticelli: que más que sentimientos reales acerca de uno mismo, éstos pueden trasuntar
realización de deseos.
Botticelli fue inválido desde muy joven, afectado por un físico delicado y poco desarrollado.
Goldscheider hace notar que en su autorretrato, Botticelli rechaza "la realidad odiosa, y se re-
presenta a sí mismo bajo la forma esbelta y elegante con la que podrfa representarse en lo que
los psicólogos llaman un 'sueño de realización de deseos'; así como Durero se visualizó como
Cristo, Botticelli se vio como un robusto joven florentino, que no tenía por qué avergonzarse de
aparecer en compañía del más elegante de los Médici". Este principio de la expresión de una
imagen idealizada de uno mismo lo reencontraremos en el capítulo siguiente, en un contexto
clínico, así como en el capítulo dedicado al HTP (Test de la Casa-Árbol-Persona) de adolescen-
tes, dentro de un contexto normativo o evolutivo.
Volviendo a los ejemplos de artistas que se proyectan tal como sienten que son, más que
como desearían ser, no necesitamos ir más allá de Bemard Buffet, el famoso pintor francés
contemporáneo. En el arte de Buffet encontramos las más horrendas de las visiones. Este joven
pintor, a los veintiséis años, próspero y bien alimentado, traduce las escenas que lo rodean en
imágenes tan macabras y descamadas que las convierte en meros espectros de su medio. Las
sabrosas rodajas de pan y las jugosas frutas que están en su mesa adelgazan en sus naturale-
zas muertas hasta convertirse en austeras fonnas disecadas. Los vigorosos árboles cubiertos
de hojas de su estancia se transforman en sus países en horcas rígidas para víctimas de la
guerra. Y hasta su propio rostro en sus autorretratos toma una apariencia cadavérica. Buffet,
recientemente aclamado por los críticos franceses como el pintor más importante de su gene-
ración, en vez de solamente tomar desde afuera la inspiración para sus imágenes, obviamente
desciende a sus propias profundidades internas. Se lo ve en sus autorretratos hambriento y
desolado, lo que contrasta con su apariencia externa, descansada y saludable. A pesar de
que en la vida real tenga los alimentos más exquisitos en su mesa, en sus naturalezas muertas
aparecen los alimentos más austeros y pobres. La subalimentación se pone especialmente de
manifiesto en su dibujo (figura 5) de una liebre esquelética en un plato, y contrasta con sus pro-
pios animales, cuidados y bien alimentados. Queda claro, entonces, que los dibujos de Buffet
están motivados por lo que sucede dentro de él, en tanto que lo que ocurre a su alrededor sólo
es incidental.
Estos ejemplos ilustran la tesis de que las producciones creadoras revelan las necesidades
internas más directamente que cualquier otro tipo de actMdad.
Hay una cualidad vital especial que diferencia cualquier cosa creativa de los demás produc-
tos del esfuerzo y la habilidad humanos. Esta cualidad y la relación existente entre el creador y
su creación son el tema de tres fábulas que resume Schacte (9): una es un mito griego, la otra,
un antiguo cuento chino, y la tercera una fábula moderna. En el mito griego, Pygmalión después
de esculpir una mujer en la piedra, se enamora de su creación, y convence a Afrodita para que
dé vida a la estatua. En el mito chino, Wu-Tao-Tsé, ya en la vejez, pinta por última vez un pai-
saje, monta su burro, echa a andar entre las montañas de su cuadro y nunca más se lo vuelve
a ver. La fábula moderna aparece en la película cinematográfica de Jean Cocteau, Le Sang du
poéte. En una escena el protagonista dibuja un rostro humano, cuya boca comienza a hablar.
El héroe quiere silenciar la voz de su creación y tapa con su mano la boca de su dibujo. Pero
la boca reaparece en la palma de su mano y le dice que atraviese un espejo que cuelga en la
1. LA PROYECCIÓN EN EL TALLER ARTÍSTICO 31
FJGUAA 5
pared. Lo hace y se encuentra en un largo corredor oscuro donde, a medida que espía por las
cerraduras de las habitaciones en su viaje por el corredor, va observando escenas que repre-
sentan incidentes memorables o dolorosos de su infancia y de su adolescencia.
Las tres fábulas tienen en común que e/ artista ha dado vida, existencia real, a su obra:
"Pygmalión lo logró por la súplica; el pintor chino puede viajar por el interior de su pintura donde
va a permanecer por el fin de los tiempos, y el joven dibujante se encuentra impelido por la voz
de su obra a penetrar en el oscuro corredor de su propio pasado" (9, pág. 92). Esta última his-
toria, relatada con moderna sofisticación no sólo refleja esa cualidad que tiene el proceso crea-
dor de infundir vida; también destaca el papel que desempeña el oscuro corredor del pasado
32 EMANUEL F. HAMMER
personal. Es en este pasado personal, estrato inconsciente de la personalidad, donde -como
dice E. M. Forster- "el hombre, en su estado creador, hace bajar un recipiente y levanta algo
que normalmente está más allá de su alcance"(3).
La fábula de Cocteau expresa con aguda captación el hecho de que, en el esfuerzo creador,
el hombre otorga expresión a su susurro interno que conduce a -y viene de- su propio pasado
y que forma parte de su yo más profundo.
Somerset Maugham observó acerca de los escritores: "cuando se da carne y sangre al per-
sonaje que uno ha creado, se está dando vida a aquella parte de uno mismo que no encuentra
otros medios de expresión." Esto se aplica igualmente a quienes dibujan o pintan.
Recientemente Spiegelman {10) informó acerca de un interesante estudio sobre la validez
de la tesis de que los psicólogos pueden deducir a partir del esfuerzo creador de un individuo
los rasgos de la personalidad. Sometió a prueba la hipótesis de que la personalidad de un en-
trevistado puede ser indagada por psicólogos clínicos entrenados, a través de la producción
creadora de éste. Spiegelman administró un Rorschach a Sam Zebba, creador de la película
cinematográfica en colores Uirapuru. Esta película presenta -animada por nativos de la selva
amazónica- la historia de un legendario pájaro del amor, y ha merecido premios internacionales
en Europa. Con la excepción de una narración introductoria, carece de diálogos. Bruno Klopfer
interpretó el Rorschach ·a ciegas", o sea, sin más información acerca del autor de la película
que el hecho de que el entrevistado era un adulto del sexo masculino. En su interpretación de-
dujo veinticinco afirmaciones "verdaderas· sobrela personalidad de éste, que fueron mezcladas
con veinticinco afirmaciones "falsas". Luego se entregó el conjunto total de afirmaciones a un
grupo formado por psicólogos clínicos y por legos. El grupo clínico seleccionó las afirmaciones
que describían al entrevistado -sobre la base de haber visto la película cinematográfica creada
por él- significativamente mejor que lo que se hubiera podido acertar por azar, y significativa-
mente mejor que el grupo control.
RESUMEN
Examinando el trabajo artístico creador de un número de individuos, hemos observado que
las personas tienden a expresar en sus dibujos, a veces en forma bastante inconsciente (y a
veces, involuntariamente) una visión de si mismos tal como son, o tal como les gustaría ser. Los
dibujos representan una forma de lenguaje simbólico que moviliza niveles relativamente primiti-
vos de la personalidad. Para decirlo con palabras de Tunnelle "el artista no ve las cosas como
son, sino como las ve él." Hubbard expresó lo mismo de un modo bastante similar: "cuando un
artista pinta un retrato, en realidad pinta dos, el del modelo y el propio." Por lo tanto, los psi-
cólogos disponen de un material bruto a partir del cual pueden forjar un instrumento clínico. Lo
que resta de este libro constituye los esfuerzos realizados por lograrlo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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·4_Freud, S.: New lntroductory Lectures on Psychoanalysis. Nueva York, Norton, 1933.
1. LA PROYECCIÓN EN EL TALLER ARTISTICO 33
5. Hildebrand, A.: Problems ofForm, Painting and Sculpture. Nueva York, Jufian Press, 1932.
·s. Kris, E.: Psychoanalytic Explorations in M. Nueva York, lntemat. Univ. Press, 1952.
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8. Naumburg, M.: Art as symbolic speech. J. Aesthetics andArt Criticism, 13:435-450, 1955.
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·10. Spiegelman, M.: Evaluation of personality by viewing amotion picture. J. Proj. Tech., 20: 212-215,
1956.
• Las obras precedidas por un asterisco tienen ecflción en castellano.
34 EMANUEL F. HAMMER
2. La proyección en el encuadre clínico
Por Emanuel F. Hammer
K
ris observó en su comentario sobre los cuadros y los dibujos de pacientes que el pro-
ceso psicológico que se moviliza en estos casos es similar al del artista •normal·, y lo
describió como •1a ubicación de una experiencia interna, de una imagen 'interna', en el
mundo externo, es decir, como un mecanismo de proyección• (17).
Tal como observó Piotrowski, los productos artísticos fueron probablemente los prime-
ros elementos que se encararon como proyecciones de tendencias conscientes e incons-
cientes de la personalidad. Burckhardt, en 1855, pudo realizar algunas deducciones muy
acertadas con respecto a las personalidades y a la atmósfera sociopsicológica prevale-
ciente durante toda una época (el Renacimiento italiano) a partir de un análisis de las obras
de arte de ese periodo.
En el campo psicopatológico, Nolan o.e. Lewis, realizó en 1928 un estudio sistemático
de las proyecciones gráficas, al que denominó Una extensión de la proyección y lo hizo no
sólo para identificar la dinámica de la personalidad sino también para acelerar la psicoterapia
mediante la discusión con el paciente de sus producciones gráficas. "Los dibujos de un pa-
ciente merecen ser considerados temas de un análisis similar al que se emplea en relación
con los sueños, o con cualquier otro material que sea parte de la conducta (19). Lewis señaló
la ventaja de los dibujos y la pintura sobre el material onírico, indicando que "a través de esta
manera de objetivación, a menudo las dificultades inconscientes básicas de ciertos pacientes
son traídas a la conciencia con mayor facilidad que mediante el análisis de los sueños" (19).
Dorken (6) observa que •1a evaluación psicológica del arte gráfico ha sido, probablemente,
la primera técnica 'proyectiva' que se ha establecido•. Uno de los primeros clínicos que advir-
tió la presencia de la simbolización en los dibujos de sus pacientes •insanos• fue un psiquiatra
francés del siglo XIX. Max Simon, quien, además, se horrorizó por semejantes •dibujos obs-
cenos· y ordenó a los pacientes que dejaran de hacerlos (25).
Años después de este involuntario investigador del simbolismo, el psicoanálisis logró que
el público en general, así como el artista y el psicólogo clínico, tomaran cada vez mayor con-
ciencia del hecho de que el inconsciente •habla" en imágenes simbólicas. Según las palabras
de Naumburg (22), "los descubrimientos del psicoanálisis con respecto a la dinámica del in-
consciente, así como el hallazgo del arte simbólico de las culturas prehistóricas y antiguas
civilizaciones, ofrecieron una nueva perspectiva al significado y valor de los elementos incons-
cientes dentro de los aspectos simbólicos del dibujo (pág. 441)".
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLfNICO 35
LA FASE TEMPRANA DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS
Después de que Florence Goodenough ideó su escala de inteligencia basada principalmente
en el número de detalles que el examinado ha incluido en el dibujo de un hombre, observó,
junto con otros clínicos, que su test ponía en juego no sólo la capacidad intelectual sino tam-
bién factores de la personalidad. Algunas de las respuestas infantiles que ya en los comienzos
se atribuyeron a componentes no intelectuales de la personalidad fueron las siguientes: mate-
rial de tipo "verbalista• con gran número de detalles; •respuestas indMduales", generalmente
incomprensibles para cualquiera que no fuese el mismo examinado; indicaciones de "fuga de
ideas•, por ejemplo dibujos con una sola oreja, o con un cabello en un solo lado de la cabeza,
o con ocho dedos en cada mano. L. Bender (1) informa sobre un estudio en el que se pidió el
dibujo de un hombre a un grupo de 450 escolares. Se encontró que nueve de ellos realizaron
dibujos con una o más de aquellas características: con reacciones verbalistas, indMduales con
"fugas de ideas". Estos mismos niños fueron clasificados por sus maestros como afectados por
mayor número de rasgos psicopatológicos que sus compañeros: hipersensibilidad, propensión
a la preocupación, tics musculares, poca concentración, distracción, timidez, inestabilidad y
caprichos. También L. Hanvik (13), a partir de un estudio experimental que dirigió, llego a la
conclusión de que ·1os niños con perturbaciones emocionales no dibujan la figura humana en el
nivel correspondiente a su inteligencia, medida por una escala estandarizada de c1·.
Empleando el test del dibujo de un hombre de Goodenough, también el autor pudo compro-
bar que, más que los factores intelectuales, lo más importante en este registro son los factores
emocionales.
Al examinar el criterio de puntuación en el Test de Goodenough para la "presencia de la
mano", pudo advertirse que se acreditaba el mismo puntaje a un puño cerrado, a un mama-
rracho o a una deficada mano abierta que en actitud femenina se acariciaba la mejilla realizada
por un examinado del sexo masculino, en tanto se ignoraban indicadores cualitativos mucho
más importantes para el funcionamiento de la personalidad total. Se acreditaban los mismos
valores cuantitativos tanto cuando el sujeto dibujaba al hombre con los brazos cruzados en ac-
titud desafiante sobre el pecho o colgando mansamente a los costados o tfmidamente escon-
didos detrás de la espalda, sin considerar que estas distintas posiciones de los brazos tienen
significados cualitativos muy diferentes. Esta manera de operar desaprovecha, pues, mucho
material valioso para el diagnóstico e incluso el pronóstico. Del mismo modo, la amplia gama
de expresiones faciales, el tamaño, el emplazamiento de la hoja, parecían ofrecer una más rica
información acerca de los componentes no intelectuales que de la capacidad intelectual del
examinado.
Tanto el procedimiento del test del dibujo de la Casa-Árbol-Persona como el del dibujo de
la figura humana se desarrollaron como tests de la personalidad a partir de las escalas de in-
teligencia. En efecto, el test del dibujo de la figura humana de Machover (20) nació de la ex-
periencia de la autora con el test de Goodenough para la evaluación de la inteligencia infantil;
a su vez, el test de la Casa-Árbol-Persona (HTP) de Buck (3) apareció como derivación de
una escala de inteligencia en la que ese autor se hallaba trabajando hacia la época en que
Wechsler publicó su Escala de la inteligencia. Buck tuvo la misma experiencia que los demás:
observó que los dibujos se saturaban de factores no intelectuales de la personalidad y, eñtre
los diversos subtests que había construido para la evaluación intelectual, retuvo el de HTP y
lo transformó en la útil técnica proyectiva en que se ha convertido. Cabe destacar, pues, que
tanto Buck como Machover, trabajando en forma independiente en Virginia y en Nueva York,
respectivamente, tomaron los antiguos asertos ya citados antes ("Cuando un artista pinta un re-
trato, pinta en realidad dos, el del modelo y el suyo" y "El artista no ve las cosas como son sino
36 EMANUEL F. HAMMER
··~'~'
como es él1 y los verbalizaron en el lenguaje del siglo XX. En suma, Buck y Machover son los
principales gestores y los más elocuentes expositores en el campo de los dibujos proyectivos.
LINEAS CONVERGENTES DE EVIDENCIA QUE FUNDAMENTAN LA
VALIDEZ DE LA INTERPRETACIÓN DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS
Los aspectos de la dinámica de la personalidad que surgen de los dibujos proyectivos se
descubrieron mediante distintas vías de comprobación: información sobre el examinado, aso-
ciaciones libres, traducción de símbolos mediante el análisis funcional, y comparaciones entre
dibujos de una misma serie o entre dibujos einformaciones del Rorschach o del TAT.
Luego se Integró esta Información mediante el método predilecto de los investigadores de
orientación clínica, el de la consistencia interna.
Como ejemplo de consistencia interna, relataré el caso de un paciente. Se trataba de un niño
negro de nueve años que me fue enviado cuando lo descubrieron robando juguetes. Espiaba de
noche a su madre y a su padrastro en la cama, se masturbaba y había tenido episodios horno y
heterosexuales. Compartía la cama con dos hermanos, uno de siete años, y el otro de trece, y
tenía una henTiana mayor, de dieciocho años. Era un niño rechazado, y sólo una vez en su vida
había recibido un regalo de su madre. Ignoraba la fecha de su cumpleaños, pues habitualmente se
la pasaba por alto. Se lo privaba a menudo de comida como castigo, ycuando se orinaba, se lo
sumergía en agua fría para que "aprendiera la lección". Se sentía rechazado tanto por su maestra
como por su madre, y cuando esta última estaba en el trabajo, su hennano le pegaba. Después
de dibujar la persona, la descnbió como •un muñeco de fútbol·.* Esta respuesta a la consigna de
dibujar una persona transmite su sensación de ser forzado a clesempeflar el papel de •un muñeco
de fútbol., cuya única función -no hay- necesidad de adivinarlo- es absorber castigos, recibir la
agresión de los otros sin poder evitarla de ningún modo, y, mucho menos, devolverla.
Vemos aquí que la congruencia de la proyección de un muñeco de fútbol, como elemento cen-
tral del autoconcepto, y los castigos ymalos tratos que le proporcionaban su hermano, su madre,
yel mundo externo en general, es bastante evidente. Se encontró luego una concurrencia adicional
entre el dibujo de las personas ylas respuestas que dio al Test de Blacky. En muchas láminas del
Blacky en las que el perrito está en interacción con figuras parentales y fraternas, el examinado
repitió argumentos del tipo de •e1 padre, el hermano yla madre, todos van a castigar a Blacky", o
•cuando Blacky vuelve a su casa, lo único que recibe son castigos•. Y, en otra parte: ·a1acky cree
que es mejor escaparse que quedarse en casa yrecibir castigos.•
Es decir que el campo de la investigación de los dibujos proyectivos se basa en los siguien-
tes puntos fundamentales: a) B empleo de los significados simbólicos, comunes en psicoanáli-
sis y folklore, derivados de los estudios que los clínicos han realizado sobre sueños, arte, mito,
fantasfas, y otras actividades impregnadas de determinismo inconsciente. b} La experiencia clí-
nica de los mecanismos de desplazamiento y sustitución, así como con una amplia gama de fe-
nómenos patológicos, en especial síntomas de conversión, obsesiones y compulsiones, fobias,
y estados psicóticos, los que sólo pueden comprenderse dentro del marco que ofrece el con-
cepto de simbolismo. c) B desciframiento de la simbolización a través de las asociaciones del
paciente. el) La evidencia empírica, que se ilustrará mejor en los capítulos dedicados a los estu-
dios de casos. e) Las simbolizaciones evidentes que surgen del inconsciente de los psicóticos e
*En inglés •a football dummy": se refiere a unos munecos que se usan en el fútbol americano para practicar las mane-
ras de atajar al adversario (tack/e), semejantes alas que se usan para practicar tiro con rifle, etcétera. (11
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 37
impregnan la hoja de dibujos·. (Siguiendo la misma dirección en los dibujos de los no-psicóticos
podemos encontrar después murmullos más sutiles en el mismo idioma simbólico}.
ij La correlación entre los dibujos proyectivos realizados a intervalos durante el curso de una
terapia, y el cuadro clínico en los momentos en que se realizan los dibujos. A medida que la
colaboración psicoterapéutica comenzaba a corregir el cuadro distorsionado que los pacientes
tenían de sí mismos y del mundo se han encontrado correlaciones directas entre la desapari-
ción del simbolismo indicador de aflicciones y los cambios de comportamiento en la terapia. g)
la congruencia interna, tal como previamente se ilustró con la respuesta que un niño de nueve
años daba al Test de Blacky y al test del dibujo de una persona, asi como la congruencia que
existía entre estos datos y la historia del caso. (Corresponde citar aquí un estudio realizado por
Gallese y D. Spoerl (9}; estos autores aparearon los dibujos de una persona y las historias del
Test de Apercepción Temática (TAl) de veinticinco estudiantes de sexo masculino, e hicieron
la comparación en términos del porcentaje de veces en que los resultados de cada test se
corroboraban con los resultado del otro. Encontraron coincidencias en el 72% de los casos e
indicaron que en aquellas áreas donde no había coincidencia los dibujos tendfan aencubrir •ne-
cesidades y conflictos básicos" y el TAT, ·1a forma en que aquellos se integraban y expresaban
en la situación total de la personalidad". Es decir que se vio que cuando no habia coincidencias
las distintas técnicas más que contradecirse, se complementaban. h) Básicamente, el sistema
interpretativo de los dibujos proyectivos se basa en los estudios experimentales sobre la validez
y la confiabilidad, P.Sro quizás sea útil destacar aquí los más importantes.
Kotkov y Goodman (16) investigaron la premisa básica de que en los dibujos se proyecta
la propia imagen corporal. Compararon los dibujos de una persona realizados por mujeres
obesas con los que realizó un grupo de control constituido por mujeres no excedidas en el
peso. En casi todos los casos, los dibujos de las obesas eran más grandes o anchos que los
del grupo de control.
Berman y Leffel (2) compararon los somatotipos de treinta y nueve personas de sexo mas-
culino con los dibujos de un hombre que había realizado y surgió una correlación estadística
significativa para poder fundamentar la hipótesis de una proyección de la imagen corporal.
Ruth Dunnett (7) agrega una observación anecdótica: "En forma inconsciente, los niños se
retratan a sí mismos en sus dibujos. Una vez cuando expresé mi preferencia por una de las dos
figuras que había dibujado un chico, éste, que era un rechoncho muchachito con cuello corto,
dijo: 'eh, pero ami éste me gusta mucho más' yseñaló el que tenía la cabeza casi directamente
unida alos hombros, parecida ala suya."
Cleveland y Fisher (4) tomaron como supuesto la observación de que para los pacientes ar-
tríticos sus cuerpos están inconscientemente cubiertos por una dura caparazón externa ala que
conciben como una barrera contra las amenazas psicológicas, y su defensa primaria consiste
en un endurecimiento de la musculatura externa del cuerpo. Y, en cambio, supusieron que los
pacientes que desarrollan síntomas físicos que comprometen el interior del cuerpo, como por
ejemplo la úlcera péptica, vivencian su superficie corporal como permeable y como una área
* Desde el punto de vista de psicológica analítJca, la psicosis constituye una Irrupción de material inconsciente en la
conciencia, que desborda yabruma el yo. Este es el material constitutivo de los delirios cuyo contenido se encara casi
de la misma manera que el de los sueños. Los dibujos ycuadros de los pacientes psicóticos también contienen repre-
sentaciones de imágenes simt1ares ala de los delirios. En rigor, los dibujos de los pre-psicóticos amenudo preanuncian
esta irrupción del inconsciente mucho antes de que los delirios, las alucinaclooes o el pensamiento autista se hagan
manifiestos, en dibujos que revelan la dolorosa desesperación, las violentas emociones y el pánico incontenible de
estos estados. En el arte sin tutela de los qua se encuentran atonnentados mentalmente aparecen personas cuyos ojos
no ven, con las bocas abiertas, haciendo muecas lascivas, y con los puños apretados.
38 EMANUEL F. HAMMER
.·.:
.. -~·
defensiva inadecuada, fácilmente penetrable. Se administraron tests proyectivos gráficos a pa-
cientes de ambos grupos y se encontraron diferencias significativas entre ellos. Los artñticos
ofrecieron más respuestas que destacaban la impermeabilidad corporal, por lo que se consideró
que quedaba fundamentada la hipótesis de la proyección de la imagen corporal en los dibujos.
En un estudio sobre casos quirúrgicos, Meyer, Brown y Levine (21} administraron el HTP
antes y después de las operaciones. Todo se reflejaba en los dibujos (operaciones de oído,
extirpación de pechos, la pérdida de un ojo, amputaciones de las piernas) mediante indicadores
de conflicto en el área operada. B sitio de la operación quedaba marcado y por un sombreado
excesivo, por borraduras, por un tratamiento de la zona con líneas temblorosas, o porque se
evitaba el área. La pérdida de un miembro o de un órgano sensorial en un lado del cuerpo se
proyectaba en el mismo lado de la figura dibujada. Por ejemplo, es posible que un paciente al
que le hubiesen operado el brazo izquierdo expresara su conciencia dolorosa del hecho di-
bujando un árbol cuyas ramas izquierdas estuvieran rotas o serruchadas y una persona con
el brazo izquierdo debilitado o inutilizado, colgando del hombro por un hilo o defensivamente
·oculto por detrás de la espalda. Este descubrimiento de la lateralidad anatómica y de su exac-
titud gráfica increiblemente coherente, subraya la característica de autorretrato que poseen los
dibujos proyectivos.
Los intentos de fundamentar la tesis de la proyección gráfica mediante el estudio de perso-
nas con impedimentos sensoriales o físicos, son bastante populares. K Machover (20) observó
que los sordos, o aquellos cuyas experiencias auditivas son anormales, por lo general pres-
tan especial atención al dibujo de la oreja, destacándola de alguna manera. Informa también
sobre el caso individual de un hombre adulto que tenía un residuo de polio apenas perceptible
y funcionalmente insignificante, pero que, sin embargo, el dibujo captaba mediante un llamativo
reforzamiento de la línea que rodeaba el tobillo derecho. En relación con esto le recordarnos
al lector las figuras 1 a 4 del capitulo anterior, donde mostramos los dibujos que realizaron un
hombre que caminaba con la ayuda de muletas y otro, manco de nacimiento.
La experiencia que L. Bender (1) realizó con niños sigue la misma dirección. Encontró que
los niños con graves defectos corporales suelen proyectar esos defectos en los dibujos de
una persona. Un niño que desde su temprana infancia tenía una pierna más corta que la otra
dibujaba siempre una persona con el mismo defecto. Varios niños con anomalías craneanas
congénitas representaban esas anomalías en sus dibujos. Uno, que tenra una incapacitación
de los pies debido a una enfermedad neurológica, dibujó personas con una sola pierna o que
andaban en carros.
No sólo se proyectan los aspectos físicos de la imagen corporal sino también los aspectos
psicológicos. Fisher y Fisher (8}, en un interesante estudio sobre el rol sexual y el autoconcepto,
solicitaron a setenta y seis pacientes psiquiátricos de sexo femenino que dibujasen mujeres.
Aquellas que dibujaron figuras con un bajo grado de femineidad, tenían -de acuerdo con la
apreciación de los jueces- menos experiencias heterosexuales, mayor cantidad de disfunciones
y una vida sexual más limitada. Contrariamente, las que dibujaron figuras muy femeninas, ha·
bian tenido una vida más promiscua aunque insatisfactoria. Por último se observó que el grupo
de mujeres que dibujó figuras de femineidad promedio estaba constituido por aquellas que ha-
blan obtenido de su rol femenino una más genuina satisfacción.
De Martina encontró, al realizar una comparación entre dibujos de homosexuales manifies-
tos y de sujetos no homosexuales, que en los dibujos del hombre que realizaban los homo-
sexuales aparecían con significativa frecuencia tacos altos y pestañas muy marcadas. Esto
coincide con la observación de Machover: ªel hombre con tendencias homosexuales (...) es
frecuente que a la figura del hombre le dibuje grandes ojos con pestañas, en combinación con
tacos altos, bien marcados" (20).
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 39
También Levy (18) observó que "si los ojos son muy grandes, y los de la figura masculina
tienen pestañas, el entrevistado, es casi seguro, un homosexual".
En un estudio sobre la proyección de la agresividad en los dibujos, J. Katz (15) comparó
cincuenta y dos adultos hombres, convictos por asalto y/o crimen, con un grupo de control. 8
grupo agresivo se diferenciaba significativamente del grupo de control por ftems gráficos como
ojos •penetrantes" y reforzados, largos dedos, brazos, dedos y cabellos reforzados, piernas
muy abiertas, una combinación de líneas firmes, finas y gruesas, grandes brazos, y el cabello
reforzado. El reforzamiento de partes del cuerpo capaces de actos agresivos, como los brazos
y los dedos, asf como el énfasis en los ojos -capaces de lanzar "sucias miradas":- concuerda
con la hipótesis básica de los dibujos proyectivos, lo mismo que el reforzamiento del cabello
que frecuentemente, es un símbolo de virilidad, aserción o agresión.
En un intento de ver si los psicólogos clínicos, sobre la base del dibujo de la figura humana,
podían diferenciar con precisión a los niños con un buen ajuste·de los que poseían un ajuste
deficiente, Toler yToler (27) tuvieron en cuenta tres clases escolares de quinto grado. El crite-
rio que emplearon consistió en los datos sociométricos de la evaluación que los niños habían
hecho con respecto a ellos mismos en términos de popularidad. Los psicólogos acertaron, en
grado estadísticamente significativo, en el tipo de discriminaciones requeridas para diferenciar
los niños más populares en sus grupos de los niños menos populares. En apariencia, el auto-
concepto es fundamental para lograr buenas relaciones con los pares, y este aspecto del auto-
concepto se manifiesta en los dibujos que realizan niños populares e impopulares.
También se observó que los dibujos revelan con bastante sensibilidad las situaciones estre-
santes. En el estudio de Meyer, Brown y Levine (21) antes mencionado, pudo apreciarse que
los dibujos preoperatorios de los casos que esperaban ser operados mostraban muchos ras-
gos regresivos que mejoraban después de la operación. 8 dibujo de la casa a menudo trans-
mitía una impresión similar: la preoperatoria parecía una rústica cabaña o una caja de cuatro
paredes con pocas ventanas y aisladas de la cima de una montaña, y en el dibujo postoperato-
rio se transformaba en una residencia suburbana. Además se encontraron en muchos de estos
casos indicio de un sorprendente cambio de la depresión a la alegria. Las monótonas figuras
monocromáticas de los estados preoperatorios se reemplazaban en los retests postoperatorios
por figuras coloreadas; se agregaban para alegrar las casas macetones con flores en las ven-
tanas; las paredes casi sin ventanas posefan después enormes ventanas a través de las cuales
se veían mesas de comedor repletas de comida. Como contraparte de las chimeneas sin humo
que aparecían en los dibujos preoperatorios, luego se dibujaba humo saliendo de sólidas chi-
meneas, con la implicación de calor y humedad correspondientes.
Hammer (12) investigó el simbolismo sexual en el test proyectivo gráfico HTP. Suponiendo
que los sujetos que esta.pan por someterse a una esterilización eugenésica o que habían sido
recientemente esterilizados, revelarían fuertes sentimientos de castración, comparó los dibu-
jos de los sujetos de este grupo con los de un grupo de control para obtener indices de la
simbolización genital y de los sentimientos de castración. Encontró significativas diferencias
estadfsticas entre ambos grupos, en veintiséis de los cincuenta y cuatro ftems que investigó.
Los objetos alargados, como chimeneas, ramas, troncos de árbol, brazos, narices, piernas,
pies, etcétera, pueden emplearse como símbolos fálicos. Los círculos, triángulos y objetos con
una hendidura vertical en el centro como, por ejemplo, la línea del marco vertical de la ventana,
enfatizada, y la del marco horizontal, omitida, pueden usarse como reflejo del sentimiento de
castración en los dibujos del hombre. Mediante el dibujo de estos símbolos genitales un indivi-
duo puede revelar sus sentimientos de Inadecuación genital y su ansiedad de castración. Una
forma de representar este tipo de sentimientos consiste en dibujar estos símbolos dañados,
cortados, rotos, o deteriorados de cualquier modo. Hammer concluye: ·1as reglas del enmas-
40 EMANUEL F. HAMMER
¡!-;
caramiento simbólico parecen adaptarse a ciertas generalidades, o constituir un lenguaje pro-
pio del simbolismon
Spoerl (26) apareó dibujos con breves reseñas de personalidades y demostró la existencia
de éxitos significativos en evaluaciones de la personalidad de cada uno de ellos. Los profesores
reconocieron a los estudiantes a partir de las reseñas, con muy buen resultado. Además, se
comprobó una estrecha relación entre las interpretaciones del Aorschach y las reseñas de la
personalidad obtenidas por medio de los dibujos proyectivos.
En otro estudio, descripto en la misma monografía Waehner estudió los dibujos que reali-
zaron niños de la nurserí. Se efectuaron afirmaciones sobre cada uno de los niños; estas afir-
maciones basadas en un análisis a ciegas de los dibujos se les entregaron a los maestros y
psicólogos que conocían a los niños, para su apareamiento. Cuatro de los cinco que hicieron el
apareamiento reconocieron atodos los niños, yel quinto acertó en un 50 por ciento. Estuvieron
de acuerdo con 85 por ciento de las afirmaciones aisladas, no concordaron con un 4 por ciento
y se mantuvieron neutrales en relación con un 11 por ciento. .
En un estudio, Gunzburg (11) obtuvo una correlación significativa entre el diagnóstico de pa-
tología hecho sobre la base de dibujos proyectivos y la opinión psiquiátrica sobre los examina-
dos que habían realizado los dibujos. Existía una correlación positiva entre los diagnósticos de
patología y nopatología (basado en ochenta series de dibujos), y los diagnósticos basados en
el cuadro clínico. Se comprobó que tanto el criterio de los gráficos como la opinión psiquiátrica
ubicó al 74 por ciento de los casos en la misma categoría y que solo en el 12,5 por ciento no
hubo coincidencia con respecto a la categoría. El 13,5 por ciento remanente se consideró "du-
doso" sobre la base del criterio de los gráficos. Este resultado es estadísticamente significativo
en el nivel del confiabilidad del 1 por ciento.
Sobre la base de estudios experimentales se encontraron res1,1ltados igualmente buenos en
el área referente a la confiabilidad (6, 15, 26-28). K. Machover (20) ha observado que la consis-
tencia es tan grande que ªa veces los dibujos de un mismo paciente que se obtienen a lo largo
de un cierto período son tan similares que parecen constituir una rúbrica personat• (pág. 6).
En consecuencia, la afirmación de que el Sl!jeto dibuja no sólo lo que ve, sino, sobre todo, lo
que siente, resume las observaciones de los psicólogos clínicos y experimentales que ya hemos
citado. El examinado, por medio del tamaño, del emplazamiento, de la presión de la línea, del
contenido del dibujo, transmite, además de lo que ve, lo que siente. Sus aspectos subjetivos
colorean y definen su intento objetivo.
Naumburg (22) señala que Luquet, el psicólogo francés, indicó hace mucho que tanto los
niños como los primitivos dibujan elementos que consideran esenciales, dejando de lado otros
que pueden no concemirles, y además incluyen aspectos que se sabe que están pero que no
son visibles. 8 propósito de los niños y de los primitivos no es el "realismo objetivo" si no lo que
Luquet flama el "realismo mental". Nuestros experimentos han demostrado que también los
adultos tienen ese pro~to.
ALGUNOS BREVES EJEMPLOS CLINICOS
Presentaremos algunos ejemplos para transmitir la vivencia de los dibujos proyectivos, y del
drama que amenudo se manifiesta en ellos.
La figura 1 la realizó un joven examinado de veintiocho años. 8 aspecto más llamativo del di·
bujo es el gran tamaño del hombre y la manera en que el paciente lo obliga a apretujarse en la pá-
gina, tanto en el extremo superior como en el inferior. Además la firme presión de la línea, los han-
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINtCO 41
bros exageradamente extendidos y ensanchados
y la postura (con los pies separados y los brazos
colgando lejos del cuerpo, listos para la acción},
refuerzan la impresión de que se trata de alguien
que está intentando ·ponerse a prueba". Evidente-
mente el examinado no puede ponerse a prueba
en lo que respecta a su estatura (o sea. no hay es-
pacio suficiente en la hoja como para dibujar una
persona tan grande como él desearía} ni a su apa-
riencia en general. 8 tratamiento "tipo animal" del
dibujo, la torva y dura expresión facial, y los brazos
casi simiescos y demasiado largos en relación con
la longitud del cuerpo, manifiestan la necesidad del
examinado de ponerse a prueba en la hoja en la
hoja de papel, de probarse como masculino, activo
y merecedor del status, corno alguien que no debe
ser tomado a Ja ligera. Tanto los hombros ensan-
chados como la estatura exagerada nos recuerdan
aquel principio psicológico de Shakespeare según
el cual la persona •protesta demasiado".
Cuando nos enteramos de que se examinó al
FIGURA 1
paciente en relación con una violación por la cual fue
penado podemos apreciar el paralelo que existe entre su intento de poner aprueba su virilidad, en la
hoja de papel y en la vida real. Esta necesidad compulsiva también se revelaba en el hecho de que
mantenía simultáneamente cuatro amantes en distintas partes de la ciudad. Con lrecuencia, en una
sola noche, visi1aba a las cuatro. Una de esas noches, cuando volvia de sus visitas, la llOZ interna de
la duda sobre la virilidad aumentó de v00men porquinta vez ypara aca11arla cometió una violación.
Obtenia muy poco placer de sus actividades sexuales. Confesó que preferia más que realizar
un coito, ir al cine o leer un libro, pero que, sin embargo, algo dentro de él se sentla "incómodo"
hasta que no tenía una relación sexual. La relación sexual no era para él 'placentera· o "divertida"
sino algo que le servía para descargar una ansiedad intolerable, ansiedad producida por el temor
de no ser suficiente hombre. En apariencia, este temor estaba reforzado por su condición ñsica:
caminaba cojeando, era de baja estatura, delgado, casi insignificante, justamente la antítesis de la
persona que dibujó, cuyos rasgos trataba de emular al modo del ideal del yo.
Como contraste presentamos la figura 2. Mientras que la figura 1 se desviaba marcada-
mente de la norma estadística con respecto al tamaño, dentro del mismo continuo la figura 2
también se desvía, pero en la dirección opuesta. 8 dibujo de la figura 2 no solo es inadecuado
en lo que respecta al tamaño, sino también en la postura y en la expresión facial. Los bra-
zos están alejados del cuerpo como incapaces de acción. Reflejan inutilidad y dependencia, lo
mismo que los dedos, inefectivos y en número de tres por mano. La expresión facial, es pasiva,
oral-receptiva, y la cara redonda, carente de sentimientos de masculinidad. Toda la figura esta
densamente sombreada, lo que refleja la intensa ansiedad y la tensión del examinado.
El emplazamiento de la figura en la página sustentan las mismas implicaciones que surgen
de los otros elementos del dibujo. En vez de asumir una posición central en la página, el dibujo
se retira hacia abajo ya la izquierda, como si buscara, dentro del campo total representado por
la hoja del dibujo, la seguridad de un rincón. Se ha agregado además un sol para que caliente la
patética figurita que tanta necesidad parece tener de calor emocional y de ayuda.
Dibujó Ja figura 2 un hombre de treinta y tres años. Delincuente sexual pero de una naturaleza
totalmente diferente a la del anterior. Se trataba de un delincuente sexual que buscaba criatu-
42 EMANUEL F. HAMMER
ras para su gratificación sexual. Aparente·
mente los sentimientos de inadecuación
psicosexual de este pacionte asumían pro-
porciones mucho más masivas que los del
primero. Ni siquiera podía utilizar Ja com-
pensación para esconder sus sentimientos
de falta de masculinidad. Se entregaba a
ellos buscando niñas en vez de mujeres
maduras, del mismo modo en que se en-
tregaba a ellos en el dibujo. Podemos ver
cómo la actuación en la hoja de papel
tiende a ser paralela a la actuación en el
campo del comportamiento manifiesto. Los
sentimientos de inadecuación e inutilidad
del examinado, tan patentes en el dibujo,
explica su necesidad de volverse hacia ob-
jetos sexuales inmaduros cuando sus im-
pulsos sexuales necesitan satisfacción.
Para fundamentar la hipótesis de la pro-
yección gráfica y refutar el argumento de que
los psicólogos clínicos leen en los dibujos lo
FIGl.RA 2
que ya conocen acerca del entrevistado, el autor realizó un pequeño experimento informal. En-
tregó tas figuras 1y 2 a un grupo de veinte psicólogos clínicos, explicándoles que una había sido
dibujada por un violador, y la otra por alguien que buscaba niñas para su gratificación sexual. Se
les pidió después que indicaran cuál correspondía a cada uno de los pacientes.
Todas las elecciones realizadas fueron correctas; considerando que estos dibujos refleja-
ban en forma manifiesta los rasgos subyacentes de los dos examinados y que hablaban con
elocuencia sobre la condición psicológica de ellos, fueron entregados a treinta estudiantes se-
cundarios del primer año de una clase de inglés. Se comprobó que también los estudiantes
acertaron en un ciento por ciento en sus identificaciones; esto indica que cuando los dibujos
tienen implicaciones particularmente claras, y reflejan condiciones extremas, hasta los legos, no
iniciados, son capaces de comprender el lenguaje proyectivo gráfico.
Presentamos la figura 3 para continuar con la ejemplificación del tamaño como un continuo
que el psicólogo clínico que emplea dibujos proyectivos puede encontrar frecuentemente. La
figura 3 es el dibujo de una persona masculina realizada por un entrevistado del mismo sexo. La
figura humana es tan pequeña que el lector puede llegar a tener problemas para localizarla: está
en el centro del extremo inferior.
Mientras que la figura 2 constituye una descripción gráfica del sentimiento de insuficiencia,
la figura 3 refleja un sentimiento total de insignificancia. No sólo por el tamaño minúsculo sino
también por la débil presión de la línea que determina que el dibujo apenas pueda verse; nues-
tro tercer examinado transmite un sentimiento de absoluta carencia de valores de status o de
reconocimiento como persona.
Por extraño que parezca, este dibujo fue realizado por un chico de doce años con un CI de
150. A pesar de su alto CI se sentia totalmente carente de valores. Su padre se habla doctorado
en una ciencia social y su madre era profesora en una ciencia afin a la del padre. Ambos sobre-
exiglan tanto al niño que éste no tardó en cristalizar una autoimagen de persona insuficiente en
comparación con esas altas exigencias. Los padres demostraban una marcada preferencia por el
hermano menor del examinado, lo que reforzaba sus sentimientos de insignfficancia. Además sos-
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLiNICO 43
tenían la teoría de que mirar televisión, leer historie-
tas o beber gaseosas perjudicaría al chico.
También aqui el comportamiento de los pa-
dres conduela al niño a la creencia de que sus ne-
cesidades siempre iban a pasar inadvertidas, del
mismo modo en que con tanta facilidad pasaba
inadvertida la persona que había dibujado. Si ob-
servamos con atención el dibujo, veremos que sus
brazos son inadecuados, insignificantes y que no
pueden realzar nada por sf mismos; que la cabeza
se encuentra inclinada hacia abajo con desaliento,
y que la expresión facial es triste.
Se eligieron las figuras 1, 2 y 3 para ilustrar
la amplia gama de diferencias individuales a
lo largo de una única variable (el tamaño). Los
dibujos de la figura humana pueden asumir
(como en la figura 1) los caracteres de una re-
presentación exagerada de fuerza importancia
F~3 expresiva de autoinflación. Dentro del patrón
normal, los niños y los adolescentes capaces
de compensación, expresan esa capacidad en sus dibujos.
En la dirección opuesta, siempre dentro del continuo del tamaño, se encuentra el niño con
sentimientos de insuficiencia más acentuados, con mayor conciencia de que nació enano en
un mundo de gigantes. Este niño tiende a dibujar personas débiles einsignificantes, protegidas
y reforzadas por medio de armas de fuego o palos. Mientras que el niño agresivo dibuja los
brazos grandes y peligrosos, con largos dedos, el niño retraído o insuficiente, ·se olvida" por
completo de dibujar las manos -como si no hubiese tenido manos que lo ayudaran cuando
las necesitaba o como si fuesen algo culposo que puede usarse para hacer cosas que nuestra
cultura considera tabú.
Hinrich (14) obtuvo dibujos de la figura humana de niños delincuentes y no-delincuentes.
Los niños delincuentes, en un grado estadísticamente significativo, dibujaban con mayor fre-
cuencia soldados o cowboys, como reflejo de sus esfuerzos viriles (que a menudo los empu-
jaban a realizar actos delictivos para sentirse poseedores de muchos de los rasgos estereoti-
pados simbolizados por los soldados y los cowboys, quienes se imponen mediante la fuerza
o la agresión).
Un adolescente, por ejemplo, enviado al autor acausa de su excesiva holgazanería, su desobe-
diencia alas órdenes de la escuela y su comportamiento en general rebelde, reflejó en el dibujo de
la persona, tal como se ve en la figura 4 el papel caracteristico que asumía en la vida. 8 hombre
esta vestido con uniforme de soldado, como reflejo de la necesidad del examinado de poseer
mayor prestigio, status y reconocimiento como hombre. La figura de la espalda al mundo, como lo
hace el adolescente, que además introduce en el dibujo una reglamentación pero sólo para que-
brarla. Agrega la indicación de "no escupir" para que la persona dibujada pueda desobedecerla.
Esto coincide claramente con su necesidad de desobedecer cuanta regla y reglamentación en-
cuentra por el mero hecho de destruirlas, para demostrarse asi mismo y a los demás que él está
fuera de la esfera que puede abarcar la autoridad y que es más grande y mejor que las reglas y
que las personas que las promulgan.
4 4 EMANUEL F. HAMMER
En franco contraste con los rasgos pro-
yectados en la figura 4, tenemos los proyec-
tados por otro examinado en la figura 5 y 6.
Estos dos dibujos fueron realizados
por un hombre de veintiocho años. A la fi-
gura masculina la describió como un chico
de diecisiete años "pidiéndole dinero a la
madre". So proyecta aquí inmaduro {es
decir, mucho más joven de lo que es), y
bastante dependiente de la figura materna.
Además el examinado agrega un sol
al dibujo, como manifestación de su ne-
cesidad de estar protegido por una figura
fuerte. En la figura de la mujer, en la que
por lo general otras personas de su edad
representan un objeto sexual, él dibuja
una figura materna. No solo es materna la
forma de la figura sino que, además, le está
prestando ayuda al paciente. 8 comporta- FIGUIA4
miento de la mujer demuestra la necesidad
de nutrición del examinado y de una rela-
ción estrecha con una figura materna. Aunque el paciente tenia ya veintiocho años, cuando Uevaba
auna joven a bailar, la madre iba a buscarlo al terminar el baile con un automóvil de la famiíia, lle-
vaba a la chica a su casa y luego iba con su hijo a la suya. El esfuerzo de esta mujer por mantener
a su hijo en un estado de inmadurez, de dependencia y de insuficiencia, se manifiesta en la forma-
ción psicológica de éste, y se expresa a) en su revelador autorretrato y b) en la representación de
las figuras femeninas.
En contraste con los dibujos reproducidos, realizados por neuróticos o por pacientes con
perturbaciones caracterológicas, la figura 7 fue dibujada por un paciente esquizofrénico. Los
FIGUIA 5 FICll..flo<6
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 4 5
FOA 7
sentimientos de despersonalización que constitu·
yen el núcleo de la patología del examinado, de·
finen y limitan su dibujo proyectivo. Este no sólo
transmite los intensos sentimientos despersona·
lización que abruman al paciente, sino también
la sensación de estar controlado por influencias
externas. Su dibujo tiene la apariencia de un au·
tómala mecanizado que está bajo total control
de alguien que no es él mismo. Las descripcio·
nes verbales del sujeto concuerdan con el retrato
gráfico: "la cara parece muy enigmática, pero no
significa nada... nada detrás de la fachada... so·
lamente una caja encima de otra.'
En contraste con esta reacción esquizofrónica,
tenemos las figuras proyectivas gráficas del mismo
paciente, obtenidas tres años antes. cuando toda·
vía podía utilizar una coraza caracterológica neuró·
tica, durante el primer mes de admisión en el hos·
pital (véase fig. 8). En el comentario acerca de esta
figura el paciente afirmó que se trataba de un pa-
yaso, cuya mejor parte esa su "traje o disfraz". "Lo
peor es que tiene poco de persona... ineficaz... es
demasiado viejo como para que lo ayuden... no es naáie, sólo un payaso en el circo, no es nadie
salvo cuando está actuando, cuando está entreteniendo ala gente.·
El sentimiento de desvalonzación como persona, el autoconcepto extremadamente negativo, y
la autoevaluación derogatoria de esos comentarios preanuncian el pasaje a través de las fronteras
de la esquizofrenia, así como la posterior solución esquizofrénica, los sentimientos de inadecua-
ción, de insuficiencia y de futilidad (en especial con respecto a la recuperabilidad), y el retraimiento
en un "disfraz". La figura misma comienza a perder proporciones humanas y se infla como un
globo sintético, de algún modo carente ya de las cualidades de carne y hueso. como un temprano
indicio de los posteriores sentimientos de despersonalización.
FIGURA 8
4 6 E"4ANUEL F. HAMMER
Hay dibujos en los que un árbol vigoroso y
bien enraizado se correlaciona con una figura
humana, parada sólidamente y con deterrni·
nación; otras veces, tanto el árbol como la
persona aparecen tambaleantes y al borde de
la caída. Vemos entonces que la autoimagen
puede proyectarse tanto en conceptos anima-
dos como inanimados (véanse figs. 9 y 1O).
Se describió al árbol como 'muerto, murió
por alguna plaga, es un árbol viejo, ya hace
mucho que murió... y los elementos lo han
derrumbado o lo están derrumbando ahora".
También la persona dibujada se está ca-
yendo. Ambos dibujos representan la preocu-
pación ansiosa del paciente por el equilibrio
de su personalidad y por su precaria posición.
En respuestas de este tipo, donde princi-
palmente se expresa un temor, puede estar
F!Gl.AA9 FIWIA 10
presente algún elemento que implique un deseo del hecho temido o de abandonar el esfuerzo
activo y entregarse a las fuerzas desintegradoras. 8 diagnóstico psiquiátrico para este caso fue
de pre-psicosis.
La representación del viento soplando con furia (con muy poca frecuencia se introduce en
los dibujos proyectivos) constituye una expresión directa a la tremenda presión ambiental a la
que el examinado se siente sometido. Por la posición inclinada del árbol podemos deducir que
el examinado teme que esta presión resquebraje su personalidad y precipite su situación psicó-
tica Interna (desgraciadamente, la profecía se confirmó diez semanas después de la administra-
ción de los dibujos proyectivos). 8 tamaño insignificante del árbol refuerza su posición tortuosa-
mente doblada, porque indica la extrema debilidad del yo del paciente.
En las figuras 11 y 12 pueden encontrarse otros dos ejemplos de proyecciones en el dibujo
del árbol.
La figura 11 muestra un árbol cruelmente mutilado, talado, con cicatrices y con ramas corta-
das que el paciente denominó "ramas muertas" (dead limbs). El árbol queda ampliamente definido
por la inscripción que el paciente puso junto al dibujo: "árbol muerto" (dead tree). Este paciente.
de sexo masculino, tenía treinta y ocho años y había vivido la más asombrosa y horripilante de las
infancias. Fue el doceavo hijo y sus padres lo descuidaban desde bebé hasta el punto de dejarlo
acostado con los pañales sucios durante dos o tres días hasta que se le formaban llagas. Su padre
era alcohólico ysu madre una mujer muy perturbada que peleaba ydiscutía continuamente. Ame-
dida que el niño iba creciendo. sufría los abusos verbales y fisicos. de su padre, quien durante los
periodos de intoxicación llegaba a golpearle la cabeza con un palo.
A los seis años se escapó de la casa. Dormía en portales y automóviles y subsistía gracias a la
leche que robaba de los zaguanes. Después de varias semanas de llevar esta vida increible, fue re-
cogido y ubicado en un hogar de beneficencia donde permaneció durante el resto de sus años de
desarrollo. Las heridas y traumas de su temprana infancia, la cicatriz que le dejaron en su autocon·
cepto, lo marcaron profundamente. El dibujo del árbol refleja estos estragos de su personalidad.
En la actualidad, el examinado se siente castigado, lisiado emocionalmente, dolorido y vive en una
atmósfera pesimista y depresiva, de agudo descontento.
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUAORE CLINICO 47
FIGUIA 11
B otro árbol (fig. 12) fue realizado por un muchacho de doce años, que había sido enviado por
el siguiente comportamiento: levantaba chanchitos en el aire con los dientes de una horquilla, aplas-
taba pollitos coo el taco de su zapato, en una ocasión prendió fuego aun fardo de heno que estaba
debajo de una vaca y hacía poco había desfrenado un tractor para que, al bajar por la colina donde
se hallaba, atropellara aunos nilios. (Por fortuna los niños pudieron esquivar el vehículo a tiempo.)
El árbol que dibujó habla con tanta elocuencia como su comportamiento. Constituye una
comunicación gráfica que dice, en lenguaje ciare e inequívoco: "¡Manténganse alejado de míl".
Ramas como lanzas con "hojas" como espinas decoran un tronco del árbol agudamente puntia-
gudo. Las ramas se extienden en forma agresiva en una promesa de infligir daños significativos a
todo aquel que se ponga a su alcance. Es un árbol que bien podría haber sido emblema para las
tropas de asalto de Hitler.
Pero los dibujos de la figura humana o del árbol no son, de ninguna manera, los únicos
capaces de recibir proyecciones. Para comunicar sentimientos profundos también pueden uti-
lizarse dibujos de animales, de casas y de otros objetos. Por ejemplo la figura 13 fue dibujada
por un hombre de veintiocho años, lo hizo por respuesta a la consigna: "Por favor dibuje una
casa." Las líneas en las ventanas, que transmiten de un modo tan directo la impresión de barro-
tes, fueron racionalizadas por el examinado como pliegues de las cortinas. Pero no sólo estos
barrotes, sino todo el efecto de la empalizada, determina que la atmósfera de este dibujo sea
más la de una prisión que la de una casa confortable.
4 8 EMANUEL F. HAMMER
Esta representación, motivada en forma
inconsciente, de la situación hogareña del
examinado se relaciona directamente con la
situación real. A los veintiocho años el pa-
ciente estaba comprometido para casarse,
pero no pudo consumar sus planes debido
a que era el único sostén del padre invá-
lido y madre anciana. A pesar de su cons-
tante afirmación de que estaba contento en
poder ayudar a sus padres cuando lo nece-
sitaban, percibíasu situación -por lo menos
en un nivel menos consciente- como un
encarcelamiento.
Tanto este dibujo de la casa, como los
dos precedentes del árbol, y los ocho de la
figura humana, ofrecen una confirmación con-
vincente del principio de que la gente dibuja lo
que siente dentro de sí en lugar de, o además
de lo que ve.
Antes de seguir adelante debemos seña-
lar que aunque algunos psicólogos clínicos
interpretan todos los dibujos como proyec-
ciones de la imagen corporal o del autocon-
cepto, no todos implican un autorretrato de
este tipo. Aunque lo más frecuente sea la pro-
yección del yo que se siente poseer o del yo
idealizado, hay casos en que el dibujo de la
figura humana puede reflejar las percepcio-
nes de personas significativas del medio. Por
supuesto que los niños tienen mayor predis-
posición que los adultos a representar figuras
parentales en sus dibujos de personas.
El caso de Leonardo es el de un niiio
de doce aiios que nunca iba a la escuela
porque sentía que los maestros "se ensa-
iiaban con él", puede seivir de ejemplo. Su
solución para esta sensación de que los
FIGUIA 12
profesores •se la tenían jurada" era una ex- FIGUlA 13
cesiva holgazanería. Las tensiones internas
se reflejaban en su conducta a través de
sus ojos dubitativos, el rostro tenso, un parloteo incesante ynervioso y una total concentración en
sí mismo. Como no conocía otro modo de autoafirmarse trataba dehacerte con bravatas, belige-
rancia ymediante el rechazo de las normas. Por esta última razón lo enviaron ala consulta. Muy
pronto los compañeros de Lenny le pusieron el apodo de "Rocky".•Por debajo de la tendencia de
Rocky a malinterpretar las acciones de quienes ejercían la autoridad, habia una serie de experien-
• Lennyes diminutivo de Leonardo. Rocky en castellano significa pedrogoso, rocoso, duro (í.).
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 49
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cias infantiles traumatizantes con sus padres, que eran fríos, rigurosos, y a menudo brutales. Su
madre era mordaz y sarcástica. y su padre, agresivo anivel físico.
Esta percepción de sus figuras parentales se expresa en la hoja de papel, a través de las dos
figuras que dibujó (figs. 14 y 15). A la madre la presenta claramente como oral agresiva y capaz
de infligir grandes daños con su boca. Le faltan las manos, lo que refleja la percepción de Rocky
de que es incapaz de tendérselas e incapaz de dar. La percibe con caracteristicas aterrorizantes e
inmutables. Por otra parte está la figura del padre, sin agresión oral, pero que parece capaz de in·
fligir graves daños fisicos alas parles vitales del niño. Los dedos tipo tijera pueden cortar cualquier
cosa que emerja del cuerpo. La implicación de ansiedad castratoria está subrayada también por
el dibujo de la casa (fig. 16). La chimenea está unida ala casa sólo por un hilo; Rocky proyecta su
sensación de que lo que emerge de su propio cuerpo está endeblernente unido a éste y expuesto
aserseparado. La chimenea está dibujada lo más separada posible de la casa pero sin que pierda
del todo su conexión con la misma. Los sentimientos de vulnerabilidad de Rocky también se ex-
presan en el dibujo de la casa. a través de su escasa consistencia y de su falta de sustancia y de
capacidad para soportar las fuerzas y las presiones del medio: en parle ya se está torciendo.
Además otorga al hombre del dibujo el rol autoritario (uniforme militar de los rusos con que
percibe a su padre en actitud de ostentación). Después le agrega los aspectos dictatoriales de la
imagen paterna dándole el nombre de •star111·.
La experiencia que Rocky tlNO con sus padres le dejó una profunda y dolorosa herida en sus
sentimientos de adecuación, así como no hay nadie aquien pedir ayuda para aliviarla. Los dbujos
in<fican el antagonismo parental con que el niño tuvo que comenzar su vida; una vez que un niño
ha sufrido el rechazo, lo percibe aun donde no existe. Su temor de serobjeto de malos tratos en
manos de figuras autoritarias se extendió hasta incluira los maestros con los que tantos problemas
tenia. De este modo, Rocky construyó asu alrededor un mundo de rudeza y de aislamiento que lo
prolegiera del mundo. En respuesta a la consigna de dibujar un animal, comenzó dibujando lo que
describió como ·un timido conejo escapando"; después pareció disconforme con este dibujo. dio
vuelta la hoja, ydel otro lado dibujó lo que describió como ·un pequeño gato montés". Vemos aquí
50 EMANUEL F. HAMMER
las dos caras de la visión interna de Rocky. Su sentimiento básico de miedo y falta de adecuación
(que transmite el concepto 'un tímido conejo escapando1. sentimiento que trata de esconder de-
trás de la fachada recia de ·un pequeño gato montés".
De todos modos. y subyacente a todo esto, el paciente aparece como un chico solitario que
emplea su rudeza y su oposicionismo como una máscara para encubrir y negar su necesidad de
calor humano.
Uno de los primeros sueños que contó era una pesadilla en la que intentaba matar a alguien.
Dijo: "siempre estoy tratando de matar a alguien en mis sueños. En este sueño le estaba pegando
a un 'tipo'. Lo tenia en el suelo. y le estaba pegando, casi lo estaba matando." Agregó después,
con un cierto grado de insight• "le tenía miedo al tipo, pero igual le pegaba. Cuando le pegaba ya
no le tenía más miedo." O sea que en sus sueños, Rocky nos confirma las deducciones interpre-
tativas hechas sobre la base de sus dibujos de animales, en los que intentaba esconder su sensa-
ción de "tímido conejo" detrás de la apariencia de "un pequeño gato montés•...
--- ·-- ~~ · -- -= ..
Fo.A. 16
• Se mantendtá la palabrainsight por ser su uso generaizado. Su traducci6n castellana seria: visión interna. [T.!
•• Rocky ha comenzado aaprender, a uavés de su re'.ación terapéutica, que no todas sus Muras relaciones con figu·
ras automanas están destinadas a constitu~ las estériles, duras y traumatizantes experiencias que vivió en el pasado
con las principales figuras autoritarias de su vida En consecuencia, puede ahora evaluar con más objetividad a sus
profesores: esto lo sorprende a él mismo: 'Sabe, algunos no son tan maloS npos, me parece·. Esta descubriendo un
mundo que puede constituir un buen lugar donde vMr.
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLfNICO 51
Una palabra de cautela: aunque hemos presentado los ejemplos previos como ilustracio-
nes de la proyección gráfica, sólo queremos que sean considerados como ejercicios. En la
verdadera práctica clínica, los peligros de basar deducciones interpretativas en datos aislados
son obvios. En la práctica la confirmación de las especulaciones interpretativas hechas sobre
la base de un dibujo debe buscarse no sólo en la confrontación con otros dibujos, sino en las
conclusiones de la bateña proyectiva completa, en la historia del caso, en la impresión clínica
obtenida durante la entrevista con el paciente, y en cualquier otra información. Si, por ejemplo,
un examinado dibuja para su escena más desagradable a alguien que con su automóvil atro-
pelló a otra persona; para su dibujo de una casa, la figura de una catedral; y para su dibujo
de un animal, el de una oveja, la secuencia sugiere un denominador común que se podría,
especulativamente, leer de la siguiente manera: intento dominar mi rabia y agresividad internas
mediante la negación y la formación reactiva (o sea, digo que lo más desagradable para mí seña
dañar agresivamente a otro), y la restricción en las relaciones interpersonales a lo que es puro,
inocente, bueno, sagrado (el dibujo de una catedraQ y dócil O
aelección de una oveja para el di-
bujo del animaQ. La rabia no va a irrumpir (es la cosa más desagradable en que puedo pensar,
tal como se refteja en el test de la escena más desagradable) sí me adhiero a un ideal santo (el
dibujo de la catedral y, en menor grado, el de la oveja) a través del cual verme en las crisis que
puedan producirse.
Esta formulación provisional debe confirmarse mediante la confrontación con el Rorschach
y con la impresión clínica. En el nivel de la conducta el examinado puede asumir el papel de
pasar inadvertido, un papel de Pollyanna-, en el que intente presentarse como bueno, dulce y
noble, pero el contenido del Rorschach puede implicar hostilidad, "explosiones", sangre y he-
ridas, y de este modo ofrecer una mayor confirmación a las inducciones obtenidas mediante
los dibujos proyectivos. Por lo tanto, si los dibujos coinciden con la conducta manifiesta y con
el contenido del Rorschach y constituyen un patrón continuo dentro de la variable formación
reactiva de la personalidad del sujeto, podemos aceptar las implicaciones que de ellos se de-
rivan con mayor confiabilidad.
Por lo general las interpretaciones debeñan representar la convergencia de vañas o muchas
líneas de datos. Este principio de convergencia no difiere esencialmente del que guía el análisis
de los sueños en la terapia psicoanalítica, la interpretación del Rorschach y el análisis temático
de los datos del TAT. En rigor es un principio básico de toda metodología científica.
EFECTO DEL ENTRENAMIENTO ARTÍSTICO EN LOS DIBUJOS
PROYECTIVOS
Una pregunta frecuente de los estudiantes se refiere a los efectos del entrenamiento artístico
-realizado en la escuela primaria y secundaria- sobre los dibujos entendidos como expresión
libre o sin trabas de una personalidad. Para responder esta cuestión basta ver la rapidez con
que los individuos desechan los efectos represivos del aprendizaje de la cafigrafía (escritura
tipo Palmer), una vez que terminan sexto grado, que es el último nivel escolar en que se aplica
este molde que estereotipa de un modo artificial la verdadera expresión de la personalidad tal
como prorrumpe a través del nivel psicomotor. Cuando los estudiantes han llegado a octavo
grado su escritura es tan variada como la gama de sus personalidades. Sus escrituras se han
• Seda el nombre de Pofyanna a aquellas pe<SOnaS excesiva o persistentemente optmstas, en alusión a un petSOnaje
de una novela de EJeonor H. PO/ter. [í.J
52 EMANUEL F. HAMMER
liberado del molde que los trababa para co-
menzar a moverse con mayor libertad y con-
gruencia con sus propias personalidades, sea
que resulte apretada en el tamaño o tímida
en la presión, audaz en sus dimensiones o
agresivamente safvaje en el ataque del papel,
flexible y pareja en su marcha o ampulosa y
florida en sus rasgos.
El entrenamiento artístico, por su misma
naturaleza, favorece la expresión libre mucho
más que el entrenamiento en caligrafía. Por
ello es posible que contamine menos la in-
terpretación de los dibujos proyectivos que lo
que el entrenamiento en caligrafía contamina
el análisis de la escritura.
En rigor. se ha observado a menudo que
la habilidad como artista, más que como in-
terferencia, sirve para aumentar la capacidad
de autoexpresión gráfica de los medios pro- FIGURA 17
yectivos. Las figuras 17 y 18 pueden servir
como ejemplos. La figura 17 fue dibujada por
un bisexual manifiesto con una fuerte identificación femenina, fenómeno que transmite de un
modo sutil por medio de los rasgos femeninos que le otorga al hombre, así como por la impli-
cación que surge de la ropa de la figura que parece demasiado grande. De este modo queda
evidenciado su sentimiento de que el rol masculino le resulta incómodo y que no se siente lo
"suficientemente grande" como para llenarlo.
Además, puede observarse que su conflicto interno le crea una necesidad de estabilidad
que se revela en la búsqueda de la base misma de la hoja de papel para parar la figura.
Debido a la capacidad artística del examinado la figura 18 transmite claramente los polos
opuestos de su autoconcepto. El corte de pelo ala americana. el cigarrillo que sostiene en la mano
y la nariz achatada, tipo boxeador, contrastan notablemente con el traje afeminado e infantil del
pequeño lord Fauntleroy.
Esto concuerda con la información que se obtuvo de la historia. Cuando era niño se lo obligó a
tomar lecciones de violín.
VIVÍa en una zona baja ydelictiva, ycuando andaba con la caja del violín por el barrio era objeto
de las mofas y bur1as de sus vecinos. En el dibujo se expresa el componente de ·muchacho recio,
que asimiló en contacto con esos amigos antes de que se lo obligara a estudiar música, así como
el efecto que en el concepto de si mismo tuvo el elemento afeminado -todavia presente, tanto
tiempo después. ala edad de cuarenta y tres años-, elemento que estaba fijado en lavisión interna
de si mismo.
En consecuencia podemos deducir que la capacidad artística de los pacientes que dibuja-
ron las figuras 17 y 18, más que trabar, facilitó el autorretrato.
Waehner (28) investigó el efecto del entrenamiento artístico avanzado sobre los dibujos pro-
yectivos. Encontró que no había diferencias entre los estudiantes con y sin entrenamiento artís-
tico (o intereses artísticos) con respecto al grado de precisión con que se los podía diagnosticar
psicológicamente sobre la base de sus dibujos proyectivos.
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUAORE CLINICO 53
FIGURA 18
POSTULADOS TEÓRICOS
la orientación teórica de este libro ha sido expresada en otra parte (24) con las siguientes
formulaciones:
a) Existe en el hombre una tendencia a ver el mundo de manera antropomórfica, a través
de su propia imagen -y esto facilita los aspectos proyectivos implicados en el dibujo de
una casa, un árbol, de una persona, de un animal, o, desde este punto de vista, de cual-
quier otra cosa-.
b) La esencia de la visión antropomórfica del medio es el mecanismo de proyección. la pro-
yección se define como dinamismo psicológico por el cual uno atribuye las propias cua-
lidades, sentimientos, actitudes y esfuerzos a objetos del medio (personas, otros orga-
nismos, cosas). B contenido de la proyección puede o no ser reconocida por la persona
como parte de sí mismo. En relación con esto, el concepto de proyección sustentado
aquí es más amplio que el primitivo de Freud, quien pensaba que el contenido de la pro-
yección está siempre reprimido y que la función de la proyección es permitir que la per-
sona se maneje con un peligro externo cuando le resulta muy difícil manejarse con uno
54 EMANUEL F. HAMMER
1.
interno. Para ello, primero debe reprimir este último y después proyectarlo (tal como está
implicado en el negar un rasgo en uno mismo y atnbuírselo aotras personas u objetos).
e) Las distorsiones forman parte del proceso de proyección siempre que: a) la proyección
tenga una función definida (proyección en el sentido de Freud); b) se invistan a los datos
tangenciales, parciales o superficiales de los objetos con significados de la propia vida
del sujeto, que no corresponde ala imagen real o total del objeto, y c) se adscnban cuali-
dades al objeto cuya presencia del sujeto niega en sí mismo (otra vez la proyección en el
sentido freudiano).
Las distorsiones en el mecanismo de proyección se parecen mucho a la situación de un
hombre que, de acuerdo con la analogía de Gondor (1O), ªsólo tiene un número limitado de
dispositivos para un aparato de proyección, y que, sin que importe cuál sea la situación o el tipo
de pantalla, sólo puede proyectar esas fotografías que tiene disponibles" (pág. 11).
la percepción del mundo de una persona con perturbaciones emocionales no es siempre
exacta. Puede tener visiones distorsionadas, y las distorsiones del mundo características de
cada uno aparecen en los dibujos proyectivos y se registran en la hoja de papel.
RESUMEN
Los dibujos proyectivos ponen en juego el flujo de las necesidades de la personalidad que
invaden el área de la creatividad gráfica. Pero de todos modos deben hacerse ciertas concesio-
nes alos requerimientos de estandarización que tiene la psicología: por lo tanto siempre se pide
al entrevistado los mismos temas (casa, árbol, persona, animal), en el mismo tamaño de papel y
con material estandarizado·.
Una vez que el psicólogo clínico y/o experimental sabe que las necesidades profundas del
hombre: a) colorean su esfuerzo creador y b) muestran una afinidad con el lenguaje pictórico,
ya puede disponer de una técnica de fácil y rápida administración que despierta los niveles pro-
fundos del sentimiento humano. Básicamente, tanto a través del énfasis que la persona pone
en los diferentes elementos de sus dibujos, como de la realización grafica en su totalidad, pode-
mos llegar a saber mucho acerca de lo que aesa persona le pasa, de cómo ello la afecta, y del
modo en que lo maneja.
En el campo de los dibujos proyectivos, la interpretación se basa, empíricamente en los si-
guientes puntos fundamentales: a) Buso de los significados simbólicos comunes en psicoaná-
lisis y folklore, derivados de los estudios sobre sueños, mitos, arte, fantasía y otras actividades
semejantes impregnadas en determinismo inconsciente. b) La experiencia clínica a propósito
de los mecanismos de desplazamiento y sustitución, así como una amplia gama de fenómenos
patológicos, especialmente síntomas conversivos, obsesiones y compulsiones, fobias y estados
psicóticos, los que solo pueden comprenderse dentro del marco conceptual del simbolismo.
c) El desciframiento .de la simbolización usada en los dibujos, mediante las asociaciones del
paciente. d) la evidencia empírica derivada de los dibujos previos de los pacientes. e} Combi-
nando la dirección que ofrecen las hojas de dibujos impregnadas de las simbolizaciones evi-
dentes que surgen del inconsciente de los psicóticos, se pueden luego detectar en el mismo
lenguaje simbólico murmullos más sutiles en los dibujos de los no psicóticos. ~ La correlación
• Para la fase acromática de los dibujos proyectivos se utiliza un lápiz "número dos" y para la cromática, ocho crayones
comunes. Descn"biremos esto con mayor detalle en uno de los capítulos siguientes.
2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 55
entre los dibujos proyectivos realizados a intervalos durante el curso de una terapia y el cuadro
clínico en los momentos en que se realizan los dibujos. g) La coherencia interna entre un dibujo
y el otro, entre los dibujos y las otras técnicas incluidas en la batería proyectiva, entre los dibu-
jos y los sueños, entre los dibujos y el cuadro de comportamiento, y entre los dibujos y la histo-
ria del caso. h) Por último, no menos importantes, los estudios experimentales.
El campo de la interpretación de los dibujos proyectivos también descansa sobre varios
postulados teóricos: a) Existe una tendencia en el hombre aver el mundo de manera antropo-
mórfica, a través de su propia imagen. b) La esencia de la visión antropomórfica del medio es
el mecanismo de proyección. c) Las distorsiones forman parte del mecanismo de proyección
siempre que la proyección tenga una función defensiva, es decir que esté al servicio de adscri-
bir al mundo externo aquello que el sujeto niega de sí mismo.
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56 EMANUEL F. HAMMER
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2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CL!NICO 57
Parte 11
COMPONENTES EXPRESIVOS
3. Aspectos expresivos de los dibujos
proyectivos
pqr Emanuel F. Hammer
L
os músculos de las personas son honestos. Cuando tratamos de ocultar lo que tene-
mos en la mente, nos delatan los músculos del rostro y de los hombros y nuestra pos-
tura corporal. Es difícil sonreír cuando nuestro corazón nos dice que lloremos.
En efecto, muchas veces nuestra expresión psicomotora es más elocuente que las palabras.
Amenudo la nerviosidad de nuestros dedos o la tensión de los músculos faciales desmienten las
palabras que por detrás intentábamos esconder. Por ejemplo, cuando se está pronunciando un
discurso, basta el temblor del papel en la mano para que quede al descubierto nuestra tensión.
Una vez Goldsmith, con la penetración que lo caracteriza, comentó: "El verdadero uso del
lenguaje no consiste tanto en expresar nuestras necesidades como en ocultarlas." En cambio
no podemos controlar los músculos de la misma manera.
Dentro del dominio de las técnicas proyectivas, la actitud del individuo al enfrentar la tarea
puede revelar características de la personalidad: es posible que dibuje con alegría o con irrita-
ción, en silencio o locuazmente, de manera tensa o con la serena calma de quien cocina a la
vista en un restaurante, con confianza o con duda, con un ojo puesto en el entrevistador o con
un descuido absoluto por la opinión potencial del otro. Al psicólogo clínico también le interesa
saber si la cooperación que el examinado ofrece es básica o sólo superficial, como ocurre en
los casos en que se dibujan figuras de palotes, las cuales constituyen un índice aparente de
acatamiento a la consigna, pero implican evasMdad y/o negativismo encubiertos.
Pero además en necesario considerar la estructura y el contenido de los dibujos. La fase
estructural o expresiva del dibujo abarca el tamaño de éste, la presión y la calidad de la línea,
el emplazamiento en la hoja de papel, la exactitud, el grado, las áreas de completarniento y los
detalles, la simetría, la perspectiva, las proporciones, el sombreado, el reforzamiento y el bo-
rrado. En cambio para el ánalisis del contenido, se debe tener en cuenta la postura de las figu-
ras, la expresión facial, y la Importancia que se da adiferentes detalles tales como la chimenea,
la ventana o la puerta de la casa, las ramas o raíces del árbol, las distintas partes del cuerpo
con la ropa y los accesorios en la persona, etcétera. Este capítulo está dedicado a los compo-
nentes expresivos del dibujo. Los siguientes se referirán al contenido.
Para diferenciar mejor los elemeritos expresivos de los de contenido, tomaremos un ejemplo
de expresión lingüística. El significado de cualquier frase no sólo depende de las palabras que
se emplean, sino también de las palabras que se destacan. El significado cambia de acuerdo
con la palabra que se subraya. Por ejemplo, a la frase: "Yo no dije que él robó la vaca", se le
puede otorgar una variedad de significados de acuerdo con el énfasis expresivo que se utilice:
3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 61
1. Yo no dije que él robó la vaca (pero alguien lo dijo). 2. Yo no dije que él robo la vaca (pero
estoy absolutamente dispuesto a hacerlo). 3. Yo no dije que él robó la vaca (pero es lo que
pensé). 4. Yo no dije que él robó la vaca (pero alguien la robó). 5. Yo no dije que él robó la vaca
(pero robó todo lo demás).
Del mismo modo el énfasis expresivo en los dibujos transmite diferentes matices de signi-
ficado. Los niños muchas veces manifiestan sus sentimientos en la hoja de dibujo de una ma-
nera puramente expresiva sin utilizar ningún tipo de forma. Hay niños que dibujan lo que ellos
llaman una "línea feliz" o una "línea haragana", eincluso una •1ínea nerviosa". Además de utilizar
colores sin ningún contenido para expresar alegría, excitación, tranquilidad, temor, amor u odio.
Con respecto al color, una vez que el niño comentó que el rojo era •un sentimiento festivo" yel
celeste "adormecedor".
Una investigación más formal realizada por Allport y Vemon (1} demuestra que vale la pena
extraer, refinar y forjar, en una herramienta manuable, el rico mineral de los movimientos expre-
sivos, pues, de acuerdo con las conclusiones de los autores mencionados, dichos movimien-
tos, constituyen, en verdad, la "escritura cerebral" (pág. 187).
Los movimientos expresivos de los niños, sean amplios (como en el consultorio terapéutico)
o estrechos (como en la hoja de dibujo), tienen un potencial diagnóstico. Un niño puede reti-
rarse al rincón de una habitación o sentarse en el borde de una silla, como si estuviese prepa-
rado para escapar; y si se le diera una gran hoja de papel, es posible que mantuviese la misma
actitud y que dibujase con cautela sólo en un rincón de ésta. Consideraremos ahora el extremo
opuesto, el caso del niño que se sienta ante una mesa como si deseara ocupar todo el espacio,
sin la mínima consideración por los otros niños presentes. Para este niño no habrá papel que
sea lo suficientemente grande. Seguramente sus dibujos se extenderán fuera de la hoja*.
Los adultos, en cambio, tienden a expresar sus pautas constrictivas, expansivas o agresivas
mediante el manejo del espacio en el papel y no por medio de conductas maniñestas de aisla-
miento o expansión en el consultorio clínico. Por esta razón, a menudo se ha considerado que
las técnicas proyectivas poseen mayor utilidad con los adultos que con los niños, pues aquéllos
encubren sus necesidades básicas con capas defensivas y sofisticadas, mientras que los niños
emplean menos máscaras defensivas y se expresan de un modo más franco o directo.
Sin embargo, todos los individuos, tanto niños como adultos, se expresan mediante pautas
características de movimiento que revelan la unidad (o falta de unidad) de sus personalidades
y las pautas culturales de movimiento que cada uno moldeó de acuerdo con su idiosincrasia.
Son obvias las dificultades paracaptar, registrar ymecfir las cuafidades transitorias del movimiento
manifiesto. Por ello es necesario buscar mecflOS para hacer1o, y, aparentemente, los que mejor res-
ponden aesta necesidad son los dibujos proyectivos, pues captan movimientos en el papel.
Wolff (21} efectuó una interesante contribución. Mediante mediciones de dibujos realizados
por preescolares y por niños ciegos epilépticos y africanos, descubrió el "cociente rítmico": exis-
ten proporciones definidas en el tamaño de los elementos formales. Éstas son características
para cada individuo, no varían con la edad y aparecen relativamente temprano en la vida. Los
descubrimientos de Wolff tienden ademostrar la confiabilidad de los movimientos expresivos.
Hacía tiempo que esta correlación entre la personalidad y los patrones psicomotores había
fascinado al estudioso de la dinámica psicológica.
*Aun antes de comunicamos directamente con estos niños, podemos presumir que la conducta del primero expresa
desconfianza. soledad ytemor; yla del segundo, pseudo-au10eonflanza de proporciones agresivas, uostentación oom·
pensatoria para encubrir la debilidad.
62 EMANUEL F. HAMMER
SECUENCIA
Cuando analizamos los datos de los tests gráficos en términos de la secuencia en que
emergen los derivados del impulso, las defensas y la adaptación, somos testigos de cambios
dinámicos y económicos que ponen de manifiesto rasgos estructurales del sujeto. Si examina-
mos muestras del proceso gráfico mientras éste se está llevando a cabo, podemos estudiar los
rasgos estructurales del conflicto y la defensa como si se proyectaran en cámara lenta.
En el microcosmos de la interacción entre un indMduo y la hoja de dibujo podemos ob-
servar, por ejemplo, que primero se dibujan hombros pequeños en la figura humana: luego se
los borra, y finalmente se dibujan hombros compensatorios, excesivamente anchos. Esto nos
permite afirmar que la primera reacción del examinado frente a una nueva situación consiste en
sentimientos de inferioridad que intenta encubrir rápidamente con una máscara de idoneidad y
adecuación ala que, sin embargo, exagera hasta el punto de "protestar demasiado".
Casi tan importante como observar la secuencia en que se van sucediendo los detalles de
un dibujo es considerar la secuencia de dos dibujos diferentes.
Por ejemplo, el caso de un hombre de treinta yocho años: dibujó primero una mujer grande y
amenazadora, parada con las piernas abiertas ycon una expresión severa en el rostro. Estaba ves-
tida con un traje de montar y en su mano llevaba un largo látigo. Cuando terminó de dibujar esta
figura femenina amenazante, severa y punitiva, la miró durante un largo rato y luego, con duda,
tomó otra hoja de papel y dibujó un hombre diminuto y débil, parado, con los hombros caídos
como con abatimiento, la cabeza gacha y los brazos detrás de la espalda: su postura era total-
mente sumisa. Podemos deducir que para este examinado las mujeres son amenazantes, y que
intenta apaciguarlas asumiendo un papel pasivo.
La secuencia del tratamiento que el examinado efectúa con la calidad de la línea a veces
ofrece significados diagnósticos. Puede ocurrir que después de trazar una línea inicial tímida e
insegura, se reaccione borrándola y realizando otra, aún más insegura y fragmentaria, o bien
que refuerce la primaria, repasándola una y otra vez, hasta obtener una apariencia superficial de
seguridad y osadía.
B análisis de la secuencia nos proporciona entonces una serie de muestras de conductas
registradas en el papel.
Quizás la secuencia más desviada que se ha observado (5) es la del dibujo de la figura
humana en el que primero se dibujaron los pies, luego la cabeza, las rodillas, las piernas y al
final se unieron todos los segmentos desarticulados. Sin embargo, en el producto final nada
indicaba que la formación del concepto hubiese sido tan desviada. Esta perturbación del pen-
samiento, resultado de una profunda psicopatología que se agitaba en el interior del examinado
y amenazaba desbordarlo, sólo podía apreciarse en la secuencia.
También el análisis de la secuencia de la serie de dibujos puede ofrecer indicios sobre el im-
pulso o la energía de la persona y facilitar datos que permitan apreciar el control que ella ejerce
sobre dichos impulsos, por ejemplo, si sucumbe ante las asociaciones del tono emocional que
surgen ante los distintos conceptos gráficos, o si es capaz de manejarse bien en estas esferas.
Si en la serie de dibujos proyectivos (a medida que se pasa de un dibujo a otro) hay una dismi-
nución psicomotora progresiva, es posible que exista un alto grado de fatiga; y, por el contrario,
el incremento psicomotor progresivo indica excesiva estimulabilidad. A menudo, personas que
al comienzo están algo perturbadas, luego se calman y, a medida que van progresando desde
el principio hasta el último dibujo, trabajan con eficacia. Esto no constituye más que una ·an-
3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 63
siedad situacional" y no es indicativa de nada que revista mayor gravedad. Pero si un Individuo
acepta al comienzo la tarea gráfica sin mayores protestas y hace bastante bien el primer dibujo
{la casa en el HTP) se muestra fatigado en el siguiente {es este caso el árbol) y después de
realizar con mucho trabajo por ejemplo la cara de una persona, abandona la tarea, el psicólogo
clínico deberá pensar, entre otros casos, en un definido estado depresivo. (Los dibujos de pa-
cientes que sufren de depresión marcada se caracterizan por una escasez de detalles, o por la
incapacidad de completar el dibujo de por sí exi~uo, o por ambas cosas.)
Los psicóticos fronterizos revelan a veces su perturbación mediante la reacción emocional
que surge en la secuencia de los dibujos. A medida que se aproxima a áreas más interpersona-
les en la progresión que parte del dibujo de la casa y se dirige al de la persona pasando por el
del árbol, la incomodidad da lugar al temor y el temor al pánico.
TAMAÑO
El tamaño del concepto gráfico contiene indicios acerca del realismo de la autoestima del
examinado, de su autoexpansividad característica, o bien de sus fantasías de omnipotencia.
Las figuras 1, 2 y 3 del capítulo precedente sirven para ilustrar la correlación que existe entre el
tamaño de la figura y el grado de adecuación del examinado.
Los dibujos pequeños corresponden apersonas con sentimientos de inadecuación y quizás
con tendencia al retraimiento. En cambio, los dibujos demasiado grandes que tienden a presio-
nar los bordes de la página, denotan sentimientos de constricción ambiental acompañados, y
esto es importante, de acciones o fantasías sobrecompensatorias concomitantes (véase la fi-
gura 1del capítulo precedente que dibujó un delincuente sexual). B descubrimiento de Buck (5)
en relación con los dibujos excesivamente grandes ha sido confirmado por el estudio de Ham-
mer: la hipótesis frustración-agresión aplicada a áreas socioracionales (9). Se obtuvieron cuatro-
cientos dibujos del HTP realizados por niños negros y blancos, ambos del Sur, con un nivel es-
colar que iba desde el primero hasta el octavo grado. La hipótesis en que se basó el estudio era
que para un niño negro el mundo blanco a menudo está lleno de desilusiones, frustraciones y
amenazas, tanto encubiertas como manifiestas. Se consideró que el ambiente es más constric-
tivo para el niño negro que para el blanco, y que, en consecuencia, aquél está más propenso
a la frustración y la agresión. En efecto, se observó que los dibujos de los niños negros eran
demasiado grandes en relación con la hoja de dibujo, sin un espacio adecuado que enmarcara,
y tendían a tocar los márgenes laterales de la página. En cambio, esto no se producía en los de
los niños blancos. Así se confirmó la hipótesis de que el sentimiento de frustración que produce
un ambiente restrictivo se manifiesta en el tamaño de los dibujos.
También se comprobó que el individuo que dibuja una figura excesivamente grande posee
dentro de sí una fuerte corriente agresiva, pues la Persona que dibujaron los niños negros tenía
atributos tales como armas, hombros cuadrados, dedos agresivos y dientes muy marcados.
También Precker (18) reconoció que el tamaño exagerado es un índice de agresMdad o de des-
carga motora. Zimmerman y Garfinkle (22) afirmaron que la falta de restricción en el tamaño de
los dibujos se correlaciona con la agresMdad y con la tendencia a descargarla en el ambiente.
En relación con el tamaño pequeño, tanto Traub (3) como Lenibke (3), que en forma inde-
pendiente estudiaron dibujos de niños temerarios y de niños tímidos, observaron que los dibu-
jos muy pequeños se correlacionaban con sentimientos de inferioridad.
Waehner (19) informa que las niñas cuyos dibujos libres eran muy pequeños, resultaron ser,
de acuerdo con otros criterios, ansiosas, vergonzosas, limitadas o muy autocontroladas. Alschu-
ler y Hattwick (2) comprobaron que los niños que dibujaban figuras pequeñas o que trabajaban
64 EMANUEL F. HAMMER
en sus dibujos con volúmenes restringidos, manifestaban, como grupo, una conducta emocio-
nalmente dependiente y de mayor retraimiento que el grupo total. Finalmente Bkisch (7) observó
que los dibujos comprimidos transmiten una sensación de incomodidad, de encierro, de presión.
PRESIÓN
Se ha comprobado que, al igual que el tamaño, la presión del lápiz sobre un papel es un
indicador del nivel energético del individuo (12, 18, 10). En relación con la confiabilidad, R.
Hetherington (1O) comprobó que las personas son muy constantes con respecto a la presión.
Según un informe de Alschuler y Hattwick (2), los niños que dibujaban con trazos fuertes,
eran en general más asertivos que los otros niños; los trazos livianos, por el contrario, se de-
bían (a) a un bajo nivel energético o (b) a restricción y represión.
En una investigación con dibujos de pacientes anormales, Pfiester (3) comprobó que tanto
los neuróticos temerosos como los esquizofrénicos crónicos y los catatónicos avanzados ejer-
cían muy poca presión, realizando líneas pequeñas y débiles. En cambio Jos psicópatas, los
casos orgánicos, los epilépticos y los encefalfticos se caracterizaban por ejercer una fuerte pre-
sión. En contraste con la gran uniformidad en la presión que presentaban los catatónicos y los
débiles mentales, se comprobó que entre los individuos más flexibles y adaptables existía una
considerable variación.
Buck (5) comprobó que por lo general los orgánicos dibujaban líneas pesadas y con una
gran fuerza. Sin embargo, también las personas extremadamente tensas a veces pueden reali-
zar el tipo de línea característica de los enfermos mentales.
En el extremo opuesto del continuo, las líneas suaves y débiles son típicas de las personas
que sufren de depresión o que se sienten desubicadas.
TRAZO
Alschuler y Hattwick (2) comprobaron que los niños que dbujaban con trazos largos eran los
que mantenían un firme control de su conducta, en tanto que el comportamiento de quienes
usaban trazos cortos, eran más impulsivos.
También Mira (17) afirma: ªEn general, la longitud del movimiento de un trazo tiende a au-
mentar en las personas inhibidas y a decrecer en las excitables."
Los niños que utilizan trazos rectos tienden a ser autoafirmativos, mientras que los que rea-
lizan trazos circulares son más dependientes yemotivos (2). Krout (14) comprobó que las líneas
redondeadas están asociadas a la femineidad, y las rectas, a los estados de ánimo agresivos.
Las líneas dentadas -que constituyen el símbolo de la unidad más agresiva de la armada hitle-
rista- se relacionan con hostilidad.
Buck (5) indicó que las líneas quebradas, indecisas, o que poseen continuidad sólo porque
fueron varias veces reforzadas, por lo general se asocian con la inseguridad o la ansiedad.
El presente autor comprobó que las líneas tirantes (finas y como estiradas a lo largo) que
irradian una sensación de tensión, a menudo se observan en los dibujos de personas con esta-
dos emocionales rígidos o tensos, como un violín mal afinado ydiscordante.
Si las líneas fragmentadas o esbozadas están muy destacadas, expresan ansiedad, timidez,
falta de autoconfianza, vacilación en la co~ducta y en el enfrentamiento con situaciones nuevas.
Hay personas que dibujan figuras cuyas series de líneas están todas desconectadas: los
ojos fuera del rostro, los dedos y manos donde no corresponden o sueltos. Todas las líneas
3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 65
están forzadas y ninguna posee una dirección intencional. Faltan las líneas rítmicas y fluyentes
características de las personas más sanas. Este distanciamiento de la realidad, esta confusión
y rareza, constituyen un claro indicio de la existencia de tendencias psicóticas.
El borrar de un modo excesivo constituye un correlato gráfico de (a) la incertidumbre y la
indecisión, o (b} de la autoinsatisfacción.
Dentro del área de la normalidad se ha podido observar que los dibujos que implican un
buen ajuste son aquellos cuyas líneas fluyen libremente, decididas y bien controladas.
DETALLES
Los detalles inadecuados constituyen la reacción gráfica preferida de las personas con una
clara tendencia al retraimiento. (5) La ausencia de detalles adecuados transmite una sensación
de vacío y de reducción energética caracteristica de las personas que utilizan el aislamiento
emocional como defensa y, en ocasiones, de las personas depresivas.
En cambio, el empleo de detalles excesivos, como podría suponerse sobre la base del con-
tacto empírico con una población emocionalmente perturbada, es característico de los obsesivo-
compulsivos. Brick (4) comprobó que los niños compulsivos realizaban detalles en cualquier ob-
jeto del dibujo: un guijarro, la baranda de una verja, o cualquier otro elemento, por diminuto que
fuera. Waehner (19) informó que los estudiantes que en los dibujos se ocuparon de detalles minu-
ciosos, fueron descriptos por sus pares como minuciosamente prolijos, pedantes y controlados.
Los niños y los adultos neuróticos, que sienten que el mundo que los rodea es incierto,
imprevisible y/o peligroso, se defienden contra el caos interno o externo creando un mundo
muy estructurado y ordenado con rigidez. Estas personas necesitan que sus dibujos sean muy
exactos, por ello crean elementos rígidos y repetitivos. No hay nada fluyente en ellos, nada
relajado en las líneas ni en los dibujos ni en el conjunto. Todo está como reunido por la fuerza,
como si sintieran que sin esa presión todo se desmoronaría
Las ejecuciones gráficas demasiado perfectas, hechas con un control y cuidado fuera de lo
común, son características de pacientes obsesivos-compulsivos, esquizofrénicos incipientes u
orgánicos. La ejecución •demasiado perfecta• expresa el esfuerzo por mantenerse integrado
contra la amenaza de una desorganización inminente. Constituye una manifestación directa de
la hipervigilancia que ejercen, e implica la presencia de un yo bastante débil que teme tanto la
irrupción de los impulsos prohibidos que no se atreve a descuidar su vigilancia constante.
B correlato emocional más frecuente de los detalles excesivos en un dibujo es la sensación
de rigidez. Asi como en los árboles y los animales, también en la persona dibujada aparece esa
misma cualidad. Esta puede estar parada con rigidez en actitud vigilante, con la cabeza y el
cuerpo muy erectos, las piernas apretadas entre sí y los brazos rectos y pegados al cuerpo. En
este tipo de proyección el énfasis kinestésico esta puesto en la postura erecta y en la tensión
rígida con que dicha postura se mantiene, logrando así que el yo permanezca encerrado y pro-
tegido del mundo circundante. Por lo general estas realizaciones gráficas expresan una actitud
de escasa libertad, muy controlada y básicamente defensiva, corresponden a personas para
quienes las relaciones espontaneas con los demás y con el mundo que los rodea representan
una grave amenaza.
B dibujo más reciente de este tipo que he tenido oportunidad de ver fue el de un niño de
ocho años que estaba bajo la influencia de padres muy exigentes, apremiantes y con altas
aspiraciones. En este dibujo aparecía con claridad la rigidez que, en este caso, reflejaba la sen-
sación de constricción e inutilidad del niño, su sensación de estar apresado por la ambición de
sus padres.
66 EMANUEL F. HAMMER
Estos dibujos que reflejan rigidez defensiva y adaptabilidad limitada, generalmente forman
parte de los datos proyectivos de individuos incapaces de relajación, y de actuaciones casuales
e impulsivas. Son personas que solo pueden actuar bajo la imposición del deber, y aun en ese
caso con cautela y buscando el perfeccionismo. Esta rigidez defensiva destierra de la perso-
nalidad la espontaneidad y la autoafirmación, condiciones que permiten un grado legítimo de
irresponsabilidad, haraganería y autoindulgencia.
SIMETRÍA
Hace ya tiempo que la simetria fue considerada como uno de los principios más elementales
de la teorfa de la Gestalt. Por lo tanto no as casual que se haya comprobado que los dibujos
con fallas en la simetría revelan una inadecuación de los sentimientos de seguridad en la vida
emocional. B estudio de Wemer Wolff (21) acerca de los dibujos abstractos infantiles aporta
una base objetiva de esta afirmación.
En el extremo opuesto, cuando la simetría bilateral está acentuada hasta el punto de produ-
cir un efecto de rigidez, el control emocional es de tipo obsesivo-compulsivo Oo mismo que et
factor rigidez que hemos comentado en la sección anterior) y puede expresarse como represión
e intelectualización exagerada Según Waehner (19) existe otro grupo clínico que también so-
mete sus dibujos a una inflexible simetría: el de los pacientes depresivos. Un 60 por ciento de
los dibujos de neuróticos depresivos ofrecían esa característica, en comparación con el 25 por
ciento de un grupo de control.
EMPLAZAMIENTO
Según Alschuler y Hattwick (2), los niños que centraban sus dibujos en el medio de la hoja
manifestaban una conducta más emotiva, autodirigida y centrada en ellos mismos que el resto
del grupo. Los que hacían dibujos descentrados, en general poseian características más de-
pendientes e incontroladas.
Wolff (21) comprobó que, a menos que se llegue al extremo de la minuciosidad, el hecho de
centrar los elementos gráficos indica una •a1ta seguridad".
De acuerdo con una hipótesis de Buck (5) acerca del emplazamiento en el eje horizontal
de la página, cuanto más hacia la derecha del punto medio de la hoja esté el punto medio del
dibujo, más probable es que el individuo tenga un comportamiento estable y controlado, pos-
tergue la satisfacción de sus necesidades e impulsos, y prefiera las satisfacciones intelectuales
a las emocionales. A la inversa cuanto más hacia la Izquierda del punto medio de la página se
encuentra el punto medio del dibujo, mayor es la posibilidad de que el individuo tienda a com-
portarse impulsivamente y busque la satisfacción inmediata, franca y emocional de sus necesi-
dades e impulsos.
Koch (13), en Suiza, trabajando sobre los dibujos proyectivos de su Test del Árbol llegó a
identificar el lado derecho de la página con la •inhibición•, lo cual coincide con el concepto de
Buck de que la acentuación del lado derecho de la página sugiere el control intelectual.
También la observación de Wolff (21) de que los individuos que en sus dibujos se sienten
atraídos por el lado derecho de la página son introvertidos, y que los que prefieren el lado iz-
quierdo son extrovertidos concuerda con los hallazgos de Buck en el sentido de que la introver-
sión se asocia con la capacidad de postergar la satisfacción, y la extroversión, con la búsqueda
da gratiñcaciones inmediatas.
3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 67
1
1
1
¡. 1
!: .
Con respecto al emplazamiento a lo largo del eje vertical de la hoja, Buck presenta la si-
guiente hipótesis: cuanto más arriba del punto medio de la hoja se encuentre el punto medio
del dibujo, es más probable (a) que la persona sienta que realiza un gran esfuerzo, que su meta
es casi inalcanzable; (b) que la persona busque sus satisfacciones en la fantasía y no en la reali-
dad, o (c) que se mantenga distante y relativamente inaccesible.
Cuanto más abajo del punto medio de la hoja esté emplazado el punto medio del dibujo,
hay mayor probabilidad de que (a) la persona se sienta insegura e inadaptable y que este senti-
miento le produzca un estado de depresión anímica, o (b) que la persona se encuentre ligada a
la realidad u orientada hacia lo concreto.
Los descubrimientos de Levy (15) concuerdan con los de Buck. Por lo general los niños
cuyos dibujos están emplazados en la mitad superior de la página, alcanzan altos niveles de
éxito y ejercen un constante esfuerzo para obtenerlo. Por el contrario, los adultos que emplazan
sus dibujos en la mitad superior de la página con frecuencia son personas inseguras ("en el
aire"). 8 significado del emplazamiento en la parte inferior de la página es inverso; por lo general
las personas que ubican sus dibujos en esa zona están más finnemente arraigados, aunque en
ocasiones puedan caer en la depresión o tomar actitudes derrotistas.
Las investigaciones antrapológicas coinciden en destacar la ecuación universal que equipara
a la parte de "arriba" con la ideación, la fantasía o el mundo de las ideas, y a la de "abajo" con
lo terrestre, lo finne, lo sólido y lo concreto.
Si se dibuja la figura en un rincón, por lo general se elige el Izquierdo superior. Los estudios
nonnativos muestran la existencia de una correlación negativa entre la edad y el uso preferen-
cial de dicho cuadrante. Weider y Noller (20), lo mismo que Jolles (11) han comprobado en una
escuela elemental que los niños más pequeños preferían el cuadrante izquierdo superior, y que
a medida que iban progresando de grado (desde primero hasta el octavo), desplazaban los di-
bujos en fonna gradual hasta que el emplazamiento normativo, para los niños de octavo grado
llegaba a ser aproximadamente el centro de la página.
Estos estudios nonnativos coinciden con los descubrimientos de Buck (5) según los cuales
los individuos regresivos manifiestan una tendencia a ocultar sus dibujos en el rincón izquierdo
superior. Las figuras que se unen al borde del papel (como, por ejemplo, los dibujos de venta-
nas unidas al borde de las paredes) revelan necesidad de sostén, temor a la acción indepen-
diente y falta de seguridad.
En un estudio que he finalizado hace poco, aún no publicado, comprobé que este tipo de
emplazamiento diferencia a los niños dependientes de los independientes. La tendencia a llevar
el dibujo hasta el borde final de la página tiene una correlación de O,74 con las clasificaciones
que hicieron las maestras sobre las necesidades de dependencia de los niños a lo largo de un
continuo cinco puntos.
MOVIMIENTO
Sólo ocasionalmente aparece movimiento en los dibujos proyectivos, y cuando aparece
generalmente es en los dibujos de niños. Waehner (19) observó que los niños dotados inclu-
yen movimiento en la mayor parte de sus figuras (personas caminando o corriendo, perros
saltando, pájaros volando, árboles meciéndose, etcétera). Los depresivos dibujan pocos ele-
mentos móviles y los psicóticos muy pocos o muchos. Los niños débiles mentales son los
que menos lo incluyen.
En una investigación en la que se comparó el movimiento de Rorschach y en dibujos libres,
68 EMANUEL F. HAMMER
Assis Pacheco (6) estudió setecientos cincuenta y un dibujos libres, y seiscientos sesenta y seis
interpretaciones de Rorschach. Los tests correspondfan a niños que oscilaban entre los siete y
los doce años y medio. 8 motivo animal del Rorschach se correlacionaba positivamente con el
movimiento de los dibujos, pero no así el movimiento humano. Esto coincide con el hecho de
que las necesidades infantiles se expresan mejor en el contenido animal.
SÍNTESIS DEFECTUOSA Y OTROS INDICES DE PSICOSIS
La síntesis defectuosa en los dibujos es característica de las personas que sufren trastornos
emocionales graves. Se conocen ejemplos de artistas muy talentosos que, durante períodos de
desorden mental, regresaban al nivel de capacidad artística de un niño, y realizaban cuadros
que consistían en una masa confusa y desordenada de detalles, sin ninguna idea directriz. Al-
gunas obras del pintor sueco Josephson son un claro ejemplo de estos casos.
B retorcido paisaje mental de los pacientes psicóticos se manifiesta en la producción igual-
mente desordenada que estampan en la hoja de dibujo. Además es común que usen mucho el
sombreado y el tizne, lo cual constituye una expresión directa de la atmósfera psicótica, atmós-
fera gris que encierra un profundo descontento.
En un estudio sobre dibujos espontáneos de psicótic9s, Mohr (3) comprobó que la cons-
tancia y repetición del tema principal son características de los esquizofrénicos. Los productos
psicóticos no solo son fantásticos, peculiares y extraños, eincluso poseedores de una aparente
inintencionalidad que sorprende (8), sino que amenudo se caracterizan por una mezcla de me-
dios, como por ejemplo la combinación de escritura y dibujo (3). Esta mezcla podría expresar
el esfuerzo por compensar una sensación de ruptura de la capacidad de comunicación básica.
Hace algunos años Malraux (16) expresó que el artista •insano" mantiene un "monólogo in-
terno", en el que solo habla para él, en tanto que "el artista genuino mantiene un diálogo con el
mundo". Esta interpretación sobre el arte psicótico se relaciona con la psicología predinámica
anterior a Freud. Los descubrimientos recientes de las técnicas proyectivas psicoanalíticas y
otros enfoques diversos han rechazado la afinnación de que el arte psicótico carece de sig-
nificado. Hoy se sabe que las proyecciones simbólicas de los enfennos mentales son todas
significativas, independientemente, de que, por el momento, el psicólogo clínico posea o no la
capacidad de comprenderlas.
En conclusión podemos decir que el trazo del lápiz al apoyarse sobre la hoja de papel lleva
consigo, inevitablemente, según palabras de artista norteamericano Robert Henri "el estado
exacto en que la persona se encuentra en ese momento; ese estado permanece ahí, listo para
que lo vean y lo lean todos aquellos que sean capaces de comprender esos signos".
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74 EMANUEL F. HAMMER
Parte 111
COMPONENTES DEL CONTENIDO
Unidad 1
Test de la figura humana
4. Dibujo proyectivo de la figura humana
por Sidney Levy
INTRODUCCIÓN
"La profesión del psicólogo se parece mucho más a la vida, que Samuel Butler definió como
'el arte de derivar conclusiones suficientes a partir de premisas insuficientes'. Premisas suficien-
tes no se han de encontrar pero si por carecer de ellas no se intentara derivar conclusiones pro-
visionales no se podrfa avanzar" (1, pág. 22).
8 psicólogo que intente captar la infinita complejidad del ser humano, y que una vez cap-
tada luche por comunicar lo percibido, está condenado al fracaso. Se encuentra en una posi-
ción desesperada, no sólo por haber llegado a conclusiones suficientes a partir de premisas
insuficientes sino, además, porque en el proceso está forzado a utilizar un lenguaje primitivo
que carece de la suficiente precisión o de la amplitud adecuada; y todo esto al servicio de abs-
tracciones imperfectas ysin un número indeterminado de dimensiones. Está por lo tanto con-
denado al fracaso final. Como dijo Williams James, •no hay conclusión".
Sin embargo, esta falta de conclusión no siempre se da igual. Puede decirse que existe
una jerarquía de la ignorancia y del fracaso, y aunque éste ensombrece de un modo inevitable
cualquier intento de llegar a una comprensión del clímax de la persona humana, la excitación, el
insight, el conocimiento yhasta la gloria aveces también pueden servir a dicho fracaso.
La interpretación de los dibujos proyectivos de la figura humana no tiene suficiente validación
experimental. Pocas veces permite una información inequívoca y a menudo desorienta al in-
cauto, al descuidado yal impulsivo. Todo esto es igualmente cierto para el Test de Rorschach o
para cualquier otra técnica psicológica o, en este aspecto, para cualquier técnica de las ciencias
naturales o sociales.
A pesar de estas limitaciones la utilización de los dibujos proyectivos de la figura humana
puede construir una fuente de información y comprensión de la personalidad tan fructífera, eco-
nómica y profunda, que año tras año aumenta mi entusiasmo y satisfacción por los resultados
que con ellos se obtienen.
Pocas veces se encontrarán dibujos ehistorias sobre la figura humana tan dramáticos e inte-
resantes como los del caso del señor P. (véase capítulo 7).
Freud dijo •nada es tan apasionante como la manifestación de los procesos psíquicos ocul-
tos" (3, pág. 91). Bajo el impacto de las ideas de Freud, •e1 arte se ha convertido, después de
los sueños, en la vía regia para llegar a las profundidades• (4, pág. 1O). Freud diagnosticó los
actos triviales de la vida diaria convirtiéndolos en algo significativo, y mediante sus investigacio-
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 77
nes colocó los cimientos sobre los cuales la forma más trivial de arte, el dibujo de figuras huma-
nas, asume un increible significado. Sin embargo, es necesaria cierta cautela. Algunas veces en
sus primeras investigaciones Freud cometió el error de las interpretaciones simplistas, como por
ejemplo "ese sombrero ha sido adecuadamente establecido como símbclo del órgano genital..."
(4, pág. 143).
Pero este genial investigador corrigió su error al descubrir la complejidad del símbolo y de
la formación de síntomas. Poco tiempo después reveló en sus investigaciones que cualquier
símbolo, síntoma, acto o producto podía ser el resultado de cincuenta y siete combinaciones
de diferentes circunstancias. En resumen que laconsideración de los significados desde una di-
mensión, lenguaje o punto de vista únicos dio lugarrápidamente en su obra a una consideración
multidimensional. Por lo tanto un "sombrero", que aparece en un sueño, en una fantasía o en un
dibujo puede tener un gran número de significados distintos según el "campo" o matriz organi-
zacional que le produce. En un caso el sombrero puede simbolizar el genital masculino, en otro
caso el genital femenino, en un tercero puede significar prestigio social, en un cuarto puede ex-
presar depresión, en un quinto quizás ocultación de la impotencia, en un sexto represión {"poner
la tapa encima"), etcétera, etcétera. (Véase la sección dedicada a la cabeza, pág. 83).
A esta altura es posible que muchos individuos timoratos, a quienes les gustarla imponer a
los fenómenos una "simplicidad que en realidad no existe", eleven su mano en señal de pro-
testa: "si en un caso, un dato puede significar masculino, en otro femenino y en otro, cualquier
otra cosa, esto implica que no puede tener un significado verdadero. Es una situación de 'cara,
ganas tú, cruz, pierdo yo'". Esto constituye un llanto angustioso frente al universo complicado,
sólo que la angustia está disfrazada de escepticismo y ligada a la ignorancia.
La verdad, tal como la veo yo, consiste en que:
1. Todo dibujo, síntoma, fantasía oacto tiene unahistoria de la cual surgieron.
2. Esa historia es un campo de vectores organizado y dinámico.
3. En cada caso determinado el dibujo osímbolo es el producto de un campo único.
4. En otros casos el mismo dibujo osímbolo puede ser el resultado de un campo diferente.'
5. 8 campo que produce un dibujo osímbolo particular está "estratificado", o sea, es multidimensional- .
6. B dibujo o símbolo es económico y está sobredeterminado~-.
7. En una matriz de factores, un psicodinamismo particular puede producir un símbolo gráfico A; en
otra matriz, uno no-A; en otra uno contra-A; y en otra unoA-recíproca.
La cantidad de información que es posible obtener mediante esta técnica proyectiva varia
según la comprensión, experiencia y habilidad del psicólogo. Quizás el mejor tipo de entrena-
miento para el analista de dibujo consista en estudios acerca del pluralismo de Williams James,
de los símbclos lingüísticos multidimensionales de James Joyce (5) de la interpretación de los
sueños de Freud (6) y de las exploraciones sobre el simbolismo de Stekel y Jung, y en ¡un psi-
coanálisis personal!
• Por ejemplo. un dolorde cabeza puede estar "causado" por diferentes campos de /0Ctores. En un caso puede ser el
productode unahip€1glucemia, en otro, de la hipertensión. en un te<ee<o, de lahospitalidad reprimida. etcétera.
•• En un nivel, una persona sin brazos puede representarel "deseo de ser castrado": en una ·capa• por debajo de ese
nivel, puede representarun fuerte impulsogenital asociado con culpa, etcétera.
·~ Una parte del dibujo puede serla resultante ecoo6mica de factores de entrenamiento, de á~ección biológica, cultu-
rales ypsicodinámicos.
76 SIDNEY LEVY
SUPUESTOS
1. El supuesto básico es que los dibujos están predeterminados. Como dijo Rieff (7) Freud,
así como sus contemporáneos y descendientes nos han convencido de que todos los actos
están determinados, se trate de accesos de rabia, de convulsiones, sueños, errores triviales. o
lapsus linguae. Sin embargo ninguno de los casos mencionados pueden dignificarse o institu-
cionalizarse como técnica psicodiagnóstica. Para que una técnica merezca semejante inclusión
debe ocuparse de segmentos nucleares de conducta.
2. El segundo supuesto es que los dibujos están determinados por factores psicodinámi-
cos nucleares. Para comprender este concepto podemos referimos a la química, donde el color
de una sustancia química está determinado pero en relación con la mayoria de los resultados, es
periférico y carece de un significado central. La configuración atómica de una sustancia química,
por el contrario es nuclear.
3. El tercer supuesto es que esta nuclearidad surge como resultado del concepto de "ima-
gen corporal" (8). De acuerdo con este concepto, cada uno de nosotros tiene en su aparato psí-
quico una imagen de sí mismo, una imagen acerca del tipo de persona que cada uno es, la cual
posee una estructura psíquica y profundamente inconsciente. Dicha imagen se basa en con-
venciones, en sensaciones y estructuras corporales, y en la traslación simbólica de actitudes de
características corporales. Es dificil demostrar que, en efecto, esta traslación se produce, basta
estudiar algunas láminas del TAT en las que por ejemplo una "mandibula cuadrada" representa
rasgos de determinación y fortaleza. etcétera.
4. Aunque los dibujos estén determinados por una combinación de factores culturales, de
entrenamiento personal, biomecánicos, transitorios y caracterológicos, estos últimos pueden
ser aislados. identificados, y hasta cierto punto, cuantificados. Por ejemplo es obvio que los
individuos que ejecutaron los dibujos que reproducimos a continuación tenían entrenamiento
artístico (figuras 1 y 2).
Sin embargo, el entrenamiento artístico no enmascara los aspectos caracterológicos, sino
que se combina con ellos. Tanto Rouault como Renoir o Picasso tenían entrenamiento artístico,
y sin embargo ¡qué diferente que es el arte de cada uno de ellos! Un estudio sobre la vida de
FIGURA 1 FIOIJRA 2
4. DIBUJO PROYECTIVO OE LA FIGURA HUMANA 79
cada uno de estos artistas revela la íntima relación que existe entre sus experiencias vitales Ysus
personalidades por un lado, y su arte, por otro (9).
s. Existen operaciones intermediarias entre los detalles de un dibujo y las fuerzas que lo
determinan; estas operaciones poseen una gramática y una sintaxis similares a las que gobier-
nan los sfmbolos oníricos, las estructuras de la fantasía y los desplazamientos somáticos.
Existen otros factores dignos de consideración. Los intentos de evaluar la confiabilidad Yla
validez de los procedimientos psicológicos son deseables y necesarios. Pero para hacerlo las
técnicas deben adecuarse a la materia que están tratando; de lo contrario el índice de validez
puede referirse más que a dicha materia, a la inferioridad o superficialidad de la técnica de va-
lidación. En una época, por ejemplo, se investigó la confiabilidad del Rorschach aplicando la
técnica a las láminas del test. Cualquiera que sepa algo del Rorschach puede advertir que esto
sólo puede dar como resultado un bajo coeficiente de confiabilidad pero no relacionado con el
Rorschach sino con la falta de información del investigador. Un tipo de estudio de la validez que
podría ser significativo es el que sugerimos en el caso del señor P. (véase capítulo 7) en que la
secuencia de dibujos de la figura humana es paralela a los cambios del paciente en sus situacio-
nes vitales, sueños, fantasías asociaciones yconductas manifiestas.
En la sección correspondiente a los dibujos de la figura humana describiremos primero la téc-
nica básica de los dibujos, y luego la elaboraremos y comentaremos.
TÉCNICA DEL DIBUJO DE UNA PERSONA
Esta técnica puede enfocarse como un tipo de test situacional en que se enfrenta al exa-
minado, no sólo con el problema de dibujar una persona, sino también con el de orientarse Y
conducirse en una situación determinada y adaptarse a ella. En sus esfuerzos por resolver estos
problemas la persona se compromete en conductas verbales, expresivas y motoras. Estas con-
ductas verbales, así como el dibujo mismo, ofrecen datos para el análisis psicológico.
Procedimiento básico
En los siguientes parágrafos presentaremos el equipo, las consignas, las observaciones y las
interpretaciones de la técnica del dibujo de una persona.
Equipo
B procedimiento básico consiste en entregar al examinado un lápiz blando y papel en blanco
de un tamaño de 21 centímetros por 28 aproximadamente. 8 papel debe estar ubicado al al-
cance de su brazo de modo que pueda seleccionar la hoja y colocarla en posición que prefiera.
B escritorio debe tener una superficie lisa y una iluminación suficiente. 8 indMduo debe estar
sentado con comodidad, con espacio suficiente para los brazos y las piernas. En este momento
desearíamos prevenir contra la práctica frecuente de permitir que el examinado se siente en un
costado del escritorio de tal modo que luego deba girar el cuerpo y los hombros. También es in-
adecuado utilizar una superficie limitada que impida que la persona apoye sus brazos en ella. Lo
ideal es lograr que el examinado asuma su estado de relajación habitual ~ modo que sea postble
suponer que cualquier tensión psíquica es endógena y no impuesta por la situación física externa.
80 SIDNEY LEVY
Consignas
Presumiremos que ya se ha establecido el rapport entre examinado y examinador. En ese
momento el examinador dice: •por favor dibuje una persona·. ESto puede generar una cantidad
de preguntas, tales como •¿una persona entera?", y muchas protestas del examinado en rela-
ción con su ineptitud artística. Como respuesta a la clase de preguntas relacionadas con el tipo
de dibujos, el examinador debe limitarse acomentarios muy generales del tipo de •oibuje lo que
prefiera, del modo que prefiera". Si bien esto puede repetirse como aliento y estímulo no debe
darse ninguna otra consigna especifica. Como respuesta a las expresiones de duda acerca de
la competencia artística, el examinador puede decir: "No importa, no nos interesa cómo dibuja,
sino que dibuje a una persona". Esto puede repetirse y reformularse pero no se debe dar nin-
guna otra especificación.
llegando a este punto el examinado puede responder de varias maneras, por ejemplo es
pasible que dibuje una persona completa, una persona incompleta, apenas un bosquejo, una
figura de •pa1otes", un estereotipo, o la representación abstracta de una persona. También es
posible que continúe reticente. Cada una de estas formas de comportamiento contiene infor-
mación acerca del individuo y no debe considerarse como una pérdida de tiempo. Para el psi-
cólogo clínico la conducta preliminar al dibujo, la que se produce durante la realización del di-
bujo y la producción artística resultante revisten la misma importancia. Si el examinado continúa
reticente, el examinador podrá utilizar todas las técnicas o formas de persuasión que conozca,
pero sin dar ninguna información específica adicional. Deberá destacarse que el talento artístico
no es importante y que ·cualquier cosa que haga está bien". He usado este procedimiento con
más de cinco mD individuos y muy pocas veces me he encontrado con negativas persistentes a
dibujar una persona.
Si el examinado dibuja una figura incompleta, se le pide que tome otra hoja y dibuje una
completa (el examinador debe recordar que hay que enumerar las hojas en forma consecu-
tiva). Es necesario explicar qué se entiende por figura completa. Una figura que incluya la
mayor parte de las cuatro áreas principales del cuerpo puede considerarse completa. Las
cuatro áreas del cuerpo son: cabeza, torso, brazos y piernas. Si cualquiera de estas áreas
está totalmente omitida, la figura debe considerarse incompleta. Pero si se omite sólo una
parte del área, como por ejemplo las manos, los pies o alguna parte del rostro, el dibujo está
aceptablemente completo.
Si el examinado hace apenas uil esbozo, dibuja una figura de "palotes" o un estereotipo o
una representación abstracta, se le pedirá que tome una hoja adicional y dibuje una persona;
pero en este caso no se aceptarían ni estereotipos, ni esbozos (según el caso), y deben repe-
tirse las consignas hasta que resulte un dibujo satisfactorio de la figura humana.
Después de este procedimiento ya se poseen uno o más dibujos consecutivos nume-
rados, uno de los cuales, por lo menos, constituye una figura aceptablemente completa. Si
dicha figura es un hombre, se deberá decir: "Esta es una figura masculina, por favor dibuje
ahora una femenina". Si la primera figura es una mujer, se dirá: "Usted dibujó una figura feme-
nina, por favor dibuje ahora una masculina". Las reacciones del examinado podrán variar de
manera semejante a las descriptas previamente y las respuestas del examinador deberán ser
las apropiadas para cada caso.
En cuanto a las observaciones e interpretaciones!, la técnica consiste en el registro de pro-
posiciones descriptivas e interpretativas acerca de la conducta y de los dibujos del examinado.
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 81
Conducta
La conducta del examinado puede describirse en relación con sus aspectos verbales, mo-
tores y de orientación. Se lo enfrenta con una situación de algún modo inestructurada. ¿Cómo
se orienta? ¿Expresa una gran necesidad de consignas? Y, si es así, ¿expresa esa necesidad
directa y verbalmente o indirectamente, mediante movimientos expresivos y actMdades moto-
ras? ¿Se entrega la tarea con comodidad y confianza? ¿Expresa dudas con respecto asu habi-
lidad?, y, en ese caso, ¿las expresa directa o indirectamente, verbalmente o por medio de la ac-
tMdad motora? ¿Se muestra inseguro, ansioso, desconfiado, arrogante, hostil, negativo, tenso,
relajado, jocoso, consciente de sf mismo, cauteloso, impulsivo? Un psicólogo astuto es el que
puede formarse una impresión bastante clara del examinado mediante su conducta preliminar.
Análisis del dibujo
En los párrafos siguientes describiremos los pasos del análisis, además de ofrecer otras in-
formaciones relevantes y presentar algunos dibujos. Los dibujos sólo se reproducen con fines
ilustrativos y no como prueba de los principios interpretativos.
Secuencia de la figura
¿Qué dibuja primero el examinado: el hombre o la mujer? De cinco mil quinientos adultos, un
89 por ciento dibujó primero la figura de su propio sexo. Entre estos cinco mil quinientos dibujos,
los había de estudiantes universitarios, de estudiantes secundarios, de pacientes clínicos, de
pacientes de hospitales neuropsiquiátricos y de pacientes en tratamiento psicoanalítico y psi-
coterapéutico. Si se consideran por separado los doscientos ochenta dibujos que hicieron los
pacientes internados en clínicas y hospitales, el porcentaje de los que primero dibujan el propio
sexo, se reduce al 72 por ciento de este último grupo.
La mayor parte de las investigaciones consignadas en la literatura veriñcan el hecho de que:
1) la gran mayoría de los individuos dibujan primero figuras de su propio sexo; 2) la incidencia
de desviaciones de esta regla es mayor entre los sujetos que solicitan o requieren tratamiento
psicoterapéutico. En los porcentajes reales que se han consignado existen ciertas variaciones.
He observado que en mi colección de dibujos dicha variación en general está en función:
1) del tipo de población que se ha tomado (al azar, clínica), y 2) del tamaño de la población
que se ha tomado. En mil quinientos dibujos, el porcentaje era de 18 por ciento sobre cada
cien dibujos consecutivos. Cuando la colección llego a poseer cuatro mil dibujos, la variación
se limitó al 5 por ciento, más o menos. Aún no se ha establecido el porcentaje del grupo clí-
nico y del grupo hospital.
De dieciséis homosexuales manifiestos, trece dibujaron primero la figura del sexo opuesto.
Estos dos hechos indican que lo común es que se dibuje primero la figura de su propio sexo, y
que es posible que un pequeño grupo seleccionado de homosexuales dibuje primero la figura
del sexo opuesto. Pero esto no significa que todo individuo que dibuja primero la figura del sexo
opuesto sea un homosexual o neurótico. Los psicólogos clínicos con experiencia saben lo peli-
groso que resulta aplicar generalizá.ciones normativas a un indMduo. Lo válido es preocuparse
por explorar las razones por las que un examinado dibuja primero el sexo opuesto, pues consti-
tuye un procedimiento atípico.
82 SlDNEY LEVY
Algunas de las explicaciones que he encontrado para los casos mencionados anteriormente,
en los que la primera figura dibujada era del sexo opuesto, son las siguientes: inversión sexual;
confusión de identificaciones sexuales; gran dependencia del padre del sexo opuesto o intensa
fijación a él; gran dependencia de alguna otra persona del sexo puesto o intensa fijación a ella;
regresión a un estado de narcisismo primario en el que se es ·uno con la madre• (véase el caso
del señor P.). Quizás existan más explicaciones aún.
Hay veces en que los examinados verbalizan su indecisión, haciendo preguntas del tipo de:
·¿Qué sexo dibujo primero?". B clínico debe considerar la posibilidad de que este tipo de pre-
guntas indiquen confusión con respecto al rol sexual.
Las figuras 3A, 38 y 3C fueron dibujadas por homosexuales manifiestos: la figura 30, por un
individuo que había tenido experiencias horno y heterosexuales. La figura 4 corresponde a una
persona que desarrolló como defensa, la fantasía inconsciente de estar castrada y de poseer
órganos femeninos (12).
Descripción de figuras
He observado que mediante la simple descripción de las figuras es posible captar aspectos
muy aclaratorios. Los siguientes son ejemplos de comentarios descriptivos:
Figura 3A. "Esta es una bailarina de ballet, musculosa, en posición de puntas de pie, con el pie iz-
quierdo extendido horizontalmente.· B paciente era un homosexual "activo, agresivo".
Figura 38. "Esto parece un acróbata con las rodillas un poco dobladas, en una posición seme-
jante a la que asumen los bailarines cuándo están por reabir a la compañera. Aparentemente, está
desvestido, con excepción de la malla. Los rasgos faciales están omitidos.· Este paciente es un
homosexual pasivo.
FIGuRA3A FIG1JAA3B
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 83
FIGUPA3C
FIGURAS
84 SIDNEYLEVY
F1GtJRA30
Rgura 5. "Este es un dibujo muy raro de un individuo con
grandes ojos, pelo largo, caprichosamente vestido y una
barba. No es coetáneo y, a pesar de la barba y la ropa,
no tiene aspecto masculino: La sensación que trans-
mite la figura es de "ropa vacía". El paciente que la dibujo
era un esquizofrénico ambulatorio cuya relación con tos
demás y con el mundo era vacía, amanerada y llena de
clisés. Quienes lo conocían lo describían a menudo como
"irreal" ymuy afeminado.
De acuerdo con la experiencia de la mayoria de
psicólogos clínicos, todos los individuos, hasta los
incultos e inexpertos, e incluso los niños peque-
, ..· ··: ñas, transmiten ideas expresivas cuando dibujan
figuras. Por ejemplo, es interesante observar que
la persona que dibujó la figura 6A y 68 protestaba
porque: "Nunca fui capaz de dibujar nada; simple-
mente, no sé dibujar." Luego, en el comentario que
hizo, describió a su padre, Juan, de la siguiente
manera:
Un hombre muy severo al que le gustaba salir vestido
de etiqueta. Siempre era minucioso con su persona. In-
sistía que las cosas debían hacerse correctamente y en
el tiempo preciso. Criticaba a quienes hacían las cosas
por diversión o, simplemente, por gusto. Margarita (fig.
6A) es una chica joven que en realidad no tiene ese as-
pecto que posee en el dibujo. Pero asf la hacía sentir
Juan: como si un vestido de noche fuese un vestido de
entrecasa. Ella dudaba en acompañarlo a las funciones
por temor a ser criticada.
Es interesante observar que, a pesar de
las reiteradas protestas de la paciente con
respecto a su poca habilidad para el dibujo,
sus dos figuras transmiten, con gran claridad
y economfa, sus sentimientos acerca de sí
misma y de su padre.
Es difícil formular con precisión el modo
específico en que el psicólogo capta los as-
pectos expresivos. Se ha comprobado que
para descubrir las actitudes y el tono emo-
cional de los dibujos es efectiva la técnica de
estudiarlos durante un rato. Quizás el psicó-
logo posea un equipo mental estructurado
de modo que su umbral para responder a in-
dicios subliminales sea más bajo. Pero esto
es especulación. 8 hecho es que los dibujos
realmente varían en sus aspectos expresivos,
yque el reconocimiento y la formulación cons-
ciente de estas diferencias, facilita la interpre-
tación posterior.
Comparación de figuras
Todo el mundo es capaz de dibujar dos fi-
guras que difieran entre sí de algún modo. Ese
modo particular de diferenciarse es elegido
consciente o inconscientemente por el indivi-
duo, y por lo general esa elección resulta va-
liosa como información respecto con respecto
a sus actitudes psicosexuales. En la figura 7A,
por ejemplo, el hombre es mucho más pe-
queño y menos móvil, y tiene brazos más cor-
tos que la figura de la mujer 78. Esto consti-
tuye un comentario descriptivo acerca de las
diferencias entre ambos dibujos. Un posible
comentario interpretativo basado en estas di-
F1GUPA6A
ferencias objetivas sería el de que el hombre ~ 68
es un individuo más pequeño y pasivo que la
mujer. Esta interpretación se fundamenta en
los siguientes elementos: la forma de estarparada, la postura y los brazos de la mujer sugieren
actividad, mientras que la postura, los brazos y las manos del hombre dan la impresión de que
no está en movimiento, que está parado, con las manos en los bolsillos, mirando. A partir de
aquí, ya podemos alejarnos un poco más del dibujo objetivo hacia la interpretación de que para
el examinado el hombre es inactivo (pasivo), introvertido, en tanto que la mujer es activa, extra-
vertida, agresiva.
Utilizando medios similares a la técnica que he empleado, es fácil verificar que efectivamente
son éstas las sensaciones que transmiten los dibujos. Para comprobarlo, se presentaron estos
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 85
dibujos a cinco psicólogos. Se les solicitó que describiesen cada una de las figuras del modo
más breve posible. A partir de los cinco comentarios que se obtuvieron acerca del hombre Oos
cinco coincidieron en la caracterización general), se tabularon las palabras descriptivas que apa-
recían con mayor frecuencia. En las cinco descripciones se encontraron palabras que implica-
ban una actitud contemplativa en lugar de participación activa (observador, espectador, medi-
tabundo, mirando). En cuatro de las descripciones había palabras que implicaban pasMdad o
dependencia (menos competente, dependiente, se siente chico).
En los cinco comentarios acerca de la mujer aparecieron palabras descriptivas que expresa-
ban actMdad (agresiva, protectora, activa), ytambién surgían referencias ala extraversión.
Cuando para cada una de las figuras se sintetizaron los cinco comentarios en una sola frase
descriptiva, resultó la siguiente descripción:
FIGURA 7A FIGURA 78
"La figura 7A corresponde a un indMduo algo retraído, sensible, dependiente, meditabundo, idea-
lista, introvertido, amable".
"La figura 78 corresponde a una persona competente, enérgica, activa, protectora, generosa,
firme, acostumbrada a preocuparse por las cosas".
Luego se presentaron estos dos comentarios, omitiendo la identificación sexual de cada una
de las figuras, a otros cinco psicólogos, para que establecieran la correspondencia entre cada
uno de ellos y el dibujo al que parecía aplicarse. En los cinco casos se apareó el primer comen-
tario con la figura de un hombre, y et segundo, con el de la mujer.
Existen otros factores que determinan estas caracterizaciones de los dibujos. Las manos y
los brazos son las partes del cuerpo humano que "hacen cosas", establecen contacto (dar la
mano}, castigan o defienden. En los hombres los brazos son bastante cortos (posibilidades li-
mitadas de contacto), apretados al cuerpo, y las manos están ocultas en los bolsillos. En esta
posición de las manos, ningún elemento expresa disposición para la actMdad, para el ataque, la
manipulación o cualquier otra forma de contacto.
86 SIDNEY LEVY
',·~.
Los brazos de la mujer son más bien largos, se extienden fuera del cuerpo. Las manos están
bien marcadas yen una posición desde la cual es bastante fácil establecer contacto con perso-
nas uobjetos. La kinestesia que surge de las posiciones de los brazos indica actMdad, en tanto
que los brazos pegados al cuerpo con las manos en Jos bolsillos denotan falta de tensión mus-
cular YpasMdad del yo. 8 cabello de la mujer está dibujado con trazos firmes yen conjunto da
la impresión de energía. ¿Qué tipo de mujer usa el cabello en esa fonna? 8 cabello del hombre
no está dibujado (como el de la muja~ desde el centro de la cabeza hacia afuera, sino desde la
cab~za al cuerpo. De acuerdo con mi experiencia, en los dibujos de figuras humanas el trazo
hacia el cuerpo revela tendencias hacia la introversión, en tanto que el trazado hacia afuera del
cuerpo por lo general indica extroversión.
Obsérvese la diferencia de tamaño. ¿Qué se asocia por lo general con el tamaño de la figura?
¿No es el adulto más grande y competente que el niño? Es posible interpretar que el examinado
se identifica con la figura masculina, que su atención está dirigida hacia sí mismo Qntroversión)
Yque en la figura femenina está incluida la apercepción que tiene de las mujeres, la que puede
suponerse, deriva de la relación con su madre o sustituta.
8 hecho de que tanto en la mujer como en el hombre estén muy cuidados los detalles tales
como el cinturón y el escote bien demarcados, indica que el examinado es algo compulsivo y
está preocupado por el detalle y el orden. 8 modo en que traza y retraza el contorno del hombre
(el saco está dibujado yvuelto adibujar hasta alcanzar las proporciones correctas) refuerza la in-
terpretación de compulsividad y orden. En conclusión, comparando los dibujos del hombre y de
la mujer, pueden efectuarse los siguientes comentarios interpretativos:
·s. es un individuo introvertido, ansioso, med'rtabundo, compulsivo, sensible, pasivo; más especta-
dor que hombre en acción. liene necesidad de nutrición yde apoyo, yespera recibirlos de la figura
materna.•
Se siente pequeño frente a las mujeres, a las que siente agresivas y amenazadoras. Está
preocupado por los derivados anales (esto implica una gran inmersión dentro de la teoría psicoa-
nalítica, sin la cual no se puede ir mucho más allá de la superficie) y sus identificaciones psico-
sexuales son conflictivas.
Tamaño
La relación entre el tamaño del dibujo y el espacio gráfico disponible puede vincularse con la
relación dinámica entre el individuo ysu ambiente, o entre el indMduo yfas figuras parentales. El
~año expresa cómo responde el individuo a las presiones ambientales. Si la figura represen-
tativa del concepto de uno mismo es pequeña, puede formularse la hipótesis de que el individuo
se siente pequeño Qnadaptado) y que responde·a los requerimientos del ambiente con senti-
mientos de inferioridad. Si la figura es grande, significa que el individuo responde a las presiones
ambientales con sentimientos de expansión yagresión.
Es necesario aclarar algo acerca de los significados de ªgrande" y "pequeño". El tamaño
promedio de una figura completa es, aproximadamente de 18 cm o dos tercios del espacio dis-
ponible. Pero más importante que el tamaño absoluto es la impresión que transmite la relación
~ntre la figura y el espacio que la circunda. Si un dibujo da la impresión de pequeñez, puede
interpretarse que el examinado se siente pequeño Qnferior) o perdido (rechazado).
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 87
FIW1A BA FIGUIA88
Las figuras 8A y 88 fueron ambas dibujadas por jóvenes adolescentes de un metro ochenta
centímetros de altura. El individuo que dibujó la figura 8A expresa sus sentimientos de inferio·
ridad y los encubre con el autodesprecio. En efecto, se está burlando de sí mismo. A partir de
este dibujo podemos deducir que se siente tonto e intenta adelantarse a la burla ajena, burlán·
dose de si mismo. Mediante el uso de símbolos sustantivos de la masculinidad que denotan
deseos compensatorios, expresa su sensación de impotencia. En lugar de dibujar una persona
fuerte, "fálica", dibuja una figura débíl con bigote (deseo de virilidad) y larga nariz (deseo de virili·
dad). El yo-yo sugiere: 1) que el individuo no ha abandonado sus hábitos infantiles; 2) que tiene
deseos masturbatorios. Al yo-yo se lo manipula con la mano y sube y baja (nótese la ubicación
dela mano).·
La figura 88 fue dibujada por un individuo que se siente grande en su ambiente, que no se
burla de sí mismo pero que está sufriendo un conflicto común (¿edípico?) con respecto a sus
sentimientos sexuales. Lo ha resuelto reforzando el superyó, es decir, reprimiendo el impulso
prohibido. Sin embargo, su dibujo ilustra el clisé psicoanalítico de "el retomo de lo reprimido a
través de lo reprimido". La mano izquierda finaliza en un "círculo" que parece decir •aquí no hay
nada", pero es posible notar la forma fálica de cada una de las manos. En el tratamiento lera·
péutico, este paciente se encuentra en el proceso de resolución de su conflicto edípico.
Movimiento
Casi todos los dibujos de figuras humanas sugieren algún tipo de tensión kinestésica que
varía desde la rigidez hasta la extrema movilidad (véase figura 9). Por lo general los dibujos que
sugieren mucha actividad son obra de individuos que sienten fuertes impulsos hacia la activi·
• Este es un ejemplo de la ley de concreción desplazada, es decir, que un objeto o acto que posee una o máscaracte-
rfsticas de otro objeto o acto, puede representarlo.
8 8 SIDNEY LEVY
•·.
F!W1A9
dad motora. El individuo inquieto, el hombre de acción, el hipermaníaco, el histérico, realizan
dibujos que contienen considerable movimiento. Los dibujos que dan una impresión de extrema
rigidez por lo general corresponden a individuos con conflictos graves y muy profundos, frente
a los cuales mantienen un control rígido y, a menudo, endeble (véase figura 10)."-A veces se
encuentran dibujos de figuras sentadas o reclinadas, que expresan bajo nivel energético, falta de
impulso o agotamiento personal. Si el dibujo representa figuras del tipo mecánico, con absoluta
ausencia de implicaciones kinestésicas, el psicólogo debe estar alerta para detectarotros signos
de despersonalización y de psicosis. Las figuras 11A Y 118, mecánicas e inanimadas, fueron
realizadas por un esquizofrénico.
FIWIA 1tA FIWIA 118
• Humpty Dumpty es el nombre de una canción nfanbt cuyo protaganista. que asl se llama. es un huevo, y que cfice asl:
"Humpty Dumpty se sentó 1!11 una pared, Humpty Dumptyse pegó un gran golpe I Ni los cabat!eros del rey ni todos los
hombres del reino I pu<fieron juntar los pedazos de Humpty Dumpty otra vez. (T.)
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 89
FJGUAA 12
Región de la cabeza
Distorsiones y omisiones
La distorsión u omisión de cualquier parte
de la figura sugiere que los conflictos del exa-
minado pueden relacionarse con dichas par-
tes. Por ejemplo los voyeuristas con frecuen-
cia omiten los ojos o los dibujan cerrados
(véase figura 12). Los Individuos con conflictos
sexuales omiten o distorsionan las áreas rela-
cionadas con aspectos sexuales. Los indivi-
duos infantiles con necesidades orales dibujan
generalmente grandes pechos. En un estu-
dio sobre pacientes a quienes en la Segunda
Guerra Mundial se les habían amputado las
piernas observé que con frecuencia omitían la
parte inferior del cuerpo (véase figura 13).
Tanto las partes borradas como las más
marcadas, sombreados o reforzadas, implican
lo mismo que las distorsiones y omisiones, y
debe considerarse su posible vinculación con
áreas conflictivas (véase el caso del señor P.).
F1GUAA 13
Por lo general es lo primero que se dibuja. B concepto del yo de la mayoria de los individuos
está centradoen la cabeza y en el rostro. Si la cabeza está muy agrandada es posible que el exa-
minado sea muy pedante o posea aspiraciones intelectuales (o que tenga dolores de cabeza u
otros síntomas somáticos), o bien que sea introspectivo,o que huya en la fantasía.
90 SIONEY LEVY
Si la cabeza y el rostro están poco claros, es posible que el examinado sea en ex1remo au-
toconsciente y tímido. Si la cabeza es lo último que se dibuja, se debe considerar la posibilidad
de unagrave perturbación del pensamiento, y si, en contraste con un cuerpo apenas esbozado
o rechazado, aparece dibujada con mucha claridad, es posible que el examinado acuda a la
fantasía como recurso compensatorio, o que tenga sentimientos de inferioridad o de vergüenza
en relación con partes y funciones de su cuerpo.
Los pacientes narcisistas u homosexuales dan mucha importancia al cabello. El pelo de la
cara {barba o bigote) por lo general está ligado a una búsqueda compensatoria de virilidad por
parte de aquellos individuos con sentimientos de inadecuación sexual o dudas acerca de su
masculinidad (véanse figuras 30 y 5). Se puede dibujar la boca mediante una línea recta, curva
u oval. Si se incluyen los dientes es posible que el examinado sea oral-agresivo y sádico; en
este caso deben buscarse otras caracteristicas ligadas a este estadio evolutivo.
Si la boca consiste en una sola línea, puede tratarse de un individuo agresivo a nivel verbal. Si
es excesivamente oval, o está abier1a y es carnosa, es posible que sea oral-erótico y dependiente.
Si los ojos son muy grandes y los de la figura masculina tienen pestañas es casi seguro que se
trata de un paciente homosexual. Si el contorno de los ojos es muy grande, pero están omitidas o
ausentes las pupilas, puede ser que esté expresando culpa vinculada con tendencias voyeuristicas.
Si los ojos son grandes y poseen la capacidad de mirar con fijeza el psicólogo clínico deberá
investigar la posibilidad de que existan rasgos paranoides.
La nariz puede representar un estereotipo social, pero también puede interpretarse como
un símbolo fálico. Si es ganchuda, o ancha y abierta, el examinado está expresando rechazo y
desprecio. Si es muy larga, es posible que se vincule con sentimientos de impotencia sexual.
Porlo general, los pacientes de sexo masculino que sufren de melancolía involutivadibujan nari-
ces ex1remadamente largas y, también los adolescentes que intentan afirmarse en el rol mascu-
lino, pero que se sientan inadecuados para él.
El mentón constituye un estereotipo social relacionado con la fuerza y la determinación. Si
en un dibujo que muestra el autoconcepto del examinado el mentón aparece agrandado, pro-
bablemente exprese un fuerte impulso, tendencias agresivas o, si está muy exagerado, senti-
mientos compensatorios de la debilidad y la indecisión.
Pocas veces se detallan las orejas, pero si están agrandadas o destacadas, el psicólogo
considerará la posibilidad de algún daño orgánico en el área auditiva, de alucinaciones auditivas
en un individuo paranoico, de algún defecto en la audición o de un conflicto homosexual pasivo
(véase el caso del señor P.).
B cuello separa la cabeza del cuerpo y puede considerarse como el vinculo entre el control
intelectual y los impulsos de ello. Un cuello largo puede revelar dificultades para controlar y
dirigir los impulsos instintivos (para mayores detalles sobre esto, véase caso del señor P. pág.
116), pero también puede indicar la existencia de síntomas somáticos en dicha área. También
es posible que las figuras con cuello ex1remadamente largos correspondan a pacientes que pa-
decen de dificultades para tragar, de globus histericus, o de perturbaciones digestivas psicóge-
nas. También los individuos esquizoides dibujan con frecuencia figuras con cuellos exagerados
(véanse figuras 11A y 11B).
Brazos y manos
Los brazos y manos son los órganos corporales del contacto y la manipulación. Si las
manos están ocultas el examinado manifiesta dificultades de contacto o sentimientos de culpa
en relación con actividades manipulatorias (masturbación). Si están a la vista pero son de un
tamaño exagerado, esto puede interpretarse como una conducta compensatoria debido a sen-
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 91
J
timientos de insuficiencia manipulatoria, dificultades de contacto o inadecuación. 8 sombreado
excesivo de las manos expresa ansiedad con respecto a la manipulación o a las actividades
que implican contacto. Los brazos apretados al cuerpo manifiestan sentimientos pasivos o de-
fensivos. Si son demasiado largos y extendidos fuera del cuerpo, habrá que pensar en nece-
sidades agresivas dirigidas hacia el exterior. Si los dedos, las uñas y las articulaciones están
marcadas con cuidado, el individuo suele ser compulsivo, o tiene dificultades en relación con
el concepto corporal (como en la esquizofrenia precoz). Los puños cerrados sugieren agresión
reprimida.
Otras partes del cuerpo
Cuando se dibujan primero las piernas y los pies y se les presta mayor atención que al resto
del cuerpo, es posible que se esté expresando desaliento y depresión. Si las caderas y las
nalgas en la figura masculina son redondeadas y más grandes de lo que deberían ser, o se les
presta una atención exagerada, el examinado puede poseer fuertes rasgos homosexuales. La
misma interpretación es adecuada para el caso de que el tronco aparezca redondeado o muy
ceñido en la cintura.
Si las articulaciones de los codos y de otras regiones articulares están delineadas, se trata
de un individuo compulsivo, en cuyo caso este rasgo se manifestará de muchas otras maneras,
o de una persona dependiente e indecisa y necesitada de indicios perceptivos familiares para
reasegurarse. Si se dibuja la anatomía interna seguramente se trata de un esquizofrénico o de
un maníaco. Si se dibuja el cuerpo con vaguedad o de un modo extraño (figuras 11A y 118) es
posible que el examinado sea un esquizofrénico. Debe observarse con atención el tratamiento
que hacen los individuos de sexo masculino de la figura femenina. ¿Representa la figura a una
niña? ¿A la chica ideal con que se sueña? ¿A una figura materna? ¿Qué partes del cuerpo fe-
menino se destacan? Si los pechos son muy grandes y están dibujados con mucho cuidado
es posible que el examinado manifieste fuertes necesidades de dependencia oral. Los brazos y
manos largos y prominentes revelan necesidad de una figura materna protectora. Si la feminei-
dad de la figura femenina está indicada mediante el uso de detalles superficiales o simbólicos,
habrá que pensar en sentimientos sexuales prohibidos y reprimidos.
La exageración de los hombros y de otros indicadores de masculinidad en la figura mascu-
lina puede indicar la propia inseguridad con respecto a la masculinidad (12).
Vestimenta
La mayor parte de los dibujos están vestidos. Si las figuras están desnudas y las partes
sexuales expuestas, el examinado puede estar expresando rebelión contra la sociedad (figuras
parentales), o conciencia de sus conflictos sexuales.
Los individuos con fuertes elementos voyeuristicos suelen dibujar figuras desnudas glorifi-
cadas. Si la figura que corresponde al autoconcepto está dibujada desnuda y con mucho cui-
dado, es posible que el examinado esté expresando narcisismo corporal (véase figura 14).
Por el contrario, el dibujo de la figura cuidadosamente vestida revela narcisismo ligado a la
vestimenta, o narcisismo social. Ambas formas de narcisismos se encuentran en individuos in-
fantiles y egocéntricos.
Por lo general, la importancia excesiva dada a los botones es un indicador de personali-
dades dependientes, infantiles y con un ajuste imperfecto. Si los botones corresponden a la
línea media del cuerpo, es posible que el examinado sufra de preocupaciones somáticas. Si los
botones se dibujan en los puños de la camisa o en otras áreas poco visibles, posiblemente se
92 SIDNEY LEVY
trate de un paciente obsesivo-compulsivo, que también dibujará cordones en los zapatos, arru-
gas en la ropa, etcétera. 8 detalle preciso que se elija para expresar la compulsividad puede
ser significativo: por ejemplo, las rayas
del pantalón sugieren una tendencia a la
ostentación de rasgos masculinos.
Los bolsillos ubicados en el pecho in-
dican privación 0<al y afectiva y por lo ge-
neral se encuentran en los dibujos de in-
dividuos infantiles ydependientes. Pero si
consideramos el bolsillo como un órgano
receptor simbólico es decir, una vagina,
también puede expresar la existencia de
identificación psicosexual con la madre.
Con frecuencia una corbata exagerada
se interpreta como un símbolo fálico. Si
se dibuja con sumo cuidado y atención
y, además, la figura es algo afeminada,
es posible que el examinado sea algo
homosexual. La corbata pequeña puede
indicar sentimientos reprimidos de infe-
rioridad orgánica. Es frecuente que los
individuos con preocupaciones sexuales
de naturaleza exhibicionista dibujen aros.
Los cigarrillos, las pipas y los bastones
se interpretan como símbolos de bús-
queda de la virilidad.
Grafología
l ·-
..
El trazado puede describirse en relación con la presión, la dirección, la continuidad, la an-
gularidad y el ritmo, generalmente la presión del tazo se vincula con el nivel energético. Por lo
tanto un individuo con una gran impulso y muy ambicioso dibujará con líneas firmes; el que
posea un nivel energético más bajo, por razones físicas o psíquicas, realizará líneas más sua-
ves. El ciclotímico, el inestable o el impulsivo dibujará con presión fluctuante.
La dirección del trazo puede ser vertical u horizontal, determinada o indeterminada. A me-
nudo la marcada preferencia por los movimientos horizontales se relaciona con la debilidad,
femineidad y vida de fantasía. Si se prefiere el trazado vertical, habrá que pensar en caracterís-
ticas tales como determinación, hiperactividad y masculinidad asertiva. Si la dirección del trazo
está bien determinada y éste no es vacilante, es posible que el examinado sea una persona
segura, perseverante y persistente con respecto a las tareas dirigidas a metas. Los trazos de di-
rección indeterminada y dudosa con frecuencia se asocian a la carencia de dichas cualidades.
Es decir que aquellos individuos poco definidos, inseguros, que no tienen ni opiniones ni puntos
de vista propios, dibujan figuras en las que el trazado no posee una dirección determinada.
Las líneas derechas ininterrumpidas suelen ser el producto de individuos rápidos y deci-
didos. En cambio las lineas curvas interrumpidas, caracterizan a los individuos lentos e in-
decisos. Los trazos muy cortos y abocetados a menudo revelan ansiedad e inseguridad. Si
el trazado se realiza de un modo libre y rítmico, es posible que el examinado sea una per-
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 93
sana abierta y que responde a los estímulos. Si, por el contrario, el trazado está estreñido,
lo más probable es que se trate de una persona tensa, apartada y coartada. El contorno de
las figuras claro y definido, y la línea de demarcación reforzada pero no quebrada, expresan
necesidad de aislamiento y de protección frente a las presiones externas. Por lo general el
sombreado indica ansiedad. Si se lo encuentra en las áreas sexuales, es probable que la an-
siedad se relacione con funciones sexuales.
8 dar excesiva importancia alos trazos que se dirigen del papel al examinado denota carac-
terísticas tales como encierro en sí mismo, introversión o ansiedad. Por el contrario, la exage-
ración en los trazos que van desde el examinado hacia la parte superior del papel puede ser un
índice de agresión o de extraversión.
8 énfasis en los trazos que se dibujan de derecha aizquierda se vincula con la introversión y
el retraimiento; en cambio la dirección de izquierda aderecha, revelan tendencias hacia la extra-
versión, la estimulación social y la necesidad de apoyo. Volvemos a advertir al psicólogo contra
la utilización de una sola área de interpretación para un diagnóstico confiable, amenos que esté
sostenida por el patrón total resultante del análisis gráfico.
Miscelánea
Las figuras de "palotes" o las representaciones abstractas deben interpretarse como signos
de evasión. Este tipo de dibujo es característico de indMduos inseguros y que dudan de sí mis-
mos. Si se dibujan payasos, personajes de historietas ofiguras ridículas se está expresando au-
todesdén y autohostilidad. Esto suele encontrarse en adolescentes que se sienten rechazados
o inadaptados.
Los dibujos de brujas o de personajes similares son propios de indMduos que sienten hosti-
lidad hacia la mujer yque expresan sus sentimientos punitivamente.
A menudo los examinados incluyen material auxiliar, por ejemplo líneas que representan el
piso yque pueden ser de distinto tipo, o bien cercos donde las figuras se apoyan y que pue-
den interpretarse como una necesidad de apoyo o de auXJlio. A los individuos compulsivos se
los reconoce con facilidad por medio de sus dibujos. Son incapaces de terminarlos y vuelven
repetidamente sobre las distintas áreas agregándoles cada vez más detalles. Los pacientes
histéricos, impulsivos einestables hacen dibujos en los que mediante la falta de precisión y de
uniformidad en la realización, ponen de manifiesto las características de su personalidad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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2. •James, William: Principies ofPsychotogy. NuevaYork, Dover Pub., 1950.
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4. •Freud, S.: Delusion and Dream, 1917.
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7. Rieff, Philip: En Freucl, s. (4)
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Co., 1935.
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1O. •Levy, S.: Figure drawlng as aprojective test, en Abt y BelJak: Projective Psycho/ogy. Nueva York,
Knopf, 1950.
94 SIDNEY LEVY
11. Bettelheim, B.: Symbolic Wounds. Glencoe, Freepress, 1954.
12. Levy, R. A.: Condusion of sexual, role in schizophrenic children, astudy invoMng figure drawings.
Estudio completado en la State University of New York Collage of Medicine, 1956.
• Las obras prececfidas por un asterisco tienen edición en castellano.
4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 95
i
· I
i
5. Estudio del caso de un niño enfermo
de ocho años
por Florence Halpern
COMENTARIOS GENERALES ACERCA DE LOS DIBUJOS INFANTILES
Lo mismo que el adulto, el concepto que el niño tiene del cuerpo humano proviene de sus
experiencias en relación con su propio cuerpo, de las sensaciones que experimentó con res-
pecto a él, de los dolores y placeres que el cuerpo le produjo, de los usos que le dio, de las
percepciones resultantes de esas experiencias, y de las observaciones y contactos con los
demás. Desde el punto de vista evolutivo es probable que el rostro humano sea lo primero
que el niño abstraiga de la mesa de impresiones que recibe cuando se le acerca otra persona.
Por lo tanto, es posible que para el bebé y para el niño la cara sea el área más significativa del
cuerpo, por medio de la cual se realiza el contacto social y se obtienen satisfacciones. Mediante
la observación de las expresiones faciales, aprende con rapidez y mucho antes de poseer al-
guna expresión del lenguaje, qué es lo que se puede anticipar ycuál puede ser la naturaleza de
un conjunto determinado de circunstancias. Debido a la importancia que posee la cara en la
vida del niño y en sus esfuerzos adaptativos no es extraño que los dibujos infantiles más preco-
ces se concentren en la cabeza, la cara y en muy pocas cosas más.
Lo que sigue en orden de importancia son los miembros, pues también éstos juegan un
papel primario en la consecución del contacto social y constituyen un medio para alcanzar,
explorar y dominar el ambiente. Por esta razón los dibujos infantiles de niños de tres y cuatro
años consisten fundamentalmente en cabezas y miembros, a menudo ubicados de un modo in-
apropiado, y en muy pocas cosas más. Si existe alguna indicación del cuerpo, es muy raro que
consista en algo más que en una sola línea.
Con el incremento de las experiencias acerca de sí mismo y de los demás el niño aprende a
incorporar el cuerpo en su concepto de la figura humana. Generalmente lo representa mediante
un gran círculo uóvalo y la mayorfa de las veces no es más grande que el tamaño de la cabeza,
y tiene muy poca semejanza con la forma humana. Con respecto a los hombros o al cuello, sólo
el niño dotado ofrece algún indicio de ellos antes de los ocho años. A los cincó años no es ex-
traño que los brazos se dibujen como extensiones de la cabeza y no del cuerpo. Esta tendencia
desaparece alrededor de los seis años. Los dibujos de niños de siete años o más en que los bra-
zos salen de la cabeza por lo general revelan atrasos evolutivos o estados patológicos.
Uno de los detalles que con mayor frecuencia aparece en los dibujos de niños de cuatro y
cinco es la presencia de un gran punto en el centro del cuerpo que, de acuerdo con el interro-
gatorio, es el ombligo. Se han sugerido varias explicaciones para este fenómeno. Generalmente
5. ESTUDIO DEL CASO DE UN NIFIO ENFERMO DE OCHO AFIDS 97
el niño descubre al ombligo en las primeras exploraciones que realiza en su cuerpo y en sus
orificios corporales, y luego hace preguntas acerca del mismo. De acuerdo con las experiencias
que se le dan, el ombligo adquiere diferentes significados. Si se evade la pregunta o se contesta
de modo insatisfactorio, el ombligo adquiere una cierta cualidad secreta y misteriosa, y en la
mente del niño se asocia con otras cuestiones extrañas y secretas. Por ello no es extraño que
algunos niños consideren al ombligo como un tipo de cerradura del abdomen y que represente
algo así como la puerta hacia el cuerpo de la madre, o el modo en que se emerge del cuerpo
de la madre. Cuando al niño se le da una explicación simple, comprensible y segura, que coin-
cide con la realidad biológica, el ombligo representa para él la separación física de su madre. A
partir de la idea de separación física surge el concepto de separación psicológica, la conciencia
creciente de la posibilidad de un "yo" independiente, física y emocionalmente. Es decir que el
ombligo representa la inquietud de un niño con respecto a problemas básicos que parecen al-
canzar su punto crítico alrededor de los cuatro o cinco años. Cuando el niño llega a tener seis
años este concepto de un yo independiente ya no es nuevo y, por lo tanto, es menos alarmante
y perturbador. Entonces desaparece el ombligo aunque aún no está totalmente satisfecha la
necesidad de depe_ndencia y el niño no está preparado para abandonar su atadura a la figura
de la madre. Lo que hace es reemplazar el ombligo por una hilera de botones, que son muy
comunes en dibujos de niños de hasta ocho años. Luego van desapareciendo siempre que el
sujeto haya resuelto sus problemas de dependencia-independencia en forma satisfactoria.
Aunque es raro que los niños de tres y cuatro años dibujen dedos y manos en las figuras
el aumento de habilidad para manipular el medio y la conciencia de la necesidad de dicha ma-
nipulación, tanto desde el punto de vista físico como del psicológico, da como resultado la
aparición de manos y dedos a veces alos cinco y medio o seis años. La mano se dibuja como
un círculo y los dedos se indican mediante líneas derechas de una sola dimensión, adheridas
alrededor de todo el círculo. Los pies suelen aparecer algo más tarde que los dedos ygeneral-
mente también en una sola dimensión.
La separación entre la cabeza y el cuerpo, entre el intelecto y las llamadas funciones burdas
del ser humano se manifiesta en los dibujos alrededor de los ocho años. Recién a esta edad la
conciencia de la necesidad de control intelectual determinan intentos de dibujar el cuello. Tanto
la longitud como el grosor y la importancia que se le da al cuello revelan la necesidad de control
que tiene el examinado y el énfasis que pone en el mismo. Es posible conjeturar que cuanto
más se destaca el cuello, más amenazadores son los impulsos corporales y mayor es la necesi-
dad de defenderse de ellos mediante el control intelectual.
Otras características típicas de los niños de ocho a diez años son la aparición de los brazos
ypiernas de dos dimensiones (por lo general alrededor de los ocho años) y con frecuencia de
un cuerpo mejor integrado y proporcionado. También a los ocho años, y después a lo largo de
la pubertad, aparecen esfuerzos por acrecentar la seguridad y el prestigio mediante la adición
de símbolos de fuerza e importancia. Por ello es frecuente encontrar en dibujos de varones
muchos revólveres, cañas de pescar, sombreros de vaqueros, etcétera, y en los dibujos de las
niñas, canastos, monederos, moños en el cabello, y otros adornos por el estilo. 8 cabello que
aparece precozmente en los dibujos de niños muy pequeños ahora es tratado más como un
adorno que como un rasgo corporal.
8 progreso en relación con los aspectos integrativos de las figuras consiste en que durante
el período que va desde los ocho hasta los diez años, y dependiendo de la madurez intelectual
y emocional del niño asf como también de su habilidad artística, la naturaleza segmentaria de
la figura (característica de los niños muy pequeños) da lugar a una conciencia del cuerpo como
unidad y no como series de partes agregadas entre sí. Esta última forma de considerar el cuerpo
humano, típica de niños menores de ocho años, se observa en la verbalización con que acampa-
98 FLORENCE HALPERN
ñan sus dibujos. Así por ejemplo un niño, mientras dibujaba, decía: ªprimero la cabeza, después
el estómago, después las piernas. ¿Y ahora, qué le falta? ¿Qué tengo que agregarle ahora? ¿Qué
le falta? Ah, sí, las manos.n 8 concepto del cuerpo funcionando como unidad integrada, con una
dirección y un propósito, no está al alcance de la comprensión de los niños pequeños. Estos aún
no están tan lejos de la época en que, como respuesta a sus impulsos orales y exploratorios, se
mordían la punta de los pies sin darse cuenta, hasta que sentían dolor, de que se trataba de una
parte de su propio cuerpo. Mientras los niños aprenden qué les pertenece y qué está separado
de ellos, existen diferentes aspectos del cuerpo que les producen impresiones muy disociadas y
diferentes entre sí. En un determinado momento distintas partes del cuerpo pueden estar com-
prometidas en necesidades yproblemas también diferentes y en consecuencia pueden tironear al
niño en direcciones opuestas. Esta ausencia de un verdadero sentido de unidad se expresa en los
dibujos donde cada una de las áreas del cuerpo es una unidad en sí misma, y su aglomeración
constituye el concepto corporal de los niños pequeños.
Cuando el niño llega a la pubertad no sólo desaparece este concepto fragmentario de
cuerpo humano sino que los dibujos se vuelven considerablemente sofisticados. La pubertad
es un periodo que el cuerpo adquiere una nueva y muy especial importancia. En consecuencia,
según el sexo del examinado, en los dibujos se destacan atributos tales como el tamaño, la
fuerza, la gracia, el atractivo físico, etcétera.
Si bien los cambios en el dibujo de la figura humana que se producen durante la niñez pue-
den atribuirse en gran medida al desarrollo psicológico del niño, también se debe tener en
cuenta la mayor facilidad que va adquiriendo el niño para manejar el lápiz y para realizar repre-
sentaciones gráficas. En rigor, es posible que el concepto del cuerpo humano del niño pequeño
sea_ más maduro que lo que es capaz de expresar a través de sus dibujos.
Así como en el adulto, las diferencias de sexo juegan un importante papel en la determina-
ción del tipo de figura que realizará el niño. Este factor sólo en el grupo más joven, o sea en el
de tres y cuatro años, carece de importancia, o la tiene en muy poca escala. La mayoría de los
niños de cinco años tienen conciencia de ciertas diferencias entre los sexos y esta conciencia
se refleja en sus dibujos. AJ comienzo es posible que la diferencia se exprese por la presencia o
ausencia de pollera, o por el largo del cabello. Pero en la pubertad, o quizás recién en la puber-
tad, hay posibilidades de que exista algún reconocimiento de la forma del cuerpo. Los dibujos
infantiles rara vez muestran alguna conciencia del contorno corporal. Por el contrario, suelen
dibujarse figuras sin curvas que representan un cuerpo de niño y no de adulto.
Las necesidades y los problemas de los niños no sólo varian mes tras mes y año tras año sino
que, en rigor, lo hacen semana tras semana y día tras día. Podemos pues deducir que a medida
que las necesidades y percepciones del niño superan el estadio más infantil, el concepto de sí
mismo se hace cada vez más complicado y variable. Pero, sin embargo, la capacidad del niño
para comunicar estos cambiantes autoconceptos se encuentra disminuida acausa de su escasa
destreza para representarse así mismo mediante el di?tJjo. Las figuras que realizan poseen cierta
cualidad estereotipada. Pero si se efectúa un examen cuidadoso se apreciarán de un dibujo al
otro variaciones en pequeños detalles. Amenudo estas significaciones tienen significados suma-
mente importantes, pues expresan la variación en las percepciones que el niño tiene de sf mismo
y de su ambiente, aunque la figura básica no se altere. Cuando se conoce lo que es normal y
típico para un determinado grupo de edad y sus problemas psicológicos específicos, los dibujos
infantiles pueden evaluarse en términos de la similitud y discrepancia que presentan en relación
con ello. Sin embargo algunos factores poseen especial importancia para interpretar la represen-
tación del cuerpo humano que realiza el niño. Uno de esos factores consiste en que el cuerpo es
para el niño una fuente de misterio inacabable. A medida que lo va experimentando surgen de él
nuevas sensaciones. Dentro del cuerpo suceden toda clase de cosas misteriosas. Por ejemplo, si
5. ESTUDIO DEL CASO DE UN NIÑO ENFERMO DE OCHO AÑOS 99
se come se agranda yparece encogerse cuando no come. Puede brindar sensaciones placente-
ras y un estado de bienestar, pero también puede causar mucho dolor e incomodidad. Utilizando
o no determinadas partes del cuerpo o mediante la exageración o el descuido de determinadas
funciones corporales, desde muy temprano, el niño aprende a atraer la atención y la aprobación
o desaprobación de su ambiente. 8 cuerpo se convierte en un importante instrumento de poder
para manejar a las figuras del ambiente. Por ello para el niño existe una cierta magia en relación
con el cuerpo, y para los más pequeños, con su limitada aceptación de la realidad, a véces el
cuerpo está dotado de cualidades sobrenaturales. Por este motivo es común que dibujen per-
sonas con cuerpos enormes, tipo globo, o con cabezasmuy exageradas. Pero es muy diñcil que
a los seis o a los siete años continúe este tipo de distorsión tan llamativo. En cambio crece el
reconocimiento y la aceptación de las realidades básicas con respecto a la naturaleza del cuerpo
humano, aunque aún se lo use para maniobras de poder.
Otro factor importante para la evaluación de los dibujos infantiles en el lugar físico que el
niño ocupa en el ambiente. 8 niño es una figura pequeña en un mundo que para él está po-
blado de objetos gigantescos. Desde un punto de vista psicológico se encuentra a merced
de un ambiente que es más fuerte que determinadas figuras de su mundo, o sea, que sus
pares. De acuerdo con esto, aquellos niños que repetidamente dibujan figuras pequeñas no
están reaccionando según todas sus experiencias y oportunidades, sino que se centran en sus
relaciones con las figuras adultas. Parecería que esas relaciones han sido tan abrumadoras
que provocan sus sentimientos de pequeñez e inutilidad, sin que importe la naturaleza de las
circunstancias en que se encuentran. Por otra parte, aquellos niños que dibujan figuras ex-
cesivamente grandes se refieren de un modo exclusivo a los momentos de fortaleza que han
tenido oportunidad de experimentar. Parecía que la necesidad de vivir momentos de ese tipo y
del autoreaseguramiento que resulta de esos momentos, los conduce a mantener fuera de la
conciencia cualquier otra posible percepción de si mismos. Como en todos los casos en que
se llega a los extremos, tanto el niño que dibuja figuras muy pequeñas como el que las hace
demasiado grandes no responde a sus experiencias de manera totalmente sana y en conse-
cuencia, la percepción de sí mismos y de los demás es parcial, con la resultante dificultad para
adaptarse a la realidad de muchas experiencias.
También debe considerarse otro factor en la interpretación de los dibujos infantiles. Se rela-
ciona con la situación proyectiva, con lo que la consigna "dibuje una persona" significa para el
niño, y con sus diferencias en relación con el adulto. En la práctica clínica al someter a un niño a
examen psicológico, a menudo se comienza pidiéndole que dibuje (lo que por lo general nunca
se hace con el adulto). Esto atestigua sobre la diferencia de actitud hacia los dibujos entre el
niño y el adulto. Generalmente para el niño, el pedido de que dibuje es reductor de tensión en
tanto que en el adulto con frecuencia provoca tensión y ansiedad. Uno de los supuestos car-
dinales de las técnicas proyectivas consiste en que la naturaleza inestructurada de la situación
produce ansiedad ymoviliza las defensas. En consecuencia la pregunta que naturalmente surge
es la siguiente: ¿Para el niño la consigna de que dibuje es una circunstancia inestructurada, no
familiar y productora de tensión, o la frecuencia y el placer con que la mayoría de los niños di-
buja excluye esa posibilidad? Lo más probable es que para la mayoría de los niños la consigna
"dibuje una persona· no sea perturbadora y que, por lo tanto, no determine un fortalecimiento
de las defensas. Pero de todos modos, los dibujos infantiles sin lugar a dudas revelan los pro-
blemas de los niños, pues para ellos, lo mismo que para los artistas, el dibujo constituye un
medio para expresar sus temores, sus esperanzas y sus fantasías. En rigor, con excepción de
aquellos niños que ejercitan formas de actMdad manipulatoria y que necesitan situaciones que
requieren un tipo de expresión libre y espontánea, para los demás el dibujo parece ser un modo
de comunicar lo que para ellos es importante y lo que los perturba. También constituye una
100 FLORENCE HALPERN
forma de liberación de sentimientos y de impulsos reprimidos. Lo mismo que el sueño, aquello
que se crea se relaciona con aspectos que se encuentran en estado de tensión y que no están
resueltos, con los sentimientos, las experiencias y las relaciones que el individuo anhela y o que
le producen ansiedad y miedo, y no con los aspectos o problemas ya resueltos. Encarados ya
como un acto creativo, los dibujos infantiles resultan muy significativos y poseen un gran poder
de comunicación.
ESTUDIO DEL CASO
Los dibujos que se interpretarán a continuación fueron realizados por un niño que tenía ocho
años y ocho meses y que poseía un CI de 117 de acuerdo con el Stanford-Binet revisado, forma
L Era el mayor de dos hijos; su hermana tenía tres años ymedio. Su familia era de clase media. 8
padre era un vendedor con éxito relativo. 8 niño fue enviado aexamen psicológico acausa de su
enuresis y de su tartamudeo. Se desempeñaba bien en la escuela y aparentemente sus maestras
lo apreciaban. Una de ellas señaló que aunque el niño manifestara cierto amaneramiento de tipo
femenino, en ocasiones se mostraba autoafirmativo eintentaba dominar las situaciones. De todos
modos, la eSc:uela como totalidad no tenía quejas contra él. Tenía amigos, tanto en el colegio
como en su casa, pero no se esforzaba mucho por estar en compañía de otros chicos. Jugaba
si ellos se le acercaban pero él no tomaba la iniciativa en este aspecto; Sus sentimientos con res-
pecto a su hermana eran ambivalentes. A veces parecía quererla y se mostraba muy interesado
por ella, y otras la apartaba bruscamente de su camino y la trataba con violencia.
Durante la entrevista en que se le administraron los tests, se mostró cooperativo y simpá-
tico. Respondía con facilidad pero era notable su inquietud física. Hizo primero la tarea gráfica
y luego el test de inteligencia, el Rorschach y el Test de Apercepción Temática. Comenzó di-
bujando al hombre, pero sin el gorro académico, ni el puntero ni la pizarra. En ese momento
dijo que la figura era un robot. Luego dibujó una figura femenina y dijo: "Tiene ocho años, está
parada, y hablando con la maestra."
Insistió después en retomar la figura masculina yle agregó un gorro académico, el puntero Y
la pizarra e indicó que era un "profesor".
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FIGuRA 1 F1GURA2
5. ESTUDIO DEL CASO OE UN NIÑO ENFERMO DE OCHO AÑOS 101
Si bien en las figuras hay ciertos rasgos comunes en los dibujos de niños de ocho años
también pueden observarse otros que se desvfan de los dibujos más típicos de este grupo de
edad. Los aspectos típicos del dibujo son: la ausencia de curvas corporales y la posición de la
figura, con las piernas separadas. Por el contrario, tanto los rasgos del rostro de la niña, cuida-
dosamente delineados, como la presentación de perfil del rostro del hombre revelan una ma-
durez mayor que la que indica la estructura del cuerpo. Los detalles del área sexual de la figura
femenina implican una precocidad sexual que por lo general no se encuentran a esa edad. Pero
inversamente, la ausencia de manos constituye un retraso en el desarrollo. A esta edad se da
importancia a las manos, pues juegan un papel primordial en la actMdad general del niño y en
sus esfuerzos por manejar el ambiente y relacionarse con él. Además el hecho de que la niña
posea un cuello largo, fuerte y bien articulado mientras que el hombre carece totalmente de él
sugiere un desarrollo desparejo del examinado.
En lugar de manifestar la madurez que implica la presencia del cuello, el hombre aparece
como una figura dependiente, con una hilera de botones en el blusón. Es decir que los dibujos
que realizó este niño muestran la naturaleza variable en su desarrollo y sugieren la existencia de
problemas no resueltos que le impiden un funcionamiento coherente. También en los demás
tests que se le administraron se revela su desarrollo y funcionamiento variables. Por ejemplo, en
el Stanford-Binet obtuvo varios resultados pasivos en Edad XIV, pero también varios fracasos
en Edad VIII. Además, sus éxitos y sus fracasos no seguían ningún patrón coherente ni tenían
una correlación muy alta con la dificultad de la tarea. Resulta así que tiene un solo resultado
positivo en el nivel de los once años y tres en el nivel de los catorce años. En el Rorschach su
inestabilidad se manifiesta en rupturas repentinas y esporádicas del control y del juicio, que se
expresan en algunas respuestas pobres de forma y en reacciones inesperadas ("como bombas
y están explotando").
La disparidad en el desarroUo y en el ajuste es una manifestación del grave conflicto que el
niño está viviendo con respecto así mismo yasus relaciones con los demás. Los problemas del
examinado, tal como se expresan en los dibujos, se pueden clasfficar en tres grupos: 1) su con-
fusión acerca del propio rol y de la identificación sexual y, en consecuencia. la inseguridad acerca
del significado de su propio sexo, o sea, cuáles atributos y rasgos son masculinos y cuáles feme-
ninos; 2) la marcada preocupación sexual, y la ansiedad y culpa que dicha preocupación le crea;
3) el deseo de consolidar relaciones con el ambiente y el temor ante estas relaciones.
La diferencia entre los dibujos del hombre y la mujer atestigua la marcada confusión de roles
que tiene el niño. 8 cuello sólido y el cabello cuidadosamente enmarcado por una línea dan la
impresión de que la niña está muy controlada. Por otra parte la figura masculina aparece con
unacapacidad muy variable de control de los impulsos ysentimientos. También tiene el cabello
circundado, pero carece totalmente de cuello. En consecuencia puede conjeturarse que para el
niño la mujer es la figura más controlada yprobablemente la más controladora. Este concepto
de lo controlado y lo controlador también aparece en sus comentarios acerca de las figuras.
Primero describió al hombre como un robot, o sea, como algo sin voluntad propia que obra
bajo la dirección de los otros. La figura femenina, por el contrario, actúa con independencia,
"parada y hablando con la maestra".
Parece que luego el niño no pudo tolerar el concepto de una mujer controladora que fun-
ciona con independencia, y el de un hombre inútil y dependiente. Por lo tanto, deseó volver al
dibujo del hombre y mejorar su posición otorgándole símbolos de autoridad y de logro: el gorro
académico y el puntero. De este modo concedió ala figura masculina un rol mucho más impor-
tante que el de la mujer. Bla sólo es una niña hablando con la maestra, en tanto que el hombre
es un adulto que ejerce sabiduría y poder.
Ajuzgar por las figuras que hizo y por el modo de dibujarlas, podemos inferir que este niño
102 FLORENCE HALPERN
no tiene ninguna seguridad acerca de la posición del hombre y que, amenudo, lo percibe como
inútil y dominado por la mujer. Pero sin embargo no ha abandonado los esfuerzos masculinos
(nótense los anchos hombros cuadrados) y necesita dejar establecida la importancia y el poder
del hombre. Sin embargo la elección del papel del profesor para la figura masculina sugiere que
su rebelión contra la autoridad femenina se vale de medios intelectuales y no de elementos di-
rectamente agresivos.
8 tratamiento de la mitad inferior de ambas figuras revela la marcada preocupación sexual
del examinado. Cuando dibujaba ala niña primero cubrió el área genital con líneas al azar, muy
tenues y apenas diferenciables unas de otras, semejantes a las que se usan para indicar la
presencia de cabello. Parecía que de un modo furtivo intentaba otorgarle a la figura femenina
vello púbico. De pronto comenzó a cubrir el área con líneas fuertes y marcadas en ambas di-
recciones, vertical y horizontalmente. 8 entrecruzamiento producía el efecto de los barrotes de
prisión. Todo esto Indica qué el niño siente gran necesidad de imaginarse el cuerpo de la mujer
y está preocupado por el aspecto de los genitales femeninos. Pero estas preocupaciones, esto
es, el interés y la curiosidad provocan intensa culpa y ansiedad. Para alMarlas, el examinado
intenta mantener la curiosidad y los impulsos sexuales bajo un estricto control. Los esfuerzos
controladores, tal como se reflejan en el efecto de las pesadas barras entrecruzadas que for-
man la pollera de la niña, son de tipo compulsivo. 8 modo de dibujar las líneas, la presión
que ejerció y la necesidad de reforzar las verticales con líneas horizontales revelan la necesidad
compulsiva de defenderse contra los impulsos.
También la figura masculina pone en manifiesto sus perturbaciones y preocupaciones se-
xuales. Las piernas del hombre están cubiertas de líneas que parecen pelos. Posiblemente tra-
ten de indicar masculinidad y revelan el interés del niño por la mitad inferior del cuerpo. Además
en el área del pecho dibujó un canesú en forma de V, casi como una vagina desplazada. Una
vez más nos encontramos ante la evidencia de la confusión entre lo masculino ylo femenino.
Debido a su interés por los impulsos sexuales y a su curiosidad sexual, la ausencia de las
manos en ambas figuras adquiere un significado especial relacionado con la posible existencia
de la culpa masturbatoria. Confirma en parte esta impresión una de las historias que el exa-
minado relató en el TAT, en respuesta a la lámina del chico y el violfn. Dijo así: "Bueno, este
chico parece que ha... bueno, parece una gran cantimplora, algún tipo de cantimplora y parece
que el niño está enojado. Está en una pieza oscura." Cuando se lo incitó a crear una historia,
agregó: "Habla una vez un chico con algo que parecía una cantimplora y parece que el chico
está enojado y nunca se peinaba" Se le preguntó por qué estaba enojado, y contestó: "Porque
hizo algo malo en la pieza oscura y está disgustado. Eso es lo que veo." Se insistió para que
dijera algo más pero fue en vano. Sin duda los dibujos sugieren que las manos y los brazos
cargan con la culpa que el niño siente en relación con sus a~Mdades y fantasías sexuales. En
efecto, los brazos de la figura masculina parecen falos y los de la figura femenina, pechos.
Con respecto a la confusión de roles y a la sensación de culpa provocada por su curiosidad
y actividades sexuales, nos encontramos con el problema de la adecuación. Al cortarse las
manos para evitar la angustia que le causa su actMdad masturbatoria, el niño carece de medios
para manejar el ambiente o para hacer frente a muchas de sus necesidades y problemas. Una
vez inutilizado se ve como una figura dependiente Qo atestiguan los botones) aunque no aban-
dona la lucha por el poder y por la adquisición de importancia. Se otorga así mismo una mano
sustituta, el puntero, que aunque no es tan efectiva como una manó real, le permite llevar a
cabo algunas funciones, en especial del tipo intelectual y exhibicionista.
Los mismos sentimientos básicos de inutilidad también se manifiestan con la boca abierta,
oral receptiva, que contrasta con la boca firmemente cerrada de la figura femenina. Es decir
que el niño se percibe a si mismo como alguien que no ha recibido una satisfacción oral ade-
5. ESTUDIO DEL CASO DE UN Nl~O ENFERMO DE OCHO AÑOS 103
cuada, y por lo tanto, al no sentirse totalmente querido y aceptado, ha puesto en duda su ade-
cuación. Sesiente frecuentemente rechazado y abrumado porlos demás, especialmente por su
madre. Sus sentimientos de inadecuación también se ponen de manifiesto en las interpretacio-
nes de las láminas del Rorschach. Por ejemplo, una de las respuestas que da en el Rorschach
es: "un hombre con brazos y todo, pero sin cabeza". Una vez más están subrayadas en esta
respuesta las manos, lo que indica la importancia que el niño da a esta parte del cuerpo. A nin-
guna otra le dedica la misma importancia con excepción quizás de la cabeza. Este énfasis se
puede apreciar gráficamente en el mercado ennegrecido de los brazos del hombre. Estos su-
gieren un control compulsivo y rasgos depresivos que, obviamente están ligados a las activida-
des específicas que provocan en el examinado la ansiedad y el profundo sentimiento de culpa.
El último problema consiste en la ambivalencia del niño con respecto a su vinculación con
el ambiente. Los brazos cortos y sin manos de ambas figuras parecen indicar que no existen
impulsos hacia el mundo externo. En el caso de la niña los brazos están apretados contra el
cuerpo. Esto sugiere que desde el punto de vista del examinado la figura femenina no extiende
su mano a los demás, no establece contacto con los otros, sino que, más bien, se encierra
dentro de sí misma. Coincidiendo con la boca cerrada con firmeza, surge una figura de madre
hermética y contenida, de quién el niño ha recibido muy poco apoyo emocional ycalor afectivo.
En el caso de la figura masculina es significativo que las partes del cuerpo que se han desta-
cado más son las que establecen contacto con el medio, especialmente los brazos y los pies. Sin
duda la importancia concedida a los brazos se vincula con los sentimientos de depresión y culpa
del niño, pero también con la necesidad de reforzar los propios límites corporales para asegurarse
Ja ubicación de sus fronteras y su independencia del medio. En efecto, todas las lineas que defi-
nen a las figuras son bastante firmes yfuertes. Esta insistencia en los limites corporales expresa la
ansiedad del niño en relación con su yo y los temores de ser absorbido por las fuerzas externas.
Por eso no se anima a ir hacia afuera y mezclarse con el ambiente. Pero al mismo tiempo necesita
relacionarse y lograr satisfacción en su vinculación con los demás. Los brazos de la figura mas-
culina no están pegados al cuerpo como los de la figura femenina. Uno de los brazos se extiende
hacia afuera, aunque ello está más vinculado con una actividad intelectual que con una social o
emocional. Más aún, la dirección del brazo está alejada del medio, alejada de la audiencia o clase
que está frente a él. Esto indica que existe una tendencia a aislarse.
Este retraimiento con respecto al medio, señalado por una cantidad de factores gráficos,
posee una base adicional en el modo de dibujar los ojos. La figura masculina no puede ver el
ambiente o absorber lo que éste le ofrece, pues su ojo carece de pupila, es un ojo "no vidente".
En contraste con la incapacidad del hombre de establecer contacto con el ambiente por medio
de lo que se ve y se absorbe, la figura femenina está dotada de una vista penetrante y avizora
que parece inmiscuirse en todo lo que ocurre a su alrededor, aunque otros aspectos del dibujo
indican que no da nada a cambio.
El énfasis en el control, en la intelectualización, en las prescindencias y en el retraimiento se
corresponde con las reacciones del niño en el Rorschach.
Los esfuerzos controladores se manifiestan en el alto F%, y el retraimiento y la fuga en la
fantasía,en que el Equilibrio vivencia! del Rorschach se inclina hacia la introversión, lo que cons-
tituye un rasgo atípico en un niño de ocho años. Del mismo modo la confusión entre lo mas-
culino y femenino se expresa mediante interpretaciones tales como: "Dos hombres dándose
la mano"; cuándo se le preguntó por qué creía que eran hombres y no mujeres respondió:
'no tienen pelo largo. Pero tienen puestos zapatos de taco alto. Quizás sólo sea una fiesta de
disfraz." También en otra respuesta, se manifiesta su perturbación en relación con la depen-
dencia-independencia, su necesidad de obtener una respuesta del medio y al mismo tiempo de
desprenderse de él y establecerse como individuo por derecho propio, cuando dice: "La parte
104 FLOAENCE HALPEAN
anaranjada se está abriendo mientras sale un huevo gigante. Hay un huevo gigante adentro y lo
anaranjado es la piel que lo protege." Esta respuesta no sólo expresa la necesidad que siente
de "nacer" y separarse de la madre así como de estar protegido por ella, sino que señala el in-
terés y la curiosidad de los órganos y funciones femeninas.
Si bien los hallazgos de todos estos tests, el Rorschach, el TAT, y los dibujos, concuerdan
con respecto a la estructura básica de la personalidad del examinado y la naturaleza de sus
problemas específicos, cada uno los refleja de un modo y en un idioma diferente y, por lo tanto,
enriquecen el cuadro total. En este caso, los dibujos ponen de relieve la compulsiva necesidad
del examinado de verse poderoso y electivo, compensando así sus sentimientos básicos de
inadecuación, dependencia e inutilidad.
Otra característica que se manifiesta en el modo de representar los brazos, son los sen-
timientos con respecto a la separación del ambiente y a Ja falta de seguridad emocional que
provoca esa separación. Por último, las áreas sexuales del cuerpo y los brazos truncos ponen
en manifiesto un factor especifico en la perturbación del niño y explican en gran parte su senti-
miento de culpa, su ansiedad y su depresión.
En resumen, las figuras gráficas presentan el cuadro de un niño confuso con respecto a su
identificación, con sentimientos de culpa y ansiedad a causa de su actividad masturbatoria y
a su preocupación sexual, y conflictuado por su relación con el ambiente. Percibe a la figura
femenina, es decir, a la madre o sustituta, como contenida y controladora; al mismo tiempo
que se siente rechazado por ella, le inspira una gran curiosidad como objeto sexual, curiosidad
que le genera todo tipo de fantasías sexuales y probablemente le incrementa la actividad mas-
turbatoria. En contraste con esta percepción de las mujeres como seres fuertes yegoístas, ve
a la figura masculina más inadecuada, con menos capacidad de control y más dependiente.
Incapaz de tolerar un concepto tan insatisfactorio de sí mismo, busca construir su autoimagen
e incrementar su autoestima apartándose de los vínculos que posean carga emocional, pues
probablemente éstos sólo le acarrean frustración e incrementan sus sentimientos de debilidad
y de rechazo. Encuentra compensaciones en la vida de fantasia identificándose con figuras que
representan prestigio y poder. La naturaleza de sus conflictos y su modo de manejarlos indican
el comienzo de una estructura de carácter obsesivo-compulsiva.
Con respecto a sus síntomas específicos es probable que la enuresis se relacione con la
actividad masturbatoria y la vida de fantasía, y que el tartamudeo constituya una defensa contra
la liberación oral de los impulsos sexuales y de las luchas agresivas por el poder. Su relativa
indiferencia hacia las relaciones de sus pares se vincula con la tendencia a retraerse en su vida
interna y a buscar allí satisfacciones en lugar de hacerlo en el contacto con el ambiente. Sin
embargo, necesita una audiencia que aprecie lo que él exhibe y enseña. Sin esa audiencia sus
éxitos le reportarían muy pocas satisfacciones. Por ello no se aisla de los demás sino que deja
más bien que lo busquen a él y le otorguen, de este modo, la importancia que necesita sentir.
Por último, consideraremos su actitud ambivalente frente a la hermana. Más allá de los re-
sentimientos habituales en toda relación fraternal. su conducta variable sugiere la posibilidad de
que desplace en su hermana los sentimientos y actitudes fluctuantes que siente con respecto
a su madre. Confirma esta impresión la naturaleza de la figura femenina que dibuja. Aunque la
describe como una niña deocho años parece una mujer mucho mayor.
Desde el punto de vista del pronóstico las perspectivas terapéuticas parecen bastante bue-
nas. La culpa, la ansiedad, la incomodidad y la infelicidad son suficiente como para favorecer la
aceptación de la terapia y la participación en el tratamiento. Más aún, a pesar de que el exami-
nado siente temor frente a las relaciones interpersonales, en rigor no se ha cerrado al ambiente,
sino que demuestra necesitarlo. Por lo tanto, es posible que en las sesiones terapéuticas desa-
rrolle una relación constructiva, sin demasiadas dificultades ni dilaciones.
5. ESTUDIO DEL CASO CE UN NIÑO ENFERMO CE OCHO AÑOS 105
·.·
6. Estudio de un caso adolescente:
niña adolescente enferma*
por Karen Machover
L
a evolución de la niña, de la infancia a la madurez, implica un constante cambio en la
estructura yfunciones de su cuerpo. Ese cambio ejerce una gran influencia en su con-
ciencia, adopta roles de las personas del ambiente y forja otros en la fantasía, excitada
por las urgentes compulsiones y tensiones que crea el cambiante mundo corporal. /:>J comenzar
la adolescencia aparecen los extremos de la impaciencia y de la indecisión, los entusiasmos y
desalientos súbitos, todo lo cual se llama en este período •psicosis normal".
En los dibujos de las jóvenes adolescentes, especialmente en el modo de elaborar las
áreas del pecho y de la pelvis, se manifiestan sus aptitudes con respecto a la maduración
sexual. Esto mismo se advierte en los signos de conflicto que aparecen debajo de la cin-
tura, en las entrepiernas de la figura masculina y en la sutil perturbación de la línea del do-
bladillo de la pollera pues no saben qué largo han de darle o cuánto han de crecer. La falta
de confianza con respecto a la maduración puede proyectarse en los dibujos mediante la
subestimación de las características sexuales. Es frecuente que la joven prepúber no mar-
que claramente el pecho, pero sí que refuerce los contornos externos del área como una
manera de indicar el conflicto.
Es posible que los esfuerzos por controlar e integrar los impulsos corporales mediante con-
sideraciones racionales se manifiesten a través de conflictos en el área del cuello, pues éste
une la cabeza con el cuerpo. Una cintura estrecha, común en dibujos de adolescentes, expresa
restricción forzada de los impulsos.
Otros indicadores gráficos del control son la postura rígida, los dedos aprisionados o •en-
guantados", la prolija delimitación de un moño, hebilla o simplemente una línea que aprisione la
activa excitación del cabello. La postura de la figura, así como el tratamiento de piernas y pies
puede revelar la actitud de la examinada con respecto al movimiento y a la actividad, a la segu-
ridad de sus pasos o a los problemas sexuales.
Las manos y los dedos, órganos que se relacionan con la manipulación y el contacto con
objetos, con otras personas ycon uno mismo, revelan el nivel de aspiración del examinado, su
confianza, su agresividad, su eficiencia, y, amenudo, sus culpas o conflictos con respecto alas
relaciones Interpersonales. La longitud yvigor de los brazos, la dirección yenergía con que se
extienden desde el cuerpo hacia el "ambiente", ofrecen datos adicionales acerca de la natura-
leza del contacto que el examinado establece.
• Parte de un estudio sobre B desanollo de fa personalidaden las adolescentes. Ye!low Springs, Antioch Press, 1953.
8. ESTUDIO DE UN CASO ADOLESCENTE: NIÑA ADOLESCENTE ENFERMA 107
La mayoría de los adolescentes asignan a los personajes que dibujan una edad superior a la
de ellos mismos; esto constituye un testimonio del interés que les despierta el crecimiento futuro.
RUTH
ÑGURA 1
La examinada es una adolescente negra. Sus padres habían nacido en Carolina del Sur. 8
cambio del Sur a Nueva York le provocó a esta familia gran confusión con respecto a la compren-
sión del mundo circundante.
Presentamos a Ruth como un ejemplo de adolescente perturbada, pero al considerarla de
este modo debemos tener presente que es negra y que algunos de los rasgos incflViduales que
proyecta en sus dibujos constituyen características culturales generales de un grupo minoritario
y esencialmente discriminado. Dichos rasgos, que luego serán señalados, tales como la Identifi-
cación con el rol mascunno más fuerte asignado a una madre enérgica y matriarca!, el sentido de
la traumatización y el sentimiento de rechazo por parte del ambiente, la reacción de huida en la
fantasía, el impulso, las ambiciones y la autoinflación, así como también el tinte paranoico de las
relaciones sociales de Ruth, deben enfocarse a la luz de las desventajas reales que rodean a su
grupo racial.
Ruth no siente ningún afecto por el rol femenino tradicional. Dibuja primero al hombre, lo cual
constituye la expresión de una cierta protesta sexual. Reconoce abiertamente que le gustarla ser
como él. En cambio cuando se le pregunta si le gustarfa ser como la mujer, contesta llanamente:
"Lo soy.• Desaibe a ambos personajes, el mascullno y el femenino, como dispuestos a adquirir
una educación profesional. Valora altamente la inteíigencla y la considera como un medio para pro-
gresar. 8 hombre será Ingeniero y la mujerdoctora Ambos se casarán con. personas de su mismo
nivel intelectual. /AJ hombre le permite casarse a los veintiocho años, pero para la mujer pospone el
matrimonio hasta los treinta o treinta y tres años y, aun en ese caso, con ciertos reparos. Esto ex-
presa su desaUento con respecto a su futuro como mujer deseable, así como también su impulso
compulsivo al logro ya la álStinclón como profesional. No está claro qué factor está en pñmer lugar
ni la relación dinámica entre ambos, pero sí la insatisfacción que siente frente a su cuerpo ya sus
encantos personales. 8 gran tamaño de las figuras revela un fuerte impulso hada la autoexpresión
en un amplio contexto social, como desagravio por el rechazo social que debió sufrir independien-
temente de sus sentimientos de inferioridad corporal.
Los dibujos se destacan por la fuerza expansiva del yo, encerrada en las celdas de la fantasía
Las figuras llenan el espacio en todas las áunensiones. La mujer no tiene suficiente fugar en la hoja.
108 KAREN MACHOVER
8 ambiente que se le ofrece para sus necesidades expansivas yexpresivas no es bastante amplio.
La línea que utiíizó al comenzar era tímida e insegura pero luego encerró la figura y todos los de-
talles con una pesada línea, decidida y protectora. La examinada demuestra ser muy defensiva y
reactiva con respecto a sus sentimientos de debilidad e inferioridad. La abundancia y precisión de
los detalles indican características obsesivo-compulsivas.
8 notable énfasis que Ruth pone en el dibujo de las caderas, los pechos y la cintura, y la co-
queta expresión facial de la mujer, sugieren que está dispuesta a usar sus caracteres sexuales de
un modo agresivo. 8 tratamiento perturbado de los pechos, y la mayorvinTldad y vigor de la figura
femenina en relación con la masculina hacen suponer una intensa fijación e identificación con la
madre. 8 hombre es un débil reflejo de la figura femenina. Sus hombros son más estrechos, el
rostro más cuidado, y los detalles de la ropa más superficiales y elegantes. La inseguridad, en
términos de una expresión facial aplacadora, del uso de línea de sustentación y de zapatos som-
breados, se proyecta en la figura masculina, lo mismo que los índlces gráficos de dependencia
(botones, hebílla), privación afectiva (bolsillo) ypreocupaciones corporales (Jfnea media).
8 sombreado, que indica ansiedad, está muy intensificado en los pantalones del hombre que
constituyen un área con connotaciones sexuales y en el cabello de ambas figuras, área con impli-
caciones sensuales. En consecuencia la examinada expresa una considerable ansiedad vinculada
con los impulsos sexuales y las necesidades sensuales. En el dibujo de la mujer, en contraste con
la pollera corta y reveladora, dibuja el cuello del vestido ajustado y alto, con lo que demuestra una
excesiva restricción. Ruth posee, por un lado, una tendencia a la autoindulgencia impulsiva y, por
otro, restricciones súbitas yseveras. Sus necesidades exhibicionistas son poderosas. La elabora-
ción de la ropa y el interés general en el acicalamiento indican la importancia que poseen el presti-
gio social y las posesiones en su sistema de valores.
Los brazos de ambas figuras son largos y fuertes. Esto concuerda con la repetida expresión de
ambición que se observó en sus asociaciones. Los dedos son agresivamente puntiagudos y bien
articulados pero están apretados con rigidez. Para Ruth el éxito y el dominio del mundo físico son
muy importantes, pero es ansiosa, hipersensible a la opinión social hasta el punto de alcanzar cier-
tos matices paranoicos Oos ojos de la mujer son grandes, están alertas yalgo asustados), eintenta
compensar una niñez llena de traumas y privaciones. 8 hombre más débil yacicalado, es típico en
la tradición de una raza cuyos hombres han sido socialmente desalentados en cuanto a logros. 8
impulso hacia el movimiento está muy marcado en la postura de ambas figuras, pero, sin embargo,
es indeciso ycontenido, yproduce el efecto de movimiento estático ybloqueado.
En resumen, vemos en Ruth un impulso muy intenso hacia la autoexpresión, la satisfacción y
sensual y el logro, impulso que ha sido continuamente frustrado por razones culturales y por un
contexto ambiental especffico. Esta situación la llevó aintensificar su autoprotección, sus defensas
más rígidas, su desconfianza yel impulso a dominar al ambiente con cualquier medio que demos-
trase ser efectivo. De la privación y el miedo que debió sufrir, surgió en ella cierta rudeza, con im-
pulsos agresivos que están apenas contenidos. La ansiedad, la agresión y el tenso conflicto entre
la autoexpresión y la contención que aparece en los dibujos de Ruth son tan graves como para
que nos preguntemos acerca de la conveniencia de un tratamiento psicoterapéutico que la ayude
aenfrentar las tormentas de la adolescencia. Las tendencias impulsivas tienen la misma fuerza que
las restricciones, esto provoca un constante "tira y afloja" emocional que conduce a la paciente
a un estado de considerable frustración y depresión. Para Ruth la adolescencia surgió sobre una
realidad más dura y sobre una mayor frustración que para las niñas mejor Integradas de niveles
socioeconómicos más altos.
6. ESTUDIO OE UN CASO ADOLESCENTE: NlfjA ADOLESCENTE ENFERMA 109
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7. Estudio del caso de un adulto:
el caso del señor P.
por Sidney Levy
E
1siguiente caso es una de las experiencias más fascinantes y más instructivas que he
tenido desde que comencé a experimentar con dibujos de figuras en enero de 1945.
Los nueve dibujos que se reproducen fueron realizados por el señor P. durante el curso
de un tratamiento psicoanalítico de cinco años que siguió conmigo y que había comenzado en
diciembre de 1951. Los dibujos resultan instructivos individua/mente porque cada uno de ellos
revela claramente cómo los conflictos internos, los síntomas, las fantasías y las estructuras del
carácter se ponen de manifiesto en el dibujo de una figura. La secuencia por otra parte revela
el modo en que se reflejan en los dibujos los cambios en la personalidad y en la integración;
además, por medio de ella es posible sustentar postulados teóricos acerca del desarrollo de la
personalidad, envoMendo aspectos del proceso primario y de la canalización de este proceso
en las llamadas estructuras del yo.
8 paciente era una persona sumamente interesante y complicada. En la facultad habla reci-
bido una Phi Beta Kappa• como subgraduado en literatura inglesa, pasando luego, como estu-
diante graduado, a contabilidad. Como hobby habla seguido un estudio sobre Eugene O'Neil y
H. l. Mencken, autores con los que tenía una considerable empatía. La exégesis de The lcemen
Cometh que presentaba en sus sueños y en sus pensamientos conscientes, era asombrosa por
la profunda comprensión de tipo analítico que revelaba antes de haber tenido ninguna experiencia
psicoanalítica o conocimiento de psicología profunda. Más adelante, se sugiere que algunas de
las compficaciones caracterológicas del paciente pueden basarse en los siguientes hechos: era
un empleado de co1TOOs que realizaba un trabajo que le exigía muy poca capacidad y destreza, a
pesar de la distinción universitaria que habla merecido, de sus estudios de contabilidad yde su CI
de 165. Estaba casado con una mujer de estructura intelectual muy pobre, que no se interesaba
por nada, excepto por las cosas mas triviales y comunes, y que no demostraba nil1gw1a compren-
sión o simpatia por el paciente. La familia de la esposa, con la que él pasaba gran parte del tiempo,
era gente humilde. La mujer pensaba que el interés del paciente por los libros era un signo de
rareza. En diciembre de 1950 el recepcionista del doctor H., médico especializado en perturbacio-
nes del oído yde la audición, ycuyo consultorio estaba Junto al mio, dejó en mi escritorio una ficha
y me preguntó, si podfa ver al paciente que en ese momento estaba en su sala de espera. La ficha
con la historia clfnica incfx::aba que el paciente había ido aver al doctor H., esa misma mañana que-
•Phi BetaKappa se refiere afratemidades honorarias existentes en las universidades norteamericanas. Alos alumnos que
se distinguen, se los invitaaentrar como miembros de la fratemidad y, para ello, se les entrega una llave simbólica. [T.)
7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEIÍIOR P. 111
jándose de •dolores en el oído• y de •dificultades para oír". Informaba que todo esto había comen·
zado hacía algunos años al ser atacado por el enemigo en una misión de combate de la Fuerza
Aérea. Volvió sano a su base con excepción de algunas heridas y contusiones menores que sufrió
durante el rudo y violento vuelo. El doctor H. le practicó un examen otoscópico completo, que re·
veló que no existía ninguna patología orgánica. 8 completo y detallado examen audiométrico, que
incluyó técnicas pslcogalvánlcas de reflejo de la piel, reveló una audición normal, pero "reacciones
peculiares de conducta". Cuando el doctor H. finalizó el examen Informó ·a1 paciente que hasta
donde él podía determinar, no había nada de anormal en su ofdo. (Ante esta noticia, el paciente •se
enojó y gritó cosas acerca del dolor de su oído". Entonces el médico le respondió: "Yo no puedo
ver su dolor: La respuesta a esta exclamación fue "tan peculiar" que el doctor H. mandó ense-
guida a su recepcionista a mi consultorio y le dijo al paciente que estaba haciendo arreglos para
continuar examinándolo. Si bien el doctor H. no pudo especificar detalles acerca de la •conducta
peculiar". dijo: "me miró de una manera tan extraña que sentf que en la columna se me ponían los
pelos de punta.¡• El informe del médico demostró poseer un excelente juicio clínico, pues el pa-
ciente padecía de un estado paranoide-esquizofrénico. Entrevistas posteriores permitieron apreciar
la afirmación del médico: "Yo no puedo ver su dolor" se había acercado a las exploraciones sobre
problemas de la inmortalidad y afines, ·que el paciente realizaba en secreto.
De acuerdo con la historia clínica, el paciente tenía treinta y seis años, estaba c8sado hacía
doce, era padre de dos niñas, una de tres años, y de seis la otra. Había servido durante cuatro
años en una tripulación de combate aéreo en Europa. No figuraba ningún otro dato de valor.
Cuando lo vi por primera vez entró simplemente en el consultorio e inmecfiatamente transmitió
esa sensación que E. Janes y H. S. Su!livan descnbieron varias veces. Parecía un resorte cuya ten-
sión estuviese totalmente controlada. Sus ojos escudriñaban la habitación y daba la impresión de
que entre él y su mundo objeta! interno se establecía todo tipo de pensamientos y conversaciones.
Medía aproximadamente un metro setenta centimetros, era muy fornido y permanecía rfgido,
con excepción de los ojos. Pero esa falta de movimiento constituía una clase de paradoja ya que
su caracterfstlca más notoria era esa sensación que transmltfa de carga de energía pronta a ex-
plotar. Las dos horas siguientes, en gran parte dedicadas a reducir algo de esa tensión, fueron el
comienzo de un tratamiento analltico de cinco años con una persona sumamente interesante.
Durante esta primera sesión el paciente permaneció parado y sólo en forma gradual se fue
disipando de la tensión. Cuando me pareció oportuno le hice un gesto señalándole el escritorio
y luego los lápices al mismo tiempo que lo invité a dibujar. En mi escritorio había varias pilas de
papel, lápices, una caja de crayones y algunos otros artículos de libreria. En un extremo había una
silla para el paciente. Después de un momento de duda se sentó, lanzó una mirada al escritorio
y otra a mf y pasando por encima de los lápices, tomó la caja de crayones. Esbozando una triste
sonrisa eligió un crayón rojo y otro amarillo, cerró la caja y la colocó en exactamente el mismo lugar
de donde la había sacado. Comenzó entonces a dibujar, primero con el crayón rojo yluego con el
amarillo, la forma que se reproduce en la figura 1.
¿Cómo puede encarar esto el analista gráfico? Recordemos ante todo que el dibujo de figu-
ras es un experimento en el que se observan, describen e Interpretan todos los aspectos de la
conducta del sujeto, asl corno del dibujo en sf mismo. ~ pasar por alto los lápices que yo le había
señalado con un gesto y al tomar, en cambio, los crayones, el paciente ofreció un incremento
de conducta que primero debe observarse, y luego explicarse. Si bien estaba obedeciendo a la
consigna de dibujar una persona, al hacerlo cambiaba de algún modo la situación. Se resistió a
mi gesto que le indicaba los lápices y eligió los crayones. Todos los instantes de la conducta son
significativos • y poseen más de un determinante, todos los cuales participan en el resultado, lo
mismo que en la fisica todos los vectores de fuerza participan, como componentes, en la determi-
nación de la dirección e Intensidad de la fuerza resultante. ¿Cuáles son en este caso los determi·
* La Información entre paréntesis le fue dada al autor en una conversación personal, inmecfiatamente después de la
primera sesión coo el paciente.
11 2 SIDNEY LEVY
nantes? Antes de contestar a esto, seria conveniente hacemos una pregunta previa: ¿Cuáles son
todas las explicaciones alternativas en que se puede pensar?
1) Pensó que yo señalé los crayones.
2) Pensó que lo que yo quena era el dibujo de la figura y que por fo tanto no importaba si
usaba lápices o crayones.
3) 8 que eligiera los crayones fue simplemente "casualidad".
4) Le gusta dibujarcon crayones.
5) Pensó que con crayones podía hacer un dibujo mejor.
6) Estaba negativista, es decir, desobediente.
7) Alguna combinación de estas posibilidades, como por ejemplo la cuartay la sexta
Después de evaluar todas estas alternativas decidí que la más aceptable era la última. Esto per-
mitió que mi umbral perceptivo descencftera con respecto a aspectos similares de conducta. 8 ítem
4 estable que "le gusta dibujar con crayones•. Mi supuesto básico en este campo es el de que todas
las cosas están determinadas, en consecuencia el "gustarle" también debe estar determinado por un
nivel de necesidad más básico. A partir de experiencias previas yde otras investigaciones, se sabe
que el color rojo se relaciona con una emocionalidad fuerte, primitiva, y relativamente inmodificada.
más cercana al ello que al superyó. (Empleo estos símbolos taquigráficos con considerable reparo.)
También sabemos que los que suelen preferir el amarillo son los nii'los, los adultos jóvenes muyinma-
duros y los adultos mayores regresivos. El determinante adicional que aparece es el negativismo, es
decir que en el mismo acto de obedecerse resiste y modifica la consigna.
Queda aún otro "hecho probatorio• antes de que prosigamos con las interpretaciones. Colocó
la caja de crayones exactamente en su posición original.
¿Qué alternativas podemos postular para explicar este hecho? Desechando la expficación de que
fue tan sólo •casualidad•, expllcacl6n que muy amenudo usan los estudiantes, llegué ala conclusión
de que esto estaba determinado por una necesidad compulsiva de orden, conformidad y•anulación",
o sea, de restaurar la situación que exlstfa previamente asu pensamiento o acto. Con respecto aeste
punto, el estudiante o psicólogo menos experimentado sentirá deseos de rechazar esta expficación.
Pero ni lavida ni lagente son simples, yel señor P., como lamayorfa de nosotros, es muy compficado
Yposee muchas aparentes contradicciones y conflictos. Para unir en un esquema provisional lo que
hasta el momento hemos obtenido, airemosque el señor P. es una persona rebelde pero incapaz de
expresar su rebeldía directamente y hasta el fin, por eso la proyecta en los detalles menores de las
situaciones vitales: una especie de golpe OOlic:uo o de resistencia in<firecta. La cantidad de sentimien-
tos primiWos que posee (el rojo) y la carencia de medios satisfactorios o adecuados para expresarlos
(defensas del yo) determinan que ellos se abran paso a través de la represión, y provoquen la des-
integración (la misma figura) y regresión (el amarillo) del paciente. Pero la regresión no es total y aún
queda remanente de las anteriores defensas compulsivas (el hecho de ubicar la caja de crayones en
su lugar). Para decirlo en la jerga técnica y taquigráfica, el ello presiona enormemente, el superyó casi
se ha entregado yqueda un vestigio del yo (compulsión} que intenta contener las fuerzas del ello.
Por el momento estas apreciaciones sólo son generalidades vagas de naturaleza abstracta que
pueden aplicarse amuchas personas. Pero nosotros querernos saber algo más específico sobre el
señor P. Observemos el dibujo número 1.
Como sucede con frecuencia, lo que determinará nuestra respuesta al dibujo número 1 es lo
que Comenious solía llamar •masa apercept1va•. Los estudiantes ingenuos amenudo aicen: "Debe
haber estado 'embromando'." Los psicólogos experimentados que han trabajado durante mucho
tiempo en hospitales municipales inmediatamente dicen: ªEste hombre es psicótico." A veces es
prudente prestarle atención al ingenuo.
* Rel'ef'encia 1, pág. 91: •.••para él (el psicoanallsta) nada es tan insignificante como para que no pueda constituir la
manifestación de procesos psíquicos ocultos.·
7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEF'IOR P. 113
FIGJRA 1 Foruv. 2
Aunque el psicólogo experimentado puede tener razón noventa de cada cien veces que consi-
dera un dibujo con este grado y calidad de distorsión como el producto de una persona psicótica. de
cada cien veces también puede equivocarse mucho. He obtenido el mismo grado de distorslón de:
1) Personas que estaban ·embromando·. es decir, expresando hos~lida d .
2) Personas que al mismo tiempo que poseían un excelente contacto yoico, eran hábiles para
la comunicación abstracta o simbólica con control consciente.
3) Personas extremadamente impulsivas, psicopáticas o psicóticas. con una grave tendencia
amalinterpretar el mundo pero que aún conservan la capacidad de "adivinarse a si mismas secun-
dariamente'. o sea. que en algún nivel tenían conciencia de la incongruencia existente entre sus
percepciones del mundo y la naturaleza de éste.
4) Personas que estaban tan perturbadas y desorganizadas que para ellas este tipo de dibujo
representaba la mejor percepción que podían tener de si mismas y de la realidad, sin ninguna con-
cienciacon respecto ala inadecuación del mismo.
Cuando obtengo este tipo de dibujos siempre pido al examinado que critique al dibujo: ·si
usted fuera un artistay éste fuese el dibujo de otro, ¿cómo lo cambiaría, qué fallas le encontraria?"
Desde que u1ilizo este interrogatorio en ocasiones me han sorprendido las adecuadas criticas de
algunos pacientes que demostraban poseer un nivel inesperado de criterio de realidad. En estos
casos. el examinado entraba dentro de la primera, segunda o tercera de las categorias menciona-
das más arriba. (Pero para cada uno de ellos, como por ejemplo. para el caso de la persona que
presenta hostilidad. se requiere aún una exégesis a lo largo de las lineas especificas con el fin de
diferenciarlo de los otros que seencuentran dentro de su misma clase.) El señor P. fue completa-
mente incapaz de criticar su dibujo de un modo significativo. Cuando se le pidió que dibujara una
mujer, hizo la figura 2. En consecuencia, la conclusión es que este dibujo representa la genuina
aunque subjetiva percepción que el señor P. posee de si mismo y que, lo mismo que para el len-
guaje psicótico. existe un código para explicar los rasgos desus dibujos.
Recordemos la regla que requiel'e que antes de Uegar al significado debe haber una identfficación
entre el hecho y la evidencia Obsevemos las figuras 1 y 2, ydescnbámoslas de la manera más pre-
cisa y perceptual posible. (Si usted ya miró la figura 3 su tarea se habrá fadlitado.) 8 paciente dbujó
11 4 SIDNEY LEVY
primero el contorno rojo y luego el amarino. 8 contorno puede subdividirse burdamente en las áreas
que corresponden alos brazos, a las piernas y a la cabeza. Esta última presenta una hendidura en
el medio. En el primer dibujo (el de la mujer) el señor P. no sólo dibujó el cootomo rojo en el exterior
(definiendo los limites externos) sino que lo cfbujó primero yde un modo más destacado que e1 rojo
que utifJZó en la figura 2, a la que identificó como el hombre. Suponemos que para el pacienteel rojo
está asociado con la mujer, y el amarino con el hombre. Juntemos ahora loshechos:
1) Dibuja primero la mujer.
2) Brojo está asociado con la mujer y el amarillo con el hombre.
3) 8 trazado rojo rodea al amarillo en la figura 1.
4) La forma del trazado rojo posee una hendidura que simbólicamente sugiere femineidad.
5) 8 trazado amarillo tiene el extremo anterior en forma de flecha o bala, lo que simbólica-
mente representa masculinidad.
Por lo tanto legamos a la siguiente cond.Jsión: 8 paciente está conftn:fido sexualmente. EsenciaJ-
rrsite sesiente lXl<l lll.Jjerdentro delacual seencuentraaprisionado lll hombre regesivo(níti e ntanti).
Sesiones psicoanalíticas posteriores. por medio de asociaciones übres y sueños. revelaron muy
claramente que la interpretación gráfica de la figura 1 y 2 era correcta. Las cualidades. caracte-
rísticas Ydinámica del ·proceso primario· habían abrumado al yo. En efecto. el paciente se sen-
tía, para decirlo con sus propias palabras. como ·un gran pene, inútil y aprisionado dentro de mi
madre, ella me rodea por completo; yo soy mi madre..: . etcétera.
Los rasgos específicos de los dibujos obedecen a las leyes psicodinámicas de la formación de
~mbolos. 8 pa~iente primero somatizó los sentimientos de masculinidad y femineidad (tradujo las
ideas en sentmentos corporales) luego (mediante el proceso primitivo de concreción desplazada,
en el que una parte de una Idea o experiencia se convierte en el todo), la masculinidad resultó so-
máticamente idéntica a un contorno fálico, y la femineidad, al contorno de una hendidura. Los sen-
timientos de estar aprisionado y abrumado por la madre están representados con mucha claridad
lo mismo que la fuerza de los sentimientos femeninos en comparación con los mascu!inos. En ~
práctica clínica a menudo se obsetva este proceso mediante el cual el cuerpo entero se convierte en
una parte.de éste o pasa a representar una única función. Esto no sólo se produce en la psicosis,
sino también en la neurosis yen las sublimaciones normales. Una persona integrada, que por ejem-
plo ttMese algunos problemas semejantes a los del señor P., podría convertirse en bailarln clásico
coo lo que lograria desplegar todo su cuerpo, primitivamente representante de un falo. (Véase lo que
Fenichel dice acerca del "complejo de castración".)
Uegados a este punto, podriamos introducimos en la dinámica de la "queja fundamental" del
pacierita, es decir, en sus "dolores de oido" yen su "dificultad para oír". A partir de la obra de Freud
sabemos que amerudo se susti1uye un órgano "receptor" por otro (y que cualquier clase de recep-
táculos Y formas pueden ser sustituidos por un órgano receptor). Freud, Jung y Steckel también
demostraron coo mucha claridad que cualquier tipo de penetración puede a menudo sustituir al ór-
gano penetrante básico. Por ello. con frecuencia una voz puede simbolizar un falo (por lo menos en
el nivel primitivo o en la sintomatologia neurótica, así como también en la creación artística). A partir
de esto ya en los primeros momentos del análisis era posible especular sobre la posibclidad de que
los dolores de oido y las dificultades auditivas constituyeran formaciones sintomáticas resultantes
del conflicto entre lo masculino y lo femenino; entre el deseo y el temor asociados al conflicto homo-
sexual pasivo.
Acerca de este paciente sabemos. sobre la base de las dos primeras figuras, lo siguiente: es
psicótico; su criterio de la realidad está en extremo perturbado;el proceso primitivo ha desplazado
considerablemente al yo; padece de sensaciones corporales muy extrañas; se sientea la vez hom·
bre Ymujer, falo y vagina; su masculinidad está subordinada; los actos o los símbolos agresivos
de cualquier tipo estimulan ya su intolerable conflicto entre deseos homosexuales pasivos y los
temores que se oponen a dichos deseos; aún le quecla un vestigio de defensa compulsiva; es muy
regresivo, Ysu emocionafldad está muy descontrolada. A pesar de todo esto. el au1or decidió no
7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 115
FIGl.IRA 3
7
FIGIJIA 4
recomendar la hospitalización para que el paciente
siguiese funcionando en su trabajo, en su hogar y
en la comunidad. •
Los primeros meses del tratamiento se dedi-
caron a: 1) restaurar el yo; 2) permitir la expresión
en áreas periféricas, de sentimientos y conflictos
perturbadores {de manera que no surgiera culpa
antes de que el paciente pudiera manejarla); 3) re-
ducir la ansiedad, en gran parte gracias al hecho
de que el inadecuado yo estabaahora reforzado y
ayudado por el yo del terapeuta. La figura 3, dibu-
jada después de un mes de terapia, indica que el
conflicto básico se ha agudizado, que hay menos
confusión con respecto a los impulsos conftictl-
vos, mayor ansiedad y menor regresión. Además
se advierte ¡la aparición de un tercer contorno!
Observemos este tercer contorno que el paciente
esbozó apenas hubo completado los dos con-
tornos básicos. Se pueden observar por fuera de
los dos contornos previos la cabeza y la oreja, así
como los brazos y piernas.
Este tercer contorno apenas está esbozado, es
incierto e incompleto. En general, parece que está
menos integrado. Da la impresión de ser más re-
ciente y de constituir más un ropaje externo que
una parte central del núcleo de la personalidad.
Pero representa el comienzo de la integración. 8
paciente intenta oir, pero todavía es un tanteo.
La figura 4 es interesante desde muchos as-
pectos de vista. Nótese, ante todo, que distinta es
toda la Gestalt. 8 cuello es largo y fino, y lo mismo
que el resto del cuerpo, está reforzado con grue-
sas lineas negras. Esto indica un fortalecimiento
del control yoico. 8 cuello une el CLiefPO con la ca-
beza. En un lenguaje emparentado con el del pro-
ceso primario, el cuello media entre el cuerpo {im-
pulsos y sentimientos) y la cabeza (pensamiento y
control). 8 paciente ha adoptado fuertes medidas
represivas intentando reprimir los sentimientos que
hasta entonces lo abrumaban. En símbolos somáti-
cos (cuello angosto y fino) ha puesto de manifiesto
el proceso pslquico por el cual una pequena parte
de su vida afectiva puede expresarse, pero sólo
en la medida en que él puede controlarla. Mues-
tra (mediante las gruesas líneas del cuello) cómo ha
reforzado este canal de comunicación para que no
• Alo largo de muchas discusiones acerca de la ética yel buen criterio implicados en tratar apersonas muy enfermas
extramuros. el autor pudo ver claramente que. si como enfoque se mantiene "lo que es bueno para el paciente", Yno
·1o que resulta cómxloy seguro· para el terapeuta. se lega a una considerable reducción de las hospitaJizacion Ya
mejores resultados terapéuticos.
1 16 SIONEY LEVY
se destruya {como en las figuras 1 y 2) por un torrente demasiado amplio de sentimientos, y ha
sacrificado casi todas las demás actividades en función de esta maniobra protectora básica; como
si se tratara de una especie de Unea Magi1ol No hay brazos. En consecuencia podemos deducir
que el control se ha logrado, por lo menos en parte, al precio de un abandono del mundo objeta!.
Los brazos y las manos son órganos para vincularse con personas y cosas, pero estos vínculos
ocasionaron tantos conflictos en el pasado que las esclusas se abrieron. 8 paciente los bloquea
ahora hasta tanto pueda construir controles. Obsérvese que el intento que sugería la figura 3ahora
ha sido abandonado por demasiado peigroso. Al eliminar por completo Jos oídos y los brazos, in-
tenta un nuevo tipo de acercamiento. En lugar de intentar alcanzar el mundo, lo ha excluido yse ha
concentrado por entero en las fuerzasde la represión y en el control delos impulsos Internos. Se
ha dado cuenta de que los estímulos externos le movilizan más afecto del que puede manejar, del
modo que ahora concentra la energía en la construcción de defensas.
Los mismos cambios que mostraban los dibujos se producían en la vida externa del señor
P. Dejó de ver gente; en lugar de las constantes peleas que tenia en su trabajo, comenzó a en-
cerrarse en sí mismo, y a no reaccionar frente a los demás. En lugar de la agresión que antes
manifestaba contra tantas personas, ahora se mostraba deprimido. También se advirtió en él una
ansiedad más pronunciada y un incremento de las conductas obsesivo-compulsivas.
En este dibujo observamos el sombreado entre los contornos más marcados. Esto revela la an-
siedad que el paciente está experimentando y señala el camino hacia la defensa más importante y
esperada por él (y ala que se le estimuló): la racionalización. Los dos contornos básicos están toda-
vía claros y separados, pero el "sombreado" ha hecho desaparecer la distancia entre los mismos; en
otras palabras, el paciente está racionalizando, es decir, expicando la separación. 8 modo en que en
los dillL;os subsiguientes se refleja esta defensa {la raciona6zación) es rruy interesante e instructiva
(véase el tratamiento de la henáidura que pasa aconvertirse en una parte del cabello).
Las distintas capas de líneas negras (son dos las líneas marcadas, y en algunos lugares, tres),
y el modo en que refuerza una y otra vez el contorno del cuello, demuestran que existe otra linea
constructiva del yo, es decir, otra formación defensiva:el mecanismo obsesivo-compulsivo.
Recuérdese que en la primera entrevista, debido al modo en que volvió acolocar en su lugar la
caja de crayones, se pensó que en el extremo de una grave y larga regresión quedaban aún resa-
bios de una estructura defensiva obsesivo-
compulsiva. Pareciera que en el dibujo nos
movernos ahora en dirección opuesta con
respecto a la construcción de la represión,
de la conducta obsesivo-compulsiva yde la
racionalización.
Este dibujo no solo refleja con exactitud
lo que al paciente le sucedía en ese mo-
mento en su vida intrapsíquica y en su rela·
ción con el mundo, sino que, considerado en
relación con los tres dibujos previos, muestra
los li1eamientos hacía unprogreso futuro.
La figura 5 fue dibujada un año más
tarde mientras el paciente relataba un
sueño acerca de un hombre conocido
como el señor P. que vivía en la ciudad de
Granito. 8 núcleo del sueño consistía en los
repetidos intentos del señor P. por escapar
de edificios, de autoridades que exigían la
observancia de la ley, de criminales. y de
peligros de todo tipo, y cómo después de
cada intento se vela forzado a refugiarse
en un edificio de piedra de las afueras de la
FIGl..floS
7. ESTUOIO OEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 11 7
ciudad en el que había una cantidad de objetos extraños. De acuerdo con sus asociaciones ~ichos
objetos resultaron ser el diván, las cortinas, etcétera, del consultorio del terapeuta, Yel senor P..
el sefor prisionero. />J mismo tiempo desarrollo una serie de síntomas somáticos: ~ cuello duro,
•artritis" en el lado izquierdo, la sensación de llevar un gran peso y de estar apns1onado en ce-
mento. Es conveniente estudiar cómo en este sueño y este dibujo se manifiestan los sentimientos
y pensamientos del paciente. B dibujo simboliza al ·señor P. en la ciudad de Grani.to". La ciud~d
de Granito del sueño es una exteriorización simbólica de la vida intrapSíquica del paciente, es decir,
del sentirse encerrado en el granito de su propia elaboración (represión). Los "criminales" ~ sus
sentimientos e impulsos destructivos; los oficiales que cuidan el cumplimiento de la ley son s1mbo-
los del superyó, y ta habitación de cemento es la habitación segura a la que puede escapar. Los
sentimientos están totalmente reprimidos. eincluso su cuerpo participa de la regresión (cuello duro
y artritis). Pero ha disminuido el temor por las tuerzas agresivas primitivas_y es mayor el deseo_de
abordar tos propios sentimientos (los criminales), el mundo externo de ob¡etos Yla representación
del superyó. Por ello ahora el sellor P. se atreve a dibujar las manos. (Poco después de realizar
este dibujo intentó encontrar un nuevo trabajo.) Aunque todavía hay represión, ansiedad Ydepre-
sión, las defensas obsesivo-compulsivas se están voMendo más notorias y mejor racionalizadas.B
sombreado es de tipo obsesivo; el lápiz ha pasado varias veces por el cuerpo de la figura.
Evidentemente existe una cierta patotogia que se expresa en el lado izquierdo (nótese el pie
izquierdo y el trazado adicional en ta parte superficial del brazo izquierdo). B lado izquierdo sim-
boliza a menudo ta parte femenina de las identificaciones parentales. Es posible que la madre que
antes lo circundaba totalmente ahora esté lo bastante integrada como para permanecer sólo en
el lado izquierdo, pero aún continua ocasionando problemas. Recuérdese la regla según la cual la
fuerza de un impulso puede estimarse por la intensidad de la represión necesaria para contenerte.
B lado izquierdo del señor P. tiene •artritis", es decir que está imposibilitado. (¡Cuántas veces en
ta práctica médica, por medios médicos o psicoterapéuticos, se ha suprimido un slntorna como la
"artritis", pero dejando en su lugar una psicosis! Gracias a este dibujo es posible aclarar un poco
esta reacción reversible.}
FIGURA 6
FIGURA 7
11 8 SIONEY LEVY
F!GUAA9
Vale la pena observar los garabatos que acompañan a la figura. Los del costado superior son
de tipo obsesivo-compulsivo. El triángulo que está debajo estimuló en el paciente asociaciones
acerca de la "trinidad", relacionada primero con slmbolos religiosos y, luego, con la madre, el
padre, y el hijo. B triángulo tipo serrucho hacia el costado sugiere compulsividad yagresión. Las
asociaciones del paciente en relación con este garabato fueron las siguientes: •como una sierra
circular'. •como dientes", •ta mandíbula inferior y dientes afilados".
Refiriéndose al objeto que está al lado del triángulo aserrado dijo: "dibujo intrincado", "equili-
brado", "balanza".
En un nivel estructural podernos interpretarte como la representación de ta ligazón obsesivo-
compulsiva de la ansiedad, y en el nivel simbólico, como la representación de la "balanza de la
justicia", o sea, el superyó en yuxtaposición con los impulsos destructivos representados por los
impulsos ·oral-sádicos· del triángulo adjunto.
B periodo que siguió al dibujo número 5 se caracterizó por un aumento en la descarga de
afecto, por un remplazo de la represión por la expresión de sentimientos bajo la forma de fantasías
y sueños, conductas depresivas y obsesivo-compulsivas y de algún ocasional insight directo. El
control era suficiente como para permitir un cierto ensayo de libertad. B prisionero pronto intentaría
escapar de su ciudad de Granito.
Los dibujos 6, 7, 8 y 9 revelan un cambio muy marcado en el nivel de integración del señor P.
Para facilitar la comprensión del proceso en desarrollo reafizarernos una burda analogla. Durante la
primavera comienza aderretirse la nieve en las montañas. Se producen fuertes lluvias primaverales y
todo contribuye a que los rios desborden sus canales habituales, destruyan estructuras y caminos,
e impidan las operaciones nonmales. Imaginemos ahora un sistema hidroeléctrico de esclusas, turbi-
nas y conductos que hacen que el agua fluya nuevamente con aceptable regularidad y que, además
aprovechan la energía del torrente, no ya para la destrucción sino para hacer girar las turbinas.
Podemos comparar el torrente de agua primaveral con los afectos básicos y primitivos del
hombre. Dichos afectos pueden estimularse o intensificarse de muchas maneras, interna o exter-
namente. Una excesiva represión interna o una privación o exacerbación externas pueden contri-
buir a la "inundación" de sentimientos. Si los "conductos•, es decir, los canales a través de los cua-
les se descarga la energía afectiva son inadecuados, se producirá una inundación de sentimientos
7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 11 9
1
l
incontrolada. Comenzando con el dibujo número 6, obseivamos que los afectos primitivos están
esencialmente dirigidos por medio de "turbinas" del yo.
Se está "gastando" enecgía de un modo socialmente aceptable, es decr, de un modo controlado.
En este dibujo se encuentra el mismo conflicto básico entre ser hombre o mujer, pero expresado de
manera integrada y racionafizada. Hay un solo contorno claro, y el otro se ha convertido en una "tiesa
columna vertebral, como una barra de hierro, que me atraviesa la espalda; ¡tiesacomo un cargador!"
Nótese el modo artístico en que la psique trabaja La figura interna siempre fue el contorno "mascufiro".
Ahora, en cambio, es un objeto fáfico "¡tieso como un cargador!" Compárese esto con expre-
siones icfiomáticas tales como "¿No tienes espinazo?" que significa "¿Eres débil?", o sea, femenino.
¿Cómo puede racionaizar la psique el contorno (femenino) externo? 8 dibujo que estamos conside-
rando nos da la respuesta. La figura da •su• espalda al obseNado<. La experiencia clínica ha corrobo-
rado la interpretación que siempre sugiere esta postura (y yo la he conlirmado sin excepción hasta el
momento). Una figura masculina que da la espalda al obsefvador revela la existencia de un problema
en el área de identificación psicosexual que asume la fO/Tlla de un deseo conflictivo de ser mujer. A
menudo subyacente aeste deseo puede encontrarse un Impuso más básico.
El lector interesado en las interpretaciones opuestas sobre este Impulso básico puede ver Bat-
telheim (2) y Nunberg (4). En estos casos, la dinámica de la formación de símbolos sigue la regla
según la cual dos objetos que comparten alguna cualidad formal esencial pueden intercambiarse
mutuamente. La espalda desnuda de un hombre posee una clara similitud "formal" con una mujer.
Obsérvense las sobresalientes caderas. Cuando el examinado logra ejercer un control más
efectivo sobre el conflicto psicosexual, puede racionalizarlo y ocultarlo mejor aún. En ese caso la
figura masculina puede aparecer en posición ventral, pero posiblemente sobresalgan /as caderas,
o, si el problema está muy racionalizado, es probable que sólo aparezca una ansiedad despropoí-
cionada, expresada en el trazado del área (véase figura 9).
Además, en la figura 6 se puede observar la posición de la mano izquierda en la cadera y la
mano derecha en la cabeza, que sugiere la existencia de una gran empalia con una postura esen-
cialmente femenina. Si consideramos un continuo de posturas en el que un extremo sea lapostura
que aparece en la figura 6, y el otro, la menor kinestesia posible en cualquiera de los dos brazos,
tendremos una clave para analizar los dibujos de la figura humana que, de lo contrario, requeriria
largos estudios y la adquisición de muchas experiencias.
Para poder realizar esta figura en un papel negro. el paciente debió ignorar la considerable can-
tidad de papel blanco que habia a su alcance. Siempre que un examinado, cualquiera que sea la
situación proyectiva. "cambia" la estructura formal o sustancial de ésta, en grandes aspectos o en
detalles menores, habrá que pensar en una tendencia al negativismo.
El negativismo se alinea en el •continuo del valor", y va desde el escepticismo critico e inde-
pendiente, pasando por la obstinación. hasta la catatonia autodestructiva y destructora del mundo.
El negativismo, es además, un término descriptivo y se encuentra en si mismo sobredetermi-
nado. Por lo tanto, su empleo no es satisfactorio amenos que se consideren sus determinantes y
necesidades. En este caso el paciente ha estado tan controlado y dominado por su madre (y luego
por la esposa y su familia, por la oficina de correos y por el seivlcio militar) que, por su propio sen-
tido de identidad y para su salvación como persona, necesitó "sentir sus propios sentimientos· y
buscar sus propias satisfacciones. En este momento todavía no es capaz de hacerlo de un modo
esencial, por ello desplaza esta necesidad hacia un aspecto menor del mundo. Pero aun en este
mínimo detalle, el impulso hacia la autofirmación está tan dominado por el superyó (miedo, culpa,
poder de la madre y hábito) que requiere el refuerzo de otras necesidades. En este caso, los senti-
mientos de culpa del paciente han requerido una representación externa en la hoja de papel negro.
Otro determinante reforzador es la vergüenza (culpa) asociada con los problemas que surgen
en el dibujo que estamos considerando. Además las defensas anteriormente descriptas no están
tan integradas como para ser desplegadas a "plena luz del dla".
La misma organización psíquica que aparece en los dibujos también surge en los sueños y en
la vida del paciente. El sentimiento omnipresente, conscientemente percibido, de ser somática y
psicológicamente un hombrecito débil dentro de una mujer, comenzó a transformarse en el sen-
1 2 0 SIDNEY LEVY
timiento de ser una persona cuya columna es un "tieso cargador como una barra de hi€rro". Su
postura se tomó tiesa (constantemente se restregaba y alzaba la espalda), ycada vez se mostraba
más autoafirmativo en las situaciones menores. Por ejemplo: la esposa quiso ir un viernes a la
noche avisitar a una hermana casada; el paciente, en esos mismos días había comenzado a asistir
a un grupo de lectura de "libros importantes·. Este le sugirió que ruese sin él. Sobrevino una lucha
de poder en la que rue rápidamente vencido. Pero, sin embargo, insistió en devolver un íibro a la
bibíioteca retrasando en treinta minutos la partida (aserción en detalles menores). También en la
oficina de correos comenzó a cambiar: de la persona dócil y temerosa que era, pasó a rebelarse
en pequeñas situaciones. Se exigía, por ejemplo, que el empleado obtuviera un permiso del super-
visor correspondiente cada vez que necesnase ir aJ cuarto de baflo. El paciente Instituyó el hábito
de pedir permiso a los supervisores de otros. Intentó de muchas maneras "perderse en las som-
bras", y lo asaltaban algunas ideas paranoides acerca de ser •encontrado en pleno dia".
Cuando realizó este dibujo el paciente trazó repetidas veces el cuerpo, sosteniendo el lápiz
de tal manera que no era la punta de éste la que realizaba el ancho trazo sino el borde de la
mina inclinada, mientras el paciente acariciaba el cuerpo de la figura con la.yema del dedo.
Esto constituye una excelente ilustración del aforismo "el retomo de lo reprimido a través de lo
reprimido". El trazado repetitivo constituye una defensa obsesivo-compulsiva, y sirve para cana-
lizar la ansiedad asociada con un impulso prohibido, en este caso, un impulso libidinal hacia "el
cuerpo· del dibujo.
Obsérvese cómo el trazado se expresa en forma dinámica el impulso reprimido. El cuerpo
representa a "la mujer como parte de sí mismo".
En este estado del tratamiento, los síntomas auditivos se calmaron y fueron remplazados
por una masturbación compulsiva. El impulso hacia el propio cuerpo (narcisismo) es, en este
caso, un impulso hacia la "parte femenina de sí mismo·.
Amedida que se fue avanzado en el tratamiento, el paciente comenzó a interesarse cada
vez más en una vecina. Era una "mujer grande, rolliza, con un gran trasero", que ocupaba los
sueños y las fantasías del señor P. Su voz se hizo cada vez más estridente y fuerte, a tal punto
que gritaba la mayor parte del tiempo, sin dejar hablar a ninguna otra persona. 8 mismo descri-
bió sus sentimientos de la siguiente manera: "Cuando hablo con voz fuerte y resonante siento
en los oídos una sensación muy excitante. Me agrada sentirla. No me gusta oír a otras perso-
nas, lo que me gusta es ahogarlas. Algunas voces, como la de mi madre y la de mi cuñada,
solían "atravesar mis oídos y me dejaban hecho un punto."
Ya nos referimos en este capítulo al significado fálico de la voz, a la mujer fálica, etcétera. El
paciente se muestra cada vez más agresivo en una mayor cantidad de áreas. El confticto entre
la pasividad y la agresividad comienza a resolverse a favor de la última, no sólo en la voz y en
la conducta, sino también en el dibujo de las figuras. En la figura 7 aparece una afirmación del
yo como persona "indivisible" y más fálica. Esta figura es la primera de una serie en la que el
paciente se ve como persona de frente. Examinemos esto detenidamente. Por primera vez el
cuello no está ni "muy abierto• ni "estrechamente constreñido", ni 'excesivamente reforzado"
como en la figura 4. Esto revela una creciente sensación de comodidad y confianza en la re-
lación entre las emociones y el control de éstas.· Con respecto a los miembros podemos ob-
servar que figuran las piernas, los zapatos y los brazos, pero faltan las manos. ¿Por qué será?
Cuando se evalúa una parte omitida, distorsionada o desplazada, es aconsejable considerar la
' Todo está sobredeterminado, y existen otras capas de significados asociadas con el cuello que, por el momento, se
dejan de lado. Para laconsideración del ·cue11o· véase mi capítulo previo.
7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 1 2 1
función, la estructura, los símbolos y el lenguaje relacionados con dicha área, y por derivación,
· mediante la ley de concreción desplazada o principio de Von Domarus (4), también otros signi-
ficados posibles. (¡Esto abre muchísimas posibilidades!) Funcionalmente, las manos se utilizan
para "darse la mano· (establecer contacto con los demás), para pegar (expresar agresión}, para
hacer el amor (acariciar, masturbarse, etcétera) y para asociaciones personales tales como pin-
tar, labrar, etcétera. Mientras continúan las dificultades del paciente con respecto a la agresión
directa, las relaciones sociales directas y la agresión sexual, el intento de reprimir esos impulsos
sigue manifestándose en el hecho de cortarse las manos. Pero el afecto reprimido se expresa
en la forma del brazo. Este, efectivamente, más aún que los dedos, parece un falo agresivo. *
Observando con detenimiento la región de la cadera advertimos que en un costado de ésta
existe una pequeñísima abertura. Sabemos que para comprender alguna cosa, cualquiera que
sea, se debe conocer su historia. Esta ruptura de la línea de la cadera constituye el presente in-
dicativo de la cadera sobresaliente de la figura 6, de los dos contornos entrelazados de la figura
4 y de los dos contornos separados de la figura 2. Es decir que el conflicto sexual se expresa
ahora en esta ruptura mínima de la línea.
Examinemos ahora la cabeza. 8 cabello está partido en el medio. Esta es una manera so-
cialmente aceptable y racional de reflejar la dinámica del proceso primario que antes se expre-
saba de manera abierta eincontrolada en la cabeza dMdida de los primeros dibujos.
¿Cómo se sentiría el lector si se lo enfrentara directamente, sin el beneficio de esta secuen-
cia tan clara, con el comentario de que •e1 cabello peinado con raya al medio indica una fuerte
identificación femenina y una resolución parcial de dicho conflicto mediante mecanismos obse-
sivo-compulsivos y narcisismo"?
Por primera vez dibuja un rostro completo y de frente, lo cual significa que está dispuesto
a enfrentar al mundo. Es frecuente que en el rostro se centre el "sentido del yo". Con una pe-
queña reflexión comprenderemos la manera en que esto se desarrolla. Compárese este rostro
con los dibujos previos sin rostro. Un lado de la cara (el que corresponde ala línea quebrada de
la cadera) está más lleno (más gordo) que el otro lado.
Tanto la nariz, como la boca y las orejas se destacan, ya por el tamaño, ya por la presión
del lápiz, o por ambas cosas. Esto indica que la orientación del paciente en el mundo se rea-
liza fundamentalmente por medio de estos tres órganos, y no mediante las manos o los ojos.
Las manos y los ojos, primariamente, tienen una orientación externamente dirigida (es decir,
agresión). Las orejas y la boca usualmente son receptoras. Pero es necesario hacer una ad-
vertencia. Las orejas son usualmente receptoras (pasivas). La voz entra por el oído; en el oído
hay una apertura. Pero si el principio psicodinámico es el de la localización, las orejas pueden
convertirse en símbolos genitales masculinos (testículos: uno de cada lado). La naturaleza de
los símbolos es como la del camaleón, pues dependen de la ley según la cual se considere su
formación, que tanto puede ser la función, como la estructura, o la localización, la dirección, la
experiencia idiosincrática. A pesar de todos nuestros sistemas obsesivos, el mundo y la natura-
leza continúan siendo apreciablemente flexibles, fluidos y cambiantes....
• 8 retomo de lo reprimido a través de lo reprimido.
•• He estado tratando de investigar qué es lo que en cada caso determina la selección del principio dinámico para la
formación del símbolo: si la localización, la forma o la función. La hipótesis general que estQ'f explorando, sin haber
Degado a ninguna solución, es la de que estos tres principios mantienen una relación jerárquica entre ellos similar a la
del ello, el yo y el superyó; siendo la función e! más primitivo, y la forma el más avanzado. AiJn no estQ'f satisfecho. En
ninguna parte he podido encontrar un estudio sobre esta problema, ni siquiera en Freud, donde es posible encontrar
casi tocio lo demás. Invito al intercambio de comunicación relevante sobre este problema.
122 SIDNEY LEVY
·--.-·
En cuanto al señor P., es evidente que la mayor parte de su contacto con el mundo se
realiza mediante el oído (oír), la boca (hablar, comer, tragar, morder}, y la nariz (oler, husmear).
8 señor P. confirmó estas conclusiones por medio de su conducta, sus pensamientos y senti-
mientos. Hablaba, gritabaycomía continuamente.
En las sesiones de terapia, lo mismo que en su casa o en el trabajo, siempre •1e gritaba a
todo el mundo". Buscaba personas cuyas voces fueran profundas y resonantes, y las incitaba a
hablar. Comenzó a poseer una aguda conciencia de los olores y se quejaba continuamente de
"congestiones nasales".
Desde un nivel conceptual ligeramente distinto, el problema central del hombre versus la
mujer se ha desviado ahora, y se halla contenido en el problema de recibir o dar en términos de
órganos faciales.
La ansiedad es menor (sombreado ligero), hay muy poca depresión (el cuello ha dejado de
ser angosto}, y en lugar de una rígida represión Qíneas reforzadas), existen ahora modos ad&-
cuados de expresar y satisfacer los impulsos emocionales por medio de la audición, del habla,
de la comida y del olfato (sin culpa).
La figura 8 fue realizada al mismo tiempo que la figura 7. Desde que había realizado el pri-
mer par de dibujos el paciente siempre habla rehuido la consigna de •dibujar a una persona del
sexo opuesto•. Esa directiva nunca habfa llegado atener un significado real para él.
Pero ahora ha podido extemalizar lo suficiente su componente femenino como para presen-
tar un dibujo separado de la mujer. Nótese el mayor grado de ansiedad que sugieren las líneas
cortadas y el sombreado en el ·dibujo de la mujer". Aunque el paciente está sustancialmente
"libre• y ha podido establecer una identidad separada, hay todavía en él mucha ansiedad en
relación con la figura femenina. La figura 8 demuestra que el brazo izquierdo y la pierna derecha
poseen para el examinado un significado especial: tanto uno como el otro están reforzados.
En esa época, el paciente tenía dificultades en relación con el brazo izquierdo y con la pierna
derecha. Los tenia rígidos, entumecidos (casi paralizados) y, aveces, le dolran. Los sueños y las
asociaciones revelaron que cuando era muy joven dormía con su padre y a menudo su brazo
izquierdo estaba en contacto con él, quien dormía del lado izquierdo de la cama, mientras el
brazo derecho permanecía extendido encima del padre. Con estos recuerdos se asociaron fan-
tasías del paciente acerca de ser mujer. En este período de la terapia desarrolló intenso senti-
mientos transferenciales en los que confundía al terapeuta con un tfo que había remplazado al
padre cuando éste murió.
El último dibujo, la figura 9, fue realizado en mayo de 1955. A esta altura del tratamiento el
paciente había llegado a tener mucha conciencia de sí mismo como persona, y presentaba al
mundo un cuadro agresivo y algo obsesivo. Tenía ahora varios amigos; hacía un año y medio
había dejado el trabajo de correos y había entrado en uno nuevo, de responsabilidad, en el
que fue ascendido después de un año. Uegó a sentir considerable hostilidad hacia su esposa
y hacia otras mujeres, y continuamente buscaba la •gratificación intelectual• en compañía de
hombres, con quienes •pudo hablar y ser comprendido·.
Comenzó a leer vorazmente, a ir a teatros y a seguir un curso sobre "libros importantes•.
Deseaba encontrar un "trabajo más gratificante". El odio hacia la esposa, la madre y la hermana
ocupaban un lugar central en su conciencia, se ventilaba libremente en la terapia pero en sus
contactos personales, lo mantenía controlado. La figura 9 no sólo revela el grado de integración
que el paciente ha alcanzado y la naturaleza de su estructura de carácter, sino que también
pone de manifiesto con claridad las •cicatrices• o rastros de sus traumas anteriores.
Si fuese presentada a alguien para un análisis gráfico, pero sin el beneficio de la secuencia
previa o de algún conocimiento especial sobre la historia del paciente, es posible que se dijera
lo siguiente: se trata de un indMduo obsesivo-compulsivo. Esto se manifiesta en los detalles de
7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 123
la vestimenta (bolsillos, corbata, alfiler de la corbata, solapas, cordones de zapatos, peinado
con raya, pañuelo en el bolsillo del pecho). Hay indicios de la existencia de fuertes necesida-
des de dependencia oral y de un conflicto homosexual pasivo reprimido. Esto se expresa en
el número de bolsillos (órganos receptores), de botones (símbolos de dependencia: pezones,
ombligo) y en la ausencia de orejas (negación) reemplazadas por el sombreado.
Hay signos de conflicto entre la identificación masculina y la femenina {el pie izquierdo más
corto, el brazo izquierdo 'dañado", el área de la cadera reforzada, cabello con raya al medio),
y de cierta tirantez en relación con la intensidad de la cólera y el control de ésta (el cuello, algo
alargado, está reforzado con el cuello de la camisa y una pequena abertura en el mentón). Se
observa también una cierta dificultad de la orientación externa y en el establecimiento de rela-
ciones con otras personas; así como temor en conexión con los impulsos hostiles Oos brazos
pegados a los costados). La sensación que el paciente tiende ser inadecuado (corbata sin ter-
minar, sombreado) y de estar en el aire (emplazamiento de la figura) está racionalizada y con-
trolada por medio de signos obsesivos Oínea bajo los ples, y por debajo de ésta, otra; alfiler de
corbata para mantenerla fijada).
En resumen, el señor P. ha cambiado una imagen corporal caótica por una prisión de gra-
nito, y una prisión de granito por un conjunto de detalles (botones y bolsillos y raya del cabello).
Retrospectivamente podemos ver la relación que hay entre la raya del pelo y la hendidura de la
figura 1; entre el pañuelo puntiagudo del bolsillo y la figura masculina dentro de la figura feme-
nina; entre la corbata y la tiesa columna vertebral de la figura 6; entre el sombreado alrededor
de las orejas y las orejas enormemente abiertas de la figura 7, y entre el sombreado del área de
las caderas y el dibujo de las caderas de Ja figura 6. Es decir que 'donde estaba el ello, ahí está
ahora el yo".
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Arieti, S.: Interpreta/ion ofSchizophrenia, Nueva York, Basic Books, 1955.
2. Benelheim, B.: Symbolic Wounds, Nueva Yorl<, Collier Books, 1962.
3. - Freud, S.: Leonardo Da Vinci. Nueva York, Random House, 1947.
4. Nunberg, H.: Problems ofBisexuality as Reflectedin Cirr::umcision. Londres, lmago Pub. Co., Ud., 1949.
• Las obras precedidas por un asterisco tienen ecfición en castellano.
124 SIONEY LEVY
Parte 111
COMPONENTES DEL CONTENIDO
Unidad 2
Test de la Casa
(HTP}
,
Arbol - Persona
8. Interpretación del contenido de la
técnica proyectiva gráfica HTP*
por Emanuel F. Hammer
E
1interés fundamental del clínico en los dibujos de la casa, del árbol y de la persona (el
test HTP) consiste en la posibilidad de observar la imagen interna que el examinado
tiene de sí mismo y de su ambiente; qué cosas considera importantes, cuáles destaca
y cuáles desecha.
En los capítulos previos hemos visto cómo los dibujos expresan los imperativos psicodinámicos
correspondientes al concepto que el indMduo tiene desí mismo y a su percepción del ambiente.
La casa, el árbol y la persona son conceptos de gran potencia simbólica que se saturan de
las experiencias emocionales e ideacionales ligadas al desarrollo de la personalidad, las que
luego se proyectan cuando estos conceptos son dibujados.
ADMINISTRACIÓN
El HTP capta, al penetrar en el área de la creatMdad artística, la corriente de la personalidad.
En interés de la estandarización, han debido imponerse algunas restricciones a la expresión
completamente libre.
Por ejemplo, se piden los mismos temas gráficos, en el mismo tamaño de papel y con ma-
teriales similares, a todos los examinados. Se utiliza un lápiz número 2 con goma de borrar y
un formulario de cuatro hojas de papel blanco de un tamaño de 18 centímetros por el 21 (2) y
sólo se ofrece una hoja por vez. Para el dibujo de la casa la hoja se ubica con el eje más largo
paralelo al examinado, y para los del árbol y la persona con el eje más largo perpendicular a él,
y entonces se le pide que dibuje lo mejor que pueda una casa (y luego un árbol y una persona)
aclarando que puede dibujarla como desee, que puede borrar y tomarse el tiempo que necesite.
Si protesta diciendo que no es un artista, generalmente yo le aseguro que el HTP no es un
test de habilidad artística y que, por el contrario, lo que interesa es cómo él hace las cosas. Si
pidiera permiso o intentara utilizar cualquier ayuda mecánica se le advertirá que el dibujo debe
ser manual.
8 orden de presentación de los estímulos es siempre el mismo: primero la casa, luego el
árbol y por último la persona. Esto permite una introducción gradual a la tarea gráfica, pues así
paso a paso se conduce al examinado a entidades que psicológicamente presentan mayores
dificultades para su ejecución. Es decir que en forma gradual se va desde las representaciones
·Este capítulo se centra en la conside<ación de la ínterpretaeión cualitativa del HTP. 8 sistema de puntajes cuantJtati-
'IOS de Buck podrá hallarse en la presentación detallada qo..-e dicho autor hace de su técnica {1, 2).
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CN ICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 127
más neutrales hasta las más cercanas ala propia persona. Es por esto que se deja para el final
el concepto gráfico que despierta las asociaciones más conscientes.
LA ELECCIÓN DE LA CASA, DEL ÁRBOL Y DE LA PERSONA
COMO CONCEPTOS GRÁFICOS
En relación con su elección de los items (casa, árbol y persona), Buck (1) afirma que: a) son
ftems famlllares a todos, hasta para el niño más pequeño; b) se observó que, como concep-
tos que debían ser dibujados por indMduos de todas las edades, tenían mejor aceptación que
otros, y c) estimulaban una verbalización más libre y espontánea que otros items. Podemos
agregar que son conceptos simbólicamente muy fértiles en términos de significación incons-
ciente Oo que comentaremos en cada una de las secciones de este capítulo donde se trate
sobre la casa, el árbol y la persona que separado).
En relación con la elección de Buck de los ítems gráficos, podemos citar un estudio que
Griffiths (5) realizó en Inglaterra con dibujos libres de niños pequeños. En este estudio se
afirma que tanto las casas, como los árboles y las personas constituyen los conceptos que
mayor significación personal poseen. "El objeto (gráfico) favorito (de los niños pequeños) es•.•
la humana• (pág. 199). •(Después de) la figura humana.•. el siguiente objeto favorito de los
niños es el dibujo de la casa• (pág. 219). •Luego el niño comienza a dibujar árboles y también
flores... (y) por primera vez parece darse cuenta del valor real de la aplicación del color" (pág.
222). Otra confirmación paralela es la que ofrecen los hallazgos de Eng (4): "8 tema primero
y favorito que el niño dibuja son seres humanos, pero después, según mis observaciones, el
que le sigue es la casa."
Con independencia de Buck, Emil Jucker (9) descubrió en Europa que el dibujo libre del árbol
ofrecía grandes posibilidades proyectivas. Por lo tanto, lo transformó en un instrumento proyec-
tivo, y no por casualidad, •sino después de maduras consideraciones y pacientes estudios sobre
la historia de las culturas y, en especial, de los mitos" (pág. 5). Su alumno Charles Koch (9) le dio
un mayor desarrollo como instrumento proyectivo, con el fin de obtener por su intermedio •una
idea de la personalidad total desde las capas más profundas del ser" (pág. 5)*
Al estudiar el juego de construcción de casa que los niños realizan con bloques, A. A. de
Pichón Riviére (13) descubrió que la casa podía simbolizar: a) el cuerpo del niño; b) el interior de
la madre, c) el hogar parental. Los datos empíricos que se han podido ob~ener con el HTP con-
firman el primero y el último de estos significados simbólicos con mucha más frecuencia que el
segundo, aunque los psicóticos deteriorados suelen dibujar casas muy semejantes a un útero.
Con respecto al primero de los significados simbólicos Oa casa como representación de la
imagen corporal), se ha observado que las personas con problemas en el área fálica, frecuente-
mente proyectan sus problemas en la chimenea de la casa, asf como las que poseen una estruc-
tura de carácter de tipo oral suelen destacarel contorno de las ventanas. Existen otros ejemplos.
En cuanto al significado simbólico mencionado en último término (la casa como representación
del hogar parental), recordamos el caso de una adolescente que se sentía muy oprimida·por las
constantes peleas que se producían en su hogar. En el dibujo de la casa realizó una chimenea
con un denso humo que soplaba de abajo hacia arriba. De este modo representaba su visión de
la casa como hervidero de turbulencias, intranquilidad y emociones dispersas. Otro ejemplo en
que la casa representaba la percepción de la situación familiar es el que hemos reproducido antes
• Describe sus descubrimientos en un libro llamadoB testdelárbol (9}.
128 EMANUEL F. HAMMER
1···
(capítulo 2). Como se recordará, la casa parecía una prisión, lo cual coinciáia con la visión que el
examinado tenía de sí mismo, en el sentido de sentirse prisionero en la situación familiar, pues
debía posponer su matrimonio para podermantener asus padres ancianos einválidos.
En los casos en que la construcción de la casa simboliza el cuerpo del niño, A. A. de
Pichon RMére descubrió que las anomalías en la construcción se relacionaban simbólica-
mente con las alteraciones de la imagen corporal que provenían de la forma particular que las
perturbaciones emocionales asumían en el niño. Esto confirma los llamados de Buck (2) con
respecto al dibujo de casas.
Rosen (14) señala que la casa, simbólicamente tan relacionada con la figura humana,
juega un importante papel no sólo en los dibujos infantiles, sino también en el arte primitivo.
Esto se puede observar en los dibujos del hombre de las cavernas, y también, en los pri-
meros desarrollos culturales del hombre. Esta íntima relación entre la casa y el objeto más
importante del arte representativo, el cuerpo humano, aparece en el temprano Renacimiento
del siglo XIII, en el siglo XIV es ya más raro, y en el siglo YN, cuando el arte pierde su carácter
infantil, desaparece por completo (4).
8 concepto gráfico persona es sin duda el que está más empapado d_e las experiencias
emocionales ligadas al desarrollo del individuo. ·
Tanto Machover (12) como Buck (2) y Levy (11), y quizás en sus implicaciones teóricas más
profundas Paul Schilder con su contribución al estudio de la imagen corporal (16), observaron lo
mismo, simultánea eindependientemente.
De todo lo dicho se desprende que existen sorprendentes confirmaciones independientes
acerca del significado altamente personal de los tres conceptos (casa, árbol, persona) que Buck
eligió como herramienta para captar las áreas más profundas de la personalidad. Griffihs (5)
en Inglaterra, A. A. de Pichon Riviere (13) en Sudamérica, y Buck (2) en los Estados Unidos,
simultáneamente señalaron el intento potencial simbólico que posee la casa, cuyas raíces se
encuentran en las experiencias básicas de la infancia y de la madurez. Lo mismo ha sucedido
con respecto al dibujo del árbol cuya utilidad clínica fue observada no sólo por Buck, sino tam-
bién por Jucker {9) en Europa y por Koch (9) en Suiza. Y por último, el dibujo de una persona,
cuyo valor fue descubierto independientemente por Machover (12), L.evy (11), Schi!der (16) ypor
Lauretta Bender1 que continuó con los estudios de este último.
LOS ASPECTOS PROYECTIVOS DE LOS DIBUJOS
DE LA CASA-ÁRBOL-PERSONA
Tradicionalmente, para que una técnica clínica puede ser considerada un instrumento pro-
yectivo, debe enfrentar al examinado con un estímulo o serie de estímulos lo suficientemente
inestructurados o ambiguos como para que el significado de estos surja, en parte, del interior
del examinado.
Requerir de un individuo que dibuje una casa, un árbol y una persona, constituye una es-
tructuración más ambigua de lo que podña pensarse en un principio. Aunque al examinado se
le dice que debe dibujar una casa, un árbol o una persona, no se le aclara qué tipo de casa,
árbol o persona debe representar. Es decir que como el examinador no da ningún indicio, la
respuesta surge del interior del examinado, sea en lo referente al tamaño, tipo, emplazamiento
o presentación del árbol, o al sexo, expresión facial, postura corporal, edad, raza, tamaño, ves-
timenta, presentación, (de costado, de tres cuarto de perfil, de frente) o acción de la persona.
Basta recordar la variada cantidad de dibujos que hemos reproducido en los capítulos anterio-
res para tener la ilustración gráfica de la validez de esta tesis.
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TéCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 129
También depende exclusivamente del examinado la inclusión o exclusión de los distintos de-
talles de la casa, del árbol y de la persona, asi como la importancia que les otorgue. Para tomar
un ejemplo del estudio reciente sobre delincuentes sexuales que realicé con el HTP, (6) mencio·
naré el hecho de que, asf como las personas normales dibujan en las casas chimeneas que no
llaman la atención (cl!nicamente), he observado que los delincuentes sexuales: a) o bien mani·
fiestan de un modo directo la sensación de inadaptación fálica* mediante dibujos de chimeneas
que pueden adaptar la siguiente variedad de formas: sin parte superior o como cortadas en
diagonal, transparentes, pues a través de ellas se ve el techo Oo cual expresa la sensación de
poca consistencia que el examinado tiene con respecto a su pene); volcadas o cayéndose del
borde del techo; bidimensionales pero colocadas en una casa tridimensional (lo que transmite
la sensación del examinado de que su imagen fálica posee menos sustancia que el resto de su
imagen corporal); b) o bien enmascaran sus sensaciones de inadaptación fálica bajo un disfraz
de esfuerzos viriles compensatorios** mediante el dibujo de muchas chimeneas (en lugar de
una, que es el número convencional) en un solo techo, o de una enorme chimenea alargada; o
de una chimenea con forma fálica y punta redonda; o de una chimenea que se destaca enor·
mamante por la presión de la línea, el sombreado o el prominente emplazamiento (como, por
ejemplo, una chimenea que ocupe todo el largo de la casa, ya que comienza en el suelo, o
bien, como ocurre en algunos dibujos, que sea el centro focal de la hoja).
Sin embargo, esto no significa que la chimenea sea siempre un símbolo fálico. En los dibu·
jos de personas con un buen ajuste generalmente la chimenea no es otra cosa que un detalle
más de la casa. Pero en los casos de personas que sufren de conflictos psicosexuales, es
adecuada, acausa de su diseño estructural y de la forma en que emerge del cuerpo de la casa,
para la proyección de los sentimientos internos con respecto al pene. En consecuencia, de
todo lo dicho podemos concluir que si bien en la técnica del HTP se presentan al examinado
estímulos totalmente familiares, éstos al mismo tiempo son tan pocos especificas que para res·
pender a ellos es necesario proyectar o, por lo menos, seleccionar. Sir John Lubbock dijo:
"lo que vemos depende fundamentalmente de lo que queremos ver". Lo mismo ocurre con el
dibujo: elegimos la casa, el árbol o la persona con los que tenemos cierta afinidad o, en ocasio·
nes, con los que nos sentimos identificados.
Por muy joven que sea el examinado en su vida ha visto tal infinita variedad de casa, árboles
y personas que en el momento de dibujar sólo podrá elegir lo que para él sea más significativo
desde el punto de vista simbólico. Sea que elija un vigoroso roble, un sauce llorón, un pequeño
brote o un árbol al que las presiones ambientales han doblado hasta casi hacerle tocar el suelo;
o que represente un policía de rostro severo que esgrime una cachiporra, una figura materna
nutricia sosteniendo en sus manos un plato de sopa caliente, una figura infantil desvalida, de
pie y con los brazos amputados, una figura desnuda en incitante actitud, con las piernas abiar·
tas, o una prostituta desgreñada tirada contra el cordón de la vereda, en todos los casos está
eligiendo aquello que para él posee mayor significado emocional. Lo mismo que en los Tests
de Apercepción Temática, el examinado selecciona de su experiencia pasada un tema, y éste
refleja sus necesidades. Los psicólogos clínicos han llegado a la conclusión de que aunque la
persona ofrezca un tema que haya visto en alguna película cinematográfica, está ofreciendo
* Esta proyección de sentimientos directos de Inadecuación fá1lca se observó en el subgrupo pedofift00 de los delin-
cuentes sexuales, quienes buscaban criaturas como sustiMos sexuales, debido a sus sentimientos de Inadecuación
psicosexual en lo que se referla alas relaciones con mujeres adultas.
** Los pacientes que violan mujeres y que intentan de ese modo -es decir, mediante relaciones sexuales forzadas-
poner a prueba su mascuHnidad transmiten este rasgo fáflCO compensatorio en las distof'siones de las chimeneas que
dibujan en las casas.
130 EMANUEL F. HAMMER
una información de gran interés psicológico. B tema específico elegido primariamente se fijó en
su mente Ysi más tarde fue seleccionado del archivo de temas recordados se debió probable·
mente a que reflejaba necesidades o rasgos significativos de su personalidad.
Cuando una persona está respondiendo al HTP con el ojo interno selecciona y decide la
imagen que sus necesidades escogerán de entre la galería de recuerdos.
SIMBOLISMO INHERENTE A LA TRIADA CASA-ÁRBOL-PERSONA
Antes de considerar el significado dinámico de los distintos elementos que componen los
dibujos de la casa, el árbol y la persona, es conveniente referimos a las áreas más importantes
de la personalidad que captan los tres conceptos gráficos mencionados.
Se ha comprobado que la casa, como lugar de vivienda, provoca asociaciones con la vida
hogareña y las relaciones interfamiliares. Si se trata de niños, pone de manifiesto la actitud que
tienen con respecto a la situación en sus hogares y a las relaciones con sus padres y herma-
nos. Un ejemplo de esta relación entre el dibujo de la casa y·1as condiciones que el examinado
percibe en su hogar es un dibujo que ya hemos mencionado, en el que de la chimenea sale un
humo denso y oscuro que revela la atmósfera emocional turbulenta que se vivía en el hogar del
examinado. Cuando los examinados son personas casadas, muchas veces en sus dibujos de
la casa representan la situación doméstica con sus cónyugues. Sin embargo, en muchas per·
sanas adultas casadas, sigue vigente la relación infantil con las figuras parentales. Esta relación
determina actitudes residuales que se manifiestan en el dibujo de la casa. Cuanto más neuró·
tico, regresivo o fijado es el indMduo, más probable es que en la casa aparezcan estas actitu·
des. En cuanto al árbol y a la persona, ambos conceptos captan ese núcleo de la personalidad
que los teóricos, en especial Paul Schilder (16) denominaron imagen corporal y concepto de sí
mismo. B dibujo del árbol parece reflejar los sentimientos más profundos e inconscientes que et
indMduo tiene de sí mismo, en tanto que la persona constituye el vehículo de transmisión de la
autoimagen más cercana a la conciencia y de las relaciones con el ambiente. De este modo es
poS1ble obtener un retrato de los conflictos y defensas del examinado tal como están jerarquiza-
dos en la estructura de su personalidad.
Se considera que el árbol, como entidad básica, natural y vegetativa, constituye un símbolo
adecuado para proyectar los sentimientos más profundos de la personalidad, o sea, los senti·
mientas acerca del yo que se encuentran en los niveles más primitivos de la personalidad, nive·
les a los que no se llega en el conocimiento de las personas. Los aspectos menos profundos,
junto con los aspectos que los individuos emplean para manejarse con los demás y los sentí·
mientes hacia el prójimo, generalmente se proyectan en el dibujo de la persona.
Confirma la hipótesis de que el árbol capta los sentimientos más básicos y duraderos la
circunstancia de que es el concepto gráfico menos susceptible de cambiar en los retest {2,7a).
También lo demuestra el hecho de que, si bien una psicoterapia no intensiva puede lograr me·
joras que se manifiestan en la disminución de signos patológicos en los dibujos de la persona,
sólo el tratamiento psicoanalftico profundo e intenso (o alteraciones muy significativas de la si·
tuación vital, especialmente en niños, cuyas personalidades poseen suficiente elasticidad como
para modificarse de acuerdo con las mejoras ambientales) es capaz de producir algunos cam·
bios, aunque por lo general menores, en el dibujo del árbol.
La experiencia clínica ha demostrado que es más fácil que al dibujo del árbol se le atribu·
yan rasgos Yactitudes mucho más conflictivos y emocionalmente perturbadores que al dibujo
de la persona, debido a que el árbol como autorretrato está más alejado de uno mismo. Los
sentimientos más profundos o prohibidos se proyectan en el árbol más fácilmente que en la
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 131
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persona, con menos temor de quedar al descubierto y, por lo tanto, sin recurrir tanto a las ma-
niobras autodefensivas.
Por ejemplo es más probable que los traumas emocionales se manifiesten mediante el di-
bujo de una cicatriz en el tronco del árbol o cortando las ramas, que por medio de marcas en el
rostro o el cuerpo de la persona, o dañando los brazos.
El descubrimiento clínico según el cual los sentimientos prohibidos se proyectan con mayor
facilidad en el árbol que en la persona concuerdan con la fundamentación del Test de Blacky
de Blum, del Test de Apercepción Temática infantil de Bellak y de las Fabulas de Despert.
De acuerdo con mi experiencia las figuras animales que aparecen en las técnicas temáticas
mencionadas, de manera semejante a la relación que existe entre el dibujo del árbol y el de la
persona, son más apropiadas para la proyección de sentimientos profundos y negativos (que
amenazan al individuo) que las figuras humanas del TAT.
De lo dicho se desprende que la comparación entre las respuestas a los estímulos de tipo
animal y a los estímulos humanos tipo TAT, así como la comparación entre el dibujo del árbol y
el de la persona, ofrece datos que al psicólogo le permiten apreciar la jerarquía de los conflictos
y de las defensas del examinado.
INTERPRETACION DE LOS ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE
LA CASA, DEL ÁRBOL Y DE LA PERSONA
El contenido de los dibujos, más que los movimientos expresivos que se emplean al di-
bujar, pone de manifiesto las cualidades más inconscientes que existen en lo profundo de
la personalidad.
1..CASA
Techo
Los descubrimientos empíricos con el HTP indican que a menudo los individuos utilizan el
techo de la casa para simbolizar el área vital de la fantasía. Las expresiones coloquiales del tipo
de ·murciélagos en el campanario", "está mal de la azotea', "tiene algunas tejas flojas", etcé-
tera, aluden a este simbolismo por el cual el techo se equipara a la vida mental. Es por esto que
se habla de aquellas condiciones en las cuales la fantasía distorsiona el funcionamiento mental
en términos de deterioros en el techo del individuo.
Las casas con techos excesivamente grandes, que sobresalen a los costados y achican a
la casa (véase figura 1) son típicas de pacientes inmersos en la fantasía y apartados del con-
tacto interpersonal manifiesto. Generalmente el Rorschach de estos individuos acusa un ba-
lance experiencia! muy inclinado hacia el lado intratensivo (con una proporción promedio de
movimiento-color de 7 a 12 M y cero a 2 C). El número de respuestas de movimiento humano
excede casi invariablemente en cuatro o cinco veces a la sumatoria del color.
Con frecuencia los pacientes esquizofrénicos o acusadamente esquizoides dibujan un gran
techo y luego ubican la puerta y las ventanas dentro del contorno de ese techo, de tal modo
que el resultado final es una casa puro techo (véase figura 2). Esto no debe sorprender pues
tanto el esquizofrénico corno el esquizoide habitan un mundo fundamentalmente fantaseado.
Viven más retraídos en la fantasía que los que, por ejemplo, dibujan un techo muy grande que
132 EMANUEL F. HAMMER
sobresale más allá de las paredes de la casa. En estos existe una acentuación de la fantasía,
que desequilibra la estructura de sus personalidades, mientras que los que dibujan "casa puro
techo" viven una existencia predominantemente fantaseada.
La ausencia de techo o los techos que sólo son una linea que conectan ambas paredes en
los extremos de tal modo que no poseen altura (esencialmente poseen una sola dimensión en
lugar de dos), son característicos del extremo opuesto de continuo que podríamos denominar
uso-de-la-fantasía.
El grupo que más comúnmente dibuja ese tipo de techo formado por una sola línea es el de
los imbéciles, individuos que carecen de capacidad de ensoñación o fantasía, y dentro de los
límites de la normalidad intelectual los individuos que poseen una personalidad constreñida y un
tipo concreto de orientación. Lo más probable es que en la práctica clínica este tipo de techo
se dé conjuntamente con un protocolo coartativo de Rorschach.
Podemos afirmar entonces que el tamaño del techo refleja el grado en que el individuo de-
dica su tiempo a la fantasía y en que recurre a ella en búsqueda de satisfacciones.
Cuando el techo aparece reforzado por una fuerte presión en las líneas o por un trazado
repetido del contorno 0J esto no ocurre en las otras áreas de la casa), lo más probable es que
el examinado se esté defendiendo de la amenaza de que su fantasía escape a su control (véase
figura 3). Este tipo de techo aparece con frecuencia en los dibujos de los prepsicóticos y, en
menor grado en los de los neuróticos ansiosos. De todos modos siempre representa el temor
de que los impulsos que se descargaban en la fantasía comiencen a aparecer en el comporta-
miento manifiesto o a distorsionar la percepción de la realidad.
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FIGURA 4
Paredes
FIGl.flA 3
FIGURA 5
Se ha observado que en los dibujos de las casas la fortaleza y la adecuación de las paredes
se relaciona directamente con el grado de fortaleza del yo y de la personalidad. En los dibujos
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TECNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 133
de pacientes cuyo yo está en franco tren de desintegración, las paredes aparecen desmoro-
nándose. Los psicóticos incipientes (enfermos que están haciendo un supremos esfuerzo de
hipervigilancia, a menudo consciente, por mantener la Integridad del yo), con frecuencia dibujan
los limites de las paredes reforzados. También los contornos de las paredes dibujados con
líneas débiles indican inminente derrumbe de la personalidad y un débil control yoico, pero en
estos casos faltan las defensas compensatorias. Se trata de pacientes más hechos ala idea de
su patología inminente (han aceptado como inevitable la derrota y han cesado de luchar) que
los que refuerzan en exceso el contorno. En lugar de intentar rechazar las fuerzas desintegrati-
vas amenazantes, adoptan con respecto aellas una actitud de tolerancia pasiva
Las paredes transparentes en los dibujos de personas adultas deben considerarse como
un signo evidente del deterioro en el criterio de la realidad. A menudo los niños dibujan paredes
transparentes (a través de las cuales pueden verse los objetos que están dentro de la casa),
pero en este caso lo único que puede válidamente interpretarse es la inmadurez de la capaci-
dad conceptual del niño, que se toma amplias libertades para presentar la realidad. En cambio,
en el caso de los adultos, defectos de esta magnitud en el examen de la realidad sólo apare-
cen, de acuerdo con mi experiencia, en los dibujos de a) deficientes profundos y b) psicóticos.
Puerta
La puerta es el detalle de la casa a través del cual se realiza el contacto con el ambiente. La
puerta pequeña en relación con el tamaño de las ventanas y de la casa en general revela una
reticencia aestablecer contacto con el ambiente, un alejamiento del intercambio interpersonal y
una inhibición de la capacidad de relación social. 8 correlato conducta! de las puertas peque-
ñas es la timidez y el temor en las relaciones interpersonales. Aveces los indMduos que dibujan
casas con puertas demasiado pequeñas ofrecen protocolos de Rorschach en los que aparece
la reacción del "niño quemadoª. Las relaciones emocionales con los demás han sido dolorosas,
y el individuo no desea probar nuevamente. .
Otro intento que se utiliza para mantener la personalidad apartada e inaccesible consiste
en ubicar la puerta muy por encima de la linea de base de la casa y sin escalones para facilitar
el acceso a ésta (véase figura 4). Se trata de una forma de representación común en tos indivi-
duos que sólo tienden aestablecer contactos con el ambiente dentro de sus propios términos.
Las puertas muy grandes (aquí, como en tocfos los aspectos de la psicología, los extremos
siempre son patológicos) son caracteñstica.s de tas personas con una excesiva dependencia de los
demás. Si las puertas están abiertas, hecho estadísticamente poco frecuente, el examinado revela
que siente una gran sed de efecto emocional y que espera recibirlo desde afuera (si el interrogatorio
posteOOr- al dibujo indica que la casa está ocupada). Si la casa resulta estar vacía, las puertas abier-
tas indican un sentimiento de vulnerabilidadextrama, yfalta de adecuación de tas defensas yoicas.
La acentuación de las cerraduras y/o bisagras manifiesta una sensibilidad defensiva del tipo
que con frecuencia se encuentra en tos paranoides.
Ventanas
En el dibujo de la casa las ventanas representan un medio secundario de interacción con el
ambiente. La acentuación de tas cerraduras de la ventana, lo mismo que de las cerraduras de las
puertas, es típica de aquellos que se defienden excesivamente del temor por los daños que pue-
* Para las preguntas del interrogatorio posterior al dibujo véanse las páginas 174-178.
134 EMANUEL F. HAMMER
dan venir desde afuera. Esto se da con frecuencia en los paranoides. 8 agregado de persianas y
cortinas cuando las ventanas están cenadas expresa la necesidad de apartarse yuna extrema reti-
cencia a interactuar con los demás. Cuando las ventanas poseen persianas o cortinas, pero están
abiertas, oparcialmente abiertas, debe entenderse que laperaona tiende aactuaren el ambiente de
un modo controlado. Se trata de ináMduos con un tipo de ansiedad que se mani1iestacomo "tacto•
en las relaciones sociales. Cuándo en relación con un estudio de los patrones de personalidad de
los cfJferentes grupos vocacionales se entrevistó aasistentes sociales se observó en sus dibujos la
predilección Por este atributo, signo del control emocional en el contacto con los demás (4a).
Las ventanas totalmente desnudas, que no poseen ni persianas, ni cortinas, ni visillos, y que
ni siquiera están sombreadas, son típicas de indMduos que interactúan con su ambiente de una
manera muy descortés, ruda y directa. No tienen casi nada de "tacto", y son el tipo de partici-
pante social que siempre "provoca lfos".
Cuando sólo el contorno de las ventanas está reforzado, es probable que el examinado sea
una persona con fijación oral o con rasgos orales de carácter. Sin embargo, en ocasiones, tam-
bién los individuos con rasgos anales refuerzan el contorno de las ventanas. En estos casos, el
dibujo de la persona permitirá efectuar la interpretación diferencial, según recaiga el énfasis en
la zona oral o en la anal.
Si consideramos el tamaño de las ventanas, de acuerdo con la convención, la del living debe
ser la más grande y la del cuarto de baño la más pequeña. Si los dibujos se desvían de esta
regla, tendremos indicios acerca de las necesidades emocionales que presionan. Por detrás de
los intentos de minimizar la importancia del living poniéndole las ventanas más pequeñas de la
casa, existe, por ejemplo, un evidente fastidio en relación con el intercambio social. Otorgarle al
baño una inmerecida importancia mediante la colocación de las ventanas más grandes implica
que en el fondo infantil del examinado existen ciertas experiencias relacionadas con un entre-
namiento esfinteriano severo. Este mismo detalle se ha encontrado también en individuos que
sufren de culpa masturbatoria y en obsesivos con el lavado compulsivo de manos.
8 emplazamiento de las ventanas de tal modo que éstas no se adecuan de una pared a la
otra (y que sugieren que la altura de un piso visto desde el frente de la casa no es la misma que
si se lo ve desde el costado, como ocurre en la figura 5) revela dificultades organizativas y for-
males que, empíricamente, se han visto como indicios de formas tempranas de esquizofrenia.
Chimenea
Ya ha sido comentada en la sección introductoria de este capítulo con el fin de ilustrar la
amplia variedad de tratamientos que pueden acordarse auno solo de los detalles del dibujo.
Humo
8 humo denso que sale en forma profusa de la chimenea puede indicar una considerable
tensión interna en el individuo, conflictos y turbulencias en la situación de la casa, o ambas
cosas, pues la última condición puede dar lugar a la primera, y viceversa.
8 humo que se desvía mucho hacia un lado, como si hubiese un viento muy fuerte, constituye
un índice de las presiones ambientales y, de acuerdo con mi experiencia, a menudo se relaciona
con casos infantiles de cflficultad con la lectura, en los que las presiones parentales son causativas
y reactivamente masivas. Este tipo de humo también ha aparecido en los dibujos de adolescentes
que están sometidos a una presión parental inapropiada en relación con la conformidad social y/o
los logros escolares. Y por último, también se to ha encontrado en los tests de algunos indMduos
poco tiempo después de haber sido incorporados alas fuerzas armadas.
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE lA TÉCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 135
Perspectiva
Las personas que básicamente rechazan la situación hogareña en que se encuentran y los
valores por los que allí se aboga, dibujan la casa como si el observador estuviese arriba y la mi-
rase hacia abajo (perspectiva que Buck denominó "visión de ojo de pájaro'). En estas personas
se da una combinación de sentimientos de superioridad compensatorios con actitudes de rebe-
lión contra los valores tradicionales que se le enseñaron en el hogar. Las actitudes iconoclastas
se dan junto con una sensación de estar por encima de los requerimientos de la convención y
de la conformidad. Buck (3a) realizó un estudio en el que comparó diferentes grupos profesio-
nales, y observó que esta "visión de ojo de pájaro• era más común en los estudiantes de medi-
cina que en cualquier otro grupo.
Las personas que se sienten rechazadas e inferiores en la situación familiar, dibujan la casa
desde lo que se ha llamado "visión de ojo de gusano". Desde esta perspectiva la casa aparece
como si el observador estuviese abajo y la mirase desde arriba. En estas personas se mezclan
sentimientos de desvalorización, de inadecuación y una baja autoestima; consideran inalcanza-
ble la felicidad hogareña.
Cuando se presenta la casa desde una perspectiva lejana, es decir, distante• del observa-
dor, puede tratarse de dos grupos distintos: a) los que proyectan en el dibujo de la casa una
imagen de si mismos, y de este modo representan su sensación de aislamiento e inaccesibili-
dad; b) los que en el dibujo de la casa transmiten la percepción que tienen de la situación fami-
liar; situación que el individuo se siente incapaz de enfrentar. En este último caso de perspectiva
"lejana", el individuo manifiesta su sensación de la imposibilidad de sentirse cómodo con aque-
llos con quienes vive.
La perspectiva de "perfil absoluto• constituye una desviación, individualmente significativa,
de la perspectiva usual. La expresión "perfil absoluto" se refiere a la casa que se dibuja, de tal
modo que el observador sólo ve un costado de ésta. El frente de la casa, incluyendo las puertas
o cualquier otra entrada, está dado vuelta, de manera que queda invisibley menos accesible.
Las personasdistantes, oposicionistas o inaccesibles desde un punto de vista interpersonal,pro-
yectan estos rasgos en el dibujo de la casa mediante la perspectiva mencionada. También los pa-
ranoicos evasivos buscan refugio, cuando realizan el KfP, en la perspectiva de "perfil absoluto".
La casa vista desde atrás y, especialmente, sin ninguna puerta trasera, muestra las mismas
tendencias oposicionistas y de distancia que se expresaban en la perspectiva de "perfil abso-
luto", pero en este caso adquiere proporciones más patológicas.
Los únicos casos de "visión desde atrás" que he tenido oportunidad de ver fueron dibujos
de paranoicos esquizofrénicos, por lo general cuando estaban aún en estado prepsicótico, en
el que se siente de manera muy aguda la necesidad de protegerse poniendo distancia.
Línea del suelo
La relación entre el dibujo (de la casa, del árbol o de la persona), y la línea del suelo, revela
el grado de contacto del examinado con la realidad. La misma corriente simbólica responsable
de la ecuación suelo o tierra =realidad práctica, se pone de manifiesto en el lenguaje coloquial
en expresiones tales como "tiene los pies bien plantados en la tierra". El tipo de contacto con el
• Pueden dibujarse casas pequeñas perdidas en una vasta extensión de espacio blanco; pueden dibujarse casas de
tamaflO considerable en la cima de una montaña; o puede ocurrir que la casa se encuentre separada del ob5e!'2dor
por una multltud de detalles irrelevantes: árboles, cercos, animales, un camino, un rlo. etcétera.
136 EMANUEL F. HAMMER
suelo (firme o débiQ reviste un enorme valor diagnóstico. Los esquizofrénicos latentes o fronteri-
zos siempre tienen dificultades con la presentación del dibujo en firme contacto con la realidad
(representada por la línea del suelo). Sus dibujos suelen apoyarse débilmente en la una línea de
suelo cortada o dibujada en forma esporádica (véase pág. 162). o bien en una línea amorfa y
nebulosa (véase pág. 161), o suelen estar directamente desarraigados de la tierra (en el caso
del árboQ y cayendo (véase pág. 163). Los casos esquizofrénicos más patológicos, con mayor
distancia de la realidad y mayor entrega a la fantasía, dibujan entidades suspendidas, que en
ningún punto tocan la línea del suelo dibujada por debajo.
Accesorios
Hay individuos que directamente manifiestan su falta de seguridad rodeando y reforzando la
casa con arbustos, árboles yotros detalles que no forman parte de la consigna. El agregado de
un sendero que conduce a la puerta, bien proporcionado y realizado con facilidad. es común en
individuos que ejercen un cierto control y 'tacto" en sus relaciones. Pero si el sendero es largo
y tortuoso, se trata de individuos que en sus relaciones sociales en un principio se mantienen
distante pero que en ocasiones entran en calor y entonces pueden establecervínculos emocio-
nales con los demás. Son lentos y algo cautelosos para hacer amistades, pero una vez que la
relación se desarrolla llega a poseer una gran calidad.
Si el sendero que conduce en línea recta hacia la puerta es muy ancho en el extremo del
observador y va angostándose en forma gradual de manera que al llegar a la puerta es mucho
más angosto que ella, el dibujo revela el intento de disimular mediante el empleo de una amis-
tad superficial los deseos básicos de aislamiento.
Los cercos alrededor de la casa constituyen una maniobra defensiva. Recientemente un
niño de ocho años, muy tímido, dibujó una casa, en la que lo que más se destacaba era un
cerco "para mantener a todos alejados". Era como si intentara asegurarse de que nadie iba a
interferir con la escasa seguridad que sentía.
En resumen, podríamos decir que el dibujo de la casa generalmente representa alguna de
las siguientes entidades fundamentales: a) la imagen de uno mismo, con sus elementos corres·
pondientes: área de la fantasía. yo, contacto con la realidad, accesibilidad, predominio oral, anal
o fálico. Yb) la percepción de la situación familiar; pasado, presente y futuro deseado, o alguna
combinación de los tres.
2.ÁRBOL
Tal como lo señalo Schactel (15) la mente adulta, totalmente madura y diferenciada hasta
cierto punto, es capaz de asumir en forma voluntaria distintas actitudes en su percepción y en
su experiencia con el ambiente. Así como en determinado momento se puede ser el observador
distante, en otro uno puede abrirse respectivamente a todas las impresiones, y a los sentimien-
tos y placeres que éstas suscitan, y en un tercero es posible proyectarse en una experiencia de
empatía con algún objeto del ambiente.
Tomemos como ejemplo el acto de mirar un árbol: en un momento se puede ser el botánico
distante que observa, compara y dasifica lo que ve; en el momento siguiente puede uno entre-
garse al color del follaje y la corteza,al sonido de las hojas que murmuran con la brisa, y a la fresca
fragancia que surge después de un chaparrón; y en un tercer momento se puede tratar de sentir
dentro de uno, kinestésicamente, la solidez o debilidad con que se sostiene y crece el tronco, la
calma con que se extienden las ramas, Q la gracia conque se mueven y entregan al viento.
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T ~CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 137
Hemos visto que cuando el examinado dibuja un árbol, de entre los recuerdos de los innu-
merables árboles que ha visto selecciona aquel con el que tiene una mayor iclentfficación empá-
tica, y en el momento de dibujarlo, lo modifica yrecrea de acuerdo con su reacción kinestésica,
reacción que se alimenta con sus propios sentimientos internos.
Para los antropólogos no es ninguna novedad que la "visión• que se tiene de un árbol posea
un significado personal. En los mitos y en el folklore, y hasta en el lenguaje diario, el árbol siem-
pre ha simbolizado la vida y el crecimiento.
En el folklore escandinavo los antiguos mitos cuentan la historia de Ygdrasil, el "árbol de la
vida". En los cuentos alemanes se dice que el árbol tiene sus raíces en las entrañas de la tierra,
entre los mortales; y sus ramas extendiéndose y alcanzando los cielos, donde habitan dioses
que gobiernan ala humanidad (9). .
El significado simbólico del árbol llega hasta el siglo XX y se pone de manifiesto cuando
hablamos del "árbol genealógico", o en ciertas expresiones: "como se inclina el vástago, así
crece el árbol". Como luego veremos, el individuo que en el dibujo del árbol olvida las ramas,
es el que no se •ramifica", no se mezcla con los demás ni disfruta de ellos: De est~ modo los
individuos se proyectan durante el proceso del dibujo de un árbol, ofreciendo as1 un verda-
dero autorretrato.
Algunas veces los examinados dibujan árboles agitados por el viento Yquebrados por las
tormentas, con lo cual en realidad representan el efecto que las presiones ambientales han te-
nido sobre ellos mismos.
En un caso reciente, através del dibujo del árbol se puso muy claramente de manifiesto el sur-
gimiento del inconsciente de la autoimagen. Se tra~ de una ~ujer ~ue, deba!o ~el árbol, dibujó
un canasto que contenía cinco lustrosos frutos. La mu1er tenía cinco h1¡os, Yel d1bll¡o representaba
con bastante claridad su orgullo por el rol materno.
Esta evaluación positiva está en franco contraste con el dibujo del árbol de una mujer a quien
se examinó para lograr una evaluación cllnica en relación con un programa psicoterapéutico para
sus dos hijos: uno, un homosexual manifiesto de veinte años, y el otro, un chico de once años ~
una incapacidad para la lectura de dificil mejora. La mujer dibujó un árbol frutal con dos llamatiVaS
manzanas tiradas en el suelo, al lado del árbol. Demostró asf el rechazo inconsciente que sentía
por sus hijos y la evaluación negativa de ella misma como madre. .
8 comentario espontáneo que hizo del dibujo restasson dos manzanas podndas que se ca-
yeron al suelo; trajo, desde su inconsciente hasta un primer plano, la imagen mencionada.
•s dibujo del árbol puede captarse intuitivamente como totalidad; aun sin una investigación
de los detalles es posible recibir una impresión que puede ser de armonía, de inquietud, de
vacío de carencia o abundancia; y es posible también recibir una impresión de hostilidad. Esto
cons;ituye además el primer estadio del aprendizaje del método. Uno debería entregarse pasi-
vamente a los efectos que producen un gran número de dibujos de árboles, •contemplarlos•.
mirarlos simplemente, sin ninguna actitud critica. De esta manera el mirar.se convierte en ver, se
comienza a reconocer las diferencias, ya no parecen todos los dibujos iguales, Yse comienza
a conocer más íntimamente a las personas..• Algunos dibujos permiten la elaboración de es-
tudios del carácter. Otros implemente constituyen una contribución para el diagnóstico de la
personalidad· (9, pág. 31).
Cuando Koch (9) habla de la línea del desarrollo del árbol desde abajo hacia arriba, señala
que a medida que el dibujo crece en un desarrollo que va desde las raíces.hasta la.cop~, i:se
desarrollo es paralelo al desarrollo psíquico temporal del examinado, es decir, a su h1stona vital
psicológica. Observa que en la parte inferior del tronco suelen aparecer las huellas de las expe-
riencias tempranas, y en la parte de arriba las de aparición más reciente. Esto concuerda con
138 EMANUEL F. HAMMER
la experiencia de Buck (3) según la cual cuanto más abajo estén las cicatrices en el tronco del
árbol, más precoces han sido las experiencias traumatizantes.
Levine y Galanter (1O) investigaron esta hipótesis con parapléjicos internados, y compararon
la altura del tronco en que aparecían las cicatrices con la edad en que se había establecido el
estado parapléjico. 8 análisis de esta relación condujo a los investigadores a la conclusión de
que"...la hipótesis puede tener amplia aproximación a la época de la enfermedad·.
8 caso más extremo de cicatrices que he tenido oportunidad de observar fue el de un niño de
doce años. Dibujó una herida destructiva aproximadamente en la mitad del tronco del árbol. Gra-
cias a un tratamiento psicoterapéutico llevado a cabo con ulterioridad se supo que cuando el pa-
ciente tenía cinco años habla perdido a su madre, y que inconscientemente lo había sentido corno
un abandono que le dejó una profunda herida.
8 joven estaba secretamente enojado con la madre por haberlo desamparado. Al mismo tiempo
que él había sido muy malo porque si no, la madre no lo hubiese dejado. Esta sensación de un
mundo doloroso surgía con toda claridad en el árbol que, en última instancia, era un autooetrato.
El árbol, una cosa viviente o que en algún momento vivió en un medio elemental (lluvia,
viento, nieve, tormentas, calor o soQ es el más apto de los tres conceptos gráficos del HTP
para transmitir la imagen que el individuo tiene de sí mismo en el contexto de sus relaciones
con el ambiente.
Buck (2) agrega a estos los siguientes postulados: a) el tronco representa la sensación que
la persona tiene acerca de su fortaleza interna (en terminología analítica, la "fuerza del yoj; b)
la estructura de las ramas representa la capacidad que se siente poseer para obtener satisfac-
ciones del medio penetrando en un nivel más inconsciente del área que captan los brazos y las
manos de la persona dibujada); y c) la organización total del dibujo revela cómo siente el indivi-
duo su equilibrio interpersonal.
Existe un notable paralelo entre los dos primeros postulados de Buck y la experiencia que
Koch realizó en Suiza: ·stronco representa frecuentemente el área básica del concepto de uno
mismo, la fortaleza del yo... Debe presuponerse que cuando se dibuja un árbol el conocimiento
que se posee de la madera conducirá a que todo lo relacionado con cualidades inherentes a
ese material se proyecten más claramente en las partes de madera que, por ejemplo, en el
follaje del árbol. 'Está moldeado en buena madera'. 'La madera de esa persona es buena', y
expresiones similares son, sin duda, muy habituales en las personas de habla germana cuando
se refieren a la naturaleza de las personas• (9, pág. 15).
Veremos ahora el significado dinámico del tratamiento de algunos detalles en el árbol:
Tronco
En apoyo de la hipótesis que considera al tronco como un índice de la fortaleza básica de la
personalidad, se ha observado que si las líneas periféricas de éste están reforzadas revelan la
necesidad del índividuo de mantener la integridad de su personalidad. El reforzamiento es una
defensa compensatoria como para encubrir y combatir el temor de la difusión y la desintegra-
ción de la personalidad. 8 individuo intenta evitarlas con todos los recursos a su alcance.
Cuando, por el contrario, para dibujar el tronco se utilizan líneas débiles, esbozadas o pun-
teadas que no aparecen en ninguna otra parte del dibujo, se trata de un estadio más avanzado
del temor por el colapso de la personalidad o de una pérdida de la identidad; en este estadio no
se tiene ya la esperanza de que las defensas compensatorias detengan el derrumbe inminente.
En estos casos existe invariablemente una aguda ansiedad.
8. INTERPRETACIÓN OEL CONTENIDO DE LA Tl:CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 139
r
Los pacientes que en el tronco del árbol dibujan agujeros y animales mirando desde éstos,
pueden ser indMduos que: a) inte"rnamente sienten que un segmento de su personalidad está
fuera decontrol (disociado) y que es potencialmente destructivo (el caso más frecuente es el de
las personas abrumadas por sentimientos de culpa obsesiva), o b) se identifican primariamente
con el animal que se encuentra dentro del tronco, en lugar de hacerlo con el árbol, y de este
modo revelan sus anhelos regresivos por una existencia uterina retirada, cálida y protegida. De
acuerdo con mi experiencia la identificación con el árbol es más frecuente en individuos adultos
y la identificación con el animal que se encuentra dentro del árbol, es más común en los niños.
Pero la guía más segura para la interpretación diferencial es el interrogatorio posterior al dibujo,
los otros datos proyectivos que se posean y la historia clínica, pues con frecuencia se da una
superposición de ambos grupos de edad en cuanto a la figura de identificación, sea en adultos
inmaduros o en niños obsesivos o fóbicos (con un gran potencial para la disociación).
Raíces
La excesiva preocupación por el contacto con la realidad, se expresa en la exageración con
que se destacan las raíces del árbol, ya que éstas tienen como función el contacto con el suelo.
Recientemente, un paciente dibujó raíces tipo garra (raíces que se esforzaban por •agarrarse·
al suelo). N poco tiempo sufrió un derrumbe psicótico manifiesto y debió ser internado. Cuando
se le administró el HTP, dos semanas antes del derrumbe psicótico, el modo en que las raíces
de su dibujo se agarraban a la tierra ya revelaba el contacto hipervigilante del paciente con la
realidad y el temor pánico a perderlo.
Las raíces que se ven a través de la tierra transparente constituyen un indicio directo de un
deterioro en el criterio de realidad del paciente. Si se trata de una persona con una inteligencia
media o superior, y que se encuentra en la edad adolescente o adulta, este deterioro del criterio
de realidad debe considerarse como un indicio de la posibilidad, pero sólo de la posibilidad, de
que existan otros indicios de un proceso de esquizofrénico.
Árbol con base en el borde del papel
Los individuos inseguros, que padecen de sensaciones de inadaptación, suelen utilizar
como línea de base para sus dibujos el borde inferior del papel. Se apoyan en esta parte de la
página como si esto representara para ellos una seguridad compensatoria. Es probable que los
pacientes depresivos, que por lo general emplazan sus dibujos en la sección inferior de la hoja,
lleguen en ocasiones también hasta el borde. Para la interpretación diferencial entre ambas po-
sibilidades es preciso tener en cuenta que los depresivos utilizan líneas débiles como expresión
del debilitamiento depresivo de la energía y el impulso, y que en general como árbol favorito
eligen el sauce llorón.
Ramas
Las ramas representan los recursos que el indMduo siente poseer para obtener satisfaccio-
nes del medio, para extenderse hacia los demás y para ·ramificarse" en logros acertados. Las
ramas del árbol, con respecto al concepto que el indMduo tiene de sí mismo, constituyen un
simil más inconsciente de los brazos en eldibujo de la persona. Joyce Kilmer, en su obra épica,
pulsó como poeta las cuerdas del simbolismo al expresar la siguiente analogía: un árbol que
"extiende sus frondosos brazos para rezar".
Ngunos indMduos intentan en ocasiones enmascarar con un optimismo superficial y com-
1 40 EMANUEL F. HAMMER
pensatorio sus sentimientos más profundos de incapacidad para obtener satisfacciones. Es
probable que en estos casos dibujen personas con brazos muy largos, extendidos afuera del
cuerpo en una valiente actitud. Pero finalmente se delatarán en el árbol, el que probablemente
tendrá las ramas tronchadas. Esto revelará que, en realidad, el paciente no tiene verdaderas
esperanzas de éxito.
Las ramas altas y angostas que se extienden hacia arriba y apenas hacia los costados son
típicas de los dibujos de personas que temen buscar satisfacciones del ambiente y en el am-
biente, y que por lo tanto se refugian, más de lo necesario en la fantasía (arriba, hacia el tope
de la hoja) para obtener una gratificación sustitutiva. Los individuos que más comúnmente
realizan este tipo de ramas son los que se encuentran en la línea que va desde la introversión
hasta la esquizoidia.
Distinto es el caso en que las ramas se extienden lateralmente hacia afuera hacia el am-
biente, y también hacia arriba, hacia el área de la fantasía: aquí se advierte un ma~or equilibrio.
Ngunas personas acentúan tanto la extensión de las ramas hacia arriba. que el extremo
del árbol sobrepasa el borde superior de la página. Esto constituye un ejemplo extremo de Ja
inmersión en la fantasía. Si bien los introvertidos y esquizoides exageran la extensión de las
ramas hacia arriba, cuando éstas se extienden más allá del borde superior de la página se debe
considerar posible la existencia de un franco estado esquizofrénico, manifiesto o en desarrollo.
Y más aún si el tronco es el que sobrepasa el borde mencionado.
Por el contrario, algunos examinados achatan abruptamente la parte superior del follaje o
copa, como si intentaran negar o rechazar totalmente el área de la fantasía. Recientemente esto
se observó en el caso de un paciente que sentía pánico ante sus fantasías homosexuales, y de
otro que intentaba negarla percepción de la dolorosa culpa que le traían sus fantasías de matar
a su hermano menor. Estos dos pacientes buscaban reprimir las fantasías, y negar los conteni-
dos amenazantes que se les imponían.
Las ramas unidimensionales que no forman estructura y están inadecuadamente ligadas a
un tronco unidimensional (segmentación) sugieren la posibilidad de síntomas de organicidad
(véase figura 6). Aunque los matices del resto de los dibujos y de las demás técnicas proyecti-
vas así corno la historia del caso y los datos neurológicos, sugieren o no organicidad, este tipo
de árbol siempre transmite una sensación de impotencia y de futilidad, de falta de fuerza del
yo Yde una pobre integración de los recursos para la búsqueda de satisfacciones, todo lo cual
contribuye a crear un cuadro gráfico de inadaptación.
La flexibilidad de la estructura de las ramas, organizadas de tal modo que van desde lo más
grueso hasta lo más fino en dirección próximo-distal, constituye un dato favorable e indica una
gran habilidad por parte del examinado para obtener satisfacciones de su ambiente. Esto es así
siempre que el tamaño de las ramas guarde relación con el del tronco.
Las ramas tipo garrote o tipo lanza con afiladas puntas en los extremos o con pinches
como púas, señalan la presencia de intensos impulsos hostiles y agresivos. Si la conducta
manifiesta indica que la persona no actúa según dichos impulsos sino que, por el contra-
rio, es bastante apacible y dócil, podemos asegurar que se trata de un ajuste superficial,
logrando a expensas de esfuerzos represores masivos que se acompañan de un tensión in-
terna considerable. En estos casos el psicólogo debería analizar detalladamente los dibujos
con el fin de encontrar índices de descontrol que permitan evaluar la posibilidad de actuacio-
nes incipientes de dichos impulsos.
La excesiva acentuación de los índices de control puede indicar posibles irrupciones impul-
sivas en la conducta manifiesta, pues el indMduo puede estar al borde del agotamiento en su
potencial defensivo.
Las ramas bidimensionales y abiertas en el extremo distal revelan un escaso control sobre la
8 . INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 1 41
expresión de los impulsos (véase figura 7). Un esquizofrénico deteriorado, con la intuitiva sen-
sibilidad de los enfermos cuyos procesos inconscientes han invadido la conciencia, comentó
justamente en relación con el dibujo de un árbol con las ramas abiertas en el extremo: "éste es
mi retrato, sin control sobre lo que sale de mí, sobre las cosas que hago."
Las ramas que más que ramas parecen penes son típicas de personas con preocupaciones
sexuales y/o que luchan por la búsqueda de lavirilidad.
Las ramas rotas ycortadas expresan la sensación que tiene el examinado de estar trauma-
tizado y de no construir una unidad interna completa. Se trata de sentimientos de "castración"
que en un nivel psicosocial pueden darse bajo la forma de sentimientos de inadaptación, inutili-
dad y extrema pasividad y en un nivel psicosexual, de sentimientos que pueden variar desde la
sensación de falta de virilidad hasta la impotencia.
Si el tronco está trunco, y desde el cabo crecen pequeñas ramas, la persona siente que el
núcleo del yo está dañado: Solo dos veces he visto este tipo de dibujo y en ambas casos se
trataba de niños que habían comenzado un tratamiento psicoterapéutico.
Este tipo de árboles representaba una detención en el crecimiento emocional, y los primeros
esfuerzos, aunque débiles, por volver a crecer, esfuerzos estimulados quizás por la fase inicial
del tratamiento. •
Buck (3a) relata una experiencia similar: a un paciente neurótico que estaba pasando por
un dificil climaterio, se le recetó testosterona. Después de esto, le agregó al tronco largo Ysin
ramas que había dibujado pequeñas ramas unidimensionales que parecían de encaje.
FIGl}V. 6
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FIGl}V. 7
• Uno de estos pacientes interrumpió el tratamiento cuando se mudó aotra ciudad, pero el otro aJ concluir su terapia
dibujó un árbol cubierto de frutos que expresaba su renovada sensación de capacidad yoptimismo con respecto aJ
crecimientoMuro.
142 EMANUEL F. HAMMER
Cuando las ramas, en lugar de dirigirse hacia el ambiente, lo hacen centrípetamente, hacia
el árbol, estamos frente a casos de egocentrismo con fuertes tendencias a la introversión. Este
tipo de árbol por el momento sólo se ha observado en obsesivo-compulsivos.
Las ramas muy grandes en un tronco relativamente pequeño, revelan una exagerada preo-
cupación por la búsqueda de satisfacciones. Hace muy poco he tenido oportunidad de obser-
varlo cuando le administraba los tests a una persona, un dia de la semana por la noche.
8 protocolo proyectivo del paciente era extenso y rico, y antes de finalizar con toda la batería
ya era medianoche. 8 paciente pidió permiso para telefonear a su esposa, y le ofrecí mis dis-
culpas para que las agregara a las suyas por llegar tan tarde a su casa. o; con sorpresa que le
telefoneaba para decidir si a la una de la mañana se encontraban en el Club de la cigüeña o en el
Club veinticinco para comenzar la velada. Cuando le pregunté a qué hora comenzaban sus citas
comerciales al día siguiente respondió, con mucha naturalidad: •a las nueve". Su imperiosa bús-
queda de placer como intento de aplacar o, por lo menos, enmascarar lavoz interna de la duda,
con respecto asu importancia como persona, apoyaba la interpretación (exagerado énfasis en la
búsqueda de satisfacciones) que surgía de la estructura desequilibrada de las ramas.
El extremo opuesto, es decir, la estructura de las ramas muy pequeñas, y el tronco excesi-
vamente grande, indica que el paciente experimenta frustraciones debido a su incapacidad para
satisfacer imperiosas necesidades básicas.
Una mujer recién casada de veintidós años, cuyo marido había sido reclutado hacia muy poco
tiempo, dibujó un árbol de este tipo. Sus sentimientos de frustración sexual y emocional aparecie-
ron también en los protocolos del Rorschach ydel TAT.
Algunas veces, especialmente en dibujos de niños, las ramas se extienden hacia el sol. Esto
es común en los dibujos de jóvenes con una fuerte necesidad de afecto frustrado. El árbol ex-
tiende sus ramas buscando el calor de alguna figura autoritaria significativa (en este caso, repre-
sentada por el soQ de la que el examinado está necesitado.
Es posible que un niño dibuje un árbol que se inclina para alejarse de un gran sol que está a
corta distancia de él. Esto es frecuente en individuos que intentan apartarse de la dominación
de alguna figura parental o de cualquier tipo de autoridad, porque se sienten dolorosamente
controlados, sojuzgados y, en consecuencia, inadaptados.
Antes de terminar con esta sección, merece mencionarse un tipo de ramas que se da rara-
mente pero que posee un significado simbólico muy claro: se trata de ramas secundarias que
se dibujan como espigas y que se insertan en las ramas primarias. Las puntas de las ramas se-
cundarias, en lugar de encontrarse en el extremo distal, se encuentran en el punto de contacto
con el tronco del árbol o con las ramas de las cuales crecen. Estas pequeñas ramas parecen
enterrarse en las ramas más grandes en lugar de crecer de ellas.
Seguramente el lector ya ha anticipado la interpretación correspondiente: se trata de ten-
dencias masoquistas.
Recuerdo un dibujo de este tipo. En una ocasión la mujer que lo hizo se quejó de las incomo·
didades que le acarreaban las cañerías de la cocina, pues tenían un desperfecto, y había tenido
que llamar al plomero muchísimas veces en el plazo de pocos dias. 'Si tengo que llamarlo una
vez más... (Y el autor esperaba oír que la frase concluyera con alguna expresión de rabia, dirigida
extrapunitivamente, como por ejemplo pegarle al plomero en la cabeza con el palo de la cocina)...
8 . INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TéCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 14 3
me arranco el pelo." Esta orientación intropunitiva de la agresión concordaba con la orientación
masoquista que sugerian las ramas del dibujo.
Entre la tendencia intropunitiva y la extrapunitiva, se encuentran individuos predominante-
mente impunitivos. Esto se aprecia en el dibujo del árbol, porque estas personas suelen en-
volver los extremos de las ramas con círculos como nubes. La espereza de las ramas está
amortiguada por una almohadilla de algodón. Son personas cuya agresión no se descarga ni
interna ni externamente, pues la inhibición lo impide. A menudo acompañan a este "tratamiento
impunitivo de las ramas·, maneras agradables y un suave modo de hablar.
De un modo general podemos decir que la impresión global de las ramas se correlaciona
con una amplia visión de la personalidad del indMduo. Sea que las ramas o el follaje trasmitan
una impresión de vida, de animación y suavidad, que posean contornos angulosos, duros y fir-
mes, o bien que estén dibujadas espasmódicamente, con irritación ansiedad en inseguridad, en
todos los casos la hoja de dibujo hace las veces de tela donde el individuo esboza el estilo más
perdurable de su personalidad.
Árbol tipo "cerradura"
Por parecerse a una cerradura, se llama asi al árbol cuyo tronco y follaje están dibujados con
una línea continua, sin ninguna separación entre la copa y el tronco.
Se trata de un espacio blanco encerrado, sin ninguna relevancia. Lo mismo que la respuesta
de espacio blanco en el Rorschach, es característico de indMduos oposicionistas y negatMs-
tas. Cuando el examinado dibuja este tipo de árbol, obedece la consigna del examinador, pero
solo en parte. Son personas que sin negarse totalmente a dibujar hacen lo menos posible.
Árbol "disociado"
El nombre de esta respuesta grafica se debe a que las líneas laterales del tronco no se co-
nectan entre ellas; se extienden hacia arriba, formulando cada una su propia rama de estructura
independiente (véase figura 8): da la impresión de un árbol qisociado o dMdido verticalmente
por la mitad. En realidad parecen dos árboles unidimensionales, uno al lado del otro. Estos
árboles indican la existencia de una ruptura de la personalidad, una disociación de sus compo-
nentes fundamentales, un derrumbe de las defensas y el peligro de que los impulsos internos se
vuelquen en el ambiente. Si en el HTP existe algún signo que pueda considerarse patognomó-
nico de la esquizofrenia este signo es éste. Tanto Koch (9, pág. 80) como Buck (3) consideraron
que el árbol dMdo era un índice de esquizofrenia.
Tema
Hay temas que se explican por sí mismos: no se necesita aclarar el sentido de condena
que implica un árbol con un halcón revoloteando sobre su copa, o el sentido de degradación
que revela un árbol orinado por un perro, o el sentimiento de inminente mutilación corporal que
iransmite el dibujo de un hombre identificado con una figura parental que amenaza al árbol con
la total destrucción a hachazos.
Hemos observado que las mujeres embarazadas dibujan con notable frecuencia árboles fru-
tales, y que los pacientes depresivos muestran una llamativa preferencia por los sauces lloro-
nes. A menudo los niños dibujan manzanos; para ser exactos, con una frecuencia de 35 por
14 4 EMANUEL F. HAMMER
ciento a la edad del jardín de infantes, del 9 por ciento alrededor de los 1Oaños y casi nada
cuando llegan a los 14 años (9). Pareceria que los niños se identifican con el fruto, mientras que
el árbol representa a la figura materna; tal como hemos visto los niños que se sienten rechaza-
dos dibujan la manzana a punto de caer del árbol o ya desprendida de él.
Edad adscripta al árbol
Cuando un adulto, en lugar de un árbol completamente desarrollado dibuja un pequeño
retoño manifiesta con claridad sus sentimientos de inmadurez. Pero de todos modos para ob-
tener un índice más exacto del nivel evolutivo que el árbol parece transmitir, al finalizar la tarea el
examinado es interrogado en relación con la edad del árbol que dibujó. De acuerdo con nuestra
experiencia la edad proyectada se vincula con el nivel psicosociosexual que el examinado siente
poseer. Esto se confinmó mediante un estudio experimental que dirigí (6).
Los sujetos de experimento fueron sesenta y cuatro delincuentes sexuales de la prisión de
Sing Sing, de los cuales la mitad estaban convictos por el delito de violación de una mujer
adulta, y la otra mitad, por el de actuaciones sexuales con una niña (pedofilia). Los violadores
servían como grupo de contraste con los pedofflicos en relación con factores tales como la ex-
periencia de la detención, el juicio y el encarcelamiento por un delito sexual así como por vMr
en un ambiente de prisión más o menos común en la época en que se realizó el estudio.
La investigación clínica (8) ha demostrado que los pedofflicos son personas que se sienten
psicosexualmente inmaduras. Están fijadas, o han regresado a un nivel infantil. De acuerdo con
los estudios normativos, en ese nivel los pulsos sexuales se expresan bajo la forma de la mani-
pulación sexual y del mutuo tocarse y verse. Las actMdades sexuales de la gran mayoría de los
pedoffiicos se limitan a esas formas. Debido a su inmadurez, para satisfacer sus necesidades se-
xuales, el pedofflico busca objetos sexuales inmaduros de la edad a la queél mismo se siente psi-
cosexualmente adaptado. En su juego sexual intenta, por decirlo así, otro niño como compañero.
En consecuencia, si consideramos cierto el supuesto de que el violador se relaciona con
adultos y el pedofflico lo hace con niños porque psicosexualmente se siente más inmaduro que
aquel, una comparación entre las edades adscriptas a los árboles por ambos grupos nos per-
mitirá investigar la validez de la hipótesis de Buck (3) que se refiere a la edad adscripta al árbol
como un renejo del nivel de madurez psicosexual que el sujeto siente poseer.
Los resultados fueron altamente significativos en la dirección predicha. La media de la edad
adscripta por los violadores fue de 24,4 años, mientras que la adscripta por los pedoffiicos fue
de 10,6 años. La edad adscripta al árbol diferencia a los pedoffiicos de los violadores en un
nivel de confiabilidad del 1 por ciento, y sirve para confirmar la hipótesis de Buck.
Árbol muerto
Una de las preguntas del interrogatorio posterior al dibujo se refiere a lo que el individuo siente
en relación con la calidad de vida o muerte del árbol. Los examinados que a la pregunta ·¿Ese
árbol está vivo?" responden que no, que el árbol estámuerto, deben considerarse como pacientes
con un mal ajuste. Esta respuesta prevalece en los esquizofrénicos, deprimidos yneuróticos graves
que han perdido la esperanza de lograr una adaptación adecuada. Es decir, que estos comenta-
rios poseen un significado negativo desde el punto de vista pronóstico, lo mismo que cualquier
otro signo que sugiera sentimientos de inutilidad. En otro estudio sobre delincuentes sexuales (7)
comprobé que existía una progresión desde los sujetos violadores a los pedofflicos heterosexuales
y de éstos a los pedofflicos y homosexuales con respecto a la frecuencia con que veían árboles
"muertos"' lo cual concuerda con el aumento de distancia respecto del objeto sexual apropiado.
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CNI CA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 145
Por una parte estos datos confirman el hecho de que las personas más enfermas psicoló-
gicamente son las que consideran el árbol "muerto• y por otra permiten considerar a los pedo-
fflicos homosexuales (quienes se desvían de la norma tanto en la edad como en el sexo de la
pareja elegida) como el subgrupo más enfermo de entre los delincuentes sexuales estudiados.
El aumento de distancia con respecto al objeto sexual apropiado es paralelo al aumento de
posibilidad de que exista una grave psicopatología. Del mismo modo la aparición de árboles
muertos en el HTP sugiere la posible existencia de una grave patología.
Si en el interrogatorio posterior al dibujo el paciente afirma que el árbol está muerto, de-
bemos averiguar si para él la muerte fue causada por algo externo o por algo interno. Si el
paciente afirma que lo que causó la muerte del árbol son cosas tales como parásitos, el viento,
agentes naturales, rayos, etcétera, está responsabilizando al ambiente externo de sus dificul-
tades. Por lo general estos pacientes padecen de agudos sentimientos de traumatización. Si
por el contrario afirman que lo que provocó la muerte fue algo interno, como por ejemplo que
las raíces, el tronco o las ramas estaban podridos, se trata de indMduos que consideran a su
propia persona como nociva e inaceptable. He observado que en general existe una patología y
una culpa mucho más intensas en aquellos pacientes que perciben al árbol pudriéndose desde
adentro que en aquellos que consideran que su muerte fue causada por agentes externos. Si
todas las demás variables se mantienen iguales, el pronóstico es generalmente mejor cuando
se atribuye aagentes externos.
Cuando el examinado percibe al árbol como "muerto" se le debe preguntar cuánto tiempo
hace que ha muerto. Se ha comprobado que el tiempo transcurrido desde la muerte del árbol
puede indicar la duración de los sentimientos de desajuste e incapacidad del examinado o del
sentimiento masivo de inutifldad o de pérdida de la esperanza según sea el caso.
Para finalizar esta sección dedicada al árbol quizás sea necesario hacer una advertencia:
"Se debe tener en cuenta que no siempre es posible estar seguro, sobre la base del dibujo
solamente, acerca de cuál de los posibles significados es el correcto para cada caso indM-
dual. Algunos significados son siempre correctos como formulaciones generales; otros, por el
contrario, deben considerarse como indicaciones provisionales para poder descubrir luego el
significado más exacto en un examen completo de los resultados del interrogatorio, de la ob-
servación, de los resultados del test, etcétera." (9, pág. 33). ·
3. PERSONA
La persona constituye el concepto del HTP que con mayor frecuencia se realiza en forma
incompleta o se rechaza totalmente, pues como autorretrato es el que está más •cerca de uno
mismo•. Debido justamente a esa dificultad puede determinar que en el examinado surja el
temor al fracaso, especialmente en aquellos individuos que sienten que el test •no les va a salir
bien". Por esta razón durante el dibujo de las personas es cuando más a menudo se necesita el
apoyo del examinador.
Con respecto al terna, el dibujo de la persona puede motivar tres tipos de temas: el autorre-
trato, el ideal del yo, y la representación de personas significativas para el sujeto (padres, herma-
nos, etcétera).
a) Un autorretrato que revela lo que el individuo siente ser. Con frecuencia en el dibujo de la
persona se reproducen con exactitud los contornos corporales (obesos o delgados), las áreas
fisiológicas, como por ejemplo una nariz ganchuda u orejas grandes, etcétera. Los pacientes con
un CI medio o inferior por lo general reproducen sus propios rasgos corporales en el dibujo de
146 EMANUEL F. HAMMER
la persona como si se estuviesen mirando en un espejo. Es decir, si el individuo tiene la mano
derecha torcida reproduce esta condición en la mano izquierda que la persona que dibuja Por el
contrario, la capacidad abstracta permite la representación en la imagen no especular (es decir
que el lado derecho del entrevistado esté representado en el lado derecho de la persona del di-
bujo}. Rara vez se encuentra en sujetos que no tengan un alto coeficiente intelectual.
Se ha observado que las enfermedades fisiológicas y las incapacidades físicas se reprodu-
cen en el dibujo de la persona sólo cuando han influido en el concepto que el examinado tiene
de sí mismo, creando en consecuencia un área de sensibilidad psicológica.
Además de defectos físicos también se proyectan las cualidades físicas: amplitud de hom-
bros, desarrollo muscular, aspecto general. Tanto es asr que aún los indMduos con incapacidad
artística dibujan personas que se les parecen mucho.
En el dibujo de las personas, además del yo físico se proyecta una imagen del yo psicoló-
gico. Por ello es posible que individuos con una altura normal o superior a la normal dibujen
figuras pequeñas con los brazos colgando con desgano a los costados y con una expresión
implorante en el rostro. En este caso proyectan una imagen psicológica de sí mismos: pequeña,
insignificante, inútil, dependiente, y con gran necesidad de apoyo emocional a pesar del yo fí-
sico que poseen.
Un hombre adulto siempre complaciente, que vivfa con sus padres y estaba controlado por una
madre calculadora dibujó un titare.
Un niño de nueve años dibujó un "muñeco de fútbol". 8 visitador social informó que al niño se
lo castigaba con frecuencia privándolo de comida y azotándolo con un rebenque de siete lonjas.
Cuando se orinaba lo sumergían en agua fria •para que aprendiese". Mientras su madre estaba en
el trabajo lo castigaba el hermano. Todo esto determinó en él un autoconcepto inconsciente de
"muñeco de fútbol", cuya única función es recibir castigos. (véase capitulo 2).
En otro caso el autodesprecio de un paciente se manifestaba en el dibujo de •un hombre pi-
diendo limosna•. Su sensación de inutilidad con respecto asu adecuación al rol masculino se re-
velaba en el dibujo que consistía en un hombre con una vestimenta demasiado grande para él; las
ropas caían desde sus hombros ysu cuerpo no las llenaba.
Otros ejemplos son: la persona agresiva tipo simio que dibujó un delincuente sexual; la per-
sona tambaleante, perdiendo el equilibrio de un preesquizofrénico; las ropas de maniquí que
sugieren sentimientos de despersonalización; el dibujo que realizó una adolescente de una per-
sona con un palo de béisbol en una mano, una raqueta de tenis en la otra, y con bigotes, todos
estos signos de virilidad revelan sentimientos subyacentes de inadecuación en dicha área; la
mujer exhibicionista que se ingenió para que la mujer del dibujo pudiese exhibirse con la excusa
de que una fuerte ráfaga de viento le levantaba la pollera por encima de la cabeza; el dibujo
de un payaso como fusión de los intentos del examinado por representar la inocuidad de sus
impulsos instintivos con el uso secundario de este concepto como maniobra para llamar la
atención; la reducción de la energía que sugiere el dibujo de una persona sentada en un sillón
en lugar de estar parada sobre sus pies (como estadísticamente es la norma), y la necesidad de
calor emocional yde seguridad que implica el ubicar a la figura en un sillón frente a una chime-
nea dibujada con mucho detalle; el narcicismo que revela el dibujo de una mujer que con una
mano se acaricia el cabello mientras balla sola al son de la música (confirmado por la respuesta
al Rorschach: •animal mirando su reflejo en el agua"), y el dibujo paranoide de un hombre con
el cuerpo de perfil y rfgidamente erecto con lo cual manifiesta su rechazo a enfrentar la realidad
y su rfgida falta de adaptación. Todos estos temas fundamentan la tesis de que el dibujo de la
Persona puede representar un autorretrato psicológico.
8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TaCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 147
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ADU..TOMORON
b) Un ideal del yo en lugar de un retrato de lo que el sujeto siente que es.
Un hombre delgado, casi frágil, intensamente paranoide cfib1.Jió un boxeador cuyos hombros
tenían las dimensiones de los de un Hércules.
Una joven soltera embarazada, que sentía una temble vergQenza por la dimensión de su vientre,
tan reveladora de su estado dibujó una bailarina flexible, ágil y delgada, girando libre de tocio peso.
Con frecuencia los adolescentes dibujan musculosos atletas en trajes de baño, y las ado!escen-
tes, actrices de cine con vestidos de fiesta, es decirestados ideales que los adolescentes añoran.
Con respecto a los pacientes obesos que recurren a la terapia he comprobado que los que
se siguen adhiriendo a su ideal del yo (es decir que dibujan una persona delgada en lugar de
una obesa) tienen un pronóstico considerablemente mejor.
c) Representación de una persona significativa para el sujeto en su ambiente contempo-
ráneo o pasado, sea por una valencia positiva o por una negativa. La transposición a la hoja
de papel de la percepción que el individuo tiene de las figuras significativas del medio, en
148 EMANUEL F. HAMMER
ADU..TO SUPS=tlOR AL PROMEDIO
ADU..10~
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l.AMINA3 (CONTlNl.IAOóN)
contraste con la de la percepción de uno mismo,* se da más en los dibujos de niños que en
los de adolescentes o adultos. Por lo general la persona que dibuja es una figura parental.
El hecho de que la representación de la figura parental se dé con mayor frecuencia en los
dibujos de niños que en los de adultos probablemente obedece a la mayor importancia que
los padres poseen en la vida del niño, a la necesidad que Uene el niño de contar con un
modelo con el que identificarse e incorporar a su autoconcepto.** Por esta razón el tipo de
percepción de la figura materna o paterna que el niño manifiesta en sus dibujos constituye
un dato profético, pues predice los rasgos que años después un retest gráfico demostrará
que el niño ha incorporado.
Un niño de ocho años, enviado para ser examinado por ser excesivamente pendenciero con
sus compañeros de clase, dibujó un hombre amenazante desde todo punto de vista: se le veían
* En ocasiones, ambas posibilidades se dan simultáneamente en el mismo cfibujo transmitiendo una imagen fusionada
del )'O y de los otros.
- los adultos que dibujan figuras parentales por !o general se encuentran "manejados por el pasado" y nunca han
logrado una total independencia del control parental.
B. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA Tl!CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 149
los dientes afilados, en una mano tenía un garrote y los dedos de la otra eran muy poco convencio-
nales: constituían una clara representación de algo parecido a los extremos de una tijera, un anna
Que podía cortar Ydañar partes vitales del paciente. La investigación sobre et padre que reafrzó el
visitador social reveló que éste era un déspota en todos los aspectos, un hombre cruel, punitivo y
dominante. Las actitudes pendencieras del paciente sugerían que se estaba defendiendo contra la
amenaza del padre investido de destrucción a través del mecanismo universal de la incorporación.
En una comprensible maniobra autoprotectora, se cubría con et manto del enemigo para po-
neise fuera del alcance del daño. Se convirtió en el que intimida en lugar del intimidado. 8 proceso
de incorporación se convirtió en et puente a través del cual et examinado trató de obtener seguri-
dad comparativa.
De este modo, los dibujos proyectivos tienden a poner de manifiesto el yo sentido, el ideal
del yo, y -flOS tienta decirlo- el yo futuro (excepto en los casos en que se dé la inteivención de
tratamientos psicoterapéuticos o de cambios significativos en la situación ambiental}.
Al llegar a este punto, recomendamos la lectura del capítulo 4 sobre el dibujo de la figura
humana, de Sidney Levy, donde se trata el significado que poseen los distintos elementos en el
dibujo de una persona. •
Antes de concluir este capítulo consideraremos el conjunto de dibujos de la Lámina 111 to-
mada de uno de los manuales Buck (3). Constituyen una muestra de dibujos de sujetos "nor-
males·. Los dibujos pertenecen a sujetos adultos de distintos niveles intelectuales, desde
"imbécil" a "superior". En algunos de los dibujos podríamos señalar elementos neuróticos se-
cundarios: Las múltiples chimeneas, el sombreado ansioso del árbol del nivel "adulto medio", y
las figuras sentadas que sugieren cierta disminución de la vitalidad con el agregado de la pipa
de un modo compensatorio. En conjunto losdibujos representan el funcionamiento de la perso-
nalidad en los diferentes niveles intelectuales. Pueden servir como marco de referencia aproxi-
mativo, a partir del cual juzgar los tratamientos gráficos desviados.
Los dibujos proyectivos de la casa, el árbol y la persona, las respuestas verbales al interro-
gatorio posterior al dibujo, la repetición de los dibujos con crayones (véase el capítulo sobre el
HTP cromático) y las respuestas al interrogatorio correspondiente, junto con las indicaciones
que ofrecen otros tests y los datos biográficos orientadores, todo esto ofrece un conjunto de
información que permite estimar, por lo menos aproximadamente y a veces de un modo más
especifico, las áreas conflictivas del examinado y el tipo y la adecuación de sus operaciones
adaptativas. Dentro del marco de referencia que constituye un análisis psicológico individual del
modo total en que funciona una persona, los dibujos proyectivos ayudan al psicólogo a apartar
las cortinas que cubren las ventanas de la personalidad interna del examinado.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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5:1-120, 1948.
• Cuando recibí el capítulo de Levy obsefvé que existía una concordancia tan estrecha y un acuerdo tan congruente
entre ambos con respeto a Jos élS!iltos ítems gráficos que, en interes de la economía de espacio, supriml la sección
que me correspondía. La confirmación independiente del área de superposición de dos enfoques proyectivos gráficos,
en dfferentes áreas geográficas, resulta estimulante y tranqulfizadora.
150 EMANUEL F. HAMMER
3. Buck,J. N.: The House-Tree-Person Test. Colony, Virginia, 1947.
3a. Buck, J. N.: Comunicación personal.
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8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO CE LA T~C N IC A PROYECTIVA GRÁFICA HTP 155
9. El HTP cromático, una técnica más
profunda para captar la personalidad*
por Emanuel F. Hammer
L
a consideración del concepto de "niveles" o "capas" y el modo en que estas profundida·
des de la estructura de la personalidad se manifiestan en la técnicas proyectivas es uno
de los problemas que en Jos últimos tiempos centra el interés de los psicólogos clínicos
(4, 9, 11, 13, 1s.18, 20, 21).
En los capítulos previos hemos visto cómo los dibujos expresan los imperativos psicodinámicos
correspondientes al concepto que el indMduo tiene de simismo y a su percepción del ambiente.
La casa, el árbol y la persona son conceptos de gran potencia simbólica que se saturan de
las experiencias emocionales e ideacionales ligadas al desarrollo de la personalidad, las que
luego se proyectan cuando estos conceptos son dibujados.
En este capítulo me propongo poner en consideración una serie de obseNaciones clíni·
cas, con el fin de que los estudios más amplios que se realicen en las distintas instituciones
establezcan con mayor firmeza o refuten las deducciones que a mí se me han impuesto,
primero en una atmosfera de escepticismo y, ulteriormente, en una de creciente convicción
empíricamente fundada.
Los datos obtenidos, de los cuales aquí se presenta una abundante muestra, sugieren que
las fases gráficas acromáticas {lápiz) y cromática (crayón) del HTP captan diferentes niveles de
la personalidad en común. El HTP cromático se abre paso a través de las defensas para poner
al descubierto un nivel de la personalidad más profundo que el que deja ver el conjunto acro·
mático de dibujos. De esta manera, se establece una jerarquía entre los conftictos y defensas
del examinado, que determina un retrato más rico de la personalidad. Se diseñó la serie cromá·
tica para complementar la acromática y para aprovechar el hecho de que dos muestras de con·
duela son siempre mejor que una. Pero ocurre que Ja serie cromática es más que una segunda
muestra del HTP pues al realizarla el examinado ya ha efectuado los dibujos correspondientes a
la fase acromática.
El HTP acromático y la subsecuente investigación que se realiza con el interrogatorio cons·
tituye, hasta para la persona mejor ajustada, una experiencia emocional, pues surgen cuanto
menos, recuerdos agradables y desagradables. Por esta misma razón, Ja serie cromática re-
presenta una muestra de conducta del examinado en un estado de frustración diferente al que
padecía cuando se le administró la serie acromática. Es posible que Ja serie acromática haya
sido una catarsis satisfactoria (cosa que ocurre a menudo con los sujetos bien ajustados), y en
• Véase también en el capttulo siguiente el caso de Daisy Mae. [E.J
9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 157
ese caso habrá disminuido la tensión al enfrentarse con la cromática. No obstante, es raro que
esto ocurra en los casos clínicos que se observan para diagnóstico diferencial. Los pacientes
se encuentran excitados emocionalmente y la serie cromática revela entonces las necesidades
básicas y los mecanismos de defensa con mayor eficacia que la acromática, al mismo tiempo
que señala la disparidad entre la manera de funcionar del paciente y el patrón de conducta po-
tencial de éste.
Ahora permitiré que los datos hablen por sí mismos, pues creo que lo hacen con bas-
tante elocuencia:
CASOS ILUSTRATIVOS
Breve descripción de la administración del HTP cromático
Una vez completado el conjunto de dibujos del HTP acromático el examinador deberá rem-
plazar el conjunto de hojas dibujadas poruno nuevo de hojas en blanco, y el lápiz por una caja
de crayones. 8 lápiz debe retirarse para que el examinado no realice con él el contorno del di-
bujo, coloreando después su interior, tal como se hace en los libros para pintar.
Se utiliza una caja de crayones con ocho colores·: rojo, verde, amarillo, azul, marrón,
negro, violeta y anaranjado. La consigna inicial es la siguiente: "Ahora, por favor, dibuje una
casa de colores", y luego se dan consignas similares para el árbol y la persona.
Adrede, en la consigna no se pide al examinado que dibuje otra casa, otro árbol u otra
persona, porque para la mayoríala palabra 'otra" implicaría que lo que no está permitiendo es
duplicar los dibujos acromáticos. Se trata de dar al examinado la mayor libertad de elección.
Se le permite utilizar cualquier crayón y, por supuesto, todos si así lo desea. Las preguntas
acerca de cómo proceder no deben contestarse de manera directiva con el fin de otorgar al
examinado las máximas posibilidades de estructurarla tarea a su modo.
En la serie acromática se le proporcionaban todas las posibilidades para el empleo de
medidas correctivas: podía borrar cuando quería y, por otra parte, el lápiz constituía un
instrumento de dibujo relativamente refinado. En cambio, en los dibujos cromáticos la única
medida correctiva posible es el ocultamiento por medio del sombreado, y el crayón, como
instrumento para dibujar, es relativamente tosco.
Es decir que al comienzo, cuando se supone que el examinado está en plena posesión
de sus mecanismos defensivos, se le otorgan herramientas que permitan la expresión de
sus defensas; pero en la segunda fase, en la que es probable que ya haya perdido por lo
menos parte del control defensivo (si es que puede perderlo) se le ofrece un instrumento
más tosco y una oportunidad para expresar en forma simbólica (mediante la elección y el
uso de color) las emociones que la serie acromática y el interrogatorio posterior al dibujo le
han provocado.
• De los com.;nes Q1Je se compran en las fibrerias.
158 EMANUEL f . HAMMER
CASO A: Hombre pseudoenergético
Sujeto de treinta y un años, sexo mascu-
lino, casado, ha cursado dos años y medio
de universidad y empleado de dibujante.
La casa acromática era algo preten-
ciosa y vistosa, lo que sugiere un alto grado
de conciencia de status. La mujer acromá-
tica que dibujó está bailando y transmite
una sensación de agilidad y actividad. El
hombre acromático es como un retrato de
la energía y de la acción. El psicólogo cli· e.soA'. ACAOMAnco
nico puede sospechar acerca de si, en
términos de Shakespeare, el examinado
"protesta demasiado" o no, a causa de la marcación excesiva y enfática de los componentes de
energía y actividad que aparece en sus proyecciones'. Pero, por otra parte, es concebible que se
trate de un hombre de extraordinaria vitalidad y agilidad, y el psicólogo puede dudar entre conside-
rar los dibujos iteralmente o como una cubierta defensiva de la personalidad. La introducción de la
fase cromática del HTP resuelve este problema con daridad y nitidez.
la casa acromática adornada y muy elaborada que llamaba la atención, es remplazada en el
nivel cromático, más p<0fundo, por una rústica que echa abajo la pretenciosa fachada del paciente,
y se convierte en una representación de la insuficiencia y, por comparación, es una insignificancia
casi abyecta. La imagen del bienestar y del •poseer" queda remplazada por la imagen de pobreza
y del •no poseer"; la comodidad se convierte en desnudez absoluta; la ornamentación, en aridez,
y la enorme casa de muchas habitaciones en la cabaña rústica de una sola habitación. la fachada
ávida de prestigio que aparecía en el dibujo acromático como una compensación de la falta de
• 81 especial cuando obsetVamOS el largo tobilo que sale de la botamanga de los pantalones y el hecho de Que el
traje (vestinenta de la conducta social) le c¡ueda muy mal. Esto último constitl.iria un evidente indicio de que el rol no le
satisface.
9 . EL HTP CROMÁTICO, UNA TÉCNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 159
r
valor del paciente (que como hogar, no merece nada mejor que una tosca cabaña rustica) apare-
cía sustentada también por el vestido deslumbrante, las llamativas joyas y el vocabulario pedante
del paciente.
e.soA: C!IOMÁl1CO
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Techo ychimenea, sombreado negro; paredes, marrón ynegro; suelo, marrón yverde.
La mujer cromática se cae sentada y no tiene fuerza para mantener erecta la cabeza si no que,
por el contrario, debe apoyarla contra algo. En consecuencia, se puede observar que por debajo
de la apariencia energética del paciente, existe un desgaste de la energía y del impulso. Cuando
dibuja al hombre cromático los sentimientos acerca de la futilidad de un sobreestuerzo pasan a
un primer plano, y representa a una persona casi en posición horizontal y de la cual dice que tiene
Cabelo, marrón y negro: barba, marrón
sombreado; pantalones, marrón y negro:
almohadón de la silla, verde.
160 EMANUEL F. HAMMER
e.soA: CRQMl.n::o
Cabello, marrón; blusa, verde; pollera, rafa
60 años, expresando así la mezcla de sentimientos de impotencia, decadencia y decrepitud, junto
con la pasividad subyacente que lo aqueja. En niveles simbólk:os más profundos observamos que
la figura del dibujo va a perder la barba y que, posiblemente, estará en manos de un adulto que
esgrime una navaja.
Tanto la casa como las dos personas cromáticas constituyen conceptos devaluados que reve-
lan la depresión y el autoconcepto depreciado del paciente y que se encuentra por debajo de las
tres proyecciones acromátiicas que realizó.
Sin los dibujos cromáticos del retest, el cuadro subyacente de la patología del examinado hu-
biese pasado inadvertido. Del mismo modo, el nivel acromático más superficial manifiesta con cla-
ridad la apariencia compensatoria de energía y actividad. Es decir que la riqueza del retrato de la
personalidad deriva de la integración de ambos niveles.
CASO B: Mujer prepsicótica
La examinada es una mujer soltera de treinta y seis años que fue enviada para un examen psk:o-
lógico debido a que el psiquiatra dudaba con respecto al diagnóstico diferencial. Deseaba que se le
apílCaSe un examen proyectivo que lo ayudara ad'ISCrimnar el cuadro neurótico del de psk:osis latente.
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CASO B: ACAOMArco CASO 8: ACRCMAnco
Sol, rojo: casa, marrón; suelo, anaranjado
La casa acromática está ubicada de una manera insegura sobre una línea de suelo que parece
una nube. Esto indica que el contacto con la realidad, simbolizada por el suelo es, en el mejor de
los casos, incierto.
Si bien el dibujo acromático de la casa demuestra la presencia de un estado psicótico latente,
no lo hace con la precisión del dibujo cromático. La ausencia de un contacto firme con la realidad
apreciable en el nivel acromático da paso a una obvia y catastrófica perdida del equilibrio emocio-
nal al penetrar con la fase cromática del 1-fTP en un nivel más profundo de la personalidad. La casa
que ahora aparece, con una franca ausencia de equilibrio, revela que el estado psicótico latente
reviste una forma incipiente o prepsicótica en lugar de la forma crónica, estabilizada. Si bien la per-
sona puede mantener un ajuste en el nivel fronterizo sin que la psicosis sea manifiesta, todo indica
que un futuro inmediato se producirá una mayor ruptura en el contactocon la realidad.
La internación de la paciente en una institución, cuatro meses después de la administración de
los gráficos, ofreció una prueba empírica de la profunda penetración y del valor pronóstico de los
dibujos cromáticos.
9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIOAD 16 1
CASO C: Hombre prepsicótico
CAso C: N::f0,4).nco
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CAso C: CAO'Mnco
Todo el dibujo en marrón
8 examinado, un hombre soltero de veintitrés años también rue enviado para que se estable-
ciera un diagnóstico diferencial.
También este caso confirma et hecho de que los indicios que se insinúan en los dibujos acro-
máticos se ponen de manifiesto de una manera mucho más clara en los dibujos cromáticos. 8
tenue contacto con la realidad, que se expresa en los dibujos acromáticos mediante la despareja
línea del suelo y el contacto que la persona tiene con ella en un solo punto, da lugar (lo mismo
que en et caso prepsicótico previo) auna pérdida más franca del equilibrio de la personalidad bajo
et impacto del col0<. (También pueden considerarse como indicad0<es patológicos los siguientes
rasgos: et perfil absoluto y la proporción progresivamente menos realista desde la enorme cabeza
a los pequeños pies.)
Los casos B y C constituyen sólo una muestra de la gran cantidad de conjuntos de dibujos
que sirvieron para convencerme de que los estados psicopatológicos incipientes o latentes por
lo general se presentan insinuados en los dibujos acromáticos y claramente definidos en la ex-
presión cromática.
CASO D: Paciente manifiestamente psicótico
La comparación entre los dibujos acrO<náticos y cromáticos de este paciente, un hombre de
veintiocho años, internado en una institución, nuevamente demuestra et poder estimulante y la
mayor eficacia de la tase cromática para abrirse paso a través de las defensas del paciente.
A pesar del proceso psicótico que se manifiesta con claridad en la gran distorsión de la realidad
que implica et dibujo del humo soplando simultáneamente en dos direcciones y las cortinas de las
ventanas que se extienden por et frente del edificio, los restantes dibujos acromáticos denotan una
integración global, ccn una cualidad progresiva de salud que sugiere un cierto grado de integridad
de la personalidad.
1 6 2 EMANUEL F. HAMMER
La única evidencia de franca psicosis que puede apreciarse en et árbot acromático es la clara
similitud entre las estructuras de las raíces y la estructura de las ramas. (A veces los pacientes
psicóticos hacen dibujos de este tipo, en los que el concepto requerido es igualmente apropiado
si se lo mira cabeza abajo.) La manera desesperada en que aferran las raíces indica el temor del
paciente a perder el sostén de la realidad. 8 retrato de la personalidad que surge de los dibujos
acromáticos es etde un grave desajuste de probables proporciones psicóticas conáreas deliran-
tes pero con un cierto grado de integración de la personalidad y con algunos recursos defensi-
vos válidos en los cuales apoyarse. La estructura de la personalidad del paciente parece poseer
cierto grado de flexibilidad, de capacidad de "ceder'. PO< ello et psicólogo clínico puede conside-
rar la posibilidad de que et paciente, en caso de que llegue hasta los límites de la psicosis, pueda
recobrarse y volver a la realidad.
Pero la consideración clínica de los dibujos cromáticos destroza el pronóstico optimista pues
demuestra que las defensas del paciente son detgaclas como un papel.
Bajo el impacto emocional del color, lejos de fortalecerse, las defensas se derrumban por com-
pleto. La casa se desintegra, las piedras que constituyen et sendero que va hacia la puerta parecen
flotar por encima del suelo y es posible que et pacientemismo, al llegar a ese punto, se derrumbe.
CAso O: N::f0,4).TICO
Unea del tecro en violeta fuerte: chimenea, paredes
y ventanas. veroes; camino rocoso, marrón.
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CAso O:CAOMÁnco
Parte superior, anaranjada y amarilla; centro,
amarillo y verde; base, roja.
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9. EL HTP CROMÁTICO, UNA TECNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 163
Proyecta este sentimiento interno cuando con espontaneidad comenta que las ramas del árbol
cromático se están 'desprendiendo'. La incapacidad de mantener el color dentro del contorno del
dibujo del árbol, lo mismo que el rojo, el verde, el anaranjado y el amarillo chocantes Yamont.ona-
dos sin ningún sentido en la hoja, indica la presencia de impulsos emocionales caóticos. 8 mismo
árbol se viene abajo. Y cuando el paciente dice que el viento no sopla desde la izquierda ni de la
derecha, sino directamente sobre el árbol, desde arriba hacia abajo, queda en el descubierto los
terrible sentimientos de presión que lo hostigan.
Podemos apreciar que la proyección de si mismo adhiriéndose con fueaa a la realidad, tal como
se apreciaba en la sobreenfatización de las ramas del árbol acromático que se adherian al suelo, da
lugar, en el nivel cromático, aun colapso ydesintegración del autorretrato de la personalidad.
CASO E: Débil mental psicótico
Este es otro ejemplo del modo en que la fase cromática de los dibujos manifiesta con mayor
relieve aquello que en los dibujos acromáticos aparece de un modo menos intenso. Se trata de un
psicótico de sexo masculino, de diecisiete años, y que posee el nivel intelectual que corresponde
al imbécil.
La casa acromática (fig.15} parece una cara y reHeja el antropomorfismo conque amenudo los
psicótieos dotan a los objetos inanimados. Posee tantos rasgos antropom6r1icos que parece im-
posible que pueda aparecer alguna otra cualidad humana en el nivel cr.omático. Pero los cr:iyones
no sólo pueden sino que, en efecto, consiguen estimular una casa mas antropomórfica aun: dos
chimeneas gemelas que parecen orejas completan ahora la cara (Fig. 16).
CASOE: ACroMAnco (FIG.15)
CASO E: CAQMl.nco {FIG.16)
Paredes y ventanaS, azul; chimenea. anaranjada.
CASO F: Exhibicionista
El paciente, un hombre casado de cuarenta y dos años. tuvo problemas con la justicia por ex-
hibir el pene a dos chicas de doce años que jugaban frente asu ventana.
En la casa acromática está esbozada su necesidad de llamar la atención hacia las protu-
berancias, pues la chimenea aparece un poco agrandada. En el dibujo de la casa cromática
sus necesidades exhibicionistas se manifiestan de un modo mucho más claro, pues la chime-
nea se extiende a lo largo de toda la casa, y el humo que sale de ella ocupa el punto central
del dibujo. La elección de los colores sigue la misma pauta, es decir, la de poner de relieve el
símbolo fálico. Usa el color negro para restar importancia a todo excepto a la chimenea que
colorea con un rojo brillante, erótico, que obliga a centrar la atención en ella.
Todos los casos que hemos presentado intentaban demostrar que el nivel cromático pone de
164 EMANUEL F. HAMMER
manifiesto un retrato más profundo de la
personalidad en comparación con el nivel
acromático. Hasta ahora todos los casos
constituyeron ejemplos del modo en que
por detrás de una superficie relativamente
calma surge una patología más profunda.
Quizás el rendimiento clínico sea aún
más importante cuando los dibujos cromá-
ticos descubren un mayor grado de salud.
los dos casos siguientes son ejemplos de
este tipo de descubrimiento.
CASO G: Estado reactivo
B paciente, un hombre de veintitrés
años, fue enviado por un psiquiatra para
que se le efectuara una evaluación de la
personalidad, debido a que después de un
accidente en un ascensor comenzó a sufrir
pesadillas recurrentes. Ese accidente, que
habia ocurrido hacia ocho meses, le oca-
sionó la pérdida de la pierna derecha.
La casa acromática, que muestra la
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C.S0 F: ~. ~neo; tu'ERIOA, CACNÁTICO.
Paredes yhumo, negros; chimenea, roja.
imagen más reciente y superficial de la personalidad, revela los sentimientos del paciente en rela-
ción con la precaria conexión de sus miembros, pues la chimenea está ubicada de tal modo que
sobresale del techo en una posición desde la que se puede caer con mucha facilidad. En el nivel
cromático, más profundo, la chimenea está en una posición más segura pues se encuentra lejos
del peligroso filo del techo. En consecuencia podemos suponer que la ansiedad que el paciente
descarga en sus pesadillas no se basa en el desarrollo temprano de la personalidad sino que está
ligada a una situación relativameflte reactiva. Esta conclusión se confirmó no sólo por la relación
terapéutica con el psiquiatra. sino también por la historia del caso, que indicaba que el paciente
había perdido su miembro siendo adulto.
CASO G: ACAOMl.nco
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CASO G: oniJ.nco
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9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNOA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAO 165
CASO H: Perturbación caracterológica
tipo "machismo"
Este examinado, un hombre de veintiocho años, pre-
senta un conjunto de dibujos del tipo que a mendo reali-
zan los adolescentes varones. Estos suelen transmitir una
necesidad de exhibición de su virilidad para compensar la
ausencia de una maduración y un crecimiento acabados
y el retraso en la consecución de status. Pero en una per-
sonade la edad del paciente que estamos considerando,
la persistencia a una necesidad de este tipo revela un
estado de inmadurez que también se manifiesta en la ar-
madura caracterológica compensatoria que sugieren sus
variadas elecciones vocacionales: habla sido camionero,
boxeadory, durante la guerra paracaidista voluntario.
Realizó los dibujos proyectivos cinco años después
de haber estado en el servicio de paracaidistas; por con-
siguiente el dibujo acromático de un soldado revela que
se adhiere el autoconcepto de guerrero como distintivo
de la masculinidad y de la virilidad. Su búsqueda defen·
siva de la masculinidad se intensifica luego y aparece
más francamente aún en el dibujo cromático del muscu·
loso elevador de pesas que exhibe sus proezas.
Sin embargo, por debajo de esos músculos com-
pensatorios hay un esqueleto más pequeño y orgánica-
mente menos adecuado, indicio de las dudas internas
que subyacen a sus esfuerzos viriles.
CASO H: ~.~ÁTICO.
ilffROR, CR:lt-lÁTICO.
Mientras que el soldado cromático permite realizar dos conjeturas gemelas, es decir, que
puede tratarse de impulsos viriles o bien de esfuerzos agresivos, los datos cromáticos denotan la
capacidad de demostrar la capacidad masculina.
En ef nivel cromático sus defensas se profundizan (y concuerdan con el diagnóstico de pertur-
bación caracterológica). En el caso que presentaremos inmediatamente, las defensas del paciente,
a medida que éste pasa de los niveles acromáticos a los cromáticos, en lugar de identificarse van
cediendo de manera neurótica.
CASO 1: Niño con vestimenta de guerrero
Los dibujos de este examinado van desde el nivel acromático en el que es un valiente indio
cuya cabeza ataviada índica su papel de líder entre cazadores y guerreros, hasta el nivel cromático
más profundo que se manifiesta lo esencial de su autoconcepto: un niño pequeño disfrazado con
el traje de adulto viril (usando traje de marinero).
Si bien en el nivel acromático ya hay ciertos indicios de lasitud y pasividad por debajo de
la fachada viril, pues el indio está sentado', es en la fase cromática donde realmente se ve la
personalidad básica (el niño jugando a ser hombre).
• Sus QJdas internas con respecto a su viriidad ya su adecuación sexual se manifiestan también en el test del con·
cepto más desagradable en el que dibuja lo que luego descttbe como ·un juez diciéndole a un hombre que su esposa
es una adúltera. B juez se ha enterado por et medio de un infoone en et que se establece que et marido no fue et que
concibió ala criatura'.
166 EMANUEL F. HAMMER
Tan Uamativa es la disminución del tamaño, como el cambio en el contenido. Una vez más, el nivel
cromático ha contribuido al caso clínico ofreciendo unajerarquía de los conflictos y de las defensas.
CASO J: Caso leve de donjuanismo
CASO 1: COOMATICO
Todo el dibujo en verde.
Este pacienle, un hombre de treinta años, casado, con dos hijos, comenzó un tralamiento
psicoterapéutico a causa de un intenso sentimiento de culpa que le sobrevino después de man-
tener relaciones extramaritales. 8 hombre acromático que dibujó era una persona bien vestida y
elegante a la que describió como más o menos de su misma edad o un poco más joven (es decir
·veintiséis a treinta años") y como "sofisticado, gallardo y muy confiado en sí mismo·. Si conside·
rásemos sólo el nivel acromático conoceríamos muy poco acerca del problema básico de este pa-
ciente, problema que subyace a la superticie (y que surge por el Impacto del color). Por debajo de
esta impresión superficial de si mismo aparece el hombre cromático que dibujó luego. Este dibujo
revela que internamente el paciente tiene graves dudlas con respecto a su juventud, vigor y virilidad.
En el dibujo cromático, la figura masculina pierde la elegante pose de confianza y seguridad en si
misma. Las manos aparecen en una actitud de ineficacia irremediable y la expresión facial da ahora
la impresión de patético vacío y de depresión. La sonrisa de la persona cromática se convierte en
una mueca de malhumor, y la mirada brillante y alerta es ahora inexpresiva. En la descripción del
hombre cromático aparece un temor prematuro por la posible decadencia, impotencia y decrepi-
tud asociadas con la ·vejez": "Este es el mismo hombre años más tarde, se le ha caído el pelo, se
ha quedado sin dinero, ha perdido la linea y la arrogancia." (8 dibujo se complementa con la res·
puesta del paciente a la lámina VI del Rorschach: "un pene con barba.")
Las dudas internas que esta autoimagen le produce, constituyen la motivación subyacente al
intento de recapturar la anterior autoímagen de persona "sofisticada, gallarda y que confía en si
misma" mediante las actividades extramaritales que mantenía con su secretaria de veintidós años,
su empleada de diecinueve y con otra mujer de veintiuno.
En los dibujos cromáticos y acromáticos del árbol ~ amanifestarse con nitidez los dos nive-
les del autoconcepto del paciente. Es decir que los dibujos de los árboles expresan lo mismo que los
9. EL HTP CROMÁTICO. UNA T~ CN I CA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAO 167
r
dibujos de las personas.En la fase acromAtica dibujó un robusto roble al que describió como 'desa-
rrollado,majestuoso ymuy sólido' . P
ero por debajo de esta impresión superficial desi mismo posee
en su interior una imagen cuyos rasgos son justamente los opuestos: el árbol cromático es un sauce
llorón(que revela la descripción subyacente del paciente) que describe como "de apariencia débi".
8 paciente siente pánico acausa del resquebrajamiento que se está produciendo en su au-
toestima. Es posible que la rama serruchada que aparece en el árbol acromAtico, por otra parte
sólido e intacto, Indique que elpacientecomienza aexperimentar una sensación de impedimento,
de inadaptación y 'castración" en niveles cada vez máscercanos a la conciencia.
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e.soJ: ACRJMÁTlCO CASO J: CAJMAnco
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168 EMANUEL F. HAMMER
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COMENTARIO
La psicología psicodiagnóstica, en su preocupación por descifrar el significado simbólico
de cada uno de los diferentes colores en las diversas técnicas proyectivas, ha pasado por alto
un campo que quizá sea más rico clínicamente; nos referimos a la penetración en un nivel más
profundo de la personalidad, que se logra con los dibujos proyectivos cromáticos en compa-
ración con los acromáticos. La conjunción de ambos niveles permite obtener un retrato más
definido de la personalidad del examinado. La fase gráfica acromática revela las capas más
cercanas a la conciencia; la cromática, las capas más profundas del inconsciente.
La observación de pacientes que realizaron las tareas gráficas acromática y cromática
sugiere una hipótesis teórica de tres factores para acompañar los datos empíricos que
hemos presentado.
En primero lugar, la tarea gráfica cromática provoca reacciones a estímulos emocionales y
tolerancia por dichos estímulos.
Es decir que produce un impacto similar al que suscitan las láminas cromáticas del Rors-
chach, en el sentido de que van más allá de las defensas del examinado.
B segundo factor que probablemente opera en la fase cromática y que le permite indagar
con mayor profundidad en la estructura de la personalidad es el valor asociativo de los crayo-
nes, el cual despierta en las personas adultas niveles infantiles de adaptación.
Es como si los crayones removiesen, hasta cierto punto, los residuos infantiles de la per-
sonalidad adulta, y penetraran hasta llegar a ellos. B tercer factor que contribuye a que la fase
cromática descienda más profundamente que la acromática, por debajo de las defensas del
examinado, es temporal. B HTP cromático generalmente se administra después de que el exa-
minado ha realizado los dibujos acromáticos y de que ha sido sometido a un interrogatorio en
relación con éste. Por esto es posible que al realizar la rase cromática el examinado se encuen-
tre, psicológicamente, en una posición más vulnerable, con los conftictos removidos, con una
mayor excitación de las emociones y, en algunos casos, con una lucha de defensas, y la fase
cromática penetra justamente a través de esta grieta en su armadura.
Hemos expuesto una hipótesis teórica de tres factores para explicar el fenómeno, clínica-
mente observado, de que los dibujos cromáticos ofrecen un retrato de la personalidad más
profundo que el que se obtiene con los dibujos acromáticos. Estos tres factores son: a) el im-
pacto emocional de los colores; b) las asociaciones infantiles que suscitan los crayones y, c) la
repetición de la tarea gráfica • (después del interrogatorio).
En la actualidad estoy trabajando en un diseño de investigación en el que utilizo lápices de
colores, crayones que escriben corno lápiz de grafito, y un procedimiento en que la fase cromá-
tica precede a al acromática. Intento así aislar los tres factores y evaluar la contribución relativa
de cada uno de ellos al instrumento clínico cromático que, tal como en la actualidad se lo con-
cibe, es el más potente.
• Este último factor es la base sobre la cual se basa el test del dibujo en ocho hojas (véase página 332) para ofrecer
retratos cada vez más profundos de la personalidad.
9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T ~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 169
SIMBOLISMO DEL COLOR EN EL HTP
En las secciones previas se trataron los dibujos cromáticos como si fuesen dibujos de lápizque pe-
netrasen con mayor profuncfdad en la personalidad. Ahora se considerará el uso específico de los di-
ferentes colores con el fin de presentar un enfoque más acabado acerca de lacontnbución cromática..
Algunos examinados emplean los crayones con la ansiedad y la vacilación característica de
sus pautas habituales de conducta. Realizan líneas débiles e indecisas, y los colores que eligen
se limitan al negro, al marrón o al azul, que son los más seguros. No se animan a utilizar los
rojos, los anaranjados o los amarillos, que son los colores más audaces; esto revela la constric-
ción y la indecisión de sus personalidades. Este uso del color ubica a los examinados en el ex-
tremo de un continuo de la personalidad donde prevalece una exagerada cautela con respecto
al intercambio de placer o dolor con los demás.
En cambio, las personas psicológicamente más sanas se sumergen más profundamente en
la tarea cromática, utilizan con confianza los colores cálidos, ejercen una presión firme y segura
con los crayones, y, de este modo, demuestran poseer una mayor seguridad en las áreas emo-
cionales representadas por el color.
En el extremo opuesto de esta gama más sana del continuo están aquellos que ejercen una
presión casi salvaje (a menudo aprietan tanto que rompen el crayón) y utilizan una mezcla inar-
mónica de colores cálidos. Los individuos de este grupo se caracterizan por un estado psicoló-
gico de excesiva labilidad, de emociones turbulentas, de urgentes necesidades Internas dentro
de un encuadre cargado de tensión.
Desde un punto de vista normativo, la gama de colores promedio está constituida por el em-
pleo de tres acinco colores para la casa, dos o tres para el árbol y tres acinco para la persona.
Los examinados que demuestran un uso inhibido del color, es decir por debajo de esta
gama, son personas incapaces de establecer relaciones personales cálidas y libres. Los "emo-
cionalmente tímidos· utilizan el crayón como si fuese un lápiz y no colorean. Si el color se utiliza
por encima de la gama normativa promedio, y sobre todo si se combina con el empleo no con-
vencional de éstos, es característico de las personas incapaces de ejercer un control adecuado
sobre sus impulsos emocionales.
Recientemente un psicótico reveló, mediante el uso del color, su falta de control y su rup-
tura con la realidad convencional: dibujó cada una de las ocho ventanas que tenía la casa de
un color diferente.
Anastasi y Foley (3) descubrieron que la excesiva variedad en el uso de los colores se da. casi
exdusivamente, entre los pacientes esquizofrénicos y los maniacos depresivos en la fase maniaca.
Lindberg (14) Eysenck (9) y otros, demostraron que al aumentar la edad decrece en los niños
el número de colores que se emplean, lo que concuerda con el incremento en el control emocio-
nal que se produce con la edad. England (8) diferenció entre niños •problemas• y niños norma-
les por el medio del uso inapropiado del color que demostraban los primeros. 8 hecho de que
los niños más jóvenes y, por lo tanto, más incontrolados, y los adultos con una disminución en
la capacidad de control (esquizofrénico y maniaco) manifiesten un uso más expansivo del color,
confirma la hipótesis proyectiva gráfica que relaciona este modo de emplear el color con el control
inadecuado de la emocionalidad.
Jhon Payne (17) elaboró un esquema interesante y fructífero para clasificar el rendimiento
cromático en el HTP. Consta de cuatro ítems:
a) "Intensidad empática": se define como énfasis en el color de algún ítem en especial y aparece
en los dibujos de examinados normales con un ajuste flexible.
b) "Intensidad tensional": se refiere al reforzamiento de un color volviendo sobre él repetidas
170 EMANUEL F. HAMMER
veces. Se encuentra en la producción gráfica de personas ansiosas en las gamas normal y
neurótica, especialmente en los estados de ansiedad.
c) ·intensidad de choque": se trata de una intensfficación de las combinaciones de colores inar-
mónicos; manifiesta una perturbación de un grado más profundo cercana o dentro de la
gama psicótica. 8 paciente esquizofréRico que mencionamos antes y que había dibujado
cada una de las ocho ventanas con un color diferente ilustra este ftem. También en los ma-
niacos a menudo se observa el fenómeno de la •intensidad de choque·.
d) "Intensidad de presión": consiste en ejercer una presión inapropiada y excesivamente fuerte
sobre el crayón. Payne encontró este fenómeno en los HTP cromáticos de los débiles men-
tales y de los orgánicos. 8 autor cree que la •intensidad de presión· también se encuentra
en otros dos grupos de pacientes: los "psicópatas" agresivos y los paranoides.
En relación con las connotaciones simbólicas específicas de cada color por separado, la
investigación en general coincide en que el uso de rojos y amarillos constituye una fonna más
espontanea de expresión (22) que el de los azules o verdes, colores más representativos de un
comportamiento controlado (1, 2, 12)
8 uso del negro y el marrón es caracteristico de los estados de inhibición (5), represión (16)
y, posiblemente, represión (19).
Breck (6), en un estudio sobre doscientos niños cuyas edades oscilaban entre los dos y
los quince años, observó que la exageración del amarillo expresaba hostilidad y agresión. Esta
observación puede relacionarse con el estudio de Griffiths (1O) quien afirma que el amarillo es
el color preferido del niño, en sus estadios más tempranos, cuando a comienza a dibujar. Esto
coincide con la observación de Brick de que la niñez es el estadio de máxima libertad en cuanto
a experiencias de rabia y manifestaciones de hostilidad.
Buck (7) comprobó que el violeta es el color predilecto de los paranoides y considera que
el uso considerable de ese color indica la presencia de fuertes impulsos hacia la búsqueda de
poder, por lo general teñido de paranoia. Aún no se sabe si la necesidad de grandeza caracte-
rística del paranoico penetra en la misma corriente asociativa que vincula al violeta con la rea-
leza. La idea, aunque muy especulativa es, por cierto, interesante.
RESUMEN
Los datos empíricos que se han presentado, sugieren que la fase cromática en la tarea
gráfica proyectiva constituye un instrumento que penetra en capas más profundas de la per-
sonalidad y que, por lo tanto, al administrarse con los dibujos acromáticos, ofrece un retrato
de la jerarquía de conflictos y defensas del paciente con mayor riqueza y ajuste. Además de
los datos empíricos, se presenta una hipótesis teórica de tres factores: el impacto emocional
del color, las asociaciones infantiles que provocan los crayones y la repetición de la tarea
gráfica, como elementos que permiten que los dibujos cromáticos penetren por debajo de
las defensas del paciente con mayor profundidad y que puedan observarse los niveles más
básicos de la personalidad.
Se vinculó el uso inhibido o excesivo del color con los correlatos correspondientes de la
personalidad. Se comentó el uso exagerado de cualquiera de los ocho colores yse presentaron
datos sobre la investigación, que correlaciona las preferencias de color con rasgos de la perso-
nalidad. No es necesario destacar que debe investigarse mucho más aún.
9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 171
í
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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• Las obras precedidas por un asterisco tienen edición en castellano.
172 EMANUEL F. HAMMER
1O. Estudio de un caso infantil: La
proyección de la personalidad de un
niño en los dibujos
por Isaac Jolles
L
a percepción y la actividad visomotora son afectadas por el proceso general de desarro-
llo. Es por ello que generalmente en los tests de inteligencia individual se incluyen ítems
que representan esos factores. Conociendo este hecho no sorprende que la edad sea
un factor importante en la determinación de los dibujos de la casa, del árbol y de la persona
que realizan los niños.
Esta es la razón por la cual los dibujos de niños muy pequeños {aunque inteligentes) por lo ge-
neral son toscos y se parecen mucho a los dibujos de niños mayores que tienen la percepción y la
actividad visomotora afectada por daños cerebrales.
Desde que he experimentado con el HTP en niños, he comprobado la influencia de los fac-
tores evolutivos. Esta comprobación me condujo a coleccionar ocho mil conjuntos de dibujos
de escolares que oscilaban entre los cinco y los doce años. Sobre la base de estos datos rea-
licé cuatro estudios con el propósito de investigar la influencia de la edad sobre la identificación
sexual, el dibujo del árbol y el emplazamiento horizontal o vertical de los dibujos en el papel. Los
resultados de estos estudios señalaron la influencia decisiva del factor edad en función del cual
debe modificarse la interpretación de los dibujos infantiles (1). No intentaremos aquí comentar
esos estudios en forma detallada. Sin embargo, se mencionarán algunos de los descubrimien-
tos más significativos. Por ejemplo se comprobó que es necesario mucha cautela al interpretar
los dibujos de la persona del sexo opuesto que realizan los varones de cinco, seis y siete años
y las niñas de once y doce, porque se trata de una tendencia demasiado frecuente en estos
grupos, como para considerarla significativa.
También se comprobó que el "árbol fálico" {cuya característica básica es la de tener un
tronco muy largo en proporción a las ramas) es más común en niños pequeños que en niños
mayores, y, especialmente, que en niñas mayores.
A pesar de la notable influencia de la edad sobre los dibujos infantiles, no pareció necesario
modificar la hipótesis interpretativa básica de Buck. Mientras se consideren las desviaciones
menores debidas a la edad, pueden aplicarse a los dibujos infantiles las interpretaciones usua-
les del HTP. Con respecto a las interpretaciones de Buck acerca del valor estímulo de la casa
el árbol y la persona, y del significado del emplazamiento horizontal y vertical, no se señaló !~
necesidad de realizar alguna modificación. Por lo tanto son válidas y se aplican tanto a los niños
como a los adultos. Incluso el árbol que el autor llamó "árbol fálico" parece tener, en muchos
casos, un claro significado psicosexual.
El hecho de que conceptos de una técnica gráfica, que se basó en estudios clínicos sobre
adultos, también se apliquen a niños reviste una gran importancia. El dibujo es una de las acti-
10 . ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 173
vidades lúdicas favoritas de los niños e inclusive el interrogatorio posterior al dibujo parece un
juego infantil. Osea que el HTP es un instrumento que facilita el conocimiento de los sentimien-
tos yactitudes de los niños pequeños y, en este aspecto, se parece mucho a la situación diag-
nóstica de juego. Por este motivo el HTP ha aventajado a otras técnicas proyectivas en el es-
tudio de la personalidad de niños del jardín de infantes y de los tres primeros grados escolares.
Yahora es el momento de mencionar la importancia de la fase cromática del HTP. Los niños
sienten un gran placer cuando el clínico coloca frente a ellos un grupo de lápices de colores y
les piden que hagan una casa, etcétera. Hasta los niños que usan con cautela el color parecen
disfrutar con esta actMdad pues por lo general tienen mayor experiencia con dibujos de colores
que con dibujos alápiz; es una actMdad que suele formar parte de la rutina escolar.
En una publicación reciente he señalado la conveniencia de utilizar dieciséis crayones en
lugar de los ocho estándar, no sólo porque los niños se ponen más contentos al ver tantos
colores diferentes, sino también porque las variaciones de tonos agregan matices más sutiles al
retrato de la personalidad.
Antes de presentar el estudio de un caso clínico mencionaremos dos aspectos en que la
administración e interpretación del HTP infantil difiere de las que se utilizan con los adultos. Por
una parte no es posible efectuar el análisis cuantitativos pues para los niños no se han elabo-
rado reglas de puntaje y por otro me parece conveniente modificar la manera de formular las
preguntas del interrogatorio posterior al dibujo, eliminando algunas que por lo general resultan
improductivas y alargan el procedimiento sin necesidad.
EL CASO DE DAISY MAE
8 nombre, Daisy Mae, es ficticio. Fue elegido por la similitud de la paciente con el personaje de
histoñetas del mismo nombre: bajo status socioeconómico, atractiva, y medianamente inteligente,
aunque ingenua ycarente de expeñencias básicas. Hemos seleccionado este caso para comentar,
no porque sea típico de los casos que he tenido oportunidad de examinar, sino porque demuestra
con mucha claridad la adecuación de las interpretaciones aunque éstas se basen en dibujos inma-
duros ytoscos.
Cuando realizó esta prueba Daisy Mae tenía seis años y diez meses y estaba en primer grado.
Fue enviada para que se le realizara un estudio pslcológlco a causa de su incapacidad para com-
prender y obedecer directivas, y de su atraso escolar (nivel de jardfn de infantes en lectura y ra-
pidez numérica). La maestra la describió como una nii'ia muy sensible que lloraba con facilidad y
que siempre sentía que alguien le haé:ía daño. Se obtuvieron los siguientes datos psicométricos:
Revisión de Standford de 1937, Forma L:
EC, 6-10 EM, 5-7 CI, 82
Test de realización de Arthur, Forma 1
EC, 6-10 EM, 7-1 CI, 104
Estos resultados indicaron que el potencial.de la niña era normal, aunque existfa una notable
deficiencia en las áreas de desarrollo del lenguaje y de formación de conceptos. Se advirtió que
esta deficiencia se debía a la falta de una adecuada estimulación intelectual en el hogar. Los sig-
nos de organicidad que aparecieron fueron los siguientes: insuficiencia en la percepción auditiva;
clasificación de Strauss, positiva; coordinación muscular pobre. Pero estos signos de organicidad
174 ISAAC JOLLES
podían atribuirse a la falta de entrenamiento en el hogar y a la deficiencia en el lenguaje. Tanto la
histoña de la gestación de la paciente como la de su nacimiento, motñcidad ylenguaje eran nega-
tivas en lo que respecta a la organicidad. En consecuencia, esta posibilidad quedaba minimizada.
Se sabía ITll)' poco acerca de lasituación famifiarcuando se le tomó la prueba, exceptoque la madre
no era inteligente, que bebíamucho, yque solía llevaraDaisy Maealas tabernas alas queconcuma.
Las figuras 1, 2 y 3 son los dibujos acromáticos de la casa, del árbol y de la persona, respec-
tivamente. Las figuras 4, 5 y 6 son los dibujos cromáticos. Se obtuvo el siguiente interrogatoño
posterior al dibujo: •
P1. ¿Qué es eso? ¿Un hombre, una mujer, un chico o una chica?
Una chica.
P2. ¿Cuántos años tiene?
Cinco.
P3. ¿Quién es?
Eva.
P4. ¿Quién es Eva?
Una chica que está en mi grado.
PS. ¿Qué está haciendo?
Riéndose.
P6. ¿De qué se ríe?
De la persona tonta.
A1. ¿Qué clase de árbol es ése?
Un árbol de abejas.
/J2.. ¿Dónde está ese árbol?
Encasa.
P-3. ¿Cuántos años, más o menos, tiene el árbol?
Seis.
A4. ¿8 árbol está 'IWo?
No.
/J.S. ¿Qué crees que lo hizo moñr?
Las abejas que no se ocuparon de él.
¿Vivirá alguna vez de nuevo?
No.
C1 •¿Tiene alguna escalera esa casa?
Sí
C2. ¿tsa es tu casa?
Sf.
C3. ¿Te gustaría tener esa casa para ti?
Sí.
C4. ¿Si tuvieses esa casa y pudieses hacer lo que quisieras con ella, qué cuarto elegirías para ti?
Abajo (¿Cuál?) El dormitorio.
" Las preguntas P se refieren ala persona; las A. al árbol ylas e, ala casa.
tO. ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 175
,.
'
¿Quién te gustaría que viviese contigo en la casa?
Nuestros chicos y papá.
¿Alguien más?
Una nena y un nene.
CS.Cuando miras esa casa. ¿Dónde te parece que está? ¿Cerca o muy lejos?
Cerca.
C6. ¿Te parece que está por encima, por debajo de ti o más o menos a tu misma altura?
Abajo de mí.
A6. ¿A qué se parece más el árbol, a un hombre o auna mujer?
Aun hombre.
A7. ¿Si en lugar de un árbol, fuese una persona, hacia dónde estaría mirando esa persona?
Hacia este lado. (Hacia la izquierda de la examinada.)
ÑGl.flA 1
FIGlllA2
ÑGl.flA 4
17 6 ISAAC JOLLES
FIGURA 5
AS. ¿Ese árbol está sólo o en un grupo de árboles?
Está solo.
¿Le gustaría estar con otros árboles?
No.
FIGUAA 6
AfJ. Al mirar ese árbol, ¿cómo te parece que está? ¿Por encima, por debajo de ti o a tu misma altura?
A mi misma altura.
P7. ¿En qué está pensando?
En una persona graciosa.
PS. ¿Cómo se siente?
Muy mal (¿Por qué?). No quiere ver a ninguna persona graciosa.
P9. ¿Qué tehace pensar esa persona?
Alguien tiró una piedra.
P1o. ¿Está bien esa persona?
No.
P11. ¿Es feliz?
No.
P12. ¿Cómo es el clima en este retrato?
Como el de Navidad.
A10. ¿Cómo es el clima en este dibujo?
Frío;invierno.
A11. ¿Qué tipo de clima te gusta más?
Calor.
A12. ¿Sopla algo de viento en este dibujo?
No.
10 ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 177
A13YA14 corresponden al viento omitido.
C7. ¿Qué te recuerda esa casa?
Un árbol de avispas.
ca.¿Es una casa alegre,amistosa?
No.
C9. ¿Cómo es el clima en este dibujo?
No hace más frío.
C1o. ¿A qué persona que conoces te hace acordar esa casa?
Persona feliz.
Pero, ¿a qué ~n a?
(No responde.}
e11. ¿Alguna vez alguien o algo le hizo daño a esa casa?
No.
C12. (Se le pide ala examinada que dibuje el sol.} Supongamos que este sol sea alguna persona
que conoces. ¿Quién serla?
8 vecino de al lado.
A1s.(Se le pide ala examinada que dibuje el sol.} Supongamos que este sol sea una ~na que
conoces. ¿Quién seria?
Una amiga. (¿Cómo se llama la amiga?}
Beatriz.
A16. ¿Qué te recuerda ese árbol?
Avispas.
A17. ¿Es un árbol sano?
No.
A18. ¿Es un árbol fuerte?
No.
P13. ¿A qué persona que conoces te hace acordar esta persona?
Sol. (No se pudo obtener ninguna otra respuesta.}
P14. ¿Qué tipo de ropa tiene puesta esa persona?
Azul, gris, rosa, marrón, amanllo (etcétera}.
P15. ¿Qué es lo que más necesita esa persona?
Ropa nueva.
P16. ¿Alguien le hizo daño alguna vez a esa persona?
No.
P17. (Se le pide a la examinada que dibuje el sol.} Supongamos que el sol fuese alguna persona
que conoces. ¿Quién seria?
Maria.
A19. ¿A qué persona que conoces te hace acordar ese árbol?
Las avispas pueden picar.
A20. ¿Alguna vez alguien o algo le hicieron daño a ese árbol?
No.
A21. ¿Qué es lo que más necestta ese árbol?
17 8 ISAAC JOLLES
Pajaritos, pájaros chiquttos.
A22 y A23. Omttidos. Ningún detalle relevante, Cicatrices, etcétera.
C13. Omitido
C14. ¿Qué es lo que más necesita esa casa?
Felicidad.
C15. ¿Hacia qué parte de la casa conduce esa chimenea?
(la niña no pudo comprender la pregunta.)
C16. Se le preguntó ace<ca de las habitaciones, representadas por las ventanas de la casa.
(la izquierda es la habitación de la examinada, y la derecha la de los hermanos.}
La tendencia a la horizontalidad del árbol y, hasta cierto punto, de la persona, indican que
Daisy Mae tiene problemas en relación con el control de los impulsos. Tanto el desequilibrio de la
personalidad que se manifiesta en el área de las ramas del árbol como la impulsMdad descontro-
lada que revela el dibujo de los brazos de la persona confirman la existencia de dificultades en el
control. B tamaño excesivo de los dibujos cromáticos indica la tendencia de la paciente a sobre-
rreaccionar a los estímulos emocionales. La omisión del tronco de la persona (que implica una ne-
cesidad de reprimir o negar los impulsos corporales} completa la imagen de dificultad en el control.
8 emplazamiento vertical de las tres entidades revela la inseguridad de la niña, y la pared an-
gosta y alta de la casa, sus tendencias al retraimiento. Su inaccesibHidad se manifiesta en la pe-
queñez de las ventanas y de la puerta. A causa de que los recursos para la búsqueda de gratifica-
ciones en el medio están muy limitados (estructuras de las ramas del árbol} la niña se refugia en la
fantasía para buscar satisfacciones emocionales. Este aspecto puede apreciarse en el tamaño del
techo de la casa y en el énfasis que pone en la cabeza de la persona.
Es evidente que gran parte de sus dificultades emocionales provienen de la situación familiar.
En el dibujo cromático Daisy Mae elige el crayón amarillo verdoso para hacer la pared. Esto cons-
tituye un uso del color fuera de lo común y revela sus sentimientos de hostilidad hacia el hogar.
En el interrogatorio la respuesta que da a C6 sugiere una actitud degradante hacía su casa. La
asociación entre la casa y un árbol de avispas en C7 demuestra que siente que su hogar es un
verdadero nido de avispas. En C8 y en C14 su necesidad de felicidad en la casa denota que la
vida en su hogar es insatisfactoria. Sus ansias de afecto familiar se manifiestan en el uso del rojo
para pintar las ventanas de su dormitorio. También coinciden con este patrón general las fantasías
eróticas de la niña, que se expresan en el uso del rojo para el techo. Hay evidencias del rechazo
paren1al en A7: el hombre mira hacia la izquierda de la examinada y nuevamen1e en AS: 'las abejas
no se ocuparon de él"_Las tensiones y el rechazo de la casa son tan severos que la niña rechaza a
su madre en C4: la omite de la escena familiar.
La sensibilidad a la critica que posee Daisy Mae se aprecia en las grandes orejas que aparecen
en el dibujo cromático de la persona. Resulta interesante destacar que en P3 identifica ala persona
con Eva, quien también fue enviada para un estudio psicológico por problemas semejantes a los
de Daisy Mae. Desde P3 en adelante comienzan a revelarse sus dificultades en el área de las re-
laciones interpersonales. En PS, P6, P7. P8 y P9 surge la imagen de una niña de la que se burlan
los demás niños y a quien atormentan. En A4, A17, A18, P10yPl1 expresa insatisfacción con
respecto a su estado actual. Las tendencias al retraimiento aparecen nuevamente en A8 y A9 y se
observan ciertas orientaciones asociales. En P12 y en A10 llama la atención la falta de calor que
hay en su ambiente. En C9 el clima mejora, pero esto. que resulta muy prometedor, se relaciona
con una casa en la que la madre está ausente.
La lucha que la examinada mantiene por su autonomía se manifiesta en las largas piernas de
la persona. Esto sugiere los sentimientos psicosociales de 'castración", tal como se expresa en la
ausencia de manos y pies. Quizás se delba a las excesivas exigencias de control impuestas por sus
padres. El indicio de estas exigencias se encuentra en el emplazamiento horizontal de la casa que
10. ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 179
nos revela los problemas de control que se advierten en la persona y en el árbol. Es decir que la
niña está forzada aejercer un mayor control en la casa que en otras situaciones vitales.
No pueden dejar de considerarse los síntomas de organicidad que aparecen en los dibujos de
Daisy Mae. 8 tronco del árbol formado por una única linea y la estructura de las ramas, de lineas
garabateadas, constituyen caractetisticas frecuentes en dibujos de niños con daños.cerebrales. .
Las lineas garabateadas aparecen también en el cabello de la persona. Es posible que las di-
ficultades de la niña con respecto al control provengan de conductas de motivación motora, que
generalmente poseen un origen orgánico. A pesar de estos síntomas, es necesario ser cautelos_? al
interpretar organicidad en casos como éste en el que se debe tener en cuenta la edad de la rnna Y
el ambiente intelectualmente pobre del que procede.
En conclusión, Daisy Mae es una niña retraída, inaccesible, que se refugia en la fantasía para
satisfacer sus necesidades emocionales. Es sensible a las críticas que le dirigen otros niños; esto
refuerza sus tendencias al retraimiento. Estos rasgos adquieren mayor gravedad debido a que no
sólo se siente aislada socialmente sino que además ella misma prefiere una existencia asocial. La
mayor parte de su ansiedad e inseguridad proviene de la situación familiar y de las dificultades de
control. Expresa su hostilidad hacia la madre rechazante, rechaZándola a su vez. En relación con
este esquema, debe considerarse su impulso a independizarse de la familia y sus fantasías de
tener una casa propia. Daisy Mae fue enviada al consejero social (visitador social psiquiátrico) para
que recibiese una orientación, con la sugerencia de que se investigase la situación familiar para
determinar la posibilidad de trabajar con la familia. El consejero informó que vivia en una casucha
llena de gente, pobremente amueblada y muy mal mantenida. Se supo que Dalsy Mae rechazaba
abiertamente a su madre pero que tenia una relación bastante buena con el padre. Los padres se
peleaban bastante lo cual ejercía efectos nocivos sobre la paciente. 8 ingreso del padre era relati-
vamente bueno (noventa y cinco dólares por semana) pero la administración del mismo era mala.
8 consejero señaló que la madre vivía tan privada de satisfacciones que era imposible que brindara
apoyo y calor a la niña. Mientras tanto las sesiones de juego con DaJsy Mae fueron revelando en
forma gradual los conflictos (familiares y sociales) detectados por el HTP.
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1 80 ISMC JOLLES
11 . Estudio de un caso adolescente:
delincuente sexual adolescente tardío
por Emanuel F
. Hammer
euando las técnicas proyectivas (o de cualquier procedimiento clínico de diagnóstico)
se administran a pacientes que se encuentran dentro del límite de la edad adoles-
cente, la interpretación exige una cuidadosa separación entre los índices normativos
de los trastornos y las indicaciones de las psicopatologías que están más allá de la desorga-
nización evolutiva.
La adolescencia, el período emocionalmente más tormentoso del hombre, ofrece resultados
clínicos impregnados de sentimientos dolorosos. Esto se observa tanto en el Rorschach, como
en el TAT y en los dibujos. Los impulsos surgen descamados, de una manera directa y abierta.
Además, los desequilibrios en el ajuste que el adolescente está realizando se traducen en con-
fusiones, tensiones y en una intensa ambivalencia, aspectos que el examen proyectivo recoge.
La hostilidad y la agresión aparecen con mayor libertad que en cualquier otro período. Es muy
frecuente que el adolescente no haya efectuado aún una clara diferenciación entre los impulsos
helero y homosexuales, y por lo tanto ambos aparecen mezclados en una confusión tal que
determinan que la vida psicosexual del adolescente sea muy irregular, cambiante y antojadiza.
La adolescencia, edad de maduración fisiológica, de grandes tensiones y cambios psíquicos,
ofrece protocolos proyectivos que requieren un enfoque clínico de máxima prudencia al interpretar
la patología de los datos. Y cuanto más próximo se halle el examinado al periodo de la pubertad.
más necesaria será la cautela en la interpretación. Los dibujos de los adolescentes exageran los
aspectos relacionados con la fuerza y el poder, expresando así la inflación del yo característica de
este período. Los varones tienden a dibujar robustos cowboys, atletas o soldados, y las mujeres.
seductoras figuras vestidas de fiesta o con trajes de baños que acentúan las formas.
Debido que el adolescente tiene conciencia del comienzo de la madurez, suele anticipar la
forma corporal hacia la cual lo conduce su edad, y experimentar con ella. A veces dibuja para
reforzar el material de sus sueños diurnos. Realiza dibujos más atractivos y otorga una aparien-
cia más seductora al aspecto y las realizaciones que proyecta. De este modo intenta ser tan
admirado como él lo desea.
El alivio emocional que determina este tipo de experimentación gráfica con la imagen corpo-
ral ayuda al adolescente a adquirir mayor seguridad con respecto a lo que él es y mayor exacti-
tud en su autoconcepto.
Presentaremos a continuación el caso de un adolescente tardío que se estudió bajo los aus-
picios de una subvención del estado de Nueva York para la investigación de la psicodinámica
subyacente alos delitos sexuales.
11. ESTUDIO CE UN CASO ADOLESCENTE 18 1
Para lograr mayor objetividad en las interpretaciones proyectivas, el protocolo se analizó "a
ciegas", es decir sin que el intérprete supiera nada más que el sexo y la edad del examinado.
Como demostración de confiabilidad, el protocolo del KTP fue entregado a John N. Buck y a
mí con el fin de que cada uno por su cuenta realizara un "análisis a ciegas". Mientras que yo,
por participar en el proyecto de investigación del delincuente sexual sabía que el examinado
era un delincuente de este tipo (aunque no de qué tipo de delito sexual se trataba, es decir, si
violación, exhibicionismo, incesto, pedofilia, homosexualidad, etcétera), Buck efectuó el análisis
totalmente "a ciegas".
Con el fin de ofrecer información para una comprobación informal de la validez y de la con-
fiabilidad, presentaremos el cuadro psiquiátrico y la historia social,y luego las dos interpretacio-
nes independientes del KTP.
INFORME DE PSIQUIATRÍA*
B paciente es un varón, blanco, de diecinueve años, que desde hace cinco años está saíiendo
e ingresando a reformatorios. No recuerda casi nada de su infancia. Su primer recuerdo data de
los cinco o seis años y consiste en una escena en la sala del tribunaf cuando sus padres se esta-
ban divorciando.
Después de eso no tuvo ningún contacto con ellos. Vivió alrededor de un año con padres
adoptivos y luego fue enviado aun orfanato. Estuvo allí durante algunos años, hasta que fue a vivir
con una hermana mayor casada. B padre del paciente era un hombre muy perturbado psíquica-
mente. Le hacía orinar ala hija en un vaso, y después él bebía el contenido.·
A los nueve años se entregó a prácticas de fellatio. Lo descubrieron y fue obligado a abandonaT
el orfanato. Se lo envió aBellavue en observación. Cuando saíi6 de allí fue a vivir con su hermana.
Comenzó a realizar actividades cunni-
linguales una vez que la madre de una de
sus novias lo introdujo en esas prácticas.
Un día fue a visitar a la novia, pero en la
casa estaba sólo la madre. 8 paciente re-
lata su experiencia de la siguiente manera:
"un día fui y mi novia no estaba. La madre
me preguntó si teníamos relaciones sexua-
les y le dije que no. Me preguntó por qué
no y agregó que yo ya era bastante grande.
Me dio unos cuantos tragos y me mareé.
Después se fue al dormitorio y me llamó.
Estaba desnuda. Yo queria irme. Pero em-
pecé a besarla y no sé cómo terminé entre
sus piernas. Le chupe la 'concha'. Volví a
vera mi novia pero generalmente no estaba
en la casa. Casi siempre estaba la madre
así que seguí haciéndolo. Ella solía decir:
FG.114 1: AOD/ÁllCO
'ven querido, hagamos el amor'. Lo único que hacía era chuparle la 'concha'; eso es todo. Nunca
tuve relaciones sexuales. (8 paciente rió, y trató de disimular la risa con un cierto pudor cuando
relató esto.) Quizás es por eso que le tengo miedo a las chicas mayores."
Anduvo más o menos con una docena de chicas con quienes se entregaba siempre a las
mismas prácticas. Por lo general encontraba una chica y ella traía amigas para que lo conocieran.
• Preparado porel doctor Samuel Ounait, psicoanalista de la ciudad de Nueva York
182 EMANUEL F. HAMMER
Primero las besaba, después las "tocaba de arriba abajo" y después les "chupaba la concha"· las
chicas eran de lo más receptivas. '
~ue arrestado por "abuso carnar· de una criatura. En la casa estaban los hijos de la hermana y
la h1¡a del vecino. Él era bueno con todos ellos. Un dia comenzó a jugar con los genitafes de la hija
del vecino, la que volvió otras veces para seguir haciéndolo. Esto duró dos semanas, hasta que los
descubrieron.
Se trata de un paciente con una adolescencia tarcfia muy perturbado e inmaduro. Hablar con él
es como hacerlo con un niño. Inclusive tiene sueños diurnos con cowboys e indios.
INFORME DEL VISITADOR SOCIAL PSIQUIÁTRICO*
Los datos suplementarios que ofreció el visitador social redondean el retrato que presentó el
psiquiatra, e incluyen el hecho de que el paciente vivió una época con padres adoptivos, afec-
tuosos Ycálidos. Pero de todos modos se lo ubicó nuevamente en un orfanato debido a una
diferencia entre la religión de los padres adoptivos y la del paciente. Su alejamiento de la casa
adoptiva constituyó para él un hecho traumático pues había establecido un vinculo afectivo con
estas personas. En el orfanato no tuvo ninguna relación cercana con adultos y después de haber
sentido el calor parental se encontraba sediento de afecto.
En relación con su desarrollo temprano, la hermana informó que solla perseguir a la madre
por toda la casa pidiéndole que Jo amamantara. Se lo destetó a los tres años y medio o cuatro,
es decir que se le reforzó la oralidad.
La asociación más temprana del paciente en relación con la esfera sexual se ubica en la
edad de ocho o nueve años, cuando le propuso a una compañera de erase la exhibición mu1ua
de los genitales. Lo hicieron en el baño de varones de la escuela y el muchacho se asombró al
observar que ella no tenía pene. "Pensé que se Jo hablan cortado porque había hecho algo malo,
o que había nacido deforme."
8 paciente "anduvo· formalmente" con una chica desde los doce hasta los quince años, y
pensó casarse con ella. Parecía especialmente atraído hacia esta persona porque ·era igual a mi".
Físicamente es buen mozo, algo afeminado pero bien formado. Durante las entrevistas in-
tenta ganarse la simpatía del entrevistador; es algo tonto y suele lanzar risitas inapropiadas. Es
dependiente en exceso y siempre tiene ganas de hablar. Sus respuestas son inapropiadas y no
parece ansioso cuando produce material que por lo general genera ansiedad. Es muy infantil,
inmaduro y emocionalmente pobre aunque su vida de fantasía es patológicamente rica. Puede
observarse el interés que siente por sus fantasías como escape de la realidad.
Por el momento parece incapaz de actividades constructivas dirigidas ametas. Su inmadurez
no parece poseer una naturaleza regresiva. sino de fijación.
A distintos miembros del equipo fes ofreció llores y plantas. Da la impresión de ser algo exhi-
bicionista y flirtea durante las entrevistas.
8 examen con el Bellevue da un CI de 112 y un diagnóstico de "personalidad esquizoide,
personalidad psicopática sin psicosis".
El examen en el Kings County da un CI de 116 y un diagnóstico de •ausencia de psicosis,
ausencia de deficiencia mental, personalidad esquizoide con inmadurez emocional y psicosexual.
Existe fuerte ansiedad en relación con sus sentimientos de inadecuación y preocupación con
respecto a los impulsos sexuales inmaduros".
• Preparado por Sidney Connel, M. S.. lnstrtuto psiquiálrico del Esrado de Nueva Yorl<.
11. ESTUOIO OE UN CASO AOOLESCENTE 183
INTERPRETACIONES "A CIEGAS" DEL HTP *
F!GOOA 2: ACROMAnco
Los comentarios que siguen son del "análisis a
ciegas· del HTP que realicé en 1952.
En el HTP, el contenido más llamativo del
examinado aparece en el dibujo de la persona:
un cowboy. Esta elección de contenido sugiere
que en el paciente existe una notable inmadurez
y la necesidad de parecer más masculino de los
que él se siente. Los sentimientos de insuficiencia
en relación con su virilidad están profundamente
arraigados en la estructura de su personalidad,
también pueden observarse sentimientos de im-
potencia subyacentes a los esfuerzos compensa-
torios que se manifiestan en el dibujo cromático
de la persona (figura 7) donde aparece una linea
erecta en la región fálica, y en ta llamativa cartu-
chera de revólver del dibujo acromático (figura 3).
"Dice que el árbol tiene 'nueve' años y pro-
yecta así su propia sensación de inmadurez que
concuerda con la inmadurez implícita en el con-
cepto del cowboy. La combinación de inmadurez
y de falta de virilidad sugiere la posibilidad de que
ambos rasgos se entremezclen y determinen una
inmadurez psicosexual con fijaciones en zonas
pregenitales y/o regresiones a dichas zonas. Esto se basa también en los signos de oralidad que
aparecen en la persona cromática, boquiabierta. La elección erótica del rojo para el rostro indica
la posible existencia de culpa en relación con algún tipo de actividad o deseo ora1:· El uso de
ese mismo color para la mano, además del hecho que ésta parece atada por debajo del cinturón
sugiere que utiliza defensas contra la realización de impulsos prohibidos con las manos.También
existen signos de la inadecuación del control de los impulsos en el árbol que está abierto en la
base y que carece de una línea que delimite el follaje del tronco.
·se observa con claridad, por encima de la cabeza de la persona acromática, el dibujo de
una cubierta tipo máscara. La persona está totalmente de perfil, lo que sugiere una actitud bá-
sica de evasión. La cubierta tipo máscara sobre la cabeza expresa ccn mayor claridad su nece-
sidad de ocultar a los demás sus verdaderos sentimientos. En consecuencia podemos suponer
que es un individuo muy cauteloso cuando se trata de revelar sus necesidades internas a los
demás, que intenta encubrir su yo interno, y que se protege con una armadura caracteroló-
• Realizó los dibujos cromáticos con una doble linea para la casa, una con crayón marrón y otra con crayón negro.
Las ventanas eran azules y la chimenea roja. También los soles de los tres dibujos fue<on realizados con doble linea,
una anaranjada y la otra amarilla.8 tronco y las ramas del ártlol eran marrones y la línea del follaje, verde. 8 rostro yla
mano de la persona eran rojos. 8 pañuelo anaranjado, la camisa azul, yel resto negro. Desgraciadamente las imitacio-
nes de tiempo impidieron que reafizara el cuarto dibujo cromático.
•· La oralidad que captó el HTP concuerda con la que surgió en un Rorschach que le administré aproximadamenteun
ailo después, y que, esta vez, no interpreté ·a ciegas". En la lámina Vl, dijo: ·un bebé en una silla alta'. Este autocon-
cepto de desees regresivos y el temor aconvertirse en hombre coinciden con el retrato del HTP. Las connotaciones
()(aJes que tienen la imagen de un bebé en una silla alta, es decir, que espera seralimentado, son más interesantes aún
porque aparecen en la lámina que comúnmente se considera la "lámina sexual" y por lo tanto pueden relacionarse con
la preferencia del paciente por la conducta cunniflngual. Aqui se combina el temor de ejercer la masculinidad pospube-
ral con la (J(aJidad, y esa conjunción provoca la huida de contacto pene-vagina y el refugio de la actividad cunnilíngual.
184 EMANUEL F. HAMMER
FIGURA3: ACROMAnco
gica esquizoide en sus incursiones a través de los
campos interpersonales. B efecto de máscara es
tan notorio que podemos suponer que el paciente
se siente como un extraño entre la gente y que
tiene sensaciones de despersonalización y de ex-
trañamiento.•
"En el dibujo de la casa (figura 1) la puerta no
toca el suelo y el sendero que conduce hacia ella
no llega hacía la casa. Esto implica una necesidad
de mantener la personalidad inaccesible y a los
otros alejados de un ccntacto emocional más ín·
timo. Estos detalles concuerdan una vez más ccn
la postura de perlil de la persona y con la cubierta
tipo máscara con la que esconde a la cabeza.
"El uso del color (la necesidad de utilizar dos
colores para muchas de las líneas, uno cálido
y uno trio) también coincide con lo que ya se ha
mencionado pues indica que el paciente intenta
mostrar mayor entusiasmo e interés por los con-
tactos emocionales que los que él sabe que puede
sentir si quiere mantener su seguridad. Es decir
que su accesibilidad es superficial y oculta una
desconfianza y un temor básiccs por las relaciones
humanas, los que posiblemente limiten y definan
su conducta en un tratamiento psicoterapéutico.
"B comentario del paciente de que las hojas
del árbol están 'muertas' concuerda con los demás
índices esquizoides. Su desesperanza en relación
con la posibilidad de obtener gratificaciones del
ambiente le refuerza el encierro en si mismo y el
alejamiento de una Olientadón en la que podría fá-
cnmente hacer un intercambio significativo de emo·
ciones de placer y dolor con los demás.
·atamaño de los dibujos del hombre y la mujer
expresan su percepción de las mujeres: más domi-
nantes que los hombres, poseedoras de un mejor
status y capaces de 'trabajar mejor que los hom-
bres' (según proyecta en el IPD).
En contraste con eso él se siente más niño
que hombre. Es posble que su sensación de duda
cuando se acerca amujeres maduras como objetos
FIGOOA 4: ACROMAnco psiccsexuales obstaculice su ajuste psicosexual.
"En el dibujo de la mujer aparecen componen-
tes homoeróticos, pues no sólo tiene un aspecto macizo sino que además su apariencia es
masculina. Si se le cubre el cabello, el resto del dibujo parece la imagen de un hombre ccrpu-
lento y algo agresivo. La dibuja con pantalones y puede verse con bastante claridad un bulto que
sugiere la presencia de erección. En contraste le dibuja senos muy pequeños. En consecuencia,
es posible que los conmctos psicosexuales del paciente se basen en sus graves dudas ccn res-
pecto al rol sexual que debe asumir. La confusa identificación sexual y el gran miedo a asumir el
• También en el R
orschach aparecieron "Máscaras".
11. ESTUDIO DE UN CASO ADOLESCENTE 185
FIGl.JRA5: CMMAnco FIGl.JRA 6: CRJMAnco
rol masculino activo le producen sentimientos de inmadurez psicosexual y de falta de virilidad.
'Si con este paciente se intenta un tratamiento psicoterapéutico, deberá ser largo eintensivo;
su pronóstico es relativamente reservado."
También se le pidió a Buck, como innovador en la técnica del HTP que formulase 'a ciegas·
una interpretación del paciente. Como buen purista pidió ver sólo los dibujos de la casa, del
árbol y de la primera persona que el paciente había dibujado (tanto la cromática como la acro-
mática). Es decir que formuló su interpretación sin la ventaja del análisis del dibujo de la mujer.
Reproducimos acontinuación su informe:
'8 resultado del análisis cualitativo es el siguiente:
'1) 8 paciente se encuentra muy obs-
taculizado por un pensamiento de carac-
terísticas obsesivas, en parte de tipo hos-
til y fundamentalmente de tipo sexual (no
parece demasiado especulativo pensar
que una buena parte de él gire en torno
de fantasías sobre los genitales femeni-
nos: nótese el extraño pliegue en los dos
sombreros.) • 2) Le resulta difícil manejar
elementos que simbolicen orificios. 3) Hay
motivos para sospechar que fue y es ex-
cesivamente dependiente de su madre (es
posible que se revele en contra de su inca-
pacidad para superar la dependencia). 4)
En la actualidad querría asumir un rol mas-
culino fuerte y viril, pero su esencial femi-
neidad se lo impide. 5) Siente mucha culpa
en relación con las experiencias sensoria-
les táctiles. (La mano roja es, sin dudas,
atípica con respecto al uso del color. Ade-
más está como atada a un costado por el
cinturón, lo que la hace más significativa.
'
-.- e:
..-:-.= ,--e ..,
FIGl.JRA 7: CROMÁTICO
• Recordamos aquíel aspecto simlarque aparece en Elcaso del serlotP, cap1uto 7. (E.)
186 EMANUEL F. HAMMER
-·•, --:. )..-;...- ~
__;~
Una imagen total de rigidez acompañada de una postura que revela conciencia sensual, a me-
nudo se vincula con sentimiento de culpa. Nótese también la boca abierta que en esta área
posee la misma implicación.) 6) Superficialmente puede actuar de una manera más o menos nor-
mal, pero básicamente se siente incapaz de lograr satisfacciones del ambiente oas hojas 'muer-
tas1 y existen indicios de que teme la posibilidad de un colapso inmediato de su control yoico
(obsérvese el desequilibrio del hombre cromático: parece que su cara mirara hacia un lado, el
pecho hacia otro, las caderas y las rodillas hacia la dirección opuesta, etcétera.) 7) Su relación
con figuras autoritarias es conmctiva; en esos casos el paciente se muestra hostil y admirativo
a la vez, rechazante y solícito pos soles, que por lo general simbolizan figuras autoritarias. son
pequeños, y los cromáticos son anaranjados y amarillos, lo cual implica una combinación de
inmadurez, rechazo, hostilidad y búsqueda de calor.) Los dibujos de las figuras masculinas indi·
cari que siente la necesidad simultánea de ser visto como un hombre tosco y viril y el deseo de
despojar a las figuras masculinas de sus características arnenazarites. 8) En la actualidad lucha
por mantener la integridad de su personalidad, pero siente que sus esfuerzos pueden fracasar
con mucha facilidad. 9) Bajo una presión emocional adicional {bajo el impacto del color en com-
paración con el nivel acromático) se muestra más expansivo, se comporta de una mariera menos
convencional y con menor afectividad, y se convierte en presa fácil del pánico. 1O) Como meca-
nismos de defensa utiliza el aislamiento {el efecto de máscara sobre la cabeza) y la restricción de
la actividad (la postura r!gida y de perfil de la figura).
"En conjunto parece un muchacho enfermo que se encuentra bajo la angustia de una neuro·
sis muy severa en la que es posible que predomine la conducta esquizoide yretraída."
Este capítulo ha intentado demostrar (aunque no en estudio o experimento): a) la confia-
bilidad informal que surge de los dos conjuntos de interpretaciones del HTP efectuados inde-
pendientemente, y b) la validez informal, en la comparación entre las deducciones del HTP y
los criterios representados por los informes del psiquiatra y del visitador social psiquiátrico. La
coincidencia, en los tres modos de comparación de los dos relatos del HTP y el criterio, asume
proporciones considerables.
11. ESTUOIO DE UN CASO ADOLESCENTE 187
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12. Estudio de un caso adulto:
Validación clínica de los dibujos del
HTP en el caso de un adulto (colitis
ulcerosa crónica con ileostomía)
por Fred Brown
INTRODUCCIÓN
El propósito fundamental del estudio de un caso psiquiátrico es presentar datos coordi-
nados que ejemplifiquen una hipótesis básica o que ilustren cómo se combinan los factores
etiológicos para producir un detenninado cuadro clínico. En el campo de la psicología clínica y
especialmente en el del psicodiagnóstico, el estudio de los casos sirve como técnica de la va-
lidez, ideográficamente orientada, a partir de la cual se derivan hipótesis fructíferas. Con pleno
conocimiento de las fallas inherentes a esta orientación, creo que es necesario el apareamiento
estrecho de una detenninada técnica proyectivo-expresiva, con una historia bien realizada y
con otras partes de la batería para determinar la validez de cualquier instrumento que pretenda
penetrar en los aspectos significativos de la personalidad. Cuando se emprende una tarea de
este tipo se siente la tentación de seleccionar casos que impresionen y sean •interesantes•.
8 azar implfcito en ese propósito reside en que se puede terminar por ejernprlficar lo más atí-
pico en cualquier área de la práctica psicológica y lo menos apropiado para el propósito que se
perseguía con la presentación. Por esta razón he elegido lo que podría considerarse un caso de
rutina en cualquier servicio psiquiátrico de un gran hospital general. Pero en rigor, no hay casos
•de rutina" una vez que la batería de tests se ha centrado sobre la personalidad enferma y espe-
cialmente después de que la personalidad y sus características únicas se sujetan a un detallado
escrutinio por medio del test. Después de casi una década estoy todavía reuniendo caso "típicos"
del HTP, del Rorschach, TAT, correspondientes asíndromes psicosomáticos especificos.
Si bien los tests no pueden evaluarse en relación con sus contribuciones a la delineación de
la psicodinámica de la personalidad, su valor consiste precisamente en que destacan la gama
de matices individuales. Esto se logra siguiendo los principios orientadores que, en el caso de
un instrumento como el HTP, provienen de observaciones clínicas acumuladas en un prolon-
gado periodo. Dichas observaciones sólo adquieren valor una vez que se ponen a prueba repe-
tidas veces mediante su confrontación con otros criterios. De este modo se logra un proceso
de constante refinamiento que aumenta la certeza de las interpretaciones, aunque el psicólogo
perceptivo es el que, en todos los casos, constituye el instrumento integrador definitivo.
8 personal que trabaja con nosotros en el Mount Sinai utiliza la batería de tests (el Rors-
chach, el HTP, el Test Guestáltico Visomotor, el TAT, el Wechsler-Bellewe y un test de asocia-
ción de palabras) como un instrumento que se autoabastece para evaluar al paciente sin recu-
rrir a la historia clínica antes de que se complete el estudio. Nada se hace ªa ciegas" en esta
manera de encarar el estudio si consideramos el número de muestras de comportamiento que
12. ESTUDIO DE UN CASO ADULTO 189
se consiguen mediante pruebas de un alcance tan amplio. Las inferencias e interpretaciones
que se obtienen con una de las pruebas luego se confrontan con las otras partes de la batería
dentro del esquema de hipótesis de las técnicas proyectivas y de la teoría de la personalidad. Si
el cuadro de la personalidad del paciente asf obtenido difiriera marcadamente del cuadro clfnlco
o de la historia deberíamos concluir que las pruebas fracasan y que su existencia no está justifi-
cada. Esto no ha ocurrido aún.
En el presente estudio intentaremos coordinar el material clínico con el de la prueba proyec-
tiva para demostrar cómo se utiliza el HTP.
EL PACIENTE
Es una mujer blanca de veinticuatro años que había sido enviada al consultorio externo del
departamento de psiquiatría por su terapeuta de grupo, que la trataba desde hada más o menos
un año. Tanto él como el paciente creían que era necesaria una psicoterapia indMdual paralela.
Se describió a la paciente como una muchacha muy regordeta pero bastante atractiva aunque
con una cierta cualidad hosbl. Padece de colitis ulcerosa desde los ocho años. Estuvo enfenna
casi toda su vida, de modo que su educación se realizó con muchas Interrupciones. Hace más o
menos tres anos se le practicó una lleostomia ydesde entonces ha mejorado físicamente.
la madre, a quien se le había diagnosticado esquizofrenia paranoide, murió en un hospital
municipal después de muchos años de Internación. la paciente tiene dos hermanos mayores con
los que vive actualmente. Uno de ellos también es esquizofrénico paranoide y ha estado en un
hospital municipal. De acuerdo con la opinión de las personas que trabajaron con la paciente, ésta
demuestra claros signos de una grave enfemledad psiquiátrica. 8 terapeuta de grupo la caracte-
rizó como una personalidad aniñada con muchos rasgos infantiles, que reacciona con violentos
exabruptos emocionales a cualquier tipo de privación, especialmente en el área de las relaciones
interpersonales. Tiene breves episodios de depresión, a menudo con idea de suicidio ydesespe-
ranza; ymuchas tendencias proyectivas junto con relaciones objetales en extremo irreales.
8 psiquiatra fÓnnu!ó su impresión de la siguiente manera: 1) perturbación de la estructura de la
personalidad sin clasfficación; 2) colitis ulcerosa crónica, ileostom!a posterior Inactiva.
Los rasgos fundamentales del problema psicológico se cfasffican de la siguiente manera: 1) grave
depresión infanti ytrauma durante lainfancia; 2) efectos secundarios de unagrave enfermedad a6nlca.
Nivel intelectual
De acuerdo con nuestra experiencia, es insignificante la correlación entre el HTP yel nivel Inte-
lectual que se obtuvo con la escala de Wechsler-Bellevue. la razón es obvia si se considera que
el HTP provoca reacciones que no siempre están sujetas al control Intelectual. También podría
formularse la hipótesis de que una tarea gráfica en presencia de una figura autoritaria favorece ma-
nifestaciones regresivas. En el Wechsler se obtuvieron los siguientes puntajes:
Información 13
Comprensión 11
Retención de dfgitos 11
Aritmética 9
Semejanzas 15
190 FREO BROWN
Ordenamiento de figuras 11
Completamiento de figuras 12
Construcción con cubos 14
Composición de objetos 12
Símbolos de dlgitos 12
Promedio de ejecución CI 113
Promedio verbal CI 114
Promedio total CI 116
El test revela que se trata de una muchacha con una inteligencia normal aguda, que se
ubica un poco más arriba del percentil 85 para adultos. Realiza muy bien las tareas que re-
quieren una conceptualización verbal y manipulativa. En consecuencia podemos deducir que
las fallas en los dibujos no se deben ni a un daño visomotor ni a un defecto en la capacidad de
conceptualizar y abstraer.
HTP
CASA
La casa obedece a una concepción muy extraña y resulta muy significativa en relación con
nuestro descubrimiento (1) de que la misma cualidad inanimada de la estructura debilita las de-
fensas del paciente contra la admisión del daño, aunque sea sobre una base proyectiva. Inme-
diatamente llama la atención la apariencia Irreal del dibujo, como si fuese de cuentos de hadas,
con un total divorcio de la realidad (desequlllbrio y desproporción, forma, número de las historias
[dos), •suelo" fluido e inestable) y la manera en que todo el concepto gráfico está rodeado como
por una envoltura que parece una cubierta uterina. Se observan intentos de solidificación que
indican la presencia de impulsos consolidativos del yo (ladrillos pero que no alcanzan a cubrir el
edificio y que atestiguan la existencia de fracasos espasmódicos de las funciones yoicas unidos
a esporádicas defensas obsesivo-compulsivas. Aunque la paciente rodea defensivamente la es-
tructura, la cualidad de la línea es lo suficientemente floja como para indicar la posible existencia
de estados de relación. 8 tratamiento del suelo, oscuro y desorganizado, sugiere la presencia de
una inclinación depresiva básica con connotaciones anales. En esta proyección de la desorgani-
zación pueden inferirse periodos de confusión, aunque al mismo tiempo la paciente mantiene un
patrón extratensivo de reacción (audaz presentación de frente) unida a una considerable impulsi-
vidad (M: C, 1:3.0, todos CF). Intenta realizarse de manera narcisista. A veces su actitud puede
ser optimista. Es posible que sienta necesidad de las relaciones humanas (ventana con flores),
pero por lo general es muy aprensiva con respecto a la relación con los demás y desconfla de
los móviles ajenos (sendero roto yemplazamiento vertical;* aspecto desconfiado de las ventanas
que parecen ojos; habitación escondida en el costado izquierdo de la figura). En todo momento
pugnan por expresarse impulsos intensamente hostiles y teñidos de disforia (suelo). 8 único
acercamiento a una cierta estabilidad se encuentra en el distante e inaccesible pasado Qínea de
base elevada en el lado izquierdo de la figura). Intenta controlar su comportamiento impulsivo
como una muestra de respeto hacia los imperativos sociales y convencionales Qínea doble que
* Meyer, Brown y l.evlne (1) descubrieron que los senderos que poseen esta apariencia quebrada y casi punteada con
frecuencia se relacionan con ciertas formas de descarga anal, por ejemplo, la de la colitls ulcerosa.
12. ESTUDIO DE UN CASO ADULTO 191
rodea a la casa), pero se siente insegura en relación con su control y está siempre expuesta a
irrupciones de tipo regresivo (área quebrada del lado izquierdo). El árbol quebrado y dividido de
la derecha revela su pesimismo con respecto a la posibilidad de encontrar en el futuro figuras
fuertes en quienes confiar, y al mismo tiempo sugiere que las imágenes quebradas de los símbo-
los parentales impiden que la paciente logre una verdadera integración.
Los pájaros que vuelan indican optimismo, ambición y deseo de escapar a las limitaciones;
esto contrasta con la amenaza constante de que el yo sea abrumado por impulsos arcaicos. El
deseo de escapar se combina con sentimientos de inferioridad (elemento FK) yesto sugiere la exis·
tencia de idea suicidas como modo de resolución final de las dificultades. Es decir que los pájaros
que vuelan tienen en este dibujo un doble significado.
Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios
La figura representa una ·mansión" de ladrillos de dos pisos (búsqueda de un alto status y
aspiraciones irreales) que la paciente asocia con 'lujo, confort, seguridad' (necesidad de depen·
dencia oraQ. Estos deseos fantaseados desaparecen cuando la examinada comienza a llorar y a
dudar acerca de si eUa alguna vez tendrá algo propio Ontrusión depresiva, pesimismo). La huida
y la ambición fantaseadas que se proyectan en las figuras de los pájaros se repiten en la lámina 1
del Aorschach, en la que describe ala forma materna central como una figura salida de un cuento:
'Mujer milagrosa', 'podía volar y solía ayudar a la gente•. En el interrogatorio dice: 'Cuando era
chica pensaba que íbamos a volar y no tenía dudas sobre ello". Da la impresión de que intenta sus-
tituir a la madre real que huyó de sus responsabiíldades por una madre idealizada con quien le sea
posible identificarse plenamente.
Algunos extractos de la historia del tratamiento aportan datos sobre la existencia de cambios
cíclicos en el humor de la paciente ('Me siento inquieta pero no deprimida; me gustaria hacer algo
pero no sé qué; a lo mejor tornar un cohete eir aalguna parte.1. relacionados con el tema de los
pájaros. En una ocasión comienza la sesión con el siguiente comentario: 'Esta es mi semana 'po·
drida', el martes casi mesuicido. Se me partía la cabeza y estaba confundida." Estodemuestra su
humor cambiante, y permite apreciar su confusión y sus impulsos suicidas. El acrecentamiento de
19 2 FREO BROWN
narcisismo que en ella se pr~nta de manera espasmódica se pone de manifiesto en el siguiente
extracto: "Tiene un nuevo peinado y le comento que está muy linda. Aparentemente le agrada el
comentario y comienza a hablar de un modo más animado.·
En las respuestas aJ Rorschach aparecen manifestaciones regresivas de tipo uterino asociadas
con motivos de muerte y renacimiento que son las que sustentan las interpretaciones de Ja casa.
Por ejemplo, en esta lámina, el deseo de reencontrar a su padre muerto se vincula con la sereni·
dad última (IV, Catedral; interrogatorio, •...calma, me da la sensación de un lugar pacifico en el que
se puede descansar"). Si se considera que esta lámina a menudo suscita respuestas morbosas en
pacientes con inclinaciones depresivas, puede inferirse que en estecaso el tema inconsciente del
encuentro pudo compensar las tinieblas amenazadoras. Las dos respuestas de la lámina IX ("estas
dos cosas parecen bebés" y ·esto parece un bosque, como el Paraíso1 subrayan la tendencia
regresiva que surgedel dibujo de la casa enclaustrada. La desconfianza que siente por la gente y
que se manifiesta en la pequeña ventana, en el angosto sendero, en el área entre el observador y
la casa, que parece llena de pozos, y en la ausencia de una chimenea que simbolice el calor apa·
rece directamente en la historia de su tratamiento ('no se puede confiar en ningún hombre, ni si·
quiera en los viejos que actúan patemalmente1 y en el Rorschach (lámina 111, 'parecen mellizos ca·
lentándose junto al fuego, podrían servagabundos1. Consideramos, por lo tanto, que las ventanas
grandes del centro representan su deseo de contacto, mientras que sus presentimientos oscuros
se asocian con las figuras parentales que, como los vagabundos, no le dieron la seguridad de una
residencia fija. El terna de la ambición tal como se proyecta en la 'mansión' posee cierta cualidad
irreal e impracticable en las láminas del Rorschach y del TAT y en el material dinico ("El comenta-
rio sobre sus aspiraciones de trabajo demuestra que la paciente fantasea, sin criterio de realidad,
sobre altas metas laborales inalcanzables, y siempre termina por frustrarse...18 terapeuta señala
también la obsesión anal y el bloqueo de la paciente, características que aparecen con claridad en
el test die asociación die palabras (pecho... "nalgas'; pene... 'ano'; barro... "charcol.
ÁRBOL
El árbol como forma de vida inanimada,
es adecuado para despertar tendencias in·
conscientes que indan con el preconsciente
yque pueden derivar en un reconocimiento
consciente de los requermientos del yo.
. -
, ·.. :
- ~ -  :1 ! .
-
--..... • •:¡· ~
. ' ~ i , ' r
Í
Inmediatamente llama la atención la
enorme y desafiante expansión del tronco,
que podria indicar los encrmes esfuerzos de
la paciente por la autoafirmación de su yo.
Esto se asocia con debílidad e inseguridad
(base pequeña), así como con un gran nú-
cleo oposicionista (espacio blanco centraQ,
con una autoafirmación de tipo narcisista
- ..... ·."
, lf ~
'". - ~~. / /¡/ ./'"
--- '~ ·: 1
con impulsividad y ausencia de relaciones
interpersonales flexibles (ejecución cfisylEltiva
de las ramas), con una sensación de estan-
camiento (pasto en la base del tronco)y con
una subcorriente masiva de tensión y ansie-
dad que surge de los impulsos reprimidos
del ello. Los débiles esfuerzos que realiza
para integrar esos impulsos salvajes (tenues
~neas en la base del follaje) fracasan, y en·
 - i  J , ,....
- --~ .'  . .(..--
~ . /
- ~
toncas huye hacia un mundo de fantasías que carece de objetivo y dirección. Pero de todos modos,
debe destacarse que sólo dos de las ineas del follaje se extienden más allá de la página de modo
l 2. ESTUOIO DE UN CASO ADULTO 193
que la paciente parece consciente de las imitaciones que le impone el ambiente. La presencia de
tres hojas revela sus intentos por lograr un contacto más dfferenciado, pero éstos son más bien pe-
simistas y abortivos. aunque por lo menos tiene conciencia de que esa necesidad está presente. En
oposición a esto, la abertura tipo orificio en el centro del átbol denota una sensación de vacuidad que
necesitaría suministros orales de naturaleza ilimttada, así como de sentimientos de pesimismo oral.
La manera impulsiva en que están dibujadas las ramas y su aspecto de espigas se asocian con im-
pulsos muy hosbles y agresivos que se originaron en el oscuro pasado del que surgió la personalidad
atomientada de la paciente.
Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios
Mientras dibujaba el árbol, dijo: '...es otoño y las hojas han caído... esto es pasto, pasto seco
porque está caído". La ambivalencia en relación con su propio rol se expresa en las dudas acerca de
la edad del árbol rEs un árbol joven, todavia está creciendo... aunque sé que los árboles grandes
como éste son generalmente más viejos.1. Esto implica cierta reticencia a aceptar un rol adulto, reti·
cencia que concuerda con sus requerimientos de dependencia oral. También se obselva ambivalen-
cia en relación con su capacidad de actividad y vigor en reafidad no está muerto sino durmiendo",
"hay cierta vida en las ramas, ahí es dónde está la vida, el cuerpo está muerto, la vicia en las raíces y
en las ramas", "sé que el otoño es sólo una época temporaria de descanso o como lo quiera llama()
e OOicios de una oscilación entre la urgencia por vivir y el deseo regresivo de extinguirse pacffica-
mente. Si bien esto último está negado puede considerarse como una incfinación subyacente.
La diferenciación sexual está negada pero en su comentario acerca de las ramas aparece el tema
de la hostilidad parece un alfiletero y éstas son agujas que sobresalen como los pelos parados de
un hombre1 que revela, aunque no surja del dibujo mismo, un temor por las consecuencias daño-
sas de la erección masculina y por sus propias reacciones de miedo, todo lo cual se presenta a la
manera de un montaje ("pelo paradol La insistencia en el dormir tiene connotaciones uterinas y
lleva apareada una impíicación oculta de ser despertacla a la vicia por algún acontecimiento mágico
(¿fantasía de Bella Durmiente?). Sin embargo, hay una afirmación de la fuerza que podría subrayar un
componente de negación ("fuerte. muy fuerte y muy grueso, tiene raíces fitmes1.
B visitador social médico informa en 1g54 que a pesar de que la paciente ha demostrado un
enorme adelanto en su ajuste social "cuando las relaciones con el sexo opuesto se hacen demasiado
íntimas, escapa y expresa mucho temor y confusión". Los elementos de negación que hemos infe-
rido del interrogatorio y la subyacente sensación de inadecuación (átbol otoñal, pasto seco, cuerpo
muerto) también se manifiestan en dicho informe ('es muy notoria la baja autoestima, se considera
bastante repulsiva físicamente y enfoca el futuro con pesimismo1 y concuerdan con las brujas ("ne-
gras1 de la lámina 1y con los ·c1os fantasmas" de la lámina 11 Rorschach. En un período posterior, el
psiquiatra comenta: 'B yo de esta muchacha es muy débil y tiene la constante actttud de autorreba-
jarse en lo que concierne a su aspecto fisico." De acuerdo con esto podemos inferir que el enorme
tronco es una formación reactiva de la debilidad del yo, en tanto que el significado del orificio del cen-
tro se relaciona con otra afirmación del psiquiatra: 'Se revieron las tendencias de la paciente a ma-
nejar a los demás y se observó que, de algún modo, siempre se las arregló para que todo el mundo
la tratase con deferencia.• Podemos suponer que la pseudofortaleza del yo surge de la sensación de
que puede pedir los demás y de que la van a satisfacer. Pero la déba estructura de las ramas atesti-
gua que su integración es precaria y quebracfiza (F + t00% / 100%) y que amenaza constantemente
con destruise; (en diciembre de 1955 el terapeuta anota que "la paciente está deprimida y agttada y
ha manifestado tener una semana muy dificil. Teme caer en una crisis nerviosa. se siente desespe-
rada1. Esto es congruente con el apuntalamiento negro del árbol.
194 FREO BROWN
PERSONA I
Por lo general se presupone que los pa-
cientes que dibujan primero la persona del
sexo opuesto están proyectando una iden-
tificación con ese sexo. En este contexto el
término 'idenlificaci6n' es ambiguo y puede
ser muy engañoso si antes no determina-
mos la dirección que puede tomar, pues
puede significar la presencia de impulsos
fálicos afirmativos, un deseo de posee< las
prerrogativas atribuidas al sexo masculino,
la existencia de motivaciones posesivas y
explotadoras determinadas por la oralidad
o, por último, combinaciones más complejas
entre estos componentes. En este caso, por
el momento, nacla indica la existencia de un
deseo de mascufinidad y la apariencia de la
figura de ningún modo demuestra un deseo
de ese tipo. Lo más lóg.'co seria suponer que
dibujar primero las figuras del sexo opuesto
revela problemas básicos en las relaciones
de objeto yque el factor de la ldenlfficación subyacente posee múltiples ramificaciones transferencia-
les en lugar de serun deseo de apoderarse de la función del otro sexo.
La figura (de perfil derecho porque la paciente es zurda) parece un adolescente a pesar de la
a1irmaci6n de que tiene treinta y ocho años. Resulta Interesante recordar aJ respecto que el terapeuta
comentó, refiriéndose ala primera vez que vio ala paciente: "Estimé su edad en más o menos dieci-
séis años y me sorprendí cuando dijo tener veintttrés.• La forma jwenil de las manos. los cortos bra-
zos. el moiiito, la &nea del rostro que parece de un chico yla pequeña nariz, refuerzan la impresión de
juventud de la figura. B moiiito exagerado y la elevación grotesca de la entrepierna indican ansiedad
sexual que la paciente maneja eliminando los atributos sexuales perturbadores (¿castración?). lo cual
conduce a la desexualización. La postura de la figura parece de súplica y como dando la bienvenida
de una manera indecisa. Los cortos brazos, en parte metidos adentro, revelan su sensación de que
los gestos de aceptación y bienvenida por parte de los demás son fim~ados yestán restringidos, con
la implicación de que de su parte también existe una inhibición similar.
B dibujo se destaca porla maneracasi estudiada en q.ie evita lagenitaidad y por la concepci6n lla-
mativa i1fanti, pasivo-receptiva, del hombre, de tal modo que no pueda constituir una amenaza sexual.
Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios
Respondiendo a un pedido de identificación de la figura, la paciente comentó: "Pensé en mi psi-
quiatra por un momento y en mi médico clinico y en lo que los hombres en general significan para mi.
Simplemente. mi impresión de los hombres." 8 significado de este comentario no necestta ninguna
elaboración. A rnedicla que continuó hablando, alteró la primera impresión y transfonnó ala figura en
·un camarero, porque le puse el moñilo y desde la cintura para abajo parece un ooM:xJy". La con-
densación de funciones que implican servicio debe interpretarse como el indice de una orientación
intensamente receptiva con respecto a sí misma, de una personalidad que exige de modo egocén-
trico suministros narcisistas y orales. La referencia al cowboy parecería expresar un reconocimiento
de la masculinidad en lugar del 5eMlismo y de la devoción, pero es posible que este concepto se
relaciones con una noción romántica de la ruda galantería mascu&na y exprese desconfianza por las
relaciones más intimas.
12. ESTUOIO DE UN CASO AOULTO 195
El proceso de disminución de estatus de la figura continúa a medida que la pacienteprosigue di·
ciendo que se enojó con el terapeuta porque éste se retralecho con lo que hace... "Estoy pensando
en el camarero ahora", y finamente, "A mí no me gustaria esa persona No me atrae po.-que no tiene
aspecto mascufino.• Esto indica que su concepción de la masaAinidad es rooy confusa e inestable y
que, en consecuencia, para un hombre sería muy dificil responder a sus requerimientos.
Sus relaciones con los terapeutas fueron siempre tormentosas, y en el transcurso de su trata-
miento, demostró con claridad lo que con tanta rapidez aparece en los dibujos. Sus requerimientos
insaciables están e',emplfficados en la siguiente nota: "La paciente se enojó con el terapeuta porque
éste se retrasó cinco minutos antes comenzar la sesión. Lo expresó bajo la fonna de celos: 'A lo
mejor usted cree que mis problemas son menos importante porque sus demás pacientes tienen
familia y quizás hijos propios, y es más importantes ayudarlos a ellos.' Me pongo celosa porque
tedios tienen familias y cosas propias excepto yo." En la postura de la figura se proyecta el mismo
sentimiento y se confirma aún más en una reciente explosión en la que la paciente se quejó de que:
"Hay algo en usted que no me gusta, siento que es testarudo, es demasiado ético, no me parece
que usted sea un buen médico, no se interesa por mi como persona; sólo le interesa la ciencia pura,
no está ligado a mi, usted es egoista•, etcétera. Su terapeuta anterior menciona las vicisitudes de la
relación transferencia! durante la cual la paciente se esforzó constantemente por averiguar lo más
posible acetea de su vida personal.
Este mismo terapeuta comenta: "Esta ambivalencia, no sólo con respecto al terapeuta sino a los
adultos en general, sólo le permttia establecer una relación de mayor intimidad una vez que 'había
obtenido todo lo posible' de eUos, pero aún después de eso tenia muchas dudas con respecto a sus
relaciones porque se cuestionaba la posibilidad de que los adultos realmente puótesen ayudarla." A
otro terapeuta. la paciente le comentó que sus internaciones habían sido su principal fuente de satis-
facción. "Soñaba todo el día que tenia romances con los doctores y eso me mantenía viva.•
Inició una relación impulsiva con un joven que estaba en tratamiento psiquiátrico. Ella lo describía
como infantü e irvnaduro y decía que sospechaba en que padecía de una enfermedad crónica, la
que, de acuerdo con sus descripciones, podía consistir en quistes pulmonares congénitos. Nunca
tlNo relaciones sexuales con él ni con ningún hombre. En una de sus sesiones demostró 'cierta am-
bivalencia con respecto a tener relaciones sexuales antes del matrimonio, pero en general le gustaría
evitar al actividad seXual".
La posibilidad de que algún hombre pudiese satisfacerla es muy remota teniendo en cuenta su
concepción f1Sica de sexo masculino tan mezclada con actitudes castratorias, con preocupaciones
fantaseadas y con su búsqueda de figuras
paternas. Una vez manifestó que debido a
su problema ella "nunca seria feliZ aunque
obtuviera alguno de sus objetivos más de·
seados como, por ejemplo, la graduación y
el matrimonio· (1g53). Recientemente finaliZó
la relación que mantenía con ólCho joven.
MUJER 11
En este dibujo se proyecta una combi·
nación de narcisismo y de tristeza, de la in-
certidumbre del niño cuando intenta dar sus
primeros pasos (postura). y de gran insegu-
ridad en relación con la capacidad de man-
tenerse en pie y alcanzar metas (pies pe-
queños), de hostirldad (dedos aserrados). de
impotencia,de tendencia a la inercia (manos
caídas), y de inhibición sexual (cuello del ves-
tido como barrera). Aunque aspira a seducir
196 FREO BROWN
~ mujer, desconfia de su habilidad para lograr1o (peinado que parece dejar áreas sin pelo). No
se siente u°'.1 mujer madura (omisión del pecho), pero posee ideas románticas que implican una
formación yotca fantaseada (polera típica que usaban las hermosas damas &reñas antes de la gue-
rra). 8 brazo derecho tan extrañamente torcido y el iZquierdo segmentado ponen de manifiesto las
mismas inhibiciones que proyectó en el dibujo de la figura masculina, y selalan la existencia de una
clara disociación entre los impulsos y su expresión. Los pacientes que dibujan brazos de este tipo
sutn:'1 frecuentes bloqueos en sus sesiones terapéuticas y se sienten arrasados por compulsiones
que incrementan su sensación de inutiidad. La acentuación de la boca sugiere m acrecentamiento
del narcisismo dentro de una gama normal y el oscuro sombreado sei'lala cierta ansiedad en relación
con sus necesidades de dependencia. En consecuencia, la figura como totalidad expresa una ima-
gen irreal de si misma ligada consentimientos crónicos de autorrechazo y pesimismo, con fantasías
melancólicas y con la sensación de serun niño pequeño a quien los demás deben cuidar y mantene<
(pie de niña pordebajo de una pollera de selorita).
Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios
La identificación ambivalente de la paciente se infiere del comentario que hace después de ne-
garse a cualquier tipo de asociación: '...podria hacerme pensar en mi misma o en mi madre·. B
odio que siente por ella misma, derivado del odio a la madre introyectada, aparece en una de sus
respuestas a un ltem del cornpletamiento de frases (mi madre y yo... ·nos odiamos mutuamente").
La figura se está mirando en un espejo y siente que ·está linda pero no se siente finda. Puede apre-
ciar que está bien vestida pero sus sentimientos no están en correspondencia con ello, y eUa se da
cuenta de eso·. Este comentario se correlaciona con la afirmación de que la figura es "joven de es-
píritu pero vieja de edad, tiene alrededor de cuarenta años". Esto constituye un nuevo indicio de su
conflicto con la figura materna, conflicto que deja indefinido su propio autoconcepto. La figura esta
"perturbada", con las "manos colgadas en el aire; la gente no se para de ese modo; no es fef¡z", lo
que se relaciona con las sensaciones de retraimiento yla fragilidad del yo, tal como se expresaron en
una sesión terapéutica ('No tengo sensación de permanencia, como si estuviera colgando, mis pies
no tocan el suelo"). Dichos sentimientos también denotan que el contacto con los aspectos concre-
tos de la realidad es incierto, y aluden a fantasías de suicidio. La figura, como eBa misma, "ni siquiera
sabe lo que necesita, necesita ayuda".
. Las necesidades orales que proyectan en las respuestas del Rorschach provienen de las priva-
ciones que sufrió durante la infancia. y dominan sus relaciones heterosexuales maduras (VI, "puertas
vaivén con cowboys entrando y saliendo de estas tabernas", VII, "parece corno los animales que se
ven por la época de Pascuas. animales rellenos"), aunque el tema de los cowboys-tabema apunta
hacía ocultas fantasías do promiscuidad que pueden relacionarse con sus esfuerzos persistentes por
obtener algo de todos sus terapeutas. Sin embargo, debe obS01Varse que estos aspectos seduc-
tores son de origen pregenttal, si tenemos en cuenta la insistencia infantil de la paciente por ser e1
centro de la atención. En un determinado momento, el terapeuta comentó que la paciente 'expresó
hostiíidad a la situación grupal hacía el nuevo terapeuta debido a su 'frialdad'. En el transcurso de la
sesión se advirtió claramente que se refería a que aquél no le prestaba suficiente atención personal."
En el TAT aparece una clara fantasia de hijo adoptivo, lo cual atestigua su permanente necesidad
de búsqueda y hallazgo de un padre bueno. La capacidad yoica de fantasear comenzó bastante
temprano en su vida. Recientemente relató uno de los sueños diurnos favoritos de su infancia en el
que se vela a ella misma con un vestido blanco de novia, casándose con un príncipe. Ésta es una
evident~ fantasía edipica que ha permanecido bajo otra forma, en la pollera ondulada de la figura. La
1nchnación a fantasear se intensifica por el desapego hacía la gente y por dificultad para establecer
relaciones interpersonales (que surge en el Rorschach por el predominio de figl.Kl!S (H) y (Al y aparece
con mucha claridad en la historia SNM del TAT:
"Ésta es la historia de una modelo profesional y del gran hombre para el que ella posaba. A ella
la pintaron.algunos de los más grandes artistas y no hay manera de pagarle, si no quiere posar
para un artista, no lo hace. Se rehúsa a decir la suma hasta que el retrato no esté terminado. Hay
12. ESTUOIO DE UN CASO ADULTO 197
una garantía escrita de que dicha suma no será revelada a ningún otro artista. La pintaron quinien-
tas veces y cada pintura es una obra maestra. VMó hace quinientos años en Roma, Italia. Allí hay
ahora una galería, la Galería Lu Lu La Rhein. Como no se permiten hacer reproducciones, si uno
quiere ver los cuadros tiene que ir alli. Nadie sabe nada de su vida personal. La única manera en
que los artistas se comunicaban con ella era a través de su actividad: posar. Fuera de eso su vida
es un secreto completo."
8 espléndido retraimiento narcisista que se proyecta en esta historia posee elementos de gran-
deza compatibles con el dibujo de la "mansión".
Conclusión
El paso final en la evaluación de este HTP sería integrar los datos en un informe psicológico
organizado sin hacer referencia a la historia de su tratamiento. pero eso está más allá de los
objetivos de este estudio. Mi propósito fundamental era describir el procedimiento interpretativo
con una técnica que en poco tiempo permite obtener un material tan rico con el fin de demostrar
que su inclusión en una batería es imprescindible. La detallada verificación clínica indica que
existe una gran correspondencia entre el HTP y los demás datos independientes, lo cual no
debería sorprender si consideramos que todo el material procede de la misma paciente. Podría
argumentarse sobre el peligro de las interpretaciones "ad hoc", pero en la práctica clinica diaria
todas las interpretaciones se limitan al test y el informe final deriva únicamente de las técnicas
proyectivas y expresivas.
Si en verdad estos instrumentos tienen algo que ofrecer, debe justificarse por sus propios
méritos, y no sólo siendo un pálido reflejo de lo que otros ya estudiaron sobre el caso o de las
observaciones e interpretaciones del psiquiatra. Justamente, este estudio se reafizó para demos-
trar que el HTP es capaz de revelar aspectos fundamentales de la personalidad del examinado, y
a que a menudo estos aspectos pueden ponerse a disposición del terapeuta antes de la primera
sesión del tratamiento.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Meyer, B., Brown, F., y Levine, A.: Observations on the House-Tree-Person drawing test before and
after surgery. Psychosom. Med., 17:428-454, 1955.
19 8 FREOeROWN
13. El caso de R: antes y después
de la terapia '
por John N. Buck
E
1paciente, R.: fue derivado para una evaluación psicológica rior uno de sus profeSO<es
universitarios después de que él le comentara en una conversación casual que estaba
considerando laidea de suicidarse.
R. nació en una pequeña ciudad hace veintidós años, cinco horas antes que su hermana
melliza. En su nacimiento sufrió una leve lesión. La madre enfermó de gravedad después de dar
aluz alos mellizos y duranteunos cuantos meses los niños fueron cuidados por el padre.
A los tres años R. volteó, sin darse cuenta, una lámpara de querosene e incendió la casa
familiar. La familia, aparentemente sin ánimo de traumatizarte, lo apodó durante un tiempo el
'incendiario". Un año después, más o menos, volvió a incendiarse la casa en un momento en
que el paciente era el único que estaba adentro de ella. Éste no sabe cómo ocurrió pero siempre
sintió que. de algún modo había sido por su culpa. Ese mismo año, los padres de R. tuvieron el
tercer y último hijo, un varón. Por ese entonces la madre gozaba de buena salud y pudo ama-
mantar a su hijo Qo que a R. le producfa gran desazón).
Cuando comenzó a ir a la escuela, la madre era la directora de la institución a la que él con-
curría. Descubrieron que era zurdo y rápidamente se lo transformó a la dextralidad mediante un
simplísimo recurso: abundantes palizas. Recuerda que durante la infancia peleaba mucho con
su hermano menor, y casi invariablemente, los padres lo culpaban a él. R. está convencido de
que la madre prefería a su hermano menor. Ella era la figura dominante del hogar. El paciente se
identilicaba con el padre, quien abandonaba la casa por un tiempo cuando el ambiente del hogar
era desagradable y tenso.
Cuando R. y su hermana melliza entraron en segundo grado, la madre (por alguna razón que
R. nunca terminó de comprender) los mandó a vivir con la abuela materna. Una vez más el pa-
ciente se sintió rechazado.
Sus enfermedades fueron las comunes de la infancia, ninguna grave, y algunos accidentes
menores. A los seis años junto con un grupo de niños. se entregó a prácticas de masturbación
colectiva. A los once años una joven experimentada y algo mayor que él lo inició en la hetero-
sexualidad; y a los doce un muchacho de más edad, con el que estaba pasando la noche. lo
hizo objeto de una práctica de fellatio.
8 paciente se describe a sí mismo como un perfecto caballero hasta los doce o trece años,
y dice que secretamente se despreciaba por ello. En el colegio primario fue siempre poco más o
menos el primero de la clase, lo mismo que su hermano. Pero cuando entró en el colegio nacio-
• Se han alterado todos los nombras de personas y ligares para preservar el anonimato del paciente.
13. EL CASO DE R: ANTES Y OESPU~S DE LA TERAPIA 19 9
nal comenzó a revelarse contra la casi misteriosa perfección de su hermano (que lo enfurecía) y
al llegar a la época de su graduación ya era casi el último de la clase.
En una ocasión, cuando aún estaba en el colegio nacional, su hermano se burló de él, esto lo
enfureció hasta el punto de perseguirlo con un cuchillo de cocina escalera arriba hasta que aquél
se encerró en el cuarto de baño. Una vez ahí, saltó por la ventana, cruzó el techo de la galería
y se bajó por un árbol mientras R. trataba de derribar la puerta del baño. La sensación de R. es
que si lo hubiese alcanzado durante los primeros cinco minutos en que tenia el cuchillo con se-
guridad lo hubiese matado.
Una vez finalizado el colegio nacional, entró en una escuela militar. Durante unos seis meses
le fue bastante bien, pero después fue expulsado por violar la regla de no mentir. R. había men-
tido en defensa de dos compañeros. En el otoño siguiente se le permitió reingresar pero fue ex-
pulsado nuevamente poco tiempo después por la misma razón. El paciente afirma que se sentía
casi obsesionado por la idea de que si a algún miembro de un grupo al cual él pertenecía se lo
consideraba culpable de mala conducta, él debía aceptar un castigo. Después de la segunda
expulsión, ingresó en el cuerpo de entrenamiento de oficiales de reserva quienes lo enviaron ¡al
mismo colegio del que había salido! Al poco tiempo nuevamente tuvo problemas. Cada vez que
se producían, R. se convencía más de que había deshonrado a su familia. Después del tercer
episodio sintió que ya no podía mirar a la cara a sus familiares. Se alistó entonces en las fuerzas
armadas y consiguió que lo ubicaran en un equipo de patrulleros.
Tenla la idea quijotesca de que si lo mataban en combate, de alguna manera. devolvería el
buen nombre a su familia. Para su disgusto (y frustración adicional) la guerra terminó antes de
que el llegara a la zona de combate. Últimamente le asignaron tareas de oficina. Una gran parte
del tiempo que pasó en la Armada estwo encarcelado por violación de las reglas.
En compañía de los patrulleros, R. se entregó a actividades horno y heterosexuales. Mientras
se encontraba en la Armada, su novia de la infancia (una muchacha con la que salió durante
muchos años) se casó y two un hijo. R. comentó que se sorprendió mucho al comprobar que
su reacción fue de alivio más que de otra cosa. Después de su relevamiento de la Armada vol-
vió a ingresar a la Universidad (pero no a la misma en la que había tenido tantas dificultades), y
la adaptación a la vida civil común le resultó muy dificil. Como un modo de escape comenzó a
beber periódicamente.
En la época en que se realizó su primera entrevista, estaba muy enamorado de una compa-
ñera de estudios. Comentaba con preocupación que, cuando estaba con ella, le resultaba muy
dificil controlar los deseos de tener una rápida y completa satisfacción sexual. Como por el mo-
mento el matrimonio era casi imposible, se deprimfa mucho.
El problema que presentaba el diagnóstico diferencial de R. era el de determinar si su hosti-
lidad y sus actividades antisociales representaban una psicopatla o una neurosis de carácter, y
valorar si verdaderamente era o no un suicida.
En la segunda entrevista se le administró el primer HTP.
INTERROGATORIO ULTERIOR AL DIBUJO
P1·¿Esto es un hombre o una mujer?
Comencé con un hombre.
P2 ¿Cuántos años tiene?
Mm... ditla que alrededor de veintisiete.
P3 ¿Quién es?
• Las preguntas Pse refieren al dibujo de la pecsooa; las A al del árbol; y las C al de la casa.
20 0 JOHN N. 8UCK
¿Quién? (Se ríe.) No tengo la más mínima idea.
P4 ¿Es un conocido, un amigo, o qué?
Es sólo lo que saftó del lápiz, de mi creación sobre el papel.
PS ¿En quién estaba pensando mientras dibujaba?
Que estúpido que tratase de dibujar algo así, que estúpido porque no puedo hacer
algo mejor.
P6 ¿Qué está haciendo el hombre?
(Ríe.) ¿Mientras lo dibujaba, dice usted?
¿Qué es lo que la persona está haciendo?
Bueno, tiene un saco de entrecasa. Evidentemente oyó algún ruido, o podría estar ha-
blando con alguien. Le hubiese puesto una pipa en la boca. pero no pude dibujarla.
¿Dónde está?
Se está preparando para tomar un whisky, para mezclar un buen ginger ale con whisky.
¿Dónde está?
¿Estar? Pongámoslo en su estudio; después del whisky va a descansar y a escuchar algu-
nos discos clásicos.
Bueno, ¿Y qué hay con ese ruido que usted dijo que podria haber odio?
Eso se me ocurrió en ese momento pero podria estar mirando; quizás mirando a su mu-
camo por los ingredientes que debía mezclar en el cóctel.
P7 ¿Qué está pensando?
En lo bueno que va a estar ese
trago; en sentarse y poder sabo-
rear1o; sentarse y escuchar a Rach-
maninoff, Tchaikovsky o Korsakoff,
no demasiado fuerte. Simplemente
descansar; de paso, es soltero.
P8 ¿Cómo se siente?
Le gusta escuchar música. Cuando
se escucha música asi, no se la
siente hasta que la música co-
mienza. El clima de la música va a
ordenar sus pensamientos.
¿Qué tipo de música?
Elija un disco al azar, y deje que la
música imponga su dima.
A1¿Qué clase de árbol es ése?
~ ) No quisiera insUtar a Dios di001do que es como cuaJqUer otro que Él puso sobre la tierra.
¿Pero qué clase de ártJol cree usted que es éste?
Esto se parecería a un árbol...bueno, pongamos un arce. Me recuerda el gran arce del jar-
dín de mi abuela; era realmente grande.
A2. ¿Qué edad tiene, más o menos, ese árbol?
Oh, si éste es el que está en el jardín de mi abuela, tendrá ¿cincuenta años?
13. EL CASO DE A: ANTES V DESPUES DE LA TERAPIA 201
K3 ¿Está vivo ese árbol?
Lo veo a ese árbol.. . ¿Usted diría
que ese árbol estaba vivo en el in-
vierno? Yo diría que estaba vivo,
pero no tiene toda la belleza que
podría tener en la primavera o en el
otoño.
AS a) ¿Qué del árbol le da la impresión de
que está vivo?
Está aquí... ¿cómo lo podría
decir?... estático, esperando que la
primavera le dé hojas y vida. Si pu-
diese pensar se daría cuenta que
el otoño lo va a deshacer. Él lo va
a perder pero hay posibilidades de
que la próxima primavera me de-
vuelva la belleza.
Bueno, ¿y qué pasa con ese período
estático?
Es un típico periodo estático durante
el cual su tarea es mantenerse vivo y esperar.
1'fJ b) ¿Alguna parte del árbol está muerta?
¡No!
AS Para usted, ¿A qué se parece más ese árbol: a un hombre o a una mujer?
(Sonríe.) A una mujer.
A7 ¿Qué hay en él que le da esaimpresión?
(Se ruboriza.) Bueno, es, simplemente, más, tome una mujer, característicamente fonnada,
tiene rasgos más salientes que un hombre.
N3 Si eso en vez de un árbol fuese una persona, ¿hacia qué lugar estaría mirando?
Hacia (/lace gestos hacia él; se interrumpe) para mi estaría parada mirando hacia altt f/lacia
la izquierda de la página).
AfJ Ese árbol ¿está sólo, o está en un grupo de árboles?
Está sólo.
A1OCuando mira al árbol, ¿le da la impresión de que está por encima, por debajo de usted o más
o menos a su mismo nivel?
Lo tengo en una pequeña loma.
A11 ¿Cómo está el clima en este retrato?
Típico; bueno, digamos que como estaba el día de Acción de Gracias (claro, más bien ca·
/uroso, con sof).
A12 ¿Sopla algo de viento en el dibujo?
Nada.
¿Estuvo soplando recientemente?
No, no estuvo soplando.
202 JOHN N. BUCK
C1 ¿Cuántos pisos tiene esa casa?
Dos, con una buena bohardilla.
C2 ¿De qué está hecha la casa?
Es un trabajo en ladnllos, tipo colonial.
C3 ¿Ésa es su propia casa?
No estaría mal si yo fuese un artista y pudiera dibujar lo que tengo enel fondo de la mente.
¿De quién es la casa?
De nadie.
C4 Mientras dibujaba ¿en la casa de quién pensaba?
Ninguna en especial; quizás en alguna de las hermosas casas sureñas que se ven en el cine.
CS ¿Le gustaría que esa casa fuese suya?
Sí.
¿Porqué?
La idea es... tener una casa como esa lo hace sentir a uno seguro... me parece que eso
significa mucho para nosotros, los humanos. Estar afuera, al aire h
bre, con mucho aire
fresco; sin montañas que a uno lo opriman. Podría ser en Blue Ridge pero no en las mon-
tañas. (R. continúa diciendo que le gustaría un refugio con una sala de música y un piano
de media cola, etcétera. Su novia toca elpiano. Mientras contesta esta pregunta dibuja la
calzada enfrente de la casa.)
C6a) Si esa casa fuese suya y pudiese hacer con ella lo que quisiera, ¿cuál de las habitaciones
elegiría para usted?
Cuando miro esa casa, no soy soltero.
¿Qué habitación escogería para usted?
Me gustaría arriba; a la derecha o a la izquierda: hacia el frente. Cualquiera de las habitacio-
nes del costado.
¿POfqué?
(Larga pausa.) No podría dar1e ninguna razón especial. Simplemente uno de esos deseos
(en su casa tenla una habitación en el costado de atrás, frente alas rocas y casicontra ellas).
C6 b) ¿Quién le gustaría que viviese coo usted en esa casa?
Maria.
13. EL CASO CE R: ANTES Y OESPU~S CE LA TERAPIA 203
¿Por qué?
Porque quiero casanne con ella.
¿POf qué le gusta ella?
En parte por su pe<sonalidad y porque vivió casi en la pureza, nunca se golpeó; es suelta y
directa.
C7 ¿Cuando mita la casale parece que está cerca o que está muy lejos?
¡Muy lejosl VJiio esto con un tono muyanhelante.)
C8 ¿Cuando mira la casa le da la impresión de que está arriba, debajo de usted, o más o menos a
su misma altura?
Está ami misma altura; está lejos de mí pero ami misma altura.
C9 ¿En qué lo hace pensar esa casa, oqué le recuerda?
Oh, creo que hasta cierto punto ya contesté eso. Es tener seguridad. (Un lugar que todos
quieren), un lugar para alejarse del mundo; vivir en el propio mundo.
C10 ¿Qué más?
Se me ocurre que una huida en la fantasía.
C11 ¿Es un tipo de casa feliz, amistosa?
Muy.
C12 ¿Qué en ella le da esa impresión?
No sé, es así como quiero que sea: fefiz para aquellos en los que se puede confiar, y fria
para aquellos en los que no confío.
C13 ¿Son felices y amistosas la mayoría de las casas?
Sí, me imagino que lo son, nunca me ocupé demasiado de eso.
C14 ¿Cómo es el clima en este dibujo?
Mmm.. El clima será perfecto allí; árboles en el frente, seria primavera, probablemente el
prado y el ce<co serían verdes.
A15 ¿En qué lo hace pensar ese árbol, o qué le recuerda?
Oh, ahora lo pondría en el frente de lacasa.
Pero ¿en qué le hace pensar el árbol. o qué le recuerda?
Nada.
A16 ¿Nada absolutamente?
Nada, excepto en el árbol de mi abuela, como árbol enfrente de la casa. (Contó que la
abuela vMa fuera de fa ciudad, en el campo; que eláibol bajo cuya sombra jugó mucho es-
taba en fa segunda pendiente que daba hacia fa avenida principal. Se trataba de su abuela
paterna pero él quenamás a fa materna.)
A17 ¿Es un árbol sano?
Sí.
A18 ¿Qué en él le da esaimpresión?
No sé.
A19 ¿Es un árbol fuerte?
Si, sería fuerte.
A20 ¿Qué en él le da esa impresión?
No quisiera que fuese débil.
2 04 JOHN N. BUCK
p9 ¿En qué le hace pensar esa persona, oqué le recuerda?
¿En qué? Seguridad. (Commtó que para él, persona/mef1te, el dinero no tenla im¡:xxtancia,
pero si estuviese casado seria diferente.)
p10 ¿Qué más?
¿Qué? Nada en particular.
p11 Esa persona, ¿está bien?
Yo dirfa que va a estar bien.
p12 ¿Qué le da esa impresión?
Nunca en mi vida estuve demasiado enfermo. Las enfermedades que tuve, cualquiera que
fuesen, nunca me afectaron como para que no pudiese hacer de todo.
p13 ¿Esa persona ¿es feliz?
Mm, no diría que feliz, no diría que infeliz.
p14 ¿Cuál es su estado de ánimo?
Bueno, es posible que esté tratando de relajarse totalmente ode resolver algo.
p15 ¿Están de ese modo la mayoría de las personas?
Son seres humanos y eso es todo; no hay nada especial en ellos. No creo que sean mejo-
res o peores queyo, hasta que lo demuestren.Como un montón de ganado.
p16 ¿Cree que a usted le gustaría esa persona?
Nunca lo vi antes, no sé nada de él.
¿Qué clase de persona cree que es?
En otras palabras simplemente la imagen de un ser humano.
¿Cree que le gustaría?
Soy más o menos indiferente
¿Qué clase de persona es él?
Yo no lo diría. Nunca opino acerca de la gente la primera vez que las conozco. a menos
que me base en la intuición. Cuando tengo una opinión en el primer encuentro, por lo gene-
ral es ocflO. Yo construyo una especie de barrerade cautela contra la gente.
p17 ¿Cómo está el clima en el dibujo?
¿Qué? (Tomando el dibujo.) Bueno, es, es al alardecer temprano; debe ser más o menos
las 17,30 o las 18 horas. Creo que fue un lindo dla.
p18 Esa persona ¿a quién le recuerda?
Eso no lo sabría. honestamente.
¿No le recuerda a nadie que usted conozca?
¡No me recuerda nada!
plg ¿Qué es lo que más necesita esa persona?
Yo lo pondrfa en la afortunada posición de no necesitar nada.
¿Cree usted que realmente ése sería un estado afortunado?
Si viviese del aire, no tendría que pensar.
A21 El árbol, ¿a quién le recuerda?
A ninguna persona, el árbol en sí podría recordarme el patio de mi abuela.
13. EL CASO DE A: ANTES V DESPU~S DE LA TERAPIA 205
¿Qué siente usted con respecto asu abuela?
Una de las pocas cosas que puedo recordar de mi infancia es que ani no estaba encerrado.
(Porlas ta/des podía hacerallílo que quena.)
f>.2.2 ¿Qué es lo que más necesita el árbol?
Sus hojas.
¿Por qué?
Porque desde la posición en que lo dejarnos hace un rato, tiene todo lo que necesita para
ser hermoso.
C15 ¿En quién lo hace pensar esa casa?
En Maria.
¿Porqué?
No tiene sentido tener una casasin ena.
Cl6 ¿Qué es lo que más necesita esacasa?
Nonecesita nada.
P20 Esa persona ¿qué clase de ropa tiene puesta?
Saco de entrecasa con pantalones comunes; quiero decir que abajo tiene pantalones co-
munes. Chinelas de dormir.
Describió el plano de la planta de su casa de la siguiente manera:
Los dos cuadrados en el área del techo estaban destinados a representar ventanas de bohar-
dilla. Atinnó que tenía intensiones de borrar las dos aberturas rectangulares que sobresalen del
borde inferior del techo, pero que luego se olvidó de hacer1o. La ventana única, bien ubicada en
el segundo piso, da a la habitación que él tornaría como dormitorio. Los dos pseudorectángulos
{abiertos amba) ala derecha de laventana del segundo piso, representan las columnas del zaguán.
En la planta baja las dos ventanas de la izquierda dan al living; la puerta lleva hacia un pa-
sillo; la primera ventana hacia la derecha de la puerta da a una sala de estar, y la otra, a la sala
de música; detrás de la sala de música habrá ¡un bar o cocina! La omisión del cuarto de baño o
dormitorio para algún otra persona, en el segundo piso, destacan más aún los conflictos interfa-
miliares del paciente.
ANÁLISIS DEL HTP ANTERIOR A LA TERAPIA
Análisis cuantitativo *
El CI bueno bruto es de 83, el CI neto pesado, de 85; el CI bueno pesado, de 91 ; el CI de-
fectuoso pesado. de 74. Este nivel funcional relativamente bajo pone de manifiesto la magnitud
del desajuste de R. (no caben dudas de que tiene por lo menos una inteligencia media).
• La explicación del procedimiento asegoJr para los puntajes cuantita!Nos es demasiado elaborada como para incür1a
en este libro, pero puede encontrarse en Bucl<.1 (Ed.)
206 JOHN N. BUCK
Una diferencia de 17 puntos sobre el CI bueno y el defectuoso es patofórmica· (de todos
modos, la observación de los puntajes brutos demuestra que su incapacidad de apreciación
critica no es inferior de un modo unifbrme y que su fracaso critico es más agudo en la situación
hogareña). El puntaje de buena proporción está disminuido, pero no hasta el grado en que es
frecuente encontrarlo en los HTP de estudiantes universitarios, cuya fijación en los elementos
más abstractos de la vida interfiere con su capacidad para resolver con facilidad y rapidez pro-
blemas más prosaicos. Los puntajes defectuosos que R. obtuvo en Proporción y en Perspecti-
vas son patológicamente bajos, lo cual demuestra que su desajuste es grave (pues ha afectado
tanto al juicio critico como al insight critico).
De los tres dibujos, los puntajes de la casa son los más disminuidos. En consecuencia po-
demos deducir que: 1) la mayor fuente de conflicto del examinado se encuentra en su casa y
en aquellos que la ocupan; 2) en general le resulta dificil mantener relaciones interpersonales
intimas de un modo satisfactorio.
Los signos positivos del análisis cuantitativo son: 1) Los defectuosos en su mayoría son del
tipo D1 (menor); 2) todos los puntajes defectuosos más importantes se restringen a la casa (lo
cual implica que el desajuste es malo sólo en una situación especifica); 3) Los puntajes de Detalle
se mantienen altos y tiene 29 puntajes A (eso indica que está luchando por mantener un buen
contacto con la realidad); 4) no hay ningún signo patológico, aunque se observan patofórmicos (el
patrón promedio de los puntajes contradice la posibiliclad de alguna perturbación psicótica).
Análisis cualitativo
CASA
Detalles. Falta un detalle esencial Oa chimenea): Rsiente la ausencia de calor de hogar; y no
tiene un buen ajuste sexual. Ha omitido las hojas de la ventana (fuertes tendencias oposicionis-
tas). Hay un énfasis excesivo en las ventanas y en el modo de presentarlas (esto sugiere la exis-
tencia de una fijación en los orificios). La acentuación de las llamadas líneas continentes indica
que el paciente siente que está perdiendo control.
La secuencia de los detalles es atípica lo que significa que el proceso gráfico determinó asocia-
ciones de fuerte tinte emocional que dificultaron la buena estructuración yla ejecución de un plan.
Proporción. A medida que nos alejamos de la línea del suelo (realidad) las ventanas se van
haciendo cada vez más grandes Oo que denota la existencia de fantasías hostiles y la inade-
cuada integración de la personalidad del examinado).
Perspectiva. La organización llama la atención por lo extremadamente deficiente; en efecto, es
tan pobre que sugiere la posibilidad de unapsicosis. El emplazamiento de la casa revela que en la
situación hogareña el paciente se comporta de una manera más impulsiva yemocional.
Tiempo. El tiempo que empleó para realizar el dibujo (6 minutos, 45 segundos) es excesivo:
indica que la casa es para el examinado un área muy delicada. Hubo una pausa inicial, y pau-
sas periódicas a lo largo de todo el dibujo; esto revela una gran indecisión.
Cualidad de la línea. La cualidad extremadamente vacilante de la linea es patológica: está
muy acentuada la línea continente del techo (área de la fantasía); es posible que el paciente
• Que tiende hacia lo patológico.
13. EL CASO DE R: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 207
haya fantaseado mucho en relación con su casa ycon los que la habitan.
capacidad crítica. La gran cantidad de veces que borró sin una mejoría subsecuente de-
muestra que la capacidad crítica está disminuida.
Actitud. Durante todo el dibujo de la casa, el examinado estaba derrotista; acosado penosa-
mente por sentimientos de inferioridad einadecuación.
Impulso. A pesar de que eran obvios su desagrado por la tarea que debfa realizar y sus
sentimientos de inseguridad, el paciente demostró considerable persistencia, lo cual es un buen
pronóstico para el futuro.
Comentarios
Fase gráfica. Después de dibujar el primer detalle Qa línea de base de la casa), comentó:
•¿Una casa? No tengo la más mínima idea de cómo se dibuja una casa mucho más fácil sería
hacer una heliografía de una casa". Un poco más tarde, después de haber completado el con-
torno de las paredes y del techo dijo: ª¿Por qué no me pidió que me parara con la cabeza? ¡Hu-
biese sido mucho más fácil! Se me ocurren muchas cosas como volar siete metros sobre la tierra
y dar una vuelta lenta; me hubiese puesto menos nervioso y me preocuparía menos." Aparente-
mente, las asociaciones que surgieron del dibujo no fueron demasiado placenteras para él.
Después de borrar repetidas veces unas cuantas partes del dibujo, comentó: "Le voy a di-
bujar un templo japonés". Se podría interpretar, en consecuencia, que para él su casa es una
iglesia y que los rituales que allf se realizan son extraños. Al finalizar, manifestó pleno conoci-
miento de la inadecuación de su dibujo, al exclamar: •¡usted no va a ver lo que yo veo en esto!
Ahí tiene su casa. ¡Un chico de tres años podría hacerla mucho mejor!"
Fase posterior al dibujo. Resumiendo el resultado del interrogatorio diremos que la casa que
dibujó era su hogar ideal, el cual debe encontrarse ·a1 aire libre" (ya lo frustraban demasiado). La
vio lejos (tanto desde un punto de vista psicológico como material). Se puso muy de manifiesto su
inmadurez social: 1) Querfa que la casa sólo fuese feliz para aquellos en los que él podfa confiar;
2) Por su afirmación de que nunca se preocupó por la posible felicidad de otros hogares.
Asociaciones. La casa determinó las siguientes asociaciones: 1) hogar; 2) seguridad; 3) un
lugar donde alejarse del mundo; 4) una huida en la fantasía.
Para resumir era una casa soñada; algo que sentía con pocas posibilidades de poseer.
ÁRBOL
Detalles. Dibujó el árbol con mucha cautela; extendió el tronco gradualmente hacia arriba,
agregando ramas de cada lado mientras manifestaba: 1) una especie de reacción de niño que-
mado; y 2) una necesidad patofórmica de simetría. En apariencia se sintió perturbado por el
tipo fálico del árbol, pues gran parte del tiempo cubrió el dibujo con su mano izquierda. Justificó
intelectualmente la ausencia de follaje diciendo que, como era invierno, no le dibujaría las hojas.
Proporción. De los tres dibujos, el árbol es el más pequeño y expresa simbóUcamente su sen-
timiento básico de inferioridad. La estructura frágil e inadecuada de las ramas revela que siente
que su actMdad para lograr satisfacciones es inadecuada, insatisfactoria y mal coordinada. 8 sol
aparece como un objeto pequeño ymuy distante, lo que sugiere que: 1) el paciente siente que en
general el ambiente da poco calor; yque 2) amenudo él está muy distante de la autoridad.
Perspectiva. La línea de la tierra tipo arco implica por un lado un vínculo no resuelto con la
madre, y por otro una tendencia a ocupar el centro del "escenario social". El emplazamiento
208 JOHN N. BUCK
;
~'.
~-
......
del árbol por debajo del centro de la hoja, revela que Rprefiere lo elemental y lo concreto a lo
complejo y lo abstracto. El emplazamiento cerca de la línea media vertical connota un intento
de mantener el control intelectual sobre la necesidad de satisfacciones emocionales inmediatas
y sobre su proc!Mdad hacia la actuación impulsiva.
Tiempo. Dibujó el árbol en 1 minuto, 48 segundos, lo que no constituye un empleo excesivo
de tiempo.
Cualidad de la linea.. En general, la cualidad de la línea es medianamente uniforme, por su-
puesto, es superior ala de la casa.
capacidad critica. Casi no borró; no sintió necesidad de crítica.
Actitud. Si bien seguía dudando acerca de su capacidad para dibujar se mostraba más se-
guro que cuando dibujó la casa, la que despertó en él asociaciones perturbadoras con res-
pecto alos vínculos con su familia.
Comentarios
Fase gráfica. No hizo ningún comentario mientras dibujaba er árbol.
Fase posterioral dibujo. Para recapitular muy brevemente el interrogatorio diremos que el
árbol le recordó a una mujer debido a sus rasgos "protuberantes"; estaba vivo, pero estático,
esperando la primavera. Obsérvese el cambio de la persona del verbo cuando comenta ªÉl
no lo va a perder, pero existe la posibilidad de que la próxima primavera me devuelva la be-
lleza" (la visión del futuro del paciente no es del todo disfórica). Su deseo de que el árbol no
sea débil representa su propio temor ante la posibilidad de aparecer débil así como su des-
precio por la debilidad.
Asociaciones. Al principio el árbol no le sugiere nada, pero después recuerda el hogar de su
abuela donde le agradaba estar porque podía hacer lo que quería durante las tardes y no se
sentía oprimido (siempre ha estado en mayor o menor medida en conflicto con la autoridad yha
sentido que se fo trataba injustamente).
Para resumir, el dibujo representaba a un árbol de ta infancia ubicado en el único lugar
donde sintió que una persona mayor lo trataba con cierta justicia.
PERSONA
Detalfes. La secuencia de detalles fue aquf algo sorprendente; al principio él demostraba
una gran reticencia a dibujar la persona por debajo de la línea de la cintura (preocupación se-
xual con signos evidentes de desajuste). le resultó imposible dibujar brazos y manos visibles
(expresó así en forma simbólica su capacidad para ajustarse socialmente de un modo simple
y espontáneo y para evaluar adecuadamente su verdadero potencial}. Aunque debajo det saco
de entrecasa el cuerpo está desnudo, Rno se animó adibujarlos genitales (su necesidadexhi-
bicionista está en agudo conflicto con su fuerte necesidad deajuste).
Proporción. 8 cuello muy grande implicaba una aguda conciencia de los impulsos corpo-
rales junto con el esfuerzo por controlarlos. Las piernas regordetas sugieren la existencia de
sentimientos bastante profundos de inmovilidad y falta de autonomía.
Perspectiva. La postura rígida de la figura, con la cabeza ladeada, y la sensación de que
está en puntas de pie, revelan inflexibilidad patofórmica de reacción, tendencia a evitar el en-
frentamiento sin ambages con las cosas y a buscar la satisfacción fuera de la realidad. 8 casi
prefecto "encuadre" de la figura en la hoja de papel es en sí mismo patofórmico e indica que R
13. EL CASO DE A: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 209
es igualmente rígido en sus relaciones con los demás.
Tiempo. El tiempo empleado,5 minutos, 27 segundos, es algo excesivo, teniendo en cuanta
Ja escasez de detalles en la figura.
Cualidad de la línea. El énfasis y el reforzamiento de las líneas continentes indican una aguda
conciencia de autocontrol. La cualidad de la línea varía enormemente, Jo que sugiere un grave
desajuste y preocupación por los aspectos corporales.
Capacidad critica. Como en el dibujo de la casa. también aquí borró mucho y muy pocas
veces mejoró la calidad.
Actitud. Se mostraba perturbado eindeciso mientras realizaba el dibujode la persona.
Comentarios
Fase gráfica. Antes de dibujar las piernas. hizo una pausa y comentó: "¿Hasta el final, eh?
¡Qué cosa tan apasionante!" y luego ocultó el dibujo con Ja mano izquierda mientras dibujaba las
piernas, poniendo de manifiesto su preocupación y los sentimientos de culpa concomitantes.
Fase posterior al dibujo. Un breve examen del interrogatorio revela: 1) una marcada subjeti-
vidad; J
a persona dibujada constituye un autorretrato 2) el sentimiento del paciente de que sólo
puede confiar en una persona después de que ésta le ha demostrado en forma convincente su
confiabilidad; 3) Ja aguda conciencia de ser soltero; 4) el deseo. algo inusitado, de "dejar que
la música dicte el estado de ánimo"; 5) la filosofia de Rsegún la cual el estado ideal es la nada.
Asociaciones. Con la persona, R asocia seguridad, expresando de este modo su necesidad
de relacionarse con las personas.
Para resumir, Ja persona es un autorretrato apenas disimulado Qdealizado en el nivel verbal y
algo degradado grálicamente).
Es obvio que R está muy mal adaptado, que es ansioso. inseguro, inmaduro y está muy
frustrado y que necesita una psicoterapia. Los dibujos y su reacción frente a ellos Indican que
no se trata de una psicosis. El maníaco depresivo en estado deprimido, por ejemplo, no mani-
fiesta el impulso que se observa en R; por lo general realiza dibujos muy pequeños y los ubica
en la parte inferior de Ja hoja (subrayando la depresión de su humor) o en Ja superior (subra-
yando la sensación de excesivo esfuerzo); no verbaliza de un modo espontáneo, los dibujos
2 10 JOHN N. BUCK
tienen un mínimo de detalles; emplea
un tiempo excesivo y a menudo se da
un deterioro progresivo desde la casa
hasta la persona, tanto en la cantidad
como en la calidad de los dibujos.
La casa y algunos de los comenta-
rios de R indican con bastante claridad
la posibilidad de que se trate de una
esquizofrenia. Pero el árbol es induda-
blemente de una calidad muy superior
y excluye esa posibilidad. Lo mismo
ocurre con el interrogatorio que aunque
contiene varias respuestas patofórmi-
cas, no es de un psicótico.
Su ansiedad es demasiado fuerte y
profunda como para pensar en un diag-
nóstico de psicopatía. El diagnóstico aproximado fue una neurosis de carácter con componentes
obsesivo-compulsivos.
Al principio se adoptó un enfoque terapéutico muy cauteloso y no directivo; más adelante se
advirtió que el paciente aceptaba una sorprendente cantidad de interpretaciones y una orienta-
ción directiva velada. Después de la decimoctava sesión se le administró el HTP por segunda
vez, con el fin de evaluar los aspectos de la psicoterapia. En ese momento ya se apreciaban
mejorías en el cuadro clínico.
Interrogatorio ulterioral dibujo después de la terapia
Pl ¿Es un hombre o es una mujer?
Un hombre.
P2 ¿Cuántos años tiene?
Oh, entre veintiséis y treinta.
P3 ¿Quién es?
Simplemente cualquiera, cualquier hombre.
P4 ¿Es un conocido, un amigo o qué?
Mm...no en especial, no.
P5 ¿En quién pensaba usted mientras lo dibujaba?
(Tarda un poco.) En ninguna persona en especial (Se atora.), excepto cuando dibujé la nariz
ganchuda y la voM a dibujar pensé en la conciencia que mi novia tiene de su nariz. Pensé
en eso un segundo, creo.
P6 ¿Qué está haciendo?
fJ...a¡gapausa.) Bueno, ya que Jo dibujé con una saflda de baño, cfigamos que está en Ja casa.
¿En qué lugar de la casa?
En el living.
¿Qué está haciendo en el living?
Bueno, podría estar preparándose para recostarse en el sofá y dormir, sólo descansar.
¿Qué estaba haciendo antes?
Veamos; duchándose.
P7 ¿En qué está pensando?
Descansando simplemente.
¿Qué es lo que estuvo haciendo para querer descansar ahora?
No sabría; se podría decir que cualquier tipo de trabajo durante la tarde o en el atardecer;
simplemente descansando.
PB ¿Cómo se siente?
Bueno, no tiene problemas importantes como para preocuparse; ahora puede simplemente
descansar, y...
¿Y qué?
Tomárselo con calma, simplemente.
13. EL CASO DE A: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 2 11
A1 ¿OJé clase de árbol es ésa?
Bueno, un arce es lo primero que me vino a la mente.
A2. ¿Dónde está actualmente ubicado ese árbol?
Todavla lo veo en el patio de mi abuela.
KJ ¿OJé edad tiene, más o menos?
¡Oh! Por lo menos cincuenta años, me imagino.
A4 ¿Cree que ese árbol está vivo?
Sí, señor. (Con cierta duda.)
A5 ¿OJé le da la impresión de que está vivo?
(Breve pausa.) Yo quisiera que esté vivo.
A6 ¿A qué se parece más, para usted, a un hombre o auna mujer?
(larga pausa.) Hombre.
A7 ¿OJé en él le da esa impresión?
Fuerte, vigoroso; yo...
¿Yo qué?
No quise decir yo; simplemente algo.
¿Ve usted alguna parte de ese árbol que se parezca a alguna parte de un hombre?
No.
Af3 Si eso en lugar de un árbol fuese una persona, ¿hacia qué lado mirarla?
Bueno, su cara me miraría amí.
A9 ¿8 árbol está solo o está en un grupo de árboles?
Bueno, podrfa ser; veo ese árbol como estando solo, pero con, con árboles más chicos
cerca. ~qui Rindicó que habla ala derecha un árbol grande.)
A1oCuando mira al árbol, ¿le da la Impresión de que está por encima de usted o más o menos al
mismo nivel?
Al mismo nivel.
A11 ¿Cómo es el cfma en este dibujo?
Bueno, es un lindo día.
¿A qué llama usted lindo día?
Un poco más caluroso que hoy. Quizás esta misma época del mes, pero un poco más de
calor. (&a un dfa ventoso con una temperatura de aproximadamente 5º.)
A12 ¿Sopla algo de viento en el dibujo?
No, señor.
¿Sopló hace poco?
No hay ninguna razón especial para que piense que si.
C1 ¿Cuántos pisos tiene la casa?
Dos.
02 ¿De qué está hecha esacasa?
De madera.
C3 ¿Es ésa su propia casa?
No, señor.
212 JOHN N. BUCK
¿De quién es la casa?,
No sé. Está situada en Blue Point y Riley yendo por el camino de Power Plant, no directa-
mente en la ruta 21. Es hennosa. Siempre trato de pasarporahí cuando voy yvengo.
C4 ¿En la casa de quién estaba pensando mientras dibujaba?
En ésa yen si algún día podría tener una así.
C5 ¿Le gustaría que esta casa le perteneciera?
sr.
C6a) ¿Si esa casa le perteneciera y pudiese hacer con ella lo que quisiera, qué habitación elegiría
para usted?
Si no tuviese ningún donnitorio abétjo, tomarla la habitación de arriba del costado izquierdo.
¿Porqué?
Por el modo en que la casa está situada, a la izquierda hay un panorama más lindo (su iz-
quierda) que ala derecha; el otro lado está demasiado cerca de las montanas.
C6b) ¿OJién le gustaría que viviese con usted en esa casa?
¡Hum! (Ríe.) ¿Tengo que contestar eso?
Podría habercambiado.
¡No tan rápido! Es que ahf me gustarfa tenerla a ella. No podría tener esa casa antes de
estar casado durante algunos años porque no tendría suficiente dinero, y por entonces pro-
bablemente tendría un par de hijos, ya que ella tiene tantas ganas de tenerlos.
C7 Cuando mira esa casa, ¿le parece que está cerca o lejos?
No está demasiado cerca ni demasiado lejos.
ca Al mirar la casa, ¿le da impresión de que está por encima de usted, debajo de usted, o más o
menos asu mismo nivel?
Está en el mismo nivel, pero atrás. Me va acostar mucho conseguirla.
C9 ¿En qué le hace pensar, o qué le recuerda esa casa?
Bueno, naturalmente: seguridad.
¿Por qué naturalmente?
Naturalmente un hombre no podría tener una casa como ésa y sentirse Inseguro. A la casa
la veo como pennanente, no temporaria.
C1O¿Qué más le recuerda?
Nada en especial del pasado. Puedo mantenerla como visión mental que me sirva más o
menos como meta por la cual trabajar en el futuro.
C11 ¿Es una casa feíiz, de tipo amistoso?
sr. señor.
C12 ¿Qué en ella le da esa impresión?
Simplemente me la da.
C13 ¿La mayorfa de las casas son asa'?
No especialmente, no.
¿Porqué?
No lo sé. No puedo dar ninguna razón definida. Quizás juzgo a la mayoría del mismo modo
que cuando se conoce por primera vez a una persona; alguna que a usted no le gusta,
alguien a quien dejar plantado para ir a cualquier lado. Esa casa tiene una apariencia más
aristocrática, pero amistosa.
C14 ¿Cómo es el clima en el dibujo?
Hennoso dia de sol.
13. EL CASO DE R: ANTES Y DESPUl'.:S DE LA TERAPIA 213
¿Cuál es la temperatura?
Oh, la temperatura es como la que tuvimos la semana pasada. Los días eran muy caluro-
sos. No aeo que ningún tipo de clima o de temperatura pudiesen afectar esa casa
¿Qué época del año es?
Esta época del año, podrfa ser.
¿En qué tipo da suelo está la casa?
La casa está en un suelo plano con una inclinación gradual, muy gradual hacia mi lado.
A15 ¿Qué le hace pensar o qué le recuerda ese árbol?
Mm.•• nada en particular.
A16 ¿Nada absolutamente?
Seguirla siendo el árbol de mi abuela
¿Le trae recuerdos agradables o desagradables?
Agradables.
¿Es un árbol sano?
Sf.
A17 ¿Qué en él le da esa impresión?
8 tronco y las ramas; esperaba que se notara; quiero decir que el tronco y las ramas son.••
¿Son qué?
Son muy fuertes.
Tal como usted lo dibujó, ¿es un árbol fuerte?
SI, para mi lo es.
P9 ¿En qué le hace pensar esa persona o a qué le recuerda?
(Larga pausa.) ¿Qué? Parece que me estoy metiendo en un pozo. Espero no estar des-
ilusionándolo. {Pausa.) Simplemente un hombre sin mayores preocupaciones en este mo-
mento, da todos modos.
P10 ¿Qué más?
(Larga pausa.) Me recuerda a una persona... acomodada..•por acomodada no quiero decir
financieramente acomodada, sino satisfecha.
P11 ¿Está bien esa persona?
¡SI, señor!
P12 ¿Qué en ella le da esa impresión?
Cuando lo dibujé no me lo imaginé de ninguna otra manera que no fuese sintiéndose bien.
P13 ¿Esa persona es feliz?
SI, señor, no tiene ningún conflicto mental, ni físico ni nada, está simplemente•..
¿Simplemente qué?
Bastante bien con el mundo, cree que es un buen lugar para vivir.
P15 ¿Cree usted que la mayorfa de las personas son fefices y están bien?
No quisiera decirle que esta pregunta es ambigua, pero va a ser dificil de contestar. La gente
parece feliz exteriormente, pero en su interior puede no serlo. En general, creo que el nortea-
mericano lleva una vida bastante teriz. Subrayo norteamericano, porque hay una gran diferen-
cia entre los fundamentos coticfianos de los norteamericanos y los demás. Torne por ejemplo
al pueblo Japonés, puede que sean felices, pero hacen pensaren un pedazo de maquinaria.
21 4 JOHN N. BUCK
Pl6 ¿Cree que austed le gustarla esa persona?
Bueno, es una persona que aprecia e intenta admirar la belleza da la naturaleza, aunque,
sin embargo, es capaz de ver el daño que la naturaleza puede provocar. Le gusta la música
clásica quiere comprendery apreciarel arte. Quiere lograr eso y seguir siendo un ser humano
común. No se cree mejor que los demás, ni el aspecto racial, ni el social, ni en ningún otro.
P17 ¿Cómo está el clima en este dibujo?
Bueno, fue un lindo día Es la tarde o el atardecer; el clima es más bien cálido.
¿Qué época del año es?
Esta época está bien.
P18 ¿A quién le recuerda esa persona?
A nadie en especial, posiblemente ami me gustarla ser como lo describi a él.
P19 ¿Qué es lo que más necesita esa persona?
Eso es lo que lo hace tan acomodado; clasificando entre una necesidad y un lujo no nece-
sita nada
¿Qué quiere decir con clasiñcando?
Bueno, usted sabe, la definición sociológica de necesidad.
A21 ¿A quién le recuerda ese árbol?
Podrfa ser mi padre.
¿Porqué?
Papá es fuerte, creo que se lo llamarla saludable.
A22 ¿Qué es lo que más necesita ese árbol?
No veo que necesite nada.. cuando llegue la primavera tendrá sus hojas.
C15 ¿En quién le hace pensar esa casa?
En Maria.
C16 ¿Qué es lo que más necesita esa casa?
Esa casa no necesita nada en absoluto•.• es equivalente a la casa de los sueños del señor
Blanding.
Si estos arbustos fuesen personas, ¿quiénes podrían ser?
(Señalando de izquierda a derecha.) Mi cuñado, Maria, papá, mamá, mi hermana melliza y
mi hermano. Tendría que haber puesto otro para el nene. (Nota: su hermana tuvo un hijo
hace poco.)
¿Dónde está usted en este dibujo?
Estoy afuera, mirándolo.
Cl8 ¿Hacia dónde lleva el camino?
. Por la izquierda lleva al campo; por la derecha lleva a la ruta.
P20 ¿Qué tipo de ropa tiene puesta esta persona?
Abajo de la salida le puse un par de pantalones.
¿Qe qué tela está hecha la salida?
Yo no sé nada de telas, pero es pesada. No pesada si no resistente. Ni rayón ni paño.
¿Es abotonada la salida?
Traté de dar la impresión de que adelante se juntaba.
13•. EL CASO DE R: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 215
En el comentario Rdescribió el plano de la planta de la casa de la siguiente manera: la ven-
tana que se encuentra arriba y a la izquierda da a su dormitorio Oa habitación se extiende hacia
la parte de atrás de la casa); la segunda ventana de izquierda a derecha) es la del dormitorio de
huéspedes (detrás de ese dormitorio hay un baño); a la ventana del medio la describe como una
pequeña ventana francesa que desde el hall da al balcón que está encima del zaguán (ahora la
ve abierta); las últimas dos ventanas dan a dormitorios separados (para los niños) yse extienden
hasta el contrafrente de la casa.
Abajo de Qzqulerda a derecha) hay un living al que dan las primeras dos ventanas; y detrás
una sala de música cuya puerta da a un hall; la tercera ventana es la del comedor y la cuarta la
de la cocina.
8 otro cuerpo (en un costado) tiene un garaje con una bohardilla encima, arreglada para que
sirva como lugar donde hacer aeromode!ismo.
Preguntas suplementarias
1.¿Y las manos?
Las tiene en el bolsillo, convenientemente colocadas ahí.
2.¿0ué tiene en la mano derecha?
Nada.
3.¿Qué tiene en la mano izquierda?
Nada.
4.¿Por qué está en puntas de pie?
Se debió a mi incapacidad para dibujarlo apoyado en las plantas (anteriormente).
5.¿0llé está mirando?
Nada en partiCl!lar. Lo dibujé simplemente para...
¿Para qué?
Podría estar mirando la hora, antes de acostarse para dormir un rato..• calcular el tiempo que
tenía para dormir un rato antes de la comida••. antes de vestirse para la cena.
NOTA: 8 concepto del paciente sobre la segunda casa es de una calidad superior al primero. En
conjunto, las respuestas al interrogatorio sugieren que en algunos aspectos R ha experimentado
una definida mejoría.
ANÁLISIS DEL HTP POSTERAPÉUTICO
Análisis cuantitativo
En los puntajes cuantitativos no hay ningún cambio sorprendente: el buen CI bruto es 82; el
CI neto pesado 90, el buen CI, 94; el CI defectuoso, 80.
Si bien una parte de mejorfa quizás pueda atribuirse al "efecto de práctican no todo puede
explicarse de ese modo. Los signos de mejoría de la eficacia funcional son: 1) el aumento del
CI neto pesado Qmplica una leve mejoría en la calidad de la ejecución); 2) El aumento de 6
puntos en el CI defectuoso Qndica que ha mejorado la apreciación critica de la realidad); 3) La
disminución de la disparidad entre el CI bueno y el defectuoso Qo que sugiere que también está
mejorando el criterio de realidad para aceptar y manejar los problemas y las situaciones de la
216 JOHN N. BUCK
vida diaria).
Todavía es bajo el puntaje defectuosa de perspectiva. Esto implica que siguen existiendo
fuertes factores emocionales dentro de la personalidad que interfieren con el insight crítico, aun-
que el puntaje defectuoso previo, excesivamente bajo, ha mejorado mucho, revelando así una
disminución de algunas de las actitudes rfgidas que hasta entonces empobrecían al paciente.
El puntaje defectuoso para la casa ha mejorado mucho, lo que implica una mejora en el ajuste
interfamiliar, con una disminución de la actitud "belicosa".
En consecuencia, podemos afirmar que el paciente ha experimentado una decidida mejoría
aunque no muy grande; que es evidente que su ajuste sigue siendo malo y que la mejoría cli-
nica que se observa debe considerarse leve.
Análisis cualitativo
CASA
Detalles. Todavía no puede dibujar la chimenea Antes tampoco podía hacer la puerta y las
ventanas hasta haber trazado una y otra vez el techo y las paredes, pero esta vez demostró
que necesitaba y se esforzaba por realizar un contacto satisfactorio pues dibujó la puerta y las
ventanas bajas luego de haber dibujado la línea del suelo. Esto demuestra que aunque la acti-
tud hacia la familia ha mejorado notablemente, no está todavía adaptado a esta nueva actitud
de cooperación ni se siente cómodo en ella. Puede colocar marcos en todas las ventanas, con
excepción del triángulo del piso alto (quizás aún se entregue a fantasías hostiles en contra de la
madre) y de las ventanas del garaje (aún considera con escepticismo su futuro)".
A los arbustos que están frente a la casa los identifica, de izquierda a derecha, con el cu-
ñado, la novia, el padre, la madre, la hermana melliza y el hermano. Es decir que ahora puede
incluir en el dibujo de su casa ideal a miembros de la familia. Pero la presencia de éstos le pro-
duce ansiedad, que se manifiesta en el denso sombreado. Digamos de paso que los arbustos
fueron el último detalle que incluyó.
Proporción. La puerta de esta casa es más grande que la de la primera, lo que indica que
ha aumentado el deseo de establecer relaciones compartidas. Por otra parte ya no se observa
la gran disparidad del otro dibujo con respecto al tamaño de las ventanas Oa satisfacción en el
hogar no se restringe ya a la fantasía y hay una mejor integración de la personalidad). la casa
es más pequeña, lo cual sugiere que para el status de su familia ya no es tan importante.
Perspectiva. La casa continúa siendo esencialmente una fachada, aunque el paciente intenta
dar profundidad al dibujo poniéndole un umbral en la frente. (Todavía está demasiado inmaduro
en su situación farm7iarcomo para sustituirla evasión disimulada poruna afirmación directa.)
En lugar de la vacilación e indecisión que demostró en el primer dibujo de la casa, ahora lo
realizó con un plan bastante coherente de acción (ya no reacciona hada elhogarde manera caó-
tica e impulsiva, y aunque aún no ha aceptado del todo su cambio de actitud, la mayorparte del
tiempo puede ejercerel controlintelectualque sugiere elactualemplazamiento de la casa).
Tiempo. Empleó 6 minutos, 29 segundos, lo cual es patofórmico (como en el pasado la
compulsividad le trajo problemas intenta ahora compensar mediante una extrema cautela).
Cualidad de Ja línea. Hay menos exageración en las líneas continentes (se ha relajado un
poco), pero en todas las líneas demuestra falta de seguridad.
capacidad crftica. Borró menos ya veces logró leves mejoras.
Actitud. Se mostró tenso y ansioso. Expresó que sabía que había mejorado einsistió en que
13. EL CASO DE R: ANTES Y DESPU!:S DE LA TERAPIA 217
ya no se sentía deprimido, pero era notoria su preocupación por lo que podía manifestar en los
dibujos. Remplazó la confusión de los dibujos preterapéuticos por un exceso de cautela.
Comentarios
Fase posterior al dibujo. Una recapitulación del interrogatorio posterior al dibujo demuestra
que la casa ideal se ha convertido en una estructura específica. Las montañas ya no simbolizan
encierro, incluso ahora puede sentir placer al verlas (el símbolo femenino del pecho ya no le
despierta sentimientos desagradables de rechazo por parte de la madre).
B Muro tiene para él un significado real.
Asociaciones. Con esta nueva casa asocia: 1) seguridad (un tipo permanente de seguridad);
2) una meta futura; 3) asu novia.
ÁRBOL
Detalles. El árbol tiene ahora varias ramas bidimensionales (el paciente siente que se han
reforzado sus recursos para la búsqueda de satisfacciones). En la estructura de las ramas hay
uria leve acentuación en el lado derecho del árbol Oado correspondiente al control intelectual).
Las ramas sugieren cierta hostilidad, aunque bastante bien controlada.
8 sombreado en la línea implica ansiedad. Rpuede indicar ahora la posición del sol con una
X (de algún modo ha disminuido su conflicto con las figuras autoritarias). Durante la época en
que se obtuvieron estos dibujos se pedía a los examinados que indicaran cuál era la posición
del sol en relación con el árbol, pero no que lo dibujaran especfficamente.
Proporción. Este árbol es más pequeño que el primero, pero el tronco y las ramas guardan
mayor proporción. B tamaño más reducido sugiere: 1) sensibilidad disminuida; 2) sensación de
relativa inadecuación aunque con capacidad para aceptarla sin rebelión manifiesta.
Perspectiva. La línea del suelo se inclina de izquierda a derecha lo que sugiere una sensa-
ción de esfuerzo que no es de ningún modo anormal. 8 "encuadre" casi perfecto del árbol en
la hoja del dibujo expresa la sensación de rigidez que el paciente experimenta de su nuevo rol.
Ttempo. Empleó 4 minutos, 3 segundos. Es mucho tiempo si consideramos la escasez de
detalles (ha remplazado la impulsividad por una cautela excesiva).
Cualidad de la línea. La cualidad de la línea es bastante uniforme.
Capacidad crítica. No borró, salvo la rama derecha más baja que le pareció muy extensa
(posee una alta conciencia de la ventaja de mantener el equilibrio).
Comentarios. Mientras dibujaba el árbol no hizo ningún comentario espontáneo.
Fase posterior al dibujo. Los comentarios que realizó durante el interrogatorio: "Yo quisiera
que esté vr.to", y "Fuerte, vigoroso, yo...", revelan su actitud con respecto al futuro y su sensa-
ción de capacidad para manejarse con cualquier cosa que el futuro le reserve, y además indica
que el paciente considera aeste árbol como un pseudoautorretrato.
Asociaciones. Lo mismo que con el primer árbol, también con éste asocia la casa de la
abuela, el hogar donde pasó los días más felices de su infancia. Ambos árboles, el primero yel
segundo, son arces. Pero mientras que relacionó el primero con una mujer, éste es un hom-
bre y lo identifica específicamente con el padre (ha desaparecido la anterior hostilidad hacia el
padre y el paciente comienza a asumir un rol masculino adulto en el que la heterosexualidad
remplaza ala anterior homosexualidad).
21 8 JOHN N. BUCK
PERSONA
Detalles. La persona posfue ahora brazos visibles, aunque para mayor precisión habría que
decir brazos lastimosos, pero de tocios modos son verdaderos brazos. B intenso sombreado
de la línea del cuello expresa que al paciente aún le resulta diffcil controlar los impulsos corpo-
rales y el cabello muy sombreado, ansiedad derivada de impulsos sexuales. El mentón menos
prominente implica que ya no necesita proclamar su virilidad con tanta vehemencia.
La salida del baño es casi etérea. AJ examinador le resultó dificil determinar con precisión
qué podía significar esta salida de baño, un articulo de vestir inusual en los dibujos de perso-
nas; ni el mismo paciente pudo contribuir para aclararlo. De un modo accidental, el examina-
dor se enteró de que en el colegio militar en el que R ingresó tres veces, se consideraba que
un estudiante estaba bien vestido cuando tenia puesta sólo una salida de baño y que estaba
ataviado de un modo inadecuado si aparecía en público con ¡pantalón y camisa! La salida del
baño adquirió así un significado especial. En este caso parecía simbolizar la rígida convicción d~
que su conducta en el colegio militar lo habla desacreditado ante su familia. Esta creencia fue
para él deshauciante con respecto a sus esfuerzos por realizar un posterior ajuste al servicio,
del mismo modo en que el saco de entrecasa de la primera persona envuelve y hace impotente
al personaje. Por lo tanto, el nuevo saco de entrecasa transparente, puede considerarse más
como un indicio de mejoría que de fracaso patofórmico de la capacidad crítica.
Proporción. La inadecuación de los brazos fusiforme expresa la reticencia al intercambio so-
cial (aunque los brazos ya no están ocultos). Esta persona es algo más pequeña que la primera;
también el paciente está menos hipersensible que al principio.
Perspectiva. La persona está parada en una posición más relajada que la figura anterior. Su
postura revela más seguridad. Sin embargo está rfgidamente "encuadrada" en la página Oo que
implica una rigidez equivalente en el intercambio social}. La cabeza sigue estando ladeada (sin
embargo, la expresión ya no es de asombro o de apariencia dolorosa).
Tenpo. Empleó 5minutos, 29 segundos. Es algo excesivo para un dibujo con tan pocos detalles.
Cualidad de la línea. Las asociaciones que la persona hace surgir en Rsiguen siendo pertur-
badoras; por lo tanto, la calidad de la línea es muy vacilante.
Capacidad crítica. Se limitó a las pausas que hizo durante la fase del dibujo y a las frecuen-
tes exclamaciones de disgusto por su incapacidad de hacer algo mejor.
Comentarios
Fase gráñca. Mientras dibujaba no hizo ningún comentario, pero inmediatamente después
de terminar el dibujo afirmó: ·uno de estos dfas voy a venir y realmente le voy a dibujar un re-
trato. Traté de que eso fuese un saco de entrecasa; no sé si me salió más o menos o no".
Fase posterior al dibujo. Según R la persona está descansando Oo mismo que él, hasta
cierto punto); recién se ha dado una ducha Oo que simboliza algo más que una limpieza física);
no tiene muchos problemas importantes sobre los cuales reflexionar (en recientes entrevista el
examinado había exhibido un insight alentador).
Asociaciones. La persona que dibujó le haée pensar en un hombre sin mayores preocupa-
ciones, por lo menos por el momento (este comentario es saludable); le recuerda auna persona
acomodada, satisfecha (estado que el examinado querría lograr para él).
Para resumir entonces, vemos que en este segundo HTP la actitud de Rhacia el futuro ha mejo-
rado notablemente; se muestra menos desconfiado eirritable. Aunque esté aún ansioso einseguro,
y dude de su capacidad para lograr éxito, la vicia para él es ahora algo que decididamente vale la
pena vMr. No caben dudas que ha mejorado asf como de que su ajuste sigue siendo precario.
13. EL CASO DE A: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 219
En este punto, el cuadro clínico mostró una llamativa mejorfa. R se comprometió, dejo de
beber en exceso, hizo planes para el futuro y sus metas dejaron de ser ficticias. Logró lo que
para él era una mejora casi increíble en sus relaciones interfamiliares. Mientras que antes era
incapaz de pasar más de unas pocas horas en compañía de su hermano sin perder la calma,
ahora podía compartir una habitación con él durante una noche sin mostrarse hostil, y hasta le
prestaba el automóvil. A las pocas semanas, de un modo voluntario, interrumpió las sesiones
terapéuticas. Por intennedio de los últimos infonnes se supo que seguía comportándose de
una manera impulsiva y a veces inmadura, pero pudo aprobar en el siguiente semestre todas
las materias de la universidad: el Muro ya no parecía ser demasiado oscuro para él.
Por medio del HTP fue posible en este caso: 1) Resolver con mayor facilidad el problema
diagnóstico; 2) Obtener una gran cantidad de infonnación útil en relación con la dinámica sub-
yacente a la conducta del examinado; 3) evaluar con mayor objetividad los cambios que tuvie-
ron lugar después de una serie de entrevistas terapéuticas, cambios cuya magnitud podrfa muy
bien haber sido peligrosamente sobreestimada sobre la base única del cuadro clínico.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Buck, J. N.: The H-T-PTechnique. Clin. Psychol. Monogr., 5:1-120, 1948.
220 JOHN N. BUCK
Parte 111
COMPONENTES DEL CONTENIDO
Unidad 3
Otras técnicas proyectivas gráficas
.1 ...
14. El simbolismo en los tests de
dibujos de animales
por Sidney Levy y Richard A. Levy
E
n una decisión reciente de la Suprema Corte el juez Jackson afimtó que "B simbolismo
es un modo primitivo pero efectivo de comunicar ideas". (1) Los autores coinciden en
que los símbolos constituyen medios efectivos de comunicación pero no es que sean
necesariamente primitivos. Pueden variar desde las formas primitivas de comunicación y ex-
. presión hasta las fomtas más sutiles ycomplicadas tal como se encuentran, por ejemplo, en el
arte, en la literatura, en los sueños, el folklore, los ritos y las religiones. (2) La mente humana pa-
rece funcionar más cómodamente con imágenes concretas que con abstracciones concretas;
existe en ella una constante tendencia a traducir las ideas y las experiencias complicadas en
símbolos o imágenes, imágenes cuya fomta es siempre más finita y limitada que las ideas, emo-
ciones y experiencias que simbolizan. Sin embargo, los símbolos son a menudo multidimen-
sionales y capaces de representar una gran variedad de respuestas que contienen elementos
genéricos y específicos ordenados en un contexto yen una configuración únicos.
Así, por ejemplo, un dibujo publicitario que muestre un mar azul, palmeras yuna muchacha
de las islas del mar del sur adornada con una guirnalda constituye un símbolo que evoca la idea
genérica de reposo y placer, pero el significado específico que perciben los espectadores varía
de tal manera que es posible que uno se centre en la muchacha, otro en la paz, y otro, quizá,
en la etnología de los polinesios. Por lo general, las respuestas pueden ordenarse en curvas
nomtales de distribución, representando cada una de ellas una dimensión o una intensidad di-
ferente de la experiencia subjetiva. El interés que el primero de los autores de este capitulo tenía
por la simbología animal aumentó debido a un caso de personalidad disociada o múltiple (fenó-
meno que posee una intrínseca fascinación, exhaustivamente explorada en la reciente literatura
(3) y que pudo observar en 1945 en el Hospital de Westover Station, Westover Reld, pertene-
ciente a las fuerzas armadas aéreas). Se trataba de un paciente al que se estaba examinando
para la corte marcial por haber "personificado aun oficial" y por ser AWOL. Los hechos clínicos
son los siguientes:
El soldado x fue arrestado en San Francisco mientras usaba el uniforme de un coronel de la
Fuerza Aérea. Había estado viviendo en un hotel muy caro donde el monto de la tarifa aumen-
taba de acuerdo al rango que el huésped tuviera en las fuerzas armadas. Recientemente se
había comprometido con una joven rica y comenzaba a participar y a vivir la vida de miembro
acomodado de un grupo social privilegiado. Cuando en el hotel se advirtió el monto de las cuen-
tas acumuladas, se inició una investigación en la que intervino la Policía Militar.
El autor fue llamado por el coronel Frederick Le-Drew, psiquiatra interino del Hospital Westo·
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 223
ver Station para una consulta psicológica. Como resultado de las entrevistas clinicas, de las en-
trevistas con pentotal y de los tests proyectivos se llegó a la conclusión de que el paciente tenía
dos vidas y que en cada una de ellas carecía de conciencia de la otra. En su vida "real" era un
soldado de las Fuerza Aérea, casado, con cuatro hijos y que vivía con su familia en condiciones
de mucha estrechez; según el paciente su esposa tenía un CI inferior y provenía de una familia
cuyo nivel económico, social y educacional era muy bajo. Se sentía deprimido por la vida que
llevaba, la odiaba intensamente pero por consideraciones éticas y por su inseguridad, no se sen-
tía capaz de cambiar su situación. Pasaba por periódicos estados de fuga en los que emergía
como una mariposa de su crisálida (en este caso, una mariposa social) para encontrarse con el
uniforme de coronel, etcétera.
Si bien la mayoría de los increíbles detalles de este caso no son relevantes para el presente
estudio, hay algunos que son apropiados, pues se relacionan con caballos, y revisten un gran
interés. En esa época el autor estaba experimentando con un test que denominó "Test del di-
bujo de un animal y del relato de una historia".' Cuando se le administró este test al paciente
dibujó un caballo. En su vida de coronel montaba todas las mañanas a caballo y demostraba
un gran amor e interés por esos animales, incluyendo aquellos por los que apostaba en las
carreras. Por el contrario en su vida real siempre había tenido fobia a los caballos con muchos
síntomas concomitantes, como por ejemplo ansiedad y terror por el solo hecho de ver caballos
reales o figurados, reacciones alérgicas si se acercaba a uno de esos animales o a cualquier
objeto que hubiese estado en contacto con ellos. Relató además pesadillas recurrentes y dura-
deras en las que lo perseguían caballos salvajes que él debía matar para salvarse.
La reacción fóbica y filica del paciente a los caballos, unido al hecho de que en el test pro-
yectivo dibujó un caballo, reveló que ese animal poseía para el paciente algún significado sim-
bólico, personal y especial. Cerno prueba parcial de esta hipótesis en una entrevista con pen-
total se le pidió que la próxima vez dibujara cualquier animal excepto un caballo. En el examen
subsecuente, cuando se le requirió que dibujara un animal dibujó lo que llamó "un animal tipo
caballo; ¡no es un caballo pero se le parece!" Esto sugirió al examinador la posibilidad de que
se tratara de un fuerte complejo de fuerzas intrapsíquicas con una valencia hacia todo lo que el
caballo podía simbolizar.
LITERATURA
Obsesionados con el interrogante de "¿Por qué un caballo?", se inició una búsqueda en la
literatura con el fin de averiguar algo más acerca de la simbología animal en general y del signi-
ficado del caballo en especial. Así comenzaron diez años de lecturas e investigaciones a través
de terrenos fascinantes. La literatura psicoanalítica y antropológica (4) ha informado sobre el
significado de los animales en las fobias, sueños, rituales, prácticas totémicas y en las religiones
primitivas. Freud (5) y otros desde hace tiempo reconocieron el significado que los animales tie-
nen como símbolos y como encamaciones proyectadas de los sentimientos y de los impulsos
inconscientes.
En Totem y tabú, Freud (6) describe la práctica de las tribus primitivas que erigen un animal
como tótem convirtiéndolo así en sagrado y prohibido a la vez. La explicación psicodinámica
freudiana era la de que el animal totémico constituía un símbolo en el que se desplazaban sen-
timientos prohibidos que en realidad estaban dirigidos hacia un padre o hermano. Según Freud
• "Dibuje el animal que quiera. Haga luego ltla historia interesante relatando todo lo relacionado con ese animal."
224 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
estos sentimientos estaban en general relacionados con el homicidio y con el incesto. Pero lo
que no considera en ninguna parte es el problema relacionado con la pregunta: ¿Por qué este
animal en especial se ha convertido en tótem?".
CAUSALIDAD UNIDIMENSIONAL
Freud, Stekel, Jung (7) y otros escribieron acerca de la aparición de los animales en sueños
y fantasías, y del significado simbólico de éstos.
Para una completa exposición acerca del análisis de Freud sobre los símbolos oníricos ani-
males, véase La interpretación de los sueños. (8) El psicoanálisis en general tiende a seguir la
orientación de Freud en el sentido de identificar ciertas características formales de los animales
que, por el principio "pars pro toto", simbolizan algún objeto o actividad que posee alguna ca-
racterística formal similar. Por ejemplo, Freud pensó que la vlbora era el símbolo más impor-
tante del órgano sexual masculino. Cuando Stekel se opuso diciendo que todo símbolo, incluso
la víbora, era potencialmente bisexual, descartó esta sugerencia manifestando que era dificil
imaginarse que algo con la forma de una vibora pudiese representar otra cosa que no fuese
un falo. Las discusiones sobre este aspecto Oa sexualidad de un símbolo) continúan hasta el
presente. Roheim (9) sostiene que el símbolo de la serpiente iridiscente en Austria es símbolo
masculino cuando se mantiene erecta y vaginal cuando está tragando. Opler (10) y Weakland
(11) continuaron investigando la potencialidad bisexual de los símbolos que Freud· consideró
fálicos de un modo incuestionable. Estudios más recientes, incluyendo los de Roheim, Guttman
(12), Opler y otros tienden a considerar que los animales, como símbolos, pueden ser potencial-
mente bisexuales.
Las investigaciones psicológicas experimentales sobre el significado de los animales en sue-
ños, fantasías yrespuestas proyectivas, han sido muylimitadas. En 1945 Goldfarb (13) investigó
el significado de los animales en tests de Rorschach infantiles. Entre otras hipótesis, exploró la
creencia de Freud de que las fobias de los niños a los animales se relacionan con las prácticas
totémicas de los primitivos.
En 1947 Yoder (14) investigó la utilización que Shakespeare hizo de la caracterología animal.
Yoder afirma "...la tradición que viene de Esopo ejemplificaba un tipo de analogía animal, atribu-
yendo a los animales las caracteristicas del hombre...Shakespeare... empleó la analogía animal
como técnica para retrato caracterológico y la empleó en forma más amplia e intensa que sus
predecesores".
La mayor critica deriva del hecho de que los investigadores han considerado a los anima-
les como símbolos desde un punto de vista unidimensional, centrándose por lo general en el
componente masculino-femeninos y, a veces, en otros tales como activo-pasivo u oral-anal,
etcétera. Nosotros creemos que es más efectivo reconocer el carácter multidimensional de
todos los símbolos, incluyendo los símbolos animales. Hemos reunido más de ocho mil dibujos
• En los últimos años se ha generalizado mucho la costt.mb<e de bajar del pedestal a Freud. Nosotros deseamos di·
saciamos de esta costumbre. Aunque es cierto que Freud no ha des<:ubierto todas las 11erdades psicológicas hasta el
rlll de kls Uempos y que en sus exploraciones pioneras a veces cambió sus puntos de vista y otras fue concradoctorio.
es igualmente cierto que su obra constituye la piedra fundamental de la psicolog{a moderna. Homey. Sullrvan, Fromm,
Adiar, Jung y o!ros han ampliado. extendido. retinado. modfic:ado algunos aspectos pero conceptualmente las reden·
tes modificaciones constttuyen un derivado, un subordinado, y no son tan nucleares como los descubrimientos de
Freud acerca de la motivación inconsciente, de los mecanismos de defensa. de la interpretación de los sueños. etcé·
tera. Esto no significa quo se niegue la necesidad de continuar con la investigación, el refinamiento ylas moódicaciones.
t4. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 2 25
de animales realizados por pacientes diagnosticados corno psicóticos residentes en hospitales
mentales. por prisioneros de instituciones estatales y federales por delitos mayores, por ado-
lescentes de ambos sexos, por hombres y mujeres adultos, por diferentes grupos ocupacio-
nales, como por ejemplo, científicos, artistas, músicos, etcétera, seleccionados al azar; por ho-
mosexuales de ambos sexos, neuróticos obsesivos, histéricos y otros. Poseemos las historias
personales correspondientes a más de dos mil de estos dibujos; e historias psicoanaliticas del
caso correspondientes a los dibujos de animales de ciento dos pacientes sometidos a trata-
miento analítico. Después de evaluar todo los datos mencionados deseamos presentar una
teoria de la formación de símbolos relacionada con la simbología animal:
1. Todo símbolo animal es la resultante de un campo de fuerzas intrapsiquicas y externas.
2. Los símbolos animales son, en potencia, multidimensionales y ambiguos.
3. El poder, la complejidad, la sutileza y la precisión de las habilidades perceptivas, y de
las tendencias y las asociaciones varian de la misma manera que la inteligencia y que el CI.•
4. El psicólogo no puede determinar a priori cuáles son las dimensiones relevantes de un
tema particular.··
5. Todos los animales poseen dimensiones genéricas y específicas:··
En la sección siguiente presentaremos la Técnica del dibujo y de la historia de un animal de
Levy (LAOS),···· los datos normativos pertinentes, las tablas derivadas y el análisis correspon-
diente basado en siete mil trescientos cuarenta yseis dibujos que se obtuvieron de: 1) hombres
adultos seleccionados al azar; 2) mujeres adultas seleccionadas al azar; 3) prisioneros del sexo
masculino; 4) psicóticos internados; 5) psicóticas internadas; 6) adolescentes varones; 7) ado-
lescentes mujeres.
Nuestro interés, como el de la mayoría de los clínicos, se centra en el individual, sus proble-
mas, conflictos, resoluciones, estructura de carácter y psicodinámica. Recomendamos a aque-
llos cuyos intereses sean semejantes que primero examinen rápidamente los datos normativos
y después los estudios de casos individuales que están a continuación para realizar luego un
estudio más intensivo y pausado de las Tablas 1a la Vl.
TÉCNICA DEL DIBUJO E HISTORIA DE UN ANIMAL DE LEVY (LAOS)
1. Materiales que se emplean: papel blanco sin rayas de 21 centímetros por 28.
Es más conveniente utilizar lápiz que tapicera.
• La expetiencia con el Rorschaeh ha demostrado cómo aun área particular. como por ejemplo. a un área que sea un
detalle común{D), pueden darse respuestas d ~erontes . Para algunos una determinada área es simplemente ·un perro-,
para otros es -un perro veloz. como un lebrero·, para otro puede ser ·un perro alerta. amistoso, grande y gris con el
pelo muy enrulado y dos manchas negras en el costado, con una coia co<ta y derecha. una mirada alerta en los ojos,
istopara corre< y agarrarla pelotaque su dueiioestá por tiral".
•• FrSJCI cometió el emx de decidir que la foona de la '1bo<a era la dimensión relevante, y que el significado simbólico
era necesariamente fálico. Steckej y otros seorientaron hacia la dlrecci6n correcta aunque sin abarcar1a del todo.
••• En las secciones siguientes, cuando se discutan cada uno de los animales específicos, se deineatá este punto
juntocon las proposiciones que se relacionan con él.
••.. La sigla LAOS con que se designa a esta técnica conesponde a su nombre en inglés: Levy AnimaH)rawing·Story
Technique [T.J
226 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
2. Consigna: "Por favor, dibuje un animal, cualquier animal que desee. Comiencea dibujar".
3. Después de finalizados los dibujos, se dan las siguientes consignas:
"Escriba en el costado superior derecho su: a) edad; b) sexo; c) el tipo de animal que
usted dibujó; d) haga una lista de otros animales que quizás hubiese dibujado; e)debajo
del dibujo del animal póngale un nombre familiar cariñoso".
4. Consigna posterior. (ésta es opcionaQ. "Dé vuelta la hoja del dibujo y escriba una histo-
ria imaginaria acerca de este animal".
Una vez obtenidos los datos, pueden evaluarse de tres maneras: 1) normativamente; 2) for-
malmente; 3) simbólicamente. En la sección siguiente presentamos la distribución de frecuen-
cias y las tablas derivadas.· Para el análisis formal de los aspectos grafológicos, de tamaño,
emplazamiento, etcétera, remitimos al lector al capítulo de Hammer sobre los aspectos expresi-
vos de los dibujos proyectivos. Los principios interpretativos formales adicionales que se aplican
específicamente a los dibujos de animales se describirán más adelante. Los principios de la
interpretación simbólica están expuestos en relación con los estudios de casos individuales que
se encontrarán después de la sección dedicada a los datos normativos.
ANÁLISIS DE ANIMALES ESPECÍFICOS
Camero
Uno de los autores de este capítulo realizó un experimento similar al "diagnóstico a ciegas·
de Rorschach-Oberholzer (15). Un psicoanalista que tenía en análisis a un paciente durante
dieciocho meses, le envió el dibujo de un camero (figura 1) y la historia correspondiente reali-
zada de acuerdo con la técnica del LAOS antes descripta. Los únicos datos que acompañaban
el dibujo y a la historia correspondiente eran la edad del paciente, cincuenta y dos años, y su
sexo, masculino. Sugerimos al lector que antes de leer el análisis de dibujo, estudie el dibujo del
animal y la historia.
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Fo.J1A 1
· Agradecemos alas siguientes personas por su colaboración en la recolección de dibujos: N. Fruman, A. Kasper, w. J.
Levy, B. E. TomíillSOll, D.G. Weinick, A S. Woóin y C. Z. Horowrtz.
1<. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 227
La historia que transcribimos a continuación fue relatada verbalmente por el sujeto del expe-
rimento en el consultorio del psicoanalista. Se la grabó en cinta y luego se la transcribió.
Éste es un tipo viejo y experimentado, el líder de su tribu; conoce el terreno con la íntima sabi-
duría del geógrafo y del naturalista Sabe cómo seguir las estaciones del año para encontrar zonas
plenas de forraje. Sabe cómo ajustarse alo irregulary a lo inesperado y conoce muy bien cada una
de las peculiaridades de sus subordinados, sus inclinaciones en general, sus fuerzas Ydebilidades
en particular. Les da libertad en aquellos aspectos en que se sienten seguros y los guía en sus
debilidades. Le resulta muy importante conocer todos fos gustos y las aversiones de cada uno;
sorprenderlos y halagarlos con este conocimiento y con las aplicaciones apropiadas del mismo.
Posee un orgullo vehemente yprotector por su gran familia, porque él desde muy joven se ocupó
de su bienestar y crecimiento y ellos aprendieron a confiar en él. Los mantuvo alejados de las com-
plicaciones inútiles con los animales vecinos y menos astutos; los defendió cuando fue necesario;
no entregó tierras a merodeadores vecinos si no podfa disuadirlos mediante el conocimiento y
la habilidad. Llevaba con orgullo las cicatrices de esos combates. Todas las mañanas, antes de
procurar comida, conciliar peleas, encontrar nuevos territorios para nuevas familias, supervisar el
cuidado de los que estaban paciendo, de los jóvenes, los enfermos y los ancianos, corre hasta el
pico más alto de los cielos Empíreos yobserva el valle y los riscos vecinos, y allí no sólo encuentra
satisfacción sensual sino que también hace planes para futuros lances y expansiones. Sin embargo
sólo emplea un tiempo limitado para esta autosatisfacción. Hay mucho trabajo que hacer. Sin vol·
verse para echar un último vistazo, retoma a su rebaño y continúa con el trabajo.
Todos los atardeceres, una vez que se ha terminado con todo el trabajo, vuelve al pico de la
montaña Observa el panorama en un nuevo marco, a la luz de las estrellas y de la luna, y expe-
rimenta una mezcla de temor y exaltación, de misterio y dominio, de humildad y orgullo. Mientras
está ahí parado, mirando las tierras vecinas, a menudo se pregunta acerca de los problemas y
de los asuntos que se están viviendo. Su preocupación fo conduce a realizar planes para el fu·
turo, para el comienzo de la nueva estación, cuando él la vea y explore.
Cuando vuelve a su tribu organiza el deporte y el juego del día siguiente porque sabe que
ellos no son capaces de la misma disciplina y resistencia que él se exige a sí mismo. Debe haber
descansos periódicos, juegos y deporte. Sabiameote hace los arreglos para que cada juego sea
no sólo una fuente de entrenamiento sino también una actividad de crecimiento evolutivo o de
maduración física.
Por fin se va a dormir con una sensación muy cálida de seguridad porque está en casa, con
su propia familia y en su propia tierra.
Informe del autor basado en la Técnica de LAOS. Éste es un animal que rara vez se dibuja.
Su orden de frecuencia es de, aproximadamente, uno en ocho mil. Esto indica que el paciente
es una persona poco común, hipótesis que también se basa en otros aspectos del dibujo, tales
como el emplazamiento de la figura, la línea firme y continua, la agresividad controlada del ani·
mal, la naturaleza de los detalles, los efectos escénicos circundantes yla misma historia.
El ser fuera de lo común puede ubicar a una persona en cualquiera de los dos extremos de
un continuo. En términos de la fortaleza del yo, este hombre está en el extremo superior. Consi·
daremos primero los aspectos intelectuales. B examinado posee una inteligencia muy superior.
El emplazamiento del animal, las proporciones, la comunicación tridimensional del cuerpo del
animal, la perspectiva (picos de la montaña y espacio), la precisión de los detalles esenciales, la
comunicación efectiva de la idea esencial, todo indica la presencia de una inteligencia muy supe-
rior. Además de estos datos, si en la historia consideramos la naturaleza del lenguaje, las ideas
que le sugieren y las sutilezas emocionales implicadas podríamos pensar que el CI en este pa-
ciente es superior a 140. La calidad del intelecto sugiere la presencia de una orientación teórica y
práctica. El animal está ubicado muy cerca del centro de la página fo que indica que se trata de
una persona que no se aparta de las presiones externas pero que tampoco es demasiado sensi-
ble a ellas, Ha ubicado el dibujo ügeramente hacia la izquierda y por encima del centro. Esto su-
giere que se trata de un hombre reflexivo, con altas aspiraciones y que posee la agradable sen·
228 SIDNEY LEVY YRICHARD A. LEVY
sación de encontrarse adaptado a su posición en la vida. Parece que no necesita buscar refugio
en el retraimiento (emplazamiento en un rincón o en la extrema izquierda) o en niveles inferiores
de realización (emplazamiento bajo o detalles esbozados) ni compensaciones, ubicándose en lo
alto con Incomodidad (formación reactiva).
El emplazamiento del animal, entre picos de montaña, y las preocupaciones de éste, tal
como aparecen en la historia del LAOS, indica que le gustan las ideas, la especulación, la re·
flexión y la teoría. La naturaleza representativa del dibujo y de sus detalles, y el pasaje de la
especulación a los problemas prácticos en la historia correspondiente, denotan equilibrio entre
en el idealismo y la capacidad práctica. Podemos suponer que el examinado más que soñador
es un hombre de acción, pues el animal está fundamentalmente orientado hacia la acción. Ha in·
cluido muchos detalles pero ninguna preocupación obsesiva por detalles no esenciales. Es decir,
no aparecen ni la pezuña hendida, ni el pelo, ni ningún otro detalle no esencial. Todos los deta·
lles incluidos poseen un valor comunicativo directo en términos de la experiencia esencial que el
examinado está representando en la hoja de papel. Podrían haberse incluido muchos detalles
que se habrían relacionado con una preocupación obsesiva vinculada a la ansiedad y la neurosis
(el principio de retomo de lo reprimido a través de los detalles obsesivos). Esta falta de interés
por los detalles insignificantes, ritualísticos o menores sugiere que aunque es una persona critica
yprecisa, no es pedante.
La naturaleza esbozada de las montañas en comparación con el énfasis en el animal, la gra·
fología y la historia, sugiere que el paciente lejos de ser tosco, rígido y estrecho, es flexible, cu-
rioso y adaptable. 8 dibujo y la historia revelan cualidades de rectitud y disciplina. No hay digre-
siones. Se ve con claridad que el dibujo no es el de un artista o habilidoso (en el sentido estricto),
es decir que la comunicación efectiva no es el resultado de una habilidad aprendida, sino que
posee rafees más profundas dentro de la personalidad.
Hasta este momento he estado buscando signos patológicos. No se advierten incflcios de
ansiedad directa ~íneas quebradas esbozadas, constricción de la percepción y de la asociación,
etcétera). Tampoco hay signos de ansiedad ligada o desplazada. No hay síntomas obsesivo·
compulsivos ni aspectos histéricos o desorganizados: no aparece un yo fragmentado o retrai·
miento, ni agresiones a la realidad o distorsión de ésta; tampoco hay fallas perceptivas psicó·
ticas, ni evidencias de alguna perturbación del carácter. La línea flexible y el emplazamiento,
ni ligado al yo Oado izquierdo) ni muy influido por el ambiente Oado derecho), evidencia que el
paciente posee una vida emocional rica, libre pero no demasiado variable. Se comunica bien, lo
que denota una práctica de la empatía con los demás.
La historia y el animal demuestran que se trata de una persona enérgica, que ejerce el lide·
razgo y que se preocupa por los demás. Tenemos aquf el primer indicio de conflicto en el área
. de la identificación. El trazado es audaz, firme, angular; el animal como símbolo y tal como está
representado es esencialmente masculino y agresivo. Tiene cuernos y barba. No hay signos de
impotencia ni de castración. Sin embargo, se advierte un ligero énfasis en los músculos pecto·
ralas, fo cual indica que el paciente posee una necesidad tanto "maternal" como "paternal". Es
esencialmente una persona fuerte, integrada, inteligente, afectiva, que tiende a ser algo·matemal.
Aunque está orientado hacia las ideas y hacia la generalización no es un hombre excesivamente
intelectualizado, sin rarees en la realidad o en la acción. Aunque es reflexivo, no es Hamlet.
Busca niveles superiores de acción y de pensamiento Oos picos de la montaña y el contenido de
la historia). Pero no se maneja sólo con teorías, sistemas o Ideas, sino con una ejecución efec·
tiva Posee una curiosidad muy desarrollada ("mirando la vecindad", etcétera). La historia revela
que posee un gran interés por sus propiedades y un gran sentido del hogar así corno un deseo
de explorar otros lugares y esferas de actividad. Existen evidencias residuales de conflicto entre
ser padre o madre, o entre pensamiento y acción. 8 primer conflicto parece resuelto por identifi·
caclón con el padre (véanse más adelante las leyendas sobre el camero).
En este punto comenzaron a buscarse las posibles razones por las que el paciente quiso
psicoanalizarse y sobre la posible profesión o vocación de éste. Ante la ausencia de patología
se imponía por sí misma la idea de que el paciente se encontraba en lo que formalmente se
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 229
denomina "análisis didáctico·. Pero su orientación práxica, su falta de obsesividad y otros datos
contradijeron la posibilidad de que fuese un analista recibido o en formación.
Confieso mi incapacidad para determinar cuáles pudieron haber sido los problemas que lo
llevaron a psicoanalizarse. Con respecto asu profesión, pensé que podía ser presidente de una
gran empresa del tipo de la General Motor.;. Pero aunque en un comienzo consideré que podía
ser el director de una gran empresa, poco a poco ful abandonando ese pensamiento. Su agre-
sión se encontraba tan total y primariamente dirigida hacia la crianza y la protección que pensé
que podria tratarse de un industrial ejecutivo completamente fuera de lo común. Otras posibilida-
des que consideré fueron las de ocupaciones tales como administrador de un hospital. director
de un orfanato, director de alguna organización semejante a la Fundación Ford (me encontré
pensando en Hutchins. pero Hutchins, de acuerdo con los reportajes de prensa que se le hi·
cieron, es una persona más conflictuada y menos protectora de lo que parece ser el paciente).
Por la combinación de intereses científicos {geografia y estucflOS de la naturaleza) y por sus cua-
lidades de líder pensé en una posición similar a la que tiene Oppenheimer en la Comisión de
energía atómica. Pero, evidentemente, el paciente no es una persona tan introspectiva como
Oppenheimer y le resultaba mucho más cómodo el trato con la gente y más fácil la acción. Hasta
allí me condujo la especulación. Es líder de una organización, es muy inteligente, posee amplios
intereses y le preocupa el cuidado y la protección de las personas.
Para completar el retrato realizado con datos genéricos, analicemos ahora el significado de
un ·carnero·. En la historia, y la teología egipcias (16) el carnero es el dios del sol. Obsérvese
el sol en el dibujo. El himno de Hibis (17) dice así: "El carnero habita en Mendes... él es el falo,
señor de los dioses..." Compárense los ritos cristianos del sacrificio del carnero con el sacrificio
del toro mitraico (18). En la mayoría de las teologías y leyendas el camero es el símbolo del dios
del sol, del poder, de la potencia, de la paternidad, la fertilidad, el renacimiento y la regeneración.
(En la mitología hay una desviación, y el carnero reemplaza a la serpiente en la historia equiva-
lente ala del jardín del Edén.)
Respuesta del psicoanalista al informeprevio. B paciente cuyo dibuja e historia le envié es un
hombre de cincuenta y dos años, casado hace veinticinco años, tiene cuatro hijos. Es el presi-
dente de una gran universidad; en el pasado ha sido educador, jefe de una organización inves-
tigadora, y durante la guerra director de una misión económica y auxiliadora de ultramar. Posee
una buena educación, tiene varios títulos. incluyendo el de doctorado en literatura y otros títulos
honorarios. Fue educado en universidades americanas. francesas e inglesas. Comenzó a psicoa-
nalizarse en gran parte por curiosidad intelectual. leyó la interpretación de los sueños de Freud,
que lo impresionó mucho. Se dio cuenta de laaplicación de la teoria a sus propios sueños. Llegó
a la conclusión de que se trataba de un área básica y limítrofe de la comprensión humana y deci-
dió aprender más con respecto a ella. 8 tratamiento reveló que se trata de un Individuo maduro,
fuerte y bien integrado, sin graves conflictos o síntomas. Quizás haya en él un matiz de tristeza y
de soledad mayor de lo que sugiere su informe.
Desearíamos ahorahacer algunos comentarios adicionales acerca del dibujo del camero. Que-
remos señalar que una interpretación unidimensional del camero como símbolo fálico habría per-
dido mucho material significativo, hay muchos animales que sirven como símbolos fálicos, como
por ejemplo el toro, la víbora, el pájaro, etcétera. Nuestra hipótesis es que cada uno de los ani-
males que se eligen están específicamente determinados. Surge entonces la pregunta siguiente:
¿Por qué se eligió un camero en lugar de uno de los otros animales fálicos? Para este paciente el
camero era un animal que ocupaba las alturas empireas solo, padre y madre para su tribu, explo-
rador y agresivo no por el mero gusto de la agresión sino en áreas del liderazgo y la protección,
reflexivo, con una amplia visión de las cosas. El camero implica también ciertos aspectos cíclicos
con la vuelta de la primavera, la regeneración de la esperanza, la virilidad y la acción. Así ocurre
con todos los animales que se sueñan o se dibujan. Siempre deben buscarse todas las dimensio-
nes, genéricas y especificas, apropiadas al significado que tienen para el que los creó.
230 SIONEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
Cuervo
Este cuervo (figura 2) fue dibujado por un estudiante de primer año de la universidad, tiene
diecisiete años y es de sexo masculino. El cuervo es el animal que se dibuja aproximadamente
una vez cada cinco mil. Es un dibujo inusitado y, por lo tanto, este examinado no es una per-
sona común.
El significado que poseen todas las aves es esencialmente el deseo de escapar de una
situación penosa e inexorable. Implica una sensación de tensión y encierro, y el deseo de es-
capar físicamente mediante la acción. Frente a una situación de este tipo un carnero reacciona
con un ataque agresivo, un insecto con ansiedad y evitación, un pájaro con: 1) la huida fisica o
2) una transmigración intrapsíquica tal como está ejemplificada en la leyenda del fénix que rena-
ció de sus propias cenizas.
En un nivel de significación el pájaro es un símbolo del falo. La palabra pájaro, tanto en alemán,
vogeln, como en italiano /'uccel/o significan, idiomáticamente, pene. Para confrontar otros ejem-
plos sobre la identidad simbólica entre el pájaro y el falo véase B significado de los animales. (2)
Nótese que en la Tabla 1 los pájaros aparecen con mayor frecuencia entre prisioneros y
adolescentes que entre otros grupos. El deseo de un prisionero de huir físicamente es dema-
siado obvio como para que haya necesidad de comentarlo. En cambio, los adolescentes re-
quieren un estudio más cuidadoso. El adolescente se encuentra en un período de transición en
el que se intensifican los impulsos sexuales y las exigencias del superyó. Ya no puede entre-
garse con la misma soltura que antes a los impulsos infantiles (ello) ni a la autoindulgencia irres-
ponsable. Por su falta de experiencia con respecto a este nuevo conflicto intensificado, no ha
ejercitado lo suficiente sus defensas yoicas como para movilizarlas fácilmente y dominar el con-
flicto. Éste se convierte, en consecuencia, en un conflicto superyó-ello con los concomitantes
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 2 3 1
-
sentimientos de culpa, depresión y ansiedad. En esta situación, el yo se encuentra suspendido
entre las exigencias inusualmente fuertes del ello de gratificaciones sexuales con objetos pro-
hibidos y los de otras satisfacciones igualmente prohibidas. La principal restricción que el ado-
lescente tiene en relación con dichos impulsos prohibidos es su propia conciencia (superyó) y la
representación externa de ella en la persona del padre. En consecuencia siente el padre como
Ja fuente de prohibiciones, cuando en rigor ellas emanan de su propia psique.
De esto provienen los fuertes sentimientos de hostilidad que siente hacia el padre y que por
lo general reprime para vivirlos como depresión. En el progresivo desarrollo hacia Ja maduración
el joven puede renunciar de un modo inconsciente a sus deseos por Ja madre, quien ha sido
fuente y el objeto de su amor, y resolver el conflicto inconsciente con el padre mediante Ja in-
corporación oral y la identificación con él.
Examinemos ahora el dibujo del cuervo que realizó este adolescente. Es aspecto más inusi-
tado del mismo son las palabras "Nunca más". Estas palabras me recordaron el poema de Poe
(19), asociación que el joven verificó. El poema en parte es así:
"¡Que esa palabra sea Ja señal de nuestra separación, pájaro o espíritu maligno!" grite, al
comenzar...
"¡Retoma a Ja tempestad y a la ribera Plutoniana de la Noche!"
"¡No dejes ninguna pluma negra como muestra de la mentira que tu alma ha preferido!
"¡Deja mi soledad inquebrantada! ¡Saca el busto de encima de mi puerta!"
"¡Quita tu pico de mi corazón, y quita tu forma fuera de mi puerta!"
Dijo el cueNo, "¡Nunca más!"
TABLAI
Distribución de frecuencias de 7346 animales dibujados por: 1) Hombres adultos selecciona-
dos alazar; 2) Mujeres adultas seleccionadas al azar; 3) Prisioneros del sexo masculino;
4) Psicóticos internados; 5) Psicóticas internadas; 6) Adolescentes varones;
7) Adolescentes mujeres.
Adultos Adolescentes
Animal (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7J
N=1042 N=1026 N=1029 N=1080 N=1020 N=1070 N=1079
Caimán - - 3 - - 13 -
Oso honniguero 9 1 - - - 1 - 1 2 -
Amelgonia - - - - - - 3
Ameba - - - - - 5 -
Hormiga - - - - - - 3
Antílope - - - - - 2 -
Simio - - - - - 10 6
Oso - - 3 - 34 2 6
Castor - - - - - 2 -
Abeja - - - - - 1 - 3
Coleóptero - - - - - - 3
232 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
Adultos Adolescentes
Animal (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7)
N=1042 N=1026 N:1029 N: 1080 N=1020 N=1070 N-1079
Pájaro 17 56 105 160 51 176 173
Búfalo 9 - 17 - -
Toro - 6 20 1 - - -
Mariposa - - 20 - 2 8
Camello 17 - 6 20 17 8 6
Gato 178 362 156 120 255 39 165
Ganina - - 12 17 5 3
Chinchina - - - 2 -
Vaca 17 - 33 20 17 13 1 3
Cangrejo
- - 3 - - -
Ciervo 17 6 9 - - 15 3
Dinosaurio 9 6 10 14
Perro 332 294 183 180 153 174 224
Burro 34 13 33 40 17 13 6
Anguila - - - - 2
Elefante 42 19 24 80 17 34 25
Cervatillo - - - - - 3
Pescado 9 13 3 - 51 70 41
Zorro - 3 - 8
Rana 9 - 2 3
Jirafa 26 9 40 17 15 3
Cabra - - 12 - 17 2
Langosta - - 6
- 2 -
Hipopótamo - - 2 -
Caballo 196 106 156 220 102 244 160
Canguro - - 6
Leopardo - - 3 20 - - -
León 17 - - 5
Uama - - - - - 3
Ratón - 6 18 - - 15 11
Armiño - - - - - - 3
Mangosta - - - - 17
-
Mono - - - 17 - -
Pulpo - - - 5 6
Avestruz - - 3 - 5 1 3
Buey - 6 - - 1
Pantera - - - 20
- 2 1 -
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 233
Adultos Adolescentes
Animal (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7)
N=1042 N=1026 N=1029 N=IOBO N=1020 N=1070 N=1079
Paramecio 9 - - - - 13 1 8
Cerdo 9 13 66 20 17 5 3
Puerco espín - - 3 - - - -
Zarigüeya - - - - - 2 -
Conejo 42 88 69 20 119 33 110
Mapache - - - - - - 3
Tiburón - - - - - 8 -
Oveja 9 - 12 20 34 2 8
Zooino - - - - - - 6
caracol de tierra - - - - - 2 -
Víbora - 6 45 20 - 60 19
Maña - - - - - 2 -
Galamar - - - - 2 -
Ardilla - - 3 - 17 2 1 3
Osito - 13 - - - - 11
Tigre 17 - 3 20 - - 1 3
Tortuga - 19 6 - 17 8 1 6
Comadreja - - 3 - - - -
Ballena 9 - 3 20 - 10 3
Lobo 9 - 12 - - 10 -
Del mismo modo en que el poema sugiere la desesperanza que sufre el poeta por causa de
un amor perdido el dibujo sugiere la desesperanza y la depresión del examinado por un amor al
que ha renunciado. La renuncia no sólo provoca desesperanza sino también rabia y deseos de
obtener el objeto perdido sin que ofenda el superyó.
Un mito sudafricano dice así:
Exislen ciertas rocas o cuevas que sólo se abren con una palabra mágica. SI la roca no desea
ablilse responde: "La roca no ha de abrirse aniños, se abre a las golondrinas que vuelan en el aire".
Jung (7) señala que ningún poder humano puede abrir la roca; sólo puede hacerlo una pa-
labra mágica o un pájaro. Esto expresa una neta resolución del conflicto supe¡yó-ello. La cueva
se abre (es decir, los deseos se gratifican) pero el niño no es responsable y, por ende, no puede
ser castigado. Es un pájaro el que realiza el milagro. Éste es otro ejemplo del retomo de lo re-
primido en forma simbólica. Aunque el mito del pájaro es el responsable de la gratificación, éste
representa, sin ninguna duda, los impulsos libidinosos del niño.
Examinemos ahora en detalle el dibujo del cuervo. Se advierten impulsos fuertes, masculi-
nos, fálicos, en la presión del lápiz, las líneas firmes, el pico puntiagudo, el énrasis en las garras
y el mismo símbolo del pájaro. El emplazamiento del animal sobre la línea del centro o hacia el
lado derecho de la página sugiere una orientación hacia la acción, o sea, una huida del yo. En
234 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
otras palabras, el joven resuelve su confticto interno mediante una huida en la acción. Podría-
mos predecir que se trata de un adolescente que realiza violentas actividades ñsicas, como el
atletismo, las carreras, etcétera, y que se dedica muy poco a la introspección. Su introspección
posee cierta cualidad pesimista guiada por la culpa. El énfasis en el pico es un signo no sólo de
agresión sino también de oralidad. El pico cerrado y la ausencia de todo tipo de orificio indica
una formación reactiva frente a los impulsos orales. Para resumir podemos decir que estamos
en presencia de un joven cuyos impulsos fálicos y orales son muy fuertes pero que los reprime
con igual fuerza, y los desvía en la acción y en la huida ñsica, que es algo pesimista y culposa.
La resolución de su conflicto básico está a favor del sueperyó, por ello es posible que sea extre-
madamente "concienzudo", algo rígido en lo que respecta a su moral debido a la formación re-
activa con que se defiende, y que se abstiene, especialmente en el área oral. Esto se expresaría
mediante la renuncia a actividades tales como el fumar, comer golosinas y otras gratificaciones
orales. Su hostilidad reprimida, que proviene de la frustración de los Impulsos, no se expresará
en forma oral Onsultos, etcétera), sino más bien mediante la acción física. Es el tipo de mucha-
cho que palmea con golpes en la espalda a sus amigos, que suele dar la mano con demasiada
firmeza, etcétera. Las proporciones del pájaro y el empleo del espacio indican que el examinado
es una persona ordenada y disciplinada. La prominencia del área posterior (la cola) sugiere la
importancia que para él posee la zona anal. Si consideramos que sus defensas fundamentales
son la represión y la negación (no hay orificios en el dibujo) podemos conjeturar que le otorga
unagran importancia a la limpieza y a la retención de cosas dentro de si. Por otra parte es posi-
ble que sea una persona más bien tranquila. Dirigirá con mucho cuidado los impulsos agresivos
y turbulentos por canales socialmente aceptables. Huirá de toda actividad agresiva como un
reflejo de su huida de los propios sentimientos agresivos.
TABLAll
Porcentaje de populares
Porcentaje combinado de los tres animales más populares (gatos, perros y caballos)
La Tabla 11 indica que los adultos normales (seleccionados al azar) poseen un porcentaje
de animales populares significativamente mayor que los psicóticos internados,
los prisioneros o /os adolescentes.
Hombres
"' _
Mujeres ~. 1
Adolescentes 43% Adolescentes 51%
Prisioneros 48% -
Psicóticos 50% Psicóticas 50%
Normales 68% Normales 74%
Pájaros
Si bien todos los pájaros simbolizan la huida (el vuelo). la orientación en la acción y el deseo
de impulsos fálicos, existen diferentes significados específicos que varían de acuerdo con los
diferentes tipos de pájaros. Existe una enorme diferencia entre un águila y un canario o entre
una gallina y un buitre. Hay pájaros protectores, pájaros de rapiña, pájaros de presa, pájaros
parásitos, pájaros cantores, pájaros exhibicionistas (pavo reaQ, pájaros indefensos (patos em-
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 235
pollando"), pájaros pacíficos (paloma), pájaros hembra (palomas), pájaros de cuello largo (que
se estudiarán en la sección correspondiente a jirafa), etcétera. Cada pájaro posee el significado
genérico de todos los pájaros más el significado genérico de la especie a la que pertenece más
el significado específico que su creador le atribuya (el que sueña o el que dibuja).
El caballo de mar y el gato (Dibujos complementarios realizados
por marido y mujer)
El caballo de mar y el gato (figura 3) fueron dibujados por un hombre y por su esposa. La
historia de la mujer que dibujó el caballo del mar, dice así:
Nuestros caballitos de mar no crecen más de dos centímetros. El macho es el que da naci·
miento aestos pequeños individuos, probablemente de medio centímetro, a cientos de ellos. SI
usted no lo cree fiJeSEl quela hembra pone los huevos en la bolsa del macho. Cuando él se hincha
parece embarazado, como cualquier mujer honesta; y cuando llega el momento de dar a luz él
siente verdaderos dolores de parto. En el mismo momento que los hijos llegan, se van hacia la pro-
fundidad y sobreviven casi por milagro.
La historia presentada por el marido, que dibujó el gato, es la siguiente:
Este animal es un gato. Los gatos son famosos en la historia y son la quintaesencia de la femi·
neidad lo que explica por qué la mayoría de las mujeres los odian. Los hombres,por el contrario, los
aman yamenudo se encuentran con el propósito de alimentar al gatito. ¿Es que he heridolos felinos
de alguien?""
TABLA 111
Animales que se diferencian significativamente entre hombre ymujer
Población normal Población adolescente Poblaciónpsicótica
Hombre Mujer Hombre Mujer Hombre Mujer
Gatos 17% 35% 3% 15% 11% 25%
Caballos 19% 10% 22% 14% 20% 10%
Esta tabla indica que /as mujeres dibujan gatos dos a cinco vecesmás amenudo queJos hom·
bres; ylos hombres, caballos, aproximadamente dos veces más que las mujeres. En consecuencia,
sepuede afirmar que elgato es un sfmbolo femenino; y el caballo, algo más equívocamente, un
símbolo masculino. Comentaremos esto en la sección correspondiente al gato yal caballo.
• En ing'és "sitting ducl<s" no sólo significa •patos echados", sino también y famiiamlente, un blanco rrv¡ fácil para un
ataque aéreo. rr.1
~ El paciente hace aquí un juego de palabras entre ºfelinas" (felinos) y "feelings" (sentimientos). rr.J
236 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
La tabla 111revela que existe una significativa diferencia sexual en la incidencia de los gatos.
8 gato es un animal esencialmente femenino que implica una fuerte identificación con dicho
sexo. No sólo confirman esta conclusión los datos normativos que hemos presentado antes,
sino también los mitos, las leyendas, los rituales, la literatura (2) y los datos clínicos. De los
ciento dos pacientes en análisis que se estudiaron, sólo nueve dibujos de gatos correspondían
a personas del sexo masculino. De estos nueve, siete poseían extensos antecedentes de ho-
mosexualidad manifiesta, uno tenía unos pocos antecedentes y el noveno era un psicótico. Las
tres áreas señalan hacia la misma dirección.
La frecuencia de los caballos de mar es de uno cada cinco mil dibujos. La historia corres-
pondiente al dibujo que presenta la esposa señala, con muy poco enmascaramiento, que ha
convertido los roles sexuales. 8 hombre es el que da a luz y la mujer la que introduce los hue-
vos en el hombre. La idea del hombre como receptor sexual no es un concepto nuevo (11).
El mismo dibujo con una trompa hueca, tipo falo (como la trompa de un elefante) tiene una
estructura similar a un útero. A menudo he encontrado en los sueños y en las fantasías de los
pacientes psicóticos, de los pervertidos sexuales y de los neuróticos graves, una confusión
inconsciente entre los órganos sexuales. Es asíque algunas mujeres, pertenecientes a alguna
de dichas categorías, tienen la fantasía inconsciente de que su aparato genital es un falo que
fecundiza el orificio uretral del hombre. Nótese el modo en que la examinada destaca la priápica
cola del animal con el fin de expresar ese deseo de un modo llamativo. También llama la aten-
ción la línea que achata la curvatura del estómago y que es otro indicio de la inversión sexual. E
l
tamaño del dibujo revela un considerable narcisismo; el emplazamiento del dibujo casi por com-
pleto en el cuadrante superior izquierdo de la página pone aún más de manifiesto el autismo y
la inmadurez de sus fantasías.
La existencia de muy pocos índices de ansiedad manifiesta y revela que el conflicto sexual
no toma la dirección de la neurosis sino más bien de la psicopatía tal como se le puede hallar
en las perturbaciones caracterológicas o en la psicosis. Las áreas semejantes a un peine que
se encuentran en la parte superior de la cabeza y en la espalda indican una preocupación so-
mática por parte de la paciente en relación con dichas áreas, con probables manifestaciones
FIGURll 3A FIGURll 36
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 237
sintomatológicas hipocondríacas. Amenudo esto constituye una defensa leve contra la pérdida
de la identidad del yo y contra la regresión a un vínculo de características fetales con la madre.
En consecuencia, el diagnóstico probable de la examinada es una perturbación caracterológica
acompañada por la perturbación sexual, con preocupaciones hipocondriacas, narcisismo cor-
poral yuna posible psicosis reprimida subyacente.
8 gato y la historia que realizó el marido indican su identificación femenina básica y hostili-
dad hacia las mujeres (que se expresa en la ironfa da la historia; Freud estudió con detenimiento
la utilización del ingenio y del humor como defensas.) El dibujo está emplazado en el rincón
extremo superior de la izquierda de la página. 8 animal es, en si mismo, muy pequeño y necEr
sita el soporte de un cerco. Esto sugiere que el examinado es una persona muy autista que se
siente en el aire, arriba, que no puede enfrentar los problemas de la vida y que necesita, como
recurso y apuntalamiento, un soporte artificial. 8 gato aparece de espaldas. Esta postura coin-
cide con los demás indicios de un problema pasivo homosexual. La inexpresividad del gato, su
falta de identidad, el hecho de haber comunicado la "gatidad" sólo mediante el croquis externo,
sugiere que el examinado se siente vacío y como si fuese una fachada externa. La cola curva es
un índice de impotencia y la punta afilada de hostilidad solapada y desviada. En consecuencia,
el concepto básico que el paciente tiene de sí mismo es el de una mujer fálica. ·
Gato
Los gatos son el tercer animal más popular entre los hombres, después de los perros y los
caballos (21). Entre los hombres adultos seleccionados al azar un 17% dibujaron gatos; entre
los adolescentes varones, sólo un 3% y entre los psicóticos del sexo masculino un 11%. Esto
es así a pesar de que en nuestra experiencia cultural el gato es un animal doméstico casi tan
común como el perro. Dentro de las mismas categorías grupales mencionadas, las mujeres di-
bujan dos a tres veces más gatos que los hombres. Por lo tanto, hemos llegado a la conclusión
de que uno de los significados genéricos del gato en los dibujos, sueños, etcétera, es el de la
femineidad. Además, esto concuerda con frases tales como •es una gata", o "gatita" con la que
se suele designar a algunas mujeres. Históricamente, los egipcios han venerado al gato; derra-
mar la sangre de este sagrado animal era un crimen. Cuando en una casa se morfa un gato,
todos los habitantes de ésta se afeitaban las cejas en señal de duelo (¿símbolo de castración?).
Para los egipcios el gato simbolizaba la luna. Tanto la luna como el gato constituyen símbolos
casi universales de la actividad nocturna, y de la fecundidad, de la frialdad, la lejanía y la femi-
neidad. A menudo a la diosa gata se la identificó con la mujer del dios Ra. Este simbolismo
refuerza aún más la equiparación gato-madre.
En la teología egipcia se consideraba que el gato era "el ojo de Ra" con la especial carac-
terística de estar oculto y escondido (2). Esto indica que el gato no es un símbolo común de la
maternidad, sino que posee la especial característica de ser remoto, misterioso, frfo, distante, y
de estar escondido.
En la mitología romana, la modificación de Diana conocida como Vesta, la diosa guardiana
del fuego del hogar y de la casa, estaba ataviada con un manto de pieles de gato. Recuérdese
también la parábola de la virgen y el gato que se relaciona con el antiguo cuento tradicional de
la Cenicienta.
Se ha sugerido que la palabra inglesa "pussn {minino, gatito) deriva del nombre de la diosa
•Pasht•, una de las formas de la diosa lsis egipcia En todas las culturas la diosa gata es esen-
cialmente el •principio de la deidad" femenina y, por lo general, de la diosa virgen, la que si bien
otorga fertilidad no está emocionalmente implicada en el proceso. En la simbología heráldica el
238 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
gato es el emblema de la libertad, del misterio y de la independencia. El gato se diferencia del
perro en sus relaciones con la gente. 8 vínculo que mantiene el felino con los seres humanos
posee una cualidad diferente: es más autónomo que el perro, más desligado, centrado en sí
mismo, independiente, autosuficiente, más reacio al afecto y a la interdependencia.
En la mitología y en la literatura los gatos eran a menudo sinónimo de amoralidad. En la Bi-
blia sólo una vez aparece el gato: es en el libro deuterocanónico de Baruch, y sólo para simbo-
lizar la traición y la mentira.
La asociación entre gatos y brujas es muy conocida. Es frecuente que se considere al gato
como cruel y artero (el juego del gato y el ratón). Resulta interesante constatar que en la icono-
grafía los santos aparecen acompañados por todos los animales de bestiario excepto por el gato.
Otra cualidad genérica del símbolo gato es su desapego y el hecho de que se centra en sí
mismo. Según nuestra experiencia en un nivel genérico el dibujo del gato representa siempre el
símbolo de una madre frfa, distante, desapegada y centrada en sí misma.
Los dibujos de gatos varian a lo largo de muchos continuos. Encontramos una serie que se
sitúa en el continuo representado por la característica de centrarse en uno mismo, continuo que
en un extremo implica la autonomía, y en el otro el máximo narcisismo.
Entre las demás características que hemos descripto no hay ninguna que se aplique univer-
salmente a todos los dibujos de gatos, aunque a menudo una o varias de ellas se asocian con
el simbolismo del gato.
Víboras
Desde el tradicional jardín del Edén, la víbora ha jugado un importante papel en las religio-
nes, en los mitos, la literatura y en las preocupaciones de la raza humana (2). Por esta misma
razón es sorprendente que, de acuerdo con la Tabla I, sólo se encuentren seis dibujos de víbo-
ras entre los dos mil setenta y ocho dibujos que obtuvieron en la muestra al azar de hombres
y mujeres adultos, y que los seis correspondan a mujeres. De los psicóticos internados se
obtuvieron tres veces más cantidad y, aproximadamente, trece veces mayor cantidad de los
prisioneros y los adolescentes del sexo masculino.
Es frecuente que las personas en tratamiento psicoanalítico sueñen mucho con víboras du-
rante el transcurso de éste. /lJ concluir el análisis los animales oníricos vuelven aestabilizarse y a
aparecer de acuerdo con la distribución original de frecuencias.
Freud estableció bastante categóricamente que las Vlboras en los sueños, en los rituales
religiosos o en el arte simbolizan ªel principio mascufino". Para él, la víbora es el símbolo fálico
prototípico. Según Steckel y otros, sería un símbolo sexualmente bipotencial. Investigaciones
sobre la mitología indican que la Vlbora ha tenido una gran variedad de significados; ha sido,
entre otros, símbolo de la muerte, guardián del tesoro de la vida, el mundo del instinto, el pe-
ligro, la sensualidad, el conocimiento prohibido, el temor a las consecuencias de quebrar el
tabú del incesto, la muerte, la destrucción del mundo, la importancia de la vejez, la enfennedad
física, un inconsciente anonnalmente activo, temor a la vida en juventud, temor a la muerte en
la vejez, presagio de psicosis, instrumentos de sacrificio, regeneración, el arquetipo de la vida
misma, la madre devoradora, la fuente de la vida, el creador y hacedor de milagros, etcétera. La
mayoría de los significados son derivativos y pueden considerarse casos especiales a partir de
tres significados básicos que son: 1) la fuente de la vida (el principio procreativo); 2) la fuente de
la muerte (el principio del castigo); 3) la fuente del conocimiento prohibido (el principio libidinal,
es decir, el inconsciente).
Varios ejemplos de historia de Vl'boras obtenidas mediante la técnica del LAOS dicen así:
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 239
Un hombre de treinta años que se psicoanalizaba hizo la siguiente historia:
Esta vibora es una inofensiva culebra que tiene la boca muy abierta. Un musculoso acuanauta
le inserta el arpón en la boca abierta La vfbora apenas puede respirar y el corazón le está latiendo
a toda marcha Está casi agotada pero, finalmente el hombre le saca arpón, se va nadando Ydes-
cansa en un lecho de juncos.
En este estadio de su análisis predominaban los deseos pasivos homosexuales así como los
concomitantes sentimientos de culpa y de peligro. Pero apenas pudo elaborarse esta situación
se vio con claridad que el •acuanauta• era su madre fálica que, en efecto era ·e1 guardián de
la vida•. La historia representaba el deseo del paciente de restablecer la dependen.cia oral con
la madre. Es frecuente que la homosexualidad con una orientación de tipo oral denve Ysea un
enmascaramiento del deseo de volver a ser un niño oralmente dependiente.
Otra paciente, una mujer soltera de veintiséis años relató el siguiente sueño:
En el sueño estoy tirada en la cama, inmovilizada y sin ninguna capacidad para moverme. Vi ~
ventana abierta y la cabeza de una tremenda boa constrictora que entraba lentamente. Quería gn-
tar y correr, pero mis músculos actuaban por cuenta propia y me mantenían en el mismo lugar en
que estaba La víbora se me acercó lentamente, aJcanzaba a ver su cuerpo fuerte Ymusculoso, se
me acercaba más ymás yyo apenas si podía respirar. Se enroscó alrededor de mi yme apretaba.
Yo estaba jadeando para poder respirar. Me desperté.
Para esta paciente la víbora era una condensación de la imagen de sus padres Y.de !as
reacciones subjetivas de ella frente a dicha imagen. El posterior anáf1Sis reveló que la evitación
constante de la paciente al matrimonio y su estrecha relación social (no sexual) con las muj~,
eran una defensa en contra de estos impulsos prohibidos. Las asociaciones con este sueno
se relacionaban con el padre volviendo del trabajo, alzándola y abrazándola tan fuerte que ella
apenas podía respirar. La paciente recordó lo fuerte ylo grande que era su padre. La vlbora re-
presentaba, en este sueño, al padre, la sexualidad, los d~s prohibidos ~u.e amenazaban con
inundar su conciencia y los sentimientos de culpa y excitación. Con ultenondad pudo elaborar
estos sentimientos y liberarse de la culpa. Luego se casó, y al poco tiempo relató el siguiente
sueño:
Entré en mi habitación y me quedé confundida por un momento porque allí había alguien. Co-
mencé a reir y a divertirme cuando vi una vlbora azul que me hacía muecas Ymov!a la cola. La
segul hasta el dormitorio yno podía dejar de reír cuando la víbora se arrastró hacia la cama.
Caballo
El estudio de este campo comenzó, por nuestra parte, con la pregunta "¿Por qué un caba-
llo?·, pregunta que continúa dejándonos perplejos. La referencia de las T~las de frecue~cias
1y 111, indica que el 19 al 22 por ciento de los hombres y el 1Oal 14 por ciento de las muJ~res
dibujan caballos. Es uno de los tres animales que los dos sexos dibujan con mayor frecuenci~.
La mayoría de los relatos de la mitologfa y del folklore consideran al caballo no como un srm-
bolo sexual sino más bien como un símbolo de colaboración amistosa y activa. De acuerdo con
nuestra experiencia la mayor parte de los dibujos de caballos contienen este.elemento genérico,
240 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
es decir que el que dibuja se considera a sí mismo una persona útil, seivjdora, complaciente,
cooperadora, trabajadora, amiga, bestia de carga Téngase en cuenta que ·laenergíaa disposi-
ción del hombre se mide en caballos de fueaa.
La explicación psicodinámica secundaria que hemos hallado seña la de una relación armo-
niosa entre el yo y el ello. Pero esto no es universalmente cierto, aunque ·1o es más con res-
pecto al caballo como símbolo que con respecto a cualquier otro animal que aparezca en ·la
Tabla l. En ocasiones se ha considerado al caballo como la diosa del "SUbmundo ·(es decir,
del inconsciente). Por ejemplo, Hécate, la diosa con cabeza de caballo era Ja soberana del
submundo. También en leyendas y en mitos aparecen aspectos del caballo que se relacionan
con su característica de ser representante del inconsciente; es asf como se lo describe como
clarividente profético, explorador misterioso, etcétera. Cuando estos animales .aparecen :bajo
formas representativas de acciones enérgicas o dramáticas, simbolizan casi sien:tpr.e un princi-
pio fertilizante como por ejemplo cuando Pegaso de una.cozhizo salirde ;la tier.ra la fuente ..de
Hipocrene. Muchas mujeres ancianas y muchas supersticiones tradicior:iales aconsejan q1:1e·las
embarazadas o las mujeres estériles alimenten con avena a los caballos como una forma de
hechizo para la buena suerte.
TABLA IV
Animales que diferencian alos prisionerosdeJos normales
La Tabla IVdiferencia con claridadJa población encarceJa.da de lapoblación normal:eomo resultado
de la mayorpreponderancia de animales autoclenigrantes, de la timidez (conejos), y.deldeseo!Je
escapar~). Estos datos parecencontradeciralestereotipo delaiminalcomo unapersona
agresNa, destructiva y hostR. Un estereotipomáscercano a fa verr:Ja.dseria el.que.secataCteRzara
porelautodesprecío, Ja timidez, la tensión, y eldeseo-de escapar.
Cefdos 6% 0,7%
Pájaros 8% 2%
Víboras 4% 0,0%
Conejos 7% 4%
Perros 17% 32%
Hemos oído y leído afirmaciones de muchos de nuestros-colegas según.las cuales el ca-
ballo •es un símbolo del temor a la castración"., "un símbolo de un.conflicto.e<fipico·. ·Estas
afirmaciones poseen la misma relevancia y la misma redundancia -que el afirmar que ur.i hom-
bre es un ser humano.
Un estudio (22) afirma que "el significado interpretativo del ca.bailo posee·una verificación .em-
pírica consistente y amplia. Se ha comprobado que el significado.esencial de dichoanimal·es.que
el individuo posee un componente de impulsos del sexo apuesto mayor·que·el·prpmedia, hasta el
punto de poseercaracterísticas homosexualesapenas latentes o hasta manifiestas•.
Aunque esto ha sido cierto en una minoría de nuestros diQujos·de cabal!~. ·no:puede de-
cirse que sea un símbolo universal. Debe existir alguna razón por·ta que el .caballo, a1pesar de
representar tan a menudo la vitalidad del inconsciente, no -r~pr-esente al :Principio:masculino
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALcS .241
esencial o el principio femenino esencial. Parece que la estructura y las actividades del caballo
son lo bastante ambiguas sexualmente como para que las personas ambiguas, ellas mismas,
las utilicen a menudo.
De todos modos, el significado genérico fundamental del caballo se relaciona con las ca-
racterísticas yoicas de la acción, el trabajo, el servicio, la ayuda, etcétera. En algunos casos
(pocos), representa al inconsciente y al peligro (caballos salvajes, pesadillas). Con menos fre-
cuencia representa el principio materno. En los dibujos de caballos es de gran importancia el
análisis formal.
Limitaciones de espacio impiden una consideración más completa de los animales que se
encuentran clasificados en la Tabla l. Por ello remitimos al lector a la obra previamente citada.
ASPECTOS ESPECIALES DE LOS DIBUJOS
Vinculación oral
Los analistas ylos psicólogos clínicos consideran cada vez más importante el proceso por el
cual un individuo va perdiendo en forma gradual la dependencia no sólo física, sino psicológica
de su madre. Los especialistas en otros campos por lo general no comprendieron que la se-
paración física, después de la umbilical, no era seguida necesariamente por la separación psí-
quica. La literatura reciente (B cordón del plata) se ha ocupado de este problema en su forma
aguda, pero en general no se ha prestado suficiente atención al hecho de que es un problema
que existe, y en grado considerable, en todas las personas.
Si se pudiese medir estrictamente el grado de "separación e independencia" de todos los
individuos, tendríamos una curva normal de distribución que representaría todos los grados,
desde la dependencia tipo fetal de la estructura de carácter psicótica infantil hasta los casos,
sumamente raros y quizá solo teóricos de completa separación e independencia psíquica del
hombre maduro. Según nuestra opinión éste es el problema básico en el hombre y no el con-
flicto edípico o el problema de la identificación sexual.
TABLA V
Diferenciación del valor de la orientación delanimal
Miran hacia la derecha Miran hacia la izquierda Miran de frente
Prisioneros 23% 64% 11%
Normales 16% 66% 16%
Psicóticos 11% 61% 6%
Los animales que miran hacia la derecha parecen poseer elmismo significado que la respuesta
de espacio blanco (S) en eJRorschach, es decir, indica una tendencia oposicionista. Los prisionfT
ros son más oposicionista que los normales, ylos psicóticos menos. Laoposicióndelprisionero
provienede sus sentimientos de ser un inadaptado rechaZEdo y rechaZEnte, esdecirque se trata
242 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
de una oposición reactiva. La persona psicótica aparentemente ha abandonado porcompleto el
esfuerzo de oponerse a la presión de las circunstancias desagradables. AJmargen vale la pena ob-
servarque los científicos y las personaspionerasmanifiestan a menudo una tendencia oposicionista
mayorque la normal.
Siconsideramos que en su origen esta dependencia ha sido una vinculación ñsica(un ombligo) y
luego una vinculación oral (la alimentación con pecho o mamadera) no sorprende encontrar que los
símbolos que representan esta vinculación, condensen en su formación ambos elementos.
TABLA VI
Comparación de los factores que diferencian a los adolescentes de los adultos
Hombre Mujer
Adolescentes Adultos Adolescentes Adultos
Populares 43% 68% 51% 74%
Viboras 3% 0% 1,7% 0,56%
Pájaros 16% 1% 16% S.4%
La Tabla VI revela la lucha del adolescenteporla conformidad. Sugiere los intensos sentimien-
tos de temor y culpa (víbora) y el deseo de hallar un alivio físico mediante la huida (pájaros).
La Tabla VII y las ilustraciones que la acompañan muestran las distorsiones corporales que
tienden a reflejarlos estados psicóticos (véase fig. 4)
Como ejemplos podemos citar los dibujos de los siguientes animales: a) insecto chupador; b)
ballena; c) elefante; d) oso hormiguero; e) jirafa; ncaballo de mar. Dentro de nuestra colección de
dibujos tenernos una serie ordenada a lo largo de un continuo que va desde la fuerte vinculación
oral hasta la relativa independencia tal corno puede apreciarse en las partes de la boca.
14. EL SIM80LISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 243
Negativismo
La mayoría de los dibujos miran hacia la izquierda. La Tabla V indica cómo es la distribu-
ción de la orientación, hacia la izquierda, de frente y hacia la derecha. La orientación hacia la
derecha posee un significado similar al uso del espacio en blanco (S) en el Rorschach o sea
que representa una cualidad oposicionista. 8 valor exacto de esta cualidad debe detenninarse
mediante otros factores del dibujo, pues el oposicionismo se extiende desde el negativismo del
catatónico hasta la proclamación de sus descubrimientos por parte del científico; y la falta de
oposicionismo se extiende desde la cooperación madura hasta el conformismo vacío y servil.
Autoconcepto
Los dibujos de animales, lo mismo que los dibujos humanos, expresan sentimientos de las
personas con respecto a sí mismas. Hay sentimientos como los de amplitud, pesadez, torpeza,
incoordinación, etcétera, que por lo general se relacionan con el estado de separación insufi-
ciente ya mencionado. Los dibujos que reflejan esta cualidad incluyen elefantes, cucarachas Oa
metamorfosis de F. Kafl<a) y ballenas. Las mariposas revelan sentimientos de insustancialidad y
de capricho; los cerdos, chivos y ratas, de autodenigración; los peces (fuera del agua) de rareza
(esquizoidía); los animales de cueUo largo (que tragan mucho), de hostifidad reprimida, y de culpa
y perturbación concomitantes.
TABLA VII
Contamos corporales gravemente distorsionados"
Psicóticos 27%
Normales 5%
Prisioneros 10%
Ennegrecimiento y relleno
Rellenar todo el cuerpo, ennegrecerlo es un mecanismo obsesivo-compulsivo. Este meca-
nismo sigue en los dibujos exactamente el mismo patrón que en la conducta y en la fantasía.
Hay un continuo que partiendo de la eficacia como mecanismo de defensa (véase el dibujo
del camero) pasa por la preocupación hipocondríaca en relación con el cuerpo y llega hasta la
transparencia de partes del cuerpo, la que revela un pérdida de la autoimagen, en las psicosis.
Rjaciones psicosexua/es
Cuando se examina el tipo de animal y la manera particular con que se lo ha dibujado, se
pueden obtener indicios sobre las áreas de perturbación psicosexual, áreas que oscilan alrede-
dor de la zona oral, anal y genital.
* Véase la figura 4.
244 SIONEY LEVY Y RICHARD A. LEVY
En el capítulo de Hammer sobre garabatos podrán encontrarse más consideraciones acerca
de los dibujos de animales, pero desde un punto de vista algo diferente.
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21. Howey, W. O.: The Cat, In the Mysteries of Magic and Religion. Cast!e Books, 1956.
22. Schwartz, YRosenberg: Animal drawings. J. Orthopsychiat., pag. 738, 1955.
*las obras preced'ldas por un asterisco tienen edición en castellano
14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS OE DIBUJOS DE ANIMALES 245
15. Test de completamiento de dibujos
por G. Marian Kinget
A
1comenzar esta modesta contribución para una obra sobre técnicas proyectivas, recor-
daré algo que dije hace algunos años y que desde entonces se convirtió en anécdota
entre mis colegas. Cuando ingresé en la institución en la que aún tengo el privilegio de
encontrarme se me pidió, como era habitual cada vez que ingresaba un nuevo miembro, que
hablara para el personal y para los estudiantes graduados acerca de mi labor con el test de com-
pletamiento de dibujos de Wartegg. Yo ya había aprendido que en Norteamérica, esas ocasio-
nes eran adecuadas para introducir alguna nota humorística. Pero un poco cansada del chistecito
exageradamente obvio que con frecuencia se lanzaba para forzar la risa del auditorio, decidí decir
algo que aunque gracioso en si mismo provocaría una reacción visible sólo en la medida en que el
auditorio conociese del tema y que, en consecuencia me serviría para saber algo acerca de la au-
diencia que tenía frente a mí, y permitiría que el encuentro fuese más compartido. Con la gravedad
del autor que habla de su primer libro anuncié que tenía el "privilegio de presentar un trabajo sobre
un tema acerca del cual el campo de la psicología clínica ha estado sintiendo, en los últimos cinco
o diez años, una necesidad creciente• y haciendo una pausa, agregué: "otra técnica proyectiva".
Las risas generales y los aplausos demostraron claramente que la inflación a la que me
estaba refiriendo estaba lejos de ser una información endogrupal y que, por el contrario, era
conocida hasta por aquellos cuyo parentesco con la rama clínica no iba mucho más allá de ser
miembros de la APA.
La moraleja de la historia es clara. Se ha llegado a reconocer que las técnicas proyectivas
no sólo son demasiado numerosas sino, además, demasiado parecidas. 8 entusiasmo inicial
por las sorprendentes formas que adoptan, a menudo muy ingeniosas, ha dejado lugar a la
conciencia de que es necesario seleccionarlas, ya que, si bien un diagnóstico confiable requiere
la aplicación de una variedad de técnicas, la contribución de cada una por separado no puede
ser mayor que en su valor individual, y este valor (a pesar de todos los esfuerzos que se hagan
por objetivizar el instrumento) depende en gran parte del dominio que el especialista tenga de
su uso. La adquisición de dominio requiere tiempo y estudios sistemáticos, lo que pone un
límite forzoso al repertorio del técnico: Además, la excesiva variedad puede comprometer la
• Esto parece cierto especialmente respecto de técnicas que utilizan medios d~erentes. Es menos aplicable a aquellos
tests cuyos medios están dentro de la misma categoóa como, por ejemplo, al grupo de tests que se presentan en esta
obra, pues mediante la famiaridad con uno de los tests gráficos se logra la generalización a los demás y de ese modo
un áiagnóstJco econ6micamente ventajoso y con una base adecuada.
15 TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 2 4 7
objetMdad ya que facilita que cada técnico posea su equipo de medios privados. La condición
saludable para los tests de personalidad consiste, por lo tanto, en un equilibrio entre variedad
y restricción. Por eso es necesario realizar un inventario de la gran variedad de instrumentos y
elegir aquellos que ofrezcan la mayor posibilidad en términos de validez, confiabilidad, selectivi-
dad, simplicidad. economfa de aplicación y criterios similares.
Con ese fin reaflZSfé e esta oportunidad una presentación general de este test relativamente
poco conocido (en los Estados Unidos) y demostraré cuáles son sus ventajas y sus méritos ca-
racterísticos, ya que esto me parece más útil que brindar un informe sobre estudios específicos
que se hayan realizado en él.
ORIGEN Y DESARROLLO
Este test fue construido por el psicólogo alemán (Alemania oriental) Blrig Wartegg. De la fecha
de su primera pubHcación sobre el tema (6) puede inferirse que ideó el protocolo entre 1929 y
1930. En 1939 publicó su obra Gestaltung and Charakter (7), un enfoque muy elaborado para la
evafuaci6n de la personalidad, basado en los dibujos que obtuvo mediante su protocolo.
Conocí el test poco después de publicado ese libro. Atraída por el aspecto diagnóstico pro-
misorio del protocolo decidf familiarizarme cuidadosamente con su empleo, de acuerdo con
los principios que Wartegg había expuesto en su obra. Pronto llegué a la conclusión de que el
protocolo no era un mero instrumento ingenioso más, sino una creación excepcional a la altura
de las insuperables láminas del Rorschach.
En la época en que conocí el test (1943), la obra de Wartegg todavía no había sido objeto
de investigaciones conocidas. Guiada por el entusiasmo que se siente al observar el material
de respuestas que produce el protocolo, me aventuré a someter el sistema de Wartegg a una
verificación experimental o, por lo menos, a un primer intento en ese sentido.
La extensa investigación que implicó ese proyecto y los años que llevó me condujeron, más
allá de propósito original a la obtención de gran cantidad de nuevos datos y a una mayor com-
prensión. Como en ese momento el escenario estaba preparado para un desarrollo ulterior,
intenté ampliar el valor diagnóstico del test desde el nivel tipológico, en el que originariamente
había sido concebido hasta el nivel de diagnóstico indMdual. Para eso debí concentrarme en la
tarea de descubrir por separado los correlatos psicológicos de cada una de las variables grá-
ficas; o sea, las característica de contenido y ejecución que hasta el momento sólo se habían
utilizado, primariamente, en conjunto. Esta operación arrojó considerable luz sobre el significado
de las diferencias individuales y, por lo tanto, contribuyó apreciablemente a afinar el test como
instrumento diagnóstico. En su forma actual no pretende, por su puesto, estar terminado, pues
las técnicas proyectivas, por su índole, están en incesante crecimiento y perfección. Sin em-
bargo, tal vez sea válido afirmar que ha logrado un grado de desarrollo que garantiza que su
utilización y las investigaciones ulteriores sobre él resultarán una experiencia provechosa.
Construcción del test*
La población. Una de las características del test es el hecho de que en oposición a la mayoría
• Debido a que los datos que se publicaron en relación con los procedimientos que siguió Wartegg en la primera fase
del desam:>8o del test son escasos ygenerales, en lo que sigue me basaré fundamentalmente en mi propio trabajo.
248 G. MARIAN KINGET
L
~.
de las técnicas proyectivas, se lo ha desarrollado operando sobre una población normal, no hospi-
tafizada. Este hecho le otorga no sólo un rasgo distintivo sino, tal vez, un mérito distintivo. Investigar
la formación básica de individuos normales a través de los productos de su libre actividad es', sin
duda, una tarea muy compleja. pues la gama de diferencias en la producción creadora de los in-
dMduos normales es incomparablemente mayor que la de los grupos psiquiátricos, a pesar de las
grandes dlferencias indMduales que también existen entre éstos. Aquellos que conozcan ladificultad
de evacuar interpretaciones significativas eincflVidualizadas apartir del material que producen suje-
tos normales en respuesta atest establecidos podrán apreciar lo que impfica la construcción de un
nuevo test sobre la base de un material plurivalente de ese tipo. Pero por lo menos esta dificultad
no fue sorpresiva sino prevista yaceptada como parte de una de las tareas con que hoy se enfrenta
la profesión: la inversión de una orientación establecida en los días pioneros de la psicología clínica,
que tendría aevaluarlo normal en términos de lo anormal en lugarde hacerlo al reYés.
No sabemos si el uso de una población normal por parte de Wartegg fue planeada o acci-
dental. Pero, sabemos que esta población estaba compuesta por niños y adultos de ambos
sexos, quienes fueron examinados en relación con problemas educacionales, vocacionales, y
militares. No se comunicaron !os números exactos pero parece que.la cantidad de sujetos exa-
minados en relación con el trabajo básico del test fue considerable.
La fase subsiguiente de desarrollo, de la que me encargué (3), fue reafizada con un grupo de
383 individuos adultos (187 hombres y 196 mujeres, de diferente preparación educacional y ocu-
pacional; incluía desde trabajadores manuales hasta estudiantes universitarios y profesionales}.
Este grupo (a diferencia de muchos de los trabajos psicológicos realizados con poblaciones nor-
males, que por razones prácticas han utilizado generalmente una muestra casi exdusiva de estu-
diantes universitarios y, por lo tanto, no representativa) se seleccionó de tal modo que la muestra
fuese representativa de la estructura socioeconómica de la sociedad occidental, es decir, que
reflejara el marcado predominio de clases medias, y clases bajas sobre las profesionales.
La validación. Lo mismo que en la mayoría de los trabajos de verificación y de validación,
la dificultad central consistía en la posibilidad de establecer un criterio adecuado. En este caso
esa dificultad se agravaba porque la estructura diagnóstica que utilizaba Wartegg no tenía pa-
ralelo con ninguno de los tests existentes. Como ya mencionamos, el sistema era básicamente
tipológico. En consecuencia, su esquema de investigación de la personalidad estaba originaria-
mente diseñado para identificar !os tres tipos que se diferenciaban en su sistema: 8 tipo vital-
emocional, el racional-volitivo y el integrativo. 8 esquema estaba constituido por las ªfunciones
básicas• que se reconocen tradicionalmente: emoción, imaginación, intelecto y volición (el úl-
timo término ha sido sustituido aquí por el término actMdad); cada una se subdMdfa a su vez
en dos aspectos contrastantes (véase la parte inferior de la Tabla 111, pág. 259), constituyendo
en total ocho aspectos a partir de !os cuales se investigaba la personalidad.
A partir de esta breve descripción se ve con claridad que el esquema diagnóstico de War-
tegg era muy distinto al que subyace a todos !os demás tests de personalidad. Aunque esto no
constituye una deficiencia por sí misma, impedía la utilización de dichos tests con fines compa-
rativos y planteaba la necesidad de elaborar un criterio ad-hoc. Una manera fácil de solucionar
esta dificultad hubiese consistido en combinar el núcleo del trabajo de Wartegg, es decir, el
protocolo, con un esquema diagnóstico más común. Sin embargo esta idea fue abandonada.
Se consideró que se contribuía más al progreso del campo diagnóstico mediante un enfoque
de trabajo en cadena en el cual todos !os investigadores intentan, por lo menos en parte, una
clasificación, una clarificación y un posible mejoramiento del trabajo realizado por sus predece-
sores, y no por medio de un curso de acción independiente cuyo resultado carece de solidez y
constituye una confusa profusión de creatividad.
15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 249
El carácter múltiple del criterio utilizado otorga especial solidez a la validación.· Debido a las
deficiencias inherentes a todos los tests, en especial a los tests nuevos, fue necesario utilizar
tres enfoques diferentes con el objeto de neutralizar los efectos de la subjetividad, de la incon-
sistencia, de la inexactitud y de la falta de confiablilidad que afectan de un modo inevitable al
tipo de tests sobre el que finalmente se decide. Los enfoques fueron: un test de elección for-
zosa, un cuestionario y una escala de puntajes.
Los primeros dos se le administraban al sujeto y el último a una o varias personas que co-
nocieran bien al sujeto. 8 contenido de cada uno de los tests se elaboró estrictamente dentro
de los términos de las definiciones de Wartegg sobre los componentes que, de acuerdo con su
esquema forman la personalidad. El cuestionario y la escala de puntajes presentaban una gran
cantidad de preguntas relacionadas, y el test de elección forzosa estaba compuesto por pares
de conceptos seleccionados de modo que revelaran la afinidad del sujeto por cualquiera de los
dos aspectos polares de cada una de las funciones básicas. Sin embargo, no se consideró de-
mostrada la validez de estos tests criteriales sino que se elaboró cada uno de ellos de acuerdo
con los métodos regulares de construcción de tests; la posibilidad de confrontación cruzada
mutua entre los respectivos contenidos facilitó esta operación.
EL PROTOCOLO
Las propiedades particulares del protocolo representan una de las credenciales más impor-
tante de este test para su admisión en el campo de las técnicas proyectivas. En consecuencia,
dedicaremos una parte sustancial de este artículo a la consideración de sus caracterisUcas y de
los datos que sustentan su pretensión de poseer potencialidades diagnósticas excepcionales.
Para que un determinado material siNa como instrumento de examen de la personalidad
debe satisfacer dos condiciones básicas: permitir la actividad libre del examinado y la evalua-
ción sistemática del examinador. Estos dos conflictos no se concilian fácilmente pues la eva-
luación sistemática presupone criterios estructurales y la estructura constituye un obstáculo
'
/
• En su prefacio al libro ecese de completamienco de dibujos, Pe<cival Symonds alirma: •DesculJñ que se 1rataba de un
estudio que no sólo Intentaba otorgar una base experimental para la interpretación de los elementos proyectivos gráfi·
cos, sino que superaba todos los intentos previos en cuanto a lograr esa validación que ofrecía, por primera vez, datos
valida!ivos verdaderamente convincentes y una evidencia satisfactoria en cuanto a la inlerp<etación de los elementos
proyectivos contenidos en los dibujos".
250 G. MARIAN KINGET
para la libertad. El protocolo de Wartegg combina estas condiciones conflictivas con efecti-
vidad poco común. Por una parte presenta al examinado una situación tan libre como puede
serlo un determinado material que sea compatible con los requerimientos de un test. Por la
otra ofrece al examinador una situación en extremo estructurada y permite, en consecuencia,
el empleo de muchos y variados criterios para la evaluación. Estas características que en
apariencia se excluyen mutuamente, reclaman alguna clarificación. A continuación se realizará
un breve intento en ese sentido.
Factores cualitativos
Por factores cualitativos se entiende totalidad de los atributos relacionados con la forma
específica (cuNa o recta, grande o pequeña, etcétera) de los estímulos que aparecen dentro
de los espacios destinados al dibujo. Una simple hojeada al protocolo es suficiente para re-
conocer: 1) cada uno de los estímulos posee una forma absolutamente propia que le otorga
individualidad, y 2) las formas de los distintos estímulos son muy variadas.
Estfmulos Cualidades objetivas Cualidades guestálticas •
Uno
Redondo, relativamente pequeño, exacta- Delicado, ligero. insignificante, viviente, mo·
mente central. viéndose.
Dos
Curvo, extremos redondeados, ubicados Flexrble, móvil, írviano, viviente, ondeándose,
fuera del centro fluyente, arrastrándose.
Los elementos son rectos, equidistantes,
Duro, estricto, austero, metódico, construc·
Tres aumentan regulannente, ubicados periféli·
tivo, progresivo, creciente.
camente.
Cuatro
Cuadrado, intensamente negro, ubicado en Pesado, sólido, masivo, estático, material,
el rincón. sombrío.
Cinco
Recto, opuestamente orieotadio, ubicado Dinámico, conflictivo, resistente a la agre·
perifélicamente. sión, dirigido a metas.
Seis
Recto, ubicado en el ángulo derecho, des· Llano, adherido alos hechos, poco inspira·
igual, fuera del centro. dor, torpe, desequílib<ado.
Siete
Punteado, semicircular, ubicado periférica·
Delicado, refinado, inquieto, vivaz, complejo.
mente.
Muy curvado, ubicado en la parte superior,
Suave, fácil, tranquilo, fluyente, flexible, orgá·
Ocho arqueado hacia abajo, extremos afinados
nica, resguardante.
relativamente largos.
• Mencionamos solamente las cualidades guestáltw cuyo grado de objetividad es más alto (es decir, las que se citan
con más frecuencia). 8 orden en clasificación relleja de un modo aproximado el orden de frecuencia en que los exami·
nades las mencionan.
15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 2 51
;_'
las cualidades formales son de dos tipos. Algunas son objetivas, en el sentido de que son
inherentes a la estructura física de los estfmulos. Por ejemplo, el estímulo uno posee la cuali-
dad objetiva de ser redondo, relativamente pequeño y ubicado en el centro. Otras poseen un
valor estrictamente fenomenológico o guestáltico, o sea que son atribuidas por el sujeto per-
cipiente al estímulo. Este tipo de cualidad puede ser relativamente objetiva (en el sentido es-
tadístico de la palabra, no en el físico) o relativamente subjetiva (es decir, que son percibidas
por sólo unos pocos o hasta por un solo sujeto). Por ejemplo la línea ondeada del estímulo
dos, generalmente es percibida como flexible, móvil, y hasta animada; en ocasiones como
una línea que se arrastra y a veces como humorística. Estas cualidades gestálticas le otorgan
a los estímulos un cierto valor afectivo o "emocional" que los hace aparecer más o menos
atractivos o rechazantes para el sujeto. En términos objetivos esto significa que al examinado
le resulta "fácil. manejarse con ciertos estímulos, y ªdificil• con otros revelando, asf su afinidad
(y su falta de afinidad, respectivamente) con las cualidades que esos estímulos simbolizan. A
continuación damos una lista de las cualidades que más comúnmente se adscriben a cada
uno de los ocho estímulos.
Estímulos masculinos y estímulos femeninos
Aunque los estímulos son cualitativamente muy diversos, pueden organizarse en dos ca-
tegorías, de acuerdo con la similitud de algunas de sus cualidades predominantes. Tenemos
asi el grupo de estímulos curvos y punteados y el de estímulos rectos y cuadrados. Wartegg
los llama grupos femeninos y masculinos, respectivamente. Estos rótulos, tal como se utilizan
en este test, no se refieren a ningún simbolismo freudiano sino simplemente a la supuesta
afinidad de las mujeres con el mundo de la realidad animada cuya cualidad orgánica, circular,
flexible y creciente está simbolizada por la lfnea curva y a la correspondiente afinidad de los
hombres con el mundo de la realidad objetiva con sus propiedades técnico-constructivas
5wao BELGA. Este conjunto evidencia un modo de ser tlpicamente "femenino". 8 contenido revela una orientación de
los intereses hacia el hogar, los niños, las flores y los objetos decorativos. La ejecución se caracteriza por un abun-
dante uso del sombreado, por las ~neas fuertes, por un gran cuidado ypreocupación por la annonla y el embeDeci-
miento de tipo convencional. Esta combinación de elementos indica que se trata de una personal'ldad emocionalmente
rica, generosa, sensible yamistosa, bien dotada pero carente de ambición intelectual, conservadora, cáncflda yalgo
retralcfa. Una vitalidad bastante fuerte, pero disciplinada, contribuya aun feliz equilibrio entre la espontaneidad y el
control, entre la productMdad yla relajación. Aunque está sóíldamente airaigada en la reafldad ybien ajustada a su
ambiente de pueblo, esta m~cha posee una visión algo fngenua, romántica-ideallsta.
252 G. MARIAN KINGET
.•,.
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Su.ero ~- p.sr completó el protocolo gráfico de un jown norteamericano. B contenido está compuesto de
objetos muy comunes, de un gráfico matemático ydel retrato de una chica con abundante cabellerayrasgos marcados.
Bestilo del dibujo es llexlble, descuidado, simple ycarente de preocupaciones por el embellecimiento o por lo superfluo.
Tanto en el contenidocomoen la ejecución estetest revela un carácter típicamente "masru!ino". Las caracterfsticas fun-
damentales de suautorson la orientación realista-práctica, la actitud dinámica yla sana agresMdad. Es un inclMcluo am-
bicioso y eficiente, pero sin embargo dillertido, ligero. Pareceel tipo de peraona que ve con claridad las metas y las logra
con relativa faci!iclad. En varios de los diOOjos aparece, directao indirectamente, una gran alegría de viW'. Es una persona
inteligente, bien integradayque se adhiere alos hechos yque se concentra exclusivamente en la realidad tangible.
simbolizadas por las líneas rectas.
la predilección que el examinado demuestre por las cualidades representadas en estos dos
grupos de estímulos constituye un criterio válido para juzgar el carácter masculino o femenino
de su personalidad.
Las conclusiones de este tipo no se basan, por supuesto, en indicios únicos. Como todas
las demás conclusiones que se extraen de este test, también éstas se basan en un patrón
doble de respuestas que es posible detectar gracias a la estructura doble del protocolo. Hasta
cierto punto todas las conclusiones se basan en la congruencia que las respuestas positivas del
examinado tienen con los conjuntos de estímulos que apuntan hacia una dirección especffica y
en la congruencia correspondiente de las respuestas negativas con los conjuntos que apuntan
hacia la dirección opuesta. Más concretamente, para diagnosticar que una persona posee un
carácter predominantemente femenino, esa persona debe no sólo responder al grupo de estí-
mulos masculinos de modo tal que en su contenido haya muy pocos o ningún objeto hecho por
el hombre, abstracciones técnicas, etcétera, o demostrando una total ausencia de afinidad con
las cualidades que dichos estímulos representan. En resumen toda conclusión se fundamenta,
por así decirlo, en pruebas y en contrapruebas.
Con respecto a las líneas no figurativas que se utilizan en este test ya su tendencia a aso-
ciarse con cierto tipo de temas, es conveniente referirse ala obra de Krauss (4) y de Hippius (2).
Estos investigadores realizaron experimentos en los que pedían a los sujetos que representaran
conceptos mediante líneas no figurativas y otros elementos gráficos. Entre los conceptos figura-
ban emociones tales como la alegria, la rabia, el temor, o nociones abstractas como la armonía
o el progreso; materiales concretos como el vidrio oel oro eincluso colores. Los resultados de-
mostraron que cierto tipo de líneas tendía aasociarse con cierta categoría de temas, conclusión
que ha sido ampliamente confirmada por los resultados logrados con este test.
En consecuencia, parecerfa que los estímulos sin sentido pueden, en efecto, ejercer una
influencia considerable sobre la dirección de la actMdad asociativa del examinado. Por eso es
Importante la representación equilibrada de una amplia variedad de estímulos para lograr que
15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 253
un instrumento de este tipo no se sujete a una dirección implícita y para que se adecue a una
amplia exploración de la actividad proyectiva.
Factores organizacionales y cuantitativos
La variedad de la tarea es sólo uno de los requerimientos para la validez diagnóstica de la
actividad proyectiva. La libertad de acción es otro. Este requerimiento se toma, a veces, en
un sentido demasiado estrecho. Se cree, con demasiada facilidad, que cuando se enfrenta al
examinado con un determinado material no figurativo y con la consigna de que puede hacer
"lo que quiera· con él, se le está dando completa libertad. En rigor, sólo es libre en un sentido
negativo: no tiene que ajustarse a ningún molde predeterminado específico. Pero en un sentido
positivo la libertad del examinado, en ténninos de la cantidad de temas de entre los que puede
elegir su respuesta, está determinada por la facilidad con que el material del test pueda llegar a
elaborarse en una gran variedad de temas. Ésta es una consideración que parece no tomarse
muy en cuenta cuando se construyen tests de este tipo.
SwEroCANADIENSE. En contraste con los dibujos precedentes que rellejaban la realidad, este protocolo que realizó una
muchacha canadiense, no contiene nada material, ni animado ni inanimado. La ejecución muestra una preponderancia
de lineas curvas. de vueltas caprichosas y do entrecruzamientos. Estas abstracciones sugieren un carácter emocional,
independiente, bastante creativo, pero no demasiado estable o práctico. La muchacha es flexible y adaptada. pero es
propensa aconflictos y a reacciones agresivas. (Este es lll protocolo completado y enviado de wetta por LN lectora
de la revista Ufe.)
La docilidad que posee el material-estimulo no figurativo para su completamiento en una
variedad de ítems, o sea su plasticidad, está determinada sobre todo por factores cuantitativos
y de organización. Nos referimos al tamaño, al número, a la ubicación y a la estructura de los
estímulos. El factor estructural se encuentra sólo en los estimulas complejos: el tres, el cinco, el
seis y el siete de la parte superior del protocolo pero juega un papel muy importante. Sin duda,
la distribución de los elementos de esos estímulos en el espacio destinado al dibujo puede
determinar configuraciones que prefiguren, más o menos, tipos de temas, por ejemplo, el es-
tímulo ocho. Si debajo de él se trazara una línea horizontal que se extendiera un poco a cada
lado, la configuración resultante sugeriria casi inevitablemente un sombrero o un sol saliendo o
poniéndose. Es obvio que esto detennina una grave reducción del valor proyectivo del dibujo.
Si la configuración es demasiado sugestiva, el estímulo puede carecer totalmente de potenciali-
dad diagnóstica. Otro modo más capcioso de entorpecer la actividad proyectiva consiste en la
254 G. MARIAN KINGET
dispersión irregular de los diferentes elementos sobre el espacio gráfico. En este caso, la inte-
gración de esos elementos en dibujos significativos puede ser tan dificil que requiera la función
de la inteligencia del examinado. La actividad proyectiva puede ser imposible, especialmente en
los casos en que los estímulos contenidos en el espacio gráfico son de diferentes tipos (es decir
rectos y curvos o quebrados).
EL MECANISMO DIAGNÓSTICO
Una de las ventajas de este test consiste en ofrecer tres fuentes diferentes de datos y en
pennitir así un triple enfoque en la interpretación de los resultados. La más distintiva de estas
fuentes es la relación estímulo dibujo (en adelante, RED) o análisis de la manera en que el exa-
minado responde a las cualidades fonnales del estimulo. La siguiente fuente de datos consiste
en el contenido o aspecto específicamente proyectivo de los dibujos. Esta fuente se logra al
permitir que el examinado dibuje lo que quiera (y, por lo tanto, asociar libremente), en lugar de
ajustarse a un tema dado. Finalmente, por la importancia que se confiere a las características
de la ejecución, este test penetra también en el aspecto expresivo de los dibujos.
La relación estímulo dibujo
Como se indicó antes, los estímulos que aparecen en el protocolo sirven como conjunto de
herramientas para explorar el modo de ser de los individuos y como una serie de comprobado·
nes sobre la infonnación que cada una de ellas brinda. Para saber a cuál de las cualidades que
poseen los estímulos ha respondido el paciente debemos examinar la relación estímulo dibujo.
Se trata de una doble operación que consiste en considerar las cualidades de los estimulas
más manifiestas en los dibujos y las cualidades menos manifiestas, y en traducir el producto de
este análisis en ténninos psicológicos. Examinemos una muestra simplificada e incompleta de
esta operación tomando el tipo dedibujos que, más a menudo, se encuentran como respuesta
el estímulo Uno, y examinando sus implicaciones diagnósticas.
Es necesario destacar que en este paso del análisis esas implicaciones son sólo índices que
deben ser validados o rechazados mediante una comprobación cruzada con la información
derivada de la REO de los otros estímulos y con las otras dos fuentes de datos. Éstas son las
respuestas más frecuentes al estímulo Uno:
a) Una rueda. Un dibujo de este tipo demuestra que el estimulo ha sido percibido en sus
dos cualidades esenciales: ubicación central y redondez. Esta respuesta provisionalmente
puede considerarse como índice de un carácter apegado a los hechos, objetivo, realista,
práctico y claramente masculino. Además podría inferirse que si bien el examinado destaca
lo esencial y descuida lo trivial (subraya la centralidad y no la pequeñez del punto), carece en
cierta medida de capacidad integrativa Omposibilidad de integrar al estímulo en una totalidad
independiente, como por ejemplo un carruaje). También existe la posibilidad de que posea
poca capacidad emocional Qa redondez del estímulo está utilizada para representar una reali·
dad mecánica, no orgánica).
b) La esfera de un reloj antiguo. Las conclusiones de este caso son básicamente las mis-
mas que en a). Sin embargo, el hecho de que el examinado haya completado el estimulo en
una totalidad que se contiene a sí misma y que haya mostrado una preocupación por el estilo,
15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 255
indicaría que posee una estructura más equilibrada, con una mayor capacidad integrativa Y
emocional, una sensibilidad más refinada y un modo de ser menos unilateralmente masculino.
c) Una gota de lluvia. Si el examinado dibuja una escena que representa, por ejemplo, a
una niña que se protege con un gran paraguas y reduce el estímulo a una de las muchas gotas
de lluvia que ocupan la parte superior del espacio gráfico, destaca principalmente la peque-
ñez del punto y deja de lado las características que derivan de la posición del estímulo dentro
del campo. En otras palabras reconoce la naturaleza del estímulo (redondez, pequeñez), pero
pasa por alto su función. Cambia la estabilidad, la importancia y la individualidad del punto,
que derivan de su posición central, por la vaguedad, la insignificancia y la arbitrariedad. Las
conclusiones provisionales que derivan de una RED como ésta sugieren un carácter emocional,
imaginativo, esencialmente femenino (el valor del estimulo está subordinado a la necesidad del
examinado de crear un determinado estado de ánimo, un cuadro de la vida y de la naturaleza).
Es posible que se trate de una persona afectuosa, dotada de un agradable sentido del humor
(gracioso contraste entre la pequeña niña y el enorme paraguas).
d) B centro de una flor. Este dibujo destaca la redondez y la pequeñez del estímulo; no
descuida del todo la centralidad pero desvia su valor desde el plano abstracto geométrico al
concreto orgánico. Una RED de este tipo sugiere un fuerte predominio de la sensibilidad sobre
el intelecto, una integración de características no agresivas, algo romántica (en el caso de un
examinado de sexo masculino, posiblemente de tipo sentimental) y muy femenina.
e)La intersección de dos diagonales. Esta respuesta destaca la ubicación exactamente cen-
tral del estímulo hasta el punto de negar su redondez. Una respuesta de este tipo indica un
modo de ser unilateral, intelectual, lógico, abstracto, muy controlado y poco imaginativo.
Podrían multiplicarse los ejemplos con el fin de caracterizar distintos tipos de personalida-
des, la dinámica, la agresiva, la retraída, la impulsiva, etcétera. Sin embargo, como lo mencio-
namos anteriormente, estas inferencias diagnósticas realizadas sobre la base de las respuestas
que se dan a los estímulos por separado, pueden sólo elevarse a nivel de conclusiones cuando
las implicaciones de varías respuestas convergen hacia un mismo significado.
El contenido
A menudo et tema que se emplea como material proyectivo constituye una fuente muy utilizada
en los test de personalidad. Es un producto de la libre asociación del examinado y permite com-
prender cuál es la orientación predominante de sus actitudes, necesidades YtensioneS. La especial
contribución de este test al análisis de contenido reside en la organizaci6n sistemática Ycflferenciada
del dominio prácticamente ilimitado del contenido y, sobre todo, en los c:ooesponcfientes indices
psicológicos que ofrece. Como la utiTización del contenido en la interpretación de materiales pro-
yectivos es muy conocida y et tema demasiado complejo y extenso para tratarlo en este trabajo,
limitaré este aspecto del procedimiento diagnóstico ala presentación de la Tabla 1{pág. 257). La or-
ganización de esta tabla posee un valor no sólo lógico sino también diagnóstico. Las cuatro divisio-
nes fundamentales en que está organizada (111Cficada por números romanos y arábigos y por letras
mayúsculas y minúsculas, respectivamente) son los pasos aseguir para cada dibujo específico. Por
ejemplo: un dibujo que representa un caballo debe considerarse dentro de la categoría de: 1) tema
figurativo; 2) de reproducción de la realidad; 3) de objetos naturales, y 4) de la variedad animada.
256 G. MARIAN KINGET
La ejecución
Los tests gráficos en general poseen la gran ventaja de ofrecer un material directamente
observable Yduradero que puede verse de un modo global e inmediato, es decir, sin necesidad
de un rodeo simbólico o temporario. Por esta razón se prestan muy bien tanto a estucflOs sobre
la ejecución como a estudios de contenido.
TABLA 1
Principales divisiones para considerarel contenido de /os dibujos del test
l. Temas no figurativos
1. Garabatos
2.Abstracciones
a.Dibujos decorativos simétricos
b.Estructuras decorativas de líneas libres
e.Dibujos técnicos
11. Temas figurativos
A. Reproducciones de la realidad
1.0bjetos naturales
aNaturaJeza animada
Personas
Animales
b.Naturaleza inanimada
2. Objetos hechos por el hombre
a.Utiírtarios
b.Omamentales
B. Productos de la fantasía
a.Ternas de tonalidad positiva
b.Temas de tonalidad negativa
e.Ternas simbólicos
Sin embargo, por lo general se ha prestado a estos dos tipos de recursos, ejecución y con-
tenido, una atención muy dispar. La interpretación de dibujos libres se /la centrado de un modo
demasiado unilateral sobre el contenido, o sea, sobre losaspectos propiamente proyectivos, en
tanto que la ejecución o aspecto expresivo ha sido muy descuidada.
No obstante, et contenido es insuficiente para una interpretación confiable y afinada. Suje-
tos con personalidades totalmente distintas dibujan las mismas cosas (figuras humanas, cabe-
zas, animales, flores, edificios, dibujos decorativos o cualquier otro tipo de tema familiar) pero un
mismo contenido siempre ofrece diferencias en cuanto a la ejecución. Un determinado objeto
puede dibujarse muy grande o pequeño,esbozarse vagamente o delinearsecon precisión, puede
tratarse con cuidado o con indiferencia, sombrearse o detallarse; las líneas pueden ser fuertes
o débiles, rectas o curvas, fluyentes, quebradas, etcétera. Es decir que las características de la
ejecución otorgan una individualidad inequívoca a los temas que de otro modo serían similares.
15. TéST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 2 57
8 trabajo que se realizó en este test demostró que la ejecución ofrece una base diagnóstica más
confiable aún que la del contenido. Mientras que el contenido manifiesta los intereses. preteren·
das, necesidades y preocupaciones del examinado, la ejecución revela aspectos más fundamen·
tales de su conducta; la intensidad impulsiva. la fuerza de control, la tensión o la relajación bási·
cas,la flexibilidad, labilidad, tenacidad yotros elementos permanentes del carácter.
Una dificultad en relación con el uso diagnóstico de la ejecución consiste en que el signifi·
cado de la misma no surge claro e inmediato a diferencia del contenido, cuyo simbolismo se
comprende con facilidad y en general no varía de un test a otro.
Uno de los méritos de ese test es el de ofrecer un extenso análisis de las variables de ejecu·
ción junto con los índices psicológicos correspondientes. Estas variables corresponden funda·
mentalmente a:
Aspecto externo. Lleno, vacío, expandido o constreñido.
Tipo ycualidad de las líneas. Rectas o curvas, fluyentes o rigidas. continuas o discontinuas.
Presión. Fuerte o débil.
Tratamiento. Cuidadoso o descuidado.
Estructura. Organizada (espacial o lógicamente) o detallada.
Sombreado. Claro u oscuro.
Existen otras variables, tales como el movimiento, la repetición, etcétera.
Son en conjunto veintidós variables sujetas a puntajes.
El significado de las caracteristicas específicas no debe considerarse inequívoco e invariable
como si fuera un diccionario. Debe modificarse constantemente como una función de la cons·
!elación siempre cambiante en que las variables aparecen.
Puntuación
Para que la adjudicación de puntajes sea objetiva son necesarias normas o patrones preci·
sos. Los dibujos libres, como todos los productos de la actMdad creadora. no permiten abe·
decer normas rigurosas. La precisión que se pueda lograr en asuntos como éstos es, por lo
tanto, sólo aproximada, especialmente cuando lo implicado es la variables única. En cambio
cuando existe un gran número de variables el puntaje total puede alcanzar una objetividad sor·
prendente. Pero para lograrla deben darse dos condiciones: primero, que aquello que se va a
medir esté definido de un modo adecuado; segundo, que exista un medio para el registro fácil y
metódico de los puntajes. Nuestro test ofrece ambas condiciones. La puntuación se realiza me·
diante unahoja especial de puntuación (Tabla 11) y con una escala de tres puntos. Los puntajes
se indican por medio de símbolos (una X para casa punto) y no de cifras. Se busca mediante
este procedimiento que aparezca en la hoja de puntuación la constelación de características
contenidas en los dibujos de la manera más directa posible. La distribución de los símbolos en
la hoja de puntuación deja como resultado áreas llenas y áreas en blanco que, para el exami·
nadar entrenado, constituyen un mensaje inmediato. Sin embargo, no debe considerarse este
esquema abstracto como un sustituto abstracto del producto original; es sólo una ayuda para
aclarar las características de este último, características que en el dibujo pueden absorberse o
confundirse funcionalmente por la estrecha fusión en que se encuentran, y en consecuencia,
conducir a distorsiones de la interpretación. Otra de las ventajas de este procedimiento consiste
en ofrecer por efecto de los espacios que se mantienen en blanco una especie de negativo del
producto. En otras palabras, es posible ver con claridad cuáles son las características que no
2 58 G. MARIAN KINGET
aparece.n en el dibujo. Aunque la ausencia de características no es tan significativa como la
presencia de éstas, de todos modos constituye un aspecto digno de consideración ca d
larifi b 1
• paz e
c car y su rayar os rasgos que aparecen en el material.
La interpretación
. Los puntajes totales obtenidos por intermedio de las variables que aparecen en los dibu-
¡os, ~e transportan al protocolo de investigación (Tabla 111) que se organiza de acuerdo con las
relaciones entre las variables del dibujo y las variables psicológicas aquí exploradas. El resul-
tado de esta operación es una curva que se denomina perfil de la personalidad. A menudo
esta curva resulta ~rrónea en relación con el producto final del test. En rigor sólo repr esen!~
una pnmera organización de los datos, un cuadro tipológico que debe individualizarse me-
diante una serie de pasos..Primero deben analizarse los puntajes totales que constituyen el
perfil. Por e1emplo, el.punta¡e total para el polo saliente de la variable Emoción puede lograrse
a partir de los punta¡es que se adjudicaron a Naturaleza animada, Aspecto externo expan-
TABLA 11
Protocolo de puntajes
OlffUOS
..... Clf!WOS
........
.¡,,_,.,.
-
......
--
TABLA 111
Protocolo de interpretación
......., •itOH. ..._..__s..- r.-. o-.. .........,_., oa..-rm ~- ....... """"'tv~
..._..,__,¡ tsa........~ 1..-.er;-, C>lf.~ °"'-'• 1~ ~·F..en. , ..,c;-r.,....
CA.Sl.IAl C
• •l.llC. S......t. O-.· 1 , Oll:-~ .I c..,:.
15. TEST DE CQMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 25 9
¡•
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y
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i'.· i
t""
dido, Lineas curvas y Tratamiento casual. Pero cada una de estas variables posee además
un significado especifico. En consecuencia, dos examinados con un puntaje total de veinte
para Emoción saliente pueden ser muy diferentes, esto depende de que los puntajes estén
representados fundamentalmente por las dos primeras variables mencionadas o por las dos
últimas o por cualquier otra combinación de las mismas.
El cuadro así obtenido debe diferenciarse aún más por la combinación con los datos que
surjan de la RED ydel orden de ejecución de los dibujos.
Finalmente, esos datos deben interpretarse como una función de ciertas caracteristicas bá-
sicas: edad, sexo, nivel educacional o tipo de ocupación del examinado. El diagnóstico a ciegas
es factible y puede resultar interesante para fines teóricos. Sin embargo, en la práctica, por la
naturaleza plurivalente del material proyectivo, no es recomendable y desmerece la validez y la
utilidad del diagnóstico.
ALGUNAS VENTAJAS PRÁCTICAS
Probablemente haya pocos instrumentos diagnósticos que ofrezcan tanta riqueza de ma-
terial, en tan poco tiempo y con tan poco esfuerzo como los dibujos proyectivos. La ventaja
más llamativa de este test es la economía de administración y aplicación. El tiempo promedio
que se necesita para la interpretación, incluido el procesamiento de los resultados tal como se
describió, es de aproximadamente media hora y, por lo general, menos. Es posible además
seguir caminos más cortos que reducen la interpretación a algunos minutos, sobre todo si el
examinador está familiarizado con el test En este caso una simple ojeada al conjunto de dibu-
jos es suficiente para obtener una Importante infonnación sobre el examinado. Esta fonna de
interpretación rápida es especialmente útil para discriminar o realizar un diagnóstico diferencial
donde no se necesita examinar un cuadro completo de la personalidad, sino sólo determinados
puntos específicos.
Otras de las ventajas del test es que, sin ningún cambio en las consignas o en la puntua-
ción, puede ser aplicado agrupos lo mismo que aindividuos.
Además, posee propiedades que lo hacen especialmente adecuado para su administración
auna amplia variedad de sujetos. .
Es aplicable a casos de orientación vocacional, selección y demás casos en que la pobla-
ción que se somete al test es nonnal. Por estar elaborado sobre la base de una población
nonnal esta adecuación se acentúa por la naturaleza misma del protocolo que, debido a su ca-
rácter •neutro", no despierta temores en el examinado. Es decir que no provoca ansiedad ni por
lo extraño de su apariencia, ni por la •transparencia• diagnóstica, ni por la •infantilidad• de las
tareas que deben realizarse. Esto explica, hasta cierto punto, la respuesta favorable que recibe
tanto de adultos como de los niños. (Se administró el test a un considerable número de niños
en grupos que abarcan desde el jardín de infantes hasta el sexto grado y reveló una sorpren-
dente receptMdad por parte de los jóvenes examinados. También se administró auna cantidad
de pacientes psiquiátricos que realizaron dibujos muy característicos.}
Finalmente, por la naturaleza precisa y diferenciada del material, se presta para la investiga-
ción. La gran variedad de percepciones que los estímulos suelen despertar lo hacen apto para
reflejar con mucha sensibilidad los cambios que se producen en los pacientes con tratamiento
psicoterapéutico o con cualquier otra situación significativa de aprendizaje.
26Q G. MARIAN KINGET
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5. Sander, F.: Experimentelle Ergebnisse der Gestalpsychologie. Ber. Über d. 1o. Kongr. Exper. Psychol.,
1928.
6. Wartegg, E.: Gefühl. Neuepsychol. Studien, 12:99, 1934.
7. Wartegg, E.: Gestaltung und Charakter. Ztschr. Ang. Psychol., Supf. 84, 1939.
15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 261
16. Test del concepto
más desagradable.
Una técnica proyectiva gráfica para uso
diagnóstico yterapéutico
por M. R. Harrower
INTRODUCCIÓN
Spitz {6) afirmó recientemente que ·1a lista de las técnicas proyectivas aumenta c:fiariamente•.
Aunque esto puedo considerarse una licencia, si no poética, psicológica, hay en ella, sin em-
bargo, algo de cierto. La larga bibliografía incluida en Los métodos proyectivos (1) de Franck
acuñó el término en 1938 para describir el Test de Rorschach y el de Apercepción temática.
¿Existe alguna justificación para seguir agregando nombres a ~ lista que crece de continuo?
Esta debe ser la pregunta obligada de todo investigador cuando está por idear y propugnar
algún nuevo método proyectivo.
Mis razones para presentar a los demás un test que me ha demostrado sus ventajas
durante un período de dos años, son las siguientes: es un test extraordinariamente rápido
y simple de administrar; puede aplicarse a grandes grupos con la misma facilidad que a in-
dividuos aislados; no requiere puntuación; puede clasificarse instantáneamente; y lo mismo
que con el manejo del Dibujo del hombre-mujer, tal como lo describió Machover (5), puede
obtenerse información abundante en muy poco tiempo. En muchos casos ha demostrado
su valor diagnóstico, y en otros su utilidad para deducir con rapidez el grado de perturba-
ción psicológica del examinado.
Junto con las demás técnicas proyectivas pertenece a la clase de material que permite una
transmisión originaria e íntegra al terapeuta. Se logran de ese modo datos reales, no sujetos a
los comentarios o a la evaluación del psicólogo. Para este fin, como medida sistemática, obtu-
vimos copias carbónicas de todos los dibujos en las entrevistas proyectivas y limitamos nues-
tros comentarios evolutivos a esas ilustraciones. Por último, ese material puede utilizarse con
el paciente como un punto de partida objetivo en la psicoterapia y con fines comparativas en
los distintos estadios del tratamiento. En otra parte (2, 3) podrá encontrarse una descripción de
este método denominado ªConsulta proyectiva".
MATERIALES
Este capítulo se refiere a la experiencia obtenida con el estudio de quinientos casos sobre los
cuales se disponía de opiniones psiquiátricas y a los que, además, se les administró una baterla
completa de técnicas conocidas. Se sometió a cada uno de los quinientos pacientes estudiados
al Wechsler-Bellevue, al Rorschach, a los Dibujos del hombre y la mujer, al test de Szondi y, en
16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 263
muchos casos a una evaluación independiente de la escritura por parte de un geógrafo experto.
En esta oportunidad desearíamos hacer accesible a otras personas la técnica y el procedimiento
de este test yrealizar sugestiones ala luz de nuestras actuales investigaciones.
Examinados
Los quinientos examinados cuyos dibujos constituyen el tema de este estudio son personas
que están pasando por una etapa de cftficultades psicológicas y buscan asistencia psiquiátrica
para enfrentarlas. Por el contrario, las cuatrocientas cincuenta personas que constituyen los
grupos de control no presentan síntomas psicológicos manifiestos. Pero queremos aclarar que
no estamos presentando estadísticas sobre diferencias entre los "normales" y los pacientes.
Omitimos esto deliberadamente con el fin de llamar la atención sobre el estado insatisfactorio
de los hechos, frecuente en el procedimiento clfnlco experimental. ¿Quiénes son "normales"
y quienes deberían constituirse en "sujetos de control"? Tanto en la psicología experimental,
como en la psicología académica o de laboratorio, el experimentador puede dividir fácilmente
en "grupos equiparados" a las ratas que han de correr en el laberinto o a las personas que han
de aprender bajo diferentes condiciones y, de este modo, se ajusta cómodamente a lo que
sabe acerca de los métodos científicos satisfactorios: un grupo debe ser expuesto a determi-
nadas variables controladas, y los otros no. Pero, sin embargo, existe un grave peligro en los
proyectos clínicos experimentales al formar los grupos "control": es posible que el psicólogo de-
masiado académico considere que todos aquellos que no están en su clínica u hospital o que
no le fueron derivados para un examen, son "personas normales" o personas sin dificultades
psicológicas. Hay aquí una gran cantidad de trampas y falacias. Si tomamos un grupo no se-
leccionado de individuos como "control" y lo comparamos con el grupo específico de pacientes
podemos encontrar, mediante un escrutinio exhaustivo, que en el grupo "control" hay personas
que siempre han buscado ayuda psiquiátrica en alguna parte, que han terminado con éxito un
tratamiento psicoanalítico o que están actualmente en él. Pues bien, ¿a qué grupo pertenecen
estas personas? ¿Dejan de ser "normales"? ¿Debe clasificarse como "normales" a los sujetos
que se someten al test bajo determinadas condiciones y como "anormales" cuando se someten
a él bajo otras? No es necesario insistir en este punto. Es suficiente advertir acerca de esto y
dar una explicación razonable: Si bien existen diferencias entre nuestro grupo mencionado y
el grupo de muestra seleccionado al azar, debemos considerar que el test no está destinado
a efectuar una diferenciación entre lo normal y lo anormal, entre la adaptación y la desadapta-
ción, sino a esclarecer el tipo y alcance de los problemas psicológicos específicos y su modo
de manifestarse; lo que, por otra parte, aporta indicios para los demás procesos psicológicos
interrelacionados.
Consignas para la administración
Hemos aplicado, para todos los individuos sometidos aeste test, la misma consigna: "¿Cuál
es la cosa más desagradable que se le ocurre?" o "Quiero que piense en la cosa más desa-
gradable que pueda imaginar". Después de una breve pausa, el examinador agrega: "Y ahora
quiero que me la dibuje", al mismo tiempo que le entrega un block de papel y un lápiz. Se dan
luego las siguientes consignas: ·Puede dibujarlo como prefiera, tal como es, esquemática o
simbólicamente". Cuando el examinado entrega el dibujo se le pide que los describa y que aso-
cie libremente con él. 8 papel que se utiliza es el común de veintiún centímetros por veintiocho.
264 M. R. HARROWER
Un carbónico permite obtener una copia y apreciar interesantes indicios en relación con la pre-
sión, el borrado y el sombreado.
Al principio, también pedíamos un dibujo del concepto más agradable, pero en general ob-
teníamos expresiones mucho más triviales y estereotipadas, que rara vez tenfan importancia.
RESULTADOS
Reacciones del examinado a las consignas del test
Para estimar la facilidad de respuesta del examinado tomaremos una escala de seis puntos.
1. El examinado toma inmediatamente el lápiz, mira al examinador de una manera acusadora
o penetrante y en forma rápida dibuja alguna idea, concepto uobjeto como si la pregunta del exa-
minador fuese el disparador de una respuesta que sólo esperaba la palabra "ya" para surgir. Esta
reacción superligera generalmente va acompañada por una pregunta verbal o gestual por parte
del paciente, por ejemplo: ª¿Cómo sabfa que yo tenfa este pensamiento desagradable?". Los
resultados gráficos de este modo de reacción suelen ser de tipo simbólico y representativos de
estados mentales o de experiencias psicológicas (véanse las figuras 4, 5 y6) (págs. 271).
2. 8 tipo 2 es el de "velocidad promedio·. 8 examinado parece estudiar en algunos segun-
dos una serie de posibles respuestas alternativas y luego, sin traba.jo ni conflicto, registra su
decisión, acompañada a veces de algún breve comentario apologético acerca de que aunque
no sabe dibujar bien, se podrá apreciar más o menos lo que ha intentado hacer. Este tipo de
reacción posee una gran correlación con las respuestas que en este test hemos determinado
como "populares" (véase la figura 1).
3. El tercer tipo de respuesta puede denominarse "lenta promedio". Es similar al tipo 2 con
la diferencia de que en este caso el examinado vacila más antes de decidirse; pone mayores
barreras defensivas en término de su incapacidad para dibujar bien. Es frecuente que las líneas
de dibujo posean características de tanteo y que el examinado requiera reaseguramientos para
poder continuar.
4. El tipo de reacción número 4 puede ser descripto como lento y perturbado. El examinado
conoce la experiencia especifica y personal que desea dibujar, pero hacerlo le resulta tan per-
turbador que suele tener grandes dificultades. En estos casos es necesario un repetido rease-
guramiento y alentar mucho al examinado.
5. Este tipo de demora puede llegar al extremo de la total negativa a realizar en el papel el
dibujo de la Idea que parece ser muy perturbadora. En los quinientos casos examinados en-
contramos varios incapaces de completar o continuar el test a pesar de la reiterada ayuda y
de la presión que se ejercía sobre ellos. En unos de los casos pudo apreciarse un momento de
ansiedad que llegó al pánico. Al día siguiente el paciente relató a su terapeuta un informe muy
interesante relacionado con su reacción.
6. La reacción número 6 es el fracaso pero de distinto tipo. Aqui el examinador "no puede
Qiteralmente) pensar en nada desagradable" y a pesar del apoyo que se le brinda y de las pre-
guntas que se le hacen (ª¿Es que realmente no existen cosas desagradables en el mundo?")
no logra entrar en la situación proyectiva En este trabajo no ofreceremos estadísticas acerca
de la distribución de los quinientos sujetos ya que los distintos tipos de reacción aparecieron
lentamente en el campo mental del experimentador a medida que investigaba con el test. Pero
transcribiremos una o dos generalizaciones ordenadas. En general, los más normales, es decir,
16. TEST DEL CONCEPTO MAS DESAGRADABLE 265
la ejecución gráfica de los examinados menos perturbados se correlaciona (cuando se la com-
para con los resultados de otros tests y con evaluaciones psiquiátricas) con las reacciones 2
y 3. La ecuación que resulta en el mínimo de perturbación psicológica en el momento de la
prueba parecería componerse por cierta vacilación, algún comentario jocoso sobre la incapaci-
dad de dibujar pero, al mismo tiempo, un valiente intento de adecuarse alas consignas del test.
Ésta es, además, la reacción que prevalece en los grupos seleccionados al azar.
Las otras instancias: el retrato instantáneo de una idea que parece haber estado esperando
el momento de expresarse, la reticencia extrema a reflejar una idea porque resulta demasiado
perturbadora o la incapacidad de encontrar cosas desagradables en el mundo, se correlacio-
nan con las perturbaciones más graves de acuerdo con la evaluación realizada con la batería
completa de tests y con la opinión psiquiátrica.
Contenido: el tema del concepto más desagradable
¿Qué es lo que cada examinado dibuja enla situación de test? ¿Encontramos quinientas di-
ferentes ideas de lo desagradable? De ningún modo. ¿Existen tipos de respuestas que pueden
considerarse •populares·, es decir, psicológicamente neutras, relacionadas con una apreciación
imparcial y, de algún modo, objetiva de lo desagradable? Parecería que si. Hemos intentado
establecer un estado inicial de orden en nuestros resultados dividiendo el material en cinco
clasificaciones principales yVarias subdMsiones. Comentaremos primero las agrupaciones prin-
cipales para pasar luego en detalle a las subdMsiones. Como punto de partida, podemos con-
siderar que el diagrama es una muestra gráfica de las diferentes "direcciones" que puede tomar
lo desagradable.
LO DESAGRADABLE
INTERNO
Estados mentales
slmbdllcos,soledad,
sentimientosenquistados,
fobias, fantdu blnrns,
suellos.
266 M. R. HARROWER
ENRELAOdN
CONELSEXO
t
MUERTE DOLOR
La bomba ltdmla,¡uem,
aueldld da las nadones
a¡reswas.
ENfERMEDAD
Evasión 1 travá de lo trlvlal,
desplaramlento, dlsocl1d6n,
fncasa.
LO DESAGRADABLE
EXl'ERHO
AnltMles pequellos.
matarla fecal, personas
especfflcu, p•nlldade
objetos.
Comenzaremos con el área neutra del centro que es realista, impersonal, lógica y universal:
La denominé •Guerra, bomba atómica, o crueldad de las naciones opresoras•. No puede po-
nerse en duda la legitimidad de esta área como concepto más desagradable. Más aún, en este
caso la palabra •desagradable" se ha extendido al máximo para significar "aterrador", "terrible",
y "terrible para muchosn. En el cerco externo de esta área neutra hemos colocado los dibujos
que representan a la muerte, al dolor o ala enfermedad. Aunque no es posible dudar de la le-
gitimidad de lo desagradable de una muerte violenta, estos casos carecen de la universalidad
de los otros ya que la preocupación en este caso se refiere a la propia muerte o a la de alguna
persona vinculada con el examinado, pero no ala de muchos.*
Si volvemos ahora al diagrama, veremos que a la izquierda hay un amplio grupo de res-
puestas que consideramos como Lo desagradable interno. En estos casos se ha perdido toda
objetMdad yuniversalidad; la preocupación del examinado se centra en su propio ·infierno" psi-
cológico lndMdual. Agrupé aquf representaciones simbólicas de los estados mentales, fantasías
bizarras, sueños recurrentes, fobias, etcétera.
La flecha de la derecha del diagrama señala lo desagradable externo pero, en este caso,
en relación con hechos específicos y sin ninguna resonancia mundial. También aquí existen gra-
dos de legitimidad, pues una casa en llamas posee mayor validez que, por ejemplo, un insecto
que trae mala suerte.
En dirección diferente a la del ªárea neutra• encontrarnos ejemplos tales como la •evasión a
través de lo trMal, el desplazamiento, la disociación y el fracaso". Yen otra dirección ·Lo desa-
gradable ubicado en el sexo". Si hiciéramos un diagrama semejante, pero a partir de los dibujos
de los sujetos de control, no encontrariamos nada clasificable como "relacionado con el sexo",
ni tampoco desplazamiento, disociaciones o fracasos. Lo desagradable Interno, aunque repre-
sentado en términos de soledad y fobias sería mucho menos frecuente que en el caso de las
personas que buscan ayuda para sus dfficultades, y las fantasías bizarras serían mínimas. Por
consiguiente, la mayoría de las respuestas del grupo ·norma1· se distribuyen, según vemos, entre
el cuadrante central y lo desagradable externo. Además, es posible encontrar respuestas •popu-
lares" dentro de detenninados grupos especfficos. Por ejemplo, tal como se indicó en otra parte
(4) hubo un grupo de pacientes con esclerosis múltiple que demostró una marcada tendencia a
señalar como concepto más desagradable la muerte de un pariente próximo oallegado.
Una vez que hemos diagramado la •dirección" hacia donde puede dirigirse lo desagradable,
presentamos la Tabla 1en la que se hace un análisis más detallado de los resultados.
MATERIAL ILUSTRATIVO
Las ilustraciones que se presentan a continuación se seleccionaron de acuerdo con la mejor
ejemplificación del material que hemos sintetizado en las tablas anteriores. Sólo pudimos repro-
ducir una parte de los dibujos que poseíamos, los que hubiesen hecho la lectura de este capí-
tulo más interesante. Además, como la reproducción de los dibujos debió hacerse con líneas
simples, hemos perdido muchas variaciones del sombreado y de las cualidades de la línea.
* Sedebe tener en cuenta que considerar estos conceptos simplemente como "populares" no significa que no puedan
surgir asociaciones especfficas e interesantes que posean una relevancia vital para el problema psicológico de que se
trate. Utilizamos este tipo de división nada más que como punto de partida para contrastar otro tipo de reacciones.
16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 267
TABLA 1
Clasificación de las reacciones de quinientos pacientes bajo tratamiento psicoterapéutico al
Test del concepto más desagradable
Guerra. la bomba atómica. ooueldad
por patte de tasnaciones agresoras
Muerte
·aérea
·porinme.'sión
-por aho<t:amiento
-poracuchillamiento
·mue<te de una persona específica
·féretro como símbolo
-por accidente automovilístico
Dolor y enfemiedad
Representación simbóica de un es·
tadomental.
Soledad.
Fantasías y sueños extraños.
Prisión psicológica.
Serdespertado.
Fobias.
268 M. R. HARROWER
Respuestas caracteristicas de una ·me;orintegración de la per.;onalidad"
según el test del Rorschach, ausencia de cistorsión en los procesos de
pensamiento según el test de semejanzas de Wechsler·Belle'JJe. lama·
yoria de los pacientes ha hecho cfbujos algo crudos, pero realistas; no hay
correlación con la evaluación psiquiátrica de psicosis fronteriza.
En este caso tas asociaciones son mucho menos neutras y unille<sales
que en el anterior. En este grupo se haltan los dibujos de petSonas muy
perturbadas junto con los de otras cuyos problemas son menos agudos.
Encontramos aqti dibujos de pacientes con SÍlltomas y dolores penosos
reales, de histéricos conversillos yde hipocondriacos. Aparentemente no
poseen valor diagnóstico.
Lo desagradable íntemo
Grupo muy sigrJlcativo e interesante, que se correlaciona en alto grado
con la psjcosis fronteriza, con la cistorsión de los procesos de pensa·
miento en el Wechsler·Bellevue y con conceptos bizarros del Rorschach.
No se encontró en el grupo ·control".
A mero.ido, aparece expresada simb61icamente y, por lo tanto, constituye
en cierto sentido un subgrvpo del anterior. Pero sin embargo los dibujos
de este grupo no poseen la misma calidad bizarra yconstituyen respues·
tas que no se limitan a los casos fronterizos.
Encontramosaqtiuna cierta similitud con la representación simbólica de
un estado mental. Estos dibujos son, a menudo, muy reveladores porque
descubren matw de crucial importaneia. Se relacionan rru:ho con el
tipo de asociación ibre que puede susata1se frente a tas respuestas origi·
nales o raras en el test del Rorschach.
la extraordinaria un~ormidad de esta experiencia puede apreciarse en la
figura 13. donde se ilustran cinco de los seis casos.
Este subgrvpo bastante interesante apareció en los casos en que otros
tests y resultados clnicos habían señalado tendencias al retraimiento.
Aparecen fobias comunes tales como el miedoa los lugaresaltos, el
miedo al encierro en un lugar pequeño, etcétera. También hemos inck.Jido
la hipersenslbilidad que se expresa en el temor a la desapl'obadón relle-
jado en la expresión facial.
Expetiencias persona.'es muy espe-
cíficas.
Temor ala agresión
Temor alos resultados de la agresión
(tortura, mutilación). Agresión hacia
los niños.
8 pequeño aninaf como chivo emi·
sario.
Una casa en namas(una casa desor·
denada).
Peisooas especfficas,
Materia fecal y llÓ<ri!O. Pérdida de
objetos y fracaso en el logro de los
fines uobjetos deseados.
Órganos sexuales.
8 concepto de homosexualidad.
En lo extremadamente trivial.
En el tiempo.
A través de una total disociaci6n.
A través del desplazamiento.
IdeeOOrasiaOO p&'1Ubacbacomo¡;a-a
Q..e suja. "Nore¡ rada des¡gaditi!.•
Son, en general, experiencias muy traumáticas; en tres de los seis casos el
incidente se habia reprimido hasta el momento del test. (Véase Resumen y
conclusiones, parágrafo 1.)
Es de especial interés elsubgn.'PO .agresión hacia los niños", Q..e resulta
de los OlxJjos de cinco m.jeres en los cuales dicha agresión se expresa en
relación con sus propios l"ijos. En un caso se produjo un fascinante acto
falido en ladesctipci6n escrita La exarrinadohabló del temor de matarasu
hijo, lo que ·porcompleto me reaiz.aria... quiero decir, me arruinaría·
Lodesagradable externo
Casi inevitabl&'nentese pudo COTµOOarque las petSOnaS quecomo
concepto más desagradable eleglan un anin1al terlan problemas especm.
camentesexuales. Los animales más ~eruentes fueron las viboras, luego
las cucarachas ylas arañas. B .:neocaso en que hubo "contaminación" del
concepto anomal (cucaracha con expresión facial y en parte hunana), fue en
el de unapacienteque había pasado porvarios episodios esql.izofrénicos.
lacasa en lamas se vi1cula estrachamente, desde el punto de vista el·
nico, con el diagnóstico de histeria Fue representada sólo por rrojeres.
Por otra parte, los dos pacientes cuyo concepto fue una casa desorde·
nada eran ambos fronterizos.
Generalmente éstos fueron casos en que el problema estaba bastantea
flor de piel: se expresaban los antagonismos con la madre o con la suegra.
Una paciente depresiva se dibujó asi misma yun orgánico muy avanzado
lo dibujó a Hitler.
Lo desagradable ubicadoen el sexo
Con frecuencia so ejempáficó el temor ala castración mediante d:b<Jjos de
personas que habian ·perooomiembros" (véase figlXll 12). En dos casos
se encontraron expresiones manifiestas sobre la idea de homosexuafodad y
en ambos habia evidencias de graves perturbaciones psicológicas.
Lo desagradable evadido
Revisten particular interés los casos que hemosdenominado de ·oiso·
ciación", en los que el examinadonosabe por qué cibuj6 lo que dibujó.
Por ejemplo, hubo casos en que se dibl.jaronunaselva, una hJna o un
cerco. Estos conceptos no eran desagradables para los examinados
pero, sin embargo, los hacían sin darse cuenta de que no cumplian con la
consigna del test. Por "desplazamiento" nos referimos a la representación
deliberada de un objeto que posee alguna de las caractelfsticas de ta idea
que el examinado temía representar. Uno de los casos fue el del pescado
muerto, desagradable por su olor, queescondía el verdadero objeto: las
toaJij¡as menstruales de la madre y el olor que tenían.
Fracaso
16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 269
Fo.w.1
Presentación fantaseada de la guerra yde la bomba
atómica. perteneciente auna niña dotada de trece años.
FlGuRA3
Fo.w.2
Representación simbólica de la guerra yde la bomba
atómica realizada por una persona con un agudo
problema sexual.
FIGvAA3A
Introducción de un rasgo bizarro en
un caso fronterizo: "Rata comiendo
el rostro de un bebé".
Dibujos de viboras. cucarachas ypulpos que denotan una preocupación neurótica
por lo desagradable externo.
270 M. R. HARROWER
.·,
; .·
Fo.w.4
Retrato simbólico de un estado mental que representa el aislamiento
psicológico (lo desagradable Interno).
FIGURAS
Dibujos de •una sombra suave y apretada" que repre-
senta el temor de la gente.
ÑGUAA6
Dibujos que reflejan en forma simbólica tensión
y confusión.
16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 271
FGUIA 7
Dibujo clasificado como represemativo de un estado mental simbólico.
Fon 8
Dibujo que el paciente describió como "lSl pojpo mecarUadocon tenlárulos de
acero y bombitas de tuz como garras. Los ci"culos del cuerpo parecen rieles de sub·
terráneo, y al10la que lo veo de nuevo, la roona de los tentáculos también forman un
COll'edor muy iluminado. sin paredes y desierto·.
272 M. R. HARROWER
o
Fon 9
8 examinadodescnbió este dibujo de ta siguiente
maneta: "Oesiltegración de ta personaidad; pérdida
de la mismidad. Significaría pé<didade la visión. La
cabeza dentro del circulo significa recesión, más que
receso, sumersión de la conciencia, dela sensación
del sentimiento. Los miembros ·atroche y moche' y
de cualquier modo, significan destrucción de la volun·
tad y de la á.-ección, excéntricos al cirOJlo para mos·
trar la wdstencia de movimiento y de contacto, p&-o
movimiento indiscritOOadoe incoorci'lado. y contacto
ciego, inse<lSlble".
..
S
'.
~
'
~
FGUIA10
Dibujo que representa lSl deino: Víbora en el estómago.
16 TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 2 73
FIGURA13
Dibujos que representan un estado men-
tal denominado "prisión psicológica". 8
dibujo erefleja una esquizofrenia con
inicial yrepresenta "un cubo de hielo en
el que estoy preso, incapaz de acen:arme
amis hijos". 8 dibujo Dfue reaizado por
un hombre que habla defraudado al go-
bierno en más de un míllón de dólares de
impuestos.
274 M. R. HARROWER
E.
FIGURAS 11v12
Dibujo que representa la tantas/a: "Los
ojos de Dios en los que se refteja cómo
se queman las almas en el fuego del
infierno". Dibujo que expresa la idea
paranoide de •otro riéndose de miy
apresurando mi ruina".
~J' l.J
~
) ¡,. 8
AGURA14
Dibujos que representan temores adistintas formas de agresión. 8.. dibujo B corresponde a
una muchacha aterrorizada por sus propios deseos homosexuales: el dibujo eaun homo-
sexual latente: el dibujo D aun paciente aquien su terapeuta califlcó como "la persona más
masoquista que jamás traté": toleraba increlbles humillaciones por parte de su esposa ycon-
sideraba que la cosa más desagradable era ser una mujer atacando aun hombre (nótese el
enorme dedo de la mujer, posi'blemente un símbolo fáflCO).
FIGURA 15/16
Dibujos que representan mutllaciones
relacionadas con la homosexualidad. 8
dibujo Aconstitu)'9 una expresión mani·
fiesta, en tanto que los dibujos Byerefle-
jan la recurrencia del temor ala castración
mediante figuras alas que les falta un
brazo o una pierna.
16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 275
AGURA16
EL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE EN PSICOTERAPIA
Durante los últimos cinco años se ha desarrollado una nueva forma de psicoterapia des-
cripta como "consulta proyectiva• (2, 3). En este método se emplean los productos de los tests
proyectivos como material similar al de los sueños o de la asociación íibre, es decir, como un
material que ofrece indicios directos sobre los problemas, las ansiedades y las actitudes recha-
zadas del paciente. EL terapeuta puede utilizar en distintos momentos y maneras este material
para conocer al paciente. El concepto más desagradable ha demostrado poseer un gran valor
para estos fines. Los dibujos pueden utilizarse de distintas maneras: se pueden presentar en
diferentes etapas pidiéndole al paciente asociaciones libres; solicitando que se vuelva a dibujar
la idea más desagradable y utiflzando los cambios y los distintos conceptos que surjan. En oca-
siones el dibujo en sí y por sí mismo provoca asociaciones que agudizan la conciencia que el
paciente tiene de sus problemas.
Resulta interesante el caso de una paciente de veinticinco años que dibujó en trece ocasiones
sucesivas un coche fúnebre. Sus primeras asociaciones fueron totalmente trMales: que al venir a la
sesión analítica tuvo que Ir detrás de un coche fúnebre con su coche particular, o que vivía cerca de
una empresa de pompas fúnebres. Ulteriormente hizo asociaciones en el sentido de que algunos de
los vagones d9 tren parecían coches fúnebres hasta que, una vez que las defensas disminuyeron,
apareció, súbitamente, el material clave que fue aceptado porel paciente. Se advirtió inmediatamente
de donde provenían la mayorfa de sus dificultades: era incapaz de enfrentarse al temor de haber
provocado la muerte de su madre al dejar unas píldoras para dormir al alcance de su mano. Por su-
puesto la asociación final fue que el coche fúnebre erael que llevó asu madre al cementerio.
En otro caso se obtuvo una serie más dramática de asociaciones cuando se enfrentó por primera
vez a una paciente con sus dibujos originales. Se trataba de una mujer muy inteligente que había es-
tado literalmente presa en su departamento durante un año debido a su terror a pisar heces si salia a
la calle. También en el departamento se pasaba los días previniendo posibles contaminaciones de la
suciedad, y fregaba frenéticamente los muebles y su persona. Dibujó lo que puede verse en la figura
16 y lo describió como una combinación en la que había heces, un pene yla figura de una mujer. En
la psicoterapia se decidló enfrentarla dlrectamente con esa confusión. Se le pid'ió que comentara su
dibujo teniendo en cuenta que los tres elementos dibujados podrían simbolizar una misma cosa Pero
276 M. R. HARROWER
antes de esto se le cfIO una importante explicación: que su capacidad para sirnbofizar de este modo
Indicaba la capacidad artistica que poseía y, más aún, que su estructura mental era la misma que
demostraron poseer muchos famosos artistas e individuos imaginativos. De éste se le reforzó el yo
empobrecido con un tipo de infonnacl6n "autoritaria", la que se fundamentaba en que la paciente se
había mostrado en el test como una totalidad. Después de esto, la paciente y el terapeuta se refirie-
ron humorísticamente asu "inconsciente creador-, esa parte de ella deseosa de dar pistas para que
su terapia prosiguiese.
Inmediatamente después que se la enfrentó con sus dibujos, tuvo tres recuerdos que demostra-
ron la ausencia de líneas dMsorias o de demarcaciones adecuadas en su experiencia. Recordó tres
escenas de su vida pasada que se comentaron y clesairollaron: recordó que siendo pequeña la deja-
ron con un baby sitter hombre; en esa ocasión éste intentó introducir!e el pene en la boca Recuerda
que más saprencflda que asustada, mientras se le acercaba, aela ver heces colgando, a punto de
caerle sobre la cara. Hayaquí ya una confusión pene-heces, unacombinación de asco yele temor.
8 segundo recuerdo ya de la vida adulta se vincula con el día en que súbitamente comenzó
su actual terror a las heces. Había estado caminando por la calle con su marido, el que pisó heces
sin darse cuenta. Cuando voMeron a la casa, ella le quitó el zapato para llmplárselo y,· desde ese
momento, comenzó su pesadilla de terror y contaminación en que hoy vive. Además recordó que
ese mismo día descubrió que su marido le había sido infiel y que cuando lo vio a punto de pisar las
heces, le asaltó la idea de aplastarle o pisarle el pene. Es así como la paciente reconoció fáet1mente y
además ejemprdicó su falta de límites entre el concepto de hecesy el de pene.
8 tema sobre las razones por la que las heces y el pene podrían ser el cuerpo de una mujer
despertó en la paciente una gran ansiedad. Antes de que pudiese continuar con las asociaciones
fue necesario un nuevo e intenso reaseguramiento siempre en relación con la afirmación autoritaria
de fo que el test había demostrado. Se pudo comprobar que la gran ansiedad de la paciente estaba
centrada en sus rasgos homosexuales no aceptados y en el asco porsu propio cuerpo debido a sus
deseos sexuales activos. En este momento necesitó un gran reaseguramlento en el sentido de que
ella "no era una lesbiana" yde que "el test no demostró que ella fuese lesbiana".
Una vez tranquilizada trajo el último recuerdo que había evocado en presencia de los dibujos. Se
trataba de la confusión entre el placer que sentía cuando tocaba el cuerpo de una mujer y la gran
cillpa y perturbación concomitantes por lo que esas sensaciones agradables pudiesen significar. Re-
cordó una ocasión en que su hermana mayor estabaacostada sobra ella yse movíade tal modo que
le "producia una sensación de confortable tibieza". Pero al mismo tiempo se sentía presa del temor
infantil de que entrase algún mayor yla descubriese en pleno juego masturbatario.
Una experiencia comparable aésta, pero ya en su vida adulta, era la culpa por la sensación agra-
dable que experimentaba cuando le tocaba la mano a unaamiga.
Todas esas sensaciones constituyeron el comienzo de las sesiones terapéuticas en las que la
paciente pudo esclarecer mucho material profundo y de importancia. En este caso la consulta pro-
yectiva funcionó como terapia adjunta o, para decirlo de otro modo, tomó un camino paralelo al
tratamiento hipnótico que la paciente siguió con el doctor Lewis Wolberg. Ya por la época en que
escribíamos este articulo, la paciente había podido salir de su departamento. Se había logrado una
gran mejoría
RESUMEN Y CONCLUSIONES
Se describe un nuevo instrumento proyectivo llamado Test del concepto más desagradable.
Se intenta una clasificación de los tipos de conceptos básicos que se reflejaron en la serie de
dibujos, tomando como base el análisis cualitativo de los resultados que se obtuvieron en qui-
nientos casos sometidos a tratamiento psicoterapéutico. La conclusión es que este test podría
constituir un valioso agregado a la batería diagnóstica de aparición de la personalidad, por las
siguientes razones:
16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 277
1. Es un test que, cuando está incluido en una serie de técnicas proyectivas menos direc-
tas, produce un interesante efecto de sorpresa o shock. A menudo el paciente, para su propio
asombro, logra recobrarse y registrar experiencias totalmente olvidadas. Por ejemplo, uno de
los inesperados descubrimientos psicológicos a que dio lugar este test fue el del recuerdo tem-
prano de una relación incestuosa del examinado con su padre, acontecimiento que durante
largo tiempo había permanecido completamente reprimido. El paciente dibujó dos personas en
la cama y súbitamente exclamó: "¡Oh, eso soy yo y mi padre!"
2. Permite una mayor comprensión de las respuestas dadas en otras técnicas proyectivas.
Por ejemplo, un examinado había dado una respuesta poco común a la mariposa de la Lamina
111 del Rorschach: "Dos puertas al final de un largo corredor". Hizo luego un dibujo más seme-
jante en el test del concepto más desagradable, pero en los extremos del corredor agregó dos
celdas en la que estaban encarcelados él y un amigo. Las asociaciones en relación con este
aspecto del dibujo demostraron la existencia de sentimientos de culpa a causa de actividades
homosexuales.
3. En algunos casos el dibujo de fantasías bizarras parece aliviar la preocupación del exami-
nado. Es algo así como compartir un estado de ánimo que siempre había evi1ado expresarse.
Después, tanto el examinador (en su rol de terapeuta) como el paciente pueden referirse objeti-
vamente a "mi estado de tensión".
4. El progreso terapéutico se manifiesta de una manera asombrosa, en cortes longitudinales,
a medida que el paciente va pasando de una experiencia desagradable reprimida a otra. Para-
lelamente, es frecuente que el test preanuncie material que sólo después es traído a la luz por
el paciente.
S. Una de las ventajas de este test es su valor diagnóstico. Aunque pensarnos que el "diag-
nóstico" constituye la parte menos importante de la contribución de las técnicas proyectivas,
hay casos en los que es importante confirmar o descartar un proceso esquizofrénico latente
antes de decidir el tratamiento a seguir con el paciente. Creemos que la inclusión de este test
en la batería diagnóstica ha reforzado, en muchos casos, la evidencia objetiva. Nos referimos
concretamente a las representaciones simbólicas de estados mentales que suelen confirmar el
diagnóstico de 'fronterizo" y a los dibujos de animalitos que a menudo reafirman el diagnóstico
de neurosis.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Frank, Lawrence K.: ProjectNe Methods. Springñeld, Thomas, 1948.
2. Hanower, M. R.: Projective counseírng. Am. J. Psychotherapy. ene<o, 1956.
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en Training in Clinical Psychology. Nueva York, mayo, 1947.
' Las obras precedidas porun asterisco tiEnen edición encastellano.
278 M. R. HARROWER
17. Diversas técnicas proyectivas gráficas
por Emanuel F. Hammer
n indicio de que la recepción de un nuevo instrumento clínico ha sido positiva es la
cantidad de modificaciones que surgen a su alrededor. En los capítulos anteriores fue-
ron presentados los principales instrumentos proyectivos gráficos; este capítulo se de-
dicará a una descripción de las más recientes modificaciones, cuyos méritos sólo el tiempo, el
uso y una experimentación más intensa podrán probar.
TEST DEL DIBUJO DE UNA FAMILIA
De todas las técnicas que tratamos en este capítulo, la menos reciente es la del dibujo de
una familia. Consiste en entregar al examinado lápiz y papel y pedirle simplemente que dibuje
una familia. Esta técnica tlNO una expansión muy rápida, y ganó por vía oral una popularidad tan
inmediata entre los psicólogos que su paternidad nunca fue ciara. Fue adjudicada a distintas per-
sonas en diversas regiones geográficas, pero no se ha establecido aún ninguna prioridad. OJizás,
al igual quecon varias invenciones valiosas, surgió simultáneamente en muchos investigadores.
La mayor popularidad de esta técnica consiste en su utilización con niños, ya que es de
fundamental importancia conocer la relación de éstos con los padres y los hermanos. El niño
que se sienta el hijo favorito se dibujará a sí mismo en la constelación familiar de un modo to-
talmente diferente al niño que se siente rechazado, desatendido, o que anhela cariño. También
puede suceder que los niños omitan en sus dibujos a los hermanos o hermanas; se ha com-
probado que estos niños sufren invariablemente de sentimientos de aguda rivalidad con sus
hermanos. Intentan eliminar en forma simbólica la competencia que los abruma excluyendo de
la unidad familiar a las figuras competitivas.
La variable quizás más importante que puso de manifiesto el test del dibujo de una familia es
la del tamaño de las diferentes figuras. Daremos algunos ejemplos: el exagerado retrato de una
enorme figura materna sugiere (cuando en realidad la madre no es la figura más alta de la fami-
lia) que la madre del niño es una figura matriarcal y dominante; si el padre aparece como una
figura pequeña e insignificante apenas un poco más grande que el mismo niño; se deduce que
éste percibe al padre en una posición apenas más importante que la de él mismo.
Por ejemplo, no es accidental que un niño de seis años se dibuje a sí mismo de igual ta-
maño que a su hermano de tres meses. El examinado siente que el bebé constituye una gran
competencia y que hace peligrar su posición, hasta entonces exclusiva, en la familia.
17 DIVERSAS TÉCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 2 79
Existen infinidad de variaciones: un niño puede colocarse en el dibujo muy cerca de la
madre; o, por el contrario, puede dibujar a toda la familia junta en un grupo, y a sí mismo aparte
expresando así su dolorosa sensación de rechazo y aislación.
La figura 1 fue dibujada por un niño de doce años, vecino del autor de este capítulo. Consti-
tuye una respuesta relativamente sana a este test y, en consecuencia, puede servir como base
para comparar luego las demás ilustraciones clínicas. El examinado es hijo único y aparece
como tal en el dibujo. El tamaño y la edad del chico dibujado parecen coincidir con las de él lo
mismo que el tamaño de ambas figuras parentales. Ha transmitido una sensación de satisfac-
ción y de actividad, aunque aparece con claridad, y esto coincide con mis observaciones sobre
su familia, un cierto desapego entre los personajes; cada uno de ellos está comprometido en
alguna actMdad aislada en lugar de interactuar con lo demás. El indicio de distancia emocio-
nal entre los miembros de la familia puede observarse desde una perspectiva más aguda si se
compara este dibujo con la figura 2. Esta última transmite la sensación de una interacción fami-
liar y de una solidaridad mucho más estrechas. Esto se refleja no sólo en la mayor proximidad
que tienen las figuras, sino también en que cada una no está absorta en su propia actividad. El
único rasgo enfermo de este dibujo básicamente positivo en general es la gran inmadurez que
revela al examinado cuando necesita especificar que el niño que se encuentra en brazos de la
madre es él, sobre todo si consideramos que cuando se le administró el test tenía veintiséis
años. Su necesidad regresiva de volver a estar en los brazos protectores de su madre define y
limita su ajuste actual. Fue enviado por alcoholista. Buscaba apoyo en el alcohol de la misma
manera en que había aprendido a apoyarse en su madre, huyendo de la madurez. Las necesi-
dades orales implícitas en su alcoholismo coinciden con la gran necesidad de dependencia que
se refleja en el dibujo de la familia.
f1GulA 1
En franco contraste con las figuras 1 y 2, la figura 3 refleja un intenso sentimiento de estar
fuera de la interacción familiar. El examinado era un hombre de cuarenta y dos años que había
huido del contacto con la gente para refugiarse en una coraza esquizoide. La ausencia de co-
municación emocional dentro de la familia aparece con mucha claridad en el dibujo de los cua-
tro miembros de ésta, cada uno en su rincón de la página sin compar1ir siquiera el mismo
280 EMANUEL F. HAMMER
FGURA2 Fioov. 3
plano. En lugar de dibujar cuatro personas integradas en un solo encuadre, el paciente dibujó
cuatro personas indMduales. Los ojos, meras cuencas vacías sin pupila para mirar alosdemás,
expresan la absorción del paciente en sí mismo y refuerzan los signos de esquizoidía y retrai-
miento que aparecían en el dibujo de la familia como totalidad. Los endebles miembros, y sobre
todo los dedos, semejantes a pétalos, ponen de manifiesto sus agudos sentimientos de inade-
cuación e insuficiencia y podrían explicar esa gran necesiclad de buscar seguridad en el escape
y la aislación.
Otros elementos interesantes para el psicólogo clínico que emplee el test del dibujo de una
familia son los siguientes: si el examinado se incluye o no en el dibujo (como un índice de su
sentimiento de pertenencia); si dibuja a uno de los padres con expresión severa y prohibitiva,
y al otro con aspecto bondadoso, o si coloca, como ocurrió en un caso, un árbol entre él y el
padre, y a la madre parada cerca de la parte del árbol en que se encuentra él. Un muchacho
de once años que se sentía muy rechazado dibujó una familia de marcianos como una manera
de comunicar su absoluta convicción de que sólo en un lugar tan alejado podría obtener mayor
contacto e interacción familiar. Pero además manifestó su tendencia a buscar gratificaciones en
la fantasía. La huida en la fantasía era la única solución que le quedaba para satisfacer su nece-
sidad de contacto emocional y de vinculaciones interpersonales. Por lo que el test de la familia
en general revela se lo ha considerado como el equivalente proyectivo gráfico del TAT. Resulta
especialmente útil cuando se trata de captar la percepción que el paciente tiene de si mismo
y/o de sus relaciones con las figuras parentales o con los hermanos. Aporta casi siempre datos
de enorme utilidad en relación con el escaso tiempo que lleva su administración.
TEST DE UNA PERSONA BAJO LA LLUVIA
La utilización de la variación que consiste en dibujar una persona bajo la lluvia también se
difundió por vía oral y no tengo conocimiento de ninguna publicación acerca de esta técnica.
Constituye, al igual que el dibujo de una familia, un procedimiento simple. Consiste en pedirle al
examinado que dibuje una persona bajo la lluvia. Se atribuyó la paternidad de esta innovación
a Arnold Abrams, según algunos, y a Abraham Amchin, según otros. Podría tratarse el caso de
una idea fructífera que surge de un modo simultáneo en más de una persona.
El procedimiento del dibujo de una persona bajo la lluvia intenta lograr un retrato de la ima-
gen corporal bajo condiciones desagradables de tensión ambiental representadas por la lluvia.
17. DIVERSAS reCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 281
Ofrece información de gran utilidad, sobre todo cuando se lo compara con el dibujo de una
persona según la técnica de Machover, realizado por el mismo examin~do.
Las figuras 4 y 5, ambas realizadas por individuos normales Oa pnmera po~ un muchacho
de catorce años y Ja segunda por un hombre adulto) sirven como base a partir de.la cual es
posible juzgar las desviaciones de los dibujos que presentamos más adelante, reahzados ~r
Ja población clínica. Si contrastamos la figura 6 con las dos ~endonadas, pod~mos. apreciar
que en este caso el examinado es algo más propenso que aqu~llos a er:nplear la aisl?ción _como
reacción caracterológica frente a las tensiones ambientales. 8aJO el estimulo de la s1tuac1on ~ ­
tresante se aísla bajando su paraguas como resguardo protector. A partir de.esta comparac1
?n
podemos deducirque este examinado está más propenso que los dos examinados que d1bu1a-
ron Ja figuras 4 y 5 a valerse del escape como defensa frente a situaciones adversas.
Esta deducción interpretativa fue confirmada por el protocolo del Rorschach, repleto de con-
tenidos del tipo "tortugas", "cuevas" y el clásico ·avestruz· (símbolo habitual del .ser que maneja
las situaciones amenazantes mediante la huida en lugar de la lucha o la fuga activa).
El dibujo de una persona bajo la lluvia que aparece en la figura 7 ilustra la .se ~sación de es~ar
bajo las condiciones ambientales más estresantes posibles. El exam .inad~. d1bu1a.un chaparron,
como reflejo de lo desgraciada y aprisionante que siente su propia s1tuac1on ambiental. 8 hom-
FIGURAS
282 EMANUEL F. HAMMER
bre bajo la.lluvia está menos defendido contra las presiones del ambiente que los personajes
de los d1bu1os precedentes. No lleva sombrero ni paraguas que lo resguarde y se encuentra pa-
rado, con el pelo pegado a lacara y la lluvia cayendo sobre la cabeza descubierta. Lo dibujó un
hombre de treinta ydos años que había comenzado un tratamiento psicoterapéutico casi inme-
diatamente después de haber sufrido una serie de traumas. En un periodo de dos años falleció
su madre, fracasaron sus negocios y lo abandonó la esposa. En su dibujo, el ambiente parece
arrojarlo dentro de condiciones atmosféricas rechazantes y desagradables. El único recurso a
que puede apelar es quedarse ahí parado, desprotegido, y aceptar las inclemencias.
La figura 8 corresponde a una muchacha de veintitrés años con una esquizofrenia latente.
Bajo las condiciones que simbolizan tensión ambiental reacciona con pérdida de la identidad y
difusión de los límites que la diferencian del mundo externo. La técnica del dibujo de una per-
sona bajo la lluvia capta entonces la despersonalización de la paciente quién la destaca aún
más cuando comenta espontáneamente que la figura no es hombre ni mujer; es ·asexuada".
FIGURA 7 FIGUIAS
Las figuras g y 1Oconstituyen ejemplos de reacciones que se ubican en el extremo opuesto
del continuo tensional en comparación con los ejemplos vistos. Ambas figuras fueron dibujadas
por pacientes que se encontraban en los estadios finales del tratamiento psicoterapéutico. Rea-
lizó la figura 9 un adolescente que se trató conmigo por espacio de un año y medio aproxima-
damente, y la figura 10, un joven de veinticinco años que estaba finalizando un tratamiento de
dos años de duración. En ambos dibujos se reflejan sentimientos de animación y alegria juntos
con una visión de que los períodos infelices y tenebrosos de la adaptación están llegando a un
fin. En la figura 9 la persona cierra ya su paraguas porque siente que en su situación vital sólo
quedan unas pocas gotas de lluvia. La figura 1Omuestra un arcoíris en el fondo, como si el
monto de presión ambiental remanente sólo fuese análogo, según las palabras del paciente, ·a
una lluvia de verano"; siente además que puede gozar de esto en lugar de considerarlo como
algo de lo que hay que escapar o protegerse.
Las figuras 11 y 12 fueron realizadas por un mismo examinado; la primera es respuesta a la
consigna "Por favor, dibuje una persona" y la segunda a la consigna "Por favor, dibuje una per-
sona bajo la lluvia". Si comparamos ambos dibujos veremos que sólo en el último aparece una
17. DIVERSAS T~CNIC AS PROYECTIVAS GRÁFICAS 283
F1GUIA 9 FoJv. 1o
FoJv. 11
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c,¡t::J'• ..
FG.llA 12
disposición de tinte paranoide como respuesta al estímulo que sugiere condiciones de tensión
ambiental. La implicación que poseen las orejas paradas, alertas e hipervigilantes de la figura
11. Si este último fuera nuestro único elemento de juicio, no lo podríamos deducir. De este
modo poseemos dos retratos; uno que representa la respuesta del examinado a co~diciones
"no estresantes" y el otro, a condiciones "estresantes". Lo que demuestra la latencia en que
se encuentran los componentes paranoides del examinado es, justamente, la integración de
ambas tendencias reactivas, ya que la patología no aparece en la condición "no estresante". se
manifiesta sólo en la "estresante".
Las figuras 13 y 14 pertenecen a un hombre encarcelado por robo a mano armada. Bajo la
presión del estímulo que representa la tensión cedieron los sentimientos de '.nadecuación que en
el dibujo de una persona se ocultaban bajo una fachada jactanciosa Yaparecieron ~ pnmer plano
(figura 14). En el último dibujo las piemaS se vuelven débiles y enclenques, losbrazos, inservibles Yla
cara ridícula; en conjunto, lo opuesto a la figura anterior que aparecia compensatoriamen~ e ~
y capaz (nótense especialmente los largos brazos). Esto nos permite predecir que en las situacioneS
cotidianas el examinado tiende a utilizarmaniobras compensatorias para aparecer más adaptado de
1o que realmente se siente. Pero puede conjeturarse que cuando la situación se vuelve estresante se
desmorona su apariencia compensatoria ydeja al descubierto la inadaptación subyacente.
284 EMANUEL F. HAMMER
Ñ:ll1A 13 Rruv.14
Las figuras 15 y 16 son ejemplos de respuestas al test del dibujo de una persona bajo la lluvia
correspondientes a otro examinado cuyas defensas también se desmoronan cuando debe soportar
tensiones. En la figura 15 e! paraguas se rompe o desintegray la persona queda desprotegida. En
la figura 16, el hombre está tan vencido por estimulo estresante que se "oMda" por completo del
paraguas y muestra, casi abiertamente, su vulnerabilidad y carencia de defensas adecuadas, frente
acondiciones ambientales adversas. Ambos examinados eran esquizofrénicos fronterizos.
-- ~--~ ,{/
.r. ( '
··;. ;._- ,,.
• t ' .
:i, i_!:/.-
•t., ~
FG.JRA 15 FIGUAA 16
La figura 17 pertenece a un hombre obeso que entró a terapia justamente a causa de su
obesidad. Cuando dibujó el hombre para el test del dibujo de una persona dejó el resto de la
página en blanco; pero cuando dibujó a la persona bajo la lluvia colocó un fondo que represen-
taba un negocio de golosinas; esto representaba sus necesidades orales, que bajo condiciones
de presión ambiental pasaron inmediatamente a primer plano.
17. DIVERSAS T~CNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 285
FIGLIV< 17
Otros ·emplos de reacciones al test del dibujo de una persona bajo la lluvia son los sigui~ t es:
la orgullo: respuesta de la persona de la figura 18, indiferente a la lh.Nia; la baja tol~r~nc1a a la
frustración que demuestra la figura t9, en la que se maldice en respuest~ a~ .co~d1ciones
00 ad-
. ·· aparece ~ la figura 20 realizada por un esquizofren1co 111terna •en
versas· la contamtnaaon que "' • da
' la be est~- 1u51
·onados· la sensación de no lograr una defensa adecua
la que el paraguas y nu ·
"'• • . . _
frente a presiones ambientales por parte del examinado que realizó la figura 21. ~ paraguas pa
rece salir de su posición protectora por sobre la cabeza de las persona; la reacaón~~cter~-
. d ,, d las cond·1
c:r-nes estresantes que ilustra la figura 22: un adulto d1bu¡o un nino
g1ca e negact0n e '"" . h h el
caminando bajo la lluvia con un pie fuera dela calle en un charco (también en el Rorsc ac pa-
FIGIJRA 18
Fo..RA 19
286 EMANUEL F. HAMMER
ciente dio índices de huida, en primer lugarpor la inmadurez y por la negación a través de la alta
preponderancia de respuestas FM en comparación con las respuestas M, y en segundo lugar por
la proyección de color en las láminas acromáticas); el exhibicionismo fálico en la figura 23 donde
la mano que sostiene el paraguas se encuentra directamente ubicada en la región genital (el exa-
minado era un exhibicionista prisionero en Sing Sing y en el dibujo demuestra que cuando debe
enfrentar situaciones estresantes responde caracterológicamente tratando de demostrarse una
mayor adecuación fálica que la que auténticamente siente poseer).
FWI. 20 l'GJRA21
FIGURA 22 FIGIJ'.A 23
t'..- .
•..J-
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' "':~
'L.···· .
.......,,,..._ ..
,~ ;.~~:::
Para concluir, la técnica del dibujo de una persona bajo la lluvia es una variación gráfica que
intenta lograr el retrato de la imagen corporal bajo condiciones que simbolizan situaciones de ten-
sión ambiental. Suele ofrecer infonnación útil cuando se comparan sus resultados con los de los
dibujos de una persona bajo condiciones normales o comunes.
17. DIVERSAS TÉCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 287
LA VARIANTE TÉCNICA DE ROSENBERG DEL TEST DEL DIBUJO DE
UNA PERSONA (1 O)
Según Levy (8), en esta modificación experimental del test del dibujo de una persona se
le da al examinado una compleja libertad para que modifique como quiera los dibujos que ha
concluido. Mediante la utilización de una copia carbónica pueden conservarse los dibujos no
modificados y originales para compararlos después con la copia modificada.
Se entregan al examinado dps hojas unidas (con un papel carbónico entre ellas) para que
realice su dibujo. La consigna es la misma que la del test del dibujo de una persona. Después
de cada uno de los dibujos del hombre y la mujer se debe hacer un interrogatorio modificado
pero de acuerdo con la técnica de Machover. Cuando el examinado ha concluido, el examina-
dor arranca la primera hoja de cada conjunto de dibujos para conservar la copia carbónica que
permitirá la posterior comparación con la copia modificada.
Le devuelve la primera hoja al examinado, COl'.l la siguiente consigna: "Ahora tiene absoluta
libertad para cambiar, desfigurar, desordenar, borrar, tachar o hacer lo que quiera con su di-
bujo. Siéntase totalmente libre para modificarlo de la manera que quiera. Comience atrabajar y
cambie el dibujo como se le antoje". Los cambios se piden para ambas figuras, la del hombre
y la de la mujer. Rnalmente se lleva a cabo un interrogatorio posterior al dibujo acerca de los
cambios que se realizaron.
Utilidad de esta modificación
Como con esta técnica sólo se realizaron trabajos preliminares, me limitaré a sugerir posi-
bles utilidades clínicas.
"1. Índice de hostilidad. 8 indMduo agresivo y hostil tiene la posibilidad de proyectar estos
sentimientos en contra de las figuras humanas que dibujó. 8 grado y tipo de cambio pueden
representar hostilidad hacia uno mismo o hacia las figuras parentales. Se asemeja en este sen-
tido, a las técnicas psicoterapéuticas lúdicas en las que los niños suelen mutilar muñecos que
representan alas figuras materna o paterna.
"2. Factor rigidez-plasticidad. El indMduo flexible y lábil estará deseando cambiar el dibujo
original mientras que la persona rígida no lo deseará o será incapaz de hacer cambio alguno.
·3. Bementos dinámicos (complejos, etcétera). Puede evidenciar las perturbaciones sexua-
les así como las preocupaciones acerca de las distintas partes del cuerpo y puede dar indicios
sobre los conflictos nucleares.
•4, Diagnóstico de los desajustes graves. La naturaleza y el grado de los cambios efectua-
dos pueden ofrecer una base adecuada para el diagnóstico diferencial entre las perturbaciones
emocionales moderadas y las graves.·
Ilustraciones del método
B paciente, D., de veintinueve años fue internado debido a sus manifestaciones de desper-
sonalización ypérdida de afecto.
Como dibujo de mujer hizo una figura voluptuosa y desnuda ala que transformó en un "dia-
blo" cuando se le permitió hacer cambios. Le agregó cuernos diabólicos, una cola, vello en el
cuerpo y dientes afilados y puntiagudos. Cuando se le inquirió acerca de ella, dijo que era una
"ninfa·. Mediante un interrogatorio más profundo se advirtió que lo que quería decir era "diablo".
288 EMANUEL F. HAMMER
A la figura masculina, que en un principio era un dibujo bien integrado y vestido, la transformó
en un cowboy con tacos altos y guantes de box en tas manos. Interpretaciones posibles: in-
tensa hostilidad contra las mujeres; et sexo asociado con el pecado moral; preocupación por la
masturbación"(B).
TEST DEL DIBUJO EN OCHO HOJAS*
En la técnica de Caligor (2) del dibujo de las ocho figuras se requiere que el examinado
realice una serie de ocho dibujos de la figura humana, cada uno de los cuales se basa en et
anterior, que permanece visible a través de una hoja de papel de calcar. De este modo et exa-
minado ve el primer dibujo que realizó a través de la hoja de papel en que dibuja la segunda
figura. Luego ve ésta a través de la siguiente hoja, que se coloca para la realización del tercero
y así sucesivamente. La consigna es "cámbielo del modo que quiera".
Los resultados del estudio de Caligor plantean dudas acerca de la presunción de que el
sexo de una sola figura manifiesta la identificación sexual del examinado. Catigor parece de-
mostrar que el verdadero nivel de la identificación sexual permanece profundamente oculto de-
trás de los primeros dibujos, y que se manifiesta de distinto modo en tos diferentes niveles de la
personalidad. En consecuencia, las ocho modificaciones del examinado constituyen un intento
de sondear capas más profundas de la personalidad.
La necesidad de utilizar ocho dibujos no es inmodificable; en ocasiones yo he utilizado esta
técnica con menos dibujos.
Justamente en el caso que presentaremos se requirieron seis dibujos en lugar de ocho. De
todos modos estos seis dibujos confirman de manera muy dramática la hipótesis de Galigor.
8 examinado, un hombre de treinta años, había cometido un robo. Debido al gran número de
dibujos que exige esta técnica, haremos sólo,una breve mención en los cambios temáticos importan-
tes. En el primer dibujo real'izó el retrato de un muchacho norteamericano prototipo, prolijo, atlético y
con la insignia de vi~Tldad que representa el uniforme de guardavidas (figura 24). En el dibujo siguiente
el tema se amplia para seguir una dirección más vin1 aún: un cowboy con sus revólveres listos para
serusados (fig1Jra 25). Pero se retrotrae hacia un nivel más inmaduro de compensación según vemos
por los anteojos, que aparecen como un signo inicial ele posibles sentimientos de desadaptación yde
una capacidad atlética menos perfecta. SJbyacente ala superficial personafldad del primer dibujo. En
la lámina siguiente (figura 26) el examinado continúa probando su masculinidad ya que dibuja un po-
licía. pero nuevamente los anteojos sugieren que el peraooaje no es un ser tan perfecto físicamente.
Además necesitarfa afeitarse; esto refleja el continuo descenso de la autoestima del examinado.
En el dibujo siguiente (figura 27) el indicio de descenso de la autoestima de la figura 26 se con-
cretiza: es un vagabundo andrajoso que extiende la mano pidiendo limosna. Está muy barbudo ycasi
calvo (esto in<frca la presencia de sentimientos de una carencia aun mayor de virilidad). En la figura
28 el hombre aparece más calvo, con un mentón y una nariz bastante ridículos, y con los ojos •cru-
zac1os·, tocio esto sugiere que es alguien risible yridk:ulo. En el último dibujo (figura 29) desciende al
nivel más bajo del concepto de si mismo y presenta un retrato más despreciable yautodegradante
que los anteriores. 8 hombre está más calvo que antes, presenta un aspecto más ricflCUlo aún y
tiene, según el examinado, sesenta años; todo contrasta enormemente con el primer retrato del guar-
davidas joven, enérgico y bien plantado.
*Para la exposición del enfoque cuantitativo que Cal!gor aplica a los aspectos estructurales, el lectorpuede recurrir al
reciente libro de ese autor Nueva lntetpretación psicológica de dibujos de fa figura humana.
17. DIVERSAS TtiCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 289
FGJAA 24
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1.... . ,..
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F!Gln 25
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F!Gln27
A medida que vamos siguiendo al examinado, desde la superficie hasta la profundidad del
núcleo de su autodesprecio, surge el retrato del concepto negativo de sí mismo subyacente
a los esfuerzos compensatorios que realiza para demostrarse que es más valioso de lo que
siente interiormente.
Los dibujos que reproducimos a continuación sustentan el punto de vista ya mencionado
según el cual las personas con capacidad artística frecuentemente revelan más de ellos mismos
en los dibujos proyectivos que las personas que carecen de esa capacidad.
8 paciente, un hombre de treinta y seis años, comenzó a tratarse psicoterapéuticamente por su
aoicción al alcohol y su incapacidad para triunfar profesionalmente. Había tenido cierta preparación
artística y los profesores lo consideraban capaz y talentoso, pero demasiado inhibido como para
realizarse en ese campo. Estaba resentido consigo mismo por trabajar en tareas que estaban por
debajo de su nivel intelectual yartístico: era obrero de la constnJcción yrealizaba una labor predomi-
nantemente fisica no especializada.
290 EMANUEL F. HAMMEñ
· ·· - .· .: ~ ... _ ......
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Para que pudiese emplear al máximo su capacidad artística. se le prepararon ocho hojas de mo-
dificaciones en lugar de seis. Dibujó primero una persona sentada (figura 30) poniendo de manifiesto
desde el comienzo la inhibición de su energía y la falta de impulso. La actitud de dejadez y la indu-
mentaria de la figura (que parece una camiseta) reflejan los sentimientos de autoestima y de carencia
de un statu"s aceptable por parte del paciente. 8 dibujo captó la expresión dura, tensa, agotada que
solía tener el examinado. El excesivo sombreado constituye un correlato gráfico desu ansiedad di-
fusa. Si nos introducimos en niveles más especulativos. podemos considerar el sombreado como un
indice de ansiedad específicamente roporaJ, como lo sugiere el hecho de que las manos estén dibu-
jadas cerca de la región genital. La mayor parte de la gente cuando se sienta y apoya los antebrazos,
suele colocarlos más cerca de las rodillas. Sin embargo, las manos en el dibujo aparecen retraídas
hacia la región genital, lo cual sugiere la pos¡b'fidad de que el examinado tiene sentimientos ambiva-
lentes respecto de la masturbación compulsiva ose encuentra en una posición de defensa genital, o
ambas cosas.
17. DIVERSAS TECNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 2 91
292
La pregunta que se impone está relacionada con la posibilidad de que el examinado anticipe o
prevea posibles daños contra sus partes eo<pO<ales vitales y esto sealo que, en parte, eje<ce efectos
inhibitorios, sobre los esfue<zos por pooeise a prueba como hombre, desde un punto de vista ocu-
pacional.
El aspecto sensual de Ja boca es una expresión de los deseos orales del paciente. adicto
al alcohol.
En el dibujo siguiente (figura 31) la persona está más gastada y como vacía. Ha desaparecido
por completo el profuso sombreado del dibujo anterior. Quizás el aspecto más significativo es que la
figura comienza a apartar del obsetvador la mirada directa y de frente que antes le dirigía (figura 30).
(Podemos interpretar que la aparta del mundo.) Con respecto a la posición, continúa sentada y con
las manos orientadas o protegiendo la región genttal.
En Ja figura 32 parece que el examinado encontró en su interior un núcleo de energía e impulso
pues la figura Intenta pararse o, por lo menos, se coloca en una posición preparatoria para hacerto.
Es interesante observar que el examinado no puede lograr la transición dela posición sentada ala de
pie en un solo dibujo sino que necesita una fase intermedia que lepermitareunir la escasa energia de
que dispone. Los esfuerzos por autoafirmarse eindependizarse (simbolizados por el esfuerzo de "pa-
rarse en los propios pies") se dan a expensas delanecesidad de ocultarse aún más del observador;
esto refleja la tendencia del examinado a aislarse o escapar en lugar de enfrentarse con Ja realidad.
En otras palabras, los esfuerzos por autoafirmarse sólo se dan concomttantemente con actitudes de
escape. Esta interpretación se confirmó en el tratamiento psicoterapéutico. Se observó que el pa-
ciente fantaseaba durante largos periodos sobre la afirmación de si mismo y la superación de su ac-
tual status, pero en la realidad no podía intentar esos logros. Mientras proseguimos investigando sus
esfuerzos por librarse de las fuerzas inhibitorias y lograr afirmación e independencia, encontramos en
el dibujo siguiente (figura 33) que la persona logra pararse en sus propios pies pero dando por com-
pleto la espalda al mundo. Según el paciente, la figura está "orinando contra la pared". Esta actitud
sugiere, si consideramos la probfemática de la autoafirmación, que el paciente sólo puede lograr su
independencia en un nivel infantil de desafio (de acuerdo con la teoria sobre la estructura de carácter
erótica-uretral) de Freud y al precio de un escape total, simbolizado por la posición de espaldas.
FOJR.4.32 FOJR.4.33
Después de los débiles Intentos de desafio y de la primttiva afirmación de sí mismo, la persona
toma una actitud de derrota y cansancio (figura 34). En consecuencia, podemos deducir que el más
mínimo esfuerzo que intenta el paciente hacia el logro de una cierta autoafirmación sólo se mantiene
EMANUEL F. HAMMER
durante un corto periodo. 8 fracaso no sólo sobr&liene inmediatamente sino que además va acocn-
pañado de un refugio en el alcohoílSITlO yde un estado de anestesia inducido, ya que la persona de
la figura 34 aparece "borracha, sucia y desordenada". 8 autodesprecio que acompaña a la derrota
está elocuentemente proyectado en los motes de "sucio" y "desordenado". Aparece el pelo blanco
como índice de la ausencia de virilidad.
......,,,..1 ...,,.......1-y~....1.-..t-z
...... o/~ , ..z....,..,t..1'-~
, 7~-;'..!:':-,..,._~~~,..,~ . ,.,
FIGl.llA35
Además resulta interesante notar que el examinado dibujó el dedo meñique de la mano izquierda
encogido, lo que coincide con el modo en que él siempre lo tiene. Este detafe interesante confirma J
a
hipótesis general de los dibujos proyectivos según la cual éstos constituyen autooetratos.
Después de la derrota que se refleja en el último dibujo hay una nueva movifización de energía. En
consecuencia. podemos suponer que el examinado no es una persona que acepta indefinidamente
la derrota sino que continúa comprometiéndose en la lucha mediante explosiones esporádicas. En
la figura 35 aparece un cierto aumento de la autoestima: el hombre está aceptablemente vestido,
en apariencia se compromete en un trabajo y no está relegado al estado previo de "vagabundo·. La
línea del cabello comienza a retroceder. Esto expresa la sensación de disminución de la masculini-
dad del paciente aunque en esta figura logra una cierta fuerza yoica. 8 hombre, luego del colapso
anterior. está ahora parado aunque necestta algo en que apoyarse, algo que lo sostenga. Una de las
manos continúa en el área anal, lo mismo que en la figura 33. En ambos dibujos, sobre todo potque
el examinado tiene entrenamiento artístico. la mano debeóa caer naturalmente en una línea directa a
lo largo del cuerpo en lugar de encontrarse en el área anal. En consecuencia, pensamos que tal vez
el paciente teme algún ataque anal y que no ha pocfldo resolver algunos conflictos homosexuales
que traban ai:n más su esfuerzo por lograr una posición como homb<e y aimentan su necesidad de
refugiarse en el alcohol. Hasta el dibujo de la figura 36 parecería que el paciente se ha mantenido lo
más alejado posible de su autoconcepto negativo, pero necesita reemplazar el trabajo respetable del
cibujo anterior por una nueva necesidad de apoyo, esta vez no se apoya sólo en un objeto fisico sino
también en el alcohol (el vaso que la persona tiene en la mano contieneceiveza, según el rótulo que
le puso el paciente).
Los dibujos poseen una cooespondencia con la capacidad que el paciente tiene en la vida real.
De acuerdo con ellos, observamos que no puede mantener durante mucho tiempo el esfuerzo que
implica una realización ocupacional. Inmediatamente necesita un escape en el alcohol y en el re-
traimiento, ya que el hombre de la figura una vez más comienza a mirar hacia otro lado y a dar la
espalda al mundo.
17. DIVERSAS Tl!CNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 293
.-
F~37
En el último dibujo (figura 37) el examinado nuevamente intenta luchar contra su sintomatologia y
obtener un cierto progreso ocupaciooal. Pero sólo logra establecer un compromiso con sus ambicio-
nes y en el producto final quienes toman la palabra son las fuerzas inhibitorias.Aunque la persona del
dibujo es ahora un camarero, alguien capaz de ganarse la vida en vez de estar tirado por las calles
"borracho, sucio y desordenado',esta figura constituye una subvaloración; es el reftejo de un hombre
rebajado. El examinado termina expresando su imagen corporal con una nota sumisa, abatida, débil,
ineficaz, que revela decaimiento espiritual, cuya postura es encogida, caída de hombros. Además ha
concluido por dejar totalmente calvo al personaje. En el dibujo pueden verse con claridad la actitud
avergonzada ylos aspectos serviles del concepto que el paciente tiene de sí mismo; todo esto se re-
fuerza por el comentario de este último, según el cual el camarero está "esperando que alguien le dé
una orden". Podemos afirmar, en conclusión, que el examinado intenta un compromiso como solu-
ción asus conftictos, asumiendo un rol sumiso, apaciguadory escasamente activo. Podemos seguir
preguntándonos si esta actitud apaciguadora no es un modo de demostrarse que él y sus impulsos
no son amenazantes sino concmatorios, como defensa contra sus temores de mutilación corporal
que se insinúan en la posición de las manos: defensiva péMca en las figuras 30 y 31, y protegiendo
el área anal en las figuras 33 y35. El delantal tipo pollera del último dibujo (figura 37) es demasiado
largo como si existiese un desplazamiento de los aspectos femeninos de su rol conciliatorio. Los
hombros parecen ahora más los de una mujer que los de un hombre.
Por lo tanto la solución final del paciente es un compromiso. En el test del dibujo en ocho hojas
que se le administró al comienzo de su tratamiento nos informa que espera adquirir capacidad para
poder pararse en sus propios pies y lograr un trabajo digno, pero que lo conseguirá al precio de man-
tenerse en un rol del tipo femenino y sumiso. Nos informa también que puede mantener por poco
tiempo la ene<gia que le permite autoafirmarse y sólo en un nivel primitivo y desafiante. Su necesidad
de dependencia aparece clara en el hecho de que las personas dibujadas necesitan apoyarse en ob-
jetos ffsicos y en el alcohol. Finalmente, demuestra una gran tendencia al retraimiento y al escape, lo
que deberá tenerse en cuenta al encarar el tratamiento terapéutico a seguir.
Como ejemplo final de la utilidad del test del dibujo en ocho hojas presentaremos el primer
dibujo yel último que realizó un paciente psicológicamente diagnosticado como prepsicótico.
La figura 38 fue su primer dibujo. Se aprecian esfuerzos compensatorios por cimentar, o
de algún modo, anclar en algo la base de su personalidad. Ya aparecen con bastante claridad
indicios de que el cuerpo es demasiado pesado y está expuesto a la pérdida del equilibrio emo-
294 EMANUEL F. HAMMER
cional, pero la figura se mantiene todavía erecta. El saco torcido, cuya línea inferior se curva
hacia arriba de un lado, y hacia abajo del otro, sugiere que el paciente se siente fuera de estado,
propenso al desequilibrio. En el último dibujo (figura 39), la persona se viene totalmente abajo y,
al hacerlo, refteja con elocuencia los sentimientos del examinado respecto de la amenazante pér-
dida del equilibriode su personalidad.
.......l
t.O.J:~:a ..
-~:~r: ::. ~I,,.
FIGURA 38 FIG,'RA 39
Vemos entonces que a menudo en este test el primer dibujo insinúa lo que el último revela
con absoluta claridad.
El test del dibujo en ocho hojas es una técnica que se vale de la repetición gráfica para
penetrar en la estructura de la personalidad. La eficacia del HTP cromático después de la ad-
ministración del acromático en parte se basa en el mismo supuesto. Sin embargo, debe con-
signarse que siempre la repetición significa penetración más profunda. También puede producir
una captación simplemente lateral, revelando estructuras que no son más profundas que las
anteriores sino que corren en una dirección horizontal a ellas. Esto se observó en un examinado
que comenzó su test de las ocho hojas con un dibujo de George Washington. continuó con uno
de Theodor Roosevelt y sucesivamente con los de un pirata, un torero, un indio, sin Walter Ra-
leigh, Abraham Uncoln y finalmente Julio César. Se trataba de un paciente que cuando estaba
borracho afirmaba descender de una familia noble, ser hijo de un barón y poseer "sangre azul".
Los ocho temas gráficos revelaron esa persistente necesidad de identificaciones importantes
pero no captaron distintos niveles de profundidad de su personalidad.
Sin embargo, si se reserva este test para los examinados a quienes gusta el dibujo es posi-
ble que la regla sea un conjunto rico de datos y no la superposición. De acuerdo con mi expe-
riencia en general no vale la pena el tiempo y el esfuerzo que implica, con pacientes a quienes
no les gusta el dibujo. Una tarea que requiere el dibujo de ocho figuras, sumadas a las otras
técnicas proyectivas gráficas que se hayan administrado, sólo sirve para irritar al examinado y,
en consecuencia, para entorpecer el rapport. Insisto, sin embargo, en que cuando se aplica a
personas amantes del dibujo puede resultar una de las técnicas diagnósticas más valiosas de
toda la batería proyectiva gráfica.
17. OIVERSAS TECNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 295
1 i
LA TÉCNICA DE HAMMER DEL TEST DEL DIBUJO DE UN-MIEMBRO-
DE-UN-GRUPO-MINORITARIO
Hammer ideó un instrumento proyectivo gráfico basándose en la teoría de que el prejuicio tiene
su raíces en el fenómeno de la proyección de los propios rasgos negativos en miembros de grupos
minoritarios. Si se tiende atomar aquellos rasgos oatnbutos que no puede aceptar en uno mismo y,
como defensa, a proyectarlos en los miembros de algún grupo minoritario, se supone que cuando
aun examinado se le pida que "dibuje un miembro de un grupo minoritario", la consigna favorecerá
la protección de sus aspectos más negativos einconscientes.. Una exploración preliminar con esta
técnica siguiere que, en efecto, el dibujo de un miembro de un grupo minoritario revela con mayor
facilidad y claridad los aspectos más rechazados del concepto de uno mismo ypeimite una valiosa
comparación con los dibujo de una persona bajo condiciones comunes. Así pueden verse fácil-
mente ambos aspectos del concepto de uno mismo, yuno junto al otro.
Esta técnica es demasiado reciente como para que se pueda presentar con mayor detalle;
el autor está esperando acumular una mayor cantidad de datos.* Hasta el momento el enfoque
parece bastante fructífero.
EL HTP EN LA FANTASÍA VERBAL
Diamond (8) con su procedimiento del HTP temático ha ideado lo que podría llamarse una
cruza entre el HTP y el TAT. Esta técnica promete ser fructífera en cuanto auna eventual contri-
bución, mediante sus datos, para ta validación del HTP gráfico.
En este procedimiento de Diamond se te da al examinado la consigna de que escriba una
historia en la que haya tres personajes: un árbol, una casa y una persona. Se te insiste que todos
estos personajes deben tener una personalidad real, el poder del habla yla capacidad de comuni-
carse pensamientos entre ellos. Más aún, se le pide que su historia especifique qué tipo de árbol,
de casa y de persona son sus personajes y qué siente cada uno en relación con los otros.
Como ejemplo de los datos normativos que se han obtenido con este enfoque podemos
citar primero el de los adolescentes; los temas que suelen aportar expresan por lo general los
temores del árbol por la pérdida de sus hojas o la incertidumbre por las flores o frutos que
puedan tener; todo eso es compensado luego por el reaseguramiento que les trae la casa. Los
adolescentes parecen así expresar sus temores en relación con ta maduración física, y la con-
comitante necesidad de reaseguramiento.
Se comprobó que en todos los niveles de edad el árbol tendía a simbolizar la masculinidad,
y la casa la femineidad. "Si estamos dispuestos a aceptar que en general se empleará el árbol
como un símbolo fálico, debemos esperar que a menudo se expresase en el árbol ansiedad
castratoria. El hecho de que el árbol está expuesto a peligros mucho más a menudo que la
casa o la persona, es real" (3).
En una limitada serie de historias, realizadas por varones, se evitaba el peligro que amena-
zaba al árbol mediante una violenta retaliación contra et hombre amenazante. De acuerdo con
* Para determinar el valor preliminar de cualquier enfoque proyectivo es necesaria la experiencia acumulada de muchos
psicólogos clinlcos y en diferentes Instituciones. Un enfoque proyectivo no puede detemtinarse en un brava y apretado
estuOIO, como en ros tests con lápiz ypapel de una variedad más objetiva. Mencionamos bf'evemente el instrumento de
Hammer del Dibujo de un miembro de un grupo minoritario con el fin de que siMl de estímulo para que los psicólogos
utilicen y acumulen datos con esta técnica y acerca de ella Esperamos que cuando hayan acumulado un cuerpo de
datos tengan abien comunicarse con el autor.
296 EMANUEL F. HAMMER
·:..
Diamond (3): •Esto puede considerarse como expresión de la hostilidad adípica no resuelta
dirigida hacia el padre".
El tema de la retaliación violenta no apareció en ninguna de las historias correspondientes
a otros grupos, sean femeninos o de adultos hombres, con la excepción de una muchacha
que relató una historia en la que a un manzano se lo amenazaba con convertirlo en leña si no
producía frutos dentro de ta semana. La milagrosa aparición de un fruto de oro en el árbol en
el momento en que vencía el término era seguida por un rayo que destruía a la dañina persona
(mujer) Yala casa. Además, se pudo comprobar que la referencia abosques era más frecuente
en los grupos de niños que en los demás; esto sugiere que las niñas tienden más aconsiderar
al ambiente como esencialmente masculino que aidentificarse con un hombre en particular.
Como resultado de este estudio Diamond concluye que el árbol y la casa poseen, como sfm-
bolo, una potencialidad múltiple. Pueden ser padre y madre, representar aspectos masculinos y
femeninos del yo, y, en algunos cuentos, encarnar al ello y al supetyó (es frecuente que se haga
del árbol un símbolo de alguna "fuerza natural" y de la casa un símbolo de las reglas de conducta
socialmente establecidas). Un ejemplo sorprendente de esta última idea se encuentra en la his-
toria de una examinada en la que un hombre imaginaba que adentro de él vivían una casa y un
árbol. 8 árbol se quejaba de que la casa le impedía crecer y la casa insistía en que era necesario
para que el hombre se mantuviera en la buena senda. Existen muchos otros cuentos en tos que
el árbol y la casa representan normas éticas conflictivas, el árbol como símbolo del libre desarrollo
del indMduo y la casa como encamación de la conformidad alas expectativas sociales.
En consecuencia, podemos afirmar que el examen de argumentos recurrentes constituye un
fundamento para la hipótesis de que la casa y el árbol poseen ciertos roles simbólicos típicos
aunque no invariables.
La rápida técnica de Diarnond parece poseer una gran utilidad como instrumento de valida-
ción del HTP, y esperamos que su fácil y rápida administración alentará alos psicólogos clínicos
aemplearla para esa investigación.
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1938.
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11. *Roheim, G.: Psychoanalysis andAnthropology. Nueva York, lnternat. Univ. Press, 1950.
• Las obras precedidas por un asterisco tienen edición en castellano
17. DIVERSAS TÉCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 297
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·~;'. Parte IV
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18. La batería proyectiva gráfica:
ilustración de un caso
por Emanuel F. Hammer
Y
ase ha descripto en forma extensiva muchas de las distintas técnicas proyectivas grá-
ficas y es lícito que el lector se pregunte de dónde el psicólogo con ocupaciones podrá
sacar el tiempo necesario para la administración de todas ellas. Mi solución al inconve-
niente de la falta de tiempo consiste en utilizar una combinación de las técnicas de Buck y de
Machover, lo que podría llamarse el HTPP* ya que, además de la casa y el árbol, incluye dos
personas (una de cada sexo), como núcleo de dos fases (acromática y cromática) del enfoque
proyectivo gráfico. Por lo general agrego algunas técnicas proyectivas gráficas suplementarias
asf como el psicólogo que habitualmente utiliza con todos sus examinados algunas láminas del
TAT** complementa luego la administración de este test agregando láminas adicionales más
directamente relaclonadas con las áreas que es necesario profundizar en función de cada pa-
ciente en particular, de los sfntomas que presenta, del cuadro general de conducta, de la his-
toria del caso, de las posibilidades psicodinámicas que se deduzcan, de los problemas que
específicamente se le encomendó investigar (suicidio, severidad del superyó, orientación ho-
mosexual, incfinación paranoide, fortaleza del yo, recursos positivos, etcétera) y, por último, en
función de sus propias preferencias.
De acuerdo con mi experiencia el tiempo promedio de administración del HTP acromático
y cromático es de cuarenta y cinco minutos, y cuando apremia el tiempo clínico lo administro
después del Rorschach. Si bien esto sacrifica: a) la utilidad que poseen los dibujos cuando se
aplican inicialmente como medio menos amenazante para conducir al examinado hacia la bate-
ría clínica, y b) los datos que brinda la secuencia de los diversos ítems que el examinado incluye
dentro de la casa, del árbol o de la persona; permite obtener los dibujos sin gasto adicional de
tiempo pues mientras el paciente dibuja pueden clasificarse las respuestas del Rorschach, ta-
bularse los determinantes, computarse los porcentajes y calcularse las distintas proporciones.
Si el examinado dibuja con rapidez o si su protocolo del Rorschach es muy extenso pueden
obtenerse datos de la mayoría de los instrumentos proyectivos gráficos sin necesidad de que el
psicólogo disponga de tiempo adicional.
Los dibujos de este capftulo se obtuvieron, en parte, de la manera descripta y los presenta-
mos para que en un solo caso se aprecie la utilización de toda la familia proyectiva gráfica.
" La sigla HTPP cooespoclde alas palabras Inglesas House-Tree-Persoo-Person que significan Casa-Arboi-Persona. (T.)
** Porlo que he podido observar, generalmente se utilizan las láminas 1, 2, 3 NH yla 13 HM.
18. LA BATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 301
DATOS IDENTIFICATORIOS
El paciente es un hombre blanco, judío, de cincuenta y un años. .
Nació en Polonia y llegó a Estados Unidos aproximadamente a los veinte años. Es casado Y
tiene seis hijos. Posee el equivalente de una educación secundaria Ytrabaja regularmente como
electricista especializado.
SiNTOMA DE PRESENTACIÓN
Fue arrestado y enviado a Sing Sing con sen-
tencia indeterminada debido a una actuación sexual
con una niña de ocho años. Este acto pedofilico
(que consistió en la manipulación de los genitales
de la niña y en la exposición de los propios) se pro-
dujo un año antes de que el equipo de investigación
que habíamos formado para estudiar "la causa y el
tratamiento de los delincuentes sexuales" lo exami-
nase. Cuando vi al paciente por primera vez lo en-
contré bajo los efectos de una reacción depresiva
y abrumado por la culpa. Dentro de la prisión lle-
vaba constantemente una Biblia y cuando llegó a
conocerme, me confesó muy emocionado que se
·cortaría las manos antes de volver acaer tan bajo".
El delito se produjo cuando la esposa del paciente
se negó a tener relaciones sexuales con él durante
cuatro semanas por un salpullido que le había apa-
recido en los muslos.
Como antecedente había un único delito sexual
anterior (o para el caso, una única infracción ala ley)
veinte años atrás (antes de su matrimonio). Había
consistido en un acto de exhibicionismo. 8 paciente
no recordaba ningún detalle de aquel episodio con
excepción de que estaba borracho cuando ocurrió.
HTPP
Acromático
F1GwA 2: />l:POMÁTtOO
El paciente encaró la situación proyectiva con vivacidad, prestando u~. enorme at~. tí-
pica de la persona que ha sufrido muchas privaciones en un ambiente apnsionante Y~ional­
mente estéril. Buscaba agradar, captaba con facilidad las consignas y ejecutaba con ngidez los
dibujos. La casa no le trajo mayores problemas hasta que llegó la chimenea. En ese momento
comentó espontáneamente: "Le voy a poner una gran chimenea real". La dibujó entonces pa~
después borrarla y volver a dibujarla cada vez más preocupado y desp legan~o mayor ~fectM­
dad. La chimenea era para el paciente un área "caliente" desde el punto de Vista emocional. A
pesar de ello en la versión final existe una buena adecuación de este detalle.con el resto. Esto
indicaque se siente superficialmente capaz, pero de un modo subyacente abnga temores por su
3Q2 EMANUEL F. HAMMER
posible insuficiencia respecto de las protrusiones que emergen de su cuerpo. Es decir que tiene
profundas dudas acerca de su valentía fálica y esto parece indiscutible, aunque al final logra rea-
lizar una chimenea satisfactoria, lo que demuestra que esas dudas no son abrumadoras. El gran
tamaño de la chimenea sugiere que el paciente maneja sus temores subyacentes de inadecua-
ción fálica mediante mecanismos de compensación {obsérvense los últimos dibujos del test del
dibujo en ocho hojas en lo que primero aparece un soldado y luego un oficial) que, en general,
parecen operar con bastante éxito. Esta hipótesis se confirma cuando consideramos que entre
los dos síntomas del paciente. el exhibicionismo y la
pedofilia, transcurrió un periodo de veinte años.
En conjunto la casa parece adecuada y sólida
reflejando la fuerza intrínseca del yo del paciente.
También el árbol demuestra que la integración bá·
síca de su personalidad se mantiene intacta, ya que
es vigoroso y está bien arraigado.
La ventana que se encuentra en el área de la
fantasía (techo de la casa) está cuidadosamente
enrejada, lo cual sugiere que el examinado teme
que su fantasía escape al control. Esto resulta muy
comprensible si consideramos la historia de sus dos
actuaciones sexuales francamente inaceptables
desde un punto de vista social. El mismo esfuerzo
por constreñir y controlar estrictamente la fantasía
aparece en las respuestas que dio al Rorschach.
Afirma que las ventanas del piso principal de la
asa "no tienen vidrios" y son "simplemente, agujeros F1GwA 3,AaoMnoo
abiertos". Se siente cada vez más vulnerable ala at-
mósfera emocional que lo circunda y mal defendido o protegido contra ella. La cicatriz que apa-
rece en el hombre de la figura 3 (el paciente no tiene cicatrices) demuestra más aún la agudeza
con que sufre el ostracismo social en que se encuentra a causa de su ofensa.
El árbol excede el borde superior de la página; esto expresa una tendencia exagerada a la
huida en la fantasía para la búsqueda de gratificaciones. Esta predominancia de la vida de fan-
tasía es justamente lo que asume las proporciones de peligrosidad que sugieren las ventanas
enrejadas que se encuentran en el área de la fantasía: el techo de la casa.
Si observamos el crecimiento del árbol desde abajo hacia arriba notaremos que más o
menos por la mitad se produce una gran constricción del crecimiento y repentinamente el tronco
disminuye a la mitad de su grosor anterior. Aunque siempre se espera una disminución gradual,
en este caso el examinado transmite la sensación de que en su desarrollo, a partir de un estado
emocional generoso y satisfactorio hubiese tenido lugar un abrupto racionamiento. Semejante
sensación de repentina frustración de las necesidades emocionales (ternura, afecto, etc.) puede
dar como resultado (de acuerdo con las experiencias cllnicas y la teoría psicodinámica) una fi-
jación en algún punto del desarrollo de la personalidad. Esta expectativa se confirma cuando el
paciente afirma que el árbol dibujado tiene entre "cinco y ocho" años. Si en consecuencia con·
sideramos que el paciente se adhiere a este margen evolutivo de edad porque a partir de este
periodo comenzó a carecer de los estímulos emocionales que necesitaba del medio, se com-
prende que durante periodos de estrés regrese a ese estadio. Una vez producida la regresión
se sienteemocionalmente cómodo con las personas que pertenecen a su mismo nivel evolutivo
y cuando sus necesidades sexuales claman por satisfacción debe descargarlas con un objeto
sexual perteneciente también al mismo nivel (el objeto pedofilico de su delito tenia ocho años,
es decir que se encontraba dentro del margen de edad proyectada por el paciente: "de cinco a
ocho" y mediante las prácticas inmaduras de la manipulación y del mirar y el mostrar, elementos
que constituyeron la ofensa sexual que se le imputó.
No sólo el angostamiento excesivo y súbito del árbol revela la privación emocional que sufrió el
t8. LA BATERIA PROYECTIVA GRAFICA 3 03
examinado después del periodo inicial de la infancia, sino también la foona en que se esparce el fo·
llaje en su crecimiento. La evidencia se acentúa aún más con el comentario posterior al dibujo: "las
ramas están muertas". Sólo el centro, es decir, el componente infantil (representado por la parte
del troneo que se encuentra por debajo de la repentina constricción) está vivo Ybien alimentado.
La necesidad de recibir afecto y calor del medio aparece también en el interrogatorio poste·
rior al dibujo cuando el paciente afirma que el árbol •necesita sol". En conclusión, cuando con~
sideramos evolutivamente el árbol desde abajo hacia arñba sospechamos (y acertadamente, s1
tenemos en cuenta la entrevista clínica ulterior) que el paciente debió sufrir un bloqueo emocional
en relación con la posibilidad de utilizar las experiencias útiles surgidas del intercambio con los
que los rodeaban, una vez pasado el periodo de la infancia. En consecuencia sólo de la fantasía
puede derivar la mayor parte de sus satisfacciones (la excesiva extensión del árbol más allá del
borde supeñor de la página, hacia la fantasía). Por desgracia es imposible haber pasado por un
cortocircuito de la senda evolutiva del crecimiento sin que el periodo salteado determine que
muchos anhelos profundos permanezcan insatisfechos; es por ello que el paciente se adhiere en
la fantasía al periodo que en su infancia salteó, y que cuando su fantasía irrumpe en la conducta
manifiesta, adquiere características de inmadurez a través de un acto de pedofilia.
El dibujo del hombre transmite una sensación de melancolía, de depresión, de indiferencia,
de sentimientos de inferioridad y de soledad. Los hombros fláccidos y caldos, la cabeza gacha Y
la cicatriz facial son elementos que revelan la actitud de persona vencida y frustrada que tiene el
examinado. La cicatriz de la cara sugiere que el reciente acto pedofilico que cometió, junto con
la detención, el juicio, el encarcelamiento resultante y el ostracismo por parte de la familia Ylos
amigos, ha abierto una profunda herida en su autoestima. Más aún, esa cicatriz revela su sensa·
ción de ser diferente de los demás y de que los demás deben notar esa diferencia.
Los hombros aparecen cargados con el peso de
la culpa, y todo el dibujo transmite una sensación
de insuficiencia, cuyo contenido es la conciencia de
no poseer sustentación. Da la impresión de cautela,
depresión. Si consideramos este dibujo como pro·
yección de la autoimagen, es evidente que el pa·
ciente se siente muy desanimado y falto de vitalidad
y podemos conjeturar que se cansa con facilidad.
En el interrogatorio posterior al dibujo afirma que
la peor parte de su dibujo son las manos, lo que
sugiere culpa, esta vez en relación con lo que las
manos hicieron.
La transparencia de los pies,que permite que se
vea uno a través del otro, indica el mismo tipo de di·
ficultad con el manejo de las protrusiones que apa·
recían en el dibujo de la chimenea. La sensación de
falta de consistencia que transmiten las protrusiones
transparentes puede interpretarse como un despla· FIGl-™ 4: AcAoMAnco
zamiento de los sentimientos de inadecuación fálica
def examinado y de la sensación de que esto resulta notorio para los demás.
La figura 4 parece incficar que las mujeres no son para él demasiado atrayentes. La mujer que
dibuja carece en su totalidad de atractivo, desde peinado simple y severo hasta el pecho des·
exualizado y el contorno sin curvas. Una de las manos de la mujer está en posición de "defensa
pélvica", como resguardándose del vinculo sexual. Observarnos, pues, que para el examinado "'.5
mujeres adultas carecen de atractivo, y que las percibe como rechazantes. Dentro de su tendencia
básicamente neurótica, de un modo implicito presume que son frias, desapegadas Ydesamora·
das, y se percibe a si mismo rechazado einadecuado para constituir una pareja sexual.
A la visión subyacente de las mujeres como rechazantes se agregó la negación de la esposa
a tener relaciones sexuales durante cuatro semanas (lo que precipitó la actuación pedofilica);
304 EMANUEL F. HAMMER
todo esto confirmó y reactivó la sensación del examinado de sentirse rechazado por las mujeres
adultas. Empleando entonces la sustitución y la regresión se dirigió hacia un objeto sexual infan·
til. Seguramente creyó que en ese caso sus avances sexuales serian mejor recibidos. Despre·
ciado por una adulta esperó que una niña inmadura le prestase mayor atención desde el punto
de vista sexual. Es decir que los sentimientos de ser rechazado por las mujeres adultas sumados
a la inseguridad respecto de la adecuación fálica o
adificultad con la chimenea), la Inmadurez, y
la fijación infantil (el árbol joven que tenia de "cinco a ocho años") contribuyeron a fo~ar la prin·
cipal fuente motivacional de la pedofilia que se desencadenó a causa de la forzada abstinencia
sexual durante cuatro semanas en el periodo de su climaterio.
Cromático
Los colores de la casa cromática son apropia·
dos: las paredes son marrón anaranjadas, la puerta,
marrón, y el techo, verde. La elección de un rojo bri·
liante para la chimenea contrasta con el fondo de co·
lores apagados que utñ1Zó para el resto de la casa y
hace que la atención se centre en esa protrusión que
emerge del cuerpo y que inmediatamente se recuerde
el exhibicionismo del examinado. Sin embargo, por
detrás de lo llamativo la chimenea parece disolverse y
derrumbarse bajo el impacto emocional del calor.
En el nivel cromático los sentimientosde inadecua·
ción fálica aparecen de un modo más dramático que RGuRA 5: CAoM.lnco
en el acromático, y en especial se manifiestan con claridad en el árbol cromático. En él el paciente
dibuja una rama inferior mocha, justo en la mitad del tronco, y la describe cficiendo que "fue serru·
chada hace mucho tiempo". Los sentimientos castratoños explican los esfuerzos compensatorios
para ocultarlos cuando están en un nivel más cercano ala conciencia (en el dibujo de la persona): el
examinado agrega un gran bigote para esconder los sentimientqs de ínadecuaci6n mascúina.
Los sentimientos de castración que se ponen de manifiesto abiertamente en los dibujos ero·
mélicos de fa casa y del árbol permiten comprender, por lo menos en parte, su acto de exhibicio·
nismo. Es probable que se haya expuesto para aliviar su dolorosa ansiedad castratoria. Era como
si de alguna manera estuviese buscando los gritos que su exposición provocaba en la audiencia
femenina. El acto de exhibicionismo es comprensible si lo consideramos como una búsqueda de
datos que le permitiesen negar su sensación de castración.
En efecto, a través de su acto, el examinado dijo: "Reasegúrenme que tengo pene, reaccio·
nando ante él". Veinte años más tarde, cuando irrumpió nuevamente su sintornatologia bajo la
forma de una ofensa sexual, es probable que sus temores castratoños estuviesen más atrinche·
rados; esta vez necesitó mostrarle el pene a una criatura y no a una mujer adulta. Eligió una niña
porque al estar incrementados sus sentimientos de inadecuación fálica pensó que sólo una niña
joven se impresionarla.
Por otra parte, el hecho de que en el nivel acromático la chimenea se adecue en última instancia
al resto del dibujo y de que en la fase cromática parezca derrumbarse revela que en aquellas situa·
dones que no implican tensiones emocionales extremas el paciente puede desprenderse, en gran
mecflda, de los sentimientos de inadecuación fáfica. En cambio, en situaciones de tensión emocional,
representadas por el impacto de la fase gráfica cromática su control desaparece. Esta Interpretación
se oonfirma si advertimos que entre el primer sintoma yla última recrudescencia pasaron veinte años.
Aunque el nivel cromático, más profundo, revela mayor cantidad de signos patológicos en el área
fálica (representada por la chimenea) que el nivel acromático, ocurre lo contraño en relación con las
ventanas. Esto sugiere que la sensación de ser vulnerable a la atrnosfera emocional circundante (re·
presentada por las ventanas acromáticas sin vidños ni líneas cruzadas) debe poseer una base rela·
18 LA BATERÍA PROYECTIVA GRAFICA 305
F1GuAA 6: CAoMAnco
FIGURA 7: CAoMAllCO
FIGURA8: CAoMAllCO
306 EMANUEL F. HAMMER
J.:..
~:.: : ..
tivamentereciente y reactiva, pues no se encuentra arraigada
con profundklad en la personalidad del examinado, lo cual
constituyeotro elemento positivo para el pronóstico.
En el árbol cromático observamos que reaparecen el
adelgazamiento repentino del tronco y la extensión excesiva
hacia la fantasía. más allá del borde superior de la página. La
edad de este árbol es de "cinco o seis años". más o menos la
misma del árbol acromático. La utilización de sólo dos colores
(veíde para la corteza y amarillo para las hojas) resulta fimitada
y sugiere un estado de parquedad emocional o de timidez.
B dibujo cromático del hombre da la impresión de que
le han derramado sobre la cabeza pintura negra, tinta o al-
guna otra sustancia parecida que le chorrea por la cara. Es
como si el examinado se sintiera manchado por su ofensa
en forma vergonzosa y llamativa. Este índice de culpa y de
hipersensibilidad en relación con su apariencia social es el
correlato cromático de la anterior cicatriz acromática de la
cara. Se siente profundamente marcado y marginado.
En el área psicosexual, además de la búsqueda com-
pensatoria de la virilidad, visible en el llamativo bigote, ob-
servamos que bajo el impacto cromático, una de las manos
está rígidamente dirigida hacia la región genital que consti-
tuye la zona de las preocupaciones del examinado.
Con excepción de este esbozo único de movimiento
secundario, la postura de la persona es rígida. las piernas
juntas y los brazos (especialmente el derecho) extendidos Y
pegados al cuerpo. En esta proyección el énfasis kinesté-
sico se encuentra justamente en la postura erecta y en la
tensión rígida con que esa postura se mantiene; todo esto
provoca que el yo permanezca cerrado frente el mundo cir-
cundante. />J mismo tiempo también los impulsos internos se
encuentran bajo un control rígido. Esta postura que hemos
descripto aparece en la fase cromática; podemos pensar
entonces que son las situaciones emocionales las que traen
apareada la reacción defensiva de hipercontrol y rigidez, en
especial después de una situación en la que un descuido en
el control determinó un encarcelamiento en Sing Sing.
Por lo general las actitudes de los examinados que pro-
yectan este tipo de postura (rígida) en sus dibujos son muy
controladas; son dibujos típicos de personas para quienes
las relaciones espontáneas con los demás y con el mundo
circundante suelen ser muy amenazadoras.
En resumen, la cualidad esencial de estos dibujos es
el control; un control rígido. tenso, defensivo, con el fin de
mantener una cierta apariencia de estabilidad.
La mujer cromática está realizada en un estilo casi igual
que la acromática. Ambas carecen de atractivo, están pa-
sadas de moda y son asexuadas, carecen de pechos Y
de caderas. Además para que la mujer cromática resulte
menos atractiva aún, el examinado utiliza el estereotipo de
los anteojos.
Por debajo de la cintura la mujer cromática parece desva-
necerse como si para el examinado dicha área no fuese real. Constituye una zona que le despierta tal
grado de ansiedad que no logra manejarla en el papel. (la fotografía del fibra capta las tenues lineas
amarillas de la pollera de modo que les agrega una sustancia ausente en el dibujo original.)
TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE
Como ·cosas más desagradables" en que pen-
sar, el examinado eligió el concepto de prisión, que en
Sing Sing constituye una respuesta que puede consi-
derarse "popular".
Pero el modo en que dibuja la prisión (véase fig.
g¡ es llamalivo ya que aun siendo una prisión resulta
desierta y vacía. La mayoría de los examinados que
dibujan prisiones suelen agregarles una cantidad de
detalles vitales que se ven a través de los barrotes: un
catre, una pileta y alguna persona que habita la celda
Pero parece que para este paciente la vida de prisión
:r.r- - -- -1
-I
i
.•
es aún más lúgubre y yerma que para los demás {te- FtWlA9
niendo en cuenta, sobre todo, los detalles adecuados que incluyó en los demás dibujos); que el
encarcelamiento, emocionalmente, lo ha herido más. Esto coincide con la aguda sensibilidad que
demuestra mediante la cicatriz del rostro del hombre acromático, y el chorro de pintura negra o de
tinta que cae de la cabeza del hombre cromático.
TEST DEL DIBUJO DE UNA FAMILIA
B procedimiento del dibujo de una familia utili-
zado con adultos. suele reactivar percepciones infan-
tiles de la propia familia y de las relaciones con los
miembros que la constituían. Nuestro examinado
dibuja un grupo familiar en el que los miembros se
encuentran sentados manteniendo una considerable
distancia entre sí; o sea que no es un grupo familiar
unido. Esto indicio de distancia emocional se inten-
sifica cuando observamos que la mesa está vacía y
desmantelada: esto revela el escaso suministro emo-
cional que recibió el paciente y que ya comentamos
.._ -1
en relación con el abrupto angostamiento que sufrían FGUAA 10
los troncos de los árboles al llegar a un determinado punto de su desarrollo.
Aunque el examinado nunca se sintió cerca del padre o de la madre, es evidente que para
él la figura paternal más severa y dominante es la de la madre. En consecuencia, cuando en su
desarrollo tlNO que optar entre identificarse con una mujer dominante o con un hombre compara-
tivamente menos significativo, se encontró desde el comienzo con una desventaja. La percepción
de un modelo masculino subordinado y secundario le impidió estructurar en si mismo una línea
masculina acabada. La identificación con el padre significabe un legado de los sentimientos de in·
adecuación con que percibía a aquél asumir el rol de hombre. La alternativa que le quedaba era la
de identificarse con el que "llevara los pantalones" en la familia: pero hacerlo significaba moldearse
de acuerdo con características femeninas, lo que constituía una solución insatisfactoria para el
desarrollo psicosexual. B resultado es el precario equilibrio de sus identificaciones psicosexuales,
las que constituyen un suelo fértil para el surgimiento de la ansiedad de castración (tan dramática-
18. LA eATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 30 7
mente visible en el HTP). El camino que va desde la identificación sexual confusa hasta los senti-
mientos de insuficiencia masculina es muy corto.
TEST DE UNA PERSONA BAJO LA LLUVIA
En situaciones de tensión ambiental (representa-
das por la lluvia) el examinado tiende a valerse del
retraimiento y del escape, pues hace descender el
paraguas por encima de la cabeza de la persona. de
modo que la mayor parte de la cara quede oculta
por éste. La parte que logra verse ostenta la misma
cicatriz de los demás dibujos, lo cual constituye una
nueva evidencia de que el examinado se siente mar-
cado como un marginado social.
Los pies, protrusiones que emergen del cuerpo
y en las que el paciente desplaza sus conflictos con
el pene, vuelven a ser transparentes y carentes de
sustancia
TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS
ÑGURA 11
8 examinado comienza el test de completamiento de dibujos • dibujando una bateria que tiene
los elementos secos. De este modo se vincula con su ocupación (electricista) como área de segu-
ridad que le permita manejar la ansiedad que siente al enfrentarse con un procedimiento nuevo y
desconocido.-
Después puede aventurarse dentro de un área más personal, y dibuja un diario íntimo. Un dia·
rio es el registro del pasado y un lugar donde guardar los pensamientos secretos. Esto sugiere dos
posibiíidades parejas. 8 diario como registro del paciente implica culpa por las actividades pasa-
das (¿y por el pensamiento?), culpa de la que no se puede huir.
8 otro aspecto del diario, el vinculado con los pensamientos privados. nos recuerda nueva-
mente el esfuerzo del examinado por mantener sus fantasías secretas y bajo control, como lo hacia
cuando enrejaba la ventana del techo de la casa. Las ventanas enrejadas no sólo representan el
intento de impedir que el contenido de las fantasías se vuelque afuera, en el ambiente, sino tam-
bién que otros se enteren de lo que ellas son (tal como ahora lo sugiere el dibujo del diario). Los
barrotes sirven no sólo para encerrar cosas adentro sino también para mantener a los otros afuera.
Después del dibujo del diario y, por ende, de la preocupación del examinado por los hechos
pasados, éste se entrega al dibujo de lo que podría constituir un indicio de los conflictos subyacen-
tes a las ofensas que cometió. En efecto dibuja un "filo cortante" seguido de una "tabla de picar" y
de otro "filo cortante", tema que con variantes se repite hasta el final del test ya que el último dibujo
es un enorme pescado con dientes salvajes y una boca peligrosamente abierta. El denominador
común a todos estos conceptos: filos cortantes, tablas de picar o dientes afilados, es el mismo
• La serie de estímulos para el completamiento de dibuJos que hemos utilizado aqufno es ni la de Kinget ni la de Hom·
Hellersberg, sino una diseñada para nuestras necesidades en Sing Sing. Los principios utílizados no son sólo los mis-
mos que los de las técnicas de Kinget y de Hom-Hellersberg, sino también los del análisis de contenido del RO<SChach
ya que los estímulos son bastante ambiguos.
•• Podrfamos especular acerca del significado de la adición innecesaria de los signos más y menos como un reflejo de
su actual preocupación por las proporciooes de •bondad"y de "maldad" que se encuentran dentro de él. p<eocupacíón
®e lo invade desde que cometió su ofensa.
308 EMANUEL F. HAMMER
f1Gt-'IA 12: TEST OE CCMP...."'l'MIENTO oe CllllUJOS
que surgía .de la chimenea a punto de derrumbarse que el examinado incluyó en la casa, y las
ramas medio amputadas del áibol que habían sido 'serruchadas hace mucho tiempo"; es decir, el
miedo ala mutilación corporal o, en términos analíticos,la ansiedad castratoria.
El ítem número nueve del completamiento de dibujos, una honda, se encuentra en el mismo
concepto. La honda coincide con la inmadurez del examinado, surgida cuando dijo que su árbol
tenia de "cinco aocho anos·.
En un nivel más profundo debemos pensar en la posible implicación de la honda en este mo-
mento, Y~ ello recordar que el examinado es una persona judía, bastante refigiosa y que, den-
tro de la Pn5lón, siempre lleva la Biblia con él a pesar de las burlas de los demás presos. La honda
es famosa bíblicamente porque le permitió al niño David desafiar y vencer ala enorme figura ene-
miga a pesar de la gran fuerza que ésta tenía, capaz de deshacer a su contrincante. Revela en el
test la fuerza yoica que el examinado ha desplegado • para luchar contra la amenaza de castración
proveniente de una figura masculina autoritaria y para no entregarse totalmente ala ansiedad.
• Recordemos la lucha compensatoria por la virilidad que se manifestaba en los bigotes del hombre cromático la
~ adecua ~ de.la Chimeoea acromática, la intacta integración de la ~idad, manifiesta en losdibuJos ~
tot~idad, Yla evidencia conducta! que constituye el largo periodo que existió entre las dos im.>pciones sintomáticas del
paciente.
18 . LA BATEAfA PROYECTIVA GRÁFICA 309
Para continuar con el área de las defensas del paciente, consideramos que la flecha es con-
gruente con el mecanismo compensatorio en el área fáNca, mecanismo que ya hemos comentado
anteriormente. • El mecanismo exhibicionista mediante el cual demuestra que no está castrado, se
refleja en el dibujo de la corbata. Este dibujo atrae la atención en algo decorativo que cuelga de la
parte delantera de un hombre; o, si se prefiere un nivel menos simbórJCO, la corbata es una prenda
de vestir que sólo usa el sexo masculino: por lo tanto mediante ella el examinado demuestra su
afiliación o pertenencia a dicho sexo.
El aspecto voyeuristico del par antiético exhibicionismo-voyeurismo surge de los anteojos y de
la luna, aquellos por seralgo con lo que se mira, y ésta por ser algo a lo que se mira.
El ítem que hemos dejado para el final de nuestro comentario sobre el test de completamiento
de dibujos es la serpiente de cascabel en posición de ataque. Si con la estructura de experiencia
empírica que se ha ido obteniendo del Test del dibujo de un animal, de los sueños, del contenido
simbólico del Rorschach y de los mitos elaboramos una descripción de las cualidades peligrosas
que posee este animal tan susceptible de ser utilizado comosímbolo fálico, llegaremos a la conclu-
sión de que en el material de este paciente deben existir otros Indicios que sustenten la posibilidad
de que el ambiente de la prisión, totalmente masculino, despierte en él temores latentes a posibles
ataques homosexuales.
No caben dudas, además, de que los temores homosexuales latentes concuerdan con su an-
siedad de castración.
TEST DEL DIBUJO DE UN ANIMAL
El concepto que el examinado elige en este test
es un caballo •• cuyo potencial destructivo subraya
notoriamente. La acentuación de los dientes del ani-
mal constituye una repetición del énfasis que había
puesto en los peligrosos dientes en el Test de com-
portamiento de dibujos. Es evidente que. una y otra
vez, el mundo externo aparece como capaz de infligir
daños instantáneos que alcanzan simbólicamente Oo
indica el HTP) proporciones castratorias.
TEST DEL DIBUJO EN OCHO HOJAS
.·
,..... ~ ·- -
.,_.....; -
FIGURA13
A esta altura de nuestro estudio ya hemos observado el desempeño del examinado en diversas
técnicas proyectivas gráficas y hemos llegado a conocer1o en diferentes niveles de profundidad.
En consecuencia y para evitamos la aburrida tarea de analizar en detalle otros ocho dibujos,
nos limttaremos a los cambios que va sufriendo el tema dominante; ya que el test del dibujo en
ocho hojas consiste en ir penetrando en la imagen Interna del examinado con mayor profundidad
cada vez que se modifica el dibujo anterior.
B examinado ha pasado por una cantidad de instrumentos proyectivos, esto le ha permitido
dominar sus defensas ymostrarse más abiertamente. En la técnica gráfica nueva que debe entren-
• Nos referimos al tamaño exagerado de la chimeoea acromática, al frondoso bigote CtOmático y a la evideocia que pre-
sentaremos, al comentarel testdel dibujo en ocho hojas, donde dibuja primero aun soldado ydespués aun boxeador.
•• La elecci6n de un caballo como representación del poder da/loso de las figuras parenlales aparece también en el
caso de Juanito, de Freud.
31 0 EMANUEL F. HAMMER
~14 ~ 15
F1GURA 16 FIGURA 17
tar se inicia con el dibujo de un soldado (fig. 14), es decir, de un hombre ataviado con ropa repre-
sentativa de la wfüdad mascufina.
En el dibujo siguiente. asciende ala persona al rango de oficial (fig. 15). Las defensas compen-
satorias se han agudizado y emergen bajo la forma del status, el prestigio y la autoridad, aunque
a expensas de un ligero apartamiento de la realidad:· el rostro gira hacia un costado. Después del
primer dibujo (fig. 14), la persona no volverá a mirar de frente al observador. Por el contrario, irá
girando la cara progresivamente hasta llegar a estar en una posición que formará un ángulo de
noventa grados respecto de la frente.
(Si se dibuja la persona con una orientación que sobrepasa los noventa grados de giro y co-
mienza ya a aparecer de espaldas, es probable que la tendencia al escape tenga proporciones
esquizoides y hasta esquizofrénicas. Las figuras que aparecen totalmente de espaldas son casi
exclusivamente características de estados esquizofrénicos, latentes o manifiestos.)
• Esto concuerda con las impíicaciones que surgen de la ejecución del test del dibujo de una pe<sona bajo la Huvia que
comentamos previamente.
1a. LA 8ATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 3 11
En el siguiente dibujo (fig.16) el paciente se recobra por un momento y vuelve a ofrecer indicios
de la fortaleza de su yo, pero luego sus operaciones defensivas lo ccnducen aun nivel más compen-
satorio aún, pues el dibujo correspondienteala figura 17 presenta un boxeador que, de acuerdo con
el estereotipo cultural, representa el prototipo de la masculinidad desplegada yefectiva.
El paso del soldado al oficial y del oficial al boxeador evidencia no sólo el modo en que sus
defensas compensatorias se intensifican, sino también el modo en que se combinan con exhibi·
cionismo. El boxeador actúa delante del público y exhibe masculinidad, del mismo modo en que el
examinado debió exhibirse exponiendo sus genitales.
En este nivel del test del dibujo en ocho hojas obtenemos el primer indicio de que las defensas
del paciente se están resquebrajando. Aunque la persona es un boxeador, tiene las manos caldas
en una postura notoriamente indefensa. B examinado no se siente ya tan defendido, y en el dibujo
siguiente (fig. 18) ya no está de pie; con la racionalización de que está remando en una canoa. se
encuentra sentado. La elección de la canoa puede tener una determinación múltiple por tratarse de
una embarcación que, dentro de la clase de barcos de pequeño tamaño, resulta dificil de contro·
lar. Es endeble, se tuerce y se da vuelta con suma facilidad cuando las fuerzas ambientales le son
adversas: lamisma sensación que el examinado puede tener respecto de sus propios impulsos.
Además la canoa se desiiza con facilidad; esto posiblemente prefigure de algún modo los de·
seos del examinado de "abandonar la lucha" y dejar que la corriente de la vida lo arrastre a donde
sea. deseos que ulterio<mente ilustra en los últimos dibujos (fig. 21) del test del dibujo en ocho hojas.
En la figura 19 sus defensas se forlalecen momentáneamente. La persona está de nuevo de pie
realizando un deporte varonil. En un nivel más especulativo, podemos preguntamos si el símbolo
fálico que incluye el dibujo no será el último intento del examinado por exhibir su virilidad antes de
abandonar la lucha en los dos ütimos dibujos. En el anteütimo (fig. 20) ya se aprecia el abandono de
la lucha. 8 personaje ha dejado su posición parada; se sienta en i..na silla de frente a i..na gran chime-
nea buscando solaz y calor. Los pies vuelven aser transparentes y anuncian asi el destino final que
aparece en el último dibujo. En éste, el examinado manifiesta casi definitivamente la dramática visión
de los niveles más profundos de si mismo mediante un dibujo que parece una imagen culminante
de su personalidad. La persona cae "planchada" y de espaldas. Impresiona aún más porque tiene
los ojos cerrados y por el comentario espontáneo del examinado: "Se ha abandonado al sueño". En
efecto, el examinado se ha entregado a una actitud de resignación pasiva frente atodo lo que la vida
puede bñndarle.Ya no es ni soldado, ni oficial, ni boxeadory acepta la derrota.
Por otra parle, parece que las piernas están amputadas por debajo de las rodillas. Los pies trans·
parentes que tanto trabajo le dieron en éste asi como en el HTP yen el dibujo de una personabajo la
lluvia. han desaparecido. En el nivel profundo en que hemos penetrado ahora, con el último dibujo ya
~:.
-~-
••1
F1GOAA 18 ÑGU>A 19
31 2 EMANUEL F. HAMIAER
FIGO..flA20
·.~.,;;,ar·. :~ ......
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...... ·:·,.·
~~· ~ü;· ;•~·~·~~~•
·:{~~-~::·:: ~.~ L-;~ -~: :,i~::r,~;:~~t~~
Fon 21
no se trata de que los pies carecen de sustancia sino de que están totalmente amputados.
B contenido del dibujo, un hombre dormido, confinna el deseo del paciente de deslizarse sin es·
fuerzo, deseo que se insinuaba en el anterior dibujo de la canoa. También se confirman de un modo
concluyente los signos de huida que se incrementaban gradualmente en una progresión que, par·
tiendo desde la postura de frente llegaba hasta el perfil total; ahora la persona se retira en el sueño.
Antes de abandonar este dibujo, se podría sugerir, al pasar,una hipótesis más especulativa. B
contorno del cuerpo está hinchado hasta el punto de alcanzar un estado semejante a la preñez.
Este in<ficio de identificaciones psicosexuales femeninas es paralelo al estado "castrado" de los
pies, y recuerda la sugerencia de temores homosexuales que transmitía la serpiente de cascabel
lista para atacar en el test de completamiento de dibujos.
Siguiendo al paciente a través de la jerarquía de los diferentes niveles de su personalidad,
fuimos testigos de la lucha entre la patología que lo aqueja y las defensas que utiliza. En un mo-
mento predomina la patología, en otro, las defensas. Hasta el final, la oscilación es constante,
aunque el rasgo general consiste en un progresivo debilitamiento de las defensas hasta llegar
a un punto en que se tornan tan endebles que se derrumban. De todos modos es admirable la
fuerza yoica del examinado. Su búsqueda de una virilidad compensatoria va en aumento desde
el primero hasta el quinto dibujo y en ningún momento desaparece del todo hasta que en los
dos últimos se ponen finalmente de manifiesto la inadecuación, la impotencia y la debilidad
esenciales subyacentes a la máscara compensatoria con que el examinado se encubre.
Hasta un detemninado nivel de su personalidad hay una buena estabilidad en las defensas
caracterológicas y en la capacidad de control. A causa de este elemento pronóstico positivo,
pensamos que es posible elaborar un programa psicoterapéutico para someter al paciente a
tratamiento, basándonos en el hecho de que si bien utiliza mecanismos neuróticos graves, con·
serva una buena proporción de integración de su personalidad y posee buenos recursos sobre
los cuales trabajar. Tiene una personalidad bastante fuerte y sus defensas sólo se demumban
después de un considerable esfuerzo heroico por detener el colapso del yo.
Es conveniente observar que los instrumentos proyectivos que se le administraron no reve-
lan en ningún momento el más mínimo destello de proceso esquizofrénico. Diagnósticamente,
todos los patrones adaptativos del examinado están ubicados en áreas neuróticas. Otros ele-
mentos pronósticos positivos son su adecuado nivel intelectual, su necesidad de apoyo y una
carga de ansiedad que puede servir como fuerza positiva para mantenerlo en la relación te-
18. LA BATERfA PROYECTIVA GRAFICA 313
FIGUAA22: f>l:;roMAnco
rapéutica. El agobiante sentimiento de culpa que se
manifiesta de un modo constante puede ser una ven-
taja cuando el tratamiento requiera que se enfrente en
forma gradual con su yo subyacente aunque le cause
dolor y, en rigor, especialmente si le causa dolor, Y
pues de ese modo puede sentir que alivia_
la culpa a
través de la penitencia. También las necesidades ex-
hibicionistas pueden ponerse al servicio de la tarea
terapéutica. Esa necesidad neurótica de exponerse
abiertamente a la inspección de los demás puede ex-
plotarse para descubrir las raíces de los demás.com-
ponentes neuróticos. De este modo puede ut~hzarse
un mecanismo neurótico en contra de los ciernas, con
la esperanza final de que la exploración sea tan pro- __
funda como para lograr la resolución de ambos con- F1GU1A
23,Ac:ROMAnco
juntos de síndromes. d · d terapia
Por último, consideramos que el yo del paciente puede soportar una buena os1s e . .
de tipo profundo si se la combina con apoyo y aceptación, con el fin de sustituir la autot1rarna
por la autotolerancia. - d la
En vista de los recursos que posee.el paciente y a pesar de sus cincuenta y un anos_
y e
larga duración de sus conflictos, parecería que su salud mental es salvable aunque precisa una
psicoterapia intensiva.
RETEST ULTERIOR AL PROGRESO TERAPÉUTICO
La batería de técnicas proyectivas gráficas que comentaremos a continuación se le readmi-
nistró al paciente después de aproximadamente unas c in~uenta horas de tratamiento terapéutico
conmigo durante un período de tres meses y medio. Sólo efectuaremos un breve comentano
3 14 EMANUEL F. HAMMEA
acerca del cuadro que surge de los datos del retes!,
con el fin de demostrar la utilidad de los dibujos proyec-
tivos para la realización de pruebas periódicas que per-
mitan apreciar con facilidad los progresos que surgen
en el curso del tratamiento y la sensibilidad de éstos
para reflejar los cambios.
HTPP
Acromático
Resulta alentador obseivar varios indicios de me-
joria: a) la disminución de los sentimientos de vulne-
rabiíldad, quese aprecia en el hecho de que los agu-
jeros cuadrados de las ventanas que antes estaban
vacíos tienen ahora ventanas con vidrios; b) la mayor
solidez de la chimenea; c) el árbol se ve mucho más,
ya que no sobrepasa tanto el borde superior de la
página (zona de la fantasía); d) la edad que ahora
proyecta en el árbol (de "diez a catorce años') es
menos inmadura que la anterior ("cinco a ocho"); e)
la ausencia de la espesa atmósfera de desaliento que
transmitía el dibujo del hombre, la desaparición de la
tristeza yladesesperanza. de los sentimientos de de-
presión yderrota. Los hombros ya no están caídos y
la postura corporal da una sensación mayor de vigor.
La figuraaparece mejor vestida, menos desordenada
y, en general, revela un incremento en los sentimien-
tos de adecuación y de aceptabilidad social. La des-
aparición de la cicatriz facial representa un enorme
FtGUAA 24: AcAol.IAnco
cambio en el área de la aceptabilidad social. El as- F
!W1A25: AcAol.IATCO
pecto general es más jovial yconfiado.
Si comparamos a la mujer del retest con la an-
terior veremos que ésta es un poquito más atractiva. La cara es más bonita, el estilo del peinado
menos severo y en general parece más jwenil. Ninguna de las manos aparece en posición de "de-
fensa péMca', resguardándose del acercamiento genital.
Desde el punto de vista negativo, la casa se ha convertido ahora en una fachada carente de
la profundidad tridimensional que exhibía la anterior. El examinado ha experimentado un alivio con
respecto asus síntomas: ha disminuido la culpa, la depresión yha recobrado en parte la autocon-
fianza; en consecuencia, no se arriesga al escrutinio al que el proceso psicoterapéutico lo expone
constantemente. Por ello, en el dibujo proyectivo de la casa sólo presenta el frente de ésta y man-
tiene el resto oculto tras la fachada. En este aspecto los dibujos constituyeron para el terapeuta un
anuncio yuna preparación para la fase de resistencia que apareció en la relación terapéutica, ocho
onueve sesiones más tarde.
18. LA BATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 3 15
1
i
Cromático
La comparación de la casa cromática del retest con la pimera que el examinado dibujó brinda re-
sUtados rruy semejantes aJos de la comparación entre las dos casas acromáticasQJ0 hemos realzado
en la seleccicin anterior. La mejoría más notoria se encuentra en la chinenea QJ0 ahora se adecua más
al resto del dibujo y está firme (ñg. 26) en tanto QJ0 la anteriorse tambaleaba ycasi se deshacía{ñg. 5).
La comparación entre los dos árboles cromáticos demuestra que el del retes! ya no tiene la
rama inferior cortada; por el contrario, el examinado la "ve" creciendo y en flor. De acuerdo con su
percepción la vida ha vuelto alll. La edad que le adscribe ha aumentado; desde la anterior fijación
infantil en los "cinco o seis" años ha llegado a los adolescentes "catorce aios·.
Fo..AA 26: CRotMnc:o
La utilización del color también ha variado: desde
el constreñimiento anterior en que sólo utilizaba dos
ha llegado a una mayor expansión, emplea ahora
cinco: el marrón, el verde. el amarillo, el anaranjado
y el azul. logrando una armoniosa mezcla de colores
cálidos. Se siente cómodo en relación con el color
y puede subordinarlo a la forma del dibujo, todo lo
cual implica un aumento en la capacidad de una
adecuada adaptación emocional a las situaciones
sociales convencionales y habituales. La preferencia
por los colores cálidos puede interpretarse como una
disminución de la timidez en la vida afectiva y un for-
talecimiento de los impulsos emocionales, si conside-
ramos que esos colores constituyen un correlato del
interés emocional del pensamiento y del sentimiento.
El último hombre cromático {fig. 28) que dibuja
es más grande que el primero {fig. 7); esto indica, un FIGl.AA 27:Qu.IAnc:o
sentimiento de mayor adecuación. así como también
es visible la gran intensificación de los sentimientos de juventud y vigor cuando comparamos los
dos dibujos. 8 examinado se siente esencialmente más adecuado como hombre. Yen consecuen-
3 16 EMANUEL F. HAMMER
cia ya no tiene necesidad de dibujar los bamativos bigotes compensatorios.
También ha desaparecido la sensación de estar marcado corno marginado social, patente antes
en el efecto que producia la pintura que chorreaba por la cara de la persona. Esto concuerda con
la desaparición de la cicatriz facial en el retest acromático. Además, es posible que la ausencia de
sombrero en el hombre del retest cromático implique que el examinado no siente tanta necesidad de
ocultar el contenido de lo que ocurre debajo del sombrero, es decir, en sus pensamientos y fantasías.
La comparación entre las mujeres cromáticas demuestra que la segunda es mucho más atra-
yente que la primera. En general, ahora "ve" a las mujeres más juveniles, más bonitas y con peina-
dos menos pasados de moda. No las percibe ya como viejas solteronas con anteojos.
TEST DEL DIBUJO DE UNA FAMILIA
La unidad familiar aparece en términos más positivos que antes. Hay menor distancia entre
las personas y la mesa no está vacia. 8 paciente ha revivido en la situación transferencia! algunas
experiencias infantiles. y emergió de ellas con una mayor sensación de sostén y de suministros
emocionales. El ambiente no le resulta ya tan vacío y estéril como aparecía en el dibujo inicial de la
familia; ahora parece más agradable y generoso.
Comparando los dos dibujos. comprobamos que en el último la figura materna es percibida
como menos severa y dominante que antes, y los gorritos sugieren que el examinado, en un es-
fuerzo por lograr seguridad, se está entregando a la ref'igión.
TEST DEL DIBUJO DE UNA PERSONA BAJO LA LLUVIA
Los cambios más notables en el segundo dibujo de una persona bajo la lluvia son la eíuninación
de la cicatriz facial, la solidez de los pies, antes transparentes Oo que confirma las significaciones
implícitas en el crecimiento dela rama del árbol anteriormente trunca) y la inclinación del paraguas
hacia atrás. que permite que lapersona abandone su anterior refugio en retiro, cuando se ocultaba
tras esa guarida protectora.
18. LA 8ATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 317
Hwv.31
TEST DEL DIBUJO DE UN ANIMAL
El animal elegido es el mismo: un caballo. Si:i embargo, hay una llama~iva d~ere~cia. en ~os
detalles. va no aparecen los grandes dientes del dibujo anterior, lo que sugiere una d1sm.1nución
en el potencial destructivo y punitivo con que el examinado revestía a los demás, en especial a las
figuras autoritarias.
3 18 EMANUEL F. HAMMER
RESUMEN
Se le administró una batería de dibujos proyectivos a un examinado, y en este capítulo se
presentaron los datos correspondientes con el fin de integrar, mediante la ilustración de un
caso, todos los tests proyectivos gráficos.
Los dibujos sugieren que el examinado se siente profundamente marcado como marginado
social debido ala ofensa que cometió. Su actuación le abrió una profunda herida en la autoes-
tima y lo aprisionó con el peso de la culpa. Se trata de una persona que actúa bajo la amarga
admonición de un severo superyó.
Psicogenéticamente, los dibujos sugieren que en el curso de su desarrollo el examinado ha
experimentado un racionamiento abrupto y repentino de la riqueza emocional antes más gene-
rosa. Esto determinó una fijación en el desarrollo de su personalidad. En períodos de tensión,
tales como el desencadenante de su actuación, cuando la esposa lo rechazó sexualmente du-
rante cuatro semanas, regresa al período evolutivo anterior a aquel en que se sentía carente de
los suministros emocionales que el medio podía proporcionarles. Una vez efectuada la regre-
sión, se siente más cómodo con los que se encuentran en su mismo nivel evolutivo (de acuerdo
con las proyecciones del examinado: •entre los cinco y los ocho años1. Si sus necesidades se-
xuales claman por alivio durante estos períodos de regresión, el examinado necesita descargar-
las con objetos sexuales pertenecientes a su propio nivel evolutivo (por así decir)y de un modo
inmaduro que consiste en la manifestación sexual, en el mirar y el mostrar.
Los dibujos demuestran que para el examinado las mujeres adultas carecen de atractivo y
son rechazantes. Se considera a sí mismo inadecuado sexualmente y vive acosado por ansie-
dades castratorías masivas. En consecuencia, existió una razón adicional para su acercamiento
a una niña pequeña: necesitaba acallar la voz interna de la duda con respecto a su adecuación
sexual. Rechazado por una mujeradulta, tuvo que apoyarse regresivamente en la esperanza de
que quizás una criatura se impresionaría más de su persona desde un punto de vista sexual. Es
decir que se aúnan la sensación de ser rechazado por las mujeres adultas con las ansiedades
de castración, la inmadurez, y los canales regresivos, y todo junto constituye la fuente motiva-
cional fundamental de la pedofilia, desencadenada por la abstinencia sexual forzada durante
cuatro semanas.
El exhibicionismo del examinado también es comprensible cuando lo encaramos como
fuente de datos al servicio de la negación de la ansiedad de castración, por via del mecanismo
inconsciente "reasegurarme que tengo pene, reaccionando ante él".
En cuanto ala imagen de las figuras parentales, el examinado presenta un cuadro que de-
muestra que nunca se sintió cerca de ninguna de las dos. Como figuras de identificación se
vio obligado a elegir entre una figura materna dominante y una paterna menos significativa.
Como percibía al modelo masculino como una figura secundaria, le fue imposible estructurar
su personalidad a lo largo de una pauta masculina total. La identificación con el padre obligaba
al examinado a sentirse tan inadecuado como percibía a aquél asumiendo el rol masculino.
La alternativa era identificarse con el padre que "llevaba los pantalones" en la familia, pero al
hacerlo tenía que aceptar a una mujer como modelo. Ambas soluciones resultaban igualmente
insatisfactorias y determinaban la vacilante identificación psicosexual en la que la ansiedad de
castración encontró luego un suelo fértil.
Las defensas compensatorias del examinado son, en general, adecuadas, con ocasio-
nales lapsos de mal funcionamiento. Otros factores positivos son la integración esencial
de la personalidad del paciente y la ausencia de procesos psicóticos. En efecto, la perso-
nalidad del paciente posee una considerable fortaleza y sus defensas se derrumban sólo
después de que ha fallado el enorme esfuerzo desplegado para evitarlo. Estos elementos
18. LA BATERÍA PROYECTIVA GRÁFICA 3 19
demuestran que el pronóstico es positivo; la mejoría lograda con el tratamiento psicotera-
péutico y el modo en que los cambios se reflejaron en el retest que se efectuó con dibujos
proyectivos lo confirmaron.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• 1. Freud, S.: AnaJysis of aphobia in afive-year-old boy. En Collected Papers, vol.111. Londres, Hogarth,
1949.
• Las obras preced'ldas por un asterisco tienen edición en castellano.
320 EMANUEL F. HAMMER
Parte IV
INVESTIGACIÓN
Y ESTUDIOS CLÍNICOS
19. La investigación en las técnicas
gráficas
por Everett Heidgerd
INTRODUCCIÓN
En las técnicas gráficas la investigación juega un papel más necesario aún que en cualquier
otro método de evaluación de la personalidad, pues, superficialmente, estas técnicas requieren
muy poco entrenamiento. En ellas se pueden evitar los complejos sistemas de puntuación y ade-
más es frecuente que las revistas populares exploten la aparente simplicidad de la interpretación
de dibujos y que los psicólogos "de prestado" los Interpreten libremente. Debido a esto, muchas
de las hipótesis y de las teorías interpretativas resultan baratas. Amenudo, aun para el psicólogo
serio y sincero es difícil diferenciar lo bueno de lo malo. Por otra parte, la vitalidad juvenil que el
campo clínico posee en sí mismo determina con frecuencia que el psicólogo clínico inexperto
acepte conceptos cuyas bases se asientan sólo en la imprudencia y en la impulsividad. Esto no
signiñca que la actitud del psicólogo hacia las técnicas gráficas deba ser necesariamente cínica
y pesimista. Por el contrario, si mantiene sus pies en el firme campo experimental y emplea de
un modo consciente una imaginación controlada y profesional, obtendrá gran utilidad de estas
técnicas. En consecuencia. la integración de la investigación activa y positiva como el empleo, es
continuo aumento de los dibujos como técnica clínica es obviamente necesaria.
8 área de las técnicas proyectivas se encuentra en el centro del dilema arte-ciencia. Hutt (62)
considera que la práctica clínica es un arte y que el arte será siempre una parte integral de la
práctica clínica. Pero cree que con el tiempo la ciencia se convertirá en la parte más importante
de la práctica. Aunque como lo señala Brown (21) el campo se encuentra dividido entre los que
se denominan así mismos artistas y los que se denominan a sí mismo científicos, sin que por el
momento estos grupos se respeten mutuamente. Brown sugiere que este desacuerdo básico
surge de la naturaleza misma de los datos proyectivos que las técnicas científicas aún no han
podido manejar estadísticamente. Según él la ciencia está intentando enfrentar el problema de la
reducción cuantitativa del material dinámico, mediante los métodos experimentales tradicionales.
Para el psicólogo clínico el significado más importante de los datos proyectivos se encuentra en
su configuración, y el análisis experimental tiende adestruir esa configuración. En consecuencia,
se welve hacia la "validación clínica• que para el psicólogo investigador es sólo una fantasía,
una especulación o un supuesto. Se puede decir mucho, y lo diremos, desde ambos lados
del cerco. Muchos psicólogos clínicos •soñadores" permiten que los conceptos dinámicos los
desborden y se convierten en sus esclavos. Pero al mismo tiempo el rechazo del enfoque es-
tructuralista por parte de los psicólogos experimentales agrava las limitaciones que provienen de
19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS TÉCNICAS GRÁFICAS 323
subordinar las técnicas proyectivas exclusivamente a la "validación clínica". 8 psicólogo clínico
y el experimental tienen mucho que ofrecerse mutuamente para que las técnicas proyectivas sir-
van a sus fines de una manera efectiva y eficiente. Aunque el campo que estamos considerando
es muy criticado, es dificil encontrar autor o pslcólogo -clínico o experimental- que no considere
valiosa la utilización de las técnicas gráficas para la evaluación de la personalidad. Rosenzweig
afirma que las técnicas gráficas son "clínicamente prácticas•. Morris (90), en 1949, en el informe
para una reunión de la División APA dice que "el método demuestra una definida capacidad para
convertirse en una técnica proyectiva valiosa". Sloan, al hablar del HTP, afirma que los proble-
mas que presenta ·no parecen ni más ni menos graves que los de otras técnicas proyectivas
actualmente en boga".
PROBLEMAS ESPECÍFICOS EN LOS ESTUDIOS SOBRE VALIDACIÓN
Ainsworth (2) ha descifrado con claridad los problemas que el investigador despreJuiciado
debe enfrentar cuando efectúa la validación en las técnicas proyectivas. LDs datos proyectivos
son el producto de una multlplicidad de variables. En la investigación científica tradicional se aísla
una variable y se la explora. En los tests proyectivos, donde cada respuesta tiene en apariencia
muchos posibles orígenes, ese procedimiento es imposible. Cada respuesta envuelve no sólo
la percepción que, de por sí, es función de muchas variables, sino el proceso mismo de la res-
puesta. Precker alude justamente a esta confusión entre los aspectos "proyectivo" y •expresivo"
de la personalidad.·
Además, se señala con frecuencia que es prácticamente imposible obtener criterios buenos y
claros. Rosenzweig (97) se refiere al peligro de confrontar una incógnita con otra, como si fuese
un ejercicio particularmente útil. Brown (21) pone en duda el valor de la utilización de los "casos
diagnósticos" como variables-criterio, indicando que muy a menudo los diagnósticos se basan
en datos completamente inadecuados; aveces, en entrevistas psiquiátricas de diez minutos.
McFartane señala, con respecto al problema del criterio, que la correlación entre el compor-
tamiento manifiesto yel material de la fantasfa es inadecuada para descubrir los patrones estruc-
turales Implicados en combinaciones implícitas o explicitas de conductas. Ainsworth amplía este
punto de vista al establecer que aun cuando existan diferencias estadísticamente significativas
entre grupos, la utilidad para los diagnósticos especificas no es mucha.
ESTUDIOS DE INVESTIGACIÓN
Teniendo in mente estos complejos problemas, centremos nuestra atención en los estudios
específicos de investigación. En general, la investigación que tomaremos en cuenta es la que
comienza en 1948 y sigue hasta nuestros dfas. En ese año Buck (22) introdujo formalmente el
HTP Y EN 1949 Machover (85) publicó sus investigaciones. Sin embargo, la extensa revisión y
bibliografía que compilaron Anastasi y Foley (7) demuestran que antes de esas fechas ya se ha-
bían realizado muchos trabajos con dibujos. Pueden encontrarse referencias que se remontan
hasta 1880, año en que Lombroso y Du camp (82) estudiaron la manifestación de la expresión
artística en los insanos. Pero en su mayoría, estos primeros escritos enfocaban los dibujos de
un modo no científico e incontrolado. Recién en 1926 Goodenough introdujo un método siste-
mático de evaluación de la inte!!gencia através de los dibujos de un hombre. Precker (95) realizó
una revisión significativa y adecuada de la literatura anterior a 1948 poniendo especial atención
en la investigación. Ese estudio Incluye un análisis de los distintos tipos de investigación que se
324 EVEAETT HEIOGEAD
~ .,
intentaron y sugestiones para una investigación Mura. Sus propósitos son: sintetizar el trabajo
hecho yofrecer "un vocabulario para la investigación futura". Además menciona el HTP que, por
esa época, comenzaba anacer oficialmente.
EL DIBUJO DE FIGURAS Y EL HTP
la mayor parte de la investigación en técnicas gráficas se ha centrado en el dibujo de figuras
yen el HTP. Tal como Vernier (109) lo sugiere para todas las técnicas proyectivas en maduración,
el dibujo de figuras y el HTP han estimulado el ·usual ordenamiento de estudios sobre confiabili-
dad, validez, normas grupales, cftferencias entre grupos yanálisis de los efectos de los diferentes
factores o sucesos sobre la ejecución".
Confiabilidad
Con una técnica proyectiva es dificil definir un criterio de confiabilidad. En términos del enfo-
que holístico, ¿es razonable esperar que los dibujos sean, en diferentes administraciones, exac-
tamente los mismos? Según se ha señalado, el criterio debería consistir en que no aparecieran
evidencias conflictivas en los dibujos pero esto implica la interpretación dinámica y el modo de
efectuar las interpretaciones. También se ha sugerido que dos dibujos del mismo examinado
pueden ser bastante diferentes en las características formales o estructurales pero revelar, no
obstante, una información igualmente válida acerca del examinado. Gasorek (40), al trabajar con
dibujos libres de niños, encontró mucha evidencia conflictiva en términos de la coherencia y de
la confiabilidad de las características formales y estructurales. Su estudio es de utilidad porque
define con bastante amplltud los rasgos de los dibujos que, en general, son recurrentes. Albee y
Ham!in (3, 5) juzgaron el ajuste de la personalidad a partir de dibujos mediante un método global
y una escala de puntajes, y encontraron indicaciones positivas de confiabilidad. Afirman que el
empleo de una escala de puntajes "otorga una alentadora confiabilidad al juicio". Se emplearon
como jueces para este experimento profesionales experimentados con entrenamiento postdoc-
toral. Como vernos este enfoque de estudio de la confiabilidad fue completamente diferente al de
Gasorek. Lehner yGunderson (77), utilizando la técnica del DAP,• investigaron tanto la confiabili-
dad test-retest como la confiabilidad de veintiún rasgos gráficos. Emplearon sujetos normales, y
los resultados indicaron que "en los rasgos gráficos puede obtenerse un acuerdo relativamente
alto entre los evaluadores". Además se comprobó que en general la confiabifidad test-retest era
menor que la obtenida por acuerdo entre evaluadores. Por último, indican, concordando hasta
cierto punto con Gasorek, que muchos rasgos gráficos demuestran una fuerte tendencia a per-
manecer constantes (en el informe enumeran esos rasgos).
Utilizando una escala diseñada específicamente para la evaluación de la diferenciación sexual,
Swenson (105) informa que existe un coeficiente de confiabilidad de 0,84 en los dibujos que fue-
ron juzgados por jueces entrenados para ese rasgo en particular. Sin citar los datos en que se
basó, Oakley (92) informa acerca de su impresión de que existe una gran estabilidad en los dibu-
jos •durante un periodo de años•.
Hammer y Piotrowsl<i (47), utilizando seis psicólogos clínicos, encontraron que la confiabilidad
en la evaluación del grado de hostilidad en los dibujos de cuatrocientos niños llegaba aun asom-
• DAP significa ·oraw-A-Person", es decir, "dibuje una persona".
19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS T~CNICAS GRÁFICAS 325
broso coeficiente de 0,85. La desviación de la confiabilidad perfecta fue explicada en función da
la correlación positiva entre el monto de hostilidad interpretado en los dibujos y el grado de hos-
tilidad del mismo clínico (tal como era juzgado por el supervisor). Ese punto se discutirá con más
detalle en este mismo capítulo.
Validez
Los estuc:fios sobre la validez presentan un cuadro inicial confuso. Pero el observador paciente
podrá recoger muchos datos significativos. Un tipo de diseño experimental que dio resultados
útiles pero limitados, consiste en agrupar datos normativos u observar variaciones en las carac-
teristicas gráficas junto con las variaciones en las características del examinado a lo largo de un
continuo. Jolles (65-68), en cuatro extensos y concienzudos estudios, examinó los HTP de más
de dos mil quinientos niños. Comprobó que {de acuerdo con la teoría de la proyección) los niños
tienden adibujar, en el dibujo de una persona, su propio sexo. Sin embargo la proporción entre
mismo sexo y sexo opuesto varía significativamente con la edad y de acuerdo con el sexo real
del examinado (es decir, si es varón o mujer). En su estudio sobre el emplazamiento horizontal de
los dibujos en la página, Jolles confirmó la tesis de Buck según la cual el centro psicológico de la
página está a la izquierda del centro geométrico, el emplazamiento medio horizontal tiende a ser
una función de la edad. Se comprobó que el emplazamiento vertical se encontraba por encima
del centro geométrico con variaciones semejantes alas del emplazamiento horizontal.
Utilizando cuatrocientos treinta y ocho muchachos y chicas, cuyas edades iban desde los
siete hasta los doce años, Weider y Noller (111) confirmaron los resultados de Jolles en relación
con el sexo de la primera figura qua se dibuja, pues entre los muchachos un 70 por ciento dibujó
primero el propio sexo, y entre las chicas un 94 por ciento. En relación con el tamaño entre el
propio sexo y el sexo opuesto, un porcentaje signi1icativamente mayor de chicas que de mucha-
chos dibuja el propio sexo más grande.* Con pequeñas variaciones según los niveles de edad.
Los niños más jóvenes en su mayor porcentaje (61 por ciento) ubican los dibujos en la parte
superior de la página, mientras que un porcentaje menor (48 por ciento) de niños mayores los
ubican en dicha área. Esto concuerda con los resultados de Buck, según los cuales, los dibujos
de los adultos regresivos se desplazan hacia el rincón izquierdo superior de la página.
Lehner y Silver (79) descubrieron que las edades que los adultos asignaban a las figuras de
los dibujos iban aumentando con la edad cronológica hasta los veinticinco años y que a partir
de esa edad iban disminuyendo da un modo progresivo. Esto concuerda con el principio de la
proyección de la imagen ideal. Las edades asignadas a tos dibujos que representaban el sexo
opuesto eran más variables que las qua se asignaban al propio sexo. Por otra parte, ambos
sexos tendían a asignar mayor edad a los dibujos de hombres que a los de mujeres; la signifi-
cación de ese resultado, de acuerdo con los autores, se vincularía con el mayor status que en
nuestra sociedad se acuerda alos hombres.
L.etmer y Gunderson (78) utilizaron el test del dibujo de una persona (OAP) para investigar la
influencia del sexo y de la edad del examinado en la altura de las figuras. Según los resultados
es posible que ambos factores produzcan variaciones en la altura, de acuerdo con el siguiente
patrón: disminuye la altura después de los treinta años para los hombres, y después de los cua-
renta para las mujeres. Esto parece concordar de un modo significativo con la declinación de los
* Esto, lo mismo que en la obselvaci6n anterior. se vinculó con el hecho de que, durante los aflos de fomlaclón, las
niñas pasan más tiempo en compañia de unafigura de identificación del mismo sexo (la madre) qua los niilos.
326 EVERm HEIDGERO
sentimientos de adecuación corporal, declinación que más o menos comienza en dichas edades.
Marl<ham (88) realizó un análisis de los ítems de los dibujos de casas hechas por niños del
jardín de infantes, a partir del cual obtuvo una serie de datos normativos. Markham afirma que el
dibujo de la casa es una técnica inadecuada para apreciar la inteligencia pero que es útil para di-
ferenciar al tonto del inteligente. Además observa que los niños de cinco años dibujan casas muy
c:flferentes alas de los niños de ocho años y que los factores emocionales pueden explicar ciertas
distorsiones y omisiones.
Dentro de esta categoría general, encontramos un interesante estudio de Lyons (83). Este
requirió de los examinados (adultos) que agregaran una cicatriz al árbol del HTP que cada uno
había hecho y que relataran el mejor y el peor hecho de sus vidas. La correlación entre la altura
de la cicatriz del árbol y la edad en que ocurrió el peor hecho fue de 0,54, significativa en el nivel
de 0,01. La correlación entre la ubicación de la cicatriz y el mejor hecho fue de 0.01 no significa-
tiva. Se observó que la distnbución de las cicatrices difería significativamente de los resultados de
dos tareas neutrales.
Los estudios más populares sobre validez son aquellos que intentan correlacionar conjun-
tos de rasgos gráficos con productos de grupos especfficamente definidos, para estos estudios,
de muchas maneras diferentes. En algunos, de acuerdo con detemtlnados rasgos físicos de los
miembros; en otros, de acuerdo con un diagnóstico en términos de desórdenes funcionales o en
términos de ic:fJOSincrasias sociales oculturales. No es necesario aclarar que existen muchas super-
posiciones.
Kotkov y Goodman (73) encontraron en el DAP signos gráficos para diferenciar alas mujeres
obesas de las no obesas. De una lista original de 43 ítems, encontraron 7 {que representaban ca-
racteristicas obesas) que diferenciaban con éxito a los dos grupos. La conclusión de los autores
es que la aparición en un dibujo de cuatro de esos siete signos, es suficiente para identificar el
examinado como obeso. Fundamentan además la tesis de la proyección de la Imagen corporal
en los dibujos.
Esta última tesis recibe del estudio de Barman y Laffel (16) una fundamentación adicional:
encontraron una correlación significativa entre el tipo corporal del examinado y la figura dibujada.
Michal-Smith (89) comparó los dibujos de adolescentes cuyos electroencefalogramas eran
normales con los de aquellos que poseían una función eléctrica anormal. Los juzgó sobre la base
de las seis categorías de puntuación de Buck: detalle, proporción, perspectiva, tiempo, capa-
cidad critica y cualidad de la línea. En cualidad de la lfnea se encontró un nivel significativo de
diferenciación. Beck (14) comparó los HTP de disminuidos orgánicos con los de disminuidos no
orgánicos, y observó que los orgánicos dibujaban casas más Irreconocibles y omitían mayor can-
tidad de detalles que los no orgánicos.
Tanto Blum (18) como Royal (98) tuvieron grandes dificultades al intentar diferenciar los dibu-
jos de grupos normales y de grupos neuróticos. El diseño experimental de Blum era adecuado,
pero fue afectado por muchas fuentes que contribuían al error en la administración del experi-
mento. La conclusión de que el DAP no es un Indicador válido de la dinámica de la personalidad
en comparación con las evaluaciones de los psiquiatras y con los tests psicológicos, parece pre-
matura. B estudio de Royal comprendía 54 rasgos gráficos que hipotéticamente diferenciarían a
los neuróticos ansiosos de los normales. Aunque ninguno de los 54 rasgos lo logró, con una es-
cala de ocho de los ftems más cflSCriminatorios se pudo reducir la superposición entre los grupos
hasta un grado significativo.
Giedt y Lehner (42) compararon en el DAP las edades asignadas por sujetos neuróticos con
las asignadas por sujetos normales. Se comprobó que tanto los neuróticos como los normales
pasaban de la asignación de una edad mayor que la propia auna menor que la propia, a medida
que iban aumentando sus edades cronológicas. Pero se observó que el momento de cambio
19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS T~CNICAS GRÁFICAS 327
se producía en los neuróticos a una edad más avanzada que en los normales y que existía una
mayor variación en la asignación de la edad entre los normales que entre los neuróticos. Los es-
tudios experimentales que intentan diferenciar alos esquizofrénicos de los normales mediante las
técnicas del DAP y del HTP son escasos y conflictivos. Con la técnica del DAP, Fisher y FISher
{37) evaluaron los dibujos de treinta y dos esquizofrénicos paranoides mediante un detallado aná-
lisis atomista y mediante la impresión global. Se emplearon distintos evaluadores. Los resultados
indicaron que los dibujos, en su mayor parte, no estaban dentro de la categoría esquizofrenia
paranoide. Los dibujos se evaluaron de acuerdo con la expresión facial y la postura. Había muy
poco acuerdo entre los diferentes evaluadores. Se comprobó además que entre los psicólogos
entrenados el acuerdo no fue mayor que entre los evaluadores no entrenados. Los autores con-
cluyen que lo presupuestos de Machover resultan peligrosos si no se los investiga más afondo.
Holzberg y Wexler (60) por el contrario, hallaron resultados positivos con un método de eva-
luación algo diferente. Utilizando un grupo experimental de treinta y ocho mujeres esquizofrénicas
y un grupo de control de setenta y ocho enfermeras en formación, diseñaron una lista de 174
ítems para evaluar los dibujos. Encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los
normales y casa uno de los tres subgrupos esquizofrénicos (paranoide, hebefrénico y catatónico).
(No se demostraron diferencias confiables entre los tres subgrupos esquizofrénicos.) Un estudio
posterior de Wexler y Holzberg (112) confirmó estos resultados.
Smith (103) comparó los dibujos del DAP de cuarenta esquizofrénicos con los de cuarenta
pacientes de hospital general. Los esquizofrénicos dieron más respuestas fuera de lo común
que el grupo normal. Los esquizofrénicos casados mencionaron los genitales con mayor fre-
cuencia que los esquizofrénicos no casados. Los normales mencionaron diferencias en los ge-
nitales, forma corporal, longitud del cabello, complexión y cosmética mucho más amenudo que
los esquizofrénicos.
Se dedicaron varios estudios al área del ajuste social, tal como indica el HTP y.el dibujo de
figuras. En un experimento de "antes-después", Hammer (48) administró el HTP en diferentes
etapas del proceso de esterilización eugenésica a sujetos seleccionados de la población de un
estado donde la esterilización es política oficial. Se presumió que los sujetos sometidos a la es-
terilización eugenésica responderian con ansiedad de castración. Se diseñó una lista de índices
gráficos de la ansiedad castratoria, basada en la experiencia clínica y en la teoría psicoanalítica.
En 26 de los 54 ítems comparados se encontraron diferencias significativas entre "antes" y
"después". Hammer resume esas diferencias estadísticas en las siguientes conclusiones:
1. En el HTP, los objetos alargados, tales como chimeneas, ramas, troncos de árboles,
brazos, narices, piernas, etcétera, pueden utilizarse como símbolos fálicos. En cambio,
los círculos, los triángulos, y todos los objetos que tengan una hendidura vertical en el
centro (por ejemplo una ventana en la que destaque el marco vertical y esté omitida la
línea horizontaQ pueden emplearse como símbolos de la vagina, y, en los dibujos creati-
vos del hombre, revelan ansiedad de castración.
2. En los dibujos de símbolos genitales, como los mencionados, el examinado puede ma-
nifestar sus sentimientos de inadecuación genital y de ansiedad de castración. Esos senti-
mientos pueden expresarse mediante símbolos dentados, cortados, rotos o defectuosos.
3. La trinidad genital del hombre puede simbolizarse mediante agrupamientos de a tres,
por ejemplo: botones, ramas, arbustos, manijas de puerta en grupo de tres (48).
Barker y Mathis (11) investigaron las caracteristicas de la homosexualidad masculina tal como
328 EVERETT HEIDGERD
se daba en el DAP, en contraposición a los dibujos de sujetos normales. En general encontraron
que los rasgos de diferenciación entre los grupos eran limitados, pero que la hostilidad hacia las
mujeres era mayor en los dibujos de los homosexuales y que este grupo empleaba más tiempo
de reacción para identificar la figura del propio sexo.
Hammer (52) investigó el sexo de la primera figura que se dibuja en el HTP en una población
de ochenta y cuatro delincuentes sexuales de la prisión de Sing Sing. No encontró diferencias
significativas entre el grupo de pedofilicos y el de violadores con excepción del sexo hacia el
que se había actuado delictuosamente. Afirma que "existen considerables dudas con respecto
al postulado proyectivo gráfico según el cual el sexo de la primera figura que se dibuja puede
servir como índice de la identificación sexual del examinado o como evidencia de conflictos psi-
cosexuales o de inversión sexualn. Mainord (87) demostró que las dificultades para interpretar el
significado del sexo de la primera figura que se dibuja son aún mayores. Comparando los DAP de
estudiantes universitarios con los de pacientes no seleccionados de hospitales mentales, obsef'vó
que ambos grupos tendlan adibujar primero la figura correspondiente al propio sexo pero que en
los hombres esta tendencia era más pronunciada que en las mujeres. Mainord señala la concor-
dancia de este hecho con el carácter "predominantemente androcéntrico" de nuestra sociedad.
En otros dos estudios Hammer (51, 54) investigó las características del dibujo del árbol en
el HTP. Ambos estudios se realizaron con delincuentes sexuales masculinos, divididos en tres
grupos: violadores, pedofílicos homosexuales y pedofílicos heterosexuales. Se observó que en
los dibujos de los pedófilos homosexuales había una cantidad significativamente mayor de árbo-
les muertos que en los de los violadores. Hammer demostró que, en relación con el número de
examinados que dibujan árboles muertos, existe una progresión desde los violadores hasta los
pedofílicos heterosexuales y de éstos a los pedofílicos homosexuales Qos cuales se desvfan de
la norma no sólo con respecto a la edad sino también con respecto al sexo de la pareja). Esta
progresión es directamente proporcional al aumento de distancia de objeto sexual adecuado.
Hammer señala que los datos paralelos confirman la opinión de Buck de que las personas más
enfermas psicológicamente dibujan árboles •muertos".
Hammer (51) observó además que "el grupo de incflViduos que mantiene actividades sexua-
les con criaturas del sexo femenino dibuja árboles más jóvenes Qa medida de la edad que se
proyecta es de aproximadamente once años) que los enfermos que violan a mujeres adultas".
Hammer argumenta que el presupuesto psicoanalítico de que los pedofilicos son personas pslco-
sexuales inmaduras y que, en consecuencia, intentan acercarse aotro niño, confirma la hipótesis
de Buck con respecto a la edad de los árboles. "La edad que se asigna al árbol puede ser un
índice aproximado de la madurez psicosexual del paciente", concluye Hammer.
De Martina (33) estudió dibujos del hombre que realizaron pacientes del sexo masculino retar-
dados, homosexuales y no homosexuales, yencontró diferencias significativas con respecto a las
cejas y a los talones de las figuras.
Flsher y FISher (38) investigaron la relación entre la femineidad que se expresa en los dibujos
de figuras femeninas realizados por mujeres y el estilo de ajuste sexual. Observaron que los dibu-
jos con un bajo grado de femineidad pertenecían aexaminadas con experiencias heterosexuales
limitadas asi como con una mayor disfunción sexual somática y con una vida sexual en general
pobre. Las mujeres de vida sexual más promiscua pero también insatisfactoria reafizaban dibujos
con un alto grado de femineidad. Por último, los dibujos con un grado medio de femineidad se
relacionaban con satisfacciones sexuales más genuinas por parte de las examinadas. Los grupos
definidos culturalmente en sentido amplio han permitido un enfoque distinto para la investigación
de las técnicas gráficas. Se trata de grupos difíciles de definir y en algunos de los estudios sería
incorrecto considerar la investigación realizada como un estudio de la validez de la técnica gráfica
que se utilizó. En estos casos la técnica gráfica se utiliza más bien como herramienta para la ob-
19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS Ti:CNICAS GRÁFICAS 329
servación de los procesos dinámicos de los grupos que se están considerando.
Hammer (49) comparó los HTP de niños negros y blancos en una comunidad del sur de
los Estados Unidos para apreciar el grado de hostilidad y de agresión. Mediante una clasifi-
cación "a ciegas" de los dibujos, encontró que el promedio de hostilidad y agresión era signi-
ficativamente mayor en los dibujos de los niños negros que en los dibujos de los niños blan-
cos. Este estudio confirma la teoría de la frustración-agresión y, a la inversa, si presuponemos
la teoría de la frustración-agresión, se confirma la capacidad del HTP para diferenciar grupos
según el grado de agresión.
Kates y Harrington (69), utifizando únicamente dibujos de la figura humana, no encontraron
relaciones significativas entre el monto total de agresión y los índices de agresión que aparecían
en los dibujos realizados por delincuentes juveniles. Los criterios de agresión utilizados fueron los
de Machover. Los autores previenen, contra cualquier conclusión prematura, señalando que los
criterios no se deben utilizar aisladamente yque esto demuestra los peligros del fraccionamiento.
Toler y Talar (108) investigaron el grado de popularidad, tal como se manifiesta en los dibu-
jos infantiles. Trabajaron con niños de cuarto y quinto grado y mediante un método sociom~­
trico establecieron un criterio de popularidad. Los dibujos de figuras fueron entregados a psi-
cólogos clínicos para que seleccionaran el dibujo del niño más popul~ y el menos popular. La
selección se realizó con bastante éxito. Los autores afirman que determinadas dimensiones de
la personalidad parecen relacionarse con la aceptación y el rechazo g.rup~I~. Otra conclu.slón
adicional es la de que los psicólogos, en general, son capaces de d1scnm1nar la populandad
mediante un análisis de los dibujos de las figuras.
Anastasl y Foley (9) intentaron utilizar el DAP para diferenciar a los grupos "éxito-fracaso" de
cadetes de aviación de la Fuerza Mrea de Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial.
Se efectuó una lista de puntación objetiva que fracasó en latarea de diferenciar ambos grupos.
Woods y Cook (114) analizaron cómo estudiantes de un octavo grado representaban las
manos en el dibujo de personas del HTP. Compararon este rasgo gráfico en distintos grupos
cuya habilidad artística era diferente yconcluyeron que el modo de dibujar las manos ~ función
del nivel de habilidad para el dibujo. Esta conclusión pone limitaciones a la interpretación de los
factores de la personalidad basada en el modo de representar las manos.
En un estudio algo similar, Whitmyre (113) investigó la significación de la calidad artística en
la evaluación del ajuste que se infiere de los dibujos de figuras humanas. Se obtuvieron dibu-
jos de psicóticos y de "veteranos normales". Los psicólogos clínicos clasificaron los dibujos de
acuerdo con el nivel personal de ajuste y el grado de calidad artística. También los clasificaron
artistas comerciales, en este caso sólo de acuerdo con el mérito artfstico. Los resultados de-
mostraron que las evaluaciones posaran gran confiabilidad y que los psicólogos, para evaluar el
ajuste, utilizaban el mérito artístico de dibujo en grado significativo. Ni la calidad artística ni las
clasificaciones que con respecto al ajuste realizaron los artistas o los psicólogos mostraron una
relación significativa con los grupos experimentales y de control. .
Jensen (63, 64) investigó en dos estudios la orientación de los dibujos de perfil hacia la de-
recha o la izquierda en relación con los hábitos establecidos de lectura. Los dibujos de perfil
fueron obtenidos de dos poblaciones americanas, de una noruega y de una egipcia. Apesar de
la dirección del hábito de lectura establecido o de la práctica en la lectura, en los cuatro grupos
culturales aparecía la tendencia al dibujo de perfiles orientados hacia la izquierda. Los nortea-
mericanos de clase urbana socioeconómicamente alta mostraron mayor tendencia a orientar
sus dibujos hacia la izquierda que los norteamericanos de clase rural socioeconómicamente
inferior. Los zurdos no demostraron como los dextros la orientación hacia la izquierda. La con-
clusión del autor es que los hábitos de lectura culturalmente adquiridos no determinan la orien-
tación izquierda-derecha en los dibujos de perfil.
330 EVERffi HEIOGERD
Cook (31) realizó un experimento basándose en la definición de Machover de la cabeza
como asiento de la dominación social y en su consideración sobre el tratamiento diferencial en
los dibujos de la figura masculina yfemenina. Administró un cuestionarlo aestudiantes universi-
tarios de sexo masculino para establecer un criterio de dominación social. El análisis de las figu-
ras masculinas y femeninas que realizaron los examinados determinó dos grupos de dibujos: en
uno la cabeza de la figura del mismo sexo era más grande que la cabeza de la figura del sexo
opuesto, y en el otro esto no ocurría. 8 cuestionarlo diferenció a ambos grupos de una manera
estadísticamente significativa. Existió una considerable superposición Indicadora de que la hipó-
tesis de Machover puede sostenerse en líneas generales, pero no en cada caso individual.
Baumgarten (13) realizó un interesante estudio utilizando una técnica algo modificada. Ob-
tuvo dibujos de doscientos niños servios que vivían en 1942 en campos de refugiados suizos.
Estos niños habían tenido experiencias bélicas extremas. Se compararon sus dibujos con los
de los niños suizos y norteamericanos. Los dibujos Incluidos fueron: la figura humana, la repre-
sentación de algo imaginativo y de algo acerca de la tierra natal. No se observaron signos de
agresividad, de hostilidad o de otra clase de perturbación.
Un experimento realizado por Ochs (93) yque implica la técnica de Goodenought, demostró
el error de emplear un enfoque atomista Con un diseño del tipo •antes-después•, Ochs puso a
prueba los dibujos del Goodnought que habían realizado sujetos con perturbaciones primarias
de la conducta durante el proceso de admisión a una institución y después de su adaptación
social. Los resultados experimentales mostraron poca coherencia en relación con los cambios
en los ítems de puntaje específico, aunque los puntajes totales no variaron significativamente. 8
autor se refiere ala falacia de la noción de que el todo es la suma de las partes.
8 efecto de la relación examinado-examinador sobre las producciones proyectivas interesa
tanto a los investigadores como a los psicólogos clínicos. Sinnett y Eglash (101) analizaron la
variación en el tamaño de la figura de acuerdo con el manejo de la relación examinado-exa-
minador. Encontraron que el tamaño de la figura puede poseer importancia para el análisis de
la relación del examinado con el psicólogo. En un experimento similar, pero utilizando cuatro
jueces experimentados, Holtzman (59) concluyó que •ninguna de las variaciones de los dibu-
jos... podía atribuirse a la personalidad, al sexo o a la apariencia física de los examinadores".
En cambio se atribuyeron variaciones altamente significativas al sexo del examinado. En un ex-
perimento más penetrante y controlado, Hammer y Piotrowski (47) examinaron el defecto de la
hostilidad y de la agresMdad personales del examinador sobre sus interpretaciones del HTP.
Los sujetos del experimento fueron seis psicólogos clínicos que debían juzgar cuatrocientos
HTP con el fin de obtener signos de hostilidad y agresión. A cada uno de los psicólogos se le
administró el Test de Szondi del que Deri derivó una clasificación de la agresión. Las compara-
ciones de los datos en orden gradual dieron una correlación positiva. Los psicólogos más hosti-
les ªvieron" más agresión en los HTP que Interpretaron.
COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS
Los tests de completamiento de dibujos aunque menos conocidos que el HTP y que la téc-
nica de Machover, han provocado una atenta consideración por parte de los círculos clínicos.
Aunque se trata de una técnica de origen europeo. Kinget fl1) nos ha ofrecido una presenta-
ción muy adecuada de sus bases y de su método. En la misma publicación se presenta un
procedimiento muy eficaz de validación. Mediante la técnica descripta se administró el test a
adultos y se obtuvieron tres tipos de datos de validación. Estos datos o criterios de validación
se redujeron a categorfas practicables y se compararon con cada uno de los elementos anali-
19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS Ti:CNICAS GRÁFICAS 331
1
1
1
,
• !
t·
zados en los tests gráficos. Los resultados fueron alentadores. PJ discutirse los problemas que
implica un programa continuo de vafidación, se destaca la necesidad de un "trabajo 0f'! cadena•
integrado, en lugar de •una profusión de creatividad".
Takala (107) desarrolló para el test de completamiento de dibujos un sistema de clasificación
cuantificable que se basa en las hipótesis sugeridas por Wartegg y Kinget. Administró el test a
más de mil individuo que representaban diecisiete grupos ocupacionales. Los resultados indi·
caron que el test, efectivamente, diferenciaba grupos ocupacionales y podía predecir el éxito
vocacional. Respecto de la inteligencia las correlaciones fueron bajas, pero altas respecto de la
habilidad para el dibujo. Se mencionan normas para las variables especificas del test Yde los
resultados de análisis factorial.
Para investigar los rasgos gráficos del test de completamiento de dibujos, Bauer (12) obtuvo
protocolos de sujetos de sexo masculino yfemenino en diversos grupos experimentalmente de-
finidos. Se incluyeron grupos de enuréticos, de epilépticos, de esquizofrénicos •sospechosos·.
de psicópatas, de retardados mentales y de enfermos neurológicos. Para todos los grupos
mencionados se obtuvieron características gráficas distintivas con excepción del grupo de en-
fermos neurológicos. ·
Analizando un factor específico, la falta de atención a la señal de comienzo en los ítems del
completamiento de dibujos, Duhm (34) intentó trabajar para lograr una comprensión más clara
de los procesos implicados en esa tarea. Se administró el test de completamiento de dibujos
a más de mil seiscientos sujetos divididos en grupos de niños jóvenes, de niños mayores, de
retardados mentales, de adolescentes y de adultos. 8 modo en que se expresó la falta de aten-
ción ala señal de comienzo, demostró variaciones entre los diversos grupos.
Ames yHellersberg (6) investigaron el Test de Hom-Hel!ersberg, importante técnica de com-
pletamiento de dibujos, en un estudio normativo de las respuestas dadas por niños. Los dibujos
se analizaron para determinar estadios de maduración del niño normal en términos de realiza-
ciones en el test. Se obtuvieron diecisiete estadios de maduración ylos resultados demostraron
que el test posee valor diagnóstico una vez que el examinado ha alcanzado los nueve años.
Otro estudio de Hellersberg (57) utiliza la técnica de Hom-Hellersberg para investigar la re-
lación del examinado con la realidad. 8 método de análisis y la compilación de los resultados
permiten una profundización yuna mayor comprensión de la técnica.
TÉCNICA DEL DIBUJO EN OCHO HOJAS
Los estudios de investigación del test del dibujo en ocho hojas se limitan por ahora alos que
realizó el fundador de la técnica, Leopoldo Caligor. En un primer estudio Caligor (26) intentó
determinar con esta técnica la concepción inconsciente de la propia identificación masculina o
femenina. Se compararon los resultados con los obtenidos a partir de la lámina en blanco del
TAT ydel MMPI. Los criterios que se utilizaron para la identificación Masculino·Femenino fueron
la edad y el sexo de la persona con la que el examinado se identificaba. Las bases de estos
criterios no están establecidas con claridad. En un estudio posterior, Caligor (27) investigó la ca-
pacidad del test para detectar rasgos paranoides. Para ello comparó la secuencia de los ocho
dibujos con dibujos aislados de figuras en cada final de secuencia. 8 autor encontró que en los
sujetos coartados existían más identificaciones con los dibujos número uno que en los sujetos
hiperideacionales.
Se confirmó la hipótesis de Caligor (28) de que mediante la repetición de la tarea gráfica
se penetra en profundidades cada vez mayores. al observar que, en general, la hostilid~d Y
los dinamismos paranoides aumentaban en los últimos dibujos, aunque los rasgos paranoides
332 EVERETI HEIOGERD
mar~~os se detec.taban m~ en el test como totalidad que en el dibujo número ocho aislado.
•Utilizando u.na hs~ mult1·ftem, en otro estudio, Caligor (28) encontró treinta y tres índices
grafico_s para.diferenciar a los normales de los psicóticos internados y diez ftems seleccionados
para d1feren~1ai: a los su~rupos psicóticos. B propósito de este estudio fue desarrollar un mé-
todo más objetivo ycuantitativo para evaluar el test del dibujo en ocho hojas.
OTRAS TÉCNICAS GRÁFICAS
. En la práctica clíni~ muchas técnicas gráficas continúan apareciendo y muchas desapare-
c~endo. C~n frecuencia no adq~i~en la suficiente popularidad como para estimular investiga·
cio~es senas. Pueden r~ultar utdes para los psicólogos clínicos pero difíciles de manejar ex·
penmentalmente o poco interesantes para los experimentales. En consecuencia estas técnicas
aparecen con una fundamentación y con algunos datos estadísticos preliminares. Lamentable-
n:ente, muchas veces sus potencialidades no se desarrollan porque no se realizan investiga-
CK_>n~ a fondo. Otras veces, por fortuna, desparecen rápidamente después de una vida corta
e inútil. Harrower (56) nos ha ofrecido algunos tests normativos preliminares para el test del
concepto más desagradable. En esta técnica se pide al examinado que dibuje lo más desagra-
dable que se te ocurra. Harrower ha presentado los resultados de quinientos examinados que
buscaban ayuda para sus dificultades psicológicas. En su estudio comenta las reacciones a la
tarea Yel ~ntenido ~e los dibujos. La referencia está tomada de un grupo control constituido
~or c~atroc1entos su1etos n.ormales. Harrower señala la deliberada omisión de datos estadfs-
t1~s para ~entrar la atención en el estadio insatisfactorio de los hechos en el procedimiento
clínico expenmental". .
Con respect~ al test del árbol de Koch no se ha encontrado ninguna investigación. Pero
K~h {72) ha.realizado una adecuada presentación de la técnica en publicaciones europeas. Se
pide ~ examinado qu~ dibuje un árbol frutal. Se afirma que en los resultados se aprecia el nivel
evolutivo y sus regresiones neuróticas.
. Sob": el t~t d~I dibujo de un animal se ha escrito poco y prácticamente no se ha realizado
ninguna mves~19ac1ón. De Graaf (32) describe un test de identificación animal que se relaciona
con esta técnica. ~ este test se da al examinado un libro con figuras de animales y se le pide
que cuente o escnba un cuento acerca del animal que le gustaría ser durante un día. 8 autor
observó que las identificaciones con animales agresivos como el león, el tigre 0 et elefante son
frecuentes en los niños tí~idos. La elección de un ciervo es común en muchachas con un gran
deseo de ternura Yde cuidados maternales; y, siempre de acuerdo con el informe, eligen el
caballo ~ersonas con una fuerte catexia hacia el trabajo y una integración bastante buena de la
personalidad. De todos modos, por ahora falta la verificación experimental de esas hipótesis
. T~bién se ha considerado que el "garabato• posee muchas potencialidades para revel~ la
d1~ám1ca ~e la personalidad. La Investigación del "garabato• requiere una investigación muy di-
ñcil de ~eal1zar. Auerbach (1O) ofreció informe sobre este tema basándose en los garabatos que
los p~cr~tes efectuaban durante las sesiones analíticas. PJ finalizar la hora el autor recogía las
asocraCJones espontáneas de los pacientes en relación con sus garabatos. Los comentarios de
Auerbach se ~fiaren a los pa~ientes que garabatean, al momento en que el garabato comen-
zará.º :onctu1ra'. Ya los cambios que aparecen durante el análisis. Pero su estudio no presenta
un diseno expenmental.
~ técnica del dibujo de una familia, muy utilizada en la práctica clínica, es otra de las modifi-
caciones gráficas que por el momento no posee una adecuada verificación experimental. Hulse
(61) presenta los resultados de ocho estudios de casos y once dibujos. Algunos psicólogos
19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS TéCNICAS GRÁFICAS 333
clínicos han encontrado que este tipo de estudio es muy útil en tanto que los psicólogos orien-
tados en la investigación son más bien criticas.
DIBUJO LIBRE
El uso de los dibujos libres como método de evaluación de la personalidad constituye un
campo en sí mismo. Por supuesto que hay en él mucho material que se relaciona con las téc-
nicas gráficas específicas. Un análisis de la técnica del dibujo libre requerirla un volumen yestá,
por lo tanto, más allá del objetivo de este libro. la bibliograffa que cita Levy (81) en Psicología
proyectiva, así como la revisión efectuada por Anastasi y Foley (7) brindan al lector interesado
informaciones muy útiles.
RESUMEN YCONCLUSIONES
Las técnicas experimentales han provisto muchos datos promisorios aunque aún no conclu-
yentes para la utilización de las técnicas gráficas como métodos de evaluación de la persona-
lidad. Con frecuencia se han hallado resultados conflictivos, como con el Rorschach y el TAT.
Muchos de los conflictos existentes resultan de diseños experimentales poco desarrollados y
carentes de criterio de realización así como de definiciones poco claras de términos y de con-
ceptos. Gran parte de las dificultades surgen de grupos criteriales defectuosos. la importancia
que se dé ala necesidad de clarificar los conceptos y la fundamentación nunca será excesiva.
Es evidente que ninguna técnica aislada puede ofrecer por sí misma un cuadro completo
y significativo de la personalidad de los examinados. Por consiguiente los experimentos que
se diseñan para probar la capacidad de una técnica que lo intente, no se ajustan a la realidad.
Por el contrario, los experimentos que, de algún modo, han incorporado una baterfa de tests
o la validación que surge de ella, han ofrecido resultados promisorios. Entre los estudios que
ocupan una posición central con respecto ala hipótesis nuclear de los dibujos como instrumen-
tos proyectivos, están los de Lehner ySilver (79): en los dibujos se tiende aproyectar la propia
edad; los de Hammer (54): la edad psicomaduracional subjetiva o que se siente poseer tiende a
serproyectada; los de Leher y Gunderson (77): la altura del dibujo se relaciona con la sensación
de adecuación corporal; los de Lyons (83): existe correlación entre la edad en que se experi-
mentaron traumas psíquicos y la altura del árbol en la que se dibuja una cicatriz; los de Kotkov y
Goodman (74): los dibujos "obesas• corresponden a examinados más obesos; los de Barman y
Laffel (16): existen correlaciones significativas entre el tipo corporal del examinado y la figura del
dibujo; los de Hammer (48): hay una cantidad significativamente mayor de Indices de ansiedad
de castración en los dibujos que realizaron los examinados después de haber sido esterilizados
en comparación con los que efectuaron antes de estar enterados de la operación; los de Barker
y Mathis (11): en los dibujos realizados por homosexuales existe mayor hostilidad hacia las mu-
jeres que en los dibujos correspondientes a examinados •normales"; lo de De Martina (33}: en
los dibujos·de la figura de sexo masculino que realizaban los homosexuales hay mayor cantidad
de rasgos femeninos; los de Fisher y FISher (38): se observa correlación entre la femineidad que
se expresa en ef dibujo de la persona femenina reafJZado por mujeres y el ajuste psicosexual
de las mismas; los de Hammer (49): el HTP diferencia los grupos agresivos de los de control;
los de Toler y Tolar (108): los niños populares e impopulares proyectan en sus dibujos rasgos
asociados con esa caracterfstica; los de Cook (31): se fundamenta la definición que Machover
da del área de la cabeza como reflejo del grado de dominación social del examinado; y los de
334 EVERETT HEIDGEAD
una cantidad de investigadores (65 11O87 53
examinado que dibuje a una pers~a ~t ti ·:>q~e ~emostraron que cuando se pide a un
utilidad Yel valor de las técnicas gráfi• e en ea dibu¡ar una persona de su propio sexo. La
· . cas no pueden ser negados Tam
necesidad de rnvestigaciones posteriores d '. PoCo puede negarse la
técnicas. En 'ªutilización clfnica de estas r~i una el~ com~rens16n ?e las. limitaciones de fas
Ylos clínicos se uniesen no sólo disminuirí cas exist~ pel1~ros obvios. S1 los investigadores
riquecerse Ydesarrollarse ofreciendo í an estos pelr~r?B Sin? que las técnicas Podrían en-
conducta humana. ' as ' una contnbuc1on óptima para la comprensión de fa
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i(
11.,
11
;¡
Parte VI
LOS DIBUJOS PROYECTIVOS EN
UN ENCUADRE PSICOTERAPÉUTICO
20. La terapia artística: su alcance y
función
por Margaret Naumburg
L
aterapia artística de orientación analítica pretende liberar el inconsciente mediante imá-
genes espontáneas proyectadas en expresiones gráficas y plásticas. Puede emplearse
como forma primaria de psicoterapia o como técnica auxiliar de otras técnicas. Es efi-
caz en las perturbaciones de conducta y en los casos de neurosis o psicosis. Es aplicable
a adultos, adolescentes o niños. Al principio se destinó al tratamiento de pacientes en forma
indMdual. Ahora comienza a utilizarse como una técnica suplementaria de la terapia analltica de
grupo. Las bases fundamentales de los métodos de tratamiento de esta terapia son el enfoque
psicoanalítico de la ansiedad yde los sentimientos de culpa, y la psicodinámica de la represión,
la proyección, la identificación, la sublimación y la condensación. Estos mecanismos surgen
en las expresiones visuales de los pacientes durante la terapia artística con la misma evidencia
que en las expresiones verbales de los tratamientos psicoanalíticos. La expresión espontánea
gráfica o plástica se libera en la relación transferencia! yse maneja mediante la libre asociación.
El procedimiento de la terapia artística se basa en el reconocimiento de que los pensamientos y
sentimientos humanos que derivan del inconsciente, se expresan con más facilidad en imáge-
nes que en palabras. Mediante la proyección pictórica, la terapia artística favorece un método
de comunicación simbólica entre el paciente y el terapeuta. Sus imágenes, lo mismo que en el
procedimiento psicoanalítico, pueden versar también sobre los datos onfricos, las fantasfas, los
sueños diurnos, los temores, conflictos y los recuerdos infantiles. La técnica se basa en que
todos los indMduos, estén o no entrenados artísticamente, poseen una capacidad latente para
proyectar sus conflictos internos bajo formas visuales. Sucede con frecuencia que al reflejar
gráficamente esas experiencias internas éstas adquieren una mayor articulación verbal. A me-
nudo, mediante el empleo de la expresión gráfica o plástica, aquellos originalmente bloqueados
en su expresión verbal comienzan averbalizar con el fin de explicar sus producciones artísticas.
En la terapia artística la experiencia inconsciente del paciente, por lo tanto experiencia en imá-
genes, se traspone directamente ala representación de la otra imagen. En cambio, en tratamiento
psicoanalítico, las experiencias internas visuales deben retraducirse de una comunicación en imá-
genes a una comunicación verbal. Freud efectuó algunas penetrantes observaciones acerca de
este punto y de sus efectos en el paciente, en sus Nuevas lecturas introductorias (1): ªSe los ex-
perimenta (a los sueños} sobre todo en imágenes visuales, también los sentimientos pueden en-
tremezclarse en el sueño así como los pensamientos; también los otros sentidos pueden tener
experiencias, pero las experiencias onfricas son sobre todo pictóricas. En parte la dificultad de
relatar los sueños proviene de que hay que trasponer esas imágenes en palabras. 'Podría dibu-
jarlo', dice amenudo el que sueña, 'pero no sé bien cómo decirlo'."
20. LA TERAPIA ARTÍSTICA: SU ALCANCE Y FUNCIÓN 343
Aunque Freud informó al mundo moderno que el inconsciente habla en imágenes, no siguió
la sugerencia de sus pacientes de que se les permitiese dibujar en lugar de relatar los sueños.
La terapia artística, en cambio, favorece justamente ese tipo de expresión de la experiencia in-
terna. La figuración objetiva actúa como una comunicación simbólica inmediata que supera las
dificultades inherentes al lenguaje verbal. Otra ventaja de las proyecciones gráficas consiste en
que esas formas inconscientes pueden escapar con más facilidad a la represión del censor que
las expresiones verbales, más familiares para el paciente.
Mediante la proyección de imágenes internas en dibujos extemalizados, la terapia artística
cristaliza y fija en formas duraderas conjuntos de sueños o de fantasías que de otro modo se
disiparían y podrían oMdarse con facifidad. Con la ayuda de este registro pictórico de las ex-
periencias internas inconscientes, el paciente puede obseivar y asir objetivamente los cambios
que se producen durante su tratamiento.
En el conjunto de dibujos espontáneos que se liberan durante la terapia artística, hay algu-
nos que poseen valor diagnóstico y terapéutico. Estos dibujos son diagnósticamente útiles de
dos maneras: como patrones de respuestas en imágenes típicas de los distintos cuadros, es
decir de las reacciones esquizofrénicas, paranoides, obsesivo-compulsivas, depresivas graves,
alcohólicas, etcétera y como transformaciones que pueden ser un índice objetivo de los cam-
bios que el paciente experimenta durante la terapia. (En el capítulo siguiente se ilustran ejem-
plos de elementos diagnósticos de este tipo en el caso de una niña esquizofrénica.)
La diferencia fundamental entre los dibujos proyectivos que se obtienen con tests psicoló-
gicos y los que se obtienen en la terapia artística, consiste en que los dibujos de los tests son
estimulados en tanto que tos de la terapia artística surgen con total espontaneidad. En la terapia
artística hay ciertos elementos diagnósticos comparables en algunos aspectos a las técnicas
proyectivas gráficas, pero dinámicamente las técnicas terapéuticas de la terapia artística se re-
lacionan con las técnicas del psicoanálisis.
Los analistas, los psiquiatras y los psicólogos son cada vez más conscientes de que la tera-
pia artística, como técnica primaria o como técnica auxiliar, libera más rápidamente el material
inconsciente profundo y, por consiguiente, acelera el proceso terapéutico. La razón de este
hecho se encuentra justamente en la traducción inmediata de las experiencias internas en imá-
genes en lugar de palabras.
A menudo se supone que la terapia artística es sólo aplicable aaquellos que manifiestan ha-
bilidad artística. Sin embargo la mayoría de los pacientes tratados con éxito con este método,
nunca habían dibujado ni pintado. El enfoque que se emplea con los pacientes sin experiencia
en lo referente a expresión creativa, es diferente al que se utiliza con artistas profesionales. Es
necesario ayudar a los pacientes que carecen de experiencia a adquirir confianza en su capa-
cidad para expresar en imágenes espontáneas, pensamientos o sentimientos inconscientes Y
además hacerles comprender que et inconsciente habla simbólicamente en términos de ritmo,
calor y forma. (Las diferentes técnicas que se pueden emplear para ayudar a los pacientes a
liberar pictóricamente fantasfas. conflictos, y sueños se comentan eilustran en el estudio de un
caso en el capítulo siguiente.)
El artista profesional, en general, se somete con facilidad a la terapia artística cuando su
neurosis interfiere con su trabajo creativo. Pero una vez en tratamiento, cuando se pretenden
proyecciones pictóricas espontáneas de sus conflictos inconscientes, utiliza su destreza espe-
cializada para distorsionar o reprimir el material inconsciente. Liberar a un artista de la tiranía de
sus conocimientos técnicos es muy difícil. Una vez que las formas arcaicas comienzan aabrirse
paso desde el inconsciente, el artista está ansioso por capitalizar inmediatamente en este nuevo
contenido su labor profesional. Entonces se lo debe persuadir para que posponga la aplicación
de las imágenes inconscientes al trabajo consciente, hasta que complete la terapia. A veces al
344 MARGARET NAUMBURG
iniciarse el tratamiento el artista teme que la figura autoritaria del terapeuta intente controlar su
originalidad expresiva. Pero con el desarrollo de la transferencia positiva llega acomprender que
todo lo que exprese de un modo espontáneo le pertenece sólo a él yque, más adelante, puede
utilizarlo del modo que prefiera para su trabajo profesional.
Por lo general, el terapeuta no interpreta el arte espontáneo del paciente, sino que alienta
a éste para que descubra por sí mismo el significado de sus realizaciones. En el caso de que
et paciente no comprenda en un comienzo et significado de una serie de dibujos simbólicos es
conveniente ayudarlo para que lo descubra mediante la asociación libre y la recuperación de los
estados de ánimo o de tas circunstancias en tas cuales realizó los dibujos.
Dentro de la relación transferencia! con frecuencia se pone de manifiesto la capacidad del
paciente para verificar el significado de sus expresiones simbólicas. Cuando el terapeuta con-
vence al paciente de que puede aceptar cualquier cosa que se exprese, éste comienza apro-
yectaren imágenes lo que no se anima adecir con palabras. Estas imágenes pictóricas pueden
escapar a la negación del censor como no pueden hacerlo las palabras. B paciente se enfrenta ·
así con la evidencia de una imagen concretizada de sus conflictos que se proyecta en la con-
ciencia bajo la forma de dibujos, pintura, escultura o lo que haya hecho. Cuando un impulso
prohibido encuentra una de esas formas, fuera de la psique del paciente, éste logra separarse
de su conflicto pudiendo de ese modo examinar sus problemas con creciente objetividad. Es
así como gradualmente el paciente llega a reconocer que sus producciones artísticas pueden
ser consideradas como un espejo en el que él encuentra reveladas sus propias motivaciones.
La terapia artística favorece la autonomía del paciente pues estimula su capacidad para inter-
pretar sus propias creaciones. Poco a poco, la dependencia del terapeuta se sustituye por una
catexia narcisista dirigida hacia el propio arte.
Muchos psiquiatras han observado que las técnicas de la terapia artística reducen la ex-
tensión del tratamiento así como las complicaciones de la transferencia negativa. Dos factores
contribuyen a que esto se logre primero, animar al paciente para que interprete sus propias
proyecciones simbólicas; y segundo, la identificación narcisista del paciente con su propio arte.
Amedida que sus creaciones mejoran yque él mismo se convence de su capacidad para cola-
borar en forma activa en proceso terapéutico, se fortalece su yo y disminuye proporcionalmente
su dependencia del terapeuta.
Analistas freudianos y psicólogos analíticos junguianos imponen a las producciones artísti-
cas de sus pacientes un tipo particular de interpretación que concuerda con sus propios en-
foques específicos. En ta terapia artística, por el contrario, el terapeuta no interpreta et arte
espontáneo del paciente, sino que alienta aéste con distintas técnicas para que descubra por
sí mismo el significado de sus proyecciones inconscientes, pues considera aese arte como un
lenguaje simbólico (2). A medida que los pacientes asocian en relación con el significado de sus
producciones artísticas, sus interpretaciones confirman las interpretaciones freudianas de tos
símbolos y aveces las junguianas (3, 5).
Los analistas freudianos en general no se han interesado como Jung y sus continuado-
res por la relación entre las producciones artísticas simbólicas de los pacientes y el trata-
miento analítico. Los pocos que se detuvieron en este punto interpretaban esas producciones
del mismo modo que los sueños. Recientemente algunos freudianos tienen cada vez más en
cuenta las producciones artísticas de sus pacientes.
Las evidencias de esta afirmación pueden encontrarse en las publicaciones de Bychowski
(6), Stem (7), Kris (8), ySpitz (9).
Cuando Emst Kris comenta el valor del arte espontáneo para el tratamiento de esquizofréni-
cos, escribe: "La terapia creativa suministra a la relación (entre paciente y terapeuta) una forma
de anclaje a partir de la cual ésta puede deslizarse hacia patrones más arcaicos, y a la cual
20. LA TERAPIA ARTISTICA: SU ALCANCE Y FUNCIÓN 345
puede retomar a salvo... La actividad creativa del paciente ofrece marcadas ventajas: permite
canalizar significativamente la conducta regresiva, el asalto del ello pierde parte de su potencial
ílimitado, pues el control tiende a ser recuperado por el yo, captura que tiene lugar en el mol-
deado del materiar (8).
También René Spitz afirma el valor que la creación artística espontánea tiene en el trata-
miento psicoanalftico, cuando dice: •La producción artística espontánea, comentada luego con
el analista, facilita al paciente la comprensión de sus contenidos profundamente reprimidos.
Nos es familiar la rapidez con que se distol"Slonan las interpretaciones del analista o los comen-
tarios o sueños del paciente cuando está actuando la represión del material actual. Esta distor-
sión puede contrarrestarse mediante la producción artística, pues se enfrenta al paciente con el
registro inmodificable que él mismo realizó. Otra ventaja de la producción artística espontánea
es que trabaja con medios de comunicación no verbales y se presta por lo tanto para la comu-
nicación de contenidos relacionados con el estadio verbal y el funcionamiento no verbales" (9).
Muchas personas que ejercen profesiones psiquiátricas así como el público lego confunden
la terapia artística con la terapia ocupacional. En contraste con la terapia artística, psicoanalfti-
camente orientada y dirigida a liberar tos conflictos inconscientes de cada paciente, la terapia
ocupacional depende de un proceso de entrenamiento técnico en artes yoficios, intenta dirigir
el nivel consciente de ejecución de tos pacientes en grupo y favorece ta copia y la realización
de productos estandarizados. 8 método de enseñanza de ta terapia ocupacional no tiene nin-
guna relación con tos psicadinamismos de la terapia psicoanalítica. En cambio la terapia artís-
tica basa su método en la liberación de la expresión artística espontánea, tiene sus rafees en ta
relación transferencial entre paciente y terapeuta yen el desarrollo de la libre asociación. Por to
tanto, tiene, como aliado próximo, alos procedimientos de la terapia psicoanalítica:
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entrenameito de terapeutas artísticos. En la actual'Jdad en una importante universidad están en desatro!lo planes para
la obtención de un titulo en terapia artistica. B principal psiquiatra de la escuela médica de esta universidad ha Iniciado
un plan para este nuevo estudio. En él se incluyen el entrenamiento en psiquiatría cílllica Junto con cursos avanzados
sobre psicología, asesoramiento y estudios creativos sobre el trabajo en artes visuales y plásticas. Para crear este
nuevo titulo, la univetsidad debe vencer las habituales especiaíizaciones departamentales de las escuetas de graduados
y combinar los recursos de distintas discipfltlélS en preparación. Esto permitirá al futuro terapeuta, como miembro de un
equipo constituido porpsiquiatras ypsicólogos, una mejor fonnación para la práctica psiquiátrica.
** las obras precedidas porun asterisco tienen edición en castellano
346 MARGARET NAUMBURG
6. BychOWSki, Gustav: The rebirth of a women. Psyc/Joanafysis. Rev., 34:32-57 1947
7. Stem, Max M.: Frae painting asan auxilia/y technique in psychoanalysis, en -IZedTechniques In
•~therapy.. G. ~Y J. L Despert, ed'ltores. NuevaYork, Basic Books, 1952, págs. 65-83
B. Kris, Emst: Schizophreruc art: lts meaning in psychotherapy (texto relJisado'. ~,.,,. ..,,, Ouart
2
:
Nº 1, 1952. ~ • "T'W'IUWtalT'· •• 2.
9. Spitz, René: Psychoneurotic art: lts function un psychotherapy {texto revisado. Psur"""'""'" t"l..ft...
23: Nº 2, 1953. ~ 'r'W'fV<MtalT'· ""U<U'··
20. LA TERAPIA ARTISTICA: SU ALCANCE y FUNCIÓN 347
21. Ilustración de un caso:
terapia artística con una muchacha
esquizofrénica de diecisiete años*
por Margaret Naumburg
E
lena era una muchacha judía de diecisiete años que estaba en tratamiento en el Ins-
tituto Psiquiátrico de Nueva York. Antes de ser sometida a la terapia artística éstwo
internada durante cuatro meses y medio. Su caso se diagnosticó como esquizofrenia
del tipo simple. Debido a la escasa mejoría lograda, se intentó un tratamiento ambulatorio insu-
línico. La muchacha demostró entonces algunos signos de mejoría, se voMó más comunicativa
y animada, pero siguió manteniéndose apartada de los demás.
La madre de la paciente brindó información sobre su hija y su historia familiar. En este capí-
tulo incluiremos sólo los hechos esenciales del caso, brevemente resumidos.
La paciente fue siempre retraída, soñadora y tímida. Durante la época anterior ala internación
comenzó a concentrarse cada vez más en si misma. Hablaba sola, se mostraba carente de emo-
ción, respondía día adía con mayor lentitud yestaba más olvidadiza que nunca y más descuidada
con respecto asu apariencia ysus cuidados corporales.
La causa más inmediata de la hospitalización fue el hecho de que comenzó arobarle dinero a
la madre; esto se repitió durante un perfodo de varios meses. Con parte del dinero robado com-
pró un regalo a su madre y con el resto libros para ella. La madre comunicó el hecho al Hospital
de Nueva York, clínica endocrina, donde la paciente se trataba desde los siete años. En la clínica,
durante mucho tiempo hablan intentado persuadir a la madre de que la paciente necesitaba un
tratamiento psiquiátrico. Solo el robo del dinero la convenció.
Sena se trató durante diez años en la clínica endocrina Este tratamiento se vinculaba con la
historia glandular de la paciente: múltiples perturbaciones, menstruación a los seis años, creci-
miento ymaduración precoces de los huesos ydesarrollo de numerosos nevis.
LA FAMILIA Y LA HISTORIA PERSONAL
Según la descripción de la madre, el padre de la paciente, abogado, era un hombre muy tran-
quilo, serio, activo e indiferente; ni muy sociable ni amistoso. Bla, antes de casarse era secretaria.
Afirmó que su matrimonio era feliz yque ella tenla una disposición activa.
La impresión del psiquiatra acerca de la madre fue la siguieote: ·La influencia decisiva en la vida
* Este trabajo fue pmsentado en una reunión de laklociaclórl para el Progreso de la Psicoterapia. en la ciudad de NueVci
York, el 9dediciembrede1955, yen el Congreso lntemacional de Psiquiatría, enZurich, en septiembm de 1957.
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 349
de la paciente parece ser su madre; es una mujer atractiva, de ~d med!~:e ~~
la descripción que ella hace de si misma) parece ser una personalallll~l°::cept! a una hi~ cuya
madre e hija existe un profund~ conflicto.laEs casi im~~::~~~e C:ªni:una de sus ambiciones
estructura de personalidad es diferente a suya Yqu
o deseos sociales. . idad tre los hermanos •La paciente demuestra sentir muy inten-
Hay signos evidentes de rivali en _ • eUa la han desplazado de la vida de
samente que sus hermanos mellizos, once anos menores que '
su madre." . p6 ecialmente por el estado físico Y
Durante la infancia Yadolescencia, la madre se preoct.1 .esp . curativo conociese.
los impedimentos de.la niña. haciéncl~e dli:bal~~: :am:::::ea:°on!s.empujones y una
Intentó. ~de~ modificar la personalid; g timlento de la paciente. Ésta libraba así, una lucha
sunonnsión macabable. Esto provocó resen ---"-· . depend,,,,,..;.. Los dos her-
,..-.. . . posibilitaba crecer y d~1Aldl su 1n "''.......
continua con la madre, quien le un • mad evolutivamente norma-
manos un par de melíizos no idénticos de cuatro años, segun la re son
' · los tartamudea yel otro habla en media lengua.
les a pesar de que uno de el d 'erm~~des nerviosas o mentales en la historia familiar, con ex-
No se encuentran casos e en., CKll
cepclón de un tlo epiléptico. . d
8
embarazo Yel parto fueron normales. Du-
Elena nació al afio de matrfmoruo de sus pa res. bl de alimentación au-
rante cinco meses fue amamantada con el pecho Ynunca tuvo pro emas • habló hasta
ladamente. Comenzó acaminar a los quince mesesYcasi ~ •
mentando de peso aprop cfi7~ie esfinteriano nunca fue enurética, ni manifestó ningún
tos dos ailos. Two un precoz apren ........ ' • fu n normales Durante este
problema neurótico precoz. Los hábitos de sueño Yanrn:n~n u::aestar sol~ Concurrió al
periodo era muy pulcra Yfácíl de manejar. No era muy activa Y
te g el jardfn como ~n el colegio.
jardín de infantes pero tuvo pocos compañeros de juegos••tan.º= facilidad
Según la madre, la niña estaba siempre un poco tensa Yse i~qu1e a con el . • na tonsi-
Sufrió las enJermedades Infantiles comunes. Fue sometida a muchB;8 opera onesputac.
u ión del
omía la ...,.;,....,....:.r.n de un tumor en el brazo derecho antes de los seis años, la 8:n .
lect o <UUI ....,...VI
1
oideo varias operaciones corractí•
extremo de un dedo del pie acausa de una infección, un mast Y
vas de ortodoncia. • paciente soportando muy bien
Según la madre la niña no protestaba nunca Yera siempre muy ' d e
. nes (Al unas de estas experiencias traumáticas aparecen en los ~ ros qu
~:~~a ::~~e.) Tam~ién desarrolló muchos nevi pigmentados que le fueron extirpados en
distintas ocasiones. • fanci
La menstruación precoz, a los seis años, perturbó t~ su ~ ,:; se mezclaba con los demás
La niña era una buena alumna Ylas~ la~· escuchaba nunca a nadieyhablaba
niños Yera muy t!mida. Parecía estar encerrada en si misma~e. No demostrabaningún espe-
sola. Cuando le hacían preguntas contestaba de un modo hermanos 8 padre la trataba
. d padres pero ruirecfa contenta con sus .
cial afecto por nttlguno e sus ...,...· . · da Su principal hobby era el
t tal 'ndiferencia La niña hacia las cosas bien s1 estaba supeMSa •
con o 1 • • • piaba odelos de los libros.
dibujo. Pero no demostraba ningunaonginalidad Yco m
ESTRUCTURA PSICOLÓGICA y FACTORES ETIOLÓGICOS
. . . e haber sido esquizoide desde la infancia. Siem-
pre~:::;" .::9"8
~~absorta~": sueíMlviejas
dl=~o se relacionaba
bien con la gente Yera poco activa. Tenía la apanencia física una •
350 MARGARET NAUMBURG
Diagnóstico y pronóstico diferenciales realizados por el psiquiatra
(después de cuatro meses)
La paciente muestra rasgos típicos de esquizofrenia: retraimiento, conducta social, interfe-
rencias de pensamiento con signos de deterioro intelectual, manerismos, leguaje simbólico y
una excesiva ensoñación diurna. Con excepción de algunos signos de tensión e Irritabilidad,
con cierto tinte depresivo, sus reacciones emocionales son apagadas. Si bien su historia posee
algunos rasgos de conducta inapropiados, no pudieron confinnarse durante el periodo de inter-
nación; aunque pueda llegar a constituir un tipo hebefrénico por el momento debe considerarse
como esquizofrenia simple.
8 pronóstico depende de la eventual cooperación de la madre de la paciente, de la pasibilidad
de que cambie de actitud con respecto a su hija y de que comprenda la situación. (Pero la madre
sigue mostrándose hostil eintolerante frente a las respuestas de la paciente ysiempre la culpa por
no ser el tipo de hija sociable yatractiva que ella deseaba.)
Test psicométricos
La paciente parece poseer una inteligencia por lo menos alta promedio, aunque por la época
en que se le administró el test, a los dieciséis ailos y diez meses, se consideraba su funciona-
miento por debajo de su capacidad. Se observó un defecto en la atención y un deterioro del juicio.
Los dibujos que reafizó para el test de Goodenought eran muy inmaduros, especialmente el del
hombre. (la cara, que la paciente describió como bastante "tonta• rect.Jerda los dibujos posteriores
que efectuó durante las sesiones de terapia artística.) La figura de la mujer, de cintura pequeña y
pollera con vuelo, constituyó un concepto mejor que el de la figura masculina, pero no parecía la fi·
gura de una joven sino la de una persona mayor. Las dos figuras eran pequeñas y bastante rfgidas.
8 tratamiento de los dedos permitía sospechar la existencia de actMdades masturbatorias.
Interpretación del Rorschach
B Rorschach que se le administró cuando tenía dieciséis años y diez meses fue analizado •a
ciegas• por el doctorZygmunt A. Piotrowski.
En su impresión diagnóstica, el doctorPiotrowski señaló dos puntos: 1) que la paciente parece
ser esquizofrénica; 2) que el protocolo del test revela que algunas veces la paciente se encuentra
confundida intelectualmente y que esto no la perturba. Luego añadió el siguiente resumen de ras-
gos de la personalidad tal como aparecían en el Rorschach; 3) existe un fuerte impulso hacia el
logro de metas pero su efectMdad es escasa debido a las dificultades intelectuales y a la negligen-
cia; 4J la paciente produce ideas con rapidez y se muestra poco preocupada por la precisión. Se
descubre un error en su pensamiento de tratar de cambiar de Idea Qo que da como resultado otro
efecto raro) en lugar de intentar un mejor acuerdo con la realidad; 5) está muy preocupada por su
propia vida interna. Le gustaria triunfar de un modo notable; 6) tiene capacidad para responder a
los cambios del ambiente con respuestas emocionales directas pero por lo general estas respues-
tas son superficiaJes y siempre las mismas, cualquiera que sea la situación; nhay en ella una clara
tendencia a los estados de ánimo depresivos intermitentes; 8) se irrita cuando está coartada en su
libre autoexpresión y urgida a tomar conocimiento de la realidad. Muy pocas de sus respuestas
se encuentran bajo el control del pensamiento racional; 9) los símbolos anales y sexuales parecen
preocuparfa; esto sugiere que su estructura de personalidad Podría ser compulsivo-obsesiva. Es
posible que se encuentre considerablemente confundida en relación con el sexo y la diferenciación
de las funciones sexuales masculina y femenina; 1O) existe un elemento neurótico bastante débil,
secundario alos aspectos esquizofrénicos notorios de su personafidad.
21. ILUSTRACIÓN OE UN CASO 351
LAS SESIONES DE TERAPIA ARTÍSTICA
Este estudio era parte de un proyecto de investigación que sobre la aplicación de la terapia ar-
tística ala esquizofrenia dirigió la autora en el Instituto psiquiátrico del Estado de Nueva York.· Con
esta paciente las sesiones de terapia artística comenzaron a los tres meses y medio de su inter-
nación. En el curso de veintiocho sesiones la niña realizó cuarenta y tres cuadros, algunos de ellos
en presencia de la terapeuta, pero la mayoría en la sala. Durante la terapia ocupacional solía copiar
dibujos de libros, generalmente modelos estereotipados del arte folklórico, los cuales no reprodu-
cimos aquí. Los dibujos que se reproducen están descriptos en el orden en que fueron realizados
por la paciente.
Resultó muy dificil vencer la actitud de la niña respecto de las pinturas y las tizas que para ella
sólo servían para calcar y copiar. Aumentaba la dificultad para liberar la expresión espontánea de
la paciente su temor a que la madre desaprobara todos sus dibujos con excepción de los paisajes
almibarados o de los que parecían tarjetas postales apropiadas para sus fiestas. La joven comenzó
a expresar sus emociones reprimidas por primera vez en la terapia artística. A medida que se desa-
rrollaban sus dibujos espontáneos, la paciente podía expresarse cada vez mejor.
B doctor Piotrowski. quien discutió este escrito cuando fue presentado, señaló que la capa-
cidad de la paciente para expresar gráfica o verbalmente sus conflictos emocionales durante las
sesiones de terapia artística contrastaba de manera notoria con la limitación de sus respuestas al
personal del hospital y a los demás pacientes.
1. Escena en el baño de la sala (dibujo efectuado dos semanas antes delco-
mienzo de las sesiones de terapia artística)
Este dibujo, una vivida y bastante obscena representación de un cuarto de baño del hos-
pital, constituye una sorprendente y exacta reproducción del ambiente actual de la paciente.
El dibujo muestra una escena viviente y humorfstica, con dos muchachas en los lavatorios y
dos en los inodoros. Elena le mostró el dibujo al psiquiatra y expresó alegría ysatisfacción por
haber podido realizarlo.
• Dos de estos estudios fueron previamente pubí>eados en el libro de la autora Scháophrenic Att: trs Meaning in
Psychoterapy (Nueva YOtl<, Gn.ne & Sratton, 1950).
35 2 MARGAR:T NAUMBURG
2. 'Tristezas del sábado a la mañana" (Primera sesión de terapia artística)
""j-•
FG.<V.2
Cuando la paciente entró en el consultorio demostraba timidez e inseguridad pero parecía con-
tenta con las copias de ilustraciones que le mostró a la terapeuta. Se la alentó para que, en un
trozo de papel, utilizara las tizas de colores. Comenzó a relatar que antes de las sesiones de los
sábados de terapia ocupacional, tenía siempre la tristeza de los sábados a la mañana. Se le pre-
guntó si le gustaría representar ese estado de ánimo; esto para la paciente resultó una idea nueva
y sorprendente. Dudó por temor a no poder hacerlo. Para alentarla se le indicó que olvidara la re-
presentación en sí y que eligiera simplemente los colores adecuados a ese estado de ánimo. Bigió
el purpura, el violeta, el azul y el gris. Luego dibujó una mesa y una figura parada frente a ella.
8 rostro de color claro, las cejas púrpura y el cielo azul. Cuando se le preguntó por las formas
que flotan en el espacio, un ártlol, etcétera, dijo que eran cosas que se le ocuman cuando pensaba
qué hacer.Cuando se la interrogó acerca de la única figura del dibujo, admijió que era ella misma.
3. "Un estado feliz y uno infelizn
FG.<V.3
21. ILUSTRACIÓN CE UN CASO 353
LAS SESIONES DE TERAPIA ARTÍSTICA
Este estudio era parte de un proyecto de investigación que sobre la aplicación de la terapia ar·
tistica ala esquizofrenia dirigió la autora en el Instituto psiquiátrico del Estado de Nueva Yorl<: Con
esta paciente las sesiones de terapia artistica comenzaron a los tres meses y medio de su inter·
nación. En el curso de veintiocho sesiones la nina realizó cuarenta y tres cuadros. algunos de ellos
en presencia de la terapeuta. pero la mayoría en la sala. Durante la terapia ocupacional solía copiar
dibujos de libros, generalmente modelos estereoupados del arte folkló<ico, los cuales no reprodu·
cimos aquí. Los dibujos que se reproducen están descriptos en el orden en que fueron reafizados
por la paciente.
Resultó muy diñcil vencer la actitud de la niña respecto de las pinturas y las tizas que para ella
sólo servian para calcar y copiar. Aumentaba la dificultad para liberar la expresión espontánea de
la paciente su temor a que la madre desaprobara todos sus dibujos con excepción de los paisajes
almibarados o de los que parecían tarjetas postales apropiadas para sus fiestas. La joven comenzó
a expresar sus emociones reprimidas por primera vez en la terapia artística. Amedida que se desa-
rrollaban sus dibujos espontáneos. la paciente podía expresarse cada vez mejor.
8 doctor Piotrowski, quien discutió este escrito cuando fue presentado, señaló que la capa·
cidad de la paciente para expresar gráfica o verbalmente sus conflictos emocionales durante las
sesiones de terapia artística contrastaba de manera notoria con la limitación de sus respuestas al
personal del hospttal ya los demás pacientes.
1. Escena en el baño de la sala (dibujo efectuado dos semanas antes delco-
mienzo de las sesiones de terapia artística)
Mc:;uv. 1
Este dibujo. una vívida y bastante obscena representación de un cuarto de baño del hos-
pital, constituye una sorprendente y exacta reproducción del ambiente actual de la paciente.
El dibujo muestra una escena viviente y humorística, con dos muchachas en los lavatorios y
dos en los inodoros. Elena le mostró el dibujo al psiquiatra y expresó alegría y satisfacción por
haber podido realizarlo.
• Dos de estos estuáJOs fueron previamente pubicados en el lib<o de la autora Schizophrenic Att: lts Meaning in
Psychotempy (Nueva YOl1<, Grune &Sratton. 1950).
35 2 MARGARET NAUMBURG
2. "Tristezas del sábado a la mañana" (Primera sesión de terapia artística)
FIGlJRA 2
Cuando la pacienteentró en el consultorio demostraba timidez e inseguridad pero parecia con-
tenta con las copias de ilustraciones que le mostró a la terapeuta. Se la alentó para que, en un
trozo de papel, utilizara las tizas de colores. Comenzó a relatar que antes de las sesiones de los
sábados de terapia ocupacional. tenía siempre la tristeza de los sábados a la mañana. Se le pre-
guntó si le gustaría representar ese estado de ánimo; esto para la paciente resultó una idea nueva
y sorprendente. Dudó por temor a no poder hacerlo. Para alentarla se le indicó que oMdara la re-
presentación en siy que eligiera simplemente los colores adecuados a ese estado de ánimo. Eligió
el purpura. el violeta, el azul y el gris. Luego dibujó una mesa y una figura parada trente aella.
8 rostro de color claro. las cejas púrpura y el cielo azul. Cuando se le preguntó por las formas
que flotan en el espacio, un árbol, etcétera. dijo que eran cosas que se le ocurrían cuando pensaba
qué hacer. Cuando se la interrogó acerca de la única figura del dibujo, admitió que era ella misma.
3. "Un estado feliz y uno infeliz"
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 353
4.
Cuando nuevamente se encontró sin ideas propias. se le preguntó si no podía expresar me-
diante dibujos otros estados de ánimo, como por ejemplo un estado feliz o uno infeliz. Otbujó en-
tonces el cuadro que posee un gran sol en el centro. Se le pidieron explicaciones y afirmó que el
lado superior del sol en el cielo azul representaba un estado feliz y que en el rincón derecho inferior
el color marrón oscuro representaba un estado infeliz. 8 sol estaba en el medio.
"Angustia"
La paciente realizó el dibujo de la "Angustia" después de que se le preguntó si se animaba a
expresar en un dibujo algún sentimiento que ella hubiese experimentado. Para ejemplificar se su-
girió que en los cuadros se podían representar emociones tales como el temor o la angustia o la
ansiedad o cualquier otro sentimiento. Aunque la idea era nueva para la paciente, afirmó que inten-
taria representar ala •Angustia'. Para ello tomó las tizas color marrón, rosa, gris y amarillo verdoso.
Las formas rítmicas sucesivas que dibujó comenzaban en la parte inferior del papel, se elevaban y
luego se inclinaban sobre ellas mismas. Los colores eran suaves y delicados.
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8 creciente interés de la paciente por su capacidad de expresar emociones mediante el di·
bujo condujo a la terapeuta a ofrecerle papel para que en la sala hiciese más dibujos de este tipo.
Se le aseguró que a muchos pintores profesionales les gustaba pintar estados de ánimo. 81a no
quería arriesgarse porque "si hago estos dibujos en la sala, todos se reirán de mi". Se le preguntó
entonces qué tipo de dibujos solía hacer allí. "Cuentos ilustrados", respondió. La terapeuta demos·
tró interés por ver su trabajo artlstico y le aseguró que, si lo prefería, pod!a realizar dibujos de esta-
dos de ánimo y de sentimientos sólo durante las sesiones de terapia artistica.
5. "Temor"
tste fue uno de los tantos dibujos que la paciente trajo a la segunda sesión. No podía ver-
balizar lo que la representación del "Temor" le significaba aunque la pequeña criatura observada
por el gran ojo amenazante era, sin duda, ella misma. (Ulteriormente dibujó muchos otros retra-
tos de una niña pequeña, a los que identificó como ella misma.) En todos estos dibujos la niña
tiene cabellos dorados; el de la paciente es en realidad pardo oscuro. Algunos meses más ade·
35 4 MARGARET NAUMBURG
lante, en re lació~ con otro retrato de ella como niña pequeña, explicó la razón de que el cabello
fuese dorado. 01¡0 que su madre guardaba aún uno de los mechones de su infancia, que era de
ese hermoso color.
6. "Deber"
También éste es un dibujo que la pa-
ciente realizó en la sala. No nos brindó
ninguna explicación sobre él, pero cono-
cemos la paciencia de la muchacha para
soportar mucho más de lo que se espe-
raba que aceptase, especialmente con
respecto a operaciones y sufrimiento fí-
sico. tste es el primer dibujo en el que se
subraya la boca y los enormes dientes.
Otros dos dibujos posteriores expresan
el efecto traumático que le produjeron las
operaciones de ortodoncia.
/ 
¡ i
---·
F~S
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 35 5
7. "Muerte"
En la segunda sesión la paciente trabajó, sin dudar y con vehemencia, en un dibujo que llamó
"Muerte". Cuando se le preguntó por el signíficado de éste, respondió: "La cabeza del centro es
un cráneo, la casa hacia la derecha es la Vida, con sus sensaciones expresadas por el ojo, la boca
y la oreja. 8 color, un azul brillante (en la parte superior izquierda) es la pregunta por lo que ocurre
después de la muerte. Espero que sea algo positivo". Cuando se le preguntó qué significaba el
cuadrilátero marrón frente al cráneo, dijo: "Es un ataúd; las líneas negra y roja, oblicuas, que están
encima del ataúd representan una herida·.
8 interrogatorio reveló que la súbita muerte de un primo lejano había estimulado este dibujo.
Pero la muchacha no demostró ninguna reacción emocional por el hecho. Cuando se le preguntó
si alguien más C81Cél110 a ella había muerto, dijo: "Mi abuelo". Se le preguntó entonces si la muerte
de su abuelo la había entristecido. "No -<lijo-. Me sentí más triste cuando murió mi gatito, sobre el
que mi hermano se sentó por equivocación y lo mató. Después conseguimos otro gatito, que era
salvaje y feroz. Oh -agregó de modo espontáne-, voy a hacer un retrato de lo que siento por el
nuevo gatito."
Es interesante recordar que la madre contó este incidente en su entrevista con el visitador so-
cial como ejemplo de la falta de sentimientos de su hija por el abuelo y afirmó que, efectivamente,
había llorado por el gatito muerto. Omitió aclarar que la niña había perdido al único ser que amaba
enel mundo.
8. "Mi abuela" (Dibujo realizado en la sala)
La paciente trajo este dibujo a la tercera sesión. Lo había hecho en la sala, cuatro días después
del relato de la "Muerte" (N° 7). También se ocupa en parte del tema de la muerte, pero la muerte
simbolizada aquí es la del abuelo. La paciente tituló a todo el dibujo "Abuela". Es. en rigor. un di·
buje de la nariz de la abuela, con un par de anteojos. La misma paciente explicó et significado de
Jos símbolos que hay en cada lente. Acerca de la lente izquierda, dijo: "8 número 50 y las hojas
doradas representan las bodas de oro de mis abuelos, el año pasado". (8 modelo de la hoja do-
rada lo adaptó de un dibujo simílar que copió de un libro.) Señalando la otra lente, la muchacha
dijo: "Esto es mi abuela hoy día. 8 ataúd marrón está por mi abuelo que murió después de las
3 5 6 MARGARET NAUMBURG
bodas de oro. Al lado está el corazón gris de mi abuela; hay lágrimas y rojas gotas de sangre ue
caen del corazón roto·. q
Este dibujo c?°stituye un interesan.te ejemplo de dos mecanismos esquizofrénicos: la manera
de expresar una idea en la condensación de un grupo de símbolos conexos. y de usar una parte
(Jos.anteo¡os de la abuela) para representar a la abuela. Pueden verse además el modo en que la
paciente ha dramatizado sus impresiones acerca de las bodas de oro de sus abuelos y la muerte
del abuelo.
.....-r- ..c
FIGUV. 8
9. "Gatito"
. Mientras la paciente "arrojaba" líneas al papel para expresar la bravura del nuevo gato, hablaba
sin parar, detallando: "Uñas rojas, ojos verdes, la cola parada en el aire. Listo para echar e1 zarpazo
Y~arder". Contemplando el gato ya terminado, agregó con seriedad "No es como deberla ser un
garno; en otro era amoroso. Este parece igual al otro gato. Me pregunto...•
FIGl.flA9
21. ILUSTRACIÓN oe UN CASO 3 57
,...
la paciente librea agresión contra el gato salvaje y contra su propia familia. Cuando se le mos-
tró el modo de echar fijador con una pistola especial para fijar la tiza en el retrato del gato, rió muy
fuerte. como solía hacerlo. "Es como si estuviese tirándole al gato". dijo. Se le preguntó entonces si
alguna vez se sintió con ganas de tirarle un tiro a alguien. ·va lo creo -contestó-. Amuchos."
"¿Le gustaría usar esta pistola contra sus hermanos?", voM6 a preguntársele, y ella contestó: "A
veces contra mi madre y mi padre también". Se la alentó entonces para que hiciese retratos de esos
sentimientos. "Tendría una buena galería", dijo riendo. Como vemos. por primera vez es capaz de
expresar abiertamente la hostilidad hacia sus padres y de gozar del alivio que ello significa.
8 gato salvaje fue dibujado con rapidez; tiene una sola parte roja y una cola descaradamente
erguida y unida directamente con el cuello del animal. Aunque no existe el cuerpo, el dibujo ex-
presa muy bien la "gatidad" y la bravura de este animal en especial.
8 empleo de partes disociadas para representar al gato como totalidad y a su especial natura-
leza es otro ejemplo típico de los elementos esquizofrénicos de respuesta.
10. "Lo que siento por mi madre"
_,-- ·-
-c.!.~~.~ ~
i .., - 1
FIGURA 10
Este retrato es posterior a una sesión en la que la paciente expresó resentimiento hacia su
madre, ocasión en que se le sugirió que hiciese lo posible por exteriorizar esa emoción en el dibujo.
la paciente interpretó el dibujo de la siguiente manera: "la máscara de la izquierda es el rostro de
mi madre. 8 palo marrón rojizo oscuro (a la derecha de la madre) representa la manera en que
trata de mandar a todo el mundo y la escoba (amarilla y roja. detrás del palo), su afán por mante-
ner todo limpio. 8 plato verde (detrás de la escoba) representa cómo trata de que mis hermanos
coman y el contorno negro de la figura (parte izquierda superior) cómo mi madre siempre corre.
8 sobre (lado derecho inferior), una carta; mi madre es siempre sociable". Cuando en la sesión
siguiente voM6 a ver el retrato, la paciente exclamó: "Huy, espero que mi madre no vea esto". la
terapeuta le aseguró que eso no ocurriría.
11. "Uno de mis hermanos mellizos, mi madre y yo"
La paciente describió de la siguiente manera a este dibujo: "Representé a Freddy (uno de
sus hermanos mellizos de cuatro años) como un montón de platos cayendo porque siempre se
niega a comer. El ojo soy yo mirándolo. Está unido a mi madre por un hilo. 8 palo es mi madre y
358 MARGARET NAUMBURG
del palo caen lágrimas. (El palo marrón es el mismo símbolo que utilizó en el dibujo anterior para
la madre). Ninguno de los fines de semana que fui a mi casa dejé de oír a alguno de los mellizos
llorar. (las lágrimas lo expresan). los colores brillantes de los platos son el brillo y la felicidad de
la juventud; sólo tiene cuatro años. Eso se supone que es la felicidad de la juventud, pero estoy
empezando a dudar..."
Aquí la niña vuelve a dibujar el palo como símbolo de la costumbre de retar que tiene su madre.
Se simboliza a ella misma mediante un ojo que contempla la escena tarníliar. El comentario de la pa-
ciente al finalizar el dibujo fue: "Cuando yo era chica, mi madre y yo éramos muy unidas; pero todo
cambió después de que nacieron mis hermanos mellizos. Nacieron cuando yo tenía doce años".
Para representar al hermano utiliza en este dibujo el plato verde que ya había aparecido en los
dibujos anteriores de la madre. Utiliza una serie de platos circulares que representan la cabeza,
el cuerpo y los miembros del hermano. del mismo modo en que se hacen las muñecas de ma-
dera articulada para los bebés. la paciente agregó que ella se parecia más al padre. que era más
tranquilo. El padre era abogado. A sus padres les gustaba caminar y los domingos hacían largas
caminatas. A veces, cuando ella era más chica, la llevaban con ellos si hacían caminatas cortas.
Pero desde que nacieron los chicos su madre no iba más a caminar. Su padre seguía haciéndolo,
pero en un club.
En el retrato de la madre y de los hermanos mellizos encontramos los típicos dibujos esqui-
zofrénicos de la paciente. Utiliza simbólicamente a las partes para representar una persona o una
idea; hay una excesiva fragmentación en las partes que emplea para caracterizar ala madre; pa-
rece otra vez la abstracción simbólica en el modo en que la paciente se simboliza a si misma me-
diante un gran ojo que observa la conducta de la madre y de los hermanos mellizos.
FIGlJ1lA 11
12. "Guerra, paz y enfermedad"
la paciente trajo a la tercera sesión este dibujo y los siguientes. los cuales había realizado en
la sala. Cuando se le preguntó por el significado de las distintas partes de este cuadro, dijo que
las pelotas (pane superior izquierda) eran la ·enfermedad". Las lineas anaranjadas de la izquierda
son hombres, soldados. El negro y el púrpura son el fuego de la guerra. la gran cabeza amarilla
y verde, en el entro a la izquierda, es ·uno que empieza la guerra". "Estaba pensando en Hitler".
agregó, "pero por cierto que no se parece a él." El centro del dibujo, según dijo, representaba a "la
paz, con sol, árboles y agua; es primavera·. "A la derecha está el fuego y el dolor y la valentía de
21 . ILUSTRACIÓN DE UN CASO 359
los hombres; las lineas rojas son heridas, más dolor; las lágrimas azules son el pesar. 8 rojo pro-
fundo es la sangre de las heridas; las lineas anaranjadas, más hombres."
~11
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1
13. "Hombre con fiebre de
heno": Cara graciosa (Garabato)
Éste es uno de los cinco dibujos
que realizó durante la semana previa
en la sala. 'El día que hice esto estaba
resfriada. El hombre del retrato está
mal de la nariz." Ésta es una de las tan-
tas caras grotescas del tipo de las que
la madre desaprobaba y de las que la
paciente trataba de rechazar. En estas
caricaturas la muchacha podía liberar
su resentimiento en contra de los in-
tentos irracionales de la madre de que
su hija, t()()le y sin atractivos, desarro-
llase encantos sociales o de que creara
tarjetas postales de lindos lugares o de
paisajes copiados.
Primer intento de utilizar la
técnica del "garabato"
FIGUIA 12
FIG<.R' t 3
En la sexta sesión, a la paciente no
se le ocurría qué dibujar. Entonces se
le enseñó a experimentar con la técnica del 'garabato'. Esta técnica consiste en hacer una linea
continua. libre y ftuyente que cruce en zigzag y de un modo no premeditado una extensión consi-
derable de papel. Como en las láminas del Rorschach se le pidió entonces a la paciente que des-
cubriese algún objeto, algún ser o alguna escena para elaborarla luego.
360 MARGARET NAUMBURG
Al comienzo la niña no parecía dispuesta a intentar esta nueva forma de dibujo. 'No se puede
dibujar", decía, 'si no se sabe lo que se quiere hace<". Pero enseguida le interesó la posibifldad de
probar. Sus primeros intentos fueron extremadamente simples. No reproducimos los dos pnmeros
que fueron 'Un pájaro" y ·una fto<". En este último comenzó una linea garabateada que después
transformó en una ftor, agregándole posteriormente los estambres.
14. Una víbora
En este cuadro supuestamente iniciado con un 'garabato" inconsciente, hay evidencias de
que ha habido una idea controlada dirigida por la paciente, ya que en él no se encuentra ningún
signo de linea accidental o azarosa. La paciente tenia aún mucho miedo de que el inconsciente
surgiera libremente.
FIGUIA 14
15a. "Conejo" (Garabato) - 15b. "Conejo" (Segundo intento, consciente)
Ala pacientele pareció que su primer intento de hacer un conejo apartir de un garabato había fa·
!lado. Entonces quiso mejorarlo haciendo un dibujo fibre en el que verdaderamente logró representar
un conejo, al que le agregó ojos rojos, orejas rosadas y un cuerpo mamio y blanco. Éste fue otro es-
fuerzo espontáneo de la muchacha pcx dibujar sin depender, corno antes, de los libros para copiar.
Mientras trabajaba comentó: •¿No seria divertido que esto se pareciese a un conejo?" Se le
preguntó entonces si quiso alguna vez tener un conejo. ·sr, respondió. 'Cuando era chica fui a
un hospital y vi un enorme conejo blanco. Nunca twe ninguno·. Una vez más. igual que en sus
dibujos de cuentos de hadas y de juguetes, la paciente prefería vivir en el mundo de las fantasías
de la infancia en lugar de aceptar las experiencias inmediatas de la adolescencia. "El año pasado vi
unos conejitos chiquititos con narices rosadas, todos peluditos como pelotas", explicaba mientras
dibujaba. "Oh, esto me recuerda: una nariz rosada" exclamó mientras volvía al dibujo para agregar
tiza rosada a la nariz del conejo. Parecia escéptica en relación con la aprobación que se le conce-
dió por este retrato bastante espontáneo. Pero cuando lo terminó, exclamó con genuina sorpresa:
"¡Eh, realmente parece un conejo!". Para alentar su creciente libertad de expresión se le recordó
lo útil que le había resultado la técnica del "garabato" y se le sugirió por lo tanto que la usase más
a menudo. La paciente volvió entonces a responder: 'Pero mamá pensaría que estos dibujos son
horribles. En mi casa nunca los haría". En consecuencia se le dijo que sólo los hiciese en las sesio-
nes de terapia artística o en la sala del hospital.
21 . ILUSTRACIÓN DE UN CASO 361
FIGU'A ISA
FIGURA 158
Consulta con el psiquiatra de la paciente en relación con la madre
Tanto el psiquiatra como el terapeuta artístico llegaron a la conclusión de que modificar la ac-
titud de la madre hacla la hija era una tarea imposible. La muchacha contó que la madre ocultaba
a sus amistades que su hija estaba en un hospital neuropsiquiátrico. En el fin de semana. cuando
iba a su casa. debia disimular frente a los invitados, por eso prereria esconderse en su habitación
hasta el momento de volver al hospital.
16. "Una ola y la orilla del mar" {Garabato realizado en la sala)
B "garabato" original, dibujado en la novena sesión, llevó a la paciente a dibujar una gran ola.
Luego decidió agregar el barco que pasa a través de la ola y la escena en la orilla. Éste es un buen
ejemplo de cómo comenzando con una imagen que sugiere el mismo "garabato•. es posible desa-
rrollar otros elementos Imaginativos.
3 62 MARGARET NAUMSURG
FIGURA 16
17. "Embrión" (Garabato realizado en la sala)
. Este dibujo-garabato de un embrión es la primera referencia sexual directa que efectúa la pa-
aente. Cuando se le preguntó por qué lo habia titulado "Embrión" rió t ·
d ó· ·p · · au oconscientemente y res-
pon 1 • orque simplemente es un embrión". Esto pennitió que el terapeuta le preguntase qué
FIGURA 17
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 363
sabia sobre el nacimiento y el sexo. La muchacha relató como la ·esperma" entraba en el útero de
la mujer y dijo que el bebé crecía dentro de ella y luego salia. Mientras hablaba parecía temblorosa
y turbada. Un interrogatorio posterior descubrió que la paciente empleaba la palabra ·esperma· a
causa de una conversación reciente que había mantenido con el psiquiatra sobre el tema del sexo
ydel nacimiento.
Cuando en relación con el dibujo del embrión se le preguntó qué es lo que sabia acerca del
sexo. la muchacha retrocedió y exclamó: "Simplemente no puedo aceptarla". refiriéndose a la na-
turaleza del acto sexual. Después se intentó elaborar un poco la ansiedad de la paciente. Habló
entonces de una experiencia traumática que le había ocurrido hacia algunos años. cuando se diri-
gía a una reunión de las Girts Scouts. Un hombre se le exhibió en el subterráneo y ella se asustó y
salió corriendo. La terapeuta le sugirió entonces que era posible que su ·no poder aceptarlo*, en
relación con la información sexual. se vinculase con este susto anterior. "No recuerdo eso". dijo.
De la proyección inconsciente del dibujo del embrión se obtuvieron por primera vez algunas
asociaciones libres de la paciente sobre el sexo.
Introducción por parte de la terapeuta de la menstruación precoz
de la paciente
La terapeuta introdujo por primera vez el tema de la menstruación precoz de la paciente para
observar si esto aumentaba las dificultades de la muchacha para aceptar iniormación acerca del
sexo y del nacimiento. Contestó que cuando tuvo su primera menstruación la madre le dijo lo que
debía hacer y ella pensó que otras chicas la tenían también a esa edad. Sólo mucho tiempo des-
pués se enteró de que ella la había tenido antes que otras muchachas. Probablemente los perio-
dos precoces constituyeron un grave trauma para la niña cuando tenia seis años.
Deseo de la paciente de tener un novio
Recientemente la paciente le preguntó con bastante patetismo a su psiquiatra si algún día ella
podría tener un novio. Se refirió al hecho de que nunca tuvo ropa nueva sino sólo cosas usadas
por los parientes.
En su fantasía es a menudo una hermosa princesa ataviada con magniiicas vestimentas. La
desilusión de la madre al no tener una hija atractiva y capaz de satisfacer sus ambiciones sociales
la llevó a ignorar las necesidades de la niña en todos los niveles.
La paciente comenzó a trabajar cada vez con más espontaneidad y sin ayuda. A la décima
sesión trajo cuatro dibujos hbreS y originales. dos de los cuales se reproducen en este capitulo. Los
llamó "Fantasma", ºDuda" y "Deseo". ReaflZó los dos primeros a partir de garabatos. Acerca del
retrato del fantasma la paciente no tenia nada que decir. de modo que no está reproducido.
18. "Duda"
Según la paciente este retrato se refiere al "temor" y a la "desconfianza". Señalando la figura
inclinada en el rincón izquierdo superior, la muchacha manifestó: "el hombre es un signo de in-
terrogación". La figura se apoya sobre un gran ojo. Explicó el significado del árbol de la derecha
diciendo: "Hay dudas, no es seguro de que se está elevando al cielo." Luego señaló la figura de
contorno negro (centro superior) que se encuentra al lado del gran ojo verde con un centro rojo.
"Es el temor". afirmó ·escapando del ojo". Por último aclaró que las dos figuras de palotes negros
que se miran en el centro significaban la "desconfianza".
corno la paciente no expficó en qué se relacionaba con ella este retrato de la "Duda", se le
sugirió que el significado del dibujo no sólo podia ser general, sino también personal. Se le pre-
3 64 MARGARET NAUMBURG
guntó cuáles eran sus propias dudas. "Ten o miedo" •
:;::~~=~o~~~a~~~d:u ~~~:~e~ insegu~ar:~:::~ía ~~ ~=: :~e~a~a~~:
muchas cosas bien . . . . u , ora <=:°menzaba a descubrir que era capaz de hacer
cuánto más fel" hab~ ~ propia iniciativa. La paciente se refirió a su temprana infancia. Recordó
iz ia sido en su casa antes de que nacier lo d
sido el centro de la atención de sus padres. Sin embargo and
.. si os varones; subrayó que había
· · d • i¡o, as cosas cambiaron después del
naam1ento e los mellizos ya que ellos recibirfan ah todas .
R . . ora las atenciones y a ella la ignorab
m:::~ec~~;:~~ q:mudarse ªun de~amento más grande cuando nacieron sus h::
Empleó este recuerdo ~o ~i:~el :!mismo col~10 para recibirse junto con sus amigos.
las de sus hermanos. e o en que se ignoraban sus necesidades en favor de
FICV'.A 18
19. u
oeseo"
Cuando la paciente trajo a la décima sesión el dibujo del "Deseo. no d. . . .
~ca de ~ significaclo. Sólo lo hizo cuando el terapeuta señaló ca~ uno ~e ni:guna explicación
tenidos en este. "Las dos manos·. dijo ·se dirigen hacía el fruto ohibido la el~entos con-
le preguntó sobre el significado de las dos manos diferentes en::: . . . m~zana . Cuando se
roja, negra y verde (a la derecha). está tratando de agarrar el fruto ~ :;01nurosaó
d1dc1e(ndlao:."La_mano
es una mano de bebé El · . · a a lZquierda).
d la
· ~ran o¡o azul (lacio lZquierdo inferior detrás de la mano del bebé) es el o¡·
e persona que está mirando la manzana • De t mod . .
0
"los ojos (en el rincón superior izquierdo de la. es)e . o ~ponta:ieo la paaente agregó que
, mano miran hacia abajo y algunos dicen •Hazlo.
otros No lo hagas'. El ojo aman
llo verdoso expresa los celos. {Es . y
agrupamiento de ojos hay seis a1g · interesante notar que en este
• unos apareaclos de acuerdo con el color y ot ) c
le preguntó por el significado de las flechas, la muchacha explicó que "las n haros no . uan~o se
dos cam· h · ec s negras senalan
inos. un~ ac1a la fruta Yotro en dirección contraria a la fruta". Las flechas indican 1
tanto. que la paciente está en conflicto con respecto asi debe 0 no apoderar d la f ' por
0
~~~··w see~
ex esar e i ~JO Stm JCO parecía contener significados que la paciente no era aún ~paz de
qu~tenianse ;av:~~ ;ostrar en la sesión siguiente. Se le pidió una elaboración del significado
le recordó que en la ses;:%"'~ ~:= oscuralade la derecha la d~~ como ·garras·. Se
d • que mano rosada de la 1Zqu1erda era "un
e bebé . No pudo agregar nada a ello. Se le preguntó entonces si esa ·mano de bebé" n
:;:;.º
representar a aquella parte de si misma que no quería crecer So · · . . na
damente admitió: "Me parece que tiene razón". · nno con incomodidad, pero ráp1
-
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 365
'
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:J - .;.1·3~'i:..~ .
...
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" 7,...:,
::: . - •·.·.
...~ ,._~ ..
Hru>.A 19
Este reconocimiento de sus deseos recurrentes de adherirse a un estado infantil pudo relacio-
narse ahora con su confesión de sentirse desplazada en el cariño de su madre por los hermanos
mellizos. En este retrato mediante las ·manos de bebé" asf como en su preferencia por los jugue-
tes infantiles, los sueños diurnos y los cuentos de hadas, se expresaba su deseo de ser una niña
pequeña. La muchacha preguntó con bastante ansiedad: "¿Tengo que abandonar los cuentos de
hadas?" La terapeuta respondió a su patética súplica explicándole que no se trataba de tener o
no que abandonar los cuentos de hadas sino de comprender por qué a su edad le gustaban esos
cuentos y los juguetes. También se le recordó que otra parte de su yo, más madura, deseaba
crecer y tener novios y que no podrfa obtener esas cosas en la vida si no hacía un esfuerzo por
conseguirtas. También se le señaló la necesidad de un mayor cuidado personal de su apariencia,
si queria que la gente reparara en ella, y de no
esconderse en un rincón cuando había una
fiesta sino que, por el contrario, debía hablar
con la gente que conociese, en especial con
muchachos.
A la undécima sesión la paciente trajo
cuatro dibujos que había reaíizado a partir de
garabatos. Consideramos tres de ellos.
20. "Mono brilla"
La forma básica a partir de la cual la pa-
ciente desarrolló lo que describió como un
mono, recuerda al esquema básico del an-
terior "Embrión" (N° 17). La forma de este
ser parece más la de un feto que la de un
mono. El primer comentario de la muchacha
mientras mostraba el dibujo fue: "Parece un
payaso. Pero me recuerda a un mono". Des-
pués, en broma. le dio el nombre de "Mono
brilla". La conducta autoconsciente de la
paciente hacia pensar que si bien había per-
cibido la forma embrionaria intentaba evitar
cualquier posible asociación sexual. Rápida·
3 66 MARGARET NAUMBURG
H0 Nr.E't
oH/)JEs
AGIA> 20
mente, mientras señalaba la forma amarilla que había en la pata del mono. afirmó: "Si, dibujé la
banana después que le agregué el brazo al mono·. Acausa de la conducta defensiva de la mucha-
cha no se intentó relacionar al presente dibujo con el anterior de la forma fetal.
21. "Animal prehistórico"
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~ - ...-.7--.: . -- . --"·..::: ~~
F~21
La paciente relacionó este animal. también derivado de un garabato, con su reciente visita al
Museo de Historia Natural clonde había visto este tipo de animales. Esta hecho con mayor frescura
en cuanto al uso de las tizas de colores y al de·
sarrollo del dibujo.
22a. "Diente": Expresión de experien-
cias traumáticas infantiles
En este dibujo de un enorme diente que se
apoya en una encia da color rojo sangre hay una
expresión de horrenda intensidad y violencia. A
cualquier observador entrenaclo le sugerirá por
su distocsión de forma ycolor, y aun sin conocer
la cantidad de operaciones de ortodoncia que
sufrió la paciente cuando niña. la presencia de
alguna grave experiencia traumática.
Cuando la muchacha mostró el dibujo no
hizo ninguna interpretación espontánea del
significado que tenia para ella. Cuando se le
preguntó específicamente cuál podía ser la re-
lación de este cuadro de un "Diente• con ella,
habló de las dificultades que da pequeña two
con sus dientes. Recordó cómo la habían for-
zado a usar durante años un aparato que
debía ajustarse con frecuencia. Ahora, agregó:
TI uTH
F1GURA22A
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 367
"Tengo que usar un puente'. Pero fue incapaz de recordar alguna experiencia relacionada con las
operaciones que sufrió en la infancia En cambio recordó que tanto su madre como el dentista la
habian asustado cuando era chica, diciéndole que si no se cepillaba los dientes podia perderlos.
Esos miedos, agregó, se relacionaban con sueños en los que se le caían los dientes.
22b. "Sonrisan(Dibujo realizado en la sala a partir de un garabato)
Aunque la paciente hizo este dibujo tres semanas después del retrato del 'Diente'. se relaciona
tan directamente con la misma experiencia traumática infantil que los hemos ubicado juntos para
compararlos. Vuelven a liberarse aqui los recuerdos de aquellas dolorosas y olvidadas operaciones
de ortodoncia. La "Sonrisa", que deriva de un garabato, comenzó con la ondulanteestructura den-
tal central, semejante al anterior dibujodel "Diente·. En estedibujo el color rojo destaca la forma de
los labios: en el "Diente" lo rojo eran las encías.
Este dibujo lejos de provocar una sensación agradable en el observador provoca un impacto
horrendo y doloroso.
Hwv.228
23. "La parte de atrás de la cabeza de una señoran
Éste fue el único dibujo que la paciente realizó durante la sesión después de que se vieron y
comentaron los que había hecho en la sala. Los comenzó con una forma curva que temiinaba en
dos ondas, semejantes a los garabatos del 'Embrión" y del "Mono brilla". No se pudo determinar
si esta forma original sugirió el dibujo posterior o si, por el contrario, la paciente dibujó esa forma
acaracolada para hacer luego el retrato que denominó "La parte de atrás de la cabeza de una se-
ñora." Mientras hacia el dibujo, exclamó: "¡Es un plato! Ya va a ver'. Después de escribir el nombre,
"Parte de atrás de la cabeza de una señora· comentó sonriendo: ·¿Se miró usted alguna vez en
el espejo?". La terapeuta rió en respuesta a esta referencia al modo en que ella se arreglaba el
cabello con doble rodete. El dibujo de la parte de atrás de la cabeza de la terapeuta era el máximo
indicio que la paciente se animaba adar de su creciente transferencia positiva.
3 68 MARGARET NAUMBURG
FGUR.t.23
24. "Anémona de mar" (Garabato)
La paciente trajo a la duodécima sesión este dibujo que hizo en la sala a partir de un garabat
B :odo de emplear los tonos azu!es violáceo y rojizo, posee calidez y frescura expresivas ;~
pu e ver que la forma retorcida central es el garabateo original y cómo la · t
1
•
parte inferior para hacer.el ~allo de la anémona. Hizo el movimiento del ag:n::t:1~9:~~
deadas.cruzadas. Ested1bu¡o demuestra una creciente liberación de la expresión ima · tiva
U!JllZaeton mucho más libre del color. g1na Yuna
FIGURA 24
25a. "Máscara de la risa"
En la duod~ima sesión 1~ paciente dibujó tres máscaras de las cuales sólo la primera sur ió d
un garabato. S1gu1endo las lineas espontáneas del garabato original desarrolló la idea de lagmá e
~a.en una posición de costado. Cuando se le preguntó qué r epr~entaba el dibujo respondí~:
nsa. pero no lo parece. No puedo conseguir que me salga bien". ' ·
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 36 9
Cuando la terapeuta le preguntó qué significaban las formas redondas que estaban suspen-
didas, respondió: "Son corno pequeños globos que cuelgan. Le hacen cosqunlas y lo hacen reir".
FIGl.fA 25A F1Gl.RA 258
25b. Segunda máscara de la risa
Como la paciente no parecía satisfecha con su dibujo, la terapeuta le preguntó si no le gustaría
hacerlo otra vez. Respondió con ansiedad a la sugerencia y dibujó una segunda máscara de "La
risa" al modo de un dibujo libre. Mientras dibujaba la gran boca abierta. rió muy alto y comentó:
"Parece la boca de una madre llamando asu hijo". Luego ejemplificó lo que queria decir abriendo
mucho su propia boca y gritando "Juan· a un niño imaginario. No dio ninguna otra explicación
acerca de esta máscara hasta que se le preguntó por las dos formas rosadas que se encontraban
en la base de la máscara. La primera, dijo, es una pluma que alguien usó para hacerle cosquillas
en el codo y hacerlo reir. B otro (forma triangular) es el hueso del codo.
25c. "Máscara de la desdichada"
La paciente afirmó que la tercera máscara era la "Desdicha". Lo mismo que en las dos anterio-
res máscaras de la "Felicidad", también en ésta el rasgo sobresaliente es la enomie boca. Tanto en
la primera como en la tercera máscara, ha destacado los grandes y desparejos dientes. Las tres
máscaras parecerian expresar lo mismo que los anteriores dibujos del "Diente" y de la "Sonrisa", el
sufrimiento profundamente reprimido de las muchas operaciones de ortodoncia que, según insistió
la madre, la niña aceptó sin protestar.
En esta máscara la boca tiene una expresión de tristeza que la identifica claramente con un
estado de desdicha. Cuando se preguntó qué significaba la forma rosada que se encuentra en el
rincón superior derecho, contestó: "Es un puño que golpeó al hombre y lo hizo desdichado.·
3 70 MARGARET NAUMBURG
Esta explicación del significado de un
puño externo simbólico como causa de
la desdicha del hombre, lo mismo que la
explicación acerca de la pluma simbólica
de la primera máscara que hacía cos-
quillas a un hueso del codo para hacerlo
reír, son nuevos ejemplos del proceso
de pensamiento esquizofrénico proyec-
tado en imágenes pictóricas.
AJ concluir con las tres máscaras la
muchacha dijo que eran algo así como
unas máscaras griegas que ella había
visto. Pero utilizó esta idea sólo como es-
timulo para proyectar la distorsión de sus
propios pensamientos ysentimientos.
26. "Decisión"
F1GU1A25C
En la sesión decimosexta, la pa-
ciente realizó este dibujo simbólico al
que tituló "Decisión". Unos días antes
había dibujado el de la ·sonrisa· que,
se comentó junto con el del "Diente".
Cuando se le preguntó qué significaba
este nuevo dibujo explicó que tenia un
conflicto porque en las clases del hospi-
tal debia elegir las materias para preparar los exáme final
~~t ~ ep~~t;;;: ::c:is~x~m:e~tra l~ab ia acon~~do e:~elh~~= ~~~~~;~~ C:~~t:: i: ::
exclamó· "Pero a m· t más.uan se le preguntó qué le parecía el consejo de la maestra
• 1me gus a el francés." ·
' ,,
 
-
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.' .·
~ . '
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f.;_ f
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~ - -
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~~ !
FOJRA 26
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 37 1
Tomando como base la fuerza de su respuesta, se la alentó a elegir francés, pues se le recordó
que muy pocas veces en su vida había hecho lo que realmente deseaba.
La ansiedad que sentía en relación con sus estudios a causa del incesante esfuerzo de la
madre para empujarla más allá de su capacidad, determinó que sólo pudiese cursar tres de las
cinco materias que se requerían para los exámenes finales. El psiquiatra estwo de acuerdo en
hablar con la madre para que redujese la presión que ejercía sobre su hija pero había pocas espe-
ranzas de que se mostrase comprensiva.
Este retrato de una niña pequeña parada en el cruce de los caminos fue titulado por la paciente
"Decisión" aunque se vio que para ella el verdadero significado era el de "Indecisión'. Dijo que la
niña en el cruce de los caminos era ella. Explicó que el cabello de la niña era dorado como el de
ella cuando era pequeña aunque ahora fuese pardo. Cuando se le preguntó por qué se había di·
bujado a si misma como una niña tan pequeña, contestó: 'Yo sé que me gusta ser infantil". Esto
revela los deseos de la muchacha de retornar a sus once primeros años de infancia, antes de que
nacieran los mellizos. Pero para apoyarla en su enfrentamiento con los problemas inmediatos, se le
recordó que la otra parte de ella habia expresado el deseo de ser adulta y de tener novios.
27. Primera impresión del shock insulínico
FGUPA27
Vale la pena mencionar las circunstancias que llevaron a la paciente arealizar este dramático y
esquiZofrénico retrato de su respuesta al shock insulinico.
Cuando vino a la decimoctava sesión estaba muy excitada. Inmediatamente explicó que por
una equivocación en la rutina del hospital no la habían preparado para el primer tratamiento con
shock insulínico. El día antes había comenzado a tratarse con un nuevo psiquiatra y esa mañana
una enfermera. por error, la llevó para el tratamiento de shock, antes de que el psiquiatra la hu-
biese preparado para ello.
A continuación ta muchacha dibujó la experiencia que había tenido con el shock insulínico.
Primero dibujó una enorme jeringa hipodénnica; a la izquierda la aguja apuntaba al contorno re-
dondeado de sus nalgas que dibujó en segundo lugar. Luego se representó a si misma (costado
inferior derecho) tirada en una cama. Descnbió cómo estaba tapada y atada a la cama y cómo le
pusieron algo raro en la cabeza, después de la inyección y de la ducha. Encima de la cama dibujó
lo que describió como una cortina para ducha, y el agua saliendo fuera de la cortina. Las formas
oblongas encima de la cortina, cerca del borde superior del papel, mostraban la visión del techo
3 72 MARGAAET NAUMBUAG
que la muchacha tenía desde la cama 'El shock' d.. •
t · , 110. aparece en las dos líne . .
guean es que apuntan hacia abajo, cerca de la ducha. El shock fue el od as ro¡as ZJQza·
ant'.'.s de que estuviese preparada. Lo negro (en el rincón superior izq u i;do~ :iaque tOdo ocurrió
;a~an~ temprano, cuando una enfermera me llevó abajo, auna habitación espec~:~i;:da_d de la
ocdor. ~mucho más tarde. En este momento me explicó el tratamiento del shock.Me~·nuevo
;;:=1
~:_~ las ~as Yque después de un tiempo esto me ca~a un !~t:~
. . . ero ""''""' que el dibuJO estaba ya terminado, pero enseguida exclamó· "Oh
vide de algo". Entonces dibujó, dentro del contorno de sus nalgas, una Unea vertical ~d , me °.1
-
que es'.o representaba su columna vertebral y los puntos rojos que le agregó demostra:~
se sentia su columna cuando le daban las inyecciones.
. tste es otro ejemplo sorprendente de pensamiento esquiZofrénico proyectado en una serie d
:~;~:~ i~:~~~~~d!sa~°:;t::~~ ~;~~~: :: 1~:;:0 simultáneo; la experiencia intern:
28. "Rabia"
----~·FIWlA 28
En
Ent edstbe r_
etrato que la paciente tituló "Rabia", identificó a la cabeza multicolor con ella misma
es e 1 uio como en el denominado "De • (Nº 9) ·
tendidas Aquí las m . . seo 1 aparecen las dos manos distorsionadas y
una de ~ anos que descnb1ó como garras, son verdes Yrojas; en el dibujo del 'Deseo·
manos estaba arqueada como una garra y la otra era ·una mano de bebé· Cuand
le preguntó qué significaban las dos largas formas amarillas que se encontraban la. o se
· · f · d • en parte supe-
nor e in enor el papel d1¡0 que eran r ~illos, En el lado izquierdo inferior representó "un revólver".
~:~~;la~t:dió ~ue e~plrcase el SJgnificado del retrato, señaló los objetos que había dibujado
. •es rangu ar, ~ar un tiro. Los rodillos están para aplastar, las dos manos como
garras para estrangular,y el revólver para disparar.·
hes;:~~=ción esqu:ofr~ica de e _st~. dibujo no deja lugar a dudas acerca de los impulsos
IVOS que paciente reprvnlO durante mucho tiempo Yque ahora se anima afiberar.
21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 3]3
L
'
.
Las sesiones finales
Cuando la paciente comenzó con el tratamiento del shock insulfnico se voMó más torpe y pe-
sada. Era capaz de producir algunas fantasías, pero no de realizar dibujos originales y espontá-
neos. Se fimitaba ahacer unas pocas cosas grotescas ycopias minuciosas de dibujos que sacaba
de los libros.
La paciente advierte de la repetición compulsiva en sus dibujos
En la octava sesión se quejó, por primera vez, de que cuando hacía algunos dibujos no podía
dejar de repetirlos. Para ejemplificar, se refirió a unas escenas otoñales que estaban haciendo en
su casa. En las sesiones anteriores había negado que copiase dibujos. Pero debido a la mayor
seguridad que iba sintiendo en relación con la terapeuta, y a la mayor libertad de su expresión
espontánea, comenzaba a advertir la diferencia entre su antiguo modo de copiar dibujos y sus
recientes creaciones originales. Amenudo, después de dibujar grotescas caras, formas animales o
expresiones de sus estados de ánimo, exclamaba: "¡Oh, ami madre no le gustarla esto!" o "Nunca
haria un dibujo así en mi casa."
Su temor ala desaprobación se basaba en la actitud represiva ycritica de la madre con respecto
alos intereses reales yala expresión original de su hija; ninguno de los intentos de la muchacha para
autoafirmarse satisfacían los superficiales intereses sociales y los requerimientos mundanos de la
madre. Esta mujersólo pretendfa en relación con la creatividad de su hija. bonitas tarjetas para lucirse
en las fiestas opaisajes para poner en las paredes. No debe sorprenderque esta fllJChaCha insegura
yrechazada reafizara esos dibujos tan estereotipados como una forma de agradar asu madre crítica.
Amedida que se fue convenciendo del interés de la terapeuta por su genuina expresión creadora,
permitió que una cantidad de experiencias traumáticas yfantaseadas apareciesen en sus dibujos. En
una oportunidad le comentó ala terapeuta que ya no le importaba que su madre criticara negativa-
mente sus dibujos, si éstos expresaban cómo ella se sentfa realmente.
Los sueños diurnos, las fantasías y los sueños de la paciente
Cuando la paciente permanecía incomunicada se la incitaba a expresar libremente, de modo
gráfico overbal, sus sueños diurnos, sus fantasías o sus sueños nocturnos. Al comienzo se resistfa
alegando que su familia se rala de ella cuando se referia a sus fantasías. "A menudo me veo como
la dueña de esplendorosas mansiones. En mis sueños diurnos hay mucha gente conmigo y viaja-
mos por todo el mundo en antiguos barcos. Miles de barcoS me traen Joyas y telas y otras cosas
desde lugares lejanos." (Nunca le habían comprado un vestido nuevo yvMa con lo que ella llamaba
la •resaca· de los parientes.)
En una ocasión, cuando se le preguntó adónde viajaba en sus sueños diurnos, dijo: "Si se lo
describiera, no parecería humano, los viajes no son de esta tierra, sino alejanos planetas.• Auna
de las figuras que siempre aparecía en sus sueños diurnos la denominaba "el Protector". Le ofrecía
riquezas ypoder pero ella no los aceptaba "Era siempre bueno yme ayudaba. Unavez me ofreció
una gran casa.~ En varios retratos oníricos lo dibujó con el traje negro de un vampiro.
En algunos dibujos la paciente aparecía como un varón, con pantalones negros y el cabello
amarillo. Se le llamó la atención sobre esta identificación masculina que ella no había notado. Re-
cordó que en otras fantasías se habla imaginado a si misma como un hombre joven que audaz-
mente dirigla una banda de ladrones. "Es gracioso", comentó. "Me gusta Imaginarme en papeles
románticos yaventureros, pero no me gusta la guerra.•
Relató otro sueño diurno en el que "era una nenita que estaba en una institución o reformatorio.
Los chicos se dMdían en tres secciones: la externa, la interna yla media.
374 MARGARET NAUMBURG
"En la sección interna estaba la élite, integrada por los niños de rango más alto. y0 era la ca-
beza de los niños de la sección externa Eran desterrados Los ubi""ban en la secció
. · · ..... n externa
cuando vernan los padres de los de alta posición. Nuestros padres eran criminales. Los otros chi-
cos nos miraban con desprecio. Teníamos que luchar por el reconocimiento."
Conclusión
Se decidió enviar nuevamente a la paciente con su familia antes del verano. La negativa de
la m~~re a coope~ y su incapacidad para aceptar la gravedad de la enfermedad de su hija no
pe~1t1eron al equipo del hospital modificar las condiciones familiares para cuando la paciente
voMese a su casa.
Contacto final entre la paciente y la terapeuta
En la última sesión, la paciente expresó un gran pesar por tener que separarse de la te-
r~euta. Se la alentó para que continuase realizando dibujos acerca de sus sueños y fanta-
s1as. Pero ella se opuso: "¿Por qué los voy a hacer? No habrá nadie a quién mostrárselos." Un
miembro del equipo relató a la terapeuta que, antes de irse, la paciente había dicho: "La seño-
rita .N es la única persona que me comprendió." Este último comentario indica la profunda ne-
cesidad que el esquizofrénico tiene de compartir su mundo de fantasías con alguien que pueda
aceptarlo y responderle.
RESUMEN
Es. un~ muchach~ esquizofrénica, tímida y retraída, que tuvo menstruación precoz, desde
l~s seis anos. B creciente rechazo y la hostilidad de la madre hacia esta hija mustia y sin atrac-
t'.vos, rechazo Yhostilidad que se manifestaron después del nacimiento de sus hermanos me-
llizos, provocaron en la paciente la huida total hacia un mundo de fantasías. La madre sometió
a la niña incontables operaciones que ésta aceptaba sin protestar. Sólo el robo del dinero que
la m~chacha efec~~. principalmente para comprarle un regalo a su madre determinó que ésta
cons1de~ra la pos1bd1dad de un tratamiento psiquiátrico para su hija. A pesar de los esfuerzos
que realizaron el departamento de visitadores sociales y el de psiquiatrfa, no se pudo obtener
una auténtica cooperación por parte de la madre.
Mient~as la paciente estuvo en la escuela, primero, y en terapia ocupacional, después, inte-
r~~a s1~~pre en cal~ y copiar dibujos, nunca se la incitó a que se expresara por m8dio de
d1bu1os ong1nales. Ademas la madre desaprobaba cualquier esfuerzo espontáneo de la niña en
relación con el dibujo. Querfa que su hija hiciese tarjetas con lugares •oonitosª para mostrarlos
en las fiestas, o que copiase paisajes para decorar las paredes.
Se ha demostrad~ cómo m~i~te distintas técnicas la paciente expresó de un modo gráfico,
sus respuestas emocionales repnmidas durante mucho tiempo. Los dibujos al comienzo revelaron
esta~os .de ánimo que la paciente nunca había admitido ni expresado a nadie. Entre estos prime-
ros dibujos~ encu~tran ·Sábado triste", "Temor", "Duda", "Angustia•, etcétera. Después pudo
en~e~tar, pnmero grafica y luego verbalmente, sus reacciones con respecto a su familia; esta
sene incluye a la madre, al hennano, a la abuela y al abuelo. En relación con su abuelo representó
el problema de la muerte y acontinuación realizó el dibujo acerca de la muerte de su gatito.
21. ILUSTRACIÓN CE UN CASO 375
I'
Las experiencias traumáticas que los dibujos revela:on se vinc~aban ~:n ª~~~::~;~~:.
muerte, con recuerdos de las operacion~ d~ ~rtodoncia, con una emp
finalmente, con la experiencia ~el ~hock ins~l1rn~ fantaseadas Ycuentos. En ellos la paciente
También proyect.~ en los d~buJ~~~~P~~~~~hacho aventurero, o como una hermosa prin-
se veía como una rnna pequena, . á d yo en dibujos hostiles Yagresivos en los que
cesa. Ad~más aparecieron otra: i;e ~~~:, :est~ctivas. En algunos dibujos se manifestó su
sus propias m8:"os, como garra ' d bebés que la paciente afirmaba que eran representa-
regresión, mediante figuras Ymanos e
cienes de sr misma. f . bajo dos formas de expresión: una pictórica y la
La paciente demostr~ .su tran~ erenc1a esar su transferencia parcial, dibujando la parte
otra verbal. En una ocas1on se animó a expr e concluyeron las sesiones de terapia
de atrás de la cabeza de su t~rapbeutad ~na :~P~ ~el hospital que la terapeuta era la única
artística, le dijo a uno de los m1em ros e eq
persona que la comprendía. . mediante la terapia artística u otra forma de psico-
L~s resul~ados ~: :~~;;c::~::~:ofrénica se vieron limitados debido a la neg~tiva de
terapia, en e caso . . 0
ue la muchacha insegura y poco articulada,
la madre de cooperar. Es evidente, s'.n embarg 'riqinales sus conflictos con la familia Ysus sen-
adquirió la capacid~d de exp~ar en im~ge~es ~e~ rol adolescente, lo cual se manifestó en la
timientos. Demostro ~na crec~e~te ac~p. ac1 nsin temor a la desaprobación materna.
realización de expresiones art1sticas angina!~ 1 del pensamiento Ydel sentimiento esquizo-
d'b · stituyen sorprendentes eJemPos .
Los i u¡os con en términos de personas Yobjetos, la excesiva frag-
frénico.·~I ~m~leo.~:~~~=::c~~~~~laborada denominación de los dibujos, son medio de
mentac1 n e 8:>! oc! t art'sticos de los esquizofrénicos.
expresión muy t1p1?°s d~ l?s P~ u~ os ~ste tipo de expresión artística espontánea se basa
Comto co~cl~~~~~u:~:~~~~e ~~i~~~alíticamente; el tratamiento depen~e del cu~dado~o
en una erap1a . ·a1 d nesfuerzo continuo para que la misma paciente in-
desarrollo de ~a ~1ac1?n ~sferenc1 Y. e uues en la terapia artística las imágenes producidas
terprete los dibu¡os simbólicos qu.e ~iza, P
1
'ente y el terapeuta. Los dibujos constitu-
constituyen una forma de comunicación entre e pac1
yen un lenguaje simbólico.
376 MARGARET NAUMBURG
22. Los garabatos: una técnica
proyectiva informal
por Emanuel F. Hammer
L
a verdad de la posición inconsciente en contraste con la consciente, se revela muchas
veces cuando se garabatea en un papel mientras tienen lugar serias conferencias" (11).
Los garabatos suelen reflejar niveles de la personalidad más profundos que los que se
manifiestan en otros tipos de dibujos pues por lo general se realizan en un estado de conciencia
disminuido, con la atención centrada en otros problemas. Bcontrol se reduce, ylas defensas,
en otros momentos operativas, quedan inactivas.
Bpsicólogo puede interesarse no sólo por los garabatos que se hacen en los blocks de papel
durante las conferencias o en el consultorio, sino también por los que hacen los niños en la calle.
En las épocas de sol las paredes y los pisos de los parques se cubren de dibujos de tiza que rea-
lizan los niños de la vecindad. Los niños hacen estos dibujos por lo general con absoluta esponta-
neidad, por la diversión misma y, aparentemente, sin ningún otro objetivo manifiesto.
Dentro del contexto clínico, los garabatos que el paciente realiza durante las sesiones (o
fuera de ellas) pueden utilizarse del mismo modo que el material onírico, sin que importe que
posean contenido, en el sentido común de la palabra, o que deban clasificarse como productos
abstractos, expresivos. •Los dibujos equivalen al contenido maniñesto de un sueño ylas formas
abstractas también son, básicamente, la expresión de problemas yde conflictos humanos..• los
impulsos importantes y primitivos hacen su aparición. En consecuencia, el estudio de esas for-
mas es revelador no sólo para el diagnóstico sino también desde el punto de vista de la terapia"
(pág. 134).
Los garabatos, así como cualquier otra producción gráfica espontánea y no solicitada, son
específicamente valiosos para el trabajo clínico con niños, donde se encuentra que muchos de
ellos no pueden verba!izar a causa de alguna perturbación del lenguaje o de bloqueos emo-
cionales. Los garabatos constituyen un excelente medio para que el niño exprese yrevele sus
necesidades internas, sus conflictos emocionales y su fantasía.
Pero también los adultos, lo mismo que los niños, con frecuencia garabatean mientras ha-
blan con el psicólogo e incluso llegan a utilizar un block de garabatos (una vez dejé por acci-
dente un block al lado de la silla de un paciente y desde entonces se convirtió en un procedi-
miento corriente para él) para ilustrar sus fantasías revelándose así al terapeuta mucho más
que a través de la comunicación verbal. Al mismo tiempo el empleo de medios gráficos en el
proceso de la comunicación a menudo permite que el paciente cristalice sentimientos margina-
les de conciencia asociados a aquellas partes de su sintomatología que permanecen difusas y
mal definidas.
22. LOS GARABATOS 377
Muchas veces el contenido de los garabatos contribuye de modo directo al proceso tera-
péutico. Por ejemplo, un niño al que se le prohíbe jugar a los "gangsters' y pegarle a los otros
niños en el recreo, acaso alimente violentas fantasías agresivas en sus sueños diurnos y los
garabatos --0 cualquier otro tipo de comunicación gráfica que tenga el mismo contenido- sirven
para gratificar esos impulsos y permitir una liberación sublimatoria. Es decir que el paciente ob-
tiene una cierta gratificación para sus impulsos agresivos sin sentir demasiada culpa.
Bender (3) relata el caso de un niño que realizó dibujos sobre el hospital en el que estaba inter-
nado. En esos dibujos el hospital aparecía aplastado por gigantes, abrasado por el fuego o des-
truido porbombas que también mataban a los doctores ya las enfermeras. Cuando esos mismos
dibujos son observados y aceptados por los clínicos, maestros o enfermeras destruidos en esa
producción gráfica, el autor puede reducir su ansiedad, su culpa o su recelo vinculados con sus
impulsos agresivos. A menudo los niños hacen garabatos cuyo contenido anticipa material que
aún no pueden verbalizar. Es como si antes de entrar en el nivel verbal, más manifiesto y directo,
intentaran la comunicación gráfica y/o simbólica. Recuerdo el caso de una niña de ocho años que
había dibujado un cangurito en la bolsa de la madre canguro como una expresión de sus propios
deseos regresivos de ser cuidada, protegida y de poseer las prerrogativas de los primeros años.
La búsqueda de proximidad con una figura materna se había agravado por unas vacaciones que
la madre tomó durante el verano dejando la niña al cuidado de una gobernanta. La paciente hizo
este dibujo durante el primer mes de terapia, pero sólo tres sesiones después permitió que el te-
rapeuta comentara con ella los sentimientos que en él se manifestaban.
Muchas veces los garabatos que los pacientes realizan mientras están abstraídos en el diá-
logo terapéutico son útiles para ulteriores asociaciones fructíferas.
Un hombre obeso de veinticuatro años garabateó la cabeza de un oso mientras comentaba
la relación que tenía con su madre. Cuando se le pidió que asociara con el garabato dijo: 'Un
oso lleva una vida feliz... nadie ataca nunca a un oso... es poderoso... siempre consigue lo que
quiere comer, nunca tiene hambre... consigue lo que quiere." En la sesión siguiente el paciente
se comparó a si mismo con ese animal ycomentó sus orgías gastronómicas y su total desprecio
por las actitudes parentales. 8 preconsciente se había apoderado de simbolos de identificación
y, sin querer, se manifestó en et block de papel, y determinó la aparición de más material relacio-
nado con et tema.
FIGURA 1
37 8 EMANUEL F. HAMMER
FIGURA3
Otro paciente, un muchacho de dieciséis años, repetía una y otra vez un garabato en el block
de papel du.rante las seoones terapéuticas (fig. 1). Cuando se le pidieron asociaciones con dicho
garabato, d1¡o que ~ árbol.en el que estaba el buttre era un árbol muerto, que los insectos •venían
a comer.d~ su sufnm1ento , y que en el fondo aparecia un castillo que él ·nunca podia alcanzar".
Los sentimientos de muerte internos, cuyo único núcleo viviente era un sordo sufri · t del
- ·d · mien o que
~'.'9ian 0V1 ~ias de un dolor que, asu vez. provocaba más sufrimiento. describía et estado sub-
1et1VO del paciente, tal como después comprobé al conocerio B ·1na1~- · ·'-' t llo del
. . ,,,.,, IL<ll)Oe cas 1 fondo
muy pronto encontró su equivalente onírico en un sueño que consistía en la sensación de pod
obtener una posici_ón import~te_ Yde renombre. La sed tan intensa de éxitos que tenia el:cien:
elevaba tanto su nivel de aspiración que no creia poder alcanzarlos.
. Otros garabatos que realizó en los meses siguientes permitieron al terapeuta conocer los cam-
bios que operaban en la intimidad emocional del paciente.
. B g~to más abstracto, que puede verse en la figura 2. lo realizó una mujer recientemente
viuda, mientras habla~ de la '.71uerte de su esposo. Los garabatos parecían vaginas vacías y
anhelantes. Esto condu¡o a un intenso diálogo con la paciente acerca de sus frustradas necesi-
dades ps1cosexuales.
1
la figura 3 fue real~da por una muchacha de quince años mientras hablaba de la tensión que
eprovocaban las continuas peleas y los sermones de su madre.
. la figu':i 4 C01Tesponde auna niiia de catorce años. Revela la sensación de opresión ue la _
ciente sentía en relación con el contenido que simultáneamente estaba expresando en et n!i ver:
La figura 5 fue realizada por un adolescente de catorce años. En et garabato aparecen vario~
aspectos: el autoacicalamiento (el garabato de su propio nombre), la necesidad de status (el sím-
bolo de la manna norteamencana y la ameba como información intelectual) que adquirió reciente-
mente, la comente de agresión (el cuchillo y et revólver) asi como la expectativa de que el ambi t
externo le devuelva la agresión (el rostro con cicatrices). en e
22. LOS GAAAeATOS 3 79
·~. /1·
'; . i
~. I · _,_.
FIGURA.4 ÑGURA5
Osea que los correlatos gráficos de los sentimientos concomitantes al material centrado en
la comunicación verbal, el material diagnóstico (tal como están implicados en los aspectos de
vampirismo de la figura 6), y esto hace que dejar un block de papel y un lápiz frente al paciente
constituya un procedimiento fructffero para la relación psicoterapéutica que prescinde del diván.
Las respuestas que aparecen en el block de garabatos pueden expresar {figura 7, por ejemplo)
el pánico y la falta de disposición del paciente para penetrar en alguna área que comienza a
rozar verbalmente. B rostro de una persona oculto en un rincón de la página, entre la confusión
y la turbulencia que aparecen en el resto del papel, y los labios que emiten la palabra "¡Soco-
rro!" indican que sería inoportuno tratar algún contenido que haya surgido al pasar.
En los garabatos carentes de propósito que realizan algunos pacientes suelen, con frecuen-
cia, aparecer más aspectos expresivos que de contenido. De acuerdo con Alschuler y Hattwick
(1), las personas que suelen dibujar círculos o hacer trazados circulares son más dependientes,
menos asertivas ymuestran una conducta más afeminada que las que dibujan modelos vertica-
les, cuadrados orectangulares.
Waehner {15) descubrió que los sujetos descriptos como agresivos e inadaptados sallan
dibujar pocas curvas ymuchos filos. Las formas curvas· con pocas puntas afiladas eran carac-
terísticas de los sujetos bien adaptados, ligeramente pasivos e introtensivos. La total ausencia
de filos se encontró en los garabatos de las personas más introvertidas y pasivas.
Los datos que se mencionan en el capítulo 3 de este libro acerca de los aspectos expresi-
vos de los dibujos proyectivos también son aplicables alos garabatos. Emplazamiento, tamaño,
presión, trazo, detalles, aspectos estructurales, movimiento, síntesis, etcétera, son variables
que el psicólogo deberá examinar en los garabatos tal como procedía para captar la comunica-
ción subyacente tras los aspectos expresivos de los dibujos proyectivos más formalizados.
En la era del contenido, la rica variedad de aspectos emocioriales de que dispone el sujeto le
permite efectuar elecciones muy indMdualizadas y personales. La gama de contenido de los ga-
380 EMANUEL F. HAMMER
'f·
FIGURA 7
FIGURAS
rabatos puede extenderse desde lo constreñido
Yperseverativo hasta lo fluido, variado, original y
espontáneo. La primera posibi~dad es típica de
los garabatos de las personas inhibidas, inflexi-
bles y rígidas: la última, de las personas anima-
das, vigorosas y de considerable espontaneidad.
Se ha observado que cuando los niños de-
sean escapar de situaciones personales diñci-
les, muestran un gran interés por los paisajes.
Del mismo modo, cuando tienen dificultades
en sus relaciones familiares, tienden a evitar las
áreas interpersonales y a llenar sus garabatos
de contenidos animales. Los deficientes men-
tales parecen preferir objetos simples, como
casas o cosas semejantes cuyas formas pue-
den dominar con facilidad (3). Los niños delin-
cuentes prefieren los contenidos agresivos, por
ejemplo lanzas, puñales, pistolas y revólveres.
Las posibilidades con respecto al contenido
son tantas que todos los sujetos pueden ex-
presar sus problemas fundamentales, sus preo-
cupaciones, intereses o necesidades mediante
temas que aparecen en los garabatos.
. 8kisch (6) observó que los varones, niños o
adolescentes, tienen una marcada preferencia por los garabatos de máquinas de las más varia-
das cl~es: ~ rigor, la representación de máquinas en sus dibujos sobrepasa a cualquier otro
cont~rn~o posible. ~e ~cuerdo con la autora citada, los varones se dibujan a sí mismos bajo la
~enc!a de u~a maquina. "Debemos encarar las máquinas que dibujan los varones en términos
~el rnteres que tienen por su~ propios cuerpos y por sus relaciones con otros cuerpos ycomo un
intento de resolver sus relaciones con la realidad." La experiencia de Gondor (8) llegó a conclu-
22. LOS GARABATOS 381
j .
sienes similares: ªUn niño que desea ser fuerte puede imaginar en sus juegos fantaseados que es
una locomotora o una máquina de combustión e imitartaS. Las dibujará con preferencia a cual-
quier otro tema y repetirá los dibujos• (pág. 11).
En consecuencia. es fácil obsef'Va.r que los deseos y aspiraciones internas de los niños se ma-
nifiestan en sus juegos, en sus garabatos y en las demásactividades imaginativas que ctesarrollan.
Brick (4) estudió los dibujos espontáneos de doscientos escolares cuyas edades oscilaban
entre los tres y los quince años. Observó que los dibujos de fuego y de volcanes correspondían
a los niños con agudos conflictos emocionales. Waehner (15) encontró que la aparición de mo-
vimiento inanimado en los dibujos espontáneos de los niños era el correlato gráfico de la falta
de control o de explosiones agresivas. Hellersberg (10) halló las mismas significaciones en con-
tenidos tales como soplar, verter agua, explosiones y fuego. Dentro de la gama •normal· este
tipo de contenido es común en el período turbulento de la adolescencia. En los ináividuos que
realizaban dibujos de imágenes morbosas de destrucción, deterioro y horror, se encontraron
rasgos neuróticos. También los prepslcótlcos tienen predilección por este tipo de contenido y
por las imágenes de cielos excesivamente sombreados (expresión de sus sensaciones de ame-
naza inminente).
Algunos niños hacen garabatos con temas relacionados con la guerra y las matanzas. Se
impone la interpretación de contenidos agresivos. Cuando estos mismos niños dibujan, ya sea
en los garabatos o en el HTP, cosas con las puertas reforzadas y con sólidas cerraduras de-
muestran que sienten que la agresión viene más desde afuera que desde adentro. Si los niños
dibujan rejas o persianas en las ventanas o casas sin puertas y sin ningún otro medio para en-
trar en ellas, revelan con mayor claridad aún sus sensaciones ~e dificultad en las relaciones in-
terpersonales y de temor frente a ellas. Se destaca sobre todo la ansiedad y el retiro defensivo.
Con frecuencia en los juegos espontáneos del consultorio, estos niños construyen fortalezas o
cercos a su alrededor: se sienten demasiado débiles o vulnerables como para exponerse al alto
potencial de peligro que perciben en el ambiente externo. La acentuación en los garabatos de
las rejas, las barreras y los cercos. revela el esfuerzo de los mecanismos represivos de estos
niños. Además el interés que manifiestan por las imágenes morbosas y de horror indica que los
niños tienen la sensación de que sus relaciones con la realidad están amenazadas.
Cuando en los dibujos aparece el automatismo habrá que pensar seriamente en una grave
patología. Pero por otra parte no debe descuidarse el hecho de que si bien el automatismo
priva en los dibujos de los sujetos anormales y psicóticos, puede, sin embargo, aparecer en
los individuos normales en estado disminuido de conciencia. Cuando se está aburrido por una
lección o hablando por teléfono, es frecuente dibujar automáticamente distintas líneas y figuras
s¡mples que se repiten rftmicamente, sin ningún intento representacional.
B constante trazado de cierres •simboliza el deseo de mantenerse encerrado en uno
mismo" (10). Sin embargo, dentro de una gama normal, el trazado de cierres suele darse
en el garabateo abstracto, que consiste en utilizar lineas ya formadas e Impresas, como por
ejemplo la letra U y transformarla en la letra O. En estos casos se trata de la ejercitación de
un principio guestáltico normal.
Con respecto al área del contenido he observado que los agrupamientos de cabezas son
comunes en los garabatos de personas con una gran sed insatisfecha de éxitos intelectuales
o de status. Los adultos dibujan cabezas con más frecuencia que los niños, con excepción
de los niños deficientes mentales que con tanta agudeza sienten la presión de sus esfuerzos
intelectuales frustrados o de los niños no deficientes pero que se encuentran bajo una excesiva
presión parental en relación con sus actividades intelectuales.
El contenido más común en los garabatos de los niños de ambos sexos son los barcos.
Bender (3) los vincula con el deseo de establecer una relación más fntima con la madre y de
382 EMANUEL F. HAMMER
ser transportado por ella El b
Grodeck cita una antigu~ leye:~~rl:~~gur~ femenina est~ muy difun~ido en la literatura.
del casco de un barco Ylos r en a q~e los genitales femeninos toman la forma
llamar~ clít~ris es ·e1 hombr=~:s~;~~ttl. Una antigua forma coloquial irlandesa de
La h1stona bíblica del diluvio del Arca d .
nes como símbolo de la destru~ción del m~n~~é se repite e~ ~I folklore de muchas civilizacio-
de animales, ha sido durante muchas ene a . Ydel renac1m1ento. EL arca, con sus parejas
La interpretación psicoanalítica de 1 g ! c1ones uno de los juguetes preferidos de los niños.
figura materna existe una íntima re1a:~u:;~6ª1·poya la conclusión de que entre los barcos Yla
L
·- 1ca.
os ninos que vivencian la relación
len colocar al barco . con su madre en una atmósfera lúgubre Yopresora sue-
B contenido ani:u~ =:~ 1:r:~~~so 0
con nubes suspen~idas so~re las cabezas.
pontáneo, ya sea de niños o de adulto garabatos Yen cua~qurer otro trpo de dibujo es-
interpretación merece un comentario de~I~~~. gama es tan ampha, que la complejidad de su
La preferencia de los pacient 1 . .
narse con el hecho de que dee:c~~~;o cont~nrdo animal cuando garabatean podrfa relacio-
jar mejor animales que pers~nas con as p~labr~s de un pa.ciente: ªSe puede dibu-
agregó, con el insight espontáneo.~u~eneralme~te d1stors1on~ a la~ personas". A lo que luego
animales nunca". poseen agunos neuróticos: La gente me ha herido y los
La repetición de figuras animales en los mitos . fan . •
muestra que ciertos atributos en los animal itrn tiles, en I~ fábulas Yen el folklore de-
"Muchos ·- d es perm en desplazar impulsos reprimidos
nrnos esarrollan no sólo un gran resp t t . ·
bién una marcada tendencia a ldentifi . eo Y emor por ciertos animales, sino tam-
. carse con animales que tienen" (13 á 58) Es · .
cac1ón se revela en la preferencia por dicho co t .d •P g· · ta ident1fi-
. n eni o en los garabatos
Los psicólogos que, como parte de la baterí r .. . .
san, en general, que esos dibujos se centran d:proy~ iva, utiliz_an el dibujo del animal, pien-
árbol o de la persona, en el aspecto bi ico deun mo o más d!rect~ que los de la casa, del
plio, representa la imagen co ral B ológ . componente brosocral, que, en sentido am-
calidad de poder básico que :eo.obtexamr~ado puede proyectar con facilidad la cantidad y
mal que elige, es decir, en la naturaleza::~~ =~t~rí:!ª!:il~~~:ner en el tipo de ani-
por los hechos 0 tal como se las acepta en la 1 d como se las conoce
Co
"d eyen a.
nsr ero que, lo mismo que el dibu' d 1árb
jos de animales como imágenes represe~at~ doll con respecto al de I~ persona, los dibu-
"menos cercanas a la propia persona" En ivas e c?ncepto de uno mismo, se encuentran
tar con facilidad Ycasi sin maniobras defen~nsecu:ncra, en ellos el examinado puede proyec-
Yajenos al yo. Recuerdo el caso de un de!inrvas yo1cas sus rasgos ~ conflictos más negativos
chach, representó su ansiedad de cast 'ó cuente sexual que en ningún dibujo ni en el Rors-
garabato que hizo de un animal, con un~~I~ :~ tanta c~dad Ytan ?irectamente como en el
neo comentó: ªLa cola de este perro estaba 'd da º1 danada. Despues, de un modo espontá-
E . . car ao ago por el estilo"
1descubnmrento empírico de que los senti . t . . . .
proyectan con más facilidad en los dibujos d mr~n ~s prohr~rdos, inaceptables o dolorosos se
tesis que subyace al Test de Blacky al CAT e ar;rmF: que en los de persona coincide con la
psicólogos comienzan a considerar'las fi u7asªdas . ulas de Despe~. ~e observado que los
susceptibles de recibir proyecciones de~os ~· ~rmales de esas tecnrcas temáticas como
amenaza el . sen imrentos profundos Ynegativos con menos
para yo del examinado que las figuras humanas del TAT
Las observaciones de Schactel (1 4) b 1 ·
puesto: "La proyección de una actitud o~~ r~ e Rorscha~h fundamentan Yconfirman lo ex-
Ysobre todo en . pu so en un animal en lugar de en un ser humano
uno que no sea de tipo humano puede constitu'rr un od d . '
' ..· m o e manifestar la
22. LOS GARABATOS 383
1
l
ll
represión de dicha actitud en las respuestas al Rorschach." Esto es aplicable también a los di-
bujos de animales en relación con los de figuras humanas.
Otro delincuente sexual, examinado como parte del Proyecto de Investigación de delincuen-
tes sexuales, del Estado de Nueva Yorl<, dibujó como figura humana una persona levantando
pesas y luego garabateó un conejo.
Se trataba de un hombre blanco, casado, de veintiséis años. acusado y convicto por "abuso
camal de una nila". Su delito había consistido en la manipulación de tos genitales de una criatura
de ocho años. Sus anteriores delitos, todos cometidos en menos de un mes. habían consistido
en ataques amujeres, descriptos por et examinado de ta siguiente manera: "saltaba de entre las
plantas, atemoriZaba a tas mujeres ydespués escapaba. Tenía una necesidad imperiosa de mano-
searlas ydespués escapar:
Es evidente que. el dibujo del conejo. con sus implícitos atributos de timidez y su propensión
a saltar, se aproxima más a los rasgos de la conducta del examinado (saltar de entre las plantas
sobre las mujeres y luego escapar) que el dibujo de una persona levantando pesas. Éste, en cam·
bio. revela los esfuerzos compensatorios por esconder tos niveles más inaceptables de su perso·
natidad. los que justamente proyectó en el garabato del animal.
Mediante la comunicación gráfica el examinado penetró en la misma corriente simbólica del
lenguaje y el arte. Frases tales como "tímido como un conejo", "libre como un pájaro·, "bueno
como un cordero", "fuerte como un caballo", "enojado como un oso", etcétera. se encuentran
en la literatura, en los mitos o en el lenguaje de casi todos los pueblos.
Es evidente que los cuentos de hadas infantiles han antropomorfizado a los animales, revis-
tiéndolos de características humanas cuyas raíces se encuentran en la naturaleza estereotipada
del mismo animal. Animales como los burros, los cerdos o las águilas, por ejemplo, poseen un
significado simbólico en sí mismos sin necesidad de agregar un adjetivo calificativo. En la frase
"bravo como un león", el adjetivo es totalmente superfluo. Decir que una persona es •estúpida
como un burro" resulta redundante; es suficiente llamarla burra. Cuando decimos que una per-
sona es un lobo, un cordero o un zorro, los adjetivos implícitos resultan evidentes de por sí.
Hasta los niños están familiarizados con estos símbolos.
Para fijar una base normativa deseo mencionar que he observado que las personas bien in·
legradas y normales suelen elegir animales domésticos como perros, gatos, etcétera. Este tipo
de elección puede compararse con las respuestas "populares" del Rorschach. Las personas no
perturbadas emocionalmente pueden sentir una gran afinidad con dichos animales que hasta
cierto punto, pertenecen a la clase de "amigos del hombre·.
He observado que los fóbicos garabatean animales pequeños e insectos como arañas, cu-
carachas, ratones, etcétera. Estos animales parecen representar para ellos, al igual quelos sue-
ños traumáticos, sus esfuerzos compensatorios para enfrentar y superar sus fobias. En conse-
cuencia, el hecho de que un paciente elija el objeto de sus fobias como tema de sus garabatos
parecería un índice pronóstico positivo pues de ese modo está intentando manejar y familiari-
zarse con su problema lóbico.
En un interesante estudio Bender (3) realizó una dMsión de los dibujos espontáneos de ani-
males realizados por niños. Los dMdió en animales agresivos y animales no agresivos. El grupo
de los no agresivos incluía a los animales domésticos, como pájaros, caballos, patos, conejos,
gatos y perros, y el grupo agresivo bestias dela selva. Observó que los niños neuróticos dibuja·
ban animales agresivos, en tanto que los niños con problemas de conducta de poca importan-
cia dibujaban animales no agresivos.
Brick (4), por su parte, observó que los niños con sentimientos de inferioridad y con relacio-
nes sociales perturbadas preferían dibujar los animales grandes y poderosos.
384 EMANUEL F. HAMMER
He descubierto que los animales grandes consn
aq_uellos hombres que necesitan de la com en i_ ~en el tema preferido de los garabatos de
mas mascul i~os que lo que internamente s i~n te~c~n para demostra~e a sí mismos que son
compensatonas, anímales tales como caballo . gen, como expresión de sus necesidades
El lamoso cuadro de Goy M . ,, d s, elefantes, gorilas, etcétera.
• u¡er ,,eva a por un cab ¡¡ 1
comprensibles de entre sus obras crí r a o a galope (figura 8), una de las más
el artista, del caballo como símbolo d~ ::s, ~~ese_n _ta c l~ra'.11ente el simbolismo, frecuente en
pierde su control. pasion vinl Ysin nendas que triunfa cuando la razón
FGJRAS
. El cuadro (figura 9) realizado por una mu· . . .
s1 m'.sma en el acto de ofrecerse sexualmen::rae~~u1z o fréni ca internada en ~I que se muestra a
traves de los sueños de la paciente se descubrió padnll~, manifiesta un s1mbohsmo similar. A
poderoso, al que ella de un modo inconsc· t d que el s1mbolo caballo representa a su padre
1
. 1en e eseaba en térm·
a os mitos ellos justifican la elección de ba inos sexuales. Si nos atenemos
dad, pues es el animal revestido con el ~nbocal ~lo para representar la virilidad Yla masculini-
. s1m o fahco de un· · E
cientes he encontrado al unicornio como símb 1 d 1 icornio. n algunos sueños de pa-
De un modo genérico podríamo fi oo e padre_
fálico peligrosa.·
cia generalmente: a) con alguna fac:: d~'ar que el contenido animal de los garabatos se aso-
al f "' concepto de uno m·sm b)
guna aceta de las figuras parentales S b
1
º·Y con la percepción de
len identificar a ellos mismos Ya s . da emos que tanto los niños como los primitivos sue
1
us pa res con animal E •
os garabatos. Recuerdo a un niño de d"
e - . . es.. sto se observa en los juegos Yen
h "tal . 1 zanos t1m1do y miedos
osp1 comenzo a correr por todos
1
d ' o, que en la sala de niños del
Med' a os con los brazos ext nd'd
_lélnte el proceso de la identificación empleaba la com e. i os como si fuese un águila.
Yla importancia del encumbrado y valiente •. pensac~n Yse apoderaba de la fuerza
Ferenczí comprobó que los niños tienden ::Jar~ifique había elegido. Lorand (12) comenta que
o con anímales salvajes. Según él en 1 ~n carse en sus sueños con grandes animales
recuerdos infantiles de una época, en 1:s ~ac1ent~s adultos es_os sueños son "un residuo de
q e, debido a la propia pequeñez. todos los demás
Del mismo modo en que la · e sexualmente casta eirvnaculada.
sirena puede elegwse como símbolo de la madf
22· LOS GARABATOS 3 85
FIGURA9
objetos parecen gigantescos". Podemos recordar el famoso caso de Freud del Hombre de los
lobos: el paciente estaba atemorizado por un lobo devorador que representaba su propia per-
cepción de un padre punitivo.
Freud (7) observó que la capacidad para reemplazar al padre por un animal al que des-
pués se responde en forma fóbica, es facilitada por el hecho de que "el niño no reconoce por
el momento o, en todo caso, para él no es tan exagerada la distancia que separa a los seres
humanos del mundo animal. A sus ojos, el hombre grande, objeto de su temor y admiración,
pertenece a la misma categoría que el animal grande, poseedor de tantos atributos envidiables
pero contra cuya peligrosidad ha sido prevenido".
El estudio de los garabatos de animales pone de manifiesto este mismo tipo de pensa-
miento que permite al individuo reemplazar al padre por el símbolo de un animal.
Bender (3) concluye en su estudio sobre los dibujos de animales que los niños dibujan ani-
males agresivos cuando tienen un superyó severo que los lleva a temer al animal devorador. En
otros casos el animal agresivo puede representar al padre grande y protector que se opone a la
conducta agresiva del padre real, puede ser un intento del individuo por superar una situación
dolorosa identificándose con el animal agresivo y volviéndose así en contra del padre o, final-
mente, en el animal agresivo el paciente puede desplazar los sentimientos agresivos hacia uno
de los padres, como en el caso Juancito de Freud.
Hay garabatos de animales que son fáciles de comprender. Un paciente alcohólico, por
ejemplo, dibujó en el block de papel una atractiva figura (figura 1O) que contaba con generosos
suministros para sus necesidades orales. Harms (9) relata el caso de una adolescente, con con-
flictos edípicos agudos, que garabateaba constantemente a una muchacha perseguida por un
elefante con una larga trompa estirada hacia ella.
Otras veces, sin embargo, la tarea de desentrañar la comunicación gráfica del garabato es
bastante compleja, pues un mismo animal puede encerrar caracterizaciones diferentes. Una
persona puede ser leal como un perro mientras que otra puede ser tan insignificante como
dicho animal. El cerdo puede simbolizar la pereza pero también la suciedad y la glotoneria. Am
van Krevelen (2) cita unos cuantos ejemplos:
386 EMANUEL F. HAMMER
FIGURA 10
Una mujerjoven, feliz en su matrimonio, decía que había e1eg·d • .
sociable". 1 0 un perro porque es un animal
Otro individuo que también utilizo el tema del 0
de un paciente neurótico de treinta años perr presentaba un cuadro diferente. Se trataba
descub . . . , . , que era ingeniero Ycuya variedad había sido herida al
nr que su inteligencia, que él consideraba m alt .
bajo de investigación. IJ'f ª· no era adecuada para continuar su tra-
que:;:!;':e:;a un a~ in:1ª' que "nunca hace uso de su inteligencia cuando trabaja...Tengo
mente, como unªperro~ar mis intentos de descubrirlo todo. Tengo que hacer mis tareas estúpida-
Otro paciente, un muchacho de diecisiete años e · · . .
ban sus escasos vínculos · . . '.qu sufría por la lllSallsfaccióo que le acarrea-
la
. emocionales, d1bu¡ó también un perro y dijo· ·un animal doméstico
que gente piensa mucho·. · en el
Un muchacho de doce años que baba d
porque de otro modo le r~ e un modo neurótico para interesar a sus padres
no prestaban ninguna atención asoció· •8 . ·
de uno... porque lo mismo que el """" á · · perro 111efle Y se sienta al lado
,.,....• v uno est entre person¡¡s_
•
sim~li~~ns:~~a~c~a~ au~que exis.te para los distintos tipos de animales un cierto significado
comunicac7ón gráfica ~muyun, un mrslmo anrr:ial puede ser utilizado en diferentes contextos de
. · persona es erndrvrduales.
Es posible que con un mayor refinamient d 1 •
cisión en la observación de o e as categonas temáticas Ycon una mayor pre-
precisa Encentra .con~uctas el garabato se convierta en una herramienta clínica más
. mos un pnmer rntento en este sentido en et sistema de David (5):
1) Animales salvajes incluyendo pájar
los animales que especÍlicamente d osben,
monos, panteras: ciervos, etcétera, excepto
. se escn como domesticados
2) Anrmales domésticos incluyendo pe 0 ball ·
los animales que específi~ente se dese ~ s, ca os, gatos, vacas, etcétera, excepto
3
¡ La . . n en como saJva¡es.
sat isfacci~~dependencra ~orno te.ma afín; significa una vida de independencia, ocio Y
fá ·1 de las n~esrdades srn obligaciones ni responsabilidades. "Un perro vida
cr ... comer y dormrr... sin preocupaciones". ···
22. LOS GARABATOS 387
4) La "buena vida" como tema añn, significa una vida de independencia, ocio y
satisfacción de las necesidades sin obligaciones ni responsabilidades. "Un perro... vida
fácil... comer y dormir... sin preocupaciones"
5) La belleza como tema afín; el objeto elegido gusta o es admirado por su belleza.
"Un pavo real... es hermoso."
6) Animales queridos por las personas. "Todo el mundo quiere a los perros."
7) Animales útiles para las personas. 'El elefante es una bestia de carga."
8) Animales asociados con la seguridad. ·una gacela... así podría escapar del peligro.·
El refinamiento de las categorías temáticas de David las convierte en una herramienta que
los psicólogos dínicos podrían aplicar a la investigación de los dibujos de animales.
En el capítulo 14 Levy considera el signiñcado de los animales en lo de dibujos proyecti-
vos. Sus conclusiones son totalmente aplicables a la interpretación del contenido animal en
los garabatos.
RESUMEN
He considerado que dejar al alcance de la mano del paciente un block de papel y un lápiz
para que los utilice durante las sesiones terapéuticas es un procedimiento fructífero, pues: A)
revelan con frecuencia un material que el paciente sólo podrá verbalizar más adelante {especial-
mente los niños suelen comunicar sus ideas por medios gráficos y simbólicos antes de entrar
en el área más directa de la verbalización); 8) sirven para que la terapeuta pueda seguir los
cambios emocionales que se van operando en el paciente durante las sesiones; C) a veces, re-
velan que es inoportuno que determinados contenidos (que al pasar surgieron en el nivel verbal)
recibían un enfoque directo en ese momento; O) constituyen un excelente medio para lograr
lineas asociativas fructiferas; E) permiten la utílización de medios gráficos en el proceso de la
comunicación con lo cual, muchas veces, el paciente puede cristalizar sentimientos marginales
de conciencia asociados a aquellas partes de su sintomatología que, por el momento, perma-
necen difusas y mal definidas.
De acuerdo con mi experiencia, los garabatos penetran en capas de la personalidad más
profundas que las que captan otros tipos de dibujos, pues, por lo general, se realizan en un es-
tado disminuido de conciencia, cuando la atención del paciente está centrada en otra cosa, su
control menos vigilante, y las defensas, operativas en otro momento, inactivas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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388 EMANUEL F. HAMMER
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15· Waehner. T. S.: lnterpretations of spontaneou d .
33:70, 1946.
5
rawrngs and paintings. Genetic Psychol. Monogr..
l1!s obras P'ecedidas por .., asterisco tienen edición encas1e1ano.
22. LOS GARABATOS 389
-~ ·,
l::;¡•'
23. Simplificación del mundo y de
sus problemas en el arte de varones
delincuentes asociales*
por Lauretta Bender y Paul Schilder
l
a ciencia nos ha ayudado a comprender de un modo más profundo los problemas de
los niños asociales. Ya no creemos, como Lombroso, que las tendencias cnm1nales y
delictivas sean innatas. Muchos estudios, entre ellos los de August Aichom, los de Lau-
retta Bender y Paul Schilder, los de Sylvan Keiser, de Fritz Wittels, de Franz Alexander y William
Healy, y los de Beanor T. Sheldon Glueck, han demostrado que a menudo el criminal y el delin-
cuente han soportado muchos problemas en su infancia. Aunque además hayan padecido de
perturbaciones cerebrales orgánicas que pudieran incrementar sus impulsos motores e instinti-
vos, la forma final de esos impulsos depende siempre de la actitud de los padres y del modo en
que trataron al niño durante su infancia.
Los niños no sólo necesitan cuidados sino también aprecio y amor. Además, parece que el
amor de uno solo de los padres no es suficiente. Si uno de los padres quiere y el otro no siente
una verdadera simpatía por el niño, la diferencia inclusive puede desconcertarlo.
Un niño puede realizar actos delictivos para compensar sus carencias sociales y emocionales.
Los bienes robados pueden representar regalos de los padres que el niño, de otra manera. no
puede conseguir; además pueden representar, de acuerdo con los conceptos psicoanalíticos,
una experiencia sexual con padre rechazante o bien una ayuda para el prestigio social que lo
compensa de las carencias yprivaciones que sufrió en la vida famíliar.
Los actos asociales pueden realizarse para vengarse de los padres o para llamar la atención
de ellos o de otras figuras autoritarias. El niño inclusive puede buscar castigo, pues el que es
castigado recibe una cierta atención de los padres y, además, el castigo puede satisfacer algunas
profundas necesidades sexuales relacionadas con el sufrimiento.
Sigmund Freud y Theodor Reik han demostrado que algunos actos criminales están prece-
didos por un profundo sentimiento de culpa mal comprendida que se a!Ma mediante ese acto,
pues de ese modo la persona posee una buena razón para sentir culpa. 8 sentimiento de culpa,
asu vez, puede aliviarse mediante el castigo. En otros casos el acto criminal constituye un signo
de fortaleza y, en especial, de masculinidad. Todos los posibles problemas mencionados se de-
• Este capltulo fue escrito por sus autores en el a.llo 1940 como parte de un übro acerca de El arte y el niño problema
(Art and the Problem Chi!cl) que nunca se publicó como tal. Otros capltulos aparecieron como los capitulos VI, VII, IX
yXIX del libro de Lauretta Bender, Técnicas psiquiátricas infantiles (Child Psychiatric Techniques [1952D, y en El arte
como una especial habilidad en los transtomos de lectura de los niños (Art as a Spedal Abifity in Reacfrng Disabirmes in
Children), en el Joumal ofClinicaJand ExperimentalPsychopathology, 12:147-156, 1951.
23. SIMPLIFICACIÓN DEL MUNDO Y DE SUS PROBLEMAS EN... 391
sarrollan en el niño mucho antes de que se cometa el acto criminal y son el resultado de conHictos
muy arraigados con Jos padres. Cuando en la infancia el niño no ha establecido un vínculo sufi-
ciente con los padres desea después compensar esa carencia mediante contactos sociales de
gran fuerza. 8 niño asocial y delincuente está acosado por problemas inconscientes que él solo
no puede solucionar.
Mediante el arte el individuo intenta obtener el aprecio por el mundo y establecer un contacto
que, de otro modo, no se anima a expresar.
Comentaremos Ja obra artística de dos muchachos y mostraremos, a través de ellas, los con-
Hictos de dos personalidades frustradas.
Juan apareció por primera vez en la Corte de menores a los once años por hacerse ·1a rabona"
a la escuela y por faltar de su casa durante Ja noche. Era hosco y no mostraba ninguna coopera-
ción. En esa ocasión fue dejado en libertad condicional. A los doce años tuvo serias dificultades en
la escuela debido a la actitud de rebeldía contra sus maeslros, que en ese momento eran todos
hombres. Sin duda en ese caso manifestaba las experiencias infanWes insatisfactorias con su pro-
pio padre.
Aunque los exámenes subsecuentes demostraron que el muchacho poseía una inteligencia
superior aJa normal y que era capaz de cursar un grado superior al que se encontraba, estaba rin-
diendo muy poco en la escuela, se mostraba desafiante con sus maestros, y cuando se intentaba
disciplinarlos se mostraba violento e incontrolable.
Cuando en Ja Corte de menores el juez ordenó que, si era necesario, se empleasen medidas
disciplinarias para forzarlo a adaptarse, su rebeldía fue tan incontrolable que debió solicitarse la
ayuda de una ambulancia y de varios policías para transportarlo aJa sala de perturbaciones menta-
les de nuestro hospital. Sólo algunos dias después se pudo intentar adaptarlo a la sala de niños y
semanas más tarde hacene abandonar Ja acbtud hosca, antagónica y desafiante que mantenía de
un modo permanente. Primero fue necesario satisfacer sus requerimientos infantiles en el sentido
de que se le otorgasen prerrogativas especiales y que no se le exigiese adaptarse a Ja rutina de los
demás niños. Pero aun en este caso no podía, de ningún modo, expresar sus conflictos reales y
Jos motivos de su conducta.
Poseía mucho brillo intelectual y un gran encanto que justificaban el especial interés que des-
pertaba. Durante varias semanas su mayor dedicación al trabajo escolar, asi como su aparenle
felicidad y su mejor actitud social, parecían indicar que el niño respondía alos esfuerzos institucio-
nales y personales por darle afecto, aprecio, y la consideración especial que parecía buscar con
desesperación. Pero luego de cortos perioclos de paz volvían siempre aaparecer algunos sorpren-
dentes ejemplos de conductas asociales, tales como acciones sádicas y maliciosas hacia los niños
más débiles e indefensos, desafiantes negativas a proseguir con Ja rutina escolar, deliberados es-
fuerzos para fracasar juslo cuando se estaban por conceder las promociones. Robaba, destruía o
perdía artículos vaf'IOSOs pertenecientes a maestros y amigos que le habían abierto sus casas hasta
que comenzó a efectuar robos muy organizados junto con otros muchachos de Ja comunidad.
Aunque en general era muy fecundo en su labcr artística se enojaba si J
o admiraban y, en el
mejor de los casos, manifestaba timidez y control. Durante Jos períodos de mayor perturbación se
negaba a realizar cualquier tipo de trabajo artistico hasta que lo abandonó por completo.
En el caso de Juan, la actividad artística representaba, sin lugar a dudas, la huida de pro-
blemas que de otro modo resultaban irresolubles. Era un muchacho delincuente casi sin re-
medio y, sin embargo, su producción artística reftejaba el mayor grado de sensibilidad de todo
el grupo de niños. La mayor parte de sus cuadros representan paisajes con árboles, casas y
agua. Hay algunos pocos árboles y un dibujo de un indio parado frente a una carpa. En ningún
cuadro se encuentran escenas agresivas. En correspondencia con el carácter general de sus
dibujos, los colores oscuros y brillantes juegan un papel muy subordinado. Los colores que
392 LAURffiA BENOER Y PAUL SCHILOER
utiliza ston delicados Yalgunos de sus dibujos y cuadros son casi etéreos En un pastel que re
presen a un campo de cosecha (fi l) 1 . . · -
gura as gavillas estan pintadas en un delicado amarillo q
h~~~~:~: :;1:~~~r~: ~:r~u~:~º;u~~:s :u~::;!e1~;~~:1~:~~::a~~e~ qE~~~~: ~deus ~
umanos estan ausentes. '
.. .~ :;--..
·:;; . ·'?-~
FIGURA 1
Semb<adlo, por Juan (pastel)
·....-.
~r~ de los pasteles que realizó (figura 2) en el que en primer plano se ven montañas Ycasas
resu a interesante porque dibujó las casas como si las viera desde arriba . en contraste con 1
perspectiva del resto del paisaje. ' a
- En u~a acuarela (figura 3) empleó un verde suave para los montes del fondo y para las mon-
t~nas mas altas colores rosados. Entre los suaves tintes del cielo aparecen nubes blancas En
e primer plano del cuadro hay una serie de sencillos árboles Y más adelante al .
~u~anas . Todo el p~~je transmite serenidad Yen él se encue~tran dos de s~s ~~Z~s ;r:i~
ec os.q~e luego rep1
116 en todas las variaciones posibles. Podemos encontrar árboles dentro
d.e paisa¡es suaves, con serenas copas redondas de un verde tenue que se recortan contra et
~'.~lo azul Ylas nubes b lan~s, Yaltos picos de color rojo suave, cubiertos de nieve, que tam-
1en se .recortan contra el cielo. A veces en primer plano pueden aparecer casas árbol
~~=1~~:~:~ :1~~~~· ~~~s~~~~~~~ =~ t: e~~~i~e: .~~ ~i~:;u~~ ;:~e~~n~=~~ :~=~~:
rec~e~da a :os grabados ¡a~neses en madera Ylos iguala en cuanto a delicadeza Ysencillez
t uan e gustaba much1simo dibujar, pero esta inmersión en la serenidad no le impedía
~ner constantes pr?blemas con el mundo social real. Sus conflictos emocionales estaban tan
~ ofu~?a;~nte ~1gados en su personalidad que resultaba imposible traerlos a la superficie
u ac M a art1
stica no reveló nunca el contenido de sus problemas reales; eran un escape:
• Esto concuerda con la interpretación que se esent ·
¡leíSpeCtiva ';isión de ojo de µ¡!jaro" r pr . a en et capítulo dedicado al HTP acerca de que la urnización de la
tradi . . evera la racionaJización defensNa de estarpor encima de los sislemas de valores
ICIOnales Yde las convenciones que defiende la comunidad (ftg. 2¡. (E.}
23. SIMPLIFICACIÓN DEL MUNDO y DE SUS PROBLEMAS EN... J g J
FIGURA 2
P~. POR JUAN (PASTS.)
pero no una solución real. Para que el arte resulte útil para el artista y, a la larga, para la comu-
nidad, debe ser algo más que una simple escapatoria.
El enfoque que en el arte Juan hace de la realidad es de tipo más bien naturalista; pero
siempre utilizaba principios formales. Dibujaba los árboles de acuerdo con un simple principio
que le ayudaba a obviar su incapacidad técnica. Es admirable observar cómo dibujaba sólo
aquello que podía dominar técnicamente. Parecía haber descubierto algunos principios forma-
les importantes, fáciles de utilizar desde el punto de vista técnico y que le servían para enfocar
con éxito una parte importante de la realidad.
Después de pasar varios meses en nuestro servicio la Corte decidió, como prueba, enviarlo a su
casa. La situación familiar no había mejOíado y aunque de vez en cuando Juan buscó y recibió apoyo
por parte del personal del hospital yde la Corte ello no fue suficiente para que se mantNiese libre de
complicaciones. sobre todo en lo relacionado con actitudes de rebefi6n contra la autoridad escolar.
394 LAURETIA BENOER Y PAUL SCHILOER
En consecuencia, al poco tiempo ocasionó problemas, y fue enviado a una institución correc-
cional para varones. Es interesante saber que esto no lo agravó sino que, por el contrario, los dos
años que pasó allí lo beneficiaron. Después pudo vMr en su casa, a pesar de la situación desfavo-
rable; terminó el colegio, trabajó durante un tiempo hasta que ingresó y sirvió de modo satisfactorio
en las Fuerzas Almadas. Luego obtuvo un empleo pemianente, se casó y se convirtió en padre
de familia con una vida estable. Durante este período venía con regularidad al hospital, siempre en
Navidad, y ayudaba a preparar el árbol para los niños internados. Había perdido por completo el
interés por el trabajo artístico.
También Allen era un muchacho de doce años con una inteligencia superior ala normal.
El niño era el único hijo de una pareja muy infantil que nunca había logrado una adaptación
adulta al matrimonio. Eran noruegos. Cuando la madre estuvo embarazada dejó a su marido y
voMó a Noruega, ala casa de su madre, porque sentía que no iba a soportar semejante prueba sin
ella. El niño estuvo durante su infancia al cuidado de la abuela, hasta que su madre decidió volver a
vivir con su hijo y su marido. Entre tanto el esposo se acostumbró a vivir sin interesarse por ellos y
ni siquiera los mantenía. En consecuencia, la mujer intentó trabajar ycolocó a Allen en una nurseri
diurna. Los primeros recuerdos del muchacho se relacionan con esta nurseri donde no lo querían
y lo maltrataban. Podríamos considerar la posibilidad de que éstos no sean recuerdos verdaderos
sino la interpretación que el niño hizo de todas sus impresiones infantiles. Siempre se sintió como
una carga para sus padres que nunca se llevaron bien. En la época que conocimos a Allen el padre
era capitán de un barco en el que vivia y que constituía su único interés en la vida. La madre traba-
jaba como empleada doméstica, y era sumisa y dependiente con respecto a sus patrones, como
debió serlo con su madre.
Allen constituía un serio problema en la escuela. No podía adaptarse a la rutina de los demás
niños y tenía frecuentes conflictos con ellos. No lo apreciaban por la actitud orgullosa y dominante
con que trataba a sus compañeros ymaestros. Como Juan, sus mayores dificultades se centraban
en su relación con los maestros hombres. Cuando discutía con ellos se excitaba de un modo his-
térico, voMa enfermo a su casa y continuaba enfermo durante muchos días con graves síntomas
gastrointestinales. Siempre se quejaba de que lo maltrataban y no lo comprendian, y caracterizaba
las situaciones de modo que justificaran sus quejas.
Estuvo en dos clínicas de orientación para niños y dos psiquiatras intentaron tratarte y compren-
der sus dificultades pero éstas perecían tan profundamente arraigadas que se resistían al análisis.
Ambos psiquiatras destacaron que el niño sentía rechazo por parte de sus padres y antago-
nismo hacia ellos o hacia cualquier otro adulto que los representara. También señalaron su pro-
funda desconfianza por los demás niños, a quienes seguramente consideraba más afortunados
que él, por el amor que recibían de los padres.
A nosotros el paciente nos presentó un cuadro similar. Sus síntomas habían empeorado con el
advenimiento de la pubertad. No confiaba en ningún adulto y presumía que eran todos enemigos
suyos. Era dominante y cruel con los demás niños. Sólo aceptaba adaptarse a un programa esco-
lar que le permitiese continuar su educación si le evitaban la rutina y le daban muchos privilegios,
lo eximían de restricciones y responsabilidades y le otorgaban todas las oportunidades para lograr
éxito yadmiración.
Entre otras cosas, se descubrió que poseía una gran capacidad artística y se lo alentó al
máximo. Como era evidente que ningún programa seria adecuado para él, se decidió que en lugar
de ir a una escuela pública, tornase
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    Esta compilación deEmanuel Hammer constituyeya un clásicode la disciplinapsicológica, con ella se han formado generaciones y generaciones de psicólogos. Ha sido una de las primeras obras en reunir el estudio completo de las técnicas gráñcas, con su lenguaje infinitamente sutil. A lolargo de sus capitulos, los diversos autores -de la talla de Lauretta Bender, Karen Machover o Paul Schilder- exponen sus investigaciones, los casos observados, sus preguntas y conclusiones. Todo ello con un lenguaje accesible que no desdeña las dudas que amenudo han suscitado las técnicas proyectivas. Ya sabiendas de que es precisamente su probada riqueza lo que obliga a una exploración profunda de estos recursos. En la primeraparte Hammer expone consideraciones generales relativas alos conceptos de proyección yencuadre clínico, para luego adentrarse en los aspectos expresivos de los dibujos proyectivos (secuencia, tamaño, trazo, presión, emplazamiento, etc.). Luego, con las contribuciones de otros autores, se analizan en profundidad diversas técnicas: el test dela figura humana, los testsde dibujos de animales, de completamiento de dibujos. el test del concepto más desagradable, de persona bajo lalluvia, el HTP (casa-árbol-persona), entre varios otros. En las últimas secciones se aborda el encuadre psicoterapéutico en que se inserta la bateña gráfica, y se desgranan cuestiones clave ala hora de realizar una interpretación o postular un diagnóstico. Hemos respetado la edición de Jaime Bernstein -quien introdujo con su impronta pionera este libro en América latina-, esta vez con una presentación de la Dra. Teresa Veccia, que confirma la absoluta vigenciade la obra de Hammer. ISBN 978-950-12-7198-0 J ~ll~l lJl ~l llll lll J lilililii~ ~~°'""' (f) o ü LL ·<l'. a: 0 (f) o > 1- ü w >- º a: o.. (f) r- (f) w r- TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS EMANUEL F. HAMMER
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    Emanuel F. Hammer -- - --·------~---4--------------- TESTS PROYECTIVOS GRÁFICOS Prólogo de Teresa Veccia ~PAIDÓS
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    Hammer, Emanuel F. Testsproyectivos gráficos I Emanuel F. Hammer. - 2ª ed. - Ciudad Autónoma de BuenosAires: Paidós, 2016. 448 p. ; 27 X 20 an. · (Evaluación Psicol6gica) ISBN 978-950-12-7198-0 1. Evaluación Psicológica. l. Título. CDD153.9 Primera edición francesa, 1962, Presses Univetsitaries de Franca, Parfs Primera edición enArgentina, 2004 Cubierta de Gustavo Macri ? edición, 2016 Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier me- dio o procedimiento, lnclu!dos lareprografíayel tratamiento infoonático. e 2016 Charles c. Thomas Publisher e 2016 de todas las ediciones en castellano para América Latina Editorial Paldós SA!CF Av. Independencia 1682/66, Buenos Aires E-mail: dep@areapaidos.com.ar www.paidosdep.com.ar Queda hecho el depósito que previene la Ley 11.723 Impreso en la Argentina - Prfntecl in Argentina Impreso en Mastergraf, Moreno 4794 - Munro en febrero de 2016 Tirada: 2000 ejemplares ISBN 978-950-12-7198-0 Colaboradores Lauretta Bender Profesora de Psiquiatría Clínica del College of Medicine de la Universidad de Nueva York. Psiquiatra asociada del Bellevue Medical Center de la Universidad de Nueva York. Senior Psychiatrist del Servicio Infantil del Hospital Bellevue de Nueva York. Fred Brown Psicólogo jefe del Hospital Mount Sinai de Nueva York. Profesor aáJUnto de Psicología del Washington Square College de la Universidad de NuevaYork. John N. Buck Psicólogo jefe de Lynchbur State Colony, Lynchburg, Virginia. Aorence Halpem Profesora asistente del College of Medicine de la Universidad de Nueva York. Emanuel F. Hammer Titular de la Unidad Psicológica de la Clínica Psiquiátrica, Corte de sesiones especiales. Psicólogo consultor jefe del Home Advisory Council, Nueva York. Profesor del Child Guidance League, Nueva York. Molly R. Harrower Directora del Psychological Testing Program de la Universidad de Texas, Rama médica, Galveston, Texas. Psicóloga asesora e investigadora, Nueva York. Everett Heldgerd Psicóloga del Vocational, Education and Extension Board Rockland Country, New City, Nueva York. lsaacJolles Psicólogo de las Quincy PubUc Schools, Quincy, lllinois. COLABORADORES 7
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    G. Marian Kinget Profesoraasistente de la Universidad del Estado de Michigan. Selma Landisberg Psicóloga del Hospital de Lenox Hill, Nueva York. Sidney Levy Director del Instituto de Investigación de la personalidad, Psicoterapia y Educación. Profesor de Psicología de la Universidad de Nueva York. Práctica privada del psicoanálisis en la ciudad de Nueva York . Karen Machover Psicóloga de la División Psiquiátrica del Kings Country de Nueva York. Profesora de The New Schoolof Social Research, Nueva York. Instructora de clínica psiquiátrica del College of Medicine de Long lsland. Margaret Naumburg Ex miembro del Departamento de Psiquiatría Clínica del Instituto Psiquiátrico del Estado de NuevaYork. Psicóloga de grupo de estudio de niños del Instituto del Hospital de Pennsylvania. PaulSchilder Ex miembro del Bellevue Medica! Center de la Universidad de Nueva York. Edwin S. Schneidman Jefe de investigación del Setvicio Psicológico del Hospital Neuropsiquiátrico, Los Angeles, California. Psicólogo clínico asocia~o de la Universidad de Southem, California. 8 COLABORADORES Índice Colaboradores Palabras preliminares, Teresa Veccia Prólogo a la primera edición en Argentina, Jaime Bemstein PREFACIO, E. F. Hammer Parte 1 PREPARANDO EL ESCENARIO CAPÍTULO 1. la proyección en el taller artístico, por E. F. Hammer Resumen33 CAPÍTULO 2. la proyección en el encuadre clínico, por E. F. Hammer La fase temprana de los dibujos proyectivos 36; Lineas convergentes de evidencia que fundamentan la validez de la interpretación de los dibujos proyectivos 37; Algunos breves ejemplos clínicos 41 ; Efecto del entrenamiento artístico en los dibujos proyectivos 52; Postulados teóricos 54; Resumen 55. Parte 11 COMPONENTES EXPRESIVOS CAPÍTULO 3. Aspectos expresivos de los dibujos proyectivos, por E. F. Hammer Secuencia 63; Tamaiio 64; Presión 65; Trazo 65; Detanes 66;Simetría 67; Emplazamiento 67: Movimiento 68; Síntesis defectuosa y otros iná1Ces de psicosis 69; Lecturas recomendadas 70. Parte 111 COMPONENTES DEL CONTENIDO Unidad 1 Test de la Figura Humana INDICE 9
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    CAPÍTULO 4. Dibujoproyectivo de la figura humana, por Sidney Levy Introducción 77; Supuestos 1g; Técnica del dibujo de una persona 80; Procedimiento básico 80; Conducta 82; Análisis del dibujo 82; Secuencia de la figura 82; Descripción de figuras 83; Comparación de figuras 85; Tamaño 87; Movimiento 88; Distorsiones y omisiones 90; Grafología g3; Miscelánea 94. CAPÍTULO 5. Estudio del caso de un niño enfermo de ocho años, por Florence Halpem Comentarios generales acerca de los dibujos infantiles 97; Estudio del caso 101. CAPÍTULO 6. Estudio de un caso adolescente: niña adolescente enferma, por Karen Machover Ruth 108. CAPÍTULO 7. Estudio del caso de un adulto: el caso del señor P., por Sidney Levy PARTE 111 (cent.) COMPONENTE DEL CONTENIDO Unidad 2 Test de la Casa-Árbol-Persona (H-T-P) CAPÍTULO 8. lnterprelación del contenido de la técnica proyectiva gráfica H-T-P, por E. F. Hammer Administración 127; La elección de la casa,del árbol, y de la persona como conceptos gráficos 128; Los aspectos proyectivos de los dibujos de la casa·árbol·persona 129; Simbolismo inherente a la traída casa-árbol-persona 131; Interpretación de los elementos constttutivos de la casa, del árbol, y de lapersona 132; Casa 132; Árbol 137; Persona 146; Bibliografía del HTP 151 . CAPÍTULO9. El HTP cromático, una técnica más profunda para captar la personalidad, por E. F. Hammer Casos ilustrativos 158; caso A: Hombre pseudo energético 159; Caso 8: Mujer prepsicótica 161; Caso C: Hombre prepsicótico 162; caso O: Paciente manifiestamenle psicólico 162; Caso E: Débil mental psicótico 164; Caso F: Exhibicionista 164; Caso G: Estado reaclivo 165; Caso H: Perturbación caracterológica tipo ·machismo· 166; Caso 1 : Niño con vestimenta de guerrero 166; Caso J: Caso leve de donjuanismo 167; Comentario 169; Simbolismo del color en el HTP 170; Resumen 171. CAPÍTULO 1O. Estudio de un caso infantil: la proyección de la personalidad de un niño en los dibujos, por Isaac Jolles B caso de Daisy Mae 174. CAPÍTULO11. Estudio de un caso adolescente: delincuente sexual adolescente tardío, por E. F. Hammer Informe del psiquiatra 182; Informe del visitador social psiquiátrico 183; Interpretaciones ·a ciegas" del HTP 184 1 0 INDICE CAPÍTULO 12. Estudio de un caso adulto: validación clínica de los dibujos del HTP en el caso de un adulto (colitis ulcerosa crónica con ileostomía), por Fred Brown Introducción 189; El paciente 190; Nivel intelectual 190; HTP 191. CAPÍTULO 13. El caso de R.: antes y después de la terapia, por John N. Buck lnterrogalorio ulterior al dibujo 200; Análisis del HTP anterior ala terapia 206; Análisis cuanlitativo 206; Análisis cualitativo 207; Casa 207; Árbol 208; Persona 209; Interrogatorio ulterior al dibujo después de la terapia 211; Análisis del HTP posterapéutico 216; Análisis cuantitativo 216; Análisis cualitativo 2t 7; Casa 217; Árbol 218; Persona 219 COMPONENTES DEL CONTENIDO Unidad 3 Otras técnicas proyectivas gráficas CAPÍTULO 14. El simbolismo en los tests de dibujos de animales, por Sidney Levy y Richard A. Levy Literatura 224; Causalidad unidimensional 225; Técnica del dibujo ehistoria de un animal de Levy (LAOS) 226; Análisis de animales especificas 227; Camero 227; Cuervo 231; Pájaros 235; B caballo del mar y el gato (dibujos complementarios realizados por marido y mujer) 236; Gato 238; Víboras 239; Caballo 240. CAPÍTULO 15. Test de completamientos de dibujos, por G. Marian Kinget Origen y desarrollo 248; Conslrucción del test 248; 8 protocolo 250; Factores cualitativos 251; Factores organizacionales y cuantitativos 262; 8 mecanismo diagnóstico 255; La relación estimulo dibujo 255; El contenido 256; La ejecución 257; Puntuación 258; La interpretación 259; Algunas ventajas prácticas 260. CAPÍTULO 16. Test del concepto más desagradable. Una técnica proyectiva gráfica para uso diagnóstico y terapéutico, por M. R. Harrower Introducción 263; Materiales 263; Examinados 264; Consignas para la administración 264; Resultados 265; Reacciones del examinado alas consignas del test 265; Contenido: el tema del concepto más desagradable 266; Material ilustrativo 267; El concepto más desagradable en psicoterapia 276; Resumen y conclusiones 277. CAPÍTULO 17. Diversas técnicas proyectivas gráficas, por E. F. Hammer Test del dibujo de una familia 21g; Test de una persona bajo la lluvia 281: La variante técnica de Rosenberg del test del dibujo de una persona 288; Test del dibujo de ocho hojas 289; La técnica de Hammer del test del dibujo de-un·miembro-de·un·grupo-minoritario 296; B HTP en la fantasia verbal 2g5, INDICE 11
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    Parte IV LOS DIBUJOSPROYECTIVOS INTEGRADOS EN EL ESTUDIO DE CASOS CAPÍTULO 18. La batería proyectiva gráfica: ilustración de un caso, por E. F. Hammer Datos identificatorios 302; Sintoma de presentación 302; HTPP 302; Acromático 302; Cromático 305; Test del concepto más desagradable 307; Test del dibujo de una familia 307; Test del dibujo de una persona bajo la lluvia 308; Test de completamiento de dibujos 308; Test del dibujo de un animal 31 O; Test del dibujo en ocho hojas 31O; Retest ulterior al progreso terapéutico 314; HTPP 315; Acromático 315; Cromático 316; Test del dibujo de una familia 317; Test del dibujo de una persona bajo la lluvia 317; Test del dibujo de un animal 318; Resumen 319. Parte V INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS CLÍNICOS CAPÍTULO 19. La investigación en las técnicas gráficas, por Everett Heidgerd Introducción 323; Problemas especfficos en los estudios sobre validación 324; Estudios de investigación 324; El dibujo de figuras y el HTP 325; Confiabiliclad 325; Validez 326; Completamiento de dibujos 331; Técnica de dibujo en ocho hojas 332; Otras técnicas gráficas 333; Dibujo libre 334; Resumen y conclusiones 334 Parte VI LOS DIBUJOS PROYECTIVOS EN UN ENCUADRE PSICOTERAPÉUTICO CAPÍTULO 20. La terapia artística: su alcance y función, por Margaret Naumburg CAPÍTULO 21. Ilustración de un caso: terapia artística con una muchacha esquizofrénica de diecisiete años, por Margare! Naumburg La familia y la historia personal 349; Estructura psicológica y factores etiológicos 350; Diagnóstico y pronóstico álferenciales realizados por el psiquiatra (después de cuatro meses) 351; Test psicométricos 351; Interpretación del Rorschach 351; Las sesiones de terapia artística 352; Primer intento de utiíizar la técnica del ·garabato 360; Consulta con el psiquiatra de la paciente en relación con la madre 362; Introducción por parte de la terapeuta de la menstruación precoz de la paciente 364; Deseo de la paciente de tener un novio 364; Las sesiones finales 374; La paciente se da cuenta de la repetición compulsiva en sus dibujos 374; Los sueños diurnos, las fantasías y los sueños de la paciente 374; Conclusión 375; Contacto final entre la paciente y la terapeuta 375; Resumen 375. CAPÍTULO 22. Los garabatos: una técnica proyectiva informal, por E. F. Hammer Resumen 388. CAPÍTULO 23. Simplificación del mundo y de sus problemas en el arte de varones delincuentes asociales, por Lauretta Bender y Paul Schilder 12 INDICE Parte Vlt. RELACIÓN ENTRE LOS DIBUJOS Y EL RESTO DE LA BATERIA PROYECTIVA CAPÍTULO 24. Áreas que resultan especialmente ventajosas para los dibujos proyectivos, por E. F. Hammer Resumen 407. CAPÍTULO 25. Relaciones entre el Rorschach y los tests proyectivos gráficos, por Selma Landisberg Introducción 411 ;Observaciones clínicas 413. CAPÍTULO 26. Algunas relaciones entre materiales temáticos y materiales gráficos, por Edwin S. Shneidman Estudios de la literatura 417; Presentación de un caso 420; Punto de vista 420. CAPÍTULO 27. Función pronostíca de los dibujos de la batería proyectíva, por E. F. Hammer Comparaciones intra-acromáticas 424; Comparaciones acromático-cromáticas 425; Resumen 426. Parte VIII LA INTEGRACIÓN FINAL CAPÍTULO 28. Retrospectiva y prospectiva, por E. F. Hammer La proyección yla percepción desplazada 432; La cualidad amorfa de la personalidad y algunas precauciones 433; Los dibujos, los sueños y la batería proyectiva 434; El problema de la predicción 435; Integración de los hallazgos gráficos 437; Una limitación 437; Usos prácticos 437; Por via de la perorata 438. BIBLIOGRAFÍA EN CASTELLANO INDICE 13
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    Palabras preliminares por TeresaVeccia* Escribir un prólogo para una reimpresión de una obra tan amplia, rica eimprescindible como lo es ésta de Emanuel Hammer no puede menos que resultar emocionante y motivador. 8 vínculo que creamos con ciertos libros como el aquí presente trasciende a veces lo estrictamente téc- nico yse instala como una marca en la historia de la propia identidad profesional. Al igual que muchos otros colegas, conocí las técnicas proyectivas gráficas de la mano de este texto de Hammer. Luego, en la práctica profesional, innumerables veces volví asus pági- nas para disipar dudas, encontrar una guía en el abordaje de los materiales gráficos de algún paciente, o repensar mis interrogantes personales en tomo de estas aplicaciones técnicas. Revfsitar la obra, para quienes la conocimos hace mucho tiempo, en los inicios de nuestra propia fonnación, redunda en un beneficio adicional: el de verificar que en toda disciplina es conveniente de tanto en tanto volver la vista atrás y reflexionar sobre la evolución posterior de aquellas miradas iniciales yel impacto einfluencia que han tenido en los puntos de vista que les sucedieron. Esa retrospectiva ayuda aidentificar nuevos objetivos, delinear modificaciones que expanden los alcances de la aplicación práctica en pos de otros desafíos e, incluso, pennite abrir el camino afuturas perspectivas de investigación. Hoy -casi cincuenta años después de que este texto viera la luz por primera vez en caste- llano, de la mano del Profesor Jaime Bemstein y la editorial que fundara, Paidós- resulta admi- rable constatar cómo a pesar del tiempo transcurrido, la obra mantiene su referencia señera en la mayoría de los programas universitarios dedicados a la transmisión de las técnicas proyecti- vas. Innumerables generaciones de estudiantes y profesionales sostuvieron ycompartieron a lo largo de los años su interés por el libro de Harnmer. ¿Porqué? En principio, porque la obra de Hammer representa ytransmite cabalmente un período fruc- tífero de la psicología clínica de la primera mitad del siglo XX. Un período caracterizado por la búsqueda tenaz, creativa eilusionada de nuevos instrumentos diagnósticos cap~ces de -como el propio autor plantea- "descorrer las cortinas" que abren a la posibilidad de comprender la * Doctora en Psicologfa. Profesora universitaria de grado y posgrado. Trtular de "Técnicas de Oiagnóstico Psicológico" en la Universidad de Buenos Aires yPro-titular de "Técnicas de Evaluación Psicol6glca" en la Universidad Católica Ar· gentina. Autora de emétodo psicocfiagnóstico yel eieroooprofesional delpsicólogo" (1998), Diagnóstico de la perso- nalidad (2002}. Ha participado en las compilaciones Probfeml1ticas actuales en niffos yadolescentes (2009) yTdcnlcas y métodos cualitativos en Evafuacl6n Psicológica (2014). PALABRAS PRELIMINARES 15
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    personalidad profunda omenos visible de quienes nos consultan. Alo largo de su obra, Ham- mer deja en claro, una y otra vez, que el recurso de los dibujos proyectivos auxilia en las prime- ras formulaciones de hipótesis diagnósticas de una manera que podrfamos caracterizar como concreta yeficaz. Gracias ala interpretación que se haga de la constelación de indicadores grá- ficos, aquellas primeras formulaciones habrán de interactuar, enriquecerse y hasta ser puestas aprueba, mediante su correlación con otros instrumentos diagnósticos. El otro aspecto que me gustarla señalar es que el libro de Hammer se encuentra instalado en el corazón de la práctica clínica institucional. Tanto el autor como sus destacados colabora- dores invitados (nombres de la talla de Lauretta Bender, John N. Buck, Sidney Levy, Karen Ma- chover o Paut Schilder por citar sólo algunos) desarrollaron su labor profesional en instttuciones de salud mental, donde la experiencia puede resumirse en dos preguntas básicas y comunes a todo psicólogo clínico: ¿cómo comprender al ser humano concreto que tengo enfrente? y ¿cómo ayudarlo a través de un marco terapéutico adecuado asu situación y a sus característi- cas individuales? Para responder ambas preguntas los autores utilizan las técnicas proyectivas gráficas y hacen "hablar" a los dibujos de sus consultantes, accediendo por esa vfa a sus pensamientos y senti- mientos menos "visibles•, más desconocidos. Así pues, por la capacidad para responder con un abordaje metodológicamente consistente ainterrogantes pennanentes del quehacer psicológico, es que este texto sigue siendo de consulta obligada en quienes se entrenan o desempeñan en el expandido campo clínico de la evaluación psicológica y et psicodiagnóstico. Alo largo de sus capítulos el lector hallará tres características que me gustarfa destacar: la in- tención de dar respuesta a los problemas e interrogantes emanados de la práctica; la exposición clara ysistemática, casi didáctica por momentos, de una profusa casufstica presentada para ava- lar las hipótesis emergentes; yel esfuerzo puesto en ampliar el campo de la investigación psicoló- gica con el objetivo de dar una base más sólida alos hallazgos emanados de la praxis. Hammer escribe este libro para satisfacer la necesidad de reunir en un mismo volumen dife- rentes técnicas basadas en el dibujo proyectivo. Muchas de ellas contaban ya con una trayec- toria previa que las avalaba, como el dibujo de la figura humana o el test de la casa-árbol-per- sona (HTP), los cuales formaban parte del instrumental de los psicólogos clínicos en diferentes países de América y Europa. Otras técnicas eran de gran interés por ser nuevos desarrollos y modificaciones de las primeras y constituirse en complemento de la psicoterapia y el psicodiag- nóstico en situaciones específicas, tal el caso del dibujo de la persona bajo la lluvia, el dibujo del concepto más desagradable o el test del dibujo de la familia. En la primera parte del libro se hallan los fundamentos de la proyección gráfica y las bases de la interpretación de dicha expresión. Los textos gráficos -según se sostiene en esas pági- nas- poseen una gramática y sintaxis similares alas que gobiernan las fantasías y los símbolos oníricos. Pero las conclusiones que de ellos se obtienen no se basan en indicios únicos ni la tarea resulta análoga a la traducción de un diccionario. Cada gesto gráfico condensará una intensa actividad asociativa y es por ello que una interpretación adecuada debe considerar la particular constelación de indicadores que cada dibujo brinda. Estos planteas, muy impregnados de la influencia del psicoanálisis, se acompañan insisten- temente con una advertencia que consideramos aún vigente en relación a los alcances de la tarea de descifrar un símbolo gráfico: las conclusiones obtenidas deberán considerarse siempre •provisionales", no expresan certezas sino probables senderos en búsqueda de mayor valida- ción experimental. Las técnicas proyectivas gráficas demuestran así su utilidad en la generación de hipótesis que luego deberán ser sujetas a verificación. Los dibujos que se producen en una situación pro- yectiva están determinados por múltiples factores: culturales, de entrenamiento personal, psi- 16 TERESA VECCIA comotrices, caracterológicos, emanados de la propia situación de evaluación e, incluso, del vín- culo particular establecido con el psicólogo. Tal complePdad, debida a la cantidad de variables intervinientes, ha hecho siempre difícil la cuantificación de estas técnicas, que aún hoy gozan de extendido estatus clínico pero de cuestionable estatus científico en términos de validez y con- fiabilidad estadísticas. Se trata de instrumentos que deben ser cuidadosamente seleccionados en la estrategia diagnóstica, difíciles de objetivar, y que en gran medida dependen de la expe- riencia del especialista que los aplica. Es por ello que el dominio de estas técnicas requiere de formación y de estudios sistemáticos. Hay otro rasgo fundamental de esta obra que me hace recomendar su lectura para quienes se inician en el campo del psicodiagnóstico: este libro ayuda a pensar clínicamente. Frente a la infonnación multidimensional que recogemos en cada encuentro con nuestros pacientes, y alos cfiversos materiales -autobiográficos, narrativos, gráficos que surgen en ellos- la obra de Hammer se ofrece como una guia inmejorable a fin de pensar las relaciones exis- tentes entre esas diversas exteriorizaciones del paciente. Brinda una enorme ayuda para que el profesional arribe a sus propias conclusiones, emanadas de la complejidad propia de tales producciones, a la par que ayuda a pensar crfticamente las correlaciones que en cada caso se plantean, lo que sirve de soporte para el comienzo de la fonnulación de las hipótesis diagnósti- cas, objetivo común de toda intervención clínica. PALABRAS PRELIMINARES 17
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    11 i i il ~1',¡ Prólogo alaprimera edición en Argentina por Jaime Bernstein E 1instrumento principal de la clínica psicológica es la entrevista; los tests proyectivos están al servicio de ella, pues, en rigor, no son sino dispositivos para conducir una forma especial de entrevista. En efecto, tanto en la entrevista corriente (cara a cara) como en la entrevista proyectiva (con tests) se registran e interpretan los diversos materiales biográficos expresivos, comportamentales y proyectivos que brinda el sujeto: la entrevista pro- yectiva se diferencia solamente por su empleo de un estímulo estándar para provocar -sobre todo- las proyecciones del sujeto y por el hecho de que opera dentro de límites preestablecidos y en forma más ªeconómica". Se trata, pues, ciertamente, de una variedad-experimental- de entrevista, que moviliza, dirige y controla, específicamente, la proyección del sujeto. Estas preci- siones sirven para poner bien en claro la naturaleza, la importancia operativa y el nivel de espe- cialización profesional de las técnicas proyectivas. La batería proyectiva cuenta con un gran número de tests, agrupables de diversas maneras según el criterio con que se los clasifique. Si los distribuimos en función de la vfa de comunicación que proponen al entrevistado para lanzar sus proyecciones (tal vez el más práctico de los crite- rios), l~ instrumentos se nos organizan en tres grandes familias proyectivas: verbales, lúdicas y gráficas. Laverbal (Rorscharch, Murray) yla lúdica {Lowenfeld) son las que aparecen antes del de- sarrollo de la psicología académica, pero si se reconoce -legítimamente- que la grafología consti- tuye el primer intento de producir y anafizar proyecciones con fines diagnósticos, la familia gráfica deberá considerarse como la más antigua de la exploración psicológica proyectiva. Esa temprana preferencia por el examen psicológico a través del comportamiento gráfico implica una precoz percepción de su valor comunicativo, de su eficiencia para recoger infor- maciones más veraces, menos trampeadas que las que se obtienen por la engañosa vía del lenguaje ("que sirve para ocultar el pensamiento"*). Pero los conocimientos y la experiencia a menudo útiles que fueron acumulando los grafólogos (muy frecuentemente sospechados ydes- valorizados, aunque aveces sin razón) no bastaron para que las técnicas gráficas alcanzaran la bondad operativa que sí, en cambio, han logrado las verbales. Esta relación inversa entre antigüedad e idoneidad es, sin embargo, explicable: las técni- cas proyectivas gráficas exigen del operador una actitud y una capacidad inhabituales, casi a contrapelo de la educación. La cultura nos moldea para comprender los mensajes que se nos *No me vengas con historias I ni conjugues tantos verbos:/habla con toda la boca I y dascúbreme tupecho, dice una primitiva poesía espailola. 18 JAIME BERNSTEIN transmiten oralmente y que nos llegan por la audición. Cuando se nos habla decimos "com- prendo", "entiendo", "está claro• o pedimos -confiamos en-la aclaración. En cambio, nada de esto ocurre con los trazados. Toda la educación está dirigida a promover la comunicación y la comprensión del lenguaje oral. Cuando el niño pequeño articula sus primeras palabras y ora- ciones, captamos su significado fácilmente, y si no, lo adivinamos o procuramos conseguirlo; cuando más tarde el niño tiene oportunidad de expresarse por medio de dibujos, los observa- mos con risueña benevolencia••. y nada más: no creemos que tengan mayor sentido o, en el mejor de los casos, no confiamos en nuestra capacidad de descifrar qué quieren decir. Con- templando la producción pictórica de artistas no convencionales, a menudo reconocemos o protestamos con decepcionado mal humor: •¡No se entiende nada!" La cultura alienta, entrena y compele al individuo, desde el comienzo de su desarrollo, para que transmita y reciba casi exclusivamente mensajes verbalizados, ylo lleva aabandonar, antes o después, todo intento de comunicarse por otras vfas. A pesar de todo este, digamos, contraentrenamiento de la comunicación gráfica, lo que siempre ha servido realmente para establecer un contacto hondo entre los hombres, una rela- ción a nivel intimidad, son los profundos y horadantes mensajes que nos llegan por formas de expresión subverbales: la voz, el silencio, el gesto, el movimiento. Por ello el psicólogo clínico receptivo siente una especial atracción por los dibujos: sabe que el trazo y la figura le dan ac- ceso a estratos básicos y que constituyen expresiones menos controladas de la personalidad del sujeto. Sabe que puede confiar en ese lenguaje, más ingenuo y espontáneo, y más com- plejo y diñcil; en ese idioma extraño que -ya avanzada su formación humana- debe aprender profesionalmente a desentrañar ypara cuyo manejo debe ejercitarse. Lo dicho hasta aqul explica que, a pesar de todo ello, o precisamente por ello, el psicó- logo cuenta con pocos auxilios bibliográficos para esa formación y entrenamiento. 8 manual de Tests proyectivos gráficos de Emanuel Hammer constituye, por el caudal de fundamentos, repertorio técnico y estudios de casos que contiene, la más importante guía sistemática de que disponen el estudiante y el estudioso para un mejor aprendizaje de este rico y expresivo lenguaje proyectivo, especialmente indicado para comprender a aquellos sujetos que, por su edad, incapacidad o inhibiciones, no pueden comunicarse verbalmente. PROLOGO A LA PRIMERA EOICION EN ARGENTINA 19
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    A DIANE Que nació elmismo año que este libro ;. PREFACIO por Emanuel F. Hammer L a psicología proyectiva gráfica ha hablado con distintos tipos de voz durante los años que transcurrieron desde su nacimiento, hace más o menos veinte años, años de desa- rrollo dudoso, en un comienzo, y de crecimiento más directo y vigoroso, ulteriormente. En el presente es cada vez más evidente (a medida que el trabajo continúa adelantando con energía y entusiasmo y que las técnicas proyectivas gráficas se desarrollan y modifican) que estos métodos han comenzado asuperar sus formas primitivas y provisionales y que ha llegado el momento de confiar en sus actuales y más completas dimensiones. Como instrumento técnico los dibujos proyectivos han encontrado, relativamente pronto, un lugar seguro en la batería proyectiva. En virtud de su economía de tiempo, de su facilidad de administración y de la riqueza de información clfnica que producen, se han convertido, junto con el TAT (Test de Apercepción Temática), en el más frecuente complemento del Rorschach en el instrumental proyectivo diario del psicólogo clínico. Si bien existe un vasto cuerpo de literatura dedicado al tema del significado proyectivo de los dibujos, es la primera vez que se integra en un solo libro el estudio completo de las técnicas gráficas y de su lenguaje infinitamente sutil. Además, según observa Machover (5r, las publica- ciones relacionadas con las técnicas gráficas "no han estado al día con el trabajo creciente de verificación y de fundamentación que (sobre estas técnicas) se han realizado, durante más de veinte años, en lo que se refiere asu aplicación alos problemas clínicos• (página 89). B objetivo de este libro es satisfacer la apremiante necesidad que existe hoy de concentrar en un solo volumen -para su más fácil referencia- la variedad de procedimientos proyectivos gráficos que integran el grupo cada vez mayor de instrumentos disponibles para la clínica psi- cológica. Este libro intenta explorar y examinar los límites continentales y las diversas islas cos- teras del Estado de la técnica del dibujo proyectivo. Los primeros exploradores de este continente fueron Paul Schilder (6), y Lauretta Bender (2), John Buck (3) y Karen Machover (4). Gracias a su esfuerzo los psicólogos conocieron los pri- meros conceptos acerca de la imagen corporal Oa concepción interna que el indMduo tiene de su propio cuerpo y de sus funciones en el mundo social y ffsico, y su relación con el fenómeno de la motilidad). Este concepto escoltó a los psicólogos hasta el punto de observación desde * Alo largo de la presente edición, el lect°' hallará números entre paréntesis que remiten a la bibliografía que se halla al final de cada capllulo. En este caso, el número 5, por ejemplo, remite a la obra de Karan Machover, cuyas referencias se encuentran en la página 23. PREFACIO 21
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    el que sepodía vislumbrar el área de los dibujos proyectivos. Allí se realizó un feliz matrimonio entre el nivel teórico y el empírico, que también resultó ser una unión productiva. Además de los parientes mayores de esta familia de dibujos proyectivos (el test de la Casa- Árbol-Persona de Buck, y el test del dibujo de dos personas de K. Machover) se cuenta tam- bién con la modificación de Abrams (dibujo de una persona bajo la lluvia) que intenta obtener datos sobre la idea de sí mismo bajo condiciones -simbólicas- de estrés ambiental; la técnica del dibujo de un animal de Schwartz (útil para poner de manifiesto el aspecto biológico de la unidad biosocial), el test de las ocho hojas de Caligor, que penetra en las capas más profun- das de la identificación psicosexual del examinado; el test del dibujo de una familia, el test del concepto más desagradable de Harrower, el test de completamiento de dibujos de Kinget, y la técnica del garabato libre. Alimentados con una sustanciosa dieta de experiencia clínica y de estudios experimen- tales, los dibujos proyectivos son cada vez más aceptados por lo que realmente son: téc- nicas en desarrollo de persistente y fundamental importancia en la baterfa clínica de las técnicas proyectivas. Este libro se propone encarar a los dibujos proyectivos fundamentalmente desde un punto de vista clínico como método útil para un diagnóstico económico, y como un acce- sorio para la psicoterapia. En líneas generales se trata de una obra cllnica destinada antes que nada para servir a la práctica del psicólogo clínico, del ya formado y del que está en formación. •A menudo, los procedimientos se establecen sobre la base de su utilidad em- pírica mucho antes de que la ciencia experimental pruebe su validez y le brinde una fun- damentación consistente. De allí que con mucha frecuencia el enfoque clínico se anticipe al académico•(1). En consecuencia las observaciones de base empírica que constituyen la columna de este libro son hipótesis que, en su mayor parte, requieren .todavía una Investi- gación experimental y una verificación. 8 autor y sus colaboradores esperan además que las hipótesis que presentan los estudios sobre investigación preparen el encuadre que lleva a intensificar los estudios sobre investiga- ción de la validez. (Una de las secciones resume la investigación realizada hasta la fecha en el campo de los dibujos proyectivos.) Los integrantes de la familia proyectiva gráfica han de- jado los pañales hace ya tiempo, pero se necesita aun investigación experimental y clínica de las hipótesis que presentan este libro sobre bases predominantemente empfricas (excepción hecha de aquellas que ya han recibido fundamentación experimental). Se trata de hipótesis establecidas en la práctica clínica y que -como ocurre con la técnica de Rorschach- pueden ser utilizadas hasta tanto finalice la amplia investigación que, en parte, es aun necesaria para el establecimiento final de su validez. 8 campo de los dibujos proyectivos constituye una subespecialidad en la que participan muchos científicos. Por ello he procurado que algunos capítulos que tratan de las modificacio- nes de las técnicas gráficas estuviesen acargo de distinguidos profesionales destacados por su sobresaliente competencia en dichas técnicas. Así, entre los colaboradores, contamos con los propios creadores de las técnicas, en varios casos, yelfos mismos han escrito secciones dedi- cadas alas innovaciones. Entiendo que el producto logrado de este modo ha sido más rico que el que podría haberse obtenido si el autor hubiese pretendido presentar él solo todo el campo de los dibujos proyectivos a partir de su experiencia. Deseo reconocer la especial deuda de gratitud que he contraído con mis colaboradores, quienes en sus contribuciones han penetrado más allá de la superficie de la personalidad para hallar, con trabajo, perseverancia y sensibilidad, a los seres humanos tal como son, y han lo- grado transmitir esta Imagen con veracidad y simpatía. Mi reconocimiento se extiende a los estudiantes, quienes en los laboratorios de dibujos pro- . 22 EMANUaF. HAMMER yectivos, con sus penetrantes preguntas, estimularon gran parte del pensamiento teórico que se desarrolla en este libro. Estoy especialmente agradecido a John N. Buck, maestro y amigo, no sólo por su cuida- dosa revisión del manuscrito y por sus múltiples sugerencias útiles, sino también por el cons- tante aliento y colaboración que me ha prestado durante años, en todos los problemas de la técnica de la interpretación. También debo expresar mi agradecimiento a Lila K. Hammer, tanto por su constante y paciente asistencia como por sus útiles ideas. · REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Be!lak, L: A study of !imitations and "failures": toward an ego psychology of projective techniques. J. Proj. Tech., 18:279-293, 1954. 2. Bender, L: Schizophrenic cllndhood. Nerv. Child.: 138-140, 1952. 3. Buck, J. N.: 1he H-T-P technique, a qualitative and quantitative scoring method. J. Clin. Psych., Monografía Nº 5: 1-120, 1948. "4. Machover; Karen: PersonalityProjection in the Drawing ofaHuman Figure. Springfle!d, lhomas, 1949. 5. Machover, K: Drawings ofthe human figure, en Frank, L K; Harrison, R.; Hellersbef'g, E. Machover, K, y Steiner, M.: Persona/ity Development in Adolescent Girfs. Yel!ow Springs, Antioch Press, 1953. ·s.Schilder, P.: lmage andAppearance ofthe Human Body. NuevayYork, lntemat. Univ. Press, 1950. • Las obras preced'ldas por un asterisco tienen edición en castellano. Nota: Se han respetado en esta edición las notas aportadas por Jaime Bemstein para la primera edición en Argentina. La bbliografia en castellano que confeccionó especialmente para dicha primera edición se encuentra en la pági1a 441. En la presente edición hemos conservado las imágenes origilales, aiJstando el tamaño de las mismas pero siempre mante- niendo las poporc:iolm, de modo de alcanzar un diseño de págha más homogéneo. PREFACIO 23
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    ·.t.•. 1. La proyecciónen el taller artístico por Emanuel F. Hammer D ime lo que lees y te diré quién eres. Estamos relativamente seguros de alguna vez al- guien dijo esto. Este truismo puede, con seguridad, ampliarse, y decir: ·1éeme lo que escribes o muéstrame lo que dibujas y te diré quién eres." Incluso los no iniciados en psicología podrán reconocer con bastante claridad a James Barrie, a Poe y a Kafka en sus obras. 8 hombre común siente esto, aunque luego se reduzca aespectacular acerca del grado en que Mike Hammer representa el aspecto sombrío de la personalidad de Mickey Spillane y acerca de cuánto habrá en Hemingway de B viejo y elmar. Para la mayoría de los psicólogos está fuera de discusión la hipótesis de que un escritor se proyecta a sí mismo en sus escritos, y que, por lo tanto, ha de ser posible analizar su perso- nalidad a partir de lo que ~ribe. Mc-Curdy -para citar sólo a uno- demuestra esto en forma convincente en su libro La personalidad de Shakespeare (7). · Esta misma hipótesis proyectiva es válida para los pintores, arquitectos, dibujantes y para cualquiera que produzca algo con su imaginación. En rigor, puede afümarse con seguridad que todo acto, expresión o respuesta de un indM- duo -sus gestos, percepciones, sentimientos, elecciones, verbalizaclones o actos motores- de algún modo llevan la impronta de su personalidad. El modo que se tiene de caminar, presuntuoso, audaz, tímido, autoconsciente o desma- ñado; el modo de clavar un clavo: con seguridad, Impaciencia, irritación o alegría, e incluso, el modo de anudarse un zapato, sea que la persona -aloplásticamente- apoye el pie en una verja, acercando el zapato hacia sí o que -autoplásticamente- se encorve hacia el piso, en procura del cordón del zapato, todo eso refleja algún aspecto de la personalidad. En los dibujos proyectivos las actMdadespsicomotoras de la persona se capturan en un papel. La línea utilizada puede ser firme o tímida, insegura, hesitante o atrevida, o puede consistir en una manipulación de salvaje raspado, hasta perforar el papel. Además, según se verá luego, la autopercepción consciente e inconsciente del examinado, y las personas significativas del medio determinan el contenido del dibujo. En este tipo de expresión los niveles inconscientes de la persona tienden a utilizar símbolos, cuyos significados pueden ser desentrañados a través del examen y la comprensión de sueños, mitos, folklore, producciones de psicóticos, etc. En el capítulo siguiente se fundamentará y elaborará la tesis de que la realización de dibujos consti- tuye una de las muchas formas del lenguaje simbólico. Amenudo he encontrado que los pacientes psiquiátricos pueden expresarse más fácilmente a través de los medios de comunicación gráficos que através de los verbales. Freud (4) mismo descubrió este fenómeno. Hablando de las dificultades que tienen a menudo los pacientes, 1. LA PROYECCIÓN EN EL TALLER ARTISTICO 27
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    para comunicar sussueños, escribe que quién sueña suele expresar: "podría dibujarlo, pero no sé cómo decirlo." También el caso del conocido dramaturgo August Strindberg ilustra acerca de esta mayor afinidad que existe entre los sentimientos y la expresión gráfica que entre los sentimientos y las palabras. Strindberg, tan extraordinariamente hábil en el área verbal, recurría a los dibujos du- rante los periodos en que, debido a la depresión y a otras perturbaciones psíquicas, se sentía incapaz de expresarse adecuadamente por la palabra. A través de medios pictóricos trataba de "decir" sus experiencias mentales de otro modo inexpresables (5). Cuando se observan los dibujos de los niños, se ven transmitidas cosas que ellos jamás habrían podido verbalizar, aunque hubiesen podido conciencializar algunos de los sentimien- tos que los afectaban. Los ejemplos gráficos de los capítulos siguientes ilustran cómo los sentimientos del sujeto aparecen frecuente- mente en sus dibujos en forma inconsciente y/o involuntaria. Históricamente, el hombre utilizó dibujos para registrar sus sentimientos y acciones mucho antes que símbolos que registraran específicamente el habla. Desde el hombre de las cavernas en adelante, el ser humano - tanto el primitivo como el civilizado- expresó sus emociones, sentimientos, ideas religiosas, y necesidades mediante el trabajo artístico. El hombre alcanzó el estudio del lenguaje escrito sólo hace poco más de dos mil años. El primitivo intentó hacer perdurar su expre- sión únicamente por medio de dibujos. Desde este punto de vista, la comunicación pictórica constituye un lenguaje básico o elemental. También el individuo comienza a emplear la comunicación gráfica ya hacia una época FIGI..™ 1 muy temprana de su vida. Los niños primero dibujan y sólo después escriben. Por ello, en los dibujos proyectivos así como en los sueños los conflictos inconscientes emplean el lenguaje simbólico con bastante facilidad. Los dibujos, al igual que el lenguaje simbólico, al- canzan las capas primitivas del sujeto. Freud y sus continuadores hicieron que no sólo el clínico sino también el artista y el público tomaran conciencia en general del hecho de que el inconsciente se expresa en imágenes simbólicas. El psicoanálisis demostró en forma muy convincente que "la intelectualización y el exagerado verbalismo de nuestra cultura fueron so- breimpuestos a los niveles más primitivos y profundos de nuestra modalidad inconsciente de expresión en imágenes" (8). Siempre que se intenta emprender algún tipo de actividad creadora, la tendencia es basarse en los niveles más profundos o primitivos de uno mismo. 8 observador de una obra de arte siente a menudo una relación integral entre la obra y el artista, como si la obra encarara aquello más personal, sagrado o significativo del artista. En todo ser humano sigue siempre viva la infancia, con todas sus luchas, anhelos e incer- tidumbres, con todas sus dificultades para poder asir el mundo y lograr un contacto más cer- cano con los demás, y "es posible que el hombre tenga que volver a ella cada vez que desee crear" (1). Los dibujos proyectivos se capitalizan en esta corriente creadora. 28 EMANUEL F. HAMMER Hace ya cientos de años que se ha reconocido la influencia que los aspectos físicos tienen en el arte de pintar retratos. Se asegura que fue Leonardo, genio en tantas esferas de la crea- tividad, quién por primera vez observó este proceso de proyección. Afirmó que la persona que dibuja o pinta, "si no está protegida por estudios prolongados tiende a prestar a las figuras que realiza su propia experiencia corporal" (6). Hace ya mucho tiempo que se ha reconocido que todo arte contiene algún ingrediente de la personalidad íntima del artista. Fue un ar1ista, Bbert Hubbard, quien observó que "cuando un ar1ista pinta un retrato, en rigor pinta dos, el del modelo y el propio" y Alfred Tunnelle, otro ar1ista perspicaz, comentó: "el ar1ista no ve las cosas como son, si no como es él." Las figuras 1 Y2 constituyen una ilustración gráfica de este principio de proyección. La figura 1 la dibujó un sujeto de sexo masculino que caminaba con ayuda de muletas. El dibujo fue realizado en respuesta a la consigna: "por favor dibuje una persona." Si bien no dibujó una persona apoyada en muletas, hizo una línea adicional e innecesaria, que se extiende desde la base de los pies hasta el piso, como si no pudiese concebir la posición de pie sin la ayuda de algún soporte. Es importante destacar que el examinado no se estaba dibujando conscientemente a sí mismo, y que, sin embargo, no podía dejar de proyectar la sensación interna de que es imposible estar de pie sin algún apoyo adicional. La necesidad de sostén físico se imprime en la hoja de dibujo para formar parte del retrato de un hombre. También la figura 2 fue dibujada por un adulto lisiado de sexo masculino. En este caso ca- recía del brazo izquierdo de nacimiento. Aunque no dibujó una persona con un solo brazo, le dio al izquierdo un tratamiento distinto: aparece debilitado y más torpe que el derecho, y en el dibujo cromático de una persona (figura 3) refleja, otra vez, sus sentimientos de insuficiencia en el área del miembro ausente. Al observar el árbol que dibujó esa misma persona (figura 4), notamos una llamativa rama mocha que sale del tronco. Si aún fuese necesaria una prueba adicional para la tesis proyectiva, podemos señalar que la rama amputada está emplazada del mismo lado que el miembro au- sente del sujeto. F!GU1A 2 FIGl..™3 1. LA PROYECCIÓN EN El TALLER ARTfSTICO 29
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    Comprobamos, por lotanto, que el truismo formulado por Tunnelle -el artista no ve las cosas como son, sino como es él- se confirma tanto en los dibujos de los artistas en el taller como en los dibujos de los pacien- tes en la clínica. En relación con Leonardo, que hizo sus observaciones no sólo a propósito de sus pro- pios dibujos sino también de los de sus pro- pios discípulos, se ha dicho: 'la sonrisa de la Mona Usa probablemente no pertenecía en absoluto a la Mona Usa; representaba la pers- pectiva ante la vida del propio Leonardo Da Vinci y reflejaba la distraída superioridad de que se había provisto para compensar su re- sentimiento contra el trato poco generoso que le había deparado el destino y la frecuente falta de reconocimiento del lugar que le correspon- FIGI..™ 4 día en la vida" (2). En este retrato de la Mona Usa no sólo se proyectó Leonardo a sí mismo: proyectó también su penetración psicológica y su enigmática serenidad. Del mismo modo, el Cristo, de La última cena de Leonardo posee "la grandiosidad, la gracia imperturbable yla tranquilidad caracteristicas delmás noble modo de ser de Leonardo mismo" (2). Para apreciar contrastes, es suficiente observar las enormes diferencias de modalidad que se reflejan en la obra artística de El Greco, por un lado, y de Van Gogh, por otro. El Greco emplea tono depresivos, disfóricos y sombríos, cuyo tratamiento más evidente puede, quizás, verse en su Vista de Toledo y refleja de ese modo su propio estado emocional de desaliento Y tristeza. Van Gogh, en cambio, utiliza colores chocantes, calientes, brillantes, volátiles; colores con los que irrumpe en la tela con una fuerza que surge de la presión de emociones tumultuo- sas, vibrantes y rebeldes, derivadas de su intento de vivir la vida con una mezcla de soledad y locura, y con una total y desgastadora dedicación al arte. Este contraste entre las telas de Van Gogh y El Greco sirve para ilustrar las palabras de un artista anónimo: "El ojo ve lo que la mente quiere que vea." También en la obra de Toulouse-Lautrec encontramos en primer plano el mismo principio expresivo. Su historia es muy conocida: aristócrata de los genios, Don Juan enano y deforme, se arroja de cabeza, por su desgracia física, su autorrepugnancia y por la búsqueda de un amor imposible al círculo de "parias de la sociedad". A causa de sus excesos muere en la flor de la edad, después de inmortalizarcon su arte el submundo de París. Toulose-Lautrec fue una persona profundamente infeliz que encubría su existencia torturada con una apariencia brillante de alegría e ingenio, del mismo modo como intentaba hacerlo en sus famosos cuadros. Se lo conocía como un amargo sensualista que así como buscaba a tientas la belleza en la sordidez de los cafés y por los burdeles de Montmartre, se esforzaba por encontrar algo positivo en su autoconcepto, esencialmente negativo. Las restricciones de su personalidad, su frialdad defensiva y su miedo constrictivo a las experiencias emocionales y a sun intercambio interpersonal más profundo, se reflejan claramente en su manejo de los tonos, chatos, casi apáticos, y en su desprecio por el color. Esto restringió su pintura, y le impidió obtener la posición artística que, de otro modo, podría haber logrado. Marcado por un destino fatídico, nunca se animó a emprender una nueva aventura profunda con la vida, ni en la realidad 3 0 EMANUEL F. HAMMER ni en sus telas. En lugar de esto, en la pintura buscó la alegría superficial de las fonnas, y en las relaciones sociales una fachada de alegría, pero era tan incapaz de expresar emociones más profundas mediante el uso de colores más cálidos, como de establecer relaciones más íntimas con todos aquellos que lo rodeaban. Existe otro principio de los dibujos proyectivos o expresivos que se encuentran en la obra de Botticelli: que más que sentimientos reales acerca de uno mismo, éstos pueden trasuntar realización de deseos. Botticelli fue inválido desde muy joven, afectado por un físico delicado y poco desarrollado. Goldscheider hace notar que en su autorretrato, Botticelli rechaza "la realidad odiosa, y se re- presenta a sí mismo bajo la forma esbelta y elegante con la que podrfa representarse en lo que los psicólogos llaman un 'sueño de realización de deseos'; así como Durero se visualizó como Cristo, Botticelli se vio como un robusto joven florentino, que no tenía por qué avergonzarse de aparecer en compañía del más elegante de los Médici". Este principio de la expresión de una imagen idealizada de uno mismo lo reencontraremos en el capítulo siguiente, en un contexto clínico, así como en el capítulo dedicado al HTP (Test de la Casa-Árbol-Persona) de adolescen- tes, dentro de un contexto normativo o evolutivo. Volviendo a los ejemplos de artistas que se proyectan tal como sienten que son, más que como desearían ser, no necesitamos ir más allá de Bemard Buffet, el famoso pintor francés contemporáneo. En el arte de Buffet encontramos las más horrendas de las visiones. Este joven pintor, a los veintiséis años, próspero y bien alimentado, traduce las escenas que lo rodean en imágenes tan macabras y descamadas que las convierte en meros espectros de su medio. Las sabrosas rodajas de pan y las jugosas frutas que están en su mesa adelgazan en sus naturale- zas muertas hasta convertirse en austeras fonnas disecadas. Los vigorosos árboles cubiertos de hojas de su estancia se transforman en sus países en horcas rígidas para víctimas de la guerra. Y hasta su propio rostro en sus autorretratos toma una apariencia cadavérica. Buffet, recientemente aclamado por los críticos franceses como el pintor más importante de su gene- ración, en vez de solamente tomar desde afuera la inspiración para sus imágenes, obviamente desciende a sus propias profundidades internas. Se lo ve en sus autorretratos hambriento y desolado, lo que contrasta con su apariencia externa, descansada y saludable. A pesar de que en la vida real tenga los alimentos más exquisitos en su mesa, en sus naturalezas muertas aparecen los alimentos más austeros y pobres. La subalimentación se pone especialmente de manifiesto en su dibujo (figura 5) de una liebre esquelética en un plato, y contrasta con sus pro- pios animales, cuidados y bien alimentados. Queda claro, entonces, que los dibujos de Buffet están motivados por lo que sucede dentro de él, en tanto que lo que ocurre a su alrededor sólo es incidental. Estos ejemplos ilustran la tesis de que las producciones creadoras revelan las necesidades internas más directamente que cualquier otro tipo de actMdad. Hay una cualidad vital especial que diferencia cualquier cosa creativa de los demás produc- tos del esfuerzo y la habilidad humanos. Esta cualidad y la relación existente entre el creador y su creación son el tema de tres fábulas que resume Schacte (9): una es un mito griego, la otra, un antiguo cuento chino, y la tercera una fábula moderna. En el mito griego, Pygmalión después de esculpir una mujer en la piedra, se enamora de su creación, y convence a Afrodita para que dé vida a la estatua. En el mito chino, Wu-Tao-Tsé, ya en la vejez, pinta por última vez un pai- saje, monta su burro, echa a andar entre las montañas de su cuadro y nunca más se lo vuelve a ver. La fábula moderna aparece en la película cinematográfica de Jean Cocteau, Le Sang du poéte. En una escena el protagonista dibuja un rostro humano, cuya boca comienza a hablar. El héroe quiere silenciar la voz de su creación y tapa con su mano la boca de su dibujo. Pero la boca reaparece en la palma de su mano y le dice que atraviese un espejo que cuelga en la 1. LA PROYECCIÓN EN EL TALLER ARTÍSTICO 31
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    FJGUAA 5 pared. Lohace y se encuentra en un largo corredor oscuro donde, a medida que espía por las cerraduras de las habitaciones en su viaje por el corredor, va observando escenas que repre- sentan incidentes memorables o dolorosos de su infancia y de su adolescencia. Las tres fábulas tienen en común que e/ artista ha dado vida, existencia real, a su obra: "Pygmalión lo logró por la súplica; el pintor chino puede viajar por el interior de su pintura donde va a permanecer por el fin de los tiempos, y el joven dibujante se encuentra impelido por la voz de su obra a penetrar en el oscuro corredor de su propio pasado" (9, pág. 92). Esta última his- toria, relatada con moderna sofisticación no sólo refleja esa cualidad que tiene el proceso crea- dor de infundir vida; también destaca el papel que desempeña el oscuro corredor del pasado 32 EMANUEL F. HAMMER personal. Es en este pasado personal, estrato inconsciente de la personalidad, donde -como dice E. M. Forster- "el hombre, en su estado creador, hace bajar un recipiente y levanta algo que normalmente está más allá de su alcance"(3). La fábula de Cocteau expresa con aguda captación el hecho de que, en el esfuerzo creador, el hombre otorga expresión a su susurro interno que conduce a -y viene de- su propio pasado y que forma parte de su yo más profundo. Somerset Maugham observó acerca de los escritores: "cuando se da carne y sangre al per- sonaje que uno ha creado, se está dando vida a aquella parte de uno mismo que no encuentra otros medios de expresión." Esto se aplica igualmente a quienes dibujan o pintan. Recientemente Spiegelman {10) informó acerca de un interesante estudio sobre la validez de la tesis de que los psicólogos pueden deducir a partir del esfuerzo creador de un individuo los rasgos de la personalidad. Sometió a prueba la hipótesis de que la personalidad de un en- trevistado puede ser indagada por psicólogos clínicos entrenados, a través de la producción creadora de éste. Spiegelman administró un Rorschach a Sam Zebba, creador de la película cinematográfica en colores Uirapuru. Esta película presenta -animada por nativos de la selva amazónica- la historia de un legendario pájaro del amor, y ha merecido premios internacionales en Europa. Con la excepción de una narración introductoria, carece de diálogos. Bruno Klopfer interpretó el Rorschach ·a ciegas", o sea, sin más información acerca del autor de la película que el hecho de que el entrevistado era un adulto del sexo masculino. En su interpretación de- dujo veinticinco afirmaciones "verdaderas· sobrela personalidad de éste, que fueron mezcladas con veinticinco afirmaciones "falsas". Luego se entregó el conjunto total de afirmaciones a un grupo formado por psicólogos clínicos y por legos. El grupo clínico seleccionó las afirmaciones que describían al entrevistado -sobre la base de haber visto la película cinematográfica creada por él- significativamente mejor que lo que se hubiera podido acertar por azar, y significativa- mente mejor que el grupo control. RESUMEN Examinando el trabajo artístico creador de un número de individuos, hemos observado que las personas tienden a expresar en sus dibujos, a veces en forma bastante inconsciente (y a veces, involuntariamente) una visión de si mismos tal como son, o tal como les gustaría ser. Los dibujos representan una forma de lenguaje simbólico que moviliza niveles relativamente primiti- vos de la personalidad. Para decirlo con palabras de Tunnelle "el artista no ve las cosas como son, sino como las ve él." Hubbard expresó lo mismo de un modo bastante similar: "cuando un artista pinta un retrato, en realidad pinta dos, el del modelo y el propio." Por lo tanto, los psi- cólogos disponen de un material bruto a partir del cual pueden forjar un instrumento clínico. Lo que resta de este libro constituye los esfuerzos realizados por lograrlo. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Bender, L.: ChildPsychiatric Techniques. Springfield, Tnomas. 1952. 2. Graven, T.: Leonardo Da Vinci, en Gampbell, O.; Van Gundy, J., y Sharades, C. (eds.):Pattems for Uving. Nueva York, Macm ~ lan. 1940. 3. Forster, E.M.: The Raison d'Etre of Criticism in the Arts, in French, R. (ed.): Music and Criticism. Gambridge, Harvard, 1948. ·4_Freud, S.: New lntroductory Lectures on Psychoanalysis. Nueva York, Norton, 1933. 1. LA PROYECCIÓN EN EL TALLER ARTISTICO 33
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    5. Hildebrand, A.:Problems ofForm, Painting and Sculpture. Nueva York, Jufian Press, 1932. ·s. Kris, E.: Psychoanalytic Explorations in M. Nueva York, lntemat. Univ. Press, 1952. 7. McCurdy, H.G.: The Personaltty ofShakespeare. New Haven, Yale, 1953. 8. Naumburg, M.: Art as symbolic speech. J. Aesthetics andArt Criticism, 13:435-450, 1955. 9. Schactel, E. G.: Projection and its relation to character attitucles and creatMty in the kinesthetic responses. Psychiatry, 13:69-100, 1950. ·10. Spiegelman, M.: Evaluation of personality by viewing amotion picture. J. Proj. Tech., 20: 212-215, 1956. • Las obras precedidas por un asterisco tienen ecflción en castellano. 34 EMANUEL F. HAMMER 2. La proyección en el encuadre clínico Por Emanuel F. Hammer K ris observó en su comentario sobre los cuadros y los dibujos de pacientes que el pro- ceso psicológico que se moviliza en estos casos es similar al del artista •normal·, y lo describió como •1a ubicación de una experiencia interna, de una imagen 'interna', en el mundo externo, es decir, como un mecanismo de proyección• (17). Tal como observó Piotrowski, los productos artísticos fueron probablemente los prime- ros elementos que se encararon como proyecciones de tendencias conscientes e incons- cientes de la personalidad. Burckhardt, en 1855, pudo realizar algunas deducciones muy acertadas con respecto a las personalidades y a la atmósfera sociopsicológica prevale- ciente durante toda una época (el Renacimiento italiano) a partir de un análisis de las obras de arte de ese periodo. En el campo psicopatológico, Nolan o.e. Lewis, realizó en 1928 un estudio sistemático de las proyecciones gráficas, al que denominó Una extensión de la proyección y lo hizo no sólo para identificar la dinámica de la personalidad sino también para acelerar la psicoterapia mediante la discusión con el paciente de sus producciones gráficas. "Los dibujos de un pa- ciente merecen ser considerados temas de un análisis similar al que se emplea en relación con los sueños, o con cualquier otro material que sea parte de la conducta (19). Lewis señaló la ventaja de los dibujos y la pintura sobre el material onírico, indicando que "a través de esta manera de objetivación, a menudo las dificultades inconscientes básicas de ciertos pacientes son traídas a la conciencia con mayor facilidad que mediante el análisis de los sueños" (19). Dorken (6) observa que •1a evaluación psicológica del arte gráfico ha sido, probablemente, la primera técnica 'proyectiva' que se ha establecido•. Uno de los primeros clínicos que advir- tió la presencia de la simbolización en los dibujos de sus pacientes •insanos• fue un psiquiatra francés del siglo XIX. Max Simon, quien, además, se horrorizó por semejantes •dibujos obs- cenos· y ordenó a los pacientes que dejaran de hacerlos (25). Años después de este involuntario investigador del simbolismo, el psicoanálisis logró que el público en general, así como el artista y el psicólogo clínico, tomaran cada vez mayor con- ciencia del hecho de que el inconsciente •habla" en imágenes simbólicas. Según las palabras de Naumburg (22), "los descubrimientos del psicoanálisis con respecto a la dinámica del in- consciente, así como el hallazgo del arte simbólico de las culturas prehistóricas y antiguas civilizaciones, ofrecieron una nueva perspectiva al significado y valor de los elementos incons- cientes dentro de los aspectos simbólicos del dibujo (pág. 441)". 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLfNICO 35
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    LA FASE TEMPRANADE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS Después de que Florence Goodenough ideó su escala de inteligencia basada principalmente en el número de detalles que el examinado ha incluido en el dibujo de un hombre, observó, junto con otros clínicos, que su test ponía en juego no sólo la capacidad intelectual sino tam- bién factores de la personalidad. Algunas de las respuestas infantiles que ya en los comienzos se atribuyeron a componentes no intelectuales de la personalidad fueron las siguientes: mate- rial de tipo "verbalista• con gran número de detalles; •respuestas indMduales", generalmente incomprensibles para cualquiera que no fuese el mismo examinado; indicaciones de "fuga de ideas•, por ejemplo dibujos con una sola oreja, o con un cabello en un solo lado de la cabeza, o con ocho dedos en cada mano. L. Bender (1) informa sobre un estudio en el que se pidió el dibujo de un hombre a un grupo de 450 escolares. Se encontró que nueve de ellos realizaron dibujos con una o más de aquellas características: con reacciones verbalistas, indMduales con "fugas de ideas". Estos mismos niños fueron clasificados por sus maestros como afectados por mayor número de rasgos psicopatológicos que sus compañeros: hipersensibilidad, propensión a la preocupación, tics musculares, poca concentración, distracción, timidez, inestabilidad y caprichos. También L. Hanvik (13), a partir de un estudio experimental que dirigió, llego a la conclusión de que ·1os niños con perturbaciones emocionales no dibujan la figura humana en el nivel correspondiente a su inteligencia, medida por una escala estandarizada de c1·. Empleando el test del dibujo de un hombre de Goodenough, también el autor pudo compro- bar que, más que los factores intelectuales, lo más importante en este registro son los factores emocionales. Al examinar el criterio de puntuación en el Test de Goodenough para la "presencia de la mano", pudo advertirse que se acreditaba el mismo puntaje a un puño cerrado, a un mama- rracho o a una deficada mano abierta que en actitud femenina se acariciaba la mejilla realizada por un examinado del sexo masculino, en tanto se ignoraban indicadores cualitativos mucho más importantes para el funcionamiento de la personalidad total. Se acreditaban los mismos valores cuantitativos tanto cuando el sujeto dibujaba al hombre con los brazos cruzados en ac- titud desafiante sobre el pecho o colgando mansamente a los costados o tfmidamente escon- didos detrás de la espalda, sin considerar que estas distintas posiciones de los brazos tienen significados cualitativos muy diferentes. Esta manera de operar desaprovecha, pues, mucho material valioso para el diagnóstico e incluso el pronóstico. Del mismo modo, la amplia gama de expresiones faciales, el tamaño, el emplazamiento de la hoja, parecían ofrecer una más rica información acerca de los componentes no intelectuales que de la capacidad intelectual del examinado. Tanto el procedimiento del test del dibujo de la Casa-Árbol-Persona como el del dibujo de la figura humana se desarrollaron como tests de la personalidad a partir de las escalas de in- teligencia. En efecto, el test del dibujo de la figura humana de Machover (20) nació de la ex- periencia de la autora con el test de Goodenough para la evaluación de la inteligencia infantil; a su vez, el test de la Casa-Árbol-Persona (HTP) de Buck (3) apareció como derivación de una escala de inteligencia en la que ese autor se hallaba trabajando hacia la época en que Wechsler publicó su Escala de la inteligencia. Buck tuvo la misma experiencia que los demás: observó que los dibujos se saturaban de factores no intelectuales de la personalidad y, eñtre los diversos subtests que había construido para la evaluación intelectual, retuvo el de HTP y lo transformó en la útil técnica proyectiva en que se ha convertido. Cabe destacar, pues, que tanto Buck como Machover, trabajando en forma independiente en Virginia y en Nueva York, respectivamente, tomaron los antiguos asertos ya citados antes ("Cuando un artista pinta un re- trato, pinta en realidad dos, el del modelo y el suyo" y "El artista no ve las cosas como son sino 36 EMANUEL F. HAMMER ··~'~' como es él1 y los verbalizaron en el lenguaje del siglo XX. En suma, Buck y Machover son los principales gestores y los más elocuentes expositores en el campo de los dibujos proyectivos. LINEAS CONVERGENTES DE EVIDENCIA QUE FUNDAMENTAN LA VALIDEZ DE LA INTERPRETACIÓN DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS Los aspectos de la dinámica de la personalidad que surgen de los dibujos proyectivos se descubrieron mediante distintas vías de comprobación: información sobre el examinado, aso- ciaciones libres, traducción de símbolos mediante el análisis funcional, y comparaciones entre dibujos de una misma serie o entre dibujos einformaciones del Rorschach o del TAT. Luego se Integró esta Información mediante el método predilecto de los investigadores de orientación clínica, el de la consistencia interna. Como ejemplo de consistencia interna, relataré el caso de un paciente. Se trataba de un niño negro de nueve años que me fue enviado cuando lo descubrieron robando juguetes. Espiaba de noche a su madre y a su padrastro en la cama, se masturbaba y había tenido episodios horno y heterosexuales. Compartía la cama con dos hermanos, uno de siete años, y el otro de trece, y tenía una henTiana mayor, de dieciocho años. Era un niño rechazado, y sólo una vez en su vida había recibido un regalo de su madre. Ignoraba la fecha de su cumpleaños, pues habitualmente se la pasaba por alto. Se lo privaba a menudo de comida como castigo, ycuando se orinaba, se lo sumergía en agua fría para que "aprendiera la lección". Se sentía rechazado tanto por su maestra como por su madre, y cuando esta última estaba en el trabajo, su hennano le pegaba. Después de dibujar la persona, la descnbió como •un muñeco de fútbol·.* Esta respuesta a la consigna de dibujar una persona transmite su sensación de ser forzado a clesempeflar el papel de •un muñeco de fútbol., cuya única función -no hay- necesidad de adivinarlo- es absorber castigos, recibir la agresión de los otros sin poder evitarla de ningún modo, y, mucho menos, devolverla. Vemos aquí que la congruencia de la proyección de un muñeco de fútbol, como elemento cen- tral del autoconcepto, y los castigos ymalos tratos que le proporcionaban su hermano, su madre, yel mundo externo en general, es bastante evidente. Se encontró luego una concurrencia adicional entre el dibujo de las personas ylas respuestas que dio al Test de Blacky. En muchas láminas del Blacky en las que el perrito está en interacción con figuras parentales y fraternas, el examinado repitió argumentos del tipo de •e1 padre, el hermano yla madre, todos van a castigar a Blacky", o •cuando Blacky vuelve a su casa, lo único que recibe son castigos•. Y, en otra parte: ·a1acky cree que es mejor escaparse que quedarse en casa yrecibir castigos.• Es decir que el campo de la investigación de los dibujos proyectivos se basa en los siguien- tes puntos fundamentales: a) B empleo de los significados simbólicos, comunes en psicoanáli- sis y folklore, derivados de los estudios que los clínicos han realizado sobre sueños, arte, mito, fantasfas, y otras actividades impregnadas de determinismo inconsciente. b} La experiencia clí- nica de los mecanismos de desplazamiento y sustitución, así como con una amplia gama de fe- nómenos patológicos, en especial síntomas de conversión, obsesiones y compulsiones, fobias, y estados psicóticos, los que sólo pueden comprenderse dentro del marco que ofrece el con- cepto de simbolismo. c) B desciframiento de la simbolización a través de las asociaciones del paciente. el) La evidencia empírica, que se ilustrará mejor en los capítulos dedicados a los estu- dios de casos. e) Las simbolizaciones evidentes que surgen del inconsciente de los psicóticos e *En inglés •a football dummy": se refiere a unos munecos que se usan en el fútbol americano para practicar las mane- ras de atajar al adversario (tack/e), semejantes alas que se usan para practicar tiro con rifle, etcétera. (11 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 37
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    impregnan la hojade dibujos·. (Siguiendo la misma dirección en los dibujos de los no-psicóticos podemos encontrar después murmullos más sutiles en el mismo idioma simbólico}. ij La correlación entre los dibujos proyectivos realizados a intervalos durante el curso de una terapia, y el cuadro clínico en los momentos en que se realizan los dibujos. A medida que la colaboración psicoterapéutica comenzaba a corregir el cuadro distorsionado que los pacientes tenían de sí mismos y del mundo se han encontrado correlaciones directas entre la desapari- ción del simbolismo indicador de aflicciones y los cambios de comportamiento en la terapia. g) la congruencia interna, tal como previamente se ilustró con la respuesta que un niño de nueve años daba al Test de Blacky y al test del dibujo de una persona, asi como la congruencia que existía entre estos datos y la historia del caso. (Corresponde citar aquí un estudio realizado por Gallese y D. Spoerl (9}; estos autores aparearon los dibujos de una persona y las historias del Test de Apercepción Temática (TAl) de veinticinco estudiantes de sexo masculino, e hicieron la comparación en términos del porcentaje de veces en que los resultados de cada test se corroboraban con los resultado del otro. Encontraron coincidencias en el 72% de los casos e indicaron que en aquellas áreas donde no había coincidencia los dibujos tendfan aencubrir •ne- cesidades y conflictos básicos" y el TAT, ·1a forma en que aquellos se integraban y expresaban en la situación total de la personalidad". Es decir que se vio que cuando no habia coincidencias las distintas técnicas más que contradecirse, se complementaban. h) Básicamente, el sistema interpretativo de los dibujos proyectivos se basa en los estudios experimentales sobre la validez y la confiabilidad, P.Sro quizás sea útil destacar aquí los más importantes. Kotkov y Goodman (16) investigaron la premisa básica de que en los dibujos se proyecta la propia imagen corporal. Compararon los dibujos de una persona realizados por mujeres obesas con los que realizó un grupo de control constituido por mujeres no excedidas en el peso. En casi todos los casos, los dibujos de las obesas eran más grandes o anchos que los del grupo de control. Berman y Leffel (2) compararon los somatotipos de treinta y nueve personas de sexo mas- culino con los dibujos de un hombre que había realizado y surgió una correlación estadística significativa para poder fundamentar la hipótesis de una proyección de la imagen corporal. Ruth Dunnett (7) agrega una observación anecdótica: "En forma inconsciente, los niños se retratan a sí mismos en sus dibujos. Una vez cuando expresé mi preferencia por una de las dos figuras que había dibujado un chico, éste, que era un rechoncho muchachito con cuello corto, dijo: 'eh, pero ami éste me gusta mucho más' yseñaló el que tenía la cabeza casi directamente unida alos hombros, parecida ala suya." Cleveland y Fisher (4) tomaron como supuesto la observación de que para los pacientes ar- tríticos sus cuerpos están inconscientemente cubiertos por una dura caparazón externa ala que conciben como una barrera contra las amenazas psicológicas, y su defensa primaria consiste en un endurecimiento de la musculatura externa del cuerpo. Y, en cambio, supusieron que los pacientes que desarrollan síntomas físicos que comprometen el interior del cuerpo, como por ejemplo la úlcera péptica, vivencian su superficie corporal como permeable y como una área * Desde el punto de vista de psicológica analítJca, la psicosis constituye una Irrupción de material inconsciente en la conciencia, que desborda yabruma el yo. Este es el material constitutivo de los delirios cuyo contenido se encara casi de la misma manera que el de los sueños. Los dibujos ycuadros de los pacientes psicóticos también contienen repre- sentaciones de imágenes simt1ares ala de los delirios. En rigor, los dibujos de los pre-psicóticos amenudo preanuncian esta irrupción del inconsciente mucho antes de que los delirios, las alucinaclooes o el pensamiento autista se hagan manifiestos, en dibujos que revelan la dolorosa desesperación, las violentas emociones y el pánico incontenible de estos estados. En el arte sin tutela de los qua se encuentran atonnentados mentalmente aparecen personas cuyos ojos no ven, con las bocas abiertas, haciendo muecas lascivas, y con los puños apretados. 38 EMANUEL F. HAMMER .·.: .. -~· defensiva inadecuada, fácilmente penetrable. Se administraron tests proyectivos gráficos a pa- cientes de ambos grupos y se encontraron diferencias significativas entre ellos. Los artñticos ofrecieron más respuestas que destacaban la impermeabilidad corporal, por lo que se consideró que quedaba fundamentada la hipótesis de la proyección de la imagen corporal en los dibujos. En un estudio sobre casos quirúrgicos, Meyer, Brown y Levine (21} administraron el HTP antes y después de las operaciones. Todo se reflejaba en los dibujos (operaciones de oído, extirpación de pechos, la pérdida de un ojo, amputaciones de las piernas) mediante indicadores de conflicto en el área operada. B sitio de la operación quedaba marcado y por un sombreado excesivo, por borraduras, por un tratamiento de la zona con líneas temblorosas, o porque se evitaba el área. La pérdida de un miembro o de un órgano sensorial en un lado del cuerpo se proyectaba en el mismo lado de la figura dibujada. Por ejemplo, es posible que un paciente al que le hubiesen operado el brazo izquierdo expresara su conciencia dolorosa del hecho di- bujando un árbol cuyas ramas izquierdas estuvieran rotas o serruchadas y una persona con el brazo izquierdo debilitado o inutilizado, colgando del hombro por un hilo o defensivamente ·oculto por detrás de la espalda. Este descubrimiento de la lateralidad anatómica y de su exac- titud gráfica increiblemente coherente, subraya la característica de autorretrato que poseen los dibujos proyectivos. Los intentos de fundamentar la tesis de la proyección gráfica mediante el estudio de perso- nas con impedimentos sensoriales o físicos, son bastante populares. K Machover (20) observó que los sordos, o aquellos cuyas experiencias auditivas son anormales, por lo general pres- tan especial atención al dibujo de la oreja, destacándola de alguna manera. Informa también sobre el caso individual de un hombre adulto que tenía un residuo de polio apenas perceptible y funcionalmente insignificante, pero que, sin embargo, el dibujo captaba mediante un llamativo reforzamiento de la línea que rodeaba el tobillo derecho. En relación con esto le recordarnos al lector las figuras 1 a 4 del capitulo anterior, donde mostramos los dibujos que realizaron un hombre que caminaba con la ayuda de muletas y otro, manco de nacimiento. La experiencia que L. Bender (1) realizó con niños sigue la misma dirección. Encontró que los niños con graves defectos corporales suelen proyectar esos defectos en los dibujos de una persona. Un niño que desde su temprana infancia tenía una pierna más corta que la otra dibujaba siempre una persona con el mismo defecto. Varios niños con anomalías craneanas congénitas representaban esas anomalías en sus dibujos. Uno, que tenra una incapacitación de los pies debido a una enfermedad neurológica, dibujó personas con una sola pierna o que andaban en carros. No sólo se proyectan los aspectos físicos de la imagen corporal sino también los aspectos psicológicos. Fisher y Fisher (8}, en un interesante estudio sobre el rol sexual y el autoconcepto, solicitaron a setenta y seis pacientes psiquiátricos de sexo femenino que dibujasen mujeres. Aquellas que dibujaron figuras con un bajo grado de femineidad, tenían -de acuerdo con la apreciación de los jueces- menos experiencias heterosexuales, mayor cantidad de disfunciones y una vida sexual más limitada. Contrariamente, las que dibujaron figuras muy femeninas, ha· bian tenido una vida más promiscua aunque insatisfactoria. Por último se observó que el grupo de mujeres que dibujó figuras de femineidad promedio estaba constituido por aquellas que ha- blan obtenido de su rol femenino una más genuina satisfacción. De Martina encontró, al realizar una comparación entre dibujos de homosexuales manifies- tos y de sujetos no homosexuales, que en los dibujos del hombre que realizaban los homo- sexuales aparecían con significativa frecuencia tacos altos y pestañas muy marcadas. Esto coincide con la observación de Machover: ªel hombre con tendencias homosexuales (...) es frecuente que a la figura del hombre le dibuje grandes ojos con pestañas, en combinación con tacos altos, bien marcados" (20). 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 39
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    También Levy (18)observó que "si los ojos son muy grandes, y los de la figura masculina tienen pestañas, el entrevistado, es casi seguro, un homosexual". En un estudio sobre la proyección de la agresividad en los dibujos, J. Katz (15) comparó cincuenta y dos adultos hombres, convictos por asalto y/o crimen, con un grupo de control. 8 grupo agresivo se diferenciaba significativamente del grupo de control por ftems gráficos como ojos •penetrantes" y reforzados, largos dedos, brazos, dedos y cabellos reforzados, piernas muy abiertas, una combinación de líneas firmes, finas y gruesas, grandes brazos, y el cabello reforzado. El reforzamiento de partes del cuerpo capaces de actos agresivos, como los brazos y los dedos, asf como el énfasis en los ojos -capaces de lanzar "sucias miradas":- concuerda con la hipótesis básica de los dibujos proyectivos, lo mismo que el reforzamiento del cabello que frecuentemente, es un símbolo de virilidad, aserción o agresión. En un intento de ver si los psicólogos clínicos, sobre la base del dibujo de la figura humana, podían diferenciar con precisión a los niños con un buen ajuste·de los que poseían un ajuste deficiente, Toler yToler (27) tuvieron en cuenta tres clases escolares de quinto grado. El crite- rio que emplearon consistió en los datos sociométricos de la evaluación que los niños habían hecho con respecto a ellos mismos en términos de popularidad. Los psicólogos acertaron, en grado estadísticamente significativo, en el tipo de discriminaciones requeridas para diferenciar los niños más populares en sus grupos de los niños menos populares. En apariencia, el auto- concepto es fundamental para lograr buenas relaciones con los pares, y este aspecto del auto- concepto se manifiesta en los dibujos que realizan niños populares e impopulares. También se observó que los dibujos revelan con bastante sensibilidad las situaciones estre- santes. En el estudio de Meyer, Brown y Levine (21) antes mencionado, pudo apreciarse que los dibujos preoperatorios de los casos que esperaban ser operados mostraban muchos ras- gos regresivos que mejoraban después de la operación. 8 dibujo de la casa a menudo trans- mitía una impresión similar: la preoperatoria parecía una rústica cabaña o una caja de cuatro paredes con pocas ventanas y aisladas de la cima de una montaña, y en el dibujo postoperato- rio se transformaba en una residencia suburbana. Además se encontraron en muchos de estos casos indicio de un sorprendente cambio de la depresión a la alegria. Las monótonas figuras monocromáticas de los estados preoperatorios se reemplazaban en los retests postoperatorios por figuras coloreadas; se agregaban para alegrar las casas macetones con flores en las ven- tanas; las paredes casi sin ventanas posefan después enormes ventanas a través de las cuales se veían mesas de comedor repletas de comida. Como contraparte de las chimeneas sin humo que aparecían en los dibujos preoperatorios, luego se dibujaba humo saliendo de sólidas chi- meneas, con la implicación de calor y humedad correspondientes. Hammer (12) investigó el simbolismo sexual en el test proyectivo gráfico HTP. Suponiendo que los sujetos que esta.pan por someterse a una esterilización eugenésica o que habían sido recientemente esterilizados, revelarían fuertes sentimientos de castración, comparó los dibu- jos de los sujetos de este grupo con los de un grupo de control para obtener indices de la simbolización genital y de los sentimientos de castración. Encontró significativas diferencias estadfsticas entre ambos grupos, en veintiséis de los cincuenta y cuatro ftems que investigó. Los objetos alargados, como chimeneas, ramas, troncos de árbol, brazos, narices, piernas, pies, etcétera, pueden emplearse como símbolos fálicos. Los círculos, triángulos y objetos con una hendidura vertical en el centro como, por ejemplo, la línea del marco vertical de la ventana, enfatizada, y la del marco horizontal, omitida, pueden usarse como reflejo del sentimiento de castración en los dibujos del hombre. Mediante el dibujo de estos símbolos genitales un indivi- duo puede revelar sus sentimientos de Inadecuación genital y su ansiedad de castración. Una forma de representar este tipo de sentimientos consiste en dibujar estos símbolos dañados, cortados, rotos, o deteriorados de cualquier modo. Hammer concluye: ·1as reglas del enmas- 40 EMANUEL F. HAMMER ¡!-; caramiento simbólico parecen adaptarse a ciertas generalidades, o constituir un lenguaje pro- pio del simbolismon Spoerl (26) apareó dibujos con breves reseñas de personalidades y demostró la existencia de éxitos significativos en evaluaciones de la personalidad de cada uno de ellos. Los profesores reconocieron a los estudiantes a partir de las reseñas, con muy buen resultado. Además, se comprobó una estrecha relación entre las interpretaciones del Aorschach y las reseñas de la personalidad obtenidas por medio de los dibujos proyectivos. En otro estudio, descripto en la misma monografía Waehner estudió los dibujos que reali- zaron niños de la nurserí. Se efectuaron afirmaciones sobre cada uno de los niños; estas afir- maciones basadas en un análisis a ciegas de los dibujos se les entregaron a los maestros y psicólogos que conocían a los niños, para su apareamiento. Cuatro de los cinco que hicieron el apareamiento reconocieron atodos los niños, yel quinto acertó en un 50 por ciento. Estuvieron de acuerdo con 85 por ciento de las afirmaciones aisladas, no concordaron con un 4 por ciento y se mantuvieron neutrales en relación con un 11 por ciento. . En un estudio, Gunzburg (11) obtuvo una correlación significativa entre el diagnóstico de pa- tología hecho sobre la base de dibujos proyectivos y la opinión psiquiátrica sobre los examina- dos que habían realizado los dibujos. Existía una correlación positiva entre los diagnósticos de patología y nopatología (basado en ochenta series de dibujos), y los diagnósticos basados en el cuadro clínico. Se comprobó que tanto el criterio de los gráficos como la opinión psiquiátrica ubicó al 74 por ciento de los casos en la misma categoría y que solo en el 12,5 por ciento no hubo coincidencia con respecto a la categoría. El 13,5 por ciento remanente se consideró "du- doso" sobre la base del criterio de los gráficos. Este resultado es estadísticamente significativo en el nivel del confiabilidad del 1 por ciento. Sobre la base de estudios experimentales se encontraron res1,1ltados igualmente buenos en el área referente a la confiabilidad (6, 15, 26-28). K. Machover (20) ha observado que la consis- tencia es tan grande que ªa veces los dibujos de un mismo paciente que se obtienen a lo largo de un cierto período son tan similares que parecen constituir una rúbrica personat• (pág. 6). En consecuencia, la afirmación de que el Sl!jeto dibuja no sólo lo que ve, sino, sobre todo, lo que siente, resume las observaciones de los psicólogos clínicos y experimentales que ya hemos citado. El examinado, por medio del tamaño, del emplazamiento, de la presión de la línea, del contenido del dibujo, transmite, además de lo que ve, lo que siente. Sus aspectos subjetivos colorean y definen su intento objetivo. Naumburg (22) señala que Luquet, el psicólogo francés, indicó hace mucho que tanto los niños como los primitivos dibujan elementos que consideran esenciales, dejando de lado otros que pueden no concemirles, y además incluyen aspectos que se sabe que están pero que no son visibles. 8 propósito de los niños y de los primitivos no es el "realismo objetivo" si no lo que Luquet flama el "realismo mental". Nuestros experimentos han demostrado que también los adultos tienen ese pro~to. ALGUNOS BREVES EJEMPLOS CLINICOS Presentaremos algunos ejemplos para transmitir la vivencia de los dibujos proyectivos, y del drama que amenudo se manifiesta en ellos. La figura 1 la realizó un joven examinado de veintiocho años. 8 aspecto más llamativo del di· bujo es el gran tamaño del hombre y la manera en que el paciente lo obliga a apretujarse en la pá- gina, tanto en el extremo superior como en el inferior. Además la firme presión de la línea, los han- 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINtCO 41
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    bros exageradamente extendidosy ensanchados y la postura (con los pies separados y los brazos colgando lejos del cuerpo, listos para la acción}, refuerzan la impresión de que se trata de alguien que está intentando ·ponerse a prueba". Evidente- mente el examinado no puede ponerse a prueba en lo que respecta a su estatura (o sea. no hay es- pacio suficiente en la hoja como para dibujar una persona tan grande como él desearía} ni a su apa- riencia en general. 8 tratamiento "tipo animal" del dibujo, la torva y dura expresión facial, y los brazos casi simiescos y demasiado largos en relación con la longitud del cuerpo, manifiestan la necesidad del examinado de ponerse a prueba en la hoja en la hoja de papel, de probarse como masculino, activo y merecedor del status, corno alguien que no debe ser tomado a Ja ligera. Tanto los hombros ensan- chados como la estatura exagerada nos recuerdan aquel principio psicológico de Shakespeare según el cual la persona •protesta demasiado". Cuando nos enteramos de que se examinó al FIGURA 1 paciente en relación con una violación por la cual fue penado podemos apreciar el paralelo que existe entre su intento de poner aprueba su virilidad, en la hoja de papel y en la vida real. Esta necesidad compulsiva también se revelaba en el hecho de que mantenía simultáneamente cuatro amantes en distintas partes de la ciudad. Con lrecuencia, en una sola noche, visi1aba a las cuatro. Una de esas noches, cuando volvia de sus visitas, la llOZ interna de la duda sobre la virilidad aumentó de v00men porquinta vez ypara aca11arla cometió una violación. Obtenia muy poco placer de sus actividades sexuales. Confesó que preferia más que realizar un coito, ir al cine o leer un libro, pero que, sin embargo, algo dentro de él se sentla "incómodo" hasta que no tenía una relación sexual. La relación sexual no era para él 'placentera· o "divertida" sino algo que le servía para descargar una ansiedad intolerable, ansiedad producida por el temor de no ser suficiente hombre. En apariencia, este temor estaba reforzado por su condición ñsica: caminaba cojeando, era de baja estatura, delgado, casi insignificante, justamente la antítesis de la persona que dibujó, cuyos rasgos trataba de emular al modo del ideal del yo. Como contraste presentamos la figura 2. Mientras que la figura 1 se desviaba marcada- mente de la norma estadística con respecto al tamaño, dentro del mismo continuo la figura 2 también se desvía, pero en la dirección opuesta. 8 dibujo de la figura 2 no solo es inadecuado en lo que respecta al tamaño, sino también en la postura y en la expresión facial. Los bra- zos están alejados del cuerpo como incapaces de acción. Reflejan inutilidad y dependencia, lo mismo que los dedos, inefectivos y en número de tres por mano. La expresión facial, es pasiva, oral-receptiva, y la cara redonda, carente de sentimientos de masculinidad. Toda la figura esta densamente sombreada, lo que refleja la intensa ansiedad y la tensión del examinado. El emplazamiento de la figura en la página sustentan las mismas implicaciones que surgen de los otros elementos del dibujo. En vez de asumir una posición central en la página, el dibujo se retira hacia abajo ya la izquierda, como si buscara, dentro del campo total representado por la hoja del dibujo, la seguridad de un rincón. Se ha agregado además un sol para que caliente la patética figurita que tanta necesidad parece tener de calor emocional y de ayuda. Dibujó Ja figura 2 un hombre de treinta y tres años. Delincuente sexual pero de una naturaleza totalmente diferente a la del anterior. Se trataba de un delincuente sexual que buscaba criatu- 42 EMANUEL F. HAMMER ras para su gratificación sexual. Aparente· mente los sentimientos de inadecuación psicosexual de este pacionte asumían pro- porciones mucho más masivas que los del primero. Ni siquiera podía utilizar Ja com- pensación para esconder sus sentimientos de falta de masculinidad. Se entregaba a ellos buscando niñas en vez de mujeres maduras, del mismo modo en que se en- tregaba a ellos en el dibujo. Podemos ver cómo la actuación en la hoja de papel tiende a ser paralela a la actuación en el campo del comportamiento manifiesto. Los sentimientos de inadecuación e inutilidad del examinado, tan patentes en el dibujo, explica su necesidad de volverse hacia ob- jetos sexuales inmaduros cuando sus im- pulsos sexuales necesitan satisfacción. Para fundamentar la hipótesis de la pro- yección gráfica y refutar el argumento de que los psicólogos clínicos leen en los dibujos lo FIGl.RA 2 que ya conocen acerca del entrevistado, el autor realizó un pequeño experimento informal. En- tregó tas figuras 1y 2 a un grupo de veinte psicólogos clínicos, explicándoles que una había sido dibujada por un violador, y la otra por alguien que buscaba niñas para su gratificación sexual. Se les pidió después que indicaran cuál correspondía a cada uno de los pacientes. Todas las elecciones realizadas fueron correctas; considerando que estos dibujos refleja- ban en forma manifiesta los rasgos subyacentes de los dos examinados y que hablaban con elocuencia sobre la condición psicológica de ellos, fueron entregados a treinta estudiantes se- cundarios del primer año de una clase de inglés. Se comprobó que también los estudiantes acertaron en un ciento por ciento en sus identificaciones; esto indica que cuando los dibujos tienen implicaciones particularmente claras, y reflejan condiciones extremas, hasta los legos, no iniciados, son capaces de comprender el lenguaje proyectivo gráfico. Presentamos la figura 3 para continuar con la ejemplificación del tamaño como un continuo que el psicólogo clínico que emplea dibujos proyectivos puede encontrar frecuentemente. La figura 3 es el dibujo de una persona masculina realizada por un entrevistado del mismo sexo. La figura humana es tan pequeña que el lector puede llegar a tener problemas para localizarla: está en el centro del extremo inferior. Mientras que la figura 2 constituye una descripción gráfica del sentimiento de insuficiencia, la figura 3 refleja un sentimiento total de insignificancia. No sólo por el tamaño minúsculo sino también por la débil presión de la línea que determina que el dibujo apenas pueda verse; nues- tro tercer examinado transmite un sentimiento de absoluta carencia de valores de status o de reconocimiento como persona. Por extraño que parezca, este dibujo fue realizado por un chico de doce años con un CI de 150. A pesar de su alto CI se sentia totalmente carente de valores. Su padre se habla doctorado en una ciencia social y su madre era profesora en una ciencia afin a la del padre. Ambos sobre- exiglan tanto al niño que éste no tardó en cristalizar una autoimagen de persona insuficiente en comparación con esas altas exigencias. Los padres demostraban una marcada preferencia por el hermano menor del examinado, lo que reforzaba sus sentimientos de insignfficancia. Además sos- 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLiNICO 43
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    tenían la teoríade que mirar televisión, leer historie- tas o beber gaseosas perjudicaría al chico. También aqui el comportamiento de los pa- dres conduela al niño a la creencia de que sus ne- cesidades siempre iban a pasar inadvertidas, del mismo modo en que con tanta facilidad pasaba inadvertida la persona que había dibujado. Si ob- servamos con atención el dibujo, veremos que sus brazos son inadecuados, insignificantes y que no pueden realzar nada por sf mismos; que la cabeza se encuentra inclinada hacia abajo con desaliento, y que la expresión facial es triste. Se eligieron las figuras 1, 2 y 3 para ilustrar la amplia gama de diferencias individuales a lo largo de una única variable (el tamaño). Los dibujos de la figura humana pueden asumir (como en la figura 1) los caracteres de una re- presentación exagerada de fuerza importancia F~3 expresiva de autoinflación. Dentro del patrón normal, los niños y los adolescentes capaces de compensación, expresan esa capacidad en sus dibujos. En la dirección opuesta, siempre dentro del continuo del tamaño, se encuentra el niño con sentimientos de insuficiencia más acentuados, con mayor conciencia de que nació enano en un mundo de gigantes. Este niño tiende a dibujar personas débiles einsignificantes, protegidas y reforzadas por medio de armas de fuego o palos. Mientras que el niño agresivo dibuja los brazos grandes y peligrosos, con largos dedos, el niño retraído o insuficiente, ·se olvida" por completo de dibujar las manos -como si no hubiese tenido manos que lo ayudaran cuando las necesitaba o como si fuesen algo culposo que puede usarse para hacer cosas que nuestra cultura considera tabú. Hinrich (14) obtuvo dibujos de la figura humana de niños delincuentes y no-delincuentes. Los niños delincuentes, en un grado estadísticamente significativo, dibujaban con mayor fre- cuencia soldados o cowboys, como reflejo de sus esfuerzos viriles (que a menudo los empu- jaban a realizar actos delictivos para sentirse poseedores de muchos de los rasgos estereoti- pados simbolizados por los soldados y los cowboys, quienes se imponen mediante la fuerza o la agresión). Un adolescente, por ejemplo, enviado al autor acausa de su excesiva holgazanería, su desobe- diencia alas órdenes de la escuela y su comportamiento en general rebelde, reflejó en el dibujo de la persona, tal como se ve en la figura 4 el papel caracteristico que asumía en la vida. 8 hombre esta vestido con uniforme de soldado, como reflejo de la necesidad del examinado de poseer mayor prestigio, status y reconocimiento como hombre. La figura de la espalda al mundo, como lo hace el adolescente, que además introduce en el dibujo una reglamentación pero sólo para que- brarla. Agrega la indicación de "no escupir" para que la persona dibujada pueda desobedecerla. Esto coincide claramente con su necesidad de desobedecer cuanta regla y reglamentación en- cuentra por el mero hecho de destruirlas, para demostrarse asi mismo y a los demás que él está fuera de la esfera que puede abarcar la autoridad y que es más grande y mejor que las reglas y que las personas que las promulgan. 4 4 EMANUEL F. HAMMER En franco contraste con los rasgos pro- yectados en la figura 4, tenemos los proyec- tados por otro examinado en la figura 5 y 6. Estos dos dibujos fueron realizados por un hombre de veintiocho años. A la fi- gura masculina la describió como un chico de diecisiete años "pidiéndole dinero a la madre". So proyecta aquí inmaduro {es decir, mucho más joven de lo que es), y bastante dependiente de la figura materna. Además el examinado agrega un sol al dibujo, como manifestación de su ne- cesidad de estar protegido por una figura fuerte. En la figura de la mujer, en la que por lo general otras personas de su edad representan un objeto sexual, él dibuja una figura materna. No solo es materna la forma de la figura sino que, además, le está prestando ayuda al paciente. 8 comporta- FIGUIA4 miento de la mujer demuestra la necesidad de nutrición del examinado y de una rela- ción estrecha con una figura materna. Aunque el paciente tenia ya veintiocho años, cuando Uevaba auna joven a bailar, la madre iba a buscarlo al terminar el baile con un automóvil de la famiíia, lle- vaba a la chica a su casa y luego iba con su hijo a la suya. El esfuerzo de esta mujer por mantener a su hijo en un estado de inmadurez, de dependencia y de insuficiencia, se manifiesta en la forma- ción psicológica de éste, y se expresa a) en su revelador autorretrato y b) en la representación de las figuras femeninas. En contraste con los dibujos reproducidos, realizados por neuróticos o por pacientes con perturbaciones caracterológicas, la figura 7 fue dibujada por un paciente esquizofrénico. Los FIGUIA 5 FICll..flo<6 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 4 5
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    FOA 7 sentimientos dedespersonalización que constitu· yen el núcleo de la patología del examinado, de· finen y limitan su dibujo proyectivo. Este no sólo transmite los intensos sentimientos despersona· lización que abruman al paciente, sino también la sensación de estar controlado por influencias externas. Su dibujo tiene la apariencia de un au· tómala mecanizado que está bajo total control de alguien que no es él mismo. Las descripcio· nes verbales del sujeto concuerdan con el retrato gráfico: "la cara parece muy enigmática, pero no significa nada... nada detrás de la fachada... so· lamente una caja encima de otra.' En contraste con esta reacción esquizofrónica, tenemos las figuras proyectivas gráficas del mismo paciente, obtenidas tres años antes. cuando toda· vía podía utilizar una coraza caracterológica neuró· tica, durante el primer mes de admisión en el hos· pital (véase fig. 8). En el comentario acerca de esta figura el paciente afirmó que se trataba de un pa- yaso, cuya mejor parte esa su "traje o disfraz". "Lo peor es que tiene poco de persona... ineficaz... es demasiado viejo como para que lo ayuden... no es naáie, sólo un payaso en el circo, no es nadie salvo cuando está actuando, cuando está entreteniendo ala gente.· El sentimiento de desvalonzación como persona, el autoconcepto extremadamente negativo, y la autoevaluación derogatoria de esos comentarios preanuncian el pasaje a través de las fronteras de la esquizofrenia, así como la posterior solución esquizofrénica, los sentimientos de inadecua- ción, de insuficiencia y de futilidad (en especial con respecto a la recuperabilidad), y el retraimiento en un "disfraz". La figura misma comienza a perder proporciones humanas y se infla como un globo sintético, de algún modo carente ya de las cualidades de carne y hueso. como un temprano indicio de los posteriores sentimientos de despersonalización. FIGURA 8 4 6 E"4ANUEL F. HAMMER Hay dibujos en los que un árbol vigoroso y bien enraizado se correlaciona con una figura humana, parada sólidamente y con deterrni· nación; otras veces, tanto el árbol como la persona aparecen tambaleantes y al borde de la caída. Vemos entonces que la autoimagen puede proyectarse tanto en conceptos anima- dos como inanimados (véanse figs. 9 y 1O). Se describió al árbol como 'muerto, murió por alguna plaga, es un árbol viejo, ya hace mucho que murió... y los elementos lo han derrumbado o lo están derrumbando ahora". También la persona dibujada se está ca- yendo. Ambos dibujos representan la preocu- pación ansiosa del paciente por el equilibrio de su personalidad y por su precaria posición. En respuestas de este tipo, donde princi- palmente se expresa un temor, puede estar F!Gl.AA9 FIWIA 10 presente algún elemento que implique un deseo del hecho temido o de abandonar el esfuerzo activo y entregarse a las fuerzas desintegradoras. 8 diagnóstico psiquiátrico para este caso fue de pre-psicosis. La representación del viento soplando con furia (con muy poca frecuencia se introduce en los dibujos proyectivos) constituye una expresión directa a la tremenda presión ambiental a la que el examinado se siente sometido. Por la posición inclinada del árbol podemos deducir que el examinado teme que esta presión resquebraje su personalidad y precipite su situación psicó- tica Interna (desgraciadamente, la profecía se confirmó diez semanas después de la administra- ción de los dibujos proyectivos). 8 tamaño insignificante del árbol refuerza su posición tortuosa- mente doblada, porque indica la extrema debilidad del yo del paciente. En las figuras 11 y 12 pueden encontrarse otros dos ejemplos de proyecciones en el dibujo del árbol. La figura 11 muestra un árbol cruelmente mutilado, talado, con cicatrices y con ramas corta- das que el paciente denominó "ramas muertas" (dead limbs). El árbol queda ampliamente definido por la inscripción que el paciente puso junto al dibujo: "árbol muerto" (dead tree). Este paciente. de sexo masculino, tenía treinta y ocho años y había vivido la más asombrosa y horripilante de las infancias. Fue el doceavo hijo y sus padres lo descuidaban desde bebé hasta el punto de dejarlo acostado con los pañales sucios durante dos o tres días hasta que se le formaban llagas. Su padre era alcohólico ysu madre una mujer muy perturbada que peleaba ydiscutía continuamente. Ame- dida que el niño iba creciendo. sufría los abusos verbales y fisicos. de su padre, quien durante los periodos de intoxicación llegaba a golpearle la cabeza con un palo. A los seis años se escapó de la casa. Dormía en portales y automóviles y subsistía gracias a la leche que robaba de los zaguanes. Después de varias semanas de llevar esta vida increible, fue re- cogido y ubicado en un hogar de beneficencia donde permaneció durante el resto de sus años de desarrollo. Las heridas y traumas de su temprana infancia, la cicatriz que le dejaron en su autocon· cepto, lo marcaron profundamente. El dibujo del árbol refleja estos estragos de su personalidad. En la actualidad, el examinado se siente castigado, lisiado emocionalmente, dolorido y vive en una atmósfera pesimista y depresiva, de agudo descontento. 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUAORE CLINICO 47
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    FIGUIA 11 B otroárbol (fig. 12) fue realizado por un muchacho de doce años, que había sido enviado por el siguiente comportamiento: levantaba chanchitos en el aire con los dientes de una horquilla, aplas- taba pollitos coo el taco de su zapato, en una ocasión prendió fuego aun fardo de heno que estaba debajo de una vaca y hacía poco había desfrenado un tractor para que, al bajar por la colina donde se hallaba, atropellara aunos nilios. (Por fortuna los niños pudieron esquivar el vehículo a tiempo.) El árbol que dibujó habla con tanta elocuencia como su comportamiento. Constituye una comunicación gráfica que dice, en lenguaje ciare e inequívoco: "¡Manténganse alejado de míl". Ramas como lanzas con "hojas" como espinas decoran un tronco del árbol agudamente puntia- gudo. Las ramas se extienden en forma agresiva en una promesa de infligir daños significativos a todo aquel que se ponga a su alcance. Es un árbol que bien podría haber sido emblema para las tropas de asalto de Hitler. Pero los dibujos de la figura humana o del árbol no son, de ninguna manera, los únicos capaces de recibir proyecciones. Para comunicar sentimientos profundos también pueden uti- lizarse dibujos de animales, de casas y de otros objetos. Por ejemplo la figura 13 fue dibujada por un hombre de veintiocho años, lo hizo por respuesta a la consigna: "Por favor dibuje una casa." Las líneas en las ventanas, que transmiten de un modo tan directo la impresión de barro- tes, fueron racionalizadas por el examinado como pliegues de las cortinas. Pero no sólo estos barrotes, sino todo el efecto de la empalizada, determina que la atmósfera de este dibujo sea más la de una prisión que la de una casa confortable. 4 8 EMANUEL F. HAMMER Esta representación, motivada en forma inconsciente, de la situación hogareña del examinado se relaciona directamente con la situación real. A los veintiocho años el pa- ciente estaba comprometido para casarse, pero no pudo consumar sus planes debido a que era el único sostén del padre invá- lido y madre anciana. A pesar de su cons- tante afirmación de que estaba contento en poder ayudar a sus padres cuando lo nece- sitaban, percibíasu situación -por lo menos en un nivel menos consciente- como un encarcelamiento. Tanto este dibujo de la casa, como los dos precedentes del árbol, y los ocho de la figura humana, ofrecen una confirmación con- vincente del principio de que la gente dibuja lo que siente dentro de sí en lugar de, o además de lo que ve. Antes de seguir adelante debemos seña- lar que aunque algunos psicólogos clínicos interpretan todos los dibujos como proyec- ciones de la imagen corporal o del autocon- cepto, no todos implican un autorretrato de este tipo. Aunque lo más frecuente sea la pro- yección del yo que se siente poseer o del yo idealizado, hay casos en que el dibujo de la figura humana puede reflejar las percepcio- nes de personas significativas del medio. Por supuesto que los niños tienen mayor predis- posición que los adultos a representar figuras parentales en sus dibujos de personas. El caso de Leonardo es el de un niiio de doce aiios que nunca iba a la escuela porque sentía que los maestros "se ensa- iiaban con él", puede seivir de ejemplo. Su solución para esta sensación de que los FIGUIA 12 profesores •se la tenían jurada" era una ex- FIGUlA 13 cesiva holgazanería. Las tensiones internas se reflejaban en su conducta a través de sus ojos dubitativos, el rostro tenso, un parloteo incesante ynervioso y una total concentración en sí mismo. Como no conocía otro modo de autoafirmarse trataba dehacerte con bravatas, belige- rancia ymediante el rechazo de las normas. Por esta última razón lo enviaron ala consulta. Muy pronto los compañeros de Lenny le pusieron el apodo de "Rocky".•Por debajo de la tendencia de Rocky a malinterpretar las acciones de quienes ejercían la autoridad, habia una serie de experien- • Lennyes diminutivo de Leonardo. Rocky en castellano significa pedrogoso, rocoso, duro (í.). 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 49
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    •.. r.. ..~ .. " ~ ~~- : -~· : '... '";" ;:....~ -:1 ~ t; ¡ ~ •• • Q l ft - ~ f l . )~ ' .. - ¡- .- -.- ':. [ J : i / 1 Í. JI.1 ¡-_: ~ l~ . t ~ Foc:uv. 15 ~ · ~-a, .,,,,,¡_,~ - J ~, ,_ -/, 7_ ' ~ ./ , ! _ _L .:._._._i ¡;,,. ~ . ~ ;,,......, ,;_,./ . , ::;~ cias infantiles traumatizantes con sus padres, que eran fríos, rigurosos, y a menudo brutales. Su madre era mordaz y sarcástica. y su padre, agresivo anivel físico. Esta percepción de sus figuras parentales se expresa en la hoja de papel, a través de las dos figuras que dibujó (figs. 14 y 15). A la madre la presenta claramente como oral agresiva y capaz de infligir grandes daños con su boca. Le faltan las manos, lo que refleja la percepción de Rocky de que es incapaz de tendérselas e incapaz de dar. La percibe con caracteristicas aterrorizantes e inmutables. Por otra parte está la figura del padre, sin agresión oral, pero que parece capaz de in· fligir graves daños fisicos alas parles vitales del niño. Los dedos tipo tijera pueden cortar cualquier cosa que emerja del cuerpo. La implicación de ansiedad castratoria está subrayada también por el dibujo de la casa (fig. 16). La chimenea está unida ala casa sólo por un hilo; Rocky proyecta su sensación de que lo que emerge de su propio cuerpo está endeblernente unido a éste y expuesto aserseparado. La chimenea está dibujada lo más separada posible de la casa pero sin que pierda del todo su conexión con la misma. Los sentimientos de vulnerabilidad de Rocky también se ex- presan en el dibujo de la casa. a través de su escasa consistencia y de su falta de sustancia y de capacidad para soportar las fuerzas y las presiones del medio: en parle ya se está torciendo. Además otorga al hombre del dibujo el rol autoritario (uniforme militar de los rusos con que percibe a su padre en actitud de ostentación). Después le agrega los aspectos dictatoriales de la imagen paterna dándole el nombre de •star111·. La experiencia que Rocky tlNO con sus padres le dejó una profunda y dolorosa herida en sus sentimientos de adecuación, así como no hay nadie aquien pedir ayuda para aliviarla. Los dbujos in<fican el antagonismo parental con que el niño tuvo que comenzar su vida; una vez que un niño ha sufrido el rechazo, lo percibe aun donde no existe. Su temor de serobjeto de malos tratos en manos de figuras autoritarias se extendió hasta incluira los maestros con los que tantos problemas tenia. De este modo, Rocky construyó asu alrededor un mundo de rudeza y de aislamiento que lo prolegiera del mundo. En respuesta a la consigna de dibujar un animal, comenzó dibujando lo que describió como ·un timido conejo escapando"; después pareció disconforme con este dibujo. dio vuelta la hoja, ydel otro lado dibujó lo que describió como ·un pequeño gato montés". Vemos aquí 50 EMANUEL F. HAMMER las dos caras de la visión interna de Rocky. Su sentimiento básico de miedo y falta de adecuación (que transmite el concepto 'un tímido conejo escapando1. sentimiento que trata de esconder de- trás de la fachada recia de ·un pequeño gato montés". De todos modos. y subyacente a todo esto, el paciente aparece como un chico solitario que emplea su rudeza y su oposicionismo como una máscara para encubrir y negar su necesidad de calor humano. Uno de los primeros sueños que contó era una pesadilla en la que intentaba matar a alguien. Dijo: "siempre estoy tratando de matar a alguien en mis sueños. En este sueño le estaba pegando a un 'tipo'. Lo tenia en el suelo. y le estaba pegando, casi lo estaba matando." Agregó después, con un cierto grado de insight• "le tenía miedo al tipo, pero igual le pegaba. Cuando le pegaba ya no le tenía más miedo." O sea que en sus sueños, Rocky nos confirma las deducciones interpre- tativas hechas sobre la base de sus dibujos de animales, en los que intentaba esconder su sensa- ción de "tímido conejo" detrás de la apariencia de "un pequeño gato montés•... --- ·-- ~~ · -- -= .. Fo.A. 16 • Se mantendtá la palabrainsight por ser su uso generaizado. Su traducci6n castellana seria: visión interna. [T.! •• Rocky ha comenzado aaprender, a uavés de su re'.ación terapéutica, que no todas sus Muras relaciones con figu· ras automanas están destinadas a constitu~ las estériles, duras y traumatizantes experiencias que vivió en el pasado con las principales figuras autoritarias de su vida En consecuencia, puede ahora evaluar con más objetividad a sus profesores: esto lo sorprende a él mismo: 'Sabe, algunos no son tan maloS npos, me parece·. Esta descubriendo un mundo que puede constituir un buen lugar donde vMr. 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLfNICO 51
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    Una palabra decautela: aunque hemos presentado los ejemplos previos como ilustracio- nes de la proyección gráfica, sólo queremos que sean considerados como ejercicios. En la verdadera práctica clínica, los peligros de basar deducciones interpretativas en datos aislados son obvios. En la práctica la confirmación de las especulaciones interpretativas hechas sobre la base de un dibujo debe buscarse no sólo en la confrontación con otros dibujos, sino en las conclusiones de la bateña proyectiva completa, en la historia del caso, en la impresión clínica obtenida durante la entrevista con el paciente, y en cualquier otra información. Si, por ejemplo, un examinado dibuja para su escena más desagradable a alguien que con su automóvil atro- pelló a otra persona; para su dibujo de una casa, la figura de una catedral; y para su dibujo de un animal, el de una oveja, la secuencia sugiere un denominador común que se podría, especulativamente, leer de la siguiente manera: intento dominar mi rabia y agresividad internas mediante la negación y la formación reactiva (o sea, digo que lo más desagradable para mí seña dañar agresivamente a otro), y la restricción en las relaciones interpersonales a lo que es puro, inocente, bueno, sagrado (el dibujo de una catedraQ y dócil O aelección de una oveja para el di- bujo del animaQ. La rabia no va a irrumpir (es la cosa más desagradable en que puedo pensar, tal como se refteja en el test de la escena más desagradable) sí me adhiero a un ideal santo (el dibujo de la catedral y, en menor grado, el de la oveja) a través del cual verme en las crisis que puedan producirse. Esta formulación provisional debe confirmarse mediante la confrontación con el Rorschach y con la impresión clínica. En el nivel de la conducta el examinado puede asumir el papel de pasar inadvertido, un papel de Pollyanna-, en el que intente presentarse como bueno, dulce y noble, pero el contenido del Rorschach puede implicar hostilidad, "explosiones", sangre y he- ridas, y de este modo ofrecer una mayor confirmación a las inducciones obtenidas mediante los dibujos proyectivos. Por lo tanto, si los dibujos coinciden con la conducta manifiesta y con el contenido del Rorschach y constituyen un patrón continuo dentro de la variable formación reactiva de la personalidad del sujeto, podemos aceptar las implicaciones que de ellos se de- rivan con mayor confiabilidad. Por lo general las interpretaciones debeñan representar la convergencia de vañas o muchas líneas de datos. Este principio de convergencia no difiere esencialmente del que guía el análisis de los sueños en la terapia psicoanalítica, la interpretación del Rorschach y el análisis temático de los datos del TAT. En rigor es un principio básico de toda metodología científica. EFECTO DEL ENTRENAMIENTO ARTÍSTICO EN LOS DIBUJOS PROYECTIVOS Una pregunta frecuente de los estudiantes se refiere a los efectos del entrenamiento artístico -realizado en la escuela primaria y secundaria- sobre los dibujos entendidos como expresión libre o sin trabas de una personalidad. Para responder esta cuestión basta ver la rapidez con que los individuos desechan los efectos represivos del aprendizaje de la cafigrafía (escritura tipo Palmer), una vez que terminan sexto grado, que es el último nivel escolar en que se aplica este molde que estereotipa de un modo artificial la verdadera expresión de la personalidad tal como prorrumpe a través del nivel psicomotor. Cuando los estudiantes han llegado a octavo grado su escritura es tan variada como la gama de sus personalidades. Sus escrituras se han • Seda el nombre de Pofyanna a aquellas pe<SOnaS excesiva o persistentemente optmstas, en alusión a un petSOnaje de una novela de EJeonor H. PO/ter. [í.J 52 EMANUEL F. HAMMER liberado del molde que los trababa para co- menzar a moverse con mayor libertad y con- gruencia con sus propias personalidades, sea que resulte apretada en el tamaño o tímida en la presión, audaz en sus dimensiones o agresivamente safvaje en el ataque del papel, flexible y pareja en su marcha o ampulosa y florida en sus rasgos. El entrenamiento artístico, por su misma naturaleza, favorece la expresión libre mucho más que el entrenamiento en caligrafía. Por ello es posible que contamine menos la in- terpretación de los dibujos proyectivos que lo que el entrenamiento en caligrafía contamina el análisis de la escritura. En rigor. se ha observado a menudo que la habilidad como artista, más que como in- terferencia, sirve para aumentar la capacidad de autoexpresión gráfica de los medios pro- FIGURA 17 yectivos. Las figuras 17 y 18 pueden servir como ejemplos. La figura 17 fue dibujada por un bisexual manifiesto con una fuerte identificación femenina, fenómeno que transmite de un modo sutil por medio de los rasgos femeninos que le otorga al hombre, así como por la impli- cación que surge de la ropa de la figura que parece demasiado grande. De este modo queda evidenciado su sentimiento de que el rol masculino le resulta incómodo y que no se siente lo "suficientemente grande" como para llenarlo. Además, puede observarse que su conflicto interno le crea una necesidad de estabilidad que se revela en la búsqueda de la base misma de la hoja de papel para parar la figura. Debido a la capacidad artística del examinado la figura 18 transmite claramente los polos opuestos de su autoconcepto. El corte de pelo ala americana. el cigarrillo que sostiene en la mano y la nariz achatada, tipo boxeador, contrastan notablemente con el traje afeminado e infantil del pequeño lord Fauntleroy. Esto concuerda con la información que se obtuvo de la historia. Cuando era niño se lo obligó a tomar lecciones de violín. VIVÍa en una zona baja ydelictiva, ycuando andaba con la caja del violín por el barrio era objeto de las mofas y bur1as de sus vecinos. En el dibujo se expresa el componente de ·muchacho recio, que asimiló en contacto con esos amigos antes de que se lo obligara a estudiar música, así como el efecto que en el concepto de si mismo tuvo el elemento afeminado -todavia presente, tanto tiempo después. ala edad de cuarenta y tres años-, elemento que estaba fijado en lavisión interna de si mismo. En consecuencia podemos deducir que la capacidad artística de los pacientes que dibuja- ron las figuras 17 y 18, más que trabar, facilitó el autorretrato. Waehner (28) investigó el efecto del entrenamiento artístico avanzado sobre los dibujos pro- yectivos. Encontró que no había diferencias entre los estudiantes con y sin entrenamiento artís- tico (o intereses artísticos) con respecto al grado de precisión con que se los podía diagnosticar psicológicamente sobre la base de sus dibujos proyectivos. 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUAORE CLINICO 53
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    FIGURA 18 POSTULADOS TEÓRICOS laorientación teórica de este libro ha sido expresada en otra parte (24) con las siguientes formulaciones: a) Existe en el hombre una tendencia a ver el mundo de manera antropomórfica, a través de su propia imagen -y esto facilita los aspectos proyectivos implicados en el dibujo de una casa, un árbol, de una persona, de un animal, o, desde este punto de vista, de cual- quier otra cosa-. b) La esencia de la visión antropomórfica del medio es el mecanismo de proyección. la pro- yección se define como dinamismo psicológico por el cual uno atribuye las propias cua- lidades, sentimientos, actitudes y esfuerzos a objetos del medio (personas, otros orga- nismos, cosas). B contenido de la proyección puede o no ser reconocida por la persona como parte de sí mismo. En relación con esto, el concepto de proyección sustentado aquí es más amplio que el primitivo de Freud, quien pensaba que el contenido de la pro- yección está siempre reprimido y que la función de la proyección es permitir que la per- sona se maneje con un peligro externo cuando le resulta muy difícil manejarse con uno 54 EMANUEL F. HAMMER 1. interno. Para ello, primero debe reprimir este último y después proyectarlo (tal como está implicado en el negar un rasgo en uno mismo y atnbuírselo aotras personas u objetos). e) Las distorsiones forman parte del proceso de proyección siempre que: a) la proyección tenga una función definida (proyección en el sentido de Freud); b) se invistan a los datos tangenciales, parciales o superficiales de los objetos con significados de la propia vida del sujeto, que no corresponde ala imagen real o total del objeto, y c) se adscnban cuali- dades al objeto cuya presencia del sujeto niega en sí mismo (otra vez la proyección en el sentido freudiano). Las distorsiones en el mecanismo de proyección se parecen mucho a la situación de un hombre que, de acuerdo con la analogía de Gondor (1O), ªsólo tiene un número limitado de dispositivos para un aparato de proyección, y que, sin que importe cuál sea la situación o el tipo de pantalla, sólo puede proyectar esas fotografías que tiene disponibles" (pág. 11). la percepción del mundo de una persona con perturbaciones emocionales no es siempre exacta. Puede tener visiones distorsionadas, y las distorsiones del mundo características de cada uno aparecen en los dibujos proyectivos y se registran en la hoja de papel. RESUMEN Los dibujos proyectivos ponen en juego el flujo de las necesidades de la personalidad que invaden el área de la creatividad gráfica. Pero de todos modos deben hacerse ciertas concesio- nes alos requerimientos de estandarización que tiene la psicología: por lo tanto siempre se pide al entrevistado los mismos temas (casa, árbol, persona, animal), en el mismo tamaño de papel y con material estandarizado·. Una vez que el psicólogo clínico y/o experimental sabe que las necesidades profundas del hombre: a) colorean su esfuerzo creador y b) muestran una afinidad con el lenguaje pictórico, ya puede disponer de una técnica de fácil y rápida administración que despierta los niveles pro- fundos del sentimiento humano. Básicamente, tanto a través del énfasis que la persona pone en los diferentes elementos de sus dibujos, como de la realización grafica en su totalidad, pode- mos llegar a saber mucho acerca de lo que aesa persona le pasa, de cómo ello la afecta, y del modo en que lo maneja. En el campo de los dibujos proyectivos, la interpretación se basa, empíricamente en los si- guientes puntos fundamentales: a) Buso de los significados simbólicos comunes en psicoaná- lisis y folklore, derivados de los estudios sobre sueños, mitos, arte, fantasía y otras actividades semejantes impregnadas en determinismo inconsciente. b) La experiencia clínica a propósito de los mecanismos de desplazamiento y sustitución, así como una amplia gama de fenómenos patológicos, especialmente síntomas conversivos, obsesiones y compulsiones, fobias y estados psicóticos, los que solo pueden comprenderse dentro del marco conceptual del simbolismo. c) El desciframiento .de la simbolización usada en los dibujos, mediante las asociaciones del paciente. d) la evidencia empírica derivada de los dibujos previos de los pacientes. e} Combi- nando la dirección que ofrecen las hojas de dibujos impregnadas de las simbolizaciones evi- dentes que surgen del inconsciente de los psicóticos, se pueden luego detectar en el mismo lenguaje simbólico murmullos más sutiles en los dibujos de los no psicóticos. ~ La correlación • Para la fase acromática de los dibujos proyectivos se utiliza un lápiz "número dos" y para la cromática, ocho crayones comunes. Descn"biremos esto con mayor detalle en uno de los capítulos siguientes. 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CLINICO 55
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    entre los dibujosproyectivos realizados a intervalos durante el curso de una terapia y el cuadro clínico en los momentos en que se realizan los dibujos. g) La coherencia interna entre un dibujo y el otro, entre los dibujos y las otras técnicas incluidas en la batería proyectiva, entre los dibu- jos y los sueños, entre los dibujos y el cuadro de comportamiento, y entre los dibujos y la histo- ria del caso. h) Por último, no menos importantes, los estudios experimentales. El campo de la interpretación de los dibujos proyectivos también descansa sobre varios postulados teóricos: a) Existe una tendencia en el hombre aver el mundo de manera antropo- mórfica, a través de su propia imagen. b) La esencia de la visión antropomórfica del medio es el mecanismo de proyección. c) Las distorsiones forman parte del mecanismo de proyección siempre que la proyección tenga una función defensiva, es decir que esté al servicio de adscri- bir al mundo externo aquello que el sujeto niega de sí mismo. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Bender, L: child Psychiatric Techniques. Spingfield, Thomas, 1952. 2. Berman, S., y Leffel, J.: Body type and figure drawing. J. Clin Psych., 9:368·370, 1953. 3. Buck, J. N.: The H-T-P technique, aqualltative and quantitative scoring method. J. Clin. Psych., Monografía N" 5:1-120, 1948. 4. Cleveland, S., y Fisher, S.: Body-image boundaries in various psychosomatic illnesses. AfJA Convention, California, 1955. 5. DeMartino, M.F.: Human figure drawings by mentally retardad males. J. Clin Psych., 10: 241-244, 1954. 6. Dorken, H.: lhe reliability and validity of spontaneous fingerpaintings. J. Proj. Tech., 18:169·182, 1952. 7. Dunnett, Ruth: M and Chifd Personality. Londres, Methuen, 1948. 8. Fisher S., y Fisher, R. :Style ofsexual adjustment in disturbed women and its expression in figure drawing. J. Psychol., 34:169-179, 1952. 9. Gallase, A.• y Spoerl, Dorothy: Acomparison of Machover and Thematic Apperception Test interpretion. J. SocialPsychol., 40:73-77. 1954. 10. Gondor. E.:MandPlayTherapy. Nueva york, Doubleday, 1954. 11. Gounzburg, H. C.: Scope and limitations of the Goodnough test method in clinical work with mental detectives. J. Clin Psych, 11 :8-15, 1955. 12. Hammer, E. F.: An investigation of sexual symbolism J. Proj.Tech., 17:401-413, 1953. 13. Hanvik, L. J.: lhe Goodenough Test as ameasure of intelligence ofchild psychiatric patients. J. Clin. Psychol., 9:71-72, 1953. 14. Hinrich, W. E.: The Goodenough drawing test in relationship to dellnquency and problema behavior. Arch. Psychol.: 175, 1935. 15. Katz, J.: The projection of assauftive aggression in the human figure drawing of aduft male Negro offenders. Tesis, New York University, inédita, 1951. 16. Kotkov, B., yGoodman, M.: lhe draw-a-person test of obesa women. J. Clin. Psych., 9:362-364, 1953. *17.Kris, E.: Psychoanalytic Explorations in M. Nueva York, lntemat. Univ. Press. 1952. "18. Levy, S.: Figure drawings as a projective test, en Abt, L. E. y Bellak, L: Proyectiva Psycho/ogy. Nueva York, Knopf, 1950. 19. Lewis, N. D. C.: Personality factors in alcoho!ic addiction. Quart. J. Stud. Alcohol, 1: 21-44, 1940. *20. Machover, K.: Personality Projection in the Drawing ofHuman Rgure. Springfield, Thomas, 1949. 21. Meyer, B., Brown, F. y levine, A.: Observations on the House-Tree-Person Drawing Test befare and after surgery. Psychosom. Med., 17: 428-454, 1955. 22. Naumburg, M.: M as symbofic speech. Joumal ofAesthetics andM Criticism, 13: 435-450, 1955. 56 EMANUEL F. HAMMER 23. Piotrowski, z. A., yAbrahamsen, D.: Sexual crime, alcohol and de Rorschach Test Psychiat. Quart. (supl.), 26:248-260, 1952. 24. Schactel, E. G.: Projection and its relation to carácter attitudes and creativity in the kinesthetic responses. Psychiatry, 13:69-100, 1950. 25. Simon, M. P.: Les écrits et les dessins desalienés. Arch. Anthrop. Crim. (Paris), 3:318-355, 1888. 26. Spoer1, D. T.: Persona!ity and drawing in retardad children. Character and Personality, 8:227-239, 1940. 27. Toler, A. y Toler, B.: Judgment of children·s personality from their human figure drawings. J. Proj. Tech., 19:170-176, 1955. 28. Waehner, T. S.: lnterpretations of spontaneous drawings and paintings. Genetic Psychofogy Monograph, 33:3-70, 1946. 2. LA PROYECCIÓN EN EL ENCUADRE CL!NICO 57
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    3. Aspectos expresivosde los dibujos proyectivos pqr Emanuel F. Hammer L os músculos de las personas son honestos. Cuando tratamos de ocultar lo que tene- mos en la mente, nos delatan los músculos del rostro y de los hombros y nuestra pos- tura corporal. Es difícil sonreír cuando nuestro corazón nos dice que lloremos. En efecto, muchas veces nuestra expresión psicomotora es más elocuente que las palabras. Amenudo la nerviosidad de nuestros dedos o la tensión de los músculos faciales desmienten las palabras que por detrás intentábamos esconder. Por ejemplo, cuando se está pronunciando un discurso, basta el temblor del papel en la mano para que quede al descubierto nuestra tensión. Una vez Goldsmith, con la penetración que lo caracteriza, comentó: "El verdadero uso del lenguaje no consiste tanto en expresar nuestras necesidades como en ocultarlas." En cambio no podemos controlar los músculos de la misma manera. Dentro del dominio de las técnicas proyectivas, la actitud del individuo al enfrentar la tarea puede revelar características de la personalidad: es posible que dibuje con alegría o con irrita- ción, en silencio o locuazmente, de manera tensa o con la serena calma de quien cocina a la vista en un restaurante, con confianza o con duda, con un ojo puesto en el entrevistador o con un descuido absoluto por la opinión potencial del otro. Al psicólogo clínico también le interesa saber si la cooperación que el examinado ofrece es básica o sólo superficial, como ocurre en los casos en que se dibujan figuras de palotes, las cuales constituyen un índice aparente de acatamiento a la consigna, pero implican evasMdad y/o negativismo encubiertos. Pero además en necesario considerar la estructura y el contenido de los dibujos. La fase estructural o expresiva del dibujo abarca el tamaño de éste, la presión y la calidad de la línea, el emplazamiento en la hoja de papel, la exactitud, el grado, las áreas de completarniento y los detalles, la simetría, la perspectiva, las proporciones, el sombreado, el reforzamiento y el bo- rrado. En cambio para el ánalisis del contenido, se debe tener en cuenta la postura de las figu- ras, la expresión facial, y la Importancia que se da adiferentes detalles tales como la chimenea, la ventana o la puerta de la casa, las ramas o raíces del árbol, las distintas partes del cuerpo con la ropa y los accesorios en la persona, etcétera. Este capítulo está dedicado a los compo- nentes expresivos del dibujo. Los siguientes se referirán al contenido. Para diferenciar mejor los elemeritos expresivos de los de contenido, tomaremos un ejemplo de expresión lingüística. El significado de cualquier frase no sólo depende de las palabras que se emplean, sino también de las palabras que se destacan. El significado cambia de acuerdo con la palabra que se subraya. Por ejemplo, a la frase: "Yo no dije que él robó la vaca", se le puede otorgar una variedad de significados de acuerdo con el énfasis expresivo que se utilice: 3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 61
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    1. Yo nodije que él robó la vaca (pero alguien lo dijo). 2. Yo no dije que él robo la vaca (pero estoy absolutamente dispuesto a hacerlo). 3. Yo no dije que él robó la vaca (pero es lo que pensé). 4. Yo no dije que él robó la vaca (pero alguien la robó). 5. Yo no dije que él robó la vaca (pero robó todo lo demás). Del mismo modo el énfasis expresivo en los dibujos transmite diferentes matices de signi- ficado. Los niños muchas veces manifiestan sus sentimientos en la hoja de dibujo de una ma- nera puramente expresiva sin utilizar ningún tipo de forma. Hay niños que dibujan lo que ellos llaman una "línea feliz" o una "línea haragana", eincluso una •1ínea nerviosa". Además de utilizar colores sin ningún contenido para expresar alegría, excitación, tranquilidad, temor, amor u odio. Con respecto al color, una vez que el niño comentó que el rojo era •un sentimiento festivo" yel celeste "adormecedor". Una investigación más formal realizada por Allport y Vemon (1} demuestra que vale la pena extraer, refinar y forjar, en una herramienta manuable, el rico mineral de los movimientos expre- sivos, pues, de acuerdo con las conclusiones de los autores mencionados, dichos movimien- tos, constituyen, en verdad, la "escritura cerebral" (pág. 187). Los movimientos expresivos de los niños, sean amplios (como en el consultorio terapéutico) o estrechos (como en la hoja de dibujo), tienen un potencial diagnóstico. Un niño puede reti- rarse al rincón de una habitación o sentarse en el borde de una silla, como si estuviese prepa- rado para escapar; y si se le diera una gran hoja de papel, es posible que mantuviese la misma actitud y que dibujase con cautela sólo en un rincón de ésta. Consideraremos ahora el extremo opuesto, el caso del niño que se sienta ante una mesa como si deseara ocupar todo el espacio, sin la mínima consideración por los otros niños presentes. Para este niño no habrá papel que sea lo suficientemente grande. Seguramente sus dibujos se extenderán fuera de la hoja*. Los adultos, en cambio, tienden a expresar sus pautas constrictivas, expansivas o agresivas mediante el manejo del espacio en el papel y no por medio de conductas maniñestas de aisla- miento o expansión en el consultorio clínico. Por esta razón, a menudo se ha considerado que las técnicas proyectivas poseen mayor utilidad con los adultos que con los niños, pues aquéllos encubren sus necesidades básicas con capas defensivas y sofisticadas, mientras que los niños emplean menos máscaras defensivas y se expresan de un modo más franco o directo. Sin embargo, todos los individuos, tanto niños como adultos, se expresan mediante pautas características de movimiento que revelan la unidad (o falta de unidad) de sus personalidades y las pautas culturales de movimiento que cada uno moldeó de acuerdo con su idiosincrasia. Son obvias las dificultades paracaptar, registrar ymecfir las cuafidades transitorias del movimiento manifiesto. Por ello es necesario buscar mecflOS para hacer1o, y, aparentemente, los que mejor res- ponden aesta necesidad son los dibujos proyectivos, pues captan movimientos en el papel. Wolff (21} efectuó una interesante contribución. Mediante mediciones de dibujos realizados por preescolares y por niños ciegos epilépticos y africanos, descubrió el "cociente rítmico": exis- ten proporciones definidas en el tamaño de los elementos formales. Éstas son características para cada individuo, no varían con la edad y aparecen relativamente temprano en la vida. Los descubrimientos de Wolff tienden ademostrar la confiabilidad de los movimientos expresivos. Hacía tiempo que esta correlación entre la personalidad y los patrones psicomotores había fascinado al estudioso de la dinámica psicológica. *Aun antes de comunicamos directamente con estos niños, podemos presumir que la conducta del primero expresa desconfianza. soledad ytemor; yla del segundo, pseudo-au10eonflanza de proporciones agresivas, uostentación oom· pensatoria para encubrir la debilidad. 62 EMANUEL F. HAMMER SECUENCIA Cuando analizamos los datos de los tests gráficos en términos de la secuencia en que emergen los derivados del impulso, las defensas y la adaptación, somos testigos de cambios dinámicos y económicos que ponen de manifiesto rasgos estructurales del sujeto. Si examina- mos muestras del proceso gráfico mientras éste se está llevando a cabo, podemos estudiar los rasgos estructurales del conflicto y la defensa como si se proyectaran en cámara lenta. En el microcosmos de la interacción entre un indMduo y la hoja de dibujo podemos ob- servar, por ejemplo, que primero se dibujan hombros pequeños en la figura humana: luego se los borra, y finalmente se dibujan hombros compensatorios, excesivamente anchos. Esto nos permite afirmar que la primera reacción del examinado frente a una nueva situación consiste en sentimientos de inferioridad que intenta encubrir rápidamente con una máscara de idoneidad y adecuación ala que, sin embargo, exagera hasta el punto de "protestar demasiado". Casi tan importante como observar la secuencia en que se van sucediendo los detalles de un dibujo es considerar la secuencia de dos dibujos diferentes. Por ejemplo, el caso de un hombre de treinta yocho años: dibujó primero una mujer grande y amenazadora, parada con las piernas abiertas ycon una expresión severa en el rostro. Estaba ves- tida con un traje de montar y en su mano llevaba un largo látigo. Cuando terminó de dibujar esta figura femenina amenazante, severa y punitiva, la miró durante un largo rato y luego, con duda, tomó otra hoja de papel y dibujó un hombre diminuto y débil, parado, con los hombros caídos como con abatimiento, la cabeza gacha y los brazos detrás de la espalda: su postura era total- mente sumisa. Podemos deducir que para este examinado las mujeres son amenazantes, y que intenta apaciguarlas asumiendo un papel pasivo. La secuencia del tratamiento que el examinado efectúa con la calidad de la línea a veces ofrece significados diagnósticos. Puede ocurrir que después de trazar una línea inicial tímida e insegura, se reaccione borrándola y realizando otra, aún más insegura y fragmentaria, o bien que refuerce la primaria, repasándola una y otra vez, hasta obtener una apariencia superficial de seguridad y osadía. B análisis de la secuencia nos proporciona entonces una serie de muestras de conductas registradas en el papel. Quizás la secuencia más desviada que se ha observado (5) es la del dibujo de la figura humana en el que primero se dibujaron los pies, luego la cabeza, las rodillas, las piernas y al final se unieron todos los segmentos desarticulados. Sin embargo, en el producto final nada indicaba que la formación del concepto hubiese sido tan desviada. Esta perturbación del pen- samiento, resultado de una profunda psicopatología que se agitaba en el interior del examinado y amenazaba desbordarlo, sólo podía apreciarse en la secuencia. También el análisis de la secuencia de la serie de dibujos puede ofrecer indicios sobre el im- pulso o la energía de la persona y facilitar datos que permitan apreciar el control que ella ejerce sobre dichos impulsos, por ejemplo, si sucumbe ante las asociaciones del tono emocional que surgen ante los distintos conceptos gráficos, o si es capaz de manejarse bien en estas esferas. Si en la serie de dibujos proyectivos (a medida que se pasa de un dibujo a otro) hay una dismi- nución psicomotora progresiva, es posible que exista un alto grado de fatiga; y, por el contrario, el incremento psicomotor progresivo indica excesiva estimulabilidad. A menudo, personas que al comienzo están algo perturbadas, luego se calman y, a medida que van progresando desde el principio hasta el último dibujo, trabajan con eficacia. Esto no constituye más que una ·an- 3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 63
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    siedad situacional" yno es indicativa de nada que revista mayor gravedad. Pero si un Individuo acepta al comienzo la tarea gráfica sin mayores protestas y hace bastante bien el primer dibujo {la casa en el HTP) se muestra fatigado en el siguiente {es este caso el árbol) y después de realizar con mucho trabajo por ejemplo la cara de una persona, abandona la tarea, el psicólogo clínico deberá pensar, entre otros casos, en un definido estado depresivo. (Los dibujos de pa- cientes que sufren de depresión marcada se caracterizan por una escasez de detalles, o por la incapacidad de completar el dibujo de por sí exi~uo, o por ambas cosas.) Los psicóticos fronterizos revelan a veces su perturbación mediante la reacción emocional que surge en la secuencia de los dibujos. A medida que se aproxima a áreas más interpersona- les en la progresión que parte del dibujo de la casa y se dirige al de la persona pasando por el del árbol, la incomodidad da lugar al temor y el temor al pánico. TAMAÑO El tamaño del concepto gráfico contiene indicios acerca del realismo de la autoestima del examinado, de su autoexpansividad característica, o bien de sus fantasías de omnipotencia. Las figuras 1, 2 y 3 del capítulo precedente sirven para ilustrar la correlación que existe entre el tamaño de la figura y el grado de adecuación del examinado. Los dibujos pequeños corresponden apersonas con sentimientos de inadecuación y quizás con tendencia al retraimiento. En cambio, los dibujos demasiado grandes que tienden a presio- nar los bordes de la página, denotan sentimientos de constricción ambiental acompañados, y esto es importante, de acciones o fantasías sobrecompensatorias concomitantes (véase la fi- gura 1del capítulo precedente que dibujó un delincuente sexual). B descubrimiento de Buck (5) en relación con los dibujos excesivamente grandes ha sido confirmado por el estudio de Ham- mer: la hipótesis frustración-agresión aplicada a áreas socioracionales (9). Se obtuvieron cuatro- cientos dibujos del HTP realizados por niños negros y blancos, ambos del Sur, con un nivel es- colar que iba desde el primero hasta el octavo grado. La hipótesis en que se basó el estudio era que para un niño negro el mundo blanco a menudo está lleno de desilusiones, frustraciones y amenazas, tanto encubiertas como manifiestas. Se consideró que el ambiente es más constric- tivo para el niño negro que para el blanco, y que, en consecuencia, aquél está más propenso a la frustración y la agresión. En efecto, se observó que los dibujos de los niños negros eran demasiado grandes en relación con la hoja de dibujo, sin un espacio adecuado que enmarcara, y tendían a tocar los márgenes laterales de la página. En cambio, esto no se producía en los de los niños blancos. Así se confirmó la hipótesis de que el sentimiento de frustración que produce un ambiente restrictivo se manifiesta en el tamaño de los dibujos. También se comprobó que el individuo que dibuja una figura excesivamente grande posee dentro de sí una fuerte corriente agresiva, pues la Persona que dibujaron los niños negros tenía atributos tales como armas, hombros cuadrados, dedos agresivos y dientes muy marcados. También Precker (18) reconoció que el tamaño exagerado es un índice de agresMdad o de des- carga motora. Zimmerman y Garfinkle (22) afirmaron que la falta de restricción en el tamaño de los dibujos se correlaciona con la agresMdad y con la tendencia a descargarla en el ambiente. En relación con el tamaño pequeño, tanto Traub (3) como Lenibke (3), que en forma inde- pendiente estudiaron dibujos de niños temerarios y de niños tímidos, observaron que los dibu- jos muy pequeños se correlacionaban con sentimientos de inferioridad. Waehner (19) informa que las niñas cuyos dibujos libres eran muy pequeños, resultaron ser, de acuerdo con otros criterios, ansiosas, vergonzosas, limitadas o muy autocontroladas. Alschu- ler y Hattwick (2) comprobaron que los niños que dibujaban figuras pequeñas o que trabajaban 64 EMANUEL F. HAMMER en sus dibujos con volúmenes restringidos, manifestaban, como grupo, una conducta emocio- nalmente dependiente y de mayor retraimiento que el grupo total. Finalmente Bkisch (7) observó que los dibujos comprimidos transmiten una sensación de incomodidad, de encierro, de presión. PRESIÓN Se ha comprobado que, al igual que el tamaño, la presión del lápiz sobre un papel es un indicador del nivel energético del individuo (12, 18, 10). En relación con la confiabilidad, R. Hetherington (1O) comprobó que las personas son muy constantes con respecto a la presión. Según un informe de Alschuler y Hattwick (2), los niños que dibujaban con trazos fuertes, eran en general más asertivos que los otros niños; los trazos livianos, por el contrario, se de- bían (a) a un bajo nivel energético o (b) a restricción y represión. En una investigación con dibujos de pacientes anormales, Pfiester (3) comprobó que tanto los neuróticos temerosos como los esquizofrénicos crónicos y los catatónicos avanzados ejer- cían muy poca presión, realizando líneas pequeñas y débiles. En cambio Jos psicópatas, los casos orgánicos, los epilépticos y los encefalfticos se caracterizaban por ejercer una fuerte pre- sión. En contraste con la gran uniformidad en la presión que presentaban los catatónicos y los débiles mentales, se comprobó que entre los individuos más flexibles y adaptables existía una considerable variación. Buck (5) comprobó que por lo general los orgánicos dibujaban líneas pesadas y con una gran fuerza. Sin embargo, también las personas extremadamente tensas a veces pueden reali- zar el tipo de línea característica de los enfermos mentales. En el extremo opuesto del continuo, las líneas suaves y débiles son típicas de las personas que sufren de depresión o que se sienten desubicadas. TRAZO Alschuler y Hattwick (2) comprobaron que los niños que dbujaban con trazos largos eran los que mantenían un firme control de su conducta, en tanto que el comportamiento de quienes usaban trazos cortos, eran más impulsivos. También Mira (17) afirma: ªEn general, la longitud del movimiento de un trazo tiende a au- mentar en las personas inhibidas y a decrecer en las excitables." Los niños que utilizan trazos rectos tienden a ser autoafirmativos, mientras que los que rea- lizan trazos circulares son más dependientes yemotivos (2). Krout (14) comprobó que las líneas redondeadas están asociadas a la femineidad, y las rectas, a los estados de ánimo agresivos. Las líneas dentadas -que constituyen el símbolo de la unidad más agresiva de la armada hitle- rista- se relacionan con hostilidad. Buck (5) indicó que las líneas quebradas, indecisas, o que poseen continuidad sólo porque fueron varias veces reforzadas, por lo general se asocian con la inseguridad o la ansiedad. El presente autor comprobó que las líneas tirantes (finas y como estiradas a lo largo) que irradian una sensación de tensión, a menudo se observan en los dibujos de personas con esta- dos emocionales rígidos o tensos, como un violín mal afinado ydiscordante. Si las líneas fragmentadas o esbozadas están muy destacadas, expresan ansiedad, timidez, falta de autoconfianza, vacilación en la co~ducta y en el enfrentamiento con situaciones nuevas. Hay personas que dibujan figuras cuyas series de líneas están todas desconectadas: los ojos fuera del rostro, los dedos y manos donde no corresponden o sueltos. Todas las líneas 3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 65
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    están forzadas yninguna posee una dirección intencional. Faltan las líneas rítmicas y fluyentes características de las personas más sanas. Este distanciamiento de la realidad, esta confusión y rareza, constituyen un claro indicio de la existencia de tendencias psicóticas. El borrar de un modo excesivo constituye un correlato gráfico de (a) la incertidumbre y la indecisión, o (b} de la autoinsatisfacción. Dentro del área de la normalidad se ha podido observar que los dibujos que implican un buen ajuste son aquellos cuyas líneas fluyen libremente, decididas y bien controladas. DETALLES Los detalles inadecuados constituyen la reacción gráfica preferida de las personas con una clara tendencia al retraimiento. (5) La ausencia de detalles adecuados transmite una sensación de vacío y de reducción energética caracteristica de las personas que utilizan el aislamiento emocional como defensa y, en ocasiones, de las personas depresivas. En cambio, el empleo de detalles excesivos, como podría suponerse sobre la base del con- tacto empírico con una población emocionalmente perturbada, es característico de los obsesivo- compulsivos. Brick (4) comprobó que los niños compulsivos realizaban detalles en cualquier ob- jeto del dibujo: un guijarro, la baranda de una verja, o cualquier otro elemento, por diminuto que fuera. Waehner (19) informó que los estudiantes que en los dibujos se ocuparon de detalles minu- ciosos, fueron descriptos por sus pares como minuciosamente prolijos, pedantes y controlados. Los niños y los adultos neuróticos, que sienten que el mundo que los rodea es incierto, imprevisible y/o peligroso, se defienden contra el caos interno o externo creando un mundo muy estructurado y ordenado con rigidez. Estas personas necesitan que sus dibujos sean muy exactos, por ello crean elementos rígidos y repetitivos. No hay nada fluyente en ellos, nada relajado en las líneas ni en los dibujos ni en el conjunto. Todo está como reunido por la fuerza, como si sintieran que sin esa presión todo se desmoronaría Las ejecuciones gráficas demasiado perfectas, hechas con un control y cuidado fuera de lo común, son características de pacientes obsesivos-compulsivos, esquizofrénicos incipientes u orgánicos. La ejecución •demasiado perfecta• expresa el esfuerzo por mantenerse integrado contra la amenaza de una desorganización inminente. Constituye una manifestación directa de la hipervigilancia que ejercen, e implica la presencia de un yo bastante débil que teme tanto la irrupción de los impulsos prohibidos que no se atreve a descuidar su vigilancia constante. B correlato emocional más frecuente de los detalles excesivos en un dibujo es la sensación de rigidez. Asi como en los árboles y los animales, también en la persona dibujada aparece esa misma cualidad. Esta puede estar parada con rigidez en actitud vigilante, con la cabeza y el cuerpo muy erectos, las piernas apretadas entre sí y los brazos rectos y pegados al cuerpo. En este tipo de proyección el énfasis kinestésico esta puesto en la postura erecta y en la tensión rígida con que dicha postura se mantiene, logrando así que el yo permanezca encerrado y pro- tegido del mundo circundante. Por lo general estas realizaciones gráficas expresan una actitud de escasa libertad, muy controlada y básicamente defensiva, corresponden a personas para quienes las relaciones espontaneas con los demás y con el mundo que los rodea representan una grave amenaza. B dibujo más reciente de este tipo que he tenido oportunidad de ver fue el de un niño de ocho años que estaba bajo la influencia de padres muy exigentes, apremiantes y con altas aspiraciones. En este dibujo aparecía con claridad la rigidez que, en este caso, reflejaba la sen- sación de constricción e inutilidad del niño, su sensación de estar apresado por la ambición de sus padres. 66 EMANUEL F. HAMMER Estos dibujos que reflejan rigidez defensiva y adaptabilidad limitada, generalmente forman parte de los datos proyectivos de individuos incapaces de relajación, y de actuaciones casuales e impulsivas. Son personas que solo pueden actuar bajo la imposición del deber, y aun en ese caso con cautela y buscando el perfeccionismo. Esta rigidez defensiva destierra de la perso- nalidad la espontaneidad y la autoafirmación, condiciones que permiten un grado legítimo de irresponsabilidad, haraganería y autoindulgencia. SIMETRÍA Hace ya tiempo que la simetria fue considerada como uno de los principios más elementales de la teorfa de la Gestalt. Por lo tanto no as casual que se haya comprobado que los dibujos con fallas en la simetría revelan una inadecuación de los sentimientos de seguridad en la vida emocional. B estudio de Wemer Wolff (21) acerca de los dibujos abstractos infantiles aporta una base objetiva de esta afirmación. En el extremo opuesto, cuando la simetría bilateral está acentuada hasta el punto de produ- cir un efecto de rigidez, el control emocional es de tipo obsesivo-compulsivo Oo mismo que et factor rigidez que hemos comentado en la sección anterior) y puede expresarse como represión e intelectualización exagerada Según Waehner (19) existe otro grupo clínico que también so- mete sus dibujos a una inflexible simetría: el de los pacientes depresivos. Un 60 por ciento de los dibujos de neuróticos depresivos ofrecían esa característica, en comparación con el 25 por ciento de un grupo de control. EMPLAZAMIENTO Según Alschuler y Hattwick (2), los niños que centraban sus dibujos en el medio de la hoja manifestaban una conducta más emotiva, autodirigida y centrada en ellos mismos que el resto del grupo. Los que hacían dibujos descentrados, en general poseian características más de- pendientes e incontroladas. Wolff (21) comprobó que, a menos que se llegue al extremo de la minuciosidad, el hecho de centrar los elementos gráficos indica una •a1ta seguridad". De acuerdo con una hipótesis de Buck (5) acerca del emplazamiento en el eje horizontal de la página, cuanto más hacia la derecha del punto medio de la hoja esté el punto medio del dibujo, más probable es que el individuo tenga un comportamiento estable y controlado, pos- tergue la satisfacción de sus necesidades e impulsos, y prefiera las satisfacciones intelectuales a las emocionales. A la inversa cuanto más hacia la Izquierda del punto medio de la página se encuentra el punto medio del dibujo, mayor es la posibilidad de que el individuo tienda a com- portarse impulsivamente y busque la satisfacción inmediata, franca y emocional de sus necesi- dades e impulsos. Koch (13), en Suiza, trabajando sobre los dibujos proyectivos de su Test del Árbol llegó a identificar el lado derecho de la página con la •inhibición•, lo cual coincide con el concepto de Buck de que la acentuación del lado derecho de la página sugiere el control intelectual. También la observación de Wolff (21) de que los individuos que en sus dibujos se sienten atraídos por el lado derecho de la página son introvertidos, y que los que prefieren el lado iz- quierdo son extrovertidos concuerda con los hallazgos de Buck en el sentido de que la introver- sión se asocia con la capacidad de postergar la satisfacción, y la extroversión, con la búsqueda da gratiñcaciones inmediatas. 3. ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DIBUJOS PROYECTIVOS 67
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    1 1 1 ¡. 1 !: . Conrespecto al emplazamiento a lo largo del eje vertical de la hoja, Buck presenta la si- guiente hipótesis: cuanto más arriba del punto medio de la hoja se encuentre el punto medio del dibujo, es más probable (a) que la persona sienta que realiza un gran esfuerzo, que su meta es casi inalcanzable; (b) que la persona busque sus satisfacciones en la fantasía y no en la reali- dad, o (c) que se mantenga distante y relativamente inaccesible. Cuanto más abajo del punto medio de la hoja esté emplazado el punto medio del dibujo, hay mayor probabilidad de que (a) la persona se sienta insegura e inadaptable y que este senti- miento le produzca un estado de depresión anímica, o (b) que la persona se encuentre ligada a la realidad u orientada hacia lo concreto. Los descubrimientos de Levy (15) concuerdan con los de Buck. Por lo general los niños cuyos dibujos están emplazados en la mitad superior de la página, alcanzan altos niveles de éxito y ejercen un constante esfuerzo para obtenerlo. Por el contrario, los adultos que emplazan sus dibujos en la mitad superior de la página con frecuencia son personas inseguras ("en el aire"). 8 significado del emplazamiento en la parte inferior de la página es inverso; por lo general las personas que ubican sus dibujos en esa zona están más finnemente arraigados, aunque en ocasiones puedan caer en la depresión o tomar actitudes derrotistas. Las investigaciones antrapológicas coinciden en destacar la ecuación universal que equipara a la parte de "arriba" con la ideación, la fantasía o el mundo de las ideas, y a la de "abajo" con lo terrestre, lo finne, lo sólido y lo concreto. Si se dibuja la figura en un rincón, por lo general se elige el Izquierdo superior. Los estudios nonnativos muestran la existencia de una correlación negativa entre la edad y el uso preferen- cial de dicho cuadrante. Weider y Noller (20), lo mismo que Jolles (11) han comprobado en una escuela elemental que los niños más pequeños preferían el cuadrante izquierdo superior, y que a medida que iban progresando de grado (desde primero hasta el octavo), desplazaban los di- bujos en fonna gradual hasta que el emplazamiento normativo, para los niños de octavo grado llegaba a ser aproximadamente el centro de la página. Estos estudios nonnativos coinciden con los descubrimientos de Buck (5) según los cuales los individuos regresivos manifiestan una tendencia a ocultar sus dibujos en el rincón izquierdo superior. Las figuras que se unen al borde del papel (como, por ejemplo, los dibujos de venta- nas unidas al borde de las paredes) revelan necesidad de sostén, temor a la acción indepen- diente y falta de seguridad. En un estudio que he finalizado hace poco, aún no publicado, comprobé que este tipo de emplazamiento diferencia a los niños dependientes de los independientes. La tendencia a llevar el dibujo hasta el borde final de la página tiene una correlación de O,74 con las clasificaciones que hicieron las maestras sobre las necesidades de dependencia de los niños a lo largo de un continuo cinco puntos. MOVIMIENTO Sólo ocasionalmente aparece movimiento en los dibujos proyectivos, y cuando aparece generalmente es en los dibujos de niños. Waehner (19) observó que los niños dotados inclu- yen movimiento en la mayor parte de sus figuras (personas caminando o corriendo, perros saltando, pájaros volando, árboles meciéndose, etcétera). Los depresivos dibujan pocos ele- mentos móviles y los psicóticos muy pocos o muchos. Los niños débiles mentales son los que menos lo incluyen. En una investigación en la que se comparó el movimiento de Rorschach y en dibujos libres, 68 EMANUEL F. HAMMER Assis Pacheco (6) estudió setecientos cincuenta y un dibujos libres, y seiscientos sesenta y seis interpretaciones de Rorschach. Los tests correspondfan a niños que oscilaban entre los siete y los doce años y medio. 8 motivo animal del Rorschach se correlacionaba positivamente con el movimiento de los dibujos, pero no así el movimiento humano. Esto coincide con el hecho de que las necesidades infantiles se expresan mejor en el contenido animal. SÍNTESIS DEFECTUOSA Y OTROS INDICES DE PSICOSIS La síntesis defectuosa en los dibujos es característica de las personas que sufren trastornos emocionales graves. Se conocen ejemplos de artistas muy talentosos que, durante períodos de desorden mental, regresaban al nivel de capacidad artística de un niño, y realizaban cuadros que consistían en una masa confusa y desordenada de detalles, sin ninguna idea directriz. Al- gunas obras del pintor sueco Josephson son un claro ejemplo de estos casos. B retorcido paisaje mental de los pacientes psicóticos se manifiesta en la producción igual- mente desordenada que estampan en la hoja de dibujo. Además es común que usen mucho el sombreado y el tizne, lo cual constituye una expresión directa de la atmósfera psicótica, atmós- fera gris que encierra un profundo descontento. En un estudio sobre dibujos espontáneos de psicótic9s, Mohr (3) comprobó que la cons- tancia y repetición del tema principal son características de los esquizofrénicos. Los productos psicóticos no solo son fantásticos, peculiares y extraños, eincluso poseedores de una aparente inintencionalidad que sorprende (8), sino que amenudo se caracterizan por una mezcla de me- dios, como por ejemplo la combinación de escritura y dibujo (3). Esta mezcla podría expresar el esfuerzo por compensar una sensación de ruptura de la capacidad de comunicación básica. Hace algunos años Malraux (16) expresó que el artista •insano" mantiene un "monólogo in- terno", en el que solo habla para él, en tanto que "el artista genuino mantiene un diálogo con el mundo". Esta interpretación sobre el arte psicótico se relaciona con la psicología predinámica anterior a Freud. Los descubrimientos recientes de las técnicas proyectivas psicoanalíticas y otros enfoques diversos han rechazado la afinnación de que el arte psicótico carece de sig- nificado. Hoy se sabe que las proyecciones simbólicas de los enfennos mentales son todas significativas, independientemente, de que, por el momento, el psicólogo clínico posea o no la capacidad de comprenderlas. En conclusión podemos decir que el trazo del lápiz al apoyarse sobre la hoja de papel lleva consigo, inevitablemente, según palabras de artista norteamericano Robert Henri "el estado exacto en que la persona se encuentra en ese momento; ese estado permanece ahí, listo para que lo vean y lo lean todos aquellos que sean capaces de comprender esos signos". REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Allpor, G. W., yVemon, P. E.: Studies In Movement. Nueva York, Macmi!lan, 1933. 2. Alschuler, A., yHattwick, W.: Painting andPersonality. Chicago, Univ. Chicago Press, 1947. 3. Anastasi, A., yFoley, J.: A survey of the literatura on artistic behavior in the abnormal. Psychol. Monographs, 52: 71, 1940. 4. Brick. Maria: Mental higiene value of childrencfs art work. Am. J. Orthopshychiat., 14: 136-146, 1944. 5. Bllck, J. N.: Richmond proceedings (copia mimeográfica) Calif., Westem-psychological Services, 1950. 6. DeAssis Pacheco, O.: lhe symbolism of movement in chíldren. 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    4. Dibujo proyectivode la figura humana por Sidney Levy INTRODUCCIÓN "La profesión del psicólogo se parece mucho más a la vida, que Samuel Butler definió como 'el arte de derivar conclusiones suficientes a partir de premisas insuficientes'. Premisas suficien- tes no se han de encontrar pero si por carecer de ellas no se intentara derivar conclusiones pro- visionales no se podrfa avanzar" (1, pág. 22). 8 psicólogo que intente captar la infinita complejidad del ser humano, y que una vez cap- tada luche por comunicar lo percibido, está condenado al fracaso. Se encuentra en una posi- ción desesperada, no sólo por haber llegado a conclusiones suficientes a partir de premisas insuficientes sino, además, porque en el proceso está forzado a utilizar un lenguaje primitivo que carece de la suficiente precisión o de la amplitud adecuada; y todo esto al servicio de abs- tracciones imperfectas ysin un número indeterminado de dimensiones. Está por lo tanto con- denado al fracaso final. Como dijo Williams James, •no hay conclusión". Sin embargo, esta falta de conclusión no siempre se da igual. Puede decirse que existe una jerarquía de la ignorancia y del fracaso, y aunque éste ensombrece de un modo inevitable cualquier intento de llegar a una comprensión del clímax de la persona humana, la excitación, el insight, el conocimiento yhasta la gloria aveces también pueden servir a dicho fracaso. La interpretación de los dibujos proyectivos de la figura humana no tiene suficiente validación experimental. Pocas veces permite una información inequívoca y a menudo desorienta al in- cauto, al descuidado yal impulsivo. Todo esto es igualmente cierto para el Test de Rorschach o para cualquier otra técnica psicológica o, en este aspecto, para cualquier técnica de las ciencias naturales o sociales. A pesar de estas limitaciones la utilización de los dibujos proyectivos de la figura humana puede construir una fuente de información y comprensión de la personalidad tan fructífera, eco- nómica y profunda, que año tras año aumenta mi entusiasmo y satisfacción por los resultados que con ellos se obtienen. Pocas veces se encontrarán dibujos ehistorias sobre la figura humana tan dramáticos e inte- resantes como los del caso del señor P. (véase capítulo 7). Freud dijo •nada es tan apasionante como la manifestación de los procesos psíquicos ocul- tos" (3, pág. 91). Bajo el impacto de las ideas de Freud, •e1 arte se ha convertido, después de los sueños, en la vía regia para llegar a las profundidades• (4, pág. 1O). Freud diagnosticó los actos triviales de la vida diaria convirtiéndolos en algo significativo, y mediante sus investigacio- 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 77
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    nes colocó loscimientos sobre los cuales la forma más trivial de arte, el dibujo de figuras huma- nas, asume un increible significado. Sin embargo, es necesaria cierta cautela. Algunas veces en sus primeras investigaciones Freud cometió el error de las interpretaciones simplistas, como por ejemplo "ese sombrero ha sido adecuadamente establecido como símbclo del órgano genital..." (4, pág. 143). Pero este genial investigador corrigió su error al descubrir la complejidad del símbolo y de la formación de síntomas. Poco tiempo después reveló en sus investigaciones que cualquier símbolo, síntoma, acto o producto podía ser el resultado de cincuenta y siete combinaciones de diferentes circunstancias. En resumen que laconsideración de los significados desde una di- mensión, lenguaje o punto de vista únicos dio lugarrápidamente en su obra a una consideración multidimensional. Por lo tanto un "sombrero", que aparece en un sueño, en una fantasía o en un dibujo puede tener un gran número de significados distintos según el "campo" o matriz organi- zacional que le produce. En un caso el sombrero puede simbolizar el genital masculino, en otro caso el genital femenino, en un tercero puede significar prestigio social, en un cuarto puede ex- presar depresión, en un quinto quizás ocultación de la impotencia, en un sexto represión {"poner la tapa encima"), etcétera, etcétera. (Véase la sección dedicada a la cabeza, pág. 83). A esta altura es posible que muchos individuos timoratos, a quienes les gustarla imponer a los fenómenos una "simplicidad que en realidad no existe", eleven su mano en señal de pro- testa: "si en un caso, un dato puede significar masculino, en otro femenino y en otro, cualquier otra cosa, esto implica que no puede tener un significado verdadero. Es una situación de 'cara, ganas tú, cruz, pierdo yo'". Esto constituye un llanto angustioso frente al universo complicado, sólo que la angustia está disfrazada de escepticismo y ligada a la ignorancia. La verdad, tal como la veo yo, consiste en que: 1. Todo dibujo, síntoma, fantasía oacto tiene unahistoria de la cual surgieron. 2. Esa historia es un campo de vectores organizado y dinámico. 3. En cada caso determinado el dibujo osímbolo es el producto de un campo único. 4. En otros casos el mismo dibujo osímbolo puede ser el resultado de un campo diferente.' 5. 8 campo que produce un dibujo osímbolo particular está "estratificado", o sea, es multidimensional- . 6. B dibujo o símbolo es económico y está sobredeterminado~-. 7. En una matriz de factores, un psicodinamismo particular puede producir un símbolo gráfico A; en otra matriz, uno no-A; en otra uno contra-A; y en otra unoA-recíproca. La cantidad de información que es posible obtener mediante esta técnica proyectiva varia según la comprensión, experiencia y habilidad del psicólogo. Quizás el mejor tipo de entrena- miento para el analista de dibujo consista en estudios acerca del pluralismo de Williams James, de los símbclos lingüísticos multidimensionales de James Joyce (5) de la interpretación de los sueños de Freud (6) y de las exploraciones sobre el simbolismo de Stekel y Jung, y en ¡un psi- coanálisis personal! • Por ejemplo. un dolorde cabeza puede estar "causado" por diferentes campos de /0Ctores. En un caso puede ser el productode unahip€1glucemia, en otro, de la hipertensión. en un te<ee<o, de lahospitalidad reprimida. etcétera. •• En un nivel, una persona sin brazos puede representarel "deseo de ser castrado": en una ·capa• por debajo de ese nivel, puede representarun fuerte impulsogenital asociado con culpa, etcétera. ·~ Una parte del dibujo puede serla resultante ecoo6mica de factores de entrenamiento, de á~ección biológica, cultu- rales ypsicodinámicos. 76 SIDNEY LEVY SUPUESTOS 1. El supuesto básico es que los dibujos están predeterminados. Como dijo Rieff (7) Freud, así como sus contemporáneos y descendientes nos han convencido de que todos los actos están determinados, se trate de accesos de rabia, de convulsiones, sueños, errores triviales. o lapsus linguae. Sin embargo ninguno de los casos mencionados pueden dignificarse o institu- cionalizarse como técnica psicodiagnóstica. Para que una técnica merezca semejante inclusión debe ocuparse de segmentos nucleares de conducta. 2. El segundo supuesto es que los dibujos están determinados por factores psicodinámi- cos nucleares. Para comprender este concepto podemos referimos a la química, donde el color de una sustancia química está determinado pero en relación con la mayoria de los resultados, es periférico y carece de un significado central. La configuración atómica de una sustancia química, por el contrario es nuclear. 3. El tercer supuesto es que esta nuclearidad surge como resultado del concepto de "ima- gen corporal" (8). De acuerdo con este concepto, cada uno de nosotros tiene en su aparato psí- quico una imagen de sí mismo, una imagen acerca del tipo de persona que cada uno es, la cual posee una estructura psíquica y profundamente inconsciente. Dicha imagen se basa en con- venciones, en sensaciones y estructuras corporales, y en la traslación simbólica de actitudes de características corporales. Es dificil demostrar que, en efecto, esta traslación se produce, basta estudiar algunas láminas del TAT en las que por ejemplo una "mandibula cuadrada" representa rasgos de determinación y fortaleza. etcétera. 4. Aunque los dibujos estén determinados por una combinación de factores culturales, de entrenamiento personal, biomecánicos, transitorios y caracterológicos, estos últimos pueden ser aislados. identificados, y hasta cierto punto, cuantificados. Por ejemplo es obvio que los individuos que ejecutaron los dibujos que reproducimos a continuación tenían entrenamiento artístico (figuras 1 y 2). Sin embargo, el entrenamiento artístico no enmascara los aspectos caracterológicos, sino que se combina con ellos. Tanto Rouault como Renoir o Picasso tenían entrenamiento artístico, y sin embargo ¡qué diferente que es el arte de cada uno de ellos! Un estudio sobre la vida de FIGURA 1 FIOIJRA 2 4. DIBUJO PROYECTIVO OE LA FIGURA HUMANA 79
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    cada uno deestos artistas revela la íntima relación que existe entre sus experiencias vitales Ysus personalidades por un lado, y su arte, por otro (9). s. Existen operaciones intermediarias entre los detalles de un dibujo y las fuerzas que lo determinan; estas operaciones poseen una gramática y una sintaxis similares a las que gobier- nan los sfmbolos oníricos, las estructuras de la fantasía y los desplazamientos somáticos. Existen otros factores dignos de consideración. Los intentos de evaluar la confiabilidad Yla validez de los procedimientos psicológicos son deseables y necesarios. Pero para hacerlo las técnicas deben adecuarse a la materia que están tratando; de lo contrario el índice de validez puede referirse más que a dicha materia, a la inferioridad o superficialidad de la técnica de va- lidación. En una época, por ejemplo, se investigó la confiabilidad del Rorschach aplicando la técnica a las láminas del test. Cualquiera que sepa algo del Rorschach puede advertir que esto sólo puede dar como resultado un bajo coeficiente de confiabilidad pero no relacionado con el Rorschach sino con la falta de información del investigador. Un tipo de estudio de la validez que podría ser significativo es el que sugerimos en el caso del señor P. (véase capítulo 7) en que la secuencia de dibujos de la figura humana es paralela a los cambios del paciente en sus situacio- nes vitales, sueños, fantasías asociaciones yconductas manifiestas. En la sección correspondiente a los dibujos de la figura humana describiremos primero la téc- nica básica de los dibujos, y luego la elaboraremos y comentaremos. TÉCNICA DEL DIBUJO DE UNA PERSONA Esta técnica puede enfocarse como un tipo de test situacional en que se enfrenta al exa- minado, no sólo con el problema de dibujar una persona, sino también con el de orientarse Y conducirse en una situación determinada y adaptarse a ella. En sus esfuerzos por resolver estos problemas la persona se compromete en conductas verbales, expresivas y motoras. Estas con- ductas verbales, así como el dibujo mismo, ofrecen datos para el análisis psicológico. Procedimiento básico En los siguientes parágrafos presentaremos el equipo, las consignas, las observaciones y las interpretaciones de la técnica del dibujo de una persona. Equipo B procedimiento básico consiste en entregar al examinado un lápiz blando y papel en blanco de un tamaño de 21 centímetros por 28 aproximadamente. 8 papel debe estar ubicado al al- cance de su brazo de modo que pueda seleccionar la hoja y colocarla en posición que prefiera. B escritorio debe tener una superficie lisa y una iluminación suficiente. 8 indMduo debe estar sentado con comodidad, con espacio suficiente para los brazos y las piernas. En este momento desearíamos prevenir contra la práctica frecuente de permitir que el examinado se siente en un costado del escritorio de tal modo que luego deba girar el cuerpo y los hombros. También es in- adecuado utilizar una superficie limitada que impida que la persona apoye sus brazos en ella. Lo ideal es lograr que el examinado asuma su estado de relajación habitual ~ modo que sea postble suponer que cualquier tensión psíquica es endógena y no impuesta por la situación física externa. 80 SIDNEY LEVY Consignas Presumiremos que ya se ha establecido el rapport entre examinado y examinador. En ese momento el examinador dice: •por favor dibuje una persona·. ESto puede generar una cantidad de preguntas, tales como •¿una persona entera?", y muchas protestas del examinado en rela- ción con su ineptitud artística. Como respuesta a la clase de preguntas relacionadas con el tipo de dibujos, el examinador debe limitarse acomentarios muy generales del tipo de •oibuje lo que prefiera, del modo que prefiera". Si bien esto puede repetirse como aliento y estímulo no debe darse ninguna otra consigna especifica. Como respuesta a las expresiones de duda acerca de la competencia artística, el examinador puede decir: "No importa, no nos interesa cómo dibuja, sino que dibuje a una persona". Esto puede repetirse y reformularse pero no se debe dar nin- guna otra especificación. llegando a este punto el examinado puede responder de varias maneras, por ejemplo es pasible que dibuje una persona completa, una persona incompleta, apenas un bosquejo, una figura de •pa1otes", un estereotipo, o la representación abstracta de una persona. También es posible que continúe reticente. Cada una de estas formas de comportamiento contiene infor- mación acerca del individuo y no debe considerarse como una pérdida de tiempo. Para el psi- cólogo clínico la conducta preliminar al dibujo, la que se produce durante la realización del di- bujo y la producción artística resultante revisten la misma importancia. Si el examinado continúa reticente, el examinador podrá utilizar todas las técnicas o formas de persuasión que conozca, pero sin dar ninguna información específica adicional. Deberá destacarse que el talento artístico no es importante y que ·cualquier cosa que haga está bien". He usado este procedimiento con más de cinco mD individuos y muy pocas veces me he encontrado con negativas persistentes a dibujar una persona. Si el examinado dibuja una figura incompleta, se le pide que tome otra hoja y dibuje una completa (el examinador debe recordar que hay que enumerar las hojas en forma consecu- tiva). Es necesario explicar qué se entiende por figura completa. Una figura que incluya la mayor parte de las cuatro áreas principales del cuerpo puede considerarse completa. Las cuatro áreas del cuerpo son: cabeza, torso, brazos y piernas. Si cualquiera de estas áreas está totalmente omitida, la figura debe considerarse incompleta. Pero si se omite sólo una parte del área, como por ejemplo las manos, los pies o alguna parte del rostro, el dibujo está aceptablemente completo. Si el examinado hace apenas uil esbozo, dibuja una figura de "palotes" o un estereotipo o una representación abstracta, se le pedirá que tome una hoja adicional y dibuje una persona; pero en este caso no se aceptarían ni estereotipos, ni esbozos (según el caso), y deben repe- tirse las consignas hasta que resulte un dibujo satisfactorio de la figura humana. Después de este procedimiento ya se poseen uno o más dibujos consecutivos nume- rados, uno de los cuales, por lo menos, constituye una figura aceptablemente completa. Si dicha figura es un hombre, se deberá decir: "Esta es una figura masculina, por favor dibuje ahora una femenina". Si la primera figura es una mujer, se dirá: "Usted dibujó una figura feme- nina, por favor dibuje ahora una masculina". Las reacciones del examinado podrán variar de manera semejante a las descriptas previamente y las respuestas del examinador deberán ser las apropiadas para cada caso. En cuanto a las observaciones e interpretaciones!, la técnica consiste en el registro de pro- posiciones descriptivas e interpretativas acerca de la conducta y de los dibujos del examinado. 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 81
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    Conducta La conducta delexaminado puede describirse en relación con sus aspectos verbales, mo- tores y de orientación. Se lo enfrenta con una situación de algún modo inestructurada. ¿Cómo se orienta? ¿Expresa una gran necesidad de consignas? Y, si es así, ¿expresa esa necesidad directa y verbalmente o indirectamente, mediante movimientos expresivos y actMdades moto- ras? ¿Se entrega la tarea con comodidad y confianza? ¿Expresa dudas con respecto asu habi- lidad?, y, en ese caso, ¿las expresa directa o indirectamente, verbalmente o por medio de la ac- tMdad motora? ¿Se muestra inseguro, ansioso, desconfiado, arrogante, hostil, negativo, tenso, relajado, jocoso, consciente de sf mismo, cauteloso, impulsivo? Un psicólogo astuto es el que puede formarse una impresión bastante clara del examinado mediante su conducta preliminar. Análisis del dibujo En los párrafos siguientes describiremos los pasos del análisis, además de ofrecer otras in- formaciones relevantes y presentar algunos dibujos. Los dibujos sólo se reproducen con fines ilustrativos y no como prueba de los principios interpretativos. Secuencia de la figura ¿Qué dibuja primero el examinado: el hombre o la mujer? De cinco mil quinientos adultos, un 89 por ciento dibujó primero la figura de su propio sexo. Entre estos cinco mil quinientos dibujos, los había de estudiantes universitarios, de estudiantes secundarios, de pacientes clínicos, de pacientes de hospitales neuropsiquiátricos y de pacientes en tratamiento psicoanalítico y psi- coterapéutico. Si se consideran por separado los doscientos ochenta dibujos que hicieron los pacientes internados en clínicas y hospitales, el porcentaje de los que primero dibujan el propio sexo, se reduce al 72 por ciento de este último grupo. La mayor parte de las investigaciones consignadas en la literatura veriñcan el hecho de que: 1) la gran mayoría de los individuos dibujan primero figuras de su propio sexo; 2) la incidencia de desviaciones de esta regla es mayor entre los sujetos que solicitan o requieren tratamiento psicoterapéutico. En los porcentajes reales que se han consignado existen ciertas variaciones. He observado que en mi colección de dibujos dicha variación en general está en función: 1) del tipo de población que se ha tomado (al azar, clínica), y 2) del tamaño de la población que se ha tomado. En mil quinientos dibujos, el porcentaje era de 18 por ciento sobre cada cien dibujos consecutivos. Cuando la colección llego a poseer cuatro mil dibujos, la variación se limitó al 5 por ciento, más o menos. Aún no se ha establecido el porcentaje del grupo clí- nico y del grupo hospital. De dieciséis homosexuales manifiestos, trece dibujaron primero la figura del sexo opuesto. Estos dos hechos indican que lo común es que se dibuje primero la figura de su propio sexo, y que es posible que un pequeño grupo seleccionado de homosexuales dibuje primero la figura del sexo opuesto. Pero esto no significa que todo individuo que dibuja primero la figura del sexo opuesto sea un homosexual o neurótico. Los psicólogos clínicos con experiencia saben lo peli- groso que resulta aplicar generalizá.ciones normativas a un indMduo. Lo válido es preocuparse por explorar las razones por las que un examinado dibuja primero el sexo opuesto, pues consti- tuye un procedimiento atípico. 82 SlDNEY LEVY Algunas de las explicaciones que he encontrado para los casos mencionados anteriormente, en los que la primera figura dibujada era del sexo opuesto, son las siguientes: inversión sexual; confusión de identificaciones sexuales; gran dependencia del padre del sexo opuesto o intensa fijación a él; gran dependencia de alguna otra persona del sexo puesto o intensa fijación a ella; regresión a un estado de narcisismo primario en el que se es ·uno con la madre• (véase el caso del señor P.). Quizás existan más explicaciones aún. Hay veces en que los examinados verbalizan su indecisión, haciendo preguntas del tipo de: ·¿Qué sexo dibujo primero?". B clínico debe considerar la posibilidad de que este tipo de pre- guntas indiquen confusión con respecto al rol sexual. Las figuras 3A, 38 y 3C fueron dibujadas por homosexuales manifiestos: la figura 30, por un individuo que había tenido experiencias horno y heterosexuales. La figura 4 corresponde a una persona que desarrolló como defensa, la fantasía inconsciente de estar castrada y de poseer órganos femeninos (12). Descripción de figuras He observado que mediante la simple descripción de las figuras es posible captar aspectos muy aclaratorios. Los siguientes son ejemplos de comentarios descriptivos: Figura 3A. "Esta es una bailarina de ballet, musculosa, en posición de puntas de pie, con el pie iz- quierdo extendido horizontalmente.· B paciente era un homosexual "activo, agresivo". Figura 38. "Esto parece un acróbata con las rodillas un poco dobladas, en una posición seme- jante a la que asumen los bailarines cuándo están por reabir a la compañera. Aparentemente, está desvestido, con excepción de la malla. Los rasgos faciales están omitidos.· Este paciente es un homosexual pasivo. FIGuRA3A FIG1JAA3B 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 83
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    FIGUPA3C FIGURAS 84 SIDNEYLEVY F1GtJRA30 Rgura 5."Este es un dibujo muy raro de un individuo con grandes ojos, pelo largo, caprichosamente vestido y una barba. No es coetáneo y, a pesar de la barba y la ropa, no tiene aspecto masculino: La sensación que trans- mite la figura es de "ropa vacía". El paciente que la dibujo era un esquizofrénico ambulatorio cuya relación con tos demás y con el mundo era vacía, amanerada y llena de clisés. Quienes lo conocían lo describían a menudo como "irreal" ymuy afeminado. De acuerdo con la experiencia de la mayoria de psicólogos clínicos, todos los individuos, hasta los incultos e inexpertos, e incluso los niños peque- , ..· ··: ñas, transmiten ideas expresivas cuando dibujan figuras. Por ejemplo, es interesante observar que la persona que dibujó la figura 6A y 68 protestaba porque: "Nunca fui capaz de dibujar nada; simple- mente, no sé dibujar." Luego, en el comentario que hizo, describió a su padre, Juan, de la siguiente manera: Un hombre muy severo al que le gustaba salir vestido de etiqueta. Siempre era minucioso con su persona. In- sistía que las cosas debían hacerse correctamente y en el tiempo preciso. Criticaba a quienes hacían las cosas por diversión o, simplemente, por gusto. Margarita (fig. 6A) es una chica joven que en realidad no tiene ese as- pecto que posee en el dibujo. Pero asf la hacía sentir Juan: como si un vestido de noche fuese un vestido de entrecasa. Ella dudaba en acompañarlo a las funciones por temor a ser criticada. Es interesante observar que, a pesar de las reiteradas protestas de la paciente con respecto a su poca habilidad para el dibujo, sus dos figuras transmiten, con gran claridad y economfa, sus sentimientos acerca de sí misma y de su padre. Es difícil formular con precisión el modo específico en que el psicólogo capta los as- pectos expresivos. Se ha comprobado que para descubrir las actitudes y el tono emo- cional de los dibujos es efectiva la técnica de estudiarlos durante un rato. Quizás el psicó- logo posea un equipo mental estructurado de modo que su umbral para responder a in- dicios subliminales sea más bajo. Pero esto es especulación. 8 hecho es que los dibujos realmente varían en sus aspectos expresivos, yque el reconocimiento y la formulación cons- ciente de estas diferencias, facilita la interpre- tación posterior. Comparación de figuras Todo el mundo es capaz de dibujar dos fi- guras que difieran entre sí de algún modo. Ese modo particular de diferenciarse es elegido consciente o inconscientemente por el indivi- duo, y por lo general esa elección resulta va- liosa como información respecto con respecto a sus actitudes psicosexuales. En la figura 7A, por ejemplo, el hombre es mucho más pe- queño y menos móvil, y tiene brazos más cor- tos que la figura de la mujer 78. Esto consti- tuye un comentario descriptivo acerca de las diferencias entre ambos dibujos. Un posible comentario interpretativo basado en estas di- F1GUPA6A ferencias objetivas sería el de que el hombre ~ 68 es un individuo más pequeño y pasivo que la mujer. Esta interpretación se fundamenta en los siguientes elementos: la forma de estarparada, la postura y los brazos de la mujer sugieren actividad, mientras que la postura, los brazos y las manos del hombre dan la impresión de que no está en movimiento, que está parado, con las manos en los bolsillos, mirando. A partir de aquí, ya podemos alejarnos un poco más del dibujo objetivo hacia la interpretación de que para el examinado el hombre es inactivo (pasivo), introvertido, en tanto que la mujer es activa, extra- vertida, agresiva. Utilizando medios similares a la técnica que he empleado, es fácil verificar que efectivamente son éstas las sensaciones que transmiten los dibujos. Para comprobarlo, se presentaron estos 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 85
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    dibujos a cincopsicólogos. Se les solicitó que describiesen cada una de las figuras del modo más breve posible. A partir de los cinco comentarios que se obtuvieron acerca del hombre Oos cinco coincidieron en la caracterización general), se tabularon las palabras descriptivas que apa- recían con mayor frecuencia. En las cinco descripciones se encontraron palabras que implica- ban una actitud contemplativa en lugar de participación activa (observador, espectador, medi- tabundo, mirando). En cuatro de las descripciones había palabras que implicaban pasMdad o dependencia (menos competente, dependiente, se siente chico). En los cinco comentarios acerca de la mujer aparecieron palabras descriptivas que expresa- ban actMdad (agresiva, protectora, activa), ytambién surgían referencias ala extraversión. Cuando para cada una de las figuras se sintetizaron los cinco comentarios en una sola frase descriptiva, resultó la siguiente descripción: FIGURA 7A FIGURA 78 "La figura 7A corresponde a un indMduo algo retraído, sensible, dependiente, meditabundo, idea- lista, introvertido, amable". "La figura 78 corresponde a una persona competente, enérgica, activa, protectora, generosa, firme, acostumbrada a preocuparse por las cosas". Luego se presentaron estos dos comentarios, omitiendo la identificación sexual de cada una de las figuras, a otros cinco psicólogos, para que establecieran la correspondencia entre cada uno de ellos y el dibujo al que parecía aplicarse. En los cinco casos se apareó el primer comen- tario con la figura de un hombre, y et segundo, con el de la mujer. Existen otros factores que determinan estas caracterizaciones de los dibujos. Las manos y los brazos son las partes del cuerpo humano que "hacen cosas", establecen contacto (dar la mano}, castigan o defienden. En los hombres los brazos son bastante cortos (posibilidades li- mitadas de contacto), apretados al cuerpo, y las manos están ocultas en los bolsillos. En esta posición de las manos, ningún elemento expresa disposición para la actMdad, para el ataque, la manipulación o cualquier otra forma de contacto. 86 SIDNEY LEVY ',·~. Los brazos de la mujer son más bien largos, se extienden fuera del cuerpo. Las manos están bien marcadas yen una posición desde la cual es bastante fácil establecer contacto con perso- nas uobjetos. La kinestesia que surge de las posiciones de los brazos indica actMdad, en tanto que los brazos pegados al cuerpo con las manos en Jos bolsillos denotan falta de tensión mus- cular YpasMdad del yo. 8 cabello de la mujer está dibujado con trazos firmes yen conjunto da la impresión de energía. ¿Qué tipo de mujer usa el cabello en esa fonna? 8 cabello del hombre no está dibujado (como el de la muja~ desde el centro de la cabeza hacia afuera, sino desde la cab~za al cuerpo. De acuerdo con mi experiencia, en los dibujos de figuras humanas el trazo hacia el cuerpo revela tendencias hacia la introversión, en tanto que el trazado hacia afuera del cuerpo por lo general indica extroversión. Obsérvese la diferencia de tamaño. ¿Qué se asocia por lo general con el tamaño de la figura? ¿No es el adulto más grande y competente que el niño? Es posible interpretar que el examinado se identifica con la figura masculina, que su atención está dirigida hacia sí mismo Qntroversión) Yque en la figura femenina está incluida la apercepción que tiene de las mujeres, la que puede suponerse, deriva de la relación con su madre o sustituta. 8 hecho de que tanto en la mujer como en el hombre estén muy cuidados los detalles tales como el cinturón y el escote bien demarcados, indica que el examinado es algo compulsivo y está preocupado por el detalle y el orden. 8 modo en que traza y retraza el contorno del hombre (el saco está dibujado yvuelto adibujar hasta alcanzar las proporciones correctas) refuerza la in- terpretación de compulsividad y orden. En conclusión, comparando los dibujos del hombre y de la mujer, pueden efectuarse los siguientes comentarios interpretativos: ·s. es un individuo introvertido, ansioso, med'rtabundo, compulsivo, sensible, pasivo; más especta- dor que hombre en acción. liene necesidad de nutrición yde apoyo, yespera recibirlos de la figura materna.• Se siente pequeño frente a las mujeres, a las que siente agresivas y amenazadoras. Está preocupado por los derivados anales (esto implica una gran inmersión dentro de la teoría psicoa- nalítica, sin la cual no se puede ir mucho más allá de la superficie) y sus identificaciones psico- sexuales son conflictivas. Tamaño La relación entre el tamaño del dibujo y el espacio gráfico disponible puede vincularse con la relación dinámica entre el individuo ysu ambiente, o entre el indMduo yfas figuras parentales. El ~año expresa cómo responde el individuo a las presiones ambientales. Si la figura represen- tativa del concepto de uno mismo es pequeña, puede formularse la hipótesis de que el individuo se siente pequeño Qnadaptado) y que responde·a los requerimientos del ambiente con senti- mientos de inferioridad. Si la figura es grande, significa que el individuo responde a las presiones ambientales con sentimientos de expansión yagresión. Es necesario aclarar algo acerca de los significados de ªgrande" y "pequeño". El tamaño promedio de una figura completa es, aproximadamente de 18 cm o dos tercios del espacio dis- ponible. Pero más importante que el tamaño absoluto es la impresión que transmite la relación ~ntre la figura y el espacio que la circunda. Si un dibujo da la impresión de pequeñez, puede interpretarse que el examinado se siente pequeño Qnferior) o perdido (rechazado). 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 87
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    FIW1A BA FIGUIA88 Lasfiguras 8A y 88 fueron ambas dibujadas por jóvenes adolescentes de un metro ochenta centímetros de altura. El individuo que dibujó la figura 8A expresa sus sentimientos de inferio· ridad y los encubre con el autodesprecio. En efecto, se está burlando de sí mismo. A partir de este dibujo podemos deducir que se siente tonto e intenta adelantarse a la burla ajena, burlán· dose de si mismo. Mediante el uso de símbolos sustantivos de la masculinidad que denotan deseos compensatorios, expresa su sensación de impotencia. En lugar de dibujar una persona fuerte, "fálica", dibuja una figura débíl con bigote (deseo de virilidad) y larga nariz (deseo de virili· dad). El yo-yo sugiere: 1) que el individuo no ha abandonado sus hábitos infantiles; 2) que tiene deseos masturbatorios. Al yo-yo se lo manipula con la mano y sube y baja (nótese la ubicación dela mano).· La figura 88 fue dibujada por un individuo que se siente grande en su ambiente, que no se burla de sí mismo pero que está sufriendo un conflicto común (¿edípico?) con respecto a sus sentimientos sexuales. Lo ha resuelto reforzando el superyó, es decir, reprimiendo el impulso prohibido. Sin embargo, su dibujo ilustra el clisé psicoanalítico de "el retomo de lo reprimido a través de lo reprimido". La mano izquierda finaliza en un "círculo" que parece decir •aquí no hay nada", pero es posible notar la forma fálica de cada una de las manos. En el tratamiento lera· péutico, este paciente se encuentra en el proceso de resolución de su conflicto edípico. Movimiento Casi todos los dibujos de figuras humanas sugieren algún tipo de tensión kinestésica que varía desde la rigidez hasta la extrema movilidad (véase figura 9). Por lo general los dibujos que sugieren mucha actividad son obra de individuos que sienten fuertes impulsos hacia la activi· • Este es un ejemplo de la ley de concreción desplazada, es decir, que un objeto o acto que posee una o máscaracte- rfsticas de otro objeto o acto, puede representarlo. 8 8 SIDNEY LEVY •·. F!W1A9 dad motora. El individuo inquieto, el hombre de acción, el hipermaníaco, el histérico, realizan dibujos que contienen considerable movimiento. Los dibujos que dan una impresión de extrema rigidez por lo general corresponden a individuos con conflictos graves y muy profundos, frente a los cuales mantienen un control rígido y, a menudo, endeble (véase figura 10)."-A veces se encuentran dibujos de figuras sentadas o reclinadas, que expresan bajo nivel energético, falta de impulso o agotamiento personal. Si el dibujo representa figuras del tipo mecánico, con absoluta ausencia de implicaciones kinestésicas, el psicólogo debe estar alerta para detectarotros signos de despersonalización y de psicosis. Las figuras 11A Y 118, mecánicas e inanimadas, fueron realizadas por un esquizofrénico. FIWIA 1tA FIWIA 118 • Humpty Dumpty es el nombre de una canción nfanbt cuyo protaganista. que asl se llama. es un huevo, y que cfice asl: "Humpty Dumpty se sentó 1!11 una pared, Humpty Dumptyse pegó un gran golpe I Ni los cabat!eros del rey ni todos los hombres del reino I pu<fieron juntar los pedazos de Humpty Dumpty otra vez. (T.) 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 89
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    FJGUAA 12 Región dela cabeza Distorsiones y omisiones La distorsión u omisión de cualquier parte de la figura sugiere que los conflictos del exa- minado pueden relacionarse con dichas par- tes. Por ejemplo los voyeuristas con frecuen- cia omiten los ojos o los dibujan cerrados (véase figura 12). Los Individuos con conflictos sexuales omiten o distorsionan las áreas rela- cionadas con aspectos sexuales. Los indivi- duos infantiles con necesidades orales dibujan generalmente grandes pechos. En un estu- dio sobre pacientes a quienes en la Segunda Guerra Mundial se les habían amputado las piernas observé que con frecuencia omitían la parte inferior del cuerpo (véase figura 13). Tanto las partes borradas como las más marcadas, sombreados o reforzadas, implican lo mismo que las distorsiones y omisiones, y debe considerarse su posible vinculación con áreas conflictivas (véase el caso del señor P.). F1GUAA 13 Por lo general es lo primero que se dibuja. B concepto del yo de la mayoria de los individuos está centradoen la cabeza y en el rostro. Si la cabeza está muy agrandada es posible que el exa- minado sea muy pedante o posea aspiraciones intelectuales (o que tenga dolores de cabeza u otros síntomas somáticos), o bien que sea introspectivo,o que huya en la fantasía. 90 SIONEY LEVY Si la cabeza y el rostro están poco claros, es posible que el examinado sea en ex1remo au- toconsciente y tímido. Si la cabeza es lo último que se dibuja, se debe considerar la posibilidad de unagrave perturbación del pensamiento, y si, en contraste con un cuerpo apenas esbozado o rechazado, aparece dibujada con mucha claridad, es posible que el examinado acuda a la fantasía como recurso compensatorio, o que tenga sentimientos de inferioridad o de vergüenza en relación con partes y funciones de su cuerpo. Los pacientes narcisistas u homosexuales dan mucha importancia al cabello. El pelo de la cara {barba o bigote) por lo general está ligado a una búsqueda compensatoria de virilidad por parte de aquellos individuos con sentimientos de inadecuación sexual o dudas acerca de su masculinidad (véanse figuras 30 y 5). Se puede dibujar la boca mediante una línea recta, curva u oval. Si se incluyen los dientes es posible que el examinado sea oral-agresivo y sádico; en este caso deben buscarse otras caracteristicas ligadas a este estadio evolutivo. Si la boca consiste en una sola línea, puede tratarse de un individuo agresivo a nivel verbal. Si es excesivamente oval, o está abier1a y es carnosa, es posible que sea oral-erótico y dependiente. Si los ojos son muy grandes y los de la figura masculina tienen pestañas es casi seguro que se trata de un paciente homosexual. Si el contorno de los ojos es muy grande, pero están omitidas o ausentes las pupilas, puede ser que esté expresando culpa vinculada con tendencias voyeuristicas. Si los ojos son grandes y poseen la capacidad de mirar con fijeza el psicólogo clínico deberá investigar la posibilidad de que existan rasgos paranoides. La nariz puede representar un estereotipo social, pero también puede interpretarse como un símbolo fálico. Si es ganchuda, o ancha y abierta, el examinado está expresando rechazo y desprecio. Si es muy larga, es posible que se vincule con sentimientos de impotencia sexual. Porlo general, los pacientes de sexo masculino que sufren de melancolía involutivadibujan nari- ces ex1remadamente largas y, también los adolescentes que intentan afirmarse en el rol mascu- lino, pero que se sientan inadecuados para él. El mentón constituye un estereotipo social relacionado con la fuerza y la determinación. Si en un dibujo que muestra el autoconcepto del examinado el mentón aparece agrandado, pro- bablemente exprese un fuerte impulso, tendencias agresivas o, si está muy exagerado, senti- mientos compensatorios de la debilidad y la indecisión. Pocas veces se detallan las orejas, pero si están agrandadas o destacadas, el psicólogo considerará la posibilidad de algún daño orgánico en el área auditiva, de alucinaciones auditivas en un individuo paranoico, de algún defecto en la audición o de un conflicto homosexual pasivo (véase el caso del señor P.). B cuello separa la cabeza del cuerpo y puede considerarse como el vinculo entre el control intelectual y los impulsos de ello. Un cuello largo puede revelar dificultades para controlar y dirigir los impulsos instintivos (para mayores detalles sobre esto, véase caso del señor P. pág. 116), pero también puede indicar la existencia de síntomas somáticos en dicha área. También es posible que las figuras con cuello ex1remadamente largos correspondan a pacientes que pa- decen de dificultades para tragar, de globus histericus, o de perturbaciones digestivas psicóge- nas. También los individuos esquizoides dibujan con frecuencia figuras con cuellos exagerados (véanse figuras 11A y 11B). Brazos y manos Los brazos y manos son los órganos corporales del contacto y la manipulación. Si las manos están ocultas el examinado manifiesta dificultades de contacto o sentimientos de culpa en relación con actividades manipulatorias (masturbación). Si están a la vista pero son de un tamaño exagerado, esto puede interpretarse como una conducta compensatoria debido a sen- 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 91
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    J timientos de insuficienciamanipulatoria, dificultades de contacto o inadecuación. 8 sombreado excesivo de las manos expresa ansiedad con respecto a la manipulación o a las actividades que implican contacto. Los brazos apretados al cuerpo manifiestan sentimientos pasivos o de- fensivos. Si son demasiado largos y extendidos fuera del cuerpo, habrá que pensar en nece- sidades agresivas dirigidas hacia el exterior. Si los dedos, las uñas y las articulaciones están marcadas con cuidado, el individuo suele ser compulsivo, o tiene dificultades en relación con el concepto corporal (como en la esquizofrenia precoz). Los puños cerrados sugieren agresión reprimida. Otras partes del cuerpo Cuando se dibujan primero las piernas y los pies y se les presta mayor atención que al resto del cuerpo, es posible que se esté expresando desaliento y depresión. Si las caderas y las nalgas en la figura masculina son redondeadas y más grandes de lo que deberían ser, o se les presta una atención exagerada, el examinado puede poseer fuertes rasgos homosexuales. La misma interpretación es adecuada para el caso de que el tronco aparezca redondeado o muy ceñido en la cintura. Si las articulaciones de los codos y de otras regiones articulares están delineadas, se trata de un individuo compulsivo, en cuyo caso este rasgo se manifestará de muchas otras maneras, o de una persona dependiente e indecisa y necesitada de indicios perceptivos familiares para reasegurarse. Si se dibuja la anatomía interna seguramente se trata de un esquizofrénico o de un maníaco. Si se dibuja el cuerpo con vaguedad o de un modo extraño (figuras 11A y 118) es posible que el examinado sea un esquizofrénico. Debe observarse con atención el tratamiento que hacen los individuos de sexo masculino de la figura femenina. ¿Representa la figura a una niña? ¿A la chica ideal con que se sueña? ¿A una figura materna? ¿Qué partes del cuerpo fe- menino se destacan? Si los pechos son muy grandes y están dibujados con mucho cuidado es posible que el examinado manifieste fuertes necesidades de dependencia oral. Los brazos y manos largos y prominentes revelan necesidad de una figura materna protectora. Si la feminei- dad de la figura femenina está indicada mediante el uso de detalles superficiales o simbólicos, habrá que pensar en sentimientos sexuales prohibidos y reprimidos. La exageración de los hombros y de otros indicadores de masculinidad en la figura mascu- lina puede indicar la propia inseguridad con respecto a la masculinidad (12). Vestimenta La mayor parte de los dibujos están vestidos. Si las figuras están desnudas y las partes sexuales expuestas, el examinado puede estar expresando rebelión contra la sociedad (figuras parentales), o conciencia de sus conflictos sexuales. Los individuos con fuertes elementos voyeuristicos suelen dibujar figuras desnudas glorifi- cadas. Si la figura que corresponde al autoconcepto está dibujada desnuda y con mucho cui- dado, es posible que el examinado esté expresando narcisismo corporal (véase figura 14). Por el contrario, el dibujo de la figura cuidadosamente vestida revela narcisismo ligado a la vestimenta, o narcisismo social. Ambas formas de narcisismos se encuentran en individuos in- fantiles y egocéntricos. Por lo general, la importancia excesiva dada a los botones es un indicador de personali- dades dependientes, infantiles y con un ajuste imperfecto. Si los botones corresponden a la línea media del cuerpo, es posible que el examinado sufra de preocupaciones somáticas. Si los botones se dibujan en los puños de la camisa o en otras áreas poco visibles, posiblemente se 92 SIDNEY LEVY trate de un paciente obsesivo-compulsivo, que también dibujará cordones en los zapatos, arru- gas en la ropa, etcétera. 8 detalle preciso que se elija para expresar la compulsividad puede ser significativo: por ejemplo, las rayas del pantalón sugieren una tendencia a la ostentación de rasgos masculinos. Los bolsillos ubicados en el pecho in- dican privación 0<al y afectiva y por lo ge- neral se encuentran en los dibujos de in- dividuos infantiles ydependientes. Pero si consideramos el bolsillo como un órgano receptor simbólico es decir, una vagina, también puede expresar la existencia de identificación psicosexual con la madre. Con frecuencia una corbata exagerada se interpreta como un símbolo fálico. Si se dibuja con sumo cuidado y atención y, además, la figura es algo afeminada, es posible que el examinado sea algo homosexual. La corbata pequeña puede indicar sentimientos reprimidos de infe- rioridad orgánica. Es frecuente que los individuos con preocupaciones sexuales de naturaleza exhibicionista dibujen aros. Los cigarrillos, las pipas y los bastones se interpretan como símbolos de bús- queda de la virilidad. Grafología l ·- .. El trazado puede describirse en relación con la presión, la dirección, la continuidad, la an- gularidad y el ritmo, generalmente la presión del tazo se vincula con el nivel energético. Por lo tanto un individuo con una gran impulso y muy ambicioso dibujará con líneas firmes; el que posea un nivel energético más bajo, por razones físicas o psíquicas, realizará líneas más sua- ves. El ciclotímico, el inestable o el impulsivo dibujará con presión fluctuante. La dirección del trazo puede ser vertical u horizontal, determinada o indeterminada. A me- nudo la marcada preferencia por los movimientos horizontales se relaciona con la debilidad, femineidad y vida de fantasía. Si se prefiere el trazado vertical, habrá que pensar en caracterís- ticas tales como determinación, hiperactividad y masculinidad asertiva. Si la dirección del trazo está bien determinada y éste no es vacilante, es posible que el examinado sea una persona segura, perseverante y persistente con respecto a las tareas dirigidas a metas. Los trazos de di- rección indeterminada y dudosa con frecuencia se asocian a la carencia de dichas cualidades. Es decir que aquellos individuos poco definidos, inseguros, que no tienen ni opiniones ni puntos de vista propios, dibujan figuras en las que el trazado no posee una dirección determinada. Las líneas derechas ininterrumpidas suelen ser el producto de individuos rápidos y deci- didos. En cambio las lineas curvas interrumpidas, caracterizan a los individuos lentos e in- decisos. Los trazos muy cortos y abocetados a menudo revelan ansiedad e inseguridad. Si el trazado se realiza de un modo libre y rítmico, es posible que el examinado sea una per- 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 93
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    sana abierta yque responde a los estímulos. Si, por el contrario, el trazado está estreñido, lo más probable es que se trate de una persona tensa, apartada y coartada. El contorno de las figuras claro y definido, y la línea de demarcación reforzada pero no quebrada, expresan necesidad de aislamiento y de protección frente a las presiones externas. Por lo general el sombreado indica ansiedad. Si se lo encuentra en las áreas sexuales, es probable que la an- siedad se relacione con funciones sexuales. 8 dar excesiva importancia alos trazos que se dirigen del papel al examinado denota carac- terísticas tales como encierro en sí mismo, introversión o ansiedad. Por el contrario, la exage- ración en los trazos que van desde el examinado hacia la parte superior del papel puede ser un índice de agresión o de extraversión. 8 énfasis en los trazos que se dibujan de derecha aizquierda se vincula con la introversión y el retraimiento; en cambio la dirección de izquierda aderecha, revelan tendencias hacia la extra- versión, la estimulación social y la necesidad de apoyo. Volvemos a advertir al psicólogo contra la utilización de una sola área de interpretación para un diagnóstico confiable, amenos que esté sostenida por el patrón total resultante del análisis gráfico. Miscelánea Las figuras de "palotes" o las representaciones abstractas deben interpretarse como signos de evasión. Este tipo de dibujo es característico de indMduos inseguros y que dudan de sí mis- mos. Si se dibujan payasos, personajes de historietas ofiguras ridículas se está expresando au- todesdén y autohostilidad. Esto suele encontrarse en adolescentes que se sienten rechazados o inadaptados. Los dibujos de brujas o de personajes similares son propios de indMduos que sienten hosti- lidad hacia la mujer yque expresan sus sentimientos punitivamente. A menudo los examinados incluyen material auxiliar, por ejemplo líneas que representan el piso yque pueden ser de distinto tipo, o bien cercos donde las figuras se apoyan y que pue- den interpretarse como una necesidad de apoyo o de auXJlio. A los individuos compulsivos se los reconoce con facilidad por medio de sus dibujos. Son incapaces de terminarlos y vuelven repetidamente sobre las distintas áreas agregándoles cada vez más detalles. Los pacientes histéricos, impulsivos einestables hacen dibujos en los que mediante la falta de precisión y de uniformidad en la realización, ponen de manifiesto las características de su personalidad. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Murray, H. Z, eta/.: Explorations in Petsonality, Nueva York, Oxford, 1938. 2. •James, William: Principies ofPsychotogy. NuevaYork, Dover Pub., 1950. 3. •Freud, S.: Leonardo Da Vincl New York, Random House, 1947. 4. •Freud, S.: Delusion and Dream, 1917. 5. Tindall, W. Y.: James Joyce, His Way oflnterpreting the Modem World. Nueva York, Scribner, 1950. 6. •Freud, S.: 7he lnterpretation ofDreams. (Traducido por Strachey.) Nueva York. Basic Books, 1955. 7. Rieff, Philip: En Freucl, s. (4) 8. •Schilder, P.: 7he lmage andAppearance ofthe Human Body. Londres, Kegan Paul. Trench, Trubner & Co., 1935. 9. Untermeyer, L: En Rouault, G.: Makers ofthe Modem World, pág. 420. 1O. •Levy, S.: Figure drawlng as aprojective test, en Abt y BelJak: Projective Psycho/ogy. Nueva York, Knopf, 1950. 94 SIDNEY LEVY 11. Bettelheim, B.: Symbolic Wounds. Glencoe, Freepress, 1954. 12. Levy, R. A.: Condusion of sexual, role in schizophrenic children, astudy invoMng figure drawings. Estudio completado en la State University of New York Collage of Medicine, 1956. • Las obras prececfidas por un asterisco tienen edición en castellano. 4. DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA 95
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    i · I i 5. Estudiodel caso de un niño enfermo de ocho años por Florence Halpern COMENTARIOS GENERALES ACERCA DE LOS DIBUJOS INFANTILES Lo mismo que el adulto, el concepto que el niño tiene del cuerpo humano proviene de sus experiencias en relación con su propio cuerpo, de las sensaciones que experimentó con res- pecto a él, de los dolores y placeres que el cuerpo le produjo, de los usos que le dio, de las percepciones resultantes de esas experiencias, y de las observaciones y contactos con los demás. Desde el punto de vista evolutivo es probable que el rostro humano sea lo primero que el niño abstraiga de la mesa de impresiones que recibe cuando se le acerca otra persona. Por lo tanto, es posible que para el bebé y para el niño la cara sea el área más significativa del cuerpo, por medio de la cual se realiza el contacto social y se obtienen satisfacciones. Mediante la observación de las expresiones faciales, aprende con rapidez y mucho antes de poseer al- guna expresión del lenguaje, qué es lo que se puede anticipar ycuál puede ser la naturaleza de un conjunto determinado de circunstancias. Debido a la importancia que posee la cara en la vida del niño y en sus esfuerzos adaptativos no es extraño que los dibujos infantiles más preco- ces se concentren en la cabeza, la cara y en muy pocas cosas más. Lo que sigue en orden de importancia son los miembros, pues también éstos juegan un papel primario en la consecución del contacto social y constituyen un medio para alcanzar, explorar y dominar el ambiente. Por esta razón los dibujos infantiles de niños de tres y cuatro años consisten fundamentalmente en cabezas y miembros, a menudo ubicados de un modo in- apropiado, y en muy pocas cosas más. Si existe alguna indicación del cuerpo, es muy raro que consista en algo más que en una sola línea. Con el incremento de las experiencias acerca de sí mismo y de los demás el niño aprende a incorporar el cuerpo en su concepto de la figura humana. Generalmente lo representa mediante un gran círculo uóvalo y la mayorfa de las veces no es más grande que el tamaño de la cabeza, y tiene muy poca semejanza con la forma humana. Con respecto a los hombros o al cuello, sólo el niño dotado ofrece algún indicio de ellos antes de los ocho años. A los cincó años no es ex- traño que los brazos se dibujen como extensiones de la cabeza y no del cuerpo. Esta tendencia desaparece alrededor de los seis años. Los dibujos de niños de siete años o más en que los bra- zos salen de la cabeza por lo general revelan atrasos evolutivos o estados patológicos. Uno de los detalles que con mayor frecuencia aparece en los dibujos de niños de cuatro y cinco es la presencia de un gran punto en el centro del cuerpo que, de acuerdo con el interro- gatorio, es el ombligo. Se han sugerido varias explicaciones para este fenómeno. Generalmente 5. ESTUDIO DEL CASO DE UN NIFIO ENFERMO DE OCHO AFIDS 97
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    el niño descubreal ombligo en las primeras exploraciones que realiza en su cuerpo y en sus orificios corporales, y luego hace preguntas acerca del mismo. De acuerdo con las experiencias que se le dan, el ombligo adquiere diferentes significados. Si se evade la pregunta o se contesta de modo insatisfactorio, el ombligo adquiere una cierta cualidad secreta y misteriosa, y en la mente del niño se asocia con otras cuestiones extrañas y secretas. Por ello no es extraño que algunos niños consideren al ombligo como un tipo de cerradura del abdomen y que represente algo así como la puerta hacia el cuerpo de la madre, o el modo en que se emerge del cuerpo de la madre. Cuando al niño se le da una explicación simple, comprensible y segura, que coin- cide con la realidad biológica, el ombligo representa para él la separación física de su madre. A partir de la idea de separación física surge el concepto de separación psicológica, la conciencia creciente de la posibilidad de un "yo" independiente, física y emocionalmente. Es decir que el ombligo representa la inquietud de un niño con respecto a problemas básicos que parecen al- canzar su punto crítico alrededor de los cuatro o cinco años. Cuando el niño llega a tener seis años este concepto de un yo independiente ya no es nuevo y, por lo tanto, es menos alarmante y perturbador. Entonces desaparece el ombligo aunque aún no está totalmente satisfecha la necesidad de depe_ndencia y el niño no está preparado para abandonar su atadura a la figura de la madre. Lo que hace es reemplazar el ombligo por una hilera de botones, que son muy comunes en dibujos de niños de hasta ocho años. Luego van desapareciendo siempre que el sujeto haya resuelto sus problemas de dependencia-independencia en forma satisfactoria. Aunque es raro que los niños de tres y cuatro años dibujen dedos y manos en las figuras el aumento de habilidad para manipular el medio y la conciencia de la necesidad de dicha ma- nipulación, tanto desde el punto de vista físico como del psicológico, da como resultado la aparición de manos y dedos a veces alos cinco y medio o seis años. La mano se dibuja como un círculo y los dedos se indican mediante líneas derechas de una sola dimensión, adheridas alrededor de todo el círculo. Los pies suelen aparecer algo más tarde que los dedos ygeneral- mente también en una sola dimensión. La separación entre la cabeza y el cuerpo, entre el intelecto y las llamadas funciones burdas del ser humano se manifiesta en los dibujos alrededor de los ocho años. Recién a esta edad la conciencia de la necesidad de control intelectual determinan intentos de dibujar el cuello. Tanto la longitud como el grosor y la importancia que se le da al cuello revelan la necesidad de control que tiene el examinado y el énfasis que pone en el mismo. Es posible conjeturar que cuanto más se destaca el cuello, más amenazadores son los impulsos corporales y mayor es la necesi- dad de defenderse de ellos mediante el control intelectual. Otras características típicas de los niños de ocho a diez años son la aparición de los brazos ypiernas de dos dimensiones (por lo general alrededor de los ocho años) y con frecuencia de un cuerpo mejor integrado y proporcionado. También a los ocho años, y después a lo largo de la pubertad, aparecen esfuerzos por acrecentar la seguridad y el prestigio mediante la adición de símbolos de fuerza e importancia. Por ello es frecuente encontrar en dibujos de varones muchos revólveres, cañas de pescar, sombreros de vaqueros, etcétera, y en los dibujos de las niñas, canastos, monederos, moños en el cabello, y otros adornos por el estilo. 8 cabello que aparece precozmente en los dibujos de niños muy pequeños ahora es tratado más como un adorno que como un rasgo corporal. 8 progreso en relación con los aspectos integrativos de las figuras consiste en que durante el período que va desde los ocho hasta los diez años, y dependiendo de la madurez intelectual y emocional del niño asf como también de su habilidad artística, la naturaleza segmentaria de la figura (característica de los niños muy pequeños) da lugar a una conciencia del cuerpo como unidad y no como series de partes agregadas entre sí. Esta última forma de considerar el cuerpo humano, típica de niños menores de ocho años, se observa en la verbalización con que acampa- 98 FLORENCE HALPERN ñan sus dibujos. Así por ejemplo un niño, mientras dibujaba, decía: ªprimero la cabeza, después el estómago, después las piernas. ¿Y ahora, qué le falta? ¿Qué tengo que agregarle ahora? ¿Qué le falta? Ah, sí, las manos.n 8 concepto del cuerpo funcionando como unidad integrada, con una dirección y un propósito, no está al alcance de la comprensión de los niños pequeños. Estos aún no están tan lejos de la época en que, como respuesta a sus impulsos orales y exploratorios, se mordían la punta de los pies sin darse cuenta, hasta que sentían dolor, de que se trataba de una parte de su propio cuerpo. Mientras los niños aprenden qué les pertenece y qué está separado de ellos, existen diferentes aspectos del cuerpo que les producen impresiones muy disociadas y diferentes entre sí. En un determinado momento distintas partes del cuerpo pueden estar com- prometidas en necesidades yproblemas también diferentes y en consecuencia pueden tironear al niño en direcciones opuestas. Esta ausencia de un verdadero sentido de unidad se expresa en los dibujos donde cada una de las áreas del cuerpo es una unidad en sí misma, y su aglomeración constituye el concepto corporal de los niños pequeños. Cuando el niño llega a la pubertad no sólo desaparece este concepto fragmentario de cuerpo humano sino que los dibujos se vuelven considerablemente sofisticados. La pubertad es un periodo que el cuerpo adquiere una nueva y muy especial importancia. En consecuencia, según el sexo del examinado, en los dibujos se destacan atributos tales como el tamaño, la fuerza, la gracia, el atractivo físico, etcétera. Si bien los cambios en el dibujo de la figura humana que se producen durante la niñez pue- den atribuirse en gran medida al desarrollo psicológico del niño, también se debe tener en cuenta la mayor facilidad que va adquiriendo el niño para manejar el lápiz y para realizar repre- sentaciones gráficas. En rigor, es posible que el concepto del cuerpo humano del niño pequeño sea_ más maduro que lo que es capaz de expresar a través de sus dibujos. Así como en el adulto, las diferencias de sexo juegan un importante papel en la determina- ción del tipo de figura que realizará el niño. Este factor sólo en el grupo más joven, o sea en el de tres y cuatro años, carece de importancia, o la tiene en muy poca escala. La mayoría de los niños de cinco años tienen conciencia de ciertas diferencias entre los sexos y esta conciencia se refleja en sus dibujos. AJ comienzo es posible que la diferencia se exprese por la presencia o ausencia de pollera, o por el largo del cabello. Pero en la pubertad, o quizás recién en la puber- tad, hay posibilidades de que exista algún reconocimiento de la forma del cuerpo. Los dibujos infantiles rara vez muestran alguna conciencia del contorno corporal. Por el contrario, suelen dibujarse figuras sin curvas que representan un cuerpo de niño y no de adulto. Las necesidades y los problemas de los niños no sólo varian mes tras mes y año tras año sino que, en rigor, lo hacen semana tras semana y día tras día. Podemos pues deducir que a medida que las necesidades y percepciones del niño superan el estadio más infantil, el concepto de sí mismo se hace cada vez más complicado y variable. Pero, sin embargo, la capacidad del niño para comunicar estos cambiantes autoconceptos se encuentra disminuida acausa de su escasa destreza para representarse así mismo mediante el di?tJjo. Las figuras que realizan poseen cierta cualidad estereotipada. Pero si se efectúa un examen cuidadoso se apreciarán de un dibujo al otro variaciones en pequeños detalles. Amenudo estas significaciones tienen significados suma- mente importantes, pues expresan la variación en las percepciones que el niño tiene de sf mismo y de su ambiente, aunque la figura básica no se altere. Cuando se conoce lo que es normal y típico para un determinado grupo de edad y sus problemas psicológicos específicos, los dibujos infantiles pueden evaluarse en términos de la similitud y discrepancia que presentan en relación con ello. Sin embargo algunos factores poseen especial importancia para interpretar la represen- tación del cuerpo humano que realiza el niño. Uno de esos factores consiste en que el cuerpo es para el niño una fuente de misterio inacabable. A medida que lo va experimentando surgen de él nuevas sensaciones. Dentro del cuerpo suceden toda clase de cosas misteriosas. Por ejemplo, si 5. ESTUDIO DEL CASO DE UN NIÑO ENFERMO DE OCHO AÑOS 99
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    se come seagranda yparece encogerse cuando no come. Puede brindar sensaciones placente- ras y un estado de bienestar, pero también puede causar mucho dolor e incomodidad. Utilizando o no determinadas partes del cuerpo o mediante la exageración o el descuido de determinadas funciones corporales, desde muy temprano, el niño aprende a atraer la atención y la aprobación o desaprobación de su ambiente. 8 cuerpo se convierte en un importante instrumento de poder para manejar a las figuras del ambiente. Por ello para el niño existe una cierta magia en relación con el cuerpo, y para los más pequeños, con su limitada aceptación de la realidad, a véces el cuerpo está dotado de cualidades sobrenaturales. Por este motivo es común que dibujen per- sonas con cuerpos enormes, tipo globo, o con cabezasmuy exageradas. Pero es muy diñcil que a los seis o a los siete años continúe este tipo de distorsión tan llamativo. En cambio crece el reconocimiento y la aceptación de las realidades básicas con respecto a la naturaleza del cuerpo humano, aunque aún se lo use para maniobras de poder. Otro factor importante para la evaluación de los dibujos infantiles en el lugar físico que el niño ocupa en el ambiente. 8 niño es una figura pequeña en un mundo que para él está po- blado de objetos gigantescos. Desde un punto de vista psicológico se encuentra a merced de un ambiente que es más fuerte que determinadas figuras de su mundo, o sea, que sus pares. De acuerdo con esto, aquellos niños que repetidamente dibujan figuras pequeñas no están reaccionando según todas sus experiencias y oportunidades, sino que se centran en sus relaciones con las figuras adultas. Parecería que esas relaciones han sido tan abrumadoras que provocan sus sentimientos de pequeñez e inutilidad, sin que importe la naturaleza de las circunstancias en que se encuentran. Por otra parte, aquellos niños que dibujan figuras ex- cesivamente grandes se refieren de un modo exclusivo a los momentos de fortaleza que han tenido oportunidad de experimentar. Parecía que la necesidad de vivir momentos de ese tipo y del autoreaseguramiento que resulta de esos momentos, los conduce a mantener fuera de la conciencia cualquier otra posible percepción de si mismos. Como en todos los casos en que se llega a los extremos, tanto el niño que dibuja figuras muy pequeñas como el que las hace demasiado grandes no responde a sus experiencias de manera totalmente sana y en conse- cuencia, la percepción de sí mismos y de los demás es parcial, con la resultante dificultad para adaptarse a la realidad de muchas experiencias. También debe considerarse otro factor en la interpretación de los dibujos infantiles. Se rela- ciona con la situación proyectiva, con lo que la consigna "dibuje una persona" significa para el niño, y con sus diferencias en relación con el adulto. En la práctica clínica al someter a un niño a examen psicológico, a menudo se comienza pidiéndole que dibuje (lo que por lo general nunca se hace con el adulto). Esto atestigua sobre la diferencia de actitud hacia los dibujos entre el niño y el adulto. Generalmente para el niño, el pedido de que dibuje es reductor de tensión en tanto que en el adulto con frecuencia provoca tensión y ansiedad. Uno de los supuestos car- dinales de las técnicas proyectivas consiste en que la naturaleza inestructurada de la situación produce ansiedad ymoviliza las defensas. En consecuencia la pregunta que naturalmente surge es la siguiente: ¿Para el niño la consigna de que dibuje es una circunstancia inestructurada, no familiar y productora de tensión, o la frecuencia y el placer con que la mayoría de los niños di- buja excluye esa posibilidad? Lo más probable es que para la mayoría de los niños la consigna "dibuje una persona· no sea perturbadora y que, por lo tanto, no determine un fortalecimiento de las defensas. Pero de todos modos, los dibujos infantiles sin lugar a dudas revelan los pro- blemas de los niños, pues para ellos, lo mismo que para los artistas, el dibujo constituye un medio para expresar sus temores, sus esperanzas y sus fantasías. En rigor, con excepción de aquellos niños que ejercitan formas de actMdad manipulatoria y que necesitan situaciones que requieren un tipo de expresión libre y espontánea, para los demás el dibujo parece ser un modo de comunicar lo que para ellos es importante y lo que los perturba. También constituye una 100 FLORENCE HALPERN forma de liberación de sentimientos y de impulsos reprimidos. Lo mismo que el sueño, aquello que se crea se relaciona con aspectos que se encuentran en estado de tensión y que no están resueltos, con los sentimientos, las experiencias y las relaciones que el individuo anhela y o que le producen ansiedad y miedo, y no con los aspectos o problemas ya resueltos. Encarados ya como un acto creativo, los dibujos infantiles resultan muy significativos y poseen un gran poder de comunicación. ESTUDIO DEL CASO Los dibujos que se interpretarán a continuación fueron realizados por un niño que tenía ocho años y ocho meses y que poseía un CI de 117 de acuerdo con el Stanford-Binet revisado, forma L Era el mayor de dos hijos; su hermana tenía tres años ymedio. Su familia era de clase media. 8 padre era un vendedor con éxito relativo. 8 niño fue enviado aexamen psicológico acausa de su enuresis y de su tartamudeo. Se desempeñaba bien en la escuela y aparentemente sus maestras lo apreciaban. Una de ellas señaló que aunque el niño manifestara cierto amaneramiento de tipo femenino, en ocasiones se mostraba autoafirmativo eintentaba dominar las situaciones. De todos modos, la eSc:uela como totalidad no tenía quejas contra él. Tenía amigos, tanto en el colegio como en su casa, pero no se esforzaba mucho por estar en compañía de otros chicos. Jugaba si ellos se le acercaban pero él no tomaba la iniciativa en este aspecto; Sus sentimientos con res- pecto a su hermana eran ambivalentes. A veces parecía quererla y se mostraba muy interesado por ella, y otras la apartaba bruscamente de su camino y la trataba con violencia. Durante la entrevista en que se le administraron los tests, se mostró cooperativo y simpá- tico. Respondía con facilidad pero era notable su inquietud física. Hizo primero la tarea gráfica y luego el test de inteligencia, el Rorschach y el Test de Apercepción Temática. Comenzó di- bujando al hombre, pero sin el gorro académico, ni el puntero ni la pizarra. En ese momento dijo que la figura era un robot. Luego dibujó una figura femenina y dijo: "Tiene ocho años, está parada, y hablando con la maestra." Insistió después en retomar la figura masculina yle agregó un gorro académico, el puntero Y la pizarra e indicó que era un "profesor". .;¡;"· - r: /.... •/'·· ~- ~: ·..·~:~ -~ ·.. • ... . .. .. ..'" .. 1·.~:: .;.... ~·k~1~i..-;~·:~l~~~f i~'f. FIGuRA 1 F1GURA2 5. ESTUDIO DEL CASO OE UN NIÑO ENFERMO DE OCHO AÑOS 101
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    Si bien enlas figuras hay ciertos rasgos comunes en los dibujos de niños de ocho años también pueden observarse otros que se desvfan de los dibujos más típicos de este grupo de edad. Los aspectos típicos del dibujo son: la ausencia de curvas corporales y la posición de la figura, con las piernas separadas. Por el contrario, tanto los rasgos del rostro de la niña, cuida- dosamente delineados, como la presentación de perfil del rostro del hombre revelan una ma- durez mayor que la que indica la estructura del cuerpo. Los detalles del área sexual de la figura femenina implican una precocidad sexual que por lo general no se encuentran a esa edad. Pero inversamente, la ausencia de manos constituye un retraso en el desarrollo. A esta edad se da importancia a las manos, pues juegan un papel primordial en la actMdad general del niño y en sus esfuerzos por manejar el ambiente y relacionarse con él. Además el hecho de que la niña posea un cuello largo, fuerte y bien articulado mientras que el hombre carece totalmente de él sugiere un desarrollo desparejo del examinado. En lugar de manifestar la madurez que implica la presencia del cuello, el hombre aparece como una figura dependiente, con una hilera de botones en el blusón. Es decir que los dibujos que realizó este niño muestran la naturaleza variable en su desarrollo y sugieren la existencia de problemas no resueltos que le impiden un funcionamiento coherente. También en los demás tests que se le administraron se revela su desarrollo y funcionamiento variables. Por ejemplo, en el Stanford-Binet obtuvo varios resultados pasivos en Edad XIV, pero también varios fracasos en Edad VIII. Además, sus éxitos y sus fracasos no seguían ningún patrón coherente ni tenían una correlación muy alta con la dificultad de la tarea. Resulta así que tiene un solo resultado positivo en el nivel de los once años y tres en el nivel de los catorce años. En el Rorschach su inestabilidad se manifiesta en rupturas repentinas y esporádicas del control y del juicio, que se expresan en algunas respuestas pobres de forma y en reacciones inesperadas ("como bombas y están explotando"). La disparidad en el desarroUo y en el ajuste es una manifestación del grave conflicto que el niño está viviendo con respecto así mismo yasus relaciones con los demás. Los problemas del examinado, tal como se expresan en los dibujos, se pueden clasfficar en tres grupos: 1) su con- fusión acerca del propio rol y de la identificación sexual y, en consecuencia. la inseguridad acerca del significado de su propio sexo, o sea, cuáles atributos y rasgos son masculinos y cuáles feme- ninos; 2) la marcada preocupación sexual, y la ansiedad y culpa que dicha preocupación le crea; 3) el deseo de consolidar relaciones con el ambiente y el temor ante estas relaciones. La diferencia entre los dibujos del hombre y la mujer atestigua la marcada confusión de roles que tiene el niño. 8 cuello sólido y el cabello cuidadosamente enmarcado por una línea dan la impresión de que la niña está muy controlada. Por otra parte la figura masculina aparece con unacapacidad muy variable de control de los impulsos ysentimientos. También tiene el cabello circundado, pero carece totalmente de cuello. En consecuencia puede conjeturarse que para el niño la mujer es la figura más controlada yprobablemente la más controladora. Este concepto de lo controlado y lo controlador también aparece en sus comentarios acerca de las figuras. Primero describió al hombre como un robot, o sea, como algo sin voluntad propia que obra bajo la dirección de los otros. La figura femenina, por el contrario, actúa con independencia, "parada y hablando con la maestra". Parece que luego el niño no pudo tolerar el concepto de una mujer controladora que fun- ciona con independencia, y el de un hombre inútil y dependiente. Por lo tanto, deseó volver al dibujo del hombre y mejorar su posición otorgándole símbolos de autoridad y de logro: el gorro académico y el puntero. De este modo concedió ala figura masculina un rol mucho más impor- tante que el de la mujer. Bla sólo es una niña hablando con la maestra, en tanto que el hombre es un adulto que ejerce sabiduría y poder. Ajuzgar por las figuras que hizo y por el modo de dibujarlas, podemos inferir que este niño 102 FLORENCE HALPERN no tiene ninguna seguridad acerca de la posición del hombre y que, amenudo, lo percibe como inútil y dominado por la mujer. Pero sin embargo no ha abandonado los esfuerzos masculinos (nótense los anchos hombros cuadrados) y necesita dejar establecida la importancia y el poder del hombre. Sin embargo la elección del papel del profesor para la figura masculina sugiere que su rebelión contra la autoridad femenina se vale de medios intelectuales y no de elementos di- rectamente agresivos. 8 tratamiento de la mitad inferior de ambas figuras revela la marcada preocupación sexual del examinado. Cuando dibujaba ala niña primero cubrió el área genital con líneas al azar, muy tenues y apenas diferenciables unas de otras, semejantes a las que se usan para indicar la presencia de cabello. Parecía que de un modo furtivo intentaba otorgarle a la figura femenina vello púbico. De pronto comenzó a cubrir el área con líneas fuertes y marcadas en ambas di- recciones, vertical y horizontalmente. 8 entrecruzamiento producía el efecto de los barrotes de prisión. Todo esto Indica qué el niño siente gran necesidad de imaginarse el cuerpo de la mujer y está preocupado por el aspecto de los genitales femeninos. Pero estas preocupaciones, esto es, el interés y la curiosidad provocan intensa culpa y ansiedad. Para alMarlas, el examinado intenta mantener la curiosidad y los impulsos sexuales bajo un estricto control. Los esfuerzos controladores, tal como se reflejan en el efecto de las pesadas barras entrecruzadas que for- man la pollera de la niña, son de tipo compulsivo. 8 modo de dibujar las líneas, la presión que ejerció y la necesidad de reforzar las verticales con líneas horizontales revelan la necesidad compulsiva de defenderse contra los impulsos. También la figura masculina pone en manifiesto sus perturbaciones y preocupaciones se- xuales. Las piernas del hombre están cubiertas de líneas que parecen pelos. Posiblemente tra- ten de indicar masculinidad y revelan el interés del niño por la mitad inferior del cuerpo. Además en el área del pecho dibujó un canesú en forma de V, casi como una vagina desplazada. Una vez más nos encontramos ante la evidencia de la confusión entre lo masculino ylo femenino. Debido a su interés por los impulsos sexuales y a su curiosidad sexual, la ausencia de las manos en ambas figuras adquiere un significado especial relacionado con la posible existencia de la culpa masturbatoria. Confirma en parte esta impresión una de las historias que el exa- minado relató en el TAT, en respuesta a la lámina del chico y el violfn. Dijo así: "Bueno, este chico parece que ha... bueno, parece una gran cantimplora, algún tipo de cantimplora y parece que el niño está enojado. Está en una pieza oscura." Cuando se lo incitó a crear una historia, agregó: "Habla una vez un chico con algo que parecía una cantimplora y parece que el chico está enojado y nunca se peinaba" Se le preguntó por qué estaba enojado, y contestó: "Porque hizo algo malo en la pieza oscura y está disgustado. Eso es lo que veo." Se insistió para que dijera algo más pero fue en vano. Sin duda los dibujos sugieren que las manos y los brazos cargan con la culpa que el niño siente en relación con sus a~Mdades y fantasías sexuales. En efecto, los brazos de la figura masculina parecen falos y los de la figura femenina, pechos. Con respecto a la confusión de roles y a la sensación de culpa provocada por su curiosidad y actividades sexuales, nos encontramos con el problema de la adecuación. Al cortarse las manos para evitar la angustia que le causa su actMdad masturbatoria, el niño carece de medios para manejar el ambiente o para hacer frente a muchas de sus necesidades y problemas. Una vez inutilizado se ve como una figura dependiente Qo atestiguan los botones) aunque no aban- dona la lucha por el poder y por la adquisición de importancia. Se otorga así mismo una mano sustituta, el puntero, que aunque no es tan efectiva como una manó real, le permite llevar a cabo algunas funciones, en especial del tipo intelectual y exhibicionista. Los mismos sentimientos básicos de inutilidad también se manifiestan con la boca abierta, oral receptiva, que contrasta con la boca firmemente cerrada de la figura femenina. Es decir que el niño se percibe a si mismo como alguien que no ha recibido una satisfacción oral ade- 5. ESTUDIO DEL CASO DE UN Nl~O ENFERMO DE OCHO AÑOS 103
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    cuada, y porlo tanto, al no sentirse totalmente querido y aceptado, ha puesto en duda su ade- cuación. Sesiente frecuentemente rechazado y abrumado porlos demás, especialmente por su madre. Sus sentimientos de inadecuación también se ponen de manifiesto en las interpretacio- nes de las láminas del Rorschach. Por ejemplo, una de las respuestas que da en el Rorschach es: "un hombre con brazos y todo, pero sin cabeza". Una vez más están subrayadas en esta respuesta las manos, lo que indica la importancia que el niño da a esta parte del cuerpo. A nin- guna otra le dedica la misma importancia con excepción quizás de la cabeza. Este énfasis se puede apreciar gráficamente en el mercado ennegrecido de los brazos del hombre. Estos su- gieren un control compulsivo y rasgos depresivos que, obviamente están ligados a las activida- des específicas que provocan en el examinado la ansiedad y el profundo sentimiento de culpa. El último problema consiste en la ambivalencia del niño con respecto a su vinculación con el ambiente. Los brazos cortos y sin manos de ambas figuras parecen indicar que no existen impulsos hacia el mundo externo. En el caso de la niña los brazos están apretados contra el cuerpo. Esto sugiere que desde el punto de vista del examinado la figura femenina no extiende su mano a los demás, no establece contacto con los otros, sino que, más bien, se encierra dentro de sí misma. Coincidiendo con la boca cerrada con firmeza, surge una figura de madre hermética y contenida, de quién el niño ha recibido muy poco apoyo emocional ycalor afectivo. En el caso de la figura masculina es significativo que las partes del cuerpo que se han desta- cado más son las que establecen contacto con el medio, especialmente los brazos y los pies. Sin duda la importancia concedida a los brazos se vincula con los sentimientos de depresión y culpa del niño, pero también con la necesidad de reforzar los propios límites corporales para asegurarse Ja ubicación de sus fronteras y su independencia del medio. En efecto, todas las lineas que defi- nen a las figuras son bastante firmes yfuertes. Esta insistencia en los limites corporales expresa la ansiedad del niño en relación con su yo y los temores de ser absorbido por las fuerzas externas. Por eso no se anima a ir hacia afuera y mezclarse con el ambiente. Pero al mismo tiempo necesita relacionarse y lograr satisfacción en su vinculación con los demás. Los brazos de la figura mas- culina no están pegados al cuerpo como los de la figura femenina. Uno de los brazos se extiende hacia afuera, aunque ello está más vinculado con una actividad intelectual que con una social o emocional. Más aún, la dirección del brazo está alejada del medio, alejada de la audiencia o clase que está frente a él. Esto indica que existe una tendencia a aislarse. Este retraimiento con respecto al medio, señalado por una cantidad de factores gráficos, posee una base adicional en el modo de dibujar los ojos. La figura masculina no puede ver el ambiente o absorber lo que éste le ofrece, pues su ojo carece de pupila, es un ojo "no vidente". En contraste con la incapacidad del hombre de establecer contacto con el ambiente por medio de lo que se ve y se absorbe, la figura femenina está dotada de una vista penetrante y avizora que parece inmiscuirse en todo lo que ocurre a su alrededor, aunque otros aspectos del dibujo indican que no da nada a cambio. El énfasis en el control, en la intelectualización, en las prescindencias y en el retraimiento se corresponde con las reacciones del niño en el Rorschach. Los esfuerzos controladores se manifiestan en el alto F%, y el retraimiento y la fuga en la fantasía,en que el Equilibrio vivencia! del Rorschach se inclina hacia la introversión, lo que cons- tituye un rasgo atípico en un niño de ocho años. Del mismo modo la confusión entre lo mas- culino y femenino se expresa mediante interpretaciones tales como: "Dos hombres dándose la mano"; cuándo se le preguntó por qué creía que eran hombres y no mujeres respondió: 'no tienen pelo largo. Pero tienen puestos zapatos de taco alto. Quizás sólo sea una fiesta de disfraz." También en otra respuesta, se manifiesta su perturbación en relación con la depen- dencia-independencia, su necesidad de obtener una respuesta del medio y al mismo tiempo de desprenderse de él y establecerse como individuo por derecho propio, cuando dice: "La parte 104 FLOAENCE HALPEAN anaranjada se está abriendo mientras sale un huevo gigante. Hay un huevo gigante adentro y lo anaranjado es la piel que lo protege." Esta respuesta no sólo expresa la necesidad que siente de "nacer" y separarse de la madre así como de estar protegido por ella, sino que señala el in- terés y la curiosidad de los órganos y funciones femeninas. Si bien los hallazgos de todos estos tests, el Rorschach, el TAT, y los dibujos, concuerdan con respecto a la estructura básica de la personalidad del examinado y la naturaleza de sus problemas específicos, cada uno los refleja de un modo y en un idioma diferente y, por lo tanto, enriquecen el cuadro total. En este caso, los dibujos ponen de relieve la compulsiva necesidad del examinado de verse poderoso y electivo, compensando así sus sentimientos básicos de inadecuación, dependencia e inutilidad. Otra característica que se manifiesta en el modo de representar los brazos, son los sen- timientos con respecto a la separación del ambiente y a Ja falta de seguridad emocional que provoca esa separación. Por último, las áreas sexuales del cuerpo y los brazos truncos ponen en manifiesto un factor especifico en la perturbación del niño y explican en gran parte su senti- miento de culpa, su ansiedad y su depresión. En resumen, las figuras gráficas presentan el cuadro de un niño confuso con respecto a su identificación, con sentimientos de culpa y ansiedad a causa de su actividad masturbatoria y a su preocupación sexual, y conflictuado por su relación con el ambiente. Percibe a la figura femenina, es decir, a la madre o sustituta, como contenida y controladora; al mismo tiempo que se siente rechazado por ella, le inspira una gran curiosidad como objeto sexual, curiosidad que le genera todo tipo de fantasías sexuales y probablemente le incrementa la actividad mas- turbatoria. En contraste con esta percepción de las mujeres como seres fuertes yegoístas, ve a la figura masculina más inadecuada, con menos capacidad de control y más dependiente. Incapaz de tolerar un concepto tan insatisfactorio de sí mismo, busca construir su autoimagen e incrementar su autoestima apartándose de los vínculos que posean carga emocional, pues probablemente éstos sólo le acarrean frustración e incrementan sus sentimientos de debilidad y de rechazo. Encuentra compensaciones en la vida de fantasia identificándose con figuras que representan prestigio y poder. La naturaleza de sus conflictos y su modo de manejarlos indican el comienzo de una estructura de carácter obsesivo-compulsiva. Con respecto a sus síntomas específicos es probable que la enuresis se relacione con la actividad masturbatoria y la vida de fantasía, y que el tartamudeo constituya una defensa contra la liberación oral de los impulsos sexuales y de las luchas agresivas por el poder. Su relativa indiferencia hacia las relaciones de sus pares se vincula con la tendencia a retraerse en su vida interna y a buscar allí satisfacciones en lugar de hacerlo en el contacto con el ambiente. Sin embargo, necesita una audiencia que aprecie lo que él exhibe y enseña. Sin esa audiencia sus éxitos le reportarían muy pocas satisfacciones. Por ello no se aisla de los demás sino que deja más bien que lo busquen a él y le otorguen, de este modo, la importancia que necesita sentir. Por último, consideraremos su actitud ambivalente frente a la hermana. Más allá de los re- sentimientos habituales en toda relación fraternal. su conducta variable sugiere la posibilidad de que desplace en su hermana los sentimientos y actitudes fluctuantes que siente con respecto a su madre. Confirma esta impresión la naturaleza de la figura femenina que dibuja. Aunque la describe como una niña deocho años parece una mujer mucho mayor. Desde el punto de vista del pronóstico las perspectivas terapéuticas parecen bastante bue- nas. La culpa, la ansiedad, la incomodidad y la infelicidad son suficiente como para favorecer la aceptación de la terapia y la participación en el tratamiento. Más aún, a pesar de que el exami- nado siente temor frente a las relaciones interpersonales, en rigor no se ha cerrado al ambiente, sino que demuestra necesitarlo. Por lo tanto, es posible que en las sesiones terapéuticas desa- rrolle una relación constructiva, sin demasiadas dificultades ni dilaciones. 5. ESTUDIO DEL CASO CE UN NIÑO ENFERMO CE OCHO AÑOS 105
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    ·.· 6. Estudio deun caso adolescente: niña adolescente enferma* por Karen Machover L a evolución de la niña, de la infancia a la madurez, implica un constante cambio en la estructura yfunciones de su cuerpo. Ese cambio ejerce una gran influencia en su con- ciencia, adopta roles de las personas del ambiente y forja otros en la fantasía, excitada por las urgentes compulsiones y tensiones que crea el cambiante mundo corporal. /:>J comenzar la adolescencia aparecen los extremos de la impaciencia y de la indecisión, los entusiasmos y desalientos súbitos, todo lo cual se llama en este período •psicosis normal". En los dibujos de las jóvenes adolescentes, especialmente en el modo de elaborar las áreas del pecho y de la pelvis, se manifiestan sus aptitudes con respecto a la maduración sexual. Esto mismo se advierte en los signos de conflicto que aparecen debajo de la cin- tura, en las entrepiernas de la figura masculina y en la sutil perturbación de la línea del do- bladillo de la pollera pues no saben qué largo han de darle o cuánto han de crecer. La falta de confianza con respecto a la maduración puede proyectarse en los dibujos mediante la subestimación de las características sexuales. Es frecuente que la joven prepúber no mar- que claramente el pecho, pero sí que refuerce los contornos externos del área como una manera de indicar el conflicto. Es posible que los esfuerzos por controlar e integrar los impulsos corporales mediante con- sideraciones racionales se manifiesten a través de conflictos en el área del cuello, pues éste une la cabeza con el cuerpo. Una cintura estrecha, común en dibujos de adolescentes, expresa restricción forzada de los impulsos. Otros indicadores gráficos del control son la postura rígida, los dedos aprisionados o •en- guantados", la prolija delimitación de un moño, hebilla o simplemente una línea que aprisione la activa excitación del cabello. La postura de la figura, así como el tratamiento de piernas y pies puede revelar la actitud de la examinada con respecto al movimiento y a la actividad, a la segu- ridad de sus pasos o a los problemas sexuales. Las manos y los dedos, órganos que se relacionan con la manipulación y el contacto con objetos, con otras personas ycon uno mismo, revelan el nivel de aspiración del examinado, su confianza, su agresividad, su eficiencia, y, amenudo, sus culpas o conflictos con respecto alas relaciones Interpersonales. La longitud yvigor de los brazos, la dirección yenergía con que se extienden desde el cuerpo hacia el "ambiente", ofrecen datos adicionales acerca de la natura- leza del contacto que el examinado establece. • Parte de un estudio sobre B desanollo de fa personalidaden las adolescentes. Ye!low Springs, Antioch Press, 1953. 8. ESTUDIO DE UN CASO ADOLESCENTE: NIÑA ADOLESCENTE ENFERMA 107
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    La mayoría delos adolescentes asignan a los personajes que dibujan una edad superior a la de ellos mismos; esto constituye un testimonio del interés que les despierta el crecimiento futuro. RUTH ÑGURA 1 La examinada es una adolescente negra. Sus padres habían nacido en Carolina del Sur. 8 cambio del Sur a Nueva York le provocó a esta familia gran confusión con respecto a la compren- sión del mundo circundante. Presentamos a Ruth como un ejemplo de adolescente perturbada, pero al considerarla de este modo debemos tener presente que es negra y que algunos de los rasgos incflViduales que proyecta en sus dibujos constituyen características culturales generales de un grupo minoritario y esencialmente discriminado. Dichos rasgos, que luego serán señalados, tales como la Identifi- cación con el rol mascunno más fuerte asignado a una madre enérgica y matriarca!, el sentido de la traumatización y el sentimiento de rechazo por parte del ambiente, la reacción de huida en la fantasía, el impulso, las ambiciones y la autoinflación, así como también el tinte paranoico de las relaciones sociales de Ruth, deben enfocarse a la luz de las desventajas reales que rodean a su grupo racial. Ruth no siente ningún afecto por el rol femenino tradicional. Dibuja primero al hombre, lo cual constituye la expresión de una cierta protesta sexual. Reconoce abiertamente que le gustarla ser como él. En cambio cuando se le pregunta si le gustarfa ser como la mujer, contesta llanamente: "Lo soy.• Desaibe a ambos personajes, el mascullno y el femenino, como dispuestos a adquirir una educación profesional. Valora altamente la inteíigencla y la considera como un medio para pro- gresar. 8 hombre será Ingeniero y la mujerdoctora Ambos se casarán con. personas de su mismo nivel intelectual. /AJ hombre le permite casarse a los veintiocho años, pero para la mujer pospone el matrimonio hasta los treinta o treinta y tres años y, aun en ese caso, con ciertos reparos. Esto ex- presa su desaUento con respecto a su futuro como mujer deseable, así como también su impulso compulsivo al logro ya la álStinclón como profesional. No está claro qué factor está en pñmer lugar ni la relación dinámica entre ambos, pero sí la insatisfacción que siente frente a su cuerpo ya sus encantos personales. 8 gran tamaño de las figuras revela un fuerte impulso hada la autoexpresión en un amplio contexto social, como desagravio por el rechazo social que debió sufrir independien- temente de sus sentimientos de inferioridad corporal. Los dibujos se destacan por la fuerza expansiva del yo, encerrada en las celdas de la fantasía Las figuras llenan el espacio en todas las áunensiones. La mujer no tiene suficiente fugar en la hoja. 108 KAREN MACHOVER 8 ambiente que se le ofrece para sus necesidades expansivas yexpresivas no es bastante amplio. La línea que utiíizó al comenzar era tímida e insegura pero luego encerró la figura y todos los de- talles con una pesada línea, decidida y protectora. La examinada demuestra ser muy defensiva y reactiva con respecto a sus sentimientos de debilidad e inferioridad. La abundancia y precisión de los detalles indican características obsesivo-compulsivas. 8 notable énfasis que Ruth pone en el dibujo de las caderas, los pechos y la cintura, y la co- queta expresión facial de la mujer, sugieren que está dispuesta a usar sus caracteres sexuales de un modo agresivo. 8 tratamiento perturbado de los pechos, y la mayorvinTldad y vigor de la figura femenina en relación con la masculina hacen suponer una intensa fijación e identificación con la madre. 8 hombre es un débil reflejo de la figura femenina. Sus hombros son más estrechos, el rostro más cuidado, y los detalles de la ropa más superficiales y elegantes. La inseguridad, en términos de una expresión facial aplacadora, del uso de línea de sustentación y de zapatos som- breados, se proyecta en la figura masculina, lo mismo que los índlces gráficos de dependencia (botones, hebílla), privación afectiva (bolsillo) ypreocupaciones corporales (Jfnea media). 8 sombreado, que indica ansiedad, está muy intensificado en los pantalones del hombre que constituyen un área con connotaciones sexuales y en el cabello de ambas figuras, área con impli- caciones sensuales. En consecuencia la examinada expresa una considerable ansiedad vinculada con los impulsos sexuales y las necesidades sensuales. En el dibujo de la mujer, en contraste con la pollera corta y reveladora, dibuja el cuello del vestido ajustado y alto, con lo que demuestra una excesiva restricción. Ruth posee, por un lado, una tendencia a la autoindulgencia impulsiva y, por otro, restricciones súbitas yseveras. Sus necesidades exhibicionistas son poderosas. La elabora- ción de la ropa y el interés general en el acicalamiento indican la importancia que poseen el presti- gio social y las posesiones en su sistema de valores. Los brazos de ambas figuras son largos y fuertes. Esto concuerda con la repetida expresión de ambición que se observó en sus asociaciones. Los dedos son agresivamente puntiagudos y bien articulados pero están apretados con rigidez. Para Ruth el éxito y el dominio del mundo físico son muy importantes, pero es ansiosa, hipersensible a la opinión social hasta el punto de alcanzar cier- tos matices paranoicos Oos ojos de la mujer son grandes, están alertas yalgo asustados), eintenta compensar una niñez llena de traumas y privaciones. 8 hombre más débil yacicalado, es típico en la tradición de una raza cuyos hombres han sido socialmente desalentados en cuanto a logros. 8 impulso hacia el movimiento está muy marcado en la postura de ambas figuras, pero, sin embargo, es indeciso ycontenido, yproduce el efecto de movimiento estático ybloqueado. En resumen, vemos en Ruth un impulso muy intenso hacia la autoexpresión, la satisfacción y sensual y el logro, impulso que ha sido continuamente frustrado por razones culturales y por un contexto ambiental especffico. Esta situación la llevó aintensificar su autoprotección, sus defensas más rígidas, su desconfianza yel impulso a dominar al ambiente con cualquier medio que demos- trase ser efectivo. De la privación y el miedo que debió sufrir, surgió en ella cierta rudeza, con im- pulsos agresivos que están apenas contenidos. La ansiedad, la agresión y el tenso conflicto entre la autoexpresión y la contención que aparece en los dibujos de Ruth son tan graves como para que nos preguntemos acerca de la conveniencia de un tratamiento psicoterapéutico que la ayude aenfrentar las tormentas de la adolescencia. Las tendencias impulsivas tienen la misma fuerza que las restricciones, esto provoca un constante "tira y afloja" emocional que conduce a la paciente a un estado de considerable frustración y depresión. Para Ruth la adolescencia surgió sobre una realidad más dura y sobre una mayor frustración que para las niñas mejor Integradas de niveles socioeconómicos más altos. 6. ESTUDIO OE UN CASO ADOLESCENTE: NlfjA ADOLESCENTE ENFERMA 109
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    .; ...... _;j;; 'Ji: ~:~~ ~ ~·· -.1'.'TJ. }:i' JJt +f ·'t ,~/. ;·:-i _.P-: ... ·:;I ~~;?: .:1 .·_~f- _;¡{ :1~~ ti."' -~~ f '. • J.' J" 7. Estudio del caso de un adulto: el caso del señor P. por Sidney Levy E 1siguiente caso es una de las experiencias más fascinantes y más instructivas que he tenido desde que comencé a experimentar con dibujos de figuras en enero de 1945. Los nueve dibujos que se reproducen fueron realizados por el señor P. durante el curso de un tratamiento psicoanalítico de cinco años que siguió conmigo y que había comenzado en diciembre de 1951. Los dibujos resultan instructivos individua/mente porque cada uno de ellos revela claramente cómo los conflictos internos, los síntomas, las fantasías y las estructuras del carácter se ponen de manifiesto en el dibujo de una figura. La secuencia por otra parte revela el modo en que se reflejan en los dibujos los cambios en la personalidad y en la integración; además, por medio de ella es posible sustentar postulados teóricos acerca del desarrollo de la personalidad, envoMendo aspectos del proceso primario y de la canalización de este proceso en las llamadas estructuras del yo. 8 paciente era una persona sumamente interesante y complicada. En la facultad habla reci- bido una Phi Beta Kappa• como subgraduado en literatura inglesa, pasando luego, como estu- diante graduado, a contabilidad. Como hobby habla seguido un estudio sobre Eugene O'Neil y H. l. Mencken, autores con los que tenía una considerable empatía. La exégesis de The lcemen Cometh que presentaba en sus sueños y en sus pensamientos conscientes, era asombrosa por la profunda comprensión de tipo analítico que revelaba antes de haber tenido ninguna experiencia psicoanalítica o conocimiento de psicología profunda. Más adelante, se sugiere que algunas de las compficaciones caracterológicas del paciente pueden basarse en los siguientes hechos: era un empleado de co1TOOs que realizaba un trabajo que le exigía muy poca capacidad y destreza, a pesar de la distinción universitaria que habla merecido, de sus estudios de contabilidad yde su CI de 165. Estaba casado con una mujer de estructura intelectual muy pobre, que no se interesaba por nada, excepto por las cosas mas triviales y comunes, y que no demostraba nil1gw1a compren- sión o simpatia por el paciente. La familia de la esposa, con la que él pasaba gran parte del tiempo, era gente humilde. La mujer pensaba que el interés del paciente por los libros era un signo de rareza. En diciembre de 1950 el recepcionista del doctor H., médico especializado en perturbacio- nes del oído yde la audición, ycuyo consultorio estaba Junto al mio, dejó en mi escritorio una ficha y me preguntó, si podfa ver al paciente que en ese momento estaba en su sala de espera. La ficha con la historia clfnica incfx::aba que el paciente había ido aver al doctor H., esa misma mañana que- •Phi BetaKappa se refiere afratemidades honorarias existentes en las universidades norteamericanas. Alos alumnos que se distinguen, se los invitaaentrar como miembros de la fratemidad y, para ello, se les entrega una llave simbólica. [T.) 7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEIÍIOR P. 111
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    jándose de •doloresen el oído• y de •dificultades para oír". Informaba que todo esto había comen· zado hacía algunos años al ser atacado por el enemigo en una misión de combate de la Fuerza Aérea. Volvió sano a su base con excepción de algunas heridas y contusiones menores que sufrió durante el rudo y violento vuelo. El doctor H. le practicó un examen otoscópico completo, que re· veló que no existía ninguna patología orgánica. 8 completo y detallado examen audiométrico, que incluyó técnicas pslcogalvánlcas de reflejo de la piel, reveló una audición normal, pero "reacciones peculiares de conducta". Cuando el doctor H. finalizó el examen Informó ·a1 paciente que hasta donde él podía determinar, no había nada de anormal en su ofdo. (Ante esta noticia, el paciente •se enojó y gritó cosas acerca del dolor de su oído". Entonces el médico le respondió: "Yo no puedo ver su dolor: La respuesta a esta exclamación fue "tan peculiar" que el doctor H. mandó ense- guida a su recepcionista a mi consultorio y le dijo al paciente que estaba haciendo arreglos para continuar examinándolo. Si bien el doctor H. no pudo especificar detalles acerca de la •conducta peculiar". dijo: "me miró de una manera tan extraña que sentf que en la columna se me ponían los pelos de punta.¡• El informe del médico demostró poseer un excelente juicio clínico, pues el pa- ciente padecía de un estado paranoide-esquizofrénico. Entrevistas posteriores permitieron apreciar la afirmación del médico: "Yo no puedo ver su dolor" se había acercado a las exploraciones sobre problemas de la inmortalidad y afines, ·que el paciente realizaba en secreto. De acuerdo con la historia clínica, el paciente tenía treinta y seis años, estaba c8sado hacía doce, era padre de dos niñas, una de tres años, y de seis la otra. Había servido durante cuatro años en una tripulación de combate aéreo en Europa. No figuraba ningún otro dato de valor. Cuando lo vi por primera vez entró simplemente en el consultorio e inmecfiatamente transmitió esa sensación que E. Janes y H. S. Su!livan descnbieron varias veces. Parecía un resorte cuya ten- sión estuviese totalmente controlada. Sus ojos escudriñaban la habitación y daba la impresión de que entre él y su mundo objeta! interno se establecía todo tipo de pensamientos y conversaciones. Medía aproximadamente un metro setenta centimetros, era muy fornido y permanecía rfgido, con excepción de los ojos. Pero esa falta de movimiento constituía una clase de paradoja ya que su caracterfstlca más notoria era esa sensación que transmltfa de carga de energía pronta a ex- plotar. Las dos horas siguientes, en gran parte dedicadas a reducir algo de esa tensión, fueron el comienzo de un tratamiento analltico de cinco años con una persona sumamente interesante. Durante esta primera sesión el paciente permaneció parado y sólo en forma gradual se fue disipando de la tensión. Cuando me pareció oportuno le hice un gesto señalándole el escritorio y luego los lápices al mismo tiempo que lo invité a dibujar. En mi escritorio había varias pilas de papel, lápices, una caja de crayones y algunos otros artículos de libreria. En un extremo había una silla para el paciente. Después de un momento de duda se sentó, lanzó una mirada al escritorio y otra a mf y pasando por encima de los lápices, tomó la caja de crayones. Esbozando una triste sonrisa eligió un crayón rojo y otro amarillo, cerró la caja y la colocó en exactamente el mismo lugar de donde la había sacado. Comenzó entonces a dibujar, primero con el crayón rojo yluego con el amarillo, la forma que se reproduce en la figura 1. ¿Cómo puede encarar esto el analista gráfico? Recordemos ante todo que el dibujo de figu- ras es un experimento en el que se observan, describen e Interpretan todos los aspectos de la conducta del sujeto, asl corno del dibujo en sf mismo. ~ pasar por alto los lápices que yo le había señalado con un gesto y al tomar, en cambio, los crayones, el paciente ofreció un incremento de conducta que primero debe observarse, y luego explicarse. Si bien estaba obedeciendo a la consigna de dibujar una persona, al hacerlo cambiaba de algún modo la situación. Se resistió a mi gesto que le indicaba los lápices y eligió los crayones. Todos los instantes de la conducta son significativos • y poseen más de un determinante, todos los cuales participan en el resultado, lo mismo que en la fisica todos los vectores de fuerza participan, como componentes, en la determi- nación de la dirección e Intensidad de la fuerza resultante. ¿Cuáles son en este caso los determi· * La Información entre paréntesis le fue dada al autor en una conversación personal, inmecfiatamente después de la primera sesión coo el paciente. 11 2 SIDNEY LEVY nantes? Antes de contestar a esto, seria conveniente hacemos una pregunta previa: ¿Cuáles son todas las explicaciones alternativas en que se puede pensar? 1) Pensó que yo señalé los crayones. 2) Pensó que lo que yo quena era el dibujo de la figura y que por fo tanto no importaba si usaba lápices o crayones. 3) 8 que eligiera los crayones fue simplemente "casualidad". 4) Le gusta dibujarcon crayones. 5) Pensó que con crayones podía hacer un dibujo mejor. 6) Estaba negativista, es decir, desobediente. 7) Alguna combinación de estas posibilidades, como por ejemplo la cuartay la sexta Después de evaluar todas estas alternativas decidí que la más aceptable era la última. Esto per- mitió que mi umbral perceptivo descencftera con respecto a aspectos similares de conducta. 8 ítem 4 estable que "le gusta dibujar con crayones•. Mi supuesto básico en este campo es el de que todas las cosas están determinadas, en consecuencia el "gustarle" también debe estar determinado por un nivel de necesidad más básico. A partir de experiencias previas yde otras investigaciones, se sabe que el color rojo se relaciona con una emocionalidad fuerte, primitiva, y relativamente inmodificada. más cercana al ello que al superyó. (Empleo estos símbolos taquigráficos con considerable reparo.) También sabemos que los que suelen preferir el amarillo son los nii'los, los adultos jóvenes muyinma- duros y los adultos mayores regresivos. El determinante adicional que aparece es el negativismo, es decir que en el mismo acto de obedecerse resiste y modifica la consigna. Queda aún otro "hecho probatorio• antes de que prosigamos con las interpretaciones. Colocó la caja de crayones exactamente en su posición original. ¿Qué alternativas podemos postular para explicar este hecho? Desechando la expficación de que fue tan sólo •casualidad•, expllcacl6n que muy amenudo usan los estudiantes, llegué ala conclusión de que esto estaba determinado por una necesidad compulsiva de orden, conformidad y•anulación", o sea, de restaurar la situación que exlstfa previamente asu pensamiento o acto. Con respecto aeste punto, el estudiante o psicólogo menos experimentado sentirá deseos de rechazar esta expficación. Pero ni lavida ni lagente son simples, yel señor P., como lamayorfa de nosotros, es muy compficado Yposee muchas aparentes contradicciones y conflictos. Para unir en un esquema provisional lo que hasta el momento hemos obtenido, airemosque el señor P. es una persona rebelde pero incapaz de expresar su rebeldía directamente y hasta el fin, por eso la proyecta en los detalles menores de las situaciones vitales: una especie de golpe OOlic:uo o de resistencia in<firecta. La cantidad de sentimien- tos primiWos que posee (el rojo) y la carencia de medios satisfactorios o adecuados para expresarlos (defensas del yo) determinan que ellos se abran paso a través de la represión, y provoquen la des- integración (la misma figura) y regresión (el amarillo) del paciente. Pero la regresión no es total y aún queda remanente de las anteriores defensas compulsivas (el hecho de ubicar la caja de crayones en su lugar). Para decirlo en la jerga técnica y taquigráfica, el ello presiona enormemente, el superyó casi se ha entregado yqueda un vestigio del yo (compulsión} que intenta contener las fuerzas del ello. Por el momento estas apreciaciones sólo son generalidades vagas de naturaleza abstracta que pueden aplicarse amuchas personas. Pero nosotros querernos saber algo más específico sobre el señor P. Observemos el dibujo número 1. Como sucede con frecuencia, lo que determinará nuestra respuesta al dibujo número 1 es lo que Comenious solía llamar •masa apercept1va•. Los estudiantes ingenuos amenudo aicen: "Debe haber estado 'embromando'." Los psicólogos experimentados que han trabajado durante mucho tiempo en hospitales municipales inmediatamente dicen: ªEste hombre es psicótico." A veces es prudente prestarle atención al ingenuo. * Rel'ef'encia 1, pág. 91: •.••para él (el psicoanallsta) nada es tan insignificante como para que no pueda constituir la manifestación de procesos psíquicos ocultos.· 7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEF'IOR P. 113
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    FIGJRA 1 Foruv.2 Aunque el psicólogo experimentado puede tener razón noventa de cada cien veces que consi- dera un dibujo con este grado y calidad de distorsión como el producto de una persona psicótica. de cada cien veces también puede equivocarse mucho. He obtenido el mismo grado de distorslón de: 1) Personas que estaban ·embromando·. es decir, expresando hos~lida d . 2) Personas que al mismo tiempo que poseían un excelente contacto yoico, eran hábiles para la comunicación abstracta o simbólica con control consciente. 3) Personas extremadamente impulsivas, psicopáticas o psicóticas. con una grave tendencia amalinterpretar el mundo pero que aún conservan la capacidad de "adivinarse a si mismas secun- dariamente'. o sea. que en algún nivel tenían conciencia de la incongruencia existente entre sus percepciones del mundo y la naturaleza de éste. 4) Personas que estaban tan perturbadas y desorganizadas que para ellas este tipo de dibujo representaba la mejor percepción que podían tener de si mismas y de la realidad, sin ninguna con- cienciacon respecto ala inadecuación del mismo. Cuando obtengo este tipo de dibujos siempre pido al examinado que critique al dibujo: ·si usted fuera un artistay éste fuese el dibujo de otro, ¿cómo lo cambiaría, qué fallas le encontraria?" Desde que u1ilizo este interrogatorio en ocasiones me han sorprendido las adecuadas criticas de algunos pacientes que demostraban poseer un nivel inesperado de criterio de realidad. En estos casos. el examinado entraba dentro de la primera, segunda o tercera de las categorias menciona- das más arriba. (Pero para cada uno de ellos, como por ejemplo. para el caso de la persona que presenta hostilidad. se requiere aún una exégesis a lo largo de las lineas especificas con el fin de diferenciarlo de los otros que seencuentran dentro de su misma clase.) El señor P. fue completa- mente incapaz de criticar su dibujo de un modo significativo. Cuando se le pidió que dibujara una mujer, hizo la figura 2. En consecuencia, la conclusión es que este dibujo representa la genuina aunque subjetiva percepción que el señor P. posee de si mismo y que, lo mismo que para el len- guaje psicótico. existe un código para explicar los rasgos desus dibujos. Recordemos la regla que requiel'e que antes de Uegar al significado debe haber una identfficación entre el hecho y la evidencia Obsevemos las figuras 1 y 2, ydescnbámoslas de la manera más pre- cisa y perceptual posible. (Si usted ya miró la figura 3 su tarea se habrá fadlitado.) 8 paciente dbujó 11 4 SIDNEY LEVY primero el contorno rojo y luego el amarino. 8 contorno puede subdividirse burdamente en las áreas que corresponden alos brazos, a las piernas y a la cabeza. Esta última presenta una hendidura en el medio. En el primer dibujo (el de la mujer) el señor P. no sólo dibujó el cootomo rojo en el exterior (definiendo los limites externos) sino que lo cfbujó primero yde un modo más destacado que e1 rojo que utifJZó en la figura 2, a la que identificó como el hombre. Suponemos que para el pacienteel rojo está asociado con la mujer, y el amarino con el hombre. Juntemos ahora loshechos: 1) Dibuja primero la mujer. 2) Brojo está asociado con la mujer y el amarillo con el hombre. 3) 8 trazado rojo rodea al amarillo en la figura 1. 4) La forma del trazado rojo posee una hendidura que simbólicamente sugiere femineidad. 5) 8 trazado amarillo tiene el extremo anterior en forma de flecha o bala, lo que simbólica- mente representa masculinidad. Por lo tanto legamos a la siguiente cond.Jsión: 8 paciente está conftn:fido sexualmente. EsenciaJ- rrsite sesiente lXl<l lll.Jjerdentro delacual seencuentraaprisionado lll hombre regesivo(níti e ntanti). Sesiones psicoanalíticas posteriores. por medio de asociaciones übres y sueños. revelaron muy claramente que la interpretación gráfica de la figura 1 y 2 era correcta. Las cualidades. caracte- rísticas Ydinámica del ·proceso primario· habían abrumado al yo. En efecto. el paciente se sen- tía, para decirlo con sus propias palabras. como ·un gran pene, inútil y aprisionado dentro de mi madre, ella me rodea por completo; yo soy mi madre..: . etcétera. Los rasgos específicos de los dibujos obedecen a las leyes psicodinámicas de la formación de ~mbolos. 8 pa~iente primero somatizó los sentimientos de masculinidad y femineidad (tradujo las ideas en sentmentos corporales) luego (mediante el proceso primitivo de concreción desplazada, en el que una parte de una Idea o experiencia se convierte en el todo), la masculinidad resultó so- máticamente idéntica a un contorno fálico, y la femineidad, al contorno de una hendidura. Los sen- timientos de estar aprisionado y abrumado por la madre están representados con mucha claridad lo mismo que la fuerza de los sentimientos femeninos en comparación con los mascu!inos. En ~ práctica clínica a menudo se obsetva este proceso mediante el cual el cuerpo entero se convierte en una parte.de éste o pasa a representar una única función. Esto no sólo se produce en la psicosis, sino también en la neurosis yen las sublimaciones normales. Una persona integrada, que por ejem- plo ttMese algunos problemas semejantes a los del señor P., podría convertirse en bailarln clásico coo lo que lograria desplegar todo su cuerpo, primitivamente representante de un falo. (Véase lo que Fenichel dice acerca del "complejo de castración".) Uegados a este punto, podriamos introducimos en la dinámica de la "queja fundamental" del pacierita, es decir, en sus "dolores de oido" yen su "dificultad para oír". A partir de la obra de Freud sabemos que amerudo se susti1uye un órgano "receptor" por otro (y que cualquier clase de recep- táculos Y formas pueden ser sustituidos por un órgano receptor). Freud, Jung y Steckel también demostraron coo mucha claridad que cualquier tipo de penetración puede a menudo sustituir al ór- gano penetrante básico. Por ello. con frecuencia una voz puede simbolizar un falo (por lo menos en el nivel primitivo o en la sintomatologia neurótica, así como también en la creación artística). A partir de esto ya en los primeros momentos del análisis era posible especular sobre la posibclidad de que los dolores de oido y las dificultades auditivas constituyeran formaciones sintomáticas resultantes del conflicto entre lo masculino y lo femenino; entre el deseo y el temor asociados al conflicto homo- sexual pasivo. Acerca de este paciente sabemos. sobre la base de las dos primeras figuras, lo siguiente: es psicótico; su criterio de la realidad está en extremo perturbado;el proceso primitivo ha desplazado considerablemente al yo; padece de sensaciones corporales muy extrañas; se sientea la vez hom· bre Ymujer, falo y vagina; su masculinidad está subordinada; los actos o los símbolos agresivos de cualquier tipo estimulan ya su intolerable conflicto entre deseos homosexuales pasivos y los temores que se oponen a dichos deseos; aún le quecla un vestigio de defensa compulsiva; es muy regresivo, Ysu emocionafldad está muy descontrolada. A pesar de todo esto. el au1or decidió no 7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 115
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    FIGl.IRA 3 7 FIGIJIA 4 recomendarla hospitalización para que el paciente siguiese funcionando en su trabajo, en su hogar y en la comunidad. • Los primeros meses del tratamiento se dedi- caron a: 1) restaurar el yo; 2) permitir la expresión en áreas periféricas, de sentimientos y conflictos perturbadores {de manera que no surgiera culpa antes de que el paciente pudiera manejarla); 3) re- ducir la ansiedad, en gran parte gracias al hecho de que el inadecuado yo estabaahora reforzado y ayudado por el yo del terapeuta. La figura 3, dibu- jada después de un mes de terapia, indica que el conflicto básico se ha agudizado, que hay menos confusión con respecto a los impulsos conftictl- vos, mayor ansiedad y menor regresión. Además se advierte ¡la aparición de un tercer contorno! Observemos este tercer contorno que el paciente esbozó apenas hubo completado los dos con- tornos básicos. Se pueden observar por fuera de los dos contornos previos la cabeza y la oreja, así como los brazos y piernas. Este tercer contorno apenas está esbozado, es incierto e incompleto. En general, parece que está menos integrado. Da la impresión de ser más re- ciente y de constituir más un ropaje externo que una parte central del núcleo de la personalidad. Pero representa el comienzo de la integración. 8 paciente intenta oir, pero todavía es un tanteo. La figura 4 es interesante desde muchos as- pectos de vista. Nótese, ante todo, que distinta es toda la Gestalt. 8 cuello es largo y fino, y lo mismo que el resto del cuerpo, está reforzado con grue- sas lineas negras. Esto indica un fortalecimiento del control yoico. 8 cuello une el CLiefPO con la ca- beza. En un lenguaje emparentado con el del pro- ceso primario, el cuello media entre el cuerpo {im- pulsos y sentimientos) y la cabeza (pensamiento y control). 8 paciente ha adoptado fuertes medidas represivas intentando reprimir los sentimientos que hasta entonces lo abrumaban. En símbolos somáti- cos (cuello angosto y fino) ha puesto de manifiesto el proceso pslquico por el cual una pequena parte de su vida afectiva puede expresarse, pero sólo en la medida en que él puede controlarla. Mues- tra (mediante las gruesas líneas del cuello) cómo ha reforzado este canal de comunicación para que no • Alo largo de muchas discusiones acerca de la ética yel buen criterio implicados en tratar apersonas muy enfermas extramuros. el autor pudo ver claramente que. si como enfoque se mantiene "lo que es bueno para el paciente", Yno ·1o que resulta cómxloy seguro· para el terapeuta. se lega a una considerable reducción de las hospitaJizacion Ya mejores resultados terapéuticos. 1 16 SIONEY LEVY se destruya {como en las figuras 1 y 2) por un torrente demasiado amplio de sentimientos, y ha sacrificado casi todas las demás actividades en función de esta maniobra protectora básica; como si se tratara de una especie de Unea Magi1ol No hay brazos. En consecuencia podemos deducir que el control se ha logrado, por lo menos en parte, al precio de un abandono del mundo objeta!. Los brazos y las manos son órganos para vincularse con personas y cosas, pero estos vínculos ocasionaron tantos conflictos en el pasado que las esclusas se abrieron. 8 paciente los bloquea ahora hasta tanto pueda construir controles. Obsérvese que el intento que sugería la figura 3ahora ha sido abandonado por demasiado peigroso. Al eliminar por completo Jos oídos y los brazos, in- tenta un nuevo tipo de acercamiento. En lugar de intentar alcanzar el mundo, lo ha excluido yse ha concentrado por entero en las fuerzasde la represión y en el control delos impulsos Internos. Se ha dado cuenta de que los estímulos externos le movilizan más afecto del que puede manejar, del modo que ahora concentra la energía en la construcción de defensas. Los mismos cambios que mostraban los dibujos se producían en la vida externa del señor P. Dejó de ver gente; en lugar de las constantes peleas que tenia en su trabajo, comenzó a en- cerrarse en sí mismo, y a no reaccionar frente a los demás. En lugar de la agresión que antes manifestaba contra tantas personas, ahora se mostraba deprimido. También se advirtió en él una ansiedad más pronunciada y un incremento de las conductas obsesivo-compulsivas. En este dibujo observamos el sombreado entre los contornos más marcados. Esto revela la an- siedad que el paciente está experimentando y señala el camino hacia la defensa más importante y esperada por él (y ala que se le estimuló): la racionalización. Los dos contornos básicos están toda- vía claros y separados, pero el "sombreado" ha hecho desaparecer la distancia entre los mismos; en otras palabras, el paciente está racionalizando, es decir, expicando la separación. 8 modo en que en los dillL;os subsiguientes se refleja esta defensa {la raciona6zación) es rruy interesante e instructiva (véase el tratamiento de la henáidura que pasa aconvertirse en una parte del cabello). Las distintas capas de líneas negras (son dos las líneas marcadas, y en algunos lugares, tres), y el modo en que refuerza una y otra vez el contorno del cuello, demuestran que existe otra linea constructiva del yo, es decir, otra formación defensiva:el mecanismo obsesivo-compulsivo. Recuérdese que en la primera entrevista, debido al modo en que volvió acolocar en su lugar la caja de crayones, se pensó que en el extremo de una grave y larga regresión quedaban aún resa- bios de una estructura defensiva obsesivo- compulsiva. Pareciera que en el dibujo nos movernos ahora en dirección opuesta con respecto a la construcción de la represión, de la conducta obsesivo-compulsiva yde la racionalización. Este dibujo no solo refleja con exactitud lo que al paciente le sucedía en ese mo- mento en su vida intrapsíquica y en su rela· ción con el mundo, sino que, considerado en relación con los tres dibujos previos, muestra los li1eamientos hacía unprogreso futuro. La figura 5 fue dibujada un año más tarde mientras el paciente relataba un sueño acerca de un hombre conocido como el señor P. que vivía en la ciudad de Granito. 8 núcleo del sueño consistía en los repetidos intentos del señor P. por escapar de edificios, de autoridades que exigían la observancia de la ley, de criminales. y de peligros de todo tipo, y cómo después de cada intento se vela forzado a refugiarse en un edificio de piedra de las afueras de la FIGl..floS 7. ESTUOIO OEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 11 7
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    ciudad en elque había una cantidad de objetos extraños. De acuerdo con sus asociaciones ~ichos objetos resultaron ser el diván, las cortinas, etcétera, del consultorio del terapeuta, Yel senor P.. el sefor prisionero. />J mismo tiempo desarrollo una serie de síntomas somáticos: ~ cuello duro, •artritis" en el lado izquierdo, la sensación de llevar un gran peso y de estar apns1onado en ce- mento. Es conveniente estudiar cómo en este sueño y este dibujo se manifiestan los sentimientos y pensamientos del paciente. B dibujo simboliza al ·señor P. en la ciudad de Grani.to". La ciud~d de Granito del sueño es una exteriorización simbólica de la vida intrapSíquica del paciente, es decir, del sentirse encerrado en el granito de su propia elaboración (represión). Los "criminales" ~ sus sentimientos e impulsos destructivos; los oficiales que cuidan el cumplimiento de la ley son s1mbo- los del superyó, y ta habitación de cemento es la habitación segura a la que puede escapar. Los sentimientos están totalmente reprimidos. eincluso su cuerpo participa de la regresión (cuello duro y artritis). Pero ha disminuido el temor por las tuerzas agresivas primitivas_y es mayor el deseo_de abordar tos propios sentimientos (los criminales), el mundo externo de ob¡etos Yla representación del superyó. Por ello ahora el sellor P. se atreve a dibujar las manos. (Poco después de realizar este dibujo intentó encontrar un nuevo trabajo.) Aunque todavía hay represión, ansiedad Ydepre- sión, las defensas obsesivo-compulsivas se están voMendo más notorias y mejor racionalizadas.B sombreado es de tipo obsesivo; el lápiz ha pasado varias veces por el cuerpo de la figura. Evidentemente existe una cierta patotogia que se expresa en el lado izquierdo (nótese el pie izquierdo y el trazado adicional en ta parte superficial del brazo izquierdo). B lado izquierdo sim- boliza a menudo ta parte femenina de las identificaciones parentales. Es posible que la madre que antes lo circundaba totalmente ahora esté lo bastante integrada como para permanecer sólo en el lado izquierdo, pero aún continua ocasionando problemas. Recuérdese la regla según la cual la fuerza de un impulso puede estimarse por la intensidad de la represión necesaria para contenerte. B lado izquierdo del señor P. tiene •artritis", es decir que está imposibilitado. (¡Cuántas veces en ta práctica médica, por medios médicos o psicoterapéuticos, se ha suprimido un slntorna como la "artritis", pero dejando en su lugar una psicosis! Gracias a este dibujo es posible aclarar un poco esta reacción reversible.} FIGURA 6 FIGURA 7 11 8 SIONEY LEVY F!GUAA9 Vale la pena observar los garabatos que acompañan a la figura. Los del costado superior son de tipo obsesivo-compulsivo. El triángulo que está debajo estimuló en el paciente asociaciones acerca de la "trinidad", relacionada primero con slmbolos religiosos y, luego, con la madre, el padre, y el hijo. B triángulo tipo serrucho hacia el costado sugiere compulsividad yagresión. Las asociaciones del paciente en relación con este garabato fueron las siguientes: •como una sierra circular'. •como dientes", •ta mandíbula inferior y dientes afilados". Refiriéndose al objeto que está al lado del triángulo aserrado dijo: "dibujo intrincado", "equili- brado", "balanza". En un nivel estructural podernos interpretarte como la representación de ta ligazón obsesivo- compulsiva de la ansiedad, y en el nivel simbólico, como la representación de la "balanza de la justicia", o sea, el superyó en yuxtaposición con los impulsos destructivos representados por los impulsos ·oral-sádicos· del triángulo adjunto. B periodo que siguió al dibujo número 5 se caracterizó por un aumento en la descarga de afecto, por un remplazo de la represión por la expresión de sentimientos bajo la forma de fantasías y sueños, conductas depresivas y obsesivo-compulsivas y de algún ocasional insight directo. El control era suficiente como para permitir un cierto ensayo de libertad. B prisionero pronto intentaría escapar de su ciudad de Granito. Los dibujos 6, 7, 8 y 9 revelan un cambio muy marcado en el nivel de integración del señor P. Para facilitar la comprensión del proceso en desarrollo reafizarernos una burda analogla. Durante la primavera comienza aderretirse la nieve en las montañas. Se producen fuertes lluvias primaverales y todo contribuye a que los rios desborden sus canales habituales, destruyan estructuras y caminos, e impidan las operaciones nonmales. Imaginemos ahora un sistema hidroeléctrico de esclusas, turbi- nas y conductos que hacen que el agua fluya nuevamente con aceptable regularidad y que, además aprovechan la energía del torrente, no ya para la destrucción sino para hacer girar las turbinas. Podemos comparar el torrente de agua primaveral con los afectos básicos y primitivos del hombre. Dichos afectos pueden estimularse o intensificarse de muchas maneras, interna o exter- namente. Una excesiva represión interna o una privación o exacerbación externas pueden contri- buir a la "inundación" de sentimientos. Si los "conductos•, es decir, los canales a través de los cua- les se descarga la energía afectiva son inadecuados, se producirá una inundación de sentimientos 7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 11 9
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    1 l incontrolada. Comenzando conel dibujo número 6, obseivamos que los afectos primitivos están esencialmente dirigidos por medio de "turbinas" del yo. Se está "gastando" enecgía de un modo socialmente aceptable, es decr, de un modo controlado. En este dibujo se encuentra el mismo conflicto básico entre ser hombre o mujer, pero expresado de manera integrada y racionafizada. Hay un solo contorno claro, y el otro se ha convertido en una "tiesa columna vertebral, como una barra de hierro, que me atraviesa la espalda; ¡tiesacomo un cargador!" Nótese el modo artístico en que la psique trabaja La figura interna siempre fue el contorno "mascufiro". Ahora, en cambio, es un objeto fáfico "¡tieso como un cargador!" Compárese esto con expre- siones icfiomáticas tales como "¿No tienes espinazo?" que significa "¿Eres débil?", o sea, femenino. ¿Cómo puede racionaizar la psique el contorno (femenino) externo? 8 dibujo que estamos conside- rando nos da la respuesta. La figura da •su• espalda al obseNado<. La experiencia clínica ha corrobo- rado la interpretación que siempre sugiere esta postura (y yo la he conlirmado sin excepción hasta el momento). Una figura masculina que da la espalda al obsefvador revela la existencia de un problema en el área de identificación psicosexual que asume la fO/Tlla de un deseo conflictivo de ser mujer. A menudo subyacente aeste deseo puede encontrarse un Impuso más básico. El lector interesado en las interpretaciones opuestas sobre este Impulso básico puede ver Bat- telheim (2) y Nunberg (4). En estos casos, la dinámica de la formación de símbolos sigue la regla según la cual dos objetos que comparten alguna cualidad formal esencial pueden intercambiarse mutuamente. La espalda desnuda de un hombre posee una clara similitud "formal" con una mujer. Obsérvense las sobresalientes caderas. Cuando el examinado logra ejercer un control más efectivo sobre el conflicto psicosexual, puede racionalizarlo y ocultarlo mejor aún. En ese caso la figura masculina puede aparecer en posición ventral, pero posiblemente sobresalgan /as caderas, o, si el problema está muy racionalizado, es probable que sólo aparezca una ansiedad despropoí- cionada, expresada en el trazado del área (véase figura 9). Además, en la figura 6 se puede observar la posición de la mano izquierda en la cadera y la mano derecha en la cabeza, que sugiere la existencia de una gran empalia con una postura esen- cialmente femenina. Si consideramos un continuo de posturas en el que un extremo sea lapostura que aparece en la figura 6, y el otro, la menor kinestesia posible en cualquiera de los dos brazos, tendremos una clave para analizar los dibujos de la figura humana que, de lo contrario, requeriria largos estudios y la adquisición de muchas experiencias. Para poder realizar esta figura en un papel negro. el paciente debió ignorar la considerable can- tidad de papel blanco que habia a su alcance. Siempre que un examinado, cualquiera que sea la situación proyectiva. "cambia" la estructura formal o sustancial de ésta, en grandes aspectos o en detalles menores, habrá que pensar en una tendencia al negativismo. El negativismo se alinea en el •continuo del valor", y va desde el escepticismo critico e inde- pendiente, pasando por la obstinación. hasta la catatonia autodestructiva y destructora del mundo. El negativismo, es además, un término descriptivo y se encuentra en si mismo sobredetermi- nado. Por lo tanto, su empleo no es satisfactorio amenos que se consideren sus determinantes y necesidades. En este caso el paciente ha estado tan controlado y dominado por su madre (y luego por la esposa y su familia, por la oficina de correos y por el seivlcio militar) que, por su propio sen- tido de identidad y para su salvación como persona, necesitó "sentir sus propios sentimientos· y buscar sus propias satisfacciones. En este momento todavía no es capaz de hacerlo de un modo esencial, por ello desplaza esta necesidad hacia un aspecto menor del mundo. Pero aun en este mínimo detalle, el impulso hacia la autofirmación está tan dominado por el superyó (miedo, culpa, poder de la madre y hábito) que requiere el refuerzo de otras necesidades. En este caso, los senti- mientos de culpa del paciente han requerido una representación externa en la hoja de papel negro. Otro determinante reforzador es la vergüenza (culpa) asociada con los problemas que surgen en el dibujo que estamos considerando. Además las defensas anteriormente descriptas no están tan integradas como para ser desplegadas a "plena luz del dla". La misma organización psíquica que aparece en los dibujos también surge en los sueños y en la vida del paciente. El sentimiento omnipresente, conscientemente percibido, de ser somática y psicológicamente un hombrecito débil dentro de una mujer, comenzó a transformarse en el sen- 1 2 0 SIDNEY LEVY timiento de ser una persona cuya columna es un "tieso cargador como una barra de hi€rro". Su postura se tomó tiesa (constantemente se restregaba y alzaba la espalda), ycada vez se mostraba más autoafirmativo en las situaciones menores. Por ejemplo: la esposa quiso ir un viernes a la noche avisitar a una hermana casada; el paciente, en esos mismos días había comenzado a asistir a un grupo de lectura de "libros importantes·. Este le sugirió que ruese sin él. Sobrevino una lucha de poder en la que rue rápidamente vencido. Pero, sin embargo, insistió en devolver un íibro a la bibíioteca retrasando en treinta minutos la partida (aserción en detalles menores). También en la oficina de correos comenzó a cambiar: de la persona dócil y temerosa que era, pasó a rebelarse en pequeñas situaciones. Se exigía, por ejemplo, que el empleado obtuviera un permiso del super- visor correspondiente cada vez que necesnase ir aJ cuarto de baflo. El paciente Instituyó el hábito de pedir permiso a los supervisores de otros. Intentó de muchas maneras "perderse en las som- bras", y lo asaltaban algunas ideas paranoides acerca de ser •encontrado en pleno dia". Cuando realizó este dibujo el paciente trazó repetidas veces el cuerpo, sosteniendo el lápiz de tal manera que no era la punta de éste la que realizaba el ancho trazo sino el borde de la mina inclinada, mientras el paciente acariciaba el cuerpo de la figura con la.yema del dedo. Esto constituye una excelente ilustración del aforismo "el retomo de lo reprimido a través de lo reprimido". El trazado repetitivo constituye una defensa obsesivo-compulsiva, y sirve para cana- lizar la ansiedad asociada con un impulso prohibido, en este caso, un impulso libidinal hacia "el cuerpo· del dibujo. Obsérvese cómo el trazado se expresa en forma dinámica el impulso reprimido. El cuerpo representa a "la mujer como parte de sí mismo". En este estado del tratamiento, los síntomas auditivos se calmaron y fueron remplazados por una masturbación compulsiva. El impulso hacia el propio cuerpo (narcisismo) es, en este caso, un impulso hacia la "parte femenina de sí mismo·. Amedida que se fue avanzado en el tratamiento, el paciente comenzó a interesarse cada vez más en una vecina. Era una "mujer grande, rolliza, con un gran trasero", que ocupaba los sueños y las fantasías del señor P. Su voz se hizo cada vez más estridente y fuerte, a tal punto que gritaba la mayor parte del tiempo, sin dejar hablar a ninguna otra persona. 8 mismo descri- bió sus sentimientos de la siguiente manera: "Cuando hablo con voz fuerte y resonante siento en los oídos una sensación muy excitante. Me agrada sentirla. No me gusta oír a otras perso- nas, lo que me gusta es ahogarlas. Algunas voces, como la de mi madre y la de mi cuñada, solían "atravesar mis oídos y me dejaban hecho un punto." Ya nos referimos en este capítulo al significado fálico de la voz, a la mujer fálica, etcétera. El paciente se muestra cada vez más agresivo en una mayor cantidad de áreas. El confticto entre la pasividad y la agresividad comienza a resolverse a favor de la última, no sólo en la voz y en la conducta, sino también en el dibujo de las figuras. En la figura 7 aparece una afirmación del yo como persona "indivisible" y más fálica. Esta figura es la primera de una serie en la que el paciente se ve como persona de frente. Examinemos esto detenidamente. Por primera vez el cuello no está ni "muy abierto• ni "estrechamente constreñido", ni 'excesivamente reforzado" como en la figura 4. Esto revela una creciente sensación de comodidad y confianza en la re- lación entre las emociones y el control de éstas.· Con respecto a los miembros podemos ob- servar que figuran las piernas, los zapatos y los brazos, pero faltan las manos. ¿Por qué será? Cuando se evalúa una parte omitida, distorsionada o desplazada, es aconsejable considerar la ' Todo está sobredeterminado, y existen otras capas de significados asociadas con el cuello que, por el momento, se dejan de lado. Para laconsideración del ·cue11o· véase mi capítulo previo. 7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 1 2 1
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    función, la estructura,los símbolos y el lenguaje relacionados con dicha área, y por derivación, · mediante la ley de concreción desplazada o principio de Von Domarus (4), también otros signi- ficados posibles. (¡Esto abre muchísimas posibilidades!) Funcionalmente, las manos se utilizan para "darse la mano· (establecer contacto con los demás), para pegar (expresar agresión}, para hacer el amor (acariciar, masturbarse, etcétera) y para asociaciones personales tales como pin- tar, labrar, etcétera. Mientras continúan las dificultades del paciente con respecto a la agresión directa, las relaciones sociales directas y la agresión sexual, el intento de reprimir esos impulsos sigue manifestándose en el hecho de cortarse las manos. Pero el afecto reprimido se expresa en la forma del brazo. Este, efectivamente, más aún que los dedos, parece un falo agresivo. * Observando con detenimiento la región de la cadera advertimos que en un costado de ésta existe una pequeñísima abertura. Sabemos que para comprender alguna cosa, cualquiera que sea, se debe conocer su historia. Esta ruptura de la línea de la cadera constituye el presente in- dicativo de la cadera sobresaliente de la figura 6, de los dos contornos entrelazados de la figura 4 y de los dos contornos separados de la figura 2. Es decir que el conflicto sexual se expresa ahora en esta ruptura mínima de la línea. Examinemos ahora la cabeza. 8 cabello está partido en el medio. Esta es una manera so- cialmente aceptable y racional de reflejar la dinámica del proceso primario que antes se expre- saba de manera abierta eincontrolada en la cabeza dMdida de los primeros dibujos. ¿Cómo se sentiría el lector si se lo enfrentara directamente, sin el beneficio de esta secuen- cia tan clara, con el comentario de que •e1 cabello peinado con raya al medio indica una fuerte identificación femenina y una resolución parcial de dicho conflicto mediante mecanismos obse- sivo-compulsivos y narcisismo"? Por primera vez dibuja un rostro completo y de frente, lo cual significa que está dispuesto a enfrentar al mundo. Es frecuente que en el rostro se centre el "sentido del yo". Con una pe- queña reflexión comprenderemos la manera en que esto se desarrolla. Compárese este rostro con los dibujos previos sin rostro. Un lado de la cara (el que corresponde ala línea quebrada de la cadera) está más lleno (más gordo) que el otro lado. Tanto la nariz, como la boca y las orejas se destacan, ya por el tamaño, ya por la presión del lápiz, o por ambas cosas. Esto indica que la orientación del paciente en el mundo se rea- liza fundamentalmente por medio de estos tres órganos, y no mediante las manos o los ojos. Las manos y los ojos, primariamente, tienen una orientación externamente dirigida (es decir, agresión). Las orejas y la boca usualmente son receptoras. Pero es necesario hacer una ad- vertencia. Las orejas son usualmente receptoras (pasivas). La voz entra por el oído; en el oído hay una apertura. Pero si el principio psicodinámico es el de la localización, las orejas pueden convertirse en símbolos genitales masculinos (testículos: uno de cada lado). La naturaleza de los símbolos es como la del camaleón, pues dependen de la ley según la cual se considere su formación, que tanto puede ser la función, como la estructura, o la localización, la dirección, la experiencia idiosincrática. A pesar de todos nuestros sistemas obsesivos, el mundo y la natura- leza continúan siendo apreciablemente flexibles, fluidos y cambiantes.... • 8 retomo de lo reprimido a través de lo reprimido. •• He estado tratando de investigar qué es lo que en cada caso determina la selección del principio dinámico para la formación del símbolo: si la localización, la forma o la función. La hipótesis general que estQ'f explorando, sin haber Degado a ninguna solución, es la de que estos tres principios mantienen una relación jerárquica entre ellos similar a la del ello, el yo y el superyó; siendo la función e! más primitivo, y la forma el más avanzado. AiJn no estQ'f satisfecho. En ninguna parte he podido encontrar un estudio sobre esta problema, ni siquiera en Freud, donde es posible encontrar casi tocio lo demás. Invito al intercambio de comunicación relevante sobre este problema. 122 SIDNEY LEVY ·--.-· En cuanto al señor P., es evidente que la mayor parte de su contacto con el mundo se realiza mediante el oído (oír), la boca (hablar, comer, tragar, morder}, y la nariz (oler, husmear). 8 señor P. confirmó estas conclusiones por medio de su conducta, sus pensamientos y senti- mientos. Hablaba, gritabaycomía continuamente. En las sesiones de terapia, lo mismo que en su casa o en el trabajo, siempre •1e gritaba a todo el mundo". Buscaba personas cuyas voces fueran profundas y resonantes, y las incitaba a hablar. Comenzó a poseer una aguda conciencia de los olores y se quejaba continuamente de "congestiones nasales". Desde un nivel conceptual ligeramente distinto, el problema central del hombre versus la mujer se ha desviado ahora, y se halla contenido en el problema de recibir o dar en términos de órganos faciales. La ansiedad es menor (sombreado ligero), hay muy poca depresión (el cuello ha dejado de ser angosto}, y en lugar de una rígida represión Qíneas reforzadas), existen ahora modos ad&- cuados de expresar y satisfacer los impulsos emocionales por medio de la audición, del habla, de la comida y del olfato (sin culpa). La figura 8 fue realizada al mismo tiempo que la figura 7. Desde que había realizado el pri- mer par de dibujos el paciente siempre habla rehuido la consigna de •dibujar a una persona del sexo opuesto•. Esa directiva nunca habfa llegado atener un significado real para él. Pero ahora ha podido extemalizar lo suficiente su componente femenino como para presen- tar un dibujo separado de la mujer. Nótese el mayor grado de ansiedad que sugieren las líneas cortadas y el sombreado en el ·dibujo de la mujer". Aunque el paciente está sustancialmente "libre• y ha podido establecer una identidad separada, hay todavía en él mucha ansiedad en relación con la figura femenina. La figura 8 demuestra que el brazo izquierdo y la pierna derecha poseen para el examinado un significado especial: tanto uno como el otro están reforzados. En esa época, el paciente tenía dificultades en relación con el brazo izquierdo y con la pierna derecha. Los tenia rígidos, entumecidos (casi paralizados) y, aveces, le dolran. Los sueños y las asociaciones revelaron que cuando era muy joven dormía con su padre y a menudo su brazo izquierdo estaba en contacto con él, quien dormía del lado izquierdo de la cama, mientras el brazo derecho permanecía extendido encima del padre. Con estos recuerdos se asociaron fan- tasías del paciente acerca de ser mujer. En este período de la terapia desarrolló intenso senti- mientos transferenciales en los que confundía al terapeuta con un tfo que había remplazado al padre cuando éste murió. El último dibujo, la figura 9, fue realizado en mayo de 1955. A esta altura del tratamiento el paciente había llegado a tener mucha conciencia de sí mismo como persona, y presentaba al mundo un cuadro agresivo y algo obsesivo. Tenía ahora varios amigos; hacía un año y medio había dejado el trabajo de correos y había entrado en uno nuevo, de responsabilidad, en el que fue ascendido después de un año. Uegó a sentir considerable hostilidad hacia su esposa y hacia otras mujeres, y continuamente buscaba la •gratificación intelectual• en compañía de hombres, con quienes •pudo hablar y ser comprendido·. Comenzó a leer vorazmente, a ir a teatros y a seguir un curso sobre "libros importantes•. Deseaba encontrar un "trabajo más gratificante". El odio hacia la esposa, la madre y la hermana ocupaban un lugar central en su conciencia, se ventilaba libremente en la terapia pero en sus contactos personales, lo mantenía controlado. La figura 9 no sólo revela el grado de integración que el paciente ha alcanzado y la naturaleza de su estructura de carácter, sino que también pone de manifiesto con claridad las •cicatrices• o rastros de sus traumas anteriores. Si fuese presentada a alguien para un análisis gráfico, pero sin el beneficio de la secuencia previa o de algún conocimiento especial sobre la historia del paciente, es posible que se dijera lo siguiente: se trata de un indMduo obsesivo-compulsivo. Esto se manifiesta en los detalles de 7. ESTUDIO DEL CASO DE UN ADULTO: EL CASO DEL SEÑOR P. 123
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    la vestimenta (bolsillos,corbata, alfiler de la corbata, solapas, cordones de zapatos, peinado con raya, pañuelo en el bolsillo del pecho). Hay indicios de la existencia de fuertes necesida- des de dependencia oral y de un conflicto homosexual pasivo reprimido. Esto se expresa en el número de bolsillos (órganos receptores), de botones (símbolos de dependencia: pezones, ombligo) y en la ausencia de orejas (negación) reemplazadas por el sombreado. Hay signos de conflicto entre la identificación masculina y la femenina {el pie izquierdo más corto, el brazo izquierdo 'dañado", el área de la cadera reforzada, cabello con raya al medio), y de cierta tirantez en relación con la intensidad de la cólera y el control de ésta (el cuello, algo alargado, está reforzado con el cuello de la camisa y una pequena abertura en el mentón). Se observa también una cierta dificultad de la orientación externa y en el establecimiento de rela- ciones con otras personas; así como temor en conexión con los impulsos hostiles Oos brazos pegados a los costados). La sensación que el paciente tiende ser inadecuado (corbata sin ter- minar, sombreado) y de estar en el aire (emplazamiento de la figura) está racionalizada y con- trolada por medio de signos obsesivos Oínea bajo los ples, y por debajo de ésta, otra; alfiler de corbata para mantenerla fijada). En resumen, el señor P. ha cambiado una imagen corporal caótica por una prisión de gra- nito, y una prisión de granito por un conjunto de detalles (botones y bolsillos y raya del cabello). Retrospectivamente podemos ver la relación que hay entre la raya del pelo y la hendidura de la figura 1; entre el pañuelo puntiagudo del bolsillo y la figura masculina dentro de la figura feme- nina; entre la corbata y la tiesa columna vertebral de la figura 6; entre el sombreado alrededor de las orejas y las orejas enormemente abiertas de la figura 7, y entre el sombreado del área de las caderas y el dibujo de las caderas de Ja figura 6. Es decir que 'donde estaba el ello, ahí está ahora el yo". REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Arieti, S.: Interpreta/ion ofSchizophrenia, Nueva York, Basic Books, 1955. 2. Benelheim, B.: Symbolic Wounds, Nueva Yorl<, Collier Books, 1962. 3. - Freud, S.: Leonardo Da Vinci. Nueva York, Random House, 1947. 4. Nunberg, H.: Problems ofBisexuality as Reflectedin Cirr::umcision. Londres, lmago Pub. Co., Ud., 1949. • Las obras precedidas por un asterisco tienen ecfición en castellano. 124 SIONEY LEVY Parte 111 COMPONENTES DEL CONTENIDO Unidad 2 Test de la Casa (HTP} , Arbol - Persona
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    8. Interpretación delcontenido de la técnica proyectiva gráfica HTP* por Emanuel F. Hammer E 1interés fundamental del clínico en los dibujos de la casa, del árbol y de la persona (el test HTP) consiste en la posibilidad de observar la imagen interna que el examinado tiene de sí mismo y de su ambiente; qué cosas considera importantes, cuáles destaca y cuáles desecha. En los capítulos previos hemos visto cómo los dibujos expresan los imperativos psicodinámicos correspondientes al concepto que el indMduo tiene desí mismo y a su percepción del ambiente. La casa, el árbol y la persona son conceptos de gran potencia simbólica que se saturan de las experiencias emocionales e ideacionales ligadas al desarrollo de la personalidad, las que luego se proyectan cuando estos conceptos son dibujados. ADMINISTRACIÓN El HTP capta, al penetrar en el área de la creatMdad artística, la corriente de la personalidad. En interés de la estandarización, han debido imponerse algunas restricciones a la expresión completamente libre. Por ejemplo, se piden los mismos temas gráficos, en el mismo tamaño de papel y con ma- teriales similares, a todos los examinados. Se utiliza un lápiz número 2 con goma de borrar y un formulario de cuatro hojas de papel blanco de un tamaño de 18 centímetros por el 21 (2) y sólo se ofrece una hoja por vez. Para el dibujo de la casa la hoja se ubica con el eje más largo paralelo al examinado, y para los del árbol y la persona con el eje más largo perpendicular a él, y entonces se le pide que dibuje lo mejor que pueda una casa (y luego un árbol y una persona) aclarando que puede dibujarla como desee, que puede borrar y tomarse el tiempo que necesite. Si protesta diciendo que no es un artista, generalmente yo le aseguro que el HTP no es un test de habilidad artística y que, por el contrario, lo que interesa es cómo él hace las cosas. Si pidiera permiso o intentara utilizar cualquier ayuda mecánica se le advertirá que el dibujo debe ser manual. 8 orden de presentación de los estímulos es siempre el mismo: primero la casa, luego el árbol y por último la persona. Esto permite una introducción gradual a la tarea gráfica, pues así paso a paso se conduce al examinado a entidades que psicológicamente presentan mayores dificultades para su ejecución. Es decir que en forma gradual se va desde las representaciones ·Este capítulo se centra en la conside<ación de la ínterpretaeión cualitativa del HTP. 8 sistema de puntajes cuantJtati- 'IOS de Buck podrá hallarse en la presentación detallada qo..-e dicho autor hace de su técnica {1, 2). 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CN ICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 127
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    más neutrales hastalas más cercanas ala propia persona. Es por esto que se deja para el final el concepto gráfico que despierta las asociaciones más conscientes. LA ELECCIÓN DE LA CASA, DEL ÁRBOL Y DE LA PERSONA COMO CONCEPTOS GRÁFICOS En relación con su elección de los items (casa, árbol y persona), Buck (1) afirma que: a) son ftems famlllares a todos, hasta para el niño más pequeño; b) se observó que, como concep- tos que debían ser dibujados por indMduos de todas las edades, tenían mejor aceptación que otros, y c) estimulaban una verbalización más libre y espontánea que otros items. Podemos agregar que son conceptos simbólicamente muy fértiles en términos de significación incons- ciente Oo que comentaremos en cada una de las secciones de este capítulo donde se trate sobre la casa, el árbol y la persona que separado). En relación con la elección de Buck de los ítems gráficos, podemos citar un estudio que Griffiths (5) realizó en Inglaterra con dibujos libres de niños pequeños. En este estudio se afirma que tanto las casas, como los árboles y las personas constituyen los conceptos que mayor significación personal poseen. "El objeto (gráfico) favorito (de los niños pequeños) es•.• la humana• (pág. 199). •(Después de) la figura humana.•. el siguiente objeto favorito de los niños es el dibujo de la casa• (pág. 219). •Luego el niño comienza a dibujar árboles y también flores... (y) por primera vez parece darse cuenta del valor real de la aplicación del color" (pág. 222). Otra confirmación paralela es la que ofrecen los hallazgos de Eng (4): "8 tema primero y favorito que el niño dibuja son seres humanos, pero después, según mis observaciones, el que le sigue es la casa." Con independencia de Buck, Emil Jucker (9) descubrió en Europa que el dibujo libre del árbol ofrecía grandes posibilidades proyectivas. Por lo tanto, lo transformó en un instrumento proyec- tivo, y no por casualidad, •sino después de maduras consideraciones y pacientes estudios sobre la historia de las culturas y, en especial, de los mitos" (pág. 5). Su alumno Charles Koch (9) le dio un mayor desarrollo como instrumento proyectivo, con el fin de obtener por su intermedio •una idea de la personalidad total desde las capas más profundas del ser" (pág. 5)* Al estudiar el juego de construcción de casa que los niños realizan con bloques, A. A. de Pichón Riviére (13) descubrió que la casa podía simbolizar: a) el cuerpo del niño; b) el interior de la madre, c) el hogar parental. Los datos empíricos que se han podido ob~ener con el HTP con- firman el primero y el último de estos significados simbólicos con mucha más frecuencia que el segundo, aunque los psicóticos deteriorados suelen dibujar casas muy semejantes a un útero. Con respecto al primero de los significados simbólicos Oa casa como representación de la imagen corporal), se ha observado que las personas con problemas en el área fálica, frecuente- mente proyectan sus problemas en la chimenea de la casa, asf como las que poseen una estruc- tura de carácter de tipo oral suelen destacarel contorno de las ventanas. Existen otros ejemplos. En cuanto al significado simbólico mencionado en último término (la casa como representación del hogar parental), recordamos el caso de una adolescente que se sentía muy oprimida·por las constantes peleas que se producían en su hogar. En el dibujo de la casa realizó una chimenea con un denso humo que soplaba de abajo hacia arriba. De este modo representaba su visión de la casa como hervidero de turbulencias, intranquilidad y emociones dispersas. Otro ejemplo en que la casa representaba la percepción de la situación familiar es el que hemos reproducido antes • Describe sus descubrimientos en un libro llamadoB testdelárbol (9}. 128 EMANUEL F. HAMMER 1··· (capítulo 2). Como se recordará, la casa parecía una prisión, lo cual coinciáia con la visión que el examinado tenía de sí mismo, en el sentido de sentirse prisionero en la situación familiar, pues debía posponer su matrimonio para podermantener asus padres ancianos einválidos. En los casos en que la construcción de la casa simboliza el cuerpo del niño, A. A. de Pichon RMére descubrió que las anomalías en la construcción se relacionaban simbólica- mente con las alteraciones de la imagen corporal que provenían de la forma particular que las perturbaciones emocionales asumían en el niño. Esto confirma los llamados de Buck (2) con respecto al dibujo de casas. Rosen (14) señala que la casa, simbólicamente tan relacionada con la figura humana, juega un importante papel no sólo en los dibujos infantiles, sino también en el arte primitivo. Esto se puede observar en los dibujos del hombre de las cavernas, y también, en los pri- meros desarrollos culturales del hombre. Esta íntima relación entre la casa y el objeto más importante del arte representativo, el cuerpo humano, aparece en el temprano Renacimiento del siglo XIII, en el siglo XIV es ya más raro, y en el siglo YN, cuando el arte pierde su carácter infantil, desaparece por completo (4). 8 concepto gráfico persona es sin duda el que está más empapado d_e las experiencias emocionales ligadas al desarrollo del individuo. · Tanto Machover (12) como Buck (2) y Levy (11), y quizás en sus implicaciones teóricas más profundas Paul Schilder con su contribución al estudio de la imagen corporal (16), observaron lo mismo, simultánea eindependientemente. De todo lo dicho se desprende que existen sorprendentes confirmaciones independientes acerca del significado altamente personal de los tres conceptos (casa, árbol, persona) que Buck eligió como herramienta para captar las áreas más profundas de la personalidad. Griffihs (5) en Inglaterra, A. A. de Pichon Riviere (13) en Sudamérica, y Buck (2) en los Estados Unidos, simultáneamente señalaron el intento potencial simbólico que posee la casa, cuyas raíces se encuentran en las experiencias básicas de la infancia y de la madurez. Lo mismo ha sucedido con respecto al dibujo del árbol cuya utilidad clínica fue observada no sólo por Buck, sino tam- bién por Jucker {9) en Europa y por Koch (9) en Suiza. Y por último, el dibujo de una persona, cuyo valor fue descubierto independientemente por Machover (12), L.evy (11), Schi!der (16) ypor Lauretta Bender1 que continuó con los estudios de este último. LOS ASPECTOS PROYECTIVOS DE LOS DIBUJOS DE LA CASA-ÁRBOL-PERSONA Tradicionalmente, para que una técnica clínica puede ser considerada un instrumento pro- yectivo, debe enfrentar al examinado con un estímulo o serie de estímulos lo suficientemente inestructurados o ambiguos como para que el significado de estos surja, en parte, del interior del examinado. Requerir de un individuo que dibuje una casa, un árbol y una persona, constituye una es- tructuración más ambigua de lo que podña pensarse en un principio. Aunque al examinado se le dice que debe dibujar una casa, un árbol o una persona, no se le aclara qué tipo de casa, árbol o persona debe representar. Es decir que como el examinador no da ningún indicio, la respuesta surge del interior del examinado, sea en lo referente al tamaño, tipo, emplazamiento o presentación del árbol, o al sexo, expresión facial, postura corporal, edad, raza, tamaño, ves- timenta, presentación, (de costado, de tres cuarto de perfil, de frente) o acción de la persona. Basta recordar la variada cantidad de dibujos que hemos reproducido en los capítulos anterio- res para tener la ilustración gráfica de la validez de esta tesis. 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TéCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 129
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    También depende exclusivamentedel examinado la inclusión o exclusión de los distintos de- talles de la casa, del árbol y de la persona, asi como la importancia que les otorgue. Para tomar un ejemplo del estudio reciente sobre delincuentes sexuales que realicé con el HTP, (6) mencio· naré el hecho de que, asf como las personas normales dibujan en las casas chimeneas que no llaman la atención (cl!nicamente), he observado que los delincuentes sexuales: a) o bien mani· fiestan de un modo directo la sensación de inadaptación fálica* mediante dibujos de chimeneas que pueden adaptar la siguiente variedad de formas: sin parte superior o como cortadas en diagonal, transparentes, pues a través de ellas se ve el techo Oo cual expresa la sensación de poca consistencia que el examinado tiene con respecto a su pene); volcadas o cayéndose del borde del techo; bidimensionales pero colocadas en una casa tridimensional (lo que transmite la sensación del examinado de que su imagen fálica posee menos sustancia que el resto de su imagen corporal); b) o bien enmascaran sus sensaciones de inadaptación fálica bajo un disfraz de esfuerzos viriles compensatorios** mediante el dibujo de muchas chimeneas (en lugar de una, que es el número convencional) en un solo techo, o de una enorme chimenea alargada; o de una chimenea con forma fálica y punta redonda; o de una chimenea que se destaca enor· mamante por la presión de la línea, el sombreado o el prominente emplazamiento (como, por ejemplo, una chimenea que ocupe todo el largo de la casa, ya que comienza en el suelo, o bien, como ocurre en algunos dibujos, que sea el centro focal de la hoja). Sin embargo, esto no significa que la chimenea sea siempre un símbolo fálico. En los dibu· jos de personas con un buen ajuste generalmente la chimenea no es otra cosa que un detalle más de la casa. Pero en los casos de personas que sufren de conflictos psicosexuales, es adecuada, acausa de su diseño estructural y de la forma en que emerge del cuerpo de la casa, para la proyección de los sentimientos internos con respecto al pene. En consecuencia, de todo lo dicho podemos concluir que si bien en la técnica del HTP se presentan al examinado estímulos totalmente familiares, éstos al mismo tiempo son tan pocos especificas que para res· pender a ellos es necesario proyectar o, por lo menos, seleccionar. Sir John Lubbock dijo: "lo que vemos depende fundamentalmente de lo que queremos ver". Lo mismo ocurre con el dibujo: elegimos la casa, el árbol o la persona con los que tenemos cierta afinidad o, en ocasio· nes, con los que nos sentimos identificados. Por muy joven que sea el examinado en su vida ha visto tal infinita variedad de casa, árboles y personas que en el momento de dibujar sólo podrá elegir lo que para él sea más significativo desde el punto de vista simbólico. Sea que elija un vigoroso roble, un sauce llorón, un pequeño brote o un árbol al que las presiones ambientales han doblado hasta casi hacerle tocar el suelo; o que represente un policía de rostro severo que esgrime una cachiporra, una figura materna nutricia sosteniendo en sus manos un plato de sopa caliente, una figura infantil desvalida, de pie y con los brazos amputados, una figura desnuda en incitante actitud, con las piernas abiar· tas, o una prostituta desgreñada tirada contra el cordón de la vereda, en todos los casos está eligiendo aquello que para él posee mayor significado emocional. Lo mismo que en los Tests de Apercepción Temática, el examinado selecciona de su experiencia pasada un tema, y éste refleja sus necesidades. Los psicólogos clínicos han llegado a la conclusión de que aunque la persona ofrezca un tema que haya visto en alguna película cinematográfica, está ofreciendo * Esta proyección de sentimientos directos de Inadecuación fá1lca se observó en el subgrupo pedofift00 de los delin- cuentes sexuales, quienes buscaban criaturas como sustiMos sexuales, debido a sus sentimientos de Inadecuación psicosexual en lo que se referla alas relaciones con mujeres adultas. ** Los pacientes que violan mujeres y que intentan de ese modo -es decir, mediante relaciones sexuales forzadas- poner a prueba su mascuHnidad transmiten este rasgo fáflCO compensatorio en las distof'siones de las chimeneas que dibujan en las casas. 130 EMANUEL F. HAMMER una información de gran interés psicológico. B tema específico elegido primariamente se fijó en su mente Ysi más tarde fue seleccionado del archivo de temas recordados se debió probable· mente a que reflejaba necesidades o rasgos significativos de su personalidad. Cuando una persona está respondiendo al HTP con el ojo interno selecciona y decide la imagen que sus necesidades escogerán de entre la galería de recuerdos. SIMBOLISMO INHERENTE A LA TRIADA CASA-ÁRBOL-PERSONA Antes de considerar el significado dinámico de los distintos elementos que componen los dibujos de la casa, el árbol y la persona, es conveniente referimos a las áreas más importantes de la personalidad que captan los tres conceptos gráficos mencionados. Se ha comprobado que la casa, como lugar de vivienda, provoca asociaciones con la vida hogareña y las relaciones interfamiliares. Si se trata de niños, pone de manifiesto la actitud que tienen con respecto a la situación en sus hogares y a las relaciones con sus padres y herma- nos. Un ejemplo de esta relación entre el dibujo de la casa y·1as condiciones que el examinado percibe en su hogar es un dibujo que ya hemos mencionado, en el que de la chimenea sale un humo denso y oscuro que revela la atmósfera emocional turbulenta que se vivía en el hogar del examinado. Cuando los examinados son personas casadas, muchas veces en sus dibujos de la casa representan la situación doméstica con sus cónyugues. Sin embargo, en muchas per· sanas adultas casadas, sigue vigente la relación infantil con las figuras parentales. Esta relación determina actitudes residuales que se manifiestan en el dibujo de la casa. Cuanto más neuró· tico, regresivo o fijado es el indMduo, más probable es que en la casa aparezcan estas actitu· des. En cuanto al árbol y a la persona, ambos conceptos captan ese núcleo de la personalidad que los teóricos, en especial Paul Schilder (16) denominaron imagen corporal y concepto de sí mismo. B dibujo del árbol parece reflejar los sentimientos más profundos e inconscientes que et indMduo tiene de sí mismo, en tanto que la persona constituye el vehículo de transmisión de la autoimagen más cercana a la conciencia y de las relaciones con el ambiente. De este modo es poS1ble obtener un retrato de los conflictos y defensas del examinado tal como están jerarquiza- dos en la estructura de su personalidad. Se considera que el árbol, como entidad básica, natural y vegetativa, constituye un símbolo adecuado para proyectar los sentimientos más profundos de la personalidad, o sea, los senti· mientas acerca del yo que se encuentran en los niveles más primitivos de la personalidad, nive· les a los que no se llega en el conocimiento de las personas. Los aspectos menos profundos, junto con los aspectos que los individuos emplean para manejarse con los demás y los sentí· mientes hacia el prójimo, generalmente se proyectan en el dibujo de la persona. Confirma la hipótesis de que el árbol capta los sentimientos más básicos y duraderos la circunstancia de que es el concepto gráfico menos susceptible de cambiar en los retest {2,7a). También lo demuestra el hecho de que, si bien una psicoterapia no intensiva puede lograr me· joras que se manifiestan en la disminución de signos patológicos en los dibujos de la persona, sólo el tratamiento psicoanalftico profundo e intenso (o alteraciones muy significativas de la si· tuación vital, especialmente en niños, cuyas personalidades poseen suficiente elasticidad como para modificarse de acuerdo con las mejoras ambientales) es capaz de producir algunos cam· bios, aunque por lo general menores, en el dibujo del árbol. La experiencia clínica ha demostrado que es más fácil que al dibujo del árbol se le atribu· yan rasgos Yactitudes mucho más conflictivos y emocionalmente perturbadores que al dibujo de la persona, debido a que el árbol como autorretrato está más alejado de uno mismo. Los sentimientos más profundos o prohibidos se proyectan en el árbol más fácilmente que en la 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 131
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    :";"JI ¡, j persona, con menostemor de quedar al descubierto y, por lo tanto, sin recurrir tanto a las ma- niobras autodefensivas. Por ejemplo es más probable que los traumas emocionales se manifiesten mediante el di- bujo de una cicatriz en el tronco del árbol o cortando las ramas, que por medio de marcas en el rostro o el cuerpo de la persona, o dañando los brazos. El descubrimiento clínico según el cual los sentimientos prohibidos se proyectan con mayor facilidad en el árbol que en la persona concuerdan con la fundamentación del Test de Blacky de Blum, del Test de Apercepción Temática infantil de Bellak y de las Fabulas de Despert. De acuerdo con mi experiencia las figuras animales que aparecen en las técnicas temáticas mencionadas, de manera semejante a la relación que existe entre el dibujo del árbol y el de la persona, son más apropiadas para la proyección de sentimientos profundos y negativos (que amenazan al individuo) que las figuras humanas del TAT. De lo dicho se desprende que la comparación entre las respuestas a los estímulos de tipo animal y a los estímulos humanos tipo TAT, así como la comparación entre el dibujo del árbol y el de la persona, ofrece datos que al psicólogo le permiten apreciar la jerarquía de los conflictos y de las defensas del examinado. INTERPRETACION DE LOS ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LA CASA, DEL ÁRBOL Y DE LA PERSONA El contenido de los dibujos, más que los movimientos expresivos que se emplean al di- bujar, pone de manifiesto las cualidades más inconscientes que existen en lo profundo de la personalidad. 1..CASA Techo Los descubrimientos empíricos con el HTP indican que a menudo los individuos utilizan el techo de la casa para simbolizar el área vital de la fantasía. Las expresiones coloquiales del tipo de ·murciélagos en el campanario", "está mal de la azotea', "tiene algunas tejas flojas", etcé- tera, aluden a este simbolismo por el cual el techo se equipara a la vida mental. Es por esto que se habla de aquellas condiciones en las cuales la fantasía distorsiona el funcionamiento mental en términos de deterioros en el techo del individuo. Las casas con techos excesivamente grandes, que sobresalen a los costados y achican a la casa (véase figura 1) son típicas de pacientes inmersos en la fantasía y apartados del con- tacto interpersonal manifiesto. Generalmente el Rorschach de estos individuos acusa un ba- lance experiencia! muy inclinado hacia el lado intratensivo (con una proporción promedio de movimiento-color de 7 a 12 M y cero a 2 C). El número de respuestas de movimiento humano excede casi invariablemente en cuatro o cinco veces a la sumatoria del color. Con frecuencia los pacientes esquizofrénicos o acusadamente esquizoides dibujan un gran techo y luego ubican la puerta y las ventanas dentro del contorno de ese techo, de tal modo que el resultado final es una casa puro techo (véase figura 2). Esto no debe sorprender pues tanto el esquizofrénico corno el esquizoide habitan un mundo fundamentalmente fantaseado. Viven más retraídos en la fantasía que los que, por ejemplo, dibujan un techo muy grande que 132 EMANUEL F. HAMMER sobresale más allá de las paredes de la casa. En estos existe una acentuación de la fantasía, que desequilibra la estructura de sus personalidades, mientras que los que dibujan "casa puro techo" viven una existencia predominantemente fantaseada. La ausencia de techo o los techos que sólo son una linea que conectan ambas paredes en los extremos de tal modo que no poseen altura (esencialmente poseen una sola dimensión en lugar de dos), son característicos del extremo opuesto de continuo que podríamos denominar uso-de-la-fantasía. El grupo que más comúnmente dibuja ese tipo de techo formado por una sola línea es el de los imbéciles, individuos que carecen de capacidad de ensoñación o fantasía, y dentro de los límites de la normalidad intelectual los individuos que poseen una personalidad constreñida y un tipo concreto de orientación. Lo más probable es que en la práctica clínica este tipo de techo se dé conjuntamente con un protocolo coartativo de Rorschach. Podemos afirmar entonces que el tamaño del techo refleja el grado en que el individuo de- dica su tiempo a la fantasía y en que recurre a ella en búsqueda de satisfacciones. Cuando el techo aparece reforzado por una fuerte presión en las líneas o por un trazado repetido del contorno 0J esto no ocurre en las otras áreas de la casa), lo más probable es que el examinado se esté defendiendo de la amenaza de que su fantasía escape a su control (véase figura 3). Este tipo de techo aparece con frecuencia en los dibujos de los prepsicóticos y, en menor grado en los de los neuróticos ansiosos. De todos modos siempre representa el temor de que los impulsos que se descargaban en la fantasía comiencen a aparecer en el comporta- miento manifiesto o a distorsionar la percepción de la realidad. ~~~·"' _.;..:_". ... ÑGIJAA 1 y. : .• - ...- ~ :~!.! ~..,... --'-'.-..:...--J ......-~ ., z· ·--. . ........-. ~=~~<¡~, . ~ .. ..,.... :.-:. -...:::.- -- FIGURA 4 Paredes FIGl.flA 3 FIGURA 5 Se ha observado que en los dibujos de las casas la fortaleza y la adecuación de las paredes se relaciona directamente con el grado de fortaleza del yo y de la personalidad. En los dibujos 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TECNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 133
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    de pacientes cuyoyo está en franco tren de desintegración, las paredes aparecen desmoro- nándose. Los psicóticos incipientes (enfermos que están haciendo un supremos esfuerzo de hipervigilancia, a menudo consciente, por mantener la Integridad del yo), con frecuencia dibujan los limites de las paredes reforzados. También los contornos de las paredes dibujados con líneas débiles indican inminente derrumbe de la personalidad y un débil control yoico, pero en estos casos faltan las defensas compensatorias. Se trata de pacientes más hechos ala idea de su patología inminente (han aceptado como inevitable la derrota y han cesado de luchar) que los que refuerzan en exceso el contorno. En lugar de intentar rechazar las fuerzas desintegrati- vas amenazantes, adoptan con respecto aellas una actitud de tolerancia pasiva Las paredes transparentes en los dibujos de personas adultas deben considerarse como un signo evidente del deterioro en el criterio de la realidad. A menudo los niños dibujan paredes transparentes (a través de las cuales pueden verse los objetos que están dentro de la casa), pero en este caso lo único que puede válidamente interpretarse es la inmadurez de la capaci- dad conceptual del niño, que se toma amplias libertades para presentar la realidad. En cambio, en el caso de los adultos, defectos de esta magnitud en el examen de la realidad sólo apare- cen, de acuerdo con mi experiencia, en los dibujos de a) deficientes profundos y b) psicóticos. Puerta La puerta es el detalle de la casa a través del cual se realiza el contacto con el ambiente. La puerta pequeña en relación con el tamaño de las ventanas y de la casa en general revela una reticencia aestablecer contacto con el ambiente, un alejamiento del intercambio interpersonal y una inhibición de la capacidad de relación social. 8 correlato conducta! de las puertas peque- ñas es la timidez y el temor en las relaciones interpersonales. Aveces los indMduos que dibujan casas con puertas demasiado pequeñas ofrecen protocolos de Rorschach en los que aparece la reacción del "niño quemadoª. Las relaciones emocionales con los demás han sido dolorosas, y el individuo no desea probar nuevamente. . Otro intento que se utiliza para mantener la personalidad apartada e inaccesible consiste en ubicar la puerta muy por encima de la linea de base de la casa y sin escalones para facilitar el acceso a ésta (véase figura 4). Se trata de una forma de representación común en tos indivi- duos que sólo tienden aestablecer contactos con el ambiente dentro de sus propios términos. Las puertas muy grandes (aquí, como en tocfos los aspectos de la psicología, los extremos siempre son patológicos) son caracteñstica.s de tas personas con una excesiva dependencia de los demás. Si las puertas están abiertas, hecho estadísticamente poco frecuente, el examinado revela que siente una gran sed de efecto emocional y que espera recibirlo desde afuera (si el interrogatorio posteOOr- al dibujo indica que la casa está ocupada). Si la casa resulta estar vacía, las puertas abier- tas indican un sentimiento de vulnerabilidadextrama, yfalta de adecuación de tas defensas yoicas. La acentuación de las cerraduras y/o bisagras manifiesta una sensibilidad defensiva del tipo que con frecuencia se encuentra en tos paranoides. Ventanas En el dibujo de la casa las ventanas representan un medio secundario de interacción con el ambiente. La acentuación de tas cerraduras de la ventana, lo mismo que de las cerraduras de las puertas, es típica de aquellos que se defienden excesivamente del temor por los daños que pue- * Para las preguntas del interrogatorio posterior al dibujo véanse las páginas 174-178. 134 EMANUEL F. HAMMER dan venir desde afuera. Esto se da con frecuencia en los paranoides. 8 agregado de persianas y cortinas cuando las ventanas están cenadas expresa la necesidad de apartarse yuna extrema reti- cencia a interactuar con los demás. Cuando las ventanas poseen persianas o cortinas, pero están abiertas, oparcialmente abiertas, debe entenderse que laperaona tiende aactuaren el ambiente de un modo controlado. Se trata de ináMduos con un tipo de ansiedad que se mani1iestacomo "tacto• en las relaciones sociales. Cuándo en relación con un estudio de los patrones de personalidad de los cfJferentes grupos vocacionales se entrevistó aasistentes sociales se observó en sus dibujos la predilección Por este atributo, signo del control emocional en el contacto con los demás (4a). Las ventanas totalmente desnudas, que no poseen ni persianas, ni cortinas, ni visillos, y que ni siquiera están sombreadas, son típicas de indMduos que interactúan con su ambiente de una manera muy descortés, ruda y directa. No tienen casi nada de "tacto", y son el tipo de partici- pante social que siempre "provoca lfos". Cuando sólo el contorno de las ventanas está reforzado, es probable que el examinado sea una persona con fijación oral o con rasgos orales de carácter. Sin embargo, en ocasiones, tam- bién los individuos con rasgos anales refuerzan el contorno de las ventanas. En estos casos, el dibujo de la persona permitirá efectuar la interpretación diferencial, según recaiga el énfasis en la zona oral o en la anal. Si consideramos el tamaño de las ventanas, de acuerdo con la convención, la del living debe ser la más grande y la del cuarto de baño la más pequeña. Si los dibujos se desvían de esta regla, tendremos indicios acerca de las necesidades emocionales que presionan. Por detrás de los intentos de minimizar la importancia del living poniéndole las ventanas más pequeñas de la casa, existe, por ejemplo, un evidente fastidio en relación con el intercambio social. Otorgarle al baño una inmerecida importancia mediante la colocación de las ventanas más grandes implica que en el fondo infantil del examinado existen ciertas experiencias relacionadas con un entre- namiento esfinteriano severo. Este mismo detalle se ha encontrado también en individuos que sufren de culpa masturbatoria y en obsesivos con el lavado compulsivo de manos. 8 emplazamiento de las ventanas de tal modo que éstas no se adecuan de una pared a la otra (y que sugieren que la altura de un piso visto desde el frente de la casa no es la misma que si se lo ve desde el costado, como ocurre en la figura 5) revela dificultades organizativas y for- males que, empíricamente, se han visto como indicios de formas tempranas de esquizofrenia. Chimenea Ya ha sido comentada en la sección introductoria de este capítulo con el fin de ilustrar la amplia variedad de tratamientos que pueden acordarse auno solo de los detalles del dibujo. Humo 8 humo denso que sale en forma profusa de la chimenea puede indicar una considerable tensión interna en el individuo, conflictos y turbulencias en la situación de la casa, o ambas cosas, pues la última condición puede dar lugar a la primera, y viceversa. 8 humo que se desvía mucho hacia un lado, como si hubiese un viento muy fuerte, constituye un índice de las presiones ambientales y, de acuerdo con mi experiencia, a menudo se relaciona con casos infantiles de cflficultad con la lectura, en los que las presiones parentales son causativas y reactivamente masivas. Este tipo de humo también ha aparecido en los dibujos de adolescentes que están sometidos a una presión parental inapropiada en relación con la conformidad social y/o los logros escolares. Y por último, también se to ha encontrado en los tests de algunos indMduos poco tiempo después de haber sido incorporados alas fuerzas armadas. 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE lA TÉCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 135
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    Perspectiva Las personas quebásicamente rechazan la situación hogareña en que se encuentran y los valores por los que allí se aboga, dibujan la casa como si el observador estuviese arriba y la mi- rase hacia abajo (perspectiva que Buck denominó "visión de ojo de pájaro'). En estas personas se da una combinación de sentimientos de superioridad compensatorios con actitudes de rebe- lión contra los valores tradicionales que se le enseñaron en el hogar. Las actitudes iconoclastas se dan junto con una sensación de estar por encima de los requerimientos de la convención y de la conformidad. Buck (3a) realizó un estudio en el que comparó diferentes grupos profesio- nales, y observó que esta "visión de ojo de pájaro• era más común en los estudiantes de medi- cina que en cualquier otro grupo. Las personas que se sienten rechazadas e inferiores en la situación familiar, dibujan la casa desde lo que se ha llamado "visión de ojo de gusano". Desde esta perspectiva la casa aparece como si el observador estuviese abajo y la mirase desde arriba. En estas personas se mezclan sentimientos de desvalorización, de inadecuación y una baja autoestima; consideran inalcanza- ble la felicidad hogareña. Cuando se presenta la casa desde una perspectiva lejana, es decir, distante• del observa- dor, puede tratarse de dos grupos distintos: a) los que proyectan en el dibujo de la casa una imagen de si mismos, y de este modo representan su sensación de aislamiento e inaccesibili- dad; b) los que en el dibujo de la casa transmiten la percepción que tienen de la situación fami- liar; situación que el individuo se siente incapaz de enfrentar. En este último caso de perspectiva "lejana", el individuo manifiesta su sensación de la imposibilidad de sentirse cómodo con aque- llos con quienes vive. La perspectiva de "perfil absoluto• constituye una desviación, individualmente significativa, de la perspectiva usual. La expresión "perfil absoluto" se refiere a la casa que se dibuja, de tal modo que el observador sólo ve un costado de ésta. El frente de la casa, incluyendo las puertas o cualquier otra entrada, está dado vuelta, de manera que queda invisibley menos accesible. Las personasdistantes, oposicionistas o inaccesibles desde un punto de vista interpersonal,pro- yectan estos rasgos en el dibujo de la casa mediante la perspectiva mencionada. También los pa- ranoicos evasivos buscan refugio, cuando realizan el KfP, en la perspectiva de "perfil absoluto". La casa vista desde atrás y, especialmente, sin ninguna puerta trasera, muestra las mismas tendencias oposicionistas y de distancia que se expresaban en la perspectiva de "perfil abso- luto", pero en este caso adquiere proporciones más patológicas. Los únicos casos de "visión desde atrás" que he tenido oportunidad de ver fueron dibujos de paranoicos esquizofrénicos, por lo general cuando estaban aún en estado prepsicótico, en el que se siente de manera muy aguda la necesidad de protegerse poniendo distancia. Línea del suelo La relación entre el dibujo (de la casa, del árbol o de la persona), y la línea del suelo, revela el grado de contacto del examinado con la realidad. La misma corriente simbólica responsable de la ecuación suelo o tierra =realidad práctica, se pone de manifiesto en el lenguaje coloquial en expresiones tales como "tiene los pies bien plantados en la tierra". El tipo de contacto con el • Pueden dibujarse casas pequeñas perdidas en una vasta extensión de espacio blanco; pueden dibujarse casas de tamaflO considerable en la cima de una montaña; o puede ocurrir que la casa se encuentre separada del ob5e!'2dor por una multltud de detalles irrelevantes: árboles, cercos, animales, un camino, un rlo. etcétera. 136 EMANUEL F. HAMMER suelo (firme o débiQ reviste un enorme valor diagnóstico. Los esquizofrénicos latentes o fronteri- zos siempre tienen dificultades con la presentación del dibujo en firme contacto con la realidad (representada por la línea del suelo). Sus dibujos suelen apoyarse débilmente en la una línea de suelo cortada o dibujada en forma esporádica (véase pág. 162). o bien en una línea amorfa y nebulosa (véase pág. 161), o suelen estar directamente desarraigados de la tierra (en el caso del árboQ y cayendo (véase pág. 163). Los casos esquizofrénicos más patológicos, con mayor distancia de la realidad y mayor entrega a la fantasía, dibujan entidades suspendidas, que en ningún punto tocan la línea del suelo dibujada por debajo. Accesorios Hay individuos que directamente manifiestan su falta de seguridad rodeando y reforzando la casa con arbustos, árboles yotros detalles que no forman parte de la consigna. El agregado de un sendero que conduce a la puerta, bien proporcionado y realizado con facilidad. es común en individuos que ejercen un cierto control y 'tacto" en sus relaciones. Pero si el sendero es largo y tortuoso, se trata de individuos que en sus relaciones sociales en un principio se mantienen distante pero que en ocasiones entran en calor y entonces pueden establecervínculos emocio- nales con los demás. Son lentos y algo cautelosos para hacer amistades, pero una vez que la relación se desarrolla llega a poseer una gran calidad. Si el sendero que conduce en línea recta hacia la puerta es muy ancho en el extremo del observador y va angostándose en forma gradual de manera que al llegar a la puerta es mucho más angosto que ella, el dibujo revela el intento de disimular mediante el empleo de una amis- tad superficial los deseos básicos de aislamiento. Los cercos alrededor de la casa constituyen una maniobra defensiva. Recientemente un niño de ocho años, muy tímido, dibujó una casa, en la que lo que más se destacaba era un cerco "para mantener a todos alejados". Era como si intentara asegurarse de que nadie iba a interferir con la escasa seguridad que sentía. En resumen, podríamos decir que el dibujo de la casa generalmente representa alguna de las siguientes entidades fundamentales: a) la imagen de uno mismo, con sus elementos corres· pondientes: área de la fantasía. yo, contacto con la realidad, accesibilidad, predominio oral, anal o fálico. Yb) la percepción de la situación familiar; pasado, presente y futuro deseado, o alguna combinación de los tres. 2.ÁRBOL Tal como lo señalo Schactel (15) la mente adulta, totalmente madura y diferenciada hasta cierto punto, es capaz de asumir en forma voluntaria distintas actitudes en su percepción y en su experiencia con el ambiente. Así como en determinado momento se puede ser el observador distante, en otro uno puede abrirse respectivamente a todas las impresiones, y a los sentimien- tos y placeres que éstas suscitan, y en un tercero es posible proyectarse en una experiencia de empatía con algún objeto del ambiente. Tomemos como ejemplo el acto de mirar un árbol: en un momento se puede ser el botánico distante que observa, compara y dasifica lo que ve; en el momento siguiente puede uno entre- garse al color del follaje y la corteza,al sonido de las hojas que murmuran con la brisa, y a la fresca fragancia que surge después de un chaparrón; y en un tercer momento se puede tratar de sentir dentro de uno, kinestésicamente, la solidez o debilidad con que se sostiene y crece el tronco, la calma con que se extienden las ramas, Q la gracia conque se mueven y entregan al viento. 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T ~CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 137
  • 69.
    Hemos visto quecuando el examinado dibuja un árbol, de entre los recuerdos de los innu- merables árboles que ha visto selecciona aquel con el que tiene una mayor iclentfficación empá- tica, y en el momento de dibujarlo, lo modifica yrecrea de acuerdo con su reacción kinestésica, reacción que se alimenta con sus propios sentimientos internos. Para los antropólogos no es ninguna novedad que la "visión• que se tiene de un árbol posea un significado personal. En los mitos y en el folklore, y hasta en el lenguaje diario, el árbol siem- pre ha simbolizado la vida y el crecimiento. En el folklore escandinavo los antiguos mitos cuentan la historia de Ygdrasil, el "árbol de la vida". En los cuentos alemanes se dice que el árbol tiene sus raíces en las entrañas de la tierra, entre los mortales; y sus ramas extendiéndose y alcanzando los cielos, donde habitan dioses que gobiernan ala humanidad (9). . El significado simbólico del árbol llega hasta el siglo XX y se pone de manifiesto cuando hablamos del "árbol genealógico", o en ciertas expresiones: "como se inclina el vástago, así crece el árbol". Como luego veremos, el individuo que en el dibujo del árbol olvida las ramas, es el que no se •ramifica", no se mezcla con los demás ni disfruta de ellos: De est~ modo los individuos se proyectan durante el proceso del dibujo de un árbol, ofreciendo as1 un verda- dero autorretrato. Algunas veces los examinados dibujan árboles agitados por el viento Yquebrados por las tormentas, con lo cual en realidad representan el efecto que las presiones ambientales han te- nido sobre ellos mismos. En un caso reciente, através del dibujo del árbol se puso muy claramente de manifiesto el sur- gimiento del inconsciente de la autoimagen. Se tra~ de una ~ujer ~ue, deba!o ~el árbol, dibujó un canasto que contenía cinco lustrosos frutos. La mu1er tenía cinco h1¡os, Yel d1bll¡o representaba con bastante claridad su orgullo por el rol materno. Esta evaluación positiva está en franco contraste con el dibujo del árbol de una mujer a quien se examinó para lograr una evaluación cllnica en relación con un programa psicoterapéutico para sus dos hijos: uno, un homosexual manifiesto de veinte años, y el otro, un chico de once años ~ una incapacidad para la lectura de dificil mejora. La mujer dibujó un árbol frutal con dos llamatiVaS manzanas tiradas en el suelo, al lado del árbol. Demostró asf el rechazo inconsciente que sentía por sus hijos y la evaluación negativa de ella misma como madre. . 8 comentario espontáneo que hizo del dibujo restasson dos manzanas podndas que se ca- yeron al suelo; trajo, desde su inconsciente hasta un primer plano, la imagen mencionada. •s dibujo del árbol puede captarse intuitivamente como totalidad; aun sin una investigación de los detalles es posible recibir una impresión que puede ser de armonía, de inquietud, de vacío de carencia o abundancia; y es posible también recibir una impresión de hostilidad. Esto cons;ituye además el primer estadio del aprendizaje del método. Uno debería entregarse pasi- vamente a los efectos que producen un gran número de dibujos de árboles, •contemplarlos•. mirarlos simplemente, sin ninguna actitud critica. De esta manera el mirar.se convierte en ver, se comienza a reconocer las diferencias, ya no parecen todos los dibujos iguales, Yse comienza a conocer más íntimamente a las personas..• Algunos dibujos permiten la elaboración de es- tudios del carácter. Otros implemente constituyen una contribución para el diagnóstico de la personalidad· (9, pág. 31). Cuando Koch (9) habla de la línea del desarrollo del árbol desde abajo hacia arriba, señala que a medida que el dibujo crece en un desarrollo que va desde las raíces.hasta la.cop~, i:se desarrollo es paralelo al desarrollo psíquico temporal del examinado, es decir, a su h1stona vital psicológica. Observa que en la parte inferior del tronco suelen aparecer las huellas de las expe- riencias tempranas, y en la parte de arriba las de aparición más reciente. Esto concuerda con 138 EMANUEL F. HAMMER la experiencia de Buck (3) según la cual cuanto más abajo estén las cicatrices en el tronco del árbol, más precoces han sido las experiencias traumatizantes. Levine y Galanter (1O) investigaron esta hipótesis con parapléjicos internados, y compararon la altura del tronco en que aparecían las cicatrices con la edad en que se había establecido el estado parapléjico. 8 análisis de esta relación condujo a los investigadores a la conclusión de que"...la hipótesis puede tener amplia aproximación a la época de la enfermedad·. 8 caso más extremo de cicatrices que he tenido oportunidad de observar fue el de un niño de doce años. Dibujó una herida destructiva aproximadamente en la mitad del tronco del árbol. Gra- cias a un tratamiento psicoterapéutico llevado a cabo con ulterioridad se supo que cuando el pa- ciente tenía cinco años habla perdido a su madre, y que inconscientemente lo había sentido corno un abandono que le dejó una profunda herida. 8 joven estaba secretamente enojado con la madre por haberlo desamparado. Al mismo tiempo que él había sido muy malo porque si no, la madre no lo hubiese dejado. Esta sensación de un mundo doloroso surgía con toda claridad en el árbol que, en última instancia, era un autooetrato. El árbol, una cosa viviente o que en algún momento vivió en un medio elemental (lluvia, viento, nieve, tormentas, calor o soQ es el más apto de los tres conceptos gráficos del HTP para transmitir la imagen que el individuo tiene de sí mismo en el contexto de sus relaciones con el ambiente. Buck (2) agrega a estos los siguientes postulados: a) el tronco representa la sensación que la persona tiene acerca de su fortaleza interna (en terminología analítica, la "fuerza del yoj; b) la estructura de las ramas representa la capacidad que se siente poseer para obtener satisfac- ciones del medio penetrando en un nivel más inconsciente del área que captan los brazos y las manos de la persona dibujada); y c) la organización total del dibujo revela cómo siente el indivi- duo su equilibrio interpersonal. Existe un notable paralelo entre los dos primeros postulados de Buck y la experiencia que Koch realizó en Suiza: ·stronco representa frecuentemente el área básica del concepto de uno mismo, la fortaleza del yo... Debe presuponerse que cuando se dibuja un árbol el conocimiento que se posee de la madera conducirá a que todo lo relacionado con cualidades inherentes a ese material se proyecten más claramente en las partes de madera que, por ejemplo, en el follaje del árbol. 'Está moldeado en buena madera'. 'La madera de esa persona es buena', y expresiones similares son, sin duda, muy habituales en las personas de habla germana cuando se refieren a la naturaleza de las personas• (9, pág. 15). Veremos ahora el significado dinámico del tratamiento de algunos detalles en el árbol: Tronco En apoyo de la hipótesis que considera al tronco como un índice de la fortaleza básica de la personalidad, se ha observado que si las líneas periféricas de éste están reforzadas revelan la necesidad del índividuo de mantener la integridad de su personalidad. El reforzamiento es una defensa compensatoria como para encubrir y combatir el temor de la difusión y la desintegra- ción de la personalidad. 8 individuo intenta evitarlas con todos los recursos a su alcance. Cuando, por el contrario, para dibujar el tronco se utilizan líneas débiles, esbozadas o pun- teadas que no aparecen en ninguna otra parte del dibujo, se trata de un estadio más avanzado del temor por el colapso de la personalidad o de una pérdida de la identidad; en este estadio no se tiene ya la esperanza de que las defensas compensatorias detengan el derrumbe inminente. En estos casos existe invariablemente una aguda ansiedad. 8. INTERPRETACIÓN OEL CONTENIDO DE LA Tl:CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 139
  • 70.
    r Los pacientes queen el tronco del árbol dibujan agujeros y animales mirando desde éstos, pueden ser indMduos que: a) inte"rnamente sienten que un segmento de su personalidad está fuera decontrol (disociado) y que es potencialmente destructivo (el caso más frecuente es el de las personas abrumadas por sentimientos de culpa obsesiva), o b) se identifican primariamente con el animal que se encuentra dentro del tronco, en lugar de hacerlo con el árbol, y de este modo revelan sus anhelos regresivos por una existencia uterina retirada, cálida y protegida. De acuerdo con mi experiencia la identificación con el árbol es más frecuente en individuos adultos y la identificación con el animal que se encuentra dentro del árbol, es más común en los niños. Pero la guía más segura para la interpretación diferencial es el interrogatorio posterior al dibujo, los otros datos proyectivos que se posean y la historia clínica, pues con frecuencia se da una superposición de ambos grupos de edad en cuanto a la figura de identificación, sea en adultos inmaduros o en niños obsesivos o fóbicos (con un gran potencial para la disociación). Raíces La excesiva preocupación por el contacto con la realidad, se expresa en la exageración con que se destacan las raíces del árbol, ya que éstas tienen como función el contacto con el suelo. Recientemente, un paciente dibujó raíces tipo garra (raíces que se esforzaban por •agarrarse· al suelo). N poco tiempo sufrió un derrumbe psicótico manifiesto y debió ser internado. Cuando se le administró el HTP, dos semanas antes del derrumbe psicótico, el modo en que las raíces de su dibujo se agarraban a la tierra ya revelaba el contacto hipervigilante del paciente con la realidad y el temor pánico a perderlo. Las raíces que se ven a través de la tierra transparente constituyen un indicio directo de un deterioro en el criterio de realidad del paciente. Si se trata de una persona con una inteligencia media o superior, y que se encuentra en la edad adolescente o adulta, este deterioro del criterio de realidad debe considerarse como un indicio de la posibilidad, pero sólo de la posibilidad, de que existan otros indicios de un proceso de esquizofrénico. Árbol con base en el borde del papel Los individuos inseguros, que padecen de sensaciones de inadaptación, suelen utilizar como línea de base para sus dibujos el borde inferior del papel. Se apoyan en esta parte de la página como si esto representara para ellos una seguridad compensatoria. Es probable que los pacientes depresivos, que por lo general emplazan sus dibujos en la sección inferior de la hoja, lleguen en ocasiones también hasta el borde. Para la interpretación diferencial entre ambas po- sibilidades es preciso tener en cuenta que los depresivos utilizan líneas débiles como expresión del debilitamiento depresivo de la energía y el impulso, y que en general como árbol favorito eligen el sauce llorón. Ramas Las ramas representan los recursos que el indMduo siente poseer para obtener satisfaccio- nes del medio, para extenderse hacia los demás y para ·ramificarse" en logros acertados. Las ramas del árbol, con respecto al concepto que el indMduo tiene de sí mismo, constituyen un simil más inconsciente de los brazos en eldibujo de la persona. Joyce Kilmer, en su obra épica, pulsó como poeta las cuerdas del simbolismo al expresar la siguiente analogía: un árbol que "extiende sus frondosos brazos para rezar". Ngunos indMduos intentan en ocasiones enmascarar con un optimismo superficial y com- 1 40 EMANUEL F. HAMMER pensatorio sus sentimientos más profundos de incapacidad para obtener satisfacciones. Es probable que en estos casos dibujen personas con brazos muy largos, extendidos afuera del cuerpo en una valiente actitud. Pero finalmente se delatarán en el árbol, el que probablemente tendrá las ramas tronchadas. Esto revelará que, en realidad, el paciente no tiene verdaderas esperanzas de éxito. Las ramas altas y angostas que se extienden hacia arriba y apenas hacia los costados son típicas de los dibujos de personas que temen buscar satisfacciones del ambiente y en el am- biente, y que por lo tanto se refugian, más de lo necesario en la fantasía (arriba, hacia el tope de la hoja) para obtener una gratificación sustitutiva. Los individuos que más comúnmente realizan este tipo de ramas son los que se encuentran en la línea que va desde la introversión hasta la esquizoidia. Distinto es el caso en que las ramas se extienden lateralmente hacia afuera hacia el am- biente, y también hacia arriba, hacia el área de la fantasía: aquí se advierte un ma~or equilibrio. Ngunas personas acentúan tanto la extensión de las ramas hacia arriba. que el extremo del árbol sobrepasa el borde superior de la página. Esto constituye un ejemplo extremo de Ja inmersión en la fantasía. Si bien los introvertidos y esquizoides exageran la extensión de las ramas hacia arriba, cuando éstas se extienden más allá del borde superior de la página se debe considerar posible la existencia de un franco estado esquizofrénico, manifiesto o en desarrollo. Y más aún si el tronco es el que sobrepasa el borde mencionado. Por el contrario, algunos examinados achatan abruptamente la parte superior del follaje o copa, como si intentaran negar o rechazar totalmente el área de la fantasía. Recientemente esto se observó en el caso de un paciente que sentía pánico ante sus fantasías homosexuales, y de otro que intentaba negarla percepción de la dolorosa culpa que le traían sus fantasías de matar a su hermano menor. Estos dos pacientes buscaban reprimir las fantasías, y negar los conteni- dos amenazantes que se les imponían. Las ramas unidimensionales que no forman estructura y están inadecuadamente ligadas a un tronco unidimensional (segmentación) sugieren la posibilidad de síntomas de organicidad (véase figura 6). Aunque los matices del resto de los dibujos y de las demás técnicas proyecti- vas así corno la historia del caso y los datos neurológicos, sugieren o no organicidad, este tipo de árbol siempre transmite una sensación de impotencia y de futilidad, de falta de fuerza del yo Yde una pobre integración de los recursos para la búsqueda de satisfacciones, todo lo cual contribuye a crear un cuadro gráfico de inadaptación. La flexibilidad de la estructura de las ramas, organizadas de tal modo que van desde lo más grueso hasta lo más fino en dirección próximo-distal, constituye un dato favorable e indica una gran habilidad por parte del examinado para obtener satisfacciones de su ambiente. Esto es así siempre que el tamaño de las ramas guarde relación con el del tronco. Las ramas tipo garrote o tipo lanza con afiladas puntas en los extremos o con pinches como púas, señalan la presencia de intensos impulsos hostiles y agresivos. Si la conducta manifiesta indica que la persona no actúa según dichos impulsos sino que, por el contra- rio, es bastante apacible y dócil, podemos asegurar que se trata de un ajuste superficial, logrando a expensas de esfuerzos represores masivos que se acompañan de un tensión in- terna considerable. En estos casos el psicólogo debería analizar detalladamente los dibujos con el fin de encontrar índices de descontrol que permitan evaluar la posibilidad de actuacio- nes incipientes de dichos impulsos. La excesiva acentuación de los índices de control puede indicar posibles irrupciones impul- sivas en la conducta manifiesta, pues el indMduo puede estar al borde del agotamiento en su potencial defensivo. Las ramas bidimensionales y abiertas en el extremo distal revelan un escaso control sobre la 8 . INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 1 41
  • 71.
    expresión de losimpulsos (véase figura 7). Un esquizofrénico deteriorado, con la intuitiva sen- sibilidad de los enfermos cuyos procesos inconscientes han invadido la conciencia, comentó justamente en relación con el dibujo de un árbol con las ramas abiertas en el extremo: "éste es mi retrato, sin control sobre lo que sale de mí, sobre las cosas que hago." Las ramas que más que ramas parecen penes son típicas de personas con preocupaciones sexuales y/o que luchan por la búsqueda de lavirilidad. Las ramas rotas ycortadas expresan la sensación que tiene el examinado de estar trauma- tizado y de no construir una unidad interna completa. Se trata de sentimientos de "castración" que en un nivel psicosocial pueden darse bajo la forma de sentimientos de inadaptación, inutili- dad y extrema pasividad y en un nivel psicosexual, de sentimientos que pueden variar desde la sensación de falta de virilidad hasta la impotencia. Si el tronco está trunco, y desde el cabo crecen pequeñas ramas, la persona siente que el núcleo del yo está dañado: Solo dos veces he visto este tipo de dibujo y en ambas casos se trataba de niños que habían comenzado un tratamiento psicoterapéutico. Este tipo de árboles representaba una detención en el crecimiento emocional, y los primeros esfuerzos, aunque débiles, por volver a crecer, esfuerzos estimulados quizás por la fase inicial del tratamiento. • Buck (3a) relata una experiencia similar: a un paciente neurótico que estaba pasando por un dificil climaterio, se le recetó testosterona. Después de esto, le agregó al tronco largo Ysin ramas que había dibujado pequeñas ramas unidimensionales que parecían de encaje. FIGl}V. 6 . Y-:'r·. ~ · '-~( '~ J · . 1.' ! FIQJV.6 .......,. ..... <' .>( FIGl}V. 7 • Uno de estos pacientes interrumpió el tratamiento cuando se mudó aotra ciudad, pero el otro aJ concluir su terapia dibujó un árbol cubierto de frutos que expresaba su renovada sensación de capacidad yoptimismo con respecto aJ crecimientoMuro. 142 EMANUEL F. HAMMER Cuando las ramas, en lugar de dirigirse hacia el ambiente, lo hacen centrípetamente, hacia el árbol, estamos frente a casos de egocentrismo con fuertes tendencias a la introversión. Este tipo de árbol por el momento sólo se ha observado en obsesivo-compulsivos. Las ramas muy grandes en un tronco relativamente pequeño, revelan una exagerada preo- cupación por la búsqueda de satisfacciones. Hace muy poco he tenido oportunidad de obser- varlo cuando le administraba los tests a una persona, un dia de la semana por la noche. 8 protocolo proyectivo del paciente era extenso y rico, y antes de finalizar con toda la batería ya era medianoche. 8 paciente pidió permiso para telefonear a su esposa, y le ofrecí mis dis- culpas para que las agregara a las suyas por llegar tan tarde a su casa. o; con sorpresa que le telefoneaba para decidir si a la una de la mañana se encontraban en el Club de la cigüeña o en el Club veinticinco para comenzar la velada. Cuando le pregunté a qué hora comenzaban sus citas comerciales al día siguiente respondió, con mucha naturalidad: •a las nueve". Su imperiosa bús- queda de placer como intento de aplacar o, por lo menos, enmascarar lavoz interna de la duda, con respecto asu importancia como persona, apoyaba la interpretación (exagerado énfasis en la búsqueda de satisfacciones) que surgía de la estructura desequilibrada de las ramas. El extremo opuesto, es decir, la estructura de las ramas muy pequeñas, y el tronco excesi- vamente grande, indica que el paciente experimenta frustraciones debido a su incapacidad para satisfacer imperiosas necesidades básicas. Una mujer recién casada de veintidós años, cuyo marido había sido reclutado hacia muy poco tiempo, dibujó un árbol de este tipo. Sus sentimientos de frustración sexual y emocional aparecie- ron también en los protocolos del Rorschach ydel TAT. Algunas veces, especialmente en dibujos de niños, las ramas se extienden hacia el sol. Esto es común en los dibujos de jóvenes con una fuerte necesidad de afecto frustrado. El árbol ex- tiende sus ramas buscando el calor de alguna figura autoritaria significativa (en este caso, repre- sentada por el soQ de la que el examinado está necesitado. Es posible que un niño dibuje un árbol que se inclina para alejarse de un gran sol que está a corta distancia de él. Esto es frecuente en individuos que intentan apartarse de la dominación de alguna figura parental o de cualquier tipo de autoridad, porque se sienten dolorosamente controlados, sojuzgados y, en consecuencia, inadaptados. Antes de terminar con esta sección, merece mencionarse un tipo de ramas que se da rara- mente pero que posee un significado simbólico muy claro: se trata de ramas secundarias que se dibujan como espigas y que se insertan en las ramas primarias. Las puntas de las ramas se- cundarias, en lugar de encontrarse en el extremo distal, se encuentran en el punto de contacto con el tronco del árbol o con las ramas de las cuales crecen. Estas pequeñas ramas parecen enterrarse en las ramas más grandes en lugar de crecer de ellas. Seguramente el lector ya ha anticipado la interpretación correspondiente: se trata de ten- dencias masoquistas. Recuerdo un dibujo de este tipo. En una ocasión la mujer que lo hizo se quejó de las incomo· didades que le acarreaban las cañerías de la cocina, pues tenían un desperfecto, y había tenido que llamar al plomero muchísimas veces en el plazo de pocos dias. 'Si tengo que llamarlo una vez más... (Y el autor esperaba oír que la frase concluyera con alguna expresión de rabia, dirigida extrapunitivamente, como por ejemplo pegarle al plomero en la cabeza con el palo de la cocina)... 8 . INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TéCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 14 3
  • 72.
    me arranco elpelo." Esta orientación intropunitiva de la agresión concordaba con la orientación masoquista que sugerian las ramas del dibujo. Entre la tendencia intropunitiva y la extrapunitiva, se encuentran individuos predominante- mente impunitivos. Esto se aprecia en el dibujo del árbol, porque estas personas suelen en- volver los extremos de las ramas con círculos como nubes. La espereza de las ramas está amortiguada por una almohadilla de algodón. Son personas cuya agresión no se descarga ni interna ni externamente, pues la inhibición lo impide. A menudo acompañan a este "tratamiento impunitivo de las ramas·, maneras agradables y un suave modo de hablar. De un modo general podemos decir que la impresión global de las ramas se correlaciona con una amplia visión de la personalidad del indMduo. Sea que las ramas o el follaje trasmitan una impresión de vida, de animación y suavidad, que posean contornos angulosos, duros y fir- mes, o bien que estén dibujadas espasmódicamente, con irritación ansiedad en inseguridad, en todos los casos la hoja de dibujo hace las veces de tela donde el individuo esboza el estilo más perdurable de su personalidad. Árbol tipo "cerradura" Por parecerse a una cerradura, se llama asi al árbol cuyo tronco y follaje están dibujados con una línea continua, sin ninguna separación entre la copa y el tronco. Se trata de un espacio blanco encerrado, sin ninguna relevancia. Lo mismo que la respuesta de espacio blanco en el Rorschach, es característico de indMduos oposicionistas y negatMs- tas. Cuando el examinado dibuja este tipo de árbol, obedece la consigna del examinador, pero solo en parte. Son personas que sin negarse totalmente a dibujar hacen lo menos posible. Árbol "disociado" El nombre de esta respuesta grafica se debe a que las líneas laterales del tronco no se co- nectan entre ellas; se extienden hacia arriba, formulando cada una su propia rama de estructura independiente (véase figura 8): da la impresión de un árbol qisociado o dMdido verticalmente por la mitad. En realidad parecen dos árboles unidimensionales, uno al lado del otro. Estos árboles indican la existencia de una ruptura de la personalidad, una disociación de sus compo- nentes fundamentales, un derrumbe de las defensas y el peligro de que los impulsos internos se vuelquen en el ambiente. Si en el HTP existe algún signo que pueda considerarse patognomó- nico de la esquizofrenia este signo es éste. Tanto Koch (9, pág. 80) como Buck (3) consideraron que el árbol dMdo era un índice de esquizofrenia. Tema Hay temas que se explican por sí mismos: no se necesita aclarar el sentido de condena que implica un árbol con un halcón revoloteando sobre su copa, o el sentido de degradación que revela un árbol orinado por un perro, o el sentimiento de inminente mutilación corporal que iransmite el dibujo de un hombre identificado con una figura parental que amenaza al árbol con la total destrucción a hachazos. Hemos observado que las mujeres embarazadas dibujan con notable frecuencia árboles fru- tales, y que los pacientes depresivos muestran una llamativa preferencia por los sauces lloro- nes. A menudo los niños dibujan manzanos; para ser exactos, con una frecuencia de 35 por 14 4 EMANUEL F. HAMMER ciento a la edad del jardín de infantes, del 9 por ciento alrededor de los 1Oaños y casi nada cuando llegan a los 14 años (9). Pareceria que los niños se identifican con el fruto, mientras que el árbol representa a la figura materna; tal como hemos visto los niños que se sienten rechaza- dos dibujan la manzana a punto de caer del árbol o ya desprendida de él. Edad adscripta al árbol Cuando un adulto, en lugar de un árbol completamente desarrollado dibuja un pequeño retoño manifiesta con claridad sus sentimientos de inmadurez. Pero de todos modos para ob- tener un índice más exacto del nivel evolutivo que el árbol parece transmitir, al finalizar la tarea el examinado es interrogado en relación con la edad del árbol que dibujó. De acuerdo con nuestra experiencia la edad proyectada se vincula con el nivel psicosociosexual que el examinado siente poseer. Esto se confinmó mediante un estudio experimental que dirigí (6). Los sujetos de experimento fueron sesenta y cuatro delincuentes sexuales de la prisión de Sing Sing, de los cuales la mitad estaban convictos por el delito de violación de una mujer adulta, y la otra mitad, por el de actuaciones sexuales con una niña (pedofilia). Los violadores servían como grupo de contraste con los pedofflicos en relación con factores tales como la ex- periencia de la detención, el juicio y el encarcelamiento por un delito sexual así como por vMr en un ambiente de prisión más o menos común en la época en que se realizó el estudio. La investigación clínica (8) ha demostrado que los pedofflicos son personas que se sienten psicosexualmente inmaduras. Están fijadas, o han regresado a un nivel infantil. De acuerdo con los estudios normativos, en ese nivel los pulsos sexuales se expresan bajo la forma de la mani- pulación sexual y del mutuo tocarse y verse. Las actMdades sexuales de la gran mayoría de los pedoffiicos se limitan a esas formas. Debido a su inmadurez, para satisfacer sus necesidades se- xuales, el pedofflico busca objetos sexuales inmaduros de la edad a la queél mismo se siente psi- cosexualmente adaptado. En su juego sexual intenta, por decirlo así, otro niño como compañero. En consecuencia, si consideramos cierto el supuesto de que el violador se relaciona con adultos y el pedofflico lo hace con niños porque psicosexualmente se siente más inmaduro que aquel, una comparación entre las edades adscriptas a los árboles por ambos grupos nos per- mitirá investigar la validez de la hipótesis de Buck (3) que se refiere a la edad adscripta al árbol como un renejo del nivel de madurez psicosexual que el sujeto siente poseer. Los resultados fueron altamente significativos en la dirección predicha. La media de la edad adscripta por los violadores fue de 24,4 años, mientras que la adscripta por los pedoffiicos fue de 10,6 años. La edad adscripta al árbol diferencia a los pedoffiicos de los violadores en un nivel de confiabilidad del 1 por ciento, y sirve para confirmar la hipótesis de Buck. Árbol muerto Una de las preguntas del interrogatorio posterior al dibujo se refiere a lo que el individuo siente en relación con la calidad de vida o muerte del árbol. Los examinados que a la pregunta ·¿Ese árbol está vivo?" responden que no, que el árbol estámuerto, deben considerarse como pacientes con un mal ajuste. Esta respuesta prevalece en los esquizofrénicos, deprimidos yneuróticos graves que han perdido la esperanza de lograr una adaptación adecuada. Es decir, que estos comenta- rios poseen un significado negativo desde el punto de vista pronóstico, lo mismo que cualquier otro signo que sugiera sentimientos de inutilidad. En otro estudio sobre delincuentes sexuales (7) comprobé que existía una progresión desde los sujetos violadores a los pedofflicos heterosexuales y de éstos a los pedofflicos y homosexuales con respecto a la frecuencia con que veían árboles "muertos"' lo cual concuerda con el aumento de distancia respecto del objeto sexual apropiado. 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA T~CNI CA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 145
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    Por una parteestos datos confirman el hecho de que las personas más enfermas psicoló- gicamente son las que consideran el árbol "muerto• y por otra permiten considerar a los pedo- fflicos homosexuales (quienes se desvían de la norma tanto en la edad como en el sexo de la pareja elegida) como el subgrupo más enfermo de entre los delincuentes sexuales estudiados. El aumento de distancia con respecto al objeto sexual apropiado es paralelo al aumento de posibilidad de que exista una grave psicopatología. Del mismo modo la aparición de árboles muertos en el HTP sugiere la posible existencia de una grave patología. Si en el interrogatorio posterior al dibujo el paciente afirma que el árbol está muerto, de- bemos averiguar si para él la muerte fue causada por algo externo o por algo interno. Si el paciente afirma que lo que causó la muerte del árbol son cosas tales como parásitos, el viento, agentes naturales, rayos, etcétera, está responsabilizando al ambiente externo de sus dificul- tades. Por lo general estos pacientes padecen de agudos sentimientos de traumatización. Si por el contrario afirman que lo que provocó la muerte fue algo interno, como por ejemplo que las raíces, el tronco o las ramas estaban podridos, se trata de indMduos que consideran a su propia persona como nociva e inaceptable. He observado que en general existe una patología y una culpa mucho más intensas en aquellos pacientes que perciben al árbol pudriéndose desde adentro que en aquellos que consideran que su muerte fue causada por agentes externos. Si todas las demás variables se mantienen iguales, el pronóstico es generalmente mejor cuando se atribuye aagentes externos. Cuando el examinado percibe al árbol como "muerto" se le debe preguntar cuánto tiempo hace que ha muerto. Se ha comprobado que el tiempo transcurrido desde la muerte del árbol puede indicar la duración de los sentimientos de desajuste e incapacidad del examinado o del sentimiento masivo de inutifldad o de pérdida de la esperanza según sea el caso. Para finalizar esta sección dedicada al árbol quizás sea necesario hacer una advertencia: "Se debe tener en cuenta que no siempre es posible estar seguro, sobre la base del dibujo solamente, acerca de cuál de los posibles significados es el correcto para cada caso indM- dual. Algunos significados son siempre correctos como formulaciones generales; otros, por el contrario, deben considerarse como indicaciones provisionales para poder descubrir luego el significado más exacto en un examen completo de los resultados del interrogatorio, de la ob- servación, de los resultados del test, etcétera." (9, pág. 33). · 3. PERSONA La persona constituye el concepto del HTP que con mayor frecuencia se realiza en forma incompleta o se rechaza totalmente, pues como autorretrato es el que está más •cerca de uno mismo•. Debido justamente a esa dificultad puede determinar que en el examinado surja el temor al fracaso, especialmente en aquellos individuos que sienten que el test •no les va a salir bien". Por esta razón durante el dibujo de las personas es cuando más a menudo se necesita el apoyo del examinador. Con respecto al terna, el dibujo de la persona puede motivar tres tipos de temas: el autorre- trato, el ideal del yo, y la representación de personas significativas para el sujeto (padres, herma- nos, etcétera). a) Un autorretrato que revela lo que el individuo siente ser. Con frecuencia en el dibujo de la persona se reproducen con exactitud los contornos corporales (obesos o delgados), las áreas fisiológicas, como por ejemplo una nariz ganchuda u orejas grandes, etcétera. Los pacientes con un CI medio o inferior por lo general reproducen sus propios rasgos corporales en el dibujo de 146 EMANUEL F. HAMMER la persona como si se estuviesen mirando en un espejo. Es decir, si el individuo tiene la mano derecha torcida reproduce esta condición en la mano izquierda que la persona que dibuja Por el contrario, la capacidad abstracta permite la representación en la imagen no especular (es decir que el lado derecho del entrevistado esté representado en el lado derecho de la persona del di- bujo}. Rara vez se encuentra en sujetos que no tengan un alto coeficiente intelectual. Se ha observado que las enfermedades fisiológicas y las incapacidades físicas se reprodu- cen en el dibujo de la persona sólo cuando han influido en el concepto que el examinado tiene de sí mismo, creando en consecuencia un área de sensibilidad psicológica. Además de defectos físicos también se proyectan las cualidades físicas: amplitud de hom- bros, desarrollo muscular, aspecto general. Tanto es asr que aún los indMduos con incapacidad artística dibujan personas que se les parecen mucho. En el dibujo de las personas, además del yo físico se proyecta una imagen del yo psicoló- gico. Por ello es posible que individuos con una altura normal o superior a la normal dibujen figuras pequeñas con los brazos colgando con desgano a los costados y con una expresión implorante en el rostro. En este caso proyectan una imagen psicológica de sí mismos: pequeña, insignificante, inútil, dependiente, y con gran necesidad de apoyo emocional a pesar del yo fí- sico que poseen. Un hombre adulto siempre complaciente, que vivfa con sus padres y estaba controlado por una madre calculadora dibujó un titare. Un niño de nueve años dibujó un "muñeco de fútbol". 8 visitador social informó que al niño se lo castigaba con frecuencia privándolo de comida y azotándolo con un rebenque de siete lonjas. Cuando se orinaba lo sumergían en agua fria •para que aprendiese". Mientras su madre estaba en el trabajo lo castigaba el hermano. Todo esto determinó en él un autoconcepto inconsciente de "muñeco de fútbol", cuya única función es recibir castigos. (véase capitulo 2). En otro caso el autodesprecio de un paciente se manifestaba en el dibujo de •un hombre pi- diendo limosna•. Su sensación de inutilidad con respecto asu adecuación al rol masculino se re- velaba en el dibujo que consistía en un hombre con una vestimenta demasiado grande para él; las ropas caían desde sus hombros ysu cuerpo no las llenaba. Otros ejemplos son: la persona agresiva tipo simio que dibujó un delincuente sexual; la per- sona tambaleante, perdiendo el equilibrio de un preesquizofrénico; las ropas de maniquí que sugieren sentimientos de despersonalización; el dibujo que realizó una adolescente de una per- sona con un palo de béisbol en una mano, una raqueta de tenis en la otra, y con bigotes, todos estos signos de virilidad revelan sentimientos subyacentes de inadecuación en dicha área; la mujer exhibicionista que se ingenió para que la mujer del dibujo pudiese exhibirse con la excusa de que una fuerte ráfaga de viento le levantaba la pollera por encima de la cabeza; el dibujo de un payaso como fusión de los intentos del examinado por representar la inocuidad de sus impulsos instintivos con el uso secundario de este concepto como maniobra para llamar la atención; la reducción de la energía que sugiere el dibujo de una persona sentada en un sillón en lugar de estar parada sobre sus pies (como estadísticamente es la norma), y la necesidad de calor emocional yde seguridad que implica el ubicar a la figura en un sillón frente a una chime- nea dibujada con mucho detalle; el narcicismo que revela el dibujo de una mujer que con una mano se acaricia el cabello mientras balla sola al son de la música (confirmado por la respuesta al Rorschach: •animal mirando su reflejo en el agua"), y el dibujo paranoide de un hombre con el cuerpo de perfil y rfgidamente erecto con lo cual manifiesta su rechazo a enfrentar la realidad y su rfgida falta de adaptación. Todos estos temas fundamentan la tesis de que el dibujo de la Persona puede representar un autorretrato psicológico. 8. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA TaCNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 147
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    • 1 ; 1 .! ¡ í ¡ ' ADU..TOMORON b) Un ideal del yo en lugar de un retrato de lo que el sujeto siente que es. Un hombre delgado, casi frágil, intensamente paranoide cfib1.Jió un boxeador cuyos hombros tenían las dimensiones de los de un Hércules. Una joven soltera embarazada, que sentía una temble vergQenza por la dimensión de su vientre, tan reveladora de su estado dibujó una bailarina flexible, ágil y delgada, girando libre de tocio peso. Con frecuencia los adolescentes dibujan musculosos atletas en trajes de baño, y las ado!escen- tes, actrices de cine con vestidos de fiesta, es decirestados ideales que los adolescentes añoran. Con respecto a los pacientes obesos que recurren a la terapia he comprobado que los que se siguen adhiriendo a su ideal del yo (es decir que dibujan una persona delgada en lugar de una obesa) tienen un pronóstico considerablemente mejor. c) Representación de una persona significativa para el sujeto en su ambiente contempo- ráneo o pasado, sea por una valencia positiva o por una negativa. La transposición a la hoja de papel de la percepción que el individuo tiene de las figuras significativas del medio, en 148 EMANUEL F. HAMMER ADU..TO SUPS=tlOR AL PROMEDIO ADU..10~ ~ ]_ l.AMINA3 (CONTlNl.IAOóN) contraste con la de la percepción de uno mismo,* se da más en los dibujos de niños que en los de adolescentes o adultos. Por lo general la persona que dibuja es una figura parental. El hecho de que la representación de la figura parental se dé con mayor frecuencia en los dibujos de niños que en los de adultos probablemente obedece a la mayor importancia que los padres poseen en la vida del niño, a la necesidad que Uene el niño de contar con un modelo con el que identificarse e incorporar a su autoconcepto.** Por esta razón el tipo de percepción de la figura materna o paterna que el niño manifiesta en sus dibujos constituye un dato profético, pues predice los rasgos que años después un retest gráfico demostrará que el niño ha incorporado. Un niño de ocho años, enviado para ser examinado por ser excesivamente pendenciero con sus compañeros de clase, dibujó un hombre amenazante desde todo punto de vista: se le veían * En ocasiones, ambas posibilidades se dan simultáneamente en el mismo cfibujo transmitiendo una imagen fusionada del )'O y de los otros. - los adultos que dibujan figuras parentales por !o general se encuentran "manejados por el pasado" y nunca han logrado una total independencia del control parental. B. INTERPRETACIÓN DEL CONTENIDO DE LA Tl!CNICA PROYECTIVA GRÁFICA HTP 149
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    los dientes afilados,en una mano tenía un garrote y los dedos de la otra eran muy poco convencio- nales: constituían una clara representación de algo parecido a los extremos de una tijera, un anna Que podía cortar Ydañar partes vitales del paciente. La investigación sobre et padre que reafrzó el visitador social reveló que éste era un déspota en todos los aspectos, un hombre cruel, punitivo y dominante. Las actitudes pendencieras del paciente sugerían que se estaba defendiendo contra la amenaza del padre investido de destrucción a través del mecanismo universal de la incorporación. En una comprensible maniobra autoprotectora, se cubría con et manto del enemigo para po- neise fuera del alcance del daño. Se convirtió en el que intimida en lugar del intimidado. 8 proceso de incorporación se convirtió en et puente a través del cual et examinado trató de obtener seguri- dad comparativa. De este modo, los dibujos proyectivos tienden a poner de manifiesto el yo sentido, el ideal del yo, y -flOS tienta decirlo- el yo futuro (excepto en los casos en que se dé la inteivención de tratamientos psicoterapéuticos o de cambios significativos en la situación ambiental}. Al llegar a este punto, recomendamos la lectura del capítulo 4 sobre el dibujo de la figura humana, de Sidney Levy, donde se trata el significado que poseen los distintos elementos en el dibujo de una persona. • Antes de concluir este capítulo consideraremos el conjunto de dibujos de la Lámina 111 to- mada de uno de los manuales Buck (3). Constituyen una muestra de dibujos de sujetos "nor- males·. Los dibujos pertenecen a sujetos adultos de distintos niveles intelectuales, desde "imbécil" a "superior". En algunos de los dibujos podríamos señalar elementos neuróticos se- cundarios: Las múltiples chimeneas, el sombreado ansioso del árbol del nivel "adulto medio", y las figuras sentadas que sugieren cierta disminución de la vitalidad con el agregado de la pipa de un modo compensatorio. En conjunto losdibujos representan el funcionamiento de la perso- nalidad en los diferentes niveles intelectuales. Pueden servir como marco de referencia aproxi- mativo, a partir del cual juzgar los tratamientos gráficos desviados. Los dibujos proyectivos de la casa, el árbol y la persona, las respuestas verbales al interro- gatorio posterior al dibujo, la repetición de los dibujos con crayones (véase el capítulo sobre el HTP cromático) y las respuestas al interrogatorio correspondiente, junto con las indicaciones que ofrecen otros tests y los datos biográficos orientadores, todo esto ofrece un conjunto de información que permite estimar, por lo menos aproximadamente y a veces de un modo más especifico, las áreas conflictivas del examinado y el tipo y la adecuación de sus operaciones adaptativas. Dentro del marco de referencia que constituye un análisis psicológico individual del modo total en que funciona una persona, los dibujos proyectivos ayudan al psicólogo a apartar las cortinas que cubren las ventanas de la personalidad interna del examinado. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Bender, L.auretta: Child Ps}'Chiatric Techniques. Springfield, Th01Tias, 1952. 2. 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    9. El HTPcromático, una técnica más profunda para captar la personalidad* por Emanuel F. Hammer L a consideración del concepto de "niveles" o "capas" y el modo en que estas profundida· des de la estructura de la personalidad se manifiestan en la técnicas proyectivas es uno de los problemas que en Jos últimos tiempos centra el interés de los psicólogos clínicos (4, 9, 11, 13, 1s.18, 20, 21). En los capítulos previos hemos visto cómo los dibujos expresan los imperativos psicodinámicos correspondientes al concepto que el indMduo tiene de simismo y a su percepción del ambiente. La casa, el árbol y la persona son conceptos de gran potencia simbólica que se saturan de las experiencias emocionales e ideacionales ligadas al desarrollo de la personalidad, las que luego se proyectan cuando estos conceptos son dibujados. En este capítulo me propongo poner en consideración una serie de obseNaciones clíni· cas, con el fin de que los estudios más amplios que se realicen en las distintas instituciones establezcan con mayor firmeza o refuten las deducciones que a mí se me han impuesto, primero en una atmosfera de escepticismo y, ulteriormente, en una de creciente convicción empíricamente fundada. Los datos obtenidos, de los cuales aquí se presenta una abundante muestra, sugieren que las fases gráficas acromáticas {lápiz) y cromática (crayón) del HTP captan diferentes niveles de la personalidad en común. El HTP cromático se abre paso a través de las defensas para poner al descubierto un nivel de la personalidad más profundo que el que deja ver el conjunto acro· mático de dibujos. De esta manera, se establece una jerarquía entre los conftictos y defensas del examinado, que determina un retrato más rico de la personalidad. Se diseñó la serie cromá· tica para complementar la acromática y para aprovechar el hecho de que dos muestras de con· duela son siempre mejor que una. Pero ocurre que Ja serie cromática es más que una segunda muestra del HTP pues al realizarla el examinado ya ha efectuado los dibujos correspondientes a la fase acromática. El HTP acromático y la subsecuente investigación que se realiza con el interrogatorio cons· tituye, hasta para la persona mejor ajustada, una experiencia emocional, pues surgen cuanto menos, recuerdos agradables y desagradables. Por esta misma razón, Ja serie cromática re- presenta una muestra de conducta del examinado en un estado de frustración diferente al que padecía cuando se le administró la serie acromática. Es posible que Ja serie acromática haya sido una catarsis satisfactoria (cosa que ocurre a menudo con los sujetos bien ajustados), y en • Véase también en el capttulo siguiente el caso de Daisy Mae. [E.J 9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 157
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    ese caso habrádisminuido la tensión al enfrentarse con la cromática. No obstante, es raro que esto ocurra en los casos clínicos que se observan para diagnóstico diferencial. Los pacientes se encuentran excitados emocionalmente y la serie cromática revela entonces las necesidades básicas y los mecanismos de defensa con mayor eficacia que la acromática, al mismo tiempo que señala la disparidad entre la manera de funcionar del paciente y el patrón de conducta po- tencial de éste. Ahora permitiré que los datos hablen por sí mismos, pues creo que lo hacen con bas- tante elocuencia: CASOS ILUSTRATIVOS Breve descripción de la administración del HTP cromático Una vez completado el conjunto de dibujos del HTP acromático el examinador deberá rem- plazar el conjunto de hojas dibujadas poruno nuevo de hojas en blanco, y el lápiz por una caja de crayones. 8 lápiz debe retirarse para que el examinado no realice con él el contorno del di- bujo, coloreando después su interior, tal como se hace en los libros para pintar. Se utiliza una caja de crayones con ocho colores·: rojo, verde, amarillo, azul, marrón, negro, violeta y anaranjado. La consigna inicial es la siguiente: "Ahora, por favor, dibuje una casa de colores", y luego se dan consignas similares para el árbol y la persona. Adrede, en la consigna no se pide al examinado que dibuje otra casa, otro árbol u otra persona, porque para la mayoríala palabra 'otra" implicaría que lo que no está permitiendo es duplicar los dibujos acromáticos. Se trata de dar al examinado la mayor libertad de elección. Se le permite utilizar cualquier crayón y, por supuesto, todos si así lo desea. Las preguntas acerca de cómo proceder no deben contestarse de manera directiva con el fin de otorgar al examinado las máximas posibilidades de estructurarla tarea a su modo. En la serie acromática se le proporcionaban todas las posibilidades para el empleo de medidas correctivas: podía borrar cuando quería y, por otra parte, el lápiz constituía un instrumento de dibujo relativamente refinado. En cambio, en los dibujos cromáticos la única medida correctiva posible es el ocultamiento por medio del sombreado, y el crayón, como instrumento para dibujar, es relativamente tosco. Es decir que al comienzo, cuando se supone que el examinado está en plena posesión de sus mecanismos defensivos, se le otorgan herramientas que permitan la expresión de sus defensas; pero en la segunda fase, en la que es probable que ya haya perdido por lo menos parte del control defensivo (si es que puede perderlo) se le ofrece un instrumento más tosco y una oportunidad para expresar en forma simbólica (mediante la elección y el uso de color) las emociones que la serie acromática y el interrogatorio posterior al dibujo le han provocado. • De los com.;nes Q1Je se compran en las fibrerias. 158 EMANUEL f . HAMMER CASO A: Hombre pseudoenergético Sujeto de treinta y un años, sexo mascu- lino, casado, ha cursado dos años y medio de universidad y empleado de dibujante. La casa acromática era algo preten- ciosa y vistosa, lo que sugiere un alto grado de conciencia de status. La mujer acromá- tica que dibujó está bailando y transmite una sensación de agilidad y actividad. El hombre acromático es como un retrato de la energía y de la acción. El psicólogo cli· e.soA'. ACAOMAnco nico puede sospechar acerca de si, en términos de Shakespeare, el examinado "protesta demasiado" o no, a causa de la marcación excesiva y enfática de los componentes de energía y actividad que aparece en sus proyecciones'. Pero, por otra parte, es concebible que se trate de un hombre de extraordinaria vitalidad y agilidad, y el psicólogo puede dudar entre conside- rar los dibujos iteralmente o como una cubierta defensiva de la personalidad. La introducción de la fase cromática del HTP resuelve este problema con daridad y nitidez. la casa acromática adornada y muy elaborada que llamaba la atención, es remplazada en el nivel cromático, más p<0fundo, por una rústica que echa abajo la pretenciosa fachada del paciente, y se convierte en una representación de la insuficiencia y, por comparación, es una insignificancia casi abyecta. La imagen del bienestar y del •poseer" queda remplazada por la imagen de pobreza y del •no poseer"; la comodidad se convierte en desnudez absoluta; la ornamentación, en aridez, y la enorme casa de muchas habitaciones en la cabaña rústica de una sola habitación. la fachada ávida de prestigio que aparecía en el dibujo acromático como una compensación de la falta de • 81 especial cuando obsetVamOS el largo tobilo que sale de la botamanga de los pantalones y el hecho de Que el traje (vestinenta de la conducta social) le c¡ueda muy mal. Esto último constitl.iria un evidente indicio de que el rol no le satisface. 9 . EL HTP CROMÁTICO, UNA TÉCNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 159
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    r valor del paciente(que como hogar, no merece nada mejor que una tosca cabaña rustica) apare- cía sustentada también por el vestido deslumbrante, las llamativas joyas y el vocabulario pedante del paciente. e.soA: C!IOMÁl1CO i ~ - . .. 1 ·:l . 1 ~ "i ¡ .., Techo ychimenea, sombreado negro; paredes, marrón ynegro; suelo, marrón yverde. La mujer cromática se cae sentada y no tiene fuerza para mantener erecta la cabeza si no que, por el contrario, debe apoyarla contra algo. En consecuencia, se puede observar que por debajo de la apariencia energética del paciente, existe un desgaste de la energía y del impulso. Cuando dibuja al hombre cromático los sentimientos acerca de la futilidad de un sobreestuerzo pasan a un primer plano, y representa a una persona casi en posición horizontal y de la cual dice que tiene Cabelo, marrón y negro: barba, marrón sombreado; pantalones, marrón y negro: almohadón de la silla, verde. 160 EMANUEL F. HAMMER e.soA: CRQMl.n::o Cabello, marrón; blusa, verde; pollera, rafa 60 años, expresando así la mezcla de sentimientos de impotencia, decadencia y decrepitud, junto con la pasividad subyacente que lo aqueja. En niveles simbólk:os más profundos observamos que la figura del dibujo va a perder la barba y que, posiblemente, estará en manos de un adulto que esgrime una navaja. Tanto la casa como las dos personas cromáticas constituyen conceptos devaluados que reve- lan la depresión y el autoconcepto depreciado del paciente y que se encuentra por debajo de las tres proyecciones acromátiicas que realizó. Sin los dibujos cromáticos del retest, el cuadro subyacente de la patología del examinado hu- biese pasado inadvertido. Del mismo modo, el nivel acromático más superficial manifiesta con cla- ridad la apariencia compensatoria de energía y actividad. Es decir que la riqueza del retrato de la personalidad deriva de la integración de ambos niveles. CASO B: Mujer prepsicótica La examinada es una mujer soltera de treinta y seis años que fue enviada para un examen psk:o- lógico debido a que el psiquiatra dudaba con respecto al diagnóstico diferencial. Deseaba que se le apílCaSe un examen proyectivo que lo ayudara ad'ISCrimnar el cuadro neurótico del de psk:osis latente. º - ---"". - - ~ ..__ .. ~ ¡ _ fB 1 - tEB1 · .v.:· to" ! ! 1 -~ t 1 -.... . ----':::.- ~ ¡::."":-Y-. - . ~~ ,.· CASO B: ACAOMArco CASO 8: ACRCMAnco Sol, rojo: casa, marrón; suelo, anaranjado La casa acromática está ubicada de una manera insegura sobre una línea de suelo que parece una nube. Esto indica que el contacto con la realidad, simbolizada por el suelo es, en el mejor de los casos, incierto. Si bien el dibujo acromático de la casa demuestra la presencia de un estado psicótico latente, no lo hace con la precisión del dibujo cromático. La ausencia de un contacto firme con la realidad apreciable en el nivel acromático da paso a una obvia y catastrófica perdida del equilibrio emocio- nal al penetrar con la fase cromática del 1-fTP en un nivel más profundo de la personalidad. La casa que ahora aparece, con una franca ausencia de equilibrio, revela que el estado psicótico latente reviste una forma incipiente o prepsicótica en lugar de la forma crónica, estabilizada. Si bien la per- sona puede mantener un ajuste en el nivel fronterizo sin que la psicosis sea manifiesta, todo indica que un futuro inmediato se producirá una mayor ruptura en el contactocon la realidad. La internación de la paciente en una institución, cuatro meses después de la administración de los gráficos, ofreció una prueba empírica de la profunda penetración y del valor pronóstico de los dibujos cromáticos. 9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIOAD 16 1
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    CASO C: Hombreprepsicótico CAso C: N::f0,4).nco -~ CAso C: CAO'Mnco Todo el dibujo en marrón 8 examinado, un hombre soltero de veintitrés años también rue enviado para que se estable- ciera un diagnóstico diferencial. También este caso confirma et hecho de que los indicios que se insinúan en los dibujos acro- máticos se ponen de manifiesto de una manera mucho más clara en los dibujos cromáticos. 8 tenue contacto con la realidad, que se expresa en los dibujos acromáticos mediante la despareja línea del suelo y el contacto que la persona tiene con ella en un solo punto, da lugar (lo mismo que en et caso prepsicótico previo) auna pérdida más franca del equilibrio de la personalidad bajo et impacto del col0<. (También pueden considerarse como indicad0<es patológicos los siguientes rasgos: et perfil absoluto y la proporción progresivamente menos realista desde la enorme cabeza a los pequeños pies.) Los casos B y C constituyen sólo una muestra de la gran cantidad de conjuntos de dibujos que sirvieron para convencerme de que los estados psicopatológicos incipientes o latentes por lo general se presentan insinuados en los dibujos acromáticos y claramente definidos en la ex- presión cromática. CASO D: Paciente manifiestamente psicótico La comparación entre los dibujos acrO<náticos y cromáticos de este paciente, un hombre de veintiocho años, internado en una institución, nuevamente demuestra et poder estimulante y la mayor eficacia de la tase cromática para abrirse paso a través de las defensas del paciente. A pesar del proceso psicótico que se manifiesta con claridad en la gran distorsión de la realidad que implica et dibujo del humo soplando simultáneamente en dos direcciones y las cortinas de las ventanas que se extienden por et frente del edificio, los restantes dibujos acromáticos denotan una integración global, ccn una cualidad progresiva de salud que sugiere un cierto grado de integridad de la personalidad. 1 6 2 EMANUEL F. HAMMER La única evidencia de franca psicosis que puede apreciarse en et árbot acromático es la clara similitud entre las estructuras de las raíces y la estructura de las ramas. (A veces los pacientes psicóticos hacen dibujos de este tipo, en los que el concepto requerido es igualmente apropiado si se lo mira cabeza abajo.) La manera desesperada en que aferran las raíces indica el temor del paciente a perder el sostén de la realidad. 8 retrato de la personalidad que surge de los dibujos acromáticos es etde un grave desajuste de probables proporciones psicóticas conáreas deliran- tes pero con un cierto grado de integración de la personalidad y con algunos recursos defensi- vos válidos en los cuales apoyarse. La estructura de la personalidad del paciente parece poseer cierto grado de flexibilidad, de capacidad de "ceder'. PO< ello et psicólogo clínico puede conside- rar la posibilidad de que et paciente, en caso de que llegue hasta los límites de la psicosis, pueda recobrarse y volver a la realidad. Pero la consideración clínica de los dibujos cromáticos destroza el pronóstico optimista pues demuestra que las defensas del paciente son detgaclas como un papel. Bajo el impacto emocional del color, lejos de fortalecerse, las defensas se derrumban por com- pleto. La casa se desintegra, las piedras que constituyen et sendero que va hacia la puerta parecen flotar por encima del suelo y es posible que et pacientemismo, al llegar a ese punto, se derrumbe. CAso O: N::f0,4).TICO Unea del tecro en violeta fuerte: chimenea, paredes y ventanas. veroes; camino rocoso, marrón. w - · ---;::.; - - - - CAso O:CAOMÁnco Parte superior, anaranjada y amarilla; centro, amarillo y verde; base, roja. ·- 9. EL HTP CROMÁTICO, UNA TECNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 163
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    Proyecta este sentimientointerno cuando con espontaneidad comenta que las ramas del árbol cromático se están 'desprendiendo'. La incapacidad de mantener el color dentro del contorno del dibujo del árbol, lo mismo que el rojo, el verde, el anaranjado y el amarillo chocantes Yamont.ona- dos sin ningún sentido en la hoja, indica la presencia de impulsos emocionales caóticos. 8 mismo árbol se viene abajo. Y cuando el paciente dice que el viento no sopla desde la izquierda ni de la derecha, sino directamente sobre el árbol, desde arriba hacia abajo, queda en el descubierto los terrible sentimientos de presión que lo hostigan. Podemos apreciar que la proyección de si mismo adhiriéndose con fueaa a la realidad, tal como se apreciaba en la sobreenfatización de las ramas del árbol acromático que se adherian al suelo, da lugar, en el nivel cromático, aun colapso ydesintegración del autorretrato de la personalidad. CASO E: Débil mental psicótico Este es otro ejemplo del modo en que la fase cromática de los dibujos manifiesta con mayor relieve aquello que en los dibujos acromáticos aparece de un modo menos intenso. Se trata de un psicótico de sexo masculino, de diecisiete años, y que posee el nivel intelectual que corresponde al imbécil. La casa acromática (fig.15} parece una cara y reHeja el antropomorfismo conque amenudo los psicótieos dotan a los objetos inanimados. Posee tantos rasgos antropom6r1icos que parece im- posible que pueda aparecer alguna otra cualidad humana en el nivel cr.omático. Pero los cr:iyones no sólo pueden sino que, en efecto, consiguen estimular una casa mas antropomórfica aun: dos chimeneas gemelas que parecen orejas completan ahora la cara (Fig. 16). CASOE: ACroMAnco (FIG.15) CASO E: CAQMl.nco {FIG.16) Paredes y ventanaS, azul; chimenea. anaranjada. CASO F: Exhibicionista El paciente, un hombre casado de cuarenta y dos años. tuvo problemas con la justicia por ex- hibir el pene a dos chicas de doce años que jugaban frente asu ventana. En la casa acromática está esbozada su necesidad de llamar la atención hacia las protu- berancias, pues la chimenea aparece un poco agrandada. En el dibujo de la casa cromática sus necesidades exhibicionistas se manifiestan de un modo mucho más claro, pues la chime- nea se extiende a lo largo de toda la casa, y el humo que sale de ella ocupa el punto central del dibujo. La elección de los colores sigue la misma pauta, es decir, la de poner de relieve el símbolo fálico. Usa el color negro para restar importancia a todo excepto a la chimenea que colorea con un rojo brillante, erótico, que obliga a centrar la atención en ella. Todos los casos que hemos presentado intentaban demostrar que el nivel cromático pone de 164 EMANUEL F. HAMMER manifiesto un retrato más profundo de la personalidad en comparación con el nivel acromático. Hasta ahora todos los casos constituyeron ejemplos del modo en que por detrás de una superficie relativamente calma surge una patología más profunda. Quizás el rendimiento clínico sea aún más importante cuando los dibujos cromá- ticos descubren un mayor grado de salud. los dos casos siguientes son ejemplos de este tipo de descubrimiento. CASO G: Estado reactivo B paciente, un hombre de veintitrés años, fue enviado por un psiquiatra para que se le efectuara una evaluación de la personalidad, debido a que después de un accidente en un ascensor comenzó a sufrir pesadillas recurrentes. Ese accidente, que habia ocurrido hacia ocho meses, le oca- sionó la pérdida de la pierna derecha. La casa acromática, que muestra la ~ i ·_:: ·- r: .,;.. - _, C.S0 F: ~. ~neo; tu'ERIOA, CACNÁTICO. Paredes yhumo, negros; chimenea, roja. imagen más reciente y superficial de la personalidad, revela los sentimientos del paciente en rela- ción con la precaria conexión de sus miembros, pues la chimenea está ubicada de tal modo que sobresale del techo en una posición desde la que se puede caer con mucha facilidad. En el nivel cromático, más profundo, la chimenea está en una posición más segura pues se encuentra lejos del peligroso filo del techo. En consecuencia podemos suponer que la ansiedad que el paciente descarga en sus pesadillas no se basa en el desarrollo temprano de la personalidad sino que está ligada a una situación relativameflte reactiva. Esta conclusión se confirmó no sólo por la relación terapéutica con el psiquiatra. sino también por la historia del caso, que indicaba que el paciente había perdido su miembro siendo adulto. CASO G: ACAOMl.nco l ¡~ - - ! 1 , .....--¡.... r- . - _ _ _ .J._ ' i ; ' ' . ·-.....: ~ ~ l .·-,. ( ' - -r j :..--! O r. •... ·.2 ,.· ·--· --· .--· -.J..:J._,_,........~ - - ·_:. CASO G: oniJ.nco ~..A. ROJA; PAA&S y l"EO(), .w.ARUOS; VENTANAS, VE!<OES. 9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNOA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAO 165
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    CASO H: Perturbacióncaracterológica tipo "machismo" Este examinado, un hombre de veintiocho años, pre- senta un conjunto de dibujos del tipo que a mendo reali- zan los adolescentes varones. Estos suelen transmitir una necesidad de exhibición de su virilidad para compensar la ausencia de una maduración y un crecimiento acabados y el retraso en la consecución de status. Pero en una per- sonade la edad del paciente que estamos considerando, la persistencia a una necesidad de este tipo revela un estado de inmadurez que también se manifiesta en la ar- madura caracterológica compensatoria que sugieren sus variadas elecciones vocacionales: habla sido camionero, boxeadory, durante la guerra paracaidista voluntario. Realizó los dibujos proyectivos cinco años después de haber estado en el servicio de paracaidistas; por con- siguiente el dibujo acromático de un soldado revela que se adhiere el autoconcepto de guerrero como distintivo de la masculinidad y de la virilidad. Su búsqueda defen· siva de la masculinidad se intensifica luego y aparece más francamente aún en el dibujo cromático del muscu· loso elevador de pesas que exhibe sus proezas. Sin embargo, por debajo de esos músculos com- pensatorios hay un esqueleto más pequeño y orgánica- mente menos adecuado, indicio de las dudas internas que subyacen a sus esfuerzos viriles. CASO H: ~.~ÁTICO. ilffROR, CR:lt-lÁTICO. Mientras que el soldado cromático permite realizar dos conjeturas gemelas, es decir, que puede tratarse de impulsos viriles o bien de esfuerzos agresivos, los datos cromáticos denotan la capacidad de demostrar la capacidad masculina. En ef nivel cromático sus defensas se profundizan (y concuerdan con el diagnóstico de pertur- bación caracterológica). En el caso que presentaremos inmediatamente, las defensas del paciente, a medida que éste pasa de los niveles acromáticos a los cromáticos, en lugar de identificarse van cediendo de manera neurótica. CASO 1: Niño con vestimenta de guerrero Los dibujos de este examinado van desde el nivel acromático en el que es un valiente indio cuya cabeza ataviada índica su papel de líder entre cazadores y guerreros, hasta el nivel cromático más profundo que se manifiesta lo esencial de su autoconcepto: un niño pequeño disfrazado con el traje de adulto viril (usando traje de marinero). Si bien en el nivel acromático ya hay ciertos indicios de lasitud y pasividad por debajo de la fachada viril, pues el indio está sentado', es en la fase cromática donde realmente se ve la personalidad básica (el niño jugando a ser hombre). • Sus QJdas internas con respecto a su viriidad ya su adecuación sexual se manifiestan también en el test del con· cepto más desagradable en el que dibuja lo que luego descttbe como ·un juez diciéndole a un hombre que su esposa es una adúltera. B juez se ha enterado por et medio de un infoone en et que se establece que et marido no fue et que concibió ala criatura'. 166 EMANUEL F. HAMMER Tan Uamativa es la disminución del tamaño, como el cambio en el contenido. Una vez más, el nivel cromático ha contribuido al caso clínico ofreciendo unajerarquía de los conflictos y de las defensas. CASO J: Caso leve de donjuanismo CASO 1: COOMATICO Todo el dibujo en verde. Este pacienle, un hombre de treinta años, casado, con dos hijos, comenzó un tralamiento psicoterapéutico a causa de un intenso sentimiento de culpa que le sobrevino después de man- tener relaciones extramaritales. 8 hombre acromático que dibujó era una persona bien vestida y elegante a la que describió como más o menos de su misma edad o un poco más joven (es decir ·veintiséis a treinta años") y como "sofisticado, gallardo y muy confiado en sí mismo·. Si conside· rásemos sólo el nivel acromático conoceríamos muy poco acerca del problema básico de este pa- ciente, problema que subyace a la superticie (y que surge por el Impacto del color). Por debajo de esta impresión superficial de si mismo aparece el hombre cromático que dibujó luego. Este dibujo revela que internamente el paciente tiene graves dudlas con respecto a su juventud, vigor y virilidad. En el dibujo cromático, la figura masculina pierde la elegante pose de confianza y seguridad en si misma. Las manos aparecen en una actitud de ineficacia irremediable y la expresión facial da ahora la impresión de patético vacío y de depresión. La sonrisa de la persona cromática se convierte en una mueca de malhumor, y la mirada brillante y alerta es ahora inexpresiva. En la descripción del hombre cromático aparece un temor prematuro por la posible decadencia, impotencia y decrepi- tud asociadas con la ·vejez": "Este es el mismo hombre años más tarde, se le ha caído el pelo, se ha quedado sin dinero, ha perdido la linea y la arrogancia." (8 dibujo se complementa con la res· puesta del paciente a la lámina VI del Rorschach: "un pene con barba.") Las dudas internas que esta autoimagen le produce, constituyen la motivación subyacente al intento de recapturar la anterior autoímagen de persona "sofisticada, gallarda y que confía en si misma" mediante las actividades extramaritales que mantenía con su secretaria de veintidós años, su empleada de diecinueve y con otra mujer de veintiuno. En los dibujos cromáticos y acromáticos del árbol ~ amanifestarse con nitidez los dos nive- les del autoconcepto del paciente. Es decir que los dibujos de los árboles expresan lo mismo que los 9. EL HTP CROMÁTICO. UNA T~ CN I CA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAO 167
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    r dibujos de laspersonas.En la fase acromAtica dibujó un robusto roble al que describió como 'desa- rrollado,majestuoso ymuy sólido' . P ero por debajo de esta impresión superficial desi mismo posee en su interior una imagen cuyos rasgos son justamente los opuestos: el árbol cromático es un sauce llorón(que revela la descripción subyacente del paciente) que describe como "de apariencia débi". 8 paciente siente pánico acausa del resquebrajamiento que se está produciendo en su au- toestima. Es posible que la rama serruchada que aparece en el árbol acromAtico, por otra parte sólido e intacto, Indique que elpacientecomienza aexperimentar una sensación de impedimento, de inadaptación y 'castración" en niveles cada vez máscercanos a la conciencia. --..::...,_. ~ .,&.. _..., r · - -- , - e.soJ: ACRJMÁTlCO CASO J: CAJMAnco CAaeu.o, NEGRO; ROSTRO, N>WWUAOO; SACO, NEGRO; CORBATA, tEGRA; PN<l'..u:NES, MAAAON; ZAPATOS, NEGA:>. /) =--· - r " .:'J') /----...__ /'e( ~ 1 , ~ ~ ~ -:-- - '·º- :..:.. -1' . ~ ~ / ,;..¿.<::::'. ,,. .. . /"':.-.' .'. 'l - .= . -.... '--.-J' - J~ -¡~ . ./ / '../. ~ < , ' • ). ~ ./( ...... . . .!:./ ~ ~ ./ v~o .r_ -:::.i ~ _ .. : -~ - -¿ J . {. ',/.!/;; ~ J. f)_'/ .· ' ¡..... ~J . . ;~. ·.:,~ ~...7 ;., ." ,::~·I ~ ;~ <::i - .,, ~ .. ...,..... .. ,,,,......,. '~··· ., I ; __:.__::=.: u:..~ ~ .. CAsoJ: ACROMÁTlCO CAso J: CAOMAnco F<lUAIE, VERDE YMARAON; TRONCO, MAAAON. 168 EMANUEL F. HAMMER ·-- -· - .. ,,....., ........ COMENTARIO La psicología psicodiagnóstica, en su preocupación por descifrar el significado simbólico de cada uno de los diferentes colores en las diversas técnicas proyectivas, ha pasado por alto un campo que quizá sea más rico clínicamente; nos referimos a la penetración en un nivel más profundo de la personalidad, que se logra con los dibujos proyectivos cromáticos en compa- ración con los acromáticos. La conjunción de ambos niveles permite obtener un retrato más definido de la personalidad del examinado. La fase gráfica acromática revela las capas más cercanas a la conciencia; la cromática, las capas más profundas del inconsciente. La observación de pacientes que realizaron las tareas gráficas acromática y cromática sugiere una hipótesis teórica de tres factores para acompañar los datos empíricos que hemos presentado. En primero lugar, la tarea gráfica cromática provoca reacciones a estímulos emocionales y tolerancia por dichos estímulos. Es decir que produce un impacto similar al que suscitan las láminas cromáticas del Rors- chach, en el sentido de que van más allá de las defensas del examinado. B segundo factor que probablemente opera en la fase cromática y que le permite indagar con mayor profundidad en la estructura de la personalidad es el valor asociativo de los crayo- nes, el cual despierta en las personas adultas niveles infantiles de adaptación. Es como si los crayones removiesen, hasta cierto punto, los residuos infantiles de la per- sonalidad adulta, y penetraran hasta llegar a ellos. B tercer factor que contribuye a que la fase cromática descienda más profundamente que la acromática, por debajo de las defensas del examinado, es temporal. B HTP cromático generalmente se administra después de que el exa- minado ha realizado los dibujos acromáticos y de que ha sido sometido a un interrogatorio en relación con éste. Por esto es posible que al realizar la rase cromática el examinado se encuen- tre, psicológicamente, en una posición más vulnerable, con los conftictos removidos, con una mayor excitación de las emociones y, en algunos casos, con una lucha de defensas, y la fase cromática penetra justamente a través de esta grieta en su armadura. Hemos expuesto una hipótesis teórica de tres factores para explicar el fenómeno, clínica- mente observado, de que los dibujos cromáticos ofrecen un retrato de la personalidad más profundo que el que se obtiene con los dibujos acromáticos. Estos tres factores son: a) el im- pacto emocional de los colores; b) las asociaciones infantiles que suscitan los crayones y, c) la repetición de la tarea gráfica • (después del interrogatorio). En la actualidad estoy trabajando en un diseño de investigación en el que utilizo lápices de colores, crayones que escriben corno lápiz de grafito, y un procedimiento en que la fase cromá- tica precede a al acromática. Intento así aislar los tres factores y evaluar la contribución relativa de cada uno de ellos al instrumento clínico cromático que, tal como en la actualidad se lo con- cibe, es el más potente. • Este último factor es la base sobre la cual se basa el test del dibujo en ocho hojas (véase página 332) para ofrecer retratos cada vez más profundos de la personalidad. 9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T ~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 169
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    SIMBOLISMO DEL COLOREN EL HTP En las secciones previas se trataron los dibujos cromáticos como si fuesen dibujos de lápizque pe- netrasen con mayor profuncfdad en la personalidad. Ahora se considerará el uso específico de los di- ferentes colores con el fin de presentar un enfoque más acabado acerca de lacontnbución cromática.. Algunos examinados emplean los crayones con la ansiedad y la vacilación característica de sus pautas habituales de conducta. Realizan líneas débiles e indecisas, y los colores que eligen se limitan al negro, al marrón o al azul, que son los más seguros. No se animan a utilizar los rojos, los anaranjados o los amarillos, que son los colores más audaces; esto revela la constric- ción y la indecisión de sus personalidades. Este uso del color ubica a los examinados en el ex- tremo de un continuo de la personalidad donde prevalece una exagerada cautela con respecto al intercambio de placer o dolor con los demás. En cambio, las personas psicológicamente más sanas se sumergen más profundamente en la tarea cromática, utilizan con confianza los colores cálidos, ejercen una presión firme y segura con los crayones, y, de este modo, demuestran poseer una mayor seguridad en las áreas emo- cionales representadas por el color. En el extremo opuesto de esta gama más sana del continuo están aquellos que ejercen una presión casi salvaje (a menudo aprietan tanto que rompen el crayón) y utilizan una mezcla inar- mónica de colores cálidos. Los individuos de este grupo se caracterizan por un estado psicoló- gico de excesiva labilidad, de emociones turbulentas, de urgentes necesidades Internas dentro de un encuadre cargado de tensión. Desde un punto de vista normativo, la gama de colores promedio está constituida por el em- pleo de tres acinco colores para la casa, dos o tres para el árbol y tres acinco para la persona. Los examinados que demuestran un uso inhibido del color, es decir por debajo de esta gama, son personas incapaces de establecer relaciones personales cálidas y libres. Los "emo- cionalmente tímidos· utilizan el crayón como si fuese un lápiz y no colorean. Si el color se utiliza por encima de la gama normativa promedio, y sobre todo si se combina con el empleo no con- vencional de éstos, es característico de las personas incapaces de ejercer un control adecuado sobre sus impulsos emocionales. Recientemente un psicótico reveló, mediante el uso del color, su falta de control y su rup- tura con la realidad convencional: dibujó cada una de las ocho ventanas que tenía la casa de un color diferente. Anastasi y Foley (3) descubrieron que la excesiva variedad en el uso de los colores se da. casi exdusivamente, entre los pacientes esquizofrénicos y los maniacos depresivos en la fase maniaca. Lindberg (14) Eysenck (9) y otros, demostraron que al aumentar la edad decrece en los niños el número de colores que se emplean, lo que concuerda con el incremento en el control emocio- nal que se produce con la edad. England (8) diferenció entre niños •problemas• y niños norma- les por el medio del uso inapropiado del color que demostraban los primeros. 8 hecho de que los niños más jóvenes y, por lo tanto, más incontrolados, y los adultos con una disminución en la capacidad de control (esquizofrénico y maniaco) manifiesten un uso más expansivo del color, confirma la hipótesis proyectiva gráfica que relaciona este modo de emplear el color con el control inadecuado de la emocionalidad. Jhon Payne (17) elaboró un esquema interesante y fructífero para clasificar el rendimiento cromático en el HTP. Consta de cuatro ítems: a) "Intensidad empática": se define como énfasis en el color de algún ítem en especial y aparece en los dibujos de examinados normales con un ajuste flexible. b) "Intensidad tensional": se refiere al reforzamiento de un color volviendo sobre él repetidas 170 EMANUEL F. HAMMER veces. Se encuentra en la producción gráfica de personas ansiosas en las gamas normal y neurótica, especialmente en los estados de ansiedad. c) ·intensidad de choque": se trata de una intensfficación de las combinaciones de colores inar- mónicos; manifiesta una perturbación de un grado más profundo cercana o dentro de la gama psicótica. 8 paciente esquizofréRico que mencionamos antes y que había dibujado cada una de las ocho ventanas con un color diferente ilustra este ftem. También en los ma- niacos a menudo se observa el fenómeno de la •intensidad de choque·. d) "Intensidad de presión": consiste en ejercer una presión inapropiada y excesivamente fuerte sobre el crayón. Payne encontró este fenómeno en los HTP cromáticos de los débiles men- tales y de los orgánicos. 8 autor cree que la •intensidad de presión· también se encuentra en otros dos grupos de pacientes: los "psicópatas" agresivos y los paranoides. En relación con las connotaciones simbólicas específicas de cada color por separado, la investigación en general coincide en que el uso de rojos y amarillos constituye una fonna más espontanea de expresión (22) que el de los azules o verdes, colores más representativos de un comportamiento controlado (1, 2, 12) 8 uso del negro y el marrón es caracteristico de los estados de inhibición (5), represión (16) y, posiblemente, represión (19). Breck (6), en un estudio sobre doscientos niños cuyas edades oscilaban entre los dos y los quince años, observó que la exageración del amarillo expresaba hostilidad y agresión. Esta observación puede relacionarse con el estudio de Griffiths (1O) quien afirma que el amarillo es el color preferido del niño, en sus estadios más tempranos, cuando a comienza a dibujar. Esto coincide con la observación de Brick de que la niñez es el estadio de máxima libertad en cuanto a experiencias de rabia y manifestaciones de hostilidad. Buck (7) comprobó que el violeta es el color predilecto de los paranoides y considera que el uso considerable de ese color indica la presencia de fuertes impulsos hacia la búsqueda de poder, por lo general teñido de paranoia. Aún no se sabe si la necesidad de grandeza caracte- rística del paranoico penetra en la misma corriente asociativa que vincula al violeta con la rea- leza. La idea, aunque muy especulativa es, por cierto, interesante. RESUMEN Los datos empíricos que se han presentado, sugieren que la fase cromática en la tarea gráfica proyectiva constituye un instrumento que penetra en capas más profundas de la per- sonalidad y que, por lo tanto, al administrarse con los dibujos acromáticos, ofrece un retrato de la jerarquía de conflictos y defensas del paciente con mayor riqueza y ajuste. Además de los datos empíricos, se presenta una hipótesis teórica de tres factores: el impacto emocional del color, las asociaciones infantiles que provocan los crayones y la repetición de la tarea gráfica, como elementos que permiten que los dibujos cromáticos penetren por debajo de las defensas del paciente con mayor profundidad y que puedan observarse los niveles más básicos de la personalidad. Se vinculó el uso inhibido o excesivo del color con los correlatos correspondientes de la personalidad. Se comentó el uso exagerado de cualquiera de los ocho colores yse presentaron datos sobre la investigación, que correlaciona las preferencias de color con rasgos de la perso- nalidad. No es necesario destacar que debe investigarse mucho más aún. 9. EL HTP CROMÁTICO, UNA T~CNICA MÁS PROFUNDA PARA CAPTAR LA PERSONALIDAD 171
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    í REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Alschuler,y Hattwick, W.: Easel painting asan index of personality in preschool children. Am. J. Orthopsychiat.. 13:616-625, 1943. 2. Alschuler, y Hattwick, W.: Painting and Personality. Chicago, Univ. Chicago Press, 1y11: 590, 1947. 3. Anastasi, A y Foley, J. P.: An analysis of spontaneous artistic productions by the abnormal. J. Gen. Psychol., 28:297-313, 1943. 4. 'Bellak, L.: The Thematic Apperception Test and Childrend's Apperception Test in Clinical Use. Nueva York, Grune & Stratton, 1954. 5. Bieber, l.. y Herkimer, J.: Art in psycholtherapy. Amer. J. Psychiat.. 104:627-631, 1948. 6. Brick, M.: The mental higiene value of childrend's art work. Amer. J. Ortho.. 14:136-146, 1944. 7. Buck, J. N.: The H-T-P technique: A quantitative and qualitative scoring manual. Clin. Psychol. Monogr., 5:1-120, 1948. 8. England, A O.: Color preference and employrnent in children's drawings. J. ChildPsychiat.. 2:343-349, 1952. 9. Eysenck, H. 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Es por ello que generalmente en los tests de inteligencia individual se incluyen ítems que representan esos factores. Conociendo este hecho no sorprende que la edad sea un factor importante en la determinación de los dibujos de la casa, del árbol y de la persona que realizan los niños. Esta es la razón por la cual los dibujos de niños muy pequeños {aunque inteligentes) por lo ge- neral son toscos y se parecen mucho a los dibujos de niños mayores que tienen la percepción y la actividad visomotora afectada por daños cerebrales. Desde que he experimentado con el HTP en niños, he comprobado la influencia de los fac- tores evolutivos. Esta comprobación me condujo a coleccionar ocho mil conjuntos de dibujos de escolares que oscilaban entre los cinco y los doce años. Sobre la base de estos datos rea- licé cuatro estudios con el propósito de investigar la influencia de la edad sobre la identificación sexual, el dibujo del árbol y el emplazamiento horizontal o vertical de los dibujos en el papel. Los resultados de estos estudios señalaron la influencia decisiva del factor edad en función del cual debe modificarse la interpretación de los dibujos infantiles (1). No intentaremos aquí comentar esos estudios en forma detallada. Sin embargo, se mencionarán algunos de los descubrimien- tos más significativos. Por ejemplo se comprobó que es necesario mucha cautela al interpretar los dibujos de la persona del sexo opuesto que realizan los varones de cinco, seis y siete años y las niñas de once y doce, porque se trata de una tendencia demasiado frecuente en estos grupos, como para considerarla significativa. También se comprobó que el "árbol fálico" {cuya característica básica es la de tener un tronco muy largo en proporción a las ramas) es más común en niños pequeños que en niños mayores, y, especialmente, que en niñas mayores. A pesar de la notable influencia de la edad sobre los dibujos infantiles, no pareció necesario modificar la hipótesis interpretativa básica de Buck. Mientras se consideren las desviaciones menores debidas a la edad, pueden aplicarse a los dibujos infantiles las interpretaciones usua- les del HTP. Con respecto a las interpretaciones de Buck acerca del valor estímulo de la casa el árbol y la persona, y del significado del emplazamiento horizontal y vertical, no se señaló !~ necesidad de realizar alguna modificación. Por lo tanto son válidas y se aplican tanto a los niños como a los adultos. Incluso el árbol que el autor llamó "árbol fálico" parece tener, en muchos casos, un claro significado psicosexual. El hecho de que conceptos de una técnica gráfica, que se basó en estudios clínicos sobre adultos, también se apliquen a niños reviste una gran importancia. El dibujo es una de las acti- 10 . ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 173
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    vidades lúdicas favoritasde los niños e inclusive el interrogatorio posterior al dibujo parece un juego infantil. Osea que el HTP es un instrumento que facilita el conocimiento de los sentimien- tos yactitudes de los niños pequeños y, en este aspecto, se parece mucho a la situación diag- nóstica de juego. Por este motivo el HTP ha aventajado a otras técnicas proyectivas en el es- tudio de la personalidad de niños del jardín de infantes y de los tres primeros grados escolares. Yahora es el momento de mencionar la importancia de la fase cromática del HTP. Los niños sienten un gran placer cuando el clínico coloca frente a ellos un grupo de lápices de colores y les piden que hagan una casa, etcétera. Hasta los niños que usan con cautela el color parecen disfrutar con esta actMdad pues por lo general tienen mayor experiencia con dibujos de colores que con dibujos alápiz; es una actMdad que suele formar parte de la rutina escolar. En una publicación reciente he señalado la conveniencia de utilizar dieciséis crayones en lugar de los ocho estándar, no sólo porque los niños se ponen más contentos al ver tantos colores diferentes, sino también porque las variaciones de tonos agregan matices más sutiles al retrato de la personalidad. Antes de presentar el estudio de un caso clínico mencionaremos dos aspectos en que la administración e interpretación del HTP infantil difiere de las que se utilizan con los adultos. Por una parte no es posible efectuar el análisis cuantitativos pues para los niños no se han elabo- rado reglas de puntaje y por otro me parece conveniente modificar la manera de formular las preguntas del interrogatorio posterior al dibujo, eliminando algunas que por lo general resultan improductivas y alargan el procedimiento sin necesidad. EL CASO DE DAISY MAE 8 nombre, Daisy Mae, es ficticio. Fue elegido por la similitud de la paciente con el personaje de histoñetas del mismo nombre: bajo status socioeconómico, atractiva, y medianamente inteligente, aunque ingenua ycarente de expeñencias básicas. Hemos seleccionado este caso para comentar, no porque sea típico de los casos que he tenido oportunidad de examinar, sino porque demuestra con mucha claridad la adecuación de las interpretaciones aunque éstas se basen en dibujos inma- duros ytoscos. Cuando realizó esta prueba Daisy Mae tenía seis años y diez meses y estaba en primer grado. Fue enviada para que se le realizara un estudio pslcológlco a causa de su incapacidad para com- prender y obedecer directivas, y de su atraso escolar (nivel de jardfn de infantes en lectura y ra- pidez numérica). La maestra la describió como una nii'ia muy sensible que lloraba con facilidad y que siempre sentía que alguien le haé:ía daño. Se obtuvieron los siguientes datos psicométricos: Revisión de Standford de 1937, Forma L: EC, 6-10 EM, 5-7 CI, 82 Test de realización de Arthur, Forma 1 EC, 6-10 EM, 7-1 CI, 104 Estos resultados indicaron que el potencial.de la niña era normal, aunque existfa una notable deficiencia en las áreas de desarrollo del lenguaje y de formación de conceptos. Se advirtió que esta deficiencia se debía a la falta de una adecuada estimulación intelectual en el hogar. Los sig- nos de organicidad que aparecieron fueron los siguientes: insuficiencia en la percepción auditiva; clasificación de Strauss, positiva; coordinación muscular pobre. Pero estos signos de organicidad 174 ISAAC JOLLES podían atribuirse a la falta de entrenamiento en el hogar y a la deficiencia en el lenguaje. Tanto la histoña de la gestación de la paciente como la de su nacimiento, motñcidad ylenguaje eran nega- tivas en lo que respecta a la organicidad. En consecuencia, esta posibilidad quedaba minimizada. Se sabía ITll)' poco acerca de lasituación famifiarcuando se le tomó la prueba, exceptoque la madre no era inteligente, que bebíamucho, yque solía llevaraDaisy Maealas tabernas alas queconcuma. Las figuras 1, 2 y 3 son los dibujos acromáticos de la casa, del árbol y de la persona, respec- tivamente. Las figuras 4, 5 y 6 son los dibujos cromáticos. Se obtuvo el siguiente interrogatoño posterior al dibujo: • P1. ¿Qué es eso? ¿Un hombre, una mujer, un chico o una chica? Una chica. P2. ¿Cuántos años tiene? Cinco. P3. ¿Quién es? Eva. P4. ¿Quién es Eva? Una chica que está en mi grado. PS. ¿Qué está haciendo? Riéndose. P6. ¿De qué se ríe? De la persona tonta. A1. ¿Qué clase de árbol es ése? Un árbol de abejas. /J2.. ¿Dónde está ese árbol? Encasa. P-3. ¿Cuántos años, más o menos, tiene el árbol? Seis. A4. ¿8 árbol está 'IWo? No. /J.S. ¿Qué crees que lo hizo moñr? Las abejas que no se ocuparon de él. ¿Vivirá alguna vez de nuevo? No. C1 •¿Tiene alguna escalera esa casa? Sí C2. ¿tsa es tu casa? Sf. C3. ¿Te gustaría tener esa casa para ti? Sí. C4. ¿Si tuvieses esa casa y pudieses hacer lo que quisieras con ella, qué cuarto elegirías para ti? Abajo (¿Cuál?) El dormitorio. " Las preguntas P se refieren ala persona; las A. al árbol ylas e, ala casa. tO. ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 175
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    ,. ' ¿Quién te gustaríaque viviese contigo en la casa? Nuestros chicos y papá. ¿Alguien más? Una nena y un nene. CS.Cuando miras esa casa. ¿Dónde te parece que está? ¿Cerca o muy lejos? Cerca. C6. ¿Te parece que está por encima, por debajo de ti o más o menos a tu misma altura? Abajo de mí. A6. ¿A qué se parece más el árbol, a un hombre o auna mujer? Aun hombre. A7. ¿Si en lugar de un árbol, fuese una persona, hacia dónde estaría mirando esa persona? Hacia este lado. (Hacia la izquierda de la examinada.) ÑGl.flA 1 FIGlllA2 ÑGl.flA 4 17 6 ISAAC JOLLES FIGURA 5 AS. ¿Ese árbol está sólo o en un grupo de árboles? Está solo. ¿Le gustaría estar con otros árboles? No. FIGUAA 6 AfJ. Al mirar ese árbol, ¿cómo te parece que está? ¿Por encima, por debajo de ti o a tu misma altura? A mi misma altura. P7. ¿En qué está pensando? En una persona graciosa. PS. ¿Cómo se siente? Muy mal (¿Por qué?). No quiere ver a ninguna persona graciosa. P9. ¿Qué tehace pensar esa persona? Alguien tiró una piedra. P1o. ¿Está bien esa persona? No. P11. ¿Es feliz? No. P12. ¿Cómo es el clima en este retrato? Como el de Navidad. A10. ¿Cómo es el clima en este dibujo? Frío;invierno. A11. ¿Qué tipo de clima te gusta más? Calor. A12. ¿Sopla algo de viento en este dibujo? No. 10 ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 177
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    A13YA14 corresponden alviento omitido. C7. ¿Qué te recuerda esa casa? Un árbol de avispas. ca.¿Es una casa alegre,amistosa? No. C9. ¿Cómo es el clima en este dibujo? No hace más frío. C1o. ¿A qué persona que conoces te hace acordar esa casa? Persona feliz. Pero, ¿a qué ~n a? (No responde.} e11. ¿Alguna vez alguien o algo le hizo daño a esa casa? No. C12. (Se le pide ala examinada que dibuje el sol.} Supongamos que este sol sea alguna persona que conoces. ¿Quién serla? 8 vecino de al lado. A1s.(Se le pide ala examinada que dibuje el sol.} Supongamos que este sol sea una ~na que conoces. ¿Quién seria? Una amiga. (¿Cómo se llama la amiga?} Beatriz. A16. ¿Qué te recuerda ese árbol? Avispas. A17. ¿Es un árbol sano? No. A18. ¿Es un árbol fuerte? No. P13. ¿A qué persona que conoces te hace acordar esta persona? Sol. (No se pudo obtener ninguna otra respuesta.} P14. ¿Qué tipo de ropa tiene puesta esa persona? Azul, gris, rosa, marrón, amanllo (etcétera}. P15. ¿Qué es lo que más necesita esa persona? Ropa nueva. P16. ¿Alguien le hizo daño alguna vez a esa persona? No. P17. (Se le pide a la examinada que dibuje el sol.} Supongamos que el sol fuese alguna persona que conoces. ¿Quién seria? Maria. A19. ¿A qué persona que conoces te hace acordar ese árbol? Las avispas pueden picar. A20. ¿Alguna vez alguien o algo le hicieron daño a ese árbol? No. A21. ¿Qué es lo que más necestta ese árbol? 17 8 ISAAC JOLLES Pajaritos, pájaros chiquttos. A22 y A23. Omttidos. Ningún detalle relevante, Cicatrices, etcétera. C13. Omitido C14. ¿Qué es lo que más necesita esa casa? Felicidad. C15. ¿Hacia qué parte de la casa conduce esa chimenea? (la niña no pudo comprender la pregunta.) C16. Se le preguntó ace<ca de las habitaciones, representadas por las ventanas de la casa. (la izquierda es la habitación de la examinada, y la derecha la de los hermanos.} La tendencia a la horizontalidad del árbol y, hasta cierto punto, de la persona, indican que Daisy Mae tiene problemas en relación con el control de los impulsos. Tanto el desequilibrio de la personalidad que se manifiesta en el área de las ramas del árbol como la impulsMdad descontro- lada que revela el dibujo de los brazos de la persona confirman la existencia de dificultades en el control. B tamaño excesivo de los dibujos cromáticos indica la tendencia de la paciente a sobre- rreaccionar a los estímulos emocionales. La omisión del tronco de la persona (que implica una ne- cesidad de reprimir o negar los impulsos corporales} completa la imagen de dificultad en el control. 8 emplazamiento vertical de las tres entidades revela la inseguridad de la niña, y la pared an- gosta y alta de la casa, sus tendencias al retraimiento. Su inaccesibHidad se manifiesta en la pe- queñez de las ventanas y de la puerta. A causa de que los recursos para la búsqueda de gratifica- ciones en el medio están muy limitados (estructuras de las ramas del árbol} la niña se refugia en la fantasía para buscar satisfacciones emocionales. Este aspecto puede apreciarse en el tamaño del techo de la casa y en el énfasis que pone en la cabeza de la persona. Es evidente que gran parte de sus dificultades emocionales provienen de la situación familiar. En el dibujo cromático Daisy Mae elige el crayón amarillo verdoso para hacer la pared. Esto cons- tituye un uso del color fuera de lo común y revela sus sentimientos de hostilidad hacia el hogar. En el interrogatorio la respuesta que da a C6 sugiere una actitud degradante hacía su casa. La asociación entre la casa y un árbol de avispas en C7 demuestra que siente que su hogar es un verdadero nido de avispas. En C8 y en C14 su necesidad de felicidad en la casa denota que la vida en su hogar es insatisfactoria. Sus ansias de afecto familiar se manifiestan en el uso del rojo para pintar las ventanas de su dormitorio. También coinciden con este patrón general las fantasías eróticas de la niña, que se expresan en el uso del rojo para el techo. Hay evidencias del rechazo paren1al en A7: el hombre mira hacia la izquierda de la examinada y nuevamen1e en AS: 'las abejas no se ocuparon de él"_Las tensiones y el rechazo de la casa son tan severos que la niña rechaza a su madre en C4: la omite de la escena familiar. La sensibilidad a la critica que posee Daisy Mae se aprecia en las grandes orejas que aparecen en el dibujo cromático de la persona. Resulta interesante destacar que en P3 identifica ala persona con Eva, quien también fue enviada para un estudio psicológico por problemas semejantes a los de Daisy Mae. Desde P3 en adelante comienzan a revelarse sus dificultades en el área de las re- laciones interpersonales. En PS, P6, P7. P8 y P9 surge la imagen de una niña de la que se burlan los demás niños y a quien atormentan. En A4, A17, A18, P10yPl1 expresa insatisfacción con respecto a su estado actual. Las tendencias al retraimiento aparecen nuevamente en A8 y A9 y se observan ciertas orientaciones asociales. En P12 y en A10 llama la atención la falta de calor que hay en su ambiente. En C9 el clima mejora, pero esto. que resulta muy prometedor, se relaciona con una casa en la que la madre está ausente. La lucha que la examinada mantiene por su autonomía se manifiesta en las largas piernas de la persona. Esto sugiere los sentimientos psicosociales de 'castración", tal como se expresa en la ausencia de manos y pies. Quizás se delba a las excesivas exigencias de control impuestas por sus padres. El indicio de estas exigencias se encuentra en el emplazamiento horizontal de la casa que 10. ESTUDIO DE UN CASO INFANTIL 179
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    nos revela losproblemas de control que se advierten en la persona y en el árbol. Es decir que la niña está forzada aejercer un mayor control en la casa que en otras situaciones vitales. No pueden dejar de considerarse los síntomas de organicidad que aparecen en los dibujos de Daisy Mae. 8 tronco del árbol formado por una única linea y la estructura de las ramas, de lineas garabateadas, constituyen caractetisticas frecuentes en dibujos de niños con daños.cerebrales. . Las lineas garabateadas aparecen también en el cabello de la persona. Es posible que las di- ficultades de la niña con respecto al control provengan de conductas de motivación motora, que generalmente poseen un origen orgánico. A pesar de estos síntomas, es necesario ser cautelos_? al interpretar organicidad en casos como éste en el que se debe tener en cuenta la edad de la rnna Y el ambiente intelectualmente pobre del que procede. En conclusión, Daisy Mae es una niña retraída, inaccesible, que se refugia en la fantasía para satisfacer sus necesidades emocionales. Es sensible a las críticas que le dirigen otros niños; esto refuerza sus tendencias al retraimiento. Estos rasgos adquieren mayor gravedad debido a que no sólo se siente aislada socialmente sino que además ella misma prefiere una existencia asocial. La mayor parte de su ansiedad e inseguridad proviene de la situación familiar y de las dificultades de control. Expresa su hostilidad hacia la madre rechazante, rechaZándola a su vez. En relación con este esquema, debe considerarse su impulso a independizarse de la familia y sus fantasías de tener una casa propia. Daisy Mae fue enviada al consejero social (visitador social psiquiátrico) para que recibiese una orientación, con la sugerencia de que se investigase la situación familiar para determinar la posibilidad de trabajar con la familia. El consejero informó que vivia en una casucha llena de gente, pobremente amueblada y muy mal mantenida. Se supo que Dalsy Mae rechazaba abiertamente a su madre pero que tenia una relación bastante buena con el padre. Los padres se peleaban bastante lo cual ejercía efectos nocivos sobre la paciente. 8 ingreso del padre era relati- vamente bueno (noventa y cinco dólares por semana) pero la administración del mismo era mala. 8 consejero señaló que la madre vivía tan privada de satisfacciones que era imposible que brindara apoyo y calor a la niña. Mientras tanto las sesiones de juego con DaJsy Mae fueron revelando en forma gradual los conflictos (familiares y sociales) detectados por el HTP. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1.Jolles, 1: Astudy of the validity of sorne hypotheses for the qualttative interpretation of the H-T-P for children of elementary school age. l. Sexual identification. J. Clin. Psychol., 8:113, 1952; 11. The "phallic tree" asan indicator of psycho-sexual conflict. J. Clin Psychol., 8:245, 1952; 111. Horizontal placement. J. Clin. Psychol., 9:16t, 1953; IV. Vertical placement. J. Clin. Psychol., 9:164, 1953. 1 80 ISMC JOLLES 11 . Estudio de un caso adolescente: delincuente sexual adolescente tardío por Emanuel F . Hammer euando las técnicas proyectivas (o de cualquier procedimiento clínico de diagnóstico) se administran a pacientes que se encuentran dentro del límite de la edad adoles- cente, la interpretación exige una cuidadosa separación entre los índices normativos de los trastornos y las indicaciones de las psicopatologías que están más allá de la desorga- nización evolutiva. La adolescencia, el período emocionalmente más tormentoso del hombre, ofrece resultados clínicos impregnados de sentimientos dolorosos. Esto se observa tanto en el Rorschach, como en el TAT y en los dibujos. Los impulsos surgen descamados, de una manera directa y abierta. Además, los desequilibrios en el ajuste que el adolescente está realizando se traducen en con- fusiones, tensiones y en una intensa ambivalencia, aspectos que el examen proyectivo recoge. La hostilidad y la agresión aparecen con mayor libertad que en cualquier otro período. Es muy frecuente que el adolescente no haya efectuado aún una clara diferenciación entre los impulsos helero y homosexuales, y por lo tanto ambos aparecen mezclados en una confusión tal que determinan que la vida psicosexual del adolescente sea muy irregular, cambiante y antojadiza. La adolescencia, edad de maduración fisiológica, de grandes tensiones y cambios psíquicos, ofrece protocolos proyectivos que requieren un enfoque clínico de máxima prudencia al interpretar la patología de los datos. Y cuanto más próximo se halle el examinado al periodo de la pubertad. más necesaria será la cautela en la interpretación. Los dibujos de los adolescentes exageran los aspectos relacionados con la fuerza y el poder, expresando así la inflación del yo característica de este período. Los varones tienden a dibujar robustos cowboys, atletas o soldados, y las mujeres. seductoras figuras vestidas de fiesta o con trajes de baños que acentúan las formas. Debido que el adolescente tiene conciencia del comienzo de la madurez, suele anticipar la forma corporal hacia la cual lo conduce su edad, y experimentar con ella. A veces dibuja para reforzar el material de sus sueños diurnos. Realiza dibujos más atractivos y otorga una aparien- cia más seductora al aspecto y las realizaciones que proyecta. De este modo intenta ser tan admirado como él lo desea. El alivio emocional que determina este tipo de experimentación gráfica con la imagen corpo- ral ayuda al adolescente a adquirir mayor seguridad con respecto a lo que él es y mayor exacti- tud en su autoconcepto. Presentaremos a continuación el caso de un adolescente tardío que se estudió bajo los aus- picios de una subvención del estado de Nueva York para la investigación de la psicodinámica subyacente alos delitos sexuales. 11. ESTUDIO CE UN CASO ADOLESCENTE 18 1
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    Para lograr mayorobjetividad en las interpretaciones proyectivas, el protocolo se analizó "a ciegas", es decir sin que el intérprete supiera nada más que el sexo y la edad del examinado. Como demostración de confiabilidad, el protocolo del KTP fue entregado a John N. Buck y a mí con el fin de que cada uno por su cuenta realizara un "análisis a ciegas". Mientras que yo, por participar en el proyecto de investigación del delincuente sexual sabía que el examinado era un delincuente de este tipo (aunque no de qué tipo de delito sexual se trataba, es decir, si violación, exhibicionismo, incesto, pedofilia, homosexualidad, etcétera), Buck efectuó el análisis totalmente "a ciegas". Con el fin de ofrecer información para una comprobación informal de la validez y de la con- fiabilidad, presentaremos el cuadro psiquiátrico y la historia social,y luego las dos interpretacio- nes independientes del KTP. INFORME DE PSIQUIATRÍA* B paciente es un varón, blanco, de diecinueve años, que desde hace cinco años está saíiendo e ingresando a reformatorios. No recuerda casi nada de su infancia. Su primer recuerdo data de los cinco o seis años y consiste en una escena en la sala del tribunaf cuando sus padres se esta- ban divorciando. Después de eso no tuvo ningún contacto con ellos. Vivió alrededor de un año con padres adoptivos y luego fue enviado aun orfanato. Estuvo allí durante algunos años, hasta que fue a vivir con una hermana mayor casada. B padre del paciente era un hombre muy perturbado psíquica- mente. Le hacía orinar ala hija en un vaso, y después él bebía el contenido.· A los nueve años se entregó a prácticas de fellatio. Lo descubrieron y fue obligado a abandonaT el orfanato. Se lo envió aBellavue en observación. Cuando saíi6 de allí fue a vivir con su hermana. Comenzó a realizar actividades cunni- linguales una vez que la madre de una de sus novias lo introdujo en esas prácticas. Un día fue a visitar a la novia, pero en la casa estaba sólo la madre. 8 paciente re- lata su experiencia de la siguiente manera: "un día fui y mi novia no estaba. La madre me preguntó si teníamos relaciones sexua- les y le dije que no. Me preguntó por qué no y agregó que yo ya era bastante grande. Me dio unos cuantos tragos y me mareé. Después se fue al dormitorio y me llamó. Estaba desnuda. Yo queria irme. Pero em- pecé a besarla y no sé cómo terminé entre sus piernas. Le chupe la 'concha'. Volví a vera mi novia pero generalmente no estaba en la casa. Casi siempre estaba la madre así que seguí haciéndolo. Ella solía decir: FG.114 1: AOD/ÁllCO 'ven querido, hagamos el amor'. Lo único que hacía era chuparle la 'concha'; eso es todo. Nunca tuve relaciones sexuales. (8 paciente rió, y trató de disimular la risa con un cierto pudor cuando relató esto.) Quizás es por eso que le tengo miedo a las chicas mayores." Anduvo más o menos con una docena de chicas con quienes se entregaba siempre a las mismas prácticas. Por lo general encontraba una chica y ella traía amigas para que lo conocieran. • Preparado porel doctor Samuel Ounait, psicoanalista de la ciudad de Nueva York 182 EMANUEL F. HAMMER Primero las besaba, después las "tocaba de arriba abajo" y después les "chupaba la concha"· las chicas eran de lo más receptivas. ' ~ue arrestado por "abuso carnar· de una criatura. En la casa estaban los hijos de la hermana y la h1¡a del vecino. Él era bueno con todos ellos. Un dia comenzó a jugar con los genitafes de la hija del vecino, la que volvió otras veces para seguir haciéndolo. Esto duró dos semanas, hasta que los descubrieron. Se trata de un paciente con una adolescencia tarcfia muy perturbado e inmaduro. Hablar con él es como hacerlo con un niño. Inclusive tiene sueños diurnos con cowboys e indios. INFORME DEL VISITADOR SOCIAL PSIQUIÁTRICO* Los datos suplementarios que ofreció el visitador social redondean el retrato que presentó el psiquiatra, e incluyen el hecho de que el paciente vivió una época con padres adoptivos, afec- tuosos Ycálidos. Pero de todos modos se lo ubicó nuevamente en un orfanato debido a una diferencia entre la religión de los padres adoptivos y la del paciente. Su alejamiento de la casa adoptiva constituyó para él un hecho traumático pues había establecido un vinculo afectivo con estas personas. En el orfanato no tuvo ninguna relación cercana con adultos y después de haber sentido el calor parental se encontraba sediento de afecto. En relación con su desarrollo temprano, la hermana informó que solla perseguir a la madre por toda la casa pidiéndole que Jo amamantara. Se lo destetó a los tres años y medio o cuatro, es decir que se le reforzó la oralidad. La asociación más temprana del paciente en relación con la esfera sexual se ubica en la edad de ocho o nueve años, cuando le propuso a una compañera de erase la exhibición mu1ua de los genitales. Lo hicieron en el baño de varones de la escuela y el muchacho se asombró al observar que ella no tenía pene. "Pensé que se Jo hablan cortado porque había hecho algo malo, o que había nacido deforme." 8 paciente "anduvo· formalmente" con una chica desde los doce hasta los quince años, y pensó casarse con ella. Parecía especialmente atraído hacia esta persona porque ·era igual a mi". Físicamente es buen mozo, algo afeminado pero bien formado. Durante las entrevistas in- tenta ganarse la simpatía del entrevistador; es algo tonto y suele lanzar risitas inapropiadas. Es dependiente en exceso y siempre tiene ganas de hablar. Sus respuestas son inapropiadas y no parece ansioso cuando produce material que por lo general genera ansiedad. Es muy infantil, inmaduro y emocionalmente pobre aunque su vida de fantasía es patológicamente rica. Puede observarse el interés que siente por sus fantasías como escape de la realidad. Por el momento parece incapaz de actividades constructivas dirigidas ametas. Su inmadurez no parece poseer una naturaleza regresiva. sino de fijación. A distintos miembros del equipo fes ofreció llores y plantas. Da la impresión de ser algo exhi- bicionista y flirtea durante las entrevistas. 8 examen con el Bellevue da un CI de 112 y un diagnóstico de "personalidad esquizoide, personalidad psicopática sin psicosis". El examen en el Kings County da un CI de 116 y un diagnóstico de •ausencia de psicosis, ausencia de deficiencia mental, personalidad esquizoide con inmadurez emocional y psicosexual. Existe fuerte ansiedad en relación con sus sentimientos de inadecuación y preocupación con respecto a los impulsos sexuales inmaduros". • Preparado por Sidney Connel, M. S.. lnstrtuto psiquiálrico del Esrado de Nueva Yorl<. 11. ESTUOIO OE UN CASO AOOLESCENTE 183
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    INTERPRETACIONES "A CIEGAS"DEL HTP * F!GOOA 2: ACROMAnco Los comentarios que siguen son del "análisis a ciegas· del HTP que realicé en 1952. En el HTP, el contenido más llamativo del examinado aparece en el dibujo de la persona: un cowboy. Esta elección de contenido sugiere que en el paciente existe una notable inmadurez y la necesidad de parecer más masculino de los que él se siente. Los sentimientos de insuficiencia en relación con su virilidad están profundamente arraigados en la estructura de su personalidad, también pueden observarse sentimientos de im- potencia subyacentes a los esfuerzos compensa- torios que se manifiestan en el dibujo cromático de la persona (figura 7) donde aparece una linea erecta en la región fálica, y en ta llamativa cartu- chera de revólver del dibujo acromático (figura 3). "Dice que el árbol tiene 'nueve' años y pro- yecta así su propia sensación de inmadurez que concuerda con la inmadurez implícita en el con- cepto del cowboy. La combinación de inmadurez y de falta de virilidad sugiere la posibilidad de que ambos rasgos se entremezclen y determinen una inmadurez psicosexual con fijaciones en zonas pregenitales y/o regresiones a dichas zonas. Esto se basa también en los signos de oralidad que aparecen en la persona cromática, boquiabierta. La elección erótica del rojo para el rostro indica la posible existencia de culpa en relación con algún tipo de actividad o deseo ora1:· El uso de ese mismo color para la mano, además del hecho que ésta parece atada por debajo del cinturón sugiere que utiliza defensas contra la realización de impulsos prohibidos con las manos.También existen signos de la inadecuación del control de los impulsos en el árbol que está abierto en la base y que carece de una línea que delimite el follaje del tronco. ·se observa con claridad, por encima de la cabeza de la persona acromática, el dibujo de una cubierta tipo máscara. La persona está totalmente de perfil, lo que sugiere una actitud bá- sica de evasión. La cubierta tipo máscara sobre la cabeza expresa ccn mayor claridad su nece- sidad de ocultar a los demás sus verdaderos sentimientos. En consecuencia podemos suponer que es un individuo muy cauteloso cuando se trata de revelar sus necesidades internas a los demás, que intenta encubrir su yo interno, y que se protege con una armadura caracteroló- • Realizó los dibujos cromáticos con una doble linea para la casa, una con crayón marrón y otra con crayón negro. Las ventanas eran azules y la chimenea roja. También los soles de los tres dibujos fue<on realizados con doble linea, una anaranjada y la otra amarilla.8 tronco y las ramas del ártlol eran marrones y la línea del follaje, verde. 8 rostro yla mano de la persona eran rojos. 8 pañuelo anaranjado, la camisa azul, yel resto negro. Desgraciadamente las imitacio- nes de tiempo impidieron que reafizara el cuarto dibujo cromático. •· La oralidad que captó el HTP concuerda con la que surgió en un Rorschach que le administré aproximadamenteun ailo después, y que, esta vez, no interpreté ·a ciegas". En la lámina Vl, dijo: ·un bebé en una silla alta'. Este autocon- cepto de desees regresivos y el temor aconvertirse en hombre coinciden con el retrato del HTP. Las connotaciones ()(aJes que tienen la imagen de un bebé en una silla alta, es decir, que espera seralimentado, son más interesantes aún porque aparecen en la lámina que comúnmente se considera la "lámina sexual" y por lo tanto pueden relacionarse con la preferencia del paciente por la conducta cunniflngual. Aqui se combina el temor de ejercer la masculinidad pospube- ral con la (J(aJidad, y esa conjunción provoca la huida de contacto pene-vagina y el refugio de la actividad cunnilíngual. 184 EMANUEL F. HAMMER FIGURA3: ACROMAnco gica esquizoide en sus incursiones a través de los campos interpersonales. B efecto de máscara es tan notorio que podemos suponer que el paciente se siente como un extraño entre la gente y que tiene sensaciones de despersonalización y de ex- trañamiento.• "En el dibujo de la casa (figura 1) la puerta no toca el suelo y el sendero que conduce hacia ella no llega hacía la casa. Esto implica una necesidad de mantener la personalidad inaccesible y a los otros alejados de un ccntacto emocional más ín· timo. Estos detalles concuerdan una vez más ccn la postura de perlil de la persona y con la cubierta tipo máscara con la que esconde a la cabeza. "El uso del color (la necesidad de utilizar dos colores para muchas de las líneas, uno cálido y uno trio) también coincide con lo que ya se ha mencionado pues indica que el paciente intenta mostrar mayor entusiasmo e interés por los con- tactos emocionales que los que él sabe que puede sentir si quiere mantener su seguridad. Es decir que su accesibilidad es superficial y oculta una desconfianza y un temor básiccs por las relaciones humanas, los que posiblemente limiten y definan su conducta en un tratamiento psicoterapéutico. "B comentario del paciente de que las hojas del árbol están 'muertas' concuerda con los demás índices esquizoides. Su desesperanza en relación con la posibilidad de obtener gratificaciones del ambiente le refuerza el encierro en si mismo y el alejamiento de una Olientadón en la que podría fá- cnmente hacer un intercambio significativo de emo· ciones de placer y dolor con los demás. ·atamaño de los dibujos del hombre y la mujer expresan su percepción de las mujeres: más domi- nantes que los hombres, poseedoras de un mejor status y capaces de 'trabajar mejor que los hom- bres' (según proyecta en el IPD). En contraste con eso él se siente más niño que hombre. Es posble que su sensación de duda cuando se acerca amujeres maduras como objetos FIGOOA 4: ACROMAnco psiccsexuales obstaculice su ajuste psicosexual. "En el dibujo de la mujer aparecen componen- tes homoeróticos, pues no sólo tiene un aspecto macizo sino que además su apariencia es masculina. Si se le cubre el cabello, el resto del dibujo parece la imagen de un hombre ccrpu- lento y algo agresivo. La dibuja con pantalones y puede verse con bastante claridad un bulto que sugiere la presencia de erección. En contraste le dibuja senos muy pequeños. En consecuencia, es posible que los conmctos psicosexuales del paciente se basen en sus graves dudas ccn res- pecto al rol sexual que debe asumir. La confusa identificación sexual y el gran miedo a asumir el • También en el R orschach aparecieron "Máscaras". 11. ESTUDIO DE UN CASO ADOLESCENTE 185
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    FIGl.JRA5: CMMAnco FIGl.JRA6: CRJMAnco rol masculino activo le producen sentimientos de inmadurez psicosexual y de falta de virilidad. 'Si con este paciente se intenta un tratamiento psicoterapéutico, deberá ser largo eintensivo; su pronóstico es relativamente reservado." También se le pidió a Buck, como innovador en la técnica del HTP que formulase 'a ciegas· una interpretación del paciente. Como buen purista pidió ver sólo los dibujos de la casa, del árbol y de la primera persona que el paciente había dibujado (tanto la cromática como la acro- mática). Es decir que formuló su interpretación sin la ventaja del análisis del dibujo de la mujer. Reproducimos acontinuación su informe: '8 resultado del análisis cualitativo es el siguiente: '1) 8 paciente se encuentra muy obs- taculizado por un pensamiento de carac- terísticas obsesivas, en parte de tipo hos- til y fundamentalmente de tipo sexual (no parece demasiado especulativo pensar que una buena parte de él gire en torno de fantasías sobre los genitales femeni- nos: nótese el extraño pliegue en los dos sombreros.) • 2) Le resulta difícil manejar elementos que simbolicen orificios. 3) Hay motivos para sospechar que fue y es ex- cesivamente dependiente de su madre (es posible que se revele en contra de su inca- pacidad para superar la dependencia). 4) En la actualidad querría asumir un rol mas- culino fuerte y viril, pero su esencial femi- neidad se lo impide. 5) Siente mucha culpa en relación con las experiencias sensoria- les táctiles. (La mano roja es, sin dudas, atípica con respecto al uso del color. Ade- más está como atada a un costado por el cinturón, lo que la hace más significativa. ' -.- e: ..-:-.= ,--e .., FIGl.JRA 7: CROMÁTICO • Recordamos aquíel aspecto simlarque aparece en Elcaso del serlotP, cap1uto 7. (E.) 186 EMANUEL F. HAMMER -·•, --:. )..-;...- ~ __;~ Una imagen total de rigidez acompañada de una postura que revela conciencia sensual, a me- nudo se vincula con sentimiento de culpa. Nótese también la boca abierta que en esta área posee la misma implicación.) 6) Superficialmente puede actuar de una manera más o menos nor- mal, pero básicamente se siente incapaz de lograr satisfacciones del ambiente oas hojas 'muer- tas1 y existen indicios de que teme la posibilidad de un colapso inmediato de su control yoico (obsérvese el desequilibrio del hombre cromático: parece que su cara mirara hacia un lado, el pecho hacia otro, las caderas y las rodillas hacia la dirección opuesta, etcétera.) 7) Su relación con figuras autoritarias es conmctiva; en esos casos el paciente se muestra hostil y admirativo a la vez, rechazante y solícito pos soles, que por lo general simbolizan figuras autoritarias. son pequeños, y los cromáticos son anaranjados y amarillos, lo cual implica una combinación de inmadurez, rechazo, hostilidad y búsqueda de calor.) Los dibujos de las figuras masculinas indi· cari que siente la necesidad simultánea de ser visto como un hombre tosco y viril y el deseo de despojar a las figuras masculinas de sus características arnenazarites. 8) En la actualidad lucha por mantener la integridad de su personalidad, pero siente que sus esfuerzos pueden fracasar con mucha facilidad. 9) Bajo una presión emocional adicional {bajo el impacto del color en com- paración con el nivel acromático) se muestra más expansivo, se comporta de una mariera menos convencional y con menor afectividad, y se convierte en presa fácil del pánico. 1O) Como meca- nismos de defensa utiliza el aislamiento {el efecto de máscara sobre la cabeza) y la restricción de la actividad (la postura r!gida y de perfil de la figura). "En conjunto parece un muchacho enfermo que se encuentra bajo la angustia de una neuro· sis muy severa en la que es posible que predomine la conducta esquizoide yretraída." Este capítulo ha intentado demostrar (aunque no en estudio o experimento): a) la confia- bilidad informal que surge de los dos conjuntos de interpretaciones del HTP efectuados inde- pendientemente, y b) la validez informal, en la comparación entre las deducciones del HTP y los criterios representados por los informes del psiquiatra y del visitador social psiquiátrico. La coincidencia, en los tres modos de comparación de los dos relatos del HTP y el criterio, asume proporciones considerables. 11. ESTUOIO DE UN CASO ADOLESCENTE 187
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    ! 1 ., ~- .f~ .. .. '· ""·· 12. Estudiode un caso adulto: Validación clínica de los dibujos del HTP en el caso de un adulto (colitis ulcerosa crónica con ileostomía) por Fred Brown INTRODUCCIÓN El propósito fundamental del estudio de un caso psiquiátrico es presentar datos coordi- nados que ejemplifiquen una hipótesis básica o que ilustren cómo se combinan los factores etiológicos para producir un detenninado cuadro clínico. En el campo de la psicología clínica y especialmente en el del psicodiagnóstico, el estudio de los casos sirve como técnica de la va- lidez, ideográficamente orientada, a partir de la cual se derivan hipótesis fructíferas. Con pleno conocimiento de las fallas inherentes a esta orientación, creo que es necesario el apareamiento estrecho de una detenninada técnica proyectivo-expresiva, con una historia bien realizada y con otras partes de la batería para determinar la validez de cualquier instrumento que pretenda penetrar en los aspectos significativos de la personalidad. Cuando se emprende una tarea de este tipo se siente la tentación de seleccionar casos que impresionen y sean •interesantes•. 8 azar implfcito en ese propósito reside en que se puede terminar por ejernprlficar lo más atí- pico en cualquier área de la práctica psicológica y lo menos apropiado para el propósito que se perseguía con la presentación. Por esta razón he elegido lo que podría considerarse un caso de rutina en cualquier servicio psiquiátrico de un gran hospital general. Pero en rigor, no hay casos •de rutina" una vez que la batería de tests se ha centrado sobre la personalidad enferma y espe- cialmente después de que la personalidad y sus características únicas se sujetan a un detallado escrutinio por medio del test. Después de casi una década estoy todavía reuniendo caso "típicos" del HTP, del Rorschach, TAT, correspondientes asíndromes psicosomáticos especificos. Si bien los tests no pueden evaluarse en relación con sus contribuciones a la delineación de la psicodinámica de la personalidad, su valor consiste precisamente en que destacan la gama de matices individuales. Esto se logra siguiendo los principios orientadores que, en el caso de un instrumento como el HTP, provienen de observaciones clínicas acumuladas en un prolon- gado periodo. Dichas observaciones sólo adquieren valor una vez que se ponen a prueba repe- tidas veces mediante su confrontación con otros criterios. De este modo se logra un proceso de constante refinamiento que aumenta la certeza de las interpretaciones, aunque el psicólogo perceptivo es el que, en todos los casos, constituye el instrumento integrador definitivo. 8 personal que trabaja con nosotros en el Mount Sinai utiliza la batería de tests (el Rors- chach, el HTP, el Test Guestáltico Visomotor, el TAT, el Wechsler-Bellewe y un test de asocia- ción de palabras) como un instrumento que se autoabastece para evaluar al paciente sin recu- rrir a la historia clínica antes de que se complete el estudio. Nada se hace ªa ciegas" en esta manera de encarar el estudio si consideramos el número de muestras de comportamiento que 12. ESTUDIO DE UN CASO ADULTO 189
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    se consiguen mediantepruebas de un alcance tan amplio. Las inferencias e interpretaciones que se obtienen con una de las pruebas luego se confrontan con las otras partes de la batería dentro del esquema de hipótesis de las técnicas proyectivas y de la teoría de la personalidad. Si el cuadro de la personalidad del paciente asf obtenido difiriera marcadamente del cuadro clfnlco o de la historia deberíamos concluir que las pruebas fracasan y que su existencia no está justifi- cada. Esto no ha ocurrido aún. En el presente estudio intentaremos coordinar el material clínico con el de la prueba proyec- tiva para demostrar cómo se utiliza el HTP. EL PACIENTE Es una mujer blanca de veinticuatro años que había sido enviada al consultorio externo del departamento de psiquiatría por su terapeuta de grupo, que la trataba desde hada más o menos un año. Tanto él como el paciente creían que era necesaria una psicoterapia indMdual paralela. Se describió a la paciente como una muchacha muy regordeta pero bastante atractiva aunque con una cierta cualidad hosbl. Padece de colitis ulcerosa desde los ocho años. Estuvo enfenna casi toda su vida, de modo que su educación se realizó con muchas Interrupciones. Hace más o menos tres anos se le practicó una lleostomia ydesde entonces ha mejorado físicamente. la madre, a quien se le había diagnosticado esquizofrenia paranoide, murió en un hospital municipal después de muchos años de Internación. la paciente tiene dos hermanos mayores con los que vive actualmente. Uno de ellos también es esquizofrénico paranoide y ha estado en un hospital municipal. De acuerdo con la opinión de las personas que trabajaron con la paciente, ésta demuestra claros signos de una grave enfemledad psiquiátrica. 8 terapeuta de grupo la caracte- rizó como una personalidad aniñada con muchos rasgos infantiles, que reacciona con violentos exabruptos emocionales a cualquier tipo de privación, especialmente en el área de las relaciones interpersonales. Tiene breves episodios de depresión, a menudo con idea de suicidio ydesespe- ranza; ymuchas tendencias proyectivas junto con relaciones objetales en extremo irreales. 8 psiquiatra fÓnnu!ó su impresión de la siguiente manera: 1) perturbación de la estructura de la personalidad sin clasfficación; 2) colitis ulcerosa crónica, ileostom!a posterior Inactiva. Los rasgos fundamentales del problema psicológico se cfasffican de la siguiente manera: 1) grave depresión infanti ytrauma durante lainfancia; 2) efectos secundarios de unagrave enfermedad a6nlca. Nivel intelectual De acuerdo con nuestra experiencia, es insignificante la correlación entre el HTP yel nivel Inte- lectual que se obtuvo con la escala de Wechsler-Bellevue. la razón es obvia si se considera que el HTP provoca reacciones que no siempre están sujetas al control Intelectual. También podría formularse la hipótesis de que una tarea gráfica en presencia de una figura autoritaria favorece ma- nifestaciones regresivas. En el Wechsler se obtuvieron los siguientes puntajes: Información 13 Comprensión 11 Retención de dfgitos 11 Aritmética 9 Semejanzas 15 190 FREO BROWN Ordenamiento de figuras 11 Completamiento de figuras 12 Construcción con cubos 14 Composición de objetos 12 Símbolos de dlgitos 12 Promedio de ejecución CI 113 Promedio verbal CI 114 Promedio total CI 116 El test revela que se trata de una muchacha con una inteligencia normal aguda, que se ubica un poco más arriba del percentil 85 para adultos. Realiza muy bien las tareas que re- quieren una conceptualización verbal y manipulativa. En consecuencia podemos deducir que las fallas en los dibujos no se deben ni a un daño visomotor ni a un defecto en la capacidad de conceptualizar y abstraer. HTP CASA La casa obedece a una concepción muy extraña y resulta muy significativa en relación con nuestro descubrimiento (1) de que la misma cualidad inanimada de la estructura debilita las de- fensas del paciente contra la admisión del daño, aunque sea sobre una base proyectiva. Inme- diatamente llama la atención la apariencia Irreal del dibujo, como si fuese de cuentos de hadas, con un total divorcio de la realidad (desequlllbrio y desproporción, forma, número de las historias [dos), •suelo" fluido e inestable) y la manera en que todo el concepto gráfico está rodeado como por una envoltura que parece una cubierta uterina. Se observan intentos de solidificación que indican la presencia de impulsos consolidativos del yo (ladrillos pero que no alcanzan a cubrir el edificio y que atestiguan la existencia de fracasos espasmódicos de las funciones yoicas unidos a esporádicas defensas obsesivo-compulsivas. Aunque la paciente rodea defensivamente la es- tructura, la cualidad de la línea es lo suficientemente floja como para indicar la posible existencia de estados de relación. 8 tratamiento del suelo, oscuro y desorganizado, sugiere la presencia de una inclinación depresiva básica con connotaciones anales. En esta proyección de la desorgani- zación pueden inferirse periodos de confusión, aunque al mismo tiempo la paciente mantiene un patrón extratensivo de reacción (audaz presentación de frente) unida a una considerable impulsi- vidad (M: C, 1:3.0, todos CF). Intenta realizarse de manera narcisista. A veces su actitud puede ser optimista. Es posible que sienta necesidad de las relaciones humanas (ventana con flores), pero por lo general es muy aprensiva con respecto a la relación con los demás y desconfla de los móviles ajenos (sendero roto yemplazamiento vertical;* aspecto desconfiado de las ventanas que parecen ojos; habitación escondida en el costado izquierdo de la figura). En todo momento pugnan por expresarse impulsos intensamente hostiles y teñidos de disforia (suelo). 8 único acercamiento a una cierta estabilidad se encuentra en el distante e inaccesible pasado Qínea de base elevada en el lado izquierdo de la figura). Intenta controlar su comportamiento impulsivo como una muestra de respeto hacia los imperativos sociales y convencionales Qínea doble que * Meyer, Brown y l.evlne (1) descubrieron que los senderos que poseen esta apariencia quebrada y casi punteada con frecuencia se relacionan con ciertas formas de descarga anal, por ejemplo, la de la colitls ulcerosa. 12. ESTUDIO DE UN CASO ADULTO 191
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    rodea a lacasa), pero se siente insegura en relación con su control y está siempre expuesta a irrupciones de tipo regresivo (área quebrada del lado izquierdo). El árbol quebrado y dividido de la derecha revela su pesimismo con respecto a la posibilidad de encontrar en el futuro figuras fuertes en quienes confiar, y al mismo tiempo sugiere que las imágenes quebradas de los símbo- los parentales impiden que la paciente logre una verdadera integración. Los pájaros que vuelan indican optimismo, ambición y deseo de escapar a las limitaciones; esto contrasta con la amenaza constante de que el yo sea abrumado por impulsos arcaicos. El deseo de escapar se combina con sentimientos de inferioridad (elemento FK) yesto sugiere la exis· tencia de idea suicidas como modo de resolución final de las dificultades. Es decir que los pájaros que vuelan tienen en este dibujo un doble significado. Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios La figura representa una ·mansión" de ladrillos de dos pisos (búsqueda de un alto status y aspiraciones irreales) que la paciente asocia con 'lujo, confort, seguridad' (necesidad de depen· dencia oraQ. Estos deseos fantaseados desaparecen cuando la examinada comienza a llorar y a dudar acerca de si eUa alguna vez tendrá algo propio Ontrusión depresiva, pesimismo). La huida y la ambición fantaseadas que se proyectan en las figuras de los pájaros se repiten en la lámina 1 del Aorschach, en la que describe ala forma materna central como una figura salida de un cuento: 'Mujer milagrosa', 'podía volar y solía ayudar a la gente•. En el interrogatorio dice: 'Cuando era chica pensaba que íbamos a volar y no tenía dudas sobre ello". Da la impresión de que intenta sus- tituir a la madre real que huyó de sus responsabiíldades por una madre idealizada con quien le sea posible identificarse plenamente. Algunos extractos de la historia del tratamiento aportan datos sobre la existencia de cambios cíclicos en el humor de la paciente ('Me siento inquieta pero no deprimida; me gustaria hacer algo pero no sé qué; a lo mejor tornar un cohete eir aalguna parte.1. relacionados con el tema de los pájaros. En una ocasión comienza la sesión con el siguiente comentario: 'Esta es mi semana 'po· drida', el martes casi mesuicido. Se me partía la cabeza y estaba confundida." Estodemuestra su humor cambiante, y permite apreciar su confusión y sus impulsos suicidas. El acrecentamiento de 19 2 FREO BROWN narcisismo que en ella se pr~nta de manera espasmódica se pone de manifiesto en el siguiente extracto: "Tiene un nuevo peinado y le comento que está muy linda. Aparentemente le agrada el comentario y comienza a hablar de un modo más animado.· En las respuestas aJ Rorschach aparecen manifestaciones regresivas de tipo uterino asociadas con motivos de muerte y renacimiento que son las que sustentan las interpretaciones de Ja casa. Por ejemplo, en esta lámina, el deseo de reencontrar a su padre muerto se vincula con la sereni· dad última (IV, Catedral; interrogatorio, •...calma, me da la sensación de un lugar pacifico en el que se puede descansar"). Si se considera que esta lámina a menudo suscita respuestas morbosas en pacientes con inclinaciones depresivas, puede inferirse que en estecaso el tema inconsciente del encuentro pudo compensar las tinieblas amenazadoras. Las dos respuestas de la lámina IX ("estas dos cosas parecen bebés" y ·esto parece un bosque, como el Paraíso1 subrayan la tendencia regresiva que surgedel dibujo de la casa enclaustrada. La desconfianza que siente por la gente y que se manifiesta en la pequeña ventana, en el angosto sendero, en el área entre el observador y la casa, que parece llena de pozos, y en la ausencia de una chimenea que simbolice el calor apa· rece directamente en la historia de su tratamiento ('no se puede confiar en ningún hombre, ni si· quiera en los viejos que actúan patemalmente1 y en el Rorschach (lámina 111, 'parecen mellizos ca· lentándose junto al fuego, podrían servagabundos1. Consideramos, por lo tanto, que las ventanas grandes del centro representan su deseo de contacto, mientras que sus presentimientos oscuros se asocian con las figuras parentales que, como los vagabundos, no le dieron la seguridad de una residencia fija. El terna de la ambición tal como se proyecta en la 'mansión' posee cierta cualidad irreal e impracticable en las láminas del Rorschach y del TAT y en el material dinico ("El comenta- rio sobre sus aspiraciones de trabajo demuestra que la paciente fantasea, sin criterio de realidad, sobre altas metas laborales inalcanzables, y siempre termina por frustrarse...18 terapeuta señala también la obsesión anal y el bloqueo de la paciente, características que aparecen con claridad en el test die asociación die palabras (pecho... "nalgas'; pene... 'ano'; barro... "charcol. ÁRBOL El árbol como forma de vida inanimada, es adecuado para despertar tendencias in· conscientes que indan con el preconsciente yque pueden derivar en un reconocimiento consciente de los requermientos del yo. . - , ·.. : - ~ - :1 ! . - --..... • •:¡· ~ . ' ~ i , ' r Í Inmediatamente llama la atención la enorme y desafiante expansión del tronco, que podria indicar los encrmes esfuerzos de la paciente por la autoafirmación de su yo. Esto se asocia con debílidad e inseguridad (base pequeña), así como con un gran nú- cleo oposicionista (espacio blanco centraQ, con una autoafirmación de tipo narcisista - ..... ·." , lf ~ '". - ~~. / /¡/ ./'" --- '~ ·: 1 con impulsividad y ausencia de relaciones interpersonales flexibles (ejecución cfisylEltiva de las ramas), con una sensación de estan- camiento (pasto en la base del tronco)y con una subcorriente masiva de tensión y ansie- dad que surge de los impulsos reprimidos del ello. Los débiles esfuerzos que realiza para integrar esos impulsos salvajes (tenues ~neas en la base del follaje) fracasan, y en· - i J , ,.... - --~ .' . .(..-- ~ . / - ~ toncas huye hacia un mundo de fantasías que carece de objetivo y dirección. Pero de todos modos, debe destacarse que sólo dos de las ineas del follaje se extienden más allá de la página de modo l 2. ESTUOIO DE UN CASO ADULTO 193
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    que la pacienteparece consciente de las imitaciones que le impone el ambiente. La presencia de tres hojas revela sus intentos por lograr un contacto más dfferenciado, pero éstos son más bien pe- simistas y abortivos. aunque por lo menos tiene conciencia de que esa necesidad está presente. En oposición a esto, la abertura tipo orificio en el centro del átbol denota una sensación de vacuidad que necesitaría suministros orales de naturaleza ilimttada, así como de sentimientos de pesimismo oral. La manera impulsiva en que están dibujadas las ramas y su aspecto de espigas se asocian con im- pulsos muy hosbles y agresivos que se originaron en el oscuro pasado del que surgió la personalidad atomientada de la paciente. Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios Mientras dibujaba el árbol, dijo: '...es otoño y las hojas han caído... esto es pasto, pasto seco porque está caído". La ambivalencia en relación con su propio rol se expresa en las dudas acerca de la edad del árbol rEs un árbol joven, todavia está creciendo... aunque sé que los árboles grandes como éste son generalmente más viejos.1. Esto implica cierta reticencia a aceptar un rol adulto, reti· cencia que concuerda con sus requerimientos de dependencia oral. También se obselva ambivalen- cia en relación con su capacidad de actividad y vigor en reafidad no está muerto sino durmiendo", "hay cierta vida en las ramas, ahí es dónde está la vida, el cuerpo está muerto, la vicia en las raíces y en las ramas", "sé que el otoño es sólo una época temporaria de descanso o como lo quiera llama() e OOicios de una oscilación entre la urgencia por vivir y el deseo regresivo de extinguirse pacffica- mente. Si bien esto último está negado puede considerarse como una incfinación subyacente. La diferenciación sexual está negada pero en su comentario acerca de las ramas aparece el tema de la hostilidad parece un alfiletero y éstas son agujas que sobresalen como los pelos parados de un hombre1 que revela, aunque no surja del dibujo mismo, un temor por las consecuencias daño- sas de la erección masculina y por sus propias reacciones de miedo, todo lo cual se presenta a la manera de un montaje ("pelo paradol La insistencia en el dormir tiene connotaciones uterinas y lleva apareada una impíicación oculta de ser despertacla a la vicia por algún acontecimiento mágico (¿fantasía de Bella Durmiente?). Sin embargo, hay una afirmación de la fuerza que podría subrayar un componente de negación ("fuerte. muy fuerte y muy grueso, tiene raíces fitmes1. B visitador social médico informa en 1g54 que a pesar de que la paciente ha demostrado un enorme adelanto en su ajuste social "cuando las relaciones con el sexo opuesto se hacen demasiado íntimas, escapa y expresa mucho temor y confusión". Los elementos de negación que hemos infe- rido del interrogatorio y la subyacente sensación de inadecuación (átbol otoñal, pasto seco, cuerpo muerto) también se manifiestan en dicho informe ('es muy notoria la baja autoestima, se considera bastante repulsiva físicamente y enfoca el futuro con pesimismo1 y concuerdan con las brujas ("ne- gras1 de la lámina 1y con los ·c1os fantasmas" de la lámina 11 Rorschach. En un período posterior, el psiquiatra comenta: 'B yo de esta muchacha es muy débil y tiene la constante actttud de autorreba- jarse en lo que concierne a su aspecto fisico." De acuerdo con esto podemos inferir que el enorme tronco es una formación reactiva de la debilidad del yo, en tanto que el significado del orificio del cen- tro se relaciona con otra afirmación del psiquiatra: 'Se revieron las tendencias de la paciente a ma- nejar a los demás y se observó que, de algún modo, siempre se las arregló para que todo el mundo la tratase con deferencia.• Podemos suponer que la pseudofortaleza del yo surge de la sensación de que puede pedir los demás y de que la van a satisfacer. Pero la déba estructura de las ramas atesti- gua que su integración es precaria y quebracfiza (F + t00% / 100%) y que amenaza constantemente con destruise; (en diciembre de 1955 el terapeuta anota que "la paciente está deprimida y agttada y ha manifestado tener una semana muy dificil. Teme caer en una crisis nerviosa. se siente desespe- rada1. Esto es congruente con el apuntalamiento negro del árbol. 194 FREO BROWN PERSONA I Por lo general se presupone que los pa- cientes que dibujan primero la persona del sexo opuesto están proyectando una iden- tificación con ese sexo. En este contexto el término 'idenlificaci6n' es ambiguo y puede ser muy engañoso si antes no determina- mos la dirección que puede tomar, pues puede significar la presencia de impulsos fálicos afirmativos, un deseo de posee< las prerrogativas atribuidas al sexo masculino, la existencia de motivaciones posesivas y explotadoras determinadas por la oralidad o, por último, combinaciones más complejas entre estos componentes. En este caso, por el momento, nacla indica la existencia de un deseo de mascufinidad y la apariencia de la figura de ningún modo demuestra un deseo de ese tipo. Lo más lóg.'co seria suponer que dibujar primero las figuras del sexo opuesto revela problemas básicos en las relaciones de objeto yque el factor de la ldenlfficación subyacente posee múltiples ramificaciones transferencia- les en lugar de serun deseo de apoderarse de la función del otro sexo. La figura (de perfil derecho porque la paciente es zurda) parece un adolescente a pesar de la a1irmaci6n de que tiene treinta y ocho años. Resulta Interesante recordar aJ respecto que el terapeuta comentó, refiriéndose ala primera vez que vio ala paciente: "Estimé su edad en más o menos dieci- séis años y me sorprendí cuando dijo tener veintttrés.• La forma jwenil de las manos. los cortos bra- zos. el moiiito, la &nea del rostro que parece de un chico yla pequeña nariz, refuerzan la impresión de juventud de la figura. B moiiito exagerado y la elevación grotesca de la entrepierna indican ansiedad sexual que la paciente maneja eliminando los atributos sexuales perturbadores (¿castración?). lo cual conduce a la desexualización. La postura de la figura parece de súplica y como dando la bienvenida de una manera indecisa. Los cortos brazos, en parte metidos adentro, revelan su sensación de que los gestos de aceptación y bienvenida por parte de los demás son fim~ados yestán restringidos, con la implicación de que de su parte también existe una inhibición similar. B dibujo se destaca porla maneracasi estudiada en q.ie evita lagenitaidad y por la concepci6n lla- mativa i1fanti, pasivo-receptiva, del hombre, de tal modo que no pueda constituir una amenaza sexual. Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios Respondiendo a un pedido de identificación de la figura, la paciente comentó: "Pensé en mi psi- quiatra por un momento y en mi médico clinico y en lo que los hombres en general significan para mi. Simplemente. mi impresión de los hombres." 8 significado de este comentario no necestta ninguna elaboración. A rnedicla que continuó hablando, alteró la primera impresión y transfonnó ala figura en ·un camarero, porque le puse el moñilo y desde la cintura para abajo parece un ooM:xJy". La con- densación de funciones que implican servicio debe interpretarse como el indice de una orientación intensamente receptiva con respecto a sí misma, de una personalidad que exige de modo egocén- trico suministros narcisistas y orales. La referencia al cowboy parecería expresar un reconocimiento de la masculinidad en lugar del 5eMlismo y de la devoción, pero es posible que este concepto se relaciones con una noción romántica de la ruda galantería mascu&na y exprese desconfianza por las relaciones más intimas. 12. ESTUOIO DE UN CASO AOULTO 195
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    El proceso dedisminución de estatus de la figura continúa a medida que la pacienteprosigue di· ciendo que se enojó con el terapeuta porque éste se retralecho con lo que hace... "Estoy pensando en el camarero ahora", y finamente, "A mí no me gustaria esa persona No me atrae po.-que no tiene aspecto mascufino.• Esto indica que su concepción de la masaAinidad es rooy confusa e inestable y que, en consecuencia, para un hombre sería muy dificil responder a sus requerimientos. Sus relaciones con los terapeutas fueron siempre tormentosas, y en el transcurso de su trata- miento, demostró con claridad lo que con tanta rapidez aparece en los dibujos. Sus requerimientos insaciables están e',emplfficados en la siguiente nota: "La paciente se enojó con el terapeuta porque éste se retrasó cinco minutos antes comenzar la sesión. Lo expresó bajo la fonna de celos: 'A lo mejor usted cree que mis problemas son menos importante porque sus demás pacientes tienen familia y quizás hijos propios, y es más importantes ayudarlos a ellos.' Me pongo celosa porque tedios tienen familias y cosas propias excepto yo." En la postura de la figura se proyecta el mismo sentimiento y se confirma aún más en una reciente explosión en la que la paciente se quejó de que: "Hay algo en usted que no me gusta, siento que es testarudo, es demasiado ético, no me parece que usted sea un buen médico, no se interesa por mi como persona; sólo le interesa la ciencia pura, no está ligado a mi, usted es egoista•, etcétera. Su terapeuta anterior menciona las vicisitudes de la relación transferencia! durante la cual la paciente se esforzó constantemente por averiguar lo más posible acetea de su vida personal. Este mismo terapeuta comenta: "Esta ambivalencia, no sólo con respecto al terapeuta sino a los adultos en general, sólo le permttia establecer una relación de mayor intimidad una vez que 'había obtenido todo lo posible' de eUos, pero aún después de eso tenia muchas dudas con respecto a sus relaciones porque se cuestionaba la posibilidad de que los adultos realmente puótesen ayudarla." A otro terapeuta. la paciente le comentó que sus internaciones habían sido su principal fuente de satis- facción. "Soñaba todo el día que tenia romances con los doctores y eso me mantenía viva.• Inició una relación impulsiva con un joven que estaba en tratamiento psiquiátrico. Ella lo describía como infantü e irvnaduro y decía que sospechaba en que padecía de una enfermedad crónica, la que, de acuerdo con sus descripciones, podía consistir en quistes pulmonares congénitos. Nunca tlNo relaciones sexuales con él ni con ningún hombre. En una de sus sesiones demostró 'cierta am- bivalencia con respecto a tener relaciones sexuales antes del matrimonio, pero en general le gustaría evitar al actividad seXual". La posibilidad de que algún hombre pudiese satisfacerla es muy remota teniendo en cuenta su concepción f1Sica de sexo masculino tan mezclada con actitudes castratorias, con preocupaciones fantaseadas y con su búsqueda de figuras paternas. Una vez manifestó que debido a su problema ella "nunca seria feliZ aunque obtuviera alguno de sus objetivos más de· seados como, por ejemplo, la graduación y el matrimonio· (1g53). Recientemente finaliZó la relación que mantenía con ólCho joven. MUJER 11 En este dibujo se proyecta una combi· nación de narcisismo y de tristeza, de la in- certidumbre del niño cuando intenta dar sus primeros pasos (postura). y de gran insegu- ridad en relación con la capacidad de man- tenerse en pie y alcanzar metas (pies pe- queños), de hostirldad (dedos aserrados). de impotencia,de tendencia a la inercia (manos caídas), y de inhibición sexual (cuello del ves- tido como barrera). Aunque aspira a seducir 196 FREO BROWN ~ mujer, desconfia de su habilidad para lograr1o (peinado que parece dejar áreas sin pelo). No se siente u°'.1 mujer madura (omisión del pecho), pero posee ideas románticas que implican una formación yotca fantaseada (polera típica que usaban las hermosas damas &reñas antes de la gue- rra). 8 brazo derecho tan extrañamente torcido y el iZquierdo segmentado ponen de manifiesto las mismas inhibiciones que proyectó en el dibujo de la figura masculina, y selalan la existencia de una clara disociación entre los impulsos y su expresión. Los pacientes que dibujan brazos de este tipo sutn:'1 frecuentes bloqueos en sus sesiones terapéuticas y se sienten arrasados por compulsiones que incrementan su sensación de inutiidad. La acentuación de la boca sugiere m acrecentamiento del narcisismo dentro de una gama normal y el oscuro sombreado sei'lala cierta ansiedad en relación con sus necesidades de dependencia. En consecuencia, la figura como totalidad expresa una ima- gen irreal de si misma ligada consentimientos crónicos de autorrechazo y pesimismo, con fantasías melancólicas y con la sensación de serun niño pequeño a quien los demás deben cuidar y mantene< (pie de niña pordebajo de una pollera de selorita). Interrogatorio posterior al dibujo y datos suplementarios La identificación ambivalente de la paciente se infiere del comentario que hace después de ne- garse a cualquier tipo de asociación: '...podria hacerme pensar en mi misma o en mi madre·. B odio que siente por ella misma, derivado del odio a la madre introyectada, aparece en una de sus respuestas a un ltem del cornpletamiento de frases (mi madre y yo... ·nos odiamos mutuamente"). La figura se está mirando en un espejo y siente que ·está linda pero no se siente finda. Puede apre- ciar que está bien vestida pero sus sentimientos no están en correspondencia con ello, y eUa se da cuenta de eso·. Este comentario se correlaciona con la afirmación de que la figura es "joven de es- píritu pero vieja de edad, tiene alrededor de cuarenta años". Esto constituye un nuevo indicio de su conflicto con la figura materna, conflicto que deja indefinido su propio autoconcepto. La figura esta "perturbada", con las "manos colgadas en el aire; la gente no se para de ese modo; no es fef¡z", lo que se relaciona con las sensaciones de retraimiento yla fragilidad del yo, tal como se expresaron en una sesión terapéutica ('No tengo sensación de permanencia, como si estuviera colgando, mis pies no tocan el suelo"). Dichos sentimientos también denotan que el contacto con los aspectos concre- tos de la realidad es incierto, y aluden a fantasías de suicidio. La figura, como eBa misma, "ni siquiera sabe lo que necesita, necesita ayuda". . Las necesidades orales que proyectan en las respuestas del Rorschach provienen de las priva- ciones que sufrió durante la infancia. y dominan sus relaciones heterosexuales maduras (VI, "puertas vaivén con cowboys entrando y saliendo de estas tabernas", VII, "parece corno los animales que se ven por la época de Pascuas. animales rellenos"), aunque el tema de los cowboys-tabema apunta hacía ocultas fantasías do promiscuidad que pueden relacionarse con sus esfuerzos persistentes por obtener algo de todos sus terapeutas. Sin embargo, debe obS01Varse que estos aspectos seduc- tores son de origen pregenttal, si tenemos en cuenta la insistencia infantil de la paciente por ser e1 centro de la atención. En un determinado momento, el terapeuta comentó que la paciente 'expresó hostiíidad a la situación grupal hacía el nuevo terapeuta debido a su 'frialdad'. En el transcurso de la sesión se advirtió claramente que se refería a que aquél no le prestaba suficiente atención personal." En el TAT aparece una clara fantasia de hijo adoptivo, lo cual atestigua su permanente necesidad de búsqueda y hallazgo de un padre bueno. La capacidad yoica de fantasear comenzó bastante temprano en su vida. Recientemente relató uno de los sueños diurnos favoritos de su infancia en el que se vela a ella misma con un vestido blanco de novia, casándose con un príncipe. Ésta es una evident~ fantasía edipica que ha permanecido bajo otra forma, en la pollera ondulada de la figura. La 1nchnación a fantasear se intensifica por el desapego hacía la gente y por dificultad para establecer relaciones interpersonales (que surge en el Rorschach por el predominio de figl.Kl!S (H) y (Al y aparece con mucha claridad en la historia SNM del TAT: "Ésta es la historia de una modelo profesional y del gran hombre para el que ella posaba. A ella la pintaron.algunos de los más grandes artistas y no hay manera de pagarle, si no quiere posar para un artista, no lo hace. Se rehúsa a decir la suma hasta que el retrato no esté terminado. Hay 12. ESTUOIO DE UN CASO ADULTO 197
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    una garantía escritade que dicha suma no será revelada a ningún otro artista. La pintaron quinien- tas veces y cada pintura es una obra maestra. VMó hace quinientos años en Roma, Italia. Allí hay ahora una galería, la Galería Lu Lu La Rhein. Como no se permiten hacer reproducciones, si uno quiere ver los cuadros tiene que ir alli. Nadie sabe nada de su vida personal. La única manera en que los artistas se comunicaban con ella era a través de su actividad: posar. Fuera de eso su vida es un secreto completo." 8 espléndido retraimiento narcisista que se proyecta en esta historia posee elementos de gran- deza compatibles con el dibujo de la "mansión". Conclusión El paso final en la evaluación de este HTP sería integrar los datos en un informe psicológico organizado sin hacer referencia a la historia de su tratamiento. pero eso está más allá de los objetivos de este estudio. Mi propósito fundamental era describir el procedimiento interpretativo con una técnica que en poco tiempo permite obtener un material tan rico con el fin de demostrar que su inclusión en una batería es imprescindible. La detallada verificación clínica indica que existe una gran correspondencia entre el HTP y los demás datos independientes, lo cual no debería sorprender si consideramos que todo el material procede de la misma paciente. Podría argumentarse sobre el peligro de las interpretaciones "ad hoc", pero en la práctica clinica diaria todas las interpretaciones se limitan al test y el informe final deriva únicamente de las técnicas proyectivas y expresivas. Si en verdad estos instrumentos tienen algo que ofrecer, debe justificarse por sus propios méritos, y no sólo siendo un pálido reflejo de lo que otros ya estudiaron sobre el caso o de las observaciones e interpretaciones del psiquiatra. Justamente, este estudio se reafizó para demos- trar que el HTP es capaz de revelar aspectos fundamentales de la personalidad del examinado, y a que a menudo estos aspectos pueden ponerse a disposición del terapeuta antes de la primera sesión del tratamiento. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Meyer, B., Brown, F., y Levine, A.: Observations on the House-Tree-Person drawing test before and after surgery. Psychosom. Med., 17:428-454, 1955. 19 8 FREOeROWN 13. El caso de R: antes y después de la terapia ' por John N. Buck E 1paciente, R.: fue derivado para una evaluación psicológica rior uno de sus profeSO<es universitarios después de que él le comentara en una conversación casual que estaba considerando laidea de suicidarse. R. nació en una pequeña ciudad hace veintidós años, cinco horas antes que su hermana melliza. En su nacimiento sufrió una leve lesión. La madre enfermó de gravedad después de dar aluz alos mellizos y duranteunos cuantos meses los niños fueron cuidados por el padre. A los tres años R. volteó, sin darse cuenta, una lámpara de querosene e incendió la casa familiar. La familia, aparentemente sin ánimo de traumatizarte, lo apodó durante un tiempo el 'incendiario". Un año después, más o menos, volvió a incendiarse la casa en un momento en que el paciente era el único que estaba adentro de ella. Éste no sabe cómo ocurrió pero siempre sintió que. de algún modo había sido por su culpa. Ese mismo año, los padres de R. tuvieron el tercer y último hijo, un varón. Por ese entonces la madre gozaba de buena salud y pudo ama- mantar a su hijo Qo que a R. le producfa gran desazón). Cuando comenzó a ir a la escuela, la madre era la directora de la institución a la que él con- curría. Descubrieron que era zurdo y rápidamente se lo transformó a la dextralidad mediante un simplísimo recurso: abundantes palizas. Recuerda que durante la infancia peleaba mucho con su hermano menor, y casi invariablemente, los padres lo culpaban a él. R. está convencido de que la madre prefería a su hermano menor. Ella era la figura dominante del hogar. El paciente se identilicaba con el padre, quien abandonaba la casa por un tiempo cuando el ambiente del hogar era desagradable y tenso. Cuando R. y su hermana melliza entraron en segundo grado, la madre (por alguna razón que R. nunca terminó de comprender) los mandó a vivir con la abuela materna. Una vez más el pa- ciente se sintió rechazado. Sus enfermedades fueron las comunes de la infancia, ninguna grave, y algunos accidentes menores. A los seis años junto con un grupo de niños. se entregó a prácticas de masturbación colectiva. A los once años una joven experimentada y algo mayor que él lo inició en la hetero- sexualidad; y a los doce un muchacho de más edad, con el que estaba pasando la noche. lo hizo objeto de una práctica de fellatio. 8 paciente se describe a sí mismo como un perfecto caballero hasta los doce o trece años, y dice que secretamente se despreciaba por ello. En el colegio primario fue siempre poco más o menos el primero de la clase, lo mismo que su hermano. Pero cuando entró en el colegio nacio- • Se han alterado todos los nombras de personas y ligares para preservar el anonimato del paciente. 13. EL CASO DE R: ANTES Y OESPU~S DE LA TERAPIA 19 9
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    nal comenzó arevelarse contra la casi misteriosa perfección de su hermano (que lo enfurecía) y al llegar a la época de su graduación ya era casi el último de la clase. En una ocasión, cuando aún estaba en el colegio nacional, su hermano se burló de él, esto lo enfureció hasta el punto de perseguirlo con un cuchillo de cocina escalera arriba hasta que aquél se encerró en el cuarto de baño. Una vez ahí, saltó por la ventana, cruzó el techo de la galería y se bajó por un árbol mientras R. trataba de derribar la puerta del baño. La sensación de R. es que si lo hubiese alcanzado durante los primeros cinco minutos en que tenia el cuchillo con se- guridad lo hubiese matado. Una vez finalizado el colegio nacional, entró en una escuela militar. Durante unos seis meses le fue bastante bien, pero después fue expulsado por violar la regla de no mentir. R. había men- tido en defensa de dos compañeros. En el otoño siguiente se le permitió reingresar pero fue ex- pulsado nuevamente poco tiempo después por la misma razón. El paciente afirma que se sentía casi obsesionado por la idea de que si a algún miembro de un grupo al cual él pertenecía se lo consideraba culpable de mala conducta, él debía aceptar un castigo. Después de la segunda expulsión, ingresó en el cuerpo de entrenamiento de oficiales de reserva quienes lo enviaron ¡al mismo colegio del que había salido! Al poco tiempo nuevamente tuvo problemas. Cada vez que se producían, R. se convencía más de que había deshonrado a su familia. Después del tercer episodio sintió que ya no podía mirar a la cara a sus familiares. Se alistó entonces en las fuerzas armadas y consiguió que lo ubicaran en un equipo de patrulleros. Tenla la idea quijotesca de que si lo mataban en combate, de alguna manera. devolvería el buen nombre a su familia. Para su disgusto (y frustración adicional) la guerra terminó antes de que el llegara a la zona de combate. Últimamente le asignaron tareas de oficina. Una gran parte del tiempo que pasó en la Armada estwo encarcelado por violación de las reglas. En compañía de los patrulleros, R. se entregó a actividades horno y heterosexuales. Mientras se encontraba en la Armada, su novia de la infancia (una muchacha con la que salió durante muchos años) se casó y two un hijo. R. comentó que se sorprendió mucho al comprobar que su reacción fue de alivio más que de otra cosa. Después de su relevamiento de la Armada vol- vió a ingresar a la Universidad (pero no a la misma en la que había tenido tantas dificultades), y la adaptación a la vida civil común le resultó muy dificil. Como un modo de escape comenzó a beber periódicamente. En la época en que se realizó su primera entrevista, estaba muy enamorado de una compa- ñera de estudios. Comentaba con preocupación que, cuando estaba con ella, le resultaba muy dificil controlar los deseos de tener una rápida y completa satisfacción sexual. Como por el mo- mento el matrimonio era casi imposible, se deprimfa mucho. El problema que presentaba el diagnóstico diferencial de R. era el de determinar si su hosti- lidad y sus actividades antisociales representaban una psicopatla o una neurosis de carácter, y valorar si verdaderamente era o no un suicida. En la segunda entrevista se le administró el primer HTP. INTERROGATORIO ULTERIOR AL DIBUJO P1·¿Esto es un hombre o una mujer? Comencé con un hombre. P2 ¿Cuántos años tiene? Mm... ditla que alrededor de veintisiete. P3 ¿Quién es? • Las preguntas Pse refieren al dibujo de la pecsooa; las A al del árbol; y las C al de la casa. 20 0 JOHN N. 8UCK ¿Quién? (Se ríe.) No tengo la más mínima idea. P4 ¿Es un conocido, un amigo, o qué? Es sólo lo que saftó del lápiz, de mi creación sobre el papel. PS ¿En quién estaba pensando mientras dibujaba? Que estúpido que tratase de dibujar algo así, que estúpido porque no puedo hacer algo mejor. P6 ¿Qué está haciendo el hombre? (Ríe.) ¿Mientras lo dibujaba, dice usted? ¿Qué es lo que la persona está haciendo? Bueno, tiene un saco de entrecasa. Evidentemente oyó algún ruido, o podría estar ha- blando con alguien. Le hubiese puesto una pipa en la boca. pero no pude dibujarla. ¿Dónde está? Se está preparando para tomar un whisky, para mezclar un buen ginger ale con whisky. ¿Dónde está? ¿Estar? Pongámoslo en su estudio; después del whisky va a descansar y a escuchar algu- nos discos clásicos. Bueno, ¿Y qué hay con ese ruido que usted dijo que podria haber odio? Eso se me ocurrió en ese momento pero podria estar mirando; quizás mirando a su mu- camo por los ingredientes que debía mezclar en el cóctel. P7 ¿Qué está pensando? En lo bueno que va a estar ese trago; en sentarse y poder sabo- rear1o; sentarse y escuchar a Rach- maninoff, Tchaikovsky o Korsakoff, no demasiado fuerte. Simplemente descansar; de paso, es soltero. P8 ¿Cómo se siente? Le gusta escuchar música. Cuando se escucha música asi, no se la siente hasta que la música co- mienza. El clima de la música va a ordenar sus pensamientos. ¿Qué tipo de música? Elija un disco al azar, y deje que la música imponga su dima. A1¿Qué clase de árbol es ése? ~ ) No quisiera insUtar a Dios di001do que es como cuaJqUer otro que Él puso sobre la tierra. ¿Pero qué clase de ártJol cree usted que es éste? Esto se parecería a un árbol...bueno, pongamos un arce. Me recuerda el gran arce del jar- dín de mi abuela; era realmente grande. A2. ¿Qué edad tiene, más o menos, ese árbol? Oh, si éste es el que está en el jardín de mi abuela, tendrá ¿cincuenta años? 13. EL CASO DE A: ANTES V DESPUES DE LA TERAPIA 201
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    K3 ¿Está vivoese árbol? Lo veo a ese árbol.. . ¿Usted diría que ese árbol estaba vivo en el in- vierno? Yo diría que estaba vivo, pero no tiene toda la belleza que podría tener en la primavera o en el otoño. AS a) ¿Qué del árbol le da la impresión de que está vivo? Está aquí... ¿cómo lo podría decir?... estático, esperando que la primavera le dé hojas y vida. Si pu- diese pensar se daría cuenta que el otoño lo va a deshacer. Él lo va a perder pero hay posibilidades de que la próxima primavera me de- vuelva la belleza. Bueno, ¿y qué pasa con ese período estático? Es un típico periodo estático durante el cual su tarea es mantenerse vivo y esperar. 1'fJ b) ¿Alguna parte del árbol está muerta? ¡No! AS Para usted, ¿A qué se parece más ese árbol: a un hombre o a una mujer? (Sonríe.) A una mujer. A7 ¿Qué hay en él que le da esaimpresión? (Se ruboriza.) Bueno, es, simplemente, más, tome una mujer, característicamente fonnada, tiene rasgos más salientes que un hombre. N3 Si eso en vez de un árbol fuese una persona, ¿hacia qué lugar estaría mirando? Hacia (/lace gestos hacia él; se interrumpe) para mi estaría parada mirando hacia altt f/lacia la izquierda de la página). AfJ Ese árbol ¿está sólo, o está en un grupo de árboles? Está sólo. A1OCuando mira al árbol, ¿le da la impresión de que está por encima, por debajo de usted o más o menos a su mismo nivel? Lo tengo en una pequeña loma. A11 ¿Cómo está el clima en este retrato? Típico; bueno, digamos que como estaba el día de Acción de Gracias (claro, más bien ca· /uroso, con sof). A12 ¿Sopla algo de viento en el dibujo? Nada. ¿Estuvo soplando recientemente? No, no estuvo soplando. 202 JOHN N. BUCK C1 ¿Cuántos pisos tiene esa casa? Dos, con una buena bohardilla. C2 ¿De qué está hecha la casa? Es un trabajo en ladnllos, tipo colonial. C3 ¿Ésa es su propia casa? No estaría mal si yo fuese un artista y pudiera dibujar lo que tengo enel fondo de la mente. ¿De quién es la casa? De nadie. C4 Mientras dibujaba ¿en la casa de quién pensaba? Ninguna en especial; quizás en alguna de las hermosas casas sureñas que se ven en el cine. CS ¿Le gustaría que esa casa fuese suya? Sí. ¿Porqué? La idea es... tener una casa como esa lo hace sentir a uno seguro... me parece que eso significa mucho para nosotros, los humanos. Estar afuera, al aire h bre, con mucho aire fresco; sin montañas que a uno lo opriman. Podría ser en Blue Ridge pero no en las mon- tañas. (R. continúa diciendo que le gustaría un refugio con una sala de música y un piano de media cola, etcétera. Su novia toca elpiano. Mientras contesta esta pregunta dibuja la calzada enfrente de la casa.) C6a) Si esa casa fuese suya y pudiese hacer con ella lo que quisiera, ¿cuál de las habitaciones elegiría para usted? Cuando miro esa casa, no soy soltero. ¿Qué habitación escogería para usted? Me gustaría arriba; a la derecha o a la izquierda: hacia el frente. Cualquiera de las habitacio- nes del costado. ¿POfqué? (Larga pausa.) No podría dar1e ninguna razón especial. Simplemente uno de esos deseos (en su casa tenla una habitación en el costado de atrás, frente alas rocas y casicontra ellas). C6 b) ¿Quién le gustaría que viviese coo usted en esa casa? Maria. 13. EL CASO CE R: ANTES Y OESPU~S CE LA TERAPIA 203
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    ¿Por qué? Porque quierocasanne con ella. ¿POf qué le gusta ella? En parte por su pe<sonalidad y porque vivió casi en la pureza, nunca se golpeó; es suelta y directa. C7 ¿Cuando mita la casale parece que está cerca o que está muy lejos? ¡Muy lejosl VJiio esto con un tono muyanhelante.) C8 ¿Cuando mira la casa le da la impresión de que está arriba, debajo de usted, o más o menos a su misma altura? Está ami misma altura; está lejos de mí pero ami misma altura. C9 ¿En qué lo hace pensar esa casa, oqué le recuerda? Oh, creo que hasta cierto punto ya contesté eso. Es tener seguridad. (Un lugar que todos quieren), un lugar para alejarse del mundo; vivir en el propio mundo. C10 ¿Qué más? Se me ocurre que una huida en la fantasía. C11 ¿Es un tipo de casa feliz, amistosa? Muy. C12 ¿Qué en ella le da esa impresión? No sé, es así como quiero que sea: fefiz para aquellos en los que se puede confiar, y fria para aquellos en los que no confío. C13 ¿Son felices y amistosas la mayoría de las casas? Sí, me imagino que lo son, nunca me ocupé demasiado de eso. C14 ¿Cómo es el clima en este dibujo? Mmm.. El clima será perfecto allí; árboles en el frente, seria primavera, probablemente el prado y el ce<co serían verdes. A15 ¿En qué lo hace pensar ese árbol, o qué le recuerda? Oh, ahora lo pondría en el frente de lacasa. Pero ¿en qué le hace pensar el árbol. o qué le recuerda? Nada. A16 ¿Nada absolutamente? Nada, excepto en el árbol de mi abuela, como árbol enfrente de la casa. (Contó que la abuela vMa fuera de fa ciudad, en el campo; que eláibol bajo cuya sombra jugó mucho es- taba en fa segunda pendiente que daba hacia fa avenida principal. Se trataba de su abuela paterna pero él quenamás a fa materna.) A17 ¿Es un árbol sano? Sí. A18 ¿Qué en él le da esaimpresión? No sé. A19 ¿Es un árbol fuerte? Si, sería fuerte. A20 ¿Qué en él le da esa impresión? No quisiera que fuese débil. 2 04 JOHN N. BUCK p9 ¿En qué le hace pensar esa persona, oqué le recuerda? ¿En qué? Seguridad. (Commtó que para él, persona/mef1te, el dinero no tenla im¡:xxtancia, pero si estuviese casado seria diferente.) p10 ¿Qué más? ¿Qué? Nada en particular. p11 Esa persona, ¿está bien? Yo dirfa que va a estar bien. p12 ¿Qué le da esa impresión? Nunca en mi vida estuve demasiado enfermo. Las enfermedades que tuve, cualquiera que fuesen, nunca me afectaron como para que no pudiese hacer de todo. p13 ¿Esa persona ¿es feliz? Mm, no diría que feliz, no diría que infeliz. p14 ¿Cuál es su estado de ánimo? Bueno, es posible que esté tratando de relajarse totalmente ode resolver algo. p15 ¿Están de ese modo la mayoría de las personas? Son seres humanos y eso es todo; no hay nada especial en ellos. No creo que sean mejo- res o peores queyo, hasta que lo demuestren.Como un montón de ganado. p16 ¿Cree que a usted le gustaría esa persona? Nunca lo vi antes, no sé nada de él. ¿Qué clase de persona cree que es? En otras palabras simplemente la imagen de un ser humano. ¿Cree que le gustaría? Soy más o menos indiferente ¿Qué clase de persona es él? Yo no lo diría. Nunca opino acerca de la gente la primera vez que las conozco. a menos que me base en la intuición. Cuando tengo una opinión en el primer encuentro, por lo gene- ral es ocflO. Yo construyo una especie de barrerade cautela contra la gente. p17 ¿Cómo está el clima en el dibujo? ¿Qué? (Tomando el dibujo.) Bueno, es, es al alardecer temprano; debe ser más o menos las 17,30 o las 18 horas. Creo que fue un lindo dla. p18 Esa persona ¿a quién le recuerda? Eso no lo sabría. honestamente. ¿No le recuerda a nadie que usted conozca? ¡No me recuerda nada! plg ¿Qué es lo que más necesita esa persona? Yo lo pondrfa en la afortunada posición de no necesitar nada. ¿Cree usted que realmente ése sería un estado afortunado? Si viviese del aire, no tendría que pensar. A21 El árbol, ¿a quién le recuerda? A ninguna persona, el árbol en sí podría recordarme el patio de mi abuela. 13. EL CASO DE A: ANTES V DESPU~S DE LA TERAPIA 205
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    ¿Qué siente ustedcon respecto asu abuela? Una de las pocas cosas que puedo recordar de mi infancia es que ani no estaba encerrado. (Porlas ta/des podía hacerallílo que quena.) f>.2.2 ¿Qué es lo que más necesita el árbol? Sus hojas. ¿Por qué? Porque desde la posición en que lo dejarnos hace un rato, tiene todo lo que necesita para ser hermoso. C15 ¿En quién lo hace pensar esa casa? En Maria. ¿Porqué? No tiene sentido tener una casasin ena. Cl6 ¿Qué es lo que más necesita esacasa? Nonecesita nada. P20 Esa persona ¿qué clase de ropa tiene puesta? Saco de entrecasa con pantalones comunes; quiero decir que abajo tiene pantalones co- munes. Chinelas de dormir. Describió el plano de la planta de su casa de la siguiente manera: Los dos cuadrados en el área del techo estaban destinados a representar ventanas de bohar- dilla. Atinnó que tenía intensiones de borrar las dos aberturas rectangulares que sobresalen del borde inferior del techo, pero que luego se olvidó de hacer1o. La ventana única, bien ubicada en el segundo piso, da a la habitación que él tornaría como dormitorio. Los dos pseudorectángulos {abiertos amba) ala derecha de laventana del segundo piso, representan las columnas del zaguán. En la planta baja las dos ventanas de la izquierda dan al living; la puerta lleva hacia un pa- sillo; la primera ventana hacia la derecha de la puerta da a una sala de estar, y la otra, a la sala de música; detrás de la sala de música habrá ¡un bar o cocina! La omisión del cuarto de baño o dormitorio para algún otra persona, en el segundo piso, destacan más aún los conflictos interfa- miliares del paciente. ANÁLISIS DEL HTP ANTERIOR A LA TERAPIA Análisis cuantitativo * El CI bueno bruto es de 83, el CI neto pesado, de 85; el CI bueno pesado, de 91 ; el CI de- fectuoso pesado. de 74. Este nivel funcional relativamente bajo pone de manifiesto la magnitud del desajuste de R. (no caben dudas de que tiene por lo menos una inteligencia media). • La explicación del procedimiento asegoJr para los puntajes cuantita!Nos es demasiado elaborada como para incür1a en este libro, pero puede encontrarse en Bucl<.1 (Ed.) 206 JOHN N. BUCK Una diferencia de 17 puntos sobre el CI bueno y el defectuoso es patofórmica· (de todos modos, la observación de los puntajes brutos demuestra que su incapacidad de apreciación critica no es inferior de un modo unifbrme y que su fracaso critico es más agudo en la situación hogareña). El puntaje de buena proporción está disminuido, pero no hasta el grado en que es frecuente encontrarlo en los HTP de estudiantes universitarios, cuya fijación en los elementos más abstractos de la vida interfiere con su capacidad para resolver con facilidad y rapidez pro- blemas más prosaicos. Los puntajes defectuosos que R. obtuvo en Proporción y en Perspecti- vas son patológicamente bajos, lo cual demuestra que su desajuste es grave (pues ha afectado tanto al juicio critico como al insight critico). De los tres dibujos, los puntajes de la casa son los más disminuidos. En consecuencia po- demos deducir que: 1) la mayor fuente de conflicto del examinado se encuentra en su casa y en aquellos que la ocupan; 2) en general le resulta dificil mantener relaciones interpersonales intimas de un modo satisfactorio. Los signos positivos del análisis cuantitativo son: 1) Los defectuosos en su mayoría son del tipo D1 (menor); 2) todos los puntajes defectuosos más importantes se restringen a la casa (lo cual implica que el desajuste es malo sólo en una situación especifica); 3) Los puntajes de Detalle se mantienen altos y tiene 29 puntajes A (eso indica que está luchando por mantener un buen contacto con la realidad); 4) no hay ningún signo patológico, aunque se observan patofórmicos (el patrón promedio de los puntajes contradice la posibiliclad de alguna perturbación psicótica). Análisis cualitativo CASA Detalles. Falta un detalle esencial Oa chimenea): Rsiente la ausencia de calor de hogar; y no tiene un buen ajuste sexual. Ha omitido las hojas de la ventana (fuertes tendencias oposicionis- tas). Hay un énfasis excesivo en las ventanas y en el modo de presentarlas (esto sugiere la exis- tencia de una fijación en los orificios). La acentuación de las llamadas líneas continentes indica que el paciente siente que está perdiendo control. La secuencia de los detalles es atípica lo que significa que el proceso gráfico determinó asocia- ciones de fuerte tinte emocional que dificultaron la buena estructuración yla ejecución de un plan. Proporción. A medida que nos alejamos de la línea del suelo (realidad) las ventanas se van haciendo cada vez más grandes Oo que denota la existencia de fantasías hostiles y la inade- cuada integración de la personalidad del examinado). Perspectiva. La organización llama la atención por lo extremadamente deficiente; en efecto, es tan pobre que sugiere la posibilidad de unapsicosis. El emplazamiento de la casa revela que en la situación hogareña el paciente se comporta de una manera más impulsiva yemocional. Tiempo. El tiempo que empleó para realizar el dibujo (6 minutos, 45 segundos) es excesivo: indica que la casa es para el examinado un área muy delicada. Hubo una pausa inicial, y pau- sas periódicas a lo largo de todo el dibujo; esto revela una gran indecisión. Cualidad de la línea. La cualidad extremadamente vacilante de la linea es patológica: está muy acentuada la línea continente del techo (área de la fantasía); es posible que el paciente • Que tiende hacia lo patológico. 13. EL CASO DE R: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 207
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    haya fantaseado muchoen relación con su casa ycon los que la habitan. capacidad crítica. La gran cantidad de veces que borró sin una mejoría subsecuente de- muestra que la capacidad crítica está disminuida. Actitud. Durante todo el dibujo de la casa, el examinado estaba derrotista; acosado penosa- mente por sentimientos de inferioridad einadecuación. Impulso. A pesar de que eran obvios su desagrado por la tarea que debfa realizar y sus sentimientos de inseguridad, el paciente demostró considerable persistencia, lo cual es un buen pronóstico para el futuro. Comentarios Fase gráfica. Después de dibujar el primer detalle Qa línea de base de la casa), comentó: •¿Una casa? No tengo la más mínima idea de cómo se dibuja una casa mucho más fácil sería hacer una heliografía de una casa". Un poco más tarde, después de haber completado el con- torno de las paredes y del techo dijo: ª¿Por qué no me pidió que me parara con la cabeza? ¡Hu- biese sido mucho más fácil! Se me ocurren muchas cosas como volar siete metros sobre la tierra y dar una vuelta lenta; me hubiese puesto menos nervioso y me preocuparía menos." Aparente- mente, las asociaciones que surgieron del dibujo no fueron demasiado placenteras para él. Después de borrar repetidas veces unas cuantas partes del dibujo, comentó: "Le voy a di- bujar un templo japonés". Se podría interpretar, en consecuencia, que para él su casa es una iglesia y que los rituales que allf se realizan son extraños. Al finalizar, manifestó pleno conoci- miento de la inadecuación de su dibujo, al exclamar: •¡usted no va a ver lo que yo veo en esto! Ahí tiene su casa. ¡Un chico de tres años podría hacerla mucho mejor!" Fase posterior al dibujo. Resumiendo el resultado del interrogatorio diremos que la casa que dibujó era su hogar ideal, el cual debe encontrarse ·a1 aire libre" (ya lo frustraban demasiado). La vio lejos (tanto desde un punto de vista psicológico como material). Se puso muy de manifiesto su inmadurez social: 1) Querfa que la casa sólo fuese feliz para aquellos en los que él podfa confiar; 2) Por su afirmación de que nunca se preocupó por la posible felicidad de otros hogares. Asociaciones. La casa determinó las siguientes asociaciones: 1) hogar; 2) seguridad; 3) un lugar donde alejarse del mundo; 4) una huida en la fantasía. Para resumir era una casa soñada; algo que sentía con pocas posibilidades de poseer. ÁRBOL Detalles. Dibujó el árbol con mucha cautela; extendió el tronco gradualmente hacia arriba, agregando ramas de cada lado mientras manifestaba: 1) una especie de reacción de niño que- mado; y 2) una necesidad patofórmica de simetría. En apariencia se sintió perturbado por el tipo fálico del árbol, pues gran parte del tiempo cubrió el dibujo con su mano izquierda. Justificó intelectualmente la ausencia de follaje diciendo que, como era invierno, no le dibujaría las hojas. Proporción. De los tres dibujos, el árbol es el más pequeño y expresa simbóUcamente su sen- timiento básico de inferioridad. La estructura frágil e inadecuada de las ramas revela que siente que su actMdad para lograr satisfacciones es inadecuada, insatisfactoria y mal coordinada. 8 sol aparece como un objeto pequeño ymuy distante, lo que sugiere que: 1) el paciente siente que en general el ambiente da poco calor; yque 2) amenudo él está muy distante de la autoridad. Perspectiva. La línea de la tierra tipo arco implica por un lado un vínculo no resuelto con la madre, y por otro una tendencia a ocupar el centro del "escenario social". El emplazamiento 208 JOHN N. BUCK ; ~'. ~- ...... del árbol por debajo del centro de la hoja, revela que Rprefiere lo elemental y lo concreto a lo complejo y lo abstracto. El emplazamiento cerca de la línea media vertical connota un intento de mantener el control intelectual sobre la necesidad de satisfacciones emocionales inmediatas y sobre su proc!Mdad hacia la actuación impulsiva. Tiempo. Dibujó el árbol en 1 minuto, 48 segundos, lo que no constituye un empleo excesivo de tiempo. Cualidad de la linea.. En general, la cualidad de la línea es medianamente uniforme, por su- puesto, es superior ala de la casa. capacidad critica. Casi no borró; no sintió necesidad de crítica. Actitud. Si bien seguía dudando acerca de su capacidad para dibujar se mostraba más se- guro que cuando dibujó la casa, la que despertó en él asociaciones perturbadoras con res- pecto alos vínculos con su familia. Comentarios Fase gráfica. No hizo ningún comentario mientras dibujaba er árbol. Fase posterioral dibujo. Para recapitular muy brevemente el interrogatorio diremos que el árbol le recordó a una mujer debido a sus rasgos "protuberantes"; estaba vivo, pero estático, esperando la primavera. Obsérvese el cambio de la persona del verbo cuando comenta ªÉl no lo va a perder, pero existe la posibilidad de que la próxima primavera me devuelva la be- lleza" (la visión del futuro del paciente no es del todo disfórica). Su deseo de que el árbol no sea débil representa su propio temor ante la posibilidad de aparecer débil así como su des- precio por la debilidad. Asociaciones. Al principio el árbol no le sugiere nada, pero después recuerda el hogar de su abuela donde le agradaba estar porque podía hacer lo que quería durante las tardes y no se sentía oprimido (siempre ha estado en mayor o menor medida en conflicto con la autoridad yha sentido que se fo trataba injustamente). Para resumir, el dibujo representaba a un árbol de ta infancia ubicado en el único lugar donde sintió que una persona mayor lo trataba con cierta justicia. PERSONA Detalfes. La secuencia de detalles fue aquf algo sorprendente; al principio él demostraba una gran reticencia a dibujar la persona por debajo de la línea de la cintura (preocupación se- xual con signos evidentes de desajuste). le resultó imposible dibujar brazos y manos visibles (expresó así en forma simbólica su capacidad para ajustarse socialmente de un modo simple y espontáneo y para evaluar adecuadamente su verdadero potencial}. Aunque debajo det saco de entrecasa el cuerpo está desnudo, Rno se animó adibujarlos genitales (su necesidadexhi- bicionista está en agudo conflicto con su fuerte necesidad deajuste). Proporción. 8 cuello muy grande implicaba una aguda conciencia de los impulsos corpo- rales junto con el esfuerzo por controlarlos. Las piernas regordetas sugieren la existencia de sentimientos bastante profundos de inmovilidad y falta de autonomía. Perspectiva. La postura rígida de la figura, con la cabeza ladeada, y la sensación de que está en puntas de pie, revelan inflexibilidad patofórmica de reacción, tendencia a evitar el en- frentamiento sin ambages con las cosas y a buscar la satisfacción fuera de la realidad. 8 casi prefecto "encuadre" de la figura en la hoja de papel es en sí mismo patofórmico e indica que R 13. EL CASO DE A: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 209
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    es igualmente rígidoen sus relaciones con los demás. Tiempo. El tiempo empleado,5 minutos, 27 segundos, es algo excesivo, teniendo en cuanta Ja escasez de detalles en la figura. Cualidad de la línea. El énfasis y el reforzamiento de las líneas continentes indican una aguda conciencia de autocontrol. La cualidad de la línea varía enormemente, Jo que sugiere un grave desajuste y preocupación por los aspectos corporales. Capacidad critica. Como en el dibujo de la casa. también aquí borró mucho y muy pocas veces mejoró la calidad. Actitud. Se mostraba perturbado eindeciso mientras realizaba el dibujode la persona. Comentarios Fase gráfica. Antes de dibujar las piernas. hizo una pausa y comentó: "¿Hasta el final, eh? ¡Qué cosa tan apasionante!" y luego ocultó el dibujo con Ja mano izquierda mientras dibujaba las piernas, poniendo de manifiesto su preocupación y los sentimientos de culpa concomitantes. Fase posterior al dibujo. Un breve examen del interrogatorio revela: 1) una marcada subjeti- vidad; J a persona dibujada constituye un autorretrato 2) el sentimiento del paciente de que sólo puede confiar en una persona después de que ésta le ha demostrado en forma convincente su confiabilidad; 3) Ja aguda conciencia de ser soltero; 4) el deseo. algo inusitado, de "dejar que la música dicte el estado de ánimo"; 5) la filosofia de Rsegún la cual el estado ideal es la nada. Asociaciones. Con la persona, R asocia seguridad, expresando de este modo su necesidad de relacionarse con las personas. Para resumir, Ja persona es un autorretrato apenas disimulado Qdealizado en el nivel verbal y algo degradado grálicamente). Es obvio que R está muy mal adaptado, que es ansioso. inseguro, inmaduro y está muy frustrado y que necesita una psicoterapia. Los dibujos y su reacción frente a ellos Indican que no se trata de una psicosis. El maníaco depresivo en estado deprimido, por ejemplo, no mani- fiesta el impulso que se observa en R; por lo general realiza dibujos muy pequeños y los ubica en la parte inferior de Ja hoja (subrayando la depresión de su humor) o en Ja superior (subra- yando la sensación de excesivo esfuerzo); no verbaliza de un modo espontáneo, los dibujos 2 10 JOHN N. BUCK tienen un mínimo de detalles; emplea un tiempo excesivo y a menudo se da un deterioro progresivo desde la casa hasta la persona, tanto en la cantidad como en la calidad de los dibujos. La casa y algunos de los comenta- rios de R indican con bastante claridad la posibilidad de que se trate de una esquizofrenia. Pero el árbol es induda- blemente de una calidad muy superior y excluye esa posibilidad. Lo mismo ocurre con el interrogatorio que aunque contiene varias respuestas patofórmi- cas, no es de un psicótico. Su ansiedad es demasiado fuerte y profunda como para pensar en un diag- nóstico de psicopatía. El diagnóstico aproximado fue una neurosis de carácter con componentes obsesivo-compulsivos. Al principio se adoptó un enfoque terapéutico muy cauteloso y no directivo; más adelante se advirtió que el paciente aceptaba una sorprendente cantidad de interpretaciones y una orienta- ción directiva velada. Después de la decimoctava sesión se le administró el HTP por segunda vez, con el fin de evaluar los aspectos de la psicoterapia. En ese momento ya se apreciaban mejorías en el cuadro clínico. Interrogatorio ulterioral dibujo después de la terapia Pl ¿Es un hombre o es una mujer? Un hombre. P2 ¿Cuántos años tiene? Oh, entre veintiséis y treinta. P3 ¿Quién es? Simplemente cualquiera, cualquier hombre. P4 ¿Es un conocido, un amigo o qué? Mm...no en especial, no. P5 ¿En quién pensaba usted mientras lo dibujaba? (Tarda un poco.) En ninguna persona en especial (Se atora.), excepto cuando dibujé la nariz ganchuda y la voM a dibujar pensé en la conciencia que mi novia tiene de su nariz. Pensé en eso un segundo, creo. P6 ¿Qué está haciendo? fJ...a¡gapausa.) Bueno, ya que Jo dibujé con una saflda de baño, cfigamos que está en Ja casa. ¿En qué lugar de la casa? En el living. ¿Qué está haciendo en el living? Bueno, podría estar preparándose para recostarse en el sofá y dormir, sólo descansar. ¿Qué estaba haciendo antes? Veamos; duchándose. P7 ¿En qué está pensando? Descansando simplemente. ¿Qué es lo que estuvo haciendo para querer descansar ahora? No sabría; se podría decir que cualquier tipo de trabajo durante la tarde o en el atardecer; simplemente descansando. PB ¿Cómo se siente? Bueno, no tiene problemas importantes como para preocuparse; ahora puede simplemente descansar, y... ¿Y qué? Tomárselo con calma, simplemente. 13. EL CASO DE A: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 2 11
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    A1 ¿OJé clasede árbol es ésa? Bueno, un arce es lo primero que me vino a la mente. A2. ¿Dónde está actualmente ubicado ese árbol? Todavla lo veo en el patio de mi abuela. KJ ¿OJé edad tiene, más o menos? ¡Oh! Por lo menos cincuenta años, me imagino. A4 ¿Cree que ese árbol está vivo? Sí, señor. (Con cierta duda.) A5 ¿OJé le da la impresión de que está vivo? (Breve pausa.) Yo quisiera que esté vivo. A6 ¿A qué se parece más, para usted, a un hombre o auna mujer? (larga pausa.) Hombre. A7 ¿OJé en él le da esa impresión? Fuerte, vigoroso; yo... ¿Yo qué? No quise decir yo; simplemente algo. ¿Ve usted alguna parte de ese árbol que se parezca a alguna parte de un hombre? No. Af3 Si eso en lugar de un árbol fuese una persona, ¿hacia qué lado mirarla? Bueno, su cara me miraría amí. A9 ¿8 árbol está solo o está en un grupo de árboles? Bueno, podrfa ser; veo ese árbol como estando solo, pero con, con árboles más chicos cerca. ~qui Rindicó que habla ala derecha un árbol grande.) A1oCuando mira al árbol, ¿le da la Impresión de que está por encima de usted o más o menos al mismo nivel? Al mismo nivel. A11 ¿Cómo es el cfma en este dibujo? Bueno, es un lindo día. ¿A qué llama usted lindo día? Un poco más caluroso que hoy. Quizás esta misma época del mes, pero un poco más de calor. (&a un dfa ventoso con una temperatura de aproximadamente 5º.) A12 ¿Sopla algo de viento en el dibujo? No, señor. ¿Sopló hace poco? No hay ninguna razón especial para que piense que si. C1 ¿Cuántos pisos tiene la casa? Dos. 02 ¿De qué está hecha esacasa? De madera. C3 ¿Es ésa su propia casa? No, señor. 212 JOHN N. BUCK ¿De quién es la casa?, No sé. Está situada en Blue Point y Riley yendo por el camino de Power Plant, no directa- mente en la ruta 21. Es hennosa. Siempre trato de pasarporahí cuando voy yvengo. C4 ¿En la casa de quién estaba pensando mientras dibujaba? En ésa yen si algún día podría tener una así. C5 ¿Le gustaría que esta casa le perteneciera? sr. C6a) ¿Si esa casa le perteneciera y pudiese hacer con ella lo que quisiera, qué habitación elegiría para usted? Si no tuviese ningún donnitorio abétjo, tomarla la habitación de arriba del costado izquierdo. ¿Porqué? Por el modo en que la casa está situada, a la izquierda hay un panorama más lindo (su iz- quierda) que ala derecha; el otro lado está demasiado cerca de las montanas. C6b) ¿OJién le gustaría que viviese con usted en esa casa? ¡Hum! (Ríe.) ¿Tengo que contestar eso? Podría habercambiado. ¡No tan rápido! Es que ahf me gustarfa tenerla a ella. No podría tener esa casa antes de estar casado durante algunos años porque no tendría suficiente dinero, y por entonces pro- bablemente tendría un par de hijos, ya que ella tiene tantas ganas de tenerlos. C7 Cuando mira esa casa, ¿le parece que está cerca o lejos? No está demasiado cerca ni demasiado lejos. ca Al mirar la casa, ¿le da impresión de que está por encima de usted, debajo de usted, o más o menos asu mismo nivel? Está en el mismo nivel, pero atrás. Me va acostar mucho conseguirla. C9 ¿En qué le hace pensar, o qué le recuerda esa casa? Bueno, naturalmente: seguridad. ¿Por qué naturalmente? Naturalmente un hombre no podría tener una casa como ésa y sentirse Inseguro. A la casa la veo como pennanente, no temporaria. C1O¿Qué más le recuerda? Nada en especial del pasado. Puedo mantenerla como visión mental que me sirva más o menos como meta por la cual trabajar en el futuro. C11 ¿Es una casa feíiz, de tipo amistoso? sr. señor. C12 ¿Qué en ella le da esa impresión? Simplemente me la da. C13 ¿La mayorfa de las casas son asa'? No especialmente, no. ¿Porqué? No lo sé. No puedo dar ninguna razón definida. Quizás juzgo a la mayoría del mismo modo que cuando se conoce por primera vez a una persona; alguna que a usted no le gusta, alguien a quien dejar plantado para ir a cualquier lado. Esa casa tiene una apariencia más aristocrática, pero amistosa. C14 ¿Cómo es el clima en el dibujo? Hennoso dia de sol. 13. EL CASO DE R: ANTES Y DESPUl'.:S DE LA TERAPIA 213
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    ¿Cuál es latemperatura? Oh, la temperatura es como la que tuvimos la semana pasada. Los días eran muy caluro- sos. No aeo que ningún tipo de clima o de temperatura pudiesen afectar esa casa ¿Qué época del año es? Esta época del año, podrfa ser. ¿En qué tipo da suelo está la casa? La casa está en un suelo plano con una inclinación gradual, muy gradual hacia mi lado. A15 ¿Qué le hace pensar o qué le recuerda ese árbol? Mm.•• nada en particular. A16 ¿Nada absolutamente? Seguirla siendo el árbol de mi abuela ¿Le trae recuerdos agradables o desagradables? Agradables. ¿Es un árbol sano? Sf. A17 ¿Qué en él le da esa impresión? 8 tronco y las ramas; esperaba que se notara; quiero decir que el tronco y las ramas son.•• ¿Son qué? Son muy fuertes. Tal como usted lo dibujó, ¿es un árbol fuerte? SI, para mi lo es. P9 ¿En qué le hace pensar esa persona o a qué le recuerda? (Larga pausa.) ¿Qué? Parece que me estoy metiendo en un pozo. Espero no estar des- ilusionándolo. {Pausa.) Simplemente un hombre sin mayores preocupaciones en este mo- mento, da todos modos. P10 ¿Qué más? (Larga pausa.) Me recuerda a una persona... acomodada..•por acomodada no quiero decir financieramente acomodada, sino satisfecha. P11 ¿Está bien esa persona? ¡SI, señor! P12 ¿Qué en ella le da esa impresión? Cuando lo dibujé no me lo imaginé de ninguna otra manera que no fuese sintiéndose bien. P13 ¿Esa persona es feliz? SI, señor, no tiene ningún conflicto mental, ni físico ni nada, está simplemente•.. ¿Simplemente qué? Bastante bien con el mundo, cree que es un buen lugar para vivir. P15 ¿Cree usted que la mayorfa de las personas son fefices y están bien? No quisiera decirle que esta pregunta es ambigua, pero va a ser dificil de contestar. La gente parece feliz exteriormente, pero en su interior puede no serlo. En general, creo que el nortea- mericano lleva una vida bastante teriz. Subrayo norteamericano, porque hay una gran diferen- cia entre los fundamentos coticfianos de los norteamericanos y los demás. Torne por ejemplo al pueblo Japonés, puede que sean felices, pero hacen pensaren un pedazo de maquinaria. 21 4 JOHN N. BUCK Pl6 ¿Cree que austed le gustarla esa persona? Bueno, es una persona que aprecia e intenta admirar la belleza da la naturaleza, aunque, sin embargo, es capaz de ver el daño que la naturaleza puede provocar. Le gusta la música clásica quiere comprendery apreciarel arte. Quiere lograr eso y seguir siendo un ser humano común. No se cree mejor que los demás, ni el aspecto racial, ni el social, ni en ningún otro. P17 ¿Cómo está el clima en este dibujo? Bueno, fue un lindo día Es la tarde o el atardecer; el clima es más bien cálido. ¿Qué época del año es? Esta época está bien. P18 ¿A quién le recuerda esa persona? A nadie en especial, posiblemente ami me gustarla ser como lo describi a él. P19 ¿Qué es lo que más necesita esa persona? Eso es lo que lo hace tan acomodado; clasificando entre una necesidad y un lujo no nece- sita nada ¿Qué quiere decir con clasiñcando? Bueno, usted sabe, la definición sociológica de necesidad. A21 ¿A quién le recuerda ese árbol? Podrfa ser mi padre. ¿Porqué? Papá es fuerte, creo que se lo llamarla saludable. A22 ¿Qué es lo que más necesita ese árbol? No veo que necesite nada.. cuando llegue la primavera tendrá sus hojas. C15 ¿En quién le hace pensar esa casa? En Maria. C16 ¿Qué es lo que más necesita esa casa? Esa casa no necesita nada en absoluto•.• es equivalente a la casa de los sueños del señor Blanding. Si estos arbustos fuesen personas, ¿quiénes podrían ser? (Señalando de izquierda a derecha.) Mi cuñado, Maria, papá, mamá, mi hermana melliza y mi hermano. Tendría que haber puesto otro para el nene. (Nota: su hermana tuvo un hijo hace poco.) ¿Dónde está usted en este dibujo? Estoy afuera, mirándolo. Cl8 ¿Hacia dónde lleva el camino? . Por la izquierda lleva al campo; por la derecha lleva a la ruta. P20 ¿Qué tipo de ropa tiene puesta esta persona? Abajo de la salida le puse un par de pantalones. ¿Qe qué tela está hecha la salida? Yo no sé nada de telas, pero es pesada. No pesada si no resistente. Ni rayón ni paño. ¿Es abotonada la salida? Traté de dar la impresión de que adelante se juntaba. 13•. EL CASO DE R: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 215
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    En el comentarioRdescribió el plano de la planta de la casa de la siguiente manera: la ven- tana que se encuentra arriba y a la izquierda da a su dormitorio Oa habitación se extiende hacia la parte de atrás de la casa); la segunda ventana de izquierda a derecha) es la del dormitorio de huéspedes (detrás de ese dormitorio hay un baño); a la ventana del medio la describe como una pequeña ventana francesa que desde el hall da al balcón que está encima del zaguán (ahora la ve abierta); las últimas dos ventanas dan a dormitorios separados (para los niños) yse extienden hasta el contrafrente de la casa. Abajo de Qzqulerda a derecha) hay un living al que dan las primeras dos ventanas; y detrás una sala de música cuya puerta da a un hall; la tercera ventana es la del comedor y la cuarta la de la cocina. 8 otro cuerpo (en un costado) tiene un garaje con una bohardilla encima, arreglada para que sirva como lugar donde hacer aeromode!ismo. Preguntas suplementarias 1.¿Y las manos? Las tiene en el bolsillo, convenientemente colocadas ahí. 2.¿0ué tiene en la mano derecha? Nada. 3.¿Qué tiene en la mano izquierda? Nada. 4.¿Por qué está en puntas de pie? Se debió a mi incapacidad para dibujarlo apoyado en las plantas (anteriormente). 5.¿0llé está mirando? Nada en partiCl!lar. Lo dibujé simplemente para... ¿Para qué? Podría estar mirando la hora, antes de acostarse para dormir un rato..• calcular el tiempo que tenía para dormir un rato antes de la comida••. antes de vestirse para la cena. NOTA: 8 concepto del paciente sobre la segunda casa es de una calidad superior al primero. En conjunto, las respuestas al interrogatorio sugieren que en algunos aspectos R ha experimentado una definida mejoría. ANÁLISIS DEL HTP POSTERAPÉUTICO Análisis cuantitativo En los puntajes cuantitativos no hay ningún cambio sorprendente: el buen CI bruto es 82; el CI neto pesado 90, el buen CI, 94; el CI defectuoso, 80. Si bien una parte de mejorfa quizás pueda atribuirse al "efecto de práctican no todo puede explicarse de ese modo. Los signos de mejoría de la eficacia funcional son: 1) el aumento del CI neto pesado Qmplica una leve mejoría en la calidad de la ejecución); 2) El aumento de 6 puntos en el CI defectuoso Qndica que ha mejorado la apreciación critica de la realidad); 3) La disminución de la disparidad entre el CI bueno y el defectuoso Qo que sugiere que también está mejorando el criterio de realidad para aceptar y manejar los problemas y las situaciones de la 216 JOHN N. BUCK vida diaria). Todavía es bajo el puntaje defectuosa de perspectiva. Esto implica que siguen existiendo fuertes factores emocionales dentro de la personalidad que interfieren con el insight crítico, aun- que el puntaje defectuoso previo, excesivamente bajo, ha mejorado mucho, revelando así una disminución de algunas de las actitudes rfgidas que hasta entonces empobrecían al paciente. El puntaje defectuoso para la casa ha mejorado mucho, lo que implica una mejora en el ajuste interfamiliar, con una disminución de la actitud "belicosa". En consecuencia, podemos afirmar que el paciente ha experimentado una decidida mejoría aunque no muy grande; que es evidente que su ajuste sigue siendo malo y que la mejoría cli- nica que se observa debe considerarse leve. Análisis cualitativo CASA Detalles. Todavía no puede dibujar la chimenea Antes tampoco podía hacer la puerta y las ventanas hasta haber trazado una y otra vez el techo y las paredes, pero esta vez demostró que necesitaba y se esforzaba por realizar un contacto satisfactorio pues dibujó la puerta y las ventanas bajas luego de haber dibujado la línea del suelo. Esto demuestra que aunque la acti- tud hacia la familia ha mejorado notablemente, no está todavía adaptado a esta nueva actitud de cooperación ni se siente cómodo en ella. Puede colocar marcos en todas las ventanas, con excepción del triángulo del piso alto (quizás aún se entregue a fantasías hostiles en contra de la madre) y de las ventanas del garaje (aún considera con escepticismo su futuro)". A los arbustos que están frente a la casa los identifica, de izquierda a derecha, con el cu- ñado, la novia, el padre, la madre, la hermana melliza y el hermano. Es decir que ahora puede incluir en el dibujo de su casa ideal a miembros de la familia. Pero la presencia de éstos le pro- duce ansiedad, que se manifiesta en el denso sombreado. Digamos de paso que los arbustos fueron el último detalle que incluyó. Proporción. La puerta de esta casa es más grande que la de la primera, lo que indica que ha aumentado el deseo de establecer relaciones compartidas. Por otra parte ya no se observa la gran disparidad del otro dibujo con respecto al tamaño de las ventanas Oa satisfacción en el hogar no se restringe ya a la fantasía y hay una mejor integración de la personalidad). la casa es más pequeña, lo cual sugiere que para el status de su familia ya no es tan importante. Perspectiva. La casa continúa siendo esencialmente una fachada, aunque el paciente intenta dar profundidad al dibujo poniéndole un umbral en la frente. (Todavía está demasiado inmaduro en su situación farm7iarcomo para sustituirla evasión disimulada poruna afirmación directa.) En lugar de la vacilación e indecisión que demostró en el primer dibujo de la casa, ahora lo realizó con un plan bastante coherente de acción (ya no reacciona hada elhogarde manera caó- tica e impulsiva, y aunque aún no ha aceptado del todo su cambio de actitud, la mayorparte del tiempo puede ejercerel controlintelectualque sugiere elactualemplazamiento de la casa). Tiempo. Empleó 6 minutos, 29 segundos, lo cual es patofórmico (como en el pasado la compulsividad le trajo problemas intenta ahora compensar mediante una extrema cautela). Cualidad de Ja línea. Hay menos exageración en las líneas continentes (se ha relajado un poco), pero en todas las líneas demuestra falta de seguridad. capacidad crftica. Borró menos ya veces logró leves mejoras. Actitud. Se mostró tenso y ansioso. Expresó que sabía que había mejorado einsistió en que 13. EL CASO DE R: ANTES Y DESPU!:S DE LA TERAPIA 217
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    ya no sesentía deprimido, pero era notoria su preocupación por lo que podía manifestar en los dibujos. Remplazó la confusión de los dibujos preterapéuticos por un exceso de cautela. Comentarios Fase posterior al dibujo. Una recapitulación del interrogatorio posterior al dibujo demuestra que la casa ideal se ha convertido en una estructura específica. Las montañas ya no simbolizan encierro, incluso ahora puede sentir placer al verlas (el símbolo femenino del pecho ya no le despierta sentimientos desagradables de rechazo por parte de la madre). B Muro tiene para él un significado real. Asociaciones. Con esta nueva casa asocia: 1) seguridad (un tipo permanente de seguridad); 2) una meta futura; 3) asu novia. ÁRBOL Detalles. El árbol tiene ahora varias ramas bidimensionales (el paciente siente que se han reforzado sus recursos para la búsqueda de satisfacciones). En la estructura de las ramas hay uria leve acentuación en el lado derecho del árbol Oado correspondiente al control intelectual). Las ramas sugieren cierta hostilidad, aunque bastante bien controlada. 8 sombreado en la línea implica ansiedad. Rpuede indicar ahora la posición del sol con una X (de algún modo ha disminuido su conflicto con las figuras autoritarias). Durante la época en que se obtuvieron estos dibujos se pedía a los examinados que indicaran cuál era la posición del sol en relación con el árbol, pero no que lo dibujaran especfficamente. Proporción. Este árbol es más pequeño que el primero, pero el tronco y las ramas guardan mayor proporción. B tamaño más reducido sugiere: 1) sensibilidad disminuida; 2) sensación de relativa inadecuación aunque con capacidad para aceptarla sin rebelión manifiesta. Perspectiva. La línea del suelo se inclina de izquierda a derecha lo que sugiere una sensa- ción de esfuerzo que no es de ningún modo anormal. 8 "encuadre" casi perfecto del árbol en la hoja del dibujo expresa la sensación de rigidez que el paciente experimenta de su nuevo rol. Ttempo. Empleó 4 minutos, 3 segundos. Es mucho tiempo si consideramos la escasez de detalles (ha remplazado la impulsividad por una cautela excesiva). Cualidad de la línea. La cualidad de la línea es bastante uniforme. Capacidad crítica. No borró, salvo la rama derecha más baja que le pareció muy extensa (posee una alta conciencia de la ventaja de mantener el equilibrio). Comentarios. Mientras dibujaba el árbol no hizo ningún comentario espontáneo. Fase posterior al dibujo. Los comentarios que realizó durante el interrogatorio: "Yo quisiera que esté vr.to", y "Fuerte, vigoroso, yo...", revelan su actitud con respecto al futuro y su sensa- ción de capacidad para manejarse con cualquier cosa que el futuro le reserve, y además indica que el paciente considera aeste árbol como un pseudoautorretrato. Asociaciones. Lo mismo que con el primer árbol, también con éste asocia la casa de la abuela, el hogar donde pasó los días más felices de su infancia. Ambos árboles, el primero yel segundo, son arces. Pero mientras que relacionó el primero con una mujer, éste es un hom- bre y lo identifica específicamente con el padre (ha desaparecido la anterior hostilidad hacia el padre y el paciente comienza a asumir un rol masculino adulto en el que la heterosexualidad remplaza ala anterior homosexualidad). 21 8 JOHN N. BUCK PERSONA Detalles. La persona posfue ahora brazos visibles, aunque para mayor precisión habría que decir brazos lastimosos, pero de tocios modos son verdaderos brazos. B intenso sombreado de la línea del cuello expresa que al paciente aún le resulta diffcil controlar los impulsos corpo- rales y el cabello muy sombreado, ansiedad derivada de impulsos sexuales. El mentón menos prominente implica que ya no necesita proclamar su virilidad con tanta vehemencia. La salida del baño es casi etérea. AJ examinador le resultó dificil determinar con precisión qué podía significar esta salida de baño, un articulo de vestir inusual en los dibujos de perso- nas; ni el mismo paciente pudo contribuir para aclararlo. De un modo accidental, el examina- dor se enteró de que en el colegio militar en el que R ingresó tres veces, se consideraba que un estudiante estaba bien vestido cuando tenia puesta sólo una salida de baño y que estaba ataviado de un modo inadecuado si aparecía en público con ¡pantalón y camisa! La salida del baño adquirió así un significado especial. En este caso parecía simbolizar la rígida convicción d~ que su conducta en el colegio militar lo habla desacreditado ante su familia. Esta creencia fue para él deshauciante con respecto a sus esfuerzos por realizar un posterior ajuste al servicio, del mismo modo en que el saco de entrecasa de la primera persona envuelve y hace impotente al personaje. Por lo tanto, el nuevo saco de entrecasa transparente, puede considerarse más como un indicio de mejoría que de fracaso patofórmico de la capacidad crítica. Proporción. La inadecuación de los brazos fusiforme expresa la reticencia al intercambio so- cial (aunque los brazos ya no están ocultos). Esta persona es algo más pequeña que la primera; también el paciente está menos hipersensible que al principio. Perspectiva. La persona está parada en una posición más relajada que la figura anterior. Su postura revela más seguridad. Sin embargo está rfgidamente "encuadrada" en la página Oo que implica una rigidez equivalente en el intercambio social}. La cabeza sigue estando ladeada (sin embargo, la expresión ya no es de asombro o de apariencia dolorosa). Tenpo. Empleó 5minutos, 29 segundos. Es algo excesivo para un dibujo con tan pocos detalles. Cualidad de la línea. Las asociaciones que la persona hace surgir en Rsiguen siendo pertur- badoras; por lo tanto, la calidad de la línea es muy vacilante. Capacidad crítica. Se limitó a las pausas que hizo durante la fase del dibujo y a las frecuen- tes exclamaciones de disgusto por su incapacidad de hacer algo mejor. Comentarios Fase gráñca. Mientras dibujaba no hizo ningún comentario, pero inmediatamente después de terminar el dibujo afirmó: ·uno de estos dfas voy a venir y realmente le voy a dibujar un re- trato. Traté de que eso fuese un saco de entrecasa; no sé si me salió más o menos o no". Fase posterior al dibujo. Según R la persona está descansando Oo mismo que él, hasta cierto punto); recién se ha dado una ducha Oo que simboliza algo más que una limpieza física); no tiene muchos problemas importantes sobre los cuales reflexionar (en recientes entrevista el examinado había exhibido un insight alentador). Asociaciones. La persona que dibujó le haée pensar en un hombre sin mayores preocupa- ciones, por lo menos por el momento (este comentario es saludable); le recuerda auna persona acomodada, satisfecha (estado que el examinado querría lograr para él). Para resumir entonces, vemos que en este segundo HTP la actitud de Rhacia el futuro ha mejo- rado notablemente; se muestra menos desconfiado eirritable. Aunque esté aún ansioso einseguro, y dude de su capacidad para lograr éxito, la vicia para él es ahora algo que decididamente vale la pena vMr. No caben dudas que ha mejorado asf como de que su ajuste sigue siendo precario. 13. EL CASO DE A: ANTES Y DESPU~S DE LA TERAPIA 219
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    En este punto,el cuadro clínico mostró una llamativa mejorfa. R se comprometió, dejo de beber en exceso, hizo planes para el futuro y sus metas dejaron de ser ficticias. Logró lo que para él era una mejora casi increíble en sus relaciones interfamiliares. Mientras que antes era incapaz de pasar más de unas pocas horas en compañía de su hermano sin perder la calma, ahora podía compartir una habitación con él durante una noche sin mostrarse hostil, y hasta le prestaba el automóvil. A las pocas semanas, de un modo voluntario, interrumpió las sesiones terapéuticas. Por intennedio de los últimos infonnes se supo que seguía comportándose de una manera impulsiva y a veces inmadura, pero pudo aprobar en el siguiente semestre todas las materias de la universidad: el Muro ya no parecía ser demasiado oscuro para él. Por medio del HTP fue posible en este caso: 1) Resolver con mayor facilidad el problema diagnóstico; 2) Obtener una gran cantidad de infonnación útil en relación con la dinámica sub- yacente a la conducta del examinado; 3) evaluar con mayor objetividad los cambios que tuvie- ron lugar después de una serie de entrevistas terapéuticas, cambios cuya magnitud podrfa muy bien haber sido peligrosamente sobreestimada sobre la base única del cuadro clínico. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Buck, J. N.: The H-T-PTechnique. Clin. Psychol. Monogr., 5:1-120, 1948. 220 JOHN N. BUCK Parte 111 COMPONENTES DEL CONTENIDO Unidad 3 Otras técnicas proyectivas gráficas
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    .1 ... 14. Elsimbolismo en los tests de dibujos de animales por Sidney Levy y Richard A. Levy E n una decisión reciente de la Suprema Corte el juez Jackson afimtó que "B simbolismo es un modo primitivo pero efectivo de comunicar ideas". (1) Los autores coinciden en que los símbolos constituyen medios efectivos de comunicación pero no es que sean necesariamente primitivos. Pueden variar desde las formas primitivas de comunicación y ex- . presión hasta las fomtas más sutiles ycomplicadas tal como se encuentran, por ejemplo, en el arte, en la literatura, en los sueños, el folklore, los ritos y las religiones. (2) La mente humana pa- rece funcionar más cómodamente con imágenes concretas que con abstracciones concretas; existe en ella una constante tendencia a traducir las ideas y las experiencias complicadas en símbolos o imágenes, imágenes cuya fomta es siempre más finita y limitada que las ideas, emo- ciones y experiencias que simbolizan. Sin embargo, los símbolos son a menudo multidimen- sionales y capaces de representar una gran variedad de respuestas que contienen elementos genéricos y específicos ordenados en un contexto yen una configuración únicos. Así, por ejemplo, un dibujo publicitario que muestre un mar azul, palmeras yuna muchacha de las islas del mar del sur adornada con una guirnalda constituye un símbolo que evoca la idea genérica de reposo y placer, pero el significado específico que perciben los espectadores varía de tal manera que es posible que uno se centre en la muchacha, otro en la paz, y otro, quizá, en la etnología de los polinesios. Por lo general, las respuestas pueden ordenarse en curvas nomtales de distribución, representando cada una de ellas una dimensión o una intensidad di- ferente de la experiencia subjetiva. El interés que el primero de los autores de este capitulo tenía por la simbología animal aumentó debido a un caso de personalidad disociada o múltiple (fenó- meno que posee una intrínseca fascinación, exhaustivamente explorada en la reciente literatura (3) y que pudo observar en 1945 en el Hospital de Westover Station, Westover Reld, pertene- ciente a las fuerzas armadas aéreas). Se trataba de un paciente al que se estaba examinando para la corte marcial por haber "personificado aun oficial" y por ser AWOL. Los hechos clínicos son los siguientes: El soldado x fue arrestado en San Francisco mientras usaba el uniforme de un coronel de la Fuerza Aérea. Había estado viviendo en un hotel muy caro donde el monto de la tarifa aumen- taba de acuerdo al rango que el huésped tuviera en las fuerzas armadas. Recientemente se había comprometido con una joven rica y comenzaba a participar y a vivir la vida de miembro acomodado de un grupo social privilegiado. Cuando en el hotel se advirtió el monto de las cuen- tas acumuladas, se inició una investigación en la que intervino la Policía Militar. El autor fue llamado por el coronel Frederick Le-Drew, psiquiatra interino del Hospital Westo· 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 223
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    ver Station parauna consulta psicológica. Como resultado de las entrevistas clinicas, de las en- trevistas con pentotal y de los tests proyectivos se llegó a la conclusión de que el paciente tenía dos vidas y que en cada una de ellas carecía de conciencia de la otra. En su vida "real" era un soldado de las Fuerza Aérea, casado, con cuatro hijos y que vivía con su familia en condiciones de mucha estrechez; según el paciente su esposa tenía un CI inferior y provenía de una familia cuyo nivel económico, social y educacional era muy bajo. Se sentía deprimido por la vida que llevaba, la odiaba intensamente pero por consideraciones éticas y por su inseguridad, no se sen- tía capaz de cambiar su situación. Pasaba por periódicos estados de fuga en los que emergía como una mariposa de su crisálida (en este caso, una mariposa social) para encontrarse con el uniforme de coronel, etcétera. Si bien la mayoría de los increíbles detalles de este caso no son relevantes para el presente estudio, hay algunos que son apropiados, pues se relacionan con caballos, y revisten un gran interés. En esa época el autor estaba experimentando con un test que denominó "Test del di- bujo de un animal y del relato de una historia".' Cuando se le administró este test al paciente dibujó un caballo. En su vida de coronel montaba todas las mañanas a caballo y demostraba un gran amor e interés por esos animales, incluyendo aquellos por los que apostaba en las carreras. Por el contrario en su vida real siempre había tenido fobia a los caballos con muchos síntomas concomitantes, como por ejemplo ansiedad y terror por el solo hecho de ver caballos reales o figurados, reacciones alérgicas si se acercaba a uno de esos animales o a cualquier objeto que hubiese estado en contacto con ellos. Relató además pesadillas recurrentes y dura- deras en las que lo perseguían caballos salvajes que él debía matar para salvarse. La reacción fóbica y filica del paciente a los caballos, unido al hecho de que en el test pro- yectivo dibujó un caballo, reveló que ese animal poseía para el paciente algún significado sim- bólico, personal y especial. Cerno prueba parcial de esta hipótesis en una entrevista con pen- total se le pidió que la próxima vez dibujara cualquier animal excepto un caballo. En el examen subsecuente, cuando se le requirió que dibujara un animal dibujó lo que llamó "un animal tipo caballo; ¡no es un caballo pero se le parece!" Esto sugirió al examinador la posibilidad de que se tratara de un fuerte complejo de fuerzas intrapsíquicas con una valencia hacia todo lo que el caballo podía simbolizar. LITERATURA Obsesionados con el interrogante de "¿Por qué un caballo?", se inició una búsqueda en la literatura con el fin de averiguar algo más acerca de la simbología animal en general y del signi- ficado del caballo en especial. Así comenzaron diez años de lecturas e investigaciones a través de terrenos fascinantes. La literatura psicoanalítica y antropológica (4) ha informado sobre el significado de los animales en las fobias, sueños, rituales, prácticas totémicas y en las religiones primitivas. Freud (5) y otros desde hace tiempo reconocieron el significado que los animales tie- nen como símbolos y como encamaciones proyectadas de los sentimientos y de los impulsos inconscientes. En Totem y tabú, Freud (6) describe la práctica de las tribus primitivas que erigen un animal como tótem convirtiéndolo así en sagrado y prohibido a la vez. La explicación psicodinámica freudiana era la de que el animal totémico constituía un símbolo en el que se desplazaban sen- timientos prohibidos que en realidad estaban dirigidos hacia un padre o hermano. Según Freud • "Dibuje el animal que quiera. Haga luego ltla historia interesante relatando todo lo relacionado con ese animal." 224 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY estos sentimientos estaban en general relacionados con el homicidio y con el incesto. Pero lo que no considera en ninguna parte es el problema relacionado con la pregunta: ¿Por qué este animal en especial se ha convertido en tótem?". CAUSALIDAD UNIDIMENSIONAL Freud, Stekel, Jung (7) y otros escribieron acerca de la aparición de los animales en sueños y fantasías, y del significado simbólico de éstos. Para una completa exposición acerca del análisis de Freud sobre los símbolos oníricos ani- males, véase La interpretación de los sueños. (8) El psicoanálisis en general tiende a seguir la orientación de Freud en el sentido de identificar ciertas características formales de los animales que, por el principio "pars pro toto", simbolizan algún objeto o actividad que posee alguna ca- racterística formal similar. Por ejemplo, Freud pensó que la vlbora era el símbolo más impor- tante del órgano sexual masculino. Cuando Stekel se opuso diciendo que todo símbolo, incluso la víbora, era potencialmente bisexual, descartó esta sugerencia manifestando que era dificil imaginarse que algo con la forma de una vibora pudiese representar otra cosa que no fuese un falo. Las discusiones sobre este aspecto Oa sexualidad de un símbolo) continúan hasta el presente. Roheim (9) sostiene que el símbolo de la serpiente iridiscente en Austria es símbolo masculino cuando se mantiene erecta y vaginal cuando está tragando. Opler (10) y Weakland (11) continuaron investigando la potencialidad bisexual de los símbolos que Freud· consideró fálicos de un modo incuestionable. Estudios más recientes, incluyendo los de Roheim, Guttman (12), Opler y otros tienden a considerar que los animales, como símbolos, pueden ser potencial- mente bisexuales. Las investigaciones psicológicas experimentales sobre el significado de los animales en sue- ños, fantasías yrespuestas proyectivas, han sido muylimitadas. En 1945 Goldfarb (13) investigó el significado de los animales en tests de Rorschach infantiles. Entre otras hipótesis, exploró la creencia de Freud de que las fobias de los niños a los animales se relacionan con las prácticas totémicas de los primitivos. En 1947 Yoder (14) investigó la utilización que Shakespeare hizo de la caracterología animal. Yoder afirma "...la tradición que viene de Esopo ejemplificaba un tipo de analogía animal, atribu- yendo a los animales las caracteristicas del hombre...Shakespeare... empleó la analogía animal como técnica para retrato caracterológico y la empleó en forma más amplia e intensa que sus predecesores". La mayor critica deriva del hecho de que los investigadores han considerado a los anima- les como símbolos desde un punto de vista unidimensional, centrándose por lo general en el componente masculino-femeninos y, a veces, en otros tales como activo-pasivo u oral-anal, etcétera. Nosotros creemos que es más efectivo reconocer el carácter multidimensional de todos los símbolos, incluyendo los símbolos animales. Hemos reunido más de ocho mil dibujos • En los últimos años se ha generalizado mucho la costt.mb<e de bajar del pedestal a Freud. Nosotros deseamos di· saciamos de esta costumbre. Aunque es cierto que Freud no ha des<:ubierto todas las 11erdades psicológicas hasta el rlll de kls Uempos y que en sus exploraciones pioneras a veces cambió sus puntos de vista y otras fue concradoctorio. es igualmente cierto que su obra constituye la piedra fundamental de la psicolog{a moderna. Homey. Sullrvan, Fromm, Adiar, Jung y o!ros han ampliado. extendido. retinado. modfic:ado algunos aspectos pero conceptualmente las reden· tes modificaciones constttuyen un derivado, un subordinado, y no son tan nucleares como los descubrimientos de Freud acerca de la motivación inconsciente, de los mecanismos de defensa. de la interpretación de los sueños. etcé· tera. Esto no significa quo se niegue la necesidad de continuar con la investigación, el refinamiento ylas moódicaciones. t4. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 2 25
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    de animales realizadospor pacientes diagnosticados corno psicóticos residentes en hospitales mentales. por prisioneros de instituciones estatales y federales por delitos mayores, por ado- lescentes de ambos sexos, por hombres y mujeres adultos, por diferentes grupos ocupacio- nales, como por ejemplo, científicos, artistas, músicos, etcétera, seleccionados al azar; por ho- mosexuales de ambos sexos, neuróticos obsesivos, histéricos y otros. Poseemos las historias personales correspondientes a más de dos mil de estos dibujos; e historias psicoanaliticas del caso correspondientes a los dibujos de animales de ciento dos pacientes sometidos a trata- miento analítico. Después de evaluar todo los datos mencionados deseamos presentar una teoria de la formación de símbolos relacionada con la simbología animal: 1. Todo símbolo animal es la resultante de un campo de fuerzas intrapsiquicas y externas. 2. Los símbolos animales son, en potencia, multidimensionales y ambiguos. 3. El poder, la complejidad, la sutileza y la precisión de las habilidades perceptivas, y de las tendencias y las asociaciones varian de la misma manera que la inteligencia y que el CI.• 4. El psicólogo no puede determinar a priori cuáles son las dimensiones relevantes de un tema particular.·· 5. Todos los animales poseen dimensiones genéricas y específicas:·· En la sección siguiente presentaremos la Técnica del dibujo y de la historia de un animal de Levy (LAOS),···· los datos normativos pertinentes, las tablas derivadas y el análisis correspon- diente basado en siete mil trescientos cuarenta yseis dibujos que se obtuvieron de: 1) hombres adultos seleccionados al azar; 2) mujeres adultas seleccionadas al azar; 3) prisioneros del sexo masculino; 4) psicóticos internados; 5) psicóticas internadas; 6) adolescentes varones; 7) ado- lescentes mujeres. Nuestro interés, como el de la mayoría de los clínicos, se centra en el individual, sus proble- mas, conflictos, resoluciones, estructura de carácter y psicodinámica. Recomendamos a aque- llos cuyos intereses sean semejantes que primero examinen rápidamente los datos normativos y después los estudios de casos individuales que están a continuación para realizar luego un estudio más intensivo y pausado de las Tablas 1a la Vl. TÉCNICA DEL DIBUJO E HISTORIA DE UN ANIMAL DE LEVY (LAOS) 1. Materiales que se emplean: papel blanco sin rayas de 21 centímetros por 28. Es más conveniente utilizar lápiz que tapicera. • La expetiencia con el Rorschaeh ha demostrado cómo aun área particular. como por ejemplo. a un área que sea un detalle común{D), pueden darse respuestas d ~erontes . Para algunos una determinada área es simplemente ·un perro-, para otros es -un perro veloz. como un lebrero·, para otro puede ser ·un perro alerta. amistoso, grande y gris con el pelo muy enrulado y dos manchas negras en el costado, con una coia co<ta y derecha. una mirada alerta en los ojos, istopara corre< y agarrarla pelotaque su dueiioestá por tiral". •• FrSJCI cometió el emx de decidir que la foona de la '1bo<a era la dimensión relevante, y que el significado simbólico era necesariamente fálico. Steckej y otros seorientaron hacia la dlrecci6n correcta aunque sin abarcar1a del todo. ••• En las secciones siguientes, cuando se discutan cada uno de los animales específicos, se deineatá este punto juntocon las proposiciones que se relacionan con él. ••.. La sigla LAOS con que se designa a esta técnica conesponde a su nombre en inglés: Levy AnimaH)rawing·Story Technique [T.J 226 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY 2. Consigna: "Por favor, dibuje un animal, cualquier animal que desee. Comiencea dibujar". 3. Después de finalizados los dibujos, se dan las siguientes consignas: "Escriba en el costado superior derecho su: a) edad; b) sexo; c) el tipo de animal que usted dibujó; d) haga una lista de otros animales que quizás hubiese dibujado; e)debajo del dibujo del animal póngale un nombre familiar cariñoso". 4. Consigna posterior. (ésta es opcionaQ. "Dé vuelta la hoja del dibujo y escriba una histo- ria imaginaria acerca de este animal". Una vez obtenidos los datos, pueden evaluarse de tres maneras: 1) normativamente; 2) for- malmente; 3) simbólicamente. En la sección siguiente presentamos la distribución de frecuen- cias y las tablas derivadas.· Para el análisis formal de los aspectos grafológicos, de tamaño, emplazamiento, etcétera, remitimos al lector al capítulo de Hammer sobre los aspectos expresi- vos de los dibujos proyectivos. Los principios interpretativos formales adicionales que se aplican específicamente a los dibujos de animales se describirán más adelante. Los principios de la interpretación simbólica están expuestos en relación con los estudios de casos individuales que se encontrarán después de la sección dedicada a los datos normativos. ANÁLISIS DE ANIMALES ESPECÍFICOS Camero Uno de los autores de este capítulo realizó un experimento similar al "diagnóstico a ciegas· de Rorschach-Oberholzer (15). Un psicoanalista que tenía en análisis a un paciente durante dieciocho meses, le envió el dibujo de un camero (figura 1) y la historia correspondiente reali- zada de acuerdo con la técnica del LAOS antes descripta. Los únicos datos que acompañaban el dibujo y a la historia correspondiente eran la edad del paciente, cincuenta y dos años, y su sexo, masculino. Sugerimos al lector que antes de leer el análisis de dibujo, estudie el dibujo del animal y la historia. ' Q • .. .:·· ~. ~ - . ------- / ··- ~ ):- . ~- . . :.,.~ . ~ , ; .- /,,.. :. .• ''.i.. -· Fo.J1A 1 · Agradecemos alas siguientes personas por su colaboración en la recolección de dibujos: N. Fruman, A. Kasper, w. J. Levy, B. E. TomíillSOll, D.G. Weinick, A S. Woóin y C. Z. Horowrtz. 1<. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 227
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    La historia quetranscribimos a continuación fue relatada verbalmente por el sujeto del expe- rimento en el consultorio del psicoanalista. Se la grabó en cinta y luego se la transcribió. Éste es un tipo viejo y experimentado, el líder de su tribu; conoce el terreno con la íntima sabi- duría del geógrafo y del naturalista Sabe cómo seguir las estaciones del año para encontrar zonas plenas de forraje. Sabe cómo ajustarse alo irregulary a lo inesperado y conoce muy bien cada una de las peculiaridades de sus subordinados, sus inclinaciones en general, sus fuerzas Ydebilidades en particular. Les da libertad en aquellos aspectos en que se sienten seguros y los guía en sus debilidades. Le resulta muy importante conocer todos fos gustos y las aversiones de cada uno; sorprenderlos y halagarlos con este conocimiento y con las aplicaciones apropiadas del mismo. Posee un orgullo vehemente yprotector por su gran familia, porque él desde muy joven se ocupó de su bienestar y crecimiento y ellos aprendieron a confiar en él. Los mantuvo alejados de las com- plicaciones inútiles con los animales vecinos y menos astutos; los defendió cuando fue necesario; no entregó tierras a merodeadores vecinos si no podfa disuadirlos mediante el conocimiento y la habilidad. Llevaba con orgullo las cicatrices de esos combates. Todas las mañanas, antes de procurar comida, conciliar peleas, encontrar nuevos territorios para nuevas familias, supervisar el cuidado de los que estaban paciendo, de los jóvenes, los enfermos y los ancianos, corre hasta el pico más alto de los cielos Empíreos yobserva el valle y los riscos vecinos, y allí no sólo encuentra satisfacción sensual sino que también hace planes para futuros lances y expansiones. Sin embargo sólo emplea un tiempo limitado para esta autosatisfacción. Hay mucho trabajo que hacer. Sin vol· verse para echar un último vistazo, retoma a su rebaño y continúa con el trabajo. Todos los atardeceres, una vez que se ha terminado con todo el trabajo, vuelve al pico de la montaña Observa el panorama en un nuevo marco, a la luz de las estrellas y de la luna, y expe- rimenta una mezcla de temor y exaltación, de misterio y dominio, de humildad y orgullo. Mientras está ahí parado, mirando las tierras vecinas, a menudo se pregunta acerca de los problemas y de los asuntos que se están viviendo. Su preocupación fo conduce a realizar planes para el fu· turo, para el comienzo de la nueva estación, cuando él la vea y explore. Cuando vuelve a su tribu organiza el deporte y el juego del día siguiente porque sabe que ellos no son capaces de la misma disciplina y resistencia que él se exige a sí mismo. Debe haber descansos periódicos, juegos y deporte. Sabiameote hace los arreglos para que cada juego sea no sólo una fuente de entrenamiento sino también una actividad de crecimiento evolutivo o de maduración física. Por fin se va a dormir con una sensación muy cálida de seguridad porque está en casa, con su propia familia y en su propia tierra. Informe del autor basado en la Técnica de LAOS. Éste es un animal que rara vez se dibuja. Su orden de frecuencia es de, aproximadamente, uno en ocho mil. Esto indica que el paciente es una persona poco común, hipótesis que también se basa en otros aspectos del dibujo, tales como el emplazamiento de la figura, la línea firme y continua, la agresividad controlada del ani· mal, la naturaleza de los detalles, los efectos escénicos circundantes yla misma historia. El ser fuera de lo común puede ubicar a una persona en cualquiera de los dos extremos de un continuo. En términos de la fortaleza del yo, este hombre está en el extremo superior. Consi· daremos primero los aspectos intelectuales. B examinado posee una inteligencia muy superior. El emplazamiento del animal, las proporciones, la comunicación tridimensional del cuerpo del animal, la perspectiva (picos de la montaña y espacio), la precisión de los detalles esenciales, la comunicación efectiva de la idea esencial, todo indica la presencia de una inteligencia muy supe- rior. Además de estos datos, si en la historia consideramos la naturaleza del lenguaje, las ideas que le sugieren y las sutilezas emocionales implicadas podríamos pensar que el CI en este pa- ciente es superior a 140. La calidad del intelecto sugiere la presencia de una orientación teórica y práctica. El animal está ubicado muy cerca del centro de la página fo que indica que se trata de una persona que no se aparta de las presiones externas pero que tampoco es demasiado sensi- ble a ellas, Ha ubicado el dibujo ügeramente hacia la izquierda y por encima del centro. Esto su- giere que se trata de un hombre reflexivo, con altas aspiraciones y que posee la agradable sen· 228 SIDNEY LEVY YRICHARD A. LEVY sación de encontrarse adaptado a su posición en la vida. Parece que no necesita buscar refugio en el retraimiento (emplazamiento en un rincón o en la extrema izquierda) o en niveles inferiores de realización (emplazamiento bajo o detalles esbozados) ni compensaciones, ubicándose en lo alto con Incomodidad (formación reactiva). El emplazamiento del animal, entre picos de montaña, y las preocupaciones de éste, tal como aparecen en la historia del LAOS, indica que le gustan las ideas, la especulación, la re· flexión y la teoría. La naturaleza representativa del dibujo y de sus detalles, y el pasaje de la especulación a los problemas prácticos en la historia correspondiente, denotan equilibrio entre en el idealismo y la capacidad práctica. Podemos suponer que el examinado más que soñador es un hombre de acción, pues el animal está fundamentalmente orientado hacia la acción. Ha in· cluido muchos detalles pero ninguna preocupación obsesiva por detalles no esenciales. Es decir, no aparecen ni la pezuña hendida, ni el pelo, ni ningún otro detalle no esencial. Todos los deta· lles incluidos poseen un valor comunicativo directo en términos de la experiencia esencial que el examinado está representando en la hoja de papel. Podrían haberse incluido muchos detalles que se habrían relacionado con una preocupación obsesiva vinculada a la ansiedad y la neurosis (el principio de retomo de lo reprimido a través de los detalles obsesivos). Esta falta de interés por los detalles insignificantes, ritualísticos o menores sugiere que aunque es una persona critica yprecisa, no es pedante. La naturaleza esbozada de las montañas en comparación con el énfasis en el animal, la gra· fología y la historia, sugiere que el paciente lejos de ser tosco, rígido y estrecho, es flexible, cu- rioso y adaptable. 8 dibujo y la historia revelan cualidades de rectitud y disciplina. No hay digre- siones. Se ve con claridad que el dibujo no es el de un artista o habilidoso (en el sentido estricto), es decir que la comunicación efectiva no es el resultado de una habilidad aprendida, sino que posee rafees más profundas dentro de la personalidad. Hasta este momento he estado buscando signos patológicos. No se advierten incflcios de ansiedad directa ~íneas quebradas esbozadas, constricción de la percepción y de la asociación, etcétera). Tampoco hay signos de ansiedad ligada o desplazada. No hay síntomas obsesivo· compulsivos ni aspectos histéricos o desorganizados: no aparece un yo fragmentado o retrai· miento, ni agresiones a la realidad o distorsión de ésta; tampoco hay fallas perceptivas psicó· ticas, ni evidencias de alguna perturbación del carácter. La línea flexible y el emplazamiento, ni ligado al yo Oado izquierdo) ni muy influido por el ambiente Oado derecho), evidencia que el paciente posee una vida emocional rica, libre pero no demasiado variable. Se comunica bien, lo que denota una práctica de la empatía con los demás. La historia y el animal demuestran que se trata de una persona enérgica, que ejerce el lide· razgo y que se preocupa por los demás. Tenemos aquf el primer indicio de conflicto en el área . de la identificación. El trazado es audaz, firme, angular; el animal como símbolo y tal como está representado es esencialmente masculino y agresivo. Tiene cuernos y barba. No hay signos de impotencia ni de castración. Sin embargo, se advierte un ligero énfasis en los músculos pecto· ralas, fo cual indica que el paciente posee una necesidad tanto "maternal" como "paternal". Es esencialmente una persona fuerte, integrada, inteligente, afectiva, que tiende a ser algo·matemal. Aunque está orientado hacia las ideas y hacia la generalización no es un hombre excesivamente intelectualizado, sin rarees en la realidad o en la acción. Aunque es reflexivo, no es Hamlet. Busca niveles superiores de acción y de pensamiento Oos picos de la montaña y el contenido de la historia). Pero no se maneja sólo con teorías, sistemas o Ideas, sino con una ejecución efec· tiva Posee una curiosidad muy desarrollada ("mirando la vecindad", etcétera). La historia revela que posee un gran interés por sus propiedades y un gran sentido del hogar así corno un deseo de explorar otros lugares y esferas de actividad. Existen evidencias residuales de conflicto entre ser padre o madre, o entre pensamiento y acción. 8 primer conflicto parece resuelto por identifi· caclón con el padre (véanse más adelante las leyendas sobre el camero). En este punto comenzaron a buscarse las posibles razones por las que el paciente quiso psicoanalizarse y sobre la posible profesión o vocación de éste. Ante la ausencia de patología se imponía por sí misma la idea de que el paciente se encontraba en lo que formalmente se 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 229
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    denomina "análisis didáctico·.Pero su orientación práxica, su falta de obsesividad y otros datos contradijeron la posibilidad de que fuese un analista recibido o en formación. Confieso mi incapacidad para determinar cuáles pudieron haber sido los problemas que lo llevaron a psicoanalizarse. Con respecto asu profesión, pensé que podía ser presidente de una gran empresa del tipo de la General Motor.;. Pero aunque en un comienzo consideré que podía ser el director de una gran empresa, poco a poco ful abandonando ese pensamiento. Su agre- sión se encontraba tan total y primariamente dirigida hacia la crianza y la protección que pensé que podria tratarse de un industrial ejecutivo completamente fuera de lo común. Otras posibilida- des que consideré fueron las de ocupaciones tales como administrador de un hospital. director de un orfanato, director de alguna organización semejante a la Fundación Ford (me encontré pensando en Hutchins. pero Hutchins, de acuerdo con los reportajes de prensa que se le hi· cieron, es una persona más conflictuada y menos protectora de lo que parece ser el paciente). Por la combinación de intereses científicos {geografia y estucflOS de la naturaleza) y por sus cua- lidades de líder pensé en una posición similar a la que tiene Oppenheimer en la Comisión de energía atómica. Pero, evidentemente, el paciente no es una persona tan introspectiva como Oppenheimer y le resultaba mucho más cómodo el trato con la gente y más fácil la acción. Hasta allí me condujo la especulación. Es líder de una organización, es muy inteligente, posee amplios intereses y le preocupa el cuidado y la protección de las personas. Para completar el retrato realizado con datos genéricos, analicemos ahora el significado de un ·carnero·. En la historia, y la teología egipcias (16) el carnero es el dios del sol. Obsérvese el sol en el dibujo. El himno de Hibis (17) dice así: "El carnero habita en Mendes... él es el falo, señor de los dioses..." Compárense los ritos cristianos del sacrificio del carnero con el sacrificio del toro mitraico (18). En la mayoría de las teologías y leyendas el camero es el símbolo del dios del sol, del poder, de la potencia, de la paternidad, la fertilidad, el renacimiento y la regeneración. (En la mitología hay una desviación, y el carnero reemplaza a la serpiente en la historia equiva- lente ala del jardín del Edén.) Respuesta del psicoanalista al informeprevio. B paciente cuyo dibuja e historia le envié es un hombre de cincuenta y dos años, casado hace veinticinco años, tiene cuatro hijos. Es el presi- dente de una gran universidad; en el pasado ha sido educador, jefe de una organización inves- tigadora, y durante la guerra director de una misión económica y auxiliadora de ultramar. Posee una buena educación, tiene varios títulos. incluyendo el de doctorado en literatura y otros títulos honorarios. Fue educado en universidades americanas. francesas e inglesas. Comenzó a psicoa- nalizarse en gran parte por curiosidad intelectual. leyó la interpretación de los sueños de Freud, que lo impresionó mucho. Se dio cuenta de laaplicación de la teoria a sus propios sueños. Llegó a la conclusión de que se trataba de un área básica y limítrofe de la comprensión humana y deci- dió aprender más con respecto a ella. 8 tratamiento reveló que se trata de un Individuo maduro, fuerte y bien integrado, sin graves conflictos o síntomas. Quizás haya en él un matiz de tristeza y de soledad mayor de lo que sugiere su informe. Desearíamos ahorahacer algunos comentarios adicionales acerca del dibujo del camero. Que- remos señalar que una interpretación unidimensional del camero como símbolo fálico habría per- dido mucho material significativo, hay muchos animales que sirven como símbolos fálicos, como por ejemplo el toro, la víbora, el pájaro, etcétera. Nuestra hipótesis es que cada uno de los ani- males que se eligen están específicamente determinados. Surge entonces la pregunta siguiente: ¿Por qué se eligió un camero en lugar de uno de los otros animales fálicos? Para este paciente el camero era un animal que ocupaba las alturas empireas solo, padre y madre para su tribu, explo- rador y agresivo no por el mero gusto de la agresión sino en áreas del liderazgo y la protección, reflexivo, con una amplia visión de las cosas. El camero implica también ciertos aspectos cíclicos con la vuelta de la primavera, la regeneración de la esperanza, la virilidad y la acción. Así ocurre con todos los animales que se sueñan o se dibujan. Siempre deben buscarse todas las dimensio- nes, genéricas y especificas, apropiadas al significado que tienen para el que los creó. 230 SIONEY LEVY Y RICHARD A. LEVY Cuervo Este cuervo (figura 2) fue dibujado por un estudiante de primer año de la universidad, tiene diecisiete años y es de sexo masculino. El cuervo es el animal que se dibuja aproximadamente una vez cada cinco mil. Es un dibujo inusitado y, por lo tanto, este examinado no es una per- sona común. El significado que poseen todas las aves es esencialmente el deseo de escapar de una situación penosa e inexorable. Implica una sensación de tensión y encierro, y el deseo de es- capar físicamente mediante la acción. Frente a una situación de este tipo un carnero reacciona con un ataque agresivo, un insecto con ansiedad y evitación, un pájaro con: 1) la huida fisica o 2) una transmigración intrapsíquica tal como está ejemplificada en la leyenda del fénix que rena- ció de sus propias cenizas. En un nivel de significación el pájaro es un símbolo del falo. La palabra pájaro, tanto en alemán, vogeln, como en italiano /'uccel/o significan, idiomáticamente, pene. Para confrontar otros ejem- plos sobre la identidad simbólica entre el pájaro y el falo véase B significado de los animales. (2) Nótese que en la Tabla 1 los pájaros aparecen con mayor frecuencia entre prisioneros y adolescentes que entre otros grupos. El deseo de un prisionero de huir físicamente es dema- siado obvio como para que haya necesidad de comentarlo. En cambio, los adolescentes re- quieren un estudio más cuidadoso. El adolescente se encuentra en un período de transición en el que se intensifican los impulsos sexuales y las exigencias del superyó. Ya no puede entre- garse con la misma soltura que antes a los impulsos infantiles (ello) ni a la autoindulgencia irres- ponsable. Por su falta de experiencia con respecto a este nuevo conflicto intensificado, no ha ejercitado lo suficiente sus defensas yoicas como para movilizarlas fácilmente y dominar el con- flicto. Éste se convierte, en consecuencia, en un conflicto superyó-ello con los concomitantes 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 2 3 1
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    - sentimientos de culpa,depresión y ansiedad. En esta situación, el yo se encuentra suspendido entre las exigencias inusualmente fuertes del ello de gratificaciones sexuales con objetos pro- hibidos y los de otras satisfacciones igualmente prohibidas. La principal restricción que el ado- lescente tiene en relación con dichos impulsos prohibidos es su propia conciencia (superyó) y la representación externa de ella en la persona del padre. En consecuencia siente el padre como Ja fuente de prohibiciones, cuando en rigor ellas emanan de su propia psique. De esto provienen los fuertes sentimientos de hostilidad que siente hacia el padre y que por lo general reprime para vivirlos como depresión. En el progresivo desarrollo hacia Ja maduración el joven puede renunciar de un modo inconsciente a sus deseos por Ja madre, quien ha sido fuente y el objeto de su amor, y resolver el conflicto inconsciente con el padre mediante Ja in- corporación oral y la identificación con él. Examinemos ahora el dibujo del cuervo que realizó este adolescente. Es aspecto más inusi- tado del mismo son las palabras "Nunca más". Estas palabras me recordaron el poema de Poe (19), asociación que el joven verificó. El poema en parte es así: "¡Que esa palabra sea Ja señal de nuestra separación, pájaro o espíritu maligno!" grite, al comenzar... "¡Retoma a Ja tempestad y a la ribera Plutoniana de la Noche!" "¡No dejes ninguna pluma negra como muestra de la mentira que tu alma ha preferido! "¡Deja mi soledad inquebrantada! ¡Saca el busto de encima de mi puerta!" "¡Quita tu pico de mi corazón, y quita tu forma fuera de mi puerta!" Dijo el cueNo, "¡Nunca más!" TABLAI Distribución de frecuencias de 7346 animales dibujados por: 1) Hombres adultos selecciona- dos alazar; 2) Mujeres adultas seleccionadas al azar; 3) Prisioneros del sexo masculino; 4) Psicóticos internados; 5) Psicóticas internadas; 6) Adolescentes varones; 7) Adolescentes mujeres. Adultos Adolescentes Animal (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7J N=1042 N=1026 N=1029 N=1080 N=1020 N=1070 N=1079 Caimán - - 3 - - 13 - Oso honniguero 9 1 - - - 1 - 1 2 - Amelgonia - - - - - - 3 Ameba - - - - - 5 - Hormiga - - - - - - 3 Antílope - - - - - 2 - Simio - - - - - 10 6 Oso - - 3 - 34 2 6 Castor - - - - - 2 - Abeja - - - - - 1 - 3 Coleóptero - - - - - - 3 232 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY Adultos Adolescentes Animal (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) N=1042 N=1026 N:1029 N: 1080 N=1020 N=1070 N-1079 Pájaro 17 56 105 160 51 176 173 Búfalo 9 - 17 - - Toro - 6 20 1 - - - Mariposa - - 20 - 2 8 Camello 17 - 6 20 17 8 6 Gato 178 362 156 120 255 39 165 Ganina - - 12 17 5 3 Chinchina - - - 2 - Vaca 17 - 33 20 17 13 1 3 Cangrejo - - 3 - - - Ciervo 17 6 9 - - 15 3 Dinosaurio 9 6 10 14 Perro 332 294 183 180 153 174 224 Burro 34 13 33 40 17 13 6 Anguila - - - - 2 Elefante 42 19 24 80 17 34 25 Cervatillo - - - - - 3 Pescado 9 13 3 - 51 70 41 Zorro - 3 - 8 Rana 9 - 2 3 Jirafa 26 9 40 17 15 3 Cabra - - 12 - 17 2 Langosta - - 6 - 2 - Hipopótamo - - 2 - Caballo 196 106 156 220 102 244 160 Canguro - - 6 Leopardo - - 3 20 - - - León 17 - - 5 Uama - - - - - 3 Ratón - 6 18 - - 15 11 Armiño - - - - - - 3 Mangosta - - - - 17 - Mono - - - 17 - - Pulpo - - - 5 6 Avestruz - - 3 - 5 1 3 Buey - 6 - - 1 Pantera - - - 20 - 2 1 - 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 233
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    Adultos Adolescentes Animal (1)(2) (3) (4) (5) (6) (7) N=1042 N=1026 N=1029 N=IOBO N=1020 N=1070 N=1079 Paramecio 9 - - - - 13 1 8 Cerdo 9 13 66 20 17 5 3 Puerco espín - - 3 - - - - Zarigüeya - - - - - 2 - Conejo 42 88 69 20 119 33 110 Mapache - - - - - - 3 Tiburón - - - - - 8 - Oveja 9 - 12 20 34 2 8 Zooino - - - - - - 6 caracol de tierra - - - - - 2 - Víbora - 6 45 20 - 60 19 Maña - - - - - 2 - Galamar - - - - 2 - Ardilla - - 3 - 17 2 1 3 Osito - 13 - - - - 11 Tigre 17 - 3 20 - - 1 3 Tortuga - 19 6 - 17 8 1 6 Comadreja - - 3 - - - - Ballena 9 - 3 20 - 10 3 Lobo 9 - 12 - - 10 - Del mismo modo en que el poema sugiere la desesperanza que sufre el poeta por causa de un amor perdido el dibujo sugiere la desesperanza y la depresión del examinado por un amor al que ha renunciado. La renuncia no sólo provoca desesperanza sino también rabia y deseos de obtener el objeto perdido sin que ofenda el superyó. Un mito sudafricano dice así: Exislen ciertas rocas o cuevas que sólo se abren con una palabra mágica. SI la roca no desea ablilse responde: "La roca no ha de abrirse aniños, se abre a las golondrinas que vuelan en el aire". Jung (7) señala que ningún poder humano puede abrir la roca; sólo puede hacerlo una pa- labra mágica o un pájaro. Esto expresa una neta resolución del conflicto supe¡yó-ello. La cueva se abre (es decir, los deseos se gratifican) pero el niño no es responsable y, por ende, no puede ser castigado. Es un pájaro el que realiza el milagro. Éste es otro ejemplo del retomo de lo re- primido en forma simbólica. Aunque el mito del pájaro es el responsable de la gratificación, éste representa, sin ninguna duda, los impulsos libidinosos del niño. Examinemos ahora en detalle el dibujo del cuervo. Se advierten impulsos fuertes, masculi- nos, fálicos, en la presión del lápiz, las líneas firmes, el pico puntiagudo, el énrasis en las garras y el mismo símbolo del pájaro. El emplazamiento del animal sobre la línea del centro o hacia el lado derecho de la página sugiere una orientación hacia la acción, o sea, una huida del yo. En 234 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY otras palabras, el joven resuelve su confticto interno mediante una huida en la acción. Podría- mos predecir que se trata de un adolescente que realiza violentas actividades ñsicas, como el atletismo, las carreras, etcétera, y que se dedica muy poco a la introspección. Su introspección posee cierta cualidad pesimista guiada por la culpa. El énfasis en el pico es un signo no sólo de agresión sino también de oralidad. El pico cerrado y la ausencia de todo tipo de orificio indica una formación reactiva frente a los impulsos orales. Para resumir podemos decir que estamos en presencia de un joven cuyos impulsos fálicos y orales son muy fuertes pero que los reprime con igual fuerza, y los desvía en la acción y en la huida ñsica, que es algo pesimista y culposa. La resolución de su conflicto básico está a favor del sueperyó, por ello es posible que sea extre- madamente "concienzudo", algo rígido en lo que respecta a su moral debido a la formación re- activa con que se defiende, y que se abstiene, especialmente en el área oral. Esto se expresaría mediante la renuncia a actividades tales como el fumar, comer golosinas y otras gratificaciones orales. Su hostilidad reprimida, que proviene de la frustración de los Impulsos, no se expresará en forma oral Onsultos, etcétera), sino más bien mediante la acción física. Es el tipo de mucha- cho que palmea con golpes en la espalda a sus amigos, que suele dar la mano con demasiada firmeza, etcétera. Las proporciones del pájaro y el empleo del espacio indican que el examinado es una persona ordenada y disciplinada. La prominencia del área posterior (la cola) sugiere la importancia que para él posee la zona anal. Si consideramos que sus defensas fundamentales son la represión y la negación (no hay orificios en el dibujo) podemos conjeturar que le otorga unagran importancia a la limpieza y a la retención de cosas dentro de si. Por otra parte es posi- ble que sea una persona más bien tranquila. Dirigirá con mucho cuidado los impulsos agresivos y turbulentos por canales socialmente aceptables. Huirá de toda actividad agresiva como un reflejo de su huida de los propios sentimientos agresivos. TABLAll Porcentaje de populares Porcentaje combinado de los tres animales más populares (gatos, perros y caballos) La Tabla 11 indica que los adultos normales (seleccionados al azar) poseen un porcentaje de animales populares significativamente mayor que los psicóticos internados, los prisioneros o /os adolescentes. Hombres "' _ Mujeres ~. 1 Adolescentes 43% Adolescentes 51% Prisioneros 48% - Psicóticos 50% Psicóticas 50% Normales 68% Normales 74% Pájaros Si bien todos los pájaros simbolizan la huida (el vuelo). la orientación en la acción y el deseo de impulsos fálicos, existen diferentes significados específicos que varían de acuerdo con los diferentes tipos de pájaros. Existe una enorme diferencia entre un águila y un canario o entre una gallina y un buitre. Hay pájaros protectores, pájaros de rapiña, pájaros de presa, pájaros parásitos, pájaros cantores, pájaros exhibicionistas (pavo reaQ, pájaros indefensos (patos em- 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 235
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    pollando"), pájaros pacíficos(paloma), pájaros hembra (palomas), pájaros de cuello largo (que se estudiarán en la sección correspondiente a jirafa), etcétera. Cada pájaro posee el significado genérico de todos los pájaros más el significado genérico de la especie a la que pertenece más el significado específico que su creador le atribuya (el que sueña o el que dibuja). El caballo de mar y el gato (Dibujos complementarios realizados por marido y mujer) El caballo de mar y el gato (figura 3) fueron dibujados por un hombre y por su esposa. La historia de la mujer que dibujó el caballo del mar, dice así: Nuestros caballitos de mar no crecen más de dos centímetros. El macho es el que da naci· miento aestos pequeños individuos, probablemente de medio centímetro, a cientos de ellos. SI usted no lo cree fiJeSEl quela hembra pone los huevos en la bolsa del macho. Cuando él se hincha parece embarazado, como cualquier mujer honesta; y cuando llega el momento de dar a luz él siente verdaderos dolores de parto. En el mismo momento que los hijos llegan, se van hacia la pro- fundidad y sobreviven casi por milagro. La historia presentada por el marido, que dibujó el gato, es la siguiente: Este animal es un gato. Los gatos son famosos en la historia y son la quintaesencia de la femi· neidad lo que explica por qué la mayoría de las mujeres los odian. Los hombres,por el contrario, los aman yamenudo se encuentran con el propósito de alimentar al gatito. ¿Es que he heridolos felinos de alguien?"" TABLA 111 Animales que se diferencian significativamente entre hombre ymujer Población normal Población adolescente Poblaciónpsicótica Hombre Mujer Hombre Mujer Hombre Mujer Gatos 17% 35% 3% 15% 11% 25% Caballos 19% 10% 22% 14% 20% 10% Esta tabla indica que /as mujeres dibujan gatos dos a cinco vecesmás amenudo queJos hom· bres; ylos hombres, caballos, aproximadamente dos veces más que las mujeres. En consecuencia, sepuede afirmar que elgato es un sfmbolo femenino; y el caballo, algo más equívocamente, un símbolo masculino. Comentaremos esto en la sección correspondiente al gato yal caballo. • En ing'és "sitting ducl<s" no sólo significa •patos echados", sino también y famiiamlente, un blanco rrv¡ fácil para un ataque aéreo. rr.1 ~ El paciente hace aquí un juego de palabras entre ºfelinas" (felinos) y "feelings" (sentimientos). rr.J 236 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY La tabla 111revela que existe una significativa diferencia sexual en la incidencia de los gatos. 8 gato es un animal esencialmente femenino que implica una fuerte identificación con dicho sexo. No sólo confirman esta conclusión los datos normativos que hemos presentado antes, sino también los mitos, las leyendas, los rituales, la literatura (2) y los datos clínicos. De los ciento dos pacientes en análisis que se estudiaron, sólo nueve dibujos de gatos correspondían a personas del sexo masculino. De estos nueve, siete poseían extensos antecedentes de ho- mosexualidad manifiesta, uno tenía unos pocos antecedentes y el noveno era un psicótico. Las tres áreas señalan hacia la misma dirección. La frecuencia de los caballos de mar es de uno cada cinco mil dibujos. La historia corres- pondiente al dibujo que presenta la esposa señala, con muy poco enmascaramiento, que ha convertido los roles sexuales. 8 hombre es el que da a luz y la mujer la que introduce los hue- vos en el hombre. La idea del hombre como receptor sexual no es un concepto nuevo (11). El mismo dibujo con una trompa hueca, tipo falo (como la trompa de un elefante) tiene una estructura similar a un útero. A menudo he encontrado en los sueños y en las fantasías de los pacientes psicóticos, de los pervertidos sexuales y de los neuróticos graves, una confusión inconsciente entre los órganos sexuales. Es asíque algunas mujeres, pertenecientes a alguna de dichas categorías, tienen la fantasía inconsciente de que su aparato genital es un falo que fecundiza el orificio uretral del hombre. Nótese el modo en que la examinada destaca la priápica cola del animal con el fin de expresar ese deseo de un modo llamativo. También llama la aten- ción la línea que achata la curvatura del estómago y que es otro indicio de la inversión sexual. E l tamaño del dibujo revela un considerable narcisismo; el emplazamiento del dibujo casi por com- pleto en el cuadrante superior izquierdo de la página pone aún más de manifiesto el autismo y la inmadurez de sus fantasías. La existencia de muy pocos índices de ansiedad manifiesta y revela que el conflicto sexual no toma la dirección de la neurosis sino más bien de la psicopatía tal como se le puede hallar en las perturbaciones caracterológicas o en la psicosis. Las áreas semejantes a un peine que se encuentran en la parte superior de la cabeza y en la espalda indican una preocupación so- mática por parte de la paciente en relación con dichas áreas, con probables manifestaciones FIGURll 3A FIGURll 36 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 237
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    sintomatológicas hipocondríacas. Amenudoesto constituye una defensa leve contra la pérdida de la identidad del yo y contra la regresión a un vínculo de características fetales con la madre. En consecuencia, el diagnóstico probable de la examinada es una perturbación caracterológica acompañada por la perturbación sexual, con preocupaciones hipocondriacas, narcisismo cor- poral yuna posible psicosis reprimida subyacente. 8 gato y la historia que realizó el marido indican su identificación femenina básica y hostili- dad hacia las mujeres (que se expresa en la ironfa da la historia; Freud estudió con detenimiento la utilización del ingenio y del humor como defensas.) El dibujo está emplazado en el rincón extremo superior de la izquierda de la página. 8 animal es, en si mismo, muy pequeño y necEr sita el soporte de un cerco. Esto sugiere que el examinado es una persona muy autista que se siente en el aire, arriba, que no puede enfrentar los problemas de la vida y que necesita, como recurso y apuntalamiento, un soporte artificial. 8 gato aparece de espaldas. Esta postura coin- cide con los demás indicios de un problema pasivo homosexual. La inexpresividad del gato, su falta de identidad, el hecho de haber comunicado la "gatidad" sólo mediante el croquis externo, sugiere que el examinado se siente vacío y como si fuese una fachada externa. La cola curva es un índice de impotencia y la punta afilada de hostilidad solapada y desviada. En consecuencia, el concepto básico que el paciente tiene de sí mismo es el de una mujer fálica. · Gato Los gatos son el tercer animal más popular entre los hombres, después de los perros y los caballos (21). Entre los hombres adultos seleccionados al azar un 17% dibujaron gatos; entre los adolescentes varones, sólo un 3% y entre los psicóticos del sexo masculino un 11%. Esto es así a pesar de que en nuestra experiencia cultural el gato es un animal doméstico casi tan común como el perro. Dentro de las mismas categorías grupales mencionadas, las mujeres di- bujan dos a tres veces más gatos que los hombres. Por lo tanto, hemos llegado a la conclusión de que uno de los significados genéricos del gato en los dibujos, sueños, etcétera, es el de la femineidad. Además, esto concuerda con frases tales como •es una gata", o "gatita" con la que se suele designar a algunas mujeres. Históricamente, los egipcios han venerado al gato; derra- mar la sangre de este sagrado animal era un crimen. Cuando en una casa se morfa un gato, todos los habitantes de ésta se afeitaban las cejas en señal de duelo (¿símbolo de castración?). Para los egipcios el gato simbolizaba la luna. Tanto la luna como el gato constituyen símbolos casi universales de la actividad nocturna, y de la fecundidad, de la frialdad, la lejanía y la femi- neidad. A menudo a la diosa gata se la identificó con la mujer del dios Ra. Este simbolismo refuerza aún más la equiparación gato-madre. En la teología egipcia se consideraba que el gato era "el ojo de Ra" con la especial carac- terística de estar oculto y escondido (2). Esto indica que el gato no es un símbolo común de la maternidad, sino que posee la especial característica de ser remoto, misterioso, frfo, distante, y de estar escondido. En la mitología romana, la modificación de Diana conocida como Vesta, la diosa guardiana del fuego del hogar y de la casa, estaba ataviada con un manto de pieles de gato. Recuérdese también la parábola de la virgen y el gato que se relaciona con el antiguo cuento tradicional de la Cenicienta. Se ha sugerido que la palabra inglesa "pussn {minino, gatito) deriva del nombre de la diosa •Pasht•, una de las formas de la diosa lsis egipcia En todas las culturas la diosa gata es esen- cialmente el •principio de la deidad" femenina y, por lo general, de la diosa virgen, la que si bien otorga fertilidad no está emocionalmente implicada en el proceso. En la simbología heráldica el 238 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY gato es el emblema de la libertad, del misterio y de la independencia. El gato se diferencia del perro en sus relaciones con la gente. 8 vínculo que mantiene el felino con los seres humanos posee una cualidad diferente: es más autónomo que el perro, más desligado, centrado en sí mismo, independiente, autosuficiente, más reacio al afecto y a la interdependencia. En la mitología y en la literatura los gatos eran a menudo sinónimo de amoralidad. En la Bi- blia sólo una vez aparece el gato: es en el libro deuterocanónico de Baruch, y sólo para simbo- lizar la traición y la mentira. La asociación entre gatos y brujas es muy conocida. Es frecuente que se considere al gato como cruel y artero (el juego del gato y el ratón). Resulta interesante constatar que en la icono- grafía los santos aparecen acompañados por todos los animales de bestiario excepto por el gato. Otra cualidad genérica del símbolo gato es su desapego y el hecho de que se centra en sí mismo. Según nuestra experiencia en un nivel genérico el dibujo del gato representa siempre el símbolo de una madre frfa, distante, desapegada y centrada en sí misma. Los dibujos de gatos varian a lo largo de muchos continuos. Encontramos una serie que se sitúa en el continuo representado por la característica de centrarse en uno mismo, continuo que en un extremo implica la autonomía, y en el otro el máximo narcisismo. Entre las demás características que hemos descripto no hay ninguna que se aplique univer- salmente a todos los dibujos de gatos, aunque a menudo una o varias de ellas se asocian con el simbolismo del gato. Víboras Desde el tradicional jardín del Edén, la víbora ha jugado un importante papel en las religio- nes, en los mitos, la literatura y en las preocupaciones de la raza humana (2). Por esta misma razón es sorprendente que, de acuerdo con la Tabla I, sólo se encuentren seis dibujos de víbo- ras entre los dos mil setenta y ocho dibujos que obtuvieron en la muestra al azar de hombres y mujeres adultos, y que los seis correspondan a mujeres. De los psicóticos internados se obtuvieron tres veces más cantidad y, aproximadamente, trece veces mayor cantidad de los prisioneros y los adolescentes del sexo masculino. Es frecuente que las personas en tratamiento psicoanalítico sueñen mucho con víboras du- rante el transcurso de éste. /lJ concluir el análisis los animales oníricos vuelven aestabilizarse y a aparecer de acuerdo con la distribución original de frecuencias. Freud estableció bastante categóricamente que las Vlboras en los sueños, en los rituales religiosos o en el arte simbolizan ªel principio mascufino". Para él, la víbora es el símbolo fálico prototípico. Según Steckel y otros, sería un símbolo sexualmente bipotencial. Investigaciones sobre la mitología indican que la Vlbora ha tenido una gran variedad de significados; ha sido, entre otros, símbolo de la muerte, guardián del tesoro de la vida, el mundo del instinto, el pe- ligro, la sensualidad, el conocimiento prohibido, el temor a las consecuencias de quebrar el tabú del incesto, la muerte, la destrucción del mundo, la importancia de la vejez, la enfennedad física, un inconsciente anonnalmente activo, temor a la vida en juventud, temor a la muerte en la vejez, presagio de psicosis, instrumentos de sacrificio, regeneración, el arquetipo de la vida misma, la madre devoradora, la fuente de la vida, el creador y hacedor de milagros, etcétera. La mayoría de los significados son derivativos y pueden considerarse casos especiales a partir de tres significados básicos que son: 1) la fuente de la vida (el principio procreativo); 2) la fuente de la muerte (el principio del castigo); 3) la fuente del conocimiento prohibido (el principio libidinal, es decir, el inconsciente). Varios ejemplos de historia de Vl'boras obtenidas mediante la técnica del LAOS dicen así: 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 239
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    Un hombre detreinta años que se psicoanalizaba hizo la siguiente historia: Esta vibora es una inofensiva culebra que tiene la boca muy abierta. Un musculoso acuanauta le inserta el arpón en la boca abierta La vfbora apenas puede respirar y el corazón le está latiendo a toda marcha Está casi agotada pero, finalmente el hombre le saca arpón, se va nadando Ydes- cansa en un lecho de juncos. En este estadio de su análisis predominaban los deseos pasivos homosexuales así como los concomitantes sentimientos de culpa y de peligro. Pero apenas pudo elaborarse esta situación se vio con claridad que el •acuanauta• era su madre fálica que, en efecto era ·e1 guardián de la vida•. La historia representaba el deseo del paciente de restablecer la dependen.cia oral con la madre. Es frecuente que la homosexualidad con una orientación de tipo oral denve Ysea un enmascaramiento del deseo de volver a ser un niño oralmente dependiente. Otra paciente, una mujer soltera de veintiséis años relató el siguiente sueño: En el sueño estoy tirada en la cama, inmovilizada y sin ninguna capacidad para moverme. Vi ~ ventana abierta y la cabeza de una tremenda boa constrictora que entraba lentamente. Quería gn- tar y correr, pero mis músculos actuaban por cuenta propia y me mantenían en el mismo lugar en que estaba La víbora se me acercó lentamente, aJcanzaba a ver su cuerpo fuerte Ymusculoso, se me acercaba más ymás yyo apenas si podía respirar. Se enroscó alrededor de mi yme apretaba. Yo estaba jadeando para poder respirar. Me desperté. Para esta paciente la víbora era una condensación de la imagen de sus padres Y.de !as reacciones subjetivas de ella frente a dicha imagen. El posterior anáf1Sis reveló que la evitación constante de la paciente al matrimonio y su estrecha relación social (no sexual) con las muj~, eran una defensa en contra de estos impulsos prohibidos. Las asociaciones con este sueno se relacionaban con el padre volviendo del trabajo, alzándola y abrazándola tan fuerte que ella apenas podía respirar. La paciente recordó lo fuerte ylo grande que era su padre. La vlbora re- presentaba, en este sueño, al padre, la sexualidad, los d~s prohibidos ~u.e amenazaban con inundar su conciencia y los sentimientos de culpa y excitación. Con ultenondad pudo elaborar estos sentimientos y liberarse de la culpa. Luego se casó, y al poco tiempo relató el siguiente sueño: Entré en mi habitación y me quedé confundida por un momento porque allí había alguien. Co- mencé a reir y a divertirme cuando vi una vlbora azul que me hacía muecas Ymov!a la cola. La segul hasta el dormitorio yno podía dejar de reír cuando la víbora se arrastró hacia la cama. Caballo El estudio de este campo comenzó, por nuestra parte, con la pregunta "¿Por qué un caba- llo?·, pregunta que continúa dejándonos perplejos. La referencia de las T~las de frecue~cias 1y 111, indica que el 19 al 22 por ciento de los hombres y el 1Oal 14 por ciento de las muJ~res dibujan caballos. Es uno de los tres animales que los dos sexos dibujan con mayor frecuenci~. La mayoría de los relatos de la mitologfa y del folklore consideran al caballo no como un srm- bolo sexual sino más bien como un símbolo de colaboración amistosa y activa. De acuerdo con nuestra experiencia la mayor parte de los dibujos de caballos contienen este.elemento genérico, 240 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY es decir que el que dibuja se considera a sí mismo una persona útil, seivjdora, complaciente, cooperadora, trabajadora, amiga, bestia de carga Téngase en cuenta que ·laenergíaa disposi- ción del hombre se mide en caballos de fueaa. La explicación psicodinámica secundaria que hemos hallado seña la de una relación armo- niosa entre el yo y el ello. Pero esto no es universalmente cierto, aunque ·1o es más con res- pecto al caballo como símbolo que con respecto a cualquier otro animal que aparezca en ·la Tabla l. En ocasiones se ha considerado al caballo como la diosa del "SUbmundo ·(es decir, del inconsciente). Por ejemplo, Hécate, la diosa con cabeza de caballo era Ja soberana del submundo. También en leyendas y en mitos aparecen aspectos del caballo que se relacionan con su característica de ser representante del inconsciente; es asf como se lo describe como clarividente profético, explorador misterioso, etcétera. Cuando estos animales .aparecen :bajo formas representativas de acciones enérgicas o dramáticas, simbolizan casi sien:tpr.e un princi- pio fertilizante como por ejemplo cuando Pegaso de una.cozhizo salirde ;la tier.ra la fuente ..de Hipocrene. Muchas mujeres ancianas y muchas supersticiones tradicior:iales aconsejan q1:1e·las embarazadas o las mujeres estériles alimenten con avena a los caballos como una forma de hechizo para la buena suerte. TABLA IV Animales que diferencian alos prisionerosdeJos normales La Tabla IVdiferencia con claridadJa población encarceJa.da de lapoblación normal:eomo resultado de la mayorpreponderancia de animales autoclenigrantes, de la timidez (conejos), y.deldeseo!Je escapar~). Estos datos parecencontradeciralestereotipo delaiminalcomo unapersona agresNa, destructiva y hostR. Un estereotipomáscercano a fa verr:Ja.dseria el.que.secataCteRzara porelautodesprecío, Ja timidez, la tensión, y eldeseo-de escapar. Cefdos 6% 0,7% Pájaros 8% 2% Víboras 4% 0,0% Conejos 7% 4% Perros 17% 32% Hemos oído y leído afirmaciones de muchos de nuestros-colegas según.las cuales el ca- ballo •es un símbolo del temor a la castración"., "un símbolo de un.conflicto.e<fipico·. ·Estas afirmaciones poseen la misma relevancia y la misma redundancia -que el afirmar que ur.i hom- bre es un ser humano. Un estudio (22) afirma que "el significado interpretativo del ca.bailo posee·una verificación .em- pírica consistente y amplia. Se ha comprobado que el significado.esencial de dichoanimal·es.que el individuo posee un componente de impulsos del sexo apuesto mayor·que·el·prpmedia, hasta el punto de poseercaracterísticas homosexualesapenas latentes o hasta manifiestas•. Aunque esto ha sido cierto en una minoría de nuestros diQujos·de cabal!~. ·no:puede de- cirse que sea un símbolo universal. Debe existir alguna razón por·ta que el .caballo, a1pesar de representar tan a menudo la vitalidad del inconsciente, no -r~pr-esente al :Principio:masculino 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALcS .241
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    esencial o elprincipio femenino esencial. Parece que la estructura y las actividades del caballo son lo bastante ambiguas sexualmente como para que las personas ambiguas, ellas mismas, las utilicen a menudo. De todos modos, el significado genérico fundamental del caballo se relaciona con las ca- racterísticas yoicas de la acción, el trabajo, el servicio, la ayuda, etcétera. En algunos casos (pocos), representa al inconsciente y al peligro (caballos salvajes, pesadillas). Con menos fre- cuencia representa el principio materno. En los dibujos de caballos es de gran importancia el análisis formal. Limitaciones de espacio impiden una consideración más completa de los animales que se encuentran clasificados en la Tabla l. Por ello remitimos al lector a la obra previamente citada. ASPECTOS ESPECIALES DE LOS DIBUJOS Vinculación oral Los analistas ylos psicólogos clínicos consideran cada vez más importante el proceso por el cual un individuo va perdiendo en forma gradual la dependencia no sólo física, sino psicológica de su madre. Los especialistas en otros campos por lo general no comprendieron que la se- paración física, después de la umbilical, no era seguida necesariamente por la separación psí- quica. La literatura reciente (B cordón del plata) se ha ocupado de este problema en su forma aguda, pero en general no se ha prestado suficiente atención al hecho de que es un problema que existe, y en grado considerable, en todas las personas. Si se pudiese medir estrictamente el grado de "separación e independencia" de todos los individuos, tendríamos una curva normal de distribución que representaría todos los grados, desde la dependencia tipo fetal de la estructura de carácter psicótica infantil hasta los casos, sumamente raros y quizá solo teóricos de completa separación e independencia psíquica del hombre maduro. Según nuestra opinión éste es el problema básico en el hombre y no el con- flicto edípico o el problema de la identificación sexual. TABLA V Diferenciación del valor de la orientación delanimal Miran hacia la derecha Miran hacia la izquierda Miran de frente Prisioneros 23% 64% 11% Normales 16% 66% 16% Psicóticos 11% 61% 6% Los animales que miran hacia la derecha parecen poseer elmismo significado que la respuesta de espacio blanco (S) en eJRorschach, es decir, indica una tendencia oposicionista. Los prisionfT ros son más oposicionista que los normales, ylos psicóticos menos. Laoposicióndelprisionero provienede sus sentimientos de ser un inadaptado rechaZEdo y rechaZEnte, esdecirque se trata 242 SIDNEY LEVY Y RICHARD A. LEVY de una oposición reactiva. La persona psicótica aparentemente ha abandonado porcompleto el esfuerzo de oponerse a la presión de las circunstancias desagradables. AJmargen vale la pena ob- servarque los científicos y las personaspionerasmanifiestan a menudo una tendencia oposicionista mayorque la normal. Siconsideramos que en su origen esta dependencia ha sido una vinculación ñsica(un ombligo) y luego una vinculación oral (la alimentación con pecho o mamadera) no sorprende encontrar que los símbolos que representan esta vinculación, condensen en su formación ambos elementos. TABLA VI Comparación de los factores que diferencian a los adolescentes de los adultos Hombre Mujer Adolescentes Adultos Adolescentes Adultos Populares 43% 68% 51% 74% Viboras 3% 0% 1,7% 0,56% Pájaros 16% 1% 16% S.4% La Tabla VI revela la lucha del adolescenteporla conformidad. Sugiere los intensos sentimien- tos de temor y culpa (víbora) y el deseo de hallar un alivio físico mediante la huida (pájaros). La Tabla VII y las ilustraciones que la acompañan muestran las distorsiones corporales que tienden a reflejarlos estados psicóticos (véase fig. 4) Como ejemplos podemos citar los dibujos de los siguientes animales: a) insecto chupador; b) ballena; c) elefante; d) oso hormiguero; e) jirafa; ncaballo de mar. Dentro de nuestra colección de dibujos tenernos una serie ordenada a lo largo de un continuo que va desde la fuerte vinculación oral hasta la relativa independencia tal corno puede apreciarse en las partes de la boca. 14. EL SIM80LISMO EN LOS TESTS DE DIBUJOS DE ANIMALES 243
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    Negativismo La mayoría delos dibujos miran hacia la izquierda. La Tabla V indica cómo es la distribu- ción de la orientación, hacia la izquierda, de frente y hacia la derecha. La orientación hacia la derecha posee un significado similar al uso del espacio en blanco (S) en el Rorschach o sea que representa una cualidad oposicionista. 8 valor exacto de esta cualidad debe detenninarse mediante otros factores del dibujo, pues el oposicionismo se extiende desde el negativismo del catatónico hasta la proclamación de sus descubrimientos por parte del científico; y la falta de oposicionismo se extiende desde la cooperación madura hasta el conformismo vacío y servil. Autoconcepto Los dibujos de animales, lo mismo que los dibujos humanos, expresan sentimientos de las personas con respecto a sí mismas. Hay sentimientos como los de amplitud, pesadez, torpeza, incoordinación, etcétera, que por lo general se relacionan con el estado de separación insufi- ciente ya mencionado. Los dibujos que reflejan esta cualidad incluyen elefantes, cucarachas Oa metamorfosis de F. Kafl<a) y ballenas. Las mariposas revelan sentimientos de insustancialidad y de capricho; los cerdos, chivos y ratas, de autodenigración; los peces (fuera del agua) de rareza (esquizoidía); los animales de cueUo largo (que tragan mucho), de hostifidad reprimida, y de culpa y perturbación concomitantes. TABLA VII Contamos corporales gravemente distorsionados" Psicóticos 27% Normales 5% Prisioneros 10% Ennegrecimiento y relleno Rellenar todo el cuerpo, ennegrecerlo es un mecanismo obsesivo-compulsivo. Este meca- nismo sigue en los dibujos exactamente el mismo patrón que en la conducta y en la fantasía. Hay un continuo que partiendo de la eficacia como mecanismo de defensa (véase el dibujo del camero) pasa por la preocupación hipocondríaca en relación con el cuerpo y llega hasta la transparencia de partes del cuerpo, la que revela un pérdida de la autoimagen, en las psicosis. Rjaciones psicosexua/es Cuando se examina el tipo de animal y la manera particular con que se lo ha dibujado, se pueden obtener indicios sobre las áreas de perturbación psicosexual, áreas que oscilan alrede- dor de la zona oral, anal y genital. * Véase la figura 4. 244 SIONEY LEVY Y RICHARD A. LEVY En el capítulo de Hammer sobre garabatos podrán encontrarse más consideraciones acerca de los dibujos de animales, pero desde un punto de vista algo diferente. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Jackson, Justice: En Commager, H. S.: living Ideas in America. Nueva York Harper. 1951 pág 539. 1 , • • 2. Levy, S., Y~· R.: The Meaning of Animals: as Symbols in Dreams and Drawings, Uterature and legend, Ritual and ReUgion, Art and Projective Techniques, vols. 1yu. En preparación. 3. Cleckly, H., YThigpeo, C.: Three Faces ofEve. Nueva York, McGraw-Hill, 1957. 4. Frazer, J. G.: Totemism and Exogamy. Londres, 1910, 4vol. 5. *Freud, S.: Basic WritÑ1gS ofSigmund Freud. pág. 904 6. *Freud, S.: Totem and Taboo. Nueva York, Norton, 1952. 7. *Jung, C. G.: Collected Worl<s, vol. 5; Symbols ofTranstormation. (Bo!fingen Series XX.) Pantheon Books, 1957. 8. *Freucl, S.: The lnterpretation ofDreams. Basic Books, 1955. 9. *Rohelm, G.: Psychoenalysis andAnthropology. Nueva York, lntemat. Univ. Press, 1950. 1O. Opler, M. D.: Japanese folk beliefs conceming the snake. Southwest J. Anthropol., 1:251, 1945. 11. Weak!and, J. H.: Orality in Chinase conceptlons of male genital sexuality. Psychiatry, 19:237-247. 12. Guttman, S.: Bisexualiy in symbolism. J. M. Psychoanalyt. A., pág. 280, abril, 1955. 13. Goldfatb, W.: The animal symbol in the Rorscllach Test andan animal association test. Rorschach Res. Exch., 9: Nº 1, marzo, 1945. 14.~~~)· A.: AnimalAnsJogy in Shakespeare's Ch81'8cterPortrayal. Nueva York, King's (Columbia Univ. rr~, 1947. 15. *Aorschach, H.: Psychocftagnostics, Nabu Press. . 16. Breasted, J. H.: A History ofEgypt. Nueva York, Scnbner, 1948. 17. Brugsch, H.: Religion and Mythologie der a/ten Aegypter. Leipzig. 1885, pág. 354. 18. Heidel, A.: The Gilgamesh Epic and Old Testament Parallels. Chicago, 1946. 19. *Poe, E. A: The Raven 20. *Frobenius, L: En Jung c. G. (7), pág. 246. 21. Howey, W. O.: The Cat, In the Mysteries of Magic and Religion. Cast!e Books, 1956. 22. Schwartz, YRosenberg: Animal drawings. J. Orthopsychiat., pag. 738, 1955. *las obras preced'ldas por un asterisco tienen edición en castellano 14. EL SIMBOLISMO EN LOS TESTS OE DIBUJOS DE ANIMALES 245
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    15. Test decompletamiento de dibujos por G. Marian Kinget A 1comenzar esta modesta contribución para una obra sobre técnicas proyectivas, recor- daré algo que dije hace algunos años y que desde entonces se convirtió en anécdota entre mis colegas. Cuando ingresé en la institución en la que aún tengo el privilegio de encontrarme se me pidió, como era habitual cada vez que ingresaba un nuevo miembro, que hablara para el personal y para los estudiantes graduados acerca de mi labor con el test de com- pletamiento de dibujos de Wartegg. Yo ya había aprendido que en Norteamérica, esas ocasio- nes eran adecuadas para introducir alguna nota humorística. Pero un poco cansada del chistecito exageradamente obvio que con frecuencia se lanzaba para forzar la risa del auditorio, decidí decir algo que aunque gracioso en si mismo provocaría una reacción visible sólo en la medida en que el auditorio conociese del tema y que, en consecuencia me serviría para saber algo acerca de la au- diencia que tenía frente a mí, y permitiría que el encuentro fuese más compartido. Con la gravedad del autor que habla de su primer libro anuncié que tenía el "privilegio de presentar un trabajo sobre un tema acerca del cual el campo de la psicología clínica ha estado sintiendo, en los últimos cinco o diez años, una necesidad creciente• y haciendo una pausa, agregué: "otra técnica proyectiva". Las risas generales y los aplausos demostraron claramente que la inflación a la que me estaba refiriendo estaba lejos de ser una información endogrupal y que, por el contrario, era conocida hasta por aquellos cuyo parentesco con la rama clínica no iba mucho más allá de ser miembros de la APA. La moraleja de la historia es clara. Se ha llegado a reconocer que las técnicas proyectivas no sólo son demasiado numerosas sino, además, demasiado parecidas. 8 entusiasmo inicial por las sorprendentes formas que adoptan, a menudo muy ingeniosas, ha dejado lugar a la conciencia de que es necesario seleccionarlas, ya que, si bien un diagnóstico confiable requiere la aplicación de una variedad de técnicas, la contribución de cada una por separado no puede ser mayor que en su valor individual, y este valor (a pesar de todos los esfuerzos que se hagan por objetivizar el instrumento) depende en gran parte del dominio que el especialista tenga de su uso. La adquisición de dominio requiere tiempo y estudios sistemáticos, lo que pone un límite forzoso al repertorio del técnico: Además, la excesiva variedad puede comprometer la • Esto parece cierto especialmente respecto de técnicas que utilizan medios d~erentes. Es menos aplicable a aquellos tests cuyos medios están dentro de la misma categoóa como, por ejemplo, al grupo de tests que se presentan en esta obra, pues mediante la famiaridad con uno de los tests gráficos se logra la generalización a los demás y de ese modo un áiagnóstJco econ6micamente ventajoso y con una base adecuada. 15 TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 2 4 7
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    objetMdad ya quefacilita que cada técnico posea su equipo de medios privados. La condición saludable para los tests de personalidad consiste, por lo tanto, en un equilibrio entre variedad y restricción. Por eso es necesario realizar un inventario de la gran variedad de instrumentos y elegir aquellos que ofrezcan la mayor posibilidad en términos de validez, confiabilidad, selectivi- dad, simplicidad. economfa de aplicación y criterios similares. Con ese fin reaflZSfé e esta oportunidad una presentación general de este test relativamente poco conocido (en los Estados Unidos) y demostraré cuáles son sus ventajas y sus méritos ca- racterísticos, ya que esto me parece más útil que brindar un informe sobre estudios específicos que se hayan realizado en él. ORIGEN Y DESARROLLO Este test fue construido por el psicólogo alemán (Alemania oriental) Blrig Wartegg. De la fecha de su primera pubHcación sobre el tema (6) puede inferirse que ideó el protocolo entre 1929 y 1930. En 1939 publicó su obra Gestaltung and Charakter (7), un enfoque muy elaborado para la evafuaci6n de la personalidad, basado en los dibujos que obtuvo mediante su protocolo. Conocí el test poco después de publicado ese libro. Atraída por el aspecto diagnóstico pro- misorio del protocolo decidf familiarizarme cuidadosamente con su empleo, de acuerdo con los principios que Wartegg había expuesto en su obra. Pronto llegué a la conclusión de que el protocolo no era un mero instrumento ingenioso más, sino una creación excepcional a la altura de las insuperables láminas del Rorschach. En la época en que conocí el test (1943), la obra de Wartegg todavía no había sido objeto de investigaciones conocidas. Guiada por el entusiasmo que se siente al observar el material de respuestas que produce el protocolo, me aventuré a someter el sistema de Wartegg a una verificación experimental o, por lo menos, a un primer intento en ese sentido. La extensa investigación que implicó ese proyecto y los años que llevó me condujeron, más allá de propósito original a la obtención de gran cantidad de nuevos datos y a una mayor com- prensión. Como en ese momento el escenario estaba preparado para un desarrollo ulterior, intenté ampliar el valor diagnóstico del test desde el nivel tipológico, en el que originariamente había sido concebido hasta el nivel de diagnóstico indMdual. Para eso debí concentrarme en la tarea de descubrir por separado los correlatos psicológicos de cada una de las variables grá- ficas; o sea, las característica de contenido y ejecución que hasta el momento sólo se habían utilizado, primariamente, en conjunto. Esta operación arrojó considerable luz sobre el significado de las diferencias individuales y, por lo tanto, contribuyó apreciablemente a afinar el test como instrumento diagnóstico. En su forma actual no pretende, por su puesto, estar terminado, pues las técnicas proyectivas, por su índole, están en incesante crecimiento y perfección. Sin em- bargo, tal vez sea válido afirmar que ha logrado un grado de desarrollo que garantiza que su utilización y las investigaciones ulteriores sobre él resultarán una experiencia provechosa. Construcción del test* La población. Una de las características del test es el hecho de que en oposición a la mayoría • Debido a que los datos que se publicaron en relación con los procedimientos que siguió Wartegg en la primera fase del desam:>8o del test son escasos ygenerales, en lo que sigue me basaré fundamentalmente en mi propio trabajo. 248 G. MARIAN KINGET L ~. de las técnicas proyectivas, se lo ha desarrollado operando sobre una población normal, no hospi- tafizada. Este hecho le otorga no sólo un rasgo distintivo sino, tal vez, un mérito distintivo. Investigar la formación básica de individuos normales a través de los productos de su libre actividad es', sin duda, una tarea muy compleja. pues la gama de diferencias en la producción creadora de los in- dMduos normales es incomparablemente mayor que la de los grupos psiquiátricos, a pesar de las grandes dlferencias indMduales que también existen entre éstos. Aquellos que conozcan ladificultad de evacuar interpretaciones significativas eincflVidualizadas apartir del material que producen suje- tos normales en respuesta atest establecidos podrán apreciar lo que impfica la construcción de un nuevo test sobre la base de un material plurivalente de ese tipo. Pero por lo menos esta dificultad no fue sorpresiva sino prevista yaceptada como parte de una de las tareas con que hoy se enfrenta la profesión: la inversión de una orientación establecida en los días pioneros de la psicología clínica, que tendría aevaluarlo normal en términos de lo anormal en lugarde hacerlo al reYés. No sabemos si el uso de una población normal por parte de Wartegg fue planeada o acci- dental. Pero, sabemos que esta población estaba compuesta por niños y adultos de ambos sexos, quienes fueron examinados en relación con problemas educacionales, vocacionales, y militares. No se comunicaron !os números exactos pero parece que.la cantidad de sujetos exa- minados en relación con el trabajo básico del test fue considerable. La fase subsiguiente de desarrollo, de la que me encargué (3), fue reafizada con un grupo de 383 individuos adultos (187 hombres y 196 mujeres, de diferente preparación educacional y ocu- pacional; incluía desde trabajadores manuales hasta estudiantes universitarios y profesionales}. Este grupo (a diferencia de muchos de los trabajos psicológicos realizados con poblaciones nor- males, que por razones prácticas han utilizado generalmente una muestra casi exdusiva de estu- diantes universitarios y, por lo tanto, no representativa) se seleccionó de tal modo que la muestra fuese representativa de la estructura socioeconómica de la sociedad occidental, es decir, que reflejara el marcado predominio de clases medias, y clases bajas sobre las profesionales. La validación. Lo mismo que en la mayoría de los trabajos de verificación y de validación, la dificultad central consistía en la posibilidad de establecer un criterio adecuado. En este caso esa dificultad se agravaba porque la estructura diagnóstica que utilizaba Wartegg no tenía pa- ralelo con ninguno de los tests existentes. Como ya mencionamos, el sistema era básicamente tipológico. En consecuencia, su esquema de investigación de la personalidad estaba originaria- mente diseñado para identificar !os tres tipos que se diferenciaban en su sistema: 8 tipo vital- emocional, el racional-volitivo y el integrativo. 8 esquema estaba constituido por las ªfunciones básicas• que se reconocen tradicionalmente: emoción, imaginación, intelecto y volición (el úl- timo término ha sido sustituido aquí por el término actMdad); cada una se subdMdfa a su vez en dos aspectos contrastantes (véase la parte inferior de la Tabla 111, pág. 259), constituyendo en total ocho aspectos a partir de !os cuales se investigaba la personalidad. A partir de esta breve descripción se ve con claridad que el esquema diagnóstico de War- tegg era muy distinto al que subyace a todos !os demás tests de personalidad. Aunque esto no constituye una deficiencia por sí misma, impedía la utilización de dichos tests con fines compa- rativos y planteaba la necesidad de elaborar un criterio ad-hoc. Una manera fácil de solucionar esta dificultad hubiese consistido en combinar el núcleo del trabajo de Wartegg, es decir, el protocolo, con un esquema diagnóstico más común. Sin embargo esta idea fue abandonada. Se consideró que se contribuía más al progreso del campo diagnóstico mediante un enfoque de trabajo en cadena en el cual todos !os investigadores intentan, por lo menos en parte, una clasificación, una clarificación y un posible mejoramiento del trabajo realizado por sus predece- sores, y no por medio de un curso de acción independiente cuyo resultado carece de solidez y constituye una confusa profusión de creatividad. 15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 249
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    El carácter múltipledel criterio utilizado otorga especial solidez a la validación.· Debido a las deficiencias inherentes a todos los tests, en especial a los tests nuevos, fue necesario utilizar tres enfoques diferentes con el objeto de neutralizar los efectos de la subjetividad, de la incon- sistencia, de la inexactitud y de la falta de confiablilidad que afectan de un modo inevitable al tipo de tests sobre el que finalmente se decide. Los enfoques fueron: un test de elección for- zosa, un cuestionario y una escala de puntajes. Los primeros dos se le administraban al sujeto y el último a una o varias personas que co- nocieran bien al sujeto. 8 contenido de cada uno de los tests se elaboró estrictamente dentro de los términos de las definiciones de Wartegg sobre los componentes que, de acuerdo con su esquema forman la personalidad. El cuestionario y la escala de puntajes presentaban una gran cantidad de preguntas relacionadas, y el test de elección forzosa estaba compuesto por pares de conceptos seleccionados de modo que revelaran la afinidad del sujeto por cualquiera de los dos aspectos polares de cada una de las funciones básicas. Sin embargo, no se consideró de- mostrada la validez de estos tests criteriales sino que se elaboró cada uno de ellos de acuerdo con los métodos regulares de construcción de tests; la posibilidad de confrontación cruzada mutua entre los respectivos contenidos facilitó esta operación. EL PROTOCOLO Las propiedades particulares del protocolo representan una de las credenciales más impor- tante de este test para su admisión en el campo de las técnicas proyectivas. En consecuencia, dedicaremos una parte sustancial de este artículo a la consideración de sus caracterisUcas y de los datos que sustentan su pretensión de poseer potencialidades diagnósticas excepcionales. Para que un determinado material siNa como instrumento de examen de la personalidad debe satisfacer dos condiciones básicas: permitir la actividad libre del examinado y la evalua- ción sistemática del examinador. Estos dos conflictos no se concilian fácilmente pues la eva- luación sistemática presupone criterios estructurales y la estructura constituye un obstáculo ' / • En su prefacio al libro ecese de completamienco de dibujos, Pe<cival Symonds alirma: •DesculJñ que se 1rataba de un estudio que no sólo Intentaba otorgar una base experimental para la interpretación de los elementos proyectivos gráfi· cos, sino que superaba todos los intentos previos en cuanto a lograr esa validación que ofrecía, por primera vez, datos valida!ivos verdaderamente convincentes y una evidencia satisfactoria en cuanto a la inlerp<etación de los elementos proyectivos contenidos en los dibujos". 250 G. MARIAN KINGET para la libertad. El protocolo de Wartegg combina estas condiciones conflictivas con efecti- vidad poco común. Por una parte presenta al examinado una situación tan libre como puede serlo un determinado material que sea compatible con los requerimientos de un test. Por la otra ofrece al examinador una situación en extremo estructurada y permite, en consecuencia, el empleo de muchos y variados criterios para la evaluación. Estas características que en apariencia se excluyen mutuamente, reclaman alguna clarificación. A continuación se realizará un breve intento en ese sentido. Factores cualitativos Por factores cualitativos se entiende totalidad de los atributos relacionados con la forma específica (cuNa o recta, grande o pequeña, etcétera) de los estímulos que aparecen dentro de los espacios destinados al dibujo. Una simple hojeada al protocolo es suficiente para re- conocer: 1) cada uno de los estímulos posee una forma absolutamente propia que le otorga individualidad, y 2) las formas de los distintos estímulos son muy variadas. Estfmulos Cualidades objetivas Cualidades guestálticas • Uno Redondo, relativamente pequeño, exacta- Delicado, ligero. insignificante, viviente, mo· mente central. viéndose. Dos Curvo, extremos redondeados, ubicados Flexrble, móvil, írviano, viviente, ondeándose, fuera del centro fluyente, arrastrándose. Los elementos son rectos, equidistantes, Duro, estricto, austero, metódico, construc· Tres aumentan regulannente, ubicados periféli· tivo, progresivo, creciente. camente. Cuatro Cuadrado, intensamente negro, ubicado en Pesado, sólido, masivo, estático, material, el rincón. sombrío. Cinco Recto, opuestamente orieotadio, ubicado Dinámico, conflictivo, resistente a la agre· perifélicamente. sión, dirigido a metas. Seis Recto, ubicado en el ángulo derecho, des· Llano, adherido alos hechos, poco inspira· igual, fuera del centro. dor, torpe, desequílib<ado. Siete Punteado, semicircular, ubicado periférica· Delicado, refinado, inquieto, vivaz, complejo. mente. Muy curvado, ubicado en la parte superior, Suave, fácil, tranquilo, fluyente, flexible, orgá· Ocho arqueado hacia abajo, extremos afinados nica, resguardante. relativamente largos. • Mencionamos solamente las cualidades guestáltw cuyo grado de objetividad es más alto (es decir, las que se citan con más frecuencia). 8 orden en clasificación relleja de un modo aproximado el orden de frecuencia en que los exami· nades las mencionan. 15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 2 51
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    ;_' las cualidades formalesson de dos tipos. Algunas son objetivas, en el sentido de que son inherentes a la estructura física de los estfmulos. Por ejemplo, el estímulo uno posee la cuali- dad objetiva de ser redondo, relativamente pequeño y ubicado en el centro. Otras poseen un valor estrictamente fenomenológico o guestáltico, o sea que son atribuidas por el sujeto per- cipiente al estímulo. Este tipo de cualidad puede ser relativamente objetiva (en el sentido es- tadístico de la palabra, no en el físico) o relativamente subjetiva (es decir, que son percibidas por sólo unos pocos o hasta por un solo sujeto). Por ejemplo la línea ondeada del estímulo dos, generalmente es percibida como flexible, móvil, y hasta animada; en ocasiones como una línea que se arrastra y a veces como humorística. Estas cualidades gestálticas le otorgan a los estímulos un cierto valor afectivo o "emocional" que los hace aparecer más o menos atractivos o rechazantes para el sujeto. En términos objetivos esto significa que al examinado le resulta "fácil. manejarse con ciertos estímulos, y ªdificil• con otros revelando, asf su afinidad (y su falta de afinidad, respectivamente) con las cualidades que esos estímulos simbolizan. A continuación damos una lista de las cualidades que más comúnmente se adscriben a cada uno de los ocho estímulos. Estímulos masculinos y estímulos femeninos Aunque los estímulos son cualitativamente muy diversos, pueden organizarse en dos ca- tegorías, de acuerdo con la similitud de algunas de sus cualidades predominantes. Tenemos asi el grupo de estímulos curvos y punteados y el de estímulos rectos y cuadrados. Wartegg los llama grupos femeninos y masculinos, respectivamente. Estos rótulos, tal como se utilizan en este test, no se refieren a ningún simbolismo freudiano sino simplemente a la supuesta afinidad de las mujeres con el mundo de la realidad animada cuya cualidad orgánica, circular, flexible y creciente está simbolizada por la lfnea curva y a la correspondiente afinidad de los hombres con el mundo de la realidad objetiva con sus propiedades técnico-constructivas 5wao BELGA. Este conjunto evidencia un modo de ser tlpicamente "femenino". 8 contenido revela una orientación de los intereses hacia el hogar, los niños, las flores y los objetos decorativos. La ejecución se caracteriza por un abun- dante uso del sombreado, por las ~neas fuertes, por un gran cuidado ypreocupación por la annonla y el embeDeci- miento de tipo convencional. Esta combinación de elementos indica que se trata de una personal'ldad emocionalmente rica, generosa, sensible yamistosa, bien dotada pero carente de ambición intelectual, conservadora, cáncflda yalgo retralcfa. Una vitalidad bastante fuerte, pero disciplinada, contribuya aun feliz equilibrio entre la espontaneidad y el control, entre la productMdad yla relajación. Aunque está sóíldamente airaigada en la reafldad ybien ajustada a su ambiente de pueblo, esta m~cha posee una visión algo fngenua, romántica-ideallsta. 252 G. MARIAN KINGET .•,. . f·..-. ·:.1 t ._.~- ·1 t fl->4 Su.ero ~- p.sr completó el protocolo gráfico de un jown norteamericano. B contenido está compuesto de objetos muy comunes, de un gráfico matemático ydel retrato de una chica con abundante cabellerayrasgos marcados. Bestilo del dibujo es llexlble, descuidado, simple ycarente de preocupaciones por el embellecimiento o por lo superfluo. Tanto en el contenidocomoen la ejecución estetest revela un carácter típicamente "masru!ino". Las caracterfsticas fun- damentales de suautorson la orientación realista-práctica, la actitud dinámica yla sana agresMdad. Es un inclMcluo am- bicioso y eficiente, pero sin embargo dillertido, ligero. Pareceel tipo de peraona que ve con claridad las metas y las logra con relativa faci!iclad. En varios de los diOOjos aparece, directao indirectamente, una gran alegría de viW'. Es una persona inteligente, bien integradayque se adhiere alos hechos yque se concentra exclusivamente en la realidad tangible. simbolizadas por las líneas rectas. la predilección que el examinado demuestre por las cualidades representadas en estos dos grupos de estímulos constituye un criterio válido para juzgar el carácter masculino o femenino de su personalidad. Las conclusiones de este tipo no se basan, por supuesto, en indicios únicos. Como todas las demás conclusiones que se extraen de este test, también éstas se basan en un patrón doble de respuestas que es posible detectar gracias a la estructura doble del protocolo. Hasta cierto punto todas las conclusiones se basan en la congruencia que las respuestas positivas del examinado tienen con los conjuntos de estímulos que apuntan hacia una dirección especffica y en la congruencia correspondiente de las respuestas negativas con los conjuntos que apuntan hacia la dirección opuesta. Más concretamente, para diagnosticar que una persona posee un carácter predominantemente femenino, esa persona debe no sólo responder al grupo de estí- mulos masculinos de modo tal que en su contenido haya muy pocos o ningún objeto hecho por el hombre, abstracciones técnicas, etcétera, o demostrando una total ausencia de afinidad con las cualidades que dichos estímulos representan. En resumen toda conclusión se fundamenta, por así decirlo, en pruebas y en contrapruebas. Con respecto a las líneas no figurativas que se utilizan en este test ya su tendencia a aso- ciarse con cierto tipo de temas, es conveniente referirse ala obra de Krauss (4) y de Hippius (2). Estos investigadores realizaron experimentos en los que pedían a los sujetos que representaran conceptos mediante líneas no figurativas y otros elementos gráficos. Entre los conceptos figura- ban emociones tales como la alegria, la rabia, el temor, o nociones abstractas como la armonía o el progreso; materiales concretos como el vidrio oel oro eincluso colores. Los resultados de- mostraron que cierto tipo de líneas tendía aasociarse con cierta categoría de temas, conclusión que ha sido ampliamente confirmada por los resultados logrados con este test. En consecuencia, parecerfa que los estímulos sin sentido pueden, en efecto, ejercer una influencia considerable sobre la dirección de la actMdad asociativa del examinado. Por eso es Importante la representación equilibrada de una amplia variedad de estímulos para lograr que 15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 253
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    un instrumento deeste tipo no se sujete a una dirección implícita y para que se adecue a una amplia exploración de la actividad proyectiva. Factores organizacionales y cuantitativos La variedad de la tarea es sólo uno de los requerimientos para la validez diagnóstica de la actividad proyectiva. La libertad de acción es otro. Este requerimiento se toma, a veces, en un sentido demasiado estrecho. Se cree, con demasiada facilidad, que cuando se enfrenta al examinado con un determinado material no figurativo y con la consigna de que puede hacer "lo que quiera· con él, se le está dando completa libertad. En rigor, sólo es libre en un sentido negativo: no tiene que ajustarse a ningún molde predeterminado específico. Pero en un sentido positivo la libertad del examinado, en ténninos de la cantidad de temas de entre los que puede elegir su respuesta, está determinada por la facilidad con que el material del test pueda llegar a elaborarse en una gran variedad de temas. Ésta es una consideración que parece no tomarse muy en cuenta cuando se construyen tests de este tipo. SwEroCANADIENSE. En contraste con los dibujos precedentes que rellejaban la realidad, este protocolo que realizó una muchacha canadiense, no contiene nada material, ni animado ni inanimado. La ejecución muestra una preponderancia de lineas curvas. de vueltas caprichosas y do entrecruzamientos. Estas abstracciones sugieren un carácter emocional, independiente, bastante creativo, pero no demasiado estable o práctico. La muchacha es flexible y adaptada. pero es propensa aconflictos y a reacciones agresivas. (Este es lll protocolo completado y enviado de wetta por LN lectora de la revista Ufe.) La docilidad que posee el material-estimulo no figurativo para su completamiento en una variedad de ítems, o sea su plasticidad, está determinada sobre todo por factores cuantitativos y de organización. Nos referimos al tamaño, al número, a la ubicación y a la estructura de los estímulos. El factor estructural se encuentra sólo en los estimulas complejos: el tres, el cinco, el seis y el siete de la parte superior del protocolo pero juega un papel muy importante. Sin duda, la distribución de los elementos de esos estímulos en el espacio destinado al dibujo puede determinar configuraciones que prefiguren, más o menos, tipos de temas, por ejemplo, el es- tímulo ocho. Si debajo de él se trazara una línea horizontal que se extendiera un poco a cada lado, la configuración resultante sugeriria casi inevitablemente un sombrero o un sol saliendo o poniéndose. Es obvio que esto detennina una grave reducción del valor proyectivo del dibujo. Si la configuración es demasiado sugestiva, el estímulo puede carecer totalmente de potenciali- dad diagnóstica. Otro modo más capcioso de entorpecer la actividad proyectiva consiste en la 254 G. MARIAN KINGET dispersión irregular de los diferentes elementos sobre el espacio gráfico. En este caso, la inte- gración de esos elementos en dibujos significativos puede ser tan dificil que requiera la función de la inteligencia del examinado. La actividad proyectiva puede ser imposible, especialmente en los casos en que los estímulos contenidos en el espacio gráfico son de diferentes tipos (es decir rectos y curvos o quebrados). EL MECANISMO DIAGNÓSTICO Una de las ventajas de este test consiste en ofrecer tres fuentes diferentes de datos y en pennitir así un triple enfoque en la interpretación de los resultados. La más distintiva de estas fuentes es la relación estímulo dibujo (en adelante, RED) o análisis de la manera en que el exa- minado responde a las cualidades fonnales del estimulo. La siguiente fuente de datos consiste en el contenido o aspecto específicamente proyectivo de los dibujos. Esta fuente se logra al permitir que el examinado dibuje lo que quiera (y, por lo tanto, asociar libremente), en lugar de ajustarse a un tema dado. Finalmente, por la importancia que se confiere a las características de la ejecución, este test penetra también en el aspecto expresivo de los dibujos. La relación estímulo dibujo Como se indicó antes, los estímulos que aparecen en el protocolo sirven como conjunto de herramientas para explorar el modo de ser de los individuos y como una serie de comprobado· nes sobre la infonnación que cada una de ellas brinda. Para saber a cuál de las cualidades que poseen los estímulos ha respondido el paciente debemos examinar la relación estímulo dibujo. Se trata de una doble operación que consiste en considerar las cualidades de los estimulas más manifiestas en los dibujos y las cualidades menos manifiestas, y en traducir el producto de este análisis en ténninos psicológicos. Examinemos una muestra simplificada e incompleta de esta operación tomando el tipo dedibujos que, más a menudo, se encuentran como respuesta el estímulo Uno, y examinando sus implicaciones diagnósticas. Es necesario destacar que en este paso del análisis esas implicaciones son sólo índices que deben ser validados o rechazados mediante una comprobación cruzada con la información derivada de la REO de los otros estímulos y con las otras dos fuentes de datos. Éstas son las respuestas más frecuentes al estímulo Uno: a) Una rueda. Un dibujo de este tipo demuestra que el estimulo ha sido percibido en sus dos cualidades esenciales: ubicación central y redondez. Esta respuesta provisionalmente puede considerarse como índice de un carácter apegado a los hechos, objetivo, realista, práctico y claramente masculino. Además podría inferirse que si bien el examinado destaca lo esencial y descuida lo trivial (subraya la centralidad y no la pequeñez del punto), carece en cierta medida de capacidad integrativa Omposibilidad de integrar al estímulo en una totalidad independiente, como por ejemplo un carruaje). También existe la posibilidad de que posea poca capacidad emocional Qa redondez del estímulo está utilizada para representar una reali· dad mecánica, no orgánica). b) La esfera de un reloj antiguo. Las conclusiones de este caso son básicamente las mis- mas que en a). Sin embargo, el hecho de que el examinado haya completado el estimulo en una totalidad que se contiene a sí misma y que haya mostrado una preocupación por el estilo, 15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 255
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    indicaría que poseeuna estructura más equilibrada, con una mayor capacidad integrativa Y emocional, una sensibilidad más refinada y un modo de ser menos unilateralmente masculino. c) Una gota de lluvia. Si el examinado dibuja una escena que representa, por ejemplo, a una niña que se protege con un gran paraguas y reduce el estímulo a una de las muchas gotas de lluvia que ocupan la parte superior del espacio gráfico, destaca principalmente la peque- ñez del punto y deja de lado las características que derivan de la posición del estímulo dentro del campo. En otras palabras reconoce la naturaleza del estímulo (redondez, pequeñez), pero pasa por alto su función. Cambia la estabilidad, la importancia y la individualidad del punto, que derivan de su posición central, por la vaguedad, la insignificancia y la arbitrariedad. Las conclusiones provisionales que derivan de una RED como ésta sugieren un carácter emocional, imaginativo, esencialmente femenino (el valor del estimulo está subordinado a la necesidad del examinado de crear un determinado estado de ánimo, un cuadro de la vida y de la naturaleza). Es posible que se trate de una persona afectuosa, dotada de un agradable sentido del humor (gracioso contraste entre la pequeña niña y el enorme paraguas). d) B centro de una flor. Este dibujo destaca la redondez y la pequeñez del estímulo; no descuida del todo la centralidad pero desvia su valor desde el plano abstracto geométrico al concreto orgánico. Una RED de este tipo sugiere un fuerte predominio de la sensibilidad sobre el intelecto, una integración de características no agresivas, algo romántica (en el caso de un examinado de sexo masculino, posiblemente de tipo sentimental) y muy femenina. e)La intersección de dos diagonales. Esta respuesta destaca la ubicación exactamente cen- tral del estímulo hasta el punto de negar su redondez. Una respuesta de este tipo indica un modo de ser unilateral, intelectual, lógico, abstracto, muy controlado y poco imaginativo. Podrían multiplicarse los ejemplos con el fin de caracterizar distintos tipos de personalida- des, la dinámica, la agresiva, la retraída, la impulsiva, etcétera. Sin embargo, como lo mencio- namos anteriormente, estas inferencias diagnósticas realizadas sobre la base de las respuestas que se dan a los estímulos por separado, pueden sólo elevarse a nivel de conclusiones cuando las implicaciones de varías respuestas convergen hacia un mismo significado. El contenido A menudo et tema que se emplea como material proyectivo constituye una fuente muy utilizada en los test de personalidad. Es un producto de la libre asociación del examinado y permite com- prender cuál es la orientación predominante de sus actitudes, necesidades YtensioneS. La especial contribución de este test al análisis de contenido reside en la organizaci6n sistemática Ycflferenciada del dominio prácticamente ilimitado del contenido y, sobre todo, en los c:ooesponcfientes indices psicológicos que ofrece. Como la utiTización del contenido en la interpretación de materiales pro- yectivos es muy conocida y et tema demasiado complejo y extenso para tratarlo en este trabajo, limitaré este aspecto del procedimiento diagnóstico ala presentación de la Tabla 1{pág. 257). La or- ganización de esta tabla posee un valor no sólo lógico sino también diagnóstico. Las cuatro divisio- nes fundamentales en que está organizada (111Cficada por números romanos y arábigos y por letras mayúsculas y minúsculas, respectivamente) son los pasos aseguir para cada dibujo específico. Por ejemplo: un dibujo que representa un caballo debe considerarse dentro de la categoría de: 1) tema figurativo; 2) de reproducción de la realidad; 3) de objetos naturales, y 4) de la variedad animada. 256 G. MARIAN KINGET La ejecución Los tests gráficos en general poseen la gran ventaja de ofrecer un material directamente observable Yduradero que puede verse de un modo global e inmediato, es decir, sin necesidad de un rodeo simbólico o temporario. Por esta razón se prestan muy bien tanto a estucflOs sobre la ejecución como a estudios de contenido. TABLA 1 Principales divisiones para considerarel contenido de /os dibujos del test l. Temas no figurativos 1. Garabatos 2.Abstracciones a.Dibujos decorativos simétricos b.Estructuras decorativas de líneas libres e.Dibujos técnicos 11. Temas figurativos A. Reproducciones de la realidad 1.0bjetos naturales aNaturaJeza animada Personas Animales b.Naturaleza inanimada 2. Objetos hechos por el hombre a.Utiírtarios b.Omamentales B. Productos de la fantasía a.Ternas de tonalidad positiva b.Temas de tonalidad negativa e.Ternas simbólicos Sin embargo, por lo general se ha prestado a estos dos tipos de recursos, ejecución y con- tenido, una atención muy dispar. La interpretación de dibujos libres se /la centrado de un modo demasiado unilateral sobre el contenido, o sea, sobre losaspectos propiamente proyectivos, en tanto que la ejecución o aspecto expresivo ha sido muy descuidada. No obstante, et contenido es insuficiente para una interpretación confiable y afinada. Suje- tos con personalidades totalmente distintas dibujan las mismas cosas (figuras humanas, cabe- zas, animales, flores, edificios, dibujos decorativos o cualquier otro tipo de tema familiar) pero un mismo contenido siempre ofrece diferencias en cuanto a la ejecución. Un determinado objeto puede dibujarse muy grande o pequeño,esbozarse vagamente o delinearsecon precisión, puede tratarse con cuidado o con indiferencia, sombrearse o detallarse; las líneas pueden ser fuertes o débiles, rectas o curvas, fluyentes, quebradas, etcétera. Es decir que las características de la ejecución otorgan una individualidad inequívoca a los temas que de otro modo serían similares. 15. TéST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 2 57
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    8 trabajo quese realizó en este test demostró que la ejecución ofrece una base diagnóstica más confiable aún que la del contenido. Mientras que el contenido manifiesta los intereses. preteren· das, necesidades y preocupaciones del examinado, la ejecución revela aspectos más fundamen· tales de su conducta; la intensidad impulsiva. la fuerza de control, la tensión o la relajación bási· cas,la flexibilidad, labilidad, tenacidad yotros elementos permanentes del carácter. Una dificultad en relación con el uso diagnóstico de la ejecución consiste en que el signifi· cado de la misma no surge claro e inmediato a diferencia del contenido, cuyo simbolismo se comprende con facilidad y en general no varía de un test a otro. Uno de los méritos de ese test es el de ofrecer un extenso análisis de las variables de ejecu· ción junto con los índices psicológicos correspondientes. Estas variables corresponden funda· mentalmente a: Aspecto externo. Lleno, vacío, expandido o constreñido. Tipo ycualidad de las líneas. Rectas o curvas, fluyentes o rigidas. continuas o discontinuas. Presión. Fuerte o débil. Tratamiento. Cuidadoso o descuidado. Estructura. Organizada (espacial o lógicamente) o detallada. Sombreado. Claro u oscuro. Existen otras variables, tales como el movimiento, la repetición, etcétera. Son en conjunto veintidós variables sujetas a puntajes. El significado de las caracteristicas específicas no debe considerarse inequívoco e invariable como si fuera un diccionario. Debe modificarse constantemente como una función de la cons· !elación siempre cambiante en que las variables aparecen. Puntuación Para que la adjudicación de puntajes sea objetiva son necesarias normas o patrones preci· sos. Los dibujos libres, como todos los productos de la actMdad creadora. no permiten abe· decer normas rigurosas. La precisión que se pueda lograr en asuntos como éstos es, por lo tanto, sólo aproximada, especialmente cuando lo implicado es la variables única. En cambio cuando existe un gran número de variables el puntaje total puede alcanzar una objetividad sor· prendente. Pero para lograrla deben darse dos condiciones: primero, que aquello que se va a medir esté definido de un modo adecuado; segundo, que exista un medio para el registro fácil y metódico de los puntajes. Nuestro test ofrece ambas condiciones. La puntuación se realiza me· diante unahoja especial de puntuación (Tabla 11) y con una escala de tres puntos. Los puntajes se indican por medio de símbolos (una X para casa punto) y no de cifras. Se busca mediante este procedimiento que aparezca en la hoja de puntuación la constelación de características contenidas en los dibujos de la manera más directa posible. La distribución de los símbolos en la hoja de puntuación deja como resultado áreas llenas y áreas en blanco que, para el exami· nadar entrenado, constituyen un mensaje inmediato. Sin embargo, no debe considerarse este esquema abstracto como un sustituto abstracto del producto original; es sólo una ayuda para aclarar las características de este último, características que en el dibujo pueden absorberse o confundirse funcionalmente por la estrecha fusión en que se encuentran, y en consecuencia, conducir a distorsiones de la interpretación. Otra de las ventajas de este procedimiento consiste en ofrecer por efecto de los espacios que se mantienen en blanco una especie de negativo del producto. En otras palabras, es posible ver con claridad cuáles son las características que no 2 58 G. MARIAN KINGET aparece.n en el dibujo. Aunque la ausencia de características no es tan significativa como la presencia de éstas, de todos modos constituye un aspecto digno de consideración ca d larifi b 1 • paz e c car y su rayar os rasgos que aparecen en el material. La interpretación . Los puntajes totales obtenidos por intermedio de las variables que aparecen en los dibu- ¡os, ~e transportan al protocolo de investigación (Tabla 111) que se organiza de acuerdo con las relaciones entre las variables del dibujo y las variables psicológicas aquí exploradas. El resul- tado de esta operación es una curva que se denomina perfil de la personalidad. A menudo esta curva resulta ~rrónea en relación con el producto final del test. En rigor sólo repr esen!~ una pnmera organización de los datos, un cuadro tipológico que debe individualizarse me- diante una serie de pasos..Primero deben analizarse los puntajes totales que constituyen el perfil. Por e1emplo, el.punta¡e total para el polo saliente de la variable Emoción puede lograrse a partir de los punta¡es que se adjudicaron a Naturaleza animada, Aspecto externo expan- TABLA 11 Protocolo de puntajes OlffUOS ..... Clf!WOS ........ .¡,,_,.,. - ...... -- TABLA 111 Protocolo de interpretación ......., •itOH. ..._..__s..- r.-. o-.. .........,_., oa..-rm ~- ....... """"'tv~ ..._..,__,¡ tsa........~ 1..-.er;-, C>lf.~ °"'-'• 1~ ~·F..en. , ..,c;-r.,.... CA.Sl.IAl C • •l.llC. S......t. O-.· 1 , Oll:-~ .I c..,:. 15. TEST DE CQMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 25 9
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    ¡• I; h ¡, y r 1-< i'.· i t"" dido, Lineascurvas y Tratamiento casual. Pero cada una de estas variables posee además un significado especifico. En consecuencia, dos examinados con un puntaje total de veinte para Emoción saliente pueden ser muy diferentes, esto depende de que los puntajes estén representados fundamentalmente por las dos primeras variables mencionadas o por las dos últimas o por cualquier otra combinación de las mismas. El cuadro así obtenido debe diferenciarse aún más por la combinación con los datos que surjan de la RED ydel orden de ejecución de los dibujos. Finalmente, esos datos deben interpretarse como una función de ciertas caracteristicas bá- sicas: edad, sexo, nivel educacional o tipo de ocupación del examinado. El diagnóstico a ciegas es factible y puede resultar interesante para fines teóricos. Sin embargo, en la práctica, por la naturaleza plurivalente del material proyectivo, no es recomendable y desmerece la validez y la utilidad del diagnóstico. ALGUNAS VENTAJAS PRÁCTICAS Probablemente haya pocos instrumentos diagnósticos que ofrezcan tanta riqueza de ma- terial, en tan poco tiempo y con tan poco esfuerzo como los dibujos proyectivos. La ventaja más llamativa de este test es la economía de administración y aplicación. El tiempo promedio que se necesita para la interpretación, incluido el procesamiento de los resultados tal como se describió, es de aproximadamente media hora y, por lo general, menos. Es posible además seguir caminos más cortos que reducen la interpretación a algunos minutos, sobre todo si el examinador está familiarizado con el test En este caso una simple ojeada al conjunto de dibu- jos es suficiente para obtener una Importante infonnación sobre el examinado. Esta fonna de interpretación rápida es especialmente útil para discriminar o realizar un diagnóstico diferencial donde no se necesita examinar un cuadro completo de la personalidad, sino sólo determinados puntos específicos. Otras de las ventajas del test es que, sin ningún cambio en las consignas o en la puntua- ción, puede ser aplicado agrupos lo mismo que aindividuos. Además, posee propiedades que lo hacen especialmente adecuado para su administración auna amplia variedad de sujetos. . Es aplicable a casos de orientación vocacional, selección y demás casos en que la pobla- ción que se somete al test es nonnal. Por estar elaborado sobre la base de una población nonnal esta adecuación se acentúa por la naturaleza misma del protocolo que, debido a su ca- rácter •neutro", no despierta temores en el examinado. Es decir que no provoca ansiedad ni por lo extraño de su apariencia, ni por la •transparencia• diagnóstica, ni por la •infantilidad• de las tareas que deben realizarse. Esto explica, hasta cierto punto, la respuesta favorable que recibe tanto de adultos como de los niños. (Se administró el test a un considerable número de niños en grupos que abarcan desde el jardín de infantes hasta el sexto grado y reveló una sorpren- dente receptMdad por parte de los jóvenes examinados. También se administró auna cantidad de pacientes psiquiátricos que realizaron dibujos muy característicos.} Finalmente, por la naturaleza precisa y diferenciada del material, se presta para la investiga- ción. La gran variedad de percepciones que los estímulos suelen despertar lo hacen apto para reflejar con mucha sensibilidad los cambios que se producen en los pacientes con tratamiento psicoterapéutico o con cualquier otra situación significativa de aprendizaje. 26Q G. MARIAN KINGET REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Berger, E.: Der Sandersche Phantasiestest im Rahem der psychologischen 8gnungsuntersuchung. Atch. Ges. Psychol., 103:499, 1939. 2. Hippius, M. T.: Graphischer Ausdruk von Gefühlen. Ztschr. Ang. Psycho/., 51:257, 1936. 3. Kinget, G. M.: 7he Drawing Completion Test. Nueva York, Grune & Stratton, 1952. 4. Krauss, R.: Ueber graphischen Ausdruck. Ztcar Psychol., Supl. 48, 1930. 5. Sander, F.: Experimentelle Ergebnisse der Gestalpsychologie. Ber. Über d. 1o. Kongr. Exper. Psychol., 1928. 6. Wartegg, E.: Gefühl. Neuepsychol. Studien, 12:99, 1934. 7. Wartegg, E.: Gestaltung und Charakter. Ztschr. Ang. Psychol., Supf. 84, 1939. 15. TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS 261
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    16. Test delconcepto más desagradable. Una técnica proyectiva gráfica para uso diagnóstico yterapéutico por M. R. Harrower INTRODUCCIÓN Spitz {6) afirmó recientemente que ·1a lista de las técnicas proyectivas aumenta c:fiariamente•. Aunque esto puedo considerarse una licencia, si no poética, psicológica, hay en ella, sin em- bargo, algo de cierto. La larga bibliografía incluida en Los métodos proyectivos (1) de Franck acuñó el término en 1938 para describir el Test de Rorschach y el de Apercepción temática. ¿Existe alguna justificación para seguir agregando nombres a ~ lista que crece de continuo? Esta debe ser la pregunta obligada de todo investigador cuando está por idear y propugnar algún nuevo método proyectivo. Mis razones para presentar a los demás un test que me ha demostrado sus ventajas durante un período de dos años, son las siguientes: es un test extraordinariamente rápido y simple de administrar; puede aplicarse a grandes grupos con la misma facilidad que a in- dividuos aislados; no requiere puntuación; puede clasificarse instantáneamente; y lo mismo que con el manejo del Dibujo del hombre-mujer, tal como lo describió Machover (5), puede obtenerse información abundante en muy poco tiempo. En muchos casos ha demostrado su valor diagnóstico, y en otros su utilidad para deducir con rapidez el grado de perturba- ción psicológica del examinado. Junto con las demás técnicas proyectivas pertenece a la clase de material que permite una transmisión originaria e íntegra al terapeuta. Se logran de ese modo datos reales, no sujetos a los comentarios o a la evaluación del psicólogo. Para este fin, como medida sistemática, obtu- vimos copias carbónicas de todos los dibujos en las entrevistas proyectivas y limitamos nues- tros comentarios evolutivos a esas ilustraciones. Por último, ese material puede utilizarse con el paciente como un punto de partida objetivo en la psicoterapia y con fines comparativas en los distintos estadios del tratamiento. En otra parte (2, 3) podrá encontrarse una descripción de este método denominado ªConsulta proyectiva". MATERIALES Este capítulo se refiere a la experiencia obtenida con el estudio de quinientos casos sobre los cuales se disponía de opiniones psiquiátricas y a los que, además, se les administró una baterla completa de técnicas conocidas. Se sometió a cada uno de los quinientos pacientes estudiados al Wechsler-Bellevue, al Rorschach, a los Dibujos del hombre y la mujer, al test de Szondi y, en 16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 263
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    muchos casos auna evaluación independiente de la escritura por parte de un geógrafo experto. En esta oportunidad desearíamos hacer accesible a otras personas la técnica y el procedimiento de este test yrealizar sugestiones ala luz de nuestras actuales investigaciones. Examinados Los quinientos examinados cuyos dibujos constituyen el tema de este estudio son personas que están pasando por una etapa de cftficultades psicológicas y buscan asistencia psiquiátrica para enfrentarlas. Por el contrario, las cuatrocientas cincuenta personas que constituyen los grupos de control no presentan síntomas psicológicos manifiestos. Pero queremos aclarar que no estamos presentando estadísticas sobre diferencias entre los "normales" y los pacientes. Omitimos esto deliberadamente con el fin de llamar la atención sobre el estado insatisfactorio de los hechos, frecuente en el procedimiento clfnlco experimental. ¿Quiénes son "normales" y quienes deberían constituirse en "sujetos de control"? Tanto en la psicología experimental, como en la psicología académica o de laboratorio, el experimentador puede dividir fácilmente en "grupos equiparados" a las ratas que han de correr en el laberinto o a las personas que han de aprender bajo diferentes condiciones y, de este modo, se ajusta cómodamente a lo que sabe acerca de los métodos científicos satisfactorios: un grupo debe ser expuesto a determi- nadas variables controladas, y los otros no. Pero, sin embargo, existe un grave peligro en los proyectos clínicos experimentales al formar los grupos "control": es posible que el psicólogo de- masiado académico considere que todos aquellos que no están en su clínica u hospital o que no le fueron derivados para un examen, son "personas normales" o personas sin dificultades psicológicas. Hay aquí una gran cantidad de trampas y falacias. Si tomamos un grupo no se- leccionado de individuos como "control" y lo comparamos con el grupo específico de pacientes podemos encontrar, mediante un escrutinio exhaustivo, que en el grupo "control" hay personas que siempre han buscado ayuda psiquiátrica en alguna parte, que han terminado con éxito un tratamiento psicoanalítico o que están actualmente en él. Pues bien, ¿a qué grupo pertenecen estas personas? ¿Dejan de ser "normales"? ¿Debe clasificarse como "normales" a los sujetos que se someten al test bajo determinadas condiciones y como "anormales" cuando se someten a él bajo otras? No es necesario insistir en este punto. Es suficiente advertir acerca de esto y dar una explicación razonable: Si bien existen diferencias entre nuestro grupo mencionado y el grupo de muestra seleccionado al azar, debemos considerar que el test no está destinado a efectuar una diferenciación entre lo normal y lo anormal, entre la adaptación y la desadapta- ción, sino a esclarecer el tipo y alcance de los problemas psicológicos específicos y su modo de manifestarse; lo que, por otra parte, aporta indicios para los demás procesos psicológicos interrelacionados. Consignas para la administración Hemos aplicado, para todos los individuos sometidos aeste test, la misma consigna: "¿Cuál es la cosa más desagradable que se le ocurre?" o "Quiero que piense en la cosa más desa- gradable que pueda imaginar". Después de una breve pausa, el examinador agrega: "Y ahora quiero que me la dibuje", al mismo tiempo que le entrega un block de papel y un lápiz. Se dan luego las siguientes consignas: ·Puede dibujarlo como prefiera, tal como es, esquemática o simbólicamente". Cuando el examinado entrega el dibujo se le pide que los describa y que aso- cie libremente con él. 8 papel que se utiliza es el común de veintiún centímetros por veintiocho. 264 M. R. HARROWER Un carbónico permite obtener una copia y apreciar interesantes indicios en relación con la pre- sión, el borrado y el sombreado. Al principio, también pedíamos un dibujo del concepto más agradable, pero en general ob- teníamos expresiones mucho más triviales y estereotipadas, que rara vez tenfan importancia. RESULTADOS Reacciones del examinado a las consignas del test Para estimar la facilidad de respuesta del examinado tomaremos una escala de seis puntos. 1. El examinado toma inmediatamente el lápiz, mira al examinador de una manera acusadora o penetrante y en forma rápida dibuja alguna idea, concepto uobjeto como si la pregunta del exa- minador fuese el disparador de una respuesta que sólo esperaba la palabra "ya" para surgir. Esta reacción superligera generalmente va acompañada por una pregunta verbal o gestual por parte del paciente, por ejemplo: ª¿Cómo sabfa que yo tenfa este pensamiento desagradable?". Los resultados gráficos de este modo de reacción suelen ser de tipo simbólico y representativos de estados mentales o de experiencias psicológicas (véanse las figuras 4, 5 y6) (págs. 271). 2. 8 tipo 2 es el de "velocidad promedio·. 8 examinado parece estudiar en algunos segun- dos una serie de posibles respuestas alternativas y luego, sin traba.jo ni conflicto, registra su decisión, acompañada a veces de algún breve comentario apologético acerca de que aunque no sabe dibujar bien, se podrá apreciar más o menos lo que ha intentado hacer. Este tipo de reacción posee una gran correlación con las respuestas que en este test hemos determinado como "populares" (véase la figura 1). 3. El tercer tipo de respuesta puede denominarse "lenta promedio". Es similar al tipo 2 con la diferencia de que en este caso el examinado vacila más antes de decidirse; pone mayores barreras defensivas en término de su incapacidad para dibujar bien. Es frecuente que las líneas de dibujo posean características de tanteo y que el examinado requiera reaseguramientos para poder continuar. 4. El tipo de reacción número 4 puede ser descripto como lento y perturbado. El examinado conoce la experiencia especifica y personal que desea dibujar, pero hacerlo le resulta tan per- turbador que suele tener grandes dificultades. En estos casos es necesario un repetido rease- guramiento y alentar mucho al examinado. 5. Este tipo de demora puede llegar al extremo de la total negativa a realizar en el papel el dibujo de la Idea que parece ser muy perturbadora. En los quinientos casos examinados en- contramos varios incapaces de completar o continuar el test a pesar de la reiterada ayuda y de la presión que se ejercía sobre ellos. En unos de los casos pudo apreciarse un momento de ansiedad que llegó al pánico. Al día siguiente el paciente relató a su terapeuta un informe muy interesante relacionado con su reacción. 6. La reacción número 6 es el fracaso pero de distinto tipo. Aqui el examinador "no puede Qiteralmente) pensar en nada desagradable" y a pesar del apoyo que se le brinda y de las pre- guntas que se le hacen (ª¿Es que realmente no existen cosas desagradables en el mundo?") no logra entrar en la situación proyectiva En este trabajo no ofreceremos estadísticas acerca de la distribución de los quinientos sujetos ya que los distintos tipos de reacción aparecieron lentamente en el campo mental del experimentador a medida que investigaba con el test. Pero transcribiremos una o dos generalizaciones ordenadas. En general, los más normales, es decir, 16. TEST DEL CONCEPTO MAS DESAGRADABLE 265
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    la ejecución gráficade los examinados menos perturbados se correlaciona (cuando se la com- para con los resultados de otros tests y con evaluaciones psiquiátricas) con las reacciones 2 y 3. La ecuación que resulta en el mínimo de perturbación psicológica en el momento de la prueba parecería componerse por cierta vacilación, algún comentario jocoso sobre la incapaci- dad de dibujar pero, al mismo tiempo, un valiente intento de adecuarse alas consignas del test. Ésta es, además, la reacción que prevalece en los grupos seleccionados al azar. Las otras instancias: el retrato instantáneo de una idea que parece haber estado esperando el momento de expresarse, la reticencia extrema a reflejar una idea porque resulta demasiado perturbadora o la incapacidad de encontrar cosas desagradables en el mundo, se correlacio- nan con las perturbaciones más graves de acuerdo con la evaluación realizada con la batería completa de tests y con la opinión psiquiátrica. Contenido: el tema del concepto más desagradable ¿Qué es lo que cada examinado dibuja enla situación de test? ¿Encontramos quinientas di- ferentes ideas de lo desagradable? De ningún modo. ¿Existen tipos de respuestas que pueden considerarse •populares·, es decir, psicológicamente neutras, relacionadas con una apreciación imparcial y, de algún modo, objetiva de lo desagradable? Parecería que si. Hemos intentado establecer un estado inicial de orden en nuestros resultados dividiendo el material en cinco clasificaciones principales yVarias subdMsiones. Comentaremos primero las agrupaciones prin- cipales para pasar luego en detalle a las subdMsiones. Como punto de partida, podemos con- siderar que el diagrama es una muestra gráfica de las diferentes "direcciones" que puede tomar lo desagradable. LO DESAGRADABLE INTERNO Estados mentales slmbdllcos,soledad, sentimientosenquistados, fobias, fantdu blnrns, suellos. 266 M. R. HARROWER ENRELAOdN CONELSEXO t MUERTE DOLOR La bomba ltdmla,¡uem, aueldld da las nadones a¡reswas. ENfERMEDAD Evasión 1 travá de lo trlvlal, desplaramlento, dlsocl1d6n, fncasa. LO DESAGRADABLE EXl'ERHO AnltMles pequellos. matarla fecal, personas especfflcu, p•nlldade objetos. Comenzaremos con el área neutra del centro que es realista, impersonal, lógica y universal: La denominé •Guerra, bomba atómica, o crueldad de las naciones opresoras•. No puede po- nerse en duda la legitimidad de esta área como concepto más desagradable. Más aún, en este caso la palabra •desagradable" se ha extendido al máximo para significar "aterrador", "terrible", y "terrible para muchosn. En el cerco externo de esta área neutra hemos colocado los dibujos que representan a la muerte, al dolor o ala enfermedad. Aunque no es posible dudar de la le- gitimidad de lo desagradable de una muerte violenta, estos casos carecen de la universalidad de los otros ya que la preocupación en este caso se refiere a la propia muerte o a la de alguna persona vinculada con el examinado, pero no ala de muchos.* Si volvemos ahora al diagrama, veremos que a la izquierda hay un amplio grupo de res- puestas que consideramos como Lo desagradable interno. En estos casos se ha perdido toda objetMdad yuniversalidad; la preocupación del examinado se centra en su propio ·infierno" psi- cológico lndMdual. Agrupé aquf representaciones simbólicas de los estados mentales, fantasías bizarras, sueños recurrentes, fobias, etcétera. La flecha de la derecha del diagrama señala lo desagradable externo pero, en este caso, en relación con hechos específicos y sin ninguna resonancia mundial. También aquí existen gra- dos de legitimidad, pues una casa en llamas posee mayor validez que, por ejemplo, un insecto que trae mala suerte. En dirección diferente a la del ªárea neutra• encontrarnos ejemplos tales como la •evasión a través de lo trMal, el desplazamiento, la disociación y el fracaso". Yen otra dirección ·Lo desa- gradable ubicado en el sexo". Si hiciéramos un diagrama semejante, pero a partir de los dibujos de los sujetos de control, no encontrariamos nada clasificable como "relacionado con el sexo", ni tampoco desplazamiento, disociaciones o fracasos. Lo desagradable Interno, aunque repre- sentado en términos de soledad y fobias sería mucho menos frecuente que en el caso de las personas que buscan ayuda para sus dfficultades, y las fantasías bizarras serían mínimas. Por consiguiente, la mayoría de las respuestas del grupo ·norma1· se distribuyen, según vemos, entre el cuadrante central y lo desagradable externo. Además, es posible encontrar respuestas •popu- lares" dentro de detenninados grupos especfficos. Por ejemplo, tal como se indicó en otra parte (4) hubo un grupo de pacientes con esclerosis múltiple que demostró una marcada tendencia a señalar como concepto más desagradable la muerte de un pariente próximo oallegado. Una vez que hemos diagramado la •dirección" hacia donde puede dirigirse lo desagradable, presentamos la Tabla 1en la que se hace un análisis más detallado de los resultados. MATERIAL ILUSTRATIVO Las ilustraciones que se presentan a continuación se seleccionaron de acuerdo con la mejor ejemplificación del material que hemos sintetizado en las tablas anteriores. Sólo pudimos repro- ducir una parte de los dibujos que poseíamos, los que hubiesen hecho la lectura de este capí- tulo más interesante. Además, como la reproducción de los dibujos debió hacerse con líneas simples, hemos perdido muchas variaciones del sombreado y de las cualidades de la línea. * Sedebe tener en cuenta que considerar estos conceptos simplemente como "populares" no significa que no puedan surgir asociaciones especfficas e interesantes que posean una relevancia vital para el problema psicológico de que se trate. Utilizamos este tipo de división nada más que como punto de partida para contrastar otro tipo de reacciones. 16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 267
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    TABLA 1 Clasificación delas reacciones de quinientos pacientes bajo tratamiento psicoterapéutico al Test del concepto más desagradable Guerra. la bomba atómica. ooueldad por patte de tasnaciones agresoras Muerte ·aérea ·porinme.'sión -por aho<t:amiento -poracuchillamiento ·mue<te de una persona específica ·féretro como símbolo -por accidente automovilístico Dolor y enfemiedad Representación simbóica de un es· tadomental. Soledad. Fantasías y sueños extraños. Prisión psicológica. Serdespertado. Fobias. 268 M. R. HARROWER Respuestas caracteristicas de una ·me;orintegración de la per.;onalidad" según el test del Rorschach, ausencia de cistorsión en los procesos de pensamiento según el test de semejanzas de Wechsler·Belle'JJe. lama· yoria de los pacientes ha hecho cfbujos algo crudos, pero realistas; no hay correlación con la evaluación psiquiátrica de psicosis fronteriza. En este caso tas asociaciones son mucho menos neutras y unille<sales que en el anterior. En este grupo se haltan los dibujos de petSonas muy perturbadas junto con los de otras cuyos problemas son menos agudos. Encontramos aqti dibujos de pacientes con SÍlltomas y dolores penosos reales, de histéricos conversillos yde hipocondriacos. Aparentemente no poseen valor diagnóstico. Lo desagradable íntemo Grupo muy sigrJlcativo e interesante, que se correlaciona en alto grado con la psjcosis fronteriza, con la cistorsión de los procesos de pensa· miento en el Wechsler·Bellevue y con conceptos bizarros del Rorschach. No se encontró en el grupo ·control". A mero.ido, aparece expresada simb61icamente y, por lo tanto, constituye en cierto sentido un subgrvpo del anterior. Pero sin embargo los dibujos de este grupo no poseen la misma calidad bizarra yconstituyen respues· tas que no se limitan a los casos fronterizos. Encontramosaqtiuna cierta similitud con la representación simbólica de un estado mental. Estos dibujos son, a menudo, muy reveladores porque descubren matw de crucial importaneia. Se relacionan rru:ho con el tipo de asociación ibre que puede susata1se frente a tas respuestas origi· nales o raras en el test del Rorschach. la extraordinaria un~ormidad de esta experiencia puede apreciarse en la figura 13. donde se ilustran cinco de los seis casos. Este subgrvpo bastante interesante apareció en los casos en que otros tests y resultados clnicos habían señalado tendencias al retraimiento. Aparecen fobias comunes tales como el miedoa los lugaresaltos, el miedo al encierro en un lugar pequeño, etcétera. También hemos inck.Jido la hipersenslbilidad que se expresa en el temor a la desapl'obadón relle- jado en la expresión facial. Expetiencias persona.'es muy espe- cíficas. Temor ala agresión Temor alos resultados de la agresión (tortura, mutilación). Agresión hacia los niños. 8 pequeño aninaf como chivo emi· sario. Una casa en namas(una casa desor· denada). Peisooas especfficas, Materia fecal y llÓ<ri!O. Pérdida de objetos y fracaso en el logro de los fines uobjetos deseados. Órganos sexuales. 8 concepto de homosexualidad. En lo extremadamente trivial. En el tiempo. A través de una total disociaci6n. A través del desplazamiento. IdeeOOrasiaOO p&'1Ubacbacomo¡;a-a Q..e suja. "Nore¡ rada des¡gaditi!.• Son, en general, experiencias muy traumáticas; en tres de los seis casos el incidente se habia reprimido hasta el momento del test. (Véase Resumen y conclusiones, parágrafo 1.) Es de especial interés elsubgn.'PO .agresión hacia los niños", Q..e resulta de los OlxJjos de cinco m.jeres en los cuales dicha agresión se expresa en relación con sus propios l"ijos. En un caso se produjo un fascinante acto falido en ladesctipci6n escrita La exarrinadohabló del temor de matarasu hijo, lo que ·porcompleto me reaiz.aria... quiero decir, me arruinaría· Lodesagradable externo Casi inevitabl&'nentese pudo COTµOOarque las petSOnaS quecomo concepto más desagradable eleglan un anin1al terlan problemas especm. camentesexuales. Los animales más ~eruentes fueron las viboras, luego las cucarachas ylas arañas. B .:neocaso en que hubo "contaminación" del concepto anomal (cucaracha con expresión facial y en parte hunana), fue en el de unapacienteque había pasado porvarios episodios esql.izofrénicos. lacasa en lamas se vi1cula estrachamente, desde el punto de vista el· nico, con el diagnóstico de histeria Fue representada sólo por rrojeres. Por otra parte, los dos pacientes cuyo concepto fue una casa desorde· nada eran ambos fronterizos. Generalmente éstos fueron casos en que el problema estaba bastantea flor de piel: se expresaban los antagonismos con la madre o con la suegra. Una paciente depresiva se dibujó asi misma yun orgánico muy avanzado lo dibujó a Hitler. Lo desagradable ubicadoen el sexo Con frecuencia so ejempáficó el temor ala castración mediante d:b<Jjos de personas que habian ·perooomiembros" (véase figlXll 12). En dos casos se encontraron expresiones manifiestas sobre la idea de homosexuafodad y en ambos habia evidencias de graves perturbaciones psicológicas. Lo desagradable evadido Revisten particular interés los casos que hemosdenominado de ·oiso· ciación", en los que el examinadonosabe por qué cibuj6 lo que dibujó. Por ejemplo, hubo casos en que se dibl.jaronunaselva, una hJna o un cerco. Estos conceptos no eran desagradables para los examinados pero, sin embargo, los hacían sin darse cuenta de que no cumplian con la consigna del test. Por "desplazamiento" nos referimos a la representación deliberada de un objeto que posee alguna de las caractelfsticas de ta idea que el examinado temía representar. Uno de los casos fue el del pescado muerto, desagradable por su olor, queescondía el verdadero objeto: las toaJij¡as menstruales de la madre y el olor que tenían. Fracaso 16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 269
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    Fo.w.1 Presentación fantaseada dela guerra yde la bomba atómica. perteneciente auna niña dotada de trece años. FlGuRA3 Fo.w.2 Representación simbólica de la guerra yde la bomba atómica realizada por una persona con un agudo problema sexual. FIGvAA3A Introducción de un rasgo bizarro en un caso fronterizo: "Rata comiendo el rostro de un bebé". Dibujos de viboras. cucarachas ypulpos que denotan una preocupación neurótica por lo desagradable externo. 270 M. R. HARROWER .·, ; .· Fo.w.4 Retrato simbólico de un estado mental que representa el aislamiento psicológico (lo desagradable Interno). FIGURAS Dibujos de •una sombra suave y apretada" que repre- senta el temor de la gente. ÑGUAA6 Dibujos que reflejan en forma simbólica tensión y confusión. 16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 271
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    FGUIA 7 Dibujo clasificadocomo represemativo de un estado mental simbólico. Fon 8 Dibujo que el paciente describió como "lSl pojpo mecarUadocon tenlárulos de acero y bombitas de tuz como garras. Los ci"culos del cuerpo parecen rieles de sub· terráneo, y al10la que lo veo de nuevo, la roona de los tentáculos también forman un COll'edor muy iluminado. sin paredes y desierto·. 272 M. R. HARROWER o Fon 9 8 examinadodescnbió este dibujo de ta siguiente maneta: "Oesiltegración de ta personaidad; pérdida de la mismidad. Significaría pé<didade la visión. La cabeza dentro del circulo significa recesión, más que receso, sumersión de la conciencia, dela sensación del sentimiento. Los miembros ·atroche y moche' y de cualquier modo, significan destrucción de la volun· tad y de la á.-ección, excéntricos al cirOJlo para mos· trar la wdstencia de movimiento y de contacto, p&-o movimiento indiscritOOadoe incoorci'lado. y contacto ciego, inse<lSlble". .. S '. ~ ' ~ FGUIA10 Dibujo que representa lSl deino: Víbora en el estómago. 16 TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 2 73
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    FIGURA13 Dibujos que representanun estado men- tal denominado "prisión psicológica". 8 dibujo erefleja una esquizofrenia con inicial yrepresenta "un cubo de hielo en el que estoy preso, incapaz de acen:arme amis hijos". 8 dibujo Dfue reaizado por un hombre que habla defraudado al go- bierno en más de un míllón de dólares de impuestos. 274 M. R. HARROWER E. FIGURAS 11v12 Dibujo que representa la tantas/a: "Los ojos de Dios en los que se refteja cómo se queman las almas en el fuego del infierno". Dibujo que expresa la idea paranoide de •otro riéndose de miy apresurando mi ruina". ~J' l.J ~ ) ¡,. 8 AGURA14 Dibujos que representan temores adistintas formas de agresión. 8.. dibujo B corresponde a una muchacha aterrorizada por sus propios deseos homosexuales: el dibujo eaun homo- sexual latente: el dibujo D aun paciente aquien su terapeuta califlcó como "la persona más masoquista que jamás traté": toleraba increlbles humillaciones por parte de su esposa ycon- sideraba que la cosa más desagradable era ser una mujer atacando aun hombre (nótese el enorme dedo de la mujer, posi'blemente un símbolo fáflCO). FIGURA 15/16 Dibujos que representan mutllaciones relacionadas con la homosexualidad. 8 dibujo Aconstitu)'9 una expresión mani· fiesta, en tanto que los dibujos Byerefle- jan la recurrencia del temor ala castración mediante figuras alas que les falta un brazo o una pierna. 16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 275
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    AGURA16 EL CONCEPTO MÁSDESAGRADABLE EN PSICOTERAPIA Durante los últimos cinco años se ha desarrollado una nueva forma de psicoterapia des- cripta como "consulta proyectiva• (2, 3). En este método se emplean los productos de los tests proyectivos como material similar al de los sueños o de la asociación íibre, es decir, como un material que ofrece indicios directos sobre los problemas, las ansiedades y las actitudes recha- zadas del paciente. EL terapeuta puede utilizar en distintos momentos y maneras este material para conocer al paciente. El concepto más desagradable ha demostrado poseer un gran valor para estos fines. Los dibujos pueden utilizarse de distintas maneras: se pueden presentar en diferentes etapas pidiéndole al paciente asociaciones libres; solicitando que se vuelva a dibujar la idea más desagradable y utiflzando los cambios y los distintos conceptos que surjan. En oca- siones el dibujo en sí y por sí mismo provoca asociaciones que agudizan la conciencia que el paciente tiene de sus problemas. Resulta interesante el caso de una paciente de veinticinco años que dibujó en trece ocasiones sucesivas un coche fúnebre. Sus primeras asociaciones fueron totalmente trMales: que al venir a la sesión analítica tuvo que Ir detrás de un coche fúnebre con su coche particular, o que vivía cerca de una empresa de pompas fúnebres. Ulteriormente hizo asociaciones en el sentido de que algunos de los vagones d9 tren parecían coches fúnebres hasta que, una vez que las defensas disminuyeron, apareció, súbitamente, el material clave que fue aceptado porel paciente. Se advirtió inmediatamente de donde provenían la mayorfa de sus dificultades: era incapaz de enfrentarse al temor de haber provocado la muerte de su madre al dejar unas píldoras para dormir al alcance de su mano. Por su- puesto la asociación final fue que el coche fúnebre erael que llevó asu madre al cementerio. En otro caso se obtuvo una serie más dramática de asociaciones cuando se enfrentó por primera vez a una paciente con sus dibujos originales. Se trataba de una mujer muy inteligente que había es- tado literalmente presa en su departamento durante un año debido a su terror a pisar heces si salia a la calle. También en el departamento se pasaba los días previniendo posibles contaminaciones de la suciedad, y fregaba frenéticamente los muebles y su persona. Dibujó lo que puede verse en la figura 16 y lo describió como una combinación en la que había heces, un pene yla figura de una mujer. En la psicoterapia se decidló enfrentarla dlrectamente con esa confusión. Se le pid'ió que comentara su dibujo teniendo en cuenta que los tres elementos dibujados podrían simbolizar una misma cosa Pero 276 M. R. HARROWER antes de esto se le cfIO una importante explicación: que su capacidad para sirnbofizar de este modo Indicaba la capacidad artistica que poseía y, más aún, que su estructura mental era la misma que demostraron poseer muchos famosos artistas e individuos imaginativos. De éste se le reforzó el yo empobrecido con un tipo de infonnacl6n "autoritaria", la que se fundamentaba en que la paciente se había mostrado en el test como una totalidad. Después de esto, la paciente y el terapeuta se refirie- ron humorísticamente asu "inconsciente creador-, esa parte de ella deseosa de dar pistas para que su terapia prosiguiese. Inmediatamente después que se la enfrentó con sus dibujos, tuvo tres recuerdos que demostra- ron la ausencia de líneas dMsorias o de demarcaciones adecuadas en su experiencia. Recordó tres escenas de su vida pasada que se comentaron y clesairollaron: recordó que siendo pequeña la deja- ron con un baby sitter hombre; en esa ocasión éste intentó introducir!e el pene en la boca Recuerda que más saprencflda que asustada, mientras se le acercaba, aela ver heces colgando, a punto de caerle sobre la cara. Hayaquí ya una confusión pene-heces, unacombinación de asco yele temor. 8 segundo recuerdo ya de la vida adulta se vincula con el día en que súbitamente comenzó su actual terror a las heces. Había estado caminando por la calle con su marido, el que pisó heces sin darse cuenta. Cuando voMeron a la casa, ella le quitó el zapato para llmplárselo y,· desde ese momento, comenzó su pesadilla de terror y contaminación en que hoy vive. Además recordó que ese mismo día descubrió que su marido le había sido infiel y que cuando lo vio a punto de pisar las heces, le asaltó la idea de aplastarle o pisarle el pene. Es así como la paciente reconoció fáet1mente y además ejemprdicó su falta de límites entre el concepto de hecesy el de pene. 8 tema sobre las razones por la que las heces y el pene podrían ser el cuerpo de una mujer despertó en la paciente una gran ansiedad. Antes de que pudiese continuar con las asociaciones fue necesario un nuevo e intenso reaseguramiento siempre en relación con la afirmación autoritaria de fo que el test había demostrado. Se pudo comprobar que la gran ansiedad de la paciente estaba centrada en sus rasgos homosexuales no aceptados y en el asco porsu propio cuerpo debido a sus deseos sexuales activos. En este momento necesitó un gran reaseguramlento en el sentido de que ella "no era una lesbiana" yde que "el test no demostró que ella fuese lesbiana". Una vez tranquilizada trajo el último recuerdo que había evocado en presencia de los dibujos. Se trataba de la confusión entre el placer que sentía cuando tocaba el cuerpo de una mujer y la gran cillpa y perturbación concomitantes por lo que esas sensaciones agradables pudiesen significar. Re- cordó una ocasión en que su hermana mayor estabaacostada sobra ella yse movíade tal modo que le "producia una sensación de confortable tibieza". Pero al mismo tiempo se sentía presa del temor infantil de que entrase algún mayor yla descubriese en pleno juego masturbatario. Una experiencia comparable aésta, pero ya en su vida adulta, era la culpa por la sensación agra- dable que experimentaba cuando le tocaba la mano a unaamiga. Todas esas sensaciones constituyeron el comienzo de las sesiones terapéuticas en las que la paciente pudo esclarecer mucho material profundo y de importancia. En este caso la consulta pro- yectiva funcionó como terapia adjunta o, para decirlo de otro modo, tomó un camino paralelo al tratamiento hipnótico que la paciente siguió con el doctor Lewis Wolberg. Ya por la época en que escribíamos este articulo, la paciente había podido salir de su departamento. Se había logrado una gran mejoría RESUMEN Y CONCLUSIONES Se describe un nuevo instrumento proyectivo llamado Test del concepto más desagradable. Se intenta una clasificación de los tipos de conceptos básicos que se reflejaron en la serie de dibujos, tomando como base el análisis cualitativo de los resultados que se obtuvieron en qui- nientos casos sometidos a tratamiento psicoterapéutico. La conclusión es que este test podría constituir un valioso agregado a la batería diagnóstica de aparición de la personalidad, por las siguientes razones: 16. TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE 277
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    1. Es untest que, cuando está incluido en una serie de técnicas proyectivas menos direc- tas, produce un interesante efecto de sorpresa o shock. A menudo el paciente, para su propio asombro, logra recobrarse y registrar experiencias totalmente olvidadas. Por ejemplo, uno de los inesperados descubrimientos psicológicos a que dio lugar este test fue el del recuerdo tem- prano de una relación incestuosa del examinado con su padre, acontecimiento que durante largo tiempo había permanecido completamente reprimido. El paciente dibujó dos personas en la cama y súbitamente exclamó: "¡Oh, eso soy yo y mi padre!" 2. Permite una mayor comprensión de las respuestas dadas en otras técnicas proyectivas. Por ejemplo, un examinado había dado una respuesta poco común a la mariposa de la Lamina 111 del Rorschach: "Dos puertas al final de un largo corredor". Hizo luego un dibujo más seme- jante en el test del concepto más desagradable, pero en los extremos del corredor agregó dos celdas en la que estaban encarcelados él y un amigo. Las asociaciones en relación con este aspecto del dibujo demostraron la existencia de sentimientos de culpa a causa de actividades homosexuales. 3. En algunos casos el dibujo de fantasías bizarras parece aliviar la preocupación del exami- nado. Es algo así como compartir un estado de ánimo que siempre había evi1ado expresarse. Después, tanto el examinador (en su rol de terapeuta) como el paciente pueden referirse objeti- vamente a "mi estado de tensión". 4. El progreso terapéutico se manifiesta de una manera asombrosa, en cortes longitudinales, a medida que el paciente va pasando de una experiencia desagradable reprimida a otra. Para- lelamente, es frecuente que el test preanuncie material que sólo después es traído a la luz por el paciente. S. Una de las ventajas de este test es su valor diagnóstico. Aunque pensarnos que el "diag- nóstico" constituye la parte menos importante de la contribución de las técnicas proyectivas, hay casos en los que es importante confirmar o descartar un proceso esquizofrénico latente antes de decidir el tratamiento a seguir con el paciente. Creemos que la inclusión de este test en la batería diagnóstica ha reforzado, en muchos casos, la evidencia objetiva. Nos referimos concretamente a las representaciones simbólicas de estados mentales que suelen confirmar el diagnóstico de 'fronterizo" y a los dibujos de animalitos que a menudo reafirman el diagnóstico de neurosis. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Frank, Lawrence K.: ProjectNe Methods. Springñeld, Thomas, 1948. 2. Hanower, M. R.: Projective counseírng. Am. J. Psychotherapy. ene<o, 1956. 3. Harrower, M. R.: En Contemperar¡ Psychotherapists Examine Themselves, Wemer Wolff, Springfie!d, Thomas, 1956. 4. Harrower, M. R., yKraus, Jane: Psychological studies on patients with multiple sclerosis.Arch. Neurol. &Psychiat., 66:44-57, 1951. 5. • Machover, Karen:Personality Proiection in the Drawing ofthe Humans Figure. MolleyHarrower, Springfietd, Thomas, 1948. 6. Spitz, René: The role of training in psychoanalysis in the devetopment of research Inclinical psychology, en Training in Clinical Psychology. Nueva York, mayo, 1947. ' Las obras precedidas porun asterisco tiEnen edición encastellano. 278 M. R. HARROWER 17. Diversas técnicas proyectivas gráficas por Emanuel F. Hammer n indicio de que la recepción de un nuevo instrumento clínico ha sido positiva es la cantidad de modificaciones que surgen a su alrededor. En los capítulos anteriores fue- ron presentados los principales instrumentos proyectivos gráficos; este capítulo se de- dicará a una descripción de las más recientes modificaciones, cuyos méritos sólo el tiempo, el uso y una experimentación más intensa podrán probar. TEST DEL DIBUJO DE UNA FAMILIA De todas las técnicas que tratamos en este capítulo, la menos reciente es la del dibujo de una familia. Consiste en entregar al examinado lápiz y papel y pedirle simplemente que dibuje una familia. Esta técnica tlNO una expansión muy rápida, y ganó por vía oral una popularidad tan inmediata entre los psicólogos que su paternidad nunca fue ciara. Fue adjudicada a distintas per- sonas en diversas regiones geográficas, pero no se ha establecido aún ninguna prioridad. OJizás, al igual quecon varias invenciones valiosas, surgió simultáneamente en muchos investigadores. La mayor popularidad de esta técnica consiste en su utilización con niños, ya que es de fundamental importancia conocer la relación de éstos con los padres y los hermanos. El niño que se sienta el hijo favorito se dibujará a sí mismo en la constelación familiar de un modo to- talmente diferente al niño que se siente rechazado, desatendido, o que anhela cariño. También puede suceder que los niños omitan en sus dibujos a los hermanos o hermanas; se ha com- probado que estos niños sufren invariablemente de sentimientos de aguda rivalidad con sus hermanos. Intentan eliminar en forma simbólica la competencia que los abruma excluyendo de la unidad familiar a las figuras competitivas. La variable quizás más importante que puso de manifiesto el test del dibujo de una familia es la del tamaño de las diferentes figuras. Daremos algunos ejemplos: el exagerado retrato de una enorme figura materna sugiere (cuando en realidad la madre no es la figura más alta de la fami- lia) que la madre del niño es una figura matriarcal y dominante; si el padre aparece como una figura pequeña e insignificante apenas un poco más grande que el mismo niño; se deduce que éste percibe al padre en una posición apenas más importante que la de él mismo. Por ejemplo, no es accidental que un niño de seis años se dibuje a sí mismo de igual ta- maño que a su hermano de tres meses. El examinado siente que el bebé constituye una gran competencia y que hace peligrar su posición, hasta entonces exclusiva, en la familia. 17 DIVERSAS TÉCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 2 79
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    Existen infinidad devariaciones: un niño puede colocarse en el dibujo muy cerca de la madre; o, por el contrario, puede dibujar a toda la familia junta en un grupo, y a sí mismo aparte expresando así su dolorosa sensación de rechazo y aislación. La figura 1 fue dibujada por un niño de doce años, vecino del autor de este capítulo. Consti- tuye una respuesta relativamente sana a este test y, en consecuencia, puede servir como base para comparar luego las demás ilustraciones clínicas. El examinado es hijo único y aparece como tal en el dibujo. El tamaño y la edad del chico dibujado parecen coincidir con las de él lo mismo que el tamaño de ambas figuras parentales. Ha transmitido una sensación de satisfac- ción y de actividad, aunque aparece con claridad, y esto coincide con mis observaciones sobre su familia, un cierto desapego entre los personajes; cada uno de ellos está comprometido en alguna actMdad aislada en lugar de interactuar con lo demás. El indicio de distancia emocio- nal entre los miembros de la familia puede observarse desde una perspectiva más aguda si se compara este dibujo con la figura 2. Esta última transmite la sensación de una interacción fami- liar y de una solidaridad mucho más estrechas. Esto se refleja no sólo en la mayor proximidad que tienen las figuras, sino también en que cada una no está absorta en su propia actividad. El único rasgo enfermo de este dibujo básicamente positivo en general es la gran inmadurez que revela al examinado cuando necesita especificar que el niño que se encuentra en brazos de la madre es él, sobre todo si consideramos que cuando se le administró el test tenía veintiséis años. Su necesidad regresiva de volver a estar en los brazos protectores de su madre define y limita su ajuste actual. Fue enviado por alcoholista. Buscaba apoyo en el alcohol de la misma manera en que había aprendido a apoyarse en su madre, huyendo de la madurez. Las necesi- dades orales implícitas en su alcoholismo coinciden con la gran necesidad de dependencia que se refleja en el dibujo de la familia. f1GulA 1 En franco contraste con las figuras 1 y 2, la figura 3 refleja un intenso sentimiento de estar fuera de la interacción familiar. El examinado era un hombre de cuarenta y dos años que había huido del contacto con la gente para refugiarse en una coraza esquizoide. La ausencia de co- municación emocional dentro de la familia aparece con mucha claridad en el dibujo de los cua- tro miembros de ésta, cada uno en su rincón de la página sin compar1ir siquiera el mismo 280 EMANUEL F. HAMMER FGURA2 Fioov. 3 plano. En lugar de dibujar cuatro personas integradas en un solo encuadre, el paciente dibujó cuatro personas indMduales. Los ojos, meras cuencas vacías sin pupila para mirar alosdemás, expresan la absorción del paciente en sí mismo y refuerzan los signos de esquizoidía y retrai- miento que aparecían en el dibujo de la familia como totalidad. Los endebles miembros, y sobre todo los dedos, semejantes a pétalos, ponen de manifiesto sus agudos sentimientos de inade- cuación e insuficiencia y podrían explicar esa gran necesiclad de buscar seguridad en el escape y la aislación. Otros elementos interesantes para el psicólogo clínico que emplee el test del dibujo de una familia son los siguientes: si el examinado se incluye o no en el dibujo (como un índice de su sentimiento de pertenencia); si dibuja a uno de los padres con expresión severa y prohibitiva, y al otro con aspecto bondadoso, o si coloca, como ocurrió en un caso, un árbol entre él y el padre, y a la madre parada cerca de la parte del árbol en que se encuentra él. Un muchacho de once años que se sentía muy rechazado dibujó una familia de marcianos como una manera de comunicar su absoluta convicción de que sólo en un lugar tan alejado podría obtener mayor contacto e interacción familiar. Pero además manifestó su tendencia a buscar gratificaciones en la fantasía. La huida en la fantasía era la única solución que le quedaba para satisfacer su nece- sidad de contacto emocional y de vinculaciones interpersonales. Por lo que el test de la familia en general revela se lo ha considerado como el equivalente proyectivo gráfico del TAT. Resulta especialmente útil cuando se trata de captar la percepción que el paciente tiene de si mismo y/o de sus relaciones con las figuras parentales o con los hermanos. Aporta casi siempre datos de enorme utilidad en relación con el escaso tiempo que lleva su administración. TEST DE UNA PERSONA BAJO LA LLUVIA La utilización de la variación que consiste en dibujar una persona bajo la lluvia también se difundió por vía oral y no tengo conocimiento de ninguna publicación acerca de esta técnica. Constituye, al igual que el dibujo de una familia, un procedimiento simple. Consiste en pedirle al examinado que dibuje una persona bajo la lluvia. Se atribuyó la paternidad de esta innovación a Arnold Abrams, según algunos, y a Abraham Amchin, según otros. Podría tratarse el caso de una idea fructífera que surge de un modo simultáneo en más de una persona. El procedimiento del dibujo de una persona bajo la lluvia intenta lograr un retrato de la ima- gen corporal bajo condiciones desagradables de tensión ambiental representadas por la lluvia. 17. DIVERSAS reCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 281
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    Ofrece información degran utilidad, sobre todo cuando se lo compara con el dibujo de una persona según la técnica de Machover, realizado por el mismo examin~do. Las figuras 4 y 5, ambas realizadas por individuos normales Oa pnmera po~ un muchacho de catorce años y Ja segunda por un hombre adulto) sirven como base a partir de.la cual es posible juzgar las desviaciones de los dibujos que presentamos más adelante, reahzados ~r Ja población clínica. Si contrastamos la figura 6 con las dos ~endonadas, pod~mos. apreciar que en este caso el examinado es algo más propenso que aqu~llos a er:nplear la aisl?ción _como reacción caracterológica frente a las tensiones ambientales. 8aJO el estimulo de la s1tuac1on ~ ­ tresante se aísla bajando su paraguas como resguardo protector. A partir de.esta comparac1 ?n podemos deducirque este examinado está más propenso que los dos examinados que d1bu1a- ron Ja figuras 4 y 5 a valerse del escape como defensa frente a situaciones adversas. Esta deducción interpretativa fue confirmada por el protocolo del Rorschach, repleto de con- tenidos del tipo "tortugas", "cuevas" y el clásico ·avestruz· (símbolo habitual del .ser que maneja las situaciones amenazantes mediante la huida en lugar de la lucha o la fuga activa). El dibujo de una persona bajo la lluvia que aparece en la figura 7 ilustra la .se ~sación de es~ar bajo las condiciones ambientales más estresantes posibles. El exam .inad~. d1bu1a.un chaparron, como reflejo de lo desgraciada y aprisionante que siente su propia s1tuac1on ambiental. 8 hom- FIGURAS 282 EMANUEL F. HAMMER bre bajo la.lluvia está menos defendido contra las presiones del ambiente que los personajes de los d1bu1os precedentes. No lleva sombrero ni paraguas que lo resguarde y se encuentra pa- rado, con el pelo pegado a lacara y la lluvia cayendo sobre la cabeza descubierta. Lo dibujó un hombre de treinta ydos años que había comenzado un tratamiento psicoterapéutico casi inme- diatamente después de haber sufrido una serie de traumas. En un periodo de dos años falleció su madre, fracasaron sus negocios y lo abandonó la esposa. En su dibujo, el ambiente parece arrojarlo dentro de condiciones atmosféricas rechazantes y desagradables. El único recurso a que puede apelar es quedarse ahí parado, desprotegido, y aceptar las inclemencias. La figura 8 corresponde a una muchacha de veintitrés años con una esquizofrenia latente. Bajo las condiciones que simbolizan tensión ambiental reacciona con pérdida de la identidad y difusión de los límites que la diferencian del mundo externo. La técnica del dibujo de una per- sona bajo la lluvia capta entonces la despersonalización de la paciente quién la destaca aún más cuando comenta espontáneamente que la figura no es hombre ni mujer; es ·asexuada". FIGURA 7 FIGUIAS Las figuras g y 1Oconstituyen ejemplos de reacciones que se ubican en el extremo opuesto del continuo tensional en comparación con los ejemplos vistos. Ambas figuras fueron dibujadas por pacientes que se encontraban en los estadios finales del tratamiento psicoterapéutico. Rea- lizó la figura 9 un adolescente que se trató conmigo por espacio de un año y medio aproxima- damente, y la figura 10, un joven de veinticinco años que estaba finalizando un tratamiento de dos años de duración. En ambos dibujos se reflejan sentimientos de animación y alegria juntos con una visión de que los períodos infelices y tenebrosos de la adaptación están llegando a un fin. En la figura 9 la persona cierra ya su paraguas porque siente que en su situación vital sólo quedan unas pocas gotas de lluvia. La figura 1Omuestra un arcoíris en el fondo, como si el monto de presión ambiental remanente sólo fuese análogo, según las palabras del paciente, ·a una lluvia de verano"; siente además que puede gozar de esto en lugar de considerarlo como algo de lo que hay que escapar o protegerse. Las figuras 11 y 12 fueron realizadas por un mismo examinado; la primera es respuesta a la consigna "Por favor, dibuje una persona" y la segunda a la consigna "Por favor, dibuje una per- sona bajo la lluvia". Si comparamos ambos dibujos veremos que sólo en el último aparece una 17. DIVERSAS T~CNIC AS PROYECTIVAS GRÁFICAS 283
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    F1GUIA 9 FoJv.1o FoJv. 11 , ( , :: !~. rr•l~!:.r { di· --1 r..-;_--_, [ ... .-r ' ?v ::1 't~ / :'( f ¿. ~ ·/·. ~ Y. t ... # --"'.,· -:,-' ·,..-r-.,,t ~ ~ ...{¡.·e ;<;.l - .. '. f', .,.,, ; l· s;.:- f/&· .:"'. ~ . ' ···•, - -t ;;, . ;. · ·vi· .;: • 1 • 1 ·~ 1' JI !>_·J • ~ ., :f1¡:1. ,1Jt¡f 1i-1-'t . -· !"" ;f" '- ·¡ :'{11r ~ ~ ~ (· ~ 1 ¡ l,.;d~ ~- f. ' • l: . ~q :' '/ · ~ . • ~ ' ~ -, _.{.¡ r l ¡,·.;,.,.•, 't". _!J} •.f ' · c,¡t::J'• .. FG.llA 12 disposición de tinte paranoide como respuesta al estímulo que sugiere condiciones de tensión ambiental. La implicación que poseen las orejas paradas, alertas e hipervigilantes de la figura 11. Si este último fuera nuestro único elemento de juicio, no lo podríamos deducir. De este modo poseemos dos retratos; uno que representa la respuesta del examinado a co~diciones "no estresantes" y el otro, a condiciones "estresantes". Lo que demuestra la latencia en que se encuentran los componentes paranoides del examinado es, justamente, la integración de ambas tendencias reactivas, ya que la patología no aparece en la condición "no estresante". se manifiesta sólo en la "estresante". Las figuras 13 y 14 pertenecen a un hombre encarcelado por robo a mano armada. Bajo la presión del estímulo que representa la tensión cedieron los sentimientos de '.nadecuación que en el dibujo de una persona se ocultaban bajo una fachada jactanciosa Yaparecieron ~ pnmer plano (figura 14). En el último dibujo las piemaS se vuelven débiles y enclenques, losbrazos, inservibles Yla cara ridícula; en conjunto, lo opuesto a la figura anterior que aparecia compensatoriamen~ e ~ y capaz (nótense especialmente los largos brazos). Esto nos permite predecir que en las situacioneS cotidianas el examinado tiende a utilizarmaniobras compensatorias para aparecer más adaptado de 1o que realmente se siente. Pero puede conjeturarse que cuando la situación se vuelve estresante se desmorona su apariencia compensatoria ydeja al descubierto la inadaptación subyacente. 284 EMANUEL F. HAMMER Ñ:ll1A 13 Rruv.14 Las figuras 15 y 16 son ejemplos de respuestas al test del dibujo de una persona bajo la lluvia correspondientes a otro examinado cuyas defensas también se desmoronan cuando debe soportar tensiones. En la figura 15 e! paraguas se rompe o desintegray la persona queda desprotegida. En la figura 16, el hombre está tan vencido por estimulo estresante que se "oMda" por completo del paraguas y muestra, casi abiertamente, su vulnerabilidad y carencia de defensas adecuadas, frente acondiciones ambientales adversas. Ambos examinados eran esquizofrénicos fronterizos. -- ~--~ ,{/ .r. ( ' ··;. ;._- ,,. • t ' . :i, i_!:/.- •t., ~ FG.JRA 15 FIGUAA 16 La figura 17 pertenece a un hombre obeso que entró a terapia justamente a causa de su obesidad. Cuando dibujó el hombre para el test del dibujo de una persona dejó el resto de la página en blanco; pero cuando dibujó a la persona bajo la lluvia colocó un fondo que represen- taba un negocio de golosinas; esto representaba sus necesidades orales, que bajo condiciones de presión ambiental pasaron inmediatamente a primer plano. 17. DIVERSAS T~CNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 285
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    FIGLIV< 17 Otros ·emplosde reacciones al test del dibujo de una persona bajo la lluvia son los sigui~ t es: la orgullo: respuesta de la persona de la figura 18, indiferente a la lh.Nia; la baja tol~r~nc1a a la frustración que demuestra la figura t9, en la que se maldice en respuest~ a~ .co~d1ciones 00 ad- . ·· aparece ~ la figura 20 realizada por un esquizofren1co 111terna •en versas· la contamtnaaon que "' • da ' la be est~- 1u51 ·onados· la sensación de no lograr una defensa adecua la que el paraguas y nu · "'• • . . _ frente a presiones ambientales por parte del examinado que realizó la figura 21. ~ paraguas pa rece salir de su posición protectora por sobre la cabeza de las persona; la reacaón~~cter~- . d ,, d las cond·1 c:r-nes estresantes que ilustra la figura 22: un adulto d1bu¡o un nino g1ca e negact0n e '"" . h h el caminando bajo la lluvia con un pie fuera dela calle en un charco (también en el Rorsc ac pa- FIGIJRA 18 Fo..RA 19 286 EMANUEL F. HAMMER ciente dio índices de huida, en primer lugarpor la inmadurez y por la negación a través de la alta preponderancia de respuestas FM en comparación con las respuestas M, y en segundo lugar por la proyección de color en las láminas acromáticas); el exhibicionismo fálico en la figura 23 donde la mano que sostiene el paraguas se encuentra directamente ubicada en la región genital (el exa- minado era un exhibicionista prisionero en Sing Sing y en el dibujo demuestra que cuando debe enfrentar situaciones estresantes responde caracterológicamente tratando de demostrarse una mayor adecuación fálica que la que auténticamente siente poseer). FWI. 20 l'GJRA21 FIGURA 22 FIGIJ'.A 23 t'..- . •..J- ,__ ...,, ' "':~ 'L.···· . .......,,,..._ .. ,~ ;.~~::: Para concluir, la técnica del dibujo de una persona bajo la lluvia es una variación gráfica que intenta lograr el retrato de la imagen corporal bajo condiciones que simbolizan situaciones de ten- sión ambiental. Suele ofrecer infonnación útil cuando se comparan sus resultados con los de los dibujos de una persona bajo condiciones normales o comunes. 17. DIVERSAS TÉCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 287
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    LA VARIANTE TÉCNICADE ROSENBERG DEL TEST DEL DIBUJO DE UNA PERSONA (1 O) Según Levy (8), en esta modificación experimental del test del dibujo de una persona se le da al examinado una compleja libertad para que modifique como quiera los dibujos que ha concluido. Mediante la utilización de una copia carbónica pueden conservarse los dibujos no modificados y originales para compararlos después con la copia modificada. Se entregan al examinado dps hojas unidas (con un papel carbónico entre ellas) para que realice su dibujo. La consigna es la misma que la del test del dibujo de una persona. Después de cada uno de los dibujos del hombre y la mujer se debe hacer un interrogatorio modificado pero de acuerdo con la técnica de Machover. Cuando el examinado ha concluido, el examina- dor arranca la primera hoja de cada conjunto de dibujos para conservar la copia carbónica que permitirá la posterior comparación con la copia modificada. Le devuelve la primera hoja al examinado, COl'.l la siguiente consigna: "Ahora tiene absoluta libertad para cambiar, desfigurar, desordenar, borrar, tachar o hacer lo que quiera con su di- bujo. Siéntase totalmente libre para modificarlo de la manera que quiera. Comience atrabajar y cambie el dibujo como se le antoje". Los cambios se piden para ambas figuras, la del hombre y la de la mujer. Rnalmente se lleva a cabo un interrogatorio posterior al dibujo acerca de los cambios que se realizaron. Utilidad de esta modificación Como con esta técnica sólo se realizaron trabajos preliminares, me limitaré a sugerir posi- bles utilidades clínicas. "1. Índice de hostilidad. 8 indMduo agresivo y hostil tiene la posibilidad de proyectar estos sentimientos en contra de las figuras humanas que dibujó. 8 grado y tipo de cambio pueden representar hostilidad hacia uno mismo o hacia las figuras parentales. Se asemeja en este sen- tido, a las técnicas psicoterapéuticas lúdicas en las que los niños suelen mutilar muñecos que representan alas figuras materna o paterna. "2. Factor rigidez-plasticidad. El indMduo flexible y lábil estará deseando cambiar el dibujo original mientras que la persona rígida no lo deseará o será incapaz de hacer cambio alguno. ·3. Bementos dinámicos (complejos, etcétera). Puede evidenciar las perturbaciones sexua- les así como las preocupaciones acerca de las distintas partes del cuerpo y puede dar indicios sobre los conflictos nucleares. •4, Diagnóstico de los desajustes graves. La naturaleza y el grado de los cambios efectua- dos pueden ofrecer una base adecuada para el diagnóstico diferencial entre las perturbaciones emocionales moderadas y las graves.· Ilustraciones del método B paciente, D., de veintinueve años fue internado debido a sus manifestaciones de desper- sonalización ypérdida de afecto. Como dibujo de mujer hizo una figura voluptuosa y desnuda ala que transformó en un "dia- blo" cuando se le permitió hacer cambios. Le agregó cuernos diabólicos, una cola, vello en el cuerpo y dientes afilados y puntiagudos. Cuando se le inquirió acerca de ella, dijo que era una "ninfa·. Mediante un interrogatorio más profundo se advirtió que lo que quería decir era "diablo". 288 EMANUEL F. HAMMER A la figura masculina, que en un principio era un dibujo bien integrado y vestido, la transformó en un cowboy con tacos altos y guantes de box en tas manos. Interpretaciones posibles: in- tensa hostilidad contra las mujeres; et sexo asociado con el pecado moral; preocupación por la masturbación"(B). TEST DEL DIBUJO EN OCHO HOJAS* En la técnica de Caligor (2) del dibujo de las ocho figuras se requiere que el examinado realice una serie de ocho dibujos de la figura humana, cada uno de los cuales se basa en et anterior, que permanece visible a través de una hoja de papel de calcar. De este modo et exa- minado ve el primer dibujo que realizó a través de la hoja de papel en que dibuja la segunda figura. Luego ve ésta a través de la siguiente hoja, que se coloca para la realización del tercero y así sucesivamente. La consigna es "cámbielo del modo que quiera". Los resultados del estudio de Caligor plantean dudas acerca de la presunción de que el sexo de una sola figura manifiesta la identificación sexual del examinado. Catigor parece de- mostrar que el verdadero nivel de la identificación sexual permanece profundamente oculto de- trás de los primeros dibujos, y que se manifiesta de distinto modo en tos diferentes niveles de la personalidad. En consecuencia, las ocho modificaciones del examinado constituyen un intento de sondear capas más profundas de la personalidad. La necesidad de utilizar ocho dibujos no es inmodificable; en ocasiones yo he utilizado esta técnica con menos dibujos. Justamente en el caso que presentaremos se requirieron seis dibujos en lugar de ocho. De todos modos estos seis dibujos confirman de manera muy dramática la hipótesis de Galigor. 8 examinado, un hombre de treinta años, había cometido un robo. Debido al gran número de dibujos que exige esta técnica, haremos sólo,una breve mención en los cambios temáticos importan- tes. En el primer dibujo real'izó el retrato de un muchacho norteamericano prototipo, prolijo, atlético y con la insignia de vi~Tldad que representa el uniforme de guardavidas (figura 24). En el dibujo siguiente el tema se amplia para seguir una dirección más vin1 aún: un cowboy con sus revólveres listos para serusados (fig1Jra 25). Pero se retrotrae hacia un nivel más inmaduro de compensación según vemos por los anteojos, que aparecen como un signo inicial ele posibles sentimientos de desadaptación yde una capacidad atlética menos perfecta. SJbyacente ala superficial personafldad del primer dibujo. En la lámina siguiente (figura 26) el examinado continúa probando su masculinidad ya que dibuja un po- licía. pero nuevamente los anteojos sugieren que el peraooaje no es un ser tan perfecto físicamente. Además necesitarfa afeitarse; esto refleja el continuo descenso de la autoestima del examinado. En el dibujo siguiente (figura 27) el indicio de descenso de la autoestima de la figura 26 se con- cretiza: es un vagabundo andrajoso que extiende la mano pidiendo limosna. Está muy barbudo ycasi calvo (esto in<frca la presencia de sentimientos de una carencia aun mayor de virilidad). En la figura 28 el hombre aparece más calvo, con un mentón y una nariz bastante ridículos, y con los ojos •cru- zac1os·, tocio esto sugiere que es alguien risible yridk:ulo. En el último dibujo (figura 29) desciende al nivel más bajo del concepto de si mismo y presenta un retrato más despreciable yautodegradante que los anteriores. 8 hombre está más calvo que antes, presenta un aspecto más ricflCUlo aún y tiene, según el examinado, sesenta años; todo contrasta enormemente con el primer retrato del guar- davidas joven, enérgico y bien plantado. *Para la exposición del enfoque cuantitativo que Cal!gor aplica a los aspectos estructurales, el lectorpuede recurrir al reciente libro de ese autor Nueva lntetpretación psicológica de dibujos de fa figura humana. 17. DIVERSAS TtiCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 289
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    FGJAA 24 FG.RA26 1.... .,.. ... . '• F!Gln 25 :1~ ·:·; :~~ .í'<t: .e . F!Gln27 A medida que vamos siguiendo al examinado, desde la superficie hasta la profundidad del núcleo de su autodesprecio, surge el retrato del concepto negativo de sí mismo subyacente a los esfuerzos compensatorios que realiza para demostrarse que es más valioso de lo que siente interiormente. Los dibujos que reproducimos a continuación sustentan el punto de vista ya mencionado según el cual las personas con capacidad artística frecuentemente revelan más de ellos mismos en los dibujos proyectivos que las personas que carecen de esa capacidad. 8 paciente, un hombre de treinta y seis años, comenzó a tratarse psicoterapéuticamente por su aoicción al alcohol y su incapacidad para triunfar profesionalmente. Había tenido cierta preparación artística y los profesores lo consideraban capaz y talentoso, pero demasiado inhibido como para realizarse en ese campo. Estaba resentido consigo mismo por trabajar en tareas que estaban por debajo de su nivel intelectual yartístico: era obrero de la constnJcción yrealizaba una labor predomi- nantemente fisica no especializada. 290 EMANUEL F. HAMMEñ · ·· - .· .: ~ ... _ ...... -· F!Gln28 FIGl..flA29 "-·"··· ,__ "I ~ r • /., .·,.. ,, , Para que pudiese emplear al máximo su capacidad artística. se le prepararon ocho hojas de mo- dificaciones en lugar de seis. Dibujó primero una persona sentada (figura 30) poniendo de manifiesto desde el comienzo la inhibición de su energía y la falta de impulso. La actitud de dejadez y la indu- mentaria de la figura (que parece una camiseta) reflejan los sentimientos de autoestima y de carencia de un statu"s aceptable por parte del paciente. 8 dibujo captó la expresión dura, tensa, agotada que solía tener el examinado. El excesivo sombreado constituye un correlato gráfico desu ansiedad di- fusa. Si nos introducimos en niveles más especulativos. podemos considerar el sombreado como un indice de ansiedad específicamente roporaJ, como lo sugiere el hecho de que las manos estén dibu- jadas cerca de la región genital. La mayor parte de la gente cuando se sienta y apoya los antebrazos, suele colocarlos más cerca de las rodillas. Sin embargo, las manos en el dibujo aparecen retraídas hacia la región genital, lo cual sugiere la pos¡b'fidad de que el examinado tiene sentimientos ambiva- lentes respecto de la masturbación compulsiva ose encuentra en una posición de defensa genital, o ambas cosas. 17. DIVERSAS TECNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 2 91
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    292 La pregunta quese impone está relacionada con la posibilidad de que el examinado anticipe o prevea posibles daños contra sus partes eo<pO<ales vitales y esto sealo que, en parte, eje<ce efectos inhibitorios, sobre los esfue<zos por pooeise a prueba como hombre, desde un punto de vista ocu- pacional. El aspecto sensual de Ja boca es una expresión de los deseos orales del paciente. adicto al alcohol. En el dibujo siguiente (figura 31) la persona está más gastada y como vacía. Ha desaparecido por completo el profuso sombreado del dibujo anterior. Quizás el aspecto más significativo es que la figura comienza a apartar del obsetvador la mirada directa y de frente que antes le dirigía (figura 30). (Podemos interpretar que la aparta del mundo.) Con respecto a la posición, continúa sentada y con las manos orientadas o protegiendo la región genttal. En Ja figura 32 parece que el examinado encontró en su interior un núcleo de energía e impulso pues la figura Intenta pararse o, por lo menos, se coloca en una posición preparatoria para hacerto. Es interesante observar que el examinado no puede lograr la transición dela posición sentada ala de pie en un solo dibujo sino que necesita una fase intermedia que lepermitareunir la escasa energia de que dispone. Los esfuerzos por autoafirmarse eindependizarse (simbolizados por el esfuerzo de "pa- rarse en los propios pies") se dan a expensas delanecesidad de ocultarse aún más del observador; esto refleja la tendencia del examinado a aislarse o escapar en lugar de enfrentarse con Ja realidad. En otras palabras, los esfuerzos por autoafirmarse sólo se dan concomttantemente con actitudes de escape. Esta interpretación se confirmó en el tratamiento psicoterapéutico. Se observó que el pa- ciente fantaseaba durante largos periodos sobre la afirmación de si mismo y la superación de su ac- tual status, pero en la realidad no podía intentar esos logros. Mientras proseguimos investigando sus esfuerzos por librarse de las fuerzas inhibitorias y lograr afirmación e independencia, encontramos en el dibujo siguiente (figura 33) que la persona logra pararse en sus propios pies pero dando por com- pleto la espalda al mundo. Según el paciente, la figura está "orinando contra la pared". Esta actitud sugiere, si consideramos la probfemática de la autoafirmación, que el paciente sólo puede lograr su independencia en un nivel infantil de desafio (de acuerdo con la teoria sobre la estructura de carácter erótica-uretral) de Freud y al precio de un escape total, simbolizado por la posición de espaldas. FOJR.4.32 FOJR.4.33 Después de los débiles Intentos de desafio y de la primttiva afirmación de sí mismo, la persona toma una actitud de derrota y cansancio (figura 34). En consecuencia, podemos deducir que el más mínimo esfuerzo que intenta el paciente hacia el logro de una cierta autoafirmación sólo se mantiene EMANUEL F. HAMMER durante un corto periodo. 8 fracaso no sólo sobr&liene inmediatamente sino que además va acocn- pañado de un refugio en el alcohoílSITlO yde un estado de anestesia inducido, ya que la persona de la figura 34 aparece "borracha, sucia y desordenada". 8 autodesprecio que acompaña a la derrota está elocuentemente proyectado en los motes de "sucio" y "desordenado". Aparece el pelo blanco como índice de la ausencia de virilidad. ......,,,..1 ...,,.......1-y~....1.-..t-z ...... o/~ , ..z....,..,t..1'-~ , 7~-;'..!:':-,..,._~~~,..,~ . ,., FIGl.llA35 Además resulta interesante notar que el examinado dibujó el dedo meñique de la mano izquierda encogido, lo que coincide con el modo en que él siempre lo tiene. Este detafe interesante confirma J a hipótesis general de los dibujos proyectivos según la cual éstos constituyen autooetratos. Después de la derrota que se refleja en el último dibujo hay una nueva movifización de energía. En consecuencia. podemos suponer que el examinado no es una persona que acepta indefinidamente la derrota sino que continúa comprometiéndose en la lucha mediante explosiones esporádicas. En la figura 35 aparece un cierto aumento de la autoestima: el hombre está aceptablemente vestido, en apariencia se compromete en un trabajo y no está relegado al estado previo de "vagabundo·. La línea del cabello comienza a retroceder. Esto expresa la sensación de disminución de la masculini- dad del paciente aunque en esta figura logra una cierta fuerza yoica. 8 hombre, luego del colapso anterior. está ahora parado aunque necestta algo en que apoyarse, algo que lo sostenga. Una de las manos continúa en el área anal, lo mismo que en la figura 33. En ambos dibujos, sobre todo potque el examinado tiene entrenamiento artístico. la mano debeóa caer naturalmente en una línea directa a lo largo del cuerpo en lugar de encontrarse en el área anal. En consecuencia, pensamos que tal vez el paciente teme algún ataque anal y que no ha pocfldo resolver algunos conflictos homosexuales que traban ai:n más su esfuerzo por lograr una posición como homb<e y aimentan su necesidad de refugiarse en el alcohol. Hasta el dibujo de la figura 36 parecería que el paciente se ha mantenido lo más alejado posible de su autoconcepto negativo, pero necesita reemplazar el trabajo respetable del cibujo anterior por una nueva necesidad de apoyo, esta vez no se apoya sólo en un objeto fisico sino también en el alcohol (el vaso que la persona tiene en la mano contieneceiveza, según el rótulo que le puso el paciente). Los dibujos poseen una cooespondencia con la capacidad que el paciente tiene en la vida real. De acuerdo con ellos, observamos que no puede mantener durante mucho tiempo el esfuerzo que implica una realización ocupacional. Inmediatamente necesita un escape en el alcohol y en el re- traimiento, ya que el hombre de la figura una vez más comienza a mirar hacia otro lado y a dar la espalda al mundo. 17. DIVERSAS Tl!CNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 293
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    .- F~37 En el últimodibujo (figura 37) el examinado nuevamente intenta luchar contra su sintomatologia y obtener un cierto progreso ocupaciooal. Pero sólo logra establecer un compromiso con sus ambicio- nes y en el producto final quienes toman la palabra son las fuerzas inhibitorias.Aunque la persona del dibujo es ahora un camarero, alguien capaz de ganarse la vida en vez de estar tirado por las calles "borracho, sucio y desordenado',esta figura constituye una subvaloración; es el reftejo de un hombre rebajado. El examinado termina expresando su imagen corporal con una nota sumisa, abatida, débil, ineficaz, que revela decaimiento espiritual, cuya postura es encogida, caída de hombros. Además ha concluido por dejar totalmente calvo al personaje. En el dibujo pueden verse con claridad la actitud avergonzada ylos aspectos serviles del concepto que el paciente tiene de sí mismo; todo esto se re- fuerza por el comentario de este último, según el cual el camarero está "esperando que alguien le dé una orden". Podemos afirmar, en conclusión, que el examinado intenta un compromiso como solu- ción asus conftictos, asumiendo un rol sumiso, apaciguadory escasamente activo. Podemos seguir preguntándonos si esta actitud apaciguadora no es un modo de demostrarse que él y sus impulsos no son amenazantes sino concmatorios, como defensa contra sus temores de mutilación corporal que se insinúan en la posición de las manos: defensiva péMca en las figuras 30 y 31, y protegiendo el área anal en las figuras 33 y35. El delantal tipo pollera del último dibujo (figura 37) es demasiado largo como si existiese un desplazamiento de los aspectos femeninos de su rol conciliatorio. Los hombros parecen ahora más los de una mujer que los de un hombre. Por lo tanto la solución final del paciente es un compromiso. En el test del dibujo en ocho hojas que se le administró al comienzo de su tratamiento nos informa que espera adquirir capacidad para poder pararse en sus propios pies y lograr un trabajo digno, pero que lo conseguirá al precio de man- tenerse en un rol del tipo femenino y sumiso. Nos informa también que puede mantener por poco tiempo la ene<gia que le permite autoafirmarse y sólo en un nivel primitivo y desafiante. Su necesidad de dependencia aparece clara en el hecho de que las personas dibujadas necesitan apoyarse en ob- jetos ffsicos y en el alcohol. Finalmente, demuestra una gran tendencia al retraimiento y al escape, lo que deberá tenerse en cuenta al encarar el tratamiento terapéutico a seguir. Como ejemplo final de la utilidad del test del dibujo en ocho hojas presentaremos el primer dibujo yel último que realizó un paciente psicológicamente diagnosticado como prepsicótico. La figura 38 fue su primer dibujo. Se aprecian esfuerzos compensatorios por cimentar, o de algún modo, anclar en algo la base de su personalidad. Ya aparecen con bastante claridad indicios de que el cuerpo es demasiado pesado y está expuesto a la pérdida del equilibrio emo- 294 EMANUEL F. HAMMER cional, pero la figura se mantiene todavía erecta. El saco torcido, cuya línea inferior se curva hacia arriba de un lado, y hacia abajo del otro, sugiere que el paciente se siente fuera de estado, propenso al desequilibrio. En el último dibujo (figura 39), la persona se viene totalmente abajo y, al hacerlo, refteja con elocuencia los sentimientos del examinado respecto de la amenazante pér- dida del equilibriode su personalidad. .......l t.O.J:~:a .. -~:~r: ::. ~I,,. FIGURA 38 FIG,'RA 39 Vemos entonces que a menudo en este test el primer dibujo insinúa lo que el último revela con absoluta claridad. El test del dibujo en ocho hojas es una técnica que se vale de la repetición gráfica para penetrar en la estructura de la personalidad. La eficacia del HTP cromático después de la ad- ministración del acromático en parte se basa en el mismo supuesto. Sin embargo, debe con- signarse que siempre la repetición significa penetración más profunda. También puede producir una captación simplemente lateral, revelando estructuras que no son más profundas que las anteriores sino que corren en una dirección horizontal a ellas. Esto se observó en un examinado que comenzó su test de las ocho hojas con un dibujo de George Washington. continuó con uno de Theodor Roosevelt y sucesivamente con los de un pirata, un torero, un indio, sin Walter Ra- leigh, Abraham Uncoln y finalmente Julio César. Se trataba de un paciente que cuando estaba borracho afirmaba descender de una familia noble, ser hijo de un barón y poseer "sangre azul". Los ocho temas gráficos revelaron esa persistente necesidad de identificaciones importantes pero no captaron distintos niveles de profundidad de su personalidad. Sin embargo, si se reserva este test para los examinados a quienes gusta el dibujo es posi- ble que la regla sea un conjunto rico de datos y no la superposición. De acuerdo con mi expe- riencia en general no vale la pena el tiempo y el esfuerzo que implica, con pacientes a quienes no les gusta el dibujo. Una tarea que requiere el dibujo de ocho figuras, sumadas a las otras técnicas proyectivas gráficas que se hayan administrado, sólo sirve para irritar al examinado y, en consecuencia, para entorpecer el rapport. Insisto, sin embargo, en que cuando se aplica a personas amantes del dibujo puede resultar una de las técnicas diagnósticas más valiosas de toda la batería proyectiva gráfica. 17. OIVERSAS TECNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 295
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    1 i LA TÉCNICADE HAMMER DEL TEST DEL DIBUJO DE UN-MIEMBRO- DE-UN-GRUPO-MINORITARIO Hammer ideó un instrumento proyectivo gráfico basándose en la teoría de que el prejuicio tiene su raíces en el fenómeno de la proyección de los propios rasgos negativos en miembros de grupos minoritarios. Si se tiende atomar aquellos rasgos oatnbutos que no puede aceptar en uno mismo y, como defensa, a proyectarlos en los miembros de algún grupo minoritario, se supone que cuando aun examinado se le pida que "dibuje un miembro de un grupo minoritario", la consigna favorecerá la protección de sus aspectos más negativos einconscientes.. Una exploración preliminar con esta técnica siguiere que, en efecto, el dibujo de un miembro de un grupo minoritario revela con mayor facilidad y claridad los aspectos más rechazados del concepto de uno mismo ypeimite una valiosa comparación con los dibujo de una persona bajo condiciones comunes. Así pueden verse fácil- mente ambos aspectos del concepto de uno mismo, yuno junto al otro. Esta técnica es demasiado reciente como para que se pueda presentar con mayor detalle; el autor está esperando acumular una mayor cantidad de datos.* Hasta el momento el enfoque parece bastante fructífero. EL HTP EN LA FANTASÍA VERBAL Diamond (8) con su procedimiento del HTP temático ha ideado lo que podría llamarse una cruza entre el HTP y el TAT. Esta técnica promete ser fructífera en cuanto auna eventual contri- bución, mediante sus datos, para ta validación del HTP gráfico. En este procedimiento de Diamond se te da al examinado la consigna de que escriba una historia en la que haya tres personajes: un árbol, una casa y una persona. Se te insiste que todos estos personajes deben tener una personalidad real, el poder del habla yla capacidad de comuni- carse pensamientos entre ellos. Más aún, se le pide que su historia especifique qué tipo de árbol, de casa y de persona son sus personajes y qué siente cada uno en relación con los otros. Como ejemplo de los datos normativos que se han obtenido con este enfoque podemos citar primero el de los adolescentes; los temas que suelen aportar expresan por lo general los temores del árbol por la pérdida de sus hojas o la incertidumbre por las flores o frutos que puedan tener; todo eso es compensado luego por el reaseguramiento que les trae la casa. Los adolescentes parecen así expresar sus temores en relación con ta maduración física, y la con- comitante necesidad de reaseguramiento. Se comprobó que en todos los niveles de edad el árbol tendía a simbolizar la masculinidad, y la casa la femineidad. "Si estamos dispuestos a aceptar que en general se empleará el árbol como un símbolo fálico, debemos esperar que a menudo se expresase en el árbol ansiedad castratoria. El hecho de que el árbol está expuesto a peligros mucho más a menudo que la casa o la persona, es real" (3). En una limitada serie de historias, realizadas por varones, se evitaba el peligro que amena- zaba al árbol mediante una violenta retaliación contra et hombre amenazante. De acuerdo con * Para determinar el valor preliminar de cualquier enfoque proyectivo es necesaria la experiencia acumulada de muchos psicólogos clinlcos y en diferentes Instituciones. Un enfoque proyectivo no puede detemtinarse en un brava y apretado estuOIO, como en ros tests con lápiz ypapel de una variedad más objetiva. Mencionamos bf'evemente el instrumento de Hammer del Dibujo de un miembro de un grupo minoritario con el fin de que siMl de estímulo para que los psicólogos utilicen y acumulen datos con esta técnica y acerca de ella Esperamos que cuando hayan acumulado un cuerpo de datos tengan abien comunicarse con el autor. 296 EMANUEL F. HAMMER ·:.. Diamond (3): •Esto puede considerarse como expresión de la hostilidad adípica no resuelta dirigida hacia el padre". El tema de la retaliación violenta no apareció en ninguna de las historias correspondientes a otros grupos, sean femeninos o de adultos hombres, con la excepción de una muchacha que relató una historia en la que a un manzano se lo amenazaba con convertirlo en leña si no producía frutos dentro de ta semana. La milagrosa aparición de un fruto de oro en el árbol en el momento en que vencía el término era seguida por un rayo que destruía a la dañina persona (mujer) Yala casa. Además, se pudo comprobar que la referencia abosques era más frecuente en los grupos de niños que en los demás; esto sugiere que las niñas tienden más aconsiderar al ambiente como esencialmente masculino que aidentificarse con un hombre en particular. Como resultado de este estudio Diamond concluye que el árbol y la casa poseen, como sfm- bolo, una potencialidad múltiple. Pueden ser padre y madre, representar aspectos masculinos y femeninos del yo, y, en algunos cuentos, encarnar al ello y al supetyó (es frecuente que se haga del árbol un símbolo de alguna "fuerza natural" y de la casa un símbolo de las reglas de conducta socialmente establecidas). Un ejemplo sorprendente de esta última idea se encuentra en la his- toria de una examinada en la que un hombre imaginaba que adentro de él vivían una casa y un árbol. 8 árbol se quejaba de que la casa le impedía crecer y la casa insistía en que era necesario para que el hombre se mantuviera en la buena senda. Existen muchos otros cuentos en tos que el árbol y la casa representan normas éticas conflictivas, el árbol como símbolo del libre desarrollo del indMduo y la casa como encamación de la conformidad alas expectativas sociales. En consecuencia, podemos afirmar que el examen de argumentos recurrentes constituye un fundamento para la hipótesis de que la casa y el árbol poseen ciertos roles simbólicos típicos aunque no invariables. La rápida técnica de Diarnond parece poseer una gran utilidad como instrumento de valida- ción del HTP, y esperamos que su fácil y rápida administración alentará alos psicólogos clínicos aemplearla para esa investigación. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Abt, L E., y levy, S.: A Psychological Study ofWorld War ti Amputees. Nueva York University, 1947. 2. Caligor, L: The determination of the individuars unconscious concept of his masculinity-femininity identification. J. Proj. Tech., 15:494-509, 1951. 3. Diamond, S.: The house and tree in verbal phantasy. J. Proj. Tech., 18:316-325, 1954. 4. *Freud, S.: Totem a.nd taboo, in The Basic Writings ofSigmund Freud. Nueva York, Random House, 1938. 5. Goldfarb, W.: The animal symbol in the Rorschach Test andan Animal Association Test. Rorschach Research Exchange, 9:1, 1945. 6. Gondor, E.: Altand Play 1herapy. Nueva York, Doubleday, 1954. 7. Guttman, s. A: Bisexuality in symbolism. J. Am. Psychoanalyt. A, pág. 280, abril, 1955. 8. Levy, S.: Figure drawings as a projective test, en Abt, LE. y Bellak, L: Projective PsychcJogy. Nueva York, Knopf, 1950. 9. Opler, M. D.: Japanese folk beliefs concerníng the snake. Southwestem J. Anthropol., 1:251, 1945. 10. Rosemberg, L: Modifications of Draw-A-Person Test. Tesis inédita, Nueva York Universidad, 1948. 11. *Roheim, G.: Psychoanalysis andAnthropology. Nueva York, lnternat. Univ. Press, 1950. • Las obras precedidas por un asterisco tienen edición en castellano 17. DIVERSAS TÉCNICAS PROYECTIVAS GRÁFICAS 297
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    ~ . ':. ..•: .' ·~ .J~ ~ '. : ; . } ..:; . ·-~.:: ' ,;( ·~' '~~· ·~;'. Parte IV ·~ "J: LOS DIBUJOS PROYECTIVOS !J INTEGRADOS EN EL ESTUDIO · 3· DE CASOS .1 .':l "t '·,;; . ~} . . " . .•:
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    ~ ! ., 18. Labatería proyectiva gráfica: ilustración de un caso por Emanuel F. Hammer Y ase ha descripto en forma extensiva muchas de las distintas técnicas proyectivas grá- ficas y es lícito que el lector se pregunte de dónde el psicólogo con ocupaciones podrá sacar el tiempo necesario para la administración de todas ellas. Mi solución al inconve- niente de la falta de tiempo consiste en utilizar una combinación de las técnicas de Buck y de Machover, lo que podría llamarse el HTPP* ya que, además de la casa y el árbol, incluye dos personas (una de cada sexo), como núcleo de dos fases (acromática y cromática) del enfoque proyectivo gráfico. Por lo general agrego algunas técnicas proyectivas gráficas suplementarias asf como el psicólogo que habitualmente utiliza con todos sus examinados algunas láminas del TAT** complementa luego la administración de este test agregando láminas adicionales más directamente relaclonadas con las áreas que es necesario profundizar en función de cada pa- ciente en particular, de los sfntomas que presenta, del cuadro general de conducta, de la his- toria del caso, de las posibilidades psicodinámicas que se deduzcan, de los problemas que específicamente se le encomendó investigar (suicidio, severidad del superyó, orientación ho- mosexual, incfinación paranoide, fortaleza del yo, recursos positivos, etcétera) y, por último, en función de sus propias preferencias. De acuerdo con mi experiencia el tiempo promedio de administración del HTP acromático y cromático es de cuarenta y cinco minutos, y cuando apremia el tiempo clínico lo administro después del Rorschach. Si bien esto sacrifica: a) la utilidad que poseen los dibujos cuando se aplican inicialmente como medio menos amenazante para conducir al examinado hacia la bate- ría clínica, y b) los datos que brinda la secuencia de los diversos ítems que el examinado incluye dentro de la casa, del árbol o de la persona; permite obtener los dibujos sin gasto adicional de tiempo pues mientras el paciente dibuja pueden clasificarse las respuestas del Rorschach, ta- bularse los determinantes, computarse los porcentajes y calcularse las distintas proporciones. Si el examinado dibuja con rapidez o si su protocolo del Rorschach es muy extenso pueden obtenerse datos de la mayoría de los instrumentos proyectivos gráficos sin necesidad de que el psicólogo disponga de tiempo adicional. Los dibujos de este capftulo se obtuvieron, en parte, de la manera descripta y los presenta- mos para que en un solo caso se aprecie la utilización de toda la familia proyectiva gráfica. " La sigla HTPP cooespoclde alas palabras Inglesas House-Tree-Persoo-Person que significan Casa-Arboi-Persona. (T.) ** Porlo que he podido observar, generalmente se utilizan las láminas 1, 2, 3 NH yla 13 HM. 18. LA BATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 301
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    DATOS IDENTIFICATORIOS El pacientees un hombre blanco, judío, de cincuenta y un años. . Nació en Polonia y llegó a Estados Unidos aproximadamente a los veinte años. Es casado Y tiene seis hijos. Posee el equivalente de una educación secundaria Ytrabaja regularmente como electricista especializado. SiNTOMA DE PRESENTACIÓN Fue arrestado y enviado a Sing Sing con sen- tencia indeterminada debido a una actuación sexual con una niña de ocho años. Este acto pedofilico (que consistió en la manipulación de los genitales de la niña y en la exposición de los propios) se pro- dujo un año antes de que el equipo de investigación que habíamos formado para estudiar "la causa y el tratamiento de los delincuentes sexuales" lo exami- nase. Cuando vi al paciente por primera vez lo en- contré bajo los efectos de una reacción depresiva y abrumado por la culpa. Dentro de la prisión lle- vaba constantemente una Biblia y cuando llegó a conocerme, me confesó muy emocionado que se ·cortaría las manos antes de volver acaer tan bajo". El delito se produjo cuando la esposa del paciente se negó a tener relaciones sexuales con él durante cuatro semanas por un salpullido que le había apa- recido en los muslos. Como antecedente había un único delito sexual anterior (o para el caso, una única infracción ala ley) veinte años atrás (antes de su matrimonio). Había consistido en un acto de exhibicionismo. 8 paciente no recordaba ningún detalle de aquel episodio con excepción de que estaba borracho cuando ocurrió. HTPP Acromático F1GwA 2: />l:POMÁTtOO El paciente encaró la situación proyectiva con vivacidad, prestando u~. enorme at~. tí- pica de la persona que ha sufrido muchas privaciones en un ambiente apnsionante Y~ional­ mente estéril. Buscaba agradar, captaba con facilidad las consignas y ejecutaba con ngidez los dibujos. La casa no le trajo mayores problemas hasta que llegó la chimenea. En ese momento comentó espontáneamente: "Le voy a poner una gran chimenea real". La dibujó entonces pa~ después borrarla y volver a dibujarla cada vez más preocupado y desp legan~o mayor ~fectM­ dad. La chimenea era para el paciente un área "caliente" desde el punto de Vista emocional. A pesar de ello en la versión final existe una buena adecuación de este detalle.con el resto. Esto indicaque se siente superficialmente capaz, pero de un modo subyacente abnga temores por su 3Q2 EMANUEL F. HAMMER posible insuficiencia respecto de las protrusiones que emergen de su cuerpo. Es decir que tiene profundas dudas acerca de su valentía fálica y esto parece indiscutible, aunque al final logra rea- lizar una chimenea satisfactoria, lo que demuestra que esas dudas no son abrumadoras. El gran tamaño de la chimenea sugiere que el paciente maneja sus temores subyacentes de inadecua- ción fálica mediante mecanismos de compensación {obsérvense los últimos dibujos del test del dibujo en ocho hojas en lo que primero aparece un soldado y luego un oficial) que, en general, parecen operar con bastante éxito. Esta hipótesis se confirma cuando consideramos que entre los dos síntomas del paciente. el exhibicionismo y la pedofilia, transcurrió un periodo de veinte años. En conjunto la casa parece adecuada y sólida reflejando la fuerza intrínseca del yo del paciente. También el árbol demuestra que la integración bá· síca de su personalidad se mantiene intacta, ya que es vigoroso y está bien arraigado. La ventana que se encuentra en el área de la fantasía (techo de la casa) está cuidadosamente enrejada, lo cual sugiere que el examinado teme que su fantasía escape al control. Esto resulta muy comprensible si consideramos la historia de sus dos actuaciones sexuales francamente inaceptables desde un punto de vista social. El mismo esfuerzo por constreñir y controlar estrictamente la fantasía aparece en las respuestas que dio al Rorschach. Afirma que las ventanas del piso principal de la asa "no tienen vidrios" y son "simplemente, agujeros F1GwA 3,AaoMnoo abiertos". Se siente cada vez más vulnerable ala at- mósfera emocional que lo circunda y mal defendido o protegido contra ella. La cicatriz que apa- rece en el hombre de la figura 3 (el paciente no tiene cicatrices) demuestra más aún la agudeza con que sufre el ostracismo social en que se encuentra a causa de su ofensa. El árbol excede el borde superior de la página; esto expresa una tendencia exagerada a la huida en la fantasía para la búsqueda de gratificaciones. Esta predominancia de la vida de fan- tasía es justamente lo que asume las proporciones de peligrosidad que sugieren las ventanas enrejadas que se encuentran en el área de la fantasía: el techo de la casa. Si observamos el crecimiento del árbol desde abajo hacia arriba notaremos que más o menos por la mitad se produce una gran constricción del crecimiento y repentinamente el tronco disminuye a la mitad de su grosor anterior. Aunque siempre se espera una disminución gradual, en este caso el examinado transmite la sensación de que en su desarrollo, a partir de un estado emocional generoso y satisfactorio hubiese tenido lugar un abrupto racionamiento. Semejante sensación de repentina frustración de las necesidades emocionales (ternura, afecto, etc.) puede dar como resultado (de acuerdo con las experiencias cllnicas y la teoría psicodinámica) una fi- jación en algún punto del desarrollo de la personalidad. Esta expectativa se confirma cuando el paciente afirma que el árbol dibujado tiene entre "cinco y ocho" años. Si en consecuencia con· sideramos que el paciente se adhiere a este margen evolutivo de edad porque a partir de este periodo comenzó a carecer de los estímulos emocionales que necesitaba del medio, se com- prende que durante periodos de estrés regrese a ese estadio. Una vez producida la regresión se sienteemocionalmente cómodo con las personas que pertenecen a su mismo nivel evolutivo y cuando sus necesidades sexuales claman por satisfacción debe descargarlas con un objeto sexual perteneciente también al mismo nivel (el objeto pedofilico de su delito tenia ocho años, es decir que se encontraba dentro del margen de edad proyectada por el paciente: "de cinco a ocho" y mediante las prácticas inmaduras de la manipulación y del mirar y el mostrar, elementos que constituyeron la ofensa sexual que se le imputó. No sólo el angostamiento excesivo y súbito del árbol revela la privación emocional que sufrió el t8. LA BATERIA PROYECTIVA GRAFICA 3 03
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    examinado después delperiodo inicial de la infancia, sino también la foona en que se esparce el fo· llaje en su crecimiento. La evidencia se acentúa aún más con el comentario posterior al dibujo: "las ramas están muertas". Sólo el centro, es decir, el componente infantil (representado por la parte del troneo que se encuentra por debajo de la repentina constricción) está vivo Ybien alimentado. La necesidad de recibir afecto y calor del medio aparece también en el interrogatorio poste· rior al dibujo cuando el paciente afirma que el árbol •necesita sol". En conclusión, cuando con~ sideramos evolutivamente el árbol desde abajo hacia arñba sospechamos (y acertadamente, s1 tenemos en cuenta la entrevista clínica ulterior) que el paciente debió sufrir un bloqueo emocional en relación con la posibilidad de utilizar las experiencias útiles surgidas del intercambio con los que los rodeaban, una vez pasado el periodo de la infancia. En consecuencia sólo de la fantasía puede derivar la mayor parte de sus satisfacciones (la excesiva extensión del árbol más allá del borde supeñor de la página, hacia la fantasía). Por desgracia es imposible haber pasado por un cortocircuito de la senda evolutiva del crecimiento sin que el periodo salteado determine que muchos anhelos profundos permanezcan insatisfechos; es por ello que el paciente se adhiere en la fantasía al periodo que en su infancia salteó, y que cuando su fantasía irrumpe en la conducta manifiesta, adquiere características de inmadurez a través de un acto de pedofilia. El dibujo del hombre transmite una sensación de melancolía, de depresión, de indiferencia, de sentimientos de inferioridad y de soledad. Los hombros fláccidos y caldos, la cabeza gacha Y la cicatriz facial son elementos que revelan la actitud de persona vencida y frustrada que tiene el examinado. La cicatriz de la cara sugiere que el reciente acto pedofilico que cometió, junto con la detención, el juicio, el encarcelamiento resultante y el ostracismo por parte de la familia Ylos amigos, ha abierto una profunda herida en su autoestima. Más aún, esa cicatriz revela su sensa· ción de ser diferente de los demás y de que los demás deben notar esa diferencia. Los hombros aparecen cargados con el peso de la culpa, y todo el dibujo transmite una sensación de insuficiencia, cuyo contenido es la conciencia de no poseer sustentación. Da la impresión de cautela, depresión. Si consideramos este dibujo como pro· yección de la autoimagen, es evidente que el pa· ciente se siente muy desanimado y falto de vitalidad y podemos conjeturar que se cansa con facilidad. En el interrogatorio posterior al dibujo afirma que la peor parte de su dibujo son las manos, lo que sugiere culpa, esta vez en relación con lo que las manos hicieron. La transparencia de los pies,que permite que se vea uno a través del otro, indica el mismo tipo de di· ficultad con el manejo de las protrusiones que apa· recían en el dibujo de la chimenea. La sensación de falta de consistencia que transmiten las protrusiones transparentes puede interpretarse como un despla· FIGl-™ 4: AcAoMAnco zamiento de los sentimientos de inadecuación fálica def examinado y de la sensación de que esto resulta notorio para los demás. La figura 4 parece incficar que las mujeres no son para él demasiado atrayentes. La mujer que dibuja carece en su totalidad de atractivo, desde peinado simple y severo hasta el pecho des· exualizado y el contorno sin curvas. Una de las manos de la mujer está en posición de "defensa pélvica", como resguardándose del vinculo sexual. Observarnos, pues, que para el examinado "'.5 mujeres adultas carecen de atractivo, y que las percibe como rechazantes. Dentro de su tendencia básicamente neurótica, de un modo implicito presume que son frias, desapegadas Ydesamora· das, y se percibe a si mismo rechazado einadecuado para constituir una pareja sexual. A la visión subyacente de las mujeres como rechazantes se agregó la negación de la esposa a tener relaciones sexuales durante cuatro semanas (lo que precipitó la actuación pedofilica); 304 EMANUEL F. HAMMER todo esto confirmó y reactivó la sensación del examinado de sentirse rechazado por las mujeres adultas. Empleando entonces la sustitución y la regresión se dirigió hacia un objeto sexual infan· til. Seguramente creyó que en ese caso sus avances sexuales serian mejor recibidos. Despre· ciado por una adulta esperó que una niña inmadura le prestase mayor atención desde el punto de vista sexual. Es decir que los sentimientos de ser rechazado por las mujeres adultas sumados a la inseguridad respecto de la adecuación fálica o adificultad con la chimenea), la Inmadurez, y la fijación infantil (el árbol joven que tenia de "cinco a ocho años") contribuyeron a fo~ar la prin· cipal fuente motivacional de la pedofilia que se desencadenó a causa de la forzada abstinencia sexual durante cuatro semanas en el periodo de su climaterio. Cromático Los colores de la casa cromática son apropia· dos: las paredes son marrón anaranjadas, la puerta, marrón, y el techo, verde. La elección de un rojo bri· liante para la chimenea contrasta con el fondo de co· lores apagados que utñ1Zó para el resto de la casa y hace que la atención se centre en esa protrusión que emerge del cuerpo y que inmediatamente se recuerde el exhibicionismo del examinado. Sin embargo, por detrás de lo llamativo la chimenea parece disolverse y derrumbarse bajo el impacto emocional del calor. En el nivel cromático los sentimientosde inadecua· ción fálica aparecen de un modo más dramático que RGuRA 5: CAoM.lnco en el acromático, y en especial se manifiestan con claridad en el árbol cromático. En él el paciente dibuja una rama inferior mocha, justo en la mitad del tronco, y la describe cficiendo que "fue serru· chada hace mucho tiempo". Los sentimientos castratoños explican los esfuerzos compensatorios para ocultarlos cuando están en un nivel más cercano ala conciencia (en el dibujo de la persona): el examinado agrega un gran bigote para esconder los sentimientqs de ínadecuaci6n mascúina. Los sentimientos de castración que se ponen de manifiesto abiertamente en los dibujos ero· mélicos de fa casa y del árbol permiten comprender, por lo menos en parte, su acto de exhibicio· nismo. Es probable que se haya expuesto para aliviar su dolorosa ansiedad castratoria. Era como si de alguna manera estuviese buscando los gritos que su exposición provocaba en la audiencia femenina. El acto de exhibicionismo es comprensible si lo consideramos como una búsqueda de datos que le permitiesen negar su sensación de castración. En efecto, a través de su acto, el examinado dijo: "Reasegúrenme que tengo pene, reaccio· nando ante él". Veinte años más tarde, cuando irrumpió nuevamente su sintornatologia bajo la forma de una ofensa sexual, es probable que sus temores castratoños estuviesen más atrinche· rados; esta vez necesitó mostrarle el pene a una criatura y no a una mujer adulta. Eligió una niña porque al estar incrementados sus sentimientos de inadecuación fálica pensó que sólo una niña joven se impresionarla. Por otra parte, el hecho de que en el nivel acromático la chimenea se adecue en última instancia al resto del dibujo y de que en la fase cromática parezca derrumbarse revela que en aquellas situa· dones que no implican tensiones emocionales extremas el paciente puede desprenderse, en gran mecflda, de los sentimientos de inadecuación fáfica. En cambio, en situaciones de tensión emocional, representadas por el impacto de la fase gráfica cromática su control desaparece. Esta Interpretación se oonfirma si advertimos que entre el primer sintoma yla última recrudescencia pasaron veinte años. Aunque el nivel cromático, más profundo, revela mayor cantidad de signos patológicos en el área fálica (representada por la chimenea) que el nivel acromático, ocurre lo contraño en relación con las ventanas. Esto sugiere que la sensación de ser vulnerable a la atrnosfera emocional circundante (re· presentada por las ventanas acromáticas sin vidños ni líneas cruzadas) debe poseer una base rela· 18 LA BATERÍA PROYECTIVA GRAFICA 305
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    F1GuAA 6: CAoMAnco FIGURA7: CAoMAllCO FIGURA8: CAoMAllCO 306 EMANUEL F. HAMMER J.:.. ~:.: : .. tivamentereciente y reactiva, pues no se encuentra arraigada con profundklad en la personalidad del examinado, lo cual constituyeotro elemento positivo para el pronóstico. En el árbol cromático observamos que reaparecen el adelgazamiento repentino del tronco y la extensión excesiva hacia la fantasía. más allá del borde superior de la página. La edad de este árbol es de "cinco o seis años". más o menos la misma del árbol acromático. La utilización de sólo dos colores (veíde para la corteza y amarillo para las hojas) resulta fimitada y sugiere un estado de parquedad emocional o de timidez. B dibujo cromático del hombre da la impresión de que le han derramado sobre la cabeza pintura negra, tinta o al- guna otra sustancia parecida que le chorrea por la cara. Es como si el examinado se sintiera manchado por su ofensa en forma vergonzosa y llamativa. Este índice de culpa y de hipersensibilidad en relación con su apariencia social es el correlato cromático de la anterior cicatriz acromática de la cara. Se siente profundamente marcado y marginado. En el área psicosexual, además de la búsqueda com- pensatoria de la virilidad, visible en el llamativo bigote, ob- servamos que bajo el impacto cromático, una de las manos está rígidamente dirigida hacia la región genital que consti- tuye la zona de las preocupaciones del examinado. Con excepción de este esbozo único de movimiento secundario, la postura de la persona es rígida. las piernas juntas y los brazos (especialmente el derecho) extendidos Y pegados al cuerpo. En esta proyección el énfasis kinesté- sico se encuentra justamente en la postura erecta y en la tensión rígida con que esa postura se mantiene; todo esto provoca que el yo permanezca cerrado frente el mundo cir- cundante. />J mismo tiempo también los impulsos internos se encuentran bajo un control rígido. Esta postura que hemos descripto aparece en la fase cromática; podemos pensar entonces que son las situaciones emocionales las que traen apareada la reacción defensiva de hipercontrol y rigidez, en especial después de una situación en la que un descuido en el control determinó un encarcelamiento en Sing Sing. Por lo general las actitudes de los examinados que pro- yectan este tipo de postura (rígida) en sus dibujos son muy controladas; son dibujos típicos de personas para quienes las relaciones espontáneas con los demás y con el mundo circundante suelen ser muy amenazadoras. En resumen, la cualidad esencial de estos dibujos es el control; un control rígido. tenso, defensivo, con el fin de mantener una cierta apariencia de estabilidad. La mujer cromática está realizada en un estilo casi igual que la acromática. Ambas carecen de atractivo, están pa- sadas de moda y son asexuadas, carecen de pechos Y de caderas. Además para que la mujer cromática resulte menos atractiva aún, el examinado utiliza el estereotipo de los anteojos. Por debajo de la cintura la mujer cromática parece desva- necerse como si para el examinado dicha área no fuese real. Constituye una zona que le despierta tal grado de ansiedad que no logra manejarla en el papel. (la fotografía del fibra capta las tenues lineas amarillas de la pollera de modo que les agrega una sustancia ausente en el dibujo original.) TEST DEL CONCEPTO MÁS DESAGRADABLE Como ·cosas más desagradables" en que pen- sar, el examinado eligió el concepto de prisión, que en Sing Sing constituye una respuesta que puede consi- derarse "popular". Pero el modo en que dibuja la prisión (véase fig. g¡ es llamalivo ya que aun siendo una prisión resulta desierta y vacía. La mayoría de los examinados que dibujan prisiones suelen agregarles una cantidad de detalles vitales que se ven a través de los barrotes: un catre, una pileta y alguna persona que habita la celda Pero parece que para este paciente la vida de prisión :r.r- - -- -1 -I i .• es aún más lúgubre y yerma que para los demás {te- FtWlA9 niendo en cuenta, sobre todo, los detalles adecuados que incluyó en los demás dibujos); que el encarcelamiento, emocionalmente, lo ha herido más. Esto coincide con la aguda sensibilidad que demuestra mediante la cicatriz del rostro del hombre acromático, y el chorro de pintura negra o de tinta que cae de la cabeza del hombre cromático. TEST DEL DIBUJO DE UNA FAMILIA B procedimiento del dibujo de una familia utili- zado con adultos. suele reactivar percepciones infan- tiles de la propia familia y de las relaciones con los miembros que la constituían. Nuestro examinado dibuja un grupo familiar en el que los miembros se encuentran sentados manteniendo una considerable distancia entre sí; o sea que no es un grupo familiar unido. Esto indicio de distancia emocional se inten- sifica cuando observamos que la mesa está vacía y desmantelada: esto revela el escaso suministro emo- cional que recibió el paciente y que ya comentamos .._ -1 en relación con el abrupto angostamiento que sufrían FGUAA 10 los troncos de los árboles al llegar a un determinado punto de su desarrollo. Aunque el examinado nunca se sintió cerca del padre o de la madre, es evidente que para él la figura paternal más severa y dominante es la de la madre. En consecuencia, cuando en su desarrollo tlNO que optar entre identificarse con una mujer dominante o con un hombre compara- tivamente menos significativo, se encontró desde el comienzo con una desventaja. La percepción de un modelo masculino subordinado y secundario le impidió estructurar en si mismo una línea masculina acabada. La identificación con el padre significabe un legado de los sentimientos de in· adecuación con que percibía a aquél asumir el rol de hombre. La alternativa que le quedaba era la de identificarse con el que "llevara los pantalones" en la familia: pero hacerlo significaba moldearse de acuerdo con características femeninas, lo que constituía una solución insatisfactoria para el desarrollo psicosexual. B resultado es el precario equilibrio de sus identificaciones psicosexuales, las que constituyen un suelo fértil para el surgimiento de la ansiedad de castración (tan dramática- 18. LA eATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 30 7
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    mente visible enel HTP). El camino que va desde la identificación sexual confusa hasta los senti- mientos de insuficiencia masculina es muy corto. TEST DE UNA PERSONA BAJO LA LLUVIA En situaciones de tensión ambiental (representa- das por la lluvia) el examinado tiende a valerse del retraimiento y del escape, pues hace descender el paraguas por encima de la cabeza de la persona. de modo que la mayor parte de la cara quede oculta por éste. La parte que logra verse ostenta la misma cicatriz de los demás dibujos, lo cual constituye una nueva evidencia de que el examinado se siente mar- cado como un marginado social. Los pies, protrusiones que emergen del cuerpo y en las que el paciente desplaza sus conflictos con el pene, vuelven a ser transparentes y carentes de sustancia TEST DE COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS ÑGURA 11 8 examinado comienza el test de completamiento de dibujos • dibujando una bateria que tiene los elementos secos. De este modo se vincula con su ocupación (electricista) como área de segu- ridad que le permita manejar la ansiedad que siente al enfrentarse con un procedimiento nuevo y desconocido.- Después puede aventurarse dentro de un área más personal, y dibuja un diario íntimo. Un dia· rio es el registro del pasado y un lugar donde guardar los pensamientos secretos. Esto sugiere dos posibiíidades parejas. 8 diario como registro del paciente implica culpa por las actividades pasa- das (¿y por el pensamiento?), culpa de la que no se puede huir. 8 otro aspecto del diario, el vinculado con los pensamientos privados. nos recuerda nueva- mente el esfuerzo del examinado por mantener sus fantasías secretas y bajo control, como lo hacia cuando enrejaba la ventana del techo de la casa. Las ventanas enrejadas no sólo representan el intento de impedir que el contenido de las fantasías se vuelque afuera, en el ambiente, sino tam- bién que otros se enteren de lo que ellas son (tal como ahora lo sugiere el dibujo del diario). Los barrotes sirven no sólo para encerrar cosas adentro sino también para mantener a los otros afuera. Después del dibujo del diario y, por ende, de la preocupación del examinado por los hechos pasados, éste se entrega al dibujo de lo que podría constituir un indicio de los conflictos subyacen- tes a las ofensas que cometió. En efecto dibuja un "filo cortante" seguido de una "tabla de picar" y de otro "filo cortante", tema que con variantes se repite hasta el final del test ya que el último dibujo es un enorme pescado con dientes salvajes y una boca peligrosamente abierta. El denominador común a todos estos conceptos: filos cortantes, tablas de picar o dientes afilados, es el mismo • La serie de estímulos para el completamiento de dibuJos que hemos utilizado aqufno es ni la de Kinget ni la de Hom· Hellersberg, sino una diseñada para nuestras necesidades en Sing Sing. Los principios utílizados no son sólo los mis- mos que los de las técnicas de Kinget y de Hom-Hellersberg, sino también los del análisis de contenido del RO<SChach ya que los estímulos son bastante ambiguos. •• Podrfamos especular acerca del significado de la adición innecesaria de los signos más y menos como un reflejo de su actual preocupación por las proporciooes de •bondad"y de "maldad" que se encuentran dentro de él. p<eocupacíón ®e lo invade desde que cometió su ofensa. 308 EMANUEL F. HAMMER f1Gt-'IA 12: TEST OE CCMP...."'l'MIENTO oe CllllUJOS que surgía .de la chimenea a punto de derrumbarse que el examinado incluyó en la casa, y las ramas medio amputadas del áibol que habían sido 'serruchadas hace mucho tiempo"; es decir, el miedo ala mutilación corporal o, en términos analíticos,la ansiedad castratoria. El ítem número nueve del completamiento de dibujos, una honda, se encuentra en el mismo concepto. La honda coincide con la inmadurez del examinado, surgida cuando dijo que su árbol tenia de "cinco aocho anos·. En un nivel más profundo debemos pensar en la posible implicación de la honda en este mo- mento, Y~ ello recordar que el examinado es una persona judía, bastante refigiosa y que, den- tro de la Pn5lón, siempre lleva la Biblia con él a pesar de las burlas de los demás presos. La honda es famosa bíblicamente porque le permitió al niño David desafiar y vencer ala enorme figura ene- miga a pesar de la gran fuerza que ésta tenía, capaz de deshacer a su contrincante. Revela en el test la fuerza yoica que el examinado ha desplegado • para luchar contra la amenaza de castración proveniente de una figura masculina autoritaria y para no entregarse totalmente ala ansiedad. • Recordemos la lucha compensatoria por la virilidad que se manifestaba en los bigotes del hombre cromático la ~ adecua ~ de.la Chimeoea acromática, la intacta integración de la ~idad, manifiesta en losdibuJos ~ tot~idad, Yla evidencia conducta! que constituye el largo periodo que existió entre las dos im.>pciones sintomáticas del paciente. 18 . LA BATEAfA PROYECTIVA GRÁFICA 309
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    Para continuar conel área de las defensas del paciente, consideramos que la flecha es con- gruente con el mecanismo compensatorio en el área fáNca, mecanismo que ya hemos comentado anteriormente. • El mecanismo exhibicionista mediante el cual demuestra que no está castrado, se refleja en el dibujo de la corbata. Este dibujo atrae la atención en algo decorativo que cuelga de la parte delantera de un hombre; o, si se prefiere un nivel menos simbórJCO, la corbata es una prenda de vestir que sólo usa el sexo masculino: por lo tanto mediante ella el examinado demuestra su afiliación o pertenencia a dicho sexo. El aspecto voyeuristico del par antiético exhibicionismo-voyeurismo surge de los anteojos y de la luna, aquellos por seralgo con lo que se mira, y ésta por ser algo a lo que se mira. El ítem que hemos dejado para el final de nuestro comentario sobre el test de completamiento de dibujos es la serpiente de cascabel en posición de ataque. Si con la estructura de experiencia empírica que se ha ido obteniendo del Test del dibujo de un animal, de los sueños, del contenido simbólico del Rorschach y de los mitos elaboramos una descripción de las cualidades peligrosas que posee este animal tan susceptible de ser utilizado comosímbolo fálico, llegaremos a la conclu- sión de que en el material de este paciente deben existir otros Indicios que sustenten la posibilidad de que el ambiente de la prisión, totalmente masculino, despierte en él temores latentes a posibles ataques homosexuales. No caben dudas, además, de que los temores homosexuales latentes concuerdan con su an- siedad de castración. TEST DEL DIBUJO DE UN ANIMAL El concepto que el examinado elige en este test es un caballo •• cuyo potencial destructivo subraya notoriamente. La acentuación de los dientes del ani- mal constituye una repetición del énfasis que había puesto en los peligrosos dientes en el Test de com- portamiento de dibujos. Es evidente que. una y otra vez, el mundo externo aparece como capaz de infligir daños instantáneos que alcanzan simbólicamente Oo indica el HTP) proporciones castratorias. TEST DEL DIBUJO EN OCHO HOJAS .· ,..... ~ ·- - .,_.....; - FIGURA13 A esta altura de nuestro estudio ya hemos observado el desempeño del examinado en diversas técnicas proyectivas gráficas y hemos llegado a conocer1o en diferentes niveles de profundidad. En consecuencia y para evitamos la aburrida tarea de analizar en detalle otros ocho dibujos, nos limttaremos a los cambios que va sufriendo el tema dominante; ya que el test del dibujo en ocho hojas consiste en ir penetrando en la imagen Interna del examinado con mayor profundidad cada vez que se modifica el dibujo anterior. B examinado ha pasado por una cantidad de instrumentos proyectivos, esto le ha permitido dominar sus defensas ymostrarse más abiertamente. En la técnica gráfica nueva que debe entren- • Nos referimos al tamaño exagerado de la chimeoea acromática, al frondoso bigote CtOmático y a la evideocia que pre- sentaremos, al comentarel testdel dibujo en ocho hojas, donde dibuja primero aun soldado ydespués aun boxeador. •• La elecci6n de un caballo como representación del poder da/loso de las figuras parenlales aparece también en el caso de Juanito, de Freud. 31 0 EMANUEL F. HAMMER ~14 ~ 15 F1GURA 16 FIGURA 17 tar se inicia con el dibujo de un soldado (fig. 14), es decir, de un hombre ataviado con ropa repre- sentativa de la wfüdad mascufina. En el dibujo siguiente. asciende ala persona al rango de oficial (fig. 15). Las defensas compen- satorias se han agudizado y emergen bajo la forma del status, el prestigio y la autoridad, aunque a expensas de un ligero apartamiento de la realidad:· el rostro gira hacia un costado. Después del primer dibujo (fig. 14), la persona no volverá a mirar de frente al observador. Por el contrario, irá girando la cara progresivamente hasta llegar a estar en una posición que formará un ángulo de noventa grados respecto de la frente. (Si se dibuja la persona con una orientación que sobrepasa los noventa grados de giro y co- mienza ya a aparecer de espaldas, es probable que la tendencia al escape tenga proporciones esquizoides y hasta esquizofrénicas. Las figuras que aparecen totalmente de espaldas son casi exclusivamente características de estados esquizofrénicos, latentes o manifiestos.) • Esto concuerda con las impíicaciones que surgen de la ejecución del test del dibujo de una pe<sona bajo la Huvia que comentamos previamente. 1a. LA 8ATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 3 11
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    En el siguientedibujo (fig.16) el paciente se recobra por un momento y vuelve a ofrecer indicios de la fortaleza de su yo, pero luego sus operaciones defensivas lo ccnducen aun nivel más compen- satorio aún, pues el dibujo correspondienteala figura 17 presenta un boxeador que, de acuerdo con el estereotipo cultural, representa el prototipo de la masculinidad desplegada yefectiva. El paso del soldado al oficial y del oficial al boxeador evidencia no sólo el modo en que sus defensas compensatorias se intensifican, sino también el modo en que se combinan con exhibi· cionismo. El boxeador actúa delante del público y exhibe masculinidad, del mismo modo en que el examinado debió exhibirse exponiendo sus genitales. En este nivel del test del dibujo en ocho hojas obtenemos el primer indicio de que las defensas del paciente se están resquebrajando. Aunque la persona es un boxeador, tiene las manos caldas en una postura notoriamente indefensa. B examinado no se siente ya tan defendido, y en el dibujo siguiente (fig. 18) ya no está de pie; con la racionalización de que está remando en una canoa. se encuentra sentado. La elección de la canoa puede tener una determinación múltiple por tratarse de una embarcación que, dentro de la clase de barcos de pequeño tamaño, resulta dificil de contro· lar. Es endeble, se tuerce y se da vuelta con suma facilidad cuando las fuerzas ambientales le son adversas: lamisma sensación que el examinado puede tener respecto de sus propios impulsos. Además la canoa se desiiza con facilidad; esto posiblemente prefigure de algún modo los de· seos del examinado de "abandonar la lucha" y dejar que la corriente de la vida lo arrastre a donde sea. deseos que ulterio<mente ilustra en los últimos dibujos (fig. 21) del test del dibujo en ocho hojas. En la figura 19 sus defensas se forlalecen momentáneamente. La persona está de nuevo de pie realizando un deporte varonil. En un nivel más especulativo, podemos preguntamos si el símbolo fálico que incluye el dibujo no será el último intento del examinado por exhibir su virilidad antes de abandonar la lucha en los dos ütimos dibujos. En el anteütimo (fig. 20) ya se aprecia el abandono de la lucha. 8 personaje ha dejado su posición parada; se sienta en i..na silla de frente a i..na gran chime- nea buscando solaz y calor. Los pies vuelven aser transparentes y anuncian asi el destino final que aparece en el último dibujo. En éste, el examinado manifiesta casi definitivamente la dramática visión de los niveles más profundos de si mismo mediante un dibujo que parece una imagen culminante de su personalidad. La persona cae "planchada" y de espaldas. Impresiona aún más porque tiene los ojos cerrados y por el comentario espontáneo del examinado: "Se ha abandonado al sueño". En efecto, el examinado se ha entregado a una actitud de resignación pasiva frente atodo lo que la vida puede bñndarle.Ya no es ni soldado, ni oficial, ni boxeadory acepta la derrota. Por otra parle, parece que las piernas están amputadas por debajo de las rodillas. Los pies trans· parentes que tanto trabajo le dieron en éste asi como en el HTP yen el dibujo de una personabajo la lluvia. han desaparecido. En el nivel profundo en que hemos penetrado ahora, con el último dibujo ya ~:. -~- ••1 F1GOAA 18 ÑGU>A 19 31 2 EMANUEL F. HAMIAER FIGO..flA20 ·.~.,;;,ar·. :~ ...... ;:.,,:::.... ;w. ---:¡,1"; ~ ,;.;.i.,.s;,,. •.·~,~tir; ....../L~: ·.:.~~t.1~t· ...... ·:·,.· ~~· ~ü;· ;•~·~·~~~• ·:{~~-~::·:: ~.~ L-;~ -~: :,i~::r,~;:~~t~~ Fon 21 no se trata de que los pies carecen de sustancia sino de que están totalmente amputados. B contenido del dibujo, un hombre dormido, confinna el deseo del paciente de deslizarse sin es· fuerzo, deseo que se insinuaba en el anterior dibujo de la canoa. También se confirman de un modo concluyente los signos de huida que se incrementaban gradualmente en una progresión que, par· tiendo desde la postura de frente llegaba hasta el perfil total; ahora la persona se retira en el sueño. Antes de abandonar este dibujo, se podría sugerir, al pasar,una hipótesis más especulativa. B contorno del cuerpo está hinchado hasta el punto de alcanzar un estado semejante a la preñez. Este in<ficio de identificaciones psicosexuales femeninas es paralelo al estado "castrado" de los pies, y recuerda la sugerencia de temores homosexuales que transmitía la serpiente de cascabel lista para atacar en el test de completamiento de dibujos. Siguiendo al paciente a través de la jerarquía de los diferentes niveles de su personalidad, fuimos testigos de la lucha entre la patología que lo aqueja y las defensas que utiliza. En un mo- mento predomina la patología, en otro, las defensas. Hasta el final, la oscilación es constante, aunque el rasgo general consiste en un progresivo debilitamiento de las defensas hasta llegar a un punto en que se tornan tan endebles que se derrumban. De todos modos es admirable la fuerza yoica del examinado. Su búsqueda de una virilidad compensatoria va en aumento desde el primero hasta el quinto dibujo y en ningún momento desaparece del todo hasta que en los dos últimos se ponen finalmente de manifiesto la inadecuación, la impotencia y la debilidad esenciales subyacentes a la máscara compensatoria con que el examinado se encubre. Hasta un detemninado nivel de su personalidad hay una buena estabilidad en las defensas caracterológicas y en la capacidad de control. A causa de este elemento pronóstico positivo, pensamos que es posible elaborar un programa psicoterapéutico para someter al paciente a tratamiento, basándonos en el hecho de que si bien utiliza mecanismos neuróticos graves, con· serva una buena proporción de integración de su personalidad y posee buenos recursos sobre los cuales trabajar. Tiene una personalidad bastante fuerte y sus defensas sólo se demumban después de un considerable esfuerzo heroico por detener el colapso del yo. Es conveniente observar que los instrumentos proyectivos que se le administraron no reve- lan en ningún momento el más mínimo destello de proceso esquizofrénico. Diagnósticamente, todos los patrones adaptativos del examinado están ubicados en áreas neuróticas. Otros ele- mentos pronósticos positivos son su adecuado nivel intelectual, su necesidad de apoyo y una carga de ansiedad que puede servir como fuerza positiva para mantenerlo en la relación te- 18. LA BATERfA PROYECTIVA GRAFICA 313
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    FIGUAA22: f>l:;roMAnco rapéutica. Elagobiante sentimiento de culpa que se manifiesta de un modo constante puede ser una ven- taja cuando el tratamiento requiera que se enfrente en forma gradual con su yo subyacente aunque le cause dolor y, en rigor, especialmente si le causa dolor, Y pues de ese modo puede sentir que alivia_ la culpa a través de la penitencia. También las necesidades ex- hibicionistas pueden ponerse al servicio de la tarea terapéutica. Esa necesidad neurótica de exponerse abiertamente a la inspección de los demás puede ex- plotarse para descubrir las raíces de los demás.com- ponentes neuróticos. De este modo puede ut~hzarse un mecanismo neurótico en contra de los ciernas, con la esperanza final de que la exploración sea tan pro- __ funda como para lograr la resolución de ambos con- F1GU1A 23,Ac:ROMAnco juntos de síndromes. d · d terapia Por último, consideramos que el yo del paciente puede soportar una buena os1s e . . de tipo profundo si se la combina con apoyo y aceptación, con el fin de sustituir la autot1rarna por la autotolerancia. - d la En vista de los recursos que posee.el paciente y a pesar de sus cincuenta y un anos_ y e larga duración de sus conflictos, parecería que su salud mental es salvable aunque precisa una psicoterapia intensiva. RETEST ULTERIOR AL PROGRESO TERAPÉUTICO La batería de técnicas proyectivas gráficas que comentaremos a continuación se le readmi- nistró al paciente después de aproximadamente unas c in~uenta horas de tratamiento terapéutico conmigo durante un período de tres meses y medio. Sólo efectuaremos un breve comentano 3 14 EMANUEL F. HAMMEA acerca del cuadro que surge de los datos del retes!, con el fin de demostrar la utilidad de los dibujos proyec- tivos para la realización de pruebas periódicas que per- mitan apreciar con facilidad los progresos que surgen en el curso del tratamiento y la sensibilidad de éstos para reflejar los cambios. HTPP Acromático Resulta alentador obseivar varios indicios de me- joria: a) la disminución de los sentimientos de vulne- rabiíldad, quese aprecia en el hecho de que los agu- jeros cuadrados de las ventanas que antes estaban vacíos tienen ahora ventanas con vidrios; b) la mayor solidez de la chimenea; c) el árbol se ve mucho más, ya que no sobrepasa tanto el borde superior de la página (zona de la fantasía); d) la edad que ahora proyecta en el árbol (de "diez a catorce años') es menos inmadura que la anterior ("cinco a ocho"); e) la ausencia de la espesa atmósfera de desaliento que transmitía el dibujo del hombre, la desaparición de la tristeza yladesesperanza. de los sentimientos de de- presión yderrota. Los hombros ya no están caídos y la postura corporal da una sensación mayor de vigor. La figuraaparece mejor vestida, menos desordenada y, en general, revela un incremento en los sentimien- tos de adecuación y de aceptabilidad social. La des- aparición de la cicatriz facial representa un enorme FtGUAA 24: AcAol.IAnco cambio en el área de la aceptabilidad social. El as- F !W1A25: AcAol.IATCO pecto general es más jovial yconfiado. Si comparamos a la mujer del retest con la an- terior veremos que ésta es un poquito más atractiva. La cara es más bonita, el estilo del peinado menos severo y en general parece más jwenil. Ninguna de las manos aparece en posición de "de- fensa péMca', resguardándose del acercamiento genital. Desde el punto de vista negativo, la casa se ha convertido ahora en una fachada carente de la profundidad tridimensional que exhibía la anterior. El examinado ha experimentado un alivio con respecto asus síntomas: ha disminuido la culpa, la depresión yha recobrado en parte la autocon- fianza; en consecuencia, no se arriesga al escrutinio al que el proceso psicoterapéutico lo expone constantemente. Por ello, en el dibujo proyectivo de la casa sólo presenta el frente de ésta y man- tiene el resto oculto tras la fachada. En este aspecto los dibujos constituyeron para el terapeuta un anuncio yuna preparación para la fase de resistencia que apareció en la relación terapéutica, ocho onueve sesiones más tarde. 18. LA BATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 3 15
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    1 i Cromático La comparación dela casa cromática del retest con la pimera que el examinado dibujó brinda re- sUtados rruy semejantes aJos de la comparación entre las dos casas acromáticasQJ0 hemos realzado en la seleccicin anterior. La mejoría más notoria se encuentra en la chinenea QJ0 ahora se adecua más al resto del dibujo y está firme (ñg. 26) en tanto QJ0 la anteriorse tambaleaba ycasi se deshacía{ñg. 5). La comparación entre los dos árboles cromáticos demuestra que el del retes! ya no tiene la rama inferior cortada; por el contrario, el examinado la "ve" creciendo y en flor. De acuerdo con su percepción la vida ha vuelto alll. La edad que le adscribe ha aumentado; desde la anterior fijación infantil en los "cinco o seis" años ha llegado a los adolescentes "catorce aios·. Fo..AA 26: CRotMnc:o La utilización del color también ha variado: desde el constreñimiento anterior en que sólo utilizaba dos ha llegado a una mayor expansión, emplea ahora cinco: el marrón, el verde. el amarillo, el anaranjado y el azul. logrando una armoniosa mezcla de colores cálidos. Se siente cómodo en relación con el color y puede subordinarlo a la forma del dibujo, todo lo cual implica un aumento en la capacidad de una adecuada adaptación emocional a las situaciones sociales convencionales y habituales. La preferencia por los colores cálidos puede interpretarse como una disminución de la timidez en la vida afectiva y un for- talecimiento de los impulsos emocionales, si conside- ramos que esos colores constituyen un correlato del interés emocional del pensamiento y del sentimiento. El último hombre cromático {fig. 28) que dibuja es más grande que el primero {fig. 7); esto indica, un FIGl.AA 27:Qu.IAnc:o sentimiento de mayor adecuación. así como también es visible la gran intensificación de los sentimientos de juventud y vigor cuando comparamos los dos dibujos. 8 examinado se siente esencialmente más adecuado como hombre. Yen consecuen- 3 16 EMANUEL F. HAMMER cia ya no tiene necesidad de dibujar los bamativos bigotes compensatorios. También ha desaparecido la sensación de estar marcado corno marginado social, patente antes en el efecto que producia la pintura que chorreaba por la cara de la persona. Esto concuerda con la desaparición de la cicatriz facial en el retest acromático. Además, es posible que la ausencia de sombrero en el hombre del retest cromático implique que el examinado no siente tanta necesidad de ocultar el contenido de lo que ocurre debajo del sombrero, es decir, en sus pensamientos y fantasías. La comparación entre las mujeres cromáticas demuestra que la segunda es mucho más atra- yente que la primera. En general, ahora "ve" a las mujeres más juveniles, más bonitas y con peina- dos menos pasados de moda. No las percibe ya como viejas solteronas con anteojos. TEST DEL DIBUJO DE UNA FAMILIA La unidad familiar aparece en términos más positivos que antes. Hay menor distancia entre las personas y la mesa no está vacia. 8 paciente ha revivido en la situación transferencia! algunas experiencias infantiles. y emergió de ellas con una mayor sensación de sostén y de suministros emocionales. El ambiente no le resulta ya tan vacío y estéril como aparecía en el dibujo inicial de la familia; ahora parece más agradable y generoso. Comparando los dos dibujos. comprobamos que en el último la figura materna es percibida como menos severa y dominante que antes, y los gorritos sugieren que el examinado, en un es- fuerzo por lograr seguridad, se está entregando a la ref'igión. TEST DEL DIBUJO DE UNA PERSONA BAJO LA LLUVIA Los cambios más notables en el segundo dibujo de una persona bajo la lluvia son la eíuninación de la cicatriz facial, la solidez de los pies, antes transparentes Oo que confirma las significaciones implícitas en el crecimiento dela rama del árbol anteriormente trunca) y la inclinación del paraguas hacia atrás. que permite que lapersona abandone su anterior refugio en retiro, cuando se ocultaba tras esa guarida protectora. 18. LA 8ATERIA PROYECTIVA GRÁFICA 317
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    Hwv.31 TEST DEL DIBUJODE UN ANIMAL El animal elegido es el mismo: un caballo. Si:i embargo, hay una llama~iva d~ere~cia. en ~os detalles. va no aparecen los grandes dientes del dibujo anterior, lo que sugiere una d1sm.1nución en el potencial destructivo y punitivo con que el examinado revestía a los demás, en especial a las figuras autoritarias. 3 18 EMANUEL F. HAMMER RESUMEN Se le administró una batería de dibujos proyectivos a un examinado, y en este capítulo se presentaron los datos correspondientes con el fin de integrar, mediante la ilustración de un caso, todos los tests proyectivos gráficos. Los dibujos sugieren que el examinado se siente profundamente marcado como marginado social debido ala ofensa que cometió. Su actuación le abrió una profunda herida en la autoes- tima y lo aprisionó con el peso de la culpa. Se trata de una persona que actúa bajo la amarga admonición de un severo superyó. Psicogenéticamente, los dibujos sugieren que en el curso de su desarrollo el examinado ha experimentado un racionamiento abrupto y repentino de la riqueza emocional antes más gene- rosa. Esto determinó una fijación en el desarrollo de su personalidad. En períodos de tensión, tales como el desencadenante de su actuación, cuando la esposa lo rechazó sexualmente du- rante cuatro semanas, regresa al período evolutivo anterior a aquel en que se sentía carente de los suministros emocionales que el medio podía proporcionarles. Una vez efectuada la regre- sión, se siente más cómodo con los que se encuentran en su mismo nivel evolutivo (de acuerdo con las proyecciones del examinado: •entre los cinco y los ocho años1. Si sus necesidades se- xuales claman por alivio durante estos períodos de regresión, el examinado necesita descargar- las con objetos sexuales pertenecientes a su propio nivel evolutivo (por así decir)y de un modo inmaduro que consiste en la manifestación sexual, en el mirar y el mostrar. Los dibujos demuestran que para el examinado las mujeres adultas carecen de atractivo y son rechazantes. Se considera a sí mismo inadecuado sexualmente y vive acosado por ansie- dades castratorías masivas. En consecuencia, existió una razón adicional para su acercamiento a una niña pequeña: necesitaba acallar la voz interna de la duda con respecto a su adecuación sexual. Rechazado por una mujeradulta, tuvo que apoyarse regresivamente en la esperanza de que quizás una criatura se impresionaría más de su persona desde un punto de vista sexual. Es decir que se aúnan la sensación de ser rechazado por las mujeres adultas con las ansiedades de castración, la inmadurez, y los canales regresivos, y todo junto constituye la fuente motiva- cional fundamental de la pedofilia, desencadenada por la abstinencia sexual forzada durante cuatro semanas. El exhibicionismo del examinado también es comprensible cuando lo encaramos como fuente de datos al servicio de la negación de la ansiedad de castración, por via del mecanismo inconsciente "reasegurarme que tengo pene, reaccionando ante él". En cuanto ala imagen de las figuras parentales, el examinado presenta un cuadro que de- muestra que nunca se sintió cerca de ninguna de las dos. Como figuras de identificación se vio obligado a elegir entre una figura materna dominante y una paterna menos significativa. Como percibía al modelo masculino como una figura secundaria, le fue imposible estructurar su personalidad a lo largo de una pauta masculina total. La identificación con el padre obligaba al examinado a sentirse tan inadecuado como percibía a aquél asumiendo el rol masculino. La alternativa era identificarse con el padre que "llevaba los pantalones" en la familia, pero al hacerlo tenía que aceptar a una mujer como modelo. Ambas soluciones resultaban igualmente insatisfactorias y determinaban la vacilante identificación psicosexual en la que la ansiedad de castración encontró luego un suelo fértil. Las defensas compensatorias del examinado son, en general, adecuadas, con ocasio- nales lapsos de mal funcionamiento. Otros factores positivos son la integración esencial de la personalidad del paciente y la ausencia de procesos psicóticos. En efecto, la perso- nalidad del paciente posee una considerable fortaleza y sus defensas se derrumban sólo después de que ha fallado el enorme esfuerzo desplegado para evitarlo. Estos elementos 18. LA BATERÍA PROYECTIVA GRÁFICA 3 19
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    demuestran que elpronóstico es positivo; la mejoría lograda con el tratamiento psicotera- péutico y el modo en que los cambios se reflejaron en el retest que se efectuó con dibujos proyectivos lo confirmaron. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS • 1. Freud, S.: AnaJysis of aphobia in afive-year-old boy. En Collected Papers, vol.111. Londres, Hogarth, 1949. • Las obras preced'ldas por un asterisco tienen edición en castellano. 320 EMANUEL F. HAMMER Parte IV INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS CLÍNICOS
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    19. La investigaciónen las técnicas gráficas por Everett Heidgerd INTRODUCCIÓN En las técnicas gráficas la investigación juega un papel más necesario aún que en cualquier otro método de evaluación de la personalidad, pues, superficialmente, estas técnicas requieren muy poco entrenamiento. En ellas se pueden evitar los complejos sistemas de puntuación y ade- más es frecuente que las revistas populares exploten la aparente simplicidad de la interpretación de dibujos y que los psicólogos "de prestado" los Interpreten libremente. Debido a esto, muchas de las hipótesis y de las teorías interpretativas resultan baratas. Amenudo, aun para el psicólogo serio y sincero es difícil diferenciar lo bueno de lo malo. Por otra parte, la vitalidad juvenil que el campo clínico posee en sí mismo determina con frecuencia que el psicólogo clínico inexperto acepte conceptos cuyas bases se asientan sólo en la imprudencia y en la impulsividad. Esto no signiñca que la actitud del psicólogo hacia las técnicas gráficas deba ser necesariamente cínica y pesimista. Por el contrario, si mantiene sus pies en el firme campo experimental y emplea de un modo consciente una imaginación controlada y profesional, obtendrá gran utilidad de estas técnicas. En consecuencia. la integración de la investigación activa y positiva como el empleo, es continuo aumento de los dibujos como técnica clínica es obviamente necesaria. 8 área de las técnicas proyectivas se encuentra en el centro del dilema arte-ciencia. Hutt (62) considera que la práctica clínica es un arte y que el arte será siempre una parte integral de la práctica clínica. Pero cree que con el tiempo la ciencia se convertirá en la parte más importante de la práctica. Aunque como lo señala Brown (21) el campo se encuentra dividido entre los que se denominan así mismos artistas y los que se denominan a sí mismo científicos, sin que por el momento estos grupos se respeten mutuamente. Brown sugiere que este desacuerdo básico surge de la naturaleza misma de los datos proyectivos que las técnicas científicas aún no han podido manejar estadísticamente. Según él la ciencia está intentando enfrentar el problema de la reducción cuantitativa del material dinámico, mediante los métodos experimentales tradicionales. Para el psicólogo clínico el significado más importante de los datos proyectivos se encuentra en su configuración, y el análisis experimental tiende adestruir esa configuración. En consecuencia, se welve hacia la "validación clínica• que para el psicólogo investigador es sólo una fantasía, una especulación o un supuesto. Se puede decir mucho, y lo diremos, desde ambos lados del cerco. Muchos psicólogos clínicos •soñadores" permiten que los conceptos dinámicos los desborden y se convierten en sus esclavos. Pero al mismo tiempo el rechazo del enfoque es- tructuralista por parte de los psicólogos experimentales agrava las limitaciones que provienen de 19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS TÉCNICAS GRÁFICAS 323
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    subordinar las técnicasproyectivas exclusivamente a la "validación clínica". 8 psicólogo clínico y el experimental tienen mucho que ofrecerse mutuamente para que las técnicas proyectivas sir- van a sus fines de una manera efectiva y eficiente. Aunque el campo que estamos considerando es muy criticado, es dificil encontrar autor o pslcólogo -clínico o experimental- que no considere valiosa la utilización de las técnicas gráficas para la evaluación de la personalidad. Rosenzweig afirma que las técnicas gráficas son "clínicamente prácticas•. Morris (90), en 1949, en el informe para una reunión de la División APA dice que "el método demuestra una definida capacidad para convertirse en una técnica proyectiva valiosa". Sloan, al hablar del HTP, afirma que los proble- mas que presenta ·no parecen ni más ni menos graves que los de otras técnicas proyectivas actualmente en boga". PROBLEMAS ESPECÍFICOS EN LOS ESTUDIOS SOBRE VALIDACIÓN Ainsworth (2) ha descifrado con claridad los problemas que el investigador despreJuiciado debe enfrentar cuando efectúa la validación en las técnicas proyectivas. LDs datos proyectivos son el producto de una multlplicidad de variables. En la investigación científica tradicional se aísla una variable y se la explora. En los tests proyectivos, donde cada respuesta tiene en apariencia muchos posibles orígenes, ese procedimiento es imposible. Cada respuesta envuelve no sólo la percepción que, de por sí, es función de muchas variables, sino el proceso mismo de la res- puesta. Precker alude justamente a esta confusión entre los aspectos "proyectivo" y •expresivo" de la personalidad.· Además, se señala con frecuencia que es prácticamente imposible obtener criterios buenos y claros. Rosenzweig (97) se refiere al peligro de confrontar una incógnita con otra, como si fuese un ejercicio particularmente útil. Brown (21) pone en duda el valor de la utilización de los "casos diagnósticos" como variables-criterio, indicando que muy a menudo los diagnósticos se basan en datos completamente inadecuados; aveces, en entrevistas psiquiátricas de diez minutos. McFartane señala, con respecto al problema del criterio, que la correlación entre el compor- tamiento manifiesto yel material de la fantasfa es inadecuada para descubrir los patrones estruc- turales Implicados en combinaciones implícitas o explicitas de conductas. Ainsworth amplía este punto de vista al establecer que aun cuando existan diferencias estadísticamente significativas entre grupos, la utilidad para los diagnósticos especificas no es mucha. ESTUDIOS DE INVESTIGACIÓN Teniendo in mente estos complejos problemas, centremos nuestra atención en los estudios específicos de investigación. En general, la investigación que tomaremos en cuenta es la que comienza en 1948 y sigue hasta nuestros dfas. En ese año Buck (22) introdujo formalmente el HTP Y EN 1949 Machover (85) publicó sus investigaciones. Sin embargo, la extensa revisión y bibliografía que compilaron Anastasi y Foley (7) demuestran que antes de esas fechas ya se ha- bían realizado muchos trabajos con dibujos. Pueden encontrarse referencias que se remontan hasta 1880, año en que Lombroso y Du camp (82) estudiaron la manifestación de la expresión artística en los insanos. Pero en su mayoría, estos primeros escritos enfocaban los dibujos de un modo no científico e incontrolado. Recién en 1926 Goodenough introdujo un método siste- mático de evaluación de la inte!!gencia através de los dibujos de un hombre. Precker (95) realizó una revisión significativa y adecuada de la literatura anterior a 1948 poniendo especial atención en la investigación. Ese estudio Incluye un análisis de los distintos tipos de investigación que se 324 EVEAETT HEIOGEAD ~ ., intentaron y sugestiones para una investigación Mura. Sus propósitos son: sintetizar el trabajo hecho yofrecer "un vocabulario para la investigación futura". Además menciona el HTP que, por esa época, comenzaba anacer oficialmente. EL DIBUJO DE FIGURAS Y EL HTP la mayor parte de la investigación en técnicas gráficas se ha centrado en el dibujo de figuras yen el HTP. Tal como Vernier (109) lo sugiere para todas las técnicas proyectivas en maduración, el dibujo de figuras y el HTP han estimulado el ·usual ordenamiento de estudios sobre confiabili- dad, validez, normas grupales, cftferencias entre grupos yanálisis de los efectos de los diferentes factores o sucesos sobre la ejecución". Confiabilidad Con una técnica proyectiva es dificil definir un criterio de confiabilidad. En términos del enfo- que holístico, ¿es razonable esperar que los dibujos sean, en diferentes administraciones, exac- tamente los mismos? Según se ha señalado, el criterio debería consistir en que no aparecieran evidencias conflictivas en los dibujos pero esto implica la interpretación dinámica y el modo de efectuar las interpretaciones. También se ha sugerido que dos dibujos del mismo examinado pueden ser bastante diferentes en las características formales o estructurales pero revelar, no obstante, una información igualmente válida acerca del examinado. Gasorek (40), al trabajar con dibujos libres de niños, encontró mucha evidencia conflictiva en términos de la coherencia y de la confiabilidad de las características formales y estructurales. Su estudio es de utilidad porque define con bastante amplltud los rasgos de los dibujos que, en general, son recurrentes. Albee y Ham!in (3, 5) juzgaron el ajuste de la personalidad a partir de dibujos mediante un método global y una escala de puntajes, y encontraron indicaciones positivas de confiabilidad. Afirman que el empleo de una escala de puntajes "otorga una alentadora confiabilidad al juicio". Se emplearon como jueces para este experimento profesionales experimentados con entrenamiento postdoc- toral. Como vernos este enfoque de estudio de la confiabilidad fue completamente diferente al de Gasorek. Lehner yGunderson (77), utilizando la técnica del DAP,• investigaron tanto la confiabili- dad test-retest como la confiabilidad de veintiún rasgos gráficos. Emplearon sujetos normales, y los resultados indicaron que "en los rasgos gráficos puede obtenerse un acuerdo relativamente alto entre los evaluadores". Además se comprobó que en general la confiabifidad test-retest era menor que la obtenida por acuerdo entre evaluadores. Por último, indican, concordando hasta cierto punto con Gasorek, que muchos rasgos gráficos demuestran una fuerte tendencia a per- manecer constantes (en el informe enumeran esos rasgos). Utilizando una escala diseñada específicamente para la evaluación de la diferenciación sexual, Swenson (105) informa que existe un coeficiente de confiabilidad de 0,84 en los dibujos que fue- ron juzgados por jueces entrenados para ese rasgo en particular. Sin citar los datos en que se basó, Oakley (92) informa acerca de su impresión de que existe una gran estabilidad en los dibu- jos •durante un periodo de años•. Hammer y Piotrowsl<i (47), utilizando seis psicólogos clínicos, encontraron que la confiabilidad en la evaluación del grado de hostilidad en los dibujos de cuatrocientos niños llegaba aun asom- • DAP significa ·oraw-A-Person", es decir, "dibuje una persona". 19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS T~CNICAS GRÁFICAS 325
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    broso coeficiente de0,85. La desviación de la confiabilidad perfecta fue explicada en función da la correlación positiva entre el monto de hostilidad interpretado en los dibujos y el grado de hos- tilidad del mismo clínico (tal como era juzgado por el supervisor). Ese punto se discutirá con más detalle en este mismo capítulo. Validez Los estuc:fios sobre la validez presentan un cuadro inicial confuso. Pero el observador paciente podrá recoger muchos datos significativos. Un tipo de diseño experimental que dio resultados útiles pero limitados, consiste en agrupar datos normativos u observar variaciones en las carac- teristicas gráficas junto con las variaciones en las características del examinado a lo largo de un continuo. Jolles (65-68), en cuatro extensos y concienzudos estudios, examinó los HTP de más de dos mil quinientos niños. Comprobó que {de acuerdo con la teoría de la proyección) los niños tienden adibujar, en el dibujo de una persona, su propio sexo. Sin embargo la proporción entre mismo sexo y sexo opuesto varía significativamente con la edad y de acuerdo con el sexo real del examinado (es decir, si es varón o mujer). En su estudio sobre el emplazamiento horizontal de los dibujos en la página, Jolles confirmó la tesis de Buck según la cual el centro psicológico de la página está a la izquierda del centro geométrico, el emplazamiento medio horizontal tiende a ser una función de la edad. Se comprobó que el emplazamiento vertical se encontraba por encima del centro geométrico con variaciones semejantes alas del emplazamiento horizontal. Utilizando cuatrocientos treinta y ocho muchachos y chicas, cuyas edades iban desde los siete hasta los doce años, Weider y Noller (111) confirmaron los resultados de Jolles en relación con el sexo de la primera figura qua se dibuja, pues entre los muchachos un 70 por ciento dibujó primero el propio sexo, y entre las chicas un 94 por ciento. En relación con el tamaño entre el propio sexo y el sexo opuesto, un porcentaje signi1icativamente mayor de chicas que de mucha- chos dibuja el propio sexo más grande.* Con pequeñas variaciones según los niveles de edad. Los niños más jóvenes en su mayor porcentaje (61 por ciento) ubican los dibujos en la parte superior de la página, mientras que un porcentaje menor (48 por ciento) de niños mayores los ubican en dicha área. Esto concuerda con los resultados de Buck, según los cuales, los dibujos de los adultos regresivos se desplazan hacia el rincón izquierdo superior de la página. Lehner y Silver (79) descubrieron que las edades que los adultos asignaban a las figuras de los dibujos iban aumentando con la edad cronológica hasta los veinticinco años y que a partir de esa edad iban disminuyendo da un modo progresivo. Esto concuerda con el principio de la proyección de la imagen ideal. Las edades asignadas a tos dibujos que representaban el sexo opuesto eran más variables que las qua se asignaban al propio sexo. Por otra parte, ambos sexos tendían a asignar mayor edad a los dibujos de hombres que a los de mujeres; la signifi- cación de ese resultado, de acuerdo con los autores, se vincularía con el mayor status que en nuestra sociedad se acuerda alos hombres. L.etmer y Gunderson (78) utilizaron el test del dibujo de una persona (OAP) para investigar la influencia del sexo y de la edad del examinado en la altura de las figuras. Según los resultados es posible que ambos factores produzcan variaciones en la altura, de acuerdo con el siguiente patrón: disminuye la altura después de los treinta años para los hombres, y después de los cua- renta para las mujeres. Esto parece concordar de un modo significativo con la declinación de los * Esto, lo mismo que en la obselvaci6n anterior. se vinculó con el hecho de que, durante los aflos de fomlaclón, las niñas pasan más tiempo en compañia de unafigura de identificación del mismo sexo (la madre) qua los niilos. 326 EVERm HEIDGERO sentimientos de adecuación corporal, declinación que más o menos comienza en dichas edades. Marl<ham (88) realizó un análisis de los ítems de los dibujos de casas hechas por niños del jardín de infantes, a partir del cual obtuvo una serie de datos normativos. Markham afirma que el dibujo de la casa es una técnica inadecuada para apreciar la inteligencia pero que es útil para di- ferenciar al tonto del inteligente. Además observa que los niños de cinco años dibujan casas muy c:flferentes alas de los niños de ocho años y que los factores emocionales pueden explicar ciertas distorsiones y omisiones. Dentro de esta categoría general, encontramos un interesante estudio de Lyons (83). Este requirió de los examinados (adultos) que agregaran una cicatriz al árbol del HTP que cada uno había hecho y que relataran el mejor y el peor hecho de sus vidas. La correlación entre la altura de la cicatriz del árbol y la edad en que ocurrió el peor hecho fue de 0,54, significativa en el nivel de 0,01. La correlación entre la ubicación de la cicatriz y el mejor hecho fue de 0.01 no significa- tiva. Se observó que la distnbución de las cicatrices difería significativamente de los resultados de dos tareas neutrales. Los estudios más populares sobre validez son aquellos que intentan correlacionar conjun- tos de rasgos gráficos con productos de grupos especfficamente definidos, para estos estudios, de muchas maneras diferentes. En algunos, de acuerdo con detemtlnados rasgos físicos de los miembros; en otros, de acuerdo con un diagnóstico en términos de desórdenes funcionales o en términos de ic:fJOSincrasias sociales oculturales. No es necesario aclarar que existen muchas super- posiciones. Kotkov y Goodman (73) encontraron en el DAP signos gráficos para diferenciar alas mujeres obesas de las no obesas. De una lista original de 43 ítems, encontraron 7 {que representaban ca- racteristicas obesas) que diferenciaban con éxito a los dos grupos. La conclusión de los autores es que la aparición en un dibujo de cuatro de esos siete signos, es suficiente para identificar el examinado como obeso. Fundamentan además la tesis de la proyección de la Imagen corporal en los dibujos. Esta última tesis recibe del estudio de Barman y Laffel (16) una fundamentación adicional: encontraron una correlación significativa entre el tipo corporal del examinado y la figura dibujada. Michal-Smith (89) comparó los dibujos de adolescentes cuyos electroencefalogramas eran normales con los de aquellos que poseían una función eléctrica anormal. Los juzgó sobre la base de las seis categorías de puntuación de Buck: detalle, proporción, perspectiva, tiempo, capa- cidad critica y cualidad de la línea. En cualidad de la lfnea se encontró un nivel significativo de diferenciación. Beck (14) comparó los HTP de disminuidos orgánicos con los de disminuidos no orgánicos, y observó que los orgánicos dibujaban casas más Irreconocibles y omitían mayor can- tidad de detalles que los no orgánicos. Tanto Blum (18) como Royal (98) tuvieron grandes dificultades al intentar diferenciar los dibu- jos de grupos normales y de grupos neuróticos. El diseño experimental de Blum era adecuado, pero fue afectado por muchas fuentes que contribuían al error en la administración del experi- mento. La conclusión de que el DAP no es un Indicador válido de la dinámica de la personalidad en comparación con las evaluaciones de los psiquiatras y con los tests psicológicos, parece pre- matura. B estudio de Royal comprendía 54 rasgos gráficos que hipotéticamente diferenciarían a los neuróticos ansiosos de los normales. Aunque ninguno de los 54 rasgos lo logró, con una es- cala de ocho de los ftems más cflSCriminatorios se pudo reducir la superposición entre los grupos hasta un grado significativo. Giedt y Lehner (42) compararon en el DAP las edades asignadas por sujetos neuróticos con las asignadas por sujetos normales. Se comprobó que tanto los neuróticos como los normales pasaban de la asignación de una edad mayor que la propia auna menor que la propia, a medida que iban aumentando sus edades cronológicas. Pero se observó que el momento de cambio 19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS T~CNICAS GRÁFICAS 327
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    se producía enlos neuróticos a una edad más avanzada que en los normales y que existía una mayor variación en la asignación de la edad entre los normales que entre los neuróticos. Los es- tudios experimentales que intentan diferenciar alos esquizofrénicos de los normales mediante las técnicas del DAP y del HTP son escasos y conflictivos. Con la técnica del DAP, Fisher y FISher {37) evaluaron los dibujos de treinta y dos esquizofrénicos paranoides mediante un detallado aná- lisis atomista y mediante la impresión global. Se emplearon distintos evaluadores. Los resultados indicaron que los dibujos, en su mayor parte, no estaban dentro de la categoría esquizofrenia paranoide. Los dibujos se evaluaron de acuerdo con la expresión facial y la postura. Había muy poco acuerdo entre los diferentes evaluadores. Se comprobó además que entre los psicólogos entrenados el acuerdo no fue mayor que entre los evaluadores no entrenados. Los autores con- cluyen que lo presupuestos de Machover resultan peligrosos si no se los investiga más afondo. Holzberg y Wexler (60) por el contrario, hallaron resultados positivos con un método de eva- luación algo diferente. Utilizando un grupo experimental de treinta y ocho mujeres esquizofrénicas y un grupo de control de setenta y ocho enfermeras en formación, diseñaron una lista de 174 ítems para evaluar los dibujos. Encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los normales y casa uno de los tres subgrupos esquizofrénicos (paranoide, hebefrénico y catatónico). (No se demostraron diferencias confiables entre los tres subgrupos esquizofrénicos.) Un estudio posterior de Wexler y Holzberg (112) confirmó estos resultados. Smith (103) comparó los dibujos del DAP de cuarenta esquizofrénicos con los de cuarenta pacientes de hospital general. Los esquizofrénicos dieron más respuestas fuera de lo común que el grupo normal. Los esquizofrénicos casados mencionaron los genitales con mayor fre- cuencia que los esquizofrénicos no casados. Los normales mencionaron diferencias en los ge- nitales, forma corporal, longitud del cabello, complexión y cosmética mucho más amenudo que los esquizofrénicos. Se dedicaron varios estudios al área del ajuste social, tal como indica el HTP y.el dibujo de figuras. En un experimento de "antes-después", Hammer (48) administró el HTP en diferentes etapas del proceso de esterilización eugenésica a sujetos seleccionados de la población de un estado donde la esterilización es política oficial. Se presumió que los sujetos sometidos a la es- terilización eugenésica responderian con ansiedad de castración. Se diseñó una lista de índices gráficos de la ansiedad castratoria, basada en la experiencia clínica y en la teoría psicoanalítica. En 26 de los 54 ítems comparados se encontraron diferencias significativas entre "antes" y "después". Hammer resume esas diferencias estadísticas en las siguientes conclusiones: 1. En el HTP, los objetos alargados, tales como chimeneas, ramas, troncos de árboles, brazos, narices, piernas, etcétera, pueden utilizarse como símbolos fálicos. En cambio, los círculos, los triángulos, y todos los objetos que tengan una hendidura vertical en el centro (por ejemplo una ventana en la que destaque el marco vertical y esté omitida la línea horizontaQ pueden emplearse como símbolos de la vagina, y, en los dibujos creati- vos del hombre, revelan ansiedad de castración. 2. En los dibujos de símbolos genitales, como los mencionados, el examinado puede ma- nifestar sus sentimientos de inadecuación genital y de ansiedad de castración. Esos senti- mientos pueden expresarse mediante símbolos dentados, cortados, rotos o defectuosos. 3. La trinidad genital del hombre puede simbolizarse mediante agrupamientos de a tres, por ejemplo: botones, ramas, arbustos, manijas de puerta en grupo de tres (48). Barker y Mathis (11) investigaron las caracteristicas de la homosexualidad masculina tal como 328 EVERETT HEIDGERD se daba en el DAP, en contraposición a los dibujos de sujetos normales. En general encontraron que los rasgos de diferenciación entre los grupos eran limitados, pero que la hostilidad hacia las mujeres era mayor en los dibujos de los homosexuales y que este grupo empleaba más tiempo de reacción para identificar la figura del propio sexo. Hammer (52) investigó el sexo de la primera figura que se dibuja en el HTP en una población de ochenta y cuatro delincuentes sexuales de la prisión de Sing Sing. No encontró diferencias significativas entre el grupo de pedofilicos y el de violadores con excepción del sexo hacia el que se había actuado delictuosamente. Afirma que "existen considerables dudas con respecto al postulado proyectivo gráfico según el cual el sexo de la primera figura que se dibuja puede servir como índice de la identificación sexual del examinado o como evidencia de conflictos psi- cosexuales o de inversión sexualn. Mainord (87) demostró que las dificultades para interpretar el significado del sexo de la primera figura que se dibuja son aún mayores. Comparando los DAP de estudiantes universitarios con los de pacientes no seleccionados de hospitales mentales, obsef'vó que ambos grupos tendlan adibujar primero la figura correspondiente al propio sexo pero que en los hombres esta tendencia era más pronunciada que en las mujeres. Mainord señala la concor- dancia de este hecho con el carácter "predominantemente androcéntrico" de nuestra sociedad. En otros dos estudios Hammer (51, 54) investigó las características del dibujo del árbol en el HTP. Ambos estudios se realizaron con delincuentes sexuales masculinos, divididos en tres grupos: violadores, pedofílicos homosexuales y pedofílicos heterosexuales. Se observó que en los dibujos de los pedófilos homosexuales había una cantidad significativamente mayor de árbo- les muertos que en los de los violadores. Hammer demostró que, en relación con el número de examinados que dibujan árboles muertos, existe una progresión desde los violadores hasta los pedofílicos heterosexuales y de éstos a los pedofílicos homosexuales Qos cuales se desvfan de la norma no sólo con respecto a la edad sino también con respecto al sexo de la pareja). Esta progresión es directamente proporcional al aumento de distancia de objeto sexual adecuado. Hammer señala que los datos paralelos confirman la opinión de Buck de que las personas más enfermas psicológicamente dibujan árboles •muertos". Hammer (51) observó además que "el grupo de incflViduos que mantiene actividades sexua- les con criaturas del sexo femenino dibuja árboles más jóvenes Qa medida de la edad que se proyecta es de aproximadamente once años) que los enfermos que violan a mujeres adultas". Hammer argumenta que el presupuesto psicoanalítico de que los pedofilicos son personas pslco- sexuales inmaduras y que, en consecuencia, intentan acercarse aotro niño, confirma la hipótesis de Buck con respecto a la edad de los árboles. "La edad que se asigna al árbol puede ser un índice aproximado de la madurez psicosexual del paciente", concluye Hammer. De Martina (33) estudió dibujos del hombre que realizaron pacientes del sexo masculino retar- dados, homosexuales y no homosexuales, yencontró diferencias significativas con respecto a las cejas y a los talones de las figuras. Flsher y FISher (38) investigaron la relación entre la femineidad que se expresa en los dibujos de figuras femeninas realizados por mujeres y el estilo de ajuste sexual. Observaron que los dibu- jos con un bajo grado de femineidad pertenecían aexaminadas con experiencias heterosexuales limitadas asi como con una mayor disfunción sexual somática y con una vida sexual en general pobre. Las mujeres de vida sexual más promiscua pero también insatisfactoria reafizaban dibujos con un alto grado de femineidad. Por último, los dibujos con un grado medio de femineidad se relacionaban con satisfacciones sexuales más genuinas por parte de las examinadas. Los grupos definidos culturalmente en sentido amplio han permitido un enfoque distinto para la investigación de las técnicas gráficas. Se trata de grupos difíciles de definir y en algunos de los estudios sería incorrecto considerar la investigación realizada como un estudio de la validez de la técnica gráfica que se utilizó. En estos casos la técnica gráfica se utiliza más bien como herramienta para la ob- 19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS Ti:CNICAS GRÁFICAS 329
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    servación de losprocesos dinámicos de los grupos que se están considerando. Hammer (49) comparó los HTP de niños negros y blancos en una comunidad del sur de los Estados Unidos para apreciar el grado de hostilidad y de agresión. Mediante una clasifi- cación "a ciegas" de los dibujos, encontró que el promedio de hostilidad y agresión era signi- ficativamente mayor en los dibujos de los niños negros que en los dibujos de los niños blan- cos. Este estudio confirma la teoría de la frustración-agresión y, a la inversa, si presuponemos la teoría de la frustración-agresión, se confirma la capacidad del HTP para diferenciar grupos según el grado de agresión. Kates y Harrington (69), utifizando únicamente dibujos de la figura humana, no encontraron relaciones significativas entre el monto total de agresión y los índices de agresión que aparecían en los dibujos realizados por delincuentes juveniles. Los criterios de agresión utilizados fueron los de Machover. Los autores previenen, contra cualquier conclusión prematura, señalando que los criterios no se deben utilizar aisladamente yque esto demuestra los peligros del fraccionamiento. Toler y Talar (108) investigaron el grado de popularidad, tal como se manifiesta en los dibu- jos infantiles. Trabajaron con niños de cuarto y quinto grado y mediante un método sociom~­ trico establecieron un criterio de popularidad. Los dibujos de figuras fueron entregados a psi- cólogos clínicos para que seleccionaran el dibujo del niño más popul~ y el menos popular. La selección se realizó con bastante éxito. Los autores afirman que determinadas dimensiones de la personalidad parecen relacionarse con la aceptación y el rechazo g.rup~I~. Otra conclu.slón adicional es la de que los psicólogos, en general, son capaces de d1scnm1nar la populandad mediante un análisis de los dibujos de las figuras. Anastasl y Foley (9) intentaron utilizar el DAP para diferenciar a los grupos "éxito-fracaso" de cadetes de aviación de la Fuerza Mrea de Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial. Se efectuó una lista de puntación objetiva que fracasó en latarea de diferenciar ambos grupos. Woods y Cook (114) analizaron cómo estudiantes de un octavo grado representaban las manos en el dibujo de personas del HTP. Compararon este rasgo gráfico en distintos grupos cuya habilidad artística era diferente yconcluyeron que el modo de dibujar las manos ~ función del nivel de habilidad para el dibujo. Esta conclusión pone limitaciones a la interpretación de los factores de la personalidad basada en el modo de representar las manos. En un estudio algo similar, Whitmyre (113) investigó la significación de la calidad artística en la evaluación del ajuste que se infiere de los dibujos de figuras humanas. Se obtuvieron dibu- jos de psicóticos y de "veteranos normales". Los psicólogos clínicos clasificaron los dibujos de acuerdo con el nivel personal de ajuste y el grado de calidad artística. También los clasificaron artistas comerciales, en este caso sólo de acuerdo con el mérito artfstico. Los resultados de- mostraron que las evaluaciones posaran gran confiabilidad y que los psicólogos, para evaluar el ajuste, utilizaban el mérito artístico de dibujo en grado significativo. Ni la calidad artística ni las clasificaciones que con respecto al ajuste realizaron los artistas o los psicólogos mostraron una relación significativa con los grupos experimentales y de control. . Jensen (63, 64) investigó en dos estudios la orientación de los dibujos de perfil hacia la de- recha o la izquierda en relación con los hábitos establecidos de lectura. Los dibujos de perfil fueron obtenidos de dos poblaciones americanas, de una noruega y de una egipcia. Apesar de la dirección del hábito de lectura establecido o de la práctica en la lectura, en los cuatro grupos culturales aparecía la tendencia al dibujo de perfiles orientados hacia la izquierda. Los nortea- mericanos de clase urbana socioeconómicamente alta mostraron mayor tendencia a orientar sus dibujos hacia la izquierda que los norteamericanos de clase rural socioeconómicamente inferior. Los zurdos no demostraron como los dextros la orientación hacia la izquierda. La con- clusión del autor es que los hábitos de lectura culturalmente adquiridos no determinan la orien- tación izquierda-derecha en los dibujos de perfil. 330 EVERffi HEIOGERD Cook (31) realizó un experimento basándose en la definición de Machover de la cabeza como asiento de la dominación social y en su consideración sobre el tratamiento diferencial en los dibujos de la figura masculina yfemenina. Administró un cuestionarlo aestudiantes universi- tarios de sexo masculino para establecer un criterio de dominación social. El análisis de las figu- ras masculinas y femeninas que realizaron los examinados determinó dos grupos de dibujos: en uno la cabeza de la figura del mismo sexo era más grande que la cabeza de la figura del sexo opuesto, y en el otro esto no ocurría. 8 cuestionarlo diferenció a ambos grupos de una manera estadísticamente significativa. Existió una considerable superposición Indicadora de que la hipó- tesis de Machover puede sostenerse en líneas generales, pero no en cada caso individual. Baumgarten (13) realizó un interesante estudio utilizando una técnica algo modificada. Ob- tuvo dibujos de doscientos niños servios que vivían en 1942 en campos de refugiados suizos. Estos niños habían tenido experiencias bélicas extremas. Se compararon sus dibujos con los de los niños suizos y norteamericanos. Los dibujos Incluidos fueron: la figura humana, la repre- sentación de algo imaginativo y de algo acerca de la tierra natal. No se observaron signos de agresividad, de hostilidad o de otra clase de perturbación. Un experimento realizado por Ochs (93) yque implica la técnica de Goodenought, demostró el error de emplear un enfoque atomista Con un diseño del tipo •antes-después•, Ochs puso a prueba los dibujos del Goodnought que habían realizado sujetos con perturbaciones primarias de la conducta durante el proceso de admisión a una institución y después de su adaptación social. Los resultados experimentales mostraron poca coherencia en relación con los cambios en los ítems de puntaje específico, aunque los puntajes totales no variaron significativamente. 8 autor se refiere ala falacia de la noción de que el todo es la suma de las partes. 8 efecto de la relación examinado-examinador sobre las producciones proyectivas interesa tanto a los investigadores como a los psicólogos clínicos. Sinnett y Eglash (101) analizaron la variación en el tamaño de la figura de acuerdo con el manejo de la relación examinado-exa- minador. Encontraron que el tamaño de la figura puede poseer importancia para el análisis de la relación del examinado con el psicólogo. En un experimento similar, pero utilizando cuatro jueces experimentados, Holtzman (59) concluyó que •ninguna de las variaciones de los dibu- jos... podía atribuirse a la personalidad, al sexo o a la apariencia física de los examinadores". En cambio se atribuyeron variaciones altamente significativas al sexo del examinado. En un ex- perimento más penetrante y controlado, Hammer y Piotrowski (47) examinaron el defecto de la hostilidad y de la agresMdad personales del examinador sobre sus interpretaciones del HTP. Los sujetos del experimento fueron seis psicólogos clínicos que debían juzgar cuatrocientos HTP con el fin de obtener signos de hostilidad y agresión. A cada uno de los psicólogos se le administró el Test de Szondi del que Deri derivó una clasificación de la agresión. Las compara- ciones de los datos en orden gradual dieron una correlación positiva. Los psicólogos más hosti- les ªvieron" más agresión en los HTP que Interpretaron. COMPLETAMIENTO DE DIBUJOS Los tests de completamiento de dibujos aunque menos conocidos que el HTP y que la téc- nica de Machover, han provocado una atenta consideración por parte de los círculos clínicos. Aunque se trata de una técnica de origen europeo. Kinget fl1) nos ha ofrecido una presenta- ción muy adecuada de sus bases y de su método. En la misma publicación se presenta un procedimiento muy eficaz de validación. Mediante la técnica descripta se administró el test a adultos y se obtuvieron tres tipos de datos de validación. Estos datos o criterios de validación se redujeron a categorfas practicables y se compararon con cada uno de los elementos anali- 19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS Ti:CNICAS GRÁFICAS 331
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    1 1 1 , • ! t· zados enlos tests gráficos. Los resultados fueron alentadores. PJ discutirse los problemas que implica un programa continuo de vafidación, se destaca la necesidad de un "trabajo 0f'! cadena• integrado, en lugar de •una profusión de creatividad". Takala (107) desarrolló para el test de completamiento de dibujos un sistema de clasificación cuantificable que se basa en las hipótesis sugeridas por Wartegg y Kinget. Administró el test a más de mil individuo que representaban diecisiete grupos ocupacionales. Los resultados indi· caron que el test, efectivamente, diferenciaba grupos ocupacionales y podía predecir el éxito vocacional. Respecto de la inteligencia las correlaciones fueron bajas, pero altas respecto de la habilidad para el dibujo. Se mencionan normas para las variables especificas del test Yde los resultados de análisis factorial. Para investigar los rasgos gráficos del test de completamiento de dibujos, Bauer (12) obtuvo protocolos de sujetos de sexo masculino yfemenino en diversos grupos experimentalmente de- finidos. Se incluyeron grupos de enuréticos, de epilépticos, de esquizofrénicos •sospechosos·. de psicópatas, de retardados mentales y de enfermos neurológicos. Para todos los grupos mencionados se obtuvieron características gráficas distintivas con excepción del grupo de en- fermos neurológicos. · Analizando un factor específico, la falta de atención a la señal de comienzo en los ítems del completamiento de dibujos, Duhm (34) intentó trabajar para lograr una comprensión más clara de los procesos implicados en esa tarea. Se administró el test de completamiento de dibujos a más de mil seiscientos sujetos divididos en grupos de niños jóvenes, de niños mayores, de retardados mentales, de adolescentes y de adultos. 8 modo en que se expresó la falta de aten- ción ala señal de comienzo, demostró variaciones entre los diversos grupos. Ames yHellersberg (6) investigaron el Test de Hom-Hel!ersberg, importante técnica de com- pletamiento de dibujos, en un estudio normativo de las respuestas dadas por niños. Los dibujos se analizaron para determinar estadios de maduración del niño normal en términos de realiza- ciones en el test. Se obtuvieron diecisiete estadios de maduración ylos resultados demostraron que el test posee valor diagnóstico una vez que el examinado ha alcanzado los nueve años. Otro estudio de Hellersberg (57) utiliza la técnica de Hom-Hellersberg para investigar la re- lación del examinado con la realidad. 8 método de análisis y la compilación de los resultados permiten una profundización yuna mayor comprensión de la técnica. TÉCNICA DEL DIBUJO EN OCHO HOJAS Los estudios de investigación del test del dibujo en ocho hojas se limitan por ahora alos que realizó el fundador de la técnica, Leopoldo Caligor. En un primer estudio Caligor (26) intentó determinar con esta técnica la concepción inconsciente de la propia identificación masculina o femenina. Se compararon los resultados con los obtenidos a partir de la lámina en blanco del TAT ydel MMPI. Los criterios que se utilizaron para la identificación Masculino·Femenino fueron la edad y el sexo de la persona con la que el examinado se identificaba. Las bases de estos criterios no están establecidas con claridad. En un estudio posterior, Caligor (27) investigó la ca- pacidad del test para detectar rasgos paranoides. Para ello comparó la secuencia de los ocho dibujos con dibujos aislados de figuras en cada final de secuencia. 8 autor encontró que en los sujetos coartados existían más identificaciones con los dibujos número uno que en los sujetos hiperideacionales. Se confirmó la hipótesis de Caligor (28) de que mediante la repetición de la tarea gráfica se penetra en profundidades cada vez mayores. al observar que, en general, la hostilid~d Y los dinamismos paranoides aumentaban en los últimos dibujos, aunque los rasgos paranoides 332 EVERETI HEIOGERD mar~~os se detec.taban m~ en el test como totalidad que en el dibujo número ocho aislado. •Utilizando u.na hs~ mult1·ftem, en otro estudio, Caligor (28) encontró treinta y tres índices grafico_s para.diferenciar a los normales de los psicóticos internados y diez ftems seleccionados para d1feren~1ai: a los su~rupos psicóticos. B propósito de este estudio fue desarrollar un mé- todo más objetivo ycuantitativo para evaluar el test del dibujo en ocho hojas. OTRAS TÉCNICAS GRÁFICAS . En la práctica clíni~ muchas técnicas gráficas continúan apareciendo y muchas desapare- c~endo. C~n frecuencia no adq~i~en la suficiente popularidad como para estimular investiga· cio~es senas. Pueden r~ultar utdes para los psicólogos clínicos pero difíciles de manejar ex· penmentalmente o poco interesantes para los experimentales. En consecuencia estas técnicas aparecen con una fundamentación y con algunos datos estadísticos preliminares. Lamentable- n:ente, muchas veces sus potencialidades no se desarrollan porque no se realizan investiga- CK_>n~ a fondo. Otras veces, por fortuna, desparecen rápidamente después de una vida corta e inútil. Harrower (56) nos ha ofrecido algunos tests normativos preliminares para el test del concepto más desagradable. En esta técnica se pide al examinado que dibuje lo más desagra- dable que se te ocurra. Harrower ha presentado los resultados de quinientos examinados que buscaban ayuda para sus dificultades psicológicas. En su estudio comenta las reacciones a la tarea Yel ~ntenido ~e los dibujos. La referencia está tomada de un grupo control constituido ~or c~atroc1entos su1etos n.ormales. Harrower señala la deliberada omisión de datos estadfs- t1~s para ~entrar la atención en el estadio insatisfactorio de los hechos en el procedimiento clínico expenmental". . Con respect~ al test del árbol de Koch no se ha encontrado ninguna investigación. Pero K~h {72) ha.realizado una adecuada presentación de la técnica en publicaciones europeas. Se pide ~ examinado qu~ dibuje un árbol frutal. Se afirma que en los resultados se aprecia el nivel evolutivo y sus regresiones neuróticas. . Sob": el t~t d~I dibujo de un animal se ha escrito poco y prácticamente no se ha realizado ninguna mves~19ac1ón. De Graaf (32) describe un test de identificación animal que se relaciona con esta técnica. ~ este test se da al examinado un libro con figuras de animales y se le pide que cuente o escnba un cuento acerca del animal que le gustaría ser durante un día. 8 autor observó que las identificaciones con animales agresivos como el león, el tigre 0 et elefante son frecuentes en los niños tí~idos. La elección de un ciervo es común en muchachas con un gran deseo de ternura Yde cuidados maternales; y, siempre de acuerdo con el informe, eligen el caballo ~ersonas con una fuerte catexia hacia el trabajo y una integración bastante buena de la personalidad. De todos modos, por ahora falta la verificación experimental de esas hipótesis . T~bién se ha considerado que el "garabato• posee muchas potencialidades para revel~ la d1~ám1ca ~e la personalidad. La Investigación del "garabato• requiere una investigación muy di- ñcil de ~eal1zar. Auerbach (1O) ofreció informe sobre este tema basándose en los garabatos que los p~cr~tes efectuaban durante las sesiones analíticas. PJ finalizar la hora el autor recogía las asocraCJones espontáneas de los pacientes en relación con sus garabatos. Los comentarios de Auerbach se ~fiaren a los pa~ientes que garabatean, al momento en que el garabato comen- zará.º :onctu1ra'. Ya los cambios que aparecen durante el análisis. Pero su estudio no presenta un diseno expenmental. ~ técnica del dibujo de una familia, muy utilizada en la práctica clínica, es otra de las modifi- caciones gráficas que por el momento no posee una adecuada verificación experimental. Hulse (61) presenta los resultados de ocho estudios de casos y once dibujos. Algunos psicólogos 19. LA INVESTIGACIÓN EN LAS TéCNICAS GRÁFICAS 333
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    clínicos han encontradoque este tipo de estudio es muy útil en tanto que los psicólogos orien- tados en la investigación son más bien criticas. DIBUJO LIBRE El uso de los dibujos libres como método de evaluación de la personalidad constituye un campo en sí mismo. Por supuesto que hay en él mucho material que se relaciona con las téc- nicas gráficas específicas. Un análisis de la técnica del dibujo libre requerirla un volumen yestá, por lo tanto, más allá del objetivo de este libro. la bibliograffa que cita Levy (81) en Psicología proyectiva, así como la revisión efectuada por Anastasi y Foley (7) brindan al lector interesado informaciones muy útiles. RESUMEN YCONCLUSIONES Las técnicas experimentales han provisto muchos datos promisorios aunque aún no conclu- yentes para la utilización de las técnicas gráficas como métodos de evaluación de la persona- lidad. Con frecuencia se han hallado resultados conflictivos, como con el Rorschach y el TAT. Muchos de los conflictos existentes resultan de diseños experimentales poco desarrollados y carentes de criterio de realización así como de definiciones poco claras de términos y de con- ceptos. Gran parte de las dificultades surgen de grupos criteriales defectuosos. la importancia que se dé ala necesidad de clarificar los conceptos y la fundamentación nunca será excesiva. Es evidente que ninguna técnica aislada puede ofrecer por sí misma un cuadro completo y significativo de la personalidad de los examinados. Por consiguiente los experimentos que se diseñan para probar la capacidad de una técnica que lo intente, no se ajustan a la realidad. Por el contrario, los experimentos que, de algún modo, han incorporado una baterfa de tests o la validación que surge de ella, han ofrecido resultados promisorios. Entre los estudios que ocupan una posición central con respecto ala hipótesis nuclear de los dibujos como instrumen- tos proyectivos, están los de Lehner ySilver (79): en los dibujos se tiende aproyectar la propia edad; los de Hammer (54): la edad psicomaduracional subjetiva o que se siente poseer tiende a serproyectada; los de Leher y Gunderson (77): la altura del dibujo se relaciona con la sensación de adecuación corporal; los de Lyons (83): existe correlación entre la edad en que se experi- mentaron traumas psíquicos y la altura del árbol en la que se dibuja una cicatriz; los de Kotkov y Goodman (74): los dibujos "obesas• corresponden a examinados más obesos; los de Barman y Laffel (16): existen correlaciones significativas entre el tipo corporal del examinado y la figura del dibujo; los de Hammer (48): hay una cantidad significativamente mayor de Indices de ansiedad de castración en los dibujos que realizaron los examinados después de haber sido esterilizados en comparación con los que efectuaron antes de estar enterados de la operación; los de Barker y Mathis (11): en los dibujos realizados por homosexuales existe mayor hostilidad hacia las mu- jeres que en los dibujos correspondientes a examinados •normales"; lo de De Martina (33}: en los dibujos·de la figura de sexo masculino que realizaban los homosexuales hay mayor cantidad de rasgos femeninos; los de Fisher y FISher (38): se observa correlación entre la femineidad que se expresa en ef dibujo de la persona femenina reafJZado por mujeres y el ajuste psicosexual de las mismas; los de Hammer (49): el HTP diferencia los grupos agresivos de los de control; los de Toler y Tolar (108): los niños populares e impopulares proyectan en sus dibujos rasgos asociados con esa caracterfstica; los de Cook (31): se fundamenta la definición que Machover da del área de la cabeza como reflejo del grado de dominación social del examinado; y los de 334 EVERETT HEIDGEAD una cantidad de investigadores (65 11O87 53 examinado que dibuje a una pers~a ~t ti ·:>q~e ~emostraron que cuando se pide a un utilidad Yel valor de las técnicas gráfi• e en ea dibu¡ar una persona de su propio sexo. La · . cas no pueden ser negados Tam necesidad de rnvestigaciones posteriores d '. PoCo puede negarse la técnicas. En 'ªutilización clfnica de estas r~i una el~ com~rens16n ?e las. limitaciones de fas Ylos clínicos se uniesen no sólo disminuirí cas exist~ pel1~ros obvios. S1 los investigadores riquecerse Ydesarrollarse ofreciendo í an estos pelr~r?B Sin? que las técnicas Podrían en- conducta humana. ' as ' una contnbuc1on óptima para la comprensión de fa REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Abe!, T. M.: Figure drawlngs and facial cf'ISfi 2. Ainsworth, M. D.: Sorne problemsofvaiida::::.:· J. O~psychiat:, 23:253-264, 1953. 161, 1951. ~ rve techrnques. Bnt. J. M. Psycho/., 24:151- 3. Albee, G. W., YHamfin, A. M.: AA investigation of the reJlabUity . . . lnferred from drawings. J. CHn. Psychol, 5:389-392 and valtdity ofJudgments of adjustment 4 Albee G W. . , 1949. • ' . ., YHaml1n, R. M.: The place ofjudgment in clinical res""-... J. a· Ps 177, 1950. .,......,.,. · in. :ychopath., 11:174- 5. 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    i( 11., 11 ;¡ Parte VI LOS DIBUJOSPROYECTIVOS EN UN ENCUADRE PSICOTERAPÉUTICO
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    20. La terapiaartística: su alcance y función por Margaret Naumburg L aterapia artística de orientación analítica pretende liberar el inconsciente mediante imá- genes espontáneas proyectadas en expresiones gráficas y plásticas. Puede emplearse como forma primaria de psicoterapia o como técnica auxiliar de otras técnicas. Es efi- caz en las perturbaciones de conducta y en los casos de neurosis o psicosis. Es aplicable a adultos, adolescentes o niños. Al principio se destinó al tratamiento de pacientes en forma indMdual. Ahora comienza a utilizarse como una técnica suplementaria de la terapia analltica de grupo. Las bases fundamentales de los métodos de tratamiento de esta terapia son el enfoque psicoanalítico de la ansiedad yde los sentimientos de culpa, y la psicodinámica de la represión, la proyección, la identificación, la sublimación y la condensación. Estos mecanismos surgen en las expresiones visuales de los pacientes durante la terapia artística con la misma evidencia que en las expresiones verbales de los tratamientos psicoanalíticos. La expresión espontánea gráfica o plástica se libera en la relación transferencia! yse maneja mediante la libre asociación. El procedimiento de la terapia artística se basa en el reconocimiento de que los pensamientos y sentimientos humanos que derivan del inconsciente, se expresan con más facilidad en imáge- nes que en palabras. Mediante la proyección pictórica, la terapia artística favorece un método de comunicación simbólica entre el paciente y el terapeuta. Sus imágenes, lo mismo que en el procedimiento psicoanalítico, pueden versar también sobre los datos onfricos, las fantasfas, los sueños diurnos, los temores, conflictos y los recuerdos infantiles. La técnica se basa en que todos los indMduos, estén o no entrenados artísticamente, poseen una capacidad latente para proyectar sus conflictos internos bajo formas visuales. Sucede con frecuencia que al reflejar gráficamente esas experiencias internas éstas adquieren una mayor articulación verbal. A me- nudo, mediante el empleo de la expresión gráfica o plástica, aquellos originalmente bloqueados en su expresión verbal comienzan averbalizar con el fin de explicar sus producciones artísticas. En la terapia artística la experiencia inconsciente del paciente, por lo tanto experiencia en imá- genes, se traspone directamente ala representación de la otra imagen. En cambio, en tratamiento psicoanalítico, las experiencias internas visuales deben retraducirse de una comunicación en imá- genes a una comunicación verbal. Freud efectuó algunas penetrantes observaciones acerca de este punto y de sus efectos en el paciente, en sus Nuevas lecturas introductorias (1): ªSe los ex- perimenta (a los sueños} sobre todo en imágenes visuales, también los sentimientos pueden en- tremezclarse en el sueño así como los pensamientos; también los otros sentidos pueden tener experiencias, pero las experiencias onfricas son sobre todo pictóricas. En parte la dificultad de relatar los sueños proviene de que hay que trasponer esas imágenes en palabras. 'Podría dibu- jarlo', dice amenudo el que sueña, 'pero no sé bien cómo decirlo'." 20. LA TERAPIA ARTÍSTICA: SU ALCANCE Y FUNCIÓN 343
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    Aunque Freud informóal mundo moderno que el inconsciente habla en imágenes, no siguió la sugerencia de sus pacientes de que se les permitiese dibujar en lugar de relatar los sueños. La terapia artística, en cambio, favorece justamente ese tipo de expresión de la experiencia in- terna. La figuración objetiva actúa como una comunicación simbólica inmediata que supera las dificultades inherentes al lenguaje verbal. Otra ventaja de las proyecciones gráficas consiste en que esas formas inconscientes pueden escapar con más facilidad a la represión del censor que las expresiones verbales, más familiares para el paciente. Mediante la proyección de imágenes internas en dibujos extemalizados, la terapia artística cristaliza y fija en formas duraderas conjuntos de sueños o de fantasías que de otro modo se disiparían y podrían oMdarse con facifidad. Con la ayuda de este registro pictórico de las ex- periencias internas inconscientes, el paciente puede obseivar y asir objetivamente los cambios que se producen durante su tratamiento. En el conjunto de dibujos espontáneos que se liberan durante la terapia artística, hay algu- nos que poseen valor diagnóstico y terapéutico. Estos dibujos son diagnósticamente útiles de dos maneras: como patrones de respuestas en imágenes típicas de los distintos cuadros, es decir de las reacciones esquizofrénicas, paranoides, obsesivo-compulsivas, depresivas graves, alcohólicas, etcétera y como transformaciones que pueden ser un índice objetivo de los cam- bios que el paciente experimenta durante la terapia. (En el capítulo siguiente se ilustran ejem- plos de elementos diagnósticos de este tipo en el caso de una niña esquizofrénica.) La diferencia fundamental entre los dibujos proyectivos que se obtienen con tests psicoló- gicos y los que se obtienen en la terapia artística, consiste en que los dibujos de los tests son estimulados en tanto que tos de la terapia artística surgen con total espontaneidad. En la terapia artística hay ciertos elementos diagnósticos comparables en algunos aspectos a las técnicas proyectivas gráficas, pero dinámicamente las técnicas terapéuticas de la terapia artística se re- lacionan con las técnicas del psicoanálisis. Los analistas, los psiquiatras y los psicólogos son cada vez más conscientes de que la tera- pia artística, como técnica primaria o como técnica auxiliar, libera más rápidamente el material inconsciente profundo y, por consiguiente, acelera el proceso terapéutico. La razón de este hecho se encuentra justamente en la traducción inmediata de las experiencias internas en imá- genes en lugar de palabras. A menudo se supone que la terapia artística es sólo aplicable aaquellos que manifiestan ha- bilidad artística. Sin embargo la mayoría de los pacientes tratados con éxito con este método, nunca habían dibujado ni pintado. El enfoque que se emplea con los pacientes sin experiencia en lo referente a expresión creativa, es diferente al que se utiliza con artistas profesionales. Es necesario ayudar a los pacientes que carecen de experiencia a adquirir confianza en su capa- cidad para expresar en imágenes espontáneas, pensamientos o sentimientos inconscientes Y además hacerles comprender que et inconsciente habla simbólicamente en términos de ritmo, calor y forma. (Las diferentes técnicas que se pueden emplear para ayudar a los pacientes a liberar pictóricamente fantasfas. conflictos, y sueños se comentan eilustran en el estudio de un caso en el capítulo siguiente.) El artista profesional, en general, se somete con facilidad a la terapia artística cuando su neurosis interfiere con su trabajo creativo. Pero una vez en tratamiento, cuando se pretenden proyecciones pictóricas espontáneas de sus conflictos inconscientes, utiliza su destreza espe- cializada para distorsionar o reprimir el material inconsciente. Liberar a un artista de la tiranía de sus conocimientos técnicos es muy difícil. Una vez que las formas arcaicas comienzan aabrirse paso desde el inconsciente, el artista está ansioso por capitalizar inmediatamente en este nuevo contenido su labor profesional. Entonces se lo debe persuadir para que posponga la aplicación de las imágenes inconscientes al trabajo consciente, hasta que complete la terapia. A veces al 344 MARGARET NAUMBURG iniciarse el tratamiento el artista teme que la figura autoritaria del terapeuta intente controlar su originalidad expresiva. Pero con el desarrollo de la transferencia positiva llega acomprender que todo lo que exprese de un modo espontáneo le pertenece sólo a él yque, más adelante, puede utilizarlo del modo que prefiera para su trabajo profesional. Por lo general, el terapeuta no interpreta el arte espontáneo del paciente, sino que alienta a éste para que descubra por sí mismo el significado de sus realizaciones. En el caso de que et paciente no comprenda en un comienzo et significado de una serie de dibujos simbólicos es conveniente ayudarlo para que lo descubra mediante la asociación libre y la recuperación de los estados de ánimo o de tas circunstancias en tas cuales realizó los dibujos. Dentro de la relación transferencia! con frecuencia se pone de manifiesto la capacidad del paciente para verificar el significado de sus expresiones simbólicas. Cuando el terapeuta con- vence al paciente de que puede aceptar cualquier cosa que se exprese, éste comienza apro- yectaren imágenes lo que no se anima adecir con palabras. Estas imágenes pictóricas pueden escapar a la negación del censor como no pueden hacerlo las palabras. B paciente se enfrenta · así con la evidencia de una imagen concretizada de sus conflictos que se proyecta en la con- ciencia bajo la forma de dibujos, pintura, escultura o lo que haya hecho. Cuando un impulso prohibido encuentra una de esas formas, fuera de la psique del paciente, éste logra separarse de su conflicto pudiendo de ese modo examinar sus problemas con creciente objetividad. Es así como gradualmente el paciente llega a reconocer que sus producciones artísticas pueden ser consideradas como un espejo en el que él encuentra reveladas sus propias motivaciones. La terapia artística favorece la autonomía del paciente pues estimula su capacidad para inter- pretar sus propias creaciones. Poco a poco, la dependencia del terapeuta se sustituye por una catexia narcisista dirigida hacia el propio arte. Muchos psiquiatras han observado que las técnicas de la terapia artística reducen la ex- tensión del tratamiento así como las complicaciones de la transferencia negativa. Dos factores contribuyen a que esto se logre primero, animar al paciente para que interprete sus propias proyecciones simbólicas; y segundo, la identificación narcisista del paciente con su propio arte. Amedida que sus creaciones mejoran yque él mismo se convence de su capacidad para cola- borar en forma activa en proceso terapéutico, se fortalece su yo y disminuye proporcionalmente su dependencia del terapeuta. Analistas freudianos y psicólogos analíticos junguianos imponen a las producciones artísti- cas de sus pacientes un tipo particular de interpretación que concuerda con sus propios en- foques específicos. En ta terapia artística, por el contrario, el terapeuta no interpreta et arte espontáneo del paciente, sino que alienta aéste con distintas técnicas para que descubra por sí mismo el significado de sus proyecciones inconscientes, pues considera aese arte como un lenguaje simbólico (2). A medida que los pacientes asocian en relación con el significado de sus producciones artísticas, sus interpretaciones confirman las interpretaciones freudianas de tos símbolos y aveces las junguianas (3, 5). Los analistas freudianos en general no se han interesado como Jung y sus continuado- res por la relación entre las producciones artísticas simbólicas de los pacientes y el trata- miento analítico. Los pocos que se detuvieron en este punto interpretaban esas producciones del mismo modo que los sueños. Recientemente algunos freudianos tienen cada vez más en cuenta las producciones artísticas de sus pacientes. Las evidencias de esta afirmación pueden encontrarse en las publicaciones de Bychowski (6), Stem (7), Kris (8), ySpitz (9). Cuando Emst Kris comenta el valor del arte espontáneo para el tratamiento de esquizofréni- cos, escribe: "La terapia creativa suministra a la relación (entre paciente y terapeuta) una forma de anclaje a partir de la cual ésta puede deslizarse hacia patrones más arcaicos, y a la cual 20. LA TERAPIA ARTISTICA: SU ALCANCE Y FUNCIÓN 345
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    puede retomar asalvo... La actividad creativa del paciente ofrece marcadas ventajas: permite canalizar significativamente la conducta regresiva, el asalto del ello pierde parte de su potencial ílimitado, pues el control tiende a ser recuperado por el yo, captura que tiene lugar en el mol- deado del materiar (8). También René Spitz afirma el valor que la creación artística espontánea tiene en el trata- miento psicoanalftico, cuando dice: •La producción artística espontánea, comentada luego con el analista, facilita al paciente la comprensión de sus contenidos profundamente reprimidos. Nos es familiar la rapidez con que se distol"Slonan las interpretaciones del analista o los comen- tarios o sueños del paciente cuando está actuando la represión del material actual. Esta distor- sión puede contrarrestarse mediante la producción artística, pues se enfrenta al paciente con el registro inmodificable que él mismo realizó. Otra ventaja de la producción artística espontánea es que trabaja con medios de comunicación no verbales y se presta por lo tanto para la comu- nicación de contenidos relacionados con el estadio verbal y el funcionamiento no verbales" (9). Muchas personas que ejercen profesiones psiquiátricas así como el público lego confunden la terapia artística con la terapia ocupacional. En contraste con la terapia artística, psicoanalfti- camente orientada y dirigida a liberar tos conflictos inconscientes de cada paciente, la terapia ocupacional depende de un proceso de entrenamiento técnico en artes yoficios, intenta dirigir el nivel consciente de ejecución de tos pacientes en grupo y favorece ta copia y la realización de productos estandarizados. 8 método de enseñanza de ta terapia ocupacional no tiene nin- guna relación con tos psicadinamismos de la terapia psicoanalítica. En cambio la terapia artís- tica basa su método en la liberación de la expresión artística espontánea, tiene sus rafees en ta relación transferencial entre paciente y terapeuta yen el desarrollo de la libre asociación. Por to tanto, tiene, como aliado próximo, alos procedimientos de la terapia psicoanalítica: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. "Freucl, Sigmund: New lntroductory Lectu/9S on Psychoanalysis. (Traducida por W. J. H. Sprott.) Nueva York, Norton, 1933. 2. Naumburg, Matgarat Art as symboíic speech. J. Aesth. &Att Crit., 13: Nº 4, 1955; also as achapter in In The Beginning was the Word: An Enquiry into the Meaning and Function ofLangusge, Ruth Nanda Anshen, editor. Nueva York, Harper, 1956. 3. Naumburg, Margaret: Schizophrenic Art; lts Meaning in Psychothetapy. Nueva York, Grune &Stratton, 1950. 4. Naumburg, Margaret: PsychoneuroticM; lts Function in Psychotherapy. Nueva York, Grune &Stratton, 1953. 5. Naumburg, Margaret: Studies ofthe •free•ArtExpression ofBehaviorProblem ChUdren andAdolescents as aMeans ofDiagnosis and Therapy. NuevaYork, Grune &Stratton (distnbuidores), 1947. * Mtdlos psiquiatras, psicólogos y analistas han manifestado que es necesario un tipo de estuóio esiiedafizado para el entrenameito de terapeutas artísticos. En la actual'Jdad en una importante universidad están en desatro!lo planes para la obtención de un titulo en terapia artistica. B principal psiquiatra de la escuela médica de esta universidad ha Iniciado un plan para este nuevo estudio. En él se incluyen el entrenamiento en psiquiatría cílllica Junto con cursos avanzados sobre psicología, asesoramiento y estudios creativos sobre el trabajo en artes visuales y plásticas. Para crear este nuevo titulo, la univetsidad debe vencer las habituales especiaíizaciones departamentales de las escuetas de graduados y combinar los recursos de distintas discipfltlélS en preparación. Esto permitirá al futuro terapeuta, como miembro de un equipo constituido porpsiquiatras ypsicólogos, una mejor fonnación para la práctica psiquiátrica. ** las obras precedidas porun asterisco tienen edición en castellano 346 MARGARET NAUMBURG 6. BychOWSki, Gustav: The rebirth of a women. Psyc/Joanafysis. Rev., 34:32-57 1947 7. Stem, Max M.: Frae painting asan auxilia/y technique in psychoanalysis, en -IZedTechniques In •~therapy.. G. ~Y J. L Despert, ed'ltores. NuevaYork, Basic Books, 1952, págs. 65-83 B. Kris, Emst: Schizophreruc art: lts meaning in psychotherapy (texto relJisado'. ~,.,,. ..,,, Ouart 2 : Nº 1, 1952. ~ • "T'W'IUWtalT'· •• 2. 9. Spitz, René: Psychoneurotic art: lts function un psychotherapy {texto revisado. Psur"""'""'" t"l..ft... 23: Nº 2, 1953. ~ 'r'W'fV<MtalT'· ""U<U'·· 20. LA TERAPIA ARTISTICA: SU ALCANCE y FUNCIÓN 347
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    21. Ilustración deun caso: terapia artística con una muchacha esquizofrénica de diecisiete años* por Margaret Naumburg E lena era una muchacha judía de diecisiete años que estaba en tratamiento en el Ins- tituto Psiquiátrico de Nueva York. Antes de ser sometida a la terapia artística éstwo internada durante cuatro meses y medio. Su caso se diagnosticó como esquizofrenia del tipo simple. Debido a la escasa mejoría lograda, se intentó un tratamiento ambulatorio insu- línico. La muchacha demostró entonces algunos signos de mejoría, se voMó más comunicativa y animada, pero siguió manteniéndose apartada de los demás. La madre de la paciente brindó información sobre su hija y su historia familiar. En este capí- tulo incluiremos sólo los hechos esenciales del caso, brevemente resumidos. La paciente fue siempre retraída, soñadora y tímida. Durante la época anterior ala internación comenzó a concentrarse cada vez más en si misma. Hablaba sola, se mostraba carente de emo- ción, respondía día adía con mayor lentitud yestaba más olvidadiza que nunca y más descuidada con respecto asu apariencia ysus cuidados corporales. La causa más inmediata de la hospitalización fue el hecho de que comenzó arobarle dinero a la madre; esto se repitió durante un perfodo de varios meses. Con parte del dinero robado com- pró un regalo a su madre y con el resto libros para ella. La madre comunicó el hecho al Hospital de Nueva York, clínica endocrina, donde la paciente se trataba desde los siete años. En la clínica, durante mucho tiempo hablan intentado persuadir a la madre de que la paciente necesitaba un tratamiento psiquiátrico. Solo el robo del dinero la convenció. Sena se trató durante diez años en la clínica endocrina Este tratamiento se vinculaba con la historia glandular de la paciente: múltiples perturbaciones, menstruación a los seis años, creci- miento ymaduración precoces de los huesos ydesarrollo de numerosos nevis. LA FAMILIA Y LA HISTORIA PERSONAL Según la descripción de la madre, el padre de la paciente, abogado, era un hombre muy tran- quilo, serio, activo e indiferente; ni muy sociable ni amistoso. Bla, antes de casarse era secretaria. Afirmó que su matrimonio era feliz yque ella tenla una disposición activa. La impresión del psiquiatra acerca de la madre fue la siguieote: ·La influencia decisiva en la vida * Este trabajo fue pmsentado en una reunión de laklociaclórl para el Progreso de la Psicoterapia. en la ciudad de NueVci York, el 9dediciembrede1955, yen el Congreso lntemacional de Psiquiatría, enZurich, en septiembm de 1957. 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 349
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    de la pacienteparece ser su madre; es una mujer atractiva, de ~d med!~:e ~~ la descripción que ella hace de si misma) parece ser una personalallll~l°::cept! a una hi~ cuya madre e hija existe un profund~ conflicto.laEs casi im~~::~~~e C:ªni:una de sus ambiciones estructura de personalidad es diferente a suya Yqu o deseos sociales. . idad tre los hermanos •La paciente demuestra sentir muy inten- Hay signos evidentes de rivali en _ • eUa la han desplazado de la vida de samente que sus hermanos mellizos, once anos menores que ' su madre." . p6 ecialmente por el estado físico Y Durante la infancia Yadolescencia, la madre se preoct.1 .esp . curativo conociese. los impedimentos de.la niña. haciéncl~e dli:bal~~: :am:::::ea:°on!s.empujones y una Intentó. ~de~ modificar la personalid; g timlento de la paciente. Ésta libraba así, una lucha sunonnsión macabable. Esto provocó resen ---"-· . depend,,,,,..;.. Los dos her- ,..-.. . . posibilitaba crecer y d~1Aldl su 1n "''....... continua con la madre, quien le un • mad evolutivamente norma- manos un par de melíizos no idénticos de cuatro años, segun la re son ' · los tartamudea yel otro habla en media lengua. les a pesar de que uno de el d 'erm~~des nerviosas o mentales en la historia familiar, con ex- No se encuentran casos e en., CKll cepclón de un tlo epiléptico. . d 8 embarazo Yel parto fueron normales. Du- Elena nació al afio de matrfmoruo de sus pa res. bl de alimentación au- rante cinco meses fue amamantada con el pecho Ynunca tuvo pro emas • habló hasta ladamente. Comenzó acaminar a los quince mesesYcasi ~ • mentando de peso aprop cfi7~ie esfinteriano nunca fue enurética, ni manifestó ningún tos dos ailos. Two un precoz apren ........ ' • fu n normales Durante este problema neurótico precoz. Los hábitos de sueño Yanrn:n~n u::aestar sol~ Concurrió al periodo era muy pulcra Yfácíl de manejar. No era muy activa Y te g el jardfn como ~n el colegio. jardín de infantes pero tuvo pocos compañeros de juegos••tan.º= facilidad Según la madre, la niña estaba siempre un poco tensa Yse i~qu1e a con el . • na tonsi- Sufrió las enJermedades Infantiles comunes. Fue sometida a muchB;8 opera onesputac. u ión del omía la ...,.;,....,....:.r.n de un tumor en el brazo derecho antes de los seis años, la 8:n . lect o <UUI ....,...VI 1 oideo varias operaciones corractí• extremo de un dedo del pie acausa de una infección, un mast Y vas de ortodoncia. • paciente soportando muy bien Según la madre la niña no protestaba nunca Yera siempre muy ' d e . nes (Al unas de estas experiencias traumáticas aparecen en los ~ ros qu ~:~~a ::~~e.) Tam~ién desarrolló muchos nevi pigmentados que le fueron extirpados en distintas ocasiones. • fanci La menstruación precoz, a los seis años, perturbó t~ su ~ ,:; se mezclaba con los demás La niña era una buena alumna Ylas~ la~· escuchaba nunca a nadieyhablaba niños Yera muy t!mida. Parecía estar encerrada en si misma~e. No demostrabaningún espe- sola. Cuando le hacían preguntas contestaba de un modo hermanos 8 padre la trataba . d padres pero ruirecfa contenta con sus . cial afecto por nttlguno e sus ...,...· . · da Su principal hobby era el t tal 'ndiferencia La niña hacia las cosas bien s1 estaba supeMSa • con o 1 • • • piaba odelos de los libros. dibujo. Pero no demostraba ningunaonginalidad Yco m ESTRUCTURA PSICOLÓGICA y FACTORES ETIOLÓGICOS . . . e haber sido esquizoide desde la infancia. Siem- pre~:::;" .::9"8 ~~absorta~": sueíMlviejas dl=~o se relacionaba bien con la gente Yera poco activa. Tenía la apanencia física una • 350 MARGARET NAUMBURG Diagnóstico y pronóstico diferenciales realizados por el psiquiatra (después de cuatro meses) La paciente muestra rasgos típicos de esquizofrenia: retraimiento, conducta social, interfe- rencias de pensamiento con signos de deterioro intelectual, manerismos, leguaje simbólico y una excesiva ensoñación diurna. Con excepción de algunos signos de tensión e Irritabilidad, con cierto tinte depresivo, sus reacciones emocionales son apagadas. Si bien su historia posee algunos rasgos de conducta inapropiados, no pudieron confinnarse durante el periodo de inter- nación; aunque pueda llegar a constituir un tipo hebefrénico por el momento debe considerarse como esquizofrenia simple. 8 pronóstico depende de la eventual cooperación de la madre de la paciente, de la pasibilidad de que cambie de actitud con respecto a su hija y de que comprenda la situación. (Pero la madre sigue mostrándose hostil eintolerante frente a las respuestas de la paciente ysiempre la culpa por no ser el tipo de hija sociable yatractiva que ella deseaba.) Test psicométricos La paciente parece poseer una inteligencia por lo menos alta promedio, aunque por la época en que se le administró el test, a los dieciséis ailos y diez meses, se consideraba su funciona- miento por debajo de su capacidad. Se observó un defecto en la atención y un deterioro del juicio. Los dibujos que reafizó para el test de Goodenought eran muy inmaduros, especialmente el del hombre. (la cara, que la paciente describió como bastante "tonta• rect.Jerda los dibujos posteriores que efectuó durante las sesiones de terapia artística.) La figura de la mujer, de cintura pequeña y pollera con vuelo, constituyó un concepto mejor que el de la figura masculina, pero no parecía la fi· gura de una joven sino la de una persona mayor. Las dos figuras eran pequeñas y bastante rfgidas. 8 tratamiento de los dedos permitía sospechar la existencia de actMdades masturbatorias. Interpretación del Rorschach B Rorschach que se le administró cuando tenía dieciséis años y diez meses fue analizado •a ciegas• por el doctorZygmunt A. Piotrowski. En su impresión diagnóstica, el doctorPiotrowski señaló dos puntos: 1) que la paciente parece ser esquizofrénica; 2) que el protocolo del test revela que algunas veces la paciente se encuentra confundida intelectualmente y que esto no la perturba. Luego añadió el siguiente resumen de ras- gos de la personalidad tal como aparecían en el Rorschach; 3) existe un fuerte impulso hacia el logro de metas pero su efectMdad es escasa debido a las dificultades intelectuales y a la negligen- cia; 4J la paciente produce ideas con rapidez y se muestra poco preocupada por la precisión. Se descubre un error en su pensamiento de tratar de cambiar de Idea Qo que da como resultado otro efecto raro) en lugar de intentar un mejor acuerdo con la realidad; 5) está muy preocupada por su propia vida interna. Le gustaria triunfar de un modo notable; 6) tiene capacidad para responder a los cambios del ambiente con respuestas emocionales directas pero por lo general estas respues- tas son superficiaJes y siempre las mismas, cualquiera que sea la situación; nhay en ella una clara tendencia a los estados de ánimo depresivos intermitentes; 8) se irrita cuando está coartada en su libre autoexpresión y urgida a tomar conocimiento de la realidad. Muy pocas de sus respuestas se encuentran bajo el control del pensamiento racional; 9) los símbolos anales y sexuales parecen preocuparfa; esto sugiere que su estructura de personalidad Podría ser compulsivo-obsesiva. Es posible que se encuentre considerablemente confundida en relación con el sexo y la diferenciación de las funciones sexuales masculina y femenina; 1O) existe un elemento neurótico bastante débil, secundario alos aspectos esquizofrénicos notorios de su personafidad. 21. ILUSTRACIÓN OE UN CASO 351
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    LAS SESIONES DETERAPIA ARTÍSTICA Este estudio era parte de un proyecto de investigación que sobre la aplicación de la terapia ar- tística ala esquizofrenia dirigió la autora en el Instituto psiquiátrico del Estado de Nueva York.· Con esta paciente las sesiones de terapia artística comenzaron a los tres meses y medio de su inter- nación. En el curso de veintiocho sesiones la niña realizó cuarenta y tres cuadros, algunos de ellos en presencia de la terapeuta, pero la mayoría en la sala. Durante la terapia ocupacional solía copiar dibujos de libros, generalmente modelos estereotipados del arte folklórico, los cuales no reprodu- cimos aquí. Los dibujos que se reproducen están descriptos en el orden en que fueron realizados por la paciente. Resultó muy dificil vencer la actitud de la niña respecto de las pinturas y las tizas que para ella sólo servían para calcar y copiar. Aumentaba la dificultad para liberar la expresión espontánea de la paciente su temor a que la madre desaprobara todos sus dibujos con excepción de los paisajes almibarados o de los que parecían tarjetas postales apropiadas para sus fiestas. La joven comenzó a expresar sus emociones reprimidas por primera vez en la terapia artística. A medida que se desa- rrollaban sus dibujos espontáneos, la paciente podía expresarse cada vez mejor. B doctor Piotrowski. quien discutió este escrito cuando fue presentado, señaló que la capa- cidad de la paciente para expresar gráfica o verbalmente sus conflictos emocionales durante las sesiones de terapia artística contrastaba de manera notoria con la limitación de sus respuestas al personal del hospital y a los demás pacientes. 1. Escena en el baño de la sala (dibujo efectuado dos semanas antes delco- mienzo de las sesiones de terapia artística) Este dibujo, una vivida y bastante obscena representación de un cuarto de baño del hos- pital, constituye una sorprendente y exacta reproducción del ambiente actual de la paciente. El dibujo muestra una escena viviente y humorfstica, con dos muchachas en los lavatorios y dos en los inodoros. Elena le mostró el dibujo al psiquiatra y expresó alegría ysatisfacción por haber podido realizarlo. • Dos de estos estudios fueron previamente pubí>eados en el libro de la autora Scháophrenic Att: trs Meaning in Psychoterapy (Nueva YOtl<, Gn.ne & Sratton, 1950). 35 2 MARGAR:T NAUMBURG 2. 'Tristezas del sábado a la mañana" (Primera sesión de terapia artística) ""j-• FG.<V.2 Cuando la paciente entró en el consultorio demostraba timidez e inseguridad pero parecía con- tenta con las copias de ilustraciones que le mostró a la terapeuta. Se la alentó para que, en un trozo de papel, utilizara las tizas de colores. Comenzó a relatar que antes de las sesiones de los sábados de terapia ocupacional, tenía siempre la tristeza de los sábados a la mañana. Se le pre- guntó si le gustaría representar ese estado de ánimo; esto para la paciente resultó una idea nueva y sorprendente. Dudó por temor a no poder hacerlo. Para alentarla se le indicó que olvidara la re- presentación en sí y que eligiera simplemente los colores adecuados a ese estado de ánimo. Bigió el purpura, el violeta, el azul y el gris. Luego dibujó una mesa y una figura parada frente a ella. 8 rostro de color claro, las cejas púrpura y el cielo azul. Cuando se le preguntó por las formas que flotan en el espacio, un ártlol, etcétera, dijo que eran cosas que se le ocuman cuando pensaba qué hacer.Cuando se la interrogó acerca de la única figura del dibujo, admijió que era ella misma. 3. "Un estado feliz y uno infelizn FG.<V.3 21. ILUSTRACIÓN CE UN CASO 353
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    LAS SESIONES DETERAPIA ARTÍSTICA Este estudio era parte de un proyecto de investigación que sobre la aplicación de la terapia ar· tistica ala esquizofrenia dirigió la autora en el Instituto psiquiátrico del Estado de Nueva Yorl<: Con esta paciente las sesiones de terapia artistica comenzaron a los tres meses y medio de su inter· nación. En el curso de veintiocho sesiones la nina realizó cuarenta y tres cuadros. algunos de ellos en presencia de la terapeuta. pero la mayoría en la sala. Durante la terapia ocupacional solía copiar dibujos de libros, generalmente modelos estereoupados del arte folkló<ico, los cuales no reprodu· cimos aquí. Los dibujos que se reproducen están descriptos en el orden en que fueron reafizados por la paciente. Resultó muy diñcil vencer la actitud de la niña respecto de las pinturas y las tizas que para ella sólo servian para calcar y copiar. Aumentaba la dificultad para liberar la expresión espontánea de la paciente su temor a que la madre desaprobara todos sus dibujos con excepción de los paisajes almibarados o de los que parecían tarjetas postales apropiadas para sus fiestas. La joven comenzó a expresar sus emociones reprimidas por primera vez en la terapia artística. Amedida que se desa- rrollaban sus dibujos espontáneos. la paciente podía expresarse cada vez mejor. 8 doctor Piotrowski, quien discutió este escrito cuando fue presentado, señaló que la capa· cidad de la paciente para expresar gráfica o verbalmente sus conflictos emocionales durante las sesiones de terapia artística contrastaba de manera notoria con la limitación de sus respuestas al personal del hospttal ya los demás pacientes. 1. Escena en el baño de la sala (dibujo efectuado dos semanas antes delco- mienzo de las sesiones de terapia artística) Mc:;uv. 1 Este dibujo. una vívida y bastante obscena representación de un cuarto de baño del hos- pital, constituye una sorprendente y exacta reproducción del ambiente actual de la paciente. El dibujo muestra una escena viviente y humorística, con dos muchachas en los lavatorios y dos en los inodoros. Elena le mostró el dibujo al psiquiatra y expresó alegría y satisfacción por haber podido realizarlo. • Dos de estos estuáJOs fueron previamente pubicados en el lib<o de la autora Schizophrenic Att: lts Meaning in Psychotempy (Nueva YOl1<, Grune &Sratton. 1950). 35 2 MARGARET NAUMBURG 2. "Tristezas del sábado a la mañana" (Primera sesión de terapia artística) FIGlJRA 2 Cuando la pacienteentró en el consultorio demostraba timidez e inseguridad pero parecia con- tenta con las copias de ilustraciones que le mostró a la terapeuta. Se la alentó para que, en un trozo de papel, utilizara las tizas de colores. Comenzó a relatar que antes de las sesiones de los sábados de terapia ocupacional. tenía siempre la tristeza de los sábados a la mañana. Se le pre- guntó si le gustaría representar ese estado de ánimo; esto para la paciente resultó una idea nueva y sorprendente. Dudó por temor a no poder hacerlo. Para alentarla se le indicó que oMdara la re- presentación en siy que eligiera simplemente los colores adecuados a ese estado de ánimo. Eligió el purpura. el violeta, el azul y el gris. Luego dibujó una mesa y una figura parada trente aella. 8 rostro de color claro. las cejas púrpura y el cielo azul. Cuando se le preguntó por las formas que flotan en el espacio, un árbol, etcétera. dijo que eran cosas que se le ocurrían cuando pensaba qué hacer. Cuando se la interrogó acerca de la única figura del dibujo, admitió que era ella misma. 3. "Un estado feliz y uno infeliz" 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 353
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    4. Cuando nuevamente seencontró sin ideas propias. se le preguntó si no podía expresar me- diante dibujos otros estados de ánimo, como por ejemplo un estado feliz o uno infeliz. Otbujó en- tonces el cuadro que posee un gran sol en el centro. Se le pidieron explicaciones y afirmó que el lado superior del sol en el cielo azul representaba un estado feliz y que en el rincón derecho inferior el color marrón oscuro representaba un estado infeliz. 8 sol estaba en el medio. "Angustia" La paciente realizó el dibujo de la "Angustia" después de que se le preguntó si se animaba a expresar en un dibujo algún sentimiento que ella hubiese experimentado. Para ejemplificar se su- girió que en los cuadros se podían representar emociones tales como el temor o la angustia o la ansiedad o cualquier otro sentimiento. Aunque la idea era nueva para la paciente, afirmó que inten- taria representar ala •Angustia'. Para ello tomó las tizas color marrón, rosa, gris y amarillo verdoso. Las formas rítmicas sucesivas que dibujó comenzaban en la parte inferior del papel, se elevaban y luego se inclinaban sobre ellas mismas. Los colores eran suaves y delicados. • :,,_r. ·-···· ._ , ·,:·.,,· :--,· " . ; ; , . r 8 creciente interés de la paciente por su capacidad de expresar emociones mediante el di· bujo condujo a la terapeuta a ofrecerle papel para que en la sala hiciese más dibujos de este tipo. Se le aseguró que a muchos pintores profesionales les gustaba pintar estados de ánimo. 81a no quería arriesgarse porque "si hago estos dibujos en la sala, todos se reirán de mi". Se le preguntó entonces qué tipo de dibujos solía hacer allí. "Cuentos ilustrados", respondió. La terapeuta demos· tró interés por ver su trabajo artlstico y le aseguró que, si lo prefería, pod!a realizar dibujos de esta- dos de ánimo y de sentimientos sólo durante las sesiones de terapia artistica. 5. "Temor" tste fue uno de los tantos dibujos que la paciente trajo a la segunda sesión. No podía ver- balizar lo que la representación del "Temor" le significaba aunque la pequeña criatura observada por el gran ojo amenazante era, sin duda, ella misma. (Ulteriormente dibujó muchos otros retra- tos de una niña pequeña, a los que identificó como ella misma.) En todos estos dibujos la niña tiene cabellos dorados; el de la paciente es en realidad pardo oscuro. Algunos meses más ade· 35 4 MARGARET NAUMBURG lante, en re lació~ con otro retrato de ella como niña pequeña, explicó la razón de que el cabello fuese dorado. 01¡0 que su madre guardaba aún uno de los mechones de su infancia, que era de ese hermoso color. 6. "Deber" También éste es un dibujo que la pa- ciente realizó en la sala. No nos brindó ninguna explicación sobre él, pero cono- cemos la paciencia de la muchacha para soportar mucho más de lo que se espe- raba que aceptase, especialmente con respecto a operaciones y sufrimiento fí- sico. tste es el primer dibujo en el que se subraya la boca y los enormes dientes. Otros dos dibujos posteriores expresan el efecto traumático que le produjeron las operaciones de ortodoncia. / ¡ i ---· F~S 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 35 5
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    7. "Muerte" En lasegunda sesión la paciente trabajó, sin dudar y con vehemencia, en un dibujo que llamó "Muerte". Cuando se le preguntó por el signíficado de éste, respondió: "La cabeza del centro es un cráneo, la casa hacia la derecha es la Vida, con sus sensaciones expresadas por el ojo, la boca y la oreja. 8 color, un azul brillante (en la parte superior izquierda) es la pregunta por lo que ocurre después de la muerte. Espero que sea algo positivo". Cuando se le preguntó qué significaba el cuadrilátero marrón frente al cráneo, dijo: "Es un ataúd; las líneas negra y roja, oblicuas, que están encima del ataúd representan una herida·. 8 interrogatorio reveló que la súbita muerte de un primo lejano había estimulado este dibujo. Pero la muchacha no demostró ninguna reacción emocional por el hecho. Cuando se le preguntó si alguien más C81Cél110 a ella había muerto, dijo: "Mi abuelo". Se le preguntó entonces si la muerte de su abuelo la había entristecido. "No -<lijo-. Me sentí más triste cuando murió mi gatito, sobre el que mi hermano se sentó por equivocación y lo mató. Después conseguimos otro gatito, que era salvaje y feroz. Oh -agregó de modo espontáne-, voy a hacer un retrato de lo que siento por el nuevo gatito." Es interesante recordar que la madre contó este incidente en su entrevista con el visitador so- cial como ejemplo de la falta de sentimientos de su hija por el abuelo y afirmó que, efectivamente, había llorado por el gatito muerto. Omitió aclarar que la niña había perdido al único ser que amaba enel mundo. 8. "Mi abuela" (Dibujo realizado en la sala) La paciente trajo este dibujo a la tercera sesión. Lo había hecho en la sala, cuatro días después del relato de la "Muerte" (N° 7). También se ocupa en parte del tema de la muerte, pero la muerte simbolizada aquí es la del abuelo. La paciente tituló a todo el dibujo "Abuela". Es. en rigor. un di· buje de la nariz de la abuela, con un par de anteojos. La misma paciente explicó et significado de Jos símbolos que hay en cada lente. Acerca de la lente izquierda, dijo: "8 número 50 y las hojas doradas representan las bodas de oro de mis abuelos, el año pasado". (8 modelo de la hoja do- rada lo adaptó de un dibujo simílar que copió de un libro.) Señalando la otra lente, la muchacha dijo: "Esto es mi abuela hoy día. 8 ataúd marrón está por mi abuelo que murió después de las 3 5 6 MARGARET NAUMBURG bodas de oro. Al lado está el corazón gris de mi abuela; hay lágrimas y rojas gotas de sangre ue caen del corazón roto·. q Este dibujo c?°stituye un interesan.te ejemplo de dos mecanismos esquizofrénicos: la manera de expresar una idea en la condensación de un grupo de símbolos conexos. y de usar una parte (Jos.anteo¡os de la abuela) para representar a la abuela. Pueden verse además el modo en que la paciente ha dramatizado sus impresiones acerca de las bodas de oro de sus abuelos y la muerte del abuelo. .....-r- ..c FIGUV. 8 9. "Gatito" . Mientras la paciente "arrojaba" líneas al papel para expresar la bravura del nuevo gato, hablaba sin parar, detallando: "Uñas rojas, ojos verdes, la cola parada en el aire. Listo para echar e1 zarpazo Y~arder". Contemplando el gato ya terminado, agregó con seriedad "No es como deberla ser un garno; en otro era amoroso. Este parece igual al otro gato. Me pregunto...• FIGl.flA9 21. ILUSTRACIÓN oe UN CASO 3 57
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    ,... la paciente libreaagresión contra el gato salvaje y contra su propia familia. Cuando se le mos- tró el modo de echar fijador con una pistola especial para fijar la tiza en el retrato del gato, rió muy fuerte. como solía hacerlo. "Es como si estuviese tirándole al gato". dijo. Se le preguntó entonces si alguna vez se sintió con ganas de tirarle un tiro a alguien. ·va lo creo -contestó-. Amuchos." "¿Le gustaría usar esta pistola contra sus hermanos?", voM6 a preguntársele, y ella contestó: "A veces contra mi madre y mi padre también". Se la alentó entonces para que hiciese retratos de esos sentimientos. "Tendría una buena galería", dijo riendo. Como vemos. por primera vez es capaz de expresar abiertamente la hostilidad hacia sus padres y de gozar del alivio que ello significa. 8 gato salvaje fue dibujado con rapidez; tiene una sola parte roja y una cola descaradamente erguida y unida directamente con el cuello del animal. Aunque no existe el cuerpo, el dibujo ex- presa muy bien la "gatidad" y la bravura de este animal en especial. 8 empleo de partes disociadas para representar al gato como totalidad y a su especial natura- leza es otro ejemplo típico de los elementos esquizofrénicos de respuesta. 10. "Lo que siento por mi madre" _,-- ·- -c.!.~~.~ ~ i .., - 1 FIGURA 10 Este retrato es posterior a una sesión en la que la paciente expresó resentimiento hacia su madre, ocasión en que se le sugirió que hiciese lo posible por exteriorizar esa emoción en el dibujo. la paciente interpretó el dibujo de la siguiente manera: "la máscara de la izquierda es el rostro de mi madre. 8 palo marrón rojizo oscuro (a la derecha de la madre) representa la manera en que trata de mandar a todo el mundo y la escoba (amarilla y roja. detrás del palo), su afán por mante- ner todo limpio. 8 plato verde (detrás de la escoba) representa cómo trata de que mis hermanos coman y el contorno negro de la figura (parte izquierda superior) cómo mi madre siempre corre. 8 sobre (lado derecho inferior), una carta; mi madre es siempre sociable". Cuando en la sesión siguiente voM6 a ver el retrato, la paciente exclamó: "Huy, espero que mi madre no vea esto". la terapeuta le aseguró que eso no ocurriría. 11. "Uno de mis hermanos mellizos, mi madre y yo" La paciente describió de la siguiente manera a este dibujo: "Representé a Freddy (uno de sus hermanos mellizos de cuatro años) como un montón de platos cayendo porque siempre se niega a comer. El ojo soy yo mirándolo. Está unido a mi madre por un hilo. 8 palo es mi madre y 358 MARGARET NAUMBURG del palo caen lágrimas. (El palo marrón es el mismo símbolo que utilizó en el dibujo anterior para la madre). Ninguno de los fines de semana que fui a mi casa dejé de oír a alguno de los mellizos llorar. (las lágrimas lo expresan). los colores brillantes de los platos son el brillo y la felicidad de la juventud; sólo tiene cuatro años. Eso se supone que es la felicidad de la juventud, pero estoy empezando a dudar..." Aquí la niña vuelve a dibujar el palo como símbolo de la costumbre de retar que tiene su madre. Se simboliza a ella misma mediante un ojo que contempla la escena tarníliar. El comentario de la pa- ciente al finalizar el dibujo fue: "Cuando yo era chica, mi madre y yo éramos muy unidas; pero todo cambió después de que nacieron mis hermanos mellizos. Nacieron cuando yo tenía doce años". Para representar al hermano utiliza en este dibujo el plato verde que ya había aparecido en los dibujos anteriores de la madre. Utiliza una serie de platos circulares que representan la cabeza, el cuerpo y los miembros del hermano. del mismo modo en que se hacen las muñecas de ma- dera articulada para los bebés. la paciente agregó que ella se parecia más al padre. que era más tranquilo. El padre era abogado. A sus padres les gustaba caminar y los domingos hacían largas caminatas. A veces, cuando ella era más chica, la llevaban con ellos si hacían caminatas cortas. Pero desde que nacieron los chicos su madre no iba más a caminar. Su padre seguía haciéndolo, pero en un club. En el retrato de la madre y de los hermanos mellizos encontramos los típicos dibujos esqui- zofrénicos de la paciente. Utiliza simbólicamente a las partes para representar una persona o una idea; hay una excesiva fragmentación en las partes que emplea para caracterizar ala madre; pa- rece otra vez la abstracción simbólica en el modo en que la paciente se simboliza a si misma me- diante un gran ojo que observa la conducta de la madre y de los hermanos mellizos. FIGlJ1lA 11 12. "Guerra, paz y enfermedad" la paciente trajo a la tercera sesión este dibujo y los siguientes. los cuales había realizado en la sala. Cuando se le preguntó por el significado de las distintas partes de este cuadro, dijo que las pelotas (pane superior izquierda) eran la ·enfermedad". Las lineas anaranjadas de la izquierda son hombres, soldados. El negro y el púrpura son el fuego de la guerra. la gran cabeza amarilla y verde, en el entro a la izquierda, es ·uno que empieza la guerra". "Estaba pensando en Hitler". agregó, "pero por cierto que no se parece a él." El centro del dibujo, según dijo, representaba a "la paz, con sol, árboles y agua; es primavera·. "A la derecha está el fuego y el dolor y la valentía de 21 . ILUSTRACIÓN DE UN CASO 359
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    los hombres; laslineas rojas son heridas, más dolor; las lágrimas azules son el pesar. 8 rojo pro- fundo es la sangre de las heridas; las lineas anaranjadas, más hombres." ~11 / I , ~ ~' , :'t.-,¡ - . ·: ~ 1 13. "Hombre con fiebre de heno": Cara graciosa (Garabato) Éste es uno de los cinco dibujos que realizó durante la semana previa en la sala. 'El día que hice esto estaba resfriada. El hombre del retrato está mal de la nariz." Ésta es una de las tan- tas caras grotescas del tipo de las que la madre desaprobaba y de las que la paciente trataba de rechazar. En estas caricaturas la muchacha podía liberar su resentimiento en contra de los in- tentos irracionales de la madre de que su hija, t()()le y sin atractivos, desarro- llase encantos sociales o de que creara tarjetas postales de lindos lugares o de paisajes copiados. Primer intento de utilizar la técnica del "garabato" FIGUIA 12 FIG<.R' t 3 En la sexta sesión, a la paciente no se le ocurría qué dibujar. Entonces se le enseñó a experimentar con la técnica del 'garabato'. Esta técnica consiste en hacer una linea continua. libre y ftuyente que cruce en zigzag y de un modo no premeditado una extensión consi- derable de papel. Como en las láminas del Rorschach se le pidió entonces a la paciente que des- cubriese algún objeto, algún ser o alguna escena para elaborarla luego. 360 MARGARET NAUMBURG Al comienzo la niña no parecía dispuesta a intentar esta nueva forma de dibujo. 'No se puede dibujar", decía, 'si no se sabe lo que se quiere hace<". Pero enseguida le interesó la posibifldad de probar. Sus primeros intentos fueron extremadamente simples. No reproducimos los dos pnmeros que fueron 'Un pájaro" y ·una fto<". En este último comenzó una linea garabateada que después transformó en una ftor, agregándole posteriormente los estambres. 14. Una víbora En este cuadro supuestamente iniciado con un 'garabato" inconsciente, hay evidencias de que ha habido una idea controlada dirigida por la paciente, ya que en él no se encuentra ningún signo de linea accidental o azarosa. La paciente tenia aún mucho miedo de que el inconsciente surgiera libremente. FIGUIA 14 15a. "Conejo" (Garabato) - 15b. "Conejo" (Segundo intento, consciente) Ala pacientele pareció que su primer intento de hacer un conejo apartir de un garabato había fa· !lado. Entonces quiso mejorarlo haciendo un dibujo fibre en el que verdaderamente logró representar un conejo, al que le agregó ojos rojos, orejas rosadas y un cuerpo mamio y blanco. Éste fue otro es- fuerzo espontáneo de la muchacha pcx dibujar sin depender, corno antes, de los libros para copiar. Mientras trabajaba comentó: •¿No seria divertido que esto se pareciese a un conejo?" Se le preguntó entonces si quiso alguna vez tener un conejo. ·sr, respondió. 'Cuando era chica fui a un hospital y vi un enorme conejo blanco. Nunca twe ninguno·. Una vez más. igual que en sus dibujos de cuentos de hadas y de juguetes, la paciente prefería vivir en el mundo de las fantasías de la infancia en lugar de aceptar las experiencias inmediatas de la adolescencia. "El año pasado vi unos conejitos chiquititos con narices rosadas, todos peluditos como pelotas", explicaba mientras dibujaba. "Oh, esto me recuerda: una nariz rosada" exclamó mientras volvía al dibujo para agregar tiza rosada a la nariz del conejo. Parecia escéptica en relación con la aprobación que se le conce- dió por este retrato bastante espontáneo. Pero cuando lo terminó, exclamó con genuina sorpresa: "¡Eh, realmente parece un conejo!". Para alentar su creciente libertad de expresión se le recordó lo útil que le había resultado la técnica del "garabato" y se le sugirió por lo tanto que la usase más a menudo. La paciente volvió entonces a responder: 'Pero mamá pensaría que estos dibujos son horribles. En mi casa nunca los haría". En consecuencia se le dijo que sólo los hiciese en las sesio- nes de terapia artística o en la sala del hospital. 21 . ILUSTRACIÓN DE UN CASO 361
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    FIGU'A ISA FIGURA 158 Consultacon el psiquiatra de la paciente en relación con la madre Tanto el psiquiatra como el terapeuta artístico llegaron a la conclusión de que modificar la ac- titud de la madre hacla la hija era una tarea imposible. La muchacha contó que la madre ocultaba a sus amistades que su hija estaba en un hospital neuropsiquiátrico. En el fin de semana. cuando iba a su casa. debia disimular frente a los invitados, por eso prereria esconderse en su habitación hasta el momento de volver al hospital. 16. "Una ola y la orilla del mar" {Garabato realizado en la sala) B "garabato" original, dibujado en la novena sesión, llevó a la paciente a dibujar una gran ola. Luego decidió agregar el barco que pasa a través de la ola y la escena en la orilla. Éste es un buen ejemplo de cómo comenzando con una imagen que sugiere el mismo "garabato•. es posible desa- rrollar otros elementos Imaginativos. 3 62 MARGARET NAUMSURG FIGURA 16 17. "Embrión" (Garabato realizado en la sala) . Este dibujo-garabato de un embrión es la primera referencia sexual directa que efectúa la pa- aente. Cuando se le preguntó por qué lo habia titulado "Embrión" rió t · d ó· ·p · · au oconscientemente y res- pon 1 • orque simplemente es un embrión". Esto pennitió que el terapeuta le preguntase qué FIGURA 17 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 363
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    sabia sobre elnacimiento y el sexo. La muchacha relató como la ·esperma" entraba en el útero de la mujer y dijo que el bebé crecía dentro de ella y luego salia. Mientras hablaba parecía temblorosa y turbada. Un interrogatorio posterior descubrió que la paciente empleaba la palabra ·esperma· a causa de una conversación reciente que había mantenido con el psiquiatra sobre el tema del sexo ydel nacimiento. Cuando en relación con el dibujo del embrión se le preguntó qué es lo que sabia acerca del sexo. la muchacha retrocedió y exclamó: "Simplemente no puedo aceptarla". refiriéndose a la na- turaleza del acto sexual. Después se intentó elaborar un poco la ansiedad de la paciente. Habló entonces de una experiencia traumática que le había ocurrido hacia algunos años. cuando se diri- gía a una reunión de las Girts Scouts. Un hombre se le exhibió en el subterráneo y ella se asustó y salió corriendo. La terapeuta le sugirió entonces que era posible que su ·no poder aceptarlo*, en relación con la información sexual. se vinculase con este susto anterior. "No recuerdo eso". dijo. De la proyección inconsciente del dibujo del embrión se obtuvieron por primera vez algunas asociaciones libres de la paciente sobre el sexo. Introducción por parte de la terapeuta de la menstruación precoz de la paciente La terapeuta introdujo por primera vez el tema de la menstruación precoz de la paciente para observar si esto aumentaba las dificultades de la muchacha para aceptar iniormación acerca del sexo y del nacimiento. Contestó que cuando tuvo su primera menstruación la madre le dijo lo que debía hacer y ella pensó que otras chicas la tenían también a esa edad. Sólo mucho tiempo des- pués se enteró de que ella la había tenido antes que otras muchachas. Probablemente los perio- dos precoces constituyeron un grave trauma para la niña cuando tenia seis años. Deseo de la paciente de tener un novio Recientemente la paciente le preguntó con bastante patetismo a su psiquiatra si algún día ella podría tener un novio. Se refirió al hecho de que nunca tuvo ropa nueva sino sólo cosas usadas por los parientes. En su fantasía es a menudo una hermosa princesa ataviada con magniiicas vestimentas. La desilusión de la madre al no tener una hija atractiva y capaz de satisfacer sus ambiciones sociales la llevó a ignorar las necesidades de la niña en todos los niveles. La paciente comenzó a trabajar cada vez con más espontaneidad y sin ayuda. A la décima sesión trajo cuatro dibujos hbreS y originales. dos de los cuales se reproducen en este capitulo. Los llamó "Fantasma", ºDuda" y "Deseo". ReaflZó los dos primeros a partir de garabatos. Acerca del retrato del fantasma la paciente no tenia nada que decir. de modo que no está reproducido. 18. "Duda" Según la paciente este retrato se refiere al "temor" y a la "desconfianza". Señalando la figura inclinada en el rincón izquierdo superior, la muchacha manifestó: "el hombre es un signo de in- terrogación". La figura se apoya sobre un gran ojo. Explicó el significado del árbol de la derecha diciendo: "Hay dudas, no es seguro de que se está elevando al cielo." Luego señaló la figura de contorno negro (centro superior) que se encuentra al lado del gran ojo verde con un centro rojo. "Es el temor". afirmó ·escapando del ojo". Por último aclaró que las dos figuras de palotes negros que se miran en el centro significaban la "desconfianza". corno la paciente no expficó en qué se relacionaba con ella este retrato de la "Duda", se le sugirió que el significado del dibujo no sólo podia ser general, sino también personal. Se le pre- 3 64 MARGARET NAUMBURG guntó cuáles eran sus propias dudas. "Ten o miedo" • :;::~~=~o~~~a~~~d:u ~~~:~e~ insegu~ar:~:::~ía ~~ ~=: :~e~a~a~~: muchas cosas bien . . . . u , ora <=:°menzaba a descubrir que era capaz de hacer cuánto más fel" hab~ ~ propia iniciativa. La paciente se refirió a su temprana infancia. Recordó iz ia sido en su casa antes de que nacier lo d sido el centro de la atención de sus padres. Sin embargo and .. si os varones; subrayó que había · · d • i¡o, as cosas cambiaron después del naam1ento e los mellizos ya que ellos recibirfan ah todas . R . . ora las atenciones y a ella la ignorab m:::~ec~~;:~~ q:mudarse ªun de~amento más grande cuando nacieron sus h:: Empleó este recuerdo ~o ~i:~el :!mismo col~10 para recibirse junto con sus amigos. las de sus hermanos. e o en que se ignoraban sus necesidades en favor de FICV'.A 18 19. u oeseo" Cuando la paciente trajo a la décima sesión el dibujo del "Deseo. no d. . . . ~ca de ~ significaclo. Sólo lo hizo cuando el terapeuta señaló ca~ uno ~e ni:guna explicación tenidos en este. "Las dos manos·. dijo ·se dirigen hacía el fruto ohibido la el~entos con- le preguntó sobre el significado de las dos manos diferentes en::: . . . m~zana . Cuando se roja, negra y verde (a la derecha). está tratando de agarrar el fruto ~ :;01nurosaó d1dc1e(ndlao:."La_mano es una mano de bebé El · . · a a lZquierda). d la · ~ran o¡o azul (lacio lZquierdo inferior detrás de la mano del bebé) es el o¡· e persona que está mirando la manzana • De t mod . . 0 "los ojos (en el rincón superior izquierdo de la. es)e . o ~ponta:ieo la paaente agregó que , mano miran hacia abajo y algunos dicen •Hazlo. otros No lo hagas'. El ojo aman llo verdoso expresa los celos. {Es . y agrupamiento de ojos hay seis a1g · interesante notar que en este • unos apareaclos de acuerdo con el color y ot ) c le preguntó por el significado de las flechas, la muchacha explicó que "las n haros no . uan~o se dos cam· h · ec s negras senalan inos. un~ ac1a la fruta Yotro en dirección contraria a la fruta". Las flechas indican 1 tanto. que la paciente está en conflicto con respecto asi debe 0 no apoderar d la f ' por 0 ~~~··w see~ ex esar e i ~JO Stm JCO parecía contener significados que la paciente no era aún ~paz de qu~tenianse ;av:~~ ;ostrar en la sesión siguiente. Se le pidió una elaboración del significado le recordó que en la ses;:%"'~ ~:= oscuralade la derecha la d~~ como ·garras·. Se d • que mano rosada de la 1Zqu1erda era "un e bebé . No pudo agregar nada a ello. Se le preguntó entonces si esa ·mano de bebé" n :;:;.º representar a aquella parte de si misma que no quería crecer So · · . . na damente admitió: "Me parece que tiene razón". · nno con incomodidad, pero ráp1 - 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 365
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    ' ~.= :J - .;.1·3~'i:..~. ... .... " 7,...:, ::: . - •·.·. ...~ ,._~ .. Hru>.A 19 Este reconocimiento de sus deseos recurrentes de adherirse a un estado infantil pudo relacio- narse ahora con su confesión de sentirse desplazada en el cariño de su madre por los hermanos mellizos. En este retrato mediante las ·manos de bebé" asf como en su preferencia por los jugue- tes infantiles, los sueños diurnos y los cuentos de hadas, se expresaba su deseo de ser una niña pequeña. La muchacha preguntó con bastante ansiedad: "¿Tengo que abandonar los cuentos de hadas?" La terapeuta respondió a su patética súplica explicándole que no se trataba de tener o no que abandonar los cuentos de hadas sino de comprender por qué a su edad le gustaban esos cuentos y los juguetes. También se le recordó que otra parte de su yo, más madura, deseaba crecer y tener novios y que no podrfa obtener esas cosas en la vida si no hacía un esfuerzo por conseguirtas. También se le señaló la necesidad de un mayor cuidado personal de su apariencia, si queria que la gente reparara en ella, y de no esconderse en un rincón cuando había una fiesta sino que, por el contrario, debía hablar con la gente que conociese, en especial con muchachos. A la undécima sesión la paciente trajo cuatro dibujos que había reaíizado a partir de garabatos. Consideramos tres de ellos. 20. "Mono brilla" La forma básica a partir de la cual la pa- ciente desarrolló lo que describió como un mono, recuerda al esquema básico del an- terior "Embrión" (N° 17). La forma de este ser parece más la de un feto que la de un mono. El primer comentario de la muchacha mientras mostraba el dibujo fue: "Parece un payaso. Pero me recuerda a un mono". Des- pués, en broma. le dio el nombre de "Mono brilla". La conducta autoconsciente de la paciente hacia pensar que si bien había per- cibido la forma embrionaria intentaba evitar cualquier posible asociación sexual. Rápida· 3 66 MARGARET NAUMBURG H0 Nr.E't oH/)JEs AGIA> 20 mente, mientras señalaba la forma amarilla que había en la pata del mono. afirmó: "Si, dibujé la banana después que le agregué el brazo al mono·. Acausa de la conducta defensiva de la mucha- cha no se intentó relacionar al presente dibujo con el anterior de la forma fetal. 21. "Animal prehistórico" --- ~:-'-' - ~~ - ti;~--~-~'-- __p.'' ·, . · ~~ ~· - ;;-...'"~ ;;:,~._.t..- ~ ':: -~ PP.f ~'-. ;· ~ :-./ ~- ~·' 1-l157~~ ....__ . - ,,,. ~· J ~-. tl. .,~ :» ::~~-. .~¡: 1 n ·~L ~ ~-~· ~ /" .::·.-:"'-'*'- ~ '· '-. . ~ ;~ _ - .. .,,,__ , , ,· ~"¿ ·~- ::-. . ""'~ ~ -· '- ~ . "~ ~ - ' = ~_; ~­ ~ . ~u .:-:~/:.~ ~--'- ~ ....'.·..,? ~ · . -: -:;-.,..---""--r ;:#-~ ·~ :--- ~ ._. ": ~ ~ - ...-.7--.: . -- . --"·..::: ~~ F~21 La paciente relacionó este animal. también derivado de un garabato, con su reciente visita al Museo de Historia Natural clonde había visto este tipo de animales. Esta hecho con mayor frescura en cuanto al uso de las tizas de colores y al de· sarrollo del dibujo. 22a. "Diente": Expresión de experien- cias traumáticas infantiles En este dibujo de un enorme diente que se apoya en una encia da color rojo sangre hay una expresión de horrenda intensidad y violencia. A cualquier observador entrenaclo le sugerirá por su distocsión de forma ycolor, y aun sin conocer la cantidad de operaciones de ortodoncia que sufrió la paciente cuando niña. la presencia de alguna grave experiencia traumática. Cuando la muchacha mostró el dibujo no hizo ninguna interpretación espontánea del significado que tenia para ella. Cuando se le preguntó específicamente cuál podía ser la re- lación de este cuadro de un "Diente• con ella, habló de las dificultades que da pequeña two con sus dientes. Recordó cómo la habían for- zado a usar durante años un aparato que debía ajustarse con frecuencia. Ahora, agregó: TI uTH F1GURA22A 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 367
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    "Tengo que usarun puente'. Pero fue incapaz de recordar alguna experiencia relacionada con las operaciones que sufrió en la infancia En cambio recordó que tanto su madre como el dentista la habian asustado cuando era chica, diciéndole que si no se cepillaba los dientes podia perderlos. Esos miedos, agregó, se relacionaban con sueños en los que se le caían los dientes. 22b. "Sonrisan(Dibujo realizado en la sala a partir de un garabato) Aunque la paciente hizo este dibujo tres semanas después del retrato del 'Diente'. se relaciona tan directamente con la misma experiencia traumática infantil que los hemos ubicado juntos para compararlos. Vuelven a liberarse aqui los recuerdos de aquellas dolorosas y olvidadas operaciones de ortodoncia. La "Sonrisa", que deriva de un garabato, comenzó con la ondulanteestructura den- tal central, semejante al anterior dibujodel "Diente·. En estedibujo el color rojo destaca la forma de los labios: en el "Diente" lo rojo eran las encías. Este dibujo lejos de provocar una sensación agradable en el observador provoca un impacto horrendo y doloroso. Hwv.228 23. "La parte de atrás de la cabeza de una señoran Éste fue el único dibujo que la paciente realizó durante la sesión después de que se vieron y comentaron los que había hecho en la sala. Los comenzó con una forma curva que temiinaba en dos ondas, semejantes a los garabatos del 'Embrión" y del "Mono brilla". No se pudo determinar si esta forma original sugirió el dibujo posterior o si, por el contrario, la paciente dibujó esa forma acaracolada para hacer luego el retrato que denominó "La parte de atrás de la cabeza de una se- ñora." Mientras hacia el dibujo, exclamó: "¡Es un plato! Ya va a ver'. Después de escribir el nombre, "Parte de atrás de la cabeza de una señora· comentó sonriendo: ·¿Se miró usted alguna vez en el espejo?". La terapeuta rió en respuesta a esta referencia al modo en que ella se arreglaba el cabello con doble rodete. El dibujo de la parte de atrás de la cabeza de la terapeuta era el máximo indicio que la paciente se animaba adar de su creciente transferencia positiva. 3 68 MARGARET NAUMBURG FGUR.t.23 24. "Anémona de mar" (Garabato) La paciente trajo a la duodécima sesión este dibujo que hizo en la sala a partir de un garabat B :odo de emplear los tonos azu!es violáceo y rojizo, posee calidez y frescura expresivas ;~ pu e ver que la forma retorcida central es el garabateo original y cómo la · t 1 • parte inferior para hacer.el ~allo de la anémona. Hizo el movimiento del ag:n::t:1~9:~~ deadas.cruzadas. Ested1bu¡o demuestra una creciente liberación de la expresión ima · tiva U!JllZaeton mucho más libre del color. g1na Yuna FIGURA 24 25a. "Máscara de la risa" En la duod~ima sesión 1~ paciente dibujó tres máscaras de las cuales sólo la primera sur ió d un garabato. S1gu1endo las lineas espontáneas del garabato original desarrolló la idea de lagmá e ~a.en una posición de costado. Cuando se le preguntó qué r epr~entaba el dibujo respondí~: nsa. pero no lo parece. No puedo conseguir que me salga bien". ' · 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 36 9
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    Cuando la terapeutale preguntó qué significaban las formas redondas que estaban suspen- didas, respondió: "Son corno pequeños globos que cuelgan. Le hacen cosqunlas y lo hacen reir". FIGl.fA 25A F1Gl.RA 258 25b. Segunda máscara de la risa Como la paciente no parecía satisfecha con su dibujo, la terapeuta le preguntó si no le gustaría hacerlo otra vez. Respondió con ansiedad a la sugerencia y dibujó una segunda máscara de "La risa" al modo de un dibujo libre. Mientras dibujaba la gran boca abierta. rió muy alto y comentó: "Parece la boca de una madre llamando asu hijo". Luego ejemplificó lo que queria decir abriendo mucho su propia boca y gritando "Juan· a un niño imaginario. No dio ninguna otra explicación acerca de esta máscara hasta que se le preguntó por las dos formas rosadas que se encontraban en la base de la máscara. La primera, dijo, es una pluma que alguien usó para hacerle cosquillas en el codo y hacerlo reir. B otro (forma triangular) es el hueso del codo. 25c. "Máscara de la desdichada" La paciente afirmó que la tercera máscara era la "Desdicha". Lo mismo que en las dos anterio- res máscaras de la "Felicidad", también en ésta el rasgo sobresaliente es la enomie boca. Tanto en la primera como en la tercera máscara, ha destacado los grandes y desparejos dientes. Las tres máscaras parecerian expresar lo mismo que los anteriores dibujos del "Diente" y de la "Sonrisa", el sufrimiento profundamente reprimido de las muchas operaciones de ortodoncia que, según insistió la madre, la niña aceptó sin protestar. En esta máscara la boca tiene una expresión de tristeza que la identifica claramente con un estado de desdicha. Cuando se preguntó qué significaba la forma rosada que se encuentra en el rincón superior derecho, contestó: "Es un puño que golpeó al hombre y lo hizo desdichado.· 3 70 MARGARET NAUMBURG Esta explicación del significado de un puño externo simbólico como causa de la desdicha del hombre, lo mismo que la explicación acerca de la pluma simbólica de la primera máscara que hacía cos- quillas a un hueso del codo para hacerlo reír, son nuevos ejemplos del proceso de pensamiento esquizofrénico proyec- tado en imágenes pictóricas. AJ concluir con las tres máscaras la muchacha dijo que eran algo así como unas máscaras griegas que ella había visto. Pero utilizó esta idea sólo como es- timulo para proyectar la distorsión de sus propios pensamientos ysentimientos. 26. "Decisión" F1GU1A25C En la sesión decimosexta, la pa- ciente realizó este dibujo simbólico al que tituló "Decisión". Unos días antes había dibujado el de la ·sonrisa· que, se comentó junto con el del "Diente". Cuando se le preguntó qué significaba este nuevo dibujo explicó que tenia un conflicto porque en las clases del hospi- tal debia elegir las materias para preparar los exáme final ~~t ~ ep~~t;;;: ::c:is~x~m:e~tra l~ab ia acon~~do e:~elh~~= ~~~~~;~~ C:~~t:: i: :: exclamó· "Pero a m· t más.uan se le preguntó qué le parecía el consejo de la maestra • 1me gus a el francés." · ' ,, - - .' .· ~ . ' . .. .... .- ~ f.;_ f ~. ) ~ - - :: ¡ ~~ ! FOJRA 26 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 37 1
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    Tomando como basela fuerza de su respuesta, se la alentó a elegir francés, pues se le recordó que muy pocas veces en su vida había hecho lo que realmente deseaba. La ansiedad que sentía en relación con sus estudios a causa del incesante esfuerzo de la madre para empujarla más allá de su capacidad, determinó que sólo pudiese cursar tres de las cinco materias que se requerían para los exámenes finales. El psiquiatra estwo de acuerdo en hablar con la madre para que redujese la presión que ejercía sobre su hija pero había pocas espe- ranzas de que se mostrase comprensiva. Este retrato de una niña pequeña parada en el cruce de los caminos fue titulado por la paciente "Decisión" aunque se vio que para ella el verdadero significado era el de "Indecisión'. Dijo que la niña en el cruce de los caminos era ella. Explicó que el cabello de la niña era dorado como el de ella cuando era pequeña aunque ahora fuese pardo. Cuando se le preguntó por qué se había di· bujado a si misma como una niña tan pequeña, contestó: 'Yo sé que me gusta ser infantil". Esto revela los deseos de la muchacha de retornar a sus once primeros años de infancia, antes de que nacieran los mellizos. Pero para apoyarla en su enfrentamiento con los problemas inmediatos, se le recordó que la otra parte de ella habia expresado el deseo de ser adulta y de tener novios. 27. Primera impresión del shock insulínico FGUPA27 Vale la pena mencionar las circunstancias que llevaron a la paciente arealizar este dramático y esquiZofrénico retrato de su respuesta al shock insulinico. Cuando vino a la decimoctava sesión estaba muy excitada. Inmediatamente explicó que por una equivocación en la rutina del hospital no la habían preparado para el primer tratamiento con shock insulínico. El día antes había comenzado a tratarse con un nuevo psiquiatra y esa mañana una enfermera. por error, la llevó para el tratamiento de shock, antes de que el psiquiatra la hu- biese preparado para ello. A continuación ta muchacha dibujó la experiencia que había tenido con el shock insulínico. Primero dibujó una enorme jeringa hipodénnica; a la izquierda la aguja apuntaba al contorno re- dondeado de sus nalgas que dibujó en segundo lugar. Luego se representó a si misma (costado inferior derecho) tirada en una cama. Descnbió cómo estaba tapada y atada a la cama y cómo le pusieron algo raro en la cabeza, después de la inyección y de la ducha. Encima de la cama dibujó lo que describió como una cortina para ducha, y el agua saliendo fuera de la cortina. Las formas oblongas encima de la cortina, cerca del borde superior del papel, mostraban la visión del techo 3 72 MARGAAET NAUMBUAG que la muchacha tenía desde la cama 'El shock' d.. • t · , 110. aparece en las dos líne . . guean es que apuntan hacia abajo, cerca de la ducha. El shock fue el od as ro¡as ZJQza· ant'.'.s de que estuviese preparada. Lo negro (en el rincón superior izq u i;do~ :iaque tOdo ocurrió ;a~an~ temprano, cuando una enfermera me llevó abajo, auna habitación espec~:~i;:da_d de la ocdor. ~mucho más tarde. En este momento me explicó el tratamiento del shock.Me~·nuevo ;;:=1 ~:_~ las ~as Yque después de un tiempo esto me ca~a un !~t:~ . . . ero ""''""' que el dibuJO estaba ya terminado, pero enseguida exclamó· "Oh vide de algo". Entonces dibujó, dentro del contorno de sus nalgas, una Unea vertical ~d , me °.1 - que es'.o representaba su columna vertebral y los puntos rojos que le agregó demostra:~ se sentia su columna cuando le daban las inyecciones. . tste es otro ejemplo sorprendente de pensamiento esquiZofrénico proyectado en una serie d :~;~:~ i~:~~~~~d!sa~°:;t::~~ ~;~~~: :: 1~:;:0 simultáneo; la experiencia intern: 28. "Rabia" ----~·FIWlA 28 En Ent edstbe r_ etrato que la paciente tituló "Rabia", identificó a la cabeza multicolor con ella misma es e 1 uio como en el denominado "De • (Nº 9) · tendidas Aquí las m . . seo 1 aparecen las dos manos distorsionadas y una de ~ anos que descnb1ó como garras, son verdes Yrojas; en el dibujo del 'Deseo· manos estaba arqueada como una garra y la otra era ·una mano de bebé· Cuand le preguntó qué significaban las dos largas formas amarillas que se encontraban la. o se · · f · d • en parte supe- nor e in enor el papel d1¡0 que eran r ~illos, En el lado izquierdo inferior representó "un revólver". ~:~~;la~t:dió ~ue e~plrcase el SJgnificado del retrato, señaló los objetos que había dibujado . •es rangu ar, ~ar un tiro. Los rodillos están para aplastar, las dos manos como garras para estrangular,y el revólver para disparar.· hes;:~~=ción esqu:ofr~ica de e _st~. dibujo no deja lugar a dudas acerca de los impulsos IVOS que paciente reprvnlO durante mucho tiempo Yque ahora se anima afiberar. 21. ILUSTRACIÓN DE UN CASO 3]3
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    L ' . Las sesiones finales Cuandola paciente comenzó con el tratamiento del shock insulfnico se voMó más torpe y pe- sada. Era capaz de producir algunas fantasías, pero no de realizar dibujos originales y espontá- neos. Se fimitaba ahacer unas pocas cosas grotescas ycopias minuciosas de dibujos que sacaba de los libros. La paciente advierte de la repetición compulsiva en sus dibujos En la octava sesión se quejó, por primera vez, de que cuando hacía algunos dibujos no podía dejar de repetirlos. Para ejemplificar, se refirió a unas escenas otoñales que estaban haciendo en su casa. En las sesiones anteriores había negado que copiase dibujos. Pero debido a la mayor seguridad que iba sintiendo en relación con la terapeuta, y a la mayor libertad de su expresión espontánea, comenzaba a advertir la diferencia entre su antiguo modo de copiar dibujos y sus recientes creaciones originales. Amenudo, después de dibujar grotescas caras, formas animales o expresiones de sus estados de ánimo, exclamaba: "¡Oh, ami madre no le gustarla esto!" o "Nunca haria un dibujo así en mi casa." Su temor ala desaprobación se basaba en la actitud represiva ycritica de la madre con respecto alos intereses reales yala expresión original de su hija; ninguno de los intentos de la muchacha para autoafirmarse satisfacían los superficiales intereses sociales y los requerimientos mundanos de la madre. Esta mujersólo pretendfa en relación con la creatividad de su hija. bonitas tarjetas para lucirse en las fiestas opaisajes para poner en las paredes. No debe sorprenderque esta fllJChaCha insegura yrechazada reafizara esos dibujos tan estereotipados como una forma de agradar asu madre crítica. Amedida que se fue convenciendo del interés de la terapeuta por su genuina expresión creadora, permitió que una cantidad de experiencias traumáticas yfantaseadas apareciesen en sus dibujos. En una oportunidad le comentó ala terapeuta que ya no le importaba que su madre criticara negativa- mente sus dibujos, si éstos expresaban cómo ella se sentfa realmente. Los sueños diurnos, las fantasías y los sueños de la paciente Cuando la paciente permanecía incomunicada se la incitaba a expresar libremente, de modo gráfico overbal, sus sueños diurnos, sus fantasías o sus sueños nocturnos. Al comienzo se resistfa alegando que su familia se rala de ella cuando se referia a sus fantasías. "A menudo me veo como la dueña de esplendorosas mansiones. En mis sueños diurnos hay mucha gente conmigo y viaja- mos por todo el mundo en antiguos barcos. Miles de barcoS me traen Joyas y telas y otras cosas desde lugares lejanos." (Nunca le habían comprado un vestido nuevo yvMa con lo que ella llamaba la •resaca· de los parientes.) En una ocasión, cuando se le preguntó adónde viajaba en sus sueños diurnos, dijo: "Si se lo describiera, no parecería humano, los viajes no son de esta tierra, sino alejanos planetas.• Auna de las figuras que siempre aparecía en sus sueños diurnos la denominaba "el Protector". Le ofrecía riquezas ypoder pero ella no los aceptaba "Era siempre bueno yme ayudaba. Unavez me ofreció una gran casa.~ En varios retratos oníricos lo dibujó con el traje negro de un vampiro. En algunos dibujos la paciente aparecía como un varón, con pantalones negros y el cabello amarillo. Se le llamó la atención sobre esta identificación masculina que ella no había notado. Re- cordó que en otras fantasías se habla imaginado a si misma como un hombre joven que audaz- mente dirigla una banda de ladrones. "Es gracioso", comentó. "Me gusta Imaginarme en papeles románticos yaventureros, pero no me gusta la guerra.• Relató otro sueño diurno en el que "era una nenita que estaba en una institución o reformatorio. Los chicos se dMdían en tres secciones: la externa, la interna yla media. 374 MARGARET NAUMBURG "En la sección interna estaba la élite, integrada por los niños de rango más alto. y0 era la ca- beza de los niños de la sección externa Eran desterrados Los ubi""ban en la secció . · · ..... n externa cuando vernan los padres de los de alta posición. Nuestros padres eran criminales. Los otros chi- cos nos miraban con desprecio. Teníamos que luchar por el reconocimiento." Conclusión Se decidió enviar nuevamente a la paciente con su familia antes del verano. La negativa de la m~~re a coope~ y su incapacidad para aceptar la gravedad de la enfermedad de su hija no pe~1t1eron al equipo del hospital modificar las condiciones familiares para cuando la paciente voMese a su casa. Contacto final entre la paciente y la terapeuta En la última sesión, la paciente expresó un gran pesar por tener que separarse de la te- r~euta. Se la alentó para que continuase realizando dibujos acerca de sus sueños y fanta- s1as. Pero ella se opuso: "¿Por qué los voy a hacer? No habrá nadie a quién mostrárselos." Un miembro del equipo relató a la terapeuta que, antes de irse, la paciente había dicho: "La seño- rita .N es la única persona que me comprendió." Este último comentario indica la profunda ne- cesidad que el esquizofrénico tiene de compartir su mundo de fantasías con alguien que pueda aceptarlo y responderle. RESUMEN Es. un~ muchach~ esquizofrénica, tímida y retraída, que tuvo menstruación precoz, desde l~s seis anos. B creciente rechazo y la hostilidad de la madre hacia esta hija mustia y sin atrac- t'.vos, rechazo Yhostilidad que se manifestaron después del nacimiento de sus hermanos me- llizos, provocaron en la paciente la huida total hacia un mundo de fantasías. La madre sometió a la niña incontables operaciones que ésta aceptaba sin protestar. Sólo el robo del dinero que la m~chacha efec~~. principalmente para comprarle un regalo a su madre determinó que ésta cons1de~ra la pos1bd1dad de un tratamiento psiquiátrico para su hija. A pesar de los esfuerzos que realizaron el departamento de visitadores sociales y el de psiquiatrfa, no se pudo obtener una auténtica cooperación por parte de la madre. Mient~as la paciente estuvo en la escuela, primero, y en terapia ocupacional, después, inte- r~~a s1~~pre en cal~ y copiar dibujos, nunca se la incitó a que se expresara por m8dio de d1bu1os ong1nales. Ademas la madre desaprobaba cualquier esfuerzo espontáneo de la niña en relación con el dibujo. Querfa que su hija hiciese tarjetas con lugares •oonitosª para mostrarlos en las fiestas, o que copiase paisajes para decorar las paredes. Se ha demostrad~ cómo m~i~te distintas técnicas la paciente expresó de un modo gráfico, sus respuestas emocionales repnmidas durante mucho tiempo. Los dibujos al comienzo revelaron esta~os .de ánimo que la paciente nunca había admitido ni expresado a nadie. Entre estos prime- ros dibujos~ encu~tran ·Sábado triste", "Temor", "Duda", "Angustia•, etcétera. Después pudo en~e~tar, pnmero grafica y luego verbalmente, sus reacciones con respecto a su familia; esta sene incluye a la madre, al hennano, a la abuela y al abuelo. En relación con su abuelo representó el problema de la muerte y acontinuación realizó el dibujo acerca de la muerte de su gatito. 21. ILUSTRACIÓN CE UN CASO 375
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    I' Las experiencias traumáticasque los dibujos revela:on se vinc~aban ~:n ª~~~::~;~~:. muerte, con recuerdos de las operacion~ d~ ~rtodoncia, con una emp finalmente, con la experiencia ~el ~hock ins~l1rn~ fantaseadas Ycuentos. En ellos la paciente También proyect.~ en los d~buJ~~~~P~~~~~hacho aventurero, o como una hermosa prin- se veía como una rnna pequena, . á d yo en dibujos hostiles Yagresivos en los que cesa. Ad~más aparecieron otra: i;e ~~~:, :est~ctivas. En algunos dibujos se manifestó su sus propias m8:"os, como garra ' d bebés que la paciente afirmaba que eran representa- regresión, mediante figuras Ymanos e cienes de sr misma. f . bajo dos formas de expresión: una pictórica y la La paciente demostr~ .su tran~ erenc1a esar su transferencia parcial, dibujando la parte otra verbal. En una ocas1on se animó a expr e concluyeron las sesiones de terapia de atrás de la cabeza de su t~rapbeutad ~na :~P~ ~el hospital que la terapeuta era la única artística, le dijo a uno de los m1em ros e eq persona que la comprendía. . mediante la terapia artística u otra forma de psico- L~s resul~ados ~: :~~;;c::~::~:ofrénica se vieron limitados debido a la neg~tiva de terapia, en e caso . . 0 ue la muchacha insegura y poco articulada, la madre de cooperar. Es evidente, s'.n embarg 'riqinales sus conflictos con la familia Ysus sen- adquirió la capacid~d de exp~ar en im~ge~es ~e~ rol adolescente, lo cual se manifestó en la timientos. Demostro ~na crec~e~te ac~p. ac1 nsin temor a la desaprobación materna. realización de expresiones art1sticas angina!~ 1 del pensamiento Ydel sentimiento esquizo- d'b · stituyen sorprendentes eJemPos . Los i u¡os con en términos de personas Yobjetos, la excesiva frag- frénico.·~I ~m~leo.~:~~~=::c~~~~~laborada denominación de los dibujos, son medio de mentac1 n e 8:>! oc! t art'sticos de los esquizofrénicos. expresión muy t1p1?°s d~ l?s P~ u~ os ~ste tipo de expresión artística espontánea se basa Comto co~cl~~~~~u:~:~~~~e ~~i~~~alíticamente; el tratamiento depen~e del cu~dado~o en una erap1a . ·a1 d nesfuerzo continuo para que la misma paciente in- desarrollo de ~a ~1ac1?n ~sferenc1 Y. e uues en la terapia artística las imágenes producidas terprete los dibu¡os simbólicos qu.e ~iza, P 1 'ente y el terapeuta. Los dibujos constitu- constituyen una forma de comunicación entre e pac1 yen un lenguaje simbólico. 376 MARGARET NAUMBURG 22. Los garabatos: una técnica proyectiva informal por Emanuel F. Hammer L a verdad de la posición inconsciente en contraste con la consciente, se revela muchas veces cuando se garabatea en un papel mientras tienen lugar serias conferencias" (11). Los garabatos suelen reflejar niveles de la personalidad más profundos que los que se manifiestan en otros tipos de dibujos pues por lo general se realizan en un estado de conciencia disminuido, con la atención centrada en otros problemas. Bcontrol se reduce, ylas defensas, en otros momentos operativas, quedan inactivas. Bpsicólogo puede interesarse no sólo por los garabatos que se hacen en los blocks de papel durante las conferencias o en el consultorio, sino también por los que hacen los niños en la calle. En las épocas de sol las paredes y los pisos de los parques se cubren de dibujos de tiza que rea- lizan los niños de la vecindad. Los niños hacen estos dibujos por lo general con absoluta esponta- neidad, por la diversión misma y, aparentemente, sin ningún otro objetivo manifiesto. Dentro del contexto clínico, los garabatos que el paciente realiza durante las sesiones (o fuera de ellas) pueden utilizarse del mismo modo que el material onírico, sin que importe que posean contenido, en el sentido común de la palabra, o que deban clasificarse como productos abstractos, expresivos. •Los dibujos equivalen al contenido maniñesto de un sueño ylas formas abstractas también son, básicamente, la expresión de problemas yde conflictos humanos..• los impulsos importantes y primitivos hacen su aparición. En consecuencia, el estudio de esas for- mas es revelador no sólo para el diagnóstico sino también desde el punto de vista de la terapia" (pág. 134). Los garabatos, así como cualquier otra producción gráfica espontánea y no solicitada, son específicamente valiosos para el trabajo clínico con niños, donde se encuentra que muchos de ellos no pueden verba!izar a causa de alguna perturbación del lenguaje o de bloqueos emo- cionales. Los garabatos constituyen un excelente medio para que el niño exprese yrevele sus necesidades internas, sus conflictos emocionales y su fantasía. Pero también los adultos, lo mismo que los niños, con frecuencia garabatean mientras ha- blan con el psicólogo e incluso llegan a utilizar un block de garabatos (una vez dejé por acci- dente un block al lado de la silla de un paciente y desde entonces se convirtió en un procedi- miento corriente para él) para ilustrar sus fantasías revelándose así al terapeuta mucho más que a través de la comunicación verbal. Al mismo tiempo el empleo de medios gráficos en el proceso de la comunicación a menudo permite que el paciente cristalice sentimientos margina- les de conciencia asociados a aquellas partes de su sintomatología que permanecen difusas y mal definidas. 22. LOS GARABATOS 377
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    Muchas veces elcontenido de los garabatos contribuye de modo directo al proceso tera- péutico. Por ejemplo, un niño al que se le prohíbe jugar a los "gangsters' y pegarle a los otros niños en el recreo, acaso alimente violentas fantasías agresivas en sus sueños diurnos y los garabatos --0 cualquier otro tipo de comunicación gráfica que tenga el mismo contenido- sirven para gratificar esos impulsos y permitir una liberación sublimatoria. Es decir que el paciente ob- tiene una cierta gratificación para sus impulsos agresivos sin sentir demasiada culpa. Bender (3) relata el caso de un niño que realizó dibujos sobre el hospital en el que estaba inter- nado. En esos dibujos el hospital aparecía aplastado por gigantes, abrasado por el fuego o des- truido porbombas que también mataban a los doctores ya las enfermeras. Cuando esos mismos dibujos son observados y aceptados por los clínicos, maestros o enfermeras destruidos en esa producción gráfica, el autor puede reducir su ansiedad, su culpa o su recelo vinculados con sus impulsos agresivos. A menudo los niños hacen garabatos cuyo contenido anticipa material que aún no pueden verbalizar. Es como si antes de entrar en el nivel verbal, más manifiesto y directo, intentaran la comunicación gráfica y/o simbólica. Recuerdo el caso de una niña de ocho años que había dibujado un cangurito en la bolsa de la madre canguro como una expresión de sus propios deseos regresivos de ser cuidada, protegida y de poseer las prerrogativas de los primeros años. La búsqueda de proximidad con una figura materna se había agravado por unas vacaciones que la madre tomó durante el verano dejando la niña al cuidado de una gobernanta. La paciente hizo este dibujo durante el primer mes de terapia, pero sólo tres sesiones después permitió que el te- rapeuta comentara con ella los sentimientos que en él se manifestaban. Muchas veces los garabatos que los pacientes realizan mientras están abstraídos en el diá- logo terapéutico son útiles para ulteriores asociaciones fructíferas. Un hombre obeso de veinticuatro años garabateó la cabeza de un oso mientras comentaba la relación que tenía con su madre. Cuando se le pidió que asociara con el garabato dijo: 'Un oso lleva una vida feliz... nadie ataca nunca a un oso... es poderoso... siempre consigue lo que quiere comer, nunca tiene hambre... consigue lo que quiere." En la sesión siguiente el paciente se comparó a si mismo con ese animal ycomentó sus orgías gastronómicas y su total desprecio por las actitudes parentales. 8 preconsciente se había apoderado de simbolos de identificación y, sin querer, se manifestó en et block de papel, y determinó la aparición de más material relacio- nado con et tema. FIGURA 1 37 8 EMANUEL F. HAMMER FIGURA3 Otro paciente, un muchacho de dieciséis años, repetía una y otra vez un garabato en el block de papel du.rante las seoones terapéuticas (fig. 1). Cuando se le pidieron asociaciones con dicho garabato, d1¡o que ~ árbol.en el que estaba el buttre era un árbol muerto, que los insectos •venían a comer.d~ su sufnm1ento , y que en el fondo aparecia un castillo que él ·nunca podia alcanzar". Los sentimientos de muerte internos, cuyo único núcleo viviente era un sordo sufri · t del - ·d · mien o que ~'.'9ian 0V1 ~ias de un dolor que, asu vez. provocaba más sufrimiento. describía et estado sub- 1et1VO del paciente, tal como después comprobé al conocerio B ·1na1~- · ·'-' t llo del . . ,,,.,, IL<ll)Oe cas 1 fondo muy pronto encontró su equivalente onírico en un sueño que consistía en la sensación de pod obtener una posici_ón import~te_ Yde renombre. La sed tan intensa de éxitos que tenia el:cien: elevaba tanto su nivel de aspiración que no creia poder alcanzarlos. . Otros garabatos que realizó en los meses siguientes permitieron al terapeuta conocer los cam- bios que operaban en la intimidad emocional del paciente. . B g~to más abstracto, que puede verse en la figura 2. lo realizó una mujer recientemente viuda, mientras habla~ de la '.71uerte de su esposo. Los garabatos parecían vaginas vacías y anhelantes. Esto condu¡o a un intenso diálogo con la paciente acerca de sus frustradas necesi- dades ps1cosexuales. 1 la figura 3 fue real~da por una muchacha de quince años mientras hablaba de la tensión que eprovocaban las continuas peleas y los sermones de su madre. . la figu':i 4 C01Tesponde auna niiia de catorce años. Revela la sensación de opresión ue la _ ciente sentía en relación con el contenido que simultáneamente estaba expresando en et n!i ver: La figura 5 fue realizada por un adolescente de catorce años. En et garabato aparecen vario~ aspectos: el autoacicalamiento (el garabato de su propio nombre), la necesidad de status (el sím- bolo de la manna norteamencana y la ameba como información intelectual) que adquirió reciente- mente, la comente de agresión (el cuchillo y et revólver) asi como la expectativa de que el ambi t externo le devuelva la agresión (el rostro con cicatrices). en e 22. LOS GAAAeATOS 3 79
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    ·~. /1· '; .i ~. I · _,_. FIGURA.4 ÑGURA5 Osea que los correlatos gráficos de los sentimientos concomitantes al material centrado en la comunicación verbal, el material diagnóstico (tal como están implicados en los aspectos de vampirismo de la figura 6), y esto hace que dejar un block de papel y un lápiz frente al paciente constituya un procedimiento fructffero para la relación psicoterapéutica que prescinde del diván. Las respuestas que aparecen en el block de garabatos pueden expresar {figura 7, por ejemplo) el pánico y la falta de disposición del paciente para penetrar en alguna área que comienza a rozar verbalmente. B rostro de una persona oculto en un rincón de la página, entre la confusión y la turbulencia que aparecen en el resto del papel, y los labios que emiten la palabra "¡Soco- rro!" indican que sería inoportuno tratar algún contenido que haya surgido al pasar. En los garabatos carentes de propósito que realizan algunos pacientes suelen, con frecuen- cia, aparecer más aspectos expresivos que de contenido. De acuerdo con Alschuler y Hattwick (1), las personas que suelen dibujar círculos o hacer trazados circulares son más dependientes, menos asertivas ymuestran una conducta más afeminada que las que dibujan modelos vertica- les, cuadrados orectangulares. Waehner {15) descubrió que los sujetos descriptos como agresivos e inadaptados sallan dibujar pocas curvas ymuchos filos. Las formas curvas· con pocas puntas afiladas eran carac- terísticas de los sujetos bien adaptados, ligeramente pasivos e introtensivos. La total ausencia de filos se encontró en los garabatos de las personas más introvertidas y pasivas. Los datos que se mencionan en el capítulo 3 de este libro acerca de los aspectos expresi- vos de los dibujos proyectivos también son aplicables alos garabatos. Emplazamiento, tamaño, presión, trazo, detalles, aspectos estructurales, movimiento, síntesis, etcétera, son variables que el psicólogo deberá examinar en los garabatos tal como procedía para captar la comunica- ción subyacente tras los aspectos expresivos de los dibujos proyectivos más formalizados. En la era del contenido, la rica variedad de aspectos emocioriales de que dispone el sujeto le permite efectuar elecciones muy indMdualizadas y personales. La gama de contenido de los ga- 380 EMANUEL F. HAMMER 'f· FIGURA 7 FIGURAS rabatos puede extenderse desde lo constreñido Yperseverativo hasta lo fluido, variado, original y espontáneo. La primera posibi~dad es típica de los garabatos de las personas inhibidas, inflexi- bles y rígidas: la última, de las personas anima- das, vigorosas y de considerable espontaneidad. Se ha observado que cuando los niños de- sean escapar de situaciones personales diñci- les, muestran un gran interés por los paisajes. Del mismo modo, cuando tienen dificultades en sus relaciones familiares, tienden a evitar las áreas interpersonales y a llenar sus garabatos de contenidos animales. Los deficientes men- tales parecen preferir objetos simples, como casas o cosas semejantes cuyas formas pue- den dominar con facilidad (3). Los niños delin- cuentes prefieren los contenidos agresivos, por ejemplo lanzas, puñales, pistolas y revólveres. Las posibilidades con respecto al contenido son tantas que todos los sujetos pueden ex- presar sus problemas fundamentales, sus preo- cupaciones, intereses o necesidades mediante temas que aparecen en los garabatos. . 8kisch (6) observó que los varones, niños o adolescentes, tienen una marcada preferencia por los garabatos de máquinas de las más varia- das cl~es: ~ rigor, la representación de máquinas en sus dibujos sobrepasa a cualquier otro cont~rn~o posible. ~e ~cuerdo con la autora citada, los varones se dibujan a sí mismos bajo la ~enc!a de u~a maquina. "Debemos encarar las máquinas que dibujan los varones en términos ~el rnteres que tienen por su~ propios cuerpos y por sus relaciones con otros cuerpos ycomo un intento de resolver sus relaciones con la realidad." La experiencia de Gondor (8) llegó a conclu- 22. LOS GARABATOS 381
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    j . sienes similares:ªUn niño que desea ser fuerte puede imaginar en sus juegos fantaseados que es una locomotora o una máquina de combustión e imitartaS. Las dibujará con preferencia a cual- quier otro tema y repetirá los dibujos• (pág. 11). En consecuencia. es fácil obsef'Va.r que los deseos y aspiraciones internas de los niños se ma- nifiestan en sus juegos, en sus garabatos y en las demásactividades imaginativas que ctesarrollan. Brick (4) estudió los dibujos espontáneos de doscientos escolares cuyas edades oscilaban entre los tres y los quince años. Observó que los dibujos de fuego y de volcanes correspondían a los niños con agudos conflictos emocionales. Waehner (15) encontró que la aparición de mo- vimiento inanimado en los dibujos espontáneos de los niños era el correlato gráfico de la falta de control o de explosiones agresivas. Hellersberg (10) halló las mismas significaciones en con- tenidos tales como soplar, verter agua, explosiones y fuego. Dentro de la gama •normal· este tipo de contenido es común en el período turbulento de la adolescencia. En los ináividuos que realizaban dibujos de imágenes morbosas de destrucción, deterioro y horror, se encontraron rasgos neuróticos. También los prepslcótlcos tienen predilección por este tipo de contenido y por las imágenes de cielos excesivamente sombreados (expresión de sus sensaciones de ame- naza inminente). Algunos niños hacen garabatos con temas relacionados con la guerra y las matanzas. Se impone la interpretación de contenidos agresivos. Cuando estos mismos niños dibujan, ya sea en los garabatos o en el HTP, cosas con las puertas reforzadas y con sólidas cerraduras de- muestran que sienten que la agresión viene más desde afuera que desde adentro. Si los niños dibujan rejas o persianas en las ventanas o casas sin puertas y sin ningún otro medio para en- trar en ellas, revelan con mayor claridad aún sus sensaciones ~e dificultad en las relaciones in- terpersonales y de temor frente a ellas. Se destaca sobre todo la ansiedad y el retiro defensivo. Con frecuencia en los juegos espontáneos del consultorio, estos niños construyen fortalezas o cercos a su alrededor: se sienten demasiado débiles o vulnerables como para exponerse al alto potencial de peligro que perciben en el ambiente externo. La acentuación en los garabatos de las rejas, las barreras y los cercos. revela el esfuerzo de los mecanismos represivos de estos niños. Además el interés que manifiestan por las imágenes morbosas y de horror indica que los niños tienen la sensación de que sus relaciones con la realidad están amenazadas. Cuando en los dibujos aparece el automatismo habrá que pensar seriamente en una grave patología. Pero por otra parte no debe descuidarse el hecho de que si bien el automatismo priva en los dibujos de los sujetos anormales y psicóticos, puede, sin embargo, aparecer en los individuos normales en estado disminuido de conciencia. Cuando se está aburrido por una lección o hablando por teléfono, es frecuente dibujar automáticamente distintas líneas y figuras s¡mples que se repiten rftmicamente, sin ningún intento representacional. B constante trazado de cierres •simboliza el deseo de mantenerse encerrado en uno mismo" (10). Sin embargo, dentro de una gama normal, el trazado de cierres suele darse en el garabateo abstracto, que consiste en utilizar lineas ya formadas e Impresas, como por ejemplo la letra U y transformarla en la letra O. En estos casos se trata de la ejercitación de un principio guestáltico normal. Con respecto al área del contenido he observado que los agrupamientos de cabezas son comunes en los garabatos de personas con una gran sed insatisfecha de éxitos intelectuales o de status. Los adultos dibujan cabezas con más frecuencia que los niños, con excepción de los niños deficientes mentales que con tanta agudeza sienten la presión de sus esfuerzos intelectuales frustrados o de los niños no deficientes pero que se encuentran bajo una excesiva presión parental en relación con sus actividades intelectuales. El contenido más común en los garabatos de los niños de ambos sexos son los barcos. Bender (3) los vincula con el deseo de establecer una relación más fntima con la madre y de 382 EMANUEL F. HAMMER ser transportado por ella El b Grodeck cita una antigu~ leye:~~rl:~~gur~ femenina est~ muy difun~ido en la literatura. del casco de un barco Ylos r en a q~e los genitales femeninos toman la forma llamar~ clít~ris es ·e1 hombr=~:s~;~~ttl. Una antigua forma coloquial irlandesa de La h1stona bíblica del diluvio del Arca d . nes como símbolo de la destru~ción del m~n~~é se repite e~ ~I folklore de muchas civilizacio- de animales, ha sido durante muchas ene a . Ydel renac1m1ento. EL arca, con sus parejas La interpretación psicoanalítica de 1 g ! c1ones uno de los juguetes preferidos de los niños. figura materna existe una íntima re1a:~u:;~6ª1·poya la conclusión de que entre los barcos Yla L ·- 1ca. os ninos que vivencian la relación len colocar al barco . con su madre en una atmósfera lúgubre Yopresora sue- B contenido ani:u~ =:~ 1:r:~~~so 0 con nubes suspen~idas so~re las cabezas. pontáneo, ya sea de niños o de adulto garabatos Yen cua~qurer otro trpo de dibujo es- interpretación merece un comentario de~I~~~. gama es tan ampha, que la complejidad de su La preferencia de los pacient 1 . . narse con el hecho de que dee:c~~~;o cont~nrdo animal cuando garabatean podrfa relacio- jar mejor animales que pers~nas con as p~labr~s de un pa.ciente: ªSe puede dibu- agregó, con el insight espontáneo.~u~eneralme~te d1stors1on~ a la~ personas". A lo que luego animales nunca". poseen agunos neuróticos: La gente me ha herido y los La repetición de figuras animales en los mitos . fan . • muestra que ciertos atributos en los animal itrn tiles, en I~ fábulas Yen el folklore de- "Muchos ·- d es perm en desplazar impulsos reprimidos nrnos esarrollan no sólo un gran resp t t . · bién una marcada tendencia a ldentifi . eo Y emor por ciertos animales, sino tam- . carse con animales que tienen" (13 á 58) Es · . cac1ón se revela en la preferencia por dicho co t .d •P g· · ta ident1fi- . n eni o en los garabatos Los psicólogos que, como parte de la baterí r .. . . san, en general, que esos dibujos se centran d:proy~ iva, utiliz_an el dibujo del animal, pien- árbol o de la persona, en el aspecto bi ico deun mo o más d!rect~ que los de la casa, del plio, representa la imagen co ral B ológ . componente brosocral, que, en sentido am- calidad de poder básico que :eo.obtexamr~ado puede proyectar con facilidad la cantidad y mal que elige, es decir, en la naturaleza::~~ =~t~rí:!ª!:il~~~:ner en el tipo de ani- por los hechos 0 tal como se las acepta en la 1 d como se las conoce Co "d eyen a. nsr ero que, lo mismo que el dibu' d 1árb jos de animales como imágenes represe~at~ doll con respecto al de I~ persona, los dibu- "menos cercanas a la propia persona" En ivas e c?ncepto de uno mismo, se encuentran tar con facilidad Ycasi sin maniobras defen~nsecu:ncra, en ellos el examinado puede proyec- Yajenos al yo. Recuerdo el caso de un de!inrvas yo1cas sus rasgos ~ conflictos más negativos chach, representó su ansiedad de cast 'ó cuente sexual que en ningún dibujo ni en el Rors- garabato que hizo de un animal, con un~~I~ :~ tanta c~dad Ytan ?irectamente como en el neo comentó: ªLa cola de este perro estaba 'd da º1 danada. Despues, de un modo espontá- E . . car ao ago por el estilo" 1descubnmrento empírico de que los senti . t . . . . proyectan con más facilidad en los dibujos d mr~n ~s prohr~rdos, inaceptables o dolorosos se tesis que subyace al Test de Blacky al CAT e ar;rmF: que en los de persona coincide con la psicólogos comienzan a considerar'las fi u7asªdas . ulas de Despe~. ~e observado que los susceptibles de recibir proyecciones de~os ~· ~rmales de esas tecnrcas temáticas como amenaza el . sen imrentos profundos Ynegativos con menos para yo del examinado que las figuras humanas del TAT Las observaciones de Schactel (1 4) b 1 · puesto: "La proyección de una actitud o~~ r~ e Rorscha~h fundamentan Yconfirman lo ex- Ysobre todo en . pu so en un animal en lugar de en un ser humano uno que no sea de tipo humano puede constitu'rr un od d . ' ' ..· m o e manifestar la 22. LOS GARABATOS 383
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    1 l ll represión de dichaactitud en las respuestas al Rorschach." Esto es aplicable también a los di- bujos de animales en relación con los de figuras humanas. Otro delincuente sexual, examinado como parte del Proyecto de Investigación de delincuen- tes sexuales, del Estado de Nueva Yorl<, dibujó como figura humana una persona levantando pesas y luego garabateó un conejo. Se trataba de un hombre blanco, casado, de veintiséis años. acusado y convicto por "abuso camal de una nila". Su delito había consistido en la manipulación de tos genitales de una criatura de ocho años. Sus anteriores delitos, todos cometidos en menos de un mes. habían consistido en ataques amujeres, descriptos por et examinado de ta siguiente manera: "saltaba de entre las plantas, atemoriZaba a tas mujeres ydespués escapaba. Tenía una necesidad imperiosa de mano- searlas ydespués escapar: Es evidente que. el dibujo del conejo. con sus implícitos atributos de timidez y su propensión a saltar, se aproxima más a los rasgos de la conducta del examinado (saltar de entre las plantas sobre las mujeres y luego escapar) que el dibujo de una persona levantando pesas. Éste, en cam· bio. revela los esfuerzos compensatorios por esconder tos niveles más inaceptables de su perso· natidad. los que justamente proyectó en el garabato del animal. Mediante la comunicación gráfica el examinado penetró en la misma corriente simbólica del lenguaje y el arte. Frases tales como "tímido como un conejo", "libre como un pájaro·, "bueno como un cordero", "fuerte como un caballo", "enojado como un oso", etcétera. se encuentran en la literatura, en los mitos o en el lenguaje de casi todos los pueblos. Es evidente que los cuentos de hadas infantiles han antropomorfizado a los animales, revis- tiéndolos de características humanas cuyas raíces se encuentran en la naturaleza estereotipada del mismo animal. Animales como los burros, los cerdos o las águilas, por ejemplo, poseen un significado simbólico en sí mismos sin necesidad de agregar un adjetivo calificativo. En la frase "bravo como un león", el adjetivo es totalmente superfluo. Decir que una persona es •estúpida como un burro" resulta redundante; es suficiente llamarla burra. Cuando decimos que una per- sona es un lobo, un cordero o un zorro, los adjetivos implícitos resultan evidentes de por sí. Hasta los niños están familiarizados con estos símbolos. Para fijar una base normativa deseo mencionar que he observado que las personas bien in· legradas y normales suelen elegir animales domésticos como perros, gatos, etcétera. Este tipo de elección puede compararse con las respuestas "populares" del Rorschach. Las personas no perturbadas emocionalmente pueden sentir una gran afinidad con dichos animales que hasta cierto punto, pertenecen a la clase de "amigos del hombre·. He observado que los fóbicos garabatean animales pequeños e insectos como arañas, cu- carachas, ratones, etcétera. Estos animales parecen representar para ellos, al igual quelos sue- ños traumáticos, sus esfuerzos compensatorios para enfrentar y superar sus fobias. En conse- cuencia, el hecho de que un paciente elija el objeto de sus fobias como tema de sus garabatos parecería un índice pronóstico positivo pues de ese modo está intentando manejar y familiari- zarse con su problema lóbico. En un interesante estudio Bender (3) realizó una dMsión de los dibujos espontáneos de ani- males realizados por niños. Los dMdió en animales agresivos y animales no agresivos. El grupo de los no agresivos incluía a los animales domésticos, como pájaros, caballos, patos, conejos, gatos y perros, y el grupo agresivo bestias dela selva. Observó que los niños neuróticos dibuja· ban animales agresivos, en tanto que los niños con problemas de conducta de poca importan- cia dibujaban animales no agresivos. Brick (4), por su parte, observó que los niños con sentimientos de inferioridad y con relacio- nes sociales perturbadas preferían dibujar los animales grandes y poderosos. 384 EMANUEL F. HAMMER He descubierto que los animales grandes consn aq_uellos hombres que necesitan de la com en i_ ~en el tema preferido de los garabatos de mas mascul i~os que lo que internamente s i~n te~c~n para demostra~e a sí mismos que son compensatonas, anímales tales como caballo . gen, como expresión de sus necesidades El lamoso cuadro de Goy M . ,, d s, elefantes, gorilas, etcétera. • u¡er ,,eva a por un cab ¡¡ 1 comprensibles de entre sus obras crí r a o a galope (figura 8), una de las más el artista, del caballo como símbolo d~ ::s, ~~ese_n _ta c l~ra'.11ente el simbolismo, frecuente en pierde su control. pasion vinl Ysin nendas que triunfa cuando la razón FGJRAS . El cuadro (figura 9) realizado por una mu· . . . s1 m'.sma en el acto de ofrecerse sexualmen::rae~~u1z o fréni ca internada en ~I que se muestra a traves de los sueños de la paciente se descubrió padnll~, manifiesta un s1mbohsmo similar. A poderoso, al que ella de un modo inconsc· t d que el s1mbolo caballo representa a su padre 1 . 1en e eseaba en térm· a os mitos ellos justifican la elección de ba inos sexuales. Si nos atenemos dad, pues es el animal revestido con el ~nbocal ~lo para representar la virilidad Yla masculini- . s1m o fahco de un· · E cientes he encontrado al unicornio como símb 1 d 1 icornio. n algunos sueños de pa- De un modo genérico podríamo fi oo e padre_ fálico peligrosa.· cia generalmente: a) con alguna fac:: d~'ar que el contenido animal de los garabatos se aso- al f "' concepto de uno m·sm b) guna aceta de las figuras parentales S b 1 º·Y con la percepción de len identificar a ellos mismos Ya s . da emos que tanto los niños como los primitivos sue 1 us pa res con animal E • os garabatos. Recuerdo a un niño de d" e - . . es.. sto se observa en los juegos Yen h "tal . 1 zanos t1m1do y miedos osp1 comenzo a correr por todos 1 d ' o, que en la sala de niños del Med' a os con los brazos ext nd'd _lélnte el proceso de la identificación empleaba la com e. i os como si fuese un águila. Yla importancia del encumbrado y valiente •. pensac~n Yse apoderaba de la fuerza Ferenczí comprobó que los niños tienden ::Jar~ifique había elegido. Lorand (12) comenta que o con anímales salvajes. Según él en 1 ~n carse en sus sueños con grandes animales recuerdos infantiles de una época, en 1:s ~ac1ent~s adultos es_os sueños son "un residuo de q e, debido a la propia pequeñez. todos los demás Del mismo modo en que la · e sexualmente casta eirvnaculada. sirena puede elegwse como símbolo de la madf 22· LOS GARABATOS 3 85
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    FIGURA9 objetos parecen gigantescos".Podemos recordar el famoso caso de Freud del Hombre de los lobos: el paciente estaba atemorizado por un lobo devorador que representaba su propia per- cepción de un padre punitivo. Freud (7) observó que la capacidad para reemplazar al padre por un animal al que des- pués se responde en forma fóbica, es facilitada por el hecho de que "el niño no reconoce por el momento o, en todo caso, para él no es tan exagerada la distancia que separa a los seres humanos del mundo animal. A sus ojos, el hombre grande, objeto de su temor y admiración, pertenece a la misma categoría que el animal grande, poseedor de tantos atributos envidiables pero contra cuya peligrosidad ha sido prevenido". El estudio de los garabatos de animales pone de manifiesto este mismo tipo de pensa- miento que permite al individuo reemplazar al padre por el símbolo de un animal. Bender (3) concluye en su estudio sobre los dibujos de animales que los niños dibujan ani- males agresivos cuando tienen un superyó severo que los lleva a temer al animal devorador. En otros casos el animal agresivo puede representar al padre grande y protector que se opone a la conducta agresiva del padre real, puede ser un intento del individuo por superar una situación dolorosa identificándose con el animal agresivo y volviéndose así en contra del padre o, final- mente, en el animal agresivo el paciente puede desplazar los sentimientos agresivos hacia uno de los padres, como en el caso Juancito de Freud. Hay garabatos de animales que son fáciles de comprender. Un paciente alcohólico, por ejemplo, dibujó en el block de papel una atractiva figura (figura 1O) que contaba con generosos suministros para sus necesidades orales. Harms (9) relata el caso de una adolescente, con con- flictos edípicos agudos, que garabateaba constantemente a una muchacha perseguida por un elefante con una larga trompa estirada hacia ella. Otras veces, sin embargo, la tarea de desentrañar la comunicación gráfica del garabato es bastante compleja, pues un mismo animal puede encerrar caracterizaciones diferentes. Una persona puede ser leal como un perro mientras que otra puede ser tan insignificante como dicho animal. El cerdo puede simbolizar la pereza pero también la suciedad y la glotoneria. Am van Krevelen (2) cita unos cuantos ejemplos: 386 EMANUEL F. HAMMER FIGURA 10 Una mujerjoven, feliz en su matrimonio, decía que había e1eg·d • . sociable". 1 0 un perro porque es un animal Otro individuo que también utilizo el tema del 0 de un paciente neurótico de treinta años perr presentaba un cuadro diferente. Se trataba descub . . . , . , que era ingeniero Ycuya variedad había sido herida al nr que su inteligencia, que él consideraba m alt . bajo de investigación. IJ'f ª· no era adecuada para continuar su tra- que:;:!;':e:;a un a~ in:1ª' que "nunca hace uso de su inteligencia cuando trabaja...Tengo mente, como unªperro~ar mis intentos de descubrirlo todo. Tengo que hacer mis tareas estúpida- Otro paciente, un muchacho de diecisiete años e · · . . ban sus escasos vínculos · . . '.qu sufría por la lllSallsfaccióo que le acarrea- la . emocionales, d1bu¡ó también un perro y dijo· ·un animal doméstico que gente piensa mucho·. · en el Un muchacho de doce años que baba d porque de otro modo le r~ e un modo neurótico para interesar a sus padres no prestaban ninguna atención asoció· •8 . · de uno... porque lo mismo que el """" á · · perro 111efle Y se sienta al lado ,.,....• v uno est entre person¡¡s_ • sim~li~~ns:~~a~c~a~ au~que exis.te para los distintos tipos de animales un cierto significado comunicac7ón gráfica ~muyun, un mrslmo anrr:ial puede ser utilizado en diferentes contextos de . · persona es erndrvrduales. Es posible que con un mayor refinamient d 1 • cisión en la observación de o e as categonas temáticas Ycon una mayor pre- precisa Encentra .con~uctas el garabato se convierta en una herramienta clínica más . mos un pnmer rntento en este sentido en et sistema de David (5): 1) Animales salvajes incluyendo pájar los animales que especÍlicamente d osben, monos, panteras: ciervos, etcétera, excepto . se escn como domesticados 2) Anrmales domésticos incluyendo pe 0 ball · los animales que específi~ente se dese ~ s, ca os, gatos, vacas, etcétera, excepto 3 ¡ La . . n en como saJva¡es. sat isfacci~~dependencra ~orno te.ma afín; significa una vida de independencia, ocio Y fá ·1 de las n~esrdades srn obligaciones ni responsabilidades. "Un perro vida cr ... comer y dormrr... sin preocupaciones". ··· 22. LOS GARABATOS 387
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    4) La "buenavida" como tema añn, significa una vida de independencia, ocio y satisfacción de las necesidades sin obligaciones ni responsabilidades. "Un perro... vida fácil... comer y dormir... sin preocupaciones" 5) La belleza como tema afín; el objeto elegido gusta o es admirado por su belleza. "Un pavo real... es hermoso." 6) Animales queridos por las personas. "Todo el mundo quiere a los perros." 7) Animales útiles para las personas. 'El elefante es una bestia de carga." 8) Animales asociados con la seguridad. ·una gacela... así podría escapar del peligro.· El refinamiento de las categorías temáticas de David las convierte en una herramienta que los psicólogos dínicos podrían aplicar a la investigación de los dibujos de animales. En el capítulo 14 Levy considera el signiñcado de los animales en lo de dibujos proyecti- vos. Sus conclusiones son totalmente aplicables a la interpretación del contenido animal en los garabatos. RESUMEN He considerado que dejar al alcance de la mano del paciente un block de papel y un lápiz para que los utilice durante las sesiones terapéuticas es un procedimiento fructífero, pues: A) revelan con frecuencia un material que el paciente sólo podrá verbalizar más adelante {especial- mente los niños suelen comunicar sus ideas por medios gráficos y simbólicos antes de entrar en el área más directa de la verbalización); 8) sirven para que la terapeuta pueda seguir los cambios emocionales que se van operando en el paciente durante las sesiones; C) a veces, re- velan que es inoportuno que determinados contenidos (que al pasar surgieron en el nivel verbal) recibían un enfoque directo en ese momento; O) constituyen un excelente medio para lograr lineas asociativas fructiferas; E) permiten la utílización de medios gráficos en el proceso de la comunicación con lo cual, muchas veces, el paciente puede cristalizar sentimientos marginales de conciencia asociados a aquellas partes de su sintomatología que, por el momento, perma- necen difusas y mal definidas. De acuerdo con mi experiencia, los garabatos penetran en capas de la personalidad más profundas que las que captan otros tipos de dibujos, pues, por lo general, se realizan en un es- tado disminuido de conciencia, cuando la atención del paciente está centrada en otra cosa, su control menos vigilante, y las defensas, operativas en otro momento, inactivas. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Alschuler, A.. y Hattwick. W.: Painting andPemx1ality. Chicago, Univ. Chicago Press, 1947. 2. Am van Krevefen, D.: The use of Pigem's test with children. J. Proj. Tech., 20:235-242. 1956. 3. "Bender, Lauretta: ChildPsychiatry Techniques. Springtiefd, Thomas, 1952. 4. Brick, Maria: Mental higiene value of chíldren's art worl<. Am. J. Orthopsyr;hiat., 14:136-146, 1944. 5. David, H. P.: Brief, instructional ltems: the projective question. J. Proj. Tech., 19:292-300, 1955. 6. Bkisch, Paula: Significan! relationships between the human figure and the machine in the drawings of boys. Am. J. Orlhopsyr;hiaL. 22:379-385, 1952. 7. "Freud, S.: Analysis of a pllobia in a five year old boy, in CcllectedPapets,vol. 3. Londres. The Hogarth Press. 1925. 8. Gondo<, E: Art andPtaytherapy. Nueva YOlk, Doubleday, 1954. 388 EMANUEL F. HAMMER 9. Harrns. E: Essen/iaJs ofAbnonnaJChild Ps 1O. Helfersberg, Elizabeth: The in<fNiduaJs R ~logy. Nu~ YOl1<, Julian Press, 1953. 11. Jacobi. Jolande: Picturas from the ~oJ~eaJ"'( in OurCLJ_lture. Springfiekj, Thomas, 1950. 12. Lorand S · Fairytales lilü~ "'"" dreams Pro¡. Tech., 19.264-270 1955 O 00 o ,.,..UQU and neurosis. Am, J, ,.,,.,,,.,,,__L•_ O ~ 13. Money-Kyrle, R.: Superstftion and Sodety. Nue 'lí rk J . ~"""'Jo"'Y=a/., 7:456-464, 1937. 14. Schatef E. G . Projection and . rela . . va o , uhan Press, 1939. ' .. rts tion to character altitudes and . . . response, Psyr:hiatry, 13:69-100, 1950. creatMty rn !he kinesthetic 15· Waehner. T. S.: lnterpretations of spontaneou d . 33:70, 1946. 5 rawrngs and paintings. Genetic Psychol. Monogr.. l1!s obras P'ecedidas por .., asterisco tienen edición encas1e1ano. 22. LOS GARABATOS 389
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    -~ ·, l::;¡•' 23. Simplificacióndel mundo y de sus problemas en el arte de varones delincuentes asociales* por Lauretta Bender y Paul Schilder l a ciencia nos ha ayudado a comprender de un modo más profundo los problemas de los niños asociales. Ya no creemos, como Lombroso, que las tendencias cnm1nales y delictivas sean innatas. Muchos estudios, entre ellos los de August Aichom, los de Lau- retta Bender y Paul Schilder, los de Sylvan Keiser, de Fritz Wittels, de Franz Alexander y William Healy, y los de Beanor T. Sheldon Glueck, han demostrado que a menudo el criminal y el delin- cuente han soportado muchos problemas en su infancia. Aunque además hayan padecido de perturbaciones cerebrales orgánicas que pudieran incrementar sus impulsos motores e instinti- vos, la forma final de esos impulsos depende siempre de la actitud de los padres y del modo en que trataron al niño durante su infancia. Los niños no sólo necesitan cuidados sino también aprecio y amor. Además, parece que el amor de uno solo de los padres no es suficiente. Si uno de los padres quiere y el otro no siente una verdadera simpatía por el niño, la diferencia inclusive puede desconcertarlo. Un niño puede realizar actos delictivos para compensar sus carencias sociales y emocionales. Los bienes robados pueden representar regalos de los padres que el niño, de otra manera. no puede conseguir; además pueden representar, de acuerdo con los conceptos psicoanalíticos, una experiencia sexual con padre rechazante o bien una ayuda para el prestigio social que lo compensa de las carencias yprivaciones que sufrió en la vida famíliar. Los actos asociales pueden realizarse para vengarse de los padres o para llamar la atención de ellos o de otras figuras autoritarias. El niño inclusive puede buscar castigo, pues el que es castigado recibe una cierta atención de los padres y, además, el castigo puede satisfacer algunas profundas necesidades sexuales relacionadas con el sufrimiento. Sigmund Freud y Theodor Reik han demostrado que algunos actos criminales están prece- didos por un profundo sentimiento de culpa mal comprendida que se a!Ma mediante ese acto, pues de ese modo la persona posee una buena razón para sentir culpa. 8 sentimiento de culpa, asu vez, puede aliviarse mediante el castigo. En otros casos el acto criminal constituye un signo de fortaleza y, en especial, de masculinidad. Todos los posibles problemas mencionados se de- • Este capltulo fue escrito por sus autores en el a.llo 1940 como parte de un übro acerca de El arte y el niño problema (Art and the Problem Chi!cl) que nunca se publicó como tal. Otros capltulos aparecieron como los capitulos VI, VII, IX yXIX del libro de Lauretta Bender, Técnicas psiquiátricas infantiles (Child Psychiatric Techniques [1952D, y en El arte como una especial habilidad en los transtomos de lectura de los niños (Art as a Spedal Abifity in Reacfrng Disabirmes in Children), en el Joumal ofClinicaJand ExperimentalPsychopathology, 12:147-156, 1951. 23. SIMPLIFICACIÓN DEL MUNDO Y DE SUS PROBLEMAS EN... 391
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    sarrollan en elniño mucho antes de que se cometa el acto criminal y son el resultado de conHictos muy arraigados con Jos padres. Cuando en la infancia el niño no ha establecido un vínculo sufi- ciente con los padres desea después compensar esa carencia mediante contactos sociales de gran fuerza. 8 niño asocial y delincuente está acosado por problemas inconscientes que él solo no puede solucionar. Mediante el arte el individuo intenta obtener el aprecio por el mundo y establecer un contacto que, de otro modo, no se anima a expresar. Comentaremos Ja obra artística de dos muchachos y mostraremos, a través de ellas, los con- Hictos de dos personalidades frustradas. Juan apareció por primera vez en la Corte de menores a los once años por hacerse ·1a rabona" a la escuela y por faltar de su casa durante Ja noche. Era hosco y no mostraba ninguna coopera- ción. En esa ocasión fue dejado en libertad condicional. A los doce años tuvo serias dificultades en la escuela debido a la actitud de rebeldía contra sus maeslros, que en ese momento eran todos hombres. Sin duda en ese caso manifestaba las experiencias infanWes insatisfactorias con su pro- pio padre. Aunque los exámenes subsecuentes demostraron que el muchacho poseía una inteligencia superior aJa normal y que era capaz de cursar un grado superior al que se encontraba, estaba rin- diendo muy poco en la escuela, se mostraba desafiante con sus maestros, y cuando se intentaba disciplinarlos se mostraba violento e incontrolable. Cuando en Ja Corte de menores el juez ordenó que, si era necesario, se empleasen medidas disciplinarias para forzarlo a adaptarse, su rebeldía fue tan incontrolable que debió solicitarse la ayuda de una ambulancia y de varios policías para transportarlo aJa sala de perturbaciones menta- les de nuestro hospital. Sólo algunos dias después se pudo intentar adaptarlo a la sala de niños y semanas más tarde hacene abandonar Ja acbtud hosca, antagónica y desafiante que mantenía de un modo permanente. Primero fue necesario satisfacer sus requerimientos infantiles en el sentido de que se le otorgasen prerrogativas especiales y que no se le exigiese adaptarse a Ja rutina de los demás niños. Pero aun en este caso no podía, de ningún modo, expresar sus conflictos reales y Jos motivos de su conducta. Poseía mucho brillo intelectual y un gran encanto que justificaban el especial interés que des- pertaba. Durante varias semanas su mayor dedicación al trabajo escolar, asi como su aparenle felicidad y su mejor actitud social, parecían indicar que el niño respondía alos esfuerzos institucio- nales y personales por darle afecto, aprecio, y la consideración especial que parecía buscar con desesperación. Pero luego de cortos perioclos de paz volvían siempre aaparecer algunos sorpren- dentes ejemplos de conductas asociales, tales como acciones sádicas y maliciosas hacia los niños más débiles e indefensos, desafiantes negativas a proseguir con Ja rutina escolar, deliberados es- fuerzos para fracasar juslo cuando se estaban por conceder las promociones. Robaba, destruía o perdía artículos vaf'IOSOs pertenecientes a maestros y amigos que le habían abierto sus casas hasta que comenzó a efectuar robos muy organizados junto con otros muchachos de Ja comunidad. Aunque en general era muy fecundo en su labcr artística se enojaba si J o admiraban y, en el mejor de los casos, manifestaba timidez y control. Durante Jos períodos de mayor perturbación se negaba a realizar cualquier tipo de trabajo artistico hasta que lo abandonó por completo. En el caso de Juan, la actividad artística representaba, sin lugar a dudas, la huida de pro- blemas que de otro modo resultaban irresolubles. Era un muchacho delincuente casi sin re- medio y, sin embargo, su producción artística reftejaba el mayor grado de sensibilidad de todo el grupo de niños. La mayor parte de sus cuadros representan paisajes con árboles, casas y agua. Hay algunos pocos árboles y un dibujo de un indio parado frente a una carpa. En ningún cuadro se encuentran escenas agresivas. En correspondencia con el carácter general de sus dibujos, los colores oscuros y brillantes juegan un papel muy subordinado. Los colores que 392 LAURffiA BENOER Y PAUL SCHILOER utiliza ston delicados Yalgunos de sus dibujos y cuadros son casi etéreos En un pastel que re presen a un campo de cosecha (fi l) 1 . . · - gura as gavillas estan pintadas en un delicado amarillo q h~~~~:~: :;1:~~~r~: ~:r~u~:~º;u~~:s :u~::;!e1~;~~:1~:~~::a~~e~ qE~~~~: ~deus ~ umanos estan ausentes. ' .. .~ :;--.. ·:;; . ·'?-~ FIGURA 1 Semb<adlo, por Juan (pastel) ·....-. ~r~ de los pasteles que realizó (figura 2) en el que en primer plano se ven montañas Ycasas resu a interesante porque dibujó las casas como si las viera desde arriba . en contraste con 1 perspectiva del resto del paisaje. ' a - En u~a acuarela (figura 3) empleó un verde suave para los montes del fondo y para las mon- t~nas mas altas colores rosados. Entre los suaves tintes del cielo aparecen nubes blancas En e primer plano del cuadro hay una serie de sencillos árboles Y más adelante al . ~u~anas . Todo el p~~je transmite serenidad Yen él se encue~tran dos de s~s ~~Z~s ;r:i~ ec os.q~e luego rep1 116 en todas las variaciones posibles. Podemos encontrar árboles dentro d.e paisa¡es suaves, con serenas copas redondas de un verde tenue que se recortan contra et ~'.~lo azul Ylas nubes b lan~s, Yaltos picos de color rojo suave, cubiertos de nieve, que tam- 1en se .recortan contra el cielo. A veces en primer plano pueden aparecer casas árbol ~~=1~~:~:~ :1~~~~· ~~~s~~~~~~~ =~ t: e~~~i~e: .~~ ~i~:;u~~ ;:~e~~n~=~~ :~=~~: rec~e~da a :os grabados ¡a~neses en madera Ylos iguala en cuanto a delicadeza Ysencillez t uan e gustaba much1simo dibujar, pero esta inmersión en la serenidad no le impedía ~ner constantes pr?blemas con el mundo social real. Sus conflictos emocionales estaban tan ~ ofu~?a;~nte ~1gados en su personalidad que resultaba imposible traerlos a la superficie u ac M a art1 stica no reveló nunca el contenido de sus problemas reales; eran un escape: • Esto concuerda con la interpretación que se esent · ¡leíSpeCtiva ';isión de ojo de µ¡!jaro" r pr . a en et capítulo dedicado al HTP acerca de que la urnización de la tradi . . evera la racionaJización defensNa de estarpor encima de los sislemas de valores ICIOnales Yde las convenciones que defiende la comunidad (ftg. 2¡. (E.} 23. SIMPLIFICACIÓN DEL MUNDO y DE SUS PROBLEMAS EN... J g J
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    FIGURA 2 P~. PORJUAN (PASTS.) pero no una solución real. Para que el arte resulte útil para el artista y, a la larga, para la comu- nidad, debe ser algo más que una simple escapatoria. El enfoque que en el arte Juan hace de la realidad es de tipo más bien naturalista; pero siempre utilizaba principios formales. Dibujaba los árboles de acuerdo con un simple principio que le ayudaba a obviar su incapacidad técnica. Es admirable observar cómo dibujaba sólo aquello que podía dominar técnicamente. Parecía haber descubierto algunos principios forma- les importantes, fáciles de utilizar desde el punto de vista técnico y que le servían para enfocar con éxito una parte importante de la realidad. Después de pasar varios meses en nuestro servicio la Corte decidió, como prueba, enviarlo a su casa. La situación familiar no había mejOíado y aunque de vez en cuando Juan buscó y recibió apoyo por parte del personal del hospital yde la Corte ello no fue suficiente para que se mantNiese libre de complicaciones. sobre todo en lo relacionado con actitudes de rebefi6n contra la autoridad escolar. 394 LAURETIA BENOER Y PAUL SCHILOER En consecuencia, al poco tiempo ocasionó problemas, y fue enviado a una institución correc- cional para varones. Es interesante saber que esto no lo agravó sino que, por el contrario, los dos años que pasó allí lo beneficiaron. Después pudo vMr en su casa, a pesar de la situación desfavo- rable; terminó el colegio, trabajó durante un tiempo hasta que ingresó y sirvió de modo satisfactorio en las Fuerzas Almadas. Luego obtuvo un empleo pemianente, se casó y se convirtió en padre de familia con una vida estable. Durante este período venía con regularidad al hospital, siempre en Navidad, y ayudaba a preparar el árbol para los niños internados. Había perdido por completo el interés por el trabajo artístico. También Allen era un muchacho de doce años con una inteligencia superior ala normal. El niño era el único hijo de una pareja muy infantil que nunca había logrado una adaptación adulta al matrimonio. Eran noruegos. Cuando la madre estuvo embarazada dejó a su marido y voMó a Noruega, ala casa de su madre, porque sentía que no iba a soportar semejante prueba sin ella. El niño estuvo durante su infancia al cuidado de la abuela, hasta que su madre decidió volver a vivir con su hijo y su marido. Entre tanto el esposo se acostumbró a vivir sin interesarse por ellos y ni siquiera los mantenía. En consecuencia, la mujer intentó trabajar ycolocó a Allen en una nurseri diurna. Los primeros recuerdos del muchacho se relacionan con esta nurseri donde no lo querían y lo maltrataban. Podríamos considerar la posibilidad de que éstos no sean recuerdos verdaderos sino la interpretación que el niño hizo de todas sus impresiones infantiles. Siempre se sintió como una carga para sus padres que nunca se llevaron bien. En la época que conocimos a Allen el padre era capitán de un barco en el que vivia y que constituía su único interés en la vida. La madre traba- jaba como empleada doméstica, y era sumisa y dependiente con respecto a sus patrones, como debió serlo con su madre. Allen constituía un serio problema en la escuela. No podía adaptarse a la rutina de los demás niños y tenía frecuentes conflictos con ellos. No lo apreciaban por la actitud orgullosa y dominante con que trataba a sus compañeros ymaestros. Como Juan, sus mayores dificultades se centraban en su relación con los maestros hombres. Cuando discutía con ellos se excitaba de un modo his- térico, voMa enfermo a su casa y continuaba enfermo durante muchos días con graves síntomas gastrointestinales. Siempre se quejaba de que lo maltrataban y no lo comprendian, y caracterizaba las situaciones de modo que justificaran sus quejas. Estuvo en dos clínicas de orientación para niños y dos psiquiatras intentaron tratarte y compren- der sus dificultades pero éstas perecían tan profundamente arraigadas que se resistían al análisis. Ambos psiquiatras destacaron que el niño sentía rechazo por parte de sus padres y antago- nismo hacia ellos o hacia cualquier otro adulto que los representara. También señalaron su pro- funda desconfianza por los demás niños, a quienes seguramente consideraba más afortunados que él, por el amor que recibían de los padres. A nosotros el paciente nos presentó un cuadro similar. Sus síntomas habían empeorado con el advenimiento de la pubertad. No confiaba en ningún adulto y presumía que eran todos enemigos suyos. Era dominante y cruel con los demás niños. Sólo aceptaba adaptarse a un programa esco- lar que le permitiese continuar su educación si le evitaban la rutina y le daban muchos privilegios, lo eximían de restricciones y responsabilidades y le otorgaban todas las oportunidades para lograr éxito yadmiración. Entre otras cosas, se descubrió que poseía una gran capacidad artística y se lo alentó al máximo. Como era evidente que ningún programa seria adecuado para él, se decidió que en lugar de ir a una escuela pública, tornase