Este documento habla sobre la conexión entre el ser humano y lo divino. Afirma que cada persona es un ser infinito y divino cuya esencia es el amor. Recomienda vivir desde el corazón, no tener miedo, aceptar los cambios y renovarse para vivir el momento presente. También enfatiza que cada pensamiento y sentimiento crea la realidad personal, por lo que se debe fluir con la energía divina interior.