Tupac-Amaru fue el último Inca que gobernó la región de Vilcabamba en Perú, donde los últimos gobernantes Incas se refugiaron. Tupac-Amaru lideró una insurrección contra el Virrey de Perú, Francisco de Toledo, quien envió tropas para capturar a Tupac-Amaru y sus seguidores. Tupac-Amaru fue juzgado por traición, ejecutado públicamente en Cuzco, terminando así con la dinastía de los soberanos Incas.