El documento discute la necesidad de que Internet sea una herramienta libre, neutral y sostenible, pero plantea dudas sobre cómo se puede mantener sin remuneración. Se critica la idea de un acceso completamente gratuito, argumentando que el desarrollo y mantenimiento de la tecnología requiere recursos y esfuerzo. Se destaca que un coste razonable podría mejorar la calidad y sostenibilidad del servicio ofrecido.