El documento contrasta dos tipos de árboles: el árbol estéril y el árbol que da fruto. El árbol estéril se nutre de malos consejos, malas acciones y malas amistades. En cambio, el árbol que da fruto se deleita en la ley de Dios y medita en ella día y noche, por lo que está plantado cerca de una fuente de agua y da fruto, permanece sano y prospera.