Jesús de Nazaret, nacido judío de María en Belén durante el reinado de Herodes el Grande y César Augusto, es el Hijo eterno de Dios hecho hombre para salvarnos. Predicó la conversión y el Reino de Dios, fundó su Iglesia sobre Pedro y prometió que no la destruiría, murió crucificado por amor a la humanidad pero resucitó al tercer día otorgando la vida eterna, y permanece sacramentalmente con sus discípulos hasta el fin de los tiempos a través de los siete sacramentos