El trabajo investiga la opinión de 55 individuos sobre una reforma política al Distrito Federal de México, que propone transformarlo en una entidad federativa autónoma llamada Ciudad de México. A través de encuestas, se identificó que la mayoría de los encuestados tiene un conocimiento limitado sobre la reforma y que muchos desconfían de sus posibles beneficios, especialmente en términos de aumento en el gasto público y corrupción. La reforma busca cambios significativos en la estructura de gobernanza y asignación de recursos en la capital, lo que ha generado un amplio debate entre la población estudiantil y profesional.