Paguemos la deuda
Texto argumentativo
La humanidad tiene una deuda de reconocimiento respecto a la labor de
la mujer. Durante siglos los legisladores, filósofos, escritores, científicos y
sacerdotes se han preocupado por demostrar que la posición
subordinada de la mujer viene del cielo. Estos antecedentes y los
comportamientos actuales de ambos sexos me llevan a afirmar que no
existen relaciones simétricas entre hombres y mujeres en nuestra
sociedad.
El hombre ha sabido instaurar ideologías y acciones que lo han ubicado
como un ser superior y que hoy todavía subyace en nuestra sociedad. En
primer lugar, nótese que los roles aún tienen su sello de “masculinidad” o
“femineidad”. Es decir, las actividades se realizan según género. En
segundo lugar, los escritores cuando se dirigen a los lectores lo hacen
pensando en hombres. No olvidemos que la publicidad hace lo mismo. En
tercer lugar, algunas sociolingüistas como Robin Lakoff considera que el
discurso femenino es inferior: débil, trivial, frívolo y no serio. Al contrario,
el discurso masculino es fuerte y sostenido. Estas reflexiones bastan para
meditar sobre los rasgos de marginación masculina y promover un cambio
de mentalidad en la humanidad.
Finalmente, mujeres y varones, puesto que hemos venido juntos al
mundo, de la mano debemos caminar y luchar por ideologías y patrones de
conducta que establezcan igualdad de sexos
Lic Laura Díaz Jesús.
s/ai
TESIS
ARGUMENTOS
CONCLUSIÓN

Texto argum paguemos la deuda

  • 1.
    Paguemos la deuda Textoargumentativo La humanidad tiene una deuda de reconocimiento respecto a la labor de la mujer. Durante siglos los legisladores, filósofos, escritores, científicos y sacerdotes se han preocupado por demostrar que la posición subordinada de la mujer viene del cielo. Estos antecedentes y los comportamientos actuales de ambos sexos me llevan a afirmar que no existen relaciones simétricas entre hombres y mujeres en nuestra sociedad. El hombre ha sabido instaurar ideologías y acciones que lo han ubicado como un ser superior y que hoy todavía subyace en nuestra sociedad. En primer lugar, nótese que los roles aún tienen su sello de “masculinidad” o “femineidad”. Es decir, las actividades se realizan según género. En segundo lugar, los escritores cuando se dirigen a los lectores lo hacen pensando en hombres. No olvidemos que la publicidad hace lo mismo. En tercer lugar, algunas sociolingüistas como Robin Lakoff considera que el discurso femenino es inferior: débil, trivial, frívolo y no serio. Al contrario, el discurso masculino es fuerte y sostenido. Estas reflexiones bastan para meditar sobre los rasgos de marginación masculina y promover un cambio de mentalidad en la humanidad. Finalmente, mujeres y varones, puesto que hemos venido juntos al mundo, de la mano debemos caminar y luchar por ideologías y patrones de conducta que establezcan igualdad de sexos Lic Laura Díaz Jesús. s/ai TESIS ARGUMENTOS CONCLUSIÓN