Los textiles inteligentes son materiales que pueden cambiar sus propiedades en respuesta a estímulos externos para brindar beneficios adicionales a los usuarios. Se clasifican como pasivos, activos o muy activos dependiendo de su capacidad para reaccionar o adaptarse a los cambios. Un ejemplo son los textiles con memoria de forma que pueden cambiar de forma temporalmente deformada a su forma original al exponerlos al calor. Otro es el oricalco textil que usa aleaciones como el nitinol para cambiar automáticamente de vestimenta.